|
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Querido Seoane:
Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.
Un abrazo fuerte para los dos de vuestro
Arturo Serrano Plaja
|
|
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Mi querido Seoane:
El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros
Arturo S. Plaja
|
|
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Querido Seoane:
Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.
Arturo Serrano Plaja
|
|
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Querido Seoane:
Cuando recibas estas línea, debes de estar por llegar de regreso ahí, Carlisky. Supongo que te irá a ver, sin contar las propias razones que él tenga, para hacerlo, de mi parte, y para dos cosas.
Una, la primera, es para entregarte el texto de un libro mío de poemas. Y con relación a esto quiero especialmente hablarte. El libro en cuestión es una especie de antología que yo he hecho de mis poemas escritos hace unos diez años y sólo publicados, algunos de ellos, en revistas, aquí y allá –nunca mejor empleada la expresión– y que hoy desearía recoger en un libro. Como ves, poco fruto para tantos años, y menos mal si aún se pudiera decir, poco y bueno. En fin, ese libro, que de pronto, por no sé que ansias, que espero a pesar de todo que no serán mortales, se me aparece ahora como de urgente e impostergable publicación (me refiero, claro está, a mis intenciones de hacerlo así), lo he mandado también a México.
Por una serie de razones entre las que se cuenta que nunca he publicado allí nada y el proyecto que alimento (ya te habrás dado cuenta de que todo proyecto necesita ser alimentado, como cualquier hijo de vecino) aunque no estoy seguro de que no se muera –y sería de hambre, en ese caso– antes de ponerle en práctica, de ir allí, a México algún día, con lo cual tengo la ilusión –un tanto cándida, es cierto– de que tener publicado ya un libro allí, me facilitaría las cosas. Releo el párrafo y veo que ha salido de un barroco casi incomprensible, de modo que le traduzco a lenguaje más llano. Digo que he mandado el libro a México con intención de que se publique allí, si es posible. Al parecer, por lo menos, no es imposible. Y por las razones apuntadas arriba, yo lo desearía así. Pero...
Pero, suponiendo que no cuaje mi proyecto mexicano, y tras de habértele expuesto –así como también las razones de mi preferencia en principio– te quiero someter el libro en cuestión, para preguntarte: ¿Hay ahí alguna posibilidad de publicarle? ¿Te parece publicable –total o parcialmente–? ¿Sería posible para ti en Botella al mar, hacer algo por mi libro? Por el momento, y por las ya repetidas razones de que estoy esperando a saber que pasa en México, no quiero más que preguntarte la cosa, así, en principio; porque, en principio, para lo de México, tengo buenas esperanzas –que algo es algo–. Mas supuesto que fracasaran ¿crees tú que se podría hacer algo ahí? ¿Crees tú que un prefacio que hiciese Bergamín facilitaría la publicación?
De otro modo, ¿sería posible publicar una parte del libro como la plaquette que vosotros mismos me hicisteis de Phokas el Americano? ¿El hecho eventual de hacerla ilustrar por alguno de los pintores de aquí añadiría alguna facilidad? De manera más precisa, si lo posible fuera sólo parcial, me gustaría, particularmente, que se publicase ante todo el poema que verás incluido y que se titula Lo que le sobra a la sepultura, muertos desconocidos y españoles vivos de hambre. Ha sido ya traducido en francés y en italiano, pero no sé si políticamente cabría hacerlo ahí. En fin, con respecto a todo esto, si tienes tiempo y ganas de contestarme, te lo agradecería muchísimo. Cualquiera que fuese tu contestación, naturalmente. Porque incluso si hubiera de ser por completo negativa, para mí sería útil en el sentido de intentar por todos los medios conseguir lo de México; por contra, si tú me dices que algo o todo podrías hacer ahí –independientemente de la fecha– me dejaría más holgura para tratar de resolver lo de México, puesto que siempre podría contar contigo. Repito, pues, que, por el momento, tu sola contestación de principio –y, por supuesto, sin que signifique ningún compromiso para vosotros, tendrá ya muchísima utilidad para mí y, en consecuencia, te ruego que lo hagas. Creo –y es un dato que te doy pensando que acaso pudiera facilitar la cosa– creo, digo, que Seghers va a publicar aquí una parte del libro en edición bilingüe. Aunque con estos cabronzuelos nunca sabe uno a que atenerse. Dejémoslo, por el momento, en que creo.
De la otra cuestión de que supongo que te hablará Carlisky, es lo siguiente: él tiene la intención de volver y la necesidad, para hacerlo, de ganarse aquí la vida. Me propuso hacer algo así como una academia para la enseñanza del español y, eventualmente, la literatura española, con algún punto de vista que quizá sea útil; por mi parte, hablando de todo ello, saqué yo a relucir el que fue un día proyecto nuestro, que algo se podría hacer que permitiese luego la edición de autor, etc. Como tú eres viejo experto en la materia, yo le recomendé que hablase contigo y hasta que vieseis si de algún modo pudiéramos trabajar en colaboración o cosa parecida. Él, Carlisky, parece persona muy práctica y eficaz en todo lo administrativo, de modo que yo creo, aunque moderadamente, en el tal proyecto. Con todo, si una vez que hayas hablado con él acerca de esto, me quieres escribir también, cuando tú puedas decirme (y si lo consideras necesario, en un plano puramente confidencial) tendría para mí importancia de consejo mayor, y creo que, muy de verdad, decisivo para lo que a mí respecta. Mas acaso, paradójicamente, por lo mismo que esto tiene aire de ser cosa práctica e inmediata, me interesa menos o menos urgentemente, que tu contestación a todo lo que te pregunto acerca del libro.
Tú lo verás todo. (Ah, y entre paréntesis, de no ser vosotros, ¿crees tú que hay alguien a quien yo pudiera proponer el libro en cuestión ahora en Buenos Aires?)
Que quedo esperando tu carta, ni necesito decirlo. Más de una vez alguien me ha dicho que estáis pensando volver por aquí. Supongo y espero que aún no habrá nada de cierto, ya que de otro modo me habrías escrito para decirme algo, ¿no? De todos modos, dime lo que haya de esto, aunque sea en estado de proyecto. Ultimamente tuve ocasión de recordarte particularmente, con motivo de un viaje aquí, de Rossi, que estuvo unos ocho o diez días. Sé que sigues pintando cada día más y que, por lo tanto, cada día pintas más, también, en Buenos Aires. Tal vez sería el momento para darte otra vuelta por aquí a ver si tienes la suerte que ha tenido últimamente Clavé que hizo una exposición en Drouant David y el mismo día de la apertura, el muy animal, había vendido todo, teniendo en cuenta además que casi todos los cuadros eran grandes! No sé si tanto éxito será bueno para él; quizá no. En todo caso, como tú sabes que yo tengo mucho aprecio por él, me alegré y de veras. Aquí veo de vez en cuando a Colmeiro, que sigue lo mismo que siempre. Dime de los amigos de ahí y, para empezar, de vosotros. Saluda cariñosamente a Maruja y tú recibe un buen abrazo, como siempre, de
Arturo Serrano Plaja
|
| 1948-10-25 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 25/10/1948
25-10-48
Querido Seoane:
Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.
Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo
Arturo
[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.
|
| 1963-04-07 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1963 en 07/04/1963
Ginebra, 7 de Abril de 1963
Sres. Esther y Lipa Burd
Buenos Aires
Queridos amigos:
Mañana o pasado se cumple el mes de nuestra llegada a Suiza. Hemos andado gran parte de este tiempo de una en otra ciudad de este país, con unos días de estancia hasta ahora en Ginebra y en Basilea. En Ginebra, donde estamos ahora, alquilamos un departamento de un ambiente por dos o tres meses para poder trabajar y al mismo tiempo ir cuidando lo mejor posible de nuestra situación financiera, que merece, como podéis imaginaros, le dediquemos una parte importante de nuestra atención. Establecí algunos contactos con galerías de Zurich y de aquí, de Ginebra, que espero sean útiles, aparte, naturalmente, de las lentas y largas relaciones que continúan con la Kunsthalle de Basilea. Esperamos que algo cuaje para el futuro próximo. Los museos han crecido considerablemente con espléndidas donaciones efectuadas por particulares desde nuestro viaje anterior. El de Basilea, que para mí continúa siendo el más importante, aumentó considerablemente en obras del período cubista de Picasso, Braque, Juan Gris, Leger, además de los puristas Ozenfat y Le Corbusier, y en Paul Klee. Este y Juan Gris continúan siendo en Basilea como en Berna los pintores que mejor se ven. Berna quizá tenga ahora más Juan Gris que Basilea y desde luego ya tenía una cantidad superior de Paul Klee, alrededor de setenta obras de éste son las que posée en la actualidad. Los tres museos han aumentado en piezas nuevas pero creo que más en proporción los de Basilea y Berna. A los nombres que os menciono de Basilea hay que añadir nuevos Matisse, Bonnard, Chagall, etc., y algunos norteamericanos, como Tobey, y españoles últimos. En Zurich hay un gran Tapies y dos o tres esculturas de Chillida; en Basilea, Chillida, y en Berna Clavé, aparte, naturalmente, los de escuelas de Alemania y norte de Europa que también en Suíza pueden verse seleccionados. Nos tocó de ver además cuatro espléndidas exposiciones en museos y galerías particulares: Jawlensky, Paul Klee, éstos en Ginebra y Basilea respectivamente, y Jacques Villón y Lurçat en los museos de Zurich y de ésta. Ahora, en estos días, se inauguró en Zurich otra retrospectiva de Max Ernst que pensamos ver el jueves o viernes próximo de paso que vamos a resolver una posible exposición de grabados en una galería particular de esa ciudad. El que me decepcionó, dejando a un lado la espléndida calidad de la artesanía en los tapices y la buena intención humana de sus temas, fue Lurçat. Es un muralista por el destino de la especialidad a que se dedica, pero no lo es como artista, como pintor. Cerca de doscientas obras se reúnen en Ginebra entre tapices, unos ochenta gouaches, litografías, cerámicas y vitrales. Tiene tapices de dimensiones extraordinarias, de catorce o quince metros por cuatro o cinco de alto, pero sin resolver en sus cartones como obra de carácter mural. En ellos se conjugan los más bellos colores de lanas que Lurçat entona con habilidad y la calidad del tejido, pero los espacios los llena con recursos fáciles y repetidos, con mariposas, estrellas, sobre todo estas últimas, empalagosas estrellas estilo 1920 o 1925 de un falso modernismo, y hojas de árboles, todo como una pirotecnia deslumbrante a primera vista pero que cansa en su insistencia. Pienso que lo que seleccionaría para mí sería uno de esos gallos suyos, que los ha dibujado casi siempre de perfil, siempre el mismo gallo pero algo distinto, cuando los hizo tejer en blanco, gris y negro. Por lo demás prefiero la serie de tapices góticos de la vieja Basilea del siglo XV, con sus temas bíblicos y sus bestias más bellas en su aparente ferocidad porque seguramente aquellos pintores conocían menos de la anatomía y zoología que Lurçat. Bueno, en cuanto a otro género de cosas aparte de ver arte y monumentos, sólo hemos visto alguna película del género menos intelectual, como El tirano de Siracusa, que llenaron algunas horas de nuestro tiempo y con ellas multitud de películas de publicidad francamente malas. Creo que están peor que en 1960 y muy mal con relación a lo que vosotros estáis haciendo en esa. Nada que se parezca a la vuestra de propaganda de Rosenthal.
Nos gustaría mucho veros por aquí, que extendiéseis vuestro proyectado viaje de París a Ginebra, esta ciudad encantadora donde se os advierte el paso del tiempo en infinidad de relojes. Las agujas de todos ellos realizan, implacables, una inacabable y cronometrada danza de la muerte.
Escribidnos. Os rogamos que nos mandéis noticias vuestras y de esa. Sin todos vosotros, los amigos, nos encontramos solos. ¿Cómo va Arroyo y vuestro departamento? Os rogamos que nos enviéis y, lo más pronto posible, la dirección de Jonquières y de Cortázar que nos olvidamos en Buenos Aires, y a quienes quiero escribir.
Un fuerte abrazo de Maruja y mío para los dos:
[Seoane]
N/dirección:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra
|
| 1971-12-28 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1971 en 28/12/1971
Buenos Aires, 28 de diciembre de 1971
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta muy tarde, seguramente por la fecha, fin de año, y los millones de tarjetas de felicitación de los carteros deben repartir. Estamos, efectivamente, contentos. Hemos podido ver tres o cuatro grandes películas, tuve que renunciar a participar en unas muestras internacionales en solidaridad con dos artistas censurados políticamente en el Salón Nacional y vendí en pocos días algunos cuadros, venta que nos permiten a Maruja y a mí esperar con tranquilidad que transcurra el año 72, o gran parte del año. Hice un pequeño retrato de Maruja, que con el de Picasso hecho ahí, es todo lo que pinté en el año. Aguardo el 72 para pintar sin descanso. En marzo o abril del 73 haré en Madrid una gran exposición antológica. Me la pidió González Robles y en estos primeros meses del año comienza a circular por España una de 30 grabados, que ya le pedí a José Luis se los enviase a Madrid. Estos son mis planes futuros. ¡Ah! Y preparar las monografías de Maside y Cao y un estudio sobre Ribas, Max Ramos y Bujados. Te tendré al tanto de todo. A La Voz le envié 5 nuevas “Figuraciós”. No he visto ni una desde que salí de ahí, el 19 de noviembre. A la gente de La Voz no debe costarles trabajo alguno cortar esta colaboración y enviármela por correo aéreo, sin embargo no lo hacen y nadie tampoco le sustituye. Sé que se publicó la de Piñeiro porque éste me escribió. Tiene dibujos hasta fines de febrero.
(...)En cuanto a la Argentina quizá te sirviese venir, aún para no ver a médico alguno, sino para pasar unos meses sin hacer nada. Buda, que es una fuente de sabiduría, se presenta siempre sentado, descansando no sabe uno bien de qué. Tú te exigiste demasiado a ti mismo. No trabajabas, te drogabas con el trabajo, que no es exactamente lo mismo y querías que los demás aceptasen como bueno ese abuso, por no decirte ese vicio. Nada de jornada de ocho horas. Me alegro mucho que hubiese tomado la decisión de buscar un jefe de empresa o como se llame. Va a ser útil a las fábricas y sirve a su ornamentación, liberándote a ti de un trabajo estúpido pero necesario para la existencia de las mismas. Las fábricas se beneficiarán con tus otros trabajos.
De Álvarez Blázquez no sé nada y nada de esa libreta que me dices de la Caja de Ahorros con “ingresos de rico”. ¿Cuál puede ser un “ingreso de rico” y cómo se controla esto? En Madrid estuve con Laxeiro y con Vidal Abascal. Cenamos juntos en nuestra última noche de Madrid. A los Rey solamente los vimos en el momento que fuimos a despedirnos. Salían ese día en “patota” para Zaragoza y acaban de venir en “patota” de Barcelona.
La noticia sobre Picasso en Vigo es triste, pero todo ahí produce tristeza y desaliento, todo menos el paisaje. Al poema que me enviaste le falta gracia, poesía, para estar firmado. No estaría mal como poema anónimo y acompañado de algún tipo de acción, algo que nunca ocurre ahí, por lo que sabemos. Alonso Montero me envío efectivamente las notas de Fole sobre el Rivera, pleno de erratas.
Etc. etc.
A José le envío el texto del catálogo de Clavé por si envían la exposición de Barcelona. Va en gallego y castellano.
Os recordamos siempre y deseamos para ti y los suyos un gran año 1972. A ti repuesto del todo, nuevamente optimista, sin más ruidos que aquellos con que nos agobia la civilización. (En este momento siento un ruido colectivo de bocinazos de autos en la Av. Libertador).
Un fuerte abrazo a todos de Maruja y mío y uno muy especial para ti.
Seoane
|
| 1972-01-23 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 23/01/1972
23.1.72
Sr. Don Luis Seoane; - Bs. Aires.-
Querido Luis:
He leído, por fin, tu carta del 11 en la que me riñes mucho. Voy a tratar de contestar por orden:
Corredor Matheos.- A su propuesta, no nueva claro, me limitaba a preguntarle si podría ser el M[useo] C[arlos] Maside el intermediario porque ello facilitaría, en su caso, las cosas. Pensaba en ese momento, también y además, en algo de prestigio para el Museo, pues las muestras que hace el Colegio de Arquitectos son las más importantes que se hacen en España: Bauhaus, Picasso, Gatepac, etc. Él hablaba de arte, diseño, arquitectura, etc. no de arte solo. En el aspecto este, si no pensaba por lo menos no se me olvidaba que si los alemanes no tuvieron inconveniente en sacar las obras de la Bauhaus de su Museo para exponerlas en el Colegio de Arquitectos de Barcelona, al Museo C. Maside no le podía rebajar su categoría prestar una parte de su obra y de su colaboración para tal muestra. Tampoco podía ocurrírseme en ese momento pensar que eras enemigo de las exposiciones colectivas cuando en estos momentos y desde hacía varios meses están circulando por España muestras de arte gallego colectivo en el que tú aportas la mayor colaboración, supongo que voluntariamente. Me refiero a lo de la serigrafía. E incluso tú ofreciste la sala del Museo para que se realizase una de esas muestras. Y por otra parte para dos exposiciones colectivas que había organizado el Círculo de las Artes de Lugo tú pediste por carta que se enviaran cosas tuyas, incluso indicando cuales. (Además el mismo M. C. Maside es una exposición colectiva) (1) [Nota manuscrita na marxe esquerda: (1) Y yo tengo una carta tuya del año pasado mostrando tu conformidad con que, con las obras del M. Maside, se hiciese una exposición en el Círculo de las Artes de Lugo]. Pero aunque yo fuese contrario a hacer colaborar al M. C. M. en lo de Barcelona, hubiese contestado a C[orredor] Matheos exactamente lo mismo, pues en ese momento yo tenía la idea de que estaba interpretando tu pensamiento (y creo que no puede caber la menor duda que he respetado absolutamente todo lo que tú has hecho y que estuvo de mi parte el respetarlo, sin preguntarme si yo estaba de acuerdo con lo que estaba respetando). Y tenía esta idea de que estaba interpretando tu pensamiento porque el día que trajimos a Sargadelos a C. Matheos, tú y yo con José Luis al volante, C. Matheos nos expuso la idea, cuya aceptación por el Colegio luego nos confirmó, idea con la que tú te mostraste conforme, si es que los que íbamos hemos interpretado bien, que veo que todo es posible. ---- Pero no debes preocuparte porque puedes tener la seguridad de que eso queda en proyecto, como quedan tantas cosas, si no se les pone un motor, y yo el mío, desde luego no se lo voy a poner al saber que no estaba interpretando bien tu pensamiento, y que lo que podía armar era una “trangallada”, máximo cuando mi motor me está haciendo tanta falta emplearlo en mí mismo.
------ Para no perder el hilo del Museo: ayer me dijo Xosé que tú no querías que la exposición de Clavé se celebrase antes de marzo. Incidentalmente me entero de que cambiaste de manera de pensar. Mañana mismo llamaré a Gaspar.
Ejecutivo.- Estamos trabajando arduamente en su elección o selección. La cosa es muy difícil y me tiene molido. Ayer sábado tuve aquí durante todo el día a uno sometiéndolo a la última prueba y mañana voy a tener a otro. (La selección previa, a nivel psicotécnico, la hizo una empresa especializada en eso, con la que todos estuvimos conformes).
Pileta.- (Habría que buscarle un nombre más consecuente, más semántico, ni aquí ni ahí se denominan bien. Aunque sea denominar esta nuestra con un nombre propio. El lugar se llama Rato y el río del que se va a tomar el agua Xunco. A ver qué se te ocurre; Lagoa do Rato, etc.).- Bueno. Ten en cuenta, como te decía, que la pileta está ya excavada en la roca a golpe de dinamita y de topadora, y que las medidas de ella son 33,33 m. por 15 m., en forma rectangular, porque se trata de una pileta para competiciones deportivas, y entre las normas reglamentarias internacionales están las medidas y la forma. Como ves en el croquis que te mandé está situada paralelamente a la parte recta de la explanada. Cuando en mi carta te decía que acaso algún ingeniero de ahí te podía decir algo te estaba hablando de la permisión de las paredes rugosas. Ahora ya sé que los revestimientos han de ser de cantos romos. Pero este problema al darle más luz ya vimos que hay que aplazarlo para otro año, pues caso de que nuestros recursos nos permitan llevarla a cabo para este verano ni tiempo material habría que pensar en otra cosa que no fuese pintarla con cementos blancos y negros (como hicimos en la parte baja de los murales de los Irmandiños) y luego, pasado el verano estudiábamos su recubrimiento con pizarra y cerámica, pero ya no podrían ser trozos porque son cortantes y habría que pensar en unas cuantas formas de teselas troquela[da]s con cantos romos. Fíjate que son más de 700 m2 de superficie. Si el Ing[eniero] Díaz hace alguna cosa, y en formas curvas, pienso que podría ser una pileta para niños colocada cerca de la cabeza de la rectangular. Me parece muy bueno que el Ing. Díaz haga alguna cosa para esta industria del norte de Lugo y desde ahí (al Ing. Díaz y a su obra en el Lucense de Olivos y en lo que iba a ser lo de Belgrano lo conocí antes que tú y fui yo quien le sugerí tu colaboración en este último, lo que sigo solo para testimoniar el aprecio que le tengo). Pero en lo general creo que no podemos perder de vista a Albalat, autor del proyecto de la F[ábri]ca, miembro del L[aboratorio de] F[ormas] y otras cosas. Y tampoco puedo dejar de considerar a los demás socios de esta empresa para recabar su apoyo.
Cartas y velocidad.- No puedo contestarte a esa carta que dices de fecha 2 del XII, por cuanto no la he recibido. Tu primer carta tiene fecha del 10-XII-71, y parece ser que es la primera que escribiste en esta temporada. Todas tus cartas que recibí las he contestado. La mía del 2 cte., que era domingo, salió no antes del lunes 3 y a ti debió llegarte el sábado 8, a juzgar por las gestiones que ya habías hecho antes de contestarla el 11 del cte.; pero aún cuando la recibieses el 10 lunes habría tardado 7 días que es lo normal. Y, casualmente, Camilo nos dice en sus cartas que le llegan antes las de Sargadelos que las del Castro. De todos modos yo no dispongo de otro medio que enviarlas desde aquí, y como te decía en una nota que te puse a mediados de la semana última te suplico que me escribas aquí, para obviar lo que te exponía.
Mis acúfenos.- Me hicieron en Coruña una exploración completa hasta el octavo par del oído (dos horas de torturas inquisitoriales entre las que entró un intento de electrocutación). Hace un momento me acaba de llamar Domingo, a quien le quedó la documentación de tal investigación, para confirmarme que por ahí no hay nada como ya nos suponíamos. También para decirme que yo tengo razón en todo y darme confianza. La razón, claro está, puede dársele a los locos. Si así no es, la buena intención de Domingo no me hace feliz. Lo malo es que yo tenga razón y no sea yo el equivocado. Me “agonea” comprobar luego que la realidad es como uno la sospechaba.
Esto se hace muy largo y soy yo el que te estoy “agoneando” a ti. Perdóname. Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja, vuestro
[Díaz Pardo]
|
| 1972-02-07 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 07/02/1972
Buenos Aires, 7 de febrero de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibo tu carta del 23 y también te contestaré por orden.
Corredor Matheos: En tu carta anterior me escribes sobre una exposición de arte gallego en Barcelona y te contestaba que nunca fui partidario de las exposiciones colectivas. Esta fue una posición mía de toda la vida y es algo que se conoce muy bien en el ambiente artístico de Buenos Aires, donde no participé jamás en esta clase de exposiciones sino únicamente cuando ellas tenían finalidad política. Se publicaron algunas veces mis razones. Una exposición colectiva podía hacerse en el siglo XVIII o XIX, o mejor si quieres desde el renacimiento, cuando el arte obedecía a determinados cánones, existían primero talleres y después academias donde se formaban artistas siguiéndolos y no había entre ellos más lucha que la competencia para la consecución de encargos. A partir de finales del XIX todo cambió en arte, se rompió con los cánones y nacieron diversas escuelas y movimientos artísticos, en profusión a mediados de éste siglo. Una exposición colectiva resulta, pues, por su heterogeneidad, una especie de bazar sin objeto que únicamente sirve para desorientar al público. (La única vez que pude realizar una exposición colectiva fue cuando vosotros, Maside, Laxeiro, tú, etc., expusisteis en Bs. Aires y logré, en lucha con los directivos de aquí, que les parecía poco seis artistas, y con los amigos de ahí, que la muestra se redujese a un grupo).
Intermedio. Siempre supuse que todo esto estaba claro entre nosotros. Si ahora participo en la exposición de serigrafías es porque cuando me las encargaron no me dijeron que harían exposiciones de este tipo y luego de programadas yo no podía ser una excepción planteando problemas a algo hecho. En cuanto a mi participación a la muestra de Lugo ahí te remito una fotocopia de la carta tuya en la que te refieres a eso. También poseo las dos cartas de D. Ramón Varela Méndez, presidente del Círculo de las Artes, a las que contesté el 2 de Junio del 64, aceptando luego de la insistencia de él y de Valentín, desde Vigo, en carta del 20/V del mismo año. Como puedes notar si mi mesa de trabajo aparenta desorden, funciona bastante bien mi archivo. Nunca te he pedido nada que se refiera a exposiciones, no tuve necesidad de hacerlo, únicamente en una oportunidad te solicité que le escribieses a Gaspar de Barcelona para una y él contestó que no podían hacerla por lo que fuese. Te ruego, pues, que no me pases cuentas que no debo. En cuanto al Ing. Díaz le conocí en la biblioteca del C[entro] Gallego presentado por Eduardo Blanco Amor y me encargó los trabajos que hice para el C[entro] Lucense, el óleo de gran tamaño, la decoración de las baldosas de un patio interior y los bocetos para Arranz, porque conocía los trabajos que yo había hecho para Goldstein y Aslán y sobre todo por el éxito del mural del T[eatro] San Martín, y no porque tú se lo aconsejases como ahora me dices. Luego te lo presenté yo a ti en Magdalena un día que fuimos a la fábrica. Todo esto lo recuerdo perfectamente y también lo recuerda él, a quien se lo pregunté sin decirle naturalmente el por qué. Te escribo esto de paso, como tú me escribes a mí, y porque no me gusta aparecer como deudor de favores que no recibí. Además en el caso tuyo y mío supongo que estamos colaborando desde hace años en algo superior a todo esto, con discusiones a veces violentas, pero colaborando, y no debiéndonos nada el uno al otro pues cada uno aporta lo suyo. En septiembre pasado, tengo en mi libreta, hablamos con Corredor Mateos de la posible exposición en el Carlos Maside, de Artigas, de Miró y Artigas, de algunas que se realizasen en el Colegio de Arquitectos de Barcelona que a él le pareciesen interesantes y de una posible política de intercambio cultural de la periferia peninsular. No apunté nada ni recuerdo que se hubiese hablado entre nosotros sobre una exposición colectiva de arte gallego. Hablamos, eso sí, de una muestra de proyectos de la ciudad de las rías de Albalat. Desde luego nada del traslado de las obras del C[arlos] Maside, cuya primera noticia, asombrosa, me la das en esta carta que contesto del 23/ Con el argumento de que si el Bauhaus pudo trasladarse, etc. 1º. – El Museo Carlos Maside está haciéndose, no es aún el Museo que proyectamos y soñamos. 2º– Los museos no se trasladan. Los únicos traslados que conozco se efectuaron en casos de fuerza mayor, en casos de guerra para esconder las obras, etc., y así pudieron exponerse las obras del Museo del Pardo en Ginebra y las de Viena y Munich en París y Londres al sacar las obras de sus escondrijos y mientras se reparaban sus edificios. 3º– El Museo Bauhaus se constituyó a partir de las muestras realizadas en 1969 y 1970 en algunas ciudades europeas y americanas que reunía colecciones hasta entonces de autores o sus descendientes, de particulares y del Estado alemán. Bastantes de esas obras habían estado diseminadas por el mundo como producto de la persecución. En cuanto a exponer la obra del Museo en el Círculo de las Artes de Lugo continúo de acuerdo, pues se trata de Galicia, no de que nos juzguen en el exterior por algo que está haciéndose.
Museo.– La exposición de Clavé estaba proyectada por nosotros a continuación de la de Solana. No pudo ser porque Gaspar te escribió dándote sus razones. Ahí se me dijo que enero y febrero eran muy malos meses por el invierno y supuse entonces que podrían iniciarse las actividades en marzo. Si el 23/I cuando tú me escribes, Gaspar no había enviado aún las obras no comprendo por qué tenías que escribirle de esto a Gaspar. Si éste las envía en febrero tiene que exponerse o a fines de este mes o en marzo, pues hay que hacer propaganda y catálogos. Lo único reprochable en mí es el no habértelo participado. Espero que tú no tengas nada que reprocharte en cuanto a olvidos.
Pileta. – Efectivamente, como a ti, la denominación pileta a mí tampoco me gusta. Pero las otras que se usan no son exactamente eso. Estanque, supone agua permanentemente estancada, y piscina la existencia de peces. Quizá podría ser pila, de donde viene, que significó también lugar donde las gentes se bañaban aparte de sus otros significados religiosos, para depósito de agua bendita, para la sumersión del bautismo en el primitivo cristianismo, etc. Podría llamarse Pila do Xunco. Mejor que con el nombre del lugar, Rato, que lo disminuye. Lagoa indica laguna que viene a ser lago pequeño, etc. En la carta anterior no me decías que se trataba de una pileta para competencias deportivas, pues tanto el Ing. Díaz como yo sabemos, que tiene que ser rectangular y yo lo sé no porque me hubiese ocupado de averiguarlo, pues nunca me interesaron las piletas, sino por esa cultura supletoria que se adquiere en los cines. Ya le hablé al Ing. Díaz hoy mismo, pues estuvo aquí cuando había comenzado a escribirte ésta y le leí el párrafo de tu carta.
Ejecutivo. Me doy perfecta cuanta para la dificultad de encontrar una persona capaz de ese cargo en una empresa y lo cansador que debe ser realizar esa especie de examen necesario del candidato.
Bueno, creo que contesto todo lo referido a tu carta última. En esta respuesta la acidez que puedes notar nace de tus afirmaciones inexactas, que, por mi parte, hubiese querido no hubiesen sido nunca formuladas, pero habiéndolo sido conviene aclararlas. Por otra parte me dio lugar a revisar nuestra correspondencia de alrededor de 15 años, pareciéndome, pasado tanto tiempo y leída fríamente, bastante interesante.
Tomás Mariño. – Parece que fue un precursor de la aviación. Procede del Ayuntamiento de Xove, entre Vivero y Cervo y falleció en 1880. Realizó algunos proyectos de navegación aérea, algunos de ellos cuales mantenían principios muy actuales. A principios de este siglo se expusieron esos proyectos. Alguien de Vivero debe saber algo de este personaje, o en Galicia. Creo que el asunto es muy importante y debe averiguarse. Yo hice esta ficha hace años y no recuerdo de donde procede. Estaba estudiando inventores, mecánicos, relojeros, etc., para notas radiales y de Tomás Mariño nunca logré más datos que éstos que te doy.
Quizás tú puedas encontrar alguno más. Puede ser interesante reivindicar su figura cuando se acerca al siglo de su fallecimiento y que lo haga alguien como tú que te interesas de cuestiones mecánicas.
José María Cao.– Estoy consiguiendo más datos sobre él. Pronto te enviaré la monografía. Esto es todo por hoy. Trata, como trataré yo, de no dejarte por el minifundio mental heredado de nuestra condición gallega y recibe un fuerte abrazo de Maruja y mío:
Seoane
|
| 1972-06-06 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 06/06/1972
6 de xuño de 1972
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Recibí tu carta del 22 de mayo último ayer al llegar aquí a Sargadelos de un viaje por Coruña y Lugo. De Barcelona regresé el 27 pero tuve que volver a salir a los dos días hasta ayer. Tengo muchas cosas amontonadas haciéndoles prácticamente frente yo solo. Llegar yo y mandar a Sineiro para Barcelona fue casi simultáneo. Queda mucho que hacer allí para organizar aquello en los diversos frentes legales y de los otros. --- A los pocos minutos de llegar de Lugo me llegaron aquí ayer Manolita, la hija de Nogueira, y su marido quien me contó todo lo referente a su visita a esa. Viene encantado de ti. Me contó de su entrevista en tu casa con Camilo, de su desesperación, (lo que me hace sospechar que las cosas no lo fueron bien y miente) y me trajo por tanto más pena de la que tengo de ver los disparates que se llevan hecho con mis hijos ¿en nombre de qué? Lo único que no me trajo, para agrandarme la incertidumbre y el dilema, fue un certificado de estudios de Camilo o las fotocopias de las papeletas, que jamás logré conseguir. --- Quedo pues informado de todo lo que me refieres en tu carta y de lo que me cuenta Antonio. Contesto lo justo. Blanco Amor tenía dos conferencias coincidiendo con la inauguración de Barcelona y se excusó con Del Riego de poder asistir. Pero aunque así no fuese supongo que Dieste sería tan digno representante de los que estáis fuera, pero hasta el momento se excusó. En un momento cualquiera te enviaré fotocopias de la prensa de Barcelona (aún están saliendo notas). Ahora me es imposible. Xosé, que dicho sea de paso está visiblemente a los ojos de todos mejorando mucho en eso de tener a la realidad como referencia, recibió tus dibujos para Blanco Amor que son francamente magníficos. Muy buena tu reacción al profesor Santamarina. De alguna forma he de hacérsela conocer sin decir que es tuya mientras tú no me autorices a ello.
Al volver de Barcelona almorcé con Álvaro Gil en Madrid y discutimos la forma de oponernos a los designios canallescos que patrocina el de Cuenca respecto de la Casa de la Administración. Quedamos en que lo mejor era formar un Patronato. Como tú y yo ya habíamos hablado de formar un Patronato para el Museo que presidiera Álvaro y la presidencia ejecutiva del Patronato de Sargadelos nos interesa tenerla en nuestras manos, o por lo menos en las manos de una persona que convoque y haga andar a ese cuerpo la cosa creo que podría hacerse de manera semejante a la que va en la fotocopia adjunta. Quedé en darles esta primera idea a Risco y a Celestino Fdez. de la Vega para que estudien los aspectos legales y políticos de la formación. Ya hablé con ellos y en principio encontraron la cosa bien enfocada y con grandes posibilidades de progresar. Albalat vendrá uno de estos días para estudiar un plan de realizaciones del Patronato. Aproximadamente el 18 cte. vendrá Álvaro a Galicia y si tenemos todo estudiado concretaríamos la fecha de entregar el proyecto en Madrid, posiblemente a un tal Falcón, que es de Lugo, y ocupa el más alto cargo que sigue a la D[irec]ción G[eneral] de B[ella]s Artes.
En cuanto a lo de Salvat ya te mandaré fotografías de los decorados. En conjunto la obra está teniendo éxito y creo que salvando a Salvat de la incomprensión casi total en que había caído. Pero la Administración de esa Compañía estatal es un desastre. El programa que yo había diagramado y dibujado la cubierta se sintieron con derecho a hacer lo que les dio la gana e incluso modificarme el dibujo de la cubierta, de manera que cuando lo vi me puse colorado, pero no ya porque modificasen los colores sino que modificaron hasta el dibujo. Luego, además de cargarse tu trabajo se cargaron el de Alfredo Matilla y el mío. El mío era el que te envío. ---- Otra cosa: Estuve cambiando impresiones con Paco del Riego y con Piñeiro sobre la posibilidad de llevar al Museo Maside (sala alta) la exposición del libro al retirarla de Barcelona. Aunque no fuese más que por unos diez días. De tener toda esta obra fuera de sus archivos es una pena perder esta ocasión antes que haya que lidiar nuevas batallas para sacarla. Pero al mismo tiempo pensamos en que podríamos hacer un Seminario sobre el Libro Gallego coincidiendo con la muestra que durase dos o tres días. Será útil para dar un poco de luz sobre el libro. Lo primero que hemos acordado es que además de que tú mandes tus sugerencias sobre este seminario tienes que enviar una comunicación. Piensa que el Seminario podría coincidir en los primeros días de julio como más tardar. Hablando de libros: las seis ilustraciones que le hice a la novela de Blanco Amor fueron prohibidas por el Dtor. Gral. Al fin consintieron dejar, autorizar, dos ilustraciones. Lo peor es que Galaxia ya tenía armado el libro y la mayor parte de las ilustraciones, o todas menos una, llevan texto en el anverso. Una delicia de país. ---- En Barcelona estuve con los Gaspar y comprometí su colaboración para un plan de exposiciones a realizar en el verano y otoño. La primera sería la de Clavé en julio en la que, además de la obra gráfica, mandarían unas cuantas telas. Luego una de los componentes principales de Les 4 Gats, en la que colaboraría Álvaro Gil, y otra del grupo Dau al Set, de cuando era grupo, aun cuando se exponga algo de la obra actual de ellos ya independizados. Creo que todo esto está dentro de los planes de exposiciones que habíamos hablado. Para la de Clavé ya están hechos hasta los clisés del cartel y catálogo, con texto tuyo. Manda las sugerencias que sobre esto se te ocurran. Todo esto se podrá hacer contando con la supuesta buena colaboración de Xosé. --- Para terminar va mi idea de alejarme directamente de la sociedades Cerámicas del Castro, Ltda. y Sargadelos, Ltda. He tenido unos serios tropiezos con Pepe Rey, responsable de muchas cosas de mi vida privada (un cristal como creador de discordias familiares, aunque no sea único). Esto que venía preocupándome desde hace tiempo creo que puede resolverse bien para todos con una idea que me enviaron las brujas a mi insistente llamada: transferir mi parte en ambas Sociedades a mis hijos. Le he propuesto ya a Mimina esto. Vamos a ver cómo reacciona porque Rey ha estado hasta hoy incordiando, supongo, con ella. La cesión o venta figurada tendría una cláusula que le garantizaría a Mimina el usufructo de la renta total correspondiente. Y tendría como contrapartida que uno de los hijos estuviese ocupando un puesto en una de las fábricas. La transmisibilidad de estas participaciones tendría un mecanismo técnico semejante al que tiene este capítulo en el Laboratorio de Formas. A través de este y de mi flamante Seminario de Estudios Cerámicos seguiría colaborando tácitamente y desconfiante pues a la menor reserva o falta de claridad en las intenciones finales terminaría independizándome definitivamente, y que cada palo aguante de su vela. Si Mimina acepta hacer esto conjuntamente con su parte y la mía la cosa será mucho más sencilla que si la tengo que hacer yo solo con mi parte. No se hará precipitadamente sino mediante un estudio que garantice la continuidad y la apuntale. Espero, además, que por aquí habré hecho algo positivo para acercar a los hijos. Y para su realización final necesitaré que cada uno de vosotros me autoricéis a ceder mis participaciones a mis hijos renunciando expresamente al derecho de tanteo que os corresponde. Si esto progresa te pediré esto formalmente. Pero antes me gustará saber si por tu parte estarás dispuesto a renunciar a ese derecho. Xosé está conforme con que yo haga esto. Yo necesito sacarme muchas cosas de mi conciencia. Confía que así la iré limpiando.
Perdóname la longitud de esta carta. Y aún se me quedan muchas cosas sin decirte.
Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja
[Díaz Pardo]
|
| 1977-02-16 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1977 en 16/02/1977
La Coruña, 16 de Febrero de 1977
Sra. Margot Parker
Buenos Aires
Querida Margot:
Estamos empezando, con mucha pereza, a escribir cartas. Galicia se presta más para la vida contemplativa y la conversación más o menos plácida, que para la acción. Cuando los gallegos escriben, en general poco, pueden surgir las Emilia Pardo Bazán, Valle Inclán o Camilo José Cela, o ser bastante disparatados, como creo es mi caso. Antes de llegar a La Coruña estuvimos en Madrid y Barcelona. En Madrid las exposiciones importantes empiezan a surgir en estos últimos 15 días, cuando estábamos ya en Galicia donde, sin embargo, vimos en el Convento de Santo Domingo de Santiago de Compostela, una exposición antológica de pintura española contemporánea, con Miró, Millares, Saura, Tapies, Clavé a la cabeza. Muy buena. Pero en Madrid se inauguraron cuando no estábamos, habíamos llegado a La Coruña, una gran exposición de pintura norteamericana y otra, muy importante, de pintura polaca, que supongo no llegará a Buenos Aires. En Barcelona estuvimos en la Fundación Miró, cuyo edificio fué hecho por el arquitecto catalán Sert, uno de los que trata de reivindicar la arquitectura popular mediterránea que antes había hecho el hogar-taller de Miró, en Palma de Mallorca y la Fundación Maeght, en el sur de Francia. Se trata de uno de los grandes arquitectos de nuestra época. La Fundación Miró encierra al mismo tiempo que el museo del pintor, salones para exposiciones, conferencias, audiovisuales, cine, biblioteca, etc. Se trata de una gran empresa cultural con sentido de oportunidad para nuestra época más que con relación al pasado. Cuando estuvimos en los salones de exposición se mostraba el envío hecho por España a la Bienal de Venecia, referido a la vanguardia española desde 1931 e incluyendo la guerra civil. Faltaban unos pocos nombres, algunos que se negaron, yo entre ellos, (de una época que podría ser neo-dadaísta, un dadaísta muy tardío, pero que haría el encanto actual de Romero Brest, y de lo que no tengo casi nada y lo que tengo o veo en casa de amigos me parece poco presentable) y otros para quienes sería dificil el envío, supongo, desde los países americanos donde residen.
Esto es todo por hoy, se trata de noticias que generalmente no vienen en los diarios. Estas, las que vienen, ya las habéis leído, seguramente y podeis interpretar a vuestro gusto. Escríbenos, cuéntanos que ocurre en Buenos Aires en cuanto a cuestiones culturales. Para saber precios de ganado y cereales y alguna noticia social, casi nada más, tenemos La Nación aérea.
Un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
|