Persoa: Castelao

Persoa: Castelao [7]

Data Material Ver
Data Material Ver
1970-06-09
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 09/06/1970

Buenos Aires, 9 de junio de 1970

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Llegamos el sábado a las 11 de la mañana hora argentina a Ezeiza y nos esperaban un núcleo de amigos. El resto del sábado, la tarde, lo pasamos con mi familia, primera parte, y durmiendo desde temprano. El domingo vinieron amigos a casa. Muchos preguntas sobre vosotros de Scheimberg, Lipa Burd y Esther y los Lifschitz. Contestamos a todas. El lunes, ayer, estuvimos pendientes de la radio. Onganía cayó sin pena ni gloria. Creemos que el pueblo se alegró, nosotros desde luego. Esto es todo en poco más de dos días. Los amigos me presentaron un programa de catorce películas que por lo visto resulta indispensable ver, encabezadas por Z y La caída de los dioses que llevan muchas semanas en cartelera.
Antes de salir de ahí hablé con Martínez Barbeito, quien enviará, dijo, más obras para el Museo. El dibujo de Maside fue una primera entrega. El viernes, nos ofreció una comida Álvaro Gil en su casa, en la que estuvieron presentes Felipe y Totora, los Rey y Paz Andrade. Álvaro Gil dona un Frau, el pintor vigués de la generación de Maside, y un Grandío. Está entusiasmado con el Museo. Se trata de una donación inmediata, independientemente de las otras. Felipe Armesto dona la caricatura de Prudencio Canitrot hecha por Castelao, a cambio de otra, de Cousas da Vida, que Valentín prometió darle. De recoger las obras donadas por Álvaro Gil quedó encargada Beatriz Rey. Fue una comida muy simpática en la que todos parecían unos vendedores del rastro o del Mercado de las Pulgas.
Cenamos en vísperas de venirnos, el jueves, con Chávarri y María. Muy bien, pero por conversaciones que tuve con otras gentes, cuidado con envolverse con sindicatos. Nadie quiere saber nada de éstos. Quizás se pueda trabajar con Chávarri al margen de éstos. A mí continúa pareciéndome leal y buena persona. Esto es todo. Te escribiré con más calma e informándote de lo que pueda. Estoy exponiendo, no sabía, en Rosario. Te enviaré catálogo.

Un abrazo a todos, a Mimina, a José, a José Luis, Ángel, etc., y especialmente a Carmen y Rafael que suponemos de regreso de Rianxo.
Uno fuerte para ti de:

Seoane

Nota: Laxeiro está exponiendo en Art Gallery de aquí. Hablé por teléfono con él. Nos veremos hoy. Llegamos a tiempo, te lo digo antes, para presenciar el nuevo golpe de Estado. La gente está optimista, del pueblo, se entiende. Esta vez parece ser que las ideas foráneas procedían de España y contra esas ideas se habían sublevado en 1810.
Te envío esta cita de LE CORBUSSIER que creo muy interesante para un próximo Congreso de diseño y para L[aboratorio] F[ormas]: “Ustedes ríen porque registro el molino de viento de hierro, ese molino que gira por todas partes en la Argentina al lado de las casas. ¿Piensan que lo denunciaré por no estar diseñado, en dórico, gótico, corintio o toscano y ser simplemente ferretería?
Nuestras casas serán correctas cuando concuerden con el molino de viento, que es un hecho honesto”
Le Corbusier-1929.


1970-06-29
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 29/06/1970

Buenos Aires, 29 de junio de 1970

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

acabamos de ver tu calle de Santiago en La Vía Láctea de Buñuel. Comienza la película con unas vistas de Santiago y termina con otras, y, al final, aparece “la tumbona”, o cualquier otra del género, pidiéndoles a los peregrinos que le hagan dos hijos a los que ha de poner nombre extraños que suenan a herejía. Esto ocurre en un bosque a la entrada de Santiago y su aparición estaba prevista al comienzo de la película por un personaje que puede ser el diablo, un diablo bien vestido como suele estarlo y al que se le suma, como caído del cielo, un enano que asombra a los dos peregrinos mendigos-ladrones, uno escéptico y otro religioso. El “Callejón de la tumbona” no llega a verse en la calle de las Huertas al comienzo de la película, una calle blanca sorprendente entre tanto severo granito. Parece un blanco puesto por Zurbarán en la obra de Buñuel. A mí me pareció una espléndida película pero creo que para entenderla hace falta haber leído la Crónica Compostelana, relatos de peregrinos, de milagros, y conocer la historia del camino de Santiago. No es una película católica que pueda entenderse fácilmente por todo público. Es una película católica y atea, religiosa, con apariciones de la virgen y herejes (alguno, como Prisciliano, no bien representada su herejía) entre los que Buñuel no toma partido, se mantiene al margen o por veces se muestra ateo. La bandera actual de España me pareció verla del revés, la corona del escudo hacia abajo y unos anarquistas precedidos de su bandera roja y negra matan en sueños al Papa. Una película muy española, difícil también de que la entiendan los que no lo son. Simultáneamente blasfema y religiosa. Su guión podría haberlo escrito León Felipe o Valle Inclán y lo hubiese entendido muy bien Don Miguel de Unamuno. Es posible que no la entendiesen, en cambio, Ramiro de Maeztu, ni Baroja, pero es que los dos tenían sangres ajenas, inglesa e italiana, que no habían tenido tiempo, faltaban generaciones, de incorporarse a la española. De ser más españoles serían posiblemente como Zuloaga, españoles de españolada, algo que Buñuel no es, ni en Viridiana, por ejemplo, ni en La Vía Láctea ni en Tristana, con ser una obra menor, a mi juicio, esta última.
Te escribo solamente para darte noticia de esta película y de la aparición de la calle de tu nacimiento. Laxeiro clausuró el sábado una gran exposición aquí. Muy buena. Te enviaré próximamente todo lo prometido ahí para L[aboratorio de] F[ormas], para el catálogo del Museo, etc. Te envío ahora el cartel. Espero quede lo mejor posible. Aquí se están celebrando dos notables exposiciones de grabados de Estados Unidos y Francia en el Museo y en una sala particular. Aquí está también Ionesco pronunciando conferencias, además de Julián Marías de ahí, una compañía de teatro francés, la compañía del Teatro San Babila de Milán y la Orquesta Sinfónica de Moscú, impresionante ésta con ciento dieciocho instrumentistas entre los cuales se cuenta un ex-niño-español-en-Moscú, Isidoro Artigas, de 42 años. De cine estamos poniéndonos apresuradamente al día.
No sé a qué te refieres con eso de Galicia y Buenos Aires, y de que si aquí puedo ganar dinero, etc., y de que ahí tengo en cambio prestigio, etc. Nunca me interesó el dinero más que para gastarlo; prefiero, como todos, tenerlo a no tenerlo, desde luego, y, en cuanto a prestigio, llegué a tener aquí cuanto se puede tener en un país, y lo agradezco. También agradezco el que pueda tener ahí. Empecé a trabajar en la monografía de Maside dibujante y grabador, que quiero hacer este año. Debí haberla hecho en 1958, al año en que falleció, para “Galaxia”, Maside mismo me la había pedido y conservo una carta espléndida sobre esta cuestión, que releída ahora me conmovió. Pero hecha para editar aquí bastantes años después, servirá, como la de Castelao, para referirme a una gran Galicia que dejó de existir y sin posible resurrección inmediata, por lo que pienso. También aquí se podrían publicar dibujos y grabados de ahí, ya se sabe, no es posible por ahora.
La colectividad en Buenos Aires está lo mismo ahora que cuando marché, en Diciembre pasado.
Me gustaría saber si hubo nuevas donaciones para el Museo. Si fue útil la conversación durante la comida en casa de Álvaro Gil el día de nuestro regreso Por mi parte pienso ponerme en campaña estos días para conseguir nuevas obras. El 25 de Julio iremos a Montevideo, a participar yo en una mesa redonda sobre Castelao
Bueno escríbeme enviándome noticias que te parezcan interesantes. Un gran abrazo para Carmen y Rafael, otros para José Luis, Ángel, etc., y Mimina, José y tú recibid uno muy fuerte de:

Seoane


1971-10-19
Carta de Palmás a Seoane. 1971
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Palmás a Seoane. 1971 en 19/10/1971


Buenos Aires, 19 de outubro de 1971

Meu querido Seoane:

Sen dúbida a nosa correspondencia anda desnorteada, xa que debéronse perder cartas suas e miñas. Cómo van Vd. e máis a Maruja? Supoño que o seu traballo co monumento de homaxe ao emigrante debe estar ben adiantado. Eu estou con muito traballo, ademáis do de turismo estou nun equipo que está a elaborar o plan regulador da cidade de Olavarría, unha esperiencia mui interesante ainda que non me deixa muitos cartos. Na faculdade perdeuse cuase totalmente o ano deica hoxe non puiden esaminarme en ningunha das asignaturas que me faltan; o mércoles prósimo poderei esaminarme en Antropoloxía, sempre que non suceda nada denantes.
Pra falar dos nosos vellos “amores”, direille que da coletividade pouco lle podo dicir. Hai unhas semanas atopeime con algúns dos homiños da Irmandade –Cupeiro, Florez e Dapresa– pidíronme contas pola miña conferencia en Barcelona, e dahí orixinouse unha discusión mui forte. O proieto que Vd. presentou no C[entro] Galego caíu xa nas maos da xentiña de sempre, sei por Martínez Romero que andan con el ao lombo o Cupeiro, o Molinari e algún outro que non lembro quen é; consecuencia de todo non farán nada ou farán o de sempre, unha trangallada. Respeito disto teño mentes de falar con Lorenzo Varela pra ver si podo publicar na coleción “La historia popular” do Centro Editor de América Latina un traballiño sobre a nosa emigración na Arxentina (cuio índice temático lle adxunto). Por culpa del estou escribindo uns contos con estorias de emigrantes e de fillos de emigrantes, eu non estou mui conforme, pro Varela pensa que están ben.
Xa estará enterado do golpiño de estado que tivemos a semana derradeira, continuan os rumores sobre posibles levantamentos militares. Antonte correu o rumor da sublevación de Campo de Mayo, pro non pasou de ser un rumor destinado á especulación financeira, o que si houbo foi un asado que pode ser o prólogo dunha conspiración (entre chourizo e chourizo un militar pode matinar muitas falcatruadas). O certo é que semella haber polo menos tres golpes en marcha; un liderado por López Aufranc de corte liberal na liña económica e brasileiro en ideoloxía; outro no que estarian misturados elementos nacionalistas e desenrrolantes con Onganía, Levingston e xente fondicista, e non podía faltar o sempiterno golpe de coroneles supostamente peruanistas. Por outra banda o governo segue xogando ao GAN (Gran Acuerdo Nacional) namentras siguen actuando grupos parapoliciales metendo bombas (tocáronlle duas ao Centro Editor e máis outra á Editorial Galerna) e raptando xente que na mor parte dos casos non aparece nin viva nin morta. O deterioro económico é cada vez maior e non se albisca no horizonte posibilidade de solución. Os militares están mosqueados polo ésito brasileiro, sen se decatar que foron eles mesmos os que botaron abaixo esa posibilidade cando botaron a Frondizi e que hoxe os EEUU teñen xogadas as suas cartas no Brasil onde o rexíme semella ter desartellado á oposición de esquerda legal e aos grupos insurrecionales. Os radicales seguen co seu vello esquema de recrutamento de afiliados e o peronismo participacionista indo e vindo de Madrí –a nosa nova Meca– pra negociar e enfrentar ás liñas supostamente socializantes dese movimento. É tremendo ver muita xente moza universitaria que pensa que unha volta de Perón ao poder pode representar o camiño pra instauración do socialismo ou dun certo tipo de socialismo chamado “nacional” na Arxentina. Cada vez que falo con algún deles –mellor dito que discuto– quédome parvo; cheguei a escuitar cousas tan peleriñas como que o pensamento de Perón, nin que fose Mao, era verdadeiramente dialéctico. Supoño que o poderá ser o día que poida atinxir a síntese. Como verá a cousa élle ben entangarañada.
Mañán estrease Outubro de Eisenstein, e ainda que pareza sorprendente vai nunha sala comercial de Corrientes. Niste intre hai media dúcia de filmes francamente bons. O conformista dun italiano Bertolucci que é unha reflesión sobre o fascismo através dunha historia particular un pouco ao estilo do que fixo Visconti co nazismo, mais con persoaxes pequeno-burgueses. Trampa 22 unha sátira anti-bélica de orixen norteamericano do tipo de MASH. Verán do 42 tamén norteamericana que conta con muita poesia o pasaxe de nenez á adolescencia a través da iniciación sexual dun rapaciño de 15 anos. Leva meses de esibición Morte en Venecia de Visconti, que é unha maravilla, penso que polo tema tan “equívoco” pra un censor non a van dar en España, se cadra cecais nalgunha das prósimas “aberturas” do réxime. A cinemateca continua organizando uns ciclos estupendos e os fins de semana repoñense muitas películas en cine-clubes e outras asociaciós, escollidas con mui bó criterio.
Xa saberá do ésito de Paco Ibáñez e máis Raimon. O primeiro actuou no Opera nunha sala cheiña. Foi pena que dera un único recital. Na miña vida vin tanta xente sentada nun escenario. Sorprendeume ademáis que o público soupera os nomes de canciós e que berraran pedindollas. Pro muito mais me sorprendeu o ésito de Raimon. Os cataláns estaban pasmados, eles contrataran por tres días a saliña do Payro que é ben pequena e atopáronse con que a demanda esedía todo o previsto, tiveron que repetir na semana seguinte os recitales. Por certo hoxe pola noite no Gran Rex preséntase Raimon novamente xunto con Mercedes Sosa, o uruguaio Viglietti e o conxunto chileno Quilapayun.
De esposiciós pouco lle podo falar. Soio fun ver unha de xoias e obxetos de ouro precolombinos, no San Martín e agora quero ir ver a de arte precolombino peruano que se fai en Belas Artes, pra que Marica Varela prestou algunhas pezas.
Se vai polo Castro pídalle ao Xosé ou a Mimina que me manden uns exemplares da bibliografía de Castelao.

Unha forte aperta pra Maruxa e Vd, de

Ricardo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Soupen por Martínez Romero da esposición que fixeron con gravados de Picasso e máis Miró. É comovedor pensar que iso se fixo nunha aldeíña.


[Anexo.]

La inmigración gallega

1.- Gallegos, gaitas y yoyegas

2.- La época colonial

2.1.- los primeros gallegos en el Plata
2.2.- los establecimientos patagónicos
2.3.- las invasiones inglesas
2.4.- los “ilustrados” gallegos
2.5.- gallegos por la libertada

3.- El aluvión inmigratorio

3.1.- formación y desarrollo de una colectividad
3.2.- el gallego frente a los argentinos
3.3.- influencias en la vida argentina

4.- Presencia de la Argentina en Galicia


Material gráfico

soldado del Tercio de Galicia
bandera del Tercio de Galicia
pendón del Tercio de Galicia
Casa de Cerviño (Rivadavia y Chacabuco)
Retrato de Cerviño
Deembarco de inmigrantes en Bs. As.
orfeones gallegos en el carnaval de antaño
orfeón gallego en la fundación de la Plata
caracterización de un gallego en el sainete porteño
carátula de la música del tango “Galleguita”
Almacén “La flor de Galicia”
Pizzeria anunciando empanadas gallegas
caricatura de José Ma. Cao
Acto de adhesión a la Rep. Española o autonomía gallega
foto con periódicos y revistas gallegas editadas en Bs. As.
edificio del C. Gallego
Manifestación gallega de adhesión al 150 aniversario de la Rev. de Mayo
Escudos argentinos y otros elementos decorativos del Pasatempo de Betanzos
Escuela “La Argentina” en alguna localidad gallega

[Manuscrito:] Si Ud. sabe de otros materiales hágamelo saber, en especial para graficar la presencia argentina en Galicia


1975-02-14
Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975 en 14/02/1975


Buenos Aires febrero 14 de 1975

Mi querido Seoane:

Circunstancialmente varias y, creo que debo aceptarlo, un poco de resistencia interior, demoraron esta carta imprescindible. Cuando me llamó usted antes de partir, le dije que hubiésemos tenido que hablar en eso días y –añadí– trataría de reemplazar ese diálogo con una o más cartas. Y aquí me tiene, cumpliendo con esa necesidad que es también una obligación; escribo en mi bufete hospitalero, en un pronto, sin buscar elegancias y apenas levantando mi cabeza sobre un mar de inquietas dudas. Trataré de ser claro, sincero como lo fui siempre que pude y ahora sé que puedo y debo. Le pido que con su tradicional franqueza me responda; sus consejos, absoluciones o palmetazos serán por mí bienvenidos una vez más y de todo corazón.
A riesgo de fatigarlo, será menester un poco de historia. Usted conoce a Jorge Prelorán y a sus deseos de filmar una película sobre nuestra Tierra y pueblo; es, creo, uno de los frutos que ayudarán a perdonar las muchas faltas de mi librito, pues en él descubrió este niño grande a nuestra Galicia y empezó a dolerle nuestro drama. Pero entre los sueños del filme y su concreción mediaba un abismo de millones que sólo pudimos rellenar con amistad y fantasía. El asunto trascendió, sin embargo, y lo comentaron algunos paisanos. Por fin y como residuo, quedó en el aire la sensación de que yo conocía a un gran experto en cine –y, para colmo, americano– a quien las cosas de Galicia interesaban. Y un día, en el Centro Gallego, me abordó Valentín Fernández con la pregunta de si a ese amigo que decían que yo tenía podría hablársele de un trabajito profesional: el de poner en mínimas condiciones potables unos cuantos metros de película que guardaban en el Orensano.
Y lo puse en contacto con Jorge y vimos ese material. Castelao aparece algunos segundos, el resto son escenas donde con gran tenacidad y cómplices sonrisas aparecen y desaparecen –y, fatalmente, reaparecen– el señor Puente y el señor Prada más algunos otros, menos perseverantes. Ese malísimo documento, al que no falta cierta macabra inocencia, incluye como agregado metros filmados en Galicia y en España donde con buena vista alcanzan a verse lugares en los que vivió Castelao.
Prelorán dijo que no quería hacer, a estas alturas de su vida y evolución creadora, tareas como ésta que le pedían, de mínimo profesionalismo, aún si cumplían con las amenazas de pagarle bien. Él buscaría un amigo capaz y esa compaginación, pegoteos y mínimas tijeras que pedían los dejaría satisfechos a corto plazo y costo. A esta declaración de asepsia o voluntad artística siguieron días y semanas de avances y retrocesos, danzas y contradanzas cuyo detalle menudo es inútil. Lo cierto es que, paso a paso, con americana tenacidad por el lado galaico dirigido por nuestro robusto paisano y con barrocas gallegadas por cuenta del indeciso Jorge, llegose a un acuerdo muy alejado del proyecto original. Prelorán, a quien entre tanto zambullí en el mundo plástico de Castelao, filmaría una película con toda libertad y como él sintiera la cosa. Sólo pedía un algo así como una beca, una asignación mensual capaz de mantenerlo durante los seis meses previstos fuera de otros compromisos y dedicado, pues, plenamente a su nuevo personaje. Habría que pagar las facturas que apareciesen en concepto de película –en blanco y negro, pero muchísimos rollos– y quizás otros gastos. (Para dar a usted la información más completa: los honorarios totales de Prelorán fueron por él fijados en dos millones y medio, que prefería en cuotas mensuales durante el semestre) Jorge pidió todo el material gráfico posible, independencia y un asesor que trabajaría duro y en equipo durante los seis meses y que él elegiría. Por supuesto que resulté yo y que abrumado por las dudas y las reservas que usted supone ni siquiera acepté: simplemente descubrí que estaba metido en el asunto sin remedio. Alcancé, sí, a declarar exigencias mínimas: yo colaboraría si entendíamos todos que se trataba de una película de Jorge Prelorán sobre Castelao; empresa que requería dineros, materiales y cierto asesoramiento; que como en cualquier trípode bien equilibrado cada una de las patas valía tanto como las otras y sólo valía en conjunto; nadie, pues, fuera de Prelorán y en tanto creador, podía llamarse campeador en la odisea. Exigí también libertad para moverme por sobre los valados, los muros y los fosos que separaban a quienes pudieran colaborar o a quienes yo debía informar. Hablaría con todos y con la mayor franqueza; así lo hice y hasta ahora sin tropiezos. Prada, Faustino Iglesias, Abraira, Pita, el Tacholas, etc.., me ofrecieron lo que tenían luego de conocer de qué se trataba. Se realizaron las filmaciones. En lo de Prada, por ejemplo, sudamos varias horas bajo lámparas y por fin le quedamos dos veces la instalación eléctrica. Con artes diplomáticas que hubiera consentido Gondomar, pero con la mayor limpieza y claridad pasé de Fulano a Zutano que se detestan y de Mengano a Perengano que no pueden verse. Al parecer, todos comprendieron como traté de convencerme yo de que se trataba de una oportunidad para divulgar la obra de Castelao y que no era el caso de hacerle el caldo gordo a nadie aunque a la postre se lo hiciéramos... Actué con una voluntariosa inocencia y con una instrumental ingenuidad, pero sin ocultar, ante cada uno de los bos e xenerosos, mis dudas y recelos.
Llevamos gastado lo que a mí me parece mucho dinero. Hay pilas de rollos filmados y estamos a pique de terminar con el registro gráfico; la casa de Prelorán es un museo de material tridimensional aunque no creo que podamos mostrar nada muy original. En fin, pronto vendrá la tarea en sí y quien sabe qué con ella. Trataré de salvar para nosotros a la película. Jorge puede hacer otra gran obra de arte de las suyas, quizá, pero si alcanzo mi propósito, no quedará el filme en eso, con ser tanto, y llevará expresado el compromiso ineludible.

Seoane: retomo la carta unos días más tarde. La independencia que goza –por ahora– Prelorán, me tranquiliza por un lado y me inquieta por otro. Es una especie de fértil retiro donde no llegan las interesadas presiones y es una patente de corso que Jorge puede usar como un niño en una confitería: probando lo que solicita el gusto o el capricho y dejando a un lado, quizás, el alimento de substancia. Claro que soy yo quien tendría que guiar a Jorge y darle un rumbo a seguir, una inexcusable melodía a tocar para que la adorne, si quiere, con variaciones y genialidades. Pero no es fácil, ya lo veo. Ayer, por ejemplo, pasé unas seis o siete mortales horas para convencer al barbado de que lo del 28/6/1936 es el meridiano al que corresponde ajustar el tiempo de la película. En otros términos: que hasta esa fecha se trepa por distintos caminos de diferente conciencia y desde allí se baja lentamente. Y que tanto la subida como el descenso existen y cobran sentido contempladas desde la cima. Y que luego de aquel 28 de junio y en dramática dialécticas con las Españas y el mundo entero se pierde con un juego de altibajos donde alternan los zumos frescos de la esperanza con las amargas hieles de la impotencia y los vidrios molidos de la tradición.
Como Jorge es, además, músico, creí lícito apelar a metáforas de pentagramas y le dije que, a mi juicio y aparte de todo lo que inventara su genio y enriqueciera la línea interesaba, sobre todo, esa línea: un crescendo donde hasta el clímax jubiloso, un calderón de hora estelar y epifanía; y un descender quebrado, luego. En esa lisis, el nervio vertebral de nuestro drama concierta su diálogo con la esperanza escuchando los ciegos instrumentos: desde las trompetas claras y los timbales limpios al ovillo enfermizo de tantos y tantos violines sin que falte la prestidigitación de las arpas. En fin: Gondomar tratando de venderle whisky a su Graciosa Majestad, sólo que con un propósito nada tabernario. Y Prelorán, que naturalmente carece de mucho de lo que nos sobra y quiere a nuestra Tierra, pero todavía ella no le duele, respondía con iracundas genialidades y afirmaciones técnicas. ¡Eso no es cine! ¡Eso carece de ritmo cinematógrafo! ¡No se puede; no tengo, no veo, no sospecho imágenes para dar fondo a esa historia! Pero creo que lo dejé preñado: me pidió, al fin, agotado y meditabundo, una suerte de guión esquelético donde yo, para su información, le diese formalmente mi idea de lo que tenía que ser la película. En eso estoy.
Quizá dentro de algunas semanas y seguramente dentro de un par de meses sabré con alguna certeza si el medio año que le regalo a esta patriada está justificado. Y usted conocerá entonces mi desaliento, mi conformidad o mi esperanza.

Con el afecto de siempre y con mis cariños para Maruja le envío un apretado abrazo.

Antonio

Antonio Pérez Prado
Salta 760, 3ºB
Buenos Aires

P.S. En un momento, se entreveró en el proyecto S. Feldman, quien tiene una gran experiencia en lo que llaman ellos animación (o sea, filmar estampas, dibujos, etc.). Hasta llegó a pedir un millón de pesos en concepto de honorarios y se aceptó su ingreso al equipo –y todo por sugerencias del propio Prelorán–; sin embargo, se apartó luego, excusándose por su mucho trabajo. Alcanzamos a charlar y me dijo del cariño y admiración que por usted siente. Y, por fin y al fin, tome al pie de la letra todo lo que le dije y no acepte por ahora otras versiones... que ya las vi impresas y no del todo veraces.


1976-01-12
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 12/01/1976

Buenos Aires, 12 de Enero de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Estamos en Buenos Aires desde hace algunos días, más de veinte, no sé cuantos. Creo que desde entonces te hice llegar la carpeta de grabados a través de Inés, que firmaron además Patiño y Ramos, una tarjeta de año Nuevo con un grabado mío, que para sí había hecho Baudizzone y unas líneas, cuatro o cinco, de llegada. Desde entonces estuvieron con nosotros Mimina y Mariluz al día siguiente de su llegada y en vísperas de marcharse a La Dulce, con Camilo y Adriana. Unos días antes habían venido los dos últimos muy animados y contentos por la llegada de Mimina. Estas son las noticias más importantes. Las otras, las nuestras, son apenas comunicables. Estamos metidos en casa. Yo pintando y Maruja haciendo nuevas cortinas para la galería del departamento. Vimos algunos amigos, muy pocos, pues casi todos están afuera, Punta del Este, Mar del Plata, etc. Buenos Aires está lleno de turistas brasileños, yankis, paraguayos, bolivianos, etc., que vienen a comprar aprovechando la desvalorización de la moneda y que le dan un tono muy particular a la calle Florida. De la colectividad no vi a nadie, Prada está en Chile con su hijo y familia. De fuera de ella vi a Varela, a Pérez Prado, cuya película de Castelao dura unas dos horas la veré en estos días, luego de terminada, creo que estará lista esta semana; a Palmás, que marchó por un año a Londres, pasará por España, y Vilanova que habló conmigo por teléfono, pues, por razones de familia, salió para España hace algo más de una semana. De afuera de Buenos Aires vi a José Luis, de Magdalena, que me dio la noticia de que venías en Marzo, que nos alegró mucho. Esto es todo, como ves no es nada, o casi nada. Suponemos que Mimina vendrá estos días con Mariluz, las esperamos. De aquí te mandan saludos los Baudizzone que vi a fin de año, están en Pinamar; Frontini, que me hizo ese encargo antes de irse a Río de Janeiro, el de los saludos; en meses próximos marchará a España, y Lipa Burd que es uno de los pocos que veo permanentemente, lo mismo que al ingeniero Díaz que también preguntó por ti y te envía saludos. Recibe un abrazo de Maruja y mío y reparte otros más entre los amigos comunes.

Seoane


1976-03-21
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 21/03/1976

Buenos Aires, 21 de Marzo de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Te escribo sin contestar a nada, impresionado por los muertos de todos los días, por la irracionalidad que se apodera del planeta. Aquí y allá la gente muere por fines o suficientemente estudiados, por un futuro que nadie parece acertar a definir. ¿Qué nos deparará el mañana? Esta interrogación la hacemos cada noche, luego de pasar un día de vacilaciones, de bombas que estallan, de muerte, de miedo, etc. Has vivido el día con todas las incertidumbres, un día vacío, inútil. Se quiere olvidar todo, el pasado, el presente, hasta la propia existencia y, cuando uno se detiene a meditar sobre esto, encuentra que todo cuanto hizo en la vida y de lo que podría estar orgulloso no tiene importancia, que nada vale tanto como la vida por sí misma. Si uno tuviese físicamente veinte años trataría de compartirla con otras vidas, pero la edad también nos aísla. La edad y podemos añadir todo lo que aprendimos y soñamos en los años pasados en cuanto a proyectos para el futuro. Estoy sin ganas de nada desde hace algunos días. Trabajé mucho desde que llegué, pero, aún con el trabajo, fue creciendo algo en mí que no acierto a explicarme, escepticismo, dudas y envidia en cuanto a la aceptación pasiva de la muerte, así nos parece, de los otros seres de la naturaleza. Quizá en los hombres se presenta en la adolescencia y en la primera juventud una especie de indiferencia hacia ella. Casi todos ellos, los otros seres, nacen conociendo el espacio que les pertenece y viven para siempre en él. Es hereditario el instinto de propiedad. Los alimentos de aquel espacio no se comparten, son exclusivos y los defienden únicamente, en general, de otras especies pero casi nunca entre ellos. El hombre no sólo hace sin espacio propio, sino que aspira a ser propietario del espacio o de los demás hombres, de los demás pueblos. Se trata de un animal rapaz al que le gusta la sangre. Los animales lo son para comer y su instinto forma parte de su integración a la naturaleza. La capacidad de pensar, de razonar, nos volvió ajenos a ella. No sé para que te escribo todo esto, quizá para mostrarte un estado de ánimo cada vez más en común con las gentes. Ahora contestaré a tu carta del día 11:
Tú tienes en tu poder una mía del 9 que se cruzó con la tuya. Pero antes de contestarla muy brevemente te diré que ayer estuvimos Maruja y yo viendo la película Castelao, aún sin terminar, en casa de su director. Dura 3 horas y creo que en general es buena. Viene siendo el Castelao y su época que proyectamos ahí con Salvat. Es Castelao y su época con una gran fuerza, la que sólo el cine puede dar, y que resulta ser, además de una auténtica biografía de Castelao, un retrato de lo que fue el siglo hasta su muerte. Es un enorme “collage” de fotografías, trozos de películas documentales, documentos, etc., con notables paisajes filmados en Rianxo y diversos lugares de Galicia con que se inicia, además de la zona de la Pampa en que vivió de niño Castelao. Es en blanco y negro. Así mismo está bien el relato, pero tienen que repetir las voces, algo que aquí no pueden hacer bien. El director se trasladará a Galicia para hacer la versión en idioma gallego, no sé cuándo. La película piensan tenerla terminada a fines de Julio, será un acontecimiento. Es curioso como ganan los dibujos ampliados al tamaño de una pantalla y como te impresionan, en este caso, los de Castelao.
Me alegra que reclames tus cuadros a los Rey. Me gustaría conocer detalles de la polémica de Laxeiro y los nombres de quienes se opusieron a lo de Blanco Amor y por qué. Cuando Laxeiro propuso la exposición no le habían concedido la pensión Conde de Fenosa o cómo se llame, y su vida y su obra bien merecen la ayuda de los intelectuales en un país donde los ricos no ayudan a vivir a quien trabaja en cuestiones referidas a la cultura. Sólo dan limosnas y cuando son más generosas prestan dinero. Me alegro que vaya a Sargadelos Noemí Gerstein es buena escultora y estupenda persona que lo pasará muy bien en Sargadelos tratando de hacer cerámica. Varela debe estar ya en Madrid. Creo que va a defenderse bien por los proyectos que lleva. Marika marchará cuando se resuelvan sus asuntos de Buenos Aires, dentro de unos meses. A Varela le di los teléfonos de Sargadelos, El Castro y la dirección de la galería de Madrid. Creo que iba a hablar con Inés en cuanto llegase.

22/3/76

Estando escribiendo esta carta llega la tuya del 17 del corriente. Contesto. No tuve nada personal con Iglesias Corral, ni siquiera discutí jamás con él, porque habiendo convivido como pasante en su despacho durante seis meses sólo me mereció desprecio y yo no discuto con quienes desprecio, sino con quienes respeto. No tiene, pues, motivo alguno para hablar mal de mí y menos, naturalmente, los Rey y los Nogueira, con quienes antes de dejar de saludarles tuvimos, Maruja y yo, todas las atenciones que puede uno tener con gentes que conoció. Es verdad que también las han tenido ellos con nosotros. Hubiésemos continuado nuestra relación con ellos sino hubiese ocurrido todo lo que pasó con motivo del pleito. Ahora bien, si se trata de hablar mal de mí, creyendo que con esto ganarán el pleito, allá ellos. O si suponen en mí intención distinta con respecto a ti y a mis amigos. No recuerdo haber escrito nada sobre Iglesias Corral, lo que sí que alguna vez se me achacó el que no hubiese venido a dar conferencias a Buenos Aires como Otero Pedrayo, Valentín, Domingo, Del Riego, etc. pero todos estos eran admirados por su labor, realizada en momentos poco propicios, y además los admiro por su lealtad a unos ideales, cuando Iglesias Corral y otros desertaban de ellos y los escondían, como tú sabes. Bueno, ya está bien de Iglesias Corral, no volveré a citarlo en carta alguna más. Para mí estaba muerto. Tú me lo resucitaste.
En cuanto a la causa común a que te refieres yo la hago a mi modo. No puedo cambiar a mi edad, y tú, estoy seguro que sabes, no digo en ausencia tuya sino aquellas opiniones que a ti expresé antes. No tengo por qué ocultarlas. Tampoco tú me ocultaste las que tienes sobre mi poesía, por ejemplo, y que yo respeto y no discuto. Otros tienen igual opinión, seguramente. Nunca me referí a tu moral ni a tu honestidad, ni a tu labor artística e industrial. Al contrario, fui solidario contigo en todo. De tu carta te agradezco, me gusta el retrato que haces de mí. Sí, soy así. Este modo de ser evitó que hubiese progresado en muchos aspectos, pero me mantuvo honesto y leal, leal a un fin y a unas convicciones. Continúo siendo una persona apartada, que lucha, como puede, solo, pero que tiene muchos grandes amigos entre los que te cuento. ¿Cómo sería, por ejemplo, si hubiese aceptado ser secretario en la provincia de La Coruña de los Sindicatos de Falange? Si lo pienso me desprecio. Ese retrato que me hiciste en pocas líneas debes ampliarlo y enviármelo. Te lo agradezco. Como te agradecemos Maruja y yo el ofrecimiento que nos haces.

25/3/76

Ayer fueron desalojados del gobierno esa pesadilla que estaba en el poder. Delincuentes comunes en general que actuaban en nombre de un pueblo que los había votado esperanzados, para el cumplimiento de un programa hecho a base de promesas. Las noticias las habrán publicado los diarios de esa. Un gran abrazo de Maruja y mío para Mimina y para ti y los tuyos, Xosé, María y Carolina.

Seoane


1976-05-18
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 18/05/1976

Buenos Aires, 18 de Mayo de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Te supongo totalmente restablecido luego de tu carta del 5/V. Nosotros, como se escribiría en las cartas de los abuelos, bien, soportando pequeñas “cosas”, en mi caso una tensión muy alta que no se normaliza. Guardo régimen muy estricto y no debo inquietarme por nada, algo muy difícil que no me ocurre. Maruja con problemas de artrosis.
De Varela sé por Marika cada vez que llega alguna carta suya y en la de las últimas anunciaba que me escribiría, lo que supongo hará en cualquier momento. De Álvaro hemos tenido noticia por Antonia que le escrib ió a Maruja y estamos muy dolidos de su situación. Cuando nos despedimos de él cayó al suelo y olvidaba todo. Dejamos esto. La película de Castelao tiene el defecto principal de que no está orientada por alguien que hubiese conocido a Castelao, ni comprendido demasiado bien su importancia para Galicia. Pérez Prado viene luchando con el director desde hace casi dos años, aunque desde luego se descuenta que se trata de un buen director. Ha hecho espléndidos cortometrajes y documentales, pero, parece que escucha, no lo hace, trata de hacer su Castelao. Tiene hecha una película de tres horas pero le aconsejé que no debe pasar de una hora y media. Mejor, le hice una larga crítica de la película y le manifesté por escrito lo que a mi juicio sobraba en ella, se prestaba a confusión, empequeñecía a Castelao, o deformaba su arte y pensamiento. Lo hice por escrito para que no hubiese dudas sobre mi responsabilidad y juicio. Si va por ahí el director irá a verte. Me alegró saber que los pintores no se manifestaban contra Blanco Amor, aunque también me duele que lo hubiesen hecho contra Laxeiro con motivo de una iniciativa generosa. Pero ¡qué vamos a hacerle! Es posible que se tarde siglos en cambiar la psicología de las gentes gallegas, en eliminar la suspicacia, la envidia, la cazurrería, la soberbia solapada que parece distinguirnos. Tuvo razón Rosalía en sublevarse contra todo esto y Pondal: “Proxenie ignara e inculta, —que aborreces teus ínclitos … “¿A quén ti, necia debes, sair d´oscuro olvido…” Recuerda estos versos tan verdaderos. En general cada hombre que ha hecho algo por Galicia, casi siempre en las peores condiciones, es un ajeno, un olvidado, y, muchas veces, un injuriado. Los Nogueira y los Rey son muchos más de los que parece. Galicia está llena de Nogueiras y Rey. Recuerdo un día en el café “La Casa de la Troya”, de los Villaverde, a Castelao, hablando muy triste de la verdad de estos versos. Tenía fe en Galicia y por eso se refería a los aspectos negativos del carácter gallego. Sólo los que tuvieron fe en una causa, como la tenía Castelao, pueden tener instantes de dudas sobre ella y sólo los que no tienen fe dudan de algo en que no creen. No tienen por qué. Fue a propósito de “Camariñas”, un periodista gallego que se suicidó en Buenos Aires. Estábamos con él un grupo de refugiados, debajo, exactamente, del mural suyo de ese café que habíamos decorado varios de nosotros. Ahora también nos invade el pesimismo. Lo digo por mí.
Hoy inauguro una exposición de grabados en una nueva galería, “Almacén de arte”, dedicada exclusivamente a este género, es la primera de las cuatro que debo hacer este año, contando las de Rosario y Mar del Plata. No es un año bueno para ventas, pero uno debe continuar trabajando. Para fin de mes que viene sale una monografía sobre mi pintura en una colección que distribuye Losada, y ayer me hablaron de incluirme en otra sobre cinco pintores. Aquí todo parece normalizarse, han cambiado y cambian muchas cosas para bien. En general la actitud de las gentes. Hay más optimismo con respecto al futuro y sólo agobia el silencio alrededor de algunas cuestiones. La actitud del gobierno es liberal y en general correcta. Nadie puede imaginarse lo que fue el gobierno anterior.
Noemí vino muy contenta de vosotros, lamentando no haber podido estar más tiempo. Con José hablé por teléfono con motivo de la Bienal de Venecia y creo, se lo dije, no se puede hacer nada. La obra pintada sobre la guerra española, de Souto, el único testimonio, que sepa, en pintura, está diseminada entre Estados Unidos, Méjico, Bélgica, Francia y Rusia. Seguramente la viuda deba tener algún cuadro. Los originales, dibujos, de Madrid, publicados por centenares, se perdieron según me expresó él mismo. De Castelao parece que también se perdieron los originales de los álbumes y, en mi caso, de los muchos dibujos y algún cartel que hice no conservo nada o apenas nada. Los originales fueron quedando en las redacciones e diarios, semanarios, imprentas, etc., y la pintura es poca. En un enorme libro alemán sobre este tema, Kunst im Widerstand, se refieren a mí. En el caso de Castelao y Souto habría, con tiempo, que recoger todo, el mío no vale la pena. Agradezco al que en Madrid recordó ese período mío. En Galicia no creo importe a casi nadie y quizás tienen razón. Es posible que los jóvenes de hoy cuando lleguen a viejos empiecen a averiguar por los hechos de nuestra generación. Uno, como diría Solana, trabaja y ve pasar el tiempo. Te agradezco el envío del reportaje de Varela. Contesta con el espíritu fraternal y generoso, en cuanto a América, de un esiliado. Te ruego me escribas sobre el desastre ocurrido en La Coruña con motivo del encallamiento del barco petrolero. Los diarios de aquí informaron dos o tres días sobre el incendio y luego callaron.

Un gran abrazo a todos de Maruja y mío y uno fuerte para ti de.

Seoane


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaCasares, MaríaPiñeiro, ChanoDíaz Pardo, IsaacVarela, LorenzoBurd, LipaLaxeiro, Burd, EstherBuñuel, LuísPicasso, PabloDieste, RafaelSofovich, BernardoOlveira “Pico”, Xosé ManuelCastelao, Gerstein, MarikaArias “Mimina”, CarmenDíaz, XoséScheimberg, SimónPalmás, RicardoGarbo, GretaPérez Prado, AntonioPerón, Juan DomingoBlanco Amor, EduardoMiró, JoanGerstein, NoemíRey Gómez, BeatrizRey Romero, JoséGoya, Francisco deErnst, MaxPiñeiro, CarlosPayró, JulioMuñoz Manzano, CarmenSalvat i Ferré, RicardPaz-Andrade, ValentínMaside, CarlosPatiño, ReimundoAlberti, RafaelAvilés, LuísMartínez Romero, JoséVázquez, FranciscoRotzait, PerlaValle-Inclán, Ramón MaríaIglesias Corral, ManuelGarcía-Sabell, DomingoBlanco Santiago, CarlosGris, JuanCalder, AlexanderFrontini, NorbertoPasolini, Pier Paolo Temáticas: Fondos de Radio Nacional de España en Galiciaartes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. Álbum de Galiciateatroartes visuaisMulleresespazos artísticosautores/asexilio galegoentrevistaasuntos particularesartes escénicaspolíticaGalegovídeoProxectorliteraturaMulleres no Álbum de GaliciaArtes plásticas, deseño, música, danza e deporteSecundarioColección: Isaac Díaz Pardo e Luís SeoaneemigraciónmigraciónsÁlbum de GaliciaLast ordersO cine: a ciencia da ficción medios de comunicaciónFestival de Cine da CoruñaIrreversibleA viaxe de ChihiroUniversitarioTristanaA nova SargadelosCastelao [película]músicaZhistoriaLa Vía LácteasocioloxíaExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973peronismoGalería BoninoEl submarino amarilloLa caída de los diosesFábrica de Porcelanas La Magdalenaradioculturatelevisiónrelixión

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0