Persoa: José Luís Romero

Persoa: José Luís Romero [9]

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1949-02-08
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949


[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.

Querido Luis:

Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor

Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean

Alicia y Cuqui

[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.


1954-02-10
Carta de Seoane a García Sabell. 1954
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a García Sabell. 1954 en 10/02/1954

Bos Aires, 10 de febreiro de 1954

Sr. D. Domingo García Sabell
Santiago de Compostela

Querido Domingo:

Non quero decirche a emoción que me produxo, prodúxonos, a túa carta derradeira. Non sei como escribilo, vivimos en canto a Galiza, tocante á xente millo[r] desa a que máis estimamos, nunha soedade e nun apartamento que temos de superar. A coleitividade galega non conta, a pesares de todo o noso traballo, no terreo do esprito é un monstro chatún ao mellor cheo de bondade, de bó sentimento máis de testa reducida, e aquelo que facemos en arte ou literatura non pode estar orientado somentes cara a ela pois tiña de ser mesquiño e sen destiño. Galiza é o que conta, e Galiza sodes vós i ese povo que nos cerca i á Galiza, querida de nós, impasible como unha dona de Amadís, oferendamos os azos da nosa obra nas xostras mais desvariadas e nos países mais distintos. En Estados Unidos en México, no Uruguay, eiquí, hai moitos coma nós que loitan soios e que precisan do voso alento. Axudádeos. Cada un ergueu a sua tenda e puxo a sua ensina galega de loita na porta, mais todol-os que ficamos lonxe podemos trocarnos en vagamundos, e virar esa insina esgrimada por un longo desterro, pol-o desazo, nun escudo asañado de corte dos miragres. Todos arregueixamos do voso alento e tedes millo[r] que ninguén, pois vivides en comunión limpa coa terra a facultad de sunguirnos nunha obra común. Tí decatáchete desto, non sei coma decircho con outras verbas, e a tí debémosche todos nós, irmán benquerido, mais dunha afincada emoción.

Encheme de ledicia o que te tivese gostado a Libro de Tapas e que Elena e tí non tivésedes refugado a adicatoria, feita coma seguimento da tenra saudade que nos trouxéchedes. Contigo viñeron á miña memoria moitos feitos senón esquecidos, durmidos en mín, os días coas noites compostelanas, os nosos soños de estudantes, esa rebelía crara que caracterizou a nosa xeneración i ese amor pol-os homes e pola vida que aínda hoxe, no noso recollimento obrigado, teñen de recoñecernos. A nosa foi unha xeneración soberba da que algún día terá de facerse historia. Trocamos en moitos anos moitas cousas que parecían eternas e loitamos con isa senelidade que parecía estusigalo todo. Aínda o noso fracaso como xeneración si eisiste, tén unha grandeza pouco común dada pol-as circunstancias que nos tocou vivir. Mais deixemos isto, o Libro de Tapas costituíu un eisito, en pouco mais de un mes desquitoume o prezo ben subido da edición e istes días ando na tarefa de remitirllo a todol-os amigos a quenes sempre fun enviando as miñas cousas, e tamén a Floro Morán, de quén síntome ben retribuído coa sua amistade.
Tan pronto as teña enviareiche tamén as fotos dos muraes que gostaron moito, creo que cho decía na carta miña que se cruzóu coa túa. Tamén teño de enviarche fotografías de algunhas das estampas que fixen pol-o sistema do estarcido dos vellos imprenteiros dos séculos XVII e XVIII, que alumeaban por ese procedimento os “tarots”, as barallas, e as estampiñas relixiosas. Os poemas de Varela sairán en marzal. Manda os teus artigos pra La Nación e Imago Mundi e pra esta última podes solicitarlle artigos ou ensaios ás xentes de Galiza que consideres de acordo coa finalidade da revista. E moi importante a colaboración vosa nese senso.
¿Coma non vai a parecerme ben o proieito da monografía e feita ademáis por tí? Estou encantado e agradecido de que o fagas. Pra mín é un bén co que non soñaba, e aínda coas reproduciós en negro teño a sensación de que algo da miña obra pertenecerá por fin a Galiza. I eso gracias a tí que non sei como agradecercho. O que me escribes sobor da miña pintura, cando te refires á liña e ao color, ás formas, estou certamente de acordo e síntome fondamente interpretado cando falas de monólogo plástico porque mais que nada é iso o que nesta soedade veño facendo en lembranza dunha terra que me nego a perder, que non quero que me seia derrancada. Ela reside nevoenta pol-os anos de apartamento en min e a ela acudo coma teima. Mais eu non quero falar desto. Esto[u] mais que outra cousa agradecido de tí, e de todos os que facedes “Galaxia” e concretamente ledo e goioso de que tí atopases na miña obra aquelo que nela é remotamente galego aínda que embrullado nas formas e na estética do noso tempo ao que ninguén con responsabilidade inteleitual pode voltarlle ás costas á que sén sometementos a estilos ou a escolas coma tí ben dís teñen, supoño, moito que ver co noso pasado románico, ise pasado grorioso de Europa occidental que foi desdenado pol-os sandeus crasicistas, tan indifrentes a todol-os pasados de todal-as culturas que ren tiñan que facer coa fidelidade de ouxeto que eles amaban mais que o arte. Teño por seguro que teu ensaio a (sic) de ser eistraordinario i eu felicitome delo. Enviareiche os clisés pras reproduciós en cór un destes meses, dime aprosimadamente a data en que che fan falla.

Pronto mandareiche o libro de Rafael adicado a Cádiz, súa cibdade. Está feito con sangue, conozo moitos dos poemas leídos direitamente por Alberti nunha tarde na súa casa. Con saudades os dous do noso Atlántico común. Soio, e cun grandor coma moi poucos poetas casteláns atinguiron. Afincado coma unha rocha, abourado de todos, sen máis pratea que pisar coma todos nós, que a que leva na ialma, sen pasaporte, sen visado, soio. Ergueito sobor da lameira dos poetas oficiaes casteláns.

Denantes envíoche por correo aparte o Cancioneiro de Unamuno. Onte recibín o tomo da Saudade que non sei coma loubalo, xa que os ensaios que máis me interesaron foron precisamente os dos mais amigos. De tí sinto que non abandones cicáis un pouco o consultorio pra adicarte mais ao que é indudábel túa vocación, cuio desenrolo tanto necesitamos, pareceume un traballo revelador no que non soio analizas a saudade senón que fas un análisis psicolóxico sen igoal deica a data do home e da natureza galega. Isa renuncia á Saudade, ise deixarse ir do home galego nese sentimento que o eleva sobor das xentes doutras castas ten no teu traballo un análisis insuperábel. Mañífico tamén o traballo de Piñeiro do que recibín a Separata. Estades facendo unha grande laboura do que todos debemos ficar agradecidos. Iste exemplar pasareillo cando remate de leelo a José Luis Romero, o direitor de Imago Mundi con quén teño intrés en que vos poñades en contaito.

Escríbeme, escríbeme, prégocho pol-o bén que me fan as vosas noticias. Recibide pros amigos, pra Elena e pra tí todol-os agarimos de Maruja e meus, e tí tamén sen despedidas a aperta irmán, forte e acesa de:

Seoane


1954-04-22
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1954
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1954 en 22/04/1954


Buenos Aires, 22 de abril de 1954
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Voy a escribirte todo lo exactamente que pueda para referirme sobre todo a ésta. Recibí tus artículos, muy buenos, que utilizaré en una revista próxima a salir. Con “Imago Mundi” aprovecharé tu viaje para ponerte en contacto con su director José Luis Romero, uno de los historiadores americanos de más prestigio en este continente, y con su cuerpo de redactores, todo él compuesto por gente especializada en diversos aspectos de la cultura. La gente amiga te espera con entusiasmo y estoy seguro que vas a tener un franco éxito en ésta, quisiera, sin embargo, hacerte conocer cual es la situación real de la colectividad en la vida cultural argentina, para que reclames, cuando llegue el momento, libertad para utilizar tu tiempo para ponerte en contacto con los elementos intelectuales argentinos que son de extraordinario interés para nosotros. Te escribo sobre esto porque tengo para mí la experiencia de los viajes del año pasado, así como anteriormente el de Otero Pedrayo. Nuestra colectividad vive absolutamente al márgen, como puedes quizá haberlo observado, de la vida intelectual del país y de la cultura en general. La gente mejor, amigos nuestros, es gente modesta que limita su función a realizar una obra de divulgación cultural gallega en muy cortas proporciones. Cualquier colectividad de otro origen, la italiana, la alemana, la francesa, etc., mantienen vínculos muy estrechos con las instituciones culturales del país y han logrado crear un interesante intercambio entre los escritores y artistas de sus países con los de éste, que redunda en beneficio, por muchas razones, del país europeo de que proceden. Aprovechan para ello no solo las organizaciones que crearon sino tambien los lazos sentimentales que pueden unir a los argentinos con esos países. Un porcentaje considerable de hijos de gallegos ocupan aquí puestos destacados en el mundo cultural pero no tienen relación en absoluto con las organizaciones de nuestra colectividad, cerrada a cualquier inquietud y tampoco tienen vinculación con Galicia, porque tampoco los intelectuales gallegos supimos establecer el vínculo necesario con ellos. Si tienen curiosidad por nuestras cosas la satisfacen a través de órganos oficiales y muy rara vez de otra manera. Algunos de los que llevamos años en ésta venimos sustituyendo malamente esta relación y es necesario, a mi juicio, que tu aproveches este viaje en ese sentido. Buenos Aires puede ser un centro muy importante de nuestra inquietud intelectual. Los órganos culturales argentinos, las publicaciones etc., pueden ser un vehículo que aprovechamos y su resonancia es siempre continental, incluyendo al Brasil entre los países que ven con atención lo que aquí se hace. Para esta relación que tu puedes establecer y que los anteriores invitados a pesar de su magnífica labor no pudieron hacer por ser absorvidos (sic) por actos de la colectividad que no les dejaron apenas tiempo para ver la ciudad, es para lo que debes reclamar cierta libertad y poner un límite prudencial a tus intervenciones. Esto tambien puede servir para evitar que puedas ser utilizado en beneficio de intereses subalternos en los que fatalmente tratarán de meterte unos y otros. Por mi parte trataré de conseguir que algunas de tus intervenciones se realicen en centros universitarios argentinos, pues de esta manera tu colaboración puede ser más útil incluso a la colectividad. Creo que el objetivo más importante para Galicia en América es ganarse a los hijos de gallegos que son una cantidad abrumadora y que están situados como es natural en los puestos más destacados en los países donde nuestra emigración fué constante. Ellos pueden ser útiles a Galicia, los padres solamente de manera muy relativa. En todo caso pueden serlo como lo fueron ya para levantar un puente, editar un libro, hacer una escuela y nada más. A la enorme masa de hijos de gallegos hay que tratar de despertarles el orgullo de su origen, como supieron hacerlo otras colectividades y esa es labor vuestra y nuestra y tu viaje puede ser de enorme utilidad en ese sentido.
Siento mucho no poder explicarme mejor, de modo que dejo librada a tu intuición el planteo de este problema. En tu plan de conferencias que en principio se acordó que fuesen solamente cuatro, creo que sería necesario una que tratase el movimiento cultural gallego a través de las últimas generaciones sin excluir naturalmente a los que están fuera. Esto es muy importante, nos hace mucha falta una labor de exaltación de los actuales valores gallegos, pues quizá por el tipo de labor que los escritores y artistas en general vinieron realizando, luego de la generación de “Nos”, de carácter más estrictamente intelectual y minorista, sus nombres no son populares. Te aconsejo además que si no las escribes casi las escribas, de modo que puedas reconstruirlas facilmente a efectos de publicidad, publicaciones, etc. Todo va a ir muy bien. Por mi parte estoy deseando que llegue el día de vuestra venida, quiero charlar contigo todo lo que debimos charlar en todos estos años, hablar de muchos recuerdos comunes, de libros, de proyectos para futuras publicaciones, de todo. Serás tambien tú el que busques tiempo para esto.
Me alegro que te hubiese gustado el trabajo sobre Eiroa, pero no me gustaría que se adelantase su publicación al de Maside, pues considero muy importante la monografía sobre él. Me gustó mucho el artículo de Johan Ledo, preciso y acertado. Yo preparo el de Maside de dibujante y grabador. Si haceis algo sobre Villaamil, sobre su centenario, avisarme, pues sobre él tengo una monografía escrita hace años de la que se publicó una parte en la revista del Centro Gallego, con motivo de los muchos cuadros que hay en el Museo de Bellas Artes de esta ciudad. Tambien trato de terminar un libro de unos doce poemas, As cicatrices se va a llamar probablemente.
Bueno, creo que esta carta supera la ausencia de algunas que debí de haberte escrito ultimamente. Antes una advertencia, cuidado con las conferencias en Montevideo, etc. En Montevideo de haberla, únicamente en una entidad universitaria, nada de ningún otro sitio, así se lo manifesté a Prada, que no sé por qué me comentó sobre esto. A Prada tambien le entregué el importe del premio de Del Río para que se lo haga llegar, pero hace falta que le envíes o me envíes urgentemente la dirección de él, en Madrid.
Quisiera que me enviases, a mi cuenta, que te liquidaría aquí, basta de obsequios te lo ruego, el libro de Cuevillas sobre los celtas, el de González Alegre sobre poesía y esos dos tomitos Las Rias Bajas y Compostela, que acaban de salir en Barcelona. Tambien quiero estudiar contigo la posibilidad de venta en esa de algunos libros nuestros como el de tapas, o el de Varela por ejemplo, que va a salir y si es posible la colocación por algún librero o persona aislada que quiera hacerlo y con el descuento que corresponde de ejemplares numerados de esos libros. No es posible que estemos haciendo nuestro trabajo para gente agena (sic) a nosotros, pues la colectividad no se entera de nada, ni por desgracia lée como te puedes haber dado cuenta.
Bueno, esto es todo. A Domingo le envié el material que solicitaba para Insula y tambien una reseña sobre los autores gallegos publicados por nosotros en todos estos años. Contéstame si hace falta algo más.
Saludos para Evelina y para tí de Maruja y míos y aparte recibe el fuerte abrazo de tu amigo:

Seoane

Contéstame pronto y consúltame cualquier cosa que se te ocurra, pues cualquier pregunta que me hagas estoy dispuesto a responderla aunque sea en pocas líneas a vuelta de correo. IMPORTANTE: Es necesario que escribas una breve carta al Centro Gallego anunciándoles que vas a cambiar el título de tu libro Precursores e Novos por Galicia no espello, aumentándole además algún capítulo que llegará de un momento a otro, si no llegó a Buenos Aires.
El martes pasado la Junta Directiva tomo el acuerdo de invitar a Otero Pedrayo a venir a ésta luego de su viaje a Caracas. Hasta pronto.


1965-08-16
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 16/08/1965

Buenos Aires, 16 de Agosto de 1965

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Ya envié la tapa del libro de Castelao con arreglo a las medidas que me enviaste y que vi corresponden al formato chico de esa colección. Fue enviada por correo aéreo. También entregué tu nueva carta a Laxeiro. Por aquí todo marcha lo mismo en cuanto a todo, o a casi todo. Únicamente te ruego le devuelvas la conducta a Fernández del Riego. La Junta Directiva del C[entro] G[allego], o su vicepresidente en ejercicio de la presidencia y el secretario, dieron orden estricta de enviar esos ejemplares a Del Riego para que éste se los hiciese llegar exclusivamente a Villamarín para que a su vez dispusiese de ellos en esa. Nada de enviarte a tú, ni a Risco, ni a nadie, ni que dispusiese de ellos Del Riego. Esto puedes comprobarlo aquí a tu vuelta. El Centro Gallego es más complicado de lo que tú te imaginas y abundan en él los caciques de todos los colores. Estos días salió el decreto del poder ejecutivo autorizando la elevación de un monumento a Castelao y designando la comisión correspondiente. Es algo risible: José Blanco Amor, Molinari, Valentín Fernández, Regueira, Prada, Puente, veintitantos, etc., componen la comisión del monumento.
En cuanto a otras cuestiones dos grandes exposiciones, una de arte francés contemporáneo en el Museo Nacional de Bellas Artes, unas 200 obras de pintura; y otra de arte actual polaco en el Instituto Di Tella organizada por el Ministerio de Cultura de Polonia. Me hubiera gustado que hubieses visto esta última. Se compone de óleos, grabados y tapices. Grabados y tapices extraordinarios. Absolutamente todos abstractos e informales. Yo, con mi pintura y mis grabados resulto un académico al lado de ellos. Te envío catálogo por correo aéreo sobre todo para que leas un párrafo de Ryszard Stanislawski, crítico de arte muy conocido que viene con la exposición y con el que yo me solidarizo en cuanto expresa que el arte debe ser “la expresión de convicciones y sentimientos del hombre en su deseo de inmortalidad, de sus inquietudes, de su compromiso y de su comportamiento osado, activo y dinámico hacia toda la verdad”. Corresponde a las cinco, a las mil, a las que sean, flores de que hablaba Mao en una conferencia célebre. Con esto quiero acabar con este asunto del “arte comprometido”. Además de tu carta leí el artículo de La Voz de Galicia. Todo eso es muy viejo, está muy dicho, y no es nada. Lo importante en arte como en cualquier actividad es ser fiel a uno mismo. No mentirse y tratar de servir a la colectividad de la manera en que uno piensa honradamente que puede servirla mejor. Yo continúo siendo el mismo, con todos los defectos con que nací y aspirando a iguales cosas que hace muchos años, pero algo que siempre odié son las definiciones absolutas y las clasificaciones excluyentes. Por el catálogo que te envié te darás cuenta que no tendré más gente con quien pelearme, sino todo lo contrario. Pero es que además no pienso pelearme con nadie, sino que en estas cuestiones creo que uno debe actuar solo, uno y su conciencia. Yo hace años peleaba por muchos escritores y artistas que oficialmente eran agredidos y que ahora, desde hace muy poco, fueron reivindicados y son exaltados. Pero te ruego que no hablemos más de esto. Cuando llegue Villamarín trataré de que envíe la carta a Risco, creo que llega estos días. Antes no puedo hablar con nadie de esto. Para el próximo número de la revista hice un comentario sobre tu artículo alrededor de Centro Gallego. ¿Cuándo sale tu álbum? Me habló muy bien de él José Luis Romero. Estoy deseando verle. Por mi parte tengo que hacer un refranero, es decir 32 refranes grabados en madera para EUDEBA [Editorial Universitaria de Buenos Aires] en una edición de gran tiraje. Tengo que terminarlos antes del 30 de septiembre.

Cuéntame de la gente de ahí. Un gran abrazo a Mimina y a todos de Maruja y mío. Otro abrazo de:

Seoane


1967-02-11
Carta de Seoane a Azcoaga. 1967
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Azcoaga. 1967 en 11/02/1967

[Manuscrito:] Para Azcoaga: reportaje
[Manuscrito:] Madrid. 11-II-67

El arte mural contribuye a la arquitectura. Esto es algo de lo que siempre se habló mucho, por lo menos en lo que va de siglo, y no se hizo demasiado. Se hicieron en todas partes de América y Europa congresos y coloquios sobre arte mural e integración de las artes, pero parecen haber servido de muy poco. Los arquitectos y constructores en general, a la hora de los proyectos, parecen olvidarse de las hermosas teorías sostenidas por ellos referentes a integración de las artes y en el mejor de los casos cuentan con el pintor y el escultor a último momento como recurso para resolver el problema de un vestíbulo, de una pared. Sin embargo el escultor y el pintor debieran estar presentes desde el comienzo mismo, cuando se pergeñan los anteproyectos. De esto se quejaron, hace mucho, Leger y Henry Moore, artistas con vocación de muralistas y que en este género realizaron grandes obras. Por mi parte asistí como espontáneo curioso a un congreso de integración de las artes que se celebró en Londres en 1949, donde intervenían Herbert Read y Henry Moore y donde se repitieron, con los mismo[s] argumentos que se habían dicho en un congreso anterior de París, en el que intervino Le Corbussier, no recuerdo si provocado por éste, y se dijeron más tarde en otros congresos. El pintor y el escultor, los dos o uno de ellos al menos, deben estudiar con el arquitecto los problemas de arte mural, de ornamento, desde el comienzo mismo del proyecto. En muchas etapas de la obra puede surgir la posibilidad de intervención del artista y la naturaleza que rodea al solar y la luz pueden ser ayudantes importantes de su labor. Otra cuestión es encargar la obra a último momento para una pared o un espacio que, en los comienzos, no se había pensado utilizar con ninguna obra de arte. Sobre fue publiqué un ensayo en la Revista de la Universidad de Buenos Aires hace unos tres o cuatro años. Lo escribí a solicitud de su director, José Luis Romero, y valido de la experiencia propia luego de haber hecho numerosos murales con distintos procedimientos. Porque, otra cuestión es ésta, la de los procedimientos a usarse. No se trata de pintura y escultura sino de la utilización de otras artesanías como se hizo en distintas épocas, pero sobre todo con el manierismo y el barroco, las más brillantes, a mi juicio, en la Edad Moderna. Y como se había hecho antes, en Egipto, en Grecia, con el románico y con el gótico. El pintor y el escultor estuvieron presentes orientando al constructor cuando no existían verdaderas especialidades tituladas para la erección de un edificio. En Méjico y en España, he visto verdaderas “herejías” de “desintegración de las artes”, palacios y monasterios que constituyen importantísimas obras arquitectónicas donde el pintor no fue capaz de respetar la arquitectura en su afán de expresarse únicamente como pintor, de acuerdo a temas y no relaciones formales. Tambien he visto como arquitectos, verdaderamente irresponsables en éstas cuestiones, encargan murales a pintores de caballete, a ilustradores, para realizar una pared y así se pueden ver numerosos disparates que en lugar de acrecentar la belleza en las ciudades, la disminuyen. La obra mural debe respetar el edificio y la naturaleza que lo rodea. Hay que volver, además, como en la Edad Media, a trabajar con los materiales. En esa edad el Maestro, el arquitecto, tenía unas ideas generales que expresaba en geometría, luego los artesanos humanizaban contribuyendo con su arte e iniciativa, las obras monumentales. Se trabajaba más con la intuición y se sabía que un edificio se enseña y se pueden conceder títulos, como una ciencia, pero que nadie puede enseñar a nadie a ser artista. Sobre éstos expresó razonamientos muy hondos el gran arquitecto Wright, que nunca quiso enseñar. Pienso, pues, que hay que integrar las artes en arquitectura uniendo intuiciones y despojándose arquitectos y artistas de los títulos para poder colaborar.

[Seoane]


1967-03-22
Carta de Falcini a Seoane. 1967
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1967 en 22/03/1967


Buenos Aires, Marzo 22 de 1967

Sr. Luis Seoane
Madrid

Mi querido amigo:

Recibí hace unos días su carta, con la presencia de su pensamiento activo, que tanto me interesa, a mí como a los amigos comunes, siempre ávidos de noticias, ya que sus cartas son leídas, a menudo, en ruedas cordiales recordándoles.
Le diré que me alegra nuevamente leer sus conceptos que figuran la imagen del escultor, del artista y del hombre Barlach. De su acento campesino, de su aspecto gótico.
Aspectos dominantes en la obra del escultor alemán capaces de impresionar sensiblemente al artista Seoane, cuyos caracteres nutricios, campesinos y góticos, siempre me impresionaron como constantes en su obra, espiritualmente actuales.
Barlach con sus expresiones desgarrantes justifica, en mi opinión, el calificativo de “de protesta expresionista” que Ud. oportunamente recuerda. Su doloroso misticismo tiene la forma que le corresponde. Forma expresiva. Su estilo plástico.
Me impresiona saber de sus afinidades y amistad con Kathe Kolwitz, cuyo arte trasciende, quizás más, por su profundo realismo, que lo hace más accesible a mayor número de gentes. Sin embargo, esas dos expresiones de arte tienen un fondo conceptual común. Lo gótico y lo campesino, como el gran arte popular gozan de una gran actualidad. Documentado en un hermoso libro que tradujo José Luis Romero La gran Claridad de la Edad Media. Hace tiempo que yo rastreaba los comienzos del humanismo, no en el Renacimiento, sino en la Edad Media en mi último viaje por Europa, en Italia tuve una gran revelación. En Florencia, en el museo de la catedral, vi unas esculturas de mármol, obras de Arnolfo di Cambio, escultor y arquitecto de Santa María dei Fiore. La concepción plástica de su escultura tiene una forma tan luminosa y tan plena que no tiene equivalentes en el Renacimiento. Fue compañero de Giotto y de Pisano, con quien colaboró en varias obras.
Fue el antecesor de Della Quercia, el escultor de la basílica de San Petronio de Bolonia. Sin embargo, se le conoce como arquitecto.
Acerca del posible misterio de lo bueno o lo malo que hacemos, del misterio de los orígenes de las imágenes personales que motivan las meditaciones finales de su carta que contesto, me recuerdan parejas observaciones que me hacía Alfredo Guttero en su carta desde Florencia.
En efecto, nuestras imágenes suelen tener sus orígenes en realidades ensoñadas, a través de viajes, o ya sea de los “paisajes interiores” que el atavismo desarrolla en nosotros oscuramente; precisamente los que nos han impresionado y nos modelan todavía mediante la intuición.
Serán ésas las huellas invisibles para el ojo común que están actuando, creando un medio complejo de poderes íntimos? Entre las cuales están estas divagaciones mías.

Hasta siempre, les digo a Ud. y a Maruja, con los mejores recuerdos míos y de Germaine.

Falcini


1970-01-20
Carta de Seoane a Payró. 1970
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Payró. 1970 en 20/01/1970

La Coruña, 20 de Enero de 1970

Sr. Julio E. Payró
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace un mes que salimos de Buenos Aires y después de haber estado en Londres, Barcelona, Madrid, nos instalamos en La Coruña donde me propongo trabajar, hacer algunas nuevas piezas de porcelana, pintar y probablemente ilustrar el Martín Fierro para una editorial madrileña. Probablemente, porque como en el caso de Shaw, –salvando las distancias–, con el Sr. Goldwin de la “Metro Goldwin Mayer”, el editor está interesado en el arte y yo, en este caso, en el del editor que solo edita obras sin derechos de autor, interesado en el dinero. Claro que no es del todo verdad pues me gustaría hacer esas ilustraciones, probarme haciéndolas, con un tema que sería para mí resúmen de diversas experiencias visuales y una especie de homenaje a un campo que no viví pero soñé de niño. Ya sé que otros las han hecho muy bien, desde Zavattaro y Belloc hasta Castagnino y Alonso, pero creo que es un intento que debo acometer.
En Londres volvimos a ver sus museos, hacía veinte años que había estado allí y todo está claro, muy cambiado. En 1949 aún se racionaba la comida y quedaban grandes espacios de casas derruídas por los bombardeos. El Museo Británico continuaba teniendo piezas valiosas enterradas en algunos sitios de modo que no habíamos podido ver la escultura asiria y algunas esculturas orientales. Ahora las vimos y nos maravillaron. Conocía piezas aisladas en uno y otro museo europeo, pero nada tan importante como lo que encierra el Museo Británico. En la Tate Gallery pudimos volver a ver algunas salas y adquisiciones nuevas, pues otras estaban destinadas a la pintura Isabelina, una pintura cortesana, muy bien realizada, en muchos casos, pero que a mí no me satisface, aún reconociendo su gracia, el valor de la línea, del ornamento y su carácter documental. Naturalmente que algún gran artista ofrece sobre uno un poderoso atractivo, Holbein, pero son los menos. Luego de los museos hemos vuelto a gozar de las calles de Londres, las calles del centro, ahora racialmente más mezcladas, negros, indúes y toda clase de “latinos”. La calle es el más bello espectáculo de cualquier ciudad y más en Londres, donde repentinamente un excéntrico cualquiera realiza para nosotros un acto inusitado sin quererlo o sin saberlo.
Ya iremos escribiendo con tiempo de Barcelona y Madrid, ahora solo quería darles señales de nuestra vida. En cuanto a Barcelona soy parcial, admiro a esta ciudad por sus gentes y por la ciudad misma más que a cualquier otra de la península excluyendo, claro es, a Santiago y a La Coruña. Ahora mismo contemplo desde la ventana unas olas inmensas que se chocan con las rocas y se deshacen en espuma convirtiendo en infantiles cualesquiera clase de esculturas hidráulicas.
Antes de venirnos recibimos una felicitación de Año Nuevo con un bello dibujo suyo que agradezco mucho y que por las gestiones últimas de Buenos Aires, pasaporte, pasajes, etc., y por mi natural vagancia, no acusé recibo, lo hago ahora más de un mes después.

Un abrazo de Maruja y mío para los amigos comunes, Alicia, Ghio, los González Lanuza y los Romero y otro más grande para ustedes tres, María Inés, Silvia y usted:

[Seoane]


1977-04-13
Carta de Seoane a Sofovich. 1977
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 13/04/1977


La Coruña, 13 de abril de 1977

Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Querido Sofovich:

Nos alegramos mucho cuando nos habló por teléfono hace muy pocos días. Nadie contestó a las cartas que enviamos lo primeros días de febrero. Esperamos que haya sido por las vacaciones de verano y se decidan a hacerlo ahora. Necesitamos saber de todos los amigos. Tuvimos noticias del fallecimiento de J. L. Romero en el Japón, que nos produjo un gran dolor y también el de Audivert por una carta que nos envió la mujer de Pedro Bermejo, secretario de la embajada de España. Con uno y otro estuvimos unos días antes de venirnos. A Audivert le hice un prólogo para un libro suyo sobre la técnica del grabado a buril, que él me pidió se lo dejase utilizar como texto para una monografía, pues en ese prólogo estudiaba yo su labor y personalidad en relación con el grabado americano en general. Sentimos mucho el fallecimiento de quienes fueron dos grandes amigos nuestros y de quienes, como de todos los amigos, somos deudores de muchas horas gratas de nuestra vida.
Galicia está bellísima. La cantidad de lluvia de este año la convirtió en más rica en matices de verdes. Los frutales y arbustos comenzaron a florecer y el blanco y el amarillo se mezclan con esa gama que va desde el pálido verde limón hasta el oscuro verde gris. El cielo está gris y rosado al atardecer, y el mar, el que vemos desde la ventana, es también casi negro, tenebroso. Siempre que miro para él, pienso que es difícil pintar el mar sin caer en esa especie de praderas agitadas por el viento que constituye el de Courbet y la sabiduría de los japoneses al hacerlo sólo con grandes tonos sin matizar y expresando su movimiento con un muy hábil grafismo, o como en el caso de la ola de Hokusai. Terminé de hacer un álbum de grabados, Imaxens celtas, en madera de camelio, durísima, que me rompió alguna gubia y me hirió varias veces en los dedos que sostenían el taco, al resbalar la herramienta sobre su superficie. Puede ser curioso, pues la moneda celta y sus medallas surgieron imitando las monedas griegas, sobre todo una que representaba a Felipe de Macedonia y un auriga. A partir de esta moneda, casi copiada al principio, fueron esquematizándola, aumentando en ella sus símbolos, convirtiendo en casi signo la figura humana y los animales hasta convertirlas en abstracción. Resulta ser una de las más bellas aventuras estéticas del pasado. El tránsito del realismo a la abstracción duró, creo, tres siglos de la Prehistoria. Esta abstracción no constituyó, que se sepa, un lenguaje, ni tampoco un alfabeto. Este pueblo que adora la piedra, las montañas y el agua, imaginativo y supersticioso, proclive a la parapsicología, no conocía la escritura y transmitía oralmente sus fantasmas y leyendas que llegaron hasta nuestros días, tenía, en cambio, la pasión del ritmo, que es fundamental. Contrariamente al egipcio y al griego, que amaban el realismo y el naturalismo en arte, que humanizaban y bestializaban a sus dioses respetando el cuerpo humano y el de los animales, los celtas trataban de expresar solamente el ritmo que éstos le sugerían y el total en general de la naturaleza. Hicieron un arte simbólico y abstracto. Lo que hice yo fue seguir ese tránsito a través de 20 grabados. Pienso que puede ser interesante.
Por favor, escríbannos. Estamos deseosos de saber de ustedes y de los amigos. También si entre los proyectos de ustedes está el de hacer un viaje por Europa. Nos gustaría verlos aquí antes de nuestro regreso. Y ahora, un gran abrazo de Maruja y mío para usted, Elsa y Pablo.

[Seoane]


1977-05-16
Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1977
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1977 en 16/05/1977


La Coruña, 16 de Mayo de 1977

Sres. Esther y Lipa Burd
Buenos Aires

Queridos Esther y Lipa:

Agradecimos mucho vuestra carta. Estamos, prácticamente, incomunicados con los amigos. Si bien es verdad que gozamos de la estancia en este país que, por las considerables lluvias de este año es de una riqueza en matices de verdes extraordinaria, sentimos la lejanía de los amigos de Buenos Aires y el dolor del fallecimiento de algunos que estimábamos hondamente, el primero Audivert y después B. Waisman, Maria Rosa, J. Luis Romero, Paparella, Córdova Iturburu. Parece imposible que hubiese ocurrido en tan pocos meses. Paparella, cuando nos hemos venido, estaba muy mal, pues le habían hecho dos operaciones en la cabeza. Bernardo, Córdova Iturburo y Maria Rosa estaban como siempre. Córdova, muy envejecido y sordo, pero con mucho ánimo y proyectando la publicación de nuevos libros. Con José Luis estuvimos cenando en su casa unos dias antes de venirnos, así como Maria Rosa había estado en la nuestra en vísperas tambien de nuestro viaje, juntamente con su hermano, pues proyectaban venir a Galicia, querían conocerla y nosotros prometimos acompañarles a ver ciudades y monumentos. A Audivert le hice un prólogo para un libro suyo sobre grabado que le había gustado mucho y dudaba si usarlo como prólogo o convertirlo en monografía, pues en mi trabajo estudiaba su obra de grabador y hacía crónica de él desde mi llegada a Buenos Aires, que fue aproximadamente cuando le conocí. Pero no quiero escribiros más sobre esto. Trabajo más desordenadamente que otros años. Hice un nuevo álbum de grabados, está aún sin imprimir, hechos en madera de camelio cortada de pié, como se dice, de dos troncos que me regaló una persona amiga que tiene más de trescientas variantes de camelias conseguidas por su padre y continuadas por él. Una maravilla. Pero la madera de camelio es durísima para trabajar, resulta más dura que el quebracho, en la que grabé en los primeros tiempos de Buenos Aires haciendo, entre otros, los grabados de ¡Eh, los toros!, que publiqué con poemas de Alberti. Con el camelio me clavaba constantemente la gubia en los dedos de la mano izquierda con la que sujetaba la madera, al resbalarme la gubia sobre ella, e incluso se rompió una de éstas al incidir en ella. Mi mano izquierda llegó a estar ornamentada con curitas de tamaños insignificante. Se va a titular en gallego Imaxens celtas y sigue el desarrollo en las monedas y medallas de este pueblo del naturalismo griego que adopta a partir de una moneda de Felipe de Macedonia a la abstracción. Una experiencia estéticamente muy importante que se produjo unos siglos antes de Cristo y de la que pueden seguirse su desarrollo probando una voluntad de estilo. Yo hago con este desarrollo algo similar a los que trabajaron con antecedentes de obras de arte anteriores generalmente como homenaje a sus autores. El caso, salvando la enorme distancia en cuanto a mi de Picasso con Las Meninas, o con cuadros de Delacroix, el Greco, etc. Con la misma madera hice tambien otros grabados. Hasta ahora se puede decir que no hice más que grabar. Pinté poco, pues este año no expongo más que en Santiago de Compostela antes de nuestro regreso, con una gran exposición de pintura, grabados y libros ilustrados y álbumes. En ella se pasará un audiovisual que están haciendo. Esto es todo. A lo mejor hacemos un breve viaje a Londres, aunque tenemos pocas ganas de movernos de Galicia. Nos alegra mucho que estés pintando, Lipa, y que el trabajo te cree nuevas preocupaciones exclusivamente plásticas. A Londres me gusta la idea de ir y volver en avión desde Santiago, es muy poco tiempo, unas dos horas y media. Ir y ver unas cuantas cosas y volver.
Os recordamos siempre. Añoramos las charlas de las reuniones improvisadas con vosotros y vuestra amistad. Ahora recibid Esther y Lipa, el abrazo fuerte de Maruja y mío:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoDieste, RafaelVarela, LorenzoPicasso, PabloMaside, CarlosGarcía-Sabell, DomingoLaxeiro, Paz-Andrade, ValentínColmeiro, ManuelPiñeiro, RamónHervella, EvelinaArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoScheimberg, SimónCastelao, Otero Pedrayo, RamónFalcini, LuísAlberti, RafaelGoya, Francisco deBlanco Amor, EduardoFole, ÁnxelSofovich, BernardoDíaz, XoséGerstein, MarikaLedo, XohánNúñez Búa, XoséMiró, JoanBurd, LipaCarballo Calero, RicardoOtero Espasandín, XoséValle-Inclán, Ramón MaríaIglesia Alvariño, AquilinoCabanillas, RamónFrontini, NorbertoUnamuno, Miguel deBurd, EstherMuñoz Manzano, CarmenBaltar Domínguez, AntonioSouto, ArturoCunqueiro, ÁlvaroGil Varela, ÁlvaroDíaz Arias de Castro, CamiloPrada, RodolfoTorrallardona, CarlosKlee, PaulEiroa, José GabrielVelázquez, Diego Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artes visuaisliteraturaespazos artísticosemigraciónmigraciónsasuntos particularesmedios de comunicaciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneprensa escritapolíticaA nova Sargadeloshistoriaartes escénicasGalería BoninoradiocinepremiosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaexilioLibro de TapasCírculo de las Artes de LugoÁlbum de GaliciaFardel d’eisiladoXosé EiroaExposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín FierroCatro poemas para catro gravadosExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Teatro Municipal General San Martín. Bos AiresHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoBienal de VeneciaEudebaExposición de Luis Seoane. Madrid. 1970BauhausExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Galería Sargadelos de BarcelonapoesíaTres hojas de ruda y un ajo verdeLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilLonxeLuís Seoane. GravadosdadaísmoExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Ediciós do CastroHomenaje a la Torre de HérculesPrecursores e novosComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aires

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