| 1963-04-21 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Menechini. 1963 en 21/04/1963
Ginebra, 21 de Abril de 1963
Sr. Enzo Menechini
Buenos Aires
Querido Enzo:
A última hora no nos hemos despedido de Julia ni Maruja ni yo por culpa del apresuramiento de los últimos días y lo lamentamos comentándolo cien veces entre nosotros, sintiéndonos culpables de una falta de amistad. Tenéis que perdonarnos. Hemos andado mucho por Suíza y hemos empezado a escribir algunas cartas a los amigos, (hoy tambien le escribo a Wily). No tengo nada resuelto sobre lo que voy a hacer y, ahora, en un pequeño departamento de un ambiente que hemos alquilado en esta ciudad, estoy pintando, exactamente igual que si estuviese en la Calle Montevideo, o en la casa de Bartolomé Mitre, esperando quedarnos aquí seguramente hasta fines de mayo. Hemos visto museos y exposiciones de pintura, algunas extraordinarias como una de Paul Klee en Basilea y las de Max Ernst y Jacques Villón en Zurich y otras muy malas de pintores de toda Europa que exponen en estas ciudades. Yo tengo dos o tres proyectos de exposición de los cuadros, pienso que alguna se concretará. No hice uso hasta ahora de ninguna de las cartas que traje de ahí. Pienso que es mejor de momento presentarse solo con lo que uno hace y esperar la reacción espontánea de los demás. Abandonarse a la propia suerte. Hasta ahora las obras mías gustaron mucho a los pocos que las vieron, óleos y grabados y esto pienso que es importante. Hemos visto un día a Bossard que está viviendo en Zurich y hoy voy a esperar a la estación a Blum y su mujer que están viajando por Europa y con el que tambien me encontré en Zurich. En Ginebra hay varios argentinos que trabajan en organizaciones internacionales y entre ellos la esposa de Coco Ferrari, –traductor de la Oficina Internacional de Trabajo–, Corina, una señora argentina que es una magnífica pintora, desconocida en Buenos Aires.
Esta ciudad, como todas las suízas, está llena de encantos, pero le falta, como a las otras, la vida en la calle de las de Italia, de España o de Argentina, el saber cada uno que no vive solo, solo él y su trabajo, sino que vive entre otras gentes con las que puede hablar y discutir sobre el estado del tiempo o el modo más expeditivo de arreglar el mundo. Uno se consuela de tanta soledad viendo los italianos y españoles emigrantes que hablan por las calles, que son una legión, y con los cuales uno puede entablar conversación inmediatamente. Hace pocos días viajamos en un tren con dos, uno de Nápoles y otro de Cattanea, que nos contaron de su vida en Suíza y de sus esperanzas para el futuro. Se trataba de dos seres humanos como nosotros y nos entendíamos como ni ellos ni nosotros podemos entendernos, en un tren o en la calle, con suízos, para gozar, hablando, de vivir y matar el tiempo. Los otros pasajeros, silenciosos, contaban el tiempo, ni lo mataban ni lo vivían, simplemente lo contaban como las agujas de los relojes. Uno veía en sus ojos moverse la aguja de las horas y el minutero, y la de los segundos, y era como una especie de danza de la muerte.
Escribidnos algo de Buenos Aires, de lo que pasa por esa, por la galería y por la calle. Un gran abrazo de Maruja y mío para Julia y para tí de:
[Seoane]
N/dirección: 4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra
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| 1963-12-13 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Whitelow. 1963 en 13/12/1963
Madrid, 13 de diciembre de 1963
Sr. Guillermo Whitelow
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Debí haberte contestado antes, pero estuve preparando esta exposición de Madrid que resultó un éxito, pero que temí, hasta ahora que está a dos días de clausurarse. Mucho éxito de crítica y de público. En un diario de Barcelona, se dijo que es la mejor exposición de este año en Madrid. Presenté 91 obras, treinta y cinco óleos y el resto grabados y se alterna los gustos en cuanto a uno y otro género. Antes de inaugurarse, estuve pintando como un forzado para que fuesen lo mejor posible y porque me hacían falta algunos cuadros de tamaño mayor a los que traje de Suiza. Por todo esto, me retrasé en escribir. Ahora tengo en el bolsillo desde hace unos días una lista de direcciones que fui solicitando para que envíes tu libro. A mí me parece Isla dentro de mí, un libro espléndido, donde la melancolía, la duda y la noche alcanzan algunos de sus más bellos versos. Pero mi parecer no sirve. Lo leí inmediatamente. Me gusta, sobre todo, ese despreocuparse de la novedad, de lo que se hace en el día, para encerrarte solo y encontrar tu verso, tu idioma y tu mundo. Hay una sombra que sigue al poeta y tiene nacionalidad, en tu caso, pienso que seguramente una sombra irlandesa, que te viene por sangre, da luz a tu poesía, una sombra de atardecer, de cuando se inicia la noche y la hora se vuelve propicia a los fantasmas de cada uno. Perdóname, Billy, yo te puedo decir si unos poemas me interesan o no, nada más. Y los tuyos me parecen muy bellos. “Feliz quien vuelve y disimula todo su llanto”, dices en uno final y este verso lo hice mío desde que lo leí. Es una divisa de desterrado. Pero seamos prácticos, aquí va la lista que pude conseguir hasta ahora:
Francisco Umbral. Poesía española, General Oraaa; Bartolomé Mostaza. Ya. Alfonso XII, número 4; Antonio Valencia, Arriba. Larra 13. Dámaso Santos. Pueblo. Narváez 70; José Luis Cano. Ínsula. Calle del Carmen 9; J. A. Caldas Campañó. Avenida del Generalísimo16; Revista Aulas. Apartado de correos 14.191; Ángel Crespo. Revista de Cultura Brasileña. Jácome Trezo 4-6; Mariano Tudela. En Vigo: Francisco Fernández Del Riego, Grial. Editorial Galaxia. Reconquista número 1.
A Bonino aún no le escribí. Lo haré seguramente mañana. A mi regreso en enero o febrero llevaré toda la crítica sobre mis exposiciones, catálogos, etc., para el archivo de la galería. Os ruego que no me hagáis hacer paquetes ahora ni disciplinarme en estas cuestiones. Un cariñoso abrazo a Julia y Enzo, a Mujica Láinez (que no me contestaron), a Adriana, y tu recibe uno muy fuerte de
No tuve noticia de exposiciones de ahí. ¿Por qué no me mandas alguna? Te lo agradecería.
[Seoane]
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| 1967-05-26 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Whitelow a Seoane. 1967 en 26/05/1967
Buenos Aires, 26 de mayo de 1967
Querido Luis:
Tendrás que disculpar este largo silencio, debido, como podrás imaginarte, un poco al ritmo extraño de mi vida. No te he olvidado, ni creas que dejo de pensar en tu campaña europea. El afiche de Colonia lo hemos tenido en la sala chica hasta hace poco. Por los Scheinberg y los Lifschitz también nos han llegado noticias tuyas. Sé que todo está saliendo muy bien, y no puedo menos que alegrarme. Pasé el verano en B. A., en parte porque Enzo tuvo que hacerse una escapada a Italia para ver a sus padres, que no estaban bien de salud. Cuando regresó, preferí quedarme leyendo en casa, antes que ir a algún sitio y dispersarme. Me había lanzado a organizar los cursos privados, y tampoco podía descuidarlos. Así es como actualmente tengo doce alumnos que siguen todos los martes Historia del Arte conmigo, entre ellos Rafael y Ema, y también el matrimonio Martínez Vallerga. Por algo se empieza. Conseguí un poco inesperadamente un local a la vuelta de Bonino, en la calle Paraguay, un primer piso alquilado por otros amigos míos, quienes me ceden el salón día por medio. Pero yo lo utilizo sólo los martes. Después, estoy por entrar a trabajar en la cátedra de Estética, en la Facultad de Filosofía. Digo “estoy” porque el nombramiento nunca me ha llegado, aunque me informan que existe. El titular es Narciso Pousa, y yo tengo a mi cargo una comisión de trabajos prácticos. Mañana, en principio, daré la primera clase sobre la poética de Paul Valéry. Veremos qué pasa. Por un lado, estoy contento, pues esto me obliga a concentrarme más, a leer mucho, y a estar “afilado”. Pero, bien sabes que esas actividades suelen hallarse siempre en la cuerda floja, de modo que no me hago mayormente ilusiones. Esperamos con mucho interés la serie de “cabezas anónimas”, que seguramente deben ser muy buenas.
Nosotros iniciamos la temporada con una exposición de Giancarlo Puppo, y ahora estamos con Josefina Robirosa, para pasar dentro de una semana a Gertrudis Chale. En Di Tella presentan una exposición de Figari, con algunas obras realmente notables, especialmente los velorios y entierros.
En el Museo Nacional de Bellas Artes han hecho una exposición de Grabados, adonde enviamos cuatro obras tuyas que estaban en la Galería. El ambiente, en general, está tranquilo. Todavía no ha habido ningún “escandalete” plástico. De París han vuelto los ex-Premio Braque, muy fastidiados porque nadie los tomó en cuenta... (Mesejean, Cancela y compañía). El actual premio Braque resultó Messil, que me parece mucho más serio que los anteriormente nombrados.
Quizás sepas por algún recorte que se estrenó ya la ópera Bomarzo de Ginastera-Mujica Lainez en Washington, con mucho éxito. Esto le sirve a Manucho de gran promoción, pues parece que el libro sería traducido al inglés. Por las cartas, se muestra muy satisfecho con el resultado del viaje.
Bonino vendrá, como todos los años, en julio. Mientras, nosotros seguimos trabajando activamente. Enzo dice que sólo ha recibido una carta y que pronto te escribirá.
Bueno, Luis, supongo que la simpática Maruja estará bien, deseando llegar a Galicia para disfrutar de un verano, como ella quería. Dale muchos cariños de todos nosotros, lo mismo para ti, y será hasta muy pronto.
Billy
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| 1968-12-10 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Menechini. 1968 en 10/12/1968
Madrid, 10 de diciembre de 1968
Sr. Enzo Menechini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos en Madrid desde hace una semana de paso para Galicia. Estuvimos en Nueva York, Duseldorf, Colonia, Bonn, Roma y Barcelona. En Colonia ví una muy buena exposición de Raquel Forner, realmente muy importante, renovada en el color. En Barcelona una extraordinaria de homenaje a Miró, con unas cuatrocientas obras, pintura, grabado, escultura, y en Roma el Museo de Arte Moderno, totalmente remozado y ampliado hasta convertirse en uno de los importantes de Europa. Pero estamos cansados de ver y viajar, deseamos llegar a Galicia para poder trabajar y gozar con las lluvias y la niebla gallegas, de las noches de frío y de las narraciones fantasmales surgidas de labios de alguna vieja, delgada y alta como un huso, cuyos ojos se diluyen visionarios en el espacio.
Os suponemos preocupados por el nuevo local. Concretando proyectos. A Bonino lo encontramos en Nueva York. Estaba muy contento, o así nos pareció. Como la otra vez que estuve en su galería neoyorkina tenía una exposición de Morales. A nosotros nos parece que siempre expone Morales. De Alberti, siguiendo tus consejos, hablé con él, se puede hacer una exposición en las dos salas de adelante, pero no puede ser, según Alberti, antes de octubre del año próximo. Los grabados de homenaje a Miró son muy buenos. Te escribo de prisa y desordenadamente. Supongo que Malhá y Najmías, o Malhá solo, o Najmías solo, o International Gallery, te habrán liquidado a principios de este mes lo que restaba de la venta de mis cuadros. Me interesaría saber esto. Como me interesaría que me diese noticias de ahí. De cuando es, por ejemplo, la exposición mía de Mar del Plata, etc.
Por aquí anda vuestro desaprensivo amigo Pirovano. ¿Quién es este señor todo cejas e “ideas luminosas”? No acabo de saberlo. A través de Cultura Hispánica Argentina, parece que existe ahí una sucursal de Cultura Hispánica de España, y la embajada argentina de Madrid proyecta una exposición de arte argentino aquí. ¿A quién representa este señor? ¿A los críticos, a los propietarios de galerías, a los artistas...? Quizás a Di Tella.
Buenos, escríbeme aunque sea muy brevemente. Dame noticias de Najmías y de Mar del Plata.
Recibid Julia y tu un fuerte abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1969-01-24 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Whitelow a Seoane. 1969 en 24/01/1969
Buenos Aires, 24 de enero de 1969
Querido Luis:
Mientras Enzo trata de ponerse en contacto con el dúo Mallah-Najmías, yo te escribo para que no pase más tiempo entre tu carta y la respuesta. Los días transcurren normalmente. Por mi parte, entregado el inventario de los cuadros, dibujos, grabados, libros, etc. Hasta ayer hizo bastante calor, pero hoy, luego de lo que los diarios llaman una “microtormenta”, respiramos un poco. Enzo ha ido por dos días a Rosario, acompañando al matrimonio Roselot, quienes, en estos meses, publican semanalmente notas sobre las grandes colecciones argentinas. Comenzaron con los Scheimberg, luego Lorenzutti y Alessandro. Y así seguirán. Por supuesto, los clientes poderosos, como decía Maruja Mallo, está veraneando, de modo que en materia ventas todo ha entrado en punto muerto. De vez en cuando aparece algún comprador con cara de aburrido, y algún americano en busca de grabados de color local. Mientras, Testa está elucubrando las sutilezas de la nueva Galería, y contamos con el ardor del joven Puppo que, como su nombre indica, tiene grandes habilidades para correr y brindar, tomando medidas y examinando huecos y llenos en el subsuelo magno. Enzo considera que en mayo estaremos allá, aunque quizás, como suele suceder, se demore un poco. Con respecto a tu exposición en Walter Thompson, te explicaré mejor de qué se trata. Esta firma ha inaugurado sus nuevas oficinas, las cuales cuentan con un espacio aceptable para exponer cuadros o esculturas, en la sala que precede a la de proyecciones. Se supone que esta sala es el paso obligado de los ejecutivos dispendiosos, que concurren a deleitarse –o no– con los slogans urdidos por el equipo de Walter Thompson. Su director, el señor Webster, bastante sensible a la pintura, nos pidió que cada tanto le prestáramos cuadros para colocar en esa antesala de la gloria, de modo que tanto los empleados de la firma como los ilustres visitantes pudieran sin mayor esfuerzo disfrutar de un panorama aunque fragmentario de la pintura argentina actual. Y es por esa razón que enviamos cuatro cuadros tuyos con cuatro de Puppo, que aún está ahí, y que el mes que viene reemplazaremos por otros de otros dos autores. En segundo lugar, debo decirte que Enzo se ha ocupado de los grabados que compraste en Art Gallery, y yo, a mi vez regularmente, de la compra de la revista Arte Moderna. También han llegado las tapas, que te tengo guardadas con el resto. Por ordenanza municipal, han hecho desplazar el quiosco, entonces el muchacho viene personalmente a traerme la revista todos los miércoles. Por último, los cuadros para Mar del Plata ya fueron enviados, pero aún no tenemos noticia acerca de la exposición.
El que ha muerto es el Petiso González Garaño, como recordarás, estaba bastante postrado últimamente. Este lunes asistimos a su entierro en la Recoleta, en una graciosa bóveda que remeda un castillo gótico. Hablaron Butler y Burzio, pero lo mejor fue, como siempre la necrología que Manucho había escrito seis meses antes y que, con horror, le habían extraviado en La Nación, a raíz de la mudanza. Dos anécdotas. Una, sobre el difunto; la otra, sobre la nueva Nación. Parece ser que el Petiso se había vuelto muy avaro en sus últimos tiempos y, en consecuencia, murió enormemente rico. En su velorio sólo había dos coronas enormes (pues está de modo no mandar flores ahora, y todos aprovechan la ocasión): una de la Academia Nacional de Bellas Artes, y la otra del... ¡Palacio de las Papas Fritas! Esto, porque se sospecha que el Petiso era el dueño de tan exquisita institución. Y así lo acompañaron al sepulcro las dos academias.
Segunda: el día de la inauguración de los nuevos talleres de La Nación, asistió un mundo de gente. Había que apretar un botón para poner en marcha las maquinarias flamantes. La madrina lo hizo, pero nada respondió al toque del botón. Entonces, Bartolito apretó a su vez el adminículo. Nada. Recurren al obispo Caggiano y, dice Manucho que tal vez milagrosamente, se oyó un chirriar y se supuso que las máquinas funcionaban. El cóctel siguió ruidosamente tapando el maullido de gato de las máquinas. Pero, horror! horror! Al día siguiente, nadie recibe La Nación a la hora sólita. Qué pasará, decíamos. Habíamos anunciado inclusive el nuevo formato, un poco más chico. Lo que pasó fue que, cuando apretaron el botón, más máquinas estaban frenadas, pero ante la insistencia y la digitación sacra de Caggiano, dificultosamente comenzaron a trepidar, rompiéndose y despedazándose! Ergo, durante dos meses, por lo menos, estarán en reparaciones, y hemos vuelto a las antiguas máquinas próceres, y al mismo formato de siempre. ¿Qué te parece?
Estoy en la segunda versión de Macbeth, que debo entregar en febrero al Fondo de las Artes. Con respecto a esta entidad, hubo nueva alarma. Se sucedieron los pedidos para que no desapareciera y, finalmente, Pinasco y Cía. lograron entrevistar al Presidente, quien los tranquilizó, diciéndoles que el Fondo no iba a desaparecer. Sí, eso lo sabemos. Lo que puede cambiar es su estructura, y dejar de ser autárquico, y ése es el temor. Así estamos por el momento. De modo que mi traducción irá a dar a las fauces de un dios conocido a medias, y no sé cómo será lo del pago. Se ve que hay un litigio entre Venus y Mercurio en mi horóscopo actual, porque el libro que tengo en Kraft sigue inmóvil. Kraft está medio fundida. Le han pasado las deudas de la firma a la sección editorial, y entonces ésta, que andaba bien, ha tenido que quebrar. Y así, se ha ingurgitado mis 30.000 pesos, y ni siquiera contestan a mis cartas. Yo esperaré hasta marzo, y luego veremos. Imagínate cómo me ha perjudicado esto, en un momento en que se está dando el Sueño de una noche de verano, en una traducción que me pertenece con Manucho, quien siempre con gran generosidad habla del “poeta Whitelow”. ¿Dónde anda ese poeta, dirá la gente, cuyos libros nunca se ven? Yo quería justamente que saliera en noviembre, pues la obra fue estrenada en diciembre. Ya ves, caro Luis, cómo me mortifican los astros. Por suerte, lo he tomado con calma, y me digo que no hay mal, etc. A Manucho le han dado el premio Forti Glori, pero Forti está muy sentido porque él no estuvo presente cuando la apertura de los cómputos. Le ganó a Silvina Bullrich por ocho votos. Justo. El producto del premio ya lo ha invertido en la compra de una gran propiedad en Córdoba, seis manzanas de La Cumbre. Es una casa a la española que fue de Avelino Cabezas, con siete dormitorios, y una biblioteca de 14 metros. Por el parque, que es un bosque, hay diseminadas casitas, un lago artificial con una isla, un pequeño teatro donde caben unas cincuenta personas, una torre que fue atelier de Jorge Larco... Manucho piensa vivir allí por lo menos la mitad del año, y creo que puede convertirse en un centro de atracción. Por suerte, Anita no tiene inconveniente en ir a vivir a Córdoba. El lugar parece que es espléndido. Quizás vaya a verlo en febrero. Pero recién será de Manucho en abril, cuando termine de pagarlo todo. Se lo han dejado en 7 millones de pesos, lo cual es tirado.
Bueno, Luis, hasta pronto, cariños para Marujita, y mucho éxito en tus cosas.
Un fuerte abrazo de,
Billy
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| 1969-03-24 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA / TELEFONO 23 (SADA).
Transcripción da Carta de Seoane a Whitelow. 1969 en 24/03/1969
El Castro, 24 de marzo de 1969
Sr. Guillermo Whitelow
Buenos Aires
Querido Willi:
Sospecho que estaréis de vuelta, tú, de la posesión de Mujica Láinez en La Cumbre y Enzo de la facenda del potentado Bonino en Brasil. Nosotros continuamos aquí, en El Castro, gozando de semanas para algunos interminables de lluvias, de las nubes bajas y de las nieblas, todo lo cual convierten en más variados y bellos los verdes de Galicia. Hice algunas nuevas cabezas y diseñé algunos objetos para porcelana, aparte de pintar nuevos cuadros, de hacer algún que otro grabado y de dibujar unos telones, figurines, etc., para una obra de teatro de Castelao que se estrenará en Coimbra, ciudad maravillosa que recuerda, por sus cuestas, a Lausanne y que tiene algunos espléndidos monumentos románicos, además de su brillante tradición universitaria. A dos o tres kilómetros está Conímbriga, la ciudad romana anterior destruida por los suevos, que conserva cuatro kilómetros de mosaicos romanos y plantas de palacios y otros edificios. De todas maneras, a finales del mes de abril, estaremos en Buenos Aires, de aquí saldremos alrededor del día 8 para Madrid. Quiero trabajar en el departamento de la calle Montevideo, quejándome de las llamadas telefónicas equivocadas y también a veces, de las que no son equivocadas. Tenemos necesidad de Buenos Aires. Es una pena para nosotros no poder vivir en los dos países a un tiempo. Estos días estamos viendo una luz extraña en la chimenea de una casona próxima a esta casa en que vivimos, un palacio del siglo XVIII, que sólo está habitado en verano. No sabemos si es un fantasma, una señora de la casa que falleció hace apenas un mes y puede desear algo, estar penando por algún motivo desconocido, ser el reflejo de la luz de otra parte, o simplemente la lámpara que enciende un sirviente que allí habita y que éste no cree que sea. No logramos saber qué es. La luz aparece casi todas las noches, no todas, y resulta muy misterioso entre la lluvia, el silencio de la noche, el ladrido de los perros y, solamente de vez en cuando, el crujido de alguna rama de árbol o el rumor de éstos. Como tú ves, pasaron los siglos, estamos a punto, o están, de llegar a la luna y a nosotros nos asaltan supersticiones heredadas. Esa luz misteriosa termina con nuestro racionalismo. Estos misterios sólo ocurren en el extremo occidente europeo.
Cuando lleguemos a Buenos Aires, te contaremos de qué se trataba. No sé nada de la exposición de Mar del Plata, si se hizo o no. Bueno me enteraré al regreso. Escribe. Recibe un gran abrazo de Maruja y mío, lo mismo que Julia y Enzo, que no escriben:
[Seoane]
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| 1970-03-12 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Whitelow. 1970 en 12/03/1970
La Coruña, 12 de marzo de 1970
Sr. William Whitelow
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Debo carta a casi todos, una tarjeta postal, unas letras, pero es que pensaba escribir desde Galicia a mi llegada. Hice nuevas jarras grandes: Pérez Galdós, Antonio Machado, Picasso, León Felipe, etc., y algunas piezas aisladas, por ejemplo, una de un metro de alto aproximadamente, Tres soles en Galicia, uno encima de otro como parece vio el pueblo gallego un día de la Edad Media que consideró como presagio del fin del mundo. El fin del mundo estaba previsto para el año 1000. En los monasterios de España se comenta el Apocalipsis. El beato de Liébana auguraba el fin de los hombres y del universo, hacía comentarios al Apocalipsis y en los talleres de los monasterios preparaban vitelas para calígrafos y miniadores. Preveían el fin del mundo para el año 1000, es posible que sea para el 2000. Hay pruebas de que puede ocurrir, todo depende de unos cuantos técnicos irresponsables o de unos cuantos políticos tan irresponsables como los técnicos. Va siendo hora que los hombres que nacen para beatos empiecen nuevamente a comentar el Apocalipsis. Además de esas piezas de porcelana estoy ilustrando el Martín Fierro para una editorial madrileña y terminaré los primeros días de la próxima semana. Pasé de los tres soles de la Edad Media a los indios y gauchos del siglo XIX, en un continente no previsto por las fechas de los comentarios del Apocalipsis. Me alegra mucho el hacer el Martín Fierro, pertenece a una mitad mía, la otra mitad está aquí junto a este mar gris, neblinoso, de fuertes marejadas con olas imponentes, verdaderas esculturas hidráulicas, de 15 o veinte metros de alto algunas veces. La Coruña es una ciudad ventosa que tiene un mar generalmente del color del acero, que en los días de sol, los tres meses de verano alternando con lluvias ligeras, se colorea de verde o azul verdoso. Es posible que fuese el sitio que mejor me venía para ilustrar el Martín Fierro con nostalgia de los vientos del sur, del espacio, de la provincia de Buenos Aires. Al mismo tiempo, pinto, pues tengo una exposición en abril en Madrid. Esto es todo. Supongo que debió haber salido tu libro con la tapa de Delia Cugat, que estos días estuvo con nosotros en La Coruña con Julia Lublín. Les enseñaríamos monasterios de templarios, castillos derruidos que resistieron a los vikingos, iglesias románicas surgidas del milagro y les presentaríamos los fantasmas nocturnos que generalmente se despiden a medianoche, son muy puntuales, si es que ellas hubiesen venido con más tiempo. De cualquier forma, algo hemos podido mostrarles de una parte de Galicia.
Enviarme noticias. No sé nada de Buenos Aires ni de la Galería Bonino, a Enzo le escribo hoy.
Un gran abrazo de Maruja y mío para ti y para los amigos que pregunten por nosotros:
[Seoane]
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| 1971-09-07 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Menechini. 1971 en 07/09/1971
La Coruña, 7 de setiembre de 1971
Sr. Enzo Menechini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Te escribo con la casi seguridad de que no me vas a contestar, como las otras veces. Por mi parte te debo carta, pues hace tiempo debí haberte escrito, o enviarte por lo menos la tarjeta postal de rigor con el saludo turista habitual. Estuvimos unos días en Roma, en Barcelona y en Madrid y estamos en La Coruña desde hace bastante. Trabajo todo lo que puedo. Hice nuevos busto-jarra y piezas distintas de porcelana, dibujos, etc., añadimos una sala al Museo de Arte Gallego que creamos Díaz Pardo y yo, no sé si tu sabes de él, y organizamos una exposición de grabados de Picasso y Miró. De ahí se muy poco. Billy dejó de escribirme al regreso de su viaje. No me envió las notas que me prometió de la exposición de grabados, seguramente porque estará muy ocupado, no importa, pero sé del éxito de las exposiciones que organizó como tambien de alguna de las que tu hiciste. Una de las últimas dedicada a Romero-Brest-fuera-de-caja. Nosotros regresaremos seguramente a final de octubre, no estamos seguros. Galicia está muy bella con su paisaje matizado de los más imposibles verdes, en el que parece incrustado el amarillo de las flores de la retama o del tojo, o el del trigo y el centeno, y el violeta de la flor del brezo. Luego el mar, un mar color acero, o tambien verde, agitado, violento, muchas veces cubierto de niebla, como hoy, una niebla que destaca la intensidad del color en los primeros planos.
Ya hablaremos de todo esto con Julia y contigo cuando regresemos. Simplemente ahora quería saludarte, decirte que Maruja y yo os recordamos siempre y que es firme nuestro sentimiento hacia vosotros con cartas o sin cartas, porque tu continuarás, naturalmente, sin escribir.
Un abrazo para Julia y para tí de Maruja y mío:
[Seoane]
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