| 1956-04-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956 en 06/04/1956
Buenos Aires, 6 de abril de 1956
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo.
Querido Del Riego:
Recibí tu carta y las colaboraciones que me enviaste, así como el interesante artículo de Bouza sobre las danzas gremiales. Las ilustraciones, lo mismo que las fotografías de la entrevista te las enviaré tan pronto como me hagan los clisés. Me alegro que te hubiese gustado mi libro, me interesa tu opinión y la de los amigos de esa. Hasta ahora aquí es prácticamente desconocido en la colectividad, pues aún no fué puesto a la venta. Tampoco lo conocen fuera de ella aparte de algunos amigos. Los ejemplares numerados te los enviaré, sinó treinta todos los más posibles, pues estoy obligado con algunos coleccionistas de esta que siguen las cosas mías, aunque como le expresé a Díaz Pardo mi interés es que vayan a esa, pues para mí de otra manera no se justifica el hacerlos. Estos días comenzaré a mandar ejemplares a todos los amigos de esa, pues hasta ahora solo se los remití a Maside, Domingo, y a tí. Estoy deseando ver tu artículo de La Noche, pues me interesa conocer que poemas te interesaron más y si encontraste en la totalidad del libro un camino distinto al que viene caracterizando la generalidad de la mejor poesía actual de Galicia, pues ese era uno de los propósitos que me guiaron. Quería hacer un homenaje a Santiago que fuese el recuerdo de un mundo perdido en el tiempo y que a la vez fuese todo tiempo. Hice coincidir mi homenaje con el veinticinco aniversario de la terminación de la carrera que se cumplen este año y si no puedo estar presente físicamente en Santiago, como seguramente lo estarán muchos de mis compañeros, lo estaré de esta manera quizá más anónima. El destino, a algunos de aquella promoción de licenciados en Derecho, nos jugó, quizá, una mala pasada. Más no hablemos de esto.
Estuve trabajando mucho. Aparte del libro salió estos días una exposición de 20 óleos para New York que se expondrán a fines de este mes o en el mes de mayo, e hice un nuevo mural en ésta de 9 metros por 3 y tengo que trabajar bastante durante estos meses, pues el Museo de Córdoba (Argentina), me solicita una exposición para el mes de agosto. Por otra parte me invitaron a participar en la próxima Bienal de Venecia con obras que salen estos días. Diciéndote esto trato de justificar de alguna manera mi silencio. Soy deudor de una porción de cartas pero confieso que la conciencia solo me remuerde en el caso tuyo. Hice la gestión del pago de la deuda contigo del Centro Gallego y estos días, al fin, dieron orden de liquidarla. Dile a Ferreiro que recibí su espléndido libro Sono sulagado, que si no le escribí fué simplemente por dejar la respuesta para cuando estuviese con alguna calma, y con la intención de no decirle cumplidos sino de hablarle de verdad del libro, de esa pequeña joya por ejemplo que es “María Soliña” que recuerda a la bruja de Cangas, que pienso que es de aquellos temas del paisaje, de los sentimientos y de la propia intimidad debe convertir el poeta de historia en mito. Su libro está, con formas e idioma de hoy, en la línea mejor que tendieron los precursores.
Supe de la marcha de Ovidio Fernández al día siguiente de haberse ido. Según me dijeron no se despidió de mucha gente por la precipitación del viaje y sentí de verdad no haber sabido de la fecha de embarque. Quizá quiso librarse de compromisos posibles. Recibí los libros que me enviaste. El de Castroviejo me interesó mucho aunque seguramente pudo haber trabajado más el tema; de todas maneras resulta un libro curioso y útil. Ahora me pregunto, ¿quién es Rafael Melero que publica un artículo sobre diez años de pintura gallega en La Noche y no habla de los diez años de pintura gallega, o desconoce lo que se hizo en esos diez años y sí en cambio pedantea con cosas que no conoce bien? Tengo una nota contra ese artículo y no quiero publicarla por si se trata de alguna persona amiga, o no es conveniente hacerlo. Desde luego Melero piensa que los pintores cambian de nacionalidad al abandonar por lo que sea su país, por lo que resultaría que Gauguin no es francés, ni Beckman alemán, ni Modigliani italiano, ni Picasso español, etc., y en este caso está tambien el mismo Goya de los últimos años de su vida.
Bueno, creo que hoy me he extendido bastante, quisiera que tu hicieses lo mismo en la próxima.
Con saludos de Maruja y míos para Evelina y para tí, recibe el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane
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| 1964-01-13 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1964 en 13/01/1964
Gijón, 13 de enero de 1964
Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estoy en Gijón y mañana marcho nuevamente a Galicia para despedirme de amigos y familiares antes de regresar a Buenos Aires. Pasaré el mes de febrero íntegro o casi íntegro en Madrid. Maiztegui quedó en enviarte directamente el resumen musical del año 63 en Madrid, que le solicité para Hora once. Espero que lo haya hecho. Ahí van ahora algunas noticias:
El historiador y crítico de arte español Lafuente Ferrari acaba de publicar una extensa monografía sobre el gran pintor asturiano Evaristo Valle. Un extraño artista con influencias del Gauguin de Bretaña y que mezcla en sus cuadros temas de Solana y del belga Ensor tratados con la ironía peculiar de su país. Mas Ensor que Solana, pero respondiendo siempre a la realidad asturiana. Uno de los grandes pintores españoles casi desconocidos en la misma Península y que a comienzos de siglo prometió, en muy pocos años de París, convertirse en un dibujante universal conocido, sino hubiese decidido vivir entre las gentes de su pueblo. Una decisión que muchos no comprenden.
Isidore Isov, el poeta letrista francés que tuvo su cuarto de hora en París al terminarse la última guerra, un cuarto de hora de escándalo, se ha convertido en una especie de desorganizador de Pompas Fúnebres como le denomina un semanario parisién. Actuó como espontáneo recitando sus poemas letristas en el destierro de Jean Cocteau, hace muy pocos meses y, recientemente, en el sepelio de Tristán Tzara. Parece como si el letrimo y su jefe Isidore Isov se nutriese de público solamente en los entierros y alrededor de las tumbas de los verdaderos poetas.
Jean Dubuffet, el pintor francés del movimiento artístico El arte bruto, conocido por la calidad y cantidad de sus texturas y por el extraño mundo figurativo que sirve de tema a sus obras, solicitó a un librero de la Rue de Beaux Arts de Parías un extraño dibujo situado al lado del teléfono de la librería con destino al Museo de Arte Bruto: “¿Cuánto cuesta?, preguntó al librero señalando el dibujo. -Nada, no está a la venta, responde el librero. -¿Cuánto?, insiste Dubuffet. -Nada, repite el librero. Y añade: -Si os divierte llevároslo. -Bien, dice el pintor, esta obra me interesa para el Museo de Arte Bruto que estoy organizando. Os propongo un cambio. Vuestro dibujo por uno de los míos”. Dubuffet envuelve el dibujo con precaución y algunos días más tarde envía al librero un trabajo suyo que los clientes de la librería admiran colgado de una pared. El dibujo que había interesado tan extraordinariamente a Dubuffet era un conjunto muy heterogéneo de líneas trazadas por el librero al azar de las conversaciones telefónicas, una masa confusa de tinta con esos signos que generalmente se trazan distraídos cuando una persona atiende al teléfono en una conversación más o menos larga y, en este caso, según parece, durante muchas conversaciones.
Se acaba de editar de Paul Eluard, reunidos en tomo, una colección de poemas perdidos publicados en revistas políticas, o de arte, en diarios, catálogos y de circunstancias, que su autor no había reproducido en ninguna obra suya. Uno de ellos, publicado en 1951, es el titulado En Espagne que dice así:
S´il y a en Espagne un arbre teint de sang
C´est l´arbre de la liberté
S´il y a en Espagne une bouche bavarde
Elle parle de liberté
S´il y a en Espagne une verre de vin pur
C´est le peuple qui le boire.
Son nada más que tres noticias, pero Gijón no es demasiado buen sitio para ser muy comunicativo y hace demasiado frío para extenderse. Un gran abrazo a todos y uno especial para Marika y para ti de Maruja y de:
[Seoane]
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| 1976-07-16 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a García Sabell. 1976 en 16/07/1976
Buenos Aires, 16 de Xulio de 1976
Sr. D. Domingo García Sabell
Santiago
Querido Domingo:
Recibín o teu Ensaio II con unha adicatoria que Maruxa e eu agradecémoste moito e mais porque sabémola sinceira, de irmáns como sodes verdadeiros. O teu libro ¿qué vou decir eu que non teñan dito outros mais autorizados pra facelo que eu? Pola miña parte matino que eres unha das persoalidades da Galicia do que vai de século pola tua laboura de ensaísta, polo idioma que escribes, polo teu aporte centífico, pola túa curiosidade intelectual, universal como houbo poucas dende o noso renascimento. Son espléndidos os catro ensaios por razóns diversas. No primeiro, independente o seu valor centífico, pos a proba a seguridade e calidade do teu humanismo nun tema do noso tempo con unha claridade de xuicio sempre túa, e un moi importante coñecimento do estudado deica hoxe. No segundo ensaio, Pintura e conocimento, comezo por decirche que me parece, como o primeiro, fundamental, mais en este síntome máis cómodo pra te expresar un xuicio e penso que poucas vegadas se escribiu na penínsua ensaio tan definitivo onde pos, a carón dos teus conocimentos estéticos, os de carácter biolóxico e antropolóxico distinguindo eu o referido ao arte zoolóxico e a obra de arte do home e a besta, supoñendo un arte da besta, pois máis ben redúcese o que fai a instinto, ou a instinto e curiosidade, e, o do home dos nosos días, tendendo a voltar casi soio coa suma de instinto e conocimento a unha Edade de ouro perdida pra sempre.
Sorprendéronme tamén o acerto das tuas consideracións encol das ideias de pintores como Kokoschka e Klee, ou Mondrian, Kandinski, Maletvich, etc., mais déste derradeiro, pois os outros Klee mais que ningún, foron mais familiares dende os meus anos de Galicia. Maletvich non tanto, pois aínda que tiña algúns catálogos moi completos dél non o leera deica a publicación dos seus escritos por “Editions Champ libre” do ano pasado que merquei en Buenos Aires ao chegar. A Maletvich, como a outros artistas rusos do seu tempo, Kandinski, ocurríalle nas suas proposicións estéticas o que lle tiña ocurrido aos simbolistas de fin de século, que se nota a influencia que exerceu neles o interés polas especulacións ocultistas e o pensamento oriental, polo misterio en xeral, dito de outro xeito. “¿De dónde vimos? ¿Qué somos? ¿Onde imos?” é o tídoo de un cadro de Gauguin, o iniciador cecáis do simbolismo. As ideias esotéricas que atraen a todo o mundo, mais que, non sei por qué, parecen arraigar mais fondamente nos artistas. Os prerrafaelistas, Blacke, atopándoas a traveso da Biblia, os simbolistas franceses e europeos en xeral, os suprematistas, os do grupo de De Stijl, as ideias neoplasticistas de Mondrian, etc., os surrealistas mais tarde, teñen que ver de algún xeito con elas, como tiveron que ver moitos anarquistas do seu tempo. A ideia de Maletvich encol do fin da pintura, renaceu nos nosos anos e volta a diluirse ese final que non remata de se concretar porque o arte vai xunguido á condición humán, tí o explicas moi ben dende o comezo do ensaio. Sería interesante un novo traballo teu encol das teorías estéticas dos pintores, a partir, por exemplo, do Diario de Delacroix. (Encol de Maletvich escribín unha breve estampa en galego, (envíocha) traducida e publicada en Buenos Aires Literaria, Nº 12, setembro de 1953, con outros “Retratos literarios sobre pintores” en diversos números desa revista). Os ensaios de Castelao e mais de Rosalia completan os teus outros traballos encol deles publicados por tí e que merecen libro aparte pola sua lucidez e orixinalidade.
Por hoxe deixo de escribir, pois como ves non digo nada novo. Con o escrito soio quixen decirche que ademiro moito a tua laboura.
O 27 inauguro unha nova mostra de oleos. Recibide Elena e tí unha aperta de Maruxa e miña.
Nota: En 1947, pra Ediciones Botella al Mar, Alberti dounos El ceñidor de Venus desceñido que foi ilustrado con dibuxos meus. Trátase de poemas eróticos. A edición foi de 100 exemplares, hoxe moi buscada.
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