| 1962-11-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Queridos Luis y Maruja:
Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y
Rafael
Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...
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| 1968-08-31 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968 en 31/08/1968
Buenos Aires, 31 de agosto de 1968
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibimos la carta de Maiztegui, la de Mimina y tus cuatro letras escritas con los dedos lesionados. Lamentamos el accidente y quizás esto y tu trabajo expliquen tu silencio de tanto tiempo. Por aquí estuvo unos días Celso Emilio Ferreiro, que no dejó demasiada buena impresión. Estuvo conmigo dos veces, vio unos momentos a Varela, no cumplió a última hora con la gente de la Federación, marchó sin despedirse de nadie, luego de unas conferencias muy grises. Lo único importante para él fue reunirse con sus amigos de infancia de Celanova y beber, beber… Parece que en Caracas no hay vino. De todas maneras hay que defenderlo. Llegó estos días M[éndez] Ferrín. Estuve con él. Muy bien en general. Creo que puede ser muy útil aún cuando su intervención más importante sea en los inefables Juegos Florales. El 31 se entregan los premios. Te escribiré sobre todo esto. Por mi parte acabo de cometer una pequeña traición a mí mismo. Acepté ser académico de número en la Academia Nacional de Bellas Artes de aquí. Lo hice pensando en Galicia, en la Academia Gallega, en donde jamás fui propuesto para correspondiente, como tampoco Espasandín, Baltar, Varela y Cuadrado y en cambio lo son Valentín Fernández, Estévez, Molinari… Casi veinte años dirigiendo Galicia, habiendo editado unos 100 volúmenes de autores gallegos, publicando tres libros de poemas en gallego, una decena de álbumes de dibujos y grabados con temas gallegos. Pintando una gran cantidad de cuadros también con asuntos gallegos, o casi todos, redactadas casi mil crónicas sobre cuestiones gallegas para la Audición Galicia Emigrante, haber dirigido Galicia Emigrante revista, etc., no me sirvió para nada en cuanto a los académicos gallegos… En cambio, mis exposiciones aquí, sin negar mi galleguidad, sirvió para que me designasen. Acepté por un acto de rencor, porque iba resultando tanto yo como los amigos a que antes me refería, sólo los que reciben las bofetadas, que hasta no llegan a merecer el saludo de despedida de C. E. Ferreiro, perseguido en Caracas por los mismos que él ayudó, según sabemos, en años que no podemos olvidar. Bueno, perdóname este desahogo. Pero toda paciencia tiene su límite. Estaremos en octubre o quizás más tarde, en noviembre, en esa. Te tendré al corriente. Terminé con mucho éxito las dos exposiciones, con un éxito que da vergüenza, la retrospectiva y la de grabados. Ahora tengo nuevas propuestas para Alemania pero trabajaré ahí al mismo tiempo que para Sargadelos. Creo que puedo hacer algo útil. No te olvides del envío de las jarras de Sofovich, Lipa Burd y Enrique Goldstein. Las esperan con impaciencia.
Un gran abrazo para Mimina, para ti y para todos de:
Seoane
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| 1970-11-14 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 14/11/1970
Buenos Aires, 14 de noviembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Contesto, tarde, tu carta del 28. Clausuré mi exposición de óleos el día 31 de octubre; me fue muy bien, e inauguro el 16 una de estarcidos, y en estos quince días pasados debí hacer unos bocetos para un mural, otro para un objeto con figuras que se realizará en acero inoxidable mate y bronce patinado, encargo de un industrial metalúrgico, y una estampa para fin de año para Ferrocarriles Argentinos y otras. Desde que llegué no hago más que luchar contra el tiempo. De la colectividad, nada. Aparte del éxito de las elecciones del C[entro] Gallego todo lo demás un puro desastre que no merece calificativos. Por mi parte no me queda tiempo para ocuparme de ella y procuro rechazar cualquier compromiso que me aleje de mi trabajo. Colaboro en lo que puedo únicamente con la Federación para cuestiones que puede imaginarte. La vida aquí en Buenos Aires es la normal desde hace tiempo. Hoy es el segundo día de huelga general en toda la república con más del 90 por ciento de paro. Desde nuestras ventanas vemos las locomotoras y vagones de Retiro absolutamente inmóviles. En Tucumán los estudiantes son dueños del centro de la ciudad desde hace dos días, como lo fueron en Córdoba el año pasado. Como se pude ver desde ahí un país “blando” donde es posible que esté surgiendo algo distinto que quizás alcancemos a ver. Los mismos estudiantes que levantaron barricadas el miércoles a la noche, festejaban dos días antes el cuarto campeonato argentino del mundo en boxeo y otros dos días anteriores el Premio Nobel de Química, al mismo tiempo que celebraban en una localidad de la provincia un festival de música “beat” con camisas floreadas, collares hasta la cintura, melenas masculinas, corbatas de todas clases, maxifaldas, minifaldas, colores rojo y violeta, flores y las palabras paz y amor que indignan a mucha gente. Todo esto con las noticias que se destacan ahí de la “hispano-américa” que hay que proteger.
Te agradezco que cuides del catálogo y de la exposición mía de Vigo. La hago por lo que tú supones. Sé que desde mi punto de vista, el de mi pintura, es inútil una exposición mía en esa. Pero en esta ocasión no se trata de esto. De un pintor no se puede ver un cuadro aislado, ni el desarrollo de un tema, sino el despliegue de su obra, de su mundo, la proyección de un pueblo a través de su pintura, de su arte. A mi manera hice prehistoria, Homenaje a la Torre de Hércules; historia, María Pita e tres retratos medievais; folklore, Muiñeira; costumbres campesinas, Figurando recuerdos, etc., en los prólogos de casi todos los álbumes y libros míos me refiero a Galicia y a lo que de gallego hay en ellos. En mi pintura, como en los grabados y dibujos, los temas fueron campesinos, mendigos, personajes de leyenda, etc. Pinté siempre mi recuerdo o el presente que acababa de ver, un pasado solamente de hacía días o meses. Pinté o dibujé la noticia venida de Galicia, publicada en un periódico cualquiera, en 1940, 1948, o en 1950. Son cuarenta años y centenares de obras pintadas, grabadas, etc., que no van a poder verse en unos pocos cuadros y grabados. Todo esto además independientemente de todo cuanto pinté en paredes de edificios con temas de trabajos campesinos. Aquí y en San Juan, bien lejos de Galicia, lo recuerdo en el primer poema de Na brétema, Santiago y todo lo que llevo escrito sobre Galicia, malo, bueno, regular, libros, artículos, éstos últimos pasan del millas. Todo esto no evita que Torres me trate como un “americano” cuando voy a verle, y que Grandío, por ejemplo, divulgue con la intención que te puedes imaginar, que nací en Buenos Aires, que no soy gallego... Bueno, no te voy a describir mi resentimiento y mis decepciones. Tengo, es verdad, muchas otras satisfacciones que me obligan a continuar trabajando como siempre, leal, además, a mi generación.
Recibí la fotocopia de Galicia Turística. Y siento la situación porque pasas en cuanto a los problemas de Sargadelos con la burocracia y con algo más que ésta. Creo que te escribí que el Ing. Díaz vino entusiasmado con Sargadelos y estos días vino a casa la persona de El Grove, de la Federación, que estuvo en El Castro con Montero y Lueiro. También viene entusiasmado del Museo. Lueiro me escribió unas letras en una de las tarjetas de Maside que envió por correo.
Esto es todo por hoy. No es muy interesante, pero a uno no se le ocurre nada con la huelga. Saludos para todos, para los Dieste y Mincho si lo ves, para todos los del Castro, y Mimina, Xosé y tú recibid el fuerte abrazo de:
Seoane
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| 1972-02-14 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 14/02/1972
14.2.72
Sr. Don Luis Seoane
Bs. Aires
Querido Luis:
Recibo tu carta del 7 cte., depositada el 8. Anteriormente había recibido las del 17 y 29 de enero último, que por muchas razones retrasé su contestación. Hay muchas cosas que no andan bien en mi vida y se suman a sinsabores entre los que conté la Junta de Socios celebrada aquí el día 8 último (de la que te envío el orden del día a tratar que propuse y cuya certificación del acta en que se tomó el acuerdo te la envían directamente desde el Castro). Tuve un viaje a Santiago en razón de la salud de Mimina: la incorporación del abogado de momento ocupa más trabajo mientras no se incorpore a la problemática de la empresa.
No sé por dónde empezar. Me alegra, naturalmente, recibir tus cartas y con información de muchas cosas que por aquí están más lejos que las estrellas: Lorenzo Varela, Cuadrado, cine, cafés-concerts, etc. Pero muchas otras cosas que dices no me sirven de tranquilizantes junto con los que tomo en cápsulas y comprimidos. Los ataques e insultos que te ves obligado a dirigirme en ellas, y algunas otras especies que no sé si merezco o no me hacen dudar de si tiene algún sentido la tarea que cumplo y hacia que la cumplo: “... fuiste o debiste haber sido un niño mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión”; “... interpretación gratuita...”; “... trangallada...” etc. ¿No será mejor que me dedique a algo distinto para no dar lugar a tales interpretaciones?
Me ofende que se pueda pensar que si digo algo lo digo para arrogarme algún favor. En todo caso sería al Centro Lucense al que le hacía el favor al hacerle sugestión al Ing[eniero] Díaz sobre tu colaboración y mi carta no dejaba lugar a dudas que si citaba esto era para destacar el aprecio que le tengo yo a este hombre. Está visto que el ingeniero Díaz tendría menos memoria que yo si no recuerda lo que yo afirmaba en la carta.
Al día siguiente de conocernos en la biblioteca del Centro Gallego donde se exponían las cerámicas (diciembre de 1955) él fue a buscarme en su automóvil al H[otel] Colón para que viese su obra de Olivos, incluidas las canchas de bolos, etc. Empleamos una larga tarde en ello. Él quería que yo le hiciese una chimenea (lareira) y que le proyectase otras cosas para lo que iba a ser lo de Belgrano, por donde pasamos a la vuelta, y en donde en esos momentos solo había demoliciones internas (un croquis con medidas y con una nota de su puño y letra me lo envió, luego, al Castro, y allí está en una carpeta de la época). Él entonces no te conocía a ti personalmente, y en beneficio del Centro Lucense, naturalmente, le hablé de que nadie mejor que tú le podrías orientar en lo que él quería, y yo me disculpé pues me era imposible hacer nada y tampoco tenía sentido.
Pileta – Me parece bien por su sentido y por todo el denominarla Pila do Xunco, pero ten en cuenta que pila habría que ponerlo en gallego: pía, palabra que se conserva intacta aquí tanto en la bautismal como en la de abrevar animales o salarlos, así como en la acepción opuesta, igual que en castellano: pía de leña, PÍA DO XUNCO, creo que no estaría mal. Espero tus dibujos para ella, si es posible no mucho más allá de mediados de abril. En el croquis te iban las medidas internas y la forma. Considérale medio metro menos al decorado de las paredes porque la parte alta está ocupada por los traga-olas.
Corredor Matheos.– Olvídate ya de que el Maside haga eso. No me es cómodo preocuparme del Museo y no lo haré si en tu ausencia no tengo una garantía de que lo que haga ha de estar aceptado por ti te guste o no te guste, como todos los hijos de vecinos tenemos que aceptar lo que hacen las personas en que delegamos. Mi cabeza no está para más problemas y tú tienes reacciones que a esa cabeza mía no le parecen lógicas, y por una cosa nimia se puede echar a rodar una obra tan importante. Parece ser que no soy yo solo que ve esa agresividad tuya está bastante al margen de la admiración que por tu obra se te tiene. Agresividad injusta porque no es cierto que ahí solo hayas contribuido en colectivas de carácter político; yo ya recuerdo por lo menos dos, una de ellas en Witcom creo que para lo del Palanza, y nada se gana con que te olvides de que fuiste tú quien habló de llevar lo de serigrafía a la Sala del Maside. Y para que tengas tu archivo más completo te mando una serocopia de una carta tuya que se ve te falta, y etc.
TOMÁS MARIÑO.– Trataré de ver eso. A BLANCO AMOR lo nombraron académico. Me envió su novela para ilustrar. A ALBERTO VILANOVA Y A ALBERTI les envié tus Figuraciós. (Siguen gustando mucho y sé de varias personas que las coleccionan).
Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja, vuestro
[Díaz Pardo]
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| 1974-05-10 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 10/05/1974
Buenos Aires, 10 de Mayo de 1974
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí tus cartas del 23 y 27 de abril que contesto hoy mismo al acabar de llegar, anteayer, la última que se cruzó con la mía. En la del 23 me enviabas copia de la minuta que ibais a presentar en la Asamblea del Castro con la que estoy totalmente de acuerdo. En cuanto a la parte de biblioteca de que me desprendo no es útil para la Escuela de Cerámica, pues se trata de los libros de narraciones, novelas, etc., que no tienen nada que ver con el arte. Me quedaré con los de arte, que constituyen una cantidad muy importante y muy valiosa, pues tengo muchos libros agotados que se buscan, los de poesía, los referidos a España y los gallegos. Calculo que me quedarán unos tres mil aproximadamente, quizás algo más. Los que me deshago de ellos los dono a una biblioteca de Tierra del Fuego fundada por un cuñado de William Shand. Te agradezco mucho de todas maneras tu proposición de compra.
Me alegro que le den el “Pedrón” a Álvaro Gil. Se lo merece. Es sin embargo curioso que hubiesen tardado tanto en otorgárselo. Quizás sea porque la labor útil y silenciosa que vino realizando parezca menor por esto mismo que la verbalista de otros. En cuanto a los grabados de Barcelona espera que exponga primero en esa ciudad que trataré de hacer tan pronto vuelva a España que supongo será a fines de este año o principios del que viene. Entonces quizás no deje grabados, sino dibujos. Pensamos quedarnos a vivir una temporada en Madrid, si podemos, antes de la exposición mía que tengo proyectada para Mayo del 75, alquilaremos un departamento como hicimos otras veces y pintaré en él, pero en contacto con la gente de esa ciudad. No haré como en la última exposición, volverme a La Coruña abandonándola. Creo que me fue bien de pura casualidad. Después trataré de exponer en Barcelona en el otoño o invierno de ese año. Quiero hacer una buena exposición.
Contesto ahora a la tuya del 27. Lamento que Lobato hubiese votado en contra de la minuta presentada por vosotros. Es muy curioso que tanto Rey, con quien mucho hemos hablado sobre el Museo, y Nogueira, hubiesen creído que éramos tan estúpidos como para solicitar de nuestros amigos la cesión de obras en beneficio de una empresa industrial, por mucho que simpatizásemos con ésta o aunque la hubieses fundado tú, como es el caso. Por otra parte me alegro que se vislumbre una posible solución para el pleito y me parece que la que anuncias es quizás la mejor que pueda acordarse, por otra parte uniría en el nombre, para el conocimiento general de las gentes y el futuro, a dos grandes empresas que, aunque tuviesen el mismo origen y la misma dirección, su separación actual necesita permanente explicación.
Por aquí como siempre. No hay más novedades que las que puedes leer en los diarios. En todo caso en el orden económico es una realidad que se están abriendo mercados importantes en el exterior. Creo que es mejor la política exterior que la interior. En el orden cultural continúa Buenos Aires desplegando su actividad habitual. De la colectividad no sé nada. Me envían de vez en cuando algún emisario para que vuelva a colaborar en determinadas cuestiones pero yo continúo negándome y rogándoles que no se acuerden de mí para nada.
Quiero rogarte que no te olvides que me debes el Pérez Galdós que me interesa mucho obtener y que es la única jarra que me falta. Debes tener en el bolsillo las dos o tres notas que tomaste para no olvidarte de ello. A Camilo no lo vimos en los últimos tiempos. Nos habló por teléfono, pero suponemos que debe estar estudiando con arreglo a los nuevos planes de estudio que ahora abarcan algunas asignaturas más, parecidas a las que se establecieron ahí hace muchos años. La Universidad cambió totalmente. El catedrático no tiene en la actualidad más función que la de orientar. Quedaron en general suprimidos los exámenes en bastantes facultades, en arquitectura por ejemplo, y la promoción se realiza juzgándose los estudiantes a sí mismos por un sistema de grupos. Una verdadera revolución en materia de enseñanza que tiene adeptos y contradictores.
Basta por hoy. Ayer te escribí una presentación a ti para una señorita hija de gallegos, Marucha Salgado, cuyo padre o madre, no sé bien, es de Ferreira de Valadouro. Irá a verte y me gustaría que tú y Mimina la orientaseis en lo que podáis. Un abrazo fuerte para Mimina y para ti de Maruja y mío.
Seoane
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| 1976-07-13 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 13/07/1976
Buenos Aires, 13 de Julio de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Perdóname este retraso en contestarte. Tengo recibidas dos cartas tuyas a las que no respondí, habiendo recibido con ellas los recortes referidos al Pedrón de Ouro, fotocopias del juicio con Rey y antecedentes de la delegación española a la Bienal de Venecia, terminando, en cuanto a ésta, sin saber de qué se trataba. Te agradezco mucho estos envíos. Estuve trabajando muy intensamente para la exposición que inauguro el día 27, suponiendo que, dadas las circunstancias por que atravesamos, no ocurrirá nada. Parodiando a Hemingway en aquel título París es una fiesta, Buenos Aires es un duelo, y a todos nos alcanza el dolor. Dejemos esto. Me alegré mucho de las notas que escribieron sobre ti con motivo del Pedrón de Ouro, son muy merecidas y no hay tales disparates en las de Garcés y García Bayón. Me hubiese gustado estar en el acto de entrega del premio. De todo lo que me dices de González López no me sorprende, en cuanto a alianzas y amistades no tuvo nunca demasiados escrúpulos, pero en lo referente al discurso de ingreso de Martínez Risco en la Academia de Jurisprudencia también me parece natural. Siento que sin quererlo tengas tantas veces que darme la razón en cuanto a mi juicio sobre algunas personas dadas las causas que la originan. Te llevo diez años y por mi actuación cuando tú eras un adolescente aprendí a conocer a las gentes que se destacaban en Galicia por uno u otro motivo. Creo que podría añadir que un núcleo de amigos que pretendíamos igual futuro para el país, algunos muertos, teníamos juzgado a la generación que nos precedía y aún conociendo la definición del político de Nietzsche que es algo así, “el hombre de ideas cortas y manos largas”, en el caso de algunos gallegos las manos les habían crecido desmesuradamente y en esto de las manos no incluye a Martínez Risco.
En cuanto a la Bienal de Venecia no sé por qué os molestasteis en llamarme por teléfono si de todas maneras ibas a resolverlo a tu gusto. Cuando opiné que no había nada para enviar es porque considero que las dos litografías de Souto que llevé para el Museo no representan en absoluto la obra enorme que él realizó en cuanto a la guerra con sus óleos diseminados por el mundo y que menciona el poema de Ensor y los elogios de la gran crítica europea aparte de la española, comprendiéndose en ésta un espléndido trabajo de León Felipe. Fue el pintor que más trabajó, se pueden contar más de mil dibujos y tintas hechos con el tema de la guerra. Yo tengo un álbum de dibujos extraordinarios de él que algún día pienso reeditar. En cuanto a la obra de Castelao no se deben enviar a una Bienal de Arte reproducciones. No significan nada desde el punto de vista artístico como tú sabes tan bien como yo y los originales no se sabe, yo al menos no lo sé, donde están. Su tamaño son algo más del doble por lo que me dijo una vez Castelao y supe por Gori Muñoz en Buenos Aires que participó en su edición. Y en cuanto a mi afiche me alegro que no lo hubieses encontrado en el Museo. Creo que jamás estuvo, yo por lo menos no lo doné y mucho menos como tú supones se lo presté a nadie. Nunca dispuse por mi cuenta de nada del Museo para prestárselo a nadie. De las otras cosas que hice aquí tengo muy pocas y tampoco significan mucho desde el punto de vista artístico. Ahí pueden lucirse catalanes, y madrileños pues fueron guardando todo, por lo que sé de Eduardo Vicente, Morales, Mateos, etc.
Ese afiche mío no posee otro mérito que su carácter documental. Yo lo tengo aquí como dos de los de Castelao de entonces y algún día volverán a Galicia, lo mismo que la iconografía que Maside me fue enviando antes de morir, alguna de la cual fui publicando en Galicia Emigrante.
Este año, directivos del Centro Gallego, volvieron a insistir para que aceptase la presidencia de la sección cultural prometiéndome toda clase de apoyo. La sección está en contra de Valentín Fernández que, por otra parte, parece que quiere fundar un partido político en Galicia. (Esto nos faltaba…!) Naturalmente, no acepté. Sólo cuenta lo que pueda hacer cada uno de nosotros, aunque por mi parte pueda muy poco. Para cuando vuelva tengo, desde luego, algunos proyectos personales, que pienso pueden ser interesantes y, naturalmente, sólo referidos a Galicia.
De aquí no puedo contarte nada. Creo que ahí lo sabéis todo. Hay mucha gente de aquí por Europa y América. A Camilo no lo vi últimamente creo que te dije que está entusiasmado con lo que hace piensa que le será muy útil. Te envío una tarjeta de invitación de una señora o señorita, Julia Solanas, casi desconocida hasta ahora en Buenos Aires, pero que ya mereció ser aceptada por el Museo Carlos Mazide. ¿Qué sabes de esto y quien aceptó su obra?
Esto es todo por hoy. Estamos Maruja y yo deshechos y resignados. Por mi parte continúo con fallas de salud y es probable que tenga que operarme después de la exposición. No me preocupa. Desde luego no me gusta pero no pienso en ello. Entre otros achaques me sobra ácido úrico y me falta potasio.
Maruja y yo os enviamos un gran abrazo a Mimina, los tuyos y a ti.
Seoane
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| 1978-03-03 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 03/03/1978
Buenos Aires, 3 de Marzo de 1978
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Recibí tu carta del 13/II, el 26, hoy te la contesto rápidamente. No te puedo decir mucho de Xohan Plá, no recuerdo si era de Vivero o de Ribadeo. Te pueden dar noticias de él Cunqueiro, Fernández del Riego, o en alguna de esas dos villas. Fue estudiante en Santiago, cojeaba un poco, no sé qué tenía en un pie. Dejó de estudiar, militaba en el Partido Galleguista. Casal lo estimaba mucho. Trabajó para él viajando Terra de Melide sin demasiado éxito. En Galicia no eran populares, por entonces, los libros útiles para ella. Durante la guerra actuó en Barcelona como decidido partidario de Negrín, siempre como galleguista de cuyo grupo era dirigente. Creo que no se llevó bien con algunos otros galleguistas por razones tácticas. Trabajaba en la sección de propaganda de la Generalidad. Quienes deben tener recuerdos de Plá son Carmen y Rafael Dieste. Después de la guerra vivió en el sur de Francia. Nosotros en el período a que me refiero, el año de publicación de Terra de Melide, y los que siguen le veíamos muy brevemente, siempre de paso de un lugar a otro de Galicia con su portafolios que encerraba únicamente el tomo de Terra de Melide. Le teníamos simpatía pero apenas podíamos hablar con él, tantas eran sus prisas. Creo que debe hacerse la semblanza de gentes como Xohan Plá que entregaban a Galicia lo que podían y de los que nadie se acuerda hoy.
Te agradezco mucho tu proposición para el Pedrón de Ouro pero no puedo aceptar. Acabo de llegar a Buenos Aires, aún no pude hacer nada en serio por el verano, todo el mundo está de vacaciones, tengo mucho trabajo que hacer, exposiciones en el transcurso de este año, un álbum y un libro de grabados y por estas razones y otras no podemos regresar en Mayo. En cuanto a la monografía de Maside no me olvido de ella. Tengo muchas notas tomadas y alrededor de 60 dibujos originales de personalidades gallegas de las que escogeré una cuantas para su publicación. A mi regreso la tendré hecha. Creo que va a llamar la atención, sobre todo por sus datos
Recibí el esquema para L[aboratorio de] F[ormas]. Creo que está bien. Pero, Martínez López, nunca hizo Historia, sino Filología, que yo sepa, pues es su especialidad, por la que fue profesor y Director de su Departamento en la Universidad de Austin, Texas, durante unos treinta años, publicando trabajos muy importantes en relación con el gallego. El trabajo de Del Riego quizá debiera referirse a la política cultural gallega entre 1936 y 1976. Creo que nadie puede hacerlo mejor. Es posible que se nos hubiese olvidado alguna otra persona perteneciente al Seminario. Junto con algunos seminaristas muertos habría que recordar el modo con que se disolvió el Seminario. De todo esto habría que consultar a Del Riego, que me parece el más informado de estas cuestiones. Una personalidad curiosa fue Don Joaquín Arias Sanjurjo, de familia noble gallega que donó su biblioteca, o gran parte de ella, para el Seminario y fue un entusiasta de la labor que éste realizaba.
Con mucho gusto haré el tapiz de 2,10 por 1,20. La viga es posible que no quede mal como límite siempre que siendo madera natural no esté pintada, o lo esté con un gris claro o con un tono neutro. Trataré de hacer un tema referido a Santiago, sino general gallego. Ya veremos. Te mandaré las letras de la tapa de L. F.
Un gran abrazo para los amigos comunes, para Mimina, tus hijos y para ti de:
Seoane
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