Persoa: Amparo Alvajar

Persoa: Amparo Alvajar [4]

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Carta de Alvajar a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Alvajar a Seoane. Sen data

Génova, 6 de febrero, aproximadamente

Apreciado Seoane:

Desde mi salida de Roma es ésta la primera oportunidad que tengo de ponerte al tanto de lo poco que con respecto a tus encargos he podido hacer hasta ahora. No sé si sabías el itinerario mío. Te lo resumo. Santos, Río, Las Palmas, Lisboa, Barcelona (donde no bajé, por supuesto), Génova, Alejandría, El Cairo, Beiruth, Damasco, Atenas, Nápoles, Roma, Florencia, Venecia, Milán, Génova y de aquí a Francia, sin contar lugares menores como Asís, Verona, etc. Esto te dirá que hasta Roma nada pude hacer, y de Roma aquí anduve corriendo. Vamos al grano.
En Roma, donde estuve solamente tres días, puedo decir que aproveché el tiempo. La misma tarde que llegué le daban un banquete en el Círculo de la Prensa al director de la Casa de Descanso del Actor, con motivo de un premio recibido. Es comediógrafo y escritor. Me invitaron y comí con un grupo bastante grande de autores italianos. Al día siguiente me puse en campaña para hablar con Fernando Birri, para quien tenía dos cartas, una de Arturo y otra de Omar del Carlo que es muy amigo de él. Ya con Alessandro di Stefano, autor muy vinculado con el teatro y el cine, y también con la televisión por intermedio de su hijo que es director en esto, había hablado el día anterior acerca de las posibles ediciones, etc., pero naturalmente no veía la manera de informarse de modo concreto en tan poco tiempo. Felizmente di con Fernando que vino a buscarme al hotel. Le dije que me interesaba tener un punto de vista general con respecto de la posible edición de Botella al Mar en Italia, precios, etc., que me diesen una primera idea antes de averiguar en París, y luego, al volver a Italia ir al detalle. Fernando me dijo que hace cosa de un año había estado en Roma una muchacha Marta no sé cuantos, que publicó en Botella al Mar y que es amiga suya, con el mismo encargo de Arturo. Que él la puso en contacto con Darío Puccini, traductor de casi todo Alberti y del Canto General de Neruda, y que dirige para una de las editoriales romanas una colección de novela. Esta muchacha le dejó a Puccini la colección de Botella al Mar, habló del asunto muy en serio, y desde el momento en que se fué “no se supo más”, cosa que al parecer le dio a Puccini la impresión o de una falta de seriedad o de que no supierais muy bien qué era lo que queríais hacer. Fernando trató de que yo viera a Puccini, pero fué imposible por falta de tiempo. Tanto Fernando como el otro trabajan como negros. A Birri le premieran dos películas, una de ellas con el primer premio en el Festival de Bruselas (son cortos metrajes), trabaja como director y ahora también como actor. Te doy aquí las direcciones de ambos, por si quieres en algún momento, y puesto ya en antecedentes, escribirles tú. Fernando Birri: Piazza di Spagna 9, Scala B, int. 1. Darío Puccini: P. Clodio 29. F.
Ahora bien: me parece que esta muchacha cuando habló con Puccini no supo explicarle muy bien de qué se trataba y hay aquí un equívoco. La impresión, tanto de Puccini como de Fernando Birri, era la de que vosotros queríais que un editor de Roma tirase aquí Botella al Mar con su sello editorial, o con el de él y el vuestro, en edición bilingüe, para vender aquí, o aquí y en Buenos Aires. Lo que yo te entendí es que queréis hacerlo aquí, pero poniéndose uno en contacto directo con el impresor y no entregando la colección en manos de otro editor, que naturalmente se llevaría su parte. Además habían entendido que se encargaría de la Colección Puccini (creo que es muchacho serio y de valor, de familia vinculada desde hace mucho con la literatura). También asegura todo el mundo que si en Buenos Aires se vende poca poesía, en Roma y en general en Italia no se vende ninguna. Tal vez poniendo la colección en manos de Puccini, que la haría prologar por altísimos representantes de la poesía italiana y traducir por gente responsable, tendría cierto interés para la crítica, pero ven un inconveniente en el hecho de que la calidad de las cosas publicadas en la colección decae a ojos vistas. Como te digo, no pude ver a Puccini; dejé los datos necesarios en manos de Birri, diciéndole que lo necesitábamos primordialmente, antes de hablar para nada del asunto, ni en serio ni como proyecto, eran precios; precios de imprenta, encuadernación, etc., y de traducción. También las condiciones en que otro posible editor se haría cargo de la colección. Espero respuesta de Fernando en París, de acuerdo con lo que le diga Puccini. Me resultó muy difícil aclarar las cosas, en especial la interpretación de Puccini acerca de lo que queréis hacer con la colección, puesto que ellos toman la cosa tal como la planteó la señorita Marta X, y yo no estaba segura de haberte interpretado bien. Dejé, pues, las cosas sin aclarar, puesto que nada se pierde con tener los datos que Puccini dé y yo no tenía tiempo de encontrar otro por mis propios medios. Como sabes, las imprentas están en provincias; en general los editores de Roma imprimen también en provincias. La búsqueda directa de datos requeriría un tiempo que yo en Italia no tuve, pero que si vuelvo (cosa, como ya te dije, probable) tendré. Puccini, te repito, tiene la impresión de falta de seriedad, y creo que a eso se debe que no haya buscado un minuto para hablar conmigo, sacándolo de donde fuera.
En cuanto a esa recopilación sobre cine italiano y francés, de que también me hablaste, puede hacerse. Tanto Birri como Di Stefano, que es amigo mío de Buenos Aires, hombre serio y con muchas amistades aquí, me prestarían toda clase de colaboración. Ambos (cada cual por razones distintas) consideran importante comenzar lo referente a Italia con una reseña, aunque sea breve y crítica, de la época de pre-guerra (llamémosla así). La Cinemateca de Roma, me dijo Birri, es bastante mala. Pero, naturalmente, estas son cosas para concretar cuando yo haya visto el panorama francés y averiguado qué demonios puedo hacer y dónde podré encontrar un trabajo que me permita vivir. No puedes imaginarte la enormidad de dinero que cuesta la vida aquí. Todos mis cálculos se han venido abajo y cada día surgen nuevas circunstancias que me desbarajustan el presupuesto. Es posible que Birri vaya pronto a filmar a París, donde volvería a verlo. Quedó en escribirme, de todas maneras, por el asunto de Botella al Mar, y de estar pendiente de cualquier oportunidad de trabajo que pueda surgir para mí en Roma, donde sí podría asistir a los cursos del Seminario de Arte Dramático y a los de la Escuela Cinematográfica, que con respecto de la de París tiene la ventaja de la práctica prevaleciendo sobre la teoría, que prima en la de París. En cambio la Cinemateca francesa es importantísima. Todo puede hacerse. Conversando con Birri, llegamos ambos a la conclusión de que si bien en lo relativo al cine italiano todavía está sin “explotar” la “documentación y la información”, ambas abundan en lo referente al cine francés, y que posiblemente tuviese interés tocar el cine italiano de la manera en que hablamos en Buenos Aires y el francés haciendo un resumen crítico, trazando un panorama general y situando todas las corrientes de los últimos años para recogerlas en su actual desembocadura. Te escribiré acerca de todo esto desde París. De momento estoy preocupada por el aspecto monetario de la vida. No olvides que si comenzáis a editar cosas “de interés general” o a traducir nuevos autores franceses o italianos, yo puedo ponerme en contacto con ellos e incluso traducirlos. Hay teatro nuevo que tal vez conviniera tomarlo a tiempo. Tengo entendido, por ejemplo, que unos jóvenes de Buenos Aires solicitaron de Prevert permiso para traducir su poesía, y Prevert, muy asombrado de que en Buenos Aires se interesasen por él, les mandó el permiso a vuelta de correo. Hace de esto un año, y “nunca más se supo”. Está el teatro de Prevert, está el de Ionesco y otras cosas que tal vez no hayan tomado aún las demás editoriales. En novela sucede lo mismo. Piensa en el asunto y contéstame. Aclárame si yo había entendido bien tus proyectos sobre Botella al Mar. Si vuestra nueva editorial marcha con comercial normalidad, puedo haceros de agente y comprar derechos antes de que sean acaparados por los agentes de Buenos Aires. Pero te vuelvo a repetir que la experiencia de la gente de aquí es que las cosas en Buenos Aires nunca terminan de hacerse y no toman muy en serio lo que uno les diga. Si se quiere lograr algo hay que demostrarles serenidad, resolver el problema del pago regular de derechos de autor y desarrollar las relaciones a un ritmo normal. Luchan mucho por la vida y cuando piensan que se les hizo perder tiempo, no es que se incomoden, pero tratan de no seguir perdiéndolo. Esa es mi impresión, y tú serás el primero en comprender que así son más difíciles las cosas. En cuanto encuentre un alojamiento en París comenzaré la campaña de Francia, sin abandonar las relaciones con la gente de Italia.
Contéstame de momento a la dirección de mi padre: César Alvajar. Para Amparo Alvajar, 78, Rue d´Assas. París VI. No dejes de escribirme para poner al día tus proyectos.
Dile a Arturo que al fin y al cabo no me despedí de él y que lo siento mucho. Dale un abrazo. Que me escriba.

Saludos cariñosos a los Baltar, un buen recuerdo para ti y para Maruja un gran cariño.

Amparo

En estos días ando con una borrachera de escultura y sobre todo de pintura. Por si algo faltaba, vi en Milán cien cuadros del Museo de Arte Moderno de Sao Paolo. Tengo la cabeza como un punching ball.

Luís Seoane.
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F.
Buenos Aires.


1963-04-04
Carta de Seoane a Baudizzone. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Baudizzone. 1963 en 04/04/1963

Ginebra, 4 de Abril de 1963

Sr. Luis M. Baudizzone
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos viviendo en Ginebra, quizás por dos o tres meses, y estoy pintando. Es posible que pueda hacer una exposición de grabados en Zurich y otra, de óleos y grabados, en Basilea. Estuvimos en ésta última ciudad diez días, tres o cuatro en Zurich y en Winterthur. Suíza nos gusta, como sabes, mucho, tambien sus museos que crecen de año en año por las donaciones de particulares. Desde 1960 hasta hoy es muy importante la cantidad de obras de arte contemporáneo que fueron incorporadas. Hasta ahora ví cuatro grandes exposiciones: de Jawlensky, Paul Klee, Jacques Villon y una muy completa de Lurçat, que no me entusiasma demasiado, al menos no tanto como los otros tres, con tapices, cerámicas, litografías y gouaches. La menor cantidad de obras es la de Klee en Basilea y son alrededor de ochenta, todas pertenecientes a particulares e independientes de las que están en los museos de este país. En Ginebra me encontré con algunos amigos argentinos y españoles, entre ellos con Amparo Alvajar , que está realizando una labor espléndida dirigiendo un teatro hispanoamericano que crearon funcionarios de América y España que trabajan en las Naciones Unidas y en la Organización Internacional del Trabajo. Este teatro es en lengua española, cuenta con la simpatía de la prensa suíza y sus estrenos son seguidos con interés en el medio intelectual de esta ciudad. Pero no es de esto de lo que quería escribirte, sino de una amiga de Amparo, que llegó, o está por llegar, a Buenos Aires, Marta de Laferrère , nieta o sobrina del autor teatral, que vive aquí en Ginebra con su madre y que tienen ahí, en la capital, un asunto de herencia al parecer muy enredado, además de una cuestión de derechos de autor. Necesita de un abogado de confianza que la oriente y pensamos en tí. Parece ser que Marta de Laferrère es una persona muy tímida, muy ajena a estas cuestiones y que no conoce además gente en Buenos Aires. Yo te rogaría que hicieses lo posible por ella.
En cuanto a los amigos, a vosotros y a todos los que estáis en esa, os recordamos constantemente. Cualquier cosa que vemos y que nos llama la atención siempre nos trae al recuerdo el amigo de Buenos Aires que podría interesarle. Nos gustaría que Elenita y tu os decidiéseis a hacer un viaje a esta y recorreríamos juntos algunas de estas ciudades que son realmente espléndidas por lo que conservan y por lo que construyen, aparte, naturalmente, la amabilidad y corrección de las gentes.
Por hoy nada más. Te ruego saludes a Fina y a Vicente a quienes no vimos cuando nos veníamos, pero a los cuales escribiremos, y Elenita y tu recibid el abrazo de Maruja y de:



D/dirección es:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra


1972-07-12
Carta de Kantor a Seoane. 1972
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Kantor a Seoane. 1972 en 12/07/1972

TEL AVIV, 12 de julio 1972

Querido Luis Seoane:

Creo que pocos días o semanas llegará el primer paquete de libros (por barco) de regalo para mi familia y los amigos. Entre esos 10 primeros va UNO PARA VOS, y otro para Lorenzo Varela.
Para lograr esta hazaña, tuve que pagar UN AÑO exacto que el editor se tomó para hacerlo –(mejor dicho, que me tomó a mí, ya que yo trabajé día y noche sin reposo ese tiempo...). El libro es hermoso y valía la pena. Tuvo un gran éxito e Milán y con las personas con quienes tomé contacto en París y Ginebra y Roma. Me hizo sufrir mucho, pero me dio y me da satisfacciones muy profundas. En lo único en que me da una desesperación es que yo no puedo de ninguna manera volver a B.A. por ahora y llevarlo como carga acompañada –digamos que la mitad de la edición (que es de 1.500 libros). No tengo posibilidad de regresar antes de 6 meses o quizá un año (YA VAN AÑO Y MEDIO que salí de B. A.). El retraso del libro me descompaginó todos mis planes de trabajo en Europa y aquí, donde hace 3 meses que estoy, pero apenas recién comienzo.
Los objetivos del viaje se cumplieron en hacer el libro y que este me abra un Camino en Italia y Francia. Este segundo plan comenzó inesperadamente a dar frutos mayores a los que yo suponía, especialmente a Milán (también en PARÍS). Pero yo no podía ya seguir deteniendo mi viaje a Israel.
Siempre recuerdo las cosas que me dijistes de los problemas que tendría y las dificultades si hacía el libro en Europa en vez de hacerlo en B. A. –Y como siempre cada uno tiene razón, y para c/ uno las razones tienen otro sentido–. ERA verdad, pues, lo que dijistes que llevaría mucho tiempo, que un arteggiani hace todo con el máximo de “vuelta a hacerlo” –y que saldría caro y que luego habría dificultad en el envío del libro. En lo que todo esto fue para bien, es que topé con un tipo que resultó ser un gran artista y un tipo generoso y orgulloso de su trabajo. Me cobró la mitad de lo que pedían los impresores simplemente industriales que sólo podrían figurar en el colofón –mientras que éste, considerado el último clásico de la tipografía italiana, (que es una especie de COLOMBO –pero con una obra fabulosa– de poetas, pintores, y para bibliófilos). Me cobró con el tiempo y puso de su bolsillo la otra mitad. Donde yo “soné” fue en pagar un año de vida en Europa (a veces me escapaba a Suiza para ganar unos pesos y logré sacar allá NAFTA para la mitad del tiempo. En lo que fue un acierto hacerlo en Milán, era el que con la maquette logré 2 prólogos de 2 grandes figuras de Italia –y al terminarse, la Librería y editora y Galería Rizzoli hizo la vitrina, la presentación (2 poetas, famosos críticos –uno el del Corriere della Sera y el otro el de la RAI) (y van 4). Gran público y, entre ellos, el dueño de la Galería Schubert que se interesó, se hizo amigo y me convidó para ocuparse de mis cosas. Figuras como Zavattini, Sinisgalli, en Roma. Jean Cassou y Aragón, Asturias y Neruda en París. Lo tienen el libro y gustaron de él.
La France Press envió un largo y entusiasta telegrama a América Latina que desde B. Aires no habrá interesado enviar a ninguna parte.
Me topé con LAJOS SZALAY en París que me dijo “LO ENVIDIO, LO ENVIDIO con NOBLEZA, con altura…”. En fin, sería largo contar todo lo que pasó en año y medio y, sobre todo, a partir de NAVIDAD. Cuando me llegó le libro a París y por el cual en el verano pasado fui a parar nada menos que a Puerto Pollensa, en Mallorca.
En Lausanne me gané mil dólares por un dibujo –y vendí en Ginebra 2 óleos a esos precios (en 6 meses vendí a 100 y 50 dólares libros, con un dibujo original, por un total de 150 dólares)– y, sin embargo, el DESASTRE ECONÓMICO que yo me organicé no me deja levantar cabeza por ahora y recién estoy saliendo del pozo.
Total: me pasaron cosas maravillosas y cosas terribles –que no vale la pena ahora contar. Pero me siento prisionero, no sólo por no poder ir a Bs. As., sino por pertenecer a un país que además de ser el más desdichado del planeta y que da salida a ningún problema, me da la idea que c/ día va hacia el abismo. Imagina que aquí, donde estás en un país en guerra y donde no sabés que bomba te pusieron en el autobús en que viajás, se vive en una sensación de paz interior y de seguridad (incluso del mañana que en Argentina –paradógicamente, es tan incierto). (Y sobre todo que aquí todo tiene un sentido).
Bueno, Ana María llegó en Navidad a París y vivimos en Europa 3 meses y luego aquí otro tanto. Ella está muy bien y, por primera vez, sin la preocupación de las vacaciones que terminan. Mi hija que vive en Jerusalem donde tiene su cátedra y su casa. Acaba de ir por un año a Estrasburgo a defender su tesis para el doctorado. Está muy bien en todo sentido.
Encontré en cada país y ciudad amigos comunes. Ángeles Ortiz, Amparo Alvajar, María Teresa y Rafael, Roberto Payró (hijo). Attilio Rossi, Aquiles Badi. Larralde.
Entre las noticias trágicas, la de Julio Payró y Castagnino me impresionaron mucho. Si bien en tanto tiempo perdí muchos más amigos. A Castagnino lo encontré en París de 2 a 3 meses antes de su fin que ya parecía visible en su angustiada expresión.
Yo no sé porqué pareciera que la gente hace hoy una vida en que, arrastrados por fuerzas inevitables, apresuran el ritmo maléfico de estos tiempos y aumentan las penas que ya de por debemos sobrellevar. Una incomunicación caracteriza a los que debieran ser las personas que nacieron para comunicarse.
Como verás, hay dos capítulos en mi prólogo que tienen que ver contigo. Uno en que hablo de ti –otro el de España, y una cita además en una llamada.
Yo te agradecería le alcances esta carta a Lorenzo, ya que todo lo que cuento es también para él. Discúlpame, Luis, que te hable de tantas cosas prosaicas. Teniendo, a pesar de la terrible lucha del año 1971, tantas cosas maravillosas que pasaron y especialmente en el 72.
A pesar que nunca contestas. Siempre, de lejos, te recuerdo, como cuando éramos muchachos y me hago la ilusión que en vez de ser un gruñón incorregible y un tipo a quien la mayor fortuna acompañó –sin que diera cuenta de ello y que con los años te pones cada vez más gruñón– me hago la ilusión de verte sonriendo como en los buenos momentos y los tiempos felices.
Te envío un abrazo grande. Otro para Maruxa y otro para Lorenzo. Y, si lo ves, a Arturo, dividirlos.

Cariños de Ana María.

Manuel Kantor

varias cores empregadas para enfatizar.

[Anexo.]
[Mecanografado.]

EL DIBUJO, LA PINTURA Y LA LOCURA
Algún día se hará la historia del dibujo, tan injustamente postergado.
En la Argentina hay un momento en que los dibujantes se revelan casi todos en el periodismo, como ilustradores, y ello sucede de 1920 al 30. Posteriormente, vienen de Europa dos dibujantes políticos. Uno, alemán, Clement Moreau, que hizo día a día su guerra antinazi. Era un grabador en madera con el rigor dinámico del trazo de Van Gogh y la síntesis de los japones antiguos. Pocas veces conocimos un caricaturista de humor travieso y elegante como Toño Salazar, que era el otro. Vivió en el París de la época gloriosa donde fue conocido. Era centroamericano de El Salvador. Pasó muchos años con nosotros en Buenos Aires, hasta que Perón lo deportó por sus caricaturas y su país lo nombró embajador en Roma, donde lo encontré. No se podrá conocer su obra, pues era un gran conservador y prefería este arte al de ocuparse de sus dibujos.
Por el año 1937 surgió el nombre de Carybé quien realizó una obra de ilustrador y reveló una condición admirable de dibujante. Nacido en Buenos Aires, vivió su infancia en Brasil, adonde se sintió atraído en el momento en que comenzaba a sentir el color. Un año después que yo regresé de Bahía, él partió para la Terra Boa, que le hechizó definitivamente, dedicándose al muralismo. Hoy su nombre es inseparable del folklore de Bahía.
En 1939 se consagró el nombre de Mauricio Lasansky, joven grabador de la provincia de Córdoba. Cuatro años después partía para Estados Unidos, donde vive desde hace 28 años. Es considerado ya hace mucho tiempo como uno de los grabadores de mayor jerarquía universal.
Luis Seoane, nacido en Argentina y formada su juventud en Galicia, apareció con la guerra española. Dibujante de acento propio, continuó en el grabado, el mural y el cuadro que caracterizó por su alegría del color, desarrollando en los cuatro géneros, con creciente éxito, su definida imagen y su poesía. Es además, como Carybé y Toño Salazar, un interesante escritor. De estos cinco artistas con quienes, con diferencias de años, fuimos contemporáneos, amigos y compañeros, conservo el recuerdo de nuestra convivencia en un tiempo en que se creía en cosas trascendentales.
Junto con ellos hay otros dibujantes que no se iniciaron en el periodismo o la gráfica y provinieron de la pintura. Un desarrollo inesperado fue el de Juan Carlos Castagnino que no había llamado tanto la atención por su fino dibujo cuando ya era un pintor consagrado. Una enfermedad alérgica que le duró tres años, proveniente de los colores del óleo, que le abría la piel de las manos haciéndolas sangrar, lo decidió dedicar esos años al dibujo que desarrolló con intensidad, culminando en la ilustración del Martín Fierro que lo coloca entre los más grandes ilustradores contemporáneos.
Antonio Berni, que en la Argentina fue precursor del fauvismo, del surrealismo, del arte social, y del collage figurativo, ganó en la Bienal de Venecia el premio de grabado. Grabados dibujados con tal vigor y novedad que resultaron una revelación cuando él era ya maduro y famoso.
Gertrudis Chale, una vienesa que descubrió el paisaje solitario de nuestro suburbio pampero, siguió hasta el norte argentino vecino de Bolivia, donde encontró el tema de sabor indígena y la forma que buscaba. Fue quizá la primera artista que incluyó lo telúrico en el arte moderno de esta región con tanta sinceridad y jerarquía, sacándolo del pintoresquismo menor. Tenía un dibujo vigoroso y personal, que la ubica entre los mejores dibujantes y continuadores de los mejicanos. Un clima metafísico y dramático. Gertrudis, mujer alta, interesante, de ojos verdes, de hermosa estampa, se mató en un avión al cruzar los Andes en 1952. El caso de Spilimbergo es especial, pues fue quizá el más grande de los dibujantes y era, simultáneamente, uno de los maestros de la pintura americana.
[Manuscrito na marxe dereita da segunda folla:] A Lorenzo le envío la parte sobre España.


1973-11-12
Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1973
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 12/11/1973


Ginebra, 12 de noviembre de 1973

Queridos Luis y Maruja:

Ayer recibí la carta de Maruja y ahora mismo os envío lo siguiente:
Dos postales con la fachada de la iglesia del Plateau d´Assy, con el mosaico de Léger; una foto del Cristo que está en el altar mayor de la misma iglesia y que no tiene letrerito ninguno; una postal con la pila bautismal del escultor Signori; una postal con el mosaico de Chagall que está en el baptisterio; dos postales con dos de los vitraux de Rouault; una postal con la tapicería de Lurcat que está al fondo del altar mayor; el tubérculo y el Cristo de Claude Mary que está en una capilla subterránea de la misma iglesia. Hay muchas cosas más, de las que va reseña en los papeles que están metidos en el plástico (el cual robé en la puerta de la iglesia).
De Escultura en la montaña:
El catálogo grande (no os dejéis engañar por el dibujito que tienen las tapas por dentro del recorrido que hay que hacer, porque cada escultura dista de la otra a lo mejor tres o cuatro horas de marcha a pie. Los poemas estaban pintados por el suelo o en las carreteras con colores. Veinte postales con fotos de las esculturas, que como tienen sus letreritos por detrás no las describo.
Va también un reportaje sobre el Chablais y sus esculturas.
Ahora a otra cosa, mariposa.
Vuestro accidente me recuerda el mío, que tuve la víspera de mi marcha de La Coruña a Madrid, antes de la guerra, y a consecuencia del cual me quedó rota la nariz. Como el shock me dio por reírme nadie me hizo caso ni quiso creer que me dolió horriblemente, y toda la familia se fue al cine. Iba con papá en el coche de un amigo, y esa lluviecita fina nos hizo también patinar, pero nosotros nos fuimos por un barranco y dimos varias vueltas de costado. Nos paró un pino. Tuve bastantes días toda la cara negra, como cuando te operan de la nariz.
Va a escribirle a Luis el chico de Díaz Edreira para pedirle creo que dibujos para un libro. Están editando aquí (pobrecitos, con el dinero de ellos, de unos cuantos jovenzuelos) libros que no se pueden editar en Galicia. Les he comprado seis de las xerografías de pintores gallegos que trajeron para exponer en la sociedad que van a inaugurar uno de estos días (están ellos mismos pintando el local y aún no está terminado), entre ellas una de Luis. Me parece muy buena esa señora o señorita DANS.
Seguiré con el estilo telegráfico porque tengo apenas unos minutos para escribiros. Estamos con un trabajo que es una barbaridad. Por si fuera poco, del BIT no me dejaron salir sin meterme debajo del brazo un libro de 350 páginas para traducir, lo que quiere decir que trabajo, además de todo el día, toda la noche y no paro ni lo fines de semana.
Está aquí Julio Cortázar, que se pasó el otro día cinco horas en casa charlando de lo divino y de lo humano. Os recordamos mucho. Está trabajando por dos meses en la Conferencia sobre la Seguridad Europea.
Ahora viene bastante teatro por aquí, para lo pequeña que es Ginebra. Hemos tenido recientemente un espectáculo de expresión corporal del Estudio 2 del Odin Teatre, que dirige Barba, el que trabajó durante tanto tiempo con Grotowski. Excelente: dos individuos y una sábana y maravilloso. El grupo Pão e Circo del Brasil que había venido al Festival de Nancy y pasó por aquí para poner la Boda en casa de los pequeño burgueses, de Brecht excelentemente y escandalosamente. Acaba de pasar el Bread and Puppet con sus enorme muñecos de seis metros de alto. Aprovechó, claro está, para hacer teatro también en la calle en contra de la guerra. Vendrá este año el Piccolo Teatro de Milán a poner el Rey Lear. Viene el espectáculo Fracasse de París, que es uno de los mejores del año. Mañana iré a ver Gospel por la compañía que lo ha estado poniendo en París. Pasó el Teatro del Ridículo, de Nueva York, que puso una especie de parodia de La Dama de las Camelias, en la que un hombre hacía el papel de Margarita Gautier saliéndosele todos los pelos del pecho por los monumentales escotes. Pusieron además otra obra que era una mezcla de Frankestein y Fausto, también caricatural en la que no faltaba ninguno de los elementos de las películas de terror y con un segundo acto que es la cosa más desvengonzada que he visto en mi vida, y eso que por aquí (sobre todo en la Sala Patiño, que es de la Ciudad Universitaria) ya hemos visto montañas de gentes más desnudas que Adán y Eva en el Paraíso Terrenal. Pero este segundo acto era genial. Resulta que el médico (alemán) que hace unas operaciones “tenebrosas” porque quiere crear un tercer sexo, decide casarse por un ritual sui generis con la dama de compañía de la joven a la que ha atraído arteramente para operarla. Le pone un anillo, dice dos o tres fórmulas mágicas, se aparta de ella, lanza un rugido y se vuelve a tirar encima de ella para arrancarle la ropa, dejándola solamente con una fajita negra que le cubre exclusivamente el estómago, las ligas que sostienen las medias negras bastante cortas y esas medias. De modo que la señora, gorda, blancuzca y celulítica, está en cueros justo por todas partes por donde debería estar tapada. Luego, dando rugidos, se arranca él toda la ropa, tira a la señora encima de una especie de cama o de diván ancho, se lanza sobre ella y comienza la sesión con todas las variantes imaginables y por imaginar y todas las expresiones de asombro y desconcierto y demás imaginables de la pobre señora. Verdaderamente increíble. Yo veía eso tal como estaba, en un escenario pequeño, pero me imaginaba al mismo tiempo un enorme público alrededor que acompañara la escena con rugidos, porque os aseguro que era una verdadera corrida de toros. El público suizo, de estudiante y artista, impertérrito.
Y así andamos por aquí. Hay, claro está, muchas otras cosas más que no os describo, entre ellas los espectáculos del Teatro Móvil que son muy de crítica y generalmente buenos.
Vi hace poco una película estupenda. Se llama El tren rojo y está hecha por un suizo. El tren rojo es el tren que toman los emigrantes italianos de toda Suiza para ir por un día a Italia, gastándose sus ahorros tan difíciles de juntar, para votar por el partido comunista. Banderas rojas, Internacional por todas partes, proselitismo, explicación de los males del capitalismo, etc. Todo esto en parangón y paralelo con la historia de Guillermo Tell representada en una representación campestre, en la Scala de Milán (la ópera) y por un grupo popular estilo commedia dell´arte italiano. Todo entremezclado. Lo que quiere decir el autor a los suizos es que ellos están muy orgullosos de haberse liberado de una tiranía y admiran mucho a Guillermo Tell, pero que estos otros señores que son los emigrantes obreros también están luchando contra un tirano que es el capitalismo y que son tan dignos de respeto como ellos. En el final, que es la representación en italiano, commedia dell´arte, de la historia de Guillermo Tell, el que hace de Guillermo Tell, que se ve que es un obrero, obligado y forzado a disparar contra su hijo (no tiene nada en las manos sino que “hace como qué”, pide que antes le permitan hablarle. Y en una escena estupenda, en primer plano, las caras de los dos de frente al público, empieza a predicarle la revolución violenta y el asesinato del tirano. Luego, efectivamente, dispara contra él la imaginaria flecha y esta vez lo mata, y entonces apuñala al tirano y termina la película dando vivas a la revolución. No me negaréis que para un suizo no está nada mal.
Se que se me quedan mil cosas en el tintero, pero siempre es así. Hay ahora una exposición de Leonor Fini y otra de Tapies, y no sé de dónde voy a sacar el tiempo para ir a verlas, dado mi programa de trabajo. Tengo sobre la mesa doce obras de teatro para leer, entre ellas una inédita de Araquistáin que me la dio Finky, su hijo, para que la leyera, aunque le falta el epílogo que su padre dejó sin terminar. No he podido empezarlas. Aún espero las de España, a ver si me las consiguen.
A ver si podéis poner unas letras antes de iros para acusarme recibo de toda esa postalada.

Mil abrazos

Amparo

Muchos cariños a todos los amigos y mil saludos a los conocidos.


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoDieste, RafaelVarela, LorenzoPicasso, PabloMaside, CarlosGarcía-Sabell, DomingoLaxeiro, Paz-Andrade, ValentínColmeiro, ManuelPiñeiro, RamónHervella, EvelinaArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoScheimberg, SimónCastelao, Otero Pedrayo, RamónFalcini, LuísAlberti, RafaelGoya, Francisco deBlanco Amor, EduardoFole, ÁnxelSofovich, BernardoDíaz, XoséGerstein, MarikaLedo, XohánNúñez Búa, XoséMiró, JoanBurd, LipaCarballo Calero, RicardoOtero Espasandín, XoséValle-Inclán, Ramón MaríaIglesia Alvariño, AquilinoCabanillas, RamónFrontini, NorbertoUnamuno, Miguel deBurd, EstherMuñoz Manzano, CarmenBaltar Domínguez, AntonioSouto, ArturoCunqueiro, ÁlvaroGil Varela, ÁlvaroDíaz Arias de Castro, CamiloPrada, RodolfoTorrallardona, CarlosKlee, PaulEiroa, José GabrielVelázquez, Diego Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artes visuaisliteraturaespazos artísticosemigraciónmigraciónsasuntos particularesmedios de comunicaciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneprensa escritapolíticaA nova Sargadeloshistoriaartes escénicasGalería BoninoradiocinepremiosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaexilioLibro de TapasCírculo de las Artes de LugoÁlbum de GaliciaFardel d’eisiladoXosé EiroaExposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín FierroCatro poemas para catro gravadosExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Teatro Municipal General San Martín. Bos AiresHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoBienal de VeneciaEudebaExposición de Luis Seoane. Madrid. 1970BauhausExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Galería Sargadelos de BarcelonapoesíaTres hojas de ruda y un ajo verdeLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilLonxeLuís Seoane. GravadosdadaísmoExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Ediciós do CastroHomenaje a la Torre de HérculesPrecursores e novosComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aires

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