| 1948-06-08 |
|
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 08/06/1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa
Junio 8, 1948
Querido Luis:
Sospecho que te voy a escribir una carta más disparada aún que el papel de que dispongo en este momento para escribirte. Pero aún no pude reposar del jaleo de los exámenes y ceremonias de fin de curso y de entrada en el último año del centenario del colegio. Para colmo, acabamos de recibir la visita del Dr. Stockwell, el director del Seminario de Teología de Buenos Aires, que tú conoces, pues nos acompañó a casa del Sr. López, el bibliófilo. Aún hoy tuve una conversación de dos horas y media con el jefe del Departamento de Lenguas Modernas del colegio, de quien dependo en mi calidad de jefe del Departamento de Español. Tengo, pues, la cabeza hecha un taco real y verdadero, y una cantidad de compromisos atrasados que me aterra. Pero ahora vamos a ver si hablo de lo que más me urge. He recibido tu última carta fecha 23 de mayo, hace unos días y casi inmediatamente después, el libro que me anunciabas. La desesperación que me causó la carta la disipó el libro; es realmente lo que merece ser un libro tuyo, mejor dicho, lo que tiene que ser: original, sincero, impetuoso, dinámico, claro a su manera, prometedor y sustantivo. Las ilustraciones no son las que cabría esperar, pero no por eso son menos valiosas, sino acaso más. Uno no puede nunca sospechar las posibilidades de las líneas de tu mano hasta que se encuentra frente a frente de los dibujos. Las de estos viejos o viejo asombran simplemente por su riqueza, su madurez, su alcance. Nada dejan fuera de sus imprevisibles mallas y casi me atrevo a afirmar –no te extrañe la cautela ante tan aventurado problema– que nada dejan fuera tampoco. Llegan hasta donde deben, con una audacia goyesca –aquí goyesca significa meramente genial– y se detienen, no menos audazmente, en el límite natural de su misión plástica. ¡Qué distancia de vértigo media entre estas líneas y las de Homenaje a la Torre de Hércules, sin ir más lejos! A mí me asombran estas líneas como me asombra el canto de un mirlo, un almendro en flor o un planeta o cualquier otro cuerpo celeste que de pronto hace su aparición por un borde del horizonte y se borra con la luz del alba. Y acaso aún más, porque estas líneas son el testimonio más directo, más inmediato y claro del espíritu, esto es, de esa potestad creadora de que el hombre-producto de la creación participa en proporción superior a la de cualquier otro ser vivo. De todos los dibujos, te hubiera robado el original del último si hubiera estado en ésa, pese a todas las imaginables y más que justificadas protestas de Maruja. Estos remiendos son la costra mítica en que aparecen cristalizados el humano recuerdo y el humano anhelo, o si lo prefieres, el Mito. Pero dejemos por hoy tus líneas, que tanto me fascinan, para hablar de algo más plebeyo. Tenemos una casa al fin: cinco habitaciones, cocina, cuarto de baño, sótano y un campito suficiente, pero nada más, para hacer la casita del perro. A veinte metros del parque del colegio, con un balcón y unas ventanas hacia el nordeste y hacia el sureste. Por el momento, esta casa está casi vacía; entre las cosas que hay dentro, casi todas, excepto los libros, son prestadas o adquiridas mediante crédito. En cortinas de papel, clavos, cuatro malas cucharas y tenedores, dos sillones y un sofá de segunda mano, linóleo, algunas macetas y otras mandangas llevamos gastado un dineral, o sea, los dólares que nos habían ofrecido para ayudarnos en el viaje. Quedamos sin blanca, pero tenemos una casa que, por situación sobre todo, nos parece un sueño. En frente de las ventanas, y en especial de las de Cuqui, hay unas celindas y unos rosales divinos, donde desde el alba hasta el anochecer, canta con entusiasmo nunca visto los tordos y los cardenales de aquí, mucho más músicos que los argentinos. A lo lejos se divisan perfiles de colinas tupidas de arces, robles, manzanos silvestres, sicómoros y otras especies. Tenéis, pues, una casa en Waynesburg tú y Maruja y demás amigos. Y la tenéis sin reticencias. Aunque en honor de la verdad, de la verdad monda y lironda, deba añadir que una casa aquí no basta. Con ser importantísima, la casa supone alrededor de la sexta parte del salario. Aquí lo serio es el mercado, los comestibles, al revés de lo que sucedía en ésa cuando nosotros llegamos de Inglaterra. Es, pues, necesario pensar en lo demás ahora que ya hay un techo donde cobijarse en un momento dado. Y esto requiere un largo rodeo apenas iniciado. El presidente del colegio estuvo internado en el hospital a viva fuerza: las piernas no le sostenían, sin la mínima exageración, y en su cabeza las ideas y los recuerdos eran un verdadero enjambre. Por fin, lo dejaron salir para las exigencias de fin de curso, pero aun así la secretaria permite a muy pocas personas acercarse a él. Ahora, en estos días, terminaron las clases de invierno y el quince empiezan las de verano, mucho más llevaderas; por ejemplo, yo paso de 18 clases semanales de una hora o 55 minutos a cinco clases de 90 minutos. Esto quiere decir que el presidente tendrá tiempo de descansar y de atender a la gente que nos sea ni albacea ni alto dignatario, y yo tendré más libertad de acción para presentarle tu problema. A él lo conoce y admira medio mundo en estos contornos; entre otras facultades tiene la de conceder títulos honorarios u honoríficos a quien le parezca bien. Por ejemplo, ayer otorgó el de Doctor en Ciencias a uno de los ingenieros más encopetados de la Institución Carnegie de Pittsburgh en presencia de la facultad o cuerpo de profesores y de los graduados. Así pues, si a él le fuera difícil hacer frente por sí mismo a tu situación, espero (que) me presente a quien esté en mejores condiciones o respalde gestiones mías encaminadas a tal fin. Creo que nadie mejor que la Carnegie misma, que está aquí a mano. Bastaría que patrocinasen una exposición tuya, que te hiciesen algún encargo de importancia para saltar la burocracia de inmigración, que es el hueso aquí, etc. Con el permiso de residencia todo iría como la seda siempre que te avinieras a aceptar ciertas peculiaridades puramente formales de aquí. Pero de esto hablaremos más adelante, acaso pronto. Yo no quiero hacerte creer sin fundamento que las cosas son fáciles porque no me lo permite mi conciencia. Las cosas son difíciles, lo sabes bien, tan bien como yo; pero, cosa curiosa, lo imposible desde ahí parece factible desde aquí, y es que ahí sólo hay burócratas asustados o poco menos, y aquí hay personas que inspiran mucho respeto en Washington y que acaso son temidas. Las personas aquí pesan mucho y las hay que cuando comprenden lo justo de una demanda, no vacilan en apoyarla sin reservas. Es así como nosotros vinimos, como sabes. Nosotros haremos por ti lo que hicimos por nosotros, sin precipitaciones, porque no es posible, pero sin que nos venza nunca el desánimo. Que estas palabras te den confianza y calma en todo trance. Yo creo que la entrada como turista dificultaría las gestiones posteriores, pues despertaría recelos y los recelos nunca fueron buenos y menos aquí; se perdona la franqueza, por brutal que a veces parezca, no la cuquería. Calma, pues, y buen ánimo. Y vamos a otra cosa, no menos complicada que tus líneas y tu venida en su sencillez objetiva. Trátase del problema de la casa de ahí. Como creo que sabes, dejamos la casa a nuestro nombre con un matrimonio norteamericano dentro. Como pudiera resultar que lo de aquí no cuajara definitivamente y como había dificultades para traspasar el contrato sin elevar la renta por una parte y sobre todo para traspasarlo a quienes nosotros deseábamos, con la autorización del administrador metimos en casa dicho matrimonio a cambio de la venta de nuestros muebles: una radio, una estufa de cobre, el comedor (sillas y mesa), camas, armarios de libros, etc. y especialmente el teléfono, en 3.000 pesos. Teníamos ofertas mejores, pero la señora norteamericana era amiga de Alicia, tenía una hija enferma que necesitaba sol e iba a una escuela que está a dos pasos de allí. Pero ahora resulta que, al parecer, la señora no se ve por que, a poco de llegar, dijo al portero que nosotros no volvíamos, y este, que esperaba una comisión talvez con otros inquilinos, dio cuenta al administrador y se armó al parecer un lío gordo. La señora norteamericana apenas sabe cuatro palabras de español y parece que a pesar de mediodía de explicaciones de Alicia no se enteró bien de la situación ni de nada. Por ejemplo, confundió la estufa de queroseno con la cocina de gas, propiedad, como es lógico, del dueño de la casa, y ahora nos culpa a nosotros de una cantidad de desatinos insospechados y nos reclama parte del dinero. Desde luego, nosotros nunca dijimos que no fuésemos a volver; se metieron en el departamento con el consentimiento del administrador y con el contrato de casa y teléfono a nuestro nombre, por ser esto lo habitual en casos en que el inquilino se ausenta temporalmente; y por fin, la señora sólo tiene un recibo firmado por nosotros de 3.000 pesos argentinos por la venta de los enseres del departamento. Siendo esto así, a mí no me cabe en la cabeza que la señora tenga base legal para hacer cosa alguna en contra nuestra. Pero no deja de amenazarnos, y Alicia está aterrada, sobre todo porque procedimos con dicha señora con una claridad y una limpieza intachables. El matrimonio que vino con nosotros en el barco dejó su departamento en las mismas condiciones por casi el doble –5.000 pesos argentinos–, y eso que estaba en un sitio poco comunicado del barrio sur. A estas alturas nosotros ignoramos en qué situación está la señora en la casa; en la primera carta nos decía que la ponían en la calle; en la segunda carta en octubre nos dice que le cobran mensualmente 30 pesos más de lo estipulado en el contrato nuestro, y que además, para abandonar el departamento el administrador le pide 500 pesos. ¿Habrá hecho un contrato nuevo con el administrador por 170 pesos mensuales, y por no haber pasado el tiempo estipulado el administrador le pidiera una indemnización? ¿Será todo un cuento para intimidarnos? De contar con dinero, hubiéramos cortado por lo sano devolviendo a la señora lo que nos dio por los muebles, y san se acabó; pero a estas alturas no contamos con nada salvo el estricto salario mensual con el que vivimos. Tú que eres abogado después de todo, ¿qué crees que la señora puede hacer contra nosotros? Y si tu abogacía, como supongo, no desciende a estos laberintos, ¿podrías preguntar a un buen abogado de ahí, a un veterano de estos jaleos, qué cabe hacer? Creo que la precaria salud de Alicia tiene por causa esta situación realmente estúpida. No olvides que; 1) Para los efectos de la administración, nosotros dejamos el departamento a esta gente en nuestra ausencia; 2) Por la venta de los muebles firmamos un recibo de 3.000 pesos; 3) La señora –mejor dicho, su marido– firmó un papel para nuestro fiador el contrato de alquiler comprometiéndose a pagar mensualmente los 140 pesos de renta estipulados en dicho contrato (que Dieste tiene en su poder); 4) A nadie se ha dicho que no volveríamos. Te ruego (que) estudies esto con cuidado, pues los embrollos proliferan como las zarzas por lo que se ve, y a las personas no hechas a ellos le quitan el sueño y acaban por arruinarles la salud y el humor tan necesarios siempre, pero más ahora. No sé si Frontini o Baudizzone podrían sacarte de apuros; pero acaso fuese mejor un abogado menos literato. Bien sabes que aprecio a estos amigos; pero los aprecio como hombres de letras. Talvez Melella o López u otra persona hecha a la vida de los negocios te oriente sobre el abogado a quien acudir. Desde luego en cuanto sepamos el importe de la consulta, te lo giraremos por el medio más rápido. Por lo demás, ten en cuenta que Alicia está terriblemente inquieta y Cuqui lo mismo, pues hasta llegan a temer que las expulsen de los Estados Unidos como resultas de esta, a mi parecer, menudencia. Bueno; ahora para terminar, una ráfaga de preguntas y encargos menores. ¿Sigue saliendo Gaceta del libro? ¿Sigue saliendo Realidad? Le mandé a Ayala un estudio sobre Eliot de una profesora auxiliar del colegio y aún no tuve contestación ni acuse de recibo. ¿Cómo va el trabajo de casa de Melella? ¿Qué es de Mariano Gómez, nuestro amigo, no el ilustre? ¿Salió el libro de Dieste en la Suramericana? ¿Está ahí Alonso ya? ¿Cuales son las señas y el nombre de Silveira? Acaso se me ocurra escribirle unas líneas en un momento dado. No dejes de mandarme por avión uno de los primeros ejemplares que salgan de la imprenta de tu monografía; manda otro al Museo de Arte Moderno de Nueva York y otro a la Carnegie; las señas de este ejemplar te las concretaré más adelante, pues ahora no las tengo a mano. No olvides la importancia de tus acuarelas de Buenos Aires: como te dije entonces, un libro de acuarelas de este tipo sobre Pittsburgh –ciudad de grandes chimeneas , puentes de acero, altos hornos, minas, etc.– te consagraría aquí en el acto, y quien sabe lo que de tales acuarelas puede resultar. De tenerlas aquí, serían la mejor carta que jugar a favor tuyo. Voy a escribir algún artículo para La Nación. Siguen allí Mallea y Sirio, ¿no es verdad? Por aquí encontré algunos datos de interés sobre Galicia. ¿Donde se puede encontrar la gramática gallega de Saco y Arce? No es la que encabeza la Crónica Troyana? ¿Es posible copiarla? La leyenda de san Eros se encuentra también en Alemania. Compré un libro sobre la evolución de la lengua portuguesa desde el bajo latín; se publicó en Filadelfia en inglés. ¿Te acuerdas del sanguino, una planta o arbusto más concretamente, con bayas vinosas como el sabugueiro, de que un día hablé con tu padre? Encontré su nombre: cornejo, en castellano. Tiene aquí un pariente, el dogwood, maravilloso, por sus blancas flores de gran tamaño. ¿Sabes que Colmeiro, el botánico, publicó un diccionario sobre plantas del Nuevo y Viejo Mundo, aclarando su nomenclatura? Daría un pico por tenerlo. ¿Lo hay ahí? ¿Sabe algo de esto Manuel? ¡Qué analfabetos somos con relación a nuestros hombres! Acabo de hacerme ampollas plantando tomates y coles; por esto, te escribo ¡con dificultad! Seguiré otro día. No demores mis encargos. Abrazos de todos para los dos. No os dejéis deprimir. Recuerdos a tus padres y hermano.
Otero
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Si veis a la señora del departamento que se llama Ulrs Jolly no la digais que no pensamos volver.
|
| 1948-12-13 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 13/12/1948
Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948
Querido Luis:
Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.
Otero
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de
Alicia
|
| 1949-00-00 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] EDITORIAL NOVA, S.A. / PERÚ 613•BUENOS AIRES.
Transcripción da Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 00/00/1949
[1949]
Luis y Maruja:
Vuestras noticias, noticias de vuestras vidas, me llegan por muchos conductos: cartas, diarios, radios. Todo ello anuncia y certifica tus merecidos éxitos. Y especialmente tus dos cartas –Varela y Cuadrado por la que se descubre tu felicidad en Londres y tu seguridad en el triunfo. En París debes tener tres cartas mías sobre asuntos que ya contestarás.
Hace unos días te mandé por avión los tres libros que pediste. Todo lo que dices de Botella al mar es un orgullo para nuestras ediciones siempre entre el riesgo y la aventura.
Me alegra mucho lo que dices del comportamiento de Plácido Castro, tan buen gallego, a quien recuerdo con la mayor simpatía. Dale mis saludos. Estos días estoy encendido con noticias de Galicia con la maravillosa correspondencia de Esther de Cáceres. Lo único malo es la muerte de Manteiga y el agravamiento de la enfermedad de Castelao.
Supongo (que) habrás recibido un cable el día 13, el día de la inauguración de la Exposición de Torrallardona. Todos están encantados con tus actuaciones por Europa, actuación que nosotros divulgamos por todas partes. Torrallardona sale para París en el mes de octubre, becado por los franceses. Creo que no vendió nada en la exposición.
Julio Rinaldini, que se encargó de la presentación de Parra, me dice que veas a su hijo Luis María Rinaldini, que vive en 85-Castle Street. Cambridge. Dice que él te presente a sus amigos, en especial a Camacho, de la BBC. Sigue diciendo Rinaldini que, tanto su hijo como Camacho, pueden ponerte en contacto con Cyrill Conolly, director de Horizon. Y sigue diciendo que veas también de parte de él al pintor Trevelyan, de la galería Lefebre; pueden informarte en el Consejo Británico. Todos ellos hablan el castellano. Como ves, Rinaldini está bien.
Encontré a D. Lorenzo Luzurriaga que me dice que su hija está en Londres. Le escribió dando tu dirección para que te visite.
Hoy me habló Guillermo de Torre. Dice que tuvo carta de Dieste que es encontró con Salazar Chapela. Aconseja que le saludes en nombre de él. Yo conocí a Salazar Chapela en el Ministerio de la Gobernación. Y salúdale en mi nombre.
Se inauguró la exposición de Parra. Fue todo un éxito. Veremos como le va. El primer día vendió 5. Claro que no tanto como Palmeiro que ha sido algo milagroso. Vendió casi todo... Parra te quiere y admira mucho. (Tu pintura vale mucho. Le gusta más que la de Colmeiro. Le dimos una gran comida. Todos españoles y peruanos. Los argentinos siempre en la Luna.
Estamos impacientes por tenerte otra vez por aquí. Todos te quieren y recuerdan. Saludos muchos. Todo Nova. Odilda y Antonio. Perrotta, López, Manolo, los empleados. Severo casi llora cuando le comunicamos tus noticias desde Londres.
Varela por aquí anda sin hacer nada. Hizo un hermoso prólogo para el escultor Alonso. Ahora está escribiendo un gran libro de poemas sobre el Río de la Plata. Su vida particular siempre como Botella al mar. Y siempre piensa marchar.
Y recibid el mejor abrazo de María Julia y Arturo.
Arturo
[Manuscrito na esquina superior dereita por Aznar?:] Un gran abrazo de Aznar con la recomendación de que no reavive la vieja rivalidad naval galaico–argentina.
|
| 1949-05-26 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1949 en 26/05/1949
Buenos Aires, mayo 26/49
Querido Seoane:
A los pocos días de su partida para Europa, recibí de Montevideo sus líneas recomendándome al pintor alemán. Luego tuve ocasión de conocerlo, pero no me fue posible todavía serle útil. Talvez exponga en Muller.
Hace unos días me llegaron noticias suyas de París, y conmigo varios amigos: Sarita, Frontini, Scheimberg. (Sarita me encarga ya que yo le escribo antes, de anunciarles carta de ella para dentro de unos días).
Demás estará decirle que su entusiasmo por París lo comprendo por haberlo vivido. Tan seguro estoy que no desespero de poder renovar la experiencia. Por ello me explico que hasta el momento de su carta de Ustedes no hayan tenido tiempo más que para recorrer ese maravilloso París y frecuentar algunas salas del Louvre. Imagino sus emociones frente a Zurbarán y a los retratos familiares de Rubens que tanto me impresionaron. Yo, también, como Giambiagi, celebraría recorrer con Uds. esa condensación de la historia del arte que es el Louvre.
Nos ha sido tan grato recibir noticias de Uds. que nos leímos vuestras cartas. Al leer la que recibió Frontini, me enteré de la impresión que le produjo el Balzac de Rodin y de que me asoció a esa impresión. Por rara coincidencia, su carta llegó en momentos que preparábamos una exposición de esculturas y dibujos originales de Rodin que inauguraremos el I de junio. En esa ocasión yo hablaré de la escultura y del significado de la obra de Rodin.
He sometido la sugestión de trasladar la sala de la Hebraica a la rue de la Boetie o al Faubourg Saint Honoré al Dr. Scheimberg. Mentalmente ya hacemos con Uds. tertulia allí. Algunos más felices, pronto se harán presentes, como Kornemblithh, dentro de poco.
En cuanto a lo que Ud. llama un error de haberlo designado delegado de la S. A. A. P. ante el Congreso, no comparto su opinión. Creo lo contrario. Máxime siendo yo el autor de la moción que todos compartieron. Su elogio de la representación de la U. M. A. se lo hice conocer a Nélida que lo celebró, lo mismo que su saludo.
Espero conocer nuevas impresiones y noticias de que el viaje les resulta provechoso, en todo sentido.
De la temporada artística de Buenos Aires poco es lo que puedo decirle digno de interés. En este momento tenemos en nuestra Sala una muestra de esculturas, monocopias y dibujos de Cecilia Marcovich, que revelan a una artista de calidad, sobre todo para nuestro medio. Después de la de Rodin, tendremos una de Victorica.
Sin más, por ahora, les digo, a pesar del deseo de contarlos de nuevo entre nosotros, que ojalá puedan quedar allí mucho tiempo, trabajando con provecho.
Salúdeme mucho a Colmeiro, a Serrano Plaja, a Audivert, a Alicia y a demás amigos comunes y reciban ustedes dos el saludo de Germaine que agradece vuestro recuerdo y el de este amigo de siempre.
Luis Falcini.
[Manuscrito:] PD: Por este correo sale carta para Colmeiro dirigida a Ed. Berthier
|
| 1949-06-18 |
|
Ver [Carta manuscrita co membrete:] DR. SIMON SCHEIMBERG / ABOGADO / PROCURADOR / ESTEBAN BERTUCCI / MONTEVIDEO 751 piso 1º / UT 41-8967 / BUENOS AIRES.
Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 18/06/1949
18 de junio, 1949
Queridos Maruja y Luís Seoane:
Aprovecho el día de hoy –feriado y víspera de otro feriado– que me levanté con ganas de escribir, cosa que no me pasa con frecuencia, para hacerlo. Además (y guárdenme este confesión), como siempre tengo la sensación de que estoy escribiendo para la historia –no por lo que respecta a mi persona, sino por la [carta] quien escribo– me siento cohibido y casi sin saber cómo hacerlo. Y, como es natural, termino casi siempre por no escribir y la gente por creerme un mal educado. Les doy esta explicación, queridos Maruja y Luis, nada más que para que me disculpen la demora en contestar a v/ carta del 11 de Mayo.
Nos alegra, a Aída y a mí, que les haya caído tan bien París. ¿Cómo no había de ser así? Nos imaginamos que vivir en estos momentos en París para personas inteligentes como Vds. y llenas de inquietudes de todo orden, es algo así como vivir en el centro mismo de la historia. Porque aunque el tono de nuestro tiempo no lo dé, talvez en estos momentos Francia precisamente, tengo para mí que las cosas sólo adquieren verdadera universalidad el día que Francia –es decir, París– las hace suyas. Pero dejemos eso porque Vds. van a creer realmente que me propongo parecer solemne e importante, lo que está muy lejos de mi ánimo y menos hoy, que gozamos de un día casi primaveral. Lamentamos no poder estar con Vds. y gozar con Vds. de todas aquellas maravillas, pero si Dios nos da vida (y no tendrá más remedio que hacerlo –si sabe lo que hace) algún día iremos por allí Aída y yo. Talvez el año que viene. En agosto, el 20, salen para Francia Kornblith y Sonia; piensan asistir al Congreso que se va a realizar en septiembre en Praga. Castagnino y Nina salieron hace cosa de un mes para Italia, de donde irán a París (si es que ya no están allí): Debieron llegar a tiempo para el Congreso de la Paz de París, pero n/ policía les impidió la salida para reducir la representación argentina en ese Congreso; pero nada han conseguido, pues la Argentina estuvo bien representada. Va dicho con eso que yo creo que la Sdad. Argentina de Artistas Plásticos ha tenido buen criterio al designarlo a Vd. para que represente en ese Congreso a los artistas argentinos. Qué importa que Vd. no tenga condiciones de orador si tiene otros títulos muy superiores? Pero no sigo para no envanecerlo... Escuché a los Drs. Fernández Ordóñez, de Córdoba, y Marianetti, de Mendoza, sus declaraciones –en pequeñas reuniones privadas (otra cosa no es posible hoy aquí)– sobre el Congreso. Por de pronto, creo que el mismo ha sido un perro serio para los guerristas de todo el mundo y lo será más a medida que el movimiento pacifista vaya tomando cuerpo en todo el mundo.
Gracias por las cosas que me dice de su visita a la Exposición de Zadkine (sólo a medias santo de mi devoción). Participo de su buena opinión sobre el arte –o algunos artistas argentinos. Por carta que hoy escribo a Colmeiro, sabrá de la Galería Cavalloti que aquí se ha inaugurado. Mandé también allí –para que Vd. esté representado– su mujer La blusa azul.
Para compensarme a mí mismo de no poder viajar, he agregado algunas pequeñas cosas a mi galería –adquiridas– y Sibelino me regaló un hermoso calco de una cabeza de mujer que expuso en la Hebraica (a cuenta de un fantástico retrato de la mujer que va a mandar –si no se acobarda, pues es de factura muy atrevida– al Salón y del que me prometió una copia).
Falcini está desarrollando este año un estupendo programa en la Hebrica, [escrito na marxe dereita da última folla:] que sigue siendo un centro de reunión de lo mejor de nuestros artistas plásticos. Trasmití sus saludos a los amigos. Escriban a menudo y téngannos al tanto de sus andanzas, aunque demoremos en contestar. Con un gran saludo de Aída y mis hijos para Maruja y Vd., los abraza
Scheimberg
|
| 1949-07-04 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 04/07/1949
Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949
Amigos Seoanes:
Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.
Espasandín
[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.
Alicia
|
| 1949-07-25 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Melella a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 25/07/1949
Buenos Aires, 25 de Julio de 1949
Sres. Luis y Maruja Seoane
PARÍS
Muy queridos y recordados amigos:
Hace una hora apenas recibimos su cariñosa carta fechada en París el 16 del actual. Por ella nos informan del cambio de domicilio, noticia que conocíamos por Dora al telefonear a su mamá, como lo hace habitualmente, para saludarla.
Llena de referencias y de sutiles y encantadoras observaciones, su carta que a pesar de los 60 minutos de llegada a nuestras manos gustamos dos veces, ya, nos quedará como una visión acabada y fiel de lo que veremos algún día, cuando la lucha lo permita. Todo lo que nos cuenta nos instruye sobremanera y nos agrada, pero de todo lo que nos dice nada nos halaga tanto como lo de su exposición de Londres. Es un impacto KOLOSAL. También recibimos una tarjeta muy linda de afectuosos saludos vuestros, de Colmeiro y de los Castagnino. Dorita se la acaparó.
A Colmeiro pueden decirle que ayer Domingo habló Dora con Emilia y las chicas y que también nos enteramos con mucha alegría de sus “NUEVAS”. Están todos bien. ¡Felicitaciones! Cuadrado y Varela se mantienen? Arturo siempre en su vizcachera de Nova. Lorenzo –quemada la algodonera y liquidado en Jackson– busca la manera de salir del paso. En cuanto a los demás amigos, Carybé, Lidia de Freytas, María Julia, Villafañe, etc. estuvieron pasando una tarde muy linda en casa el Sábado 16 del actual. Regalé a los chicos algo de Carybé y con esa escusa lo celebramos arriba en el cuarto de estudio de ellos. Cuarto y patio fueron decorados con ponchos y otros motivos norteños. Hubo canto y guitarra por Jiménez y Franchini, dos cantores criollos del Restaurant “Coraggio”. Copas, empanadas y chorizos criollos. Lidia gustó sobremanera esas cosas populares, que coreamos todos. La farra comenzó a las 4 de la tarde y terminó en el Hall, pues ya no cabíamos arriba, a las 3 de la mañana, del Domingo. Les recordamos mucho y brindamos repetidas veces por el torito que ha quedado en un muro espléndido al centro y entre las fotos de Cuadrado y Villafañe. TODO UN MUNDO DE CARIÑOS.
Aquí Merli editó un libro (pesa lo menos 1 Kilo) extraordinario sobre Picasso. El texto según los versados ? no es muy feliz, pero las numerosísimas reproducciones son cosa seria. Lo empezaron a vender en $100 –ahora está en $120–. El Sábado con dicho motivo le zamparon una comida. Aquí en el Museo de Bellas Artes, Dorival organizó una muestra muy interesante de arte francés contemporáneo. Los versados le hablarán de ella, yo no me pude dar el lujo de ir todavía, pero aprovecharé pronto.
Como en su carta última no acusaba recibo de una anterior que le remití en la que le adjuntaba una hoja de El Hogar, le repito la remisión en la espera de que ésta llegue a sus manos.
OTRAS NOVEDADES: En su departamento, todo tranquilo por ahora. Dora telefonea semanalmente con la encargada. Sus familiares bien. Asunto Teresina me cansé de dar vueltas buscando sitio en un barco que la trajera pronto. Resuelvo traerla por avión. Si no falla nada, creo que se embarcará mañana por avión FAMA y llegará aquí el jueves, y a otra cosa.
No deje de mandarle una tarjeta al Ingeniero Óscar E. Spinetto, Salguero 1965 Buenos Aires, siempre le recuerda mucho y bien, le gusta cada vez más el cuadro del Hall y hasta se trae a vuelta a alguno para que lo vea. Y por ahora nada más. Recién me llamó Cuadrado para decirme que recibió su carta también. Me apresuro a contestar la suya porque si dejo tal vez demore en contestarle. Trabajo muchísimo. La crisis si viene al golpe. Empieza a notarse la desocupación, hay paralización en las ventas y una sería contracción en todos los negocios. Como podrá suponer, todo esto debe soportarlo primero el capital por cuanto la política de aquí es de descapitalización. Veremos que pasa. Mientras tanto, nos enloquecen a estadísticas, pedido de datos e informes, etc.
Recordamos constantemente y con mucho cariño a MARUJA. Tengo expreso ruego de saludarla muy especialmente. Me uno de todo corazón.
Un abrazo de todos para todos y hasta pronto.
Melella
|
| 1964-05-31 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1964 en 31/05/1964
31.5.64
Sr. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Me llega la tuya del 18 que te agradezco mucho. Leí detenidamente tu magnífica fantasía empleada para levantar el ánimo que al parecer trasuntaban mías anteriores cartas, en una de las cuales te había mandado las bases del concurso-exposición de Lugo (cuyos organizadores te escribieron directamente) y tú no me contestaste nada, en cuanto a tu aceptación [de] concurrir, silencio que me ha creado un conflicto tremendo. Verás:
Aunque yo no te dije nada para no coaccionar tu pensamiento yo rehusé cortésmente la invitación en razón de que nunca he concurrido a concurso exposición alguno, por una de tantas aprensiones que me rodean. Pero al tener cuadros tuyos aquí en casa recibí una fortísima presión ya no solo de todos los elementos del círculo de las Artes de Lugo sino de Valentín, llegándome a impedir que no impidiese el acceso de obras tuyas a la exposición. Y tú sin contestar si te parecía bien ir o no. Si cedía cosas tuyas y al final la exposición no resulta bien o la cosa no es de tu agrado tú podrías decir que mientras yo me había puesto a cubierto no enviando cosas mías no había hecho lo mismo con las tuyas. ¿Y si alguien piensa que yo impedí que se conociesen tus cosas? Ante este dilema que me ha quitado el sueño he decidido ceder en mi rigidez y enviar tres cosas tuyas y tres cosas mías, las cuales, junto con otra cosa de Laxeiro, vinieron a recoger personalmente los directivos del círculo, hoy. Por una serie de consideraciones te envié: Sentados esperando, en la ría, Mendigos de romería y Homenaje. Todo va fuera de concurso. Colmeiro envía también cosas fuera de concurso y Souto dentro de concurso. Tienen 150 cuadros (hoy se cerró la admisión) y eliminarán, parece ser que más de la mitad. Traen un tribunal de Madrid para la eliminatoria y premio en que están, Chueca, Sánchez Camargo, Gaya Nuño, Ortega Muñoz y no sé quién más. He hecho las cosas lo mejor que he podido, que he sabido y con la mejor ley y si no son de tu agrado es que soy imbécil. Laxeiro estará representado por otras cosas además de una que he facilitado yo.
En otro orden de cosas mi pesimismo ha crecido veinte coordenadas de un golpe: la emigración del personal femenino capacitado venía siendo un problema serio. De repente en la semana pasada vino un inglés a reclutar cien chicas entre 18 y 25 años, solteras, y bien formadas y con la aceptación más que tácita de las autoridades se nos ha llevado la mitad del personal femenino, que siendo el mejor vale por el 70%. El delegado sindical facilitó la operación de este tráfico. Las consecuencias económicas para la empresa son serias, pero no son nada frente a la repugnancia que te causa el saber en qué clase de mecánica estamos viviendo, y uno se pregunta ¿merece la pena reconstruir este descalabro para que luego vuelva otro inglés y se beneficie de ello? ¿Merece la pena pensar en Sargadelos con este panorama? Si hay que aceptar lo que tú dices de la Argentina lo único que yo lamento es no haber aceptado en su momento la proposición de Neira Vilas, pero como insiste aún se puede aceptar.
Os recordamos constantemente. En esta casa para todos los que vivimos en ella Luis y Maruja son consustanciales con ella y con nuestra esperanza. Un abrazo muy tenso de vuestro
[Díaz Pardo]
|
| 1965-10-30 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Maiztegui a Seoane. 1965 en 30/10/1965
Madrid, 30-X-65
Querido Seoane:
Te adjunto dos críticas del estreno de la obra de Marcial. Todos los comentarios en general son elogiosos, pues se encuentran con un “teatro” en el que se “dicen cosas y bien dichas”. ¿Comprendes? Carlos Larrañaga –Heliogábalo– estuvo muy bien como “tipo” y “actor”. Bien el resto, aunque alguna laguna sin mayor importancia por lo extenso del reparto. Me refiero a los “portiquines”. Pero la mise en scène fue buena, los decorados de Burman pudieron ser mejores, pero no “desentonaron”, el vestuario bien, sobre todo el de Heliogábalo. Se aplaudió “de veras”, pues al final, nadie se levantó hasta que Marcial dirigió unas palabras al público. En resumen, que Marcial ha entrado por “la puerta grande” por la seriedad y responsabilidad de “escribir teatro”. Ahora veremos qué pasa con el público. Hay que esperar. Sabrás que me pasé un hermoso veraneo en El Castro con la simpática flia. Díaz Pardo. Son estupendos y sumamente generosos y amables. No tienes idea del hermoso estudio que te ha preparado Isaac. Yo viviría in aeternum ahí. Sabrás que Mimina se entusiasmó con mi idea de comprarse un piano (cuando el diablo mete la cola…) y ya se lo compró, pues recibí carta y me cuentan que encontró uno de muy buena marca, creo, en Sada, que le gustó y se lo llevó al Castro. Hizo una “pichincha”, pues lo pagó muy barato. Está muy contenta y me imagino el “titeo” de Isaac. Los chicos, formidables. Anoche se fue Laxeiro, que ya estará en estos momentos en brazos de Lala.
Para el 8 de Nov. próximo expone Colmeiro en Biosca y en esos días Mercedes Ruibal y Agustín en Quixote. ¿Qué es de vosotros? ¿Cuándo venís? Tengo noticias que el Macías se estrenará en la temporada del 66 en el San Martín, pues al fin le concedieron a Grassi Díaz un presupuesto de 15.000.000 (quince) para hacer ópera de cámara, donde incluiría el Macías completo y escenificado.
Si tuvieras alguna oportunidad, no dejes de confirmarme esta noticia. Escríbeme para saber de ustedes y con cariñosos recuerdos para Maruja, te abraza.
Isidro
[Escrito na marxe esquerda da segunda folla:] Te agrego la crítica del estreno del M.[aría] Guerrero (O´Neil) de Enrique Llovet y cómo indirectamente puede ser favorecido Marcial con respecto al público, que sigue mucho el ABC.
|
| 1968-01-30 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Rodríguez de Prada e Paz Andrade a Luís e Maruxa Seoane. 1968 en 30/01/1968
Vigo 30, 1, 68
Queridos Maruja y Luis:
Desde que Valentín llegó, todos los días hacía propósito de escribiros, pero se quedaba en propósito.
Antes de nada quiero daros las gracias por vuestro obsequio que me gustó mucho. Siempre tan cariñosos y atentos con nosotros.
Valentín me dijo que seguramente Luis hará el mural en el edificio que están haciendo aquí en Veiramar. Esto quiere decir que os tendremos pronto por aquí, y naturalmente como tendréis que estar en Vigo, nos veremos más, pues cuando estáis en La Coruña, por unas cosas y otras, casi no nos vemos.
Este invierno lo estamos pasando en Samil, también está mi madre con nosotros y yo mucho más tranquila que cuando está en San Miguel que siempre pienso que pueda pasarle algo. El invierno no puede ser mejor, para pasarlo aquí, durante el día el sol es tan estupendo, que parece verano.
Mi abrazo con todo cariño de
Mª Pilar
Querido Luís:
Supoño que Isaac xa terá informado de que o alcalde de Vigo falóume de comprar un lote de cadros teus e outro d-il. Ten xa en deposito 8 de Colmeiro, que tamen mercará. Debes lembrar que de todo este programa xa se tratara antre nos hai meses, cando compróu os de Laxeiro. Estóu agardando que Colmeiro conteste pra chamar de novo o Alcalde, e tratar rematar a operación. Cecais teñamos que facer en Vigo unha exposición dos teus cadros –idea de Isaac–, senon consigo levar o Alcalde ao Castro, que é difícil. Supoño que dos precios xa terá idea o noso xigante comprimido. Con estas adquisicións o Museo de Pintura Galega Moderna xa estaría en bo camiño.
C-os do mural ainda non puden falar. Non sei se che mandaron foto e medidas, ainda que sospeito que sí.
Pol-o d-agora, mais nada.
Apertas cordiaes de
Valentín
|
| 1968-05-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] V. Paz-Andrade / Abogado / Policarpo Sanz, 22. Tel. 211562 / Vigo
Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1968 en 29/05/1968
Vigo, 29 de mayo de 1968
Sr. D.
Luis SEOANE LÓPEZ
Montevideo, 1985 - piso 3º dep. 68
Buenos Aires
Querido Luis:
Fai meses que teño pendente de resposta a tua derradeira carta. Demorei contestala por ter conocimento de que o Xerente de “Frigoríficos Berbés S.A.”, enviouche un plano da fachada onde debe colocarse o mural coas medidas. Como o resto está xa rematado, hoxe pedinlle unha nova foto que ordeará facer, onde o espacio reservado pra o teu arte fica con cara de cemento.
Tamén motivou a demora, a promesa do Alcalde renovada varias veces xa, de ir conmigo un día ao Castro pra mercar un lote dos teus cadros e outro dos de Isaac. Como e home tan ocupado ainda non pudo dispor de unhas horas pra facer o viaxe, mais sigue no mesmo pensamento. Derradeiramente mercoulle 4 oleos a Torres e 12 a Colmeiro. Todo o de Maside será depositado tamen en Castrelos. Consigueu ademais 6.000.000 de ptas. pra construir un novo edificio proximo ao Pazo, adicado totalmente a Museo.
Con Isaac estuven o dia 24, con motivo d-unha conferencia que din na Cruña, onde se ven celebrando un ciclo orgaizado pol-o Instituto Cornide. Sei que editou dous libros mais, un adicado a ti. Aínda non-os recibín.
Supoño que pensarás no pensamento de voltar en Octubre. Denantes deberías mandar si podes o proyecto do mural.
No Correo Gallego de Santiago, publicóuse o teu parrafeo sobre Fuentes Jorge pol-a Radio. Fixome lembrar os meus tempos, nos que tamen frecuentaba a Libreria de Rubial.
Laxeiro e Failde fixeron derradeiramente en Madrid dos exposicións [sic], verdaderamente extraordinarias. Failde vendéu moito. De Laxeiro sei de algunha venda, mais non teño toda información sobre éste punto.
O meu libro de poemas editarase na colección Salnés. Levará pol-o tanto a portada que levan os outros libros xa pubricados.
Coas nosas millores lembranzas pra Maruxa que Pilar e Alfonso manda tamen pra tí, recibe unha cordial aperta do teu sempre incondicioal amigo enteiro e verdadeiro,
Valentín
|
| 1969-08-08 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969 en 08/08/1969
Buenos Aires, 8 de agosto de 1969
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac :
Recibí tu carta del 25/VIII, que se cruzó con la mía de aproximadamente esa fecha, no exactamente esa, quizás el 23 o 24. El 26 fuimos a Montevideo a la inauguración de la muestra de Estampa Popular galega que quedó muy bien presentada por el P[atronato] de C[entro] G[allego] de acuerdo con una sociedad de grabadores del Uruguay a la que solicitaron su colaboración; expusieron los grabados y libros. Te envío el catálogo por correo aéreo, va uno para ti y otro para Beatriz que estará en esa. Tiene algún error de compaginación y tipográfico, pero es que todas las indicaciones hubo que hacerlas por correo y el catálogo fue editado en una imprenta que corrientemente hace sobres, pero cuyo dueño, Canabal, pertenece al Patronato y no cobra o cobra muy poco. Alonso Montero y yo intervenimos luego en un coloquio público sobre los grabados expuestos, con bastante gente gallega y uruguaya y en el hubo preguntas y respuestas interesantes y por veces pintorescas. A. Montero habló allí en el Paraninfo de la Universidad, mucho público, casi todo él gallego, algunos, muy pocos, estudiantes. La conferencia fue superior a la calidad general del público excluidos los estudiantes. Los organizadores son gentes muy agradables. Hondamente gallegos y más interesantes colectivamente que sus pares directivos de Buenos Aires. (Me estoy acostumbrando a describir a los directivos de las instituciones gallegas como los cronistas de la conquista a los pueblos indígenas de América). A José Mª Álvarez Blázquez no lo vi. El no hizo nada por verme. Quizás, como habló conmigo un día en el Café Alameda de Vigo, supone que tiene bastante con esa conversación para el resto de sus días. Los intelectuales gallegos deben de encontrarse por casualidad en los cafés o en las tabernas. Es posible que no convenga mantener diálogos sostenidos ni adhesión a las gentes. Sólo García Sabell dejó una impresión parecida e igualmente valiente hace muchos años. Esto no quiere decir que esté de acuerdo en todo con A. Montero.
Creo que debe llamarse Museo, no Instituto lo que se va a crear en El Castro. Se va a tratar de un Museo. Creo que tú y yo haremos lo que sea. Estudiaremos el acta de constitución. Nada de Patronato, ni de Juntas, ni de Comisiones, etc. Se trata de un museo propiedad de Cerámicas del Castro y cuyas obras donadas por particulares en caso de disolución de esta entidad, pasan a propiedad del Museo gallego que dependa de la administración gallega, ayuntamiento o diputación. Se mantendrán las donaciones en calidad de usufructo. Quizás cuando se pueda, dentro de algunos años, la diputación pueda hacerse cargo de él y engrandecerlo. Por A. Montero envío, para la biblioteca cerrada con llave, algunos álbumes míos e iré mandando como pueda algunos otros de Colmeiro, Souto, así como catálogos que tienen más de treinta años, de estos pintores, en la actualidad absolutamente incontrables, y fotografías de cuadros, algunos desaparecidos, de pintores gallegos. Debemos crear un museo de obra muy seleccionada y que sea útil para quién desee consultar libros gallegos a partir de Castelao. Tenemos que estudiar un tipo de caja para los dibujos y grabados, como tiene el archivo de Munich.
Con respecto a las cerámicas para Montevideo tengo entendido que piensan escribirte para que se las envíes pues es posible que hagan la exposición cuando se denomine Castelao una calle de esa ciudad, creo que en octubre o noviembre.
Sabía por Camilo que Xosé estaba en Sargadelos. ¿Cómo va el asunto del ingeniero de Lugo? Recibí los folletos de propaganda y regalé algunos a admiradores lejanos de Sargadelos. A Camilo le entregué el importe de 5.000 pesetas, pues parece necesitaba para instalarse en su nuevo domicilio. No te preocupes por ese dinero, me lo acreditas ahí. Creo que está estudiando y esta temporada está de exámenes parciales, de modo que no pudo venir a Buenos Aires. Pienso que hace bien.
Un abrazo a todos, a Pepe Rey y a los suyos, los Vázquez, las hermanas de Mimina y Xosé, Rosendo, Mimina y tú recibid el cariño de:
Seoane
Nota: En la carta digo que Galicia me curó de cortesías y ahora pienso que Galicia me está curando a medida que escucho como unos intelectuales gallegos hablan mal de otros, como se rebajan y desconocen y como desconocen y desprecian o parecen despreciar, el próximo pasado.
|
| 1974-06-14 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Pereira Caamaño. 1974 en 14/06/1974
Buenos Aires, 14 de xunio de 1974
Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo
Meu querido amigo:
Cercana a data da mostra de dibuxos meus na Galería Losada, sin ter dibuxos pra esa mostra e sin posibilidades materiales de facelos, polo pouco tempo que resta e o traballo que me atosiga, propóñolles, en troques, facer unha mostra que gostará moito máis polos temas, de augadas e apuntes de paisaxes galegos, de Carlos Torrallardona, a súa dona e fillas, feitas en Galicia arredor do ano 70, e que constitúien unha proba de amor a unha terra á que iban por vez primeira. Eu faría, si non teñen inconveniente, a presentación escrita da mostra. Torrallardona é un dos máis importantes pintores arxentinos da miña xeneración. E dende fai moitos anos amigo de Colmeiro, Rafael Dieste, Díaz Pardo e meu, etc. En Montevideo, expuxo conmigo fai uns 25 anos en Amigos del Arte, presentándonos entón Esther de Cáceres. Penso, pois, que non perde nada o Patronato e a Galería Losada relevándome a min do meu compromiso. O púbrico poderá contemprar unha obra de estudo feita, como dixen denantes, con moito amor e moi bela. Tamén iría eu á inauguración e podería falar dela en La Voz de Galicia como, naturalmente, non podería facelo, si fose miña. Eu, dende logo, a pesar da miña vontade non podo facer a exposición, pois estou atafegado como dixen, de traballo.
Respóndame o máis pronto posibre, pois en principio xa lle falei a Torrallardona que están de acordo en exhibir esas obras polo propósito.
Con esta, remítolle a tampa pra o libro de Zubillaga.
Saúdos pra o Sr. Martínez e os membros do Padroado, e vostede e a súa dona reciban o saúdo da miña e meu. Unha aperta de:
[Seoane]
|
| 1974-11-11 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dónega. 1974 en 11/11/1974
Buenos Aires, 11 de Novembro de 1974
Sr. D. Marino Dónega Rozas
A Cruña
Meu querido amigo:
Déboche carta dende non sei cando, mais, si vou á Cruña nos primeiros días do ano que ven, teño que traballar arreo, e, entre o traballo e a vida de Buenos Aires, axitada como poucas, e onde cada saída leva ás veces duas horas de ida e volta, e o tempo da xestión, e todo o que pasa, réstalle a un azos pra escribir, añadindo enmais a correspondencia con Isaac que non fai mais que aguilloar dende Sargadelos. Estou moi canso. Protestei pola escritura pois tiña de lle dar ó notario os elementos que caracterizaron a fundación do Museo Carlos Maside e destacar os nomes dos donantes, pois nengún museo do mundo faise en xeral sen éstes e todos síntense obrigados a destacar a súa donación. Por outra parte todos os outros elementos. Nós non fixemos un museo pra recoller o pasado galego senón soio o que nos consideramos un arte inquedo do noso tempo. Falamos desto en moitas oportunidades e, enmais, pubriquéi no caderno número 1 de Laboratorio de Formas un traballo falando do noso propósito, naturalmente de acordo os dous. O museo reúne as obras de artistas galegos a partir da xeneración do 30, Maside, Souto, Colmeiro, Torres, Eiroa... senón ¿pra qué se quere un museo na Cruña, si pra reunir a Juan Luis, Mosquera, Camino, Quintas Goyanes, etc., xa existe o Museo da Cruña e outros museos galegos? Incluíamos a Castelao porque él, enmais de un artista de intención galega, proieitou a posibilidade de un arte galego, e tiñámolo no Museo como exempro da xeneración anterior. Mais non vou a repetir o que está escrito e creo coñeces. Agora insísteme que a culpa a tes tí e mais eu. Eu, porque según as súas cartas, deixéiche instrucciós pra o que se tiña de facer con arreglo ó Museo. Na que recibín fai uns días insiste, “no solo instruiste a Dónega, sino que él te leyó en casa de Álvaro, ya en Vivero, la minuta del acta fundacional...” E xa leva duas ou tres cartas insistíndome no mesmo, e, naturalmente, eu teño que lle responder. E esta correspondencia a min enférmame. Respondinlle que non deixei instrucciós a tí nin a ninguén, que mal podía deixarchas posto que eu non coñecía os trámites e que a situación do Museo ti a coñecías por él e por mín. Pois non, acabo de recibir unha carta…
|
| 1976-08-07 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 07/08/1976
Buenos Aires, 7 de Agosto de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí tus notas y tu carta la última, del 11 y 13 de Julio y otra del 24/VII. Te agradezco mucho tu invitación al regreso con motivo de mi salud. Posiblemente todo se resuelva bien, de momento dejé aplazadas todas las exploraciones médicas hasta después del 14, día de la clausura de mi exposición en Bonino. Creo que todo irá bien. Estos días tengo un gran dolor de espalda producto, con seguridad, de un enfriamiento y no fui a la galería ni hice nada, volveré hoy. La inauguración constituyó una manifestación de amistad, que es lo que resultan ser las inauguraciones. Tiene mucho éxito de crítica y público y creo que a pesar de todas las dificultades porque atraviesa esto venderé algo. Ya vendí dos obras. Me quedan tres exposiciones más, una en septiembre en Rosario y dos a fin de año, Mar del Plata y aquí mismo en Buenos Aires. Trabajo lo que puedo. De la exposición de esta estoy contento, creo que es una de las mejores de las hechas por mí en los últimos tiempos. De ahí leí algunas notas que me prestó un amigo que regresó de esta unos días en esa, en La Voz de Galicia un artículo de González Garcés sobre Tomasello, afirmando que es una de las grandes personalidades del arte en el mundo. Me gustaría que viniese a Buenos Aires, pues aquí están muchos pintores que resultan antecedentes de Le Parc y Tomasello y otros que fueron sus compañeros de inquietudes y colaboraban con ellos en igual camino estético y siguen como ellos trabajando con iguales propósitos. Con arreglo al criterio de Garcés esta es una ciudad tan llena de grandes personalidades universales que de venir aquí él mismo se desorientaría. A mí me interesan más Mac Entyre y Vidal, por poner dos ejemplos, y no salieron, que sepa yo, de Buenos Aires. NO sé si siquiera estuvieron alguna vez en París. En mi época, aparte de algunos nombres realmente universales de esta ciudad, Picasso, Bracque, Matisse, Masson, etc. buscábamos los alemanes casi desconocidos en Francia, abstractos y no abstractos, los ingleses como los que formaban el grupo “Unit One” en el que se destacaba como animador Paul Nasch, los expresionistas belgas que admirábamos todos, Maside, Souto, Colmeiro, Mazas, etc., que eran Ensor Permecke, De Smet, o los muralistas mejicanos, por otras razones, sin olvidarnos de Malevitch o Rodchenko y otros. El arte se hacía en cualquier parte y no nos dejábamos engañar por la propaganda hecha para orientar al consumidor. Claro que seguramente éramos un poco aldeanos y yo al menos en estas cuestiones continúo siéndolo juzgando una vaca por lo que realmente vale, no por lo que dicen que vale. En La Coruña ahora no se trata de enseñar a su pueblo lo que se hace en Galicia, como se hizo en la barraca Resol y soñamos hacer tú y yo hace pocos años, sino enseñarle los “originales” de lo que más se reproduce en las revistas subvencionadas por las galerías de arte internacionales. El público no sabe lo fácil que resulta venderse para un artista con pocas dotes que tenga. Cuando buscábamos de conocer los artistas de otros países, lo más similares a Galicia por su geografía, historia, costumbres, etc., lo hacíamos tratando de encontrar lo diferencial de nuestro espíritu gallego para expresarlo como lo hacían ellos. Buscábamos aquello que nos unía con el pueblo y con nuestro pasado artístico. Ahora no, vivimos lo que se dice sociedad de consumo y lo que se consume es universal, claro que las ciudades son cada día más cosmopolitas, pero las ciudades no son los países que vienen formándose, cuando no son artificiales, desde la prehistoria y de acuerdo con una naturaleza. Les conmueve Tomasello pero no les conmueve Laxeiro, por poner un ejemplo, para mí una personalidad gallega universal pero cuyo arte gallego no puede entenderse sin Galicia como es el caso de Maside y Castelao, por alegar dos ejemplos más. De Leonardo y Velázquez nos interesa su pintura y no los ornamentos ya olvidados hechos para los duques y los reyes con motivo de sus fiestas; y Tomasello, como Le Parc, son puro ornamento, bellísimo ornamento. Picasso, fue un español, no podía ser otra cosa y Matisse y Bracque franceses, ¿de dónde son Tomasello, Le Parc y Vasarely, o los que aquí hacen lo mismo? Y qué nos importan a nosotros que soñamos con reivindicar a un país y ofrecer nuestra visión de él?
Perdóname esta lata, algún día hablaré de esto con Garcés a quien respeto no sólo por lo que le debo sino también por lo que vale, pero quería confiar esta inquietud a alguien y te la confío a ti. La representación mía para la Asamblea, efectivamente, no se la envié a José Luis, se me pasó. Perdonadme. Espero tu carta escrita con calma. Cuéntame de los amigos comunes. Esta semana que viene te enviaré la monografía. Quizás tenga necesidad de un contrato de ahí. Ya te escribiré si lo necesito. Hoy le escribo también a Varela de quien recibí carta y a José Luis. Recibid todos, Mimina, María, José, Rosendo si está ahí, todos un abrazo de Maruja y mío y tú otro grande de:
Seoane
|
| 1978-11-16 |
|
Ver [Carta mecanografada co membrete:] SEMINARIO DE SARGADELOS / CERVO – LUGO – TLFNO. 58 08 11
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1978 en 16/11/1978
16 de noviembre de 1978
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Te confirmo la mía 30 octubre último, y como no será difícil que Dónega esté sin tiempo para informarte te va ese reportaje gráfico de la visita que hizo Cabanillas el día 4 al Museo con los 4 Directores Generales y los 5 Deleg[ados] en Galicia. Ya antes de venir el Ministro, a raíz de la inauguración la televisión hizo varios reportajes a nivel regional y nacional, y volvió a hacerlos con motivo de la visita del Ministro. Sin embargo la prensa de La Coruña ocultó totalmente el acto, es decir le ocultó, deliberadamente claro, la visita al Ministro en un acto de clara hostilidad hacia nosotros, que ya sabes de donde viene. La demás prensa regional dio la noticia normalmente. Lo de la prensa de La Coruña no deja de ser preocupante. Y cuando vengas ya conocerás más cosas, porque hace unos días una Galería de La Coruña denunció en la Delegación de cultura a otra Galería respecto a la prensa, corrupción, etc., y yo estaba allí porque me mandó a llamar el Delegado de Cultura, pero yo no quise ni opinar porque tendría que decir demasiadas cosas.
Volverás a tener por ahí a García Sabell que esta vez va acompañando al Rey. El Rey se ve que él o su equipo es inteligente en querer acompañarse de Domingo en su viaje a América, y Domingo hace bien aceptar porque por muy precaria que sea esta libertad que tenemos creo que tenemos que rezar porque no nos la quiten. Domingo quiere llevar al Museo también al Rey.
Respecto de las obras del Museo continúan, pero es una obra muy difícil y costosa y se lleva ya enterrado mucho dinero en ella, y nunca mejor empleada la palabra “enterrado” porque todo lo que se está haciendo hasta ahora va a quedar bajo tierra. Va hecho, creo con garantías constructivas excesivas y constantemente estoy discutiendo con Albalat la forma de aligerar el costo de la construcción dentro de términos racionales.
La organización provisional del Museo ya te la habrá explicado José Luis (al que estamos esperando como al santo advenimiento) quedó con un hall en el que una vitrina se dedica a libros de historia de Galicia; otra a la emigración; 4 vitrinas con documentos y libros, revistas, etc. del modernismo y del galleguismo, y las cosas de Castelao. Por el pasillo que va a la sala 2 están, más o menos los indeterminados, Cebreiro, Llorens, Concheiro, Ribas, Couto, Ínsua, etc. La sala 2 está con Maside. La sala 3 tiene Souto, Colmeiro, Mazas, Maruja y Cristino Mallo y Frau. La sala 4 tiene Eiroa, Francisco Miguel, Huici, Laxeiro, Torres, Ánxel Xohán. En la sala 5 Seoane. En la sala/pasillo que sigue está Lugrís, Colombo, Granell, Xohán Ledo, Isaac, Labra, etc. hasta terminar con los informalistas y con Castillo. Una sala interna está con dos vitrinas con tu obra gráfica y otras dos vitrinas con obra gráfica general. La sala de Juntas tiene los dibujos de Maside que teníamos montados y el Guinovart homenaje a Picasso en su muerte que nos dejara.
Lo de Parga Pondal, que te hablaba en mi anterior ya se está levantando y llevando para el Castro. Te adjunto el documento para que veas las condiciones en que lo recogemos.
Creo que te informé más o menos de todo. Dónega quería dedicarte este domingo a informarte pero si no lo hace no se lo tengas en cuenta porque creo que no le pertenecen ni los domingos.
Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja
[Díaz Pardo]
|