| 1963-05-07 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1963 en 07/05/1963
Ginebra, 7 de Mayo de 1963
Sr. D. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Me llegó su carta en vísperas del 1º de Mayo, que aquí se celebró con una gran manifestación encabezada con las banderas de Suíza y la de España republicana, ésta con crespones negros. Fué el tercer acto en esta ciudad dedicado a Grimau. El segundo, que fué la protesta de todas las organizaciones sindicales, se remató con una ofrenda floral. Se lanzaron al lago dos coronas de claveles blancos y centenares de claveles rojos para que el Rhône llevase simbólicamente esas flores a la costa española. Un elemento obrero muy activo en esta ciudad parecen ser los anarquistas. Los socialistas acaban de ganar las últimas elecciones del Cantón y el Partido del Trabajo, comunistas, aumentó en la ciudad sus votos. Europa efectivamente está convulsionada, y se vé, aunque no sea Suíza la mejor ventana para ver; pero, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina, las posiciones están tomadas por los distintos sectores populares, son muy claras, y las gentes actúan con una serenidad que ahí se desconoce. Además les ayuda su larga historia. No se trata aquí de soltarle al primero que protesta una andanada de nombres que van desde San Martín a Uriburu por ejemplo, para mostrarlo antipatriota. Ni el ejército, aunque se subleve, se siente tutor de la patria. Napoleón, Garibaldi, el Gran Capitán, o Guillermo Tell, son muertos que viven en la gloria de sus países, pero que están verdaderamente muertos para la historia actual.
No es una guerra entre rosistas y sarmientistas la que está planteada, sino entre dos formas de civilización y en ella se notan, viviendo aquí, los avances y retrocesos, el terreno que se ceden para dar batallas. Ocurren fenómenos como el de Suíza, un país sin trabajadores propios, que dejaría de ser próspero sin la mano de obra italiana, española o griega. Aparte, naturalmente, el depósito de los capitales negros procedentes de todo el mundo que engrandecen la banca de este país y que hacen que su prosperidad sea en parte absolutamente inmoral y haga más patente la hipocresía de ser un país campeón de la libertad. Su banca, las leyes del Estado, amparan a los Gómez de Venezuela, a los Trujillo y a los Perón. Al menos esconde para los pueblos los tesoros que les arrebataron.
En Winterthur, vimos el famoso Museo de Oskar Reinhart y había que hacer un esfuerzo para no recordar, viendo tanta espléndida obra de arte, que su inmensa fortuna se debió en parte a la fabricación de armas y a las guerras. El Sr. Oskar Reinhart, un apacible técnico de la muerte, coleccionaba fundamentalmente pintura alemana, austriaca y suíza del siglo XIX, una pintura de género, tranquilizadora, bucólica, con vacas doradas en verdes montañas, campesinos endomingados, interiores de escuelas infantiles, tabernas donde el pintor mostraba la alegría de los trabajadores en los instantes de asueto, etc. El Sr. Oskar Reinhart luego de calcular la eficacia mortífera de sus armas se sentaba seguramente frente a esos cuadros y sentía una paz infinita, veía bellos desnudos, flores, niños angelicales, las colinas del Tirol, los azules lagos. Böcklin le proveía de leyendas y Anker de retratos de niños. Los artistas acudían a adorar la naturaleza, la vida, seguramente por los mismos años de Reinhart. Bourdelle veía en las pastoras de cabras de su país diosas del Olimpo y adoraba cada movimiento de un cuerpo. Miss Duncan decía, aproximadamente, “es como una sacerdotisa eterna, ella evoca todas las grandes obras de la más noble y alta antigüedad”. Reinhart no veía la vida, a la Duncan, a todo lo que es bello en la tierra, sino su anécdota a través de los cuadros. A la vida la mataba con su actividad. La idea que tenía de la vida es la que tiene Suíza de la libertad. La libertad es la vida, vivirla, no los reglamentos, ni las leyes. Un griego fue siempre un hombre libre y un italiano y un español, aunque los quemasen y los matasen.
Me extendí quizás demasiado y aún no le felicité por La mujer del éxodo colocada en el jardín al aire libre. Al aire libre es donde siempre debiera estar. Debe quedar espléndida y me alegro mucho de esa decisión de Romero Brest. Los momentos que se ven por Ginebra son bastante flojos. La mujer del éxodo en los jardines del Lago Léman tendría un emplazamiento extraordinario y con una figura de Rodin, El deseo, que ví hace pocos días en una plaza, un poco perdida, honrarían el jardín, al lago y a la ciudad. Pero mejor quedaría en Madrid, si las cosas cambiasen.
Saludos a los suyos, un abrazo a todos, todos, los amigos, de Maruja y mío y usted reciba uno fuerte de:
[Seoane]
¿Por qué no me escribe Scheimberg? Le escribí dos cartas, ¿es qué no le llegaron? Maruja le escribió tambien a Aída.
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| 1970-04-18 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1970 en 18/04/1970
La Coruña, 18 de abril de 1970
Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibimos su carta y desde entonces ya hice mi exposición en Madrid. Se clausuró ayer y obtuvo un gran éxito de crítica y de público, vendiendo cinco cuadros, lo que no está mal para Madrid dado su conservadurismo, el de los compradores, en materia de arte y los pocos compradores que existen aquí de pintura. Se elogió: “la convención extrema del lenguaje (el pictórico, claro), su limpidez de dicción, su elegancia simple, la gravedad elemental de sus arquitecturas...”; “el lirismo colorista”; “es la obra de un poeta que traduce su sensibilidad e un idioma casi aséptico, casi nada más que pura plástica al servicio de la inteligencia”; “reitera la juventud sin edad”; “el color dirigido está atado, vertebrado por los símbolos de la inteligencia”; “lo que Seoane hace viene a constituir una especie de intelectualización de la gracia”; “un perfecto equilibrio estético de la línea y el color, separados, pero acordes” etc., todos estos párrafos están extraídos al azar de diversas críticas de autores distintos: Figuerola-Ferreti, Manuel Vicent, José Hierro, A. M. Campoy, Castro Arines, García Viñolas, y deben publicarse más, aparte las entrevistas ya hechas para televisión y radio. Un éxito completo del que estamos contentos. La sala es bastante buena de espacio e iluminación y muy floja en cuanto a la capacidad comercial de su encargada y dueños. Madrid crece mucho, se edifica constantemente y sus habitantes, muy al día en los adelantos del confort y de los elementos mecanizados para el hogar, continúan sin remozar sus ideas en parte de la población muy siglo xviii, anteriores incluso a la revolución francesa y a Napoleón. Un ministro de los nuevos acaba de anunciar que él terminará con las ideas de los vencidos, con los liberales y marxistas, como si esto fuese tan fácil. La campaña contra América del Centro y Sur con noticias alarmantes continúa haciendo para favorecer la emigración a los países europeos de occidente que deja dinero al Estado y produce divisas por los giros de los emigrantes y ahí, en Buenos Aires y otras partes de América sin enterarse, o sin querer enterarse los círculos oficiales y la prensa. Al mismo tiempo, Cultura Hispánica aparenta ejercer la caridad cultural y técnica con respecto a América y de ahí continúan viniendo jóvenes universitarios cayendo en una trampa hábilmente preparada, paternalista, sobradora. En Galicia, estamos en un mundo aparte. El gallego emigra asqueado de lo que deja, a donde sea. Igual le da. En los últimos diez años emigró el 57% de la población gallega. Éste es un plebiscito sin trampas por el que el pueblo gallego marchándose dice no. De todo esto ya hablaremos. Esto de las relaciones con América es lo que más me molesta de la estancia aquí. No tanto la política que siguen los gobernantes españoles en cuanto a América como la miopía de los americanos en cuanto a las intenciones de la supuesta filantropía cultural y técnica española.
La donación Picasso continúa levantando polvareda en Francia. Se le llama desagradecido por la prensa francesa, se quiere que haga a Francia un donativo parecido al que hizo para Barcelona, etc. La realidad es que de obras va a ser el de Picasso de Barcelona. Enfrente a él, se inauguró este año el del Traje, notable en muchos aspectos constituido por piezas auténticas a partir del siglo XVI, otro palacio catalán del barrio gótico dedicado a Museo.
Esperamos que nos escriban aunque sea pocas líneas, necesitamos noticias de Buenos Aires.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Elsa, Claudia, Pablito y usted de:
[Seoane]
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| 1977-08-17 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Burd. 1977 en 17/08/1977
La Coruña, 17 de Agosto de 1977
Sr. Lipa Burd.
Buenos Aires
Queridos Lipa y Esther:
No quiero comenzar protestando, pero no sabemos nada de vosotros y nos gustaría mucho tener noticias de vuestra vida. De si Lipa está pintando, de la vida que hacéis, si veis cine, teatro, escucháis música, vais a exposiciones, etc. Nosotros os recordamos mucho y añoramos vuestra amistad, los diálogos de muchos días, el cambio de toda clase de inquietudes, todo lo que verdaderamente justifica, aunque a algunos no les parezca así, una parte importante de la vida. Maruja y yo continuamos nuestra vida coruñesa que a veces le depara a uno sorpresas, como la de la salida de la embarcación de cuero que sale hoy o mañana de este puerto hacia Gales e Irlanda para luego regresar por Bretaña, itinerario que ex seguido por los celtas gallegos para, después de invadir Irlanda, hacer comercio entre ellos. Sus tripulantes son casi todos jóvenes arqueólogos ingleses, irlandeses, galeses, bretones y gallegos. Esperan el viento sur que les guiará hasta esas costas impulsando las pieles de la vela. La barca es una reproducción de aquellas de la prehistoria y uno siente respeto por todo ese pasado misterioso que el hombre trata de develar. Hace muy pocos días vimos Maruja y yo, algo que no habíamos visto antes, en un pequeño Museo arqueológico que hay en esta ciudad, enclavado en la exisla de San Antón, un bellísimo casco de oro, celta, dicen que de ceremonias, de finísimo oro labrado con los ornamentos circulares que caracteriza esta cultura. Lo encontró un campesino en las cercanías de Rianxo, el pueblo de Dieste, encerrado en una olla de barro que no pudo conservarse, pues la rompió, sin quererlo, el labrador al trabajar la tierra. Es posible que el poseedor de ese casco lo hubiese escondido en el cántaro de barro y enterrado por temor a que fuese saqueado por los guerreros de alguna tribu enemiga o de otro pueblo que llegara por mar dispuesto a invadir. El miedo hizo que la gente, en la antigüedad, ocultase sus bienes más queridos o valiosos, y siempre. Aún se encuentran por aquí pistolones de las tropas de Napoleón y Maruja, de niña, encontró, escarbando para plantar unas flores en la aldea de su padre y junto a la casa, un anillo de entonces, primeros años del siglo XIX, que decía “Souvenir”. Ese casco, dicen los arqueólogos que es el más bello y el mejor cuidado de entre los encontrados celtas. No quisieron las autoridades de aquí que se lo llevasen para Madrid.
Hemos hecho algunas excursiones por zonas que no conocíamos y cada vez más nos maravilla el paisaje de Galicia. Hemos viajado a un cabo de la costa gallega, Corrubedo, y atravesado una sierra, Outes, y, en el transcurso del viaje pasamos entre montañas de grandes bosques que nunca habíamos visto y que son una maravilla. Lo mismo que el paisaje de San Andrés de Teixido, del que alguna vez ya os hemos hablado, donde hacen las figuras de San Andrés y los objetos atribuídos al santo en miga de pan cocido y policromado, en un lugar de muy altos acantilados, un mar violento y una tierra abrupta y legendaria. Si me gustase la soledad y necesitase aislarme en las gentes, trataría de vivir en sitios como estos en los que además parece demostrado que no se encuentran más reumáticos que en la Costa del Sol o en la Azul. En esto puede desmentirme Esther. Son paisajes de cuervos, grandes lechuzas y brujerías que se prestan a la experimentación de grandes miedos.
Lipa, Esther, escribidnos. Necesitamos de vuestras cartas, de las de todos los amigos.
Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:
[Seoane]
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