Arturo Cuadrado (1904-1998) / Colección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoane / PROXECTO EPÍSTOLAS / FONDOS DOCUMENTAIS / CONSELLO DA CULTURA GALEGA

Colección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoane

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Arturo Cuadrado (1904-1998)
Colección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoane

Escritor e editor. Naceu en Denia onde seu pai exercía como maestro nacional; ao falecer este trasládase con súa nai e irmáns a Galicia. En Santiago participa intensamente na vida cultural desde a súa librería e editorial Niké, fundando xornais e revistas como Resol.
En xullo de 1936 é elexido para presentar o Estatuto, que acababa de ser apoiado en referendo polos electores galegos, ante as Cortes Republicanas.
No exilio en Bos Aires atopa a amizade de Luis Seoane e, máis tarde, do poeta Lorenzo Varela e con eles participa na fundación da Editorial EMECÉ, Nova y Botella al Mar.
Temos 15 epístola/s relacionada/s con Arturo Cuadrado (1904-1998) en Colección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoane
Data Título Orixe-Destino Relación [ O. ]
Data Título Orixe-Destino Relación [ O. ]
1968-08-31
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968
Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968 en 31/08/1968

Buenos Aires, 31 de agosto de 1968

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Recibimos la carta de Maiztegui, la de Mimina y tus cuatro letras escritas con los dedos lesionados. Lamentamos el accidente y quizás esto y tu trabajo expliquen tu silencio de tanto tiempo. Por aquí estuvo unos días Celso Emilio Ferreiro, que no dejó demasiada buena impresión. Estuvo conmigo dos veces, vio unos momentos a Varela, no cumplió a última hora con la gente de la Federación, marchó sin despedirse de nadie, luego de unas conferencias muy grises. Lo único importante para él fue reunirse con sus amigos de infancia de Celanova y beber, beber… Parece que en Caracas no hay vino. De todas maneras hay que defenderlo. Llegó estos días M[éndez] Ferrín. Estuve con él. Muy bien en general. Creo que puede ser muy útil aún cuando su intervención más importante sea en los inefables Juegos Florales. El 31 se entregan los premios. Te escribiré sobre todo esto. Por mi parte acabo de cometer una pequeña traición a mí mismo. Acepté ser académico de número en la Academia Nacional de Bellas Artes de aquí. Lo hice pensando en Galicia, en la Academia Gallega, en donde jamás fui propuesto para correspondiente, como tampoco Espasandín, Baltar, Varela y Cuadrado y en cambio lo son Valentín Fernández, Estévez, Molinari… Casi veinte años dirigiendo Galicia, habiendo editado unos 100 volúmenes de autores gallegos, publicando tres libros de poemas en gallego, una decena de álbumes de dibujos y grabados con temas gallegos. Pintando una gran cantidad de cuadros también con asuntos gallegos, o casi todos, redactadas casi mil crónicas sobre cuestiones gallegas para la Audición Galicia Emigrante, haber dirigido Galicia Emigrante revista, etc., no me sirvió para nada en cuanto a los académicos gallegos… En cambio, mis exposiciones aquí, sin negar mi galleguidad, sirvió para que me designasen. Acepté por un acto de rencor, porque iba resultando tanto yo como los amigos a que antes me refería, sólo los que reciben las bofetadas, que hasta no llegan a merecer el saludo de despedida de C. E. Ferreiro, perseguido en Caracas por los mismos que él ayudó, según sabemos, en años que no podemos olvidar. Bueno, perdóname este desahogo. Pero toda paciencia tiene su límite. Estaremos en octubre o quizás más tarde, en noviembre, en esa. Te tendré al corriente. Terminé con mucho éxito las dos exposiciones, con un éxito que da vergüenza, la retrospectiva y la de grabados. Ahora tengo nuevas propuestas para Alemania pero trabajaré ahí al mismo tiempo que para Sargadelos. Creo que puedo hacer algo útil. No te olvides del envío de las jarras de Sofovich, Lipa Burd y Enrique Goldstein. Las esperan con impaciencia.

Un gran abrazo para Mimina, para ti y para todos de:

Seoane

1972-01-29
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972
Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 29/01/1972

Buenos Aires, 29 de enero de 1972

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Recibí tu saludo con la fotocopia del borrador de la Memoria de Sargadelos del 16/I, otras dos líneas del 18 para que te escriba a Sargadelos y no al Castro, y una anterior, del 11(...). Lo mejor de tu carta es el fragmento de poema que acompañas. Creo que puede ser un gran poema. Sobre todo si sacas partido, aparte del trabajo de tu padre y la ayuda de sus familiares, a la belleza del estudio, tal como vagamente lo recuerdo, con la muñeca vestida con traje típico y a los escudos heráldicos que son también diseño y prueban la fantasía de un pueblo, y pergaminos que, con cuadros y dibujos, colgaban de las paredes. Tú, perdóname una vez más, fuiste o debiste haber sido un hijo mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión. Tú querías discutir duro conmigo, así me decías en una de tus notas y en tu carta me achacas hasta el entrecomillado a una frase tuya que extraigo de tu carta, la de “amigo de otros amigos” y pones una intención que no merezco a la noticia de que al llegar vendí unos cuadros que me libra de preocupaciones económicas por casi todo el 72. Tú sabes bien que no comparo Galicia con Buenos Aires. Que sé perfectamente como vivieron y viven los pintores gallegos para establecer ninguna clase de relación en ese sentido y sabes también, creo que lo he probado en bastantes oportunidades, que tampoco me importa el dinero sino como medio y no fuimos ahí a ganar dinero con la pintura. De quedarme en Galicia no sé qué haría. Tú conoces mi inquietud en cuanto a estas cuestiones, por eso me sorprendió la interpretación gratuita de una noticia que te participábamos para nosotros grata y que ayuda a posibilitar un posible viaje a Galicia en el 73.
En cuanto al calor de Buenos Aires. Efectivamente es un año de mucho calor, no tanto, sin embargo, como el de la aldea Lestedo, donde se casó una pariente nuestra el 4 de septiembre del 71, cerca de Santiago. La ola de calor de diciembre aquí parece ser que no se había repetido desde hace cuarenta años y la prueba de su singularidad fueron los muertos que produjo y las fiebres infantiles.
Dejando todo esto que alienta nuestra susceptibilidad, te diré que estamos aquí sin apenas salir de casa. Estoy pintando y al mismo tiempo preparo otro álbum de grabados, éste muy distinto a todos los anteriores, pienso. Buenos Aires está vacío. Apenas quedan amigos ahí. Todos están en las playas o viajan por Europa. Como siempre mucho cine con buenas películas de todas partes. Teatro de verano y cafés-concerts en su modalidad porteña. Los de más éxito parecen ser “El gallo cojo”, “La gallina embarazada” y “El pollito erótico”. Los nombres de los establecimientos te pueden dar una idea de todo lo que se mezcla con la protesta. Pero Buenos Aires está desierto y los que quedaron en la ciudad están preocupados por la situación política. Creo que en los próximos diez años van a ocurrir modificaciones trascendentales en las estructuras de este continente. Todo está cambiando. De los amigos comunes, Varela se mudó de casa, vive ahora en Charcas entre Florida y San Martín, en un piso 20, con una vista extraordinaria sobre el río, estos días rojo por la influencia de las aguas del Pilcomayo del Bermejo. El día de nuestra llegada estaba violeta. Varela está muy bien, Cuadrado continúa lo mismo y lo mismo los otros que tú conoces. Valentín ocupa un alto cargo en Bienestar Social, lo que prueba, aparte de su cínica ductilidad, que es un político argentino que se sirve de la colectividad para sus propósitos, como le afirmé a María Victoria. El C[entro] Gallego lo mismo, según parece. Todo lo mismo. Creo que llega en marzo Lueiro para intervenir en actos de la Federación. José Luis me escribió. Envió la liquidación de Á[lvarez] Blázquez y me dio noticias sobre el cambio del sistema de las ventanas del departamento de La Coruña. Le escribí a Pillado enviándole nuevos dibujos y un libro que me encargó y hasta ahora no recibí respuesta.
Bueno, esto es todo hoy. Espero que me contestes a las cartas que te envié el 28/XII/71, la del 11/I, y ahora, la del 17/I y ésta. La tuya última es del 18/I/72 en que me pides te escriba a Sargadelos. (...). Nada más lejos de nuestro ánimo como creo que tú sabes. Nunca me escribes demasiado, como afirmas. Más bien escribes poco, pues generalmente te limitas muchas veces a breves notas. Te escribía a El Castro porque tus cartas desde Sargadelos tardan generalmente más en llegar. Escríbeme, dinos como vas de salud, sobre las nuevas obras de Sargadelos, si debo decirle algo al Ing. Díaz, etc. y contesta las cartas aunque, además, te metas conmigo como en la del 11/I/72. Habrás notado que nos escribíamos el mismo día, el día 11 tú desde Sargadelos y yo desde Buenos Aires. Un abrazo muy fuerte para ti y los tuyos de Maruja y mío.

Seoane

1972-02-14
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972
- Bos Aires
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 14/02/1972

14.2.72

Sr. Don Luis Seoane
Bs. Aires

Querido Luis:

Recibo tu carta del 7 cte., depositada el 8. Anteriormente había recibido las del 17 y 29 de enero último, que por muchas razones retrasé su contestación. Hay muchas cosas que no andan bien en mi vida y se suman a sinsabores entre los que conté la Junta de Socios celebrada aquí el día 8 último (de la que te envío el orden del día a tratar que propuse y cuya certificación del acta en que se tomó el acuerdo te la envían directamente desde el Castro). Tuve un viaje a Santiago en razón de la salud de Mimina: la incorporación del abogado de momento ocupa más trabajo mientras no se incorpore a la problemática de la empresa.
No sé por dónde empezar. Me alegra, naturalmente, recibir tus cartas y con información de muchas cosas que por aquí están más lejos que las estrellas: Lorenzo Varela, Cuadrado, cine, cafés-concerts, etc. Pero muchas otras cosas que dices no me sirven de tranquilizantes junto con los que tomo en cápsulas y comprimidos. Los ataques e insultos que te ves obligado a dirigirme en ellas, y algunas otras especies que no sé si merezco o no me hacen dudar de si tiene algún sentido la tarea que cumplo y hacia que la cumplo: “... fuiste o debiste haber sido un niño mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión”; “... interpretación gratuita...”; “... trangallada...” etc. ¿No será mejor que me dedique a algo distinto para no dar lugar a tales interpretaciones?
Me ofende que se pueda pensar que si digo algo lo digo para arrogarme algún favor. En todo caso sería al Centro Lucense al que le hacía el favor al hacerle sugestión al Ing[eniero] Díaz sobre tu colaboración y mi carta no dejaba lugar a dudas que si citaba esto era para destacar el aprecio que le tengo yo a este hombre. Está visto que el ingeniero Díaz tendría menos memoria que yo si no recuerda lo que yo afirmaba en la carta.
Al día siguiente de conocernos en la biblioteca del Centro Gallego donde se exponían las cerámicas (diciembre de 1955) él fue a buscarme en su automóvil al H[otel] Colón para que viese su obra de Olivos, incluidas las canchas de bolos, etc. Empleamos una larga tarde en ello. Él quería que yo le hiciese una chimenea (lareira) y que le proyectase otras cosas para lo que iba a ser lo de Belgrano, por donde pasamos a la vuelta, y en donde en esos momentos solo había demoliciones internas (un croquis con medidas y con una nota de su puño y letra me lo envió, luego, al Castro, y allí está en una carpeta de la época). Él entonces no te conocía a ti personalmente, y en beneficio del Centro Lucense, naturalmente, le hablé de que nadie mejor que tú le podrías orientar en lo que él quería, y yo me disculpé pues me era imposible hacer nada y tampoco tenía sentido.
Pileta – Me parece bien por su sentido y por todo el denominarla Pila do Xunco, pero ten en cuenta que pila habría que ponerlo en gallego: pía, palabra que se conserva intacta aquí tanto en la bautismal como en la de abrevar animales o salarlos, así como en la acepción opuesta, igual que en castellano: pía de leña, PÍA DO XUNCO, creo que no estaría mal. Espero tus dibujos para ella, si es posible no mucho más allá de mediados de abril. En el croquis te iban las medidas internas y la forma. Considérale medio metro menos al decorado de las paredes porque la parte alta está ocupada por los traga-olas.
Corredor Matheos.– Olvídate ya de que el Maside haga eso. No me es cómodo preocuparme del Museo y no lo haré si en tu ausencia no tengo una garantía de que lo que haga ha de estar aceptado por ti te guste o no te guste, como todos los hijos de vecinos tenemos que aceptar lo que hacen las personas en que delegamos. Mi cabeza no está para más problemas y tú tienes reacciones que a esa cabeza mía no le parecen lógicas, y por una cosa nimia se puede echar a rodar una obra tan importante. Parece ser que no soy yo solo que ve esa agresividad tuya está bastante al margen de la admiración que por tu obra se te tiene. Agresividad injusta porque no es cierto que ahí solo hayas contribuido en colectivas de carácter político; yo ya recuerdo por lo menos dos, una de ellas en Witcom creo que para lo del Palanza, y nada se gana con que te olvides de que fuiste tú quien habló de llevar lo de serigrafía a la Sala del Maside. Y para que tengas tu archivo más completo te mando una serocopia de una carta tuya que se ve te falta, y etc.
TOMÁS MARIÑO.– Trataré de ver eso. A BLANCO AMOR lo nombraron académico. Me envió su novela para ilustrar. A ALBERTO VILANOVA Y A ALBERTI les envié tus Figuraciós. (Siguen gustando mucho y sé de varias personas que las coleccionan).

Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja, vuestro

[Díaz Pardo]

1974-02-23
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974
Bos Aires - Sargadelos
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 23/02/1974

Buenos Aires, 23 de Febrero de 1974

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí tu carta del día 12. Tú habrás recibido la mía del 18 que se cruzó con la tuya en la que te refieres a la situación del Museo. Los Museos tienen en todas partes legislación especial que les preserva de actitudes como la que afirmas pueden tomar por cuestiones de la fábrica. Tienen carácter público aunque no pertenezcan al Estado ni a la provincia o municipio, sea privado, y los fondos en este caso son de donación privada. Apenas hay tres o cuatro obras que fueron donadas a él por cerámicas del Castro. No es, pues, capital de esta institución. Pero todo esto lo sabes tú de sobra. Lo que pienso que es urgente aclarar la situación del Museo y la fábrica del Castro. Constituir el Museo legalmente, que es la manera de evitarse todo este tipo de situaciones y limitarse la fábrica a su sostenimiento que es un modo de pagar una publicidad que se realiza con solo su existencia. Desde aquí no puedo decirte nada más, pues todo esto hay que realizarlo sujetándose a lo dispuesto por las leyes españolas para empresas culturales de este tipo. Creo que sería útil que aplicaseis lo que te pedía en la carta que te entregué el día 15 de septiembre en respuesta a la tuya del 2 del mismo mes. Pienso en primer término, que es urgente fundar el Patronato para que éste empiece a actuar. Por otra parte creo que serviría indirectamente de apoyo moral e intelectual a vuestra causa en la fábrica. No te puedo responder de otro modo desde aquí. Lo que te proponía en esa carta creo que sería útil que te decidieses a realizarlo. Siempre se está a tiempo, creo, de hacerlo. En todo caso en el pleito esto se desarrollaría por cuerda aparte y el único que ganase sería el Museo. Nadie donó nada a la fábrica. Por aquí todo se desarrolla como esperábamos. Por nuestra parte muy encerrados en casa y, en mi caso, pintando bastante. Me siento cansado de todo y creo que pronto empezaré a decir “agora que xa vamos vellos”. Maruja está organizando mi archivo de cartas. Las encuentro sorprendentes, de muchos amigos y espléndidas. Cartas muy viejas, entre ellas una del año 1934 de Juan Jesús González que resulta muy actual, otras de Manteiga y Cuadrado de esa misma fecha. Y ya de mucho más tarde de instituciones argentinas y del exterior que me ofrecían exposiciones, becas, realización de libros, etc., que fui rechazando por no perder mi libertad y que es posible de aceptarlas hubiesen cambiado mi vida. De las tuyas la primera creo es de agosto del 56. Su cantidad es solo comparable a las de Del Riego, que comienzan poco después de hacerme cargo de la dirección de la revista del C[entro] Gallego, por el 40. Resulta ser la historia curiosa de una época.
Te agradezco la nota de Costa Clavell que me enviaste. Aquí dejó buena impresión personal.

Un abrazo grande para Mimina y para ti.

Seoane

1974-03-17
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1974
Sargadelos - Bos Aires
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1974 en 17/03/1974

17 de marzo de 1974
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te confirmo una mía en la que te hablaba, contestando a otra tuya, sobre la posibilidad de constitución del Patronato del Museo.
Ayer fuimos a enterrar a Aníbal Otero, cerca de Fonsagrada, en una aldea de la margen del Eo, Ribeira de Piquín-Barcia. Mucha gente del pueblo. De los conocidos estaban Celestino F[ernández] de la Vega, Fole, que no se bajó del automóvil donde pasó dos horas, Emilio el hermano de Álvaro Gil, Trapero y Santamarina sobrino. Tres kilómetros recorrió el entierro a pie con el hijo monstruoso, único que dejó, lleno de muletas y de hierros gesticulantes, siguiendo la caja con el cadáver de su padre, al que en vida, al parecer, maldecía como responsable de su ruina física por ser el último vástago de varios cruces de primos... Sumado a la tragedia que desde la guerra arrastraba este hombre puede decirse que ayer se enterraba una buena parte de un terrible drama. Este hombre vivió más exiliado en su propia tierra y más olvidado de todo su significado que cualquier desterrado de verdad física.
Te va una cosa que viene hoy sobre Resol por si quieres dársela a Cuadrado. Por correo aparte te van los dos últimos libros salidos, el de Domenech, por fin, y esa traducción técnica que nos hizo Paco.
En Barcelona siguen las exposiciones como se habían programado. Anteayer inauguró Ortiz. Silenciosamente creo que la tienda esa cumple bien su función y se afianza. El día de la clausura de la de Núñez presentó allí su Novo Testamento; Feitos dos Apóstolos, Epístolas, Apocalipsis, etc. Casado Nieto. Parece que resultó muy bien. Inés me dijo que te envían de allí los catálogos. Si [no] fuese así te los seguía enviando yo.
Hace tres días hemos ido a La Coruña y no bien llegar nos tropezamos con Laxeiro, Pepita y el taxista que los trajo desde Vigo. Se clausuraba ese día su exposición, en cuyo catálogo se mete con los críticos y que, como consecuencia, la prensa lo ignoró. Vendió tres cosas que le vino a comprar un amigo de él de Vigo. Nada en La Coruña. Cenamos y estuvimos hasta tarde charlando. Al día siguiente salía para Madrid a reunirse con Lala.

[Manuscrito na marxe esquerda:] [ILEXIBLE] fuerte para ti y para Maruja

Isaac

1974-09-03
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974
Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 03/09/1974

Buenos Aires, 3 de Septiembre de 1974

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Empiezo hoy a despejar mi mesa de cartas. Tengo aproximadamente un medio centenar sin contestar y alguna se remonta al mes de febrero o marzo. Todas ellas pesan sobre mi conciencia. Una de las últimas es una citación que me envió Sineiro a una Junta General Extraordinaria que se celebrará en esa el 10 de septiembre y espero que me represente José Luis a quien también, creo, debo carta. Pero la verdad es que ayer terminé con los compromisos de trabajo que debía cumplir inmediatamente. Finalicé una carpeta con temas de circo para Art Gallery y están en imprenta, como creo te escribí, un libro, El Matadero, de un escritor romántico argentino, Echeverría, con 16 grabados en madera míos y Arte Mural. Ilustraciones con texto mío y reproducciones de ambos géneros del arte de obras propias para la Editorial Sudamericana. Un libro de pequeño formato donde me refiero muy brevemente a las corrientes muralistas de nuestro siglo, señalando las más importantes y su relación con la Argentina. Aparte un breve ensayo sobre el libro ilustrado en estos setenta años, el libro de bibliófilos, y refiriéndome a los comienzos de la renovación del libro. Se trata de breves textos sobre asuntos de los que no suele escribirse demasiado. En castellano sólo existe como algo válido en cuanto a arte mural un texto de Siqueiros, que yo sepa, y algún manifiesto mejicano. Sobre la ilustración y el libro en el siglo XX sobre estos temas. Hoy, martes 3, inauguro una exposición en Bonino. En octubre otra en una galería del barrio de San Telmo, en Diciembre en Punta del Este y por último el 5 de enero en Mar del Plata, que se vino transformando en los últimos años en un gran centro artístico, posiblemente el segundo después de Buenos Aires.
Después de hablarte de mí lo haré de la escritura de fundación del Museo Carlos Maside. Sospecho que no le diste demasiado importancia aún tratándose, como resulta ser toda escritura de ese carácter, del documento fundacional de la institución. No se refiere para nada al origen de ella, a la necesidad de creación de ese tipo de museo que tú y yo proyectamos un día. Altera la decisión nuestra de entonces, afirma que reunirá obras desde Castelao, cuando nuestro pensamiento fue reunirlas a partir de la generación del treinta y coleccionar todas las posibles de Castelao como homenaje a éste. Olvidan consignar el nombre de los donantes de las obras como si éstas hubiesen surgido por generación espontánea en el museo, no interesarse a la historia de ellas y no premiando de esta manera, algo que hacen todos los museos del mundo, a quienes se desprendieron de valores en beneficio de su pueblo. A pesar de todo cuanto hablamos sobre el destino de las obras en caso de disolución del museo olvidaron consignar como posibles beneficiarios a los museos municipales gallegos, el caso por ejemplo del Museo Castrelos, o alguno en formación como parece ser el de Santiago y el del Ayuntamiento de La Coruña, si las actuales autoridades continúan pensando como Pérez Ardá, y en cambio habíamos decidido que de ninguna manera podían pasar al Estado, que no sabemos qué harían con un fondo de ese tipo sino desglosar aquellas obras que puedan interesar a museos de Madrid y arrinconar en depósitos las otras o distribuirlas por el territorio de la península en su afán histórico por desconocer los fundamentos culturales de los pueblos peninsulares. Y también ¿por qué no decirlo? Cuando se redacta una lista de nombres de este carácter se establecen en orden alfabético. ¿Por qué he de ser precisamente yo el último, que vengo escribiendo y hablando sobre museos desde hace tantos años, habiendo iniciado éste contigo? ¿Es que hubo dudas de última hora para incluirme? De haberlas habido te ruego me lo digas porque me falta tiempo para dejar de ocuparme también de esto. No quiero escribir sobre esto a nadie. Es muy buena tu nota sobre Espinoza Dueñas, no tanto la del Sr. García Gallardo que olvida el origen judío de Espinoza el holandés para hacerlo, ¡Oh, los tópicos! ibero-lusitano hablarnos del “noble” pueblo gallego, “particular poblador de las Américas” como si antes no lo fuese de media España. Pero me sorprende que no se publicase el texto en gallego. ¿Es que no se trata de un museo gallego o vuelve a estar prohibido el usar idioma de su pueblo?
Estos días llegó a Buenos Aires un joven poeta concreto que me envió González Garcés, salamanquino, casado con coruñesa, al que trato de orientar y aquí estuvo exponiendo Lodeiro, de Vigo, que tú conoces, y para el que hice una “Figuración”. De política tenemos mucho que hablar. Como en sociedades mercantiles se usan alianzas, el dos contra uno, tan simple pero tan eficaz cuando uno, dominador, trata de hacer burdamente lo que quiere.
Cuadrado ha tenido otro hijo, Ramón María, ya son dos. No está mal para su edad. Trabaja lo que puede. Pienso que vivirá más de noventa años. Está feliz. Su mujer, geóloga, también lo está. Yo tengo que tratarme de unos mareos extraños que se suceden y de una ciática molesta. Trabajo en la monografía de Bagaría. Acumulo datos para el libro sobre Maside.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío.

Seoane

1974-09-19
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974
Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 19/09/1974

Buenos Aires, 19 de Septiembre de 1974

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

No recibí la carta del 7/VIII/74 que me enviaste y donde venía el formulario del Patronato del Museo, cuya noticia tengo por la otra tuya del 31 de agosto. Recibí ésta y la anterior del 30 del mismo mes. En ésta última me envías el croquis sobre el lugar de edificación del Museo que me parece muy bien. En cuanto al reglamento de los Amigos del Museo te enviaré una copia o ejemplar de los Amigos del Museo de Bellas Artes de Buenos Aires que funciona muy bien, consiguen cosas importantes, y, simplemente, se trata de adaptarlo a nuestras necesidades. Actúan en relación con la dirección del Museo y no con el Ministerio de que depende el Museo, que viene a corresponder al Patronato del Carlos Maside. Son funciones independientes y se mueven independientemente, pues los Amigos del Museo no deben tener responsabilidad alguna directiva, ni representación que la natural con la dirección y administración.
Te escribí hace días y no recibí respuesta a las objeciones que puse a la escritura de constitución. No contesté a la propuesta de una exposición de álbumes míos porque ahí faltan algunos de ellos y porque pienso, si puedo, exponer en Barcelona el año próximo y quiero hacerlo con óleos y entonces es posible que la complete con grabados y carpetas en el local de Sargadelos.
Le envío a Sineiro las cartas en las que designo representante a José Luis. El próximo sábado se cierra la exposición mía y a partir del lunes empiezo mis consultas médicas a propósito de mareos, corazón y otras cuestiones. Trataré de que todo ello me deje trabajar.
Siento mucho lo de Pepe Rey, lo siento humanamente, pero dejé de ser su amigo y de su familia hace bastantes meses, como sabes, y no me gusta que supongan que trato de aprovechar una desgracia para una reconciliación que, por mi parte no deseo. Sigo el asunto del pleito por lo que tú me dices y noto que estás bastante más esperanzado que antes. En cuanto a Lobato tómalo como lo que es, un abogado que defiende a sus clientes. No conozco El Pope, ni sé lo que hace. Sospecho que debe ser una revista de humor, o así al menos lo parece por el título, y, en ese caso, no creo que sea muy halagador una referencia de la visita de Lobato a Estoril.
Estos días te enviaré el prólogo y tapa de L[aboratorio de] F[ormas]. Recibí las pruebas y efectivamente hay muchas erratas y también errores, como la exclusión de Cuadrado en el movimiento editorial gallego en La Argentina, ya que los únicos que editamos libros fuimos Cuadrado y yo, aparte de los editados por entidades. Trataré de aclararlo en el prólogo. De todas maneras resulta muy interesante.
Bueno, esta es una carta rápida. Creo que así serán hasta que termine con los médicos.

Un abrazo para los dos de Maruja y mío.

Seoane

1976-03-17
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976
Sargadelos - Bos Aires
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 17/03/1976

17 de marzo de 1976

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Llegué ayer del Castro y aquí me encuentro tu carta del 9 cte. que se cruza con la mía del 11 idem, pero luego de contestarte esta esperaré a que me la contestes para volverlo a hacer yo y evitar tanto cruzamiento que te obliga a trabaja doble. Por el Castro las cosas siguen. Las obras continúan. Nuestros enemigos no han respondido a nuestros planteamientos. Vamos a ver por donde salen. Pues este silencio creo que debemos interpretarlo como una pausa para replantear un gran ataque, que puede venir por donde menos esperemos. Estuve con los abogados. Dónega de lo del Museo no hizo nada, ni siquiera el acta.
Empezando por el final de tu carta en relación con eso de que Varela viene para Madrid en esta semana, y como no dices otra cosa alerté a Inés y a Marcial para ver si lo localizan, pues naturalmente quisiera atenderlo. También del final de tu carta es eso de que no te ha llegado el L[aboratorio de] F[ormas]. Anteayer mismo estuve insistiendo en el Castro para que sea a ti al primero que se envíen los primeros ejemplares, por correo aéreo. José Luis es él el que se siente quedar mal si las cosas no te llegan porque al parecer fue él el que se comprometió contigo a enviártelas y al parecer te las están enviando por correo aéreo certificado y tienen los resguardos. Pero te lo volverá a enviar inmediatamente.
En cuanto a ese párrafo de mi carta del 22.2 que no entiendes, sin embargo creo que está claro: primero y hasta hace poco no hicieron otra cosa que atacarme a mí; luego en las primeras negociaciones trataron de echar toda la tierra sobre estos tres muchachos (los Vázquez y Marentes) y tampoco tuvieron éxito y ahora te involucran a ti en el asunto. Hasta ahora te habían tenido al margen y en un principio Mora no sólo te respetaba sino que te elogiaba en aquellas célebres actas. Ahora arremeten también contra ti como contra cualquier hijo de vecino; que entre tú y los Vázquez y Marentes los habríais engañado a ellos para desplazarme a mí. Todo esto es infantil como solución y como división creo que es no conocerme a mí. Si el que tomó ahora directamente las riendas del pleito es Iglesias Corral no cabe duda que de él será esta nueva estrategia. Estas cosas que cuentas en tu carta de tus últimos es con Iglesias a partir del año 73, ya el pleito llevaba dos años, entrarían perfectamente dentro dencuentro la estrategia que ellos habían montado entonces para cercarme y atacarme. (Ellos no te conocen bien a ti, ellos son especuladores, y no saben que tu inconformidad constante con el mundo que te rodea pertenece a tu idiosincrasia, no es negociable; los especuladores no pueden entender que alguien proteste si no es para hacer negocio; este es el fracaso de los hombres que se creen prácticos). Así que como su estrategia les fracasó ahora (o mejor que ahora en la entrevista esa con Nogueira) utilizan el mismo procedimiento pero contra ti. En cuanto a que tú no has tenido nada con Iglesias te remito a tu propia carta del 23 de feb[rero]. Tu opinión de Iglesias la vienes sosteniendo sin reservas desde que te conocí o reconocí en América. Desde que se había fundado el Castro hasta que yo me fui a América Iglesias Corral visitaba mucho el Castro a donde iba con Matías Gonzalez, Castro Rial, Tarracido. Yo fui quien se lo presenté a Rey y él supo pegarse muy bien a los Rey y a los Nogueira y pronto pasó a ser más amigo de ellos que mío: Con bastante frecuencia tenemos comido juntos y en una ocasión hicimos un viaje por la costa desde La Coruña a Villagarcía en la que visitamos la factoría ballenera de Caneliñas, que acababan de adquirir Iglesias y C. Rial (creo que alguna fotografía que hice aquel día la publicaste en Galicia Emigrante). Pude conocer de él bastantes cosas, algunas anécdotas, sus relaciones con Franco de cuando él era alcalde, saber de su superstición, de su aparente afición al juego y a hacer solitarios para disimular y adormecerse en el terrible entorno... Aunque yo le he defendido siempre por cortesía sistemática y por esa mi manía de querer unir las pocas cosas que tienen algún cabo para atar algo (comprenderás que en aquellos momentos en que lo mejor era Rey y Nogueira, Iglesias y Tarracido eran personajes de excepción). Sin embargo no dudé en retratarlo en el personaje nº 12 de mi Presa de dib[uxos] de xente do meu rueiro. A la vuelta de uno de mis primeros viajes a la Argentina yo le hablé de ti y pude ver que él tenía conocimiento de lo que tú pensabas de él y de Felipe F[ernández] Armesto (no sé por qué me parece recordar que tú habrías publicado algo de ellos, lo cual aunque no fuese cierto, entraría dentro de un cálculo razonable de probabilidades en un esfuerzo memorístico, pues con menos razón me habías metido a mí en el tercio...). Lo que sí recuerdo bien es que Iglesias contrapuso a tu figura la “gran capacidad” y la “visión” de su amigo Arturo Cuadrado, al que estaba deseando abrazar. También recuerdo bien que yo le hice ver el equívoco que tenía respecto a ti y le dije de ti todas esas cosas que yo tengo dicho de ti públicamente en letras de molde. Cuando en el año 63 (creo que fue en el 63) te monté en la Asociación de Artistas aquella de grabados la compra que te hizo él suponía una superación ante mí de todos los equívocos aceptando el pacto para el futuro, aún no entendiendo tu obra y que él jamás compró en su puñetera vida un cuadro (está la formidable anécdota en aquel momento de Rey Barral). Todas estas cosas y recuerdos vienen ahora a cuento de la aclaración que me pides. Pero si busco aún hay más.
Pero sin que me lo pidas en tu carta debo aclararte más cosas de la mía para que no quede incompleta algo de su sentido general. Se trata del siguiente párrafo de mi carta del 22.2 que empieza “Ahora bien lo que conviene es que hagamos todos causa común...” porque naturalmente estos señores para apoyarse en sus malévolas pretensiones señalan tus desahogos impacientes contra mi labor, que dicho sea de paso tú no tratas de disimular, que a mí no me ofenden porque forman parte de tus desahogos contra muchos más, como una especial idiosincrasia que siempre se produjo en todo creador de arte como una especie de incomprensión de la obra ajena inseparable de la protección, de la justificación de la razón de la propia y que le da sentido; “me gusta lo que me gusta y me gusta que me guste...” Pero ellos estas cosas no las entienden más que por el lado del partido que puedan sacar de ellas, y en algunos casos las oyen amigos que lo son también de ellos y a veces socios. Por esto pido que hacia dentro podemos hacer cuantas críticas queramos, pero las empresas con sus 200 personas que vivimos de ellas, todos, con todo lo que significan, no pueden permitirnos el lujo de llevar las discrepancias a la calle, y sobre todo mientras dura esta difícil situación frente a la cual, a las dificultades de todo orden que hay que superar, constantemente asediado, en medio de un clima muy difícil, económico y social, todas las demás cosas han de tener mucha menos importancia y las inconformidades se han de quedar dentro de casa. Simplemente en lo que llevamos de mes hemos tenido que superar dos denuncias policiales: una en el Castro atribuyéndome que yo enviaba a un hijo a Vigo a organizar en cabeza una manifestación de la Junta democrática (ni ninguno de mis hijos habían ido ni yo estaba enterado de nada); otra contra la Galería de Madrid que se trataba de un centro clandestino y la dieron un sustazo a Inés que por un poco la matan. Etc., etc. Está claro que si queremos salvar las cosas hemos de tener los nervios bien templados y presentar ese carácter monolítico frente al exterior.
Separo de tu carta la nota sobre tu Grosz. Es una pena no saber alemán. Te va esa nota de Arteguia sobre el Museo. Supongo que los datos estarán dados por Tucho pues la nota está enterada de muchas cosas y mía desde luego no es.
Garcés me dio un original bilingüe, muy amplio, sobre la poesía gallega desde la guerra civil. Puede ser un buen texto de consulta. Se lo publicaremos.
Tus Figuraciones en La Voz a mí me tienen mucho interés. Es la razón por la que estamos archivando el suplemento de La Voz. Creo que es lo más importante que se publica en la prensa gallega, que no tiene importancia que los personajes sean o no gallegos, que tienen el valor de ser unos personajes importantes vistos por ti, descritos en gallego con unas circunstancias en las que tú lo ves y que tienen un interés particular. Creo que por todas las cosas tú deberías seguir haciendo esta sección en la medida que te sea posible. Y aún cuando La Voz de Galicia puedan ponerla contra nosotros, cosa que es muy probable y hasta razonable pensando en los intereses familiares que la respaldan sumados ahora a los de Iglesias secretario del Consejo de Administración. Yo creo que siempre que puedas esa sección no dejaría de hacer[la]. Esa sección debe estar por encima de cualquier otra contingencia pues todos nos beneficiamos de ella, y a ti el único daño que te hace es que no te la paguen, pero las cosas han de mejorar.
Vemos con pena la situación de la Argentina. La de aquí va hacia algo parecido, desgraciadamente. La demagogia prende en todos los estratos políticos. El único que es consciente en esto es el gran capitalismo que es su última forma de supervivencia, alargando unos días más los que le quedan. La tasa inflacionaria aquí ya se da oficialmente en lo que va de año en un 20%. Las devaluaciones se sucederán, mientra la economía se empieza a hacer desesperante. No se sabe lo que va a pasar. El problema está por encima ya de las naciones. Creo que lo único que se puede hacer es tratar de resistir y defender lo que tenemos. Vosotros si veis que eso está muy mal veníos. Aquí nos defenderemos como podamos. Pero no hay que perder el ánimo. Hay que seguir en la tarea con esperanza.

Nada más por hoy. Abrazos muy tensos para ti y para Maruja

Isaac

1976-06-07
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 07/06/1976

Buenos Aires, 7 de Junio de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí tu carta del 24/V juntamente con la fotocopia de tu discurso de respuesta a Del Riego. Te agradezco la mención que haces de nuestra relación y la exageración tuya sobre la calidad de mi información, que como tú sabes muy bien es absolutamente parcial, es decir, referida a unas cuantas facetas de la cultura y forzosamente limitada. Me hubiese gustado que me enviases los comentarios de los diarios al acto, pues no tuve más noticia de él que la primera, por la que inmediatamente te felicité, enviada por una sobrina de Maruja desde Madrid, la que consignabas en una carta tuya anterior, y el discurso que me enviaste acompañado a la última que me pareció muy bien, excluyendo la parte de amistad, pero breve.
Envié a José Luis la carta para que me represente en la asamblea de Sargadelos con una pequeña nota para que la lea el secretario y conste en acta. Me parece bien la actitud de Valentín y del Riego. Pienso que hay que hacer pública la actitud de Rey y su abogado frente al ataque que realizan indirectamente a una institución al servicio de la cultura gallega. En este sentido le escribí hoy a Dónega para que convoque a los miembros del Patronato y se tomen medidas de defensa del acuerdo del Castro cediendo su parte a Sargadelos y que constituye ya para nosotros parte del patrimonio del Museo. Sería útil que la campaña se iniciase en Madrid y Barcelona y que fuese iniciada como un problema de Derecho en cuanto se refiere a la natural limitación del derecho de retracto cuando las acciones de la sociedad se ceden por mayoría de votos a una institución cultural de beneficio popular. Sobre la necesidad de modificar con sentido actual algunos aspectos demasiado individualistas de los códigos civil y de comercio que no pueden estar de acuerdo con la época en que vivimos. Esto es un problema que deben encarar los abogados y magistrados jóvenes. Yo hace cuarenta años que dejé estas cuestiones, lo lamento muchas veces, pues por problemas como este me gustaba la profesión que había escogido. Entre los cambios próximos que se anuncian en España tienen que incluirse los que se refieren a las sociedades mercantiles. Mientras tanto que se vayan anunciando en sentencias judiciales. Incluiría conferencias sobre esta cuestión entre las de defensa del acuerdo de El Castro como muy importante como capital para el Museo.
A Camilo lo hemos visto hace unas semanas. Vinieron los dos a comer con nosotros. Está muy contento con el curso que sigue, le entusiasma el trabajo de investigación que está realizando con Pereira. La Argentina pasa por un período muy complicado, como creo que le ocurre a España. Todo esto es para hablarlo y discutirlo personalmente.
Recibirás ahí la visita de Cuadrado que va a esa como delegado de la Federación al Congreso de emigración. Va con mucha ilusión de volver a pisar Galicia y España. Aquí le quedan su mujer y dos hijos. Su estadía ahí creo que será de un mes o algo así. Marika se irá también, probablemente, en Julio.

Recibid Mimina y tú, Xosé y María, un abrazo muy fuerte de Maruja y mío.

Seoane

1976-06-09
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976
- Bos Aires
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 09/06/1976

9 junio de 1976

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Confirmo las mías que te escribí en 24 de mayo y 1º del cte . Cruzadas la última tuya del 18 de mayo. Anteayer se celebró la Junta de Sargadelos para considerar la demanda de Rey. No asistió ni él ni Nogueira. Y como menos Nogueira y Varela los demás socios habíamos mostrado conformidad con la cesión da participaciones al Museo, siempre que ningún otro socio ejerciese el derecho de tanteo, ratificamos esta posición para demandar a Rey, a Cerámicas del Castro y a Sargadelos para el caso de que prosperase la demanda de Rey, que el juez tuviese que unir y resolver simultáneamente las dos demandas. Cuando el juez emplace a las partes a contestar la demanda se alegarán las excepciones y Risco tiene bastante confianza en que el pleito se lo devuelvan al demandante cargándole las costas por falta de jurisdicción de los Tribunales a que recurren ya que por lo menos Sargadelos ha aceptado en sus Estatutos el arbitraje de derecho privado. Pero yo a la vista de la corrupción a que está entregada la justicia ya no creo nada. Te mandaré una copia del acta da la junta del 7 en cuanto la entregue el Notario. En el Castro hicimos otra Junta y acordamos denunciar a la junta de gobierno del Colegio de Abogados de La Coruña a Iglesias Corral y le hemos pedido que cese en su cargo de la Junta mientras dura el período de investigación. También hicimos la misma denuncia al Presidente de la Audiencia para que vigilase que la investigación se cumplía y no se estorbaba por el mismo Iglesias Corral. Acompañamos copia de la carta del Consejo Gral. de la Abogacía de Madrid en que nos anunciaban que pedían información a La Coruña. Sabíamos que Iglesias Corral había hecho desaparecer el pedido de Madrid. Ahora vamos a esperar, pero no hay que esperar que pase nada. A Iglesias nada le va a pasar. Es inteligente y sabe que el Presidente de la Audiencia tiene mucho que rascar y enseguida le diría que primero tenía que ocuparse da cosas más importantes a las que está obligado como es la investigación del caso Olives, Secretario de Obras del Puerto que estafó a ellas cientos de millones cuya denuncia fue publicada en revistas que han ofrecido documentación probatoria. Pero el Presidente de Obras del Puerto es Doña Carmela Barrié, y el Olives es un personaje en La Coruña. Esto por decirte algo porque todo está así.
Bueno. Te va otra convocatoria para la Junta Ordinaria de Sargadelos para que le envíes a José Luis tu Delegación.
Otra cosa relacionada con Iglesias Corral. Arturo Cuadrado viene. Lo publicó la prensa y como Iglesias se convirtió ahora en el introductor de exilados (me contaba el otro día Dónega que para hablar con Emilio González López hay que pedirle permiso a Iglesias) pues ya estoy viendo Don Manuel correr a esperar a su querido Amigo Cuadrado y a bloquearlo. Casualmente me llamó el hermano de Cuadrado para anunciarme la llegada de Arturo y también me llamó Carlos Martínez Barbeito para decirme lo mismo y a ver si podíamos hacer algo con él, y pensé que lo mejor es que dé una conferencia en el Museo sobre la Barra[ca] Resol, etc. y ya mandé una nota a la prensa anunciándola anticipándome Don Manuel desista de prepararle una encerrona [sic]. Mandé también el dibujo que tú le hiciste. Al que no hay forma de traer a Galicia es a Lorenzo ni aún con esto de Cuadrado, pues ya le hablé pensando en que esto se convirtiera en una especie de homenaje a los dos. No hay forma. Creo que ahora le viene Marika, que ya alquiló la casa de ahí, pero por lo que parece se piensa pasar el verano en Madrid.
Lorenzo es muy difícil. Yo le puse todo a su disposición. Él quiere resolver las cosas a su aire y aunque algunas cosas creo que va a resolver poco en Madrid hay que dejarlo. Con Álvaro creo que sigue su relación languidecente. Por cierto que Antoñita rompió un brazo.
Para la Bienal de Venecia hemos enviado dos litografía de Souto del 37, dos tintas de Castelao del 37 y 39, la carpeta Galicia Mártir (una primera edición que tenía yo hecha en el 39, grande), una reedición del Atila y unos carteles del Estatuto. Se estuvo buscando tu cartel del pulpo pero no apareció, el grupo ese de cine que hay en La Coruña no lo tiene, se lo debiste de dejar a otro grupo y sería una pena que se perdiese ese cartel. De todos modos, según este Manuel García García, que debe ser valenciano, por lo menos vive en Valencia y es el Delegado en España para este asunto, dice que ya tienen cosas tuyas facilitadas por Francisco Carreño. De todos modos creo que si a ti te apareciese algo deberías enviarlo a este mismo Manuel García y García que a partir del 20 de este mes está ya en Venecia a esta dirección:
La Biennale di Veneziea
Ufficio arti visive
Venezia
Les interesa mucho la cosa cartelística y gráfica del período 36-39. Renau y Alberti parece que están por detrás. Te mando una nota da prensa. Este Manuel García a quien no conozco pero que se habló con él por teléfono dijo que aunque fueran cosas del periodo 39-45 referidas a la guerra.
Creo que no se me quedan más cosas en el tintero, más que decirte que mi ojo va mejorando, que falta me hace. Ahora quisiera saber de vuestra salud, la tuya y la de Maruja también mejoran, por lo que hago votos que es lo único que puedo hacer, si bien no sé si contándote tantas cosas con esta larga carta y con estas noticias desagradables del Iglesias Corral te estaré haciendo bien. En todo caso no les des demasiada importancia. No va a pasar nada, pero Iglesias creo que no las tiene todas consigo. Sabe que de los franquistas nada tiene que temer. A él lo que le preocupa es el futuro y eso se le nota. El Herce Valdivia ese de la nota oscura parece ser que lo dejaron ya escapar fuera da la península. Y este es de la misma trinca de los que a nosotros nos hacen daño.

Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja

[Díaz Pardo]

1976-06-23
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976
Sargadelos - Bos Aires
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 23/06/1976

23 de junio de 1976

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Recibí la tuya del 7 del cte. y veré de enviarte con esta alguna nota de prensa sobre lo del Pedrón. Claro que no tengo más que de La Voz y El Ideal que son los que recibo y las notas informativas que publicaron son una sarta de disparates y otras dos notas hechas por Bayón y por Garcés son también otros disparates pero por otro lado. Te confirmo una mía del 9 cte. cruzada con la tuya. Creo que te voy informando de todo y ahí te van ahora más cosas de la confusión que, creo, estoy viviendo. El domingo 20 estuvimos en Rianxo almorzando con los Dieste. A Carmen le murió su hermano, hace dos semanas pero nos enteramos ahora. Dieste sigue prácticamente lo mismo desesperado por no poder leer. Es un drama. A la vuelta estuvimos en Santiago porque llegaba Cuadrado, pero no llegó. El lunes hablé con él por teléfono; había llegado a las tres de la mañana y a mí me dijo que llegaba a las seis. Menos mal que esperé poco por él. Por la manera de hablar está como siempre. --- Te van dos fotocopias de escritos al Pte. de la Audiencia y al Ministro de Justicia, que junto con las anteriores que te fui enviando te vas haciendo una idea del tiempo que yo pierdo en esto y de lo tensa que está la situación. Al parecer habrían hecho desaparecer los antecedentes del Juzgado. O responde a una disculpa dada a la ligera para proteger a Iglesias Corral. Tengo que esperar lo peor de esta gente porque poca más solución les queda que matarme. Luego hay situaciones lamentables. Una es González López colaborando con este sujeto en esas jornadas en las que actúa de director el González Dopeso, personaje municipal fascista autor con Mora Carnero del negociado de las viviendas de Juan Canalejo. Luego don Sebastián Martínez Risco entregando su discurso de ingreso en la Academia esa de Jurisprudencia cuando acaba de recibir nuestro informe de que es Iglesias Corral el que ataca al Museo del que don Sebastián es vice-Presidente... claro que este hombre está chocho.
Tomo nota de tu idea para canalizar una campaña de prensa discutiendo ese problema de Derecho y proponiendo la modificación de los Códigos. No he logrado ver a Dónega. Si recibió tu carta las estará pasando morenas para salir del compromiso en que lo metes. Yo no cuento con que ayuden nada. Creo que Valentín y Del Riego harán algo pero luego de que consiguiésemos arrancar en alguna parte. Como tú creo que la campaña había que iniciarla en Madrid y Barcelona, pero aparte de que la cosa no es fácil que algún periódico se comprometa a denunciar tamaña corrupción, hay que estudiarlo mucho y yo no tengo más tiempo. Llevo 5 años dedicado casi exclusivamente a esto y estoy ya muy cansado. Estamos luchando contra fuerzas gigantescas. Es una trenza de intereses muy grande y mandan mucha fuerza en el país. Son los que se enriquecieron con el viejo régimen y pueden permitirse ese lujo de hacer desaparecer los antecedentes de un juzgado, y contra esta corrupción no puede ni el gobierno aunque tenga la intención y el deseo de poder. Yo haré lo que pueda, hasta donde den mis fuerzas, pero viendo tantos personajes dispuestos a tapar todo francamente tengo pocas esperanzas y creo que pueden llegar a hacernos daño.
Al parecer con este nuevo Gobernador de Lugo por fin se constituiría el Patronato de Sargadelos y podríamos afianzar esto según tenemos acordado. Pero yo estoy viendo que cualquier día el Gobernador recibe una denuncia contra nosotros de un cargo bien situado y vuelve a quedar todo en nada. Estoy muy pesimista pero creo que tengo mis razones. --- Bueno, yo te tendré informado.

Abrazos muy tensos a ti y a Maruja

[Díaz Pardo]

1976-07-11
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976
- Bos Aires
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 11/07/1976

11 de julio de 1976

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Tu última recibida aquí era del 7 de junio y la última que te escribí yo era del 23 idem.
Ayer hemos llegado por la tarde con Arturo Cuadrado. Su conferencia fue francamente hermosa y resultó una lección de amor y poesía disparada hacia el futuro desde este paraíso del oportunismo que sigue siendo esto. Tú has estado presente constantemente en esta conferencia. Han estado los amigos de siempre. A Arturo le he referido nuestra perspectiva con Iglesias Corral, quien anda detrás de él (ya fue dos veces por su casa, la de la hermana, pero no lo encontró. Sabemos que quiere formar un partido liberal gallego. Y anda tentando incluso hasta los jóvenes como Pardo, quienes naturalmente lo toman de coña. Quiso hacer un mitin con González López y los socialistas que se han reído de su pretensión. Creo que se trata de un nerviosismo como reacción a los golpes que le estoy asestando. Según Risco y Murillo con quienes habló de mí para manifestarles su incomprensión de que yo lo denuncie como a un delincuente, está temeroso pero al mismo tiempo atado y no puede salir de su compromiso).
Me tomé la libertad de contarle esta historia de Iglesias a Arturo a la vista de que estaba prevenido por ti. De lo contrario nada le hubiese dicho. Hace unos días tuvimos la visita aquí de Emilio González López que había preparado con Dónega, y por supuesto nada le he hablado de su patrocinado Iglesias. El hombre marchó entusiasmado de aquí y nos va a dar un trabajo que tiene sobre la ilustración gallega relacionado con Sargadelos.
La Junta ordinaria de Sargadelos se celebró el 28. José Luis no recibió tu representación. Estuvo Nogueira para echar mierda en el acta, pero como esta maniobra ya la conocemos lo que hicimos fue echarle nosotros mierda sobre la conducta de Iglesias Corral poniendo de manifiesto la corrupción que movilizaba desde su cargo de Decano haciendo desaparecer incluso los antecedentes de los juzgados cosa que estaba constatada por el Presidente de la Audiencia y a él denunciada. Por cierto que el Presidente de la Audiencia se tragó las denuncias, por lo menos hasta ahora y está colaborando con el Iglesias codo con codo en unas jornadas jurídicas que están celebrando. Todos estos forman parte de la misma trenza. El Iglesias sabe que esa trenza naufragará con el franquismo y es por lo que él quiere movilizar su oportunismo para distraer la atención. Lo malo es que desgraciadamente este golpe de estado que ha cambiado al gobierno ha retrocedido mucho la liberalización que se iniciaba. No se sabe qué puede pasar. Mi creencia es que se suspenderá toda actividad hasta septiembre y por el momento se habrán acabado las reformas dejando todo como estaba en manos del bien organizado aparato represivo que tienen montado que se ve que es el que funciona y decide por encima de las apariencias sólo dibujadas hacia el mercado común. En estos dos meses se distraerá todo con vacaciones, visitas del Rey y palabrería sin consecuencia alguna. El único inconveniente que tienen es la caótica economía pero se supone que Norteamérica echará una mano para ir tirando y para hipotecar más todo.

[Manuscrito na marxe esquerda:] Nada más por hoy. Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja.

Isaac

1978-12-14
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978
Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 14/12/1978

Buenos Aires, 14 de Diciembre de 1978

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

No contesto a tus cartas. Están guardadas en otra habitación, metidas en un mueble y no tengo ninguna gana de ir por ellas. Estamos organizando todo para nuestra marcha definitiva, que será, pensamos, en el ochenta. Ahora, en enero o principios de febrero, iremos a pasar unos meses, los que podamos, en esa y, en el transcurso de ellos hablaremos de todo lo que pienso hacer y sobre todo de aquello a que renuncio. Pienso iniciar una nueva vida. Ahora solo quiero hablarte de Varela. Agradecer el telegrama que nos enviasteis anunciando su fallecimiento. Sabíamos que podía ocurrir en cualquier momento. Lo confirmamos después de un viaje al monasterio de Caaveiro, donde disimulaba su gran problema circulatorio, deteniéndose largamente para contemplar el paisaje, según él, pero no podía saber que no nos engañaba. Conocíamos por su médico de Buenos Aires la gravedad de su estado. Sospechábamos también que en su decisión de regresar a esa, escondía la intención de echarse a morir en la tierra que quiso. De este último trance hemos hablado él y yo muchas veces. En los últimos años de Buenos Aires había renunciado a bastantes ideas sostenidas casi desde su adolescencia y a proyectos, algunos de los cuales pensábamos realizar juntos, que teníamos desde que “matamos”, se puede decir así, Correo Literario hasta sus casi últimos días de Buenos Aires. Fuimos como hermanos. Él conocía muy bien mi carácter y yo el suyo y emprendimos muchas obras juntos. Lo que publicó de poesía aquí fue debido sobre todo a instancias mías, como lo saben quienes trabajaron con él y conmigo: Girri, Larralde, Cuadrado... Luego se negó rotundamente a publicar nada que no fuese al servicio de un amigo, un prólogo o un poema que lo sustituía. Fue una de las naturalezas más nobles y tiernas que conocí. Que mejor comprendía las debilidades de sus amigos y de los hombres en general. Fue uno de los mejores poetas de Galicia y de España y pudo ser uno de los mejores prosistas, de sus mejores ensayistas, o también uno de los grandes políticos y fue renunciando a todo ello y, no por falta de capacidad de trabajo, como creyeron algunos imbéciles que necesitan resultados visibles o hechos que pasmen, sino porque hacía y deshacía en lucha consigo mismo, con las ideas, las propias y las de otros. En sus mismos silencios escondía su trabajo. Recuerdo la lectura del original de un gran libro, Sonetos del ruiseñor que, luego de escrito destruyó. Él fue, por lo que sé, comisario en las batallas de la guerra civil designado por su capacidad intelectual y en ella un gran conductor por su respeto a cada hombre, a las diferencias naturales de los hombres, de cada temperamento, por respetar sus iniciativas. Conocí algunos de los diplomáticos que habían hecho la guerra y que eran amigos de Varela. Por todo esto lo quisieron casi todos aquellos que le trataron. Así como fueron sus enemigos quienes no sentían respeto alguno por las particularidades humanas. En los poetas que amó, Garcilaso, Baudelaire, o Iglesia Alvariño entre muchos, se encuentran algunos de los secretos de su temperamento. Era caballeresco como el primero, hondo y misterioso como Baudelaire y su amor se volcaba en la naturaleza, en sus representaciones humildes, en las rosas, el trébol y las hierbas, como Iglesia Alvariño. (En su poema “Ofrenda a los franceses”, recobrada París de los alemanes, él, que no posee nada material, dinero o lo que sea, les da la palabra Cairón, de la montaña de la Galicia donde se crió). A él le debo mucho. En los momentos de duda, cuando me sentía desesperanzado, él me estimuló, a muy pocas personas le debo lo que soy, a Varela, a Dieste y a Otero Espasandín en todos los años que convivimos mucho en Buenos Aires. Algún día haré un libro de agradecimiento, o de recibos en términos comerciales, donde establezca cuanto les debo en tantos años de esta ciudad.
Suspendí esta carta ayer cuando dos obreros gallegos, amigos de Cuadrado y míos, Romero y Lores, obrero el primero de una fábrica de electricidad y metalúrgico Lores, vinieron a hablarme de Varela, de cuanto debían a sus conversaciones y a sus lecturas y recordaban cuando en sus ratos de soledad fue haciendo algunos pequeños muebles y artefactos de madera para el gran departamento que, en los últimos años, tenía con su mujer, Marika, con una gran vista que dominaba el río y la Plaza San Martín y una parte de la ciudad. Lamentaba no haber sido carpintero, simplemente carpintero, un artesano sin más inquietudes que la del trabajo, las de un oficio y no las que había tenido toda su vida, que eran su tortura diaria, que a los ojos de los aparentemente eficaces y prácticos le convertían en un hombre malogrado. Hablamos los tres, Romero, Lores y yo, de Varela y de algunos aspectos de su vida de los últimos años que ellos, como yo, conocen. De su padre, de 88 años actualmente, un hombre de buena posición económica, dueño de una casa de ocho departamentos en un barrio hoy casi céntrico, Nueva Pompeya, en donde Varela había vivido de niño y cuando volvió a Buenos Aires desde Méjico, después de la guerra civil. Un anciano muy lúcido a pesar de su edad que recibió con angustia natural la noticia de su fallecimiento, hablando de su hijo con gran ternura, al que solo reprochaba no le hubiese dado un nieto. Estuvieron a verle Cuadrado y Lores. Yo no pude ir. Le conocí en mis primeros dias de Buenos Aires, en 1937, a través de un vecino de ellos, de Monterroso, Andrés Vázquez. El padre de Varela tenía entonces el cabello rubio y unos ojos azules que se fijaban interrogantes en uno. Su hijo se le parecía solamente en su contextura corpórea y en algunas líneas que se producían en sus cabellos y en la forma de la nuca y del cráneo. Durante años mantuvieron una relación tierna y aislada, como creo debe ser la relación entre padre e hijo, yo no fui padre pero fui hijo y conozco solo, pues, una parte de esa relación, pero sé que debe ser así. Romero y Lores hablaron de lo generoso que había sido con ellos, recogiendo alguna vez sus inquietudes en escritos dirigidos a las sociedades a que pertenecían, a la Federación de Sociedades Gallegas, o a la de El Grove, aconsejándoles en la política interna más justa a seguir.
No quiero continuar. Más adelante, cuando el dolor se convierta en sentimiento melancólico y todo se ennoblezca en el recuerdo, o antes de esto, haré algo sobre él. De momento quedan un retrato que le hice al óleo hace muchos años, otros dibujados y uno acuarelado, fue el último, a lápiz e iluminado con acuarela. Nadie puede saber cuanta amistad y solidaridad existió entre Dieste, Otero Espasandín, Colmeiro, Varela y yo, durante nuestra coincidencia de muchos años de Buenos Aires, trabajando juntos, levantando castillos en el aire; de cuanto hicimos juntos por Galicia y cuanto sacrificamos de nuestra vida en esas cuestiones. Fuimos verdaderos hermanos.
Lo siento, no puedo escribir nada más sobre esto, ni sobre cualquier otro asunto. Estábamos orgullosos unos de otros, cualquiera fuese la importancia del trabajo que realizábamos y durante todo ese tiempo recordábamos permanentemente a los amigos de Galicia, a los de la tertulia del Café Español, o del Derby, a Maside, a García Sabell, a Del Riego, a Paz Andrade... a los injuriados por unos pocos porque no los conocían...

Un gran abrazo a Mimina y a los tuyos, deseándoos unas felices Navidades y Año Nuevo, de Maruja y mío:

[Seoane]

1979-01-07
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1979
Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1979 en 07/01/1979

Buenos Aires, 7 de Enero de 1979

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Te agradezco mucho el envío de las fotografías, de las notas que se publicaron sobre Varela y las del entierro, lástima que éstas no reconocimos a nadie. Tu artículo sobre él es muy bueno aunque contenga algunos errores disculpables. Varela no perteneció a Botella al Mar, fuimos solamente Cuadrado y yo. Juntos, él, Cuadrado y yo, hicimos Correo Literario, un quincenario que duró 40 números y que hoy se estudia en las Facultades de Letras como una de las revistas literarias más importantes de la década del 40. Dirigió la Colección Romántica de la Editorial Nova, que también habíamos fundado Cuadrado y yo. Fue, con Serrano Plaja, uno de los Secretarios responsables de De Mar a Mar. Fuimos Varela y yo, junto a Joan Merli, editor y escritor catalán, directores de Cabalgata, otra gran revista literaria, todo esto después de haber sido uno de los directores de Romance, de México, etc.
Pienso que hay que publicar su obra completa, la publicada por él y que reúne los siguientes libros de poemas: Elegías Españolas, editada creo que en 1940 en Méjico, tengo un ejemplar. Torres de Amor, Catro Poemas para Catro Grabados, Lonxe, y Homenaje a Picasso. Por mi parte publicaré los poemas dedicados a mi obra y que se publicaron en catálogos, que son cuatro, independientes de Catro Poemas para Catro Grabados; los dedicados a Falcini, a Carybé y algunos más, entre ellos dos o tres que publicó en Correo Literario. Es lo menos que le debo y con ellos una pequeña semblanza mía sobre él y una muy sinténtica historia de nuestra vida en Buenos Aires, que, en cuanto a la de Varela, creo que soy el que mejor, quizá, la conoce, por los amigos comunes, las tertulias a que acudimos juntos y los proyectos que hicimos y se malograron por nuestra falta de dinero. Todo esto la edición completa de sus libros, no antología, las antologías son personales, y sus poemas publicados en catálogos, algunos de los cuales fueron en su preferencia, es el mejor homenaje que podemos hacerle. A Dieste hay que pedirle que, conjuntamente con Carmen, recuerden la actividad de Varela en España antes y durante la guerra civil. Todo cuanto hizo y publicó es porque él mismo sabía que lo representaba en el momento, al menos, de su publicación y no hay que dejar que sea objeto de examen en el futuro. Para mí y para muchos fue siempre de una gran calidad y todo esto está al margen de su negativa a reeditar y a publicar nuevas obras, por motivos independientes, por lo que sé, de la obra publicada. Toda ella, excluyendo Elegías Españolas, fue publicada por Cuadrado y por mí y siempre, después de mucha insistencia de nuestra parte. Bueno, hablaremos próximamente de todo esto. Vuelvo a felicitarte por tu nota. Escribo rápidamente.
Nada más por hoy. Estamos agobiados estos días por la proximidad de nuestro viaje que será en Iberia el 28 de este mes.

Un gran abrazo para Mimina y para ti con un hasta pronto de Maruja y mío.

Seoane

1979-03-28
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1979
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada] - A Coruña
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1979 en 28/03/1979

Sargadelos, 28 de marzo de 1979

Sr. Don Luis Seoane
La Coruña

Querido Luis:

No tengo más remedio que escribirte una larga carta, no para polemizar sino porque yo no puedo quedarme con reservas mentales contigo sin que me arañe algo por dentro:
1º- Registrar lo que acabo de decirte por teléfono en cuanto al deseo de la familia de Lorenzo Varela de traer a Galicia sus restos y como yo no sé qué es lo que se debe de hacer en este caso pues con independencia de lo que yo pienso es más importante lo que penséis tú y Rafael. Yo me sumo a lo que penséis vosotros.
2º- Tu carta del 2 cte. a los Patronos del Museo, en relación con la que me escribiste en 19 de feb[rero] y enviaste copia a los mismos, hay en ella cosas con las que estoy conforme y otras que no lo estoy pero que respeto. La más importante, la que más me preocupa, es el objeto mismo de la carta, pues no creo que a ninguno de los Patronos, nuestros amigos, les interese volver a tomar alguna decisión si saben que tú estás ajeno, indiferente a ella, y no digamos si sospechan que puedas estar contrariado, porque por encima del mismo Museo y de todo lo demás está tu amistad. Yo quisiera sentirme entre esos amigos y dejo en el aire la significación que esto puede tener.
3º- Por algunos amigos supe de algunas reacciones tuyas al ver el Museo, pero, naturalmente, yo sé que ninguna de esas razones son las que te han disgustado. Pienso que más bien es una suma de razones, de malos entendidos y de cosas inevitables que nos hacen a veces ser como somos. Las razones las traías ya dentro de ti como una protesta, más bien por todo –razón no te falta– por todo esto en lo que desembocaron tanto empeño por conseguir lo imposible, porque la realidad única y posible es esta con todas sus miserias. Si en el Museo hay algo que se hizo como tú no quisieras que se hiciese, se rectifica y se sigue adelante, sin que esto constituya siquiera un incidente pues puedes estar seguro que la totalidad de los Patronos no te van a contrariar en nada y por el contrario estarán encantados en que esas cosas se hagan como tú quieres. Cada uno aportó su criterio con su leal saber y entender pero nada estaría más lejos que pensar que lo aportaban en oposición a ti.
4º- Un punto sólo. Esa carta del feb[rero] del 77 (en la que tú dices que yo digo algo así como que yo te he destituido –lo cual no puede ser más que por haber leído tú mal la carta) te daba cuenta de varias cosas, entre ellas de los materiales que adjuntaba que habían enviado Neira Vilas, Arturo Cuadrado, un viejo emigrante de Méjico y te daba cuenta también de que en el Castro había dejado en mi ausencia Eva Llorens un grupo de dibujos de su padre montados. Todas las cosas las supervisaste tú, algunas me las devolviste, pero no tengo idea que me hayas dicho nada contra esos dibujos de Llorens, más bien mi recuerdo es que los aceptaste bien por los personajes históricos que retrataban. Pero no te preocupes que acepto que la memoria pueda estarme fallando. Pero es que esto enlaza con otra cosa, porque al parecer Eva Llorens acaba de hacer unas manifestaciones en la televisión en las que al parecer –pues yo no la oí– dijo que pensaba reunir la obra de su padre al lado del Museo Carlos Maside y que tal idea había sido de Isaac Díaz Pardo director del Museo. Sin embargo la realidad es otra.
El último verano Eva Llorens estuvo exponiendo en Giannini y me pidieron que asistiese a una charla/coloquio sobre la acuarela y fui por esa estúpida condición mía de hacer cosas que creo debo hacer aunque no me gusten. Eva aprovechó y vino al día siguiente al Castro. Me contó que estaba cumpliendo año sabático, que se había divorciado de su marido tejano, al parecer borracho, que estaba estudiando los papeles de su padre (entre los que aparecían algunas cartas de Castelao) y que pensaba hacer una biografía, que en una casa –no sé si de un familiar– en Madrid tiene obra que le quedó de su padre y que le gustaría dejarla a una institución como el Museo Carlos Maside porque además de la admiración que sentía por su labor la obra de su padre había sido hecha prácticamente en los alrededores de Sada en donde vivían cuando venían a Galicia. Yo le hice ver que en el Museo no tenían cabida conceptual, no porque su padre fuese de derechas –cosa que ella fue la primera en confesarlo– sino porque el propósito con el que se había creado el Museo era el de reunir la obra y la documentación del movimiento renovador de la pintura hasta nuestros días, a partir de la concienciación que había imprimido Castelao, que acaso cuando el Museo ocupe su sede definitiva podría verse la forma de montar otras colecciones sin vinculación alguna con el Museo Carlos Maside con las obras hechas con conceptos anteriores, aunque fuesen sincrónicos, al que tiene el Maside, y que es así cuando podría recogerse la obra de su padre y de otras que entran dentro de un semejante concepto del arte. Le hice ver muy expresamente, repetidamente, (José Luis estaba presente) la organización del Museo con su Patronato y con su Junta de Gobierno ejecutiva y que mi pensamiento y disposición no pasaba de ser uno entre 18 y que yo no tenía cargo directivo alguno, y que la admisión de obra o cualquier actividad del Museo respondía a lo que acordasen las comisiones respectivas. Por mi parte yo no podría decir nada menos ni nada más porque la idea de Eva para su padre era legítima, incluido el entorno en que quiere reunir la obra, y el pensar en el Maside representa una prueba de respeto y admiración hacia éste y no sería yo –que vivo en estos pagos– quien me prestaría a rechazar lo que me estaba ofreciendo de otra forma más rotunda. Tampoco haría tal rechazo en nombre de ningún otro.
Si a pesar de mis advertencias me atribuye la Dirección del Museo a mí y dice que la obra de su padre se montará al lado del Museo –aunque no tenía por qué unir el nombre de su padre al de Maside... ¿qué le vas a hacer?
5º- Que tú no quieres estar en la cosa ejecutiva, burocrática del Museo... Bueno pero nadie te va a sacar a ti la realidad de ser su fundador aunque tú te empeñes en desentenderte de él. A mí me parece que tú no debías desentenderte de esto aconsejando en líneas generales lo que se debe hacer para que lo que se haga esté lo más cercano a tu idea. Todo es corregible. Si la intención tuya es que el Museo prevalezca y se desenvuelva hasta los niveles que tienes pensado, debes de ayudarlo aunque no sea más que haciendo críticas, que de alguna manera representarán tu orientación. Es indudable que el Museo tiene ya un prestigio y que merecería la pena salvar cualquier desentendimiento por consolidar y desenvolver lo que deseaste hacer de él. Creo que más bien te interesa luchar porque no se pierda tu criterio, aunque tengas que aguantar cosas que no son exactamente lo que tú quisieras que se hiciese, ya que si el Museo, por cualquier razón, se viniese abajo, tú serías el primero en desesperarte por ello.
6º- Una última cosa de tipo económico: Sé que estas cosas no te han preocupado demasiado por encima del nivel de tus necesidades. Creo que desde el punto de defender mis intereses particulares no he sido más interesado que tú. Pero al frente de defender unos establecimientos de los que viven 250 familias no tenga más remedio de ser guardador celoso de que las cosas funcionen bien económicamente. Entonces, independientemente de los intereses que fue produciendo el capital de Sargadelos a ti se te tenía destinada una pequeña asignación que iba creciendo con la evolución del dinero. No era pagarte nada sino para ayudarte a pagar unos gastos materiales de tu atención por estas cosas. No te obligaban a nada. Y lo único injusto es que fuese una asignación pequeña. Pídenos que se te aumente, declárate en huelga, llámanos miserables... pero no nos la rechaces.
No se trata de polemizar. Pero no me prohibas que te diga estas cosas que mantenidas como reserva me hacen mucho daño. Y un abrazo muy tenso

Isaac