| 1951-08-24 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Salazar Bondy a Seoane. 1951 en 24/08/1951
Lima, 24 de agosto de 1951
Mi querido Luis:
Sólo salgo del laberinto de los reencuentros y los saludos de bienvenida, almuerzos, cenas, tes, todo el tráfago del recién llegado. Pude, sin embargo, antes librarme unos minutos y ponerte una postal que supongo llegaría a tu poder, pero necesitaba escribirte una carta, primero, para hacerte llegar mis recuerdos y, luego, para comunicarte algo que, dejando aparte un poco tu modestia, puede interesarte.
Aquí ha estado una profesora yanqui de filosofía que durante una corta estada en Buenos Aires visitó tu casa y quedó encantada con tu pintura. La llevó Ayala y quizá la tengas en la memoria. Ella se ha mostrado sumamente interesada en tus cuadros y me dijo que le gustaría tener uno. El nombre de la profesora es Elisabeth Flower y su dirección, la siguiente: Pennsylvania University, Departament of Philosophy, Philadelphia, Penn. USA. Me pidió que le escribieras para concertar la manera de enviar un cuadro pequeño. No sé, puesto que en su media lengua se expresaba dificultosamente, si la compradora sería ella, otra persona o una institución. La gringa es una estupenda persona, inteligente, y sensible, y he hecho con ella muy buenas migas. No dejes de escribirle y, para ser más expreso, alude a mí. Hazlo (Maruja: te ruego que lo obligues a hacerlo), pues, aparte de significarte unos dólares, la amistad con Elisabeth es un vínculo importante en los Estados Unidos.
En cuanto a tu cuenta aquí, creo que podré girarte algunos pesos, a pesar de que la moneda argentina ha sufrido una baja terrible (0,55 centavos de sol por peso) y nadie quiere venderla. En estos días, tendré una entrevista con el doctor Fernández Soler, el amigo de Frontini, y con él trataré de tu venida. La gente rica de aquí, no sé si por snobismo o afición, está comprando cuadros a todo meter... Es un buen agente y fue quien hizo de Parra una sensación limeña.
La Compañía Nacional de Comedias, que ahora encabeza Nélida Quiroga, ha incluido en su repertorio de este año mi comedia Como vienen, se van y se estrenará, según calculo, a mediados de septiembre. Hasta su estreno, me quedaré aquí, pues me interesa vigilar los ensayos. Los ojos del pródigo ha sido elogiado –su aspecto gráfico, se entiende– muchísimo. Es un éxito más de tu talento, del cual me enorgullezco ser el mejor –por lo menos el más intransigente– propagandista. Escribo mi Rodil (he visitado el fuerte del Callao y lo he encontrado sencillamente hermoso, digno marco pétreo para una tragedia nuestra, americana y española) y algún poema. Recuerdo a los amigos y los extraño muchísimo. Parece que mi naturaleza es la del pródigo, pues donde voy, encuentro seres, como ustedes, por ejemplo, que son mis familiares.
Saluda con un abrazo a la sin par Maruja. Para Arturo –a quien escribiré pronto–, para Girri y Aurorita, para Perla y Enrique, para Frontini, para Lipa y Esther, para todos, mis saludos. Tú recibe el abrazo apretado de
Sebastián
Mi dirección es: Enrique Barrón 984, altos, Lima. Escríbeme.
|
| 1952-11-04 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1952 en 04/11/1952
París, 4 de noviembre de 1952
Querido Seoane:
Es difícil exprimir en algunas líneas las sensaciones que recibimos aquí, en esta ciudad que se nos entrega de a poco. Estamos por fin instalados después de los primeros sinsabores necesarios y que nos llevaron la mayor parte del tiempo que vivimos aquí–. De los detalles creo que los conocen bastante bien por los “noticiosos” que escribe Esther [Burd] y que Perla [Rotzait] se encarga de hacerlos circular. Por mi lado, recién ahora puedo decir que estoy en París.
Hace tres semanas llegamos con sueño y cansados y la pasamos buscando alojamiento y tratando de quitar la suciedad “milenaria” en donde vivimos. Pero todos son detalles acabados por fin, y estamos entrando muy poco a poco en la vida por la cual hicimos el viaje.
De París poco puedo decir que Ud. no conozca mejor que yo: una ciudad enorme, con edificios monumentales, construidos la mayoría con un gusto muy relativo; gente de todas clases, amables y groseras. Pero vamos teniendo experiencias extraordinarias.
Yo la paso estos días recorriendo el Louvre que me deslumbra con sus obras. Camino dentro de el muy lentamente y sólo puede ver hasta ahora las salas de escultura antiguas. Al ver estas obras pienso que es una desgracia para el pintor vivir en un lugar tan alejado de aquí. Todo lo que yo conocía en la Argentina a través de fotos y reproducciones tienen una gran diferencia con los originales. El concepto de escultura egipcia y los relieves policromados Asirio–Caldeos se me revelaron recién ahora a pesar de haberlos visto mil veces antes. El mirar las obras a través de reproducciones es, pienso, como si a un pintor se le quitase la mitad de la paleta. Las Esculturas Egipcias encierran todo cuanto se pueda hacer en escultura al mismo tiempo que abren el camino a todo lo nuevo. Cada signo ideográfico, por pequeño o grande que sea, está hecho con maestría y amor extraordinarios. Sin hablar de las más famosas esculturas, recuerdo un sarcófago en donde las inscripciones talladas dan la misma sugestión de Marc Chagall y la maestría de Picasso. No puedo, Seoane, explicarle todo lo que me gustaron esas obras. Encuentro en ellas el punto de partida de todo pintor, ahora menos que nunca comprendo ese “lugar muerte” de la pintura pompier. Es como si los pompiers pintaran mal a sabiendas, porque con esos ejemplos antiguos nadie es lo suficiente audaz. Por otro lado no encuentro aquí, en absoluto, ingenuidad. Todo lo contrario, me parece estar viendo obras hechas con la mayor sabiduría posible, hechas con cánones estrictos, tan estrictos que consiguen una unidad perfecta a través de milenios. Las estelas egipcias o del Asia Menor encierran la misma unidad de “color” que los incunables de la Edad Media, con la diferencia que en las estelas esa unidad está conseguida con dibujo, trazos y relieves, diferentes unos de otros, lo cual me parece un mérito mucho mayor.
En cuanto a la escultura griega me ha dejado bastante indiferente. Hasta las obras fundamentales de esa época me parecen frías. Eso es todo lo que vi hasta ahora en cuanto a museos. De otras cosas: he estado en dos correcciones de A[ndré]. Lhote. Me causaron muy poca impresión. Es un pintor que sin duda sabe bastante, pero como profesor me resulta bastante poco. Claro que ésa es una impresión mía, ya que tengo que discutir con otros por esa opinión. Pero es que me parece mal su forma de enseñar.
Pasemos por alto su parte de comerciante, que sin duda la tiene, pero es lo menos importante. Lo que menos me agrada es que ve a todos los trabajos desde el mismo punto de vista. Todas las obras las corrige con un mismo canon. Insiste demasiado con el pasaje. Exhorta a los alumnos a pintar “pintura moderna” (como dice él), queriendo decir con ello que es moderno lo abstracto. Claro que todo suena a absurdo ya que releyéndolo parece que estuviera exagerando, pero en el fondo es así. Es que me molestan las soluciones que da. Considera mi cuadro bueno o al menos bien intencionado cuando sus líneas, en la composición, escapan con cierto ritmo, aun cuando ese ritmo resulte desagradable. Es verdad que cuando corrige un cuadro pintando él un trozo, levanta inmediatamente ese cuadro, pero con soluciones que resultan demasiado “simples”, sin ninguna sensibilidad.
Pero por ahora voy a seguir yendo a esas correcciones semanales, ya que no veo que haya otro taller que me sirva mejor. Y es así que estoy bastante desorientado y pienso que la única forma de aprender va a ser pintar bastante e ir a los museos y exposiciones, que me parecen la mejor guía. Y mostraré mis trabajos a [Manuel] Ángeles Ortiz o a otra gente que vaya conociendo.
En cuanto a lo demás, París ofrece todo al por mayor. Hemos visto en teatro Seis personajes en busca de autor por la Comédie con María Casares y F[ernand] Ledoux. Muy bien puesta en escena y mejor trabajada.
En cine Iván el Terrible, La línea general y El acorazado Potemkin de Eisenstein y Tempestad sobre Asia de Pudovkin, todas extraordinarias. Además Ella no ha bailado más que un solo verano, sueca y Rashomón japonesa, muy buenas. Estuvimos en el Velódromo de Invierno en donde un gran grupo de “autores por la paz” vendían sus propios libros autografiados, con un gran telón de Picasso como fondo. Un telón extraordinario, casi monocromo, del estilo de “Corea”, pero con menos fuerza. El acto estuvo lleno de gente (una gran cola esperando para entrar) y con un gran éxito, con gran sorpresa nuestra que veíamos por primera vez un acto realizado con libertad.
Y así voy terminando con el informativo. Creo que poco se me ha escapado. Hemos visto a Ángeles Ortiz que nos resultó extraordinariamente agradable y nos volveremos a ver una de estas noches.
París nos está llenando de experiencias nuevas. Por un lado, su vida artística, por otro, el encontrarnos, por primera vez, con todo el día para nosotros mismos. Pienso que sería hermoso vivir aquí siempre, pero con los amigos que, como Uds. decían, es lo que se extraña en el extranjero. ¿Y Uds.? Por las cartas de Perla [Rotzait] sabemos lo que hacen, y es un poco como si tomáramos parte nosotros también de sus actividades. ¿Hay alguna novedad del mural? Mostré su libro, La torre de marfil, a M. Ángeles Ortiz, que le pareció muy bueno. A la otra gente no he podido entregarlo todavía, a [Louis] Aragón y Pierre Abraham por no haberlos encontrado, y a [Arturo] Serrano Plaja por no haber tenido tiempo. Pero todo lo haré la semana próxima.
Y ahora los dejo, siempre con ganas de recibir de Ud. buenas noticias para sentirnos más cerca de Bs. As., con un hasta pronto, Pidiéndole Seoane que nos deje un poco de su tiempo y nos escriba, que aquí esperamos cartas con ansiedad.
Con un gran abrazo.
Lipa.
[Escrito por Esther:] Querida Marujita, querido Seoane:
En un hermoso día de sol cosa rara tratándose de París, les escribo para repetir una vez más que estamos muy contentos y continuamente riendo y sintiendo cosas lindas. Realmente, por más que trabaje la imaginación y se lea mucho en Bs. As., la representación que se tiene de todo esto es completamente distinta y ya no digo todo lo relacionado con la vida artística intensiva muy fácil de llevar aquí, sino todo lo que una vieja ciudad de cultura milenaria y de siglos de vida irradia de todos sus rincones, sus calles en diagonales, sus edificios viejos y sucios, su Sena, sus catedrales, sus gentes que te están diciendo continuamente use como quiera. Y es eso lo que hacemos con 1 intensa satisfacción espiritual. Nos acordamos mucho de Uds. Tenemos muchas ganas de verlos y de charlar largo. Caminamos muchísimo, nos vamos conociendo todos los rincones de París de esa manera y pensamos que es la única manera para conocerlo bien. Nos alegra en la actualidad no haber comprado el auto, para París no se necesita. Otra cosa será cuando queramos salir a recorrer alrededores y otros lugares, pero para eso falta mucho tiempo y ya veremos el medio que usaremos. Nos gustaría nos escribieran largo, es muy lindo recibir carta aquí de la gente que se quiere, es como estar dialogando un rato con Uds. Ahora los dejo, nos vamos a comer, sepan que los recordamos con mucho cariño y hacemos muchos paseos con Uds. Va un fuerte abrazo.
[Esther]
|
| 1953-02-03 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1953 en 03/02/1953
París, 3 de febrero de 1953
Querido Seoane:
Ya hace casi un mes que debía haber contestado su linda carta y que encontramos a nuestro regreso del maravilloso viaje a Alsacia. Ud. me escribe en ella que desean recibir cartas de aquí y nosotros sentimos el mismo deseo en recibirlas de allí: esas cartas nos hacen sentir cerca de lo único que extrañamos de la Argentina, a nuestros amigos y nuestra actividad. Aquí, nuestros recuerdos de la vida argentina se redondean un poco, como si se les fueran sus asperezas y pensamos que estamos haciendo un paréntesis en nuestra vida, un paréntesis a la manera de un respiro para tomar fuerzas para poder modificar nuestra rutina. Y a veces cuando recibimos una carta, recordamos ese malestar espiritual constante que teníamos atravesado antes, en Bs. As. Es una especie de ambivalencia, estamos aquí encantados, maravillados por todo lo que nos rodea, y sin embargo recordamos con tanto cariño nuestro medio en el otro lado del mundo y cuando estamos allí hacemos esfuerzos enormes para venir aquí. Claro, Europa es un aprendizaje extraordinario para un americano y no defrauda en absoluto las esperanzas más ambiciosas. ¿Acaso puede defraudar con sus museos tan completos y tan enormes? ¿o con sus edificios milenarios que transforman nuestro concepto de lo eterno? ¿o con sus habitantes, como Ud. dice, afincados a la Tierra, aunque esa Tierra sea rocosa y no le de otro fruto que el hambre y el cansancio? Ud. me habla de desarraigo y destierro y a veces pienso que somos, o más bien, tenemos una vocación constante en ser extranjeros en todo lugar en que estemos. Extranjeros en nuestra actividad diaria, extranjeros con quienes conversamos. Y no obstante, elegimos esa forma de vivir con plena conciencia y sin más titubeos que los que pueden tener hombres con una constante actitud de duda. Es, me parece, nuestro único camino.
Me tendrá que perdonar, Seoane, estas divagaciones cuyo único objeto es expresarle nuestro estado de ánimo, así como nuestros pensamientos, que si son equivocados, son, por lo menos, sinceros.
De París y de nuestras actividades, creo que poco puedo agregar que Ud. no sepa ya por los verdaderos noticiosos que Esther manda a Perla con una regularidad que envidio, que sea dicho de paso, es una regularidad imposible para mí.
Como he leído la nota del catálogo de [Juan] Del Prete, quiero caer con una crítica más a [Jorge] Romero Brest. No he visto la actividad que él preconiza en el sentido que la pintura se vuelca a lo abstracto en ningún lado. Es cierto que no alcancé a ver el Salón de Otoño, cosa que lamento profundamente, pero todo lo contrario, en las galerías particulares, así como en los jóvenes pintores que he visto, hay más bien una dirección neta hacia el realismo, si bien es cierto, un realismo que usa de todos los elementos más sinceros del cubismo. Ni siquiera en el Taller de [André] Lhote (que es precisamente un profesor que preconiza muy ingenuamente y con una simpleza de “no artista” el arte moderno como llama él a lo abstracto) sus alumnos hacen verdaderos esfuerzos por ser abstractos y lo único que consiguen es quedarse justo a mitad de camino, entre el cubismo y el academismo más retrógrado. Hay, es cierto, otros talleres donde se hace arte abstracto, pero (creo) no cuentan ni por su número ni por su calidad. He visto en una galería de la Rue de Seine un grupo de tres pintores que hacen una pintura inspirada en los principios de Kandinsky y que consiguen cierta armonía de color, armonía fácil y que se consigue con cierto oficio, pero que constituye, a mi juicio, nada más que un juego similar al de los émulos de Calder que Ud. menciona en su carta.
Como dije antes, todo lo contrario, me parece ver una dirección hacia el realismo de toda la pintura.
Es que podemos ver un poco en perspectiva la pintura y me da la impresión que el cubismo, a pesar de sus extraordinarios exponentes, ha dado escuela a un arte que se estrella por fin contra un muro.
Del cubismo hemos visto estos días una exposición magnífica por sus exponentes y por su número.
Es realmente extraordinaria, y vuelvo a repetir, creo, lo que le dije en mi carta anterior, la diferencia entre las reproducciones y los originales. Las pinturas de Picasso, Braque y Gris no dicen nada de su grandiosidad y riqueza en las reproducciones por las que las conocíamos. Yo salí verdaderamente maravillado de esa exposición. Como la maestría de Picasso puede realizar, con tanta economía de colores (dos o tres a lo sumo) tanta riqueza de colorido. En los tres composición tan perfecta y armonía tan lograda. También me gustaron mucho Marcoussis, Gleizes y Delaunay.
En la Maison de la Penseé hemos visto la cabra de Picasso, así como algunas cerámicas de él. Maravilloso todo. Es una exposición de cerámicas de Vallauris, y por consiguiente de varios ceramistas, pero Picasso con su maestría hace empalidecer a los que lo acompañan, a pesar de que son de bastante interés. Entre ellos: Valentin, Inocenti, Picault.
Este es lo más importante que hemos visto en artes plásticas. Luego están los museos en los que nos maravillamos incansablemente.
Y también los espectáculos. Un Don Juan de Molière en la Comédie magníficamente interpretado por Ledoux en el papel de Sganarelle que hace olvidar la mediocridad del resto de los autores, sobre todo Don Juan es mediocre y no da la idea de ninguna manera de Don Juan...
La puesta en escena correcta en su clasicismo y también la escenografía.
Hemos visto también Edipo Rey, en la Comédie igualmente, donde lo único valedero es la obra griega, la puesta en escena, la actuación, sin fuerza y sin imaginación, pero igual salimos muy impresionados por el drama.
El Teatro Nacional Popular nos ha decepcionado un poco, no por mediocre, sino porque esperábamos de el un exponente mayor. Hemos visto La mère courage y El Avaro. Sus actores, todos correctos (a diferencia de la Comédie, donde algunos son francamente malos), pero ninguno se destaca como un gran actor, ni aún Germaine Montero ni Jean Villar (también a diferencia de la Comédie, donde están Ledoux y Maria Casares). Sus escenografía a mí me parecen pobres a fuerza de querer hacerlas sintéticas, pero tienen indudablemente buen gusto. La puesta en escena, buena sin entusiasmarme.
La temporada teatral se presenta hasta ahora un poco pobre, pero es en cine donde París se nos ofrece en toda su magnitud. Sin hablar de cine de museo, en donde hemos visto casi todos los clásicos rusos, así también como hermosas películas de René Clair y otros; vimos Dos centavos de esperanza, italiana muy hermosa; La hora 11, también italiana muy buena con escenas de tragedia extraordinarias; Ella no ha danzado más que en un solo verano, sueca, bastante buena; Mitchourine, soviética, en maravilloso color con una primera mitad que me gustó y luego alargada creo un poco sin sentido; ayer, Roma, ciudad abierta, el drama que junto con Arco Iris, me parecía el más fuerte que he visto. En fin que casi diariamente uno se deslumbra con un espectáculo grandioso.
En cuanto a mi trabajo personal, estoy contento con trabajar bastante, pinto todo el tiempo libre y como los ratos de que dispongo son muchos, pinto con regularidad. Creo que algo he progresado y que en definitiva tanto museo y tiempo para pensar deja algún sedimento en mí. Lo que más me alegra es trabajar tranquilo sin el apuro loco que tenía en Bs. As., donde lo único que conseguía era una incertidumbre constante.
A [Manuel] Ángeles Ortiz y a [Arturo] Serrano Plaja no les vemos casi y Esther me acusa de insociable muy justificadamente. En cuanto a sus encargos, todos están cumplidos. Los ejemplares de La torre de marfil entregados hace meses y los libros de Crapouillot enviados a Bs. As. hace ya meses por correo certificado y espero que los tenga ya en sus manos. No los enviamos antes porque quisimos hojearlos un poco. El libro de dibujos me pareció excelente.
Las fotos de [Francisco ¿] Bores y el catálogo de [Julio ¿] González me fue imposible conseguirlos. El catálogo lo busqué en el Museo de Arte Moderno, en sus depósitos y también en un archivo oficial donde me enviaron desde el museo infructuosamente, pero es posible que lo encuentre en librerías, que creo que es la única posibilidad. Las fotos, no sé donde.
La semana próxima viajaremos a Londres donde pasaremos 15 o 20 días. Desearíamos estar más tiempo, pero nuestra ¿matroné? no nos lo permite, pero pensamos volver a ir más adelante, cuando termine el año escolar. Vamos ahora para encontrarnos con Sereno, que estará de paso en Londres en su viaje a la India.
Esto, creo, es todo, por ahora y así me despido con un gran abrazo para Maruja y para Ud. de quien los recuerda con cariño.
Lipa
Queridos amigos:
En no se cuánto tiempo de recibida la carta vuestra, va nuestra respuesta llena de cosas lindas e intensas. La vida aquí en París es sumamente variada y completa. El problema es a donde se va primero, y no esa necesidad que tantas veces pudimos sentir en Bs. As. de no ver y no encontrar mucho por ver. Nos arreglamos tan bien que me parece imposible, ya que el dinero que gastamos es mínimo. Es que París ofrece tantas ventajas a los estudiantes que podemos almorzar todo un señor almuerzo por 75 francos. Ir a la Comédie por 100 francos y hasta un cabaret (pues llegó Yaco y nos pervirtió a todos) por 10 francos. Es cosa de no creerse. Todas las exposiciones pagas las vemos a mitad de precio. Obtenemos muchas veces rebajas en los cines. En fin, que nuestro mal acostumbramiento nos hace rezongar cuando en algún lugar no nos dan la preferencia: Bien sé yo que si una mala lengua leyera estas líneas, ya diría mujer al fin, hablando de dinero. Pero que le vamos a hacer, amigos, en la vida hay que definirse.
En estos momentos estamos tratando de ver como podemos hacer para ver más obras de Picasso. La exposición Cubista, que Lipa les habló, me pareció muy buena. Picasso, Braque y Juan Gris, marcaron el camino, con la única diferencia que Picasso es más variado en sus concepciones, cosa que le hace a una tener ganas de ver toda su obra. Por más que les aclaro que no tengo ningún inconveniente en ver la obra completa de Juan Gris, Braque, Matisse y otros cuantos geniecillos que andan por aquí y allá. El viernes iremos a la Galería de Louise Leiris que en la Maison de la Penseé nos dijeron que es su concesionaria. Y si lo que vemos allí no nos alcanza, trataré de llegarme a su atelier y tratar de ver lo que tiene allí –cosa que creo posible, ya que no es a Picasso a quien quiero ver, sino a su obra–. ¿Qué más decirles, amigos? Su carta nos alegró mucho. Me gusta saber que hacen y que piensan. Sé que hizo mucho calor por allí y que eso los habría fastidiado bastante. Nosotros el frío lo toleramos muy bien, tanto que cuando hace 4º opinamos que no hace frío, salvo si el asunto baja de 0º, ya nos parece una temperatura de invierno, y no son muchos los días que hace bajo 0º. Espero que nos contesten pronto y nos digan si ya recibieron el envío. Había empezado a leer Un parisien en París, pero hubiera tardado mucho en leerlo, pues entre lo que salgo, estudio, y leo las obras de teatro que vamos a escuchar, les hubiéramos demorado el envío más de lo que ya demoramos, y realmente pensé que lo puedo leer en Buenos Aires. ¿Qué resultó de la exposición de Luis en Mendoza? Perlita [Rotzait] me escribe que las últimas cosas de Luis son hermosísimas. Eso no me extraña nada, ya que son hermosísimas las últimas y las primeras. También me pone que expone en Agosto en Viau. Que sea con mucha suerte. ¿Ya volvió la madre de Luis? ¿Qué cuenta de España? Hay en estos momentos una exposición de Arte Turco –lo único interesante son unas miniaturas que hacen recordar en parte a las miniaturas de la E. Media– el resto, la cerámica, los tapices, las puertas trabajadas no son muy interesantes. Nos vamos para el 10 para Londres, sé que es muy linda ciudad. Tenemos muchas ganas de despedirlo a Sereno, a quien no sabemos cuando volveremos a ver. Y pensamos aprovechar nuestra estadía al máximo. Tenemos ganas de ver teatro, ya que aquí aún no hemos visto teatro que nos parezca extraordinario. Barrault empieza recién en Octubre –y creo que es lo mejor que tiene en estos momentos Francia en teatro–. Bueno, amigos, el hospital me espera. Ya llego con un poco de atraso. Ahora los dejo con un gran abrazo a ambos y el cariño fuerte de
Esther
Me doy cuenta que modifiqué nombres y que el que expone en agosto en Viau es Leone (Enio Iommi¿?)
|
| 1961-02-06 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1961 en 06/02/1961
París en la terraza de un café. 6 de febrero de 1961.
Queridos Maruja y Luis:
Ya casi nos habíamos olvidado de París. Pero lo presentimos en el avión después de Amsterdam, cuando las caras latinas y sus expresiones nos dijeron que la eficacia norteamericana había quedado atrás.
No les vamos a ocultar que nos sentimos verdaderamente emocionados al llegar aquí. Chicago y Nueva York son lugares muy importantes y fundamentales en la vida actual. Es necesario conocerlos aunque los pocos días pasados allí son demasiado escasos; no podemos decir que los hemos conocido. Pero pudimos apreciar el alto nivel en que se desenvuelve el N.americano. ¿Se imaginan todas las comodidades, los lujos, las cosas necesarias y no, los museos, las obras de arte, el buen gusto, el malo, todo, todo al alcance de la mano, de todo el mundo? Una amabilidad extrema, pero aprendida, un poquitín falsa, aunque agradable Por ejemplo: los ascensores son rápidos y perfectos, paran justo a la altura del piso sin dejar ningún escalón. Pero los o las ascensoristas te previenen en cada parada “Cuidado con el escalón!” y si le preguntas algo que no le enseñaron a responder, no te contesta y recurre al empleado correspondiente, aquél a quien corresponde la respuesta. Todo con la sonrisa en los labios. Pensamos que es necesario otro viaje para ver si corrobora nuestra primera experiencia, pero hay algo que se asegura en nosotros. La humanidad europea, aunque no sea de amabilidad exterior, aunque encuentres franceses que te contestan secamente o más bien indiferentemente en apariencia, sé que viviría en París, con los parisienses, en N. York... no sé.
Aquí nos enteramos que hace 6 meses que llueve. Y nosotros en estos últimos 4 días, caminamos bajo la lluvia que no la notamos. Recorremos los lugares que nos dejaron tantos recuerdos, encontramos París más bello que nunca, más limpio, con la gente mejor vestida, más populoso que antes.
Los primeros días nos hemos dedicado a viajar sin rumbo. Después fuimos al Louvre que está mucho más depurado. Perdón por el salto atrás, pero por comparación, hemos podido constatar la formidable importancia de los museos de Chicago y N. York. No soñé con encontrar una colección de impresionistas como la del Instituto de Arte de Chicago, ni un museo como el Metropolitan (en dimensiones, casi como el Louvre) ni un Museo de Arte Moderno como el de N. Y. El único que estuvo por debajo de mi imaginación es el Guggenheim, ni su arquitectura ni su colección (Notarán que me he puesto exigente). En este último quedan muy bien los pocos cuadros de argentinos.
Vuelvo a París: veo pasar la gente a través de los vidrios de la terraza y pienso que sería agradable estar juntos y comentar como lo hacen en otras mesas, con mayor o menor apasionamiento, pero, se me ocurre que todos con la sensación de estar viviendo, sin perder el tiempo.
¿Será algún día?
Te repito lo que me escribiste, Luis, hace algún tiempo: Es muy agradable recibir cartas en el extranjero.
A nosotros nos pueden escribir al consulado argentino en Milán, para que llegue antes del 5 de marzo y al de Roma, antes del 25 de marzo.
Un abrazo sincero de
Esther y Lipa
[Escrito por Esther Burd:] Queridos: Hemos visto a María Casares y Pierre Brasseur en Cher Menteur, y el Casamiento de M Mississipi de Dürrenmat, muy buenas las 2. Hemos visto [en casa] de María y Eduardo [Jonquières], a Aurora [Bernárdez] y [Julio] Cortázar, que están muy bien. Los cuadros que pinta Eduardo son muy buenos. Un gran abrazo.
Esther
|
| 1967-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Shand. 1967 en 17/03/1967
Madrid, 17 de marzo de 1967
Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Recibimos la carta de ustedes. La última recibida de Buenos Aires desde hace veinte días. Estamos alarmados por la falta de respuesta de nuestros amigos. Suponemos que se trata de irregularidades de correos o algo así, pues casi todos ellos son, en general, atentos corresponsales. A nosotros, a Maruja y a mí, nos afecta esta falta de comunicación. Dos veces al día acudimos al buzón a ver si llegó alguna carta y siempre lo encontramos vacío y, naturalmente, nos produce tristeza. Madrid está muy bien esta temporada en cuanto a clima. Parece haberse adelantado la primavera y gozamos del paseo por las calles. También esta temporada, por excepción, según parece en los últimos tiempos, se están representando algunas buenas obras de teatro: Bertol Brecht Madre Coraje y El buen alma de Sezuan, espléndidamente puestas en escena, con muy buenos actores; Valle Inclán en tres piezas cortas, La cabeza de Bautista, La enamorada del rey y La rosa de papel, las que han obtenido más éxito de las representadas este año y el pasado de este autor. Espléndidos decorados, actores, movimiento en escena, etc. Valle Inclán resulta una revelación para la gente joven. Lo que no entendieron los padres y abuelos resulta que entienden muy bien sus hijos y nietos, que lo consideran absolutamente renovador del teatro español. Benavente y Arniches y cuantos tuvieron éxito en los años de su plenitud, del 900 al 20, o algunos años más tarde y, cumplieron en 1966, o el año anterior, su centenario de nacimiento, pasaron por los escenarios sin pena ni gloria. A Valle Inclán apenas estrenado en los años de triunfo teatral de ellos, desdeñado de las grandes compañías, es ahora el renovador y los jóvenes críticos y el público encuentran en su obra, no sólo el afán que tuvo de renovar el teatro español, haciéndolo más expresionista, menos doméstico, más teatral, haciendo que las pasiones se mostrasen más relevantes y esquemáticas que lo que solían hacerlos los amables autores e entonces, que se mostraban muy sutiles, haciendo un teatro familiar donde predominaban los sobreentendidos sociales, sino su valor actual, permanente, tanto de la tragedia o del drama que plantea como de la forma como lo hace. Lo que confirma la necesidad de unir formalismo a intención, algo que yo busco sin encontrarlo, quizás, en lo que hago. De cine lo que tuvo trascendencia estos días fue el festival de cine checoeslovaco. No hubo manera de entrar en la sala donde se proyectaba. La gente, joven la mayoría, hasta asistió de pie a los estrenos. Fue un éxito absoluto. Nosotros sólo pudimos asistir un día, el primero. Maruja logró asiento, yo sostuve mis buenos kilos sobre ambos pies como cuando pesaba menos, tenía diez años de edad y asistía a los cines en serie de mi infancia, a ver, por ejemplo, La mano que aprieta. Por favor, díganles a Esther y Lipa que me escriban, no sabemos nada de ellos.
Un gran abrazo para los dos con saludos a Bernardo, su hermano, y a todos los amigos, de Maruja y de:
[Seoane]
|
| 1975-01-04 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 04/01/1975
París, 4 de enero de 1975
Queridos Maruja y Luis:
Dirán, y con mucha razón, que hemos tardado una enormidad en darles nuestras noticias, pero francamente ahora no entiendo cómo ha pasado tanto tiempo ya. Son dos meses desde nuestra partida y recién me siento con voluntad suficiente como para sentarme y contarles de nosotros.
Es que han sido días muy complicados, a veces bastante llenos de angustia, otros muy hermosos y finalmente también de los comunes de aquellos que pasan sin dejar recuerdos.
Primero, al llegar, una huelga de correos nos tuvo sin noticias (y de paso sin dinero) durante casi un mes y medio. Paralelamente buscábamos un departamento tal como era nuestra intención desde ya hace varios años.
Después de asustarnos terriblemente de los precios nos acomodamos espiritualmente a nuestras posibilidades y finalmente nos decidimos por un departamento en el barrio viejo de París, y en tercer piso, por supuesto sin ascensor, y por supuesto para acondicionar completamente y cuyos trabajos de acondicionamiento recién los iniciaremos dentro de un año después de reponernos económicamente de esta prueba (económica).
Pero allí tendremos quizás un lugar de respiro en el futuro para meditar en un ambiente que creo mucho más propicio que el que tendremos ahora en nuestro país. Y esa es una esperanza verdadera y que sin ella hubiese sido muy difícil llegar a la decisión de esa compra.
Actualmente estamos pasando unos días más tranquilos y aprovecho que Rosenfeld viaja a Bs. As. para que esta carta llegue más rápidamente. Y si Uds. ya han viajado para Galicia, le pido que se los envíe a La Coruña y de esa manera la tengan.
Esther y yo estamos trabajando ya hace algunas semanas con regularidad, cada uno en lo suyo, ella en el hospital y yo en mis telas que gracias a que Aurora [Bernárdez] nos ha alquilado su casa por estos meses tengo lugar como para colocar mis elementos. Así he terminado dos cosas y estoy continuando, pero como bien sabes Luis, es difícil saber que pasa con lo que uno hace, sobre todo en una ciudad dura como es París donde todos luchan fuerte por sus propios problemas y no es cosa de llevarles los de uno. Pero estoy decidido a seguir adelante sin hacerme demasiadas preguntas sobre el futuro.
Sea como sea aquí estamos viendo bastante seguido a los Jonquières que nos brindan un fuerte calor humano y vemos a otros y espectáculos que como siempre son muy importantes y valen aún para una temporada como ésta que no es de las más famosas. Hemos visto un espectáculo muy hermoso del teatro de Robert Wilson Una carta para la Reina Victoria que es una muestra del teatro del silencio y de la incoherencia y confusión con lo que este norteamericano quiere simbolizar nuestro tiempo, muy angustiante y de escenas plásticamente maravillosas; otro de Peter Brook Timon de Atenas dirigida por él, pero interpretada por actores franceses y de diez otros países y donde aún respectando completamente el texto de Shakespeare pone el acento en cuánto tiene esa pieza de similitud con los tiempos actuales.
En el campo plástico, poco hemos visto que nos haya mostrado novedades, aunque es siempre una gran novedad ver lo bueno aún conocido. Así fue la exposición de la colección de Peggy Guggenheim que es una verdadera colección que muestra la pintura de nuestro siglo. Me imagino cuál sería tu placer Luis al ver estas verdaderas obras maestras de nuestro tiempo, esos Max Ernest, esos cubistas o aquellos del grupo de Bauhaus. Hasta ahora ha sido lo mejor, aunque no quiero olvidarme de una pequeña muestra de arte de Albania y de Etiopía interesantes y amenas, sobre todo esta última de la que tan poco se conoce aunque corresponda al país más antiguo del mundo. A propósito quiero contarte de la versión etíope de la creación del hombre por Dios: dice que al cocer en el horno al primer ejemplar se olvidó de él y le salió quemado (evidentemente fue negro), el segundo para evitar el mismo problema lo sacó antes, demasiado temprano, (esta vez fue un blanco), recién el tercero fue perfecto, ni quemado ni crudo, adecuadamente cobrizo como evidentemente es el Etíope.
En las galerías de París, una buena exposición de [Yacoov] Agam, que a mí siempre me interesa, trabajando con medios audiovisuales esta vez, con televisión y cassetes y entrando casi en un terreno cinematográfico, pero siempre enfrentando problemas plásticos. Una muestra de Le Parc que aunque fuera de su “cinetismo” traslada los problemas plásticos del arte cinético a telas y pintura y los resuelve con virtudes matemáticas y de artesano más que de pintor. Es por lo menos mi opinión, aunque eso no quiere decir que no deja de interesar ni de interesarme.
Una serie de obras de [Panayotis Vassilakis] Takis en el espacio Cardin, sin que haya mostrado ningún estado nuevo ni diferente a lo ya hecho o mostrado en exposiciones anteriores.
En cine una especie de invasión de lo erótico, a veces entrando en el terreno de lo pornográfico, pero a veces también con expresiones que a mi juicio son de verdadero interés, opinión que por supuesto no todos comparten, pero yo defiendo ya que creo que en el lenguaje cinematográfico se están rompiendo algunas barreras y pruritos tal como ya no existen, por ejemplo, en la literatura. ¿Y por qué no en el cine? La mejor indudablemente en este género es Cuentos Inmorales, cuatro episodios de W. Borowszyk (el autor de Goto la isla del amor). El tercer episodio es el interpretado por Paloma Picasso y es bastante curioso ver por todo París grandes anuncios en colores y de enorme tamaño con Paloma P. desnuda y en amores con otra mujer. Dicho sea de paso, es a mi juicio el mejor de los cuatro episodios y plásticamente es de un gran cuidado.
No les escribo de los precios aquí. Pero si que son de poner miedo. Al punto de que las pinturas francesas son más baratas en Bs. As. que aquí. Pero vivir significa cuidar mucho el presupuesto aún para la gente de aquí y que gana en esta moneda.
Bueno, por lo menos ha sido esta carta una larga comunicación (entonces condenada por Gracián por aquello de “lo bueno si...”) así que a disculpar la lata.
Ahora un fortísimo abrazo y que las expectativas para este año se cumplan tanto en lo que se trata de España como lo de Argentina como lo de todas partes. Es como el brindis que nos ha faltado el 31 a las doce que mucho lo hemos extrañado...
Hasta pronto
Esther y Lipa
Nuestra dirección es:
E y L. Burd
(chez Mme. Cortázar)
9, Place du Général Beuret
Paris XV
France.
|
| 1976-07-01 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1976 en 01/07/1976
París, 1 de julio de 1976
Queridos Maruja y Luis:
Parece mentira que ya haya pasado un mes y medio desde que salimos de Bs. As. y aún no les hayamos escrito. Estamos aquí en plena tarea de construcción de nuestra casa, donde después de 15 días de trabajos intensos conseguimos que empezaran a hacer los arreglos necesarios para transformar nuestro piso en algo habitable. Nosotros estamos en estos momentos viviendo en 1 departamento de la Cîté des Arts porque en verano hay un éxodo general de la gente de París, y le alquilamos el departamento a una pianista. Así es que estamos gozando del tremendo piano de cola, sin poder usarlo. Escribo yo, pues Lipa hace 1 mes que tiene ciática así que todo el tiempo que estamos en casa, descansa. Eso hace también que este año hayamos salido mucho menos de noche que en otras temporadas. También es cierto que en verano París no tiene muchas cosas para ver, salvo cine, aquí están dando las películas que se vieron en el festival de Cannes. Como exposiciones temporarias, están el simbolismo donde juntan pintores de la calidad de [James] Ensor, por ejemplo, con otros muchos, pictóricamente muy inferiores. La exposición, sin embargo, resulta muy ilustrativa. También está [Joan] Miró, agua fuertes (sic) y litografía muy buenas. [Yacoov] Agam con su pintura geométrica y cinética. Y en otras muchas que vamos viendo de acuerdo al calor inadmisible que está haciendo en París –36º sin mayores variantes durante el día lo que hace un clima casi inaguantable en las horas de sol–. Pues aunque resulte extraño, París tiene sol en este famoso verano con 1 temperatura que hace 1 siglo no se registró.
Tenemos noticias de Bs. As.: Julio nos agrega otras y así sabemos más o menos como están todos. Cómo están uds., cómo van tus pinturas Luis? ya está lista la exposición? que será seguramente, lo deseamos, un enorme éxito.
Nuestra dirección: Esther o Lipa Burd. 18 rue de l´Hôtel de Ville. Apt 511. París 75004. Esperamos tener noticias vuestras.
Estuvimos una semana en Roma. Rafael [Alberti] está muy bien, agasajado como siempre, con 1 exposición en honor de él en Venecia que se cerró con un gran éxito. En Septiembre, María Casares tiene la intención de poner en escena El Adefesio en Madrid. Podrá? Rafael no piensa ir al estreno. El avance senil de María Teresa [León] se torna cada vez más evidente, da mucha pena a todos los que presencian ese ocaso. Rafael procede como si no se diera cuenta + en 1 actitud ejemplar–.
Bueno, queridos, con 1 gran saludo a todos los amigos va para uds. el fortísimo abrazo de siempre y el gran cariño que uds. ya conocen, los extrañamos mucho.
Esther y Lipa
|
| 1977-04-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1977 en 29/04/1977
Buenos Aires, 29 de abril de 1977
Queridos Maruja y Luis:
Tienen que perdonarnos la demora en contestarles. Las razones quizás para bien de Uds. son la falta de estímulo para contarles cosas de aquí, y digo para bien de Uds. porque espero que todo sea distinto desde allí, con la óptica vibrante que se debe estar viviendo ahora. Nos da verdadera pena no poder compartir estos momentos. Uds. nos hacen verdadera falta, nuestro diálogo se va cerrando cada vez, ya que nuestros amigos se van dividiendo y por ello sólo de vez en cuando se puede mantener una conversación más o menos esclarecida. Es posible que sea, de nuestra parte, una pedantería pretender que poseemos la razón, pero tengo la firme convicción que no podemos tener a nuestro alcance los parámetros necesarios para saber más y no basarnos solamente en las informaciones intencionadas o temerosas de que estamos echando mano. Estamos esperando con bastante impaciencia el día de nuestra partida, para octubre, para verles y charlar.
Así nuestra vida transcurre igual que cuando se fueron. Seguimos “desfaciendo” los entuertos de nuestras cosas diarias, pero ahora sí que en su total estado final. Quizás un par de semanas nos separan todavía de los líos del cierre de mi oficina, pero es el verdadero fin de todas las ataduras. Es verdad que ya eran pocas, pero era necesario terminar todo y ello se ha prolongado hasta mayo, y me considero feliz que no sea aún más.
De todos modos he tenido tiempo para trabajar en lo mío si bien es cierto que no disponiendo de todo el día todavía, pero por este lado es donde recibimos las satisfacciones mayores. No por las cosas que hago que deben perfeccionarse mucho aún, pero por la libertad que ese trabajo significa, sin tener que rendir cuenta a nadie más que a uno mismo. Estoy “pensando” unos trabajos donde los fondos se integren mucho más que hasta ahora con el dibujo, donde este aparezca desde el fondo como si fuese parte de ese mismo fondo, ya que encontraba hasta ahora que había una especie de enorme separación entre los dos planos de trabajo: el fondo y el trabajo de las elipses. Quizás eso le quite un poco el aspecto actual de “pintura de relojería” que se me ocurre que tiene ahora, pero lo que debo cuidar, sin embargo, es el exceso de sutileza que surge al disminuir tanto los contrastes al punto de constituir un gran plano con apenas motivos que salen del fondo. En fin, veremos.
Quisiera que nos cuenten más de los trabajos y resultados de Luis. Aquí todos quieren saber de Uds. y nosotros quizás más que nadie.
La temporada aquí recién se inicia. Anuncian una exposición de [Raoul] Dufy que les confieso no tengo muchas ganas de ver. En teatro han empezado algunas cosas con comentarios, como siempre, muy contradictorios de parte de nuestros amigos: una Casa de Bernarda Alba 1 con María Rosa Gallo y dirigida por Alejandra Boero, también La Visita, una obra de un argentino cuyo nombre no recuerdo, pero que resultó ser una obra pedante y vacía. En cine hemos asistido a un ciclo de [Rainer M.] Fassbinder en el Instituto Goethe que resulta ser a mi juicio uno de los creadores más formidables del momento, en cine. Es un cine alemán por donde se lo quiera mirar, pero su lenguaje formal es tan crudo, tan desprovisto de efectos que uno tiene la sensación de estar comiendo un limón, así de ácido y así de simple. Por favor, perdónennos la tardanza en contestarles y escríbannos pronto y ahora reciban nuestro fortísimo abrazo tan cercano y cariñoso como siempre y el recuerdo de todos.
Esther y Lipa
[Manuscrito por Esther Burd na parte superior da carta:] Mío va un gran cariño y 1 deseo fortísimo de verlos muy pronto.
Esther
1 Escribe Fernanda Alba, pero debe referirse a la obra de F.García Lorca
|
| 1977-09-01 |
|
Ver [Carta manuscrita con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1977 en 01/09/1977
Buenos Aires, 1º de septiembre de 1977
Queridos Maruja y Luis:
Como ya de sobra saben, es difícil sentarse a la máquina cuando hay tan poco que contar. Nada que no puedan ya saber y quizás mejor que nosotros mismos. Si se pudiera establecer alguna comunicación sin necesidad de relatar, sin necesidad de decir qué cosas hemos hecho, sería todo mucho más sencillo. Pero el cariño que sentimos y el recuerdo permanente quedará seguramente reflejado aunque nos reiteremos una y otra vez.
Ese es el motivo mayor de esta carta: decirles que también nos faltan Uds. aquí, las noches de diálogo, nuestros ánimos mútuos, nuestras coincidencias y las que no lo son. Con nadie nos sentimos tan cerca; aún, muchas veces sobreentendiendo lo que no decimos. Más todavía en épocas tan difíciles como las que nos tocan vivir aquí, por mil circunstancias.
La final liquidación de mi oficina fue una de esas cosas que me llegaron a hacer comprender la significación de lo infinito. Recién hacen pocas semanas que me puedo considerar desligado de una agonía y es por fin el verdadero término de una cosa por demás triste, debido a que forcé los lapsos para poder llegar a esta situación de hoy. Pero para poder conseguir esto, he tenido que realizar una tarea que me resultó agotadora.
Por esta razón recién ahora...
Retomo esta carta veinte días más tarde. 21 de septiembre. En este lapso hemos decidido viajar a Europa la segunda quincena de octubre, de manera que tenemos legítimas esperanzas de verlos allí, rodeados de las cosas de todos los días sin que tengan que relatárnoslas, y quizás gozar juntos de algún paisaje gallego, de alguna escultura románica...
De todos modos me estoy apresurando demasiado en anunciarles esta fecha ya que aún no tenemos ni siquiera pasajes y menos aún solucionadas las cosas inevitables que es necesario arreglar en cada viaje.
Pero tomamos esa decisión como una especie de obligación de cumplir y que esperamos que realmente así sea.
En esta decisión mucho ha tenido que ver el saber que Uds. tienen intención de regresar en noviembre, y no nos hacemos a la idea de no verles hasta marzo, que será, más o menos, la fecha de nuestro regreso a Buenos Aires.
Otra cosa que ha influido también es el conocimiento de la temporada teatral de París, que está prometiendo ser muy buena, con teatro italiano, polaco, americano, y mucho más y que es posible que les convenzamos de verlos juntos (?).
Releo estas líneas y me parece percibir que el sólo hecho de pensar en la idea de encontrarnos por allí me ha hecho cambiar el tono pesado del primer párrafo. Es probable también que esté en un día más alegre para mí, o quizás se me esté alejando la pesadez de los días pasados entre ruinas y agonías de unas cosas pasadas y por fin superadas.
De pintura mejor no hablar, ya que he hecho realmente muy poco. Apenas algunos dibujos, quizás para no olvidarme que existen. Sin ningún resultado positivo. Y lo que es peor, no he podido concentrarme en problemas plásticos que me interesaban mucho el año pasado como caminos a desbrozar.
Pero creo también que ese estado negativo está por desaparecer...
Ahora me despido, y tengo la impresión de poder decir, con fundamento: ¡hasta luego!
Esther y Lipa
|