Temática: Bienal de Venecia

Temática: Bienal de Venecia [9]

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1956-04-04
Carta de Seoane a Zegrí. 1956
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Zegrí. 1956 en 04/04/1956


Buenos Aires, 4 de abril de 1956

Sr. Armando Zegrí
New York

Mi estimado amigo:

Recibí su carta y con ella la noticia de que habían llegado los cuadros que llevó a ésa el señor de Lóizaga. El mismo día recibí otra de este señor, a quien no conozco personalmente, pero que es amigo de amigos míos, diciéndome que le habían gustado mucho los cuadros y que se quedaba, por las molestias que le habían ocasionado en la aduana de New York con uno de ellos, el del queso y la pava como pago de mis servicios, escribía. Naturalmente, lo siento, pero no me queda nada que decir, peor hubiese sido que no hubiese llegado ninguno. De cualquier manera, hoy le escribo para que se lo ceda a usted para la exposición, pues es una obra que a mí me gusta.
Me pedía usted datos sobre mi pintura mural y helos aquí: llevo hecho nueve murales, cuatro de ellos de gran tamaño y con procedimientos distintos: al temple, en mosaico y en piedra picada. El de mosaico es una pared de unos 15 metros de ancho por nueve aproximadamente de alto y lo hice para el Banco Israelita del Río de la Plata, luego pienso que se destacan el de la Galería de Santa Fe de esta capital y dos para el Banco de San Juan de esa ciudad andina. Aparte de estos datos, no sé que otros enviarle. En agosto, expongo en Córdoba invitado especialmente por el Museo de esta ciudad y fui invitado a participar en la próxima Bienal Internacional de Venecia. También van dos cuadros míos en la Exposición de Arte Argentino que se inaugura el 17 de este mes en Washington y que luego pasa a New York al Museo Metropolitano. Le añado a ésta un artículo sobre mi pintura mural que salió en la revista Que de esta hace unos dos meses. En el catálogo, me interesaría que de alguna manera se consignase, al citarse mi nacionalidad que soy de origen gallego, pues es la única manera que tenemos los hijos de los “gallegos de m...”, como se les decía a nuestros padres emigrantes de vengar ese desprecio con nuestro orgullo de procedencia. Los fantasmas celtas agradecerán desde los lejanos bosques este ingenuo orgullo. Le agradezco el envío de los libros y más las frases amables que le dedica a las obras que le envié. Ojalá gusten y quede la exposición alegre y sonora de color. Mándame noticias de ella, cuándo se realiza, etc.

Saludos de mi señora para la suya y míos y ustedes reciba el abrazo cordial de su amigo:

[Seoane]


1972-07-12
Carta de Kantor a Seoane. 1972
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Kantor a Seoane. 1972 en 12/07/1972

TEL AVIV, 12 de julio 1972

Querido Luis Seoane:

Creo que pocos días o semanas llegará el primer paquete de libros (por barco) de regalo para mi familia y los amigos. Entre esos 10 primeros va UNO PARA VOS, y otro para Lorenzo Varela.
Para lograr esta hazaña, tuve que pagar UN AÑO exacto que el editor se tomó para hacerlo –(mejor dicho, que me tomó a mí, ya que yo trabajé día y noche sin reposo ese tiempo...). El libro es hermoso y valía la pena. Tuvo un gran éxito e Milán y con las personas con quienes tomé contacto en París y Ginebra y Roma. Me hizo sufrir mucho, pero me dio y me da satisfacciones muy profundas. En lo único en que me da una desesperación es que yo no puedo de ninguna manera volver a B.A. por ahora y llevarlo como carga acompañada –digamos que la mitad de la edición (que es de 1.500 libros). No tengo posibilidad de regresar antes de 6 meses o quizá un año (YA VAN AÑO Y MEDIO que salí de B. A.). El retraso del libro me descompaginó todos mis planes de trabajo en Europa y aquí, donde hace 3 meses que estoy, pero apenas recién comienzo.
Los objetivos del viaje se cumplieron en hacer el libro y que este me abra un Camino en Italia y Francia. Este segundo plan comenzó inesperadamente a dar frutos mayores a los que yo suponía, especialmente a Milán (también en PARÍS). Pero yo no podía ya seguir deteniendo mi viaje a Israel.
Siempre recuerdo las cosas que me dijistes de los problemas que tendría y las dificultades si hacía el libro en Europa en vez de hacerlo en B. A. –Y como siempre cada uno tiene razón, y para c/ uno las razones tienen otro sentido–. ERA verdad, pues, lo que dijistes que llevaría mucho tiempo, que un arteggiani hace todo con el máximo de “vuelta a hacerlo” –y que saldría caro y que luego habría dificultad en el envío del libro. En lo que todo esto fue para bien, es que topé con un tipo que resultó ser un gran artista y un tipo generoso y orgulloso de su trabajo. Me cobró la mitad de lo que pedían los impresores simplemente industriales que sólo podrían figurar en el colofón –mientras que éste, considerado el último clásico de la tipografía italiana, (que es una especie de COLOMBO –pero con una obra fabulosa– de poetas, pintores, y para bibliófilos). Me cobró con el tiempo y puso de su bolsillo la otra mitad. Donde yo “soné” fue en pagar un año de vida en Europa (a veces me escapaba a Suiza para ganar unos pesos y logré sacar allá NAFTA para la mitad del tiempo. En lo que fue un acierto hacerlo en Milán, era el que con la maquette logré 2 prólogos de 2 grandes figuras de Italia –y al terminarse, la Librería y editora y Galería Rizzoli hizo la vitrina, la presentación (2 poetas, famosos críticos –uno el del Corriere della Sera y el otro el de la RAI) (y van 4). Gran público y, entre ellos, el dueño de la Galería Schubert que se interesó, se hizo amigo y me convidó para ocuparse de mis cosas. Figuras como Zavattini, Sinisgalli, en Roma. Jean Cassou y Aragón, Asturias y Neruda en París. Lo tienen el libro y gustaron de él.
La France Press envió un largo y entusiasta telegrama a América Latina que desde B. Aires no habrá interesado enviar a ninguna parte.
Me topé con LAJOS SZALAY en París que me dijo “LO ENVIDIO, LO ENVIDIO con NOBLEZA, con altura…”. En fin, sería largo contar todo lo que pasó en año y medio y, sobre todo, a partir de NAVIDAD. Cuando me llegó le libro a París y por el cual en el verano pasado fui a parar nada menos que a Puerto Pollensa, en Mallorca.
En Lausanne me gané mil dólares por un dibujo –y vendí en Ginebra 2 óleos a esos precios (en 6 meses vendí a 100 y 50 dólares libros, con un dibujo original, por un total de 150 dólares)– y, sin embargo, el DESASTRE ECONÓMICO que yo me organicé no me deja levantar cabeza por ahora y recién estoy saliendo del pozo.
Total: me pasaron cosas maravillosas y cosas terribles –que no vale la pena ahora contar. Pero me siento prisionero, no sólo por no poder ir a Bs. As., sino por pertenecer a un país que además de ser el más desdichado del planeta y que da salida a ningún problema, me da la idea que c/ día va hacia el abismo. Imagina que aquí, donde estás en un país en guerra y donde no sabés que bomba te pusieron en el autobús en que viajás, se vive en una sensación de paz interior y de seguridad (incluso del mañana que en Argentina –paradógicamente, es tan incierto). (Y sobre todo que aquí todo tiene un sentido).
Bueno, Ana María llegó en Navidad a París y vivimos en Europa 3 meses y luego aquí otro tanto. Ella está muy bien y, por primera vez, sin la preocupación de las vacaciones que terminan. Mi hija que vive en Jerusalem donde tiene su cátedra y su casa. Acaba de ir por un año a Estrasburgo a defender su tesis para el doctorado. Está muy bien en todo sentido.
Encontré en cada país y ciudad amigos comunes. Ángeles Ortiz, Amparo Alvajar, María Teresa y Rafael, Roberto Payró (hijo). Attilio Rossi, Aquiles Badi. Larralde.
Entre las noticias trágicas, la de Julio Payró y Castagnino me impresionaron mucho. Si bien en tanto tiempo perdí muchos más amigos. A Castagnino lo encontré en París de 2 a 3 meses antes de su fin que ya parecía visible en su angustiada expresión.
Yo no sé porqué pareciera que la gente hace hoy una vida en que, arrastrados por fuerzas inevitables, apresuran el ritmo maléfico de estos tiempos y aumentan las penas que ya de por debemos sobrellevar. Una incomunicación caracteriza a los que debieran ser las personas que nacieron para comunicarse.
Como verás, hay dos capítulos en mi prólogo que tienen que ver contigo. Uno en que hablo de ti –otro el de España, y una cita además en una llamada.
Yo te agradecería le alcances esta carta a Lorenzo, ya que todo lo que cuento es también para él. Discúlpame, Luis, que te hable de tantas cosas prosaicas. Teniendo, a pesar de la terrible lucha del año 1971, tantas cosas maravillosas que pasaron y especialmente en el 72.
A pesar que nunca contestas. Siempre, de lejos, te recuerdo, como cuando éramos muchachos y me hago la ilusión que en vez de ser un gruñón incorregible y un tipo a quien la mayor fortuna acompañó –sin que diera cuenta de ello y que con los años te pones cada vez más gruñón– me hago la ilusión de verte sonriendo como en los buenos momentos y los tiempos felices.
Te envío un abrazo grande. Otro para Maruxa y otro para Lorenzo. Y, si lo ves, a Arturo, dividirlos.

Cariños de Ana María.

Manuel Kantor

varias cores empregadas para enfatizar.

[Anexo.]
[Mecanografado.]

EL DIBUJO, LA PINTURA Y LA LOCURA
Algún día se hará la historia del dibujo, tan injustamente postergado.
En la Argentina hay un momento en que los dibujantes se revelan casi todos en el periodismo, como ilustradores, y ello sucede de 1920 al 30. Posteriormente, vienen de Europa dos dibujantes políticos. Uno, alemán, Clement Moreau, que hizo día a día su guerra antinazi. Era un grabador en madera con el rigor dinámico del trazo de Van Gogh y la síntesis de los japones antiguos. Pocas veces conocimos un caricaturista de humor travieso y elegante como Toño Salazar, que era el otro. Vivió en el París de la época gloriosa donde fue conocido. Era centroamericano de El Salvador. Pasó muchos años con nosotros en Buenos Aires, hasta que Perón lo deportó por sus caricaturas y su país lo nombró embajador en Roma, donde lo encontré. No se podrá conocer su obra, pues era un gran conservador y prefería este arte al de ocuparse de sus dibujos.
Por el año 1937 surgió el nombre de Carybé quien realizó una obra de ilustrador y reveló una condición admirable de dibujante. Nacido en Buenos Aires, vivió su infancia en Brasil, adonde se sintió atraído en el momento en que comenzaba a sentir el color. Un año después que yo regresé de Bahía, él partió para la Terra Boa, que le hechizó definitivamente, dedicándose al muralismo. Hoy su nombre es inseparable del folklore de Bahía.
En 1939 se consagró el nombre de Mauricio Lasansky, joven grabador de la provincia de Córdoba. Cuatro años después partía para Estados Unidos, donde vive desde hace 28 años. Es considerado ya hace mucho tiempo como uno de los grabadores de mayor jerarquía universal.
Luis Seoane, nacido en Argentina y formada su juventud en Galicia, apareció con la guerra española. Dibujante de acento propio, continuó en el grabado, el mural y el cuadro que caracterizó por su alegría del color, desarrollando en los cuatro géneros, con creciente éxito, su definida imagen y su poesía. Es además, como Carybé y Toño Salazar, un interesante escritor. De estos cinco artistas con quienes, con diferencias de años, fuimos contemporáneos, amigos y compañeros, conservo el recuerdo de nuestra convivencia en un tiempo en que se creía en cosas trascendentales.
Junto con ellos hay otros dibujantes que no se iniciaron en el periodismo o la gráfica y provinieron de la pintura. Un desarrollo inesperado fue el de Juan Carlos Castagnino que no había llamado tanto la atención por su fino dibujo cuando ya era un pintor consagrado. Una enfermedad alérgica que le duró tres años, proveniente de los colores del óleo, que le abría la piel de las manos haciéndolas sangrar, lo decidió dedicar esos años al dibujo que desarrolló con intensidad, culminando en la ilustración del Martín Fierro que lo coloca entre los más grandes ilustradores contemporáneos.
Antonio Berni, que en la Argentina fue precursor del fauvismo, del surrealismo, del arte social, y del collage figurativo, ganó en la Bienal de Venecia el premio de grabado. Grabados dibujados con tal vigor y novedad que resultaron una revelación cuando él era ya maduro y famoso.
Gertrudis Chale, una vienesa que descubrió el paisaje solitario de nuestro suburbio pampero, siguió hasta el norte argentino vecino de Bolivia, donde encontró el tema de sabor indígena y la forma que buscaba. Fue quizá la primera artista que incluyó lo telúrico en el arte moderno de esta región con tanta sinceridad y jerarquía, sacándolo del pintoresquismo menor. Tenía un dibujo vigoroso y personal, que la ubica entre los mejores dibujantes y continuadores de los mejicanos. Un clima metafísico y dramático. Gertrudis, mujer alta, interesante, de ojos verdes, de hermosa estampa, se mató en un avión al cruzar los Andes en 1952. El caso de Spilimbergo es especial, pues fue quizá el más grande de los dibujantes y era, simultáneamente, uno de los maestros de la pintura americana.
[Manuscrito na marxe dereita da segunda folla:] A Lorenzo le envío la parte sobre España.


1973-02-14
Carta de Alvajar a Seoane. 1973
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Alvajar a Seoane. 1973 en 14/02/1973


Ginebra, 14 de febrero de 1973

Marujiña querida:

Ni bien hube echado la carta en que te decía que aún no había atrapado yo la gripe que por derecho correspondía, tuve que llamar corriendo al médico para pedirle un certificado para quedarme en casa, porque tenía 40 de fiebre. Así que antibióticos, pastillas para la tos, supositorios para la fiebre y toda la parafernalia de la gripe. Ahora ya va bien y mañana regreso a la oficina.
¿Cómo va tu flebitis? No me extraña que te haya dejado la gripe esa secuela, porque la que yo tuve hace dos años me dejó una neuritis en el brazo izquierdo que me pasé tres meses viendo y contemplando todas las estrellas de firmamento. Todavía que queda de eso un temblor en los dedos que a veces no lo puedo dominar. Espero que estés mejor.
Aún así me las arreglé para ir a ver a mi notabilidad de profesor Feldman, a causa de lo otro que es más importante. Al principio estaba un poco picado, porque después de todo yo lo había abandonado en el año 1967, y eso a nadie le gusta. Me dijo con un ligero retintín: “Yo pensé al ver que usted volvía: “Afortunadamente, Mme. Alvajar es inteligente y comprende”. Le contesté: “Dr. Feldmann, eso es lo que pensé yo: “Afortunadamente el Dr. Feldmann es inteligente y comprende”. La verdad es que uno tiene tendencia a suponer que todo médico, y especialmente todo psicólogo o psiquiatra, es un hombre inteligente y comprensivo, y yo te digo por experiencia que de los muchos que he visto ninguno me ha dado la impresión de una verdadera inteligencia, salvo éste. A pesar del fracaso de su tratamiento anterior, siempre he pensado en él como el único hombre inteligente que he visto aquí. Luego todo marchó muy bien, tanto que, ¡oh, sorpresa, sobre todo viniendo de un suizo!, al despedirse de mí hasta dentro de quince días me dio un tiernísimo beso en la mejilla, y aún no he salido de mi asombro. Comprendió muy bien todo lo que le expliqué, me dijo (lo que yo ya sabía) que desde el año 1967 en que yo había interrumpido el tratamiento con él hasta ahora la psiquiatría y ramas conexas de la medicina habían hecho enormes progresos, que había muchísimos medicamentos nuevos, que comprendía mi necesidad de recuperar la “joie de vivre” y de sentirme bien, que “qu´est que c´est que cette histoire de se coucher à sept heures du soir?”, etc., etc. Me dio dos misteriosísimos medicamentos, uno de ellos que fui a buscar en la farmacia, donde me contaron las pildoritas una por una y me las dieron en un frasco en el que no hay ni el nombre del medicamento, y otro que se sacó el mismo como quien dice del bolsillo del chaleco, y que debe de ser un medicamento que está todavía en experimentación, porque no viene de ningún laboratorio médico, sino de un instituto de investigaciones sobre Lípidos, y me dijo que volviera dentro de quince días. También me dijo, “Pero tiene usted una cara estupenda”, y le contesté: “Dr. Fielmann, esta cara que tiene usted delante tiene encima catorce colores mezclados, así que no le extrañe que el resultado sea decente”. Claro está que se echó a reír. Ahora hay que tener paciencia, porque estos medicamentos (que creo que son de los que llaman “imaos”) son de actuación lenta.
Ahora voy a ver si os digo todo lo que tengo que deciros, que siempre se me queda alguna cosa en el tintero.
Me contestó Anita diciéndome que os escribía directamente y que ya había recibido carta vuestra. Parece que vuelve a Buenos Aires en marzo, peor que antes pasará por aquí.
Recibí una carta de Aurora Cortázar, que debe de haber venido por sus propios pies, puesto que debe de ser así como mandan las cartas que no traen ni un solo sello, ni siquiera el nombre del remitente. Fecha de la carta: 11 de diciembre. Llegada: 10 de febrero. Todas las noticias que me da ya las había recibido, claro está, de los propios interesados, en cartas con sus debidos sellos, salvo la noticia del nacimiento de la niña de Arturo. Dice Aurora, entre otras cosas, que tenéis la intención de venir por aquí. Os quiero prevenir antes. Lo que está sucediendo en este país es un verdadero escándalo. De un día para el otro suben las cosas, a veces de repente un 230%, aunque parezca mentira. Tenéis que contar con que todo está por lo menos el triple más caro que la última vez que pasasteis por aquí. Y digo “por lo menos”. A mí me parece un verdadero disparate pagar estos precios. Mi casa es pequeña (no es la de las fotografías que mandé para Quiroga, que están tomadas en casa de los Fernández Buján, que él es de Corcubión), pero hay dos habitaciones, una de ellas con una cama grande. En la otra hay un sofá cama, donde yo duermo muchas veces y donde he dormido todo el tiempo que Aurora estuvo aquí. Trataría de no molestaros por las mañanas, porque me levanto muy temprano (a eso de las seis menos cuarto). Me voy a las ocho y no vuelvo hasta las seis o las seis y media. Tendríais la casa para vosotros, con absolutamente todo lo necesario para vivir. Las tiendas necesarias están cerca. Hay autobuses en la esquina que os llevan a todas partes de la ciudad. La Ciudad Vieja está a un paso, con las galerías de arte y los museos. Aunque no sea época de vacaciones de verano de Marta, la cosa tiene arreglo. Viene los jueves a bañarse y arreglarse y a asistir a sus clases de latín, solfeo y guitarra, y ese día tampoco duerme en casa. Sólo duerme aquí los sábados, y los Fernández Buján están encantados de tenerla con ellos ese día, tanto que tengo a veces que pelearme para que me la dejen en casa. Sonia, su hija, es muy amigota de Marta y les gusta mucho estar juntas. Me gustaría mucho que las conocierais, porque tiene excelentes cualidades, y además hace mucho tiempo que tengo ganas de hablar con vosotros acerca del porvenir y los estudios de esta niña, porque creo que Luis puede darme buenos consejos. No entro ahora en el asunto porque pienso que de una manera o de otra os veré pronto.
La Galería Kreuger sigue mandando las invitaciones para los “vernissages” a nombre de Luis acá a casa. Medio se disolvió. Tiene fama de ser un hombre muy competente en lo suyo y honrado, pero insoportable en el trato con sus asociados. Una socia de él, una italiana casada con un suizo sobrino de Le Corbusier, llamada Ana María no sé cuantos (he estado buscando los catálogos donde está su nombre, pero me los debe de haber robado Marta, que es museómana y galeriómana) acaba de abrir una galería nueva que se llama Arte Moderno, aquí cerca de casa. Está en un piso alto, y son dos “dúplex” unidos, una casa lujosísima. Inauguró la galería con una exposición de Fernando Maza, que al llegar aquí lo primero con que se encontró fue con mi nombre en la lista de invitaciones a los “vernissages”, claro está que a casa de Luis. El ya traía mi dirección, que se la había dado su madre; llamó en seguida y pasamos varios ratos juntos. Acababa de exponer en la Bienal de Venecia, con mucho éxito, y ahora tiene una exposición en París y otra creo que en Turín. Aunque está separado de su mujer, que es norteamericana, pasa largas temporadas con ella y con su hijo en un pueblecito que está a unos kilómetros de Palma de Mallorca, un pueblecito muy sencillo, poblado de artistas, al parecer. Me ha invitado a ir allá, pero dudo de poder hacerlo.
Sigo recibiendo La Voz de Galicia, que está mucho mejor informada que La Tribuna de Ginebra o cualquier otro periódico de aquí, y sobre todo trae muchas noticias de Buenos Aires y Chile. Hace unos días sacaron una fotografía del Perón con un aspecto de apolillado que da miedo, diciendo que se va a Rumanía a hacerse un tratamiento gerontológico, lo cual no deja de ser una especie de “pajueranada”, porque el tratamiento de la Dra. Aslam nos lo estamos haciendo todos desde hace mucho tiempo, a título preventivo, porque tan apolillados todavía no estamos. Hace más de veinte años que tengo yo correspondencia con ellos y de vez en cuando me hago el tratamiento, y también Aurora lo emprendió, aunque con pildoritas, porque le tiene verdadero pánico a las inyecciones. También otra vez sacaron como gran novedad una fotografía de una pianista que se acababa de hacer un lifting, una “cara nueva”, como ellos decían. Supongo que sacan esas cosas cuando no encuentran otras con que rellenar un hueco, pero no dejan de asombrarte.
Me tienen prometidos para el sábado los dos discos de que os hablé. El de Grassens es el último y estaba agotado. Así pasaron la canción de los reyes por radio un par de veces, y luego no volvieron a pasarla más, porque como tienen tanto miedo de ofender a los jefes de Estado de otros países... Tanto que está seriamente penada cualquier ofensa pública a cualquiera de ellos. El otro resulta que es de Juliette Greco, cosa rara, porque esa mujer se ha dedicado a cantar las mayores estupideces del mundo desde hace varios años, de modo que no respondo de la clase de canciones que hay en ese disco, a parte de la que se llama “Mon fils, chante”. Os lo mandaré por correo la semana que viene.
Ahora os dejo, porque aprovechando estos días que he pasado en casa me estoy haciendo un pijama “serio”, es decir, sencillo. Todo lo que se encuentra por aquí está lleno de froufrous y de chichis, y no comprendo por qué razón hay que vestirse de idiota para meterse en la cama. Ya veremos lo que sale, porque hace muchos años que no coso en serio.
Y ahora dejo de daros la lata. Ya me avisaréis cuando recibáis los discos, para que me quede tranquila y sepa que no os los robaron por el camino.
Saludos a Rafael y Carmen. Ya sé que estuvo aquí Mireya, porque me escribió. Le contesté, pero no sé si mi carta llegó a tiempo, porque estaba a punto de volverse a América.

Saludos igualmente a Pillado y mil cariños para vosotros.

Amparo


1976-05-18
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 18/05/1976

Buenos Aires, 18 de Mayo de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Te supongo totalmente restablecido luego de tu carta del 5/V. Nosotros, como se escribiría en las cartas de los abuelos, bien, soportando pequeñas “cosas”, en mi caso una tensión muy alta que no se normaliza. Guardo régimen muy estricto y no debo inquietarme por nada, algo muy difícil que no me ocurre. Maruja con problemas de artrosis.
De Varela sé por Marika cada vez que llega alguna carta suya y en la de las últimas anunciaba que me escribiría, lo que supongo hará en cualquier momento. De Álvaro hemos tenido noticia por Antonia que le escrib ió a Maruja y estamos muy dolidos de su situación. Cuando nos despedimos de él cayó al suelo y olvidaba todo. Dejamos esto. La película de Castelao tiene el defecto principal de que no está orientada por alguien que hubiese conocido a Castelao, ni comprendido demasiado bien su importancia para Galicia. Pérez Prado viene luchando con el director desde hace casi dos años, aunque desde luego se descuenta que se trata de un buen director. Ha hecho espléndidos cortometrajes y documentales, pero, parece que escucha, no lo hace, trata de hacer su Castelao. Tiene hecha una película de tres horas pero le aconsejé que no debe pasar de una hora y media. Mejor, le hice una larga crítica de la película y le manifesté por escrito lo que a mi juicio sobraba en ella, se prestaba a confusión, empequeñecía a Castelao, o deformaba su arte y pensamiento. Lo hice por escrito para que no hubiese dudas sobre mi responsabilidad y juicio. Si va por ahí el director irá a verte. Me alegró saber que los pintores no se manifestaban contra Blanco Amor, aunque también me duele que lo hubiesen hecho contra Laxeiro con motivo de una iniciativa generosa. Pero ¡qué vamos a hacerle! Es posible que se tarde siglos en cambiar la psicología de las gentes gallegas, en eliminar la suspicacia, la envidia, la cazurrería, la soberbia solapada que parece distinguirnos. Tuvo razón Rosalía en sublevarse contra todo esto y Pondal: “Proxenie ignara e inculta, —que aborreces teus ínclitos … “¿A quén ti, necia debes, sair d´oscuro olvido…” Recuerda estos versos tan verdaderos. En general cada hombre que ha hecho algo por Galicia, casi siempre en las peores condiciones, es un ajeno, un olvidado, y, muchas veces, un injuriado. Los Nogueira y los Rey son muchos más de los que parece. Galicia está llena de Nogueiras y Rey. Recuerdo un día en el café “La Casa de la Troya”, de los Villaverde, a Castelao, hablando muy triste de la verdad de estos versos. Tenía fe en Galicia y por eso se refería a los aspectos negativos del carácter gallego. Sólo los que tuvieron fe en una causa, como la tenía Castelao, pueden tener instantes de dudas sobre ella y sólo los que no tienen fe dudan de algo en que no creen. No tienen por qué. Fue a propósito de “Camariñas”, un periodista gallego que se suicidó en Buenos Aires. Estábamos con él un grupo de refugiados, debajo, exactamente, del mural suyo de ese café que habíamos decorado varios de nosotros. Ahora también nos invade el pesimismo. Lo digo por mí.
Hoy inauguro una exposición de grabados en una nueva galería, “Almacén de arte”, dedicada exclusivamente a este género, es la primera de las cuatro que debo hacer este año, contando las de Rosario y Mar del Plata. No es un año bueno para ventas, pero uno debe continuar trabajando. Para fin de mes que viene sale una monografía sobre mi pintura en una colección que distribuye Losada, y ayer me hablaron de incluirme en otra sobre cinco pintores. Aquí todo parece normalizarse, han cambiado y cambian muchas cosas para bien. En general la actitud de las gentes. Hay más optimismo con respecto al futuro y sólo agobia el silencio alrededor de algunas cuestiones. La actitud del gobierno es liberal y en general correcta. Nadie puede imaginarse lo que fue el gobierno anterior.
Noemí vino muy contenta de vosotros, lamentando no haber podido estar más tiempo. Con José hablé por teléfono con motivo de la Bienal de Venecia y creo, se lo dije, no se puede hacer nada. La obra pintada sobre la guerra española, de Souto, el único testimonio, que sepa, en pintura, está diseminada entre Estados Unidos, Méjico, Bélgica, Francia y Rusia. Seguramente la viuda deba tener algún cuadro. Los originales, dibujos, de Madrid, publicados por centenares, se perdieron según me expresó él mismo. De Castelao parece que también se perdieron los originales de los álbumes y, en mi caso, de los muchos dibujos y algún cartel que hice no conservo nada o apenas nada. Los originales fueron quedando en las redacciones e diarios, semanarios, imprentas, etc., y la pintura es poca. En un enorme libro alemán sobre este tema, Kunst im Widerstand, se refieren a mí. En el caso de Castelao y Souto habría, con tiempo, que recoger todo, el mío no vale la pena. Agradezco al que en Madrid recordó ese período mío. En Galicia no creo importe a casi nadie y quizás tienen razón. Es posible que los jóvenes de hoy cuando lleguen a viejos empiecen a averiguar por los hechos de nuestra generación. Uno, como diría Solana, trabaja y ve pasar el tiempo. Te agradezco el envío del reportaje de Varela. Contesta con el espíritu fraternal y generoso, en cuanto a América, de un esiliado. Te ruego me escribas sobre el desastre ocurrido en La Coruña con motivo del encallamiento del barco petrolero. Los diarios de aquí informaron dos o tres días sobre el incendio y luego callaron.

Un gran abrazo a todos de Maruja y mío y uno fuerte para ti de.

Seoane


1976-07-13
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 13/07/1976

Buenos Aires, 13 de Julio de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Perdóname este retraso en contestarte. Tengo recibidas dos cartas tuyas a las que no respondí, habiendo recibido con ellas los recortes referidos al Pedrón de Ouro, fotocopias del juicio con Rey y antecedentes de la delegación española a la Bienal de Venecia, terminando, en cuanto a ésta, sin saber de qué se trataba. Te agradezco mucho estos envíos. Estuve trabajando muy intensamente para la exposición que inauguro el día 27, suponiendo que, dadas las circunstancias por que atravesamos, no ocurrirá nada. Parodiando a Hemingway en aquel título París es una fiesta, Buenos Aires es un duelo, y a todos nos alcanza el dolor. Dejemos esto. Me alegré mucho de las notas que escribieron sobre ti con motivo del Pedrón de Ouro, son muy merecidas y no hay tales disparates en las de Garcés y García Bayón. Me hubiese gustado estar en el acto de entrega del premio. De todo lo que me dices de González López no me sorprende, en cuanto a alianzas y amistades no tuvo nunca demasiados escrúpulos, pero en lo referente al discurso de ingreso de Martínez Risco en la Academia de Jurisprudencia también me parece natural. Siento que sin quererlo tengas tantas veces que darme la razón en cuanto a mi juicio sobre algunas personas dadas las causas que la originan. Te llevo diez años y por mi actuación cuando tú eras un adolescente aprendí a conocer a las gentes que se destacaban en Galicia por uno u otro motivo. Creo que podría añadir que un núcleo de amigos que pretendíamos igual futuro para el país, algunos muertos, teníamos juzgado a la generación que nos precedía y aún conociendo la definición del político de Nietzsche que es algo así, “el hombre de ideas cortas y manos largas”, en el caso de algunos gallegos las manos les habían crecido desmesuradamente y en esto de las manos no incluye a Martínez Risco.
En cuanto a la Bienal de Venecia no sé por qué os molestasteis en llamarme por teléfono si de todas maneras ibas a resolverlo a tu gusto. Cuando opiné que no había nada para enviar es porque considero que las dos litografías de Souto que llevé para el Museo no representan en absoluto la obra enorme que él realizó en cuanto a la guerra con sus óleos diseminados por el mundo y que menciona el poema de Ensor y los elogios de la gran crítica europea aparte de la española, comprendiéndose en ésta un espléndido trabajo de León Felipe. Fue el pintor que más trabajó, se pueden contar más de mil dibujos y tintas hechos con el tema de la guerra. Yo tengo un álbum de dibujos extraordinarios de él que algún día pienso reeditar. En cuanto a la obra de Castelao no se deben enviar a una Bienal de Arte reproducciones. No significan nada desde el punto de vista artístico como tú sabes tan bien como yo y los originales no se sabe, yo al menos no lo sé, donde están. Su tamaño son algo más del doble por lo que me dijo una vez Castelao y supe por Gori Muñoz en Buenos Aires que participó en su edición. Y en cuanto a mi afiche me alegro que no lo hubieses encontrado en el Museo. Creo que jamás estuvo, yo por lo menos no lo doné y mucho menos como tú supones se lo presté a nadie. Nunca dispuse por mi cuenta de nada del Museo para prestárselo a nadie. De las otras cosas que hice aquí tengo muy pocas y tampoco significan mucho desde el punto de vista artístico. Ahí pueden lucirse catalanes, y madrileños pues fueron guardando todo, por lo que sé de Eduardo Vicente, Morales, Mateos, etc.
Ese afiche mío no posee otro mérito que su carácter documental. Yo lo tengo aquí como dos de los de Castelao de entonces y algún día volverán a Galicia, lo mismo que la iconografía que Maside me fue enviando antes de morir, alguna de la cual fui publicando en Galicia Emigrante.
Este año, directivos del Centro Gallego, volvieron a insistir para que aceptase la presidencia de la sección cultural prometiéndome toda clase de apoyo. La sección está en contra de Valentín Fernández que, por otra parte, parece que quiere fundar un partido político en Galicia. (Esto nos faltaba…!) Naturalmente, no acepté. Sólo cuenta lo que pueda hacer cada uno de nosotros, aunque por mi parte pueda muy poco. Para cuando vuelva tengo, desde luego, algunos proyectos personales, que pienso pueden ser interesantes y, naturalmente, sólo referidos a Galicia.
De aquí no puedo contarte nada. Creo que ahí lo sabéis todo. Hay mucha gente de aquí por Europa y América. A Camilo no lo vi últimamente creo que te dije que está entusiasmado con lo que hace piensa que le será muy útil. Te envío una tarjeta de invitación de una señora o señorita, Julia Solanas, casi desconocida hasta ahora en Buenos Aires, pero que ya mereció ser aceptada por el Museo Carlos Mazide. ¿Qué sabes de esto y quien aceptó su obra?
Esto es todo por hoy. Estamos Maruja y yo deshechos y resignados. Por mi parte continúo con fallas de salud y es probable que tenga que operarme después de la exposición. No me preocupa. Desde luego no me gusta pero no pienso en ello. Entre otros achaques me sobra ácido úrico y me falta potasio.

Maruja y yo os enviamos un gran abrazo a Mimina, los tuyos y a ti.

Seoane


1976-09-11
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 11/09/1976

Buenos Aires, 11 de Septiembre de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí tus cartas del día 15 y 25 de agosto y de ellas me sorprendieron las noticias referidas al Museo. No conocía tus intenciones ni te creía capaz de sustituir al Patronato que nosotros mismos designamos, que es nuestro Patronato, esté o no registrado por el Estado, citando por tu cuenta, personalmente, en lugar de que sus autoridades citasen a sus componentes, entre los cuales están incluidos los representantes del Laboratorio de Formas y Cerámicas del Castro. Tú sabes, lo has publicado, que el Museo es algo que a mí me importa mucho, más que todo el resto de proyectos que hicimos juntos y de todo aquello otro en lo que no intervine a partir de inaugurado Sargadelos. Con él no quise proyectar un Museo más al uso corriente, sino un centro de cultura gallega y en esto estuvimos de acuerdo. Entregué todo lo que pude para él y conseguí mucho de mis amigos de siempre. Creo, pues, que deberías haberme escrito sobre tus intenciones por si tenía, por mi parte, alguna proposición que hacer. Bueno, esto es algo consumado y que yo no deseo discutir. Pero dime por lo menos qué es el “Laboratorio de Industria y Comunicación”, dónde está situado y quienes lo componen, si puedes decírmelo. En tus cartas siempre adviertes que tomas nota de las mías pero casi nunca las contestas. En la última te manifestaba la posibilidad de que necesitase un documento, sin poder explicarte más, y no me has contestado a eso, si podía o no contar contigo para ello. Ya no me contestes. Durante más de un mes esperé una respuesta que no llegó. Trataré de resolver cualquier problema que se presente en un momento en que a uno le acosan los trabajos y problemas. En cuanto al folleto para el Museo lo tengo muy pensado desde hace años, tendrá que ser un pequeño folleto en lugar de un tomo como tenía proyectado. No voy a pensar algo, como tú escribes, en esto. He pensado años en el Museo de Arte Gallego y lo único que me faltó siempre fue capacidad ejecutiva y dinero para hacerlo como soñé. Sé para qué puede servir y tengo muchísimas notas tomadas en cuanto a su eficacia con respecto a Galicia. Pero en Diciembre o Enero hablaremos de esto. Cuando regresemos y, toma nota, por vez primera digo “Si Dios quiere”, por no sustituir la palabra Dios con alguna otra, destino, fortuna, azar, buena estrella, etc.
Perdóname esta carta. Te estoy escribiendo con todo mi fastidio por tu actitud, por suponerme ajeno o casi ajeno al Museo, o a los problemas de él, o por decidir por ti mismo lo que debiera haber constituido un motivo de diálogo entre los dos, que somos los fundadores, escrituras aparte.
Te ruego ahora que nos digas como están Varela y Marika, si continúan en El Castro y qué proyectan.
Trabajo mucho. Ya ni siquiera vamos al cine. Estos días terminé de grabar un bestiario que hago con el poeta Alberto Girri para un edición de bibliófilos, trescientos ejemplares. El 18 expongo en Tucumán, en octubre en Rosario, en Diciembre en Art Gallery de Buenos Aires y en Enero Mar del Plata. En las dos últimas si podemos no estaremos presentes. Pensamos marchar en Diciembre, ya te lo escribí, si podemos. Ahora expone Laxeiro en una Galería de La Boca. Muy buenas las obras que envió. Estos días te enviaré la monografía que salió sobre mí. Como puedes notar la participación de Castelao y Souto en la Bienal no se registra en parte alguna.

Un gran abrazo para Mimina y para ti de Maruja mío.

Seoane

Recibimos ahora mismo un tu carta y la de Mimina con el pésame por el fallecimiento de Emilio que os agradecemos mucho. Fue una noticia absolutamente inesperada. Creemos que La Coruña perdió una persona que le fue eficaz por su cariño hacia ella. Quedamos desolados. Agradecemos el saludo de Mari Luz. La carta de Varela que contestaré en los próximos días. Otro abrazo.

Seoane


1977-02-09
Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1977
Ver [Carta mecanografada co logotipo de Laboratorio de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1977 en 09/02/1977


La Coruña, 9 de Febrero de 1977

Sr. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos un mes en España que pasamos entre Madrid, Barcelona y La Coruña, en este caso con salidas a Santiago y Finisterre. Lluvia en las tres ciudades y frío menos en estos últimos dias de La Coruña que, aparte de la llovizna, resultan primaverales, quizás tambien la llovizna.
En Madrid, estuvimos en exposiciones, algunas buenas, no demasiado ni muy importantes. Mejoró, según nos dijeron, el teatro y el cine por la disminución de la censura y se proyectan películas de años pasados que no se pudieron proyectar en su momento y que nosotros conocimos en Buenos Aires. Está en boga el Café-Concert y toda la ciudad polemiza acerca de temas de actualidad desquitándose de tanto silencio y tan largo como fué, ocurriendo, esto sí, los sucesos de muchas partes.
Barcelona parece estar más tranquila, la gente grita menos al hablar y continúan fundando empresas culturales. Es una gran ciudad. La última novedad para nosotros fué la Fundación Miró. Un espléndida obra del arquitecto Sert siguiendo su línea de estilo mediterráneo, al igual que la Fundación Maeght del sur de Francia y la casa-estudio de Miró en Mallorca. Cuando estuvimos estaba abierta la muestra de obras españolas que fueron llevadas a la Bienal de Venecia. Hubo mucha discusión alrededor de ella por la falta de algunos valores del exilio, pues se trataba de pintura, escultura, grabado, carteles, dibujos, etc., de la Vanguardia artística y realidad social del Estado Español, 1936-1976. Se discutió mucho, se discute, en general media España aguza su ingenio para entablar polémica con la otra media, creo que la proporción aparentemente es esta, al revés de 1936 en que un cuarto de población se levantó contra tres cuartos de ella. Sin embargo aún no podemos enviar noticias muy concretas, pues vimos muy poco y por mi parte estoy deseando comenzar, disciplinándome, en mi trabajo.
Me gustaría saber si tuvo noticias de mi exposición en Art Gallery, se cierra dentro de unos dias. Hoy o mañana voy a escribirle tambien unas letras recordándoles me encarguen unas fotografías a Calderalla, el fotógrafo que me las hace en los últimos tiempos. Les recordamos siempre. Por mi parte, extraño los diálogos de los domingos a la mañana. Me gustaría saludase de nuestra parte a Martínez Lamela y a los suyos.
Por favor, escríbanos. Reciban Carmen y usted el fuerte abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]


1977-02-09
Carta de Seoane a Sofovich. 1977
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 09/02/1977

La Coruña, 9 de febrero de 1977

Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Queridos amigos Elsa y Bernardo:

Salimos hace un mes de Buenos Aires y hace poco más de una semana que llegamos a La Coruña. Estuvimos los otros veinte días en Madrid y Barcelona. Todo mejor, en cierto orden que en el 75, pero la vida más cara y con una gran desconfianza con respecto al porvenir. Madrid está lo mismo. Allí estuvimos con Marika y Varela, intentando establecerse, con perspectivas Varela de trabajo y pensando ir en breve a París. Muchas exposiciones de todas clases, buenas y malas, pero pasado ya el boom que duró hasta el 75. Triunfan en Madrid Nacha y Cipe Lincowsky en un momento en que se realizan buenos espectáculos. En este sentido, cambió mucho todas Españas. Hoy mucha esperanza en el desarrollo cultural en libertad y gran parte de la población trata de olvidar el pasado como una pesadilla que parece imposible hubiese ocurrido. Los más jóvenes lo suponen tan historia como las guerras de Flandes y se sienten absolutamente ajenos a los hechos de su infancia. Los de nuestra edad somos para ellos una especie de supervivientes prehistóricos. Hay quienes creen que esta indiferencia por el pasado inmediato es sana. Por mi parte, no lo creo así. Aunque no crean, tampoco será útil sentirse, en cuanto a ese pasado, los caballeros acompañantes del Rey Arthur. Jóvenes y viejos están esperanzados en lo que resulte de las posibles elecciones. Escribo posibles sin poder concretar bien por qué mi desconfianza en ellas. Se repiten demasiado iguales, quizás sucesos de la Segunda República. Dejemos esto. Todos ello empieza a resultarme ajeno, aquí y en todas partes. Admiro a gentes como Álvarez del Vayo, el gran periodista español, ex-delegado por España en la Sociedad de la Naciones y ex-ministro de Relaciones Exteriores, de quien la Editorial Grijalbo de México acaba de publicar sus memorias. Vivió siempre luchando por sus ideales y el relato que hizo de su vida es extraordinario, se lo recomiendo. Lo admiro porque parece no haber dudado jamás de lo que él consideró desde muy joven su verdad, nunca se desanimó. Conoció las mejores gentes de la Europa desde poco antes de la Primera Guerra Mundial y hasta hace dos o tres años que murió. Fue muy amigo tanto de políticos como de escritores y artistas europeos y de Estados Unidos. De mucha gente que no hubiese deseado conocer.
Estuve en Barcelona viendo algunas buenas exposiciones y la Fundación Miró, realmente extraordinaria, encerrada en una arquitectura muy bella de Sert en la que sigue su estilo que concreta formas mediterráneas. Se realizan en ella actos culturales muy diversos y en el momento en que la visitamos estaba expuesta la participación de España en la Bienal de Venecia. Habían descolgado parte del Museo Miró para la exposición. No tengo, hasta ahora, demasiado que contar. Hoy está un buen día, pero desde que llegamos no hizo más que frío y llovió siempre o con intermitencias en el día. El mar está magnífico con su impetuosidad y todo promete una primavera espléndida.
Nos gustaría mucho que volvieran a La Coruña. Tengo para usted, Bernardo, el Carnet de Madrid de Picasso, 1898, editado por Gili de Barcelona, creo que a finales del año pasado y que, según nos dijeron, está ya casi agotado o agotado. Es una pequeña joya gráfica.
Les ruego nos escriban contándonos lo que ocurre en ésa, aunque sospecho que todos continúan de vacaciones.

Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y para Pablo.

[Seoane]


1977-02-16
Carta de Seoane a Parker. 1977
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1977 en 16/02/1977


La Coruña, 16 de Febrero de 1977

Sra. Margot Parker
Buenos Aires

Querida Margot:

Estamos empezando, con mucha pereza, a escribir cartas. Galicia se presta más para la vida contemplativa y la conversación más o menos plácida, que para la acción. Cuando los gallegos escriben, en general poco, pueden surgir las Emilia Pardo Bazán, Valle Inclán o Camilo José Cela, o ser bastante disparatados, como creo es mi caso. Antes de llegar a La Coruña estuvimos en Madrid y Barcelona. En Madrid las exposiciones importantes empiezan a surgir en estos últimos 15 días, cuando estábamos ya en Galicia donde, sin embargo, vimos en el Convento de Santo Domingo de Santiago de Compostela, una exposición antológica de pintura española contemporánea, con Miró, Millares, Saura, Tapies, Clavé a la cabeza. Muy buena. Pero en Madrid se inauguraron cuando no estábamos, habíamos llegado a La Coruña, una gran exposición de pintura norteamericana y otra, muy importante, de pintura polaca, que supongo no llegará a Buenos Aires. En Barcelona estuvimos en la Fundación Miró, cuyo edificio fué hecho por el arquitecto catalán Sert, uno de los que trata de reivindicar la arquitectura popular mediterránea que antes había hecho el hogar-taller de Miró, en Palma de Mallorca y la Fundación Maeght, en el sur de Francia. Se trata de uno de los grandes arquitectos de nuestra época. La Fundación Miró encierra al mismo tiempo que el museo del pintor, salones para exposiciones, conferencias, audiovisuales, cine, biblioteca, etc. Se trata de una gran empresa cultural con sentido de oportunidad para nuestra época más que con relación al pasado. Cuando estuvimos en los salones de exposición se mostraba el envío hecho por España a la Bienal de Venecia, referido a la vanguardia española desde 1931 e incluyendo la guerra civil. Faltaban unos pocos nombres, algunos que se negaron, yo entre ellos, (de una época que podría ser neo-dadaísta, un dadaísta muy tardío, pero que haría el encanto actual de Romero Brest, y de lo que no tengo casi nada y lo que tengo o veo en casa de amigos me parece poco presentable) y otros para quienes sería dificil el envío, supongo, desde los países americanos donde residen.
Esto es todo por hoy, se trata de noticias que generalmente no vienen en los diarios. Estas, las que vienen, ya las habéis leído, seguramente y podeis interpretar a vuestro gusto. Escríbenos, cuéntanos que ocurre en Buenos Aires en cuanto a cuestiones culturales. Para saber precios de ganado y cereales y alguna noticia social, casi nada más, tenemos La Nación aérea.

Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacVarela, LorenzoArias “Mimina”, CarmenDieste, RafaelPicasso, PabloScheimberg, SimónDíaz, XoséDónega, MarinoGarcía-Sabell, DomingoGil Varela, ÁlvaroLaxeiro, Falcini, LuísPaz-Andrade, ValentínGerstein, MarikaZegrí, ArmandoRey Romero, JoséFernández del Riego, FranciscoCuadrado, ArturoSofovich, BernardoMiró, JoanLifschitz, RafaelCastelao, Blanco Amor, EduardoDíaz Arias de Castro, CamiloPayró, JulioGerstein, NoemíAlberti, RafaelBurd, LipaVázquez Freire, José LuísWhitelow, GuillermoGoya, Francisco deBaudizzone, LuísDíaz Dorado, DiegoNegri, Tomás AlvaMaside, CarlosNegri, NélidaBurd, EstherNogueira, FedericoPalmás, RicardoPiñeiro, RamónMuñoz Manzano, CarmenLifschitz, EmmaIglesias Corral, ManuelTorrallardona, CarlosPerón, Juan DomingoDíaz Arias de Castro, RosendoFernández-Albalat Lois, AndrésAzcoaga, Enrique Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artes visuaisautores/asasuntos particularesColección: Isaac Díaz Pardo e Luís SeoaneliteraturaA nova SargadelosGalería Boninopolíticamigraciónsmedios de comunicaciónemigraciónprensa escritahistoriaartes escénicaspremiosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Galería Sargadelos de BarcelonacineExposición de Luís Seoane. Münster. 1967Exposición de Luís Seoane. Bonn. 1967radioMartín FierroExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaExposición de Luís Seoane. Bos Aires. 1968. Art Gallery InternationalPadroado do Museo Carlos MasideFondo Nacional de las ArtesExposición de Luis Seoane. Madrid. 1970Premio PalanzaGalería Sargadelos de MadridBestiario, de A. GirriExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Seminario de Estudos GalegosPedrón de OuroEdiciós do CastroMetropolitan Museum of ArtmúsicaBienal de VeneciaAcademia Nacional de Bellas Artes [Arxentina]BauhausExposición de Luís Seoane. Bonn. 1968Galería Biosca (Madrid)exilioArt NouveauperonismoLas Meninas, de PicassoExposición de Luís Seoane. Madrid. 1975Exposición de Luís Seoane. Madrid. 1963

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