| 1967-03-04 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Núñez Búa a Seoane. 1967 en 04/03/1967
4/3/67
Querido Luis:
Con ise articuliño daraste conta da razón pol-a que non contestei axiña á tua carta. Onte regresei de Bs As., do sanatorio Antártida, onde estiven 11 días. Parez que a hernia vai a quedar acochada. Agora, con Laxeiro, Cuadrado, Abraira, etc., etc., vamos a facer a Sociedad de los excollombaos galaicos. Se cadra gañamos os eleiciós do C[entro] G[allego]. Xa sei que víchedes á miña xente. Eu teño mentes de ir a Europa en maio. Veremos como ando de folgos e de cartos. Ises brutotes do derradeiro Correo contra o teu sucesor debe ser cousa de Prada. Voulle a decir que reproduza ise artigo de Guieiros. É o que ti me deras pra El Día e que alí lle paresceu moi político, pol-o visto, según me dixo Canabal. As eleiciós do C. G., ausente e “calado” Villa, gañaronas Andrade e Vidrierita, que visitaron un por un ós amigos e clientes de Pepe cunha carta amañada por iles. O segredo estaba na enemiga de Pepe pra Prado e os Pérez, donos con Reboreda de “Galicia”. A ausenza forzosa e o silencio, supoño que querido, de Pepe, deixoulle o camiño ceibe a Andrade e Vidriera, e Mourente gañou por 130 votos. As maniobras dos mandatarios de Villa deulle uns 2.000. Pepe voltou; dise nemigo de Mourente, eu non dubido; pro está calado, non pode e non quer desautorizar ós seus “mandatarios”. En fin, eu nin falar quero de todas istas porcalladas. Mandeille un artigo pra ti a Míguez. Pra Maruja e pra ti apertas tensas.
Pepe
[Anexo.]
[Artigo de Luis Seoane, “El pensamiento de Castelao”. Guieiro, sección “O pensamento galego”, p. 5. Anotación manuscrita: Nbre 1966]
El pensamiento de Castelao
por Luis Seoane
(Especial para GUIEIROS)
En París acaba de publicarse una antología del pensamiento vivo de Castelao, El pensamiento político de Castelao, realizada por el joven escritor coruñés Alberto Míguez sobre el libro publicado hace años en Buenos Aires, reeditado hace poco, “Sempre en Galiza”. Le precede un acabado estudio sobre la ilustre personalidad del escritor, artista y político gallego, del mismo antologista, en la que destaca el aspecto universal, peninsular, revolucionario, del pensamiento de Castelao generalmente interpretado como simplemente destinado a la consecución de una Galicia modificada administrativamente, autónoma en algunos aspectos de esa posible administración vigilada por un poder central y detenida en el tiempo, en su presente, en cuanto a su economía y vida social. La culpa de esta interpretación del ideario de Castelao la tienen, en general, sus mismos admiradores, más preocupados por reformas formales en cuanto a Galicia, administrativas dijimos, que por una verdadera transformación capaz de hacer olvidar la estructura medieval, anacrónica en bastantes aspectos, que fundamenten su actual realidad. En la emigración sólo parece recordarse de Galicia lo que constituye su aspecto idílico, las suaves montañas, los verdes valles, los alegres bosques y la extensa puntilla que forman la[s] rías en casi toda su costa, dejando que el mar disuelva sus espumas en las playas y entre las rocas. Pero nadie parece recordar el otro paisaje, el de los precipicios montañeses, el del mar de tormentas y naufragios, el de los bosques oscuros que guarecen al jabalí y al lobo, el de las nieves inhóspitas y de las interminables lluvias. Castelao vio también este paisaje y su correspondencia humana. Asistió, en el límite de su juventud, a los levantamientos campesinos que agitaron Galicia hace cincuenta años, con su rosario de muertos en refriegas con la Guardia Civil, en Nebra, en Sofán, en Narón... De aquellos años, (1916, 1917, 1918), son los dibujos que recoge en el álbum “Nós”, con los que incita a la rebelión. Un dibujo que representa a un campesino pensativo, con la cabeza apoyada sobre los brazos cruzados sobre un gran hacha, expresa la siguiente reflexión: “Y que su brazo solamente sirva para abatir árboles...” En una estampa tierna, como muchas de él en las que gustaba dibujar niños, dos huérfanos, o tal nos parecen, en el camino de la iglesia que se anuncia por un alto ciprés, expresan en la leyenda: “¡Un Padrenuestro por los que murieron en Sofán!”. Es este un dibujo anterior, en el orden del álbum, al de una campesina que reza rodeada de sus tres hijos para que Dios los libre de la justicia. Coinciden estos dibujos con los años de las rebeliones campesinas gallegas, surgidas esporádicamente y como reacción a abusos comarcales, independientes unos de otros, no sujetos a una organización que las abarcase a todas, y a la crisis en algunos países americanos donde habitaban numerosos emigrantes gallegos que hace que Castelao reflexione, también en dibujos, sobre el triste destino del emigrante. En el prólogo de su álbum “Nós”, el artista afirma: “Yo no quise cantar la delicia de nuestras fiestas, ni la hartura de los casamientos, sino las tremendas angustias de cada día de los labradores y marineros”, añadiendo: “Algunos espíritus sensibles que lloran por la melancolía de los tangos y de los fados, encontraron desmedido este dolor de mis estampas; otros espíritus inertes vieron poco patriotismo en el afán de ser verdadero”. Pues bien, este Castelao fuertemente emparentado en su intención con los dibujantes franceses de “L’assiette au beurre”, pero en general menos demagógico que éstos y más rebelde en la calidad de su dibujo, familiarizado aquellos años con el modernismo de Munich, va resumiendo su pensamiento con respecto a la renovación política y social de Galicia. De ellos se nutre tanto como “Sempre en Galiza”, la enorme cantidad de leyendas posteriores a sus otros dibujos publicados en la prensa gallega y los casi finales, en su obra de artista gráfico, de los álbumes de la guerra. A ellos hay que atender en primer término cuando se trata de establecer el pensamiento social del artista, tan hondo como su pensamiento político. Su galleguismo no consisitía en dotar a Galicia de un nuevo ornamento administrativo capaz de satisfacer a una minoría que, en sus preocupaciones de todo tipo, no difiere demasiado de las que poseen los que detentan poder en la sociedad gallega actual. Consistía en mucho más, y eso es lo que ven en la actualidad los jóvenes gallegos como Alberto Míguez. Castelao sabía de la existencia de esa Galicia idílica a que antes nos referimos, pero no podía gozarla por la presencia constante de esa otra a que se refiere en el prólogo de “Nós” y que, medio siglo después de publicado este álbum, no se ha modificado demasiado.
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| 1967-11-03 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1967 en 03/11/1967
Buenos Aires, 3 de noviembre de 1967.
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta del 22 de octubre y el catálogo de Formas 1967. Siento no haber estado allí a la llegada de Torrallardona y los suyos. Naturalmente, me hubiesen decepcionado verles llegar sin el acoplado, con el aire que les suponía de gitanos enriquecidos. De cualquier manera estoy contento de que hubiesen ido por Galicia y comprobasen que lo que muchas veces les contamos en Buenos Aires de ese país no era procedente de la fantasía o de la nostalgia. El catálogo bien en general. Lástima la impresión desigual del color y del negro. Hay que exigirle más a Moret y, también, a ti, como fotógrafo publicitario, pues el tono distinto de las fotografías contribuye a destacar la desigualdad de impresión. De todas maneras es un buen catálogo, sobre todo por su contenido. Quizá la culpa no sea la desigualdad de tono en las fotografías sino el mal arreglo de los clisés en la imprenta. Pienso que lo más probable sea esto último. Perdóname la crítica. Me pareció perfecto que de Münster hubiesen girado el dinero a Moret. Es un alivio. Me sorprende la decisión del D. de Celtia. No puedo suponer que harán en el porvenir. N[úñez] Búa estuvo conmigo antes de marchar a Madrid, creo que va por algo de Pescanova, y no me dijo nada. En Villamarín no creo, ya lo sabes, y ahora, bien informado de lo que ocurrió en el C[entro] Gallego, mucho menos. Nos engañó a todos. A Mourente le acaban de pegar dos palizas consecutivas en dos asambleas. En la última, hace cuatro o cinco días, le dejaron los opositores como “chupa de dómine” y le echaron abajo sus proyectos. Hay esperanzas, hasta ahora fundadas, en las próximas elecciones. No sé más. Aquí estuvo una semana o diez días el ballet Gallego. Gustó mucho. Muy buena crítica y gran impresión en el público argentino ajeno a la colectividad gallega. Desde luego visto en un escenario de teatro, como el del Coliseo de Buenos Aires, gana muchísimo, es superior a lo visto en la Coruña, en una carpa de urgencia con escenario atroz, donde lo vimos juntos. Creo que con “Galaxia” y porcelanas del Castro es lo más importante que se hace en Galicia en el orden cultural y que las diputaciones o los ayuntamientos deberían apoyarlo decididamente. Es muy importante para Galicia. El domingo pasado estuvieron en casa Rey de Viana y el hijo de Parga Pondal con sus respectivas mujeres, y José Soto (Pepiño o Gaiteiro). Ayer marcharon a Chile y vuelven a Uruguay y Brasil donde ya estuvieron y actuaron también con mucho éxito.
Me alegra mucho que Sargadelos “ande”. Que Albalat hubiese encontrado algún tiempo para dedicarle. También de la colección de botijos y el toro y el búh. Espero tus fotografías y no dejes de enviarme la colección de jarras medievales. Quizás la decisión de Celtia sea un bien para Galicia y una buena lección que recibimos todos. Una empresa gallega en Buenos Aires no hay que hacerla con gallegos, sino con argentinos o gentes de cualquier otro origen. Yo tengo experiencia suficiente a través de las editoriales y de Galicia Emigrante. En esta última los avisadores eran en su ochenta por ciento ajenos a Galicia. Los gallegos emigrantes no creen en estas cosas, y, si creen, es porque pueden sacarle dinero inmediatamente como a los hoteles o los almacenes. En cuanto a la forma circular de Buño ya sé que puede repetirse en otras partes, pero da la casualidad de que es una forma prehistórica celta que se conserva en Galicia, Irlanda y Bretaña (el círculo y la espiral) y no hay por qué suponer que Buño lo trajo de otras partes como no sea en época remota; lo que a mi juicio hay que hacer es volverla a su pureza formal, antes representativa y ahora sólo decorativa, y es bastante, y sacarle esa función inútil de porrón, simulando al mismo tiempo timones, etc., que no tienen porque simular. Sólo los círculos y los radios que los unen, con la decoración adecuada.
A mí no me gusta la idea de exponer en Don Quixote. Me fastidian las exposiciones colectivas y heterogéneas y no me gusta Don Quixote. Me gustaría que me eliminaseis de ese compromiso con el pretexto de que estoy fuera y no contesté a tus cartas, o lo que se te ocurra. Por otra parte, con esos cuadros y otros que haga, haría, a mi regreso, una exposición en Madrid y de exponerlos ahora no podría hacerlo. Creo que es posible hacerla en Juana Mordó en 1968 o principios de 1969, por una conversación que tuve con ella antes de venirme. De Paz Andrade y el mural de Vigo no sé nada. Es posible que hubiesen creído que estaré muy contento de hacer un mural gratis, o casi gratis por tratarse de Vigo, como si uno a Galicia no le hubiese ofrendado nada más que la posibilidad de un mural. Estoy trabajando poco. No tengo demasiadas ganas. Estos días empezaré. Tengo que hacer estos días un proyecto de mural para aquí, y lo haré, estoy pensando, con el tema de los conquistadores de los siglos XVI y XVIII. Es un tema tan bueno como el de los Arlequines, y tan decorativo. Bueno, eso es todo. Contesta. Abrazos para Carmen y Dieste, y para Mimina, Xosé y tú el más grande y nostálgico de Maruja y mío.
Seoane
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| 1968-07-12 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1968 en 12/07/1968
Buenos Aires, 12 de Julio de 1968
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo
Mi querido amigo:
Te envío por correo ordinario el libro de dibujos que acaba de salir, Retratos Furtivos, hermano mayor del que publicó Ediciones del Castro, Retratos Desguello, y el catálogo de la exposición retrospectiva de pintura que estoy celebrando estos días que abarca 20 años de trabajo, 1948-1968, unos ciento veinte óleos y que está obteniendo gran éxito de todas clases: público, venta, prensa, etc. En octubre estaremos en esa para pasar unos meses pintando y trabajando con Díaz Pardo en algunos proyectos que tengo de porcelana para Sargadelos, siempre con la pretensión de divulgar personajes e historia de Galicia a través de los bazares. Te felicito por tu renuncia a representar al C. Gallego en las condiciones actuales y por la carta enviada a Mourente. No podía ser de otra manera. Por mi parte cuando salí de aquí en octubre del 66, en vísperas de las elecciones, dejé mi renuncia escrita para ser entregada a Mourente si triunfaba, lo que ocurrió y entregó Fernández. Desde entonces, vivo absolutamente al márgen de la colectividad, viendo solo algunas personas que son amigos personales, pero continúo siempre con las audiciones de Galicia Emigrante, cuyo mayor eco se registra, como ocurre con muchos asuntos culturales nuestros, entre argentinos.
Recibo regularmente Grial y algunos libros de Galaxia que comento por radio. No dejéis de enviarme lo que podáis. Me pareció espléndido el libro para niños con algunos dibujos, supongo, de los hijos de Xohan Ledo. Creo que el continuarlos con nuevos títulos puede ser muy útil. Aquí está todo el fondo editorial de Citania que queremos donar íntegramente a Galaxia, son, como sabes, miles de libros y títulos muy diversos. No sabemos como podemos hacerlos llegar y si vosotros los aceptáis o no. Me gustaría que me escribieses sobre esto. En el catálogo hay algunos títulos importantes y actualmente están todos depositados en una oficina. Por lo de pronto nos interesa saber si aceptáis la donación. Te ruego me contestes lo más rápidamente que puedas a esto, pues quisiera que se resolviese el problema antes de salir yo de Buenos Aires.
Recibid Evelina y tu un gran abrazo de Maruja y mío. Tenemos ganas de veros con los otros amigos de ahí.
Seoane
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| 1968-07-17 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1968 en 17/07/1968
Coruxo 17-julio 1968
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Acabo de recibir tu carta del 12 de los corrientes, y me doy prisa en contestarla.
Te agradezco mucho el anuncio del envío de Retratos furtivos y del Catálogo de tu exposición retrospectiva. En primer término porque tengo especial interés en coleccionar todas tus cosas, y en segundo lugar porque creo interesante hacer una nota en Grial para dar a conocer tu labor a sus lectores, que son muchos y calificados.
Mi renuncia a la delegación del Centro Gallego era inevitable. Resistí todo lo que pude para no dejar el campo libre a otras gentes. Pero llegó un momento en que, por razones de ética elemental, no era posible continuar. Así se lo hice saber claramente a Mourente, con la dureza necesaria.
Me alegra muchísimo que te decidas a venir en octubre a trabajar en los proyectos de porcelana para Sargadelos. Pienso que, en este particular, Díaz Pardo está realizando una labor muy meritoria, que habrá de valorarse debidamente en el futuro.
Respecto al fondo de Citania, de que me hablas, no es preciso decirte con qué satisfacción lo recibiríamos. Ya nos habían hablado algo de ello en Follas Novas, y en tal sentido le escribimos al Ing. Díaz, del que, por cierto, no tuvimos contestación. Como sabrás, estamos vendiendo en Galicia muchísimos libros editados por vosotros. Tantos, que ahí no dan abasto a los pedidos que les hacemos. Tu libro, Na bretema, Sant-Yago, lo agotamos, y lo mismo está ocurriendo con otros, como A esmorga, Galicia como tarea, los volúmenes de González López, Las ciudades gallegas, Las catedrales gallegas y bastantes más. Es decir, que las obras que estaban ahí dormidas por falta de salida comercial, las estamos liquidando nosotros.
Todas nuestras publicaciones te las seguimos enviando sin excepción. Supongo que las recibirás regularmente.
Es probable que uno de estos días salga para Caracas. Hay allí bastante lío en la Hermandad Gallega, pero creo que puedo hacer alguna labor positiva. Pese a lo que digan, el caso es muy distinto del del Centro Gallego de Buenos Aires. Yo me produciré en los mismo términos que lo hice en la Argentina, o tal vez más acentuados.
Y nada más por el momento. Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para ambos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego
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| 1976-03-17 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa, correccións manuscritas e co membrete:] EDUARDO BLANCO-AMOR.
Transcripción da Carta de Blanco Amor a Seoane. 1976 en 17/03/1976
Ourense, 17-III-1976
Querido Luis:
Acaba de chegarme a tua carta. Moitas gracia polos teus fraternáis parabéns. O Premio honróume moito máis do que poidera agardar, polo seu valor moral, nada menos que a carón de don Ramón Otero, e tamén polo seu valor económico que me priva das xa adiantadas angurias que me causaba a miña vellez, cun pé na ancianidade. Polo menos, estóu a coberto de indispensábele.
O teu cadro chegóu a tempo e puñémolo no sitio que merece. A Expo é unha pequena mostra antolóxica e foi un éisito espeitacular. Houbo un incidente que me magóu a ledicia diste xesto de tan limpa solidaridade. O refugallo (pois púxenlle como condición a Laxeiro que no[n] se invitase máis que aos meus amigos personaes ou aos que il invitase) para non quedar fora, montóu unha maniobra saboteadora tripulada por Huete, Quessada e o analfabeto de Manzano. Mandaron rapaces a que recollesen firmas polas casas. Por enriba de todo iste noxo, os ourensáns Virxil[i]o, Prego, Baltar e Buciños mandaron cousas de verdadeira calidade, rebaixando os prezos para facilitar a venda. O pior de todo iso é que a xente apúxolle a maniobra aos ideólogos “progres”, i eu sei de certo que non é verdade. Foi unha fazaña de piollosos e despeitados que quixeron quedar ben sin gastar nada, botándolle a culpa ao “estado capitalista”; o mesmo estado do que munxiron becas, subvencións e forzaron vendas –auntamentos, diputacións, etc– e fixeron ben, xa que o diñeiro é dos contribuintes e nos dos caciques feixistas; máis non era do caso que a corda crebase polo máis delgado e que me puñesen a min por “chivo expiatorio”, precisamente a min que fixen o que puden no seu favor, dende artigos, presentacións in vivo e nos catalogos, até cobrarlle unha conta de 80.000 pesetas, do ano 1969, cando andaban langreando de fame, menos o Quessada que foi millonario precoz. En fin, unha náusea...
As vendas van adispacio, pois iste país está pasando por unha crisis sin precedentes no que vai do século, asegún me dixo Prados Arrarte; é de tal feitío e fondura que nin a Oposición se atreve a denunciala nos seus verdadeiros termos. Con todo, xa se venderon algúns e hai perspeitivas de que salian a maoría. Xa che contarei. O Patiño, de Librouro, mandouche algúns catálogos.
Como aneidota aparte, mándoche a carta que lle escribín aos lambóns do Centro Galego. Contestoume o Presidente dicindo: “Yo vuelo muy alto y le invito a Vd. a que me siga”. É curioso até que punto aparva á xente en canto se ven na Direutiva, como si foran presidentes do país.
Escríbolle, e mándolle todas istas cousas ao Nuñez Bua, sin que acerte a comprender por qué non me contesta. Todo saliu dunha carta sua na que me apuña que eu non tiña respeto aos vellos galeguistas. E non hai modo de qué me acrare en que consiste tal irreverencia. A ver si tí tés máis sorte e cho dice.
Estóu agardando a que a situación arxentina millore o mínimo para facer o meu viaxe. Teño medo que xa non me cheguen os anos para volver, con certa disposición para gozalo a ise país que tanto quero e ao que, no fondo, débolle coasi todo o que son. Dixen nun reportaxe de fai uns días: “Mi vida intelectual resulta impensable de todo punto sin mi vida en la Argentina, sin el efecto automático de modelación que ejerció sobre mi espíritu, la ciudad de Buenos Aires”.
Escribe de vez en cando. Unha moi aperta moi agarimosa do voso vello e fidel amigo
Eduardo
Mentras non atopo unha casa, vivo en Hotel Miño. Ourense
[Anexo.]
[Carta mecanografada co membrete:] EDUARDO BLANCO-AMOR.
Orense 4 de febrero de 1976
Señor Presidente del Centro Gallego
Buenos Aires
De mi consideración:
Le envío a Vd, con mucho gusto, el adjunto recorte. Las noticias que contiene son el resultado paradojal de la política de abandono, descrédito e incluso calumnia que durante diez años ha seguido la fracción política de la que la actual junta directiva forma parte. Empezó con la condena al hambre cuando Virginia Castelao, Prada y otros pidieron para mi, enfermo aun de una grave enfermedad, el mendrugo de ayuda que significaba la representación de esa querida entidad en Galicia, haciéndola recaer sobre la misma persona nombrada por el señor Mourente. Siguió con la violación de correspondencia del archivo mostrando cartas mías a los señores Fernández Armesto y siguió con mi proscripción total de la columna de la revista durante todo ese plazo, en los momentos de mis éxitos literarios que no eran sólo personales, sino de Galicia y de modo muy significativo de la colonia y del Centro Gallego de Buenos Aires en cuyo ámbito me formé y actué prácticamente durante toda mi vida. El resultado también paradojal de la proscripción de los intelectuales gallegos, por determinación de esa política, llevó a la colonia al escándalo que significa tener por máximo representante –con todos mis respetos al escritor– a alguien totalmente ajeno por origen, por formación y por apellido a nuestra estirpe gallega.
Ya sé que de todo ello hay un culpable con nombre y apellido, sujeto turbio y sin escrúpulos al cual el Centro se entregó porque “aportaba avisos”, según carta que tengo de un “direutivo” de mente estrictamente comercial.
Perdone Vd. el tono amargo de esta carta, pero me creo con derecho a ello en el instante en que mi país acaba de consagrarme con un premio y nada menos que al lado de nuestro gran don Ramón, no solo con su cuantía y duración económica, sino por la resonancia jubilosa que está alcanzando en todo el país español, desde la televisión a los artículos de prensa, además de las manifestaciones personales en forma de centenares de telegramas y cartas; y puede Vd. creerme que sólo una cosa empaña estos momentos de alegría: no poder nombrar a ese Centro que fue mi hogar espiritual durante tantos años y del que solo recibi negativas y ultrajes cuando más necesitaba su apoyo.
Saluda a Vd. atentamente
E. Blanco Amor
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