Persoa: Carlos Gurméndez

Persoa: Carlos Gurméndez [4]

Data Material Ver
Data Material Ver
1971-06-10
Carta de Seoane a Varela. 1971
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas e logotipo do Laboratorio de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1971 en 10/06/1971


La Coruña, 10 de junio de 1971

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido amigo:

Llevamos un mes en Galicia, muy poco tiempo para comentar nada nuevo. Todo está lo mismo que hace un año o, seguramente, un bastaste peor. Solamente, en el mes de abril de los alrededores de La Coruña salieron cinco mil emigrantes. En los últimos diez años, han emigrado, según las estadísticas, 2 millones de españoles, la mayoría naturalmente gallegos y del sur de España. Otras estadísticas afirman que hay ocho millones en situación de pobreza, que el 5% de los más ricos poseen casi el 20% de la riqueza nacional, que sólo el 6% de los estudiantes son de origen obrero, que el 94% de los españoles han alcanzado en enseñanza únicamente el nivel primario y que hay un déficit de millón y medio de viviendas, naturalmente, en esta estadística no cuenta el estado de ruina de la vivienda rural. Estas estadísticas son de una organización católica, Cáritas. A las gentes de nuestra generación se las encuentra generalmente resignadas. Los pocos que se salvan son algunos de nuestros amigos. Esto parece el pueblo mexicano de Pedro Páramo. Quizá exagere, no lo sé, es mi impresión de este mes que llevo aquí. Dieste y Carmen muy bien, trabajando los dos, Carmen con su inspección y Dieste escribiendo ensayos. Envió un libro últimamente a una editorial de Madrid y está a punto de reeditar Os arquivos do trasno. Díaz Pardo ha hecho una serie de obras espléndidas para Sargadelos, pero anda agotado. García Sabell lo revisó estos días y le encontró una especie de agotamiento cerebral. Mimina tampoco está muy bien de salud. A Paz Andrade lo he visto en Madrid, tampoco está bien, lo mismo que Álvaro Gil. Con Fole estuve en Lugo. Conversamos durante tres horas, nos referimos siempre a nuestra época de Santiago y un poco a los problemas de América del Sur y Centro en los que está muy interesado. Te recordamos con Fole y con todos, también con García Sabell con quien estuve por segunda vez anteayer. En cuanto a Galicia, a su paisaje, está muy bella. Las montañas están cubiertas del amarillo de la flor del tojo y el verde se ha hecho más severo con el abandono de las tierras por falta de brazos. Los lobos dan motivo para nuevas leyendas y aumentan los caballos salvajes. Parece ser que la pobreza económica desarrolla la belleza de los paisajes y la imaginación de los que se van quedando. Por mi parte, trabajo y acabo de aceptar hacer un monumento a los emigrantes en La Coruña, junto al mar, en el Orzán. Lo acepté porque lo dedico a los emigrantes y al pueblo de La Coruña, como Picasso y Miró aceptaron las propuestas del ayuntamiento de Barcelona y han hecho sus murales o nutren sus museos.
Bueno, estoy es todo por hoy. Por favor, escribidnos alguna carta. Queremos saber noticias vuestras, si estáis en la nueva casa. Si le pusisteis marco al Pobre Cristo y si has hecho el poema que me debes.

Un abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti, con saludos para todos los amigos comunes:

[Seoane]

Dile a Marika que entregamos todos los paquetitos que nos dio menos el de Gurméndez que no sabíamos su dirección, tampoco estaba en la guía de Madrid y tampoco la sabía Azcoaga, así que lo llevaremos de vuelta.


1976-07-26
Carta de Varela a Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1976 en 26/07/1976



Galicia, territorio mágico de Europa, julio 26 de 1976
Queridos marujos:

Es cierto, Seoane, te escribí una larga carta a poco de llegar, en cuanto tuve algo más o menos curioso que decirte. Me dice Marika que no te llegó. Como hay varias personas en España que se quejan de no recibir respuesta tuya, pensé que la habías recibido, pero que habías entrado en una etapa –que yo comprendo mejor que nadie–, de acartismo. Maruja: tengo que confesar que Galicia es tan hermosa toda que hasta hay partes en La Coruña que también lo son. Pero te va a dar mucha rabia, en cambio, un gran hallazgo mío: para acabar con el problema de la capitalidad galaica, hay una gran solución: París. Y todos contentos. Frente a París, supongo que nadie se puede sentir minusválido, por muy coruñés o muy santiagués que sea. Ya sé que Seoane al principio estará en contra, pero cuando oiga hablar de San Xermán e de Nosa Señora, e das Leiras Elíseas, etc., se dará cuenta que un fantasma celta está recorriendo el mundo (lo cual, por otra parte, es un hecho comprobado a pesar de la oposición italianizante de Girri), y se rendirá. Y hasta hará un mural para poner a la entrada do Outeirodoparnaso. Si es posible tan espléndido como el que se ve a la entrada de la fábrica de El Castro. Fuera broma: espero poder algún día escribir, con la misma claridad que lo percibí, como una revelación, sobre la galleguidad de París. Espero demostrar algún día que es la única gran ciudad del mundo –entre las que conozco–, que tiene el sabor de una aldea gallega de antes, el mismo culto a los platos, simples o complicados, a los vinos, a los quesos, a los cantos y a los amores, a las interminables novelas habladas en los cafés, a las caminatas a la orilla de un río que antes de morir Nerval también tenía –además de suicidas–, hadas. Es, por último –por ahora–, una ciudad de locos que hablan haciendo música como en Galicia los niños, las mujeres y, a veces, los gallegos más campanudos (aunque esta es una musicalidad que más tiene que ver con Lyon que con París). (Pero París, como Galicia, concentra, resume y expresa, misteriosamente, de un modo cosmopolita, cualquier otra tierra o ciudad, cualquier otro paisaje o ser nacional). Además, no se os ocultará que si designamos a París nuestra capital y mandamos un equipo político más inteligente que el encabezado o descabezado por Fraga, podríamos quedarnos con París y así Isaac podría ponerse a diseñar el puente Sargadelos-Montmarte. Por otra parte, los que muy pronto no vamos a tener capacidad de trabajo, ni fortuna, ni jubilación, podremos hacer clochardismo en el paraíso del gremio, junto a la fuente de Saint-Michel.
De los lugares que fueron tan queridos, sólo noticias trágicas se reciben, sólo tristeza y más tristeza, sin término. En España, daría la impresión que está comenzando a saberse lo que es la sensatez, pero aún hemos de pasar días duros, más duros de lo que mucha gente cree. Hay verdadera crisis económica y, naturalmente, sin comparación con eso, va a empeorar aún más, con rápido vértigo inflacionario y multiplicación de desempleo, vuelta de los emigrantes y ausencia de los turista y parque industrial ¡basado en las fábricas multinacionales de autos! Y el pobre Fernandito Baeza (miembro importante de la dirección del Partido Socialista Obrero (nuevo), acaso el partido mayoritario, sigue con el mito de que somos la décima potencia económica del mundo. Y cree que hay agricultura. Y piensa que es fácil competir con el Mercado Común. ¡Santo Dios! Habrá que cambiarles la cabeza, trasplante por medio. De tus amigos, conocí a Suárez y equipo de discutidores; estupenda gente toda ella. También, en Sargadelos, a Castro Arines, que es sensacionalmente solidario. Ortega, luego de un recibimiento asombroso, se apagó y hasta hoy no volví a saber de él. En cambio, en el mismo diario es jefe de internacional Míguez, que me ofreció lo que quisiera, sobre todo cuando se enteró de que yo era periodista. Pienso que a lo mejor Ortega no lo sabía tampoco. Algún malentendido tuvo que haber porque el recibimiento –a través de la incomparable carta de Sábato– fue deslumbrante de atenciones, tiempo, cortesías, calidez, en un señor con fama de helado, cortante, etc. Ya veremos. Inicié la colaboración en Informaciones, con un artículo sobre el crimen urbanístico cometido con Madrid que tuvo buena acogida. Y el mismo día, un muchacho escribió un artículo sobre Romance y me lo dedicó, al mismo tiempo que, con motivo de la muerte de Rejano se hablaba en otro artículo también sobre mí. Me moría de vergüenza. Sigo con la difícil e interminable traducción de Os sertões, que me maniata para muchas cosas, pues no me deja tiempo ni energía para nada. (Ahora estuve descansando unos días en el Castro, sin hacer nada más que beber paisaje, idioma, recuerdos, pero ya comienzo mañana a traducir nuevamente). Por Marika, ya sabrás que Álvaro Gil, luego de mil olvidos, me hizo colaborador de la revista –buena falta le hacía alguien que trabajara con profesionalidad, con extensión, con puntualidad)–. A mí me viene bien, pues la sección que les propuso y que increíblemente no tenían, me da mucho trabajo mientras no la organice bien, que me llevara unos dos meses más, pero después es algo que hago en un par de días y que me representa veinte mil pesetas mensuales, salvo agosto que cierran como todo en Madrid. Y además, cuando esté organizado, me quedará tiempo de sobra para otras colaboraciones en la misma revista de las que ya hemos hablado con el director. Tengo, además, algunas ideas fáciles de realizar para mí –idiomas mediante–, que iré descubriendo poco a poco para no abrumar. Con Álvaro Gil más traducciones, más colaboraciones en diarios y revistas, espero poder armar un estilo de vida que me permita pasar la mayor cantidad de tiempo posible en París y Galicia (salvo si entro de redactor en El País). Pensamos estar hasta septiembre –si es que no vemos que resulta pesado, que lo quisieran usar para otros– creo que no–, y luego, después de unos días en Madrid, ir a Barcelona para ver qué podía conseguir allí, no tanto para usarlo ahora, sino para saber con qué podría contar. Después, no sé, Dios dirá. Posiblemente, París. Todo depende, también, de cómo Marika aguante todo. Por ahora se está reponiendo, pienso que bien, de todos los esfuerzos y tensiones sufridos este año, principalmente en la relación adoptada con el alquiler de la casa y la preparación de las maletas. Aparte de los amigos citados con quienes me vi más es con Bergamín y con Gurméndez, que te recuerdan siempre y, desde luego, con Laxeiro. Todo dentro de lo que permite la traducción.
Nos dice Díaz Pardo que en tu última carta hablas sobre la posibilidad de una operación. Ya sabes cuánto deseamos que, si es inevitable, te salga bien. Sólo te pediría que lo hablaras con Pirosky y que pensaras donde sería más conveniente llevarla a cabo, si ahí o en Galicia. De todos modos, sería estupendo tenerte pronto en Europa. Concha Albornoz, a quien me presentó Andújar, y a quien le di tu carta, me pidió libros tuyos de poemas publicados en el destierro. Se los pedí a Díaz Pardo, quien los fotocopiará y se los mandará, así como Rojo Farol de Buenos Aires sin decir nada a Dieste y sin decirle a ella que es reedición, pues lo importante en un caso como el de Dieste es que su obra se meta en todas partes hasta que se enteren. Cuadrado anduvo por España y por Galicia llorando con éxito. Yo me encontré con él un par de veces en Madrid, y creo que tratará de organizar su regreso. Pienso que no le será tan difícil. Lo presenté a Aurora, que quedó enamorada de él. No tuve más remedio, pues me pidió una lista de libros de poesía de destierro y no podía ocultarle los de Cuadrado, sobre todo porque el del caballo es un libro excelente. Nada más. Buena suerte, que falta nos hace a todos. Buena exposición. Buena Operación. Buen viaje a España. Dos abrazos para los dos.

Lorenzo

[Manuscrito:] Abrazos de

Marika

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] P.D. Al poner la dirección en el sobre, descubrí, por pura intuición, una probable causa de que no te llegara la carta anterior: Marika había pasado mal el número de mi vieja libreta.


1976-11-08
Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] SARGADELOS / ZURBANO, 46 / MADRID-10-TELF. 410-48-30 / GALERÍA DE ARTE / LIBROS / CERÁMICA.

Transcripción da Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976 en 08/11/1976


Madrid. 8 de noviembre de 1976

Queridos Luis y Maruja:

Ya estoy en Madrid, de regreso hacia vosotros. Dejar Galicia no es fácil, pues está clavada en el corazón. En general me fue bien. Muchos recuerdos y exceso de emoción. Son muchos los amigos ya desaparecidos, distanciados. Lo importante fue lograr la “jubilación”. Solamente falta el “cuánto”, que depende de Administración Local. Hay un imprescindible ritual burocrático, que está bien encauzado. Son mis gestores directos e influyentes: los abogados Pais Ferrín, Rúa Pintos y Varela Pol, los tres santiagueses. Proyecto regresar antes de fin de mes. Acaban de llamarme desde Santiago para que vuelva a dar otras conferencias. No puedo. Mi deber es volver lo antes posible junto a mi mujer y mis hijos. Los extraño. Estos días madrileños estoy agobiado de invitaciones. Ayer en casa de Marcial Suárez. Hoy con los Gurméndez. Mañana con los Frytas. Pasado con María Casares. La familia de Marcial, extraordinaria. En todas partes estás tu presente. Tu nombre en Madrid es tan conocido, respetado y admirado como en América o Galicia. La vida artística está por aquí en pleno apogeo. Buenas Galerías muy bien atendidas, eficaz crítica, buena propaganda y muy concurridas. El gran éxito lo tiene María Blanchard. Y la de Giacometti, un desbordamiento de público. En Santiago: mal. Los dos grandes acontecimientos, lamentables: López Garabal y García Lema. Vendieron mucho y caro. Las Galerías, muy flojas. Colmeiro y Laxeiro se portan bien conmigo. Y Lorenzo, no lo veo tanto como es necesario, pues Marika no anduvo bien.

Hasta muy pronto. Recibid mis mejores abrazos.

Arturo


1979-01-02
Carta de Dieste e Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1979
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Dieste e Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1979 en 02/01/1979


Plasencia, 2 de enero, 1979

Queridos Maruja y Luis:

Al ponerse a dictar estas líneas a Carmen, me doy cuenta de toda la importancia y variedad de emociones que tendría que comunicaros y de lo difícil de afrontar esa variedad sin que lo más penoso le deje a uno sin ánimo para hacer adecuada mención de lo más conformante o positivo. Comprenderéis, pues, muy bien que apenas pueda hacer otra cosa que una sencilla enumeración de sorpresas, afectos, desolaciones y esperanzas, todo ello sin mucha ilación ni el detenimiento que sería necesario.
Del fallecimiento de Lorenzo apenas puedo deciros nada que no sepáis, por íntimo que sea. Lo habíamos visto en Madrid muy poco antes en la casa de los Gurméndez y en compañía de Gabriel y Basia, su mujer. Estaba muy sereno y de un humor directo, cordial y expansivos. El diálogo destellaba graciosamente por todos sus ángulos y no había en él nada de lo que ahora pudiera parecernos un presagio. Así, aun contando con su deficiente disciplina en lo tocante a la salud, la noticia de su fallecimiento, que nos comunicó Isaac por teléfono desde Sargadelos, fue para nosotros una total sorpresa. Mimina e Isaac vinieron enseguida a La Coruña y con ellos tomamos el mismo avión para Madrid. Como el fallecimiento se había producido en la ambulancia que le llevaba a la clínica, se alargaron los trámites y no pudimos ver a Lorenzo hasta dos días después, en la capilla ardiente del Instituto Anatómico Forense. Su rostro tenía gran sosiego, en el que dominaba su profunda inocencia y el sentido reverencial que tuvo siempre para el misterio humano de la vida y la muerte.
Apenas hace falta ponderaros, tratándose de vosotros, la trascendencia que ha tenido para mí, y creo que en igual grado para Carmen, la desaparición de Lorenzo, presente siempre en nuestra imaginación no sólo como amigo, sino como alentador de nuestros mejores planes y trabajos. Con pocas o muy superficiales enmiendas en su régimen de vida y, sobre todo, con un decidido retorno a Galicia, habría tenido un importantísimo papel en esta nueva etapa de nuestra tierra. Pero estas cuentas no entran en el sentir más hondo, que es el de la amistad, y el más desconcertado. Valentín Paz Andrade me dijo que os había escrito.
Os escribimos desde Plasencia, a donde hemos venido, como de costumbre, a despedir el año viejo en compañía de Vicenta y de los familiares extremeños –jóvenes y niños– que en estos días la rodean. (Anoche estuvimos en casa de Rosa Mary y vimos el cuadro de Luis, que lucía como una joya, enmarcado en la casa que él mismo nos recomendara).
En vísperas del viaje, nos llegó el libro de grabados de Luis, especie de Summa gráfica de su visión de Galicia y, al mismo tiempo, del amplio repertorio de recursos que han ido caracterizando, dando fisionomía peculiar a sus dominios en el arte del grabado. Naturalmente, a esto se une la poesía de los temas, pero consustanciada con los grabados mismos. Quizá sin proponérselo, el índice tiene todas las virtudes de una evocación literaria.
No muchos antes, Domingo nos había hecho entrega del cuadro prometido. Es tal como lo recordábamos, y al mismo tiempo modernísimo o, si queréis, de un encanto perenne, ajeno al pulso de las fechas. ¡No pasan siglos por él! De todos modos, para nosotros evoca el momento en que surgió de la manos de Luis y, como es obvio, de su espíritu, momento que podríamos calificar de milagroso recordando el frescor e intensidad con que unos cuantos (incluido Lorenzo) nos sentíamos vivificados en nuestros pensamientos e imaginaciones por el común recuerdo de Galicia. Es curioso que al desarrollarlo brotaron una tras otra dos exclamaciones que rara vez pueden ir juntas: “¡Formidable”... y enseguida: “¡Encantador!”
Nos alegró mucho la noticia de vuestra venida que si es, como decís y nos confirmaron José Luis y María Elena, en febrero, podemos ya llamar cercana. La alegría se relaciona ante todo con nosotros mismos, con nuestro régimen de vida, que será más grata y sociable cuando estéis en Torre Coruña; pero también con lo que pueda afectar a Galicia y a la obra y posibles iniciativas de Luis. Todavía no podemos anticipar cuál será en conjunto la imagen de Galicia, lo mismo en el orden práctico que en el cultural –que es también práctico– en la etapa que se avecina. Hay nombres nuevos para nosotros, al parecer de buenas gentes, pero en los que no se puede por ahora fundar presagios claros, esperanzas concretas. Los hay también de alta y manifiesta calidad, pero se da el fenómeno curioso de que la situación presente, en cierto modo prologal, en lugar de suscitar la deliberación conjunta, sobre muchas cosas, ha producido una cierta dispersión o, en todo caso, multitud de juntas, técnicamente necesarias –supongo– y, al lado de eso, una gran escasez de diálogo entre las personas que nos consideramos afines. Vuestra venida contribuirá mucho a corregir este desequilibrio. Pese a todas las anfibologías, el espíritu constructivo y la voluntad de concordia siguen siendo las notas dominantes en la España actual. Creemos, pues, poder anticiparos que os encontraréis a gusto, y que no es pura fórmula, de esta vez, la tradicional salutación... ¡Feliz Año Nuevo!

Con la esperanza de que así resulte, os envían un fuerte abrazo

Rafael y Carmen


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoDieste, RafaelVarela, LorenzoPicasso, PabloMaside, CarlosGarcía-Sabell, DomingoLaxeiro, Paz-Andrade, ValentínColmeiro, ManuelPiñeiro, RamónHervella, EvelinaArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoScheimberg, SimónCastelao, Otero Pedrayo, RamónFalcini, LuísAlberti, RafaelGoya, Francisco deBlanco Amor, EduardoFole, ÁnxelSofovich, BernardoDíaz, XoséGerstein, MarikaLedo, XohánNúñez Búa, XoséMiró, JoanBurd, LipaCarballo Calero, RicardoOtero Espasandín, XoséValle-Inclán, Ramón MaríaIglesia Alvariño, AquilinoCabanillas, RamónFrontini, NorbertoUnamuno, Miguel deBurd, EstherMuñoz Manzano, CarmenBaltar Domínguez, AntonioSouto, ArturoCunqueiro, ÁlvaroGil Varela, ÁlvaroDíaz Arias de Castro, CamiloPrada, RodolfoTorrallardona, CarlosKlee, PaulEiroa, José GabrielVelázquez, Diego Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artes visuaisliteraturaespazos artísticosemigraciónmigraciónsasuntos particularesmedios de comunicaciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneprensa escritapolíticaA nova Sargadeloshistoriaartes escénicasGalería BoninoradiocinepremiosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaexilioLibro de TapasCírculo de las Artes de LugoÁlbum de GaliciaFardel d’eisiladoXosé EiroaExposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín FierroCatro poemas para catro gravadosExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Teatro Municipal General San Martín. Bos AiresHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoBienal de VeneciaEudebaExposición de Luis Seoane. Madrid. 1970BauhausExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Galería Sargadelos de BarcelonapoesíaTres hojas de ruda y un ajo verdeLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilLonxeLuís Seoane. GravadosdadaísmoExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Ediciós do CastroHomenaje a la Torre de HérculesPrecursores e novosComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aires

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0