| 1956-09-07 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956 en 07/09/1956
Buenos Aires, 7 de setiembre de 1956
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Esta es la tercera vez que te escribo en estos días. Las dos primeras cartas las he roto luego de escritas. Me pareció imprudente enviarlas hablándote de problemas que se refieren a esta colectividad, de los supuestos dirigentes desacreditados que la enturbian, estando tu y todos los amigos tan lejos de ella. Eran cartas largas y amargas, nacidas de una realidad que vosotros conoceis a medias y no podeis, por eso mismo, comprender suficientemente. De la actitud de algunos, realmente estúpida. Al amparo, sin embargo, del Congreso, que terminó con la petición pintoresca de Abraira de declarar traidores a Valle Inclán y la Pardo Bazán, con el consiguiente escándalo y luego del discurso de otro señor donde se hacía responsables a los intelectuales, desde hace cincuenta años, del atraso económico gallego, extendiéndose más tarde esa supuesta responsabilidad, para llegar a la locura, a los poetas de los cancioneros, se realizó con todos los delegados del exterior una especie de Congreso cultural. Tuvimos de nuestro lado la simpatía popular al ser eliminados por los organizadores luego de intentar torpemente dividirnos. Con la entidad “Asociación Gallega de Universitarios, Escritores y Artistas”, (AGUEA), que organizamos, estuvieron las directivas de las grandes sociedades gallegas, entre ellas la del Centro Gallego, de manera bien ostensible. En fin, de todo esto queda una experiencia posiblemente útil para el futuro y la evidencia para todos de la necesidad de revisar actitudes y simpatías. No sabemos hasta ahora cual será el porvenir de las mociones aprobadas, nosotros no conocemos más que el resúmen de las comisiones que estudiaron las ponencias. Por mi parte no tengo noticias de si vino o no alguna de ellas de gente conocida o de entidades de esa. Las nuestras fueron presentadas a través de las delegaciones de Centro América y de Estados Unidos, pues no fuimos invitados. Una de ellas hecha por mí, se refiere a un “Museo circulante de arte gallego” que deberá hacerse ahí, debiendo comprender de modo sistemático desde la prehistoria a nuestros días. Estuvimos presentes a última hora por la presión y amenaza de retirarse todas las delegaciones del exterior y la intervención fundamental de Tobío.
Aparte de todo esto continúo trabajando mucho. Hice con éxito la exposición de E.E.U.U. y expuse el mes pasado en la ciudad de Córdoba, en el Museo Municipal, una serie de óleos que ahora expongo en Buenos Aires. Estos días tambien fuí invitado a participar, por la Academia Nacional de Bellas Artes, en el más alto premio argentino, el “Premio Palanza”, que se distribuye cada dos años y en el que solo participan diez pintores. Aunque no lleve el premio, la sola invitación es, en este ambiente, muy importante. Estoy trabajando además en dos nuevos murales para edificios particulares y tengo aprobados los proyectos para la decoración de un gran Teatro Municipal de esta. Para el Centro Lucense hice unos grandes paneles que están ejecutándose en cerámica con temas populares gallegos, alguno de los cuales gustó tanto a Alvarez Gallego que me encargó uno para La Habana. Me falta uno grande que será un gran cuadro al óleo. Esto es todo. Estoy, como ves, cargado de trabajo y pienso estos meses renunciar al Centro Gallego, sobre todo luego de la actitud de los amigos de ésta, que no sé si tienen o no apoyo de nuestros amigos de ahí. Espero, sin embargo, que antes quede establecida la invitación a que vengáis un grupo de esa a los actos del cincuentenario, pero de esto te ruego no comentes nada por ahora. Para todo esto fué lamentable el fallecimiento de Ferreño, alma de muchas empresas en las que ponía trabajo y entusiasmo y único verdadero colaborador mío en casi todas las culturales.
La revista marcha bien con todas las dificultades de aumento de costo, falta de papel, etc., creciendo en suscriptores. ¿Qué piensan en esa de ella?. Te agradezco enormemente tu colaboración que es importantísima y que los lectores de ésta estiman hondamente. Te ruego solicites de los amigos algunas crónicas del tipo de la de los trajes, de los castillos, de los caballos salvajes, del carnaval, que gustan mucho y son necesarias. No sé los motivos que tienes para sentirte desmoralizado, pero si de algo te sirve lo que por mi parte pueda decirte, pienso que eres el autor, con tus libros, crónicas y noticias, de una de las obras más generosas y útiles que se hayan hecho nunca en Galicia. A tí y a tu ejemplo le debemos todos mucho de lo que hacemos. Creo, sinceramente, que tu caso, en la actualidad, de trabajo noble y desinteresado, es único entre nosotros y pienso que deberías sentirte animado y orgulloso de tu vida y de tu labor.
Al Centro Lucense les aconsejé para que se pusieran en contacto con la Librería Monterrey, para que les organice una biblioteca gallega. Creo que ya lo han hecho. Recibí las notas de mi libro que tu me enviaste y no acabo de saber si el libro interesa o no verdaderamente. Me gustaría, si no te incomoda, me enviases el libro de A. del Castillo sobre el Pórtico de la Gloria, el que hablas en tu crónica del Centro Gallego.
Bueno, dejo esta que al fin te envío, pidiéndote me contestes pronto y recibid Evelina y tú, con el saludo de Maruja y el mío, el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane
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| 1956-09-26 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1956 en 26/09/1956
Vigo 26-set. 1956
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
He recibido tu carta del día 7. Ya estaba extrañado de tan largo silencio, y no sabía a que atribuirlo. Sobre el desarrollo y resultados del Congreso de la Emigración, no supe hasta ahora una sola palabra. Las noticias que tú me das son las primeras que recibo. Desde luego las salidas de tono acerca de Valle Inclán y de la Pardo Bazán, de que me hablas, son realmente estúpidas e incalificables. Yo estoy perdiendo cada vez más el interés por muchas cosas. Llevo una larga temporada afectado por una crisis íntima, y siento un enorme cansancio.
Me alegran profundamente los éxitos de tus exposiciones. Para todos nosotros constituye una gran satisfacción el que hayas sido invitado a participar en el Premio Palanza. Sin embargo, nada de lo que me cuentas sobre tu labor artística me ha causado sorpresa. La madurez a que has llegado y la rigurosa autenticidad de tus creaciones son realidades que hoy nadie puede negar. Precisamente, hace unos días que Maside y yo lo reconocíamos así, en una conversación que sostuvimos.
Comprendo la cantidad de trabajo que pesa sobre tí, y que quieras aliviarte de algo. No obstante, creo que deberás meditar en torno a tu decisión de abandonar el Centro Gallego. Desde luego, si optas por alejarte de él, yo tendría que imitar tu ejemplo. La muerte de Ferreño me ha impresionado vivamente, y coincido contigo en que ha sido una gran pérdida para la labor cultural del Centro.
Y, por cierto, ¿en qué ha quedado la edición de la Obra Completa de Cabanillas? Este me interroga continuamente acerca del particular, y yo no sé que contestarle. ¿No habría posibilidad de que se publicase antes de fin de año? Convendría, porque acaba de cumplir sus 80 años, y porque se halla ya muy viejo y achacoso, y sería un homenaje que se le rindiese antes de su muerte.
¿Podrías hacer que el Centro me enviase un ejemplar, al menos, de la Galería de gallegos ilustres? Lo he pedido repetidas veces, pero inútilmente. Casi todas mis cartas caen en el vacío, sólo me escriben para hacerme encomiendas. Me da la impresión de que la secretaría funciona deficientemente.
Hemos recibido el número de julio de la Revista. Nos ha gustado mucho. Los que la leen, y son bastantes y escogidos, la consideran de gran interés. ¿Quieres advertir que le manden a Celestino de la Vega el número donde se publicó su interviú? Supongo que irás recibiendo todas las colaboraciones que te mando periódicamente. Trataré de enviarte crónicas del tipo que te interesa.
Hace días te remití un ejemplar del libro sobre el Pórtico de la Gloria. Como verás, el texto está en inglés, porque no lo había en castellano.
Supongo que hacia finales de año, embarcará para esa Maiztegui. Pasó un mes conmigo en la playa, y fue feliz. ¿En qué quedó el proyecto de editarle a Dieste el libro de cuentos? ¿Por qué no escribe algunos para añadir a Dos arquivos do trasno y publicamos un volumen enseguida? ¿Por qué no intenta de nuevo el teatro, ya que estamos tan faltos de él en nuestro idioma?
¿Salió el número de agosto de la Revista? Antes me la enviaban por correo aéreo. Pero ahora me llega con un retraso de hasta dos meses.
Nada más por hoy. Muy cariñosos saludos a Maruja, de Evely para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego
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| 1958-02-28 |
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Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1958 en 28/02/1958
[Carta manuscrita]
Vigo 28-feb. 1958
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Por fín recibí una carta tuya, que me produjo gran alegría. Los libros que te envié son un obsequio mío de manera que no tienes porque hablarme de su pago.
Ya sabrás la noticia de la muerte de Pimentel. Murió de un ataque al corazón, y la desgracia nos abrumó a todos. Aprovechando una carta que le escribí a Blanco Amor, contestando a otra suya, le dije que te transmitiese la noticia. Fole me envió el artículo que te adjunto para que te lo hiciese llegar con el ruego de que lo publicases en la revista, ilustrándolo con el dibujo de Souto.
Te acompaño, también, una interviú con Parga Pondal, y cuatro fotos.
Días pasados se casó Mercedes Ruibal con un arquitecto de Vigo, amigo nuestro, y que lo es también de Elena Colmeiro.
Recibí una carta del Centro Gallego, comunicándome la decisión de que se editase aquí la obra completa de Cabanillas. Antes habrá que realizar ciertos trámites para solicitar el correspondiente permiso.
Haz el favor de indicarle a Fernández que considere bajas como receptores de la Revista a Peña Rey y Pimentel por haber fallecido ambos. Fole me dice si le podríais mandar a él la que enviábais a este último, porque tiene mucho interés en coleccionarla. Su dirección es: Ángel Fole –Cine España– Lugo.
El otro día publiqué una nota sobre Grandeza y decadencia del Reino de Galicia, cuyo recorte te remití por correo ordinario. Hoy te mando, también, por el mismo conducto una página de El Progreso dedicada a Pimentel.
La prensa de aquí ha difundido que el primer premio Mourente se le adjudicó a un artículo de Moure Mariño.
Ayer me enseñaron un ejemplar de Carta de Galicia que edita la Casa de América, y ví que en primera plana reproduce un dibujo tuyo.
Me escribió Barbeito dos largas cartas, contestándome a los reproches que le hice por ciertos aspectos de su Guía de Galicia. Dice que en una próxima reedición de la obra, corregirá los motivos que dieron pie a los reproches.
La monografía de tu pintura la solicitan con bastante frecuencia de muy diversos sitios. Observo, además, que varios artistas jóvenes te citan en sus interviús a la prensa, como una figura representativa de la pintura gallega contemporánea.
A García Sabell acaban de elegirlo académico numerario de la Gallega.
Supongo que recibirías el libro de Rof Carballo. Y nada más por el momento.
Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y un cordial abrazo para tí, de
Fdez del Riego
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| 1970-11-14 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 14/11/1970
Buenos Aires, 14 de noviembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Contesto, tarde, tu carta del 28. Clausuré mi exposición de óleos el día 31 de octubre; me fue muy bien, e inauguro el 16 una de estarcidos, y en estos quince días pasados debí hacer unos bocetos para un mural, otro para un objeto con figuras que se realizará en acero inoxidable mate y bronce patinado, encargo de un industrial metalúrgico, y una estampa para fin de año para Ferrocarriles Argentinos y otras. Desde que llegué no hago más que luchar contra el tiempo. De la colectividad, nada. Aparte del éxito de las elecciones del C[entro] Gallego todo lo demás un puro desastre que no merece calificativos. Por mi parte no me queda tiempo para ocuparme de ella y procuro rechazar cualquier compromiso que me aleje de mi trabajo. Colaboro en lo que puedo únicamente con la Federación para cuestiones que puede imaginarte. La vida aquí en Buenos Aires es la normal desde hace tiempo. Hoy es el segundo día de huelga general en toda la república con más del 90 por ciento de paro. Desde nuestras ventanas vemos las locomotoras y vagones de Retiro absolutamente inmóviles. En Tucumán los estudiantes son dueños del centro de la ciudad desde hace dos días, como lo fueron en Córdoba el año pasado. Como se pude ver desde ahí un país “blando” donde es posible que esté surgiendo algo distinto que quizás alcancemos a ver. Los mismos estudiantes que levantaron barricadas el miércoles a la noche, festejaban dos días antes el cuarto campeonato argentino del mundo en boxeo y otros dos días anteriores el Premio Nobel de Química, al mismo tiempo que celebraban en una localidad de la provincia un festival de música “beat” con camisas floreadas, collares hasta la cintura, melenas masculinas, corbatas de todas clases, maxifaldas, minifaldas, colores rojo y violeta, flores y las palabras paz y amor que indignan a mucha gente. Todo esto con las noticias que se destacan ahí de la “hispano-américa” que hay que proteger.
Te agradezco que cuides del catálogo y de la exposición mía de Vigo. La hago por lo que tú supones. Sé que desde mi punto de vista, el de mi pintura, es inútil una exposición mía en esa. Pero en esta ocasión no se trata de esto. De un pintor no se puede ver un cuadro aislado, ni el desarrollo de un tema, sino el despliegue de su obra, de su mundo, la proyección de un pueblo a través de su pintura, de su arte. A mi manera hice prehistoria, Homenaje a la Torre de Hércules; historia, María Pita e tres retratos medievais; folklore, Muiñeira; costumbres campesinas, Figurando recuerdos, etc., en los prólogos de casi todos los álbumes y libros míos me refiero a Galicia y a lo que de gallego hay en ellos. En mi pintura, como en los grabados y dibujos, los temas fueron campesinos, mendigos, personajes de leyenda, etc. Pinté siempre mi recuerdo o el presente que acababa de ver, un pasado solamente de hacía días o meses. Pinté o dibujé la noticia venida de Galicia, publicada en un periódico cualquiera, en 1940, 1948, o en 1950. Son cuarenta años y centenares de obras pintadas, grabadas, etc., que no van a poder verse en unos pocos cuadros y grabados. Todo esto además independientemente de todo cuanto pinté en paredes de edificios con temas de trabajos campesinos. Aquí y en San Juan, bien lejos de Galicia, lo recuerdo en el primer poema de Na brétema, Santiago y todo lo que llevo escrito sobre Galicia, malo, bueno, regular, libros, artículos, éstos últimos pasan del millas. Todo esto no evita que Torres me trate como un “americano” cuando voy a verle, y que Grandío, por ejemplo, divulgue con la intención que te puedes imaginar, que nací en Buenos Aires, que no soy gallego... Bueno, no te voy a describir mi resentimiento y mis decepciones. Tengo, es verdad, muchas otras satisfacciones que me obligan a continuar trabajando como siempre, leal, además, a mi generación.
Recibí la fotocopia de Galicia Turística. Y siento la situación porque pasas en cuanto a los problemas de Sargadelos con la burocracia y con algo más que ésta. Creo que te escribí que el Ing. Díaz vino entusiasmado con Sargadelos y estos días vino a casa la persona de El Grove, de la Federación, que estuvo en El Castro con Montero y Lueiro. También viene entusiasmado del Museo. Lueiro me escribió unas letras en una de las tarjetas de Maside que envió por correo.
Esto es todo por hoy. No es muy interesante, pero a uno no se le ocurre nada con la huelga. Saludos para todos, para los Dieste y Mincho si lo ves, para todos los del Castro, y Mimina, Xosé y tú recibid el fuerte abrazo de:
Seoane
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| 1972-02-14 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 14/02/1972
14.2.72
Sr. Don Luis Seoane
Bs. Aires
Querido Luis:
Recibo tu carta del 7 cte., depositada el 8. Anteriormente había recibido las del 17 y 29 de enero último, que por muchas razones retrasé su contestación. Hay muchas cosas que no andan bien en mi vida y se suman a sinsabores entre los que conté la Junta de Socios celebrada aquí el día 8 último (de la que te envío el orden del día a tratar que propuse y cuya certificación del acta en que se tomó el acuerdo te la envían directamente desde el Castro). Tuve un viaje a Santiago en razón de la salud de Mimina: la incorporación del abogado de momento ocupa más trabajo mientras no se incorpore a la problemática de la empresa.
No sé por dónde empezar. Me alegra, naturalmente, recibir tus cartas y con información de muchas cosas que por aquí están más lejos que las estrellas: Lorenzo Varela, Cuadrado, cine, cafés-concerts, etc. Pero muchas otras cosas que dices no me sirven de tranquilizantes junto con los que tomo en cápsulas y comprimidos. Los ataques e insultos que te ves obligado a dirigirme en ellas, y algunas otras especies que no sé si merezco o no me hacen dudar de si tiene algún sentido la tarea que cumplo y hacia que la cumplo: “... fuiste o debiste haber sido un niño mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión”; “... interpretación gratuita...”; “... trangallada...” etc. ¿No será mejor que me dedique a algo distinto para no dar lugar a tales interpretaciones?
Me ofende que se pueda pensar que si digo algo lo digo para arrogarme algún favor. En todo caso sería al Centro Lucense al que le hacía el favor al hacerle sugestión al Ing[eniero] Díaz sobre tu colaboración y mi carta no dejaba lugar a dudas que si citaba esto era para destacar el aprecio que le tengo yo a este hombre. Está visto que el ingeniero Díaz tendría menos memoria que yo si no recuerda lo que yo afirmaba en la carta.
Al día siguiente de conocernos en la biblioteca del Centro Gallego donde se exponían las cerámicas (diciembre de 1955) él fue a buscarme en su automóvil al H[otel] Colón para que viese su obra de Olivos, incluidas las canchas de bolos, etc. Empleamos una larga tarde en ello. Él quería que yo le hiciese una chimenea (lareira) y que le proyectase otras cosas para lo que iba a ser lo de Belgrano, por donde pasamos a la vuelta, y en donde en esos momentos solo había demoliciones internas (un croquis con medidas y con una nota de su puño y letra me lo envió, luego, al Castro, y allí está en una carpeta de la época). Él entonces no te conocía a ti personalmente, y en beneficio del Centro Lucense, naturalmente, le hablé de que nadie mejor que tú le podrías orientar en lo que él quería, y yo me disculpé pues me era imposible hacer nada y tampoco tenía sentido.
Pileta – Me parece bien por su sentido y por todo el denominarla Pila do Xunco, pero ten en cuenta que pila habría que ponerlo en gallego: pía, palabra que se conserva intacta aquí tanto en la bautismal como en la de abrevar animales o salarlos, así como en la acepción opuesta, igual que en castellano: pía de leña, PÍA DO XUNCO, creo que no estaría mal. Espero tus dibujos para ella, si es posible no mucho más allá de mediados de abril. En el croquis te iban las medidas internas y la forma. Considérale medio metro menos al decorado de las paredes porque la parte alta está ocupada por los traga-olas.
Corredor Matheos.– Olvídate ya de que el Maside haga eso. No me es cómodo preocuparme del Museo y no lo haré si en tu ausencia no tengo una garantía de que lo que haga ha de estar aceptado por ti te guste o no te guste, como todos los hijos de vecinos tenemos que aceptar lo que hacen las personas en que delegamos. Mi cabeza no está para más problemas y tú tienes reacciones que a esa cabeza mía no le parecen lógicas, y por una cosa nimia se puede echar a rodar una obra tan importante. Parece ser que no soy yo solo que ve esa agresividad tuya está bastante al margen de la admiración que por tu obra se te tiene. Agresividad injusta porque no es cierto que ahí solo hayas contribuido en colectivas de carácter político; yo ya recuerdo por lo menos dos, una de ellas en Witcom creo que para lo del Palanza, y nada se gana con que te olvides de que fuiste tú quien habló de llevar lo de serigrafía a la Sala del Maside. Y para que tengas tu archivo más completo te mando una serocopia de una carta tuya que se ve te falta, y etc.
TOMÁS MARIÑO.– Trataré de ver eso. A BLANCO AMOR lo nombraron académico. Me envió su novela para ilustrar. A ALBERTO VILANOVA Y A ALBERTI les envié tus Figuraciós. (Siguen gustando mucho y sé de varias personas que las coleccionan).
Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja, vuestro
[Díaz Pardo]
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| 1972-07-27 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 27/07/1972
Buenos Aires, 27 de julio de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Contesto la tuya del 18/VIII que llegó aproximadamente cuando remitía una mía contestándote a dos o tres cartas atrasadas. Efectivamente, Maruja está a tratamiento médico con motivo de una afección a la columna, pero se encuentra ya mucho mejor. Creo que la única persona que le escribió sobre ello fue a Antonia no sé si a alguien más, precisamente porque nos habíamos propuesto no alarmar a los amigos con noticias de este tipo. La realidad es que, aparte mi correspondencia contigo no escribimos, cuando regresamos, a nadie durante los primeros meses, porque tanto Maruja como yo volvíamos enfermos de distinta manera, sin ánimos ninguno para nada, y, ahora se puede decir, en el caso de ella con fuertes dolores que callaba pero que venía sufriendo desde La Coruña. Para la exposición de Clavé creo que sería interesante que viniese a Galicia algún crítico catalán como Santos Torroella o Alberto del Castillo, aparte de que pronunciase una conferencia Castro Arines. Es importante la salida de Cataluña de Clavé y sus trabajos de escenografía e ilustración a su llegada a Francia en la que tiene mucho que ver su formación barcelonesa. Trataré de escribir a Castro Arines, como me pides, por la conferencia, pero creo que basta con que tú le hables. Me alegro mucho que con Álvaro Gil hubieses conseguido la calificación de conjunto histórico artístico para Sargadelos. En cuanto a los miembros para el Patronato del Museo Carlos Maside que propuse a Álvaro, naturalmente que se trata de amigos, una reunión o asociación de amigos, como tú dices, pues no otra cosa son sino en general amigos los que tienen iguales o parecidas preocupaciones, y, en este caso, amigos, muy amigos algunos, y las únicas gentes que en Galicia vienen luchando por sus cuestiones culturales con un tesón que no tuvo igual en cualquier otro grupo de amigos. Por otra parte se trata de un grupo de personas que propuse se juntasen para ayudar a trabajar por un museo realizado también por amigos. Tu no olvides que soy abogado y el poco tiempo que ejercí la profesión no lo hice tan mal. Sé lo que es un Patronato, reunión, en su acepción primera, de patrones, pero no conozco como es natural, no me preocupó nunca, su reglamentación española ni de ninguna parte, no la conocía nunca, creo, ni antes ni ahora, pero para eso solo basta con preocuparse por conocerla y si uno, por el motivo que sea, no quiere sujetarse a ella sobran figuras legales a que recurrir para no desnaturalizar el origen, en este caso del Museo. Si no sobran, siempre existen formas legales de garantizar un deseo honesto. De manera que cuando regrese, dentro de unos meses, estudiaremos juntos esta cuestión.
En mi carta última te contestaba sobre la publicación de un cuaderno, podría ser el segundo del Laboratorio de Formas, te enviaría de aquí la presentación gráfica, con el material de la Exposición del Libro. Te enviaría además una nota, como te decía en mi anterior, sobre la primera exposición del libro gallego efectuada en Buenos Aires, hace casi ya treinta años, y sobre el libro gallego en la Argentina y en el Uruguay con los antecedentes de fin de siglo en Cuba.
No sabes cuánto me interesa lo que me dices sobre la Escuela Libre de Cerámica. Pienso referirme a ella estos días en Montevideo, donde el Patronato de Cultura Galega me otorga la Vieira de Plata, algo que acepté, pues significa una respuesta, que agradezco, a la villanía cometida conmigo por el grupo de Buenos Aires el año pasado, que tú conoces en la que participó Flores, que ahora imita el título de uno de tus libros para una sección sin interés alguno que publica en la revista del C[entro] Gallego, “Cousas de calquer rueiro”. Es muy interesante que la Escuela se convierta en un centro internacional de aprendizaje cerámico.
Te envío los dibujos para el color de las ilustraciones a las farsas de Blanco Amor. Se trata de una especie de remiendos. Estos dibujos serán para siempre y para mí dibujos remendados donde va a sobrar un negro puesto originalmente con otro propósito. Ahí van.
Te ruego me envíes el suplemento literario de Informaciones sobre poesía gallega. No lo conozco. Tú sabes que las gentes suelen no enviar estas cosas, a mí también me ocurre eso, porque suponen que alguien lo hace y que tampoco ocurre generalmente nunca. De modo que por favor enviarme una fotocopia. Creo que te contesté a todas las cuestiones de que me hablas. Ahora me debes la respuesta a dos cartas. Contéstame a ellas. Un gran abrazo de Maruja y mío.
Seoane
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| 1976-03-17 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa, correccións manuscritas e co membrete:] EDUARDO BLANCO-AMOR.
Transcripción da Carta de Blanco Amor a Seoane. 1976 en 17/03/1976
Ourense, 17-III-1976
Querido Luis:
Acaba de chegarme a tua carta. Moitas gracia polos teus fraternáis parabéns. O Premio honróume moito máis do que poidera agardar, polo seu valor moral, nada menos que a carón de don Ramón Otero, e tamén polo seu valor económico que me priva das xa adiantadas angurias que me causaba a miña vellez, cun pé na ancianidade. Polo menos, estóu a coberto de indispensábele.
O teu cadro chegóu a tempo e puñémolo no sitio que merece. A Expo é unha pequena mostra antolóxica e foi un éisito espeitacular. Houbo un incidente que me magóu a ledicia diste xesto de tan limpa solidaridade. O refugallo (pois púxenlle como condición a Laxeiro que no[n] se invitase máis que aos meus amigos personaes ou aos que il invitase) para non quedar fora, montóu unha maniobra saboteadora tripulada por Huete, Quessada e o analfabeto de Manzano. Mandaron rapaces a que recollesen firmas polas casas. Por enriba de todo iste noxo, os ourensáns Virxil[i]o, Prego, Baltar e Buciños mandaron cousas de verdadeira calidade, rebaixando os prezos para facilitar a venda. O pior de todo iso é que a xente apúxolle a maniobra aos ideólogos “progres”, i eu sei de certo que non é verdade. Foi unha fazaña de piollosos e despeitados que quixeron quedar ben sin gastar nada, botándolle a culpa ao “estado capitalista”; o mesmo estado do que munxiron becas, subvencións e forzaron vendas –auntamentos, diputacións, etc– e fixeron ben, xa que o diñeiro é dos contribuintes e nos dos caciques feixistas; máis non era do caso que a corda crebase polo máis delgado e que me puñesen a min por “chivo expiatorio”, precisamente a min que fixen o que puden no seu favor, dende artigos, presentacións in vivo e nos catalogos, até cobrarlle unha conta de 80.000 pesetas, do ano 1969, cando andaban langreando de fame, menos o Quessada que foi millonario precoz. En fin, unha náusea...
As vendas van adispacio, pois iste país está pasando por unha crisis sin precedentes no que vai do século, asegún me dixo Prados Arrarte; é de tal feitío e fondura que nin a Oposición se atreve a denunciala nos seus verdadeiros termos. Con todo, xa se venderon algúns e hai perspeitivas de que salian a maoría. Xa che contarei. O Patiño, de Librouro, mandouche algúns catálogos.
Como aneidota aparte, mándoche a carta que lle escribín aos lambóns do Centro Galego. Contestoume o Presidente dicindo: “Yo vuelo muy alto y le invito a Vd. a que me siga”. É curioso até que punto aparva á xente en canto se ven na Direutiva, como si foran presidentes do país.
Escríbolle, e mándolle todas istas cousas ao Nuñez Bua, sin que acerte a comprender por qué non me contesta. Todo saliu dunha carta sua na que me apuña que eu non tiña respeto aos vellos galeguistas. E non hai modo de qué me acrare en que consiste tal irreverencia. A ver si tí tés máis sorte e cho dice.
Estóu agardando a que a situación arxentina millore o mínimo para facer o meu viaxe. Teño medo que xa non me cheguen os anos para volver, con certa disposición para gozalo a ise país que tanto quero e ao que, no fondo, débolle coasi todo o que son. Dixen nun reportaxe de fai uns días: “Mi vida intelectual resulta impensable de todo punto sin mi vida en la Argentina, sin el efecto automático de modelación que ejerció sobre mi espíritu, la ciudad de Buenos Aires”.
Escribe de vez en cando. Unha moi aperta moi agarimosa do voso vello e fidel amigo
Eduardo
Mentras non atopo unha casa, vivo en Hotel Miño. Ourense
[Anexo.]
[Carta mecanografada co membrete:] EDUARDO BLANCO-AMOR.
Orense 4 de febrero de 1976
Señor Presidente del Centro Gallego
Buenos Aires
De mi consideración:
Le envío a Vd, con mucho gusto, el adjunto recorte. Las noticias que contiene son el resultado paradojal de la política de abandono, descrédito e incluso calumnia que durante diez años ha seguido la fracción política de la que la actual junta directiva forma parte. Empezó con la condena al hambre cuando Virginia Castelao, Prada y otros pidieron para mi, enfermo aun de una grave enfermedad, el mendrugo de ayuda que significaba la representación de esa querida entidad en Galicia, haciéndola recaer sobre la misma persona nombrada por el señor Mourente. Siguió con la violación de correspondencia del archivo mostrando cartas mías a los señores Fernández Armesto y siguió con mi proscripción total de la columna de la revista durante todo ese plazo, en los momentos de mis éxitos literarios que no eran sólo personales, sino de Galicia y de modo muy significativo de la colonia y del Centro Gallego de Buenos Aires en cuyo ámbito me formé y actué prácticamente durante toda mi vida. El resultado también paradojal de la proscripción de los intelectuales gallegos, por determinación de esa política, llevó a la colonia al escándalo que significa tener por máximo representante –con todos mis respetos al escritor– a alguien totalmente ajeno por origen, por formación y por apellido a nuestra estirpe gallega.
Ya sé que de todo ello hay un culpable con nombre y apellido, sujeto turbio y sin escrúpulos al cual el Centro se entregó porque “aportaba avisos”, según carta que tengo de un “direutivo” de mente estrictamente comercial.
Perdone Vd. el tono amargo de esta carta, pero me creo con derecho a ello en el instante en que mi país acaba de consagrarme con un premio y nada menos que al lado de nuestro gran don Ramón, no solo con su cuantía y duración económica, sino por la resonancia jubilosa que está alcanzando en todo el país español, desde la televisión a los artículos de prensa, además de las manifestaciones personales en forma de centenares de telegramas y cartas; y puede Vd. creerme que sólo una cosa empaña estos momentos de alegría: no poder nombrar a ese Centro que fue mi hogar espiritual durante tantos años y del que solo recibi negativas y ultrajes cuando más necesitaba su apoyo.
Saluda a Vd. atentamente
E. Blanco Amor
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| 1976-07-13 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 13/07/1976
Buenos Aires, 13 de Julio de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Perdóname este retraso en contestarte. Tengo recibidas dos cartas tuyas a las que no respondí, habiendo recibido con ellas los recortes referidos al Pedrón de Ouro, fotocopias del juicio con Rey y antecedentes de la delegación española a la Bienal de Venecia, terminando, en cuanto a ésta, sin saber de qué se trataba. Te agradezco mucho estos envíos. Estuve trabajando muy intensamente para la exposición que inauguro el día 27, suponiendo que, dadas las circunstancias por que atravesamos, no ocurrirá nada. Parodiando a Hemingway en aquel título París es una fiesta, Buenos Aires es un duelo, y a todos nos alcanza el dolor. Dejemos esto. Me alegré mucho de las notas que escribieron sobre ti con motivo del Pedrón de Ouro, son muy merecidas y no hay tales disparates en las de Garcés y García Bayón. Me hubiese gustado estar en el acto de entrega del premio. De todo lo que me dices de González López no me sorprende, en cuanto a alianzas y amistades no tuvo nunca demasiados escrúpulos, pero en lo referente al discurso de ingreso de Martínez Risco en la Academia de Jurisprudencia también me parece natural. Siento que sin quererlo tengas tantas veces que darme la razón en cuanto a mi juicio sobre algunas personas dadas las causas que la originan. Te llevo diez años y por mi actuación cuando tú eras un adolescente aprendí a conocer a las gentes que se destacaban en Galicia por uno u otro motivo. Creo que podría añadir que un núcleo de amigos que pretendíamos igual futuro para el país, algunos muertos, teníamos juzgado a la generación que nos precedía y aún conociendo la definición del político de Nietzsche que es algo así, “el hombre de ideas cortas y manos largas”, en el caso de algunos gallegos las manos les habían crecido desmesuradamente y en esto de las manos no incluye a Martínez Risco.
En cuanto a la Bienal de Venecia no sé por qué os molestasteis en llamarme por teléfono si de todas maneras ibas a resolverlo a tu gusto. Cuando opiné que no había nada para enviar es porque considero que las dos litografías de Souto que llevé para el Museo no representan en absoluto la obra enorme que él realizó en cuanto a la guerra con sus óleos diseminados por el mundo y que menciona el poema de Ensor y los elogios de la gran crítica europea aparte de la española, comprendiéndose en ésta un espléndido trabajo de León Felipe. Fue el pintor que más trabajó, se pueden contar más de mil dibujos y tintas hechos con el tema de la guerra. Yo tengo un álbum de dibujos extraordinarios de él que algún día pienso reeditar. En cuanto a la obra de Castelao no se deben enviar a una Bienal de Arte reproducciones. No significan nada desde el punto de vista artístico como tú sabes tan bien como yo y los originales no se sabe, yo al menos no lo sé, donde están. Su tamaño son algo más del doble por lo que me dijo una vez Castelao y supe por Gori Muñoz en Buenos Aires que participó en su edición. Y en cuanto a mi afiche me alegro que no lo hubieses encontrado en el Museo. Creo que jamás estuvo, yo por lo menos no lo doné y mucho menos como tú supones se lo presté a nadie. Nunca dispuse por mi cuenta de nada del Museo para prestárselo a nadie. De las otras cosas que hice aquí tengo muy pocas y tampoco significan mucho desde el punto de vista artístico. Ahí pueden lucirse catalanes, y madrileños pues fueron guardando todo, por lo que sé de Eduardo Vicente, Morales, Mateos, etc.
Ese afiche mío no posee otro mérito que su carácter documental. Yo lo tengo aquí como dos de los de Castelao de entonces y algún día volverán a Galicia, lo mismo que la iconografía que Maside me fue enviando antes de morir, alguna de la cual fui publicando en Galicia Emigrante.
Este año, directivos del Centro Gallego, volvieron a insistir para que aceptase la presidencia de la sección cultural prometiéndome toda clase de apoyo. La sección está en contra de Valentín Fernández que, por otra parte, parece que quiere fundar un partido político en Galicia. (Esto nos faltaba…!) Naturalmente, no acepté. Sólo cuenta lo que pueda hacer cada uno de nosotros, aunque por mi parte pueda muy poco. Para cuando vuelva tengo, desde luego, algunos proyectos personales, que pienso pueden ser interesantes y, naturalmente, sólo referidos a Galicia.
De aquí no puedo contarte nada. Creo que ahí lo sabéis todo. Hay mucha gente de aquí por Europa y América. A Camilo no lo vi últimamente creo que te dije que está entusiasmado con lo que hace piensa que le será muy útil. Te envío una tarjeta de invitación de una señora o señorita, Julia Solanas, casi desconocida hasta ahora en Buenos Aires, pero que ya mereció ser aceptada por el Museo Carlos Mazide. ¿Qué sabes de esto y quien aceptó su obra?
Esto es todo por hoy. Estamos Maruja y yo deshechos y resignados. Por mi parte continúo con fallas de salud y es probable que tenga que operarme después de la exposición. No me preocupa. Desde luego no me gusta pero no pienso en ello. Entre otros achaques me sobra ácido úrico y me falta potasio.
Maruja y yo os enviamos un gran abrazo a Mimina, los tuyos y a ti.
Seoane
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