| 1948-04-00 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Otero Pedrayo a Seoane. 1948 en 00/04/1948
Trasalba (Orense), Abril de 1948
Muy querido y recordado amigo Seoane:sss
Con ésta pereza primaveral, apenas tiene uno energía para escribir. Sé que me voy haciendo viejo. Vuelvo a sentir los días calmizos de Abril como a los 15 años. Vds. no pueden figurarse, y muy poca gente nueva en estos tiempos los encantos y el orgullo un poco petulante de gastar las horas a lo millonario, propio de señoritos de aldea de cuya casta soy uno de los últimos tipos aunque nada valleinclanesca ni siquiera a lo Pardo Bazán . De los escritores que se ocupan actualmente de Galicia en castellano, casi todos están en un período de optimismo de barra de bar o de comida de aldea en casa grande de extraperlista y día de entierro: todo se vuelve exaltar el vino del Ribeiro y cantan mil proezas de borrachos de que se reirían los buenos bebedores de cerne de la aldea. Aquí se hace erudición. En general bien. Se publican muchos documentos, se afina poco a poco en el conocimiento literario de épocas antes incógnitas como el xvii. Algún día surgirá el historiador de profundas y evocadoras temáticas. En la aldea se nota la baja del ganado y del vino, lo que trastorna rapidamente la Economía. Las Fiestas se convierten en campeonatos de engullir y el paisano se pone serio. Serio a lo burgués. Se aburguesa. El ideal es: un negocito, un camión, concejalía y respetabilidad en la capital de la provincia. Vigo sigue atrayendo pintores. Se habla de una gran exposición de Pintores Gallegos en Madrid. De Orense ha salido un chico muy bueno, de leal pintura, maestro en el gris de los retratos y en las actitudes que reflejan o un cansancio melancólico sin complicaciones, o una pausa germinal: Prego de Oliver .
Creo que el joven maestro, indiscutible, no captado por su provechosa y estupenda maestría clásica es Díaz Pardo, Isaac Díaz Pardo. De nuestros amigos, poco puedo decirte. En todo el invierno sólo salí, creo que dos veces, a La Coruña. Mucho me acordé de Vd., como le decía en mi anterior, a lo que pude recordar, y saludé a la Torre en representación de su prodigioso mitógrafo que es Vds... Es posible que vuelva por el Jardín de San Carlos dentro de unos días. Es curioso, pero, según vamos llegando al verano, me represento con mayor claridad las dichosas horas pasadas con Vds. Le pido un saludo para Colmeiro. Ahora están los centenos como él solía pintarlos para el Dr. Baltar. Escribiré en éstos días a Rafael Dieste. Afecto de Fita, mi esposa, para la suya, a las que uno mi saludo respetuoso. Y Vd. Muchas veces hablamos en este viejo silencio de la casa de los momentos que pasamos reunidos.
Un gran abrazo de
Ramón Otero Pedrayo
|
| 1949-05-27 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] EDITORIAL NOVA, S.A.
Transcripción da Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 27/05/1949
27 mayo 1949
Luis y Maruja:
No llegan noticias vuestras. Estamos intranquilos. Aunque el silencio siempre es signo de tranquilidad. Las noticias son indirectas. Los diarios, la revistas, las agencias, los amigos, hablan de ti en París. Y por las informaciones gráficas se certifica tu felicidad, especialmente tu fotografía junto con Picasso. Ya puedes suponer la alegría que habré tenido al ver ese sueño de estar junto con nuestro gran pintor. Pero nos gustaría tener tu información directa, tu emoción, tus sentimientos.
Quisiera hacerte un almanaque de las actividades de Buenos Aires. Pero todo sería largo, pesado. Iré señalando lo más importante, todo envuelto entre los quehaceres de la Botella al mar.
Lo más luminoso es la llegada de una poeta gallega amiga de nuestros amigos. Conoce a Maside, Laxeiro, Prego... Nos inundó de morriña. Su voz hace revivir las más olvidadas ausencias. Y es un descanso en medio de este tumulto.
La mujer de Shand expuso. Salió para Europa. En alguno de sus cuadros hay una benéfica influencia tuya. La noche de la inauguración cenamos con Melella. Asistió Varela y Caryoé y fue una noche dedicada a ti. A los Melella los veo poco, pues D. Roberto anda atareado con Asamblea de Accionistas.
Apareció el libro de Sebastián Salazar. Te lo mandamos por correo. Ya verás como la Imprenta se saltó la mayor parte de tus indicaciones. Pero hubo que transigir para no aumentar el precio. Al fin los facturaron a un peso el ejemplar. Sebastián se encuentra en Lima. Escribe buenas cosas. Volverá pronto. El libro no se vende mucho... pues como era de suponer, empezó a regalar ejemplares y ya sabes mi opinión: libro que se regala, ni se vende ni se lee.
Las cartas de Élida ya son más tranquilas. La muerte de la madre la sumieron en una gran desesperación. Se acuerda de vosotros.
Apareció el libro de Lozano. Apareció con todos los defectos que tú habías vaticinado. Ahora ve él que tú tenías razón en todo. Se vende regularmente como es normal en todo poeta joven. También te mandamos el ejemplar. Esperamos tu opinión.
Varela viene todas las tardes por la Editorial y tomamos café contigo. Está muy bien. Dice que el domingo te escribirá una larga carta. Veremos.
Ahora el próximo libro que aparecerá es el de Ghiano. Y ya tenemos pocos más títulos en marcha. Así que espero tu vida de acción desde París.
El libro de Heredia sigue en rehenes en la Imprenta. Ya se puede considerar como perdido.
Ya comenzó la época de las exposiciones. Kantor expuso en Muller. Y Rossi inaugura el lunes. Se está celebrando una exposición del libro italiano. Y Botella al mar se traga toda la exposición.
Pastor no me escribió. Le escribió a Varela. Sale en el mes de junio para París. Élida me dice que tiene un libro de él que lo sacará en Montevideo con nuestro pie editorial. Dice que lo habló contigo. A mí me parece admirable.
Tengo ganas de ver tu Robert le diable y tu Cirano.
Aznar, Antonio, Odilda, Pomar, Manolo, Perrotta y todos te saludan. Un gran abrazo para Colmeiro a quien escribiré pronto.
Y María Julia y Arturo abrazan fraternalmente a Maruja y Luis.
Arturo
|
| 1950-12-06 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1950 en 06/12/1950
Buenos Aires, 6 de diciembre de 1950
Sr. F. Fernández del Riego
Vigo
Querido del Riego:
Acabo de recibir en este instante tu carta. A la anterior que había recibido tuya le dí respuesta hace aproximadamente una semana. El libro tuyo, como el de Carro, que aún no han sido distribuídos, se comenzará a hacerlo en la semana que viene; aquí han gustado mucho y creo que se venderán bien. No recibí los libros de poemas que me anuncias haber enviado y desearía tener sobre todo el de Pimentel y el de Manuel María del que leí un comentario tuyo en La Noche.
Leí tu propuesta al Centro Gallego. No sé que resolverán, por mi parte hablaré de ello, pero siempre se han enemigos a tener representante en esa para asuntos jurídicos y a montar una oficina en el mismo Centro. A mi la idea me parece buena y a mi mismo se me había ocurrido algo parecido hace tiempo. Para el asunto de la exposición de pintura, hoy, seguramente, se te designará oficialmente, con Paz Andrade para actuar en la selección de los tres pintores más que han de exponer en esta con Maside, Laxeiro y la Minguillón. Nuestro criterio es que deben venir pintores que aporten algo nuevo, como Maside y Laxeiro, a la pintura de Galicia. Caso en el que no están, a mi juicio, por lo que he visto reproducido en fotografía, ni Prego, ni Lejísima, ni algunos de los que habló aquí Paz Andrade. Para invitar a estos o a pintores semejantes se hubiese invitado a otros académicos o “pompiers” más conocidos. Pintores como esos hay en todos los países por docenas y no representan la pintura del país y Buenos Aires tiene un público muy despierto, no por nada se inauguran 40 exposiciones quincenalmente y desfilan por esta ciudad los pintores conocidos de todas partes del mundo. Las últimas exposiciones colectivas fueron en los últimos tres años la belga, la norteamericana, la francesa y la inglesa y cada uno de estos países envió lo que tenía en pintura de más vivo, arriesgado y personal. La española fué un fracaso precisamente por su falta de selección y por traer aquí todos los Chicharros y casi Chicharros que se les ocurrió. Se salvaron Solana, Zavaleta, Ferrant y Palencia y casi nada más. Sobre todo Solana que fué extraordinario su éxito, de lo demás nada. La crítica de arte es exigente y está rigurosamente al día. Aquí, por otra parte, hay un núcleo de buenos pintores quizá los más interesantes de América con los mexicanos y no debemos jugar con eso. Por mi parte sé que Maside y Laxeiro van a tener un gran éxito. Ya no sé Julia Minguillón, de todas maneras ésta que nos envíe cuadros como los paisajes de Lugo y nada como La escuela de Doloriñas o el Autorretrato con familia ingenuos y pícaros a un mismo tiempo y donde se hace uso de todas las recetas pictóricas de sobra conocidas. Perdóname por estos juicios, pero es necesario que te diga mi parecer, como es necesario que seáis exigentes en la selección de los otros tres pintores. No se trata de que seáis ecléticos (sic), sino de que una exposición eclética sería aquí un fracaso y no daría idea del renacimiento artístico de Galicia. Cuando yo propuse solamente a Maside y Laxeiro habían pensado en todo esto que te digo, además de la utilidad económica para ellos y la posibilidad de hacer con ese motivo dos monografías de ellos aquí. Pero una conversación en Vigo de cinco minutos de Estévez con Paz Andrade desbarató un plan que me llevó tiempo conseguir que lo aprobasen. A mi no me importa nada que gusten o no gusten los óleos a la gente de la colectividad, lo que sí creo que interesa a Galicia es que destaque su personalidad en una exposición de pintura en el extranjero. Todos sabemos que Juan Luis o Sotomayor pueden vender aquí a los almaceneros enriquecidos, pero no se trata de eso. Se trata de que en esta quede bien el arte gallego actual. Lo que te digo de Prego y Lejísima lo digo a través de las fotografías que he visto de su obra, puedo estar equivocado y me alegraría.
Esa idea de desconcierto que creo que hay que evitar la produce, precisamente, las páginas de Mundo Hispánico dedicadas a pintura.
Me gustaría que tú me dieses tu opinión sobre todo esto que te escribo.
El rector de la Universidad envió una respuesta a tu nota sobre la Universidad. Es tonta, mal escrita, confirma lo que tu escribiste y no se publica. Guarda reserva sobre esta noticia.
Para vuestro proyecto de cuaderno de “Galaxia” enviaré próximamente una colaboración, te agradezco os hubiéseis acordado de mí y cuenta conmigo para todo lo que deseéis de esta.
Saludos de mi mujer y mios para tu señora, para Maside y todos los amigos y tu recibe el abrazo de tu amigo:
Seoane
|
| 1955-08-25 |
|
|
| 1958-05-15 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1958 en 15/05/1958
Buenos Aires, 15 de mayo de 1958
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Te debo carta como ocurre casi siempre, pero esta vez estoy pasando por uno de los períodos de trabajo más intenso y desorganizado que tuve desde hace años, mezclados con él una serie de compromisos referidos tambien a mi trabajo que no puedo eludir. Tengo varios murales que estoy ejecutando y tres exposiciones que debo realizar la presente temporada y la participación en varios concursos internacionales, Cincinatti, México, Bruselas por ahora. Te digo todo esto un poco a modo de disculpa por no haberte escrito antes.
Uno de estos días llegará a esa mi amigo el Dr. Simón Scheimberg y su esposa, a quienes conocísteis en ésta. Lleva una carta para Evelina y para tí. Me gustaría que los atendiéseis, pues son muy amigos de todos nosotros. Te adjunto una carta para Maiztegui que quisiera se la entregases a ellos pues a última hora, cuando ellos se iban, no pude llevársela al barco.
Recibí todas tus colaboraciones para la revista que te agradezco mucho y que quisiera continuases mandándome todo lo que puedas en ese sentido. Me hacen falta buenas fotografías. En estos días corrijo tus pruebas de la monografía que va a publicar Citania que irá muy ilustrada. La Revista de economía, de Galaxia, cayó muy bien en general aunque desagradó bastante el que apareciesen en el Consejo de colaboración o de dirección algunos con cargos que no pueden inspirar confianza. Tambien desagradan las designaciones “provincia” y “región”, región cuando se refiere a Galicia, no a región económica de la península o Europa. Te digo esto por si es posible subsanar algo de ello. Confidencialmente te confieso que por mi parte estoy muy desanimado con respecto a todo eso. Todo me está pareciendo inútil. Con Piñeiro acabamos de cruzarnos cartas agrias, –aquí viene lo confidencial que deposito en tu amistad– iniciadas por él con el pretexto de mi pieza de teatro y con motivo de la revista. Hace diagnósticos con una ligereza poco digna de su prestigio de hombre estudioso y reposado, cuando no queda mudo tomando una actitud desdeñosa que no le corresponde. Con referencia a mí confirma mi desconfianza de que no fuese tratado igual que lo fué Baltar si llegase a ir a esa. Piñeiro supone filiaciones que aquí no compartimos y con respecto a mí se olvida de toda una historia de 20 años de servicio a una causa y a la amistad. Olvida además de cuanto hice por él mismo en muchos casos en que fuí consultado o en que tuve que proponer gentes de esa. Lo olvida y me pasa la cuenta de lo que él hizo, según dice, porque conociesen mi obra en Galicia. Es todo muy bajo y repugnante. Desde luego ayuda a sacarme las ganas de pensar siquiera en la posibilidad de regresar nunca, ¿para qué?. Si la gente joven está hecha en cuanto a carácter a su imágen lo lamento hondamente por esa generación gallega y me hace más orgulloso de la nuestra, más inquieta, menos resabia, menos prudente y más fecunda a pesar de todas las dificultades porque pasó. Esas cartas son de su parte un verdadero autorretrato. Siento mucho escribirte esto, pero tengo que decírselo a alguien porque me duele.
Hablemos de otra cosa. Necesitaría que me enviases obras, dibujos y grabados preferentemente, para el Centro Lucense. Estos días se inaugura una exposición conjunta de jóvenes coruñeses: Cremaes, María Antonia Dans, Gloria del Llano y Rey Latorre. Luego vienen tres exposiciones: Maside, Labra y Tenreiro. Quisiéramos otras tres al menos de Johan Ledo, Prego de Oliver y Suárez del Llano, que creemos que tu puedes conseguir. A Suárez del Llano va a escribirle Laxeiro. Todo esto es muy importante. Johan Ledo puede hacer una exposición muy buena con sus grabados y dibujos, por favor anímalo. Hacen falta unas veinte obras. Vamos tambien a escribirle a Maria Antonia Dans para que se encargue en Madrid. A final de año haremos un tomo de las exposiciones hechas.
Escríbeme, te lo ruego, y contéstame. Recibid Evelina y tú el saludo de Maruja y mío y tu el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane
|
| 1960-11-17 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1960 en 17/11/1960
Vigo 17-nov. 1960
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
En el mes de septiembre fui a Portugal. Pasé quince días en Anadía y Costa de Caparica, invitado por Rodrigues Lapa. Al regresar a Vigo, me encontré aquí con tu carta. No bien normalicé los trabajos más urgentes, te escribí, contestándola extensamente. Ya sabes que nunca me muestro reacio a las relaciones epistolares, y en tu caso muchísimo menos. Por eso me sorprendieron grandemente tus líneas del 4 de los corrientes, anunciándome que no recibiste mi respuesta. Sólo tiene explicación en un extravío. ¿Aquí? ¿En Buenos Aires? El sobre llevaba, además, el remite como siempre, y tampoco me fué devuelta. En fin, no sé a que atribuir el hecho, y sólo sé que me ha molestado e indignado. Pero, ¿qué le vamos a hacer? Confío en que esta nueva carta corra mejor suerte.
Fuí a esperar a Lorenzo, como me pedías. Me acompañaron Ferreiro y Emilo Alvarez Blázquez. Unos minutos después que nosotros, llegaron Valentín y Prego. Pasamos todos la mañana en el puerto, y luego fuimos a comer juntos. A Lorenzo lo encontré muy bien, y eso que venía un poco mareado, porque los sorprendió un fuerte temporal dos días antes del desembarco. Hablamos largamente de todos vosotros.
Al día siguiente volvimos a vernos, y anteayer pasamos unas horas juntos, con varios amigos, escuchando la lectura de un libro de Cunqueiro. A pesar del mal tiempo, de lluvia persistente, que estamos pasando, Varela se sintió muy satisfecho de su estancia en Galicia.
Ayer se marchó a Madrid aprovechando un viaje en coche que hizo Valentín.
Por aquí todo sigue como siempre. A finales de este mes leeré el discurso de ingreso en la Academia Gallega. Como sabes, el nuevo presidente es Sebastián Risco. Es de esperar que la corporación empiece a cobrar nueva vida, rompiendo el anquilosamiento pasado.
Y nada más. Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego
|
| 1976-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa, correccións manuscritas e co membrete:] EDUARDO BLANCO-AMOR.
Transcripción da Carta de Blanco Amor a Seoane. 1976 en 17/03/1976
Ourense, 17-III-1976
Querido Luis:
Acaba de chegarme a tua carta. Moitas gracia polos teus fraternáis parabéns. O Premio honróume moito máis do que poidera agardar, polo seu valor moral, nada menos que a carón de don Ramón Otero, e tamén polo seu valor económico que me priva das xa adiantadas angurias que me causaba a miña vellez, cun pé na ancianidade. Polo menos, estóu a coberto de indispensábele.
O teu cadro chegóu a tempo e puñémolo no sitio que merece. A Expo é unha pequena mostra antolóxica e foi un éisito espeitacular. Houbo un incidente que me magóu a ledicia diste xesto de tan limpa solidaridade. O refugallo (pois púxenlle como condición a Laxeiro que no[n] se invitase máis que aos meus amigos personaes ou aos que il invitase) para non quedar fora, montóu unha maniobra saboteadora tripulada por Huete, Quessada e o analfabeto de Manzano. Mandaron rapaces a que recollesen firmas polas casas. Por enriba de todo iste noxo, os ourensáns Virxil[i]o, Prego, Baltar e Buciños mandaron cousas de verdadeira calidade, rebaixando os prezos para facilitar a venda. O pior de todo iso é que a xente apúxolle a maniobra aos ideólogos “progres”, i eu sei de certo que non é verdade. Foi unha fazaña de piollosos e despeitados que quixeron quedar ben sin gastar nada, botándolle a culpa ao “estado capitalista”; o mesmo estado do que munxiron becas, subvencións e forzaron vendas –auntamentos, diputacións, etc– e fixeron ben, xa que o diñeiro é dos contribuintes e nos dos caciques feixistas; máis non era do caso que a corda crebase polo máis delgado e que me puñesen a min por “chivo expiatorio”, precisamente a min que fixen o que puden no seu favor, dende artigos, presentacións in vivo e nos catalogos, até cobrarlle unha conta de 80.000 pesetas, do ano 1969, cando andaban langreando de fame, menos o Quessada que foi millonario precoz. En fin, unha náusea...
As vendas van adispacio, pois iste país está pasando por unha crisis sin precedentes no que vai do século, asegún me dixo Prados Arrarte; é de tal feitío e fondura que nin a Oposición se atreve a denunciala nos seus verdadeiros termos. Con todo, xa se venderon algúns e hai perspeitivas de que salian a maoría. Xa che contarei. O Patiño, de Librouro, mandouche algúns catálogos.
Como aneidota aparte, mándoche a carta que lle escribín aos lambóns do Centro Galego. Contestoume o Presidente dicindo: “Yo vuelo muy alto y le invito a Vd. a que me siga”. É curioso até que punto aparva á xente en canto se ven na Direutiva, como si foran presidentes do país.
Escríbolle, e mándolle todas istas cousas ao Nuñez Bua, sin que acerte a comprender por qué non me contesta. Todo saliu dunha carta sua na que me apuña que eu non tiña respeto aos vellos galeguistas. E non hai modo de qué me acrare en que consiste tal irreverencia. A ver si tí tés máis sorte e cho dice.
Estóu agardando a que a situación arxentina millore o mínimo para facer o meu viaxe. Teño medo que xa non me cheguen os anos para volver, con certa disposición para gozalo a ise país que tanto quero e ao que, no fondo, débolle coasi todo o que son. Dixen nun reportaxe de fai uns días: “Mi vida intelectual resulta impensable de todo punto sin mi vida en la Argentina, sin el efecto automático de modelación que ejerció sobre mi espíritu, la ciudad de Buenos Aires”.
Escribe de vez en cando. Unha moi aperta moi agarimosa do voso vello e fidel amigo
Eduardo
Mentras non atopo unha casa, vivo en Hotel Miño. Ourense
[Anexo.]
[Carta mecanografada co membrete:] EDUARDO BLANCO-AMOR.
Orense 4 de febrero de 1976
Señor Presidente del Centro Gallego
Buenos Aires
De mi consideración:
Le envío a Vd, con mucho gusto, el adjunto recorte. Las noticias que contiene son el resultado paradojal de la política de abandono, descrédito e incluso calumnia que durante diez años ha seguido la fracción política de la que la actual junta directiva forma parte. Empezó con la condena al hambre cuando Virginia Castelao, Prada y otros pidieron para mi, enfermo aun de una grave enfermedad, el mendrugo de ayuda que significaba la representación de esa querida entidad en Galicia, haciéndola recaer sobre la misma persona nombrada por el señor Mourente. Siguió con la violación de correspondencia del archivo mostrando cartas mías a los señores Fernández Armesto y siguió con mi proscripción total de la columna de la revista durante todo ese plazo, en los momentos de mis éxitos literarios que no eran sólo personales, sino de Galicia y de modo muy significativo de la colonia y del Centro Gallego de Buenos Aires en cuyo ámbito me formé y actué prácticamente durante toda mi vida. El resultado también paradojal de la proscripción de los intelectuales gallegos, por determinación de esa política, llevó a la colonia al escándalo que significa tener por máximo representante –con todos mis respetos al escritor– a alguien totalmente ajeno por origen, por formación y por apellido a nuestra estirpe gallega.
Ya sé que de todo ello hay un culpable con nombre y apellido, sujeto turbio y sin escrúpulos al cual el Centro se entregó porque “aportaba avisos”, según carta que tengo de un “direutivo” de mente estrictamente comercial.
Perdone Vd. el tono amargo de esta carta, pero me creo con derecho a ello en el instante en que mi país acaba de consagrarme con un premio y nada menos que al lado de nuestro gran don Ramón, no solo con su cuantía y duración económica, sino por la resonancia jubilosa que está alcanzando en todo el país español, desde la televisión a los artículos de prensa, además de las manifestaciones personales en forma de centenares de telegramas y cartas; y puede Vd. creerme que sólo una cosa empaña estos momentos de alegría: no poder nombrar a ese Centro que fue mi hogar espiritual durante tantos años y del que solo recibi negativas y ultrajes cuando más necesitaba su apoyo.
Saluda a Vd. atentamente
E. Blanco Amor
|