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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1963 en 07/04/1963
Ginebra, 7 de Abril de 1963
Sres. Esther y Lipa Burd
Buenos Aires
Queridos amigos:
Mañana o pasado se cumple el mes de nuestra llegada a Suiza. Hemos andado gran parte de este tiempo de una en otra ciudad de este país, con unos días de estancia hasta ahora en Ginebra y en Basilea. En Ginebra, donde estamos ahora, alquilamos un departamento de un ambiente por dos o tres meses para poder trabajar y al mismo tiempo ir cuidando lo mejor posible de nuestra situación financiera, que merece, como podéis imaginaros, le dediquemos una parte importante de nuestra atención. Establecí algunos contactos con galerías de Zurich y de aquí, de Ginebra, que espero sean útiles, aparte, naturalmente, de las lentas y largas relaciones que continúan con la Kunsthalle de Basilea. Esperamos que algo cuaje para el futuro próximo. Los museos han crecido considerablemente con espléndidas donaciones efectuadas por particulares desde nuestro viaje anterior. El de Basilea, que para mí continúa siendo el más importante, aumentó considerablemente en obras del período cubista de Picasso, Braque, Juan Gris, Leger, además de los puristas Ozenfat y Le Corbusier, y en Paul Klee. Este y Juan Gris continúan siendo en Basilea como en Berna los pintores que mejor se ven. Berna quizá tenga ahora más Juan Gris que Basilea y desde luego ya tenía una cantidad superior de Paul Klee, alrededor de setenta obras de éste son las que posée en la actualidad. Los tres museos han aumentado en piezas nuevas pero creo que más en proporción los de Basilea y Berna. A los nombres que os menciono de Basilea hay que añadir nuevos Matisse, Bonnard, Chagall, etc., y algunos norteamericanos, como Tobey, y españoles últimos. En Zurich hay un gran Tapies y dos o tres esculturas de Chillida; en Basilea, Chillida, y en Berna Clavé, aparte, naturalmente, los de escuelas de Alemania y norte de Europa que también en Suíza pueden verse seleccionados. Nos tocó de ver además cuatro espléndidas exposiciones en museos y galerías particulares: Jawlensky, Paul Klee, éstos en Ginebra y Basilea respectivamente, y Jacques Villón y Lurçat en los museos de Zurich y de ésta. Ahora, en estos días, se inauguró en Zurich otra retrospectiva de Max Ernst que pensamos ver el jueves o viernes próximo de paso que vamos a resolver una posible exposición de grabados en una galería particular de esa ciudad. El que me decepcionó, dejando a un lado la espléndida calidad de la artesanía en los tapices y la buena intención humana de sus temas, fue Lurçat. Es un muralista por el destino de la especialidad a que se dedica, pero no lo es como artista, como pintor. Cerca de doscientas obras se reúnen en Ginebra entre tapices, unos ochenta gouaches, litografías, cerámicas y vitrales. Tiene tapices de dimensiones extraordinarias, de catorce o quince metros por cuatro o cinco de alto, pero sin resolver en sus cartones como obra de carácter mural. En ellos se conjugan los más bellos colores de lanas que Lurçat entona con habilidad y la calidad del tejido, pero los espacios los llena con recursos fáciles y repetidos, con mariposas, estrellas, sobre todo estas últimas, empalagosas estrellas estilo 1920 o 1925 de un falso modernismo, y hojas de árboles, todo como una pirotecnia deslumbrante a primera vista pero que cansa en su insistencia. Pienso que lo que seleccionaría para mí sería uno de esos gallos suyos, que los ha dibujado casi siempre de perfil, siempre el mismo gallo pero algo distinto, cuando los hizo tejer en blanco, gris y negro. Por lo demás prefiero la serie de tapices góticos de la vieja Basilea del siglo XV, con sus temas bíblicos y sus bestias más bellas en su aparente ferocidad porque seguramente aquellos pintores conocían menos de la anatomía y zoología que Lurçat. Bueno, en cuanto a otro género de cosas aparte de ver arte y monumentos, sólo hemos visto alguna película del género menos intelectual, como El tirano de Siracusa, que llenaron algunas horas de nuestro tiempo y con ellas multitud de películas de publicidad francamente malas. Creo que están peor que en 1960 y muy mal con relación a lo que vosotros estáis haciendo en esa. Nada que se parezca a la vuestra de propaganda de Rosenthal.
Nos gustaría mucho veros por aquí, que extendiéseis vuestro proyectado viaje de París a Ginebra, esta ciudad encantadora donde se os advierte el paso del tiempo en infinidad de relojes. Las agujas de todos ellos realizan, implacables, una inacabable y cronometrada danza de la muerte.
Escribidnos. Os rogamos que nos mandéis noticias vuestras y de esa. Sin todos vosotros, los amigos, nos encontramos solos. ¿Cómo va Arroyo y vuestro departamento? Os rogamos que nos enviéis y, lo más pronto posible, la dirección de Jonquières y de Cortázar que nos olvidamos en Buenos Aires, y a quienes quiero escribir.
Un fuerte abrazo de Maruja y mío para los dos:
[Seoane]
N/dirección:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra
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| 1963-04-19 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1963 en 19/04/1963
Ginebra, 19 de abril de 1963
Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires
Querido Varela:
Aquí te van nuevas noticias, espero que te sirvan de algo. De nosotros, no tenemos nada que contaros. Trabajo y mañana o pasado viene a ver mis cosas el dueño de una galería de Ginebra. Durante la semana de Pascua quedó desierta Suiza, o sus habitantes se movilizaron de un lado para otro buscando los rincones más escondidos del su país. Nosotros hemos estado en Zurich e Interlaken. En Zurich, vimos una gran exposición de Max Ernst. Pero ésta es la primera noticia, ahí va:
En el Museo de Bellas Artes de Zurich se abrió una exposición retrospectiva del pintor surrealista alemán, nacionalizado francés, Max Ernst. Se presentan 231 obras de pintura, escultura, grabado y collages y, en vitrinas, algunos álbumes y libros ilustrados por el pintor y joyas diseñadas por él. Se trata de la exposición más completa que se haya hecho de Max Ernst y se considera un acontecimiento artístico europeo. Las obras más interesantes, a nuestro juicio, son las que abarcan los años que van de 1926 a 1930, con los temas de los bosques, metamorfosis de pájaros y hordas. En los años siguientes, los recursos de oficio que había ido descubriendo durante ese período se convierten en mecánicos y, de hace dos o tres años, es el muy flojo Retrato de Dorotea, (Dorotea Tanning, de Arizona), ejecutado con un lenguaje impersonal y consabido. Se trata, sin embargo, de un gran pintor, un pintor alemán por la rigurosa artesanía de que hace gala y por el mundo romántico que utiliza en su temática.
Eugene Ionesco acaba de publicar un largo artículo contra los críticos de teatro y la crítica profesional en general, Critiques, vous vivez de moi!, se titula. Afirma “Que la crítica sea hecha por los novelistas, los pintores, los filósofos. Delacroix comprendía la poesía mejor que los críticos literarios de su tiempo. Baudelaire y Apollinaire comprendieron la pintura que los críticos de pintura no comprendían”. Con este párrafo termina el artículo provocado por los comentarios desfavorables a su última pieza, Le piéton de l´air. Con motivo del centenario de la muerte de Delacroix, Claude Roger-Marx afirma en un ensayo que el gran pintor romántico fue para los escritores de su tiempo, lo que Baudelaire para los pintores y el más grande de los críticos de arte, coincidiendo, sin hacerlo y sin propósito seguramente de coincidir, como lo afirmado por Ionesco.
El Director de orquesta, Ansermet, uno de los más famosos desde hace muchos años que sostuvo y, seguramente sostiene, vinculaciones con destacadas figuras intelectuales argentinas entre las cuales debe citar a Victoria Ocampo, preside, en Ginebra, el Comité ginebrino por la amnistía a los presos y exiliados políticos españoles. El grupo que constituye dicho comité comprende importantes intelectuales de esta ciudad. Estos días enviaron un telegrama al Papa Juan XXIII y al ministro español Fraga Iribarne, en favor de Julián Grimau, sujeto a proceso en Madrid.
La actriz norteamericana Olivia de Havilland, famosa intérprete de Lo que el viento se llevó y Foso de serpientes, acaba de publicar en Londres un libro titulado Todos los franceses padecen del hígado, en el que comenta costumbres y tradiciones de Francia. “El pecho de una mujer, como los franceses afirman, –escribe Olivia de Havilland– tiene más importancia cuando ella está sin ropas que cuando las lleva”. Y comentando la necesidad de vestirse sexy ella añade: “En Francia, jamás oí hablar de tal asunto. Una acepta por definición que siendo mujer se es sexy y no tenéis necesidad de vestiros para probarlo”.
Estas son cuatro noticias últimas aparte de las políticas que son muchas y muy interesantes, pero que no creo sean oportunas en este momento de Buenos Aires.
Un gran abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
Nota: Dile a Marika que compre todas las plantas de carbón antiguas que encuentre. Los comercios de antigüedades de Suiza la tienen a la venta justamente con objetos y obras de arte que a nosotros nos parecen más valiosos.
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| 1963-04-29 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1963 en 29/04/1963
Ginebra, 29 de abril de 1963
Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires
Querido Varela:
Recibí tu carta del 22 y te agradezco todas las noticias que me envías. Resulta confusa la de Paspagnoli, ¿es Director del Museo Nacional, como escribes, o del de Arte Moderno, en lugar de Squirru? Si lo es del Museo Nacional, ¿qué pasó con Romero Brest? Siento verdaderamente la muerte de Lorenzo Domínguez, era un gran artista y un excelente amigo. Para mí, además, otro español del exilio, aunque hubiese nacido en Chile, ocupado cátedras en la Argentina, etc., como escultor nació en España, donde se formó y a cuya sangre pertenecía. De aquí la noticia más importante fue la ejecución de Julián Grimau en Carabanchel. Toda Europa se conmovió. Manifestaciones en todas las ciudades europeas. En Francia, Italia y Suiza, obispos y organizaciones católicas hicieron pública su protesta. Aquí, en Ginebra, hubo dos manifestaciones. La última, el sábado 27, de todas las organizaciones sindicales. Al terminar el acto, donde sólo hizo uso de la palabra un dirigente obrero, lanzaron al lago dos coronas de claveles blancos y centenares de claveles rojos para que remontasen las aguas del Rhône y llegasen simbólicamente a la costa de España. Franco se cerró definitivamente, pienso, muchas puertas europeas, las que se había entreabierto para la liberación de su economía y su política. La prensa francesa es en casi totalidad, intransigente con él, con la ahora dudosa ayuda económica de De Gaulle y con Malraux, del que nadie puede escuchar su silencio. Pero ahí van algunas noticias, pues no creo puedas pasar la de Grimau.
En Ginebra, se ha inaugurado una gran exposición del pintor cubano Wilfredo Lam en la Galería Krugier, seguramente una de las más amplias y selectas de esta ciudad, que comprende obras desde 1938 hasta 1962. Se trata, en general, de cuadros de gran formato, de un surrealismo muy particular y realizados con una técnica muy sintética. Sus temas, muy repetidos desde hace años, se refieren a un mundo cubano tropical y de resonancias africanas y oriental. Cañaverales, grandes pájaros, pies y manos muy dibujados sugiriendo no se sabe de qué cuerpos, picos de aves, todo formando ángulos agudos dibujados con precisión. En la primera época, usaba una paleta de verdes, rojos y violetas muy tímidamente puestos al modo impresionista y en los últimos años dibuja simplemente con negro sobre un fondo gris casi blanco. Manifiesta un mundo original que tiene que ver lo mismo que con su país, con su origen chino y negro. Se trata desde luego de un excelente pintor, sabio y menor, que con los años redujo sus aspiraciones y que alcanzó, como los chinos con sus aguadas o como Goya con sus últimos óleos y grabados, a encontrar todo el color posible sólo en el negro.
En la ciudad vieja de Ginebra, se instaló una nueva galería de arte, la Galería Iolas. Se trata de una galería de Nueva York que ha abierto dos sucursales en Europa, en París y en Ginebra. Seguramente, en esta última ciudad, como muchas empresas norteamericanas con el fin escondido de burlar los impuestos de su país. Se inaugura con una muestra de Max Ernst, unas sesenta obras, casi todas ellas de la última época del pintor y los precios de los cuadros oscilan entre 150.000 francos suizos, es decir, 4.600.000 pesos aproximadamente, el de mayor tamaño que es de alrededor de un metro cuadrado, y 21.000 francos suizos, es decir, 690.000 pesos el más chico, el grandor de media tarjeta postal. La calidad, con ser buena en general, no está, pensamos, de acuerdo con los precios. Los mejores cuadros de Max Ernst se presentan, como ya comentamos, en el Museo de Zurich.
Suiza acabad de obsequiar a la Unesco con un tapiz de Le Corbusier de 6,50 x 3,50 metros que decorará la sala 5 y que evocará, según una frase del delegado suizo, “la alegría de vivir y una incesante juventud”. Esperamos que el tapiz, como los tapices de los cuentos orientales, pueda desprenderse a ratos de la pared a que fue destinado para llevar, entre nubes, alegría y juventud a los pueblos subdesarrollados y hambrientos que tantas valiosas horas de preocupación consumen a los delegados de la Unesco. La preocupación de Le Corbusier fue, antes de pronunciarse los discursos, colocar su gran tapiz en la pared de una sala exigua como parece que es la sala cinco de la Institución internacional. Se le presentó al arquitecto racionalista un problema de Chesterton que, seguramente, por nada racionalista, podría el escritor inglés resolver más fácilmente.
Uno de los más importantes críticos de arte de Europa, el francés Georges Duthuit, acaba de publicar un libro, Le feu des signes en Ediciones Skira de Suiza. Con este motivo, acaba de declarar “los estetas generalmente vienen después de los artistas, de sus obras”. En el libro se vuelve contra la estética contemporánea, la dispersión del arte de nuestra época, la concepción individualista del arte y reniega de los prefacios que hizo en los últimos tiempos para pintores del informalismo y de la abstracción lírica, como Riopelle y Sam Francis. El pintor, afirma, debe participarnos la certeza de pertenecer al mundo. La obra de arte no puede reducirse a sabios juegos formales ni a especulaciones geométricas o psicológicas. El libro de Duthuit estalló como una bomba en los medios artísticos y del comercio de arte. Antes se había rebelado contra la concepción estética del Malraux publicando su excelente libro El museo inimaginable.
Georges Mathiew, afecto por la mala crítica que obtuvo de su gran exposición en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de París, responde a uno de los más sañudos, André Chastel, de Le Monde, con un artículo en uno de los últimos números de Arts, en el que, si bien logra comadrear alrededor de la obra de Chastel, no consigue desde luego defender su pintura, que era lo que algún público esperaba. En compensación, en uno de los últimos números de París Match, aparece retratado en las poses más diversas vestido de lujosos trajes, que unas veces parecen hacen surgir su figura de una tela del Ticiano o de Velázquez y otras de Goya, y entre muebles muy curiosos y caros. Fotografías singulares que en nuestra época tienen mucho que ver, aunque parezca mentira, con el comercio artístico.
Morir en Madrid es la última película de Frédéric Rossif, el autor de otra muy buena Le temps du ghetto, hecha a base de documentales extraídas de los archivos. También de los archivos de varios países extrajo la documentación gráfica para relatar la guerra de España. Un relato apocalíptico, según juzgan algunos críticos, que mereció el que interviniese la censura francesa cortando frases del texto redactado por Madeleine Chapsal. En estos días, la película de Rossif es la más comentada de Francia y su nombre Morir en Madrid sirvió, en general, como título a los numerosos comentarios que se hicieron contra Franco alrededor de la ejecución de Grimau. Resulta un excelente recuerdo en el momento en que Francia se apresta a ayudar financieramente a España formando parte de su gobierno Malraux, el caballero, subrayamos entre comillas, de La esperanza.
Querido Varela. Éstas son las noticias por hoy. Creo que abundantes. Escríbeme. Un abrazo de Maruja y mío para los dos:
[Seoane]
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| 1975-01-04 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 04/01/1975
París, 4 de enero de 1975
Queridos Maruja y Luis:
Dirán, y con mucha razón, que hemos tardado una enormidad en darles nuestras noticias, pero francamente ahora no entiendo cómo ha pasado tanto tiempo ya. Son dos meses desde nuestra partida y recién me siento con voluntad suficiente como para sentarme y contarles de nosotros.
Es que han sido días muy complicados, a veces bastante llenos de angustia, otros muy hermosos y finalmente también de los comunes de aquellos que pasan sin dejar recuerdos.
Primero, al llegar, una huelga de correos nos tuvo sin noticias (y de paso sin dinero) durante casi un mes y medio. Paralelamente buscábamos un departamento tal como era nuestra intención desde ya hace varios años.
Después de asustarnos terriblemente de los precios nos acomodamos espiritualmente a nuestras posibilidades y finalmente nos decidimos por un departamento en el barrio viejo de París, y en tercer piso, por supuesto sin ascensor, y por supuesto para acondicionar completamente y cuyos trabajos de acondicionamiento recién los iniciaremos dentro de un año después de reponernos económicamente de esta prueba (económica).
Pero allí tendremos quizás un lugar de respiro en el futuro para meditar en un ambiente que creo mucho más propicio que el que tendremos ahora en nuestro país. Y esa es una esperanza verdadera y que sin ella hubiese sido muy difícil llegar a la decisión de esa compra.
Actualmente estamos pasando unos días más tranquilos y aprovecho que Rosenfeld viaja a Bs. As. para que esta carta llegue más rápidamente. Y si Uds. ya han viajado para Galicia, le pido que se los envíe a La Coruña y de esa manera la tengan.
Esther y yo estamos trabajando ya hace algunas semanas con regularidad, cada uno en lo suyo, ella en el hospital y yo en mis telas que gracias a que Aurora [Bernárdez] nos ha alquilado su casa por estos meses tengo lugar como para colocar mis elementos. Así he terminado dos cosas y estoy continuando, pero como bien sabes Luis, es difícil saber que pasa con lo que uno hace, sobre todo en una ciudad dura como es París donde todos luchan fuerte por sus propios problemas y no es cosa de llevarles los de uno. Pero estoy decidido a seguir adelante sin hacerme demasiadas preguntas sobre el futuro.
Sea como sea aquí estamos viendo bastante seguido a los Jonquières que nos brindan un fuerte calor humano y vemos a otros y espectáculos que como siempre son muy importantes y valen aún para una temporada como ésta que no es de las más famosas. Hemos visto un espectáculo muy hermoso del teatro de Robert Wilson Una carta para la Reina Victoria que es una muestra del teatro del silencio y de la incoherencia y confusión con lo que este norteamericano quiere simbolizar nuestro tiempo, muy angustiante y de escenas plásticamente maravillosas; otro de Peter Brook Timon de Atenas dirigida por él, pero interpretada por actores franceses y de diez otros países y donde aún respectando completamente el texto de Shakespeare pone el acento en cuánto tiene esa pieza de similitud con los tiempos actuales.
En el campo plástico, poco hemos visto que nos haya mostrado novedades, aunque es siempre una gran novedad ver lo bueno aún conocido. Así fue la exposición de la colección de Peggy Guggenheim que es una verdadera colección que muestra la pintura de nuestro siglo. Me imagino cuál sería tu placer Luis al ver estas verdaderas obras maestras de nuestro tiempo, esos Max Ernest, esos cubistas o aquellos del grupo de Bauhaus. Hasta ahora ha sido lo mejor, aunque no quiero olvidarme de una pequeña muestra de arte de Albania y de Etiopía interesantes y amenas, sobre todo esta última de la que tan poco se conoce aunque corresponda al país más antiguo del mundo. A propósito quiero contarte de la versión etíope de la creación del hombre por Dios: dice que al cocer en el horno al primer ejemplar se olvidó de él y le salió quemado (evidentemente fue negro), el segundo para evitar el mismo problema lo sacó antes, demasiado temprano, (esta vez fue un blanco), recién el tercero fue perfecto, ni quemado ni crudo, adecuadamente cobrizo como evidentemente es el Etíope.
En las galerías de París, una buena exposición de [Yacoov] Agam, que a mí siempre me interesa, trabajando con medios audiovisuales esta vez, con televisión y cassetes y entrando casi en un terreno cinematográfico, pero siempre enfrentando problemas plásticos. Una muestra de Le Parc que aunque fuera de su “cinetismo” traslada los problemas plásticos del arte cinético a telas y pintura y los resuelve con virtudes matemáticas y de artesano más que de pintor. Es por lo menos mi opinión, aunque eso no quiere decir que no deja de interesar ni de interesarme.
Una serie de obras de [Panayotis Vassilakis] Takis en el espacio Cardin, sin que haya mostrado ningún estado nuevo ni diferente a lo ya hecho o mostrado en exposiciones anteriores.
En cine una especie de invasión de lo erótico, a veces entrando en el terreno de lo pornográfico, pero a veces también con expresiones que a mi juicio son de verdadero interés, opinión que por supuesto no todos comparten, pero yo defiendo ya que creo que en el lenguaje cinematográfico se están rompiendo algunas barreras y pruritos tal como ya no existen, por ejemplo, en la literatura. ¿Y por qué no en el cine? La mejor indudablemente en este género es Cuentos Inmorales, cuatro episodios de W. Borowszyk (el autor de Goto la isla del amor). El tercer episodio es el interpretado por Paloma Picasso y es bastante curioso ver por todo París grandes anuncios en colores y de enorme tamaño con Paloma P. desnuda y en amores con otra mujer. Dicho sea de paso, es a mi juicio el mejor de los cuatro episodios y plásticamente es de un gran cuidado.
No les escribo de los precios aquí. Pero si que son de poner miedo. Al punto de que las pinturas francesas son más baratas en Bs. As. que aquí. Pero vivir significa cuidar mucho el presupuesto aún para la gente de aquí y que gana en esta moneda.
Bueno, por lo menos ha sido esta carta una larga comunicación (entonces condenada por Gracián por aquello de “lo bueno si...”) así que a disculpar la lata.
Ahora un fortísimo abrazo y que las expectativas para este año se cumplan tanto en lo que se trata de España como lo de Argentina como lo de todas partes. Es como el brindis que nos ha faltado el 31 a las doce que mucho lo hemos extrañado...
Hasta pronto
Esther y Lipa
Nuestra dirección es:
E y L. Burd
(chez Mme. Cortázar)
9, Place du Général Beuret
Paris XV
France.
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