Persoa: Francisco Franco

Persoa: Francisco Franco [14]

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1946-09-24
Carta de Rossi a Seoane. 1946
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Transcripción da Carta de Rossi a Seoane. 1946 en 24/09/1946


Venecia, 24-9-1946

Querido Seoane:

Carrá ha publicado recientemente “Su vida”, es un libro interesantísimo como puedes imaginar porque Carrá es un batallador no sólo con los pinceles, sino también con la pluma.
Ha tenido ofrecimiento por una traducción española, pero yo –y él está muy conforme– le sugerí de no publicarlo en la España de Franco, sino ofrecerlo a un editor de libros de arte y de grandes méritos, como Merli. Te llegará el libro en octubre porque Carrá lo enviará con el señor Cardazzo, director propietario de la galería El Cavallino de Venecia, que viajará al Brasil en avión y desde allí lo enviará por correo a la Argentina. Deberías, mientras tanto, proponer el libro a Merli y contestar todo lo más rápido posible, especificando las condiciones, que serán las de siempre. Contéstame a mí o directamente a Carlo Carrá, Via Sandro Sandri, 2-Milano.
He visto el número cero de Cabalgata. Hermosísimo y hallado el título. Me suena una de esas magistrales trovatas de Dieste. Bueno, el material y seria y equilibrada la compaginación. Muchas gracias por la nota dedicada a mí y para la reclamación indirecta que hace Delia Garcés a la Divina Proporción.
En mi carta anterior dirigida a ti y Varela confirmaba el encuentro de un colaborador ideal para Cabalgata, especifícame las condiciones para que el compromiso sea más formal.
Te escribo de Venecia en donde estoy copiando detalle del Tintoretto de la Escuela de San Rocco. Esto es el compensio a la difícil vida italiana; todos los italianos pensaban emigrar, todos somos ya una colonia anglo-norteamericanos y el tratado de Paz no se firma nunca. Mejor la muerte que una agonía tan larga.
¿Y tú qué haces? Imagino que pintas, es lo único que puedes hacer. Venecia es hecha para pintar, y en otoño es maravillosa. Thomas Mann la define bien cuando dice que es “la más inverosímil de las ciudades”.

Un saludo y un abrazo a ti y Varela.
Saludos a los tuyos y a los Dieste.
Saludos a Merli.

A ROSSI


1963-00-00
Carta de Tschumi a Seoane. 1963
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Tschumi a Seoane. 1963 en 00/00/1963


[Ginebra, 1963]

Estimado Luis:

Ya ve... para escribir soy de lo más lerdo. Aunque en este caso tengo atenuantes, por un lado, las cosas se me complicaron con el hecho que Gladys tuvo que internarse para una intervención... pues las dudas se confirmaron, que por otro, estuve sobrecargado de trabajo por la ausencia de uno de los colaboradores de E.N.I.
Gladys, Victoria y yo los extrañamos mucho y no vemos la hora en que estarán de vuelta. Cuando pensamos hacer algunos paseos, vamos reservando los programas que nos parecen interesantes para hacerlos con Uds. Por lo pronto, ya está el nuevo coche donde podrán estirar mejor las piernas.
Debo decirle, Luis, que me enorgullezco de haber hecho su amistad y me felicito de haber ido ese día para avisarle que Víctor no llegaría a hora.
En los pocos días que he estado con Ud., aprendí muchas cosas importantes que me serán útiles... por lo cual le agradezco.
Seguramente Ud. ya estará en plena labor... ¿está cómodo?.. espero que el Caudillo no lo perturbe demasiado.
¿Qué me dice de los resultados de las elecciones en Bs. As.? ¡La U.C.R.P. a la cabeza! !El acabose! Menos mal que no se escribe en voz alta... pues tendría una discusión con Gladys.
Con Víctor sigo teniendo los “Martes locos”, pero está muy agradable y simpático.
Burnand (sic) y Catalá, de E.N.I., me pidieron que le mande los datos para que estudie los afiches para Swissair. Asunto que Ud. ya está al tanto por Bosseror (textual). En los proyectos, no es necesario poner texto ni marca.
Espero que haya recibido sus cuadros. Para la empresa de aquí Ud. ya los debe tener en su poder.
El proyecto par las vacaciones en Costa Brava lo hemos fijado para el 15 de Agosto. De cualquier manera, le escribiré nuevamente y precisaré la fecha.
Esperando se encuentren felices entre buenos amigos y familiares, los dejo hasta pronto. Un fuerte abrazo para Ud. y Maruja... Besos de Gladys y Victoria y un brrvuvupobrrovuvu! De Adrianita.

Eric

Afiches Swissair
1. SWISSAIR EN GENERAL. Afiche universal que represente la Cia.
2. EUROPA. Para los demás continentes, invitándoles a viajar a Europa.
3. USA. Para el público Europeo, invitándoles a viajar a USA.
4. AMÉRICA DEL SUR. Para el público Europeo.
5. CERCANO ORIENTE. Para el público Europeo.
6. MEDIO ORIENTE (INDIA)
7. LEJANO ORIENTE
8. JAPÓN
MEDIDAS 0,65 X 1,00
A TODO COLOR


1963-04-29
Carta de Seoane a Varela. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1963 en 29/04/1963


Ginebra, 29 de abril de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Recibí tu carta del 22 y te agradezco todas las noticias que me envías. Resulta confusa la de Paspagnoli, ¿es Director del Museo Nacional, como escribes, o del de Arte Moderno, en lugar de Squirru? Si lo es del Museo Nacional, ¿qué pasó con Romero Brest? Siento verdaderamente la muerte de Lorenzo Domínguez, era un gran artista y un excelente amigo. Para mí, además, otro español del exilio, aunque hubiese nacido en Chile, ocupado cátedras en la Argentina, etc., como escultor nació en España, donde se formó y a cuya sangre pertenecía. De aquí la noticia más importante fue la ejecución de Julián Grimau en Carabanchel. Toda Europa se conmovió. Manifestaciones en todas las ciudades europeas. En Francia, Italia y Suiza, obispos y organizaciones católicas hicieron pública su protesta. Aquí, en Ginebra, hubo dos manifestaciones. La última, el sábado 27, de todas las organizaciones sindicales. Al terminar el acto, donde sólo hizo uso de la palabra un dirigente obrero, lanzaron al lago dos coronas de claveles blancos y centenares de claveles rojos para que remontasen las aguas del Rhône y llegasen simbólicamente a la costa de España. Franco se cerró definitivamente, pienso, muchas puertas europeas, las que se había entreabierto para la liberación de su economía y su política. La prensa francesa es en casi totalidad, intransigente con él, con la ahora dudosa ayuda económica de De Gaulle y con Malraux, del que nadie puede escuchar su silencio. Pero ahí van algunas noticias, pues no creo puedas pasar la de Grimau.
En Ginebra, se ha inaugurado una gran exposición del pintor cubano Wilfredo Lam en la Galería Krugier, seguramente una de las más amplias y selectas de esta ciudad, que comprende obras desde 1938 hasta 1962. Se trata, en general, de cuadros de gran formato, de un surrealismo muy particular y realizados con una técnica muy sintética. Sus temas, muy repetidos desde hace años, se refieren a un mundo cubano tropical y de resonancias africanas y oriental. Cañaverales, grandes pájaros, pies y manos muy dibujados sugiriendo no se sabe de qué cuerpos, picos de aves, todo formando ángulos agudos dibujados con precisión. En la primera época, usaba una paleta de verdes, rojos y violetas muy tímidamente puestos al modo impresionista y en los últimos años dibuja simplemente con negro sobre un fondo gris casi blanco. Manifiesta un mundo original que tiene que ver lo mismo que con su país, con su origen chino y negro. Se trata desde luego de un excelente pintor, sabio y menor, que con los años redujo sus aspiraciones y que alcanzó, como los chinos con sus aguadas o como Goya con sus últimos óleos y grabados, a encontrar todo el color posible sólo en el negro.
En la ciudad vieja de Ginebra, se instaló una nueva galería de arte, la Galería Iolas. Se trata de una galería de Nueva York que ha abierto dos sucursales en Europa, en París y en Ginebra. Seguramente, en esta última ciudad, como muchas empresas norteamericanas con el fin escondido de burlar los impuestos de su país. Se inaugura con una muestra de Max Ernst, unas sesenta obras, casi todas ellas de la última época del pintor y los precios de los cuadros oscilan entre 150.000 francos suizos, es decir, 4.600.000 pesos aproximadamente, el de mayor tamaño que es de alrededor de un metro cuadrado, y 21.000 francos suizos, es decir, 690.000 pesos el más chico, el grandor de media tarjeta postal. La calidad, con ser buena en general, no está, pensamos, de acuerdo con los precios. Los mejores cuadros de Max Ernst se presentan, como ya comentamos, en el Museo de Zurich.
Suiza acabad de obsequiar a la Unesco con un tapiz de Le Corbusier de 6,50 x 3,50 metros que decorará la sala 5 y que evocará, según una frase del delegado suizo, “la alegría de vivir y una incesante juventud”. Esperamos que el tapiz, como los tapices de los cuentos orientales, pueda desprenderse a ratos de la pared a que fue destinado para llevar, entre nubes, alegría y juventud a los pueblos subdesarrollados y hambrientos que tantas valiosas horas de preocupación consumen a los delegados de la Unesco. La preocupación de Le Corbusier fue, antes de pronunciarse los discursos, colocar su gran tapiz en la pared de una sala exigua como parece que es la sala cinco de la Institución internacional. Se le presentó al arquitecto racionalista un problema de Chesterton que, seguramente, por nada racionalista, podría el escritor inglés resolver más fácilmente.
Uno de los más importantes críticos de arte de Europa, el francés Georges Duthuit, acaba de publicar un libro, Le feu des signes en Ediciones Skira de Suiza. Con este motivo, acaba de declarar “los estetas generalmente vienen después de los artistas, de sus obras”. En el libro se vuelve contra la estética contemporánea, la dispersión del arte de nuestra época, la concepción individualista del arte y reniega de los prefacios que hizo en los últimos tiempos para pintores del informalismo y de la abstracción lírica, como Riopelle y Sam Francis. El pintor, afirma, debe participarnos la certeza de pertenecer al mundo. La obra de arte no puede reducirse a sabios juegos formales ni a especulaciones geométricas o psicológicas. El libro de Duthuit estalló como una bomba en los medios artísticos y del comercio de arte. Antes se había rebelado contra la concepción estética del Malraux publicando su excelente libro El museo inimaginable.
Georges Mathiew, afecto por la mala crítica que obtuvo de su gran exposición en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de París, responde a uno de los más sañudos, André Chastel, de Le Monde, con un artículo en uno de los últimos números de Arts, en el que, si bien logra comadrear alrededor de la obra de Chastel, no consigue desde luego defender su pintura, que era lo que algún público esperaba. En compensación, en uno de los últimos números de París Match, aparece retratado en las poses más diversas vestido de lujosos trajes, que unas veces parecen hacen surgir su figura de una tela del Ticiano o de Velázquez y otras de Goya, y entre muebles muy curiosos y caros. Fotografías singulares que en nuestra época tienen mucho que ver, aunque parezca mentira, con el comercio artístico.
Morir en Madrid es la última película de Frédéric Rossif, el autor de otra muy buena Le temps du ghetto, hecha a base de documentales extraídas de los archivos. También de los archivos de varios países extrajo la documentación gráfica para relatar la guerra de España. Un relato apocalíptico, según juzgan algunos críticos, que mereció el que interviniese la censura francesa cortando frases del texto redactado por Madeleine Chapsal. En estos días, la película de Rossif es la más comentada de Francia y su nombre Morir en Madrid sirvió, en general, como título a los numerosos comentarios que se hicieron contra Franco alrededor de la ejecución de Grimau. Resulta un excelente recuerdo en el momento en que Francia se apresta a ayudar financieramente a España formando parte de su gobierno Malraux, el caballero, subrayamos entre comillas, de La esperanza.

Querido Varela. Éstas son las noticias por hoy. Creo que abundantes. Escríbeme. Un abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]


1963-04-30
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 30/04/1963


Ginebra, 30 de abril de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

No recibí respuesta a mi carta anterior. Quizá esté en camino. Tenemos hambre de noticias de Buenos Aires. Ayer y anteayer recibimos las de Sofovich y Falcini que nos produjeron un gran alegría. Creo que no tengo nada nuevo que contarles de nosotros, pero ahí va una estampa de un día en Zurich, el día de Viernes Santo, con todo cerrado menos alguno que otro restaurante o café.
Dios nos busca en Zurich
Doblaban las campanas desde el alba. Era Viernes Santo. Doblaron todo el día. A la salida del hotel, a las nueve de la mañana, lo sorprendente eran las calles desiertas. Sólo, en general, uno que otro zuriquense de edad las travesaba a grandes pasos, seguramente, para llegar a tiempo a alguna ceremonia religiosa. El río Limat estaba azul, el día claro, espléndido, y los cisnes, para despiojarse, ondulaban sus cuellos sobre su propio cuerpo. Quizá lloviese al atardecer o a la noche. Así sucedió. Nosotros nos entretuvimos en pasear por el muelle del río Limat. Viendo, una vez más, las vidrieras de los comercios. Deteniéndonos a descifrar los títulos de los libros alemanes, o suizos alemanes, y los viejos y nuevos grabados que se ofrecen en venta en alguno de esos establecimientos, mapas antiguos, grabados de interiores de casas campesinas del siglo XIX, grabados con vacas y escenas de labor; grabados de hoy, de Miró, de Max Ernst, de Bazaine, de Manessier..., sólo línea y colores, de técnica rigurosa, inexplicables y simples como el Viernes Santo y el mundo. Una mujer se acerca a nosotros, anciana, menuda, vestida de negro y con un sombrero ridículo en la cabeza. La mujer tenía el rostro blanco, muy blanco y los ojos azules, bondadosos, muy azules. Extrajo de la cartera un pequeño folleto en alemán y nos lo ofreció. En francés, malo explicamos que era inútil el ofrecimiento. No entendíamos alemán. “Mercí, madame”, le dijimos. Preguntó de que idioma éramos. Español, respondimos. “Un momento”, nos contestó. Revolvió en la cartera y del fondo de ella sacó otro folleto que en su ángulo izquierdo superior tenía escrita a pluma una indicación. Sp. El idioma español estaba en el fondo de la cartera. El título nos alarmó. Decía en rojo y entre admiraciones “¡Dios te busca!”. Agradecimos, y nos echamos nuevamente a andar. Por fin, alguien nos buscaba en Zurich y nada menos que Dios. Alguien superior al Director de Turismo, a las autoridades de la ciudad, del Cantón y aún a los mismos gobernantes de la Confederación Helvética. Dios, pensamos, estará en cualquier parte. Resolvimos andar. Abandonamos el muelle Limat, subimos hacia la catedral, la contemplamos, dimos vuelta a su alrededor, alzamos los ojos hacia sus cúpulas revestidas de metal. Dios no nos encontró. No estaba allí. Vimos el gigantesco Carlomagno con la espada sobre las rodillas. Seguimos por aquellas calles estrechas, medievales. Veíamos las calles, los edificios, las vidrieras. En una, pequeñas tallas en madera para el turismo, campesinos suizos tallados, animales, el oso más que cualquier otro, escudos de los Cantones y de las ciudades, objetos de cuero, de metales, todo lo que uno piensa que nadie compra. En otra, bellísimas piedras apenas pulimentadas del Brasil y de la Argentina. Piedras de todos los colores, cantos rodados de las orillas de los grandes ríos. La vidriera de una relojería. Relojes de muchos tamaños y formas. Sólo raramente se puede hablar de estilos. Chatos, abombados, de bolsillo, de pulsera, para la pared, para los muebles. Y cadenas y correas, y precios. Y otras vidrieras, con fotografías de cupletistas y bailarinas. Con apellidos españoles y franceses. Blancas y negras. Morenas y rubias, de diversos colores y formas, como los relojes, los objetos para el turismo y los emblemas de Suiza. Una vidriera entre todas, sólo con un bikini y un precio. ¿Para qué más? Dios no nos encontraba. Decidimos entrar en un café. Volvimos a pensar. Dios puede estar en todas partes. A la izquierda de nuestra mesa un mulato joven, barbudo y con el cabello descuidado y sucio. Seguramente, un artista. Un pintor. Miraba sin ver a nadie. Quizás él fuese Dios. Pero no, tampoco. Posiblemente, un santo. Mujeres beatas, beatas protestantes, impasibles, tomaban su café con leche o crema, o su cerveza, luego de las ceremonias religiosas. Eran como grandes madres estáticas, indiferentes, moviendo sólo la cabeza como las lechuzas para penetrarnos con sus ojos fríos. Dios, evidentemente, no estaba con ellas. Únicamente, las conmovía el dulce y los pasteles. Tenían la edad de la gula. Salimos. Continuamos andando. Llegamos a la estación. Entramos. Compramos Le Monde del día anterior. Escuchamos hablar en las tertulias de emigrantes italianos y españoles. Hablaban en voz alta, reían, cuando no se les notaba preocupados, pensando en dinero. Nadie piensa, ya se sabe, más en dinero que los pobres. Nosotros. Nuevamente salimos. Dios no estaba entre las boleterías y los kioskos, ni entre los trenes. Posiblemente, no había llegado. Ningún tren lo había traído hasta esa hora. Habíamos pasado el Bahnoft Brücke antes de ir a la estación y desde aquí seguimos por Bahnhof Strasse. Nuevas vidrieras. Ahora elegantes. Muebles, alfombras, perfumes, cosméticos, trajes, maniquíes en actitudes amaneradas, de rostros morenos con cabellos de nylon. Comimos algo en un restaurante cualquiera. En una mesa cercana, otra gran madre impasible girando únicamente las pupilas de sus ojos. Las manos sobre las rodillas. Observándolo todo. Estableciendo in mente las incorrecciones de los extranjeros. Abandonamos el restaurante y anduvimos por las viejas y bellas calles. Solos. Anduvimos la colina que fue castro celta. Miramos los viejos techos al estilo de los flamencos. Un capilla del siglo XV. Todo. Nos fatigamos andando. Al atardecer, regresamos hacia el hotel. Por el Quaibrücke, Bellvueplatz, seguimos por Ramí Strasse unos centenares de metros, y volvimos al Quai Limat. En el río, los cisnes se despiojan más sañudamente que a la mañana. Con los largos cuellos aún más ondulados. Y los patos alzaban a un tiempo sus cortas patas para rascarse las cabezas. Caían unas gotas de lluvia. Dios no nos encontró. Sin embargo, el folleto que nos había dado la anciana de ojos bondadosos, y que terminaba en un pequeño capítulo que aseguraba nos necesitaba, comenzaba afirmando: “¡Dios te busca!”. Dios nos buscaba. Nos necesitaba. Pero no nos encontró. Nosotros, naturalmente, tampoco lo encontramos. Seguramente, ese día nos hubiésemos entendido. Hubiésemos estado solos en las calles de Zurich. Él y nosotros. Hasta la hora de los bikinis en los cabarets y de los borrachos agrupados a las puertas de los bares.
Claro, es el hombre quien generalmente busca a Dios. El que llegue a encontrarlo es otra cuestión.
Fue un día así. Dormimos perfectamente, a pesar de los grandes almohadones que nos ponen como almohadas en los hoteles y de los fastidiosos edredones.
La ejecución de Grimau conmovió a Europa entera. Hubo actos en todas las ciudades europeas de protesta. Aquí, en Ginebra, los obreros lanzaron simbólicamente coronas y claveles al lago para que el río las llevase a la costa española. Obispos y sacerdotes católicos de Francia y Suiza protestaron contra Franco. En Rabat, en plena embajada de España, en cuyo salón se celebraba un concierto, un joven se levantó, dijo una palabras de protesta y pidió un minuto de silencio por Grimau. Sólo el embajador y unos cuantos se mantuvieron sentados. Casi todo el público se levantó en su homenaje.
Otro día enviaré más noticias nuestras y de lo que vemos. Un gran abrazo a todos los amigos, a Aída y los suyos de Maruja y míos y otro para usted, fuerte, de:

[Seoane]


1963-05-07
Carta de Seoane a Sofovich. 1963
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 07/05/1963


Ginebra, 7 de mayo de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibimos su carta y, ayer, el dinero del Museo por medio de una sucursal en Ginebra de la Societé de Banque Suisse. Le agradezco mucho sus gestiones y el dinero nos viene muy oportunamente. Nosotros estamos en esta ciudad como si hubiésemos estado en ella toda la vida, nos sentimos a gusto y trabajo, pinto, más de lo que hubiese creído dada la pequeñez del departamento que habitamos. Entre los cuadros que pinté en este tiempo están dos Homenaje a Grimau que pienso llevar a Madrid donde, según nuestras noticias, el ambiente producido por esta ejecución es extraordinario. Tanto que en Le Monde de ayer se anunciaba la supresión de varios decretos y leyes de represión y la constitución de tribunales civiles para los delitos políticos, limitando los consejos de guerra a los asuntos puramente militares. Éste es un triunfo de la presión interna y la protesta de toda Europa y de todos sus sectores desde los comunistas a los católicos, excluyendo, naturalmente, las minorías fascistas. Franco hizo imposible momentáneamente con esa ejecución la entrada de España en el Mercado Común Europeo. Nosotros hemos vivido las grandes manifestaciones de Ginebra, y de su calidad, y más violentas fueron las de muchas ciudades europeas. La prensa española no hace más que achacar al comunismo internacional estas protestas y tratar de revivir supuestas represiones de las checas de Barcelona y Madrid. El embajador de España en Suiza pretendió con una carta, que los diarios reprodujeron en su letra más chica, dar lecciones de interpretación del Evangelio a los sacerdotes católicos que hicieron público su repudio por la muerte de Grimau y, de Madrid, pusieron verdes a los obispos franceses e italianos por protestar por la ejecución, acusándoles de aliados de los comunistas. Pero la oposición esta vez le ganó a Franco cuando éste pretendía aplacarla con un nuevo asesinato. Creo que de todo esto no informará la prensa de Buenos Aires. En cambio, la francesa y suiza traen un o dos columnas diariamente dedicadas a la repercusión de la ejecución de Grimau. Por la tv francesa habló la viuda el domingo pasado y los diarios se ocuparon de la impresión patética producida por su presencia y sus palabras. Así nos dijeron también quienes la vieron por tv.
De arte estos días hemos visto muy poco. Hemos andado por algunas ciudades y villas francesas de la costa del Lago Léman, Ivoire una de ellas, una villa medieval que conserva su carácter hasta que pronto el turismo se lo haga perder. Ya hay dos o tres hoteles y algunos restaurantes destinados a la explotación turística y hechos con el mal gusto general en esta clase de construcciones. Estuvimos también en el valle del Rhône, por sus montañas patéticas y nevadas, por caminos recién abiertos ahora en los últimos días de abril entre paredes de nieve de tres metros de alto, y por Chamonix, una encantadora ciudad francesa que creo es una estación destinada a deportes de nieve o algo así. Pero más impresionante que las montañas y la nieve y el paisaje en general, resulta el esfuerzo humano capaz de cosechar vides, frutas o verduras, en terrenos casi verticales, a altura inverosímiles, expuestos siempre a los aluviones que deshacen lo que ellos con tanto esfuerzo heroico han construido y sembrado. Hemos estado casi en la colina de San Bernardo. Todo esto es un paraíso para el turismo, pero es un infierno para el hombre que debe arrancarle su sustento a la tierra. Las casas de esta región del Valais son primitivas como en Galicia, de piedra y pizarra, y tienen un tipo de granero muy parecido al hórreo gallego. Ramuz y Giono han descrito las luchas del hombre con esta naturaleza, pero es un hombre metido en un paisaje grandioso entre grandes catástrofes meteorológicas y casi nunca, por lo que he leído de ellos, en lucha con el solamente pedazo de tierra que quiere hacer producir, acumulándola entre unas rocas o entre unos pinos, despojándola de piedras, cuidándola, sin ver de ese paisaje más que aquello que trabaja y comprobando la seguridad de lo que hace elevando los ojos a la cima de la montaña por si desde allí puede desprenderse la nieve o peñascos que haga inútil su labor. Miran para las nubes por si llueve o por el futuro del tiempo, pero no por su belleza. El paisaje es sólo espectáculo para los ciudadanos, no para ellos. En un café donde paramos, dos campesinos miraban colgado en la pared un cuadro que representaba un paisaje muy realista, se acercaron a él y se detuvieron a dialogar sobre la posibilidad de trabajar aquella tierra entre tanto peñasco y nieve. Señalaban con el dedo y, de pronto, también a nuestros ojos, aquella obra de arte se convirtió en un plano puesto en la pared por dos verdaderos estrategas.
Bueno, basta por esta vez. Si no me envió ese dinero de la Hebraica de que me habla, le rogaría lo hiciese lo más pronto posible, pero no me envíe más, de lo que vaya cobrando, guárdelo usted ahí por si hace falta para algo o necesito de él más adelante. Le agradezco todas estas atenciones y molestias y la pérdida de tiempo que debe significar dialogar con el doctor Bruetman.

Un abrazo de Maruja y mío para Elsa y usted. Saludos a los suyos y a los amigos y otro abrazo fuerte para usted de:

Seoane

Estoy buscando el número de Du en librerías de viejo que parece ser es donde quizás pueda encontrarse.


1963-05-07
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1963
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1963 en 07/05/1963

Ginebra, 7 de mayo de 1963

Sr. Isaac Díaz Pardo
Magdalena

Querido Isaac:

Aquí llegó el primero de Mayo, Núñez Búa, con quién pasamos ese día y el siguiente andando por las calles de esta ciudad, con una llovizna, el día dos, que recordaba la Galicia. Nosotros nos alegramos mucho de que hubiese venido, aunque para él hubiese sido un sacrificio y estaríamos felices si pudiésemos congregar en Ginebra a todos los amigos de esa. Esta ciudad nos gusta mucho y nos sentimos viviendo en ella como si fuésemos habitantes suyos de muchos años. Trabajo, pinto igual que si estuviese en esa a pesar de no contar con un lugar amplio como el de Ranelagh, o el estudio de la Calle Montevideo. Aquí, o en una ciudad como ésta, es donde tu debiste haber levantado tu nueva fábrica de porcelanas, incluso para poder anunciar en La Coruña y en España, “sucursal en Ginebra“. El asunto de Grimau conmovió a Europa. Aquí se hicieron tres grandes manifestaciones de repudio al régimen franquista y en todas las ciudades europeas se hicieron y continúan haciendo grandes actos contra Franco organizados por gentes y agrupaciones de las más distintas tendencias, desde los comunistas a los católicos. Varios obispos franceses e italianos protestaron y repudiaron lo que se juzga un asesinato deliberado. Creo que en España está preocupando esta reacción de Europa. Sacan a relucir el fusilamiento de un militar en Francia pero los diarios franceses contestan que ese militar pretendían hacer en su país precisamente lo que Franco había hecho en el suyo, sublevarse contra las autoridades legítimas.
Nosotros estamos deseando ir a España, seguramente a mediados o a fines de junio nos iremos para encontrar contigo en El Castro y discutir diariamente. Mis cosas marchan bien, pero lentamente. El único que tiene prisa soy yo. Una prisa que me viene de naturaleza. Decidimos hacer uso de tu hospitalidad y quedarnos “algunos años” en el Castro. En Madrid de momento creo que estaremos solo unos días, de paso para Asturias y Galicia, luego volveremos, pues en los meses de Julio y Agosto no hay nada que hacer allí. Contéstame cómo andan por ahí las cosas. Si has hecho cosas nuevas de porcelana y si pintas y escribes. Me fastidia que te pases los días discutiendo con asuntos económicos que nadie entiende, ni los banqueros suizos, y metido entre máquinas y cardos.

Un gran abrazo de Maruja y mío con el cariño de:

Seoane


1963-05-12
Carta de Scheimberg a Seoane. 1963
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1963 en 12/05/1963

Domingo, 12 de mayo 1963

Querido Seoane:

Recibí su carta del 30 de abril –que debe haberse cruzado con una mía del martes 16 de mismo mes–. Allí, en mi carta, después de darle noticias de la iniciación de nuestra temporada artística y de las sombrías perspectivas que nos deparaba nuestra absurda y confusa situación política, le prometía para una próxima carta hablarle de Biografía Precoz1de Evtouchenko –que leí con verdadero interés y deleite. Pero las cosas de aquí están cada vez más enredadas y sería absurdo que pierda y le haga perder tiempo con comentarios que Vd. debe adivinar, pues que en este aspecto (el que sirve de leit motiv a la biografía de Evtouchenko –y que constituyó repetido tema en las Memorias2 de Ehrenburg) siempre hemos coincidido. En la interesante interviú que en Letres francaises precedió a la dicha biografía precoz, dice Evtouchenko que el hombre comunista tiene la obligación de denunciar el error donde lo descubra (y más si se trata de fraude o mala fe) y con más razón –dice– debe hacerlo el poeta–sin preocuparse del uso que de esa denuncia puede hacer el enemigo. Y así es, en efecto. Con el pretexto de cuidarnos de servir al enemigo, se pretende –a menudo con mala fe– de acallar una crítica justa –sin darnos cuenta que con ello hacemos un doble daño: el de ocultar una verdad y el de provocar la sospecha en cuanto decimos después. En este sentido, talvez el aspecto más vulnerable que ofrece la obra de Ehrenburg es el de haber callado cosas que no pudo ignorar y que debió denunciar. Pero dije que no iba a hablarle de esto. Ya tendremos ocasión de hacerlo en otro momento más propicio que éste que estamos viviendo aquí, en nuestro país. Estamos acercándonos a grandes pasos a un gobierno militar y no sería extraño que esto suceda mañana mismo, antes de que tenga tiempo de despacharle esta carta. Y lo peor es que no hay perspectiva de evitarlo, ni posibilidad. Los partidos (y esto es algo más de lo mucho que le debemos a Frondizi) están divididos y desarticulados, sin saber para dónde enderezar; y algo parecido le pasa al movimiento obrero, internamente dividido por intereses de fracción y gobernados por dirigentes venalles –y en el mejor de los casos, cobardes– Todos los días leemos nuevas proclamas y declaraciones –que casi siempre sólo sirven para disimular intenciones. A menos de 2 meses de la fecha señalada para las elecciones, Rauch se descarga con un memorial en el que exige –como condición para posibilitar las mismas– aparte del cambio de todo el equipo civil de Gobierno, la modificación de todos los códigos, y no sé cuántas cosas más. Todo esto sería para reír si no fuera tan trágico. Un ex-diputado radical amigo, el doctor Carlos E. Cisneros, me recordaba hace apenas algunos días, a propósito de lo que nos está pasando, la envidia conque no hace aún más de un par de décadas le hablaban de nuestro país en los demás de latinoamérica... Y pensar que ahora, hasta en el Congo africano le hablaron despectivamente de la Argentina al ingeniero Casella en un viaje que acaba de hacer no hace más que algunos meses. Y a la descomposición de los partidos se una la falta de hombres que puedan significar siquiera una esperanza. La desorientación, el desconcierto, son totales y sólo Dios sabe cuándo saldremos de esto –y cómo!–. Entretanto el pueblo sigue inconmovible, indiferente a todo –como si en este juego nada tuviese que ver: una insensibilidad y una indiferencia que alarman. Creo que somos uno de los pocos países donde el asesinato de Julián Grimau ha pasado casi inadvertido. Solamente una protesta del Centro Gallego y de una agrupación republicana; y nada más. Ni una protesta de nuestra prensa aborregada –que apenas si se hizo eco (y nada más que por un prurito profesional) en la sección de lo telegramas de las muchas protestas habidas en el extranjero –sobre todo, en países de Europa–. Me imagino de la magnitud de éstas, que han obligado a Franco a prometer que en lo sucesivo esos juicios van a ser sometidos a jueces civiles y no militares. Después del asesinato, la burla. Entre las pocas cosas que se han filtrado en nuestros diarios, es interesante la carta que le ha dirigido a Franco el doctor Galarza al día siguiente creo del fusilamiento de Grimau. Ah, si tuviésemos aquí gente de ese coraje!.. Pero para qué derramar inútiles lágrimas cuando lo que se necesita es el valor de arrojar piedras. Que es el que nos falta.
Ya ve Vd., querido Seoane, mientras Vd. y Maruja deambulan por esas calles de Ginebra, la calvinista, a la busca de Dios, nosotros aquí lo andamos buscando para que nos salve: Y como en el caso de Vds., no lo encontramos –o, como en la filosofía kafkiana, se nos cierran los caminos cada vez que más parece que nos aproximamos a Él. Dios te busca!, se titula, según su carta, el folleto que le entregó la salvacionista suiza en el día de Semana Santa que a Vd. y a Maruja se les ocurrió la peregrina idea de buscar a Dios... Y si fuera que no nos busca en realidad, por qué en su estúpida vanidad de Todopoderoso para nada nos necesita? De todos modos, gracias por el paseo a través de calles y vidrieras de Ginebra que con Vds. he hecho. Y si en esto estuviera la razón de ser de Dios? Un pretexto nada más para buscarlo y así buscarnos?
Y aquí voy a terminar. Deseamos saber cómo le va a Vd. en sus cosas y cuáles son sus perspectivas, aunque confiamos en que todo les andará bien –como Vd. y Maruja se lo merecen–.
En lo que a mi se refiere, estoy cada vez más acorralado por preocupaciones de orden profesional –que de nada provechoso me proveen y sí sólo de dolores de cabeza que no me dejan tiempo ni lugar para pensar en cosas mejores. Y lo peor es que creo q’ como las del país, no tienen salida (por lo menos visible).
Aída, que recibió la segunda carta de Maruja, tenía el propósito de escribirle; pero, desgraciadamente, no está ahora en las mejores condiciones de ánimo para hacerlo: van a hacer para dos semanas que se le ha agravado la sordera –y ahora de ambos oídos. Está en tratamiento y esperemos que, en el peor de los supuestos, todo esto no vaya más allá de la necesidad de usar de audífonos. Mientras tanto, casi no salimos. A los amigos tampoco los vemos casi. Esperemos, sin embargo, q’ todo se andará y que nuestros males no duren los cien años del pronóstico popular...
Gracias, Seoane; gracias, Maruja, por vuestras hermosas cartas. Sigan escribiéndonos y téngannos al tanto de cuanto les acontece. Aquí los extrañamos.

Abrazos, etc.

Scheimberg

Ah, espero la tapa para mis Cartas europeas, 1958. –Vale–.

1. O autor refírese á obra Autobiografía precoz de Eugène Evtouchenko
2. Trátase da obra Gentes, años, vida: Memorias, 1921-1941 de Iliá Ehrenburg.


1963-05-16
Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1963
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1963 en 16/05/1963


Mayo, 16 de 1963

Queridos Maruja y Seoane:

Casi deliberadamente he ido postergando la respuesta a las hermosas y sedantes líneas de ustedes, esperando que se aclarara un poco la atmósfera que nos rodea.
En el plano nacional, reina poco menos el caos. Cada día nos depara otra sorpresa. A las muchas “diversiones políticas”, casi diarias, que ya han costado varias vidas jóvenes de conscriptos, se agregan caza de frigeristas-comunistas, con la consiguiente detención de gente conocida, exilios voluntarios y otras yerbas.
A todo esto, el pueblo y nosotros entre ellos, espectadores de un drama cuyo desarrollo no entendemos, pero cuyo final vislumbramos: no habrá elecciones, pero en cambio tendremos otro Franco, sea quien sea el militar que le toque desempeñar este hermoso rol.
En estos momentos, se esta estudiando una ley de represión del comunismo y en sus considerandos incluye expulsión de la Universidad, del mundo de las artes o de cualquier otra actividad pública a toda persona sospechosa de profesar tan indignas ideas, amén de prohibirles votar, y aplicación de la ley de residencia. Para darles una idea aproximada del clima que reina fuera del ámbito castrense, Guido ha dicho el sábado pasado “si quieren dos presidentes presos, los tendrán”. En esas estamos.
Nuestra vida familiar también se ha visto alterada por un hecho sumamente desgraciado: la agudización de la sordera de Aida. Atacado su otro oído por su mal de vértigo, su cabeza se ha poblado de ruidos infernales y esto, a su vez, le disminuyen sensiblemente la audición. No creo necesario abundar en detalles sobre el estado de ánimo de mi hermana y de Scheimberg. Si hasta parece una burla del destino que a una mujer tan vital, tan dinámica se la condene a vivir aislada en medio [de] ruidos que no son las voces que ella está [h]abituada a oír. El médico no es tan pesimista como ella y nosotros, pero hay que tener una gran dosis de paciencia y esperar que su cuadro clínico cambie. En el mejor de los casos, tendría que usar audífono.
A los amigos los vemos poco. Cada uno está enfrascado en sus problemas y en su trabajo. Falcini está trabajando mucho para la exposición colectiva que se hará (Dios mediante) en el Museo Nacional en Agosto, con el entusiasmo y la pasión que pone en todo lo que quiere. Felizmente está muy bien de salud y muy recuperado. Se acuerda muy a menudo de Uds. y los extraña sinceramente. Ahora les hablaré un poco de nuestras cosas:
Nélida abonó el total del saldo que quedó pendiente. Del Teatro del Pueblo me comunicaron que debía pasar a cobrar un dinero de la venta de un cuadro suyo; creo que Falcini les dijo que yo me ocuparía de todas las cobranzas y por eso me llamaron.
El arquitecto Aisenson me comunicó que como viajaría para Europa pasaría a abonar su saldo y parte de la deuda del hermano o primo.
Como yo no conozco a cuánto asciende la deuda de ambos, si usted no tiene inconveniente en su próxima carta, me lo comunica para poder así llevar un mejor control.
Queridos amigos, ¿cómo van vuestros planes? qué se dice en Suiza de la hermosa obra de Seoane? cuándo tendremos noticias concretas? Las esperamos con impaciencia.

Reciban de todos nosotros un cálido abrazo y de mis hijos un cariñoso saludo. Hasta pronto.

Sarita


1975-09-15
Carta de Rafael e Emma Lifschitz a Luís e Maruxa Seoane. 1975
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Rafael e Emma Lifschitz a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 15/09/1975


Setiembre 15-1975

Queridos Luis y Maruja:

Con gran sorpresa por la carta nos enteramos que Vds. no han recibido ninguna de las 2 cartas que les enviamos desde nuestra llegada a B. Aires. Sabemos también que Lipa [Burd] les ha escrito una carta y aparentemente Vds. tampoco la han recibido. Bueno, esta la certificaremos. Hemos recibido hace unos quince días la carta que Maruja nos mandó a Londres. Nos alegramos que, por fin y después de mucho sufrir, Luis está bien. Extrañamos mucho su presencia en esta y nos alegra el saber que para Noviembre estarán acá. Nos vemos con casi todos los amigos, pero especialmente con Noemi [Gerstein] y Lipa y Esther [Burd] quienes están pasando un mal momento material; en cuanto al asunto se arregló todo perfectamente.
Respecto a lo que nos dices de Franco no es de extrañar y nosotros por aquí tenemos experiencias parecidas. En general hay mucha incertidumbre en lo político y en general, la inflación es cada día más grande y hay bastante inflación 280% (por ciento este año). Creo que es la más grande y con mucho, en el mundo. Nosotros estamos bastante bien, pero con la nerviosidad del momento. Las dos nueras están con novedades. Paloma, como ya Vds. saben, está ya casi a punto y en cuanto a Malena ya está de cuatro meses. Bueno, aunque muy desorganizada esta carta es para expresarles que estamos muy contentos de verlos muy pronto. Les rogamos transmitan nuestros muy afectuosos saludos y agradecimientos a Mimina y Díaz Pardo, hijos, etc. y toda la agradabilísima gente que conocimos allá y esperamos que ya ahora esté lloviendo a mares y el cielo esté gris para satisfacción de Luis.

Con un gran abrazo de

Rafael, Emma y chicos


1976-03-17
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] SEMINARIO DE ESTUDIOS CERÁMICOS / SARGADELOS – CERVO – LUGO – TLFNO. 31

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 17/03/1976

17 de marzo de 1976

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Llegué ayer del Castro y aquí me encuentro tu carta del 9 cte. que se cruza con la mía del 11 idem, pero luego de contestarte esta esperaré a que me la contestes para volverlo a hacer yo y evitar tanto cruzamiento que te obliga a trabaja doble. Por el Castro las cosas siguen. Las obras continúan. Nuestros enemigos no han respondido a nuestros planteamientos. Vamos a ver por donde salen. Pues este silencio creo que debemos interpretarlo como una pausa para replantear un gran ataque, que puede venir por donde menos esperemos. Estuve con los abogados. Dónega de lo del Museo no hizo nada, ni siquiera el acta.
Empezando por el final de tu carta en relación con eso de que Varela viene para Madrid en esta semana, y como no dices otra cosa alerté a Inés y a Marcial para ver si lo localizan, pues naturalmente quisiera atenderlo. También del final de tu carta es eso de que no te ha llegado el L[aboratorio de] F[ormas]. Anteayer mismo estuve insistiendo en el Castro para que sea a ti al primero que se envíen los primeros ejemplares, por correo aéreo. José Luis es él el que se siente quedar mal si las cosas no te llegan porque al parecer fue él el que se comprometió contigo a enviártelas y al parecer te las están enviando por correo aéreo certificado y tienen los resguardos. Pero te lo volverá a enviar inmediatamente.
En cuanto a ese párrafo de mi carta del 22.2 que no entiendes, sin embargo creo que está claro: primero y hasta hace poco no hicieron otra cosa que atacarme a mí; luego en las primeras negociaciones trataron de echar toda la tierra sobre estos tres muchachos (los Vázquez y Marentes) y tampoco tuvieron éxito y ahora te involucran a ti en el asunto. Hasta ahora te habían tenido al margen y en un principio Mora no sólo te respetaba sino que te elogiaba en aquellas célebres actas. Ahora arremeten también contra ti como contra cualquier hijo de vecino; que entre tú y los Vázquez y Marentes los habríais engañado a ellos para desplazarme a mí. Todo esto es infantil como solución y como división creo que es no conocerme a mí. Si el que tomó ahora directamente las riendas del pleito es Iglesias Corral no cabe duda que de él será esta nueva estrategia. Estas cosas que cuentas en tu carta de tus últimos es con Iglesias a partir del año 73, ya el pleito llevaba dos años, entrarían perfectamente dentro dencuentro la estrategia que ellos habían montado entonces para cercarme y atacarme. (Ellos no te conocen bien a ti, ellos son especuladores, y no saben que tu inconformidad constante con el mundo que te rodea pertenece a tu idiosincrasia, no es negociable; los especuladores no pueden entender que alguien proteste si no es para hacer negocio; este es el fracaso de los hombres que se creen prácticos). Así que como su estrategia les fracasó ahora (o mejor que ahora en la entrevista esa con Nogueira) utilizan el mismo procedimiento pero contra ti. En cuanto a que tú no has tenido nada con Iglesias te remito a tu propia carta del 23 de feb[rero]. Tu opinión de Iglesias la vienes sosteniendo sin reservas desde que te conocí o reconocí en América. Desde que se había fundado el Castro hasta que yo me fui a América Iglesias Corral visitaba mucho el Castro a donde iba con Matías Gonzalez, Castro Rial, Tarracido. Yo fui quien se lo presenté a Rey y él supo pegarse muy bien a los Rey y a los Nogueira y pronto pasó a ser más amigo de ellos que mío: Con bastante frecuencia tenemos comido juntos y en una ocasión hicimos un viaje por la costa desde La Coruña a Villagarcía en la que visitamos la factoría ballenera de Caneliñas, que acababan de adquirir Iglesias y C. Rial (creo que alguna fotografía que hice aquel día la publicaste en Galicia Emigrante). Pude conocer de él bastantes cosas, algunas anécdotas, sus relaciones con Franco de cuando él era alcalde, saber de su superstición, de su aparente afición al juego y a hacer solitarios para disimular y adormecerse en el terrible entorno... Aunque yo le he defendido siempre por cortesía sistemática y por esa mi manía de querer unir las pocas cosas que tienen algún cabo para atar algo (comprenderás que en aquellos momentos en que lo mejor era Rey y Nogueira, Iglesias y Tarracido eran personajes de excepción). Sin embargo no dudé en retratarlo en el personaje nº 12 de mi Presa de dib[uxos] de xente do meu rueiro. A la vuelta de uno de mis primeros viajes a la Argentina yo le hablé de ti y pude ver que él tenía conocimiento de lo que tú pensabas de él y de Felipe F[ernández] Armesto (no sé por qué me parece recordar que tú habrías publicado algo de ellos, lo cual aunque no fuese cierto, entraría dentro de un cálculo razonable de probabilidades en un esfuerzo memorístico, pues con menos razón me habías metido a mí en el tercio...). Lo que sí recuerdo bien es que Iglesias contrapuso a tu figura la “gran capacidad” y la “visión” de su amigo Arturo Cuadrado, al que estaba deseando abrazar. También recuerdo bien que yo le hice ver el equívoco que tenía respecto a ti y le dije de ti todas esas cosas que yo tengo dicho de ti públicamente en letras de molde. Cuando en el año 63 (creo que fue en el 63) te monté en la Asociación de Artistas aquella de grabados la compra que te hizo él suponía una superación ante mí de todos los equívocos aceptando el pacto para el futuro, aún no entendiendo tu obra y que él jamás compró en su puñetera vida un cuadro (está la formidable anécdota en aquel momento de Rey Barral). Todas estas cosas y recuerdos vienen ahora a cuento de la aclaración que me pides. Pero si busco aún hay más.
Pero sin que me lo pidas en tu carta debo aclararte más cosas de la mía para que no quede incompleta algo de su sentido general. Se trata del siguiente párrafo de mi carta del 22.2 que empieza “Ahora bien lo que conviene es que hagamos todos causa común...” porque naturalmente estos señores para apoyarse en sus malévolas pretensiones señalan tus desahogos impacientes contra mi labor, que dicho sea de paso tú no tratas de disimular, que a mí no me ofenden porque forman parte de tus desahogos contra muchos más, como una especial idiosincrasia que siempre se produjo en todo creador de arte como una especie de incomprensión de la obra ajena inseparable de la protección, de la justificación de la razón de la propia y que le da sentido; “me gusta lo que me gusta y me gusta que me guste...” Pero ellos estas cosas no las entienden más que por el lado del partido que puedan sacar de ellas, y en algunos casos las oyen amigos que lo son también de ellos y a veces socios. Por esto pido que hacia dentro podemos hacer cuantas críticas queramos, pero las empresas con sus 200 personas que vivimos de ellas, todos, con todo lo que significan, no pueden permitirnos el lujo de llevar las discrepancias a la calle, y sobre todo mientras dura esta difícil situación frente a la cual, a las dificultades de todo orden que hay que superar, constantemente asediado, en medio de un clima muy difícil, económico y social, todas las demás cosas han de tener mucha menos importancia y las inconformidades se han de quedar dentro de casa. Simplemente en lo que llevamos de mes hemos tenido que superar dos denuncias policiales: una en el Castro atribuyéndome que yo enviaba a un hijo a Vigo a organizar en cabeza una manifestación de la Junta democrática (ni ninguno de mis hijos habían ido ni yo estaba enterado de nada); otra contra la Galería de Madrid que se trataba de un centro clandestino y la dieron un sustazo a Inés que por un poco la matan. Etc., etc. Está claro que si queremos salvar las cosas hemos de tener los nervios bien templados y presentar ese carácter monolítico frente al exterior.
Separo de tu carta la nota sobre tu Grosz. Es una pena no saber alemán. Te va esa nota de Arteguia sobre el Museo. Supongo que los datos estarán dados por Tucho pues la nota está enterada de muchas cosas y mía desde luego no es.
Garcés me dio un original bilingüe, muy amplio, sobre la poesía gallega desde la guerra civil. Puede ser un buen texto de consulta. Se lo publicaremos.
Tus Figuraciones en La Voz a mí me tienen mucho interés. Es la razón por la que estamos archivando el suplemento de La Voz. Creo que es lo más importante que se publica en la prensa gallega, que no tiene importancia que los personajes sean o no gallegos, que tienen el valor de ser unos personajes importantes vistos por ti, descritos en gallego con unas circunstancias en las que tú lo ves y que tienen un interés particular. Creo que por todas las cosas tú deberías seguir haciendo esta sección en la medida que te sea posible. Y aún cuando La Voz de Galicia puedan ponerla contra nosotros, cosa que es muy probable y hasta razonable pensando en los intereses familiares que la respaldan sumados ahora a los de Iglesias secretario del Consejo de Administración. Yo creo que siempre que puedas esa sección no dejaría de hacer[la]. Esa sección debe estar por encima de cualquier otra contingencia pues todos nos beneficiamos de ella, y a ti el único daño que te hace es que no te la paguen, pero las cosas han de mejorar.
Vemos con pena la situación de la Argentina. La de aquí va hacia algo parecido, desgraciadamente. La demagogia prende en todos los estratos políticos. El único que es consciente en esto es el gran capitalismo que es su última forma de supervivencia, alargando unos días más los que le quedan. La tasa inflacionaria aquí ya se da oficialmente en lo que va de año en un 20%. Las devaluaciones se sucederán, mientra la economía se empieza a hacer desesperante. No se sabe lo que va a pasar. El problema está por encima ya de las naciones. Creo que lo único que se puede hacer es tratar de resistir y defender lo que tenemos. Vosotros si veis que eso está muy mal veníos. Aquí nos defenderemos como podamos. Pero no hay que perder el ánimo. Hay que seguir en la tarea con esperanza.

Nada más por hoy. Abrazos muy tensos para ti y para Maruja

Isaac


1977-05-17
Carta de Seoane a Lifschitz. 1977
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratoiro de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Lifschitz. 1977 en 17/05/1977


La Coruña, 17 de Mayo de 1977

A Carlos Lifschitz
Copenhaguen

Queridos Carlos y Malena:

Tardamos mucho en contestaros las cartas que nos habéis enviado, perdonadnos. Ahora estamos un poco más tranquilos y vamos a hacerlo con alguna calma. La nueva España de que habláis en la vuestra está por hacer y es la gente joven si limita sus impaciencias la que puede realizarla. Pesan mucho los cuarenta años del dictadura, muertes y silencios, quedan aún las estructuras del pasado, las organizaciones procedentes de la Guerra Civil y el fascismo. A las elecciones se va con los municipios, gobiernos civiles, provinciales y hasta el mismo Gobierno, que son del pasado franquista y que no pueden ofrecer más garantías que saber, los partidos políticos, que los ojos de los pueblos de Europa Occidental y sus gobiernos están fijos en las elecciones españolas. En las elecciones saldrá, seguramente, uno claramente dirigido por políticos claramente franquistas continuadores del pasado inmediato, u otro de centro inventado por el actual presidente del Consejo de Ministros que sigue el camino del Rey y que quiere probar ser democrático, pero que ocupó altos cargos con el régimen anterior. Mucha gente votará a éste como si fuese una posible tabla de salvación para el país. El pueblo está muy dividido. Surgieron como un centenar de partidos aparte los exclusivamente nacionales, los movimientos autonomistas de Cataluña, Galicia y Vascongadas. Los actos de provocación de los que perdieron a Franco son constantes y una parte de la juventud de izquierdas más radicalizada y superdividida actúa y ataca con la ceguera furiosa y suicida de los toros. Por nuestra cuenta, pensamos que la tabla de salvación que sería el triunfo del Centro trae el peligro de convertir al país en una supuesta democracia de partido único a la manera mejicana. Sin embargo, creemos que sería imposible tal como se presenta el problema, otra solución. El Rey parece hacerlo bien. El y la Reina son dos personas muy sencillas y populares y todos suponen que tienen buenas intenciones. Naturalmente, nosotros continuamos siendo republicanos. Los problemas españoles muy graves no pueden resolverlos la sola simpatía de unas personas ni, naturalmente, los sobrevivientes del régimen que los acrecentó.
Nosotros hacemos una vida tranquila. No pinté apenas desde que llegué, pero, en cambio, grabé bastante. Trabajamos y gozamos de la naturaleza gallega. Nos gustaría que vinieseis unos días antes de irnos a Estados Unidos para comprobar que Galicia tiene también días de sol, aunque sus hoteles no pueden ofrecer a los turistas, como en el Mediterráneo, seguro de sol.
Nos alegramos mucho de la posibilidad de trabajo en U.S.A. pero no dejéis de pensar en Buenos Aires. Es una gran ciudad, o en toda Argentina que es asimismo un gran Estado y en el que hay mucho que hacer y también, aún, que descubrir.
Tenemos de Paula los mejores informes, todos a través de los abuelos y sospechamos que deben ser auténticos. Decidiros y venir.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y míos:


1986-06-13
REPORTAJE SOBRE LA HISTORIA DE GALICIA. CAPITULO XXXVI: A GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
1986-06-13
REPORTAJE SOBRE LA HISTORIA DE GALICIA. CAPITULO XXXVI: A GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
1986-06-20
REPORTAJE SOBRE LA HISTORIA DE GALICIA. CAPITULO XXXVII: O EXILIO
TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaAgra Romero, María XoséCabanas, ConstantinoDíaz Pardo, IsaacFernández Albor, GerardoBarreiro Rivas, Xosé LuísCastelao, Blanco Campaña, Xose LuísGarcía-Sabell, DomingoFraga, ManuelCañas, PilarVarela, LorenzoPerón, Juan DomingoScheimberg, SimónPaz-Andrade, ValentínRosón, AntonioDieste, RafaelVelo Mosquera, XoséVázquez, FranciscoPiñeiro, RamónFernández Lores, Miguel AnxoSofovich, BernardoMurguía, ManuelPicasso, PabloFalcini, LuísGonzález Laxe, FernandoPita, LuisMontero Díaz, SantiagoDónega, MarinoFernández del Riego, FranciscoPeña, Marina de laLaxeiro, Rajoy, MarianoCabeza de León, SalvadorArias “Mimina”, CarmenGerstein, MarikaQuiroga Suárez, JoséLifschitz, RafaelAlberti, RafaelBeiras, Xosé ManuelGonzález Mariñas, PabloCuiña, XoseShand, WilliamLanusse, Alejandro AgustínDíaz Dorado, DiegoGómez Román, ManuelFaraldo, AntolínMarfany, EnriqueGarcia Labandeira, Xosé Luís Temáticas: Fondos de Radio Nacional de España en Galiciaentrevista Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesxustizaensinofeminismofilosofíaMulleresMulleres no Álbum de GaliciaÁlbum de Galicialiteraturaartes visuaisnacionalismoFondo Miguel Gutiérrez. Propaganda política na Transiciónhistoriaacción políticaespazos artísticosasuntos particularesprensa escritaautores/asmigraciónseconomíaemigraciónorganizaciónsmedios de comunicaciónParlamento de GaliciaProcesos electoraisEstatuto de Autonomía de Galicia. 1981nacionalismo galegoeducaciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís SeoanegaleguismoindustriaelecciónsA nova SargadelosexilioensaioperonismoarquitecturaculturasindicalismoTransiciónEleccións ao Parlamento de Galicia. 1981socioloxía“cartografías” do Álbum de mullerescinereconversión navalExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973sociedade

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