| 1949-05-26 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1949 en 26/05/1949
Buenos Aires, mayo 26/49
Querido Seoane:
A los pocos días de su partida para Europa, recibí de Montevideo sus líneas recomendándome al pintor alemán. Luego tuve ocasión de conocerlo, pero no me fue posible todavía serle útil. Talvez exponga en Muller.
Hace unos días me llegaron noticias suyas de París, y conmigo varios amigos: Sarita, Frontini, Scheimberg. (Sarita me encarga ya que yo le escribo antes, de anunciarles carta de ella para dentro de unos días).
Demás estará decirle que su entusiasmo por París lo comprendo por haberlo vivido. Tan seguro estoy que no desespero de poder renovar la experiencia. Por ello me explico que hasta el momento de su carta de Ustedes no hayan tenido tiempo más que para recorrer ese maravilloso París y frecuentar algunas salas del Louvre. Imagino sus emociones frente a Zurbarán y a los retratos familiares de Rubens que tanto me impresionaron. Yo, también, como Giambiagi, celebraría recorrer con Uds. esa condensación de la historia del arte que es el Louvre.
Nos ha sido tan grato recibir noticias de Uds. que nos leímos vuestras cartas. Al leer la que recibió Frontini, me enteré de la impresión que le produjo el Balzac de Rodin y de que me asoció a esa impresión. Por rara coincidencia, su carta llegó en momentos que preparábamos una exposición de esculturas y dibujos originales de Rodin que inauguraremos el I de junio. En esa ocasión yo hablaré de la escultura y del significado de la obra de Rodin.
He sometido la sugestión de trasladar la sala de la Hebraica a la rue de la Boetie o al Faubourg Saint Honoré al Dr. Scheimberg. Mentalmente ya hacemos con Uds. tertulia allí. Algunos más felices, pronto se harán presentes, como Kornemblithh, dentro de poco.
En cuanto a lo que Ud. llama un error de haberlo designado delegado de la S. A. A. P. ante el Congreso, no comparto su opinión. Creo lo contrario. Máxime siendo yo el autor de la moción que todos compartieron. Su elogio de la representación de la U. M. A. se lo hice conocer a Nélida que lo celebró, lo mismo que su saludo.
Espero conocer nuevas impresiones y noticias de que el viaje les resulta provechoso, en todo sentido.
De la temporada artística de Buenos Aires poco es lo que puedo decirle digno de interés. En este momento tenemos en nuestra Sala una muestra de esculturas, monocopias y dibujos de Cecilia Marcovich, que revelan a una artista de calidad, sobre todo para nuestro medio. Después de la de Rodin, tendremos una de Victorica.
Sin más, por ahora, les digo, a pesar del deseo de contarlos de nuevo entre nosotros, que ojalá puedan quedar allí mucho tiempo, trabajando con provecho.
Salúdeme mucho a Colmeiro, a Serrano Plaja, a Audivert, a Alicia y a demás amigos comunes y reciban ustedes dos el saludo de Germaine que agradece vuestro recuerdo y el de este amigo de siempre.
Luis Falcini.
[Manuscrito:] PD: Por este correo sale carta para Colmeiro dirigida a Ed. Berthier
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| 1963-05-07 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1963 en 07/05/1963
Ginebra, 7 de Mayo de 1963
Sr. D. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Me llegó su carta en vísperas del 1º de Mayo, que aquí se celebró con una gran manifestación encabezada con las banderas de Suíza y la de España republicana, ésta con crespones negros. Fué el tercer acto en esta ciudad dedicado a Grimau. El segundo, que fué la protesta de todas las organizaciones sindicales, se remató con una ofrenda floral. Se lanzaron al lago dos coronas de claveles blancos y centenares de claveles rojos para que el Rhône llevase simbólicamente esas flores a la costa española. Un elemento obrero muy activo en esta ciudad parecen ser los anarquistas. Los socialistas acaban de ganar las últimas elecciones del Cantón y el Partido del Trabajo, comunistas, aumentó en la ciudad sus votos. Europa efectivamente está convulsionada, y se vé, aunque no sea Suíza la mejor ventana para ver; pero, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina, las posiciones están tomadas por los distintos sectores populares, son muy claras, y las gentes actúan con una serenidad que ahí se desconoce. Además les ayuda su larga historia. No se trata aquí de soltarle al primero que protesta una andanada de nombres que van desde San Martín a Uriburu por ejemplo, para mostrarlo antipatriota. Ni el ejército, aunque se subleve, se siente tutor de la patria. Napoleón, Garibaldi, el Gran Capitán, o Guillermo Tell, son muertos que viven en la gloria de sus países, pero que están verdaderamente muertos para la historia actual.
No es una guerra entre rosistas y sarmientistas la que está planteada, sino entre dos formas de civilización y en ella se notan, viviendo aquí, los avances y retrocesos, el terreno que se ceden para dar batallas. Ocurren fenómenos como el de Suíza, un país sin trabajadores propios, que dejaría de ser próspero sin la mano de obra italiana, española o griega. Aparte, naturalmente, el depósito de los capitales negros procedentes de todo el mundo que engrandecen la banca de este país y que hacen que su prosperidad sea en parte absolutamente inmoral y haga más patente la hipocresía de ser un país campeón de la libertad. Su banca, las leyes del Estado, amparan a los Gómez de Venezuela, a los Trujillo y a los Perón. Al menos esconde para los pueblos los tesoros que les arrebataron.
En Winterthur, vimos el famoso Museo de Oskar Reinhart y había que hacer un esfuerzo para no recordar, viendo tanta espléndida obra de arte, que su inmensa fortuna se debió en parte a la fabricación de armas y a las guerras. El Sr. Oskar Reinhart, un apacible técnico de la muerte, coleccionaba fundamentalmente pintura alemana, austriaca y suíza del siglo XIX, una pintura de género, tranquilizadora, bucólica, con vacas doradas en verdes montañas, campesinos endomingados, interiores de escuelas infantiles, tabernas donde el pintor mostraba la alegría de los trabajadores en los instantes de asueto, etc. El Sr. Oskar Reinhart luego de calcular la eficacia mortífera de sus armas se sentaba seguramente frente a esos cuadros y sentía una paz infinita, veía bellos desnudos, flores, niños angelicales, las colinas del Tirol, los azules lagos. Böcklin le proveía de leyendas y Anker de retratos de niños. Los artistas acudían a adorar la naturaleza, la vida, seguramente por los mismos años de Reinhart. Bourdelle veía en las pastoras de cabras de su país diosas del Olimpo y adoraba cada movimiento de un cuerpo. Miss Duncan decía, aproximadamente, “es como una sacerdotisa eterna, ella evoca todas las grandes obras de la más noble y alta antigüedad”. Reinhart no veía la vida, a la Duncan, a todo lo que es bello en la tierra, sino su anécdota a través de los cuadros. A la vida la mataba con su actividad. La idea que tenía de la vida es la que tiene Suíza de la libertad. La libertad es la vida, vivirla, no los reglamentos, ni las leyes. Un griego fue siempre un hombre libre y un italiano y un español, aunque los quemasen y los matasen.
Me extendí quizás demasiado y aún no le felicité por La mujer del éxodo colocada en el jardín al aire libre. Al aire libre es donde siempre debiera estar. Debe quedar espléndida y me alegro mucho de esa decisión de Romero Brest. Los momentos que se ven por Ginebra son bastante flojos. La mujer del éxodo en los jardines del Lago Léman tendría un emplazamiento extraordinario y con una figura de Rodin, El deseo, que ví hace pocos días en una plaza, un poco perdida, honrarían el jardín, al lago y a la ciudad. Pero mejor quedaría en Madrid, si las cosas cambiasen.
Saludos a los suyos, un abrazo a todos, todos, los amigos, de Maruja y mío y usted reciba uno fuerte de:
[Seoane]
¿Por qué no me escribe Scheimberg? Le escribí dos cartas, ¿es qué no le llegaron? Maruja le escribió tambien a Aída.
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| 1963-05-22 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1963 en 22/05/1963
Ginebra, 22 de Mayo de 1963
Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires
Querida amiga:
Hemos recibido su carta con las noticias de ahí que agradecemos. Apenas leemos en la prensa de aquí y de París algún que otro comentario desolador y algún día, cuando en un diario trae algún cable escueto, buscamos otro diario que lo interprete y aclare. Su carta y la de Scheinberg que llegaron casi juntas, nos produjeron alegría, aparte por saber de Udes y los amigos, por saber algo más de lo que ahí ocurre. Nosotros continuamos una vida normal, tratando de ver lo que podemos y trabajando con esperanzas de que algunas gestiones iniciadas lleguen a ser realidad. Ahora durante un tiempo, el verano, marcharemos a España a estar con la familia en Madrid, Asturias y Galicia. Antes pasaremos por París. Estaremos muy pocos días, unicamente para ver museos y amigos. Queremos aprovechar lo más posible este viaje. Hace pocos días, le escribo a Scheinberg, hemos estado en Grenoble donde hay un notable Museo de arte antiguo y moderno. De entrada solamente tuvimos que acordarnos de Falcini, pues allí, en el vestíbulo, estaban tres piezas de Bourdelle de seis o siete metros de alto, La Virgen que estuvo expuesta en Buenos Aires en su museo, La Victoria y otra cuyo título ahora no recuerdo, impresionantes. Supongo que en alguna otra parte de Francia estarán al aire libre que es donde deben conseguir todo el efecto para que fueron hechas. De cualquier manera aún con el techo del palacio que sirve de Museo, encima, estas obras de Bourdelle son muy importantes. Quizás les falte al aire libre esa calidad vegetal en el modelado, de tronco, o algo así, que hace que a las obras de Rodin se las vea incorporadas más definitivamente a un parque, como ocurre con La musa que está a la puerta del Museo de Ginebra.
Interrumpo la carta aquí para escribir sobre otros asuntos. La venta de ese cuadro mío en el Teatro del Pueblo me sorprendió, lo tenía absolutamente olvidado. Debe tratarse de algún cuadro entregado hace años y del que luego no me acordé más. Seguramente, como ocurre siempre, o casi siempre, lo vendieron al precio de entonces. A Malamud le entregué un cuadro y un pastel hace mucho tiempo. El pastel se había vendido y creí que me había devuelto el óleo. Parece que no fué así. Le ruego, pues, me lo cobre. El arquitecto Aisenson y su hermano me adeudan 40.000 pesos. 15.000 José, y 25.000 su hermano. Le agradecería que me hiciese tambien el favor de cobrarlos, si ellos pueden pagarlo ahora, pues quizás necesite de todo ese dinero en España.
En cuanto a mis obras gustan mucho en general. Me ofrecieron un puesto para trabajar en cuestiones gráficas en una empresa norteamericana en Ginebra, pero no acepté. No es en Ginebra precisamente donde me gustaría trabajar en estas cuestiones, prefiero Buenos Aires donde se paga menos o no se cobra nada. Esto es muy difícil de explicar. Sarita, le agradecemos todas las molestias que se toma por nosotros y le rogamos a Ud., como a todos los amigos, que nos escriban. Los tenemos a todos presentes aunque no escribamos a todos. Saludos a los suyos, a Falcini, a Nélida, Anita y Petroni, Silvia, María, etc., a todos y un abrazo cordial de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1963-07-05 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1963 en 05/07/1963
Buenos Aires, Julio 5 de 1963
Señor Luis Seoane
GALICIA
Mi querido amigo:
Recibí su tercera carta, ésta desde Madrid, leímos la que envió a Scheimberg y la que recientemente recibió Sarita. Todas tan jugosas como suyas, que revelan la alegría de Uds. dos de encontrarse en Europa, y muy especialmente en España. Tardé en responder a su última carta, esperando poder darle alguna buena noticia de la Argentina, esperando que aclare. Pero la situación está tan confusa que nadie entiende nada ni vé nada que permita forjar esperanzas inmediatas. Esta noche termina la campaña electoral. Pasado mañana será día de votar, con la proscripción del partido comunista y el veto a todos los candidatos peronistas o sospechosos de tales o de contactos sospechosos. Y como casi todos los partidos especulaban con el aporte peronista, han caído en la redada: el conglomerado del “frente nacional popular”, los demócratas cristianos, la C. G. T. y los populares/conservadores. Han declarado la abstención y el voto en blanco muchos sectores cuyo número va engrosándose. Mientras tanto los aprestos militares, desde hace varios días, adquieren carácter alarmante de posibles reacciones sangrientas para reprimir explosiones multitudinarias. Talvez no ocurra nada de esto. De cualquier modo felicítense de estar lejos de aquí, por ahora. Imagine el clima en el que vivamos. Por poco sensible que se sea no se está para el trabajo concentrado. La cabeza y el oído están de continuo fuera del taller. Ya ven Uds. el panorama de la Argentina de estos momentos. Con todo, preparo mi envío a la muestra del Museo Nacional y la del Museo de Morón, sin descuidar mi envío a la Sala Argentina de la que le habló Scheimberg. Le agradezco su comentario sobre la exposición de Giacometti y su referencia a Rodin, con saludos de Sarita y míos para Maruja y un abrazo para Ud. de:
Falcini
Julio 10 de 1963.
Estimados Maruja y Seoane:
Deliberadamente postergué la continuación de esta carta por 2 motivos: 1º, actualizar nuestras noticias. Desde el 7 de julio comenzamos a vivir una nueva era de pacificación. Los resultados de los comicios dieron el triunfo a los Radicales del Pueblo, partido que no quiso entrar en combinaciones oportunistas, pues conocía su fuerza electoral. Tengo la impresión que la mayor parte de la ciudadanía está satisfecha por el resultado de estas elecciones. Ha quedado ratificada nuestra opinión que el pueblo argentino es fundamentalmente radical, mal que le pese a nuestros amigos utópicos. Además se ha desinflado el mito peronista (apenas el 20% de los votos incluyendo socialistas de vanguardia y comunistas) que debía regir el rumbo de nuestra política y botín codiciado por todos los partidos.
En estos momentos en la UCRI de Allende que ha ocupado el 2º puesto, se conversa sobre la posibilidad de apoyar a Illia en la junta de electores.
2º motivo: el envío de su remesa. Hoy por segunda vez llamaré al ing. Mario Aisenson para solicitarle el saldo de su compra. Si hasta mañana no me lo trajera, le mandaré un giro por $ 54.800 frmado de la siguiente manera: $ 30.000 de los Aisenson, $ 20.000 de Nélida y $ 8.400 –cobrados al Teatro del Pueblo por una compra que hiciera Carlos Alonso en la época de Malamud. Se trata de una Naturaleza Muerta, (óleo), que adquirió para ir formando el patrimonio artístico de su hijita Paloma. Además me he informado que tienen 2 cuadros suyos, un paisaje, óleo, titulado Árboles y un pastel grande Figura. A mi pedido iban a actualizar los precios.
Queridos amigos, aquí en nuestro ámbito familiar las cosas no han cambiado fundamentalmente; vuestra ausencia se hace sentir y mucho. Reciban de nuestros amigos y familiares un fuerte abrazo y mi afectuoso recuerdo.
Sarita
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| 1970-06-16 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Rey Romero. 1970 en 16/06/1970
Buenos Aires, 16 de Junio de 1970
Sr. D. José Rey Romero y Flia.
Madrid
Mi querido amigo:
Llegamos muy bien a Buenos Aires y estamos de nuevo plenamente incorporados a la ciudad nutriéndonos de cine y exposiciones. Está celebrándose una importante de Laxeiro, retrospectiva, con alrededor de ochenta óleos algunos de hace casi cuarenta años. Cuando más me gusta la pintura de Laxeiro es cuando trabaja con libertad, dejándose llevar por su instinto de pintor, por su humor, cuando aprovecha aquello que puede ser la trama de un cuadro, boceto o líneas surgidas del azar, y que para otro pintor se convierte en la obra de él, en fundamental, en el cuadro mismo. Cuando juega o se deja llevar por el juego. Cuando me interesa menos es cuando hace sus Florisel, ese niño de la flauta que le gusta repetir, tocado de montera que tanto atrae, parece, a los conserveros de Vigo. Están abiertas varias exposiciones muy buenas, una de arte africano, espléndida. Yo estuve exponiendo en la ciudad de Rosario, la segunda ciudad argentina, sin saberlo. Fue organizada por la Galería Bonino, a la cual pertenezco. Hemos visto algunas estupendas películas, Z que no nos explicamos como pudieron dejarla exhibir pues, los hechos acaecidos en Grecia, antes del golpe de Estado de los coroneles, son parecidos a algunos ocurridos aquí, y en España, y en casi todas partes. Otra, La caída de los dioses, muy buena también, y La Vía Láctea de Buñuel, que se inicia con unas vistas panorámicas de Santiago, con la calle de las Huertas donde nació Isaac y finaliza con otras a la llegada de los dos peregrinos franceses a las cercanías de Compostela. La película es muy buena pero difícil de entender para quienes no conozcan bien la historia del Camino de Santiago, las herejías, las discusiones teológicas que se produjeron desde el siglo VIII y desde antes y los milagros que les ocurrían a los peregrinos. El tiempo se mezcla y junto con la evocación de Prisciliano, nada veraz, aparecen personajes del siglo XVIII, otros siglos y actuales. Los múltiples milagros que ocurren en la película se le escapan al público y es que, en general, los milagros en nuestra época apenas son percibidos por las multitudes y cuando éstas creen percibirlos son, creo y, en general, falsos. Uno en soledad o con muy poca compañía, va percibiendo milagros y encontrando misterios. El mundo es un milagro y uno, cada uno, cada hombre, constituye un misterio al que pueden ocurrirle desde luego milagros. No lo pienso así por mi origen católico sino más bien por mi origen gallego, mi más antiguo origen pagano. Pero todo esto es para hablarlo algún día en Madrid o en La Coruña. Nos gustó mucho la Vía Láctea, aún con un Priscilianismo antipático.
Todo esto es para dar noticias nuestras de los primeros días de Buenos Aires y un pretexto para agradeceros todas las atenciones que habéis tenido con nosotros en Madrid. Os estamos muy agradecidos. Sentimos únicamente no haber visto a Rosendo. A mí me hubiera gustado verlo para decirle lo que me gustó su “espantallo”, que me parece algo más que un “espantallo”, una versión de El hombre que marcha de Rodin o de Giacometti. Simplemente otro hombre que marcha.
No queremos aburriros más. Recibid todos, Pepe, Luisa, Isabel, Beatriz, José María, un abrazo grande de:
[Seoane]
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