Persoa: Antoni Clavé i Sanmartí

Persoa: Antoni Clavé i Sanmartí [11]

Data Material Ver
Data Material Ver
Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja


Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja


Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.

Arturo Serrano Plaja


Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Cuando recibas estas línea, debes de estar por llegar de regreso ahí, Carlisky. Supongo que te irá a ver, sin contar las propias razones que él tenga, para hacerlo, de mi parte, y para dos cosas.
Una, la primera, es para entregarte el texto de un libro mío de poemas. Y con relación a esto quiero especialmente hablarte. El libro en cuestión es una especie de antología que yo he hecho de mis poemas escritos hace unos diez años y sólo publicados, algunos de ellos, en revistas, aquí y allá –nunca mejor empleada la expresión– y que hoy desearía recoger en un libro. Como ves, poco fruto para tantos años, y menos mal si aún se pudiera decir, poco y bueno. En fin, ese libro, que de pronto, por no sé que ansias, que espero a pesar de todo que no serán mortales, se me aparece ahora como de urgente e impostergable publicación (me refiero, claro está, a mis intenciones de hacerlo así), lo he mandado también a México.
Por una serie de razones entre las que se cuenta que nunca he publicado allí nada y el proyecto que alimento (ya te habrás dado cuenta de que todo proyecto necesita ser alimentado, como cualquier hijo de vecino) aunque no estoy seguro de que no se muera –y sería de hambre, en ese caso– antes de ponerle en práctica, de ir allí, a México algún día, con lo cual tengo la ilusión –un tanto cándida, es cierto– de que tener publicado ya un libro allí, me facilitaría las cosas. Releo el párrafo y veo que ha salido de un barroco casi incomprensible, de modo que le traduzco a lenguaje más llano. Digo que he mandado el libro a México con intención de que se publique allí, si es posible. Al parecer, por lo menos, no es imposible. Y por las razones apuntadas arriba, yo lo desearía así. Pero...
Pero, suponiendo que no cuaje mi proyecto mexicano, y tras de habértele expuesto –así como también las razones de mi preferencia en principio– te quiero someter el libro en cuestión, para preguntarte: ¿Hay ahí alguna posibilidad de publicarle? ¿Te parece publicable –total o parcialmente–? ¿Sería posible para ti en Botella al mar, hacer algo por mi libro? Por el momento, y por las ya repetidas razones de que estoy esperando a saber que pasa en México, no quiero más que preguntarte la cosa, así, en principio; porque, en principio, para lo de México, tengo buenas esperanzas –que algo es algo–. Mas supuesto que fracasaran ¿crees tú que se podría hacer algo ahí? ¿Crees tú que un prefacio que hiciese Bergamín facilitaría la publicación?
De otro modo, ¿sería posible publicar una parte del libro como la plaquette que vosotros mismos me hicisteis de Phokas el Americano? ¿El hecho eventual de hacerla ilustrar por alguno de los pintores de aquí añadiría alguna facilidad? De manera más precisa, si lo posible fuera sólo parcial, me gustaría, particularmente, que se publicase ante todo el poema que verás incluido y que se titula Lo que le sobra a la sepultura, muertos desconocidos y españoles vivos de hambre. Ha sido ya traducido en francés y en italiano, pero no sé si políticamente cabría hacerlo ahí. En fin, con respecto a todo esto, si tienes tiempo y ganas de contestarme, te lo agradecería muchísimo. Cualquiera que fuese tu contestación, naturalmente. Porque incluso si hubiera de ser por completo negativa, para mí sería útil en el sentido de intentar por todos los medios conseguir lo de México; por contra, si tú me dices que algo o todo podrías hacer ahí –independientemente de la fecha– me dejaría más holgura para tratar de resolver lo de México, puesto que siempre podría contar contigo. Repito, pues, que, por el momento, tu sola contestación de principio –y, por supuesto, sin que signifique ningún compromiso para vosotros, tendrá ya muchísima utilidad para mí y, en consecuencia, te ruego que lo hagas. Creo –y es un dato que te doy pensando que acaso pudiera facilitar la cosa– creo, digo, que Seghers va a publicar aquí una parte del libro en edición bilingüe. Aunque con estos cabronzuelos nunca sabe uno a que atenerse. Dejémoslo, por el momento, en que creo.
De la otra cuestión de que supongo que te hablará Carlisky, es lo siguiente: él tiene la intención de volver y la necesidad, para hacerlo, de ganarse aquí la vida. Me propuso hacer algo así como una academia para la enseñanza del español y, eventualmente, la literatura española, con algún punto de vista que quizá sea útil; por mi parte, hablando de todo ello, saqué yo a relucir el que fue un día proyecto nuestro, que algo se podría hacer que permitiese luego la edición de autor, etc. Como tú eres viejo experto en la materia, yo le recomendé que hablase contigo y hasta que vieseis si de algún modo pudiéramos trabajar en colaboración o cosa parecida. Él, Carlisky, parece persona muy práctica y eficaz en todo lo administrativo, de modo que yo creo, aunque moderadamente, en el tal proyecto. Con todo, si una vez que hayas hablado con él acerca de esto, me quieres escribir también, cuando tú puedas decirme (y si lo consideras necesario, en un plano puramente confidencial) tendría para mí importancia de consejo mayor, y creo que, muy de verdad, decisivo para lo que a mí respecta. Mas acaso, paradójicamente, por lo mismo que esto tiene aire de ser cosa práctica e inmediata, me interesa menos o menos urgentemente, que tu contestación a todo lo que te pregunto acerca del libro.
Tú lo verás todo. (Ah, y entre paréntesis, de no ser vosotros, ¿crees tú que hay alguien a quien yo pudiera proponer el libro en cuestión ahora en Buenos Aires?)
Que quedo esperando tu carta, ni necesito decirlo. Más de una vez alguien me ha dicho que estáis pensando volver por aquí. Supongo y espero que aún no habrá nada de cierto, ya que de otro modo me habrías escrito para decirme algo, ¿no? De todos modos, dime lo que haya de esto, aunque sea en estado de proyecto. Ultimamente tuve ocasión de recordarte particularmente, con motivo de un viaje aquí, de Rossi, que estuvo unos ocho o diez días. Sé que sigues pintando cada día más y que, por lo tanto, cada día pintas más, también, en Buenos Aires. Tal vez sería el momento para darte otra vuelta por aquí a ver si tienes la suerte que ha tenido últimamente Clavé que hizo una exposición en Drouant David y el mismo día de la apertura, el muy animal, había vendido todo, teniendo en cuenta además que casi todos los cuadros eran grandes! No sé si tanto éxito será bueno para él; quizá no. En todo caso, como tú sabes que yo tengo mucho aprecio por él, me alegré y de veras. Aquí veo de vez en cuando a Colmeiro, que sigue lo mismo que siempre. Dime de los amigos de ahí y, para empezar, de vosotros. Saluda cariñosamente a Maruja y tú recibe un buen abrazo, como siempre, de

Arturo Serrano Plaja


1948-10-25
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.


1948-11-02
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 02/11/1948


2 noviembre 1948

Querido Seoane:

Como te dije en mi última carta, vuelvo a escribirte ahora, con mayor frecuencia, ya que me parece que así debemos hacerlo en relación con nuestros proyectos. Además y no sé bien porque irracionado optimismo, en estos últimos días, tengo la impresión de que todo puede salir bien y de que podemos hacer algo interesante tanto en general como para nosotras.
Y ahora quiero darte algunas noticias de carácter concreto. El domingo –hoy es martes y ayer lunes día 1 fue fiesta, de modo que escribo sin perder tiempo– reuní a todo el grupo de pintores españoles en casa de Gondoy para hablarles del proyecto colateral de la posible venta de grabados y dibujos ahí. Los que se hallaban presentes –pues hay algunos en Estocolmo, que el colectivo pictórico español, desde Praga no para y hace exposiciones generales y particulares en toda Europa– asintieron y estuvieron conformes en dar toda clase de facilidades. En principio, en esta semana, tendré preparado un primer envío que te haré en cuanto llegue a mis manos. Con respecto a esto –yo, por mi parte, trataré de volver a escribir acerca de ello en La Nación– creo que será conveniente subrayar por todos los medios un creciente éxito del grupo español de París el cual no sólo recorre toda Europa, como te digo, sino que está creando imitadores y ya hay –aunque informe y sin la fuerza de manifestación del español– de otros grupos nacionales que pretenden ser de su nación en París, el inglés y el húngaro. Están asombrados de la cohesión del grupo español, de su consistencia y su fraternidad –y de su éxito–, naturalmente, de modo que una agrupación por el solo hecho de que está basada, no en algo externo y ajeno a cada uno de sus componentes, sino en la apreciación general que cada uno tiene por los demás, aunque entre ellos, como es lógico, haya sus cosas, pero que no trascienda afuera. Bueno, todo eso digo, así como el éxito del grupo español de la escuela de París, creo que conviene subrayarlo, tanto por motivos generales como en relación al proyecto de introducir sus cosas –pictóricas, se entiende–, ahí.
En dicha reunión, estaba entre otros, Palmeiro, con quien hablé largamente de ti y de tus proyectos. El me confirmó lo que tú me dijiste que te había escrito, pero se mostró dispuesto a echarnos una mano en lo que pueda. Y en todo caso, se comprometió, formalmente, a prestarle su taller, como vivienda, a tu llegada por un tiempo de socorro, hasta que tú veas y busques algo. Desde luego, te repito que la cuestión vivienda es el hueso; pero si tienes donde llegar, luego algún hotel pensión sin la angustia de tener que encontrarlo el día de tu llegada etc., creo que podrás arreglar por ti mismo lo que te convenga. O en el supuesto de que tengas dinero y de que consideres la posibilidad de instalarte aquí en serio, con plata de ahí, podrás comprar un piso o un taller por el mismo precio, o menos de lo que ahí cuesta ahora, alquilar uno. De todo ello, espero que me hables y que no pese en tu ánimo más de lo debido. Que acaso cuando llegues, pueda yo si nos pusiéramos de acuerdo –que sí que nos pondríamos– intentar buscar una solución común, ya veremos, dependerá de varias causas el que yo pueda estar o no en condiciones de volver a hablarte de esto. Por otra parte y en relación con todo esto, dentro de un mes o dos piensa ir ahí otro del grupo, Parra. Si todavía estás tú ahí, ya le daré cartas para ti o en tu falta para los amigos. Lástima que yo no haya sabido antes ni que el se iba ni que tú persistías en tus proyectos, que de otro modo el te hubiera dejado su taller por el tiempo que permaneciese fuera.
Lo digo porque aun cuando me dijo que ya lo tiene comprometido, quizá no sea imposible volver sobre eso. Y, en fin, aunque yo no sepa decirte ahora cómo, tengo la evidencia de que una vez aquí, tras un tiempo no muy largo, conseguirás resolver las cosas. Te repito que no sé cómo, pero que todo el mundo arregla de modo que tú harías como todo el mundo. Bueno, volviendo al envío, el primero incluirá, por lo menos, cosas de Clavé, Domínguez, Palmeiro, Gondoy, Parra, Manuel Peinado y Viñes, mas, eventualmente –o para el segundo– de Flores, Bores, etc. Luego te mandaré cosas de franceses y de un checo, Sokol, muy bueno que ahora expone aquí con mucho éxito.
Con mayor relación o más directa con lo nuestro, quiero decirte dos cosas: una, que lo de Paralelo 50, aunque todavía no se ha resuelto, está por resolverse y casi con toda seguridad, positivamente. Por otra parte, el éxito de la venta anual de libros que aquí realiza el Comité Nacional de Ecrivains, me ha persuadido de que es el momento para hacer lo que proyectamos: no te puedes dar una idea de lo que fue. Elsa Triolet, por ejemplo, en el transcurso de la tarde, vendió libros por valor de un millón setecientos mil francos. Y así mucha gente. Y como entre lo vendido había mucho, por no decir casi todo, el libro de lujo, ya te figuras que me ha dado una especie de índice de nuestras posibilidades que, aunque nunca sería lo mismo, pero de alguna manera tendría que ver con lo que yo vi. Creo, por ejemplo, que con el ofrecimiento que los mismos pintores me han hecho –ilustrar todos un libro mío– ya podría intentarse un negocio o poco menos, por primera vez en mi vida –o si no es que me equivoco de medio a medio– pero, naturalmente, por el momento y mientras no sepa mejor el estado de tu viaje, no pienso hacer nada sin contar contigo y sin volver a hablar de colecciones, etc. Otro dato de interés general es que Octavio Paz, que está aquí, tiene concluido un libro y quiere editarlo sin que por el momento esté decidido a dárselo a nadie. Otro dato es que el embajador de Venezuela aquí ha resultado ser admirador mío; que el encargado de negocios que estos días va a Praga, es un poeta Otto de Sola, muy amigo mío. En fin, que estoy optimista y que lo que necesito es que me des noticias de ahí.
Lo necesito y con urgencia entre otras razones por la siguiente: Ussía piensa permanecer aquí, un plazo que por lo menos irá hasta mediados de diciembre y quizá más; pero nosotros debemos contar conque quizá no se quede más. De tal modo que hasta esa fecha, pero no más tarde, tengo yo para hablar con él de nuestro proyecto. Mas para ello y en función de las razones que te daba en mi última carta, necesito saber, con la urgencia que se pueda, lo que resolvéis ahí. ¿Has hablado con Coppola? ¿Y Torrallardona? ¿Te parece bien –debo o no hacerlo– que yo vuelva a escribir a Cóppola? Creo que te darás cuenta de que el hecho de que Ussía esté aquí es una suerte grande y que, por lo tanto, en principio no podemos perderla, creo; mas por ello, para dar seriedad al asunto, me parece imprescindible poder ofrecerle algo ya concreto, en marcha, de modo que vea él que la suya sería una aportación a algo y no una mera iniciación hecha sólo en nombre de la amistad, ¿no te parece? Contéstame a todo esto, aunque sea dos letras, pero en las que me digas, escuetamente, lo que hay de cada cosa y lo que tú piensas de ellas.
De mis cosas particulares que te hablé el otro día, dos preguntas. Primera –y para que me contestes un poco abultímetro– ¿cuántos ejemplares de Paralelo 50 crees tú que podrían venderse ahí y en Montevideo, contando con una propaganda más o menos buena y con el hecho de saber que tendría buenas colaboraciones de aquí y de ahí? Ya sé que es muy arriesgado decir alguna cifra, pero de todos modos te agradecería que me la digas para tener una idea. La otra pregunta, ¿has podido hacer algo en relación con los ejemplares del Avila Camacho que te pedía en mi anterior? Creo haberte dicho que me los mandases por avión; pero no estoy seguro de haber dado por supuesto, como es natural, que lo que materialmente suponga ese envío –forzosamente caro– corre por mi cuenta y del modo que tú me indiques. A título de indicación o sugerencia, alguien me ha dicho que la Fama de ahí acepta encomiendas aéreas, las que naturalmente saldrían más baratas que el envío por avión normal, siempre que acepten como encomienda algunos libros. Te agradecería mucho que me tengas al corriente de esto también. Y con ello, creo que por hoy no tengo nada que añadir, sino que estoy deseando recibir carta tuya y, mucho más, saber en qué fecha te embarcas. Muchos recuerdos a los amigos. Y para Maruja y para ti, un abrazo de vuestro

Arturo Serrano Plaja


1952-12-14
Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1952
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1952 en 14/12/1952

Buenos Aires, 14 de diciembre de 1952

Sres. Esther y Lipa Burd
París

Queridos Esther y Lipa:

Hace ya muchos días que debiera haber contestado la espléndida carta que nos enviaron, tan llena de alegría y de entusiasmo. El no poder contestar de igual manera, porque nos sentimos precisamente alejados de toda esa vida que Uds. Van ahora conociendo y que con pequeñas variantes es aproximadamente igual, creo yo, en toda Europa, hace que deseemos fervientemente las cartas que vienen de ahí, de cualquiera de esos países y que luego sintamos una gran pereza para contestarlas. Buenos Aires es una ciudad de seres desarraigados y nosotros somos unos desterrados más que no podemos olvidar ni esconder nuestro destierro, lo recuerda nuestro acento, nuestras preocupaciones, y los demás se encargan tambien, a veces por maldad, de recordárnosla. Cada hombre está en esos países de alguna manera afincado a la tierra, pueden tener una vida sórdida, ser sórdidos ellos mismos, pero su vida es una vida humana con un sentido oculto en cada uno que le orienta hacia la colectividad. La obra de sus manos está destinada al hombre para hacerle gozar o para herirle pero es una obra humana. Todo aquí es demasiado nuevo, recién estrenado, para que tenga ese calor, el calor del uso, de la costumbre que tiene una ciudad europea adaptada por los siglos al hombre y que París tiene como tantas otras y más que algunas. Pasear por sus calles, bordear el Sena, detenerse junto alguna pequeña iglesia gótica o románica, lo mismo que pasear por sus avenidas construídas en el siglo pasado, o pasar una tarde en ese jardín tan solitario y silencioso a pesar de estar en el centro mismo de la ciudad, como es el del taller que perteneció a Delacroix, vale bien el viaje a esa, aunque no hubiese museos, teatros y cafés, basta sólo ese aire gris, esa vieja atrabiliaria, tallada como una gárgola que pasea la calle, ese mendigo que podemos ver que aunque lo sea no dejó de ser hombre por serlo. Pero además están los museos, y los espectáculos y los cafés. Ahí están reunidas en los museos las obras de centenares de generaciones hechas cada una de ellas con amor y con sabiduría, con ese saber que se viene transmitiendo de maestros a aprendices y que para nosotros los pintores, los artistas plásticos en general, es la verdadera escuela. ¿Qué puede enseñarnos nadie más que esas esculturas egipcias o asirias, románicas o góticas con su sola presencia? Por mi parte participo, Lipa, de su misma admiración ante ellas y creo sinceramente que la escultura desde entonces no ha hecho más que retroceder o por lo menos no hacia delante un solo paso hacia delante. ¿Cómo podemos comparar el móvile de Calder, puro juego gracioso e intrascendente por bello y decorativo que él sea, con el sarcófago tallado a que Ud. Se refiere? Algunos dicen que cada época lleva consigo un estilo y no es verdad, porque en cada época se cruzan y chocan uno o más estilos y el de Calder, y este es un ejemplo, no es el estilo de nuestra época sino uno más entre muchos que quizás mueran dentro de cinco, diez, veinte años y pasen al capítulo de curiosidades. En Buenos Aires estamos iniciando nuestra época Calder, una fiebre que durará seguramente algún tiempo, todo el tiempo que tarde en llenar el marcado de monografías de algún otro escultor más reciente o haga Romero Brest un viaje al exterior para beneficio de sus discípulos; e iniciamos nuestra época Clavé en pintura y todo lo que en éste pintor es personal, lucha consigo mismo, pasa a ser en las galerías de esta capital del dominio común por la ligereza torpe de algunos que fueron últimamente a París y que no vieron lo que Vd. Vió porque estaban excesivamente preocupados por la novedad, la moda, que en el arte tiene sus raíces en el fondo de la historia y que Marc-Chagall o Picasso, o Rouault han venido encontrando sus medios y sus soluciones en el estudio de las obras del pasado más que en ninguna otra fuente. Picasso sobre todo ha extraído lecciones, las más fecundas del arte de nuestros días a mi juicio, precisamente del pasado.
Aquí hubo una buena exposición de dibujos y óleos de Spilimbergo en la que se destacaban a mi juicio los dibujos, firmes, vibrantes de línea, expresivos que ahí, en París, hubiesen alcanzado verdadera resonancia. Y casi nada más, una exposición del grupo “La Jaula” que como este apelativo se encarga de revelarnos nos dá cuenta de un grupo de artistas encerrados por propia decisión en puras fórmulas, en reglas consideradas actualmente muy “art d´aujour´hui”, en general bastante mal digeridas y de las que se copia la apariencia externa. Una buena exposición del grabado alemán “degenerado” en la que se destacaban los expresionistas. Ahora a fin de año en Plástica y en Bonino un mercado de las pulgas de objetos viejos antes de su estreno en donde en Bonino hay algunas realizadas por mí de las que me arrepiento, por ellos mismos y por haber aceptado entrar de esa manera en esa especie de comercio al menudeo.
Estoy bastante de acuerdo en lo que Vd. Dice refiriéndose a Lhote, ejemplo de pintor que cada día se desvanece más a pesar de su perfecto conocimiento de todas las reglas, pero esto que como pintor no ayuda a su obra le hace útil, a mi entender, como maestro.
En resumen, estamos aquí envidiosos de Vds. Y esperando pacientemente irnos a nuestra vez mientras sea tiempo. Por mi parte trabajo lo que puedo, hice algunos cuadros nuevos y estoy contento, sino de los resultados, de trabajar. Estos días a pesar del tiempo desigual lucen los árboles y las flores de Buenos Aires, los jacarandás de la calle Santa Fé y de Caballito Sur, los paraísos y las retamas. A Perla y Enrique los vemos a menudo y a Vds. Les extrañamos mucho. Perla nos cuenta de Vds. Y por ella vamos recordando de París todo lo que Vds. Ven. Nos alegró mucho que hubiesen simpatizado con Angeles Ortiz que es un espléndido amigo además de ser un gran artista.
Este mes saldrá el tomito de retratos de Botella al Mar, les enviaré un ejemplar tan pronto como salga. Bueno, creo que por el momento esto es todo. No se olviden de nosotros y a Lipa le recuerdo además el encargo de [Le] Crapouillot, si tienen tiempo y ganas de hacerlo. Un gran abrazo nostálgico de:

[Seoane]


1972-06-06
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 06/06/1972

6 de xuño de 1972

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Recibí tu carta del 22 de mayo último ayer al llegar aquí a Sargadelos de un viaje por Coruña y Lugo. De Barcelona regresé el 27 pero tuve que volver a salir a los dos días hasta ayer. Tengo muchas cosas amontonadas haciéndoles prácticamente frente yo solo. Llegar yo y mandar a Sineiro para Barcelona fue casi simultáneo. Queda mucho que hacer allí para organizar aquello en los diversos frentes legales y de los otros. --- A los pocos minutos de llegar de Lugo me llegaron aquí ayer Manolita, la hija de Nogueira, y su marido quien me contó todo lo referente a su visita a esa. Viene encantado de ti. Me contó de su entrevista en tu casa con Camilo, de su desesperación, (lo que me hace sospechar que las cosas no lo fueron bien y miente) y me trajo por tanto más pena de la que tengo de ver los disparates que se llevan hecho con mis hijos ¿en nombre de qué? Lo único que no me trajo, para agrandarme la incertidumbre y el dilema, fue un certificado de estudios de Camilo o las fotocopias de las papeletas, que jamás logré conseguir. --- Quedo pues informado de todo lo que me refieres en tu carta y de lo que me cuenta Antonio. Contesto lo justo. Blanco Amor tenía dos conferencias coincidiendo con la inauguración de Barcelona y se excusó con Del Riego de poder asistir. Pero aunque así no fuese supongo que Dieste sería tan digno representante de los que estáis fuera, pero hasta el momento se excusó. En un momento cualquiera te enviaré fotocopias de la prensa de Barcelona (aún están saliendo notas). Ahora me es imposible. Xosé, que dicho sea de paso está visiblemente a los ojos de todos mejorando mucho en eso de tener a la realidad como referencia, recibió tus dibujos para Blanco Amor que son francamente magníficos. Muy buena tu reacción al profesor Santamarina. De alguna forma he de hacérsela conocer sin decir que es tuya mientras tú no me autorices a ello.
Al volver de Barcelona almorcé con Álvaro Gil en Madrid y discutimos la forma de oponernos a los designios canallescos que patrocina el de Cuenca respecto de la Casa de la Administración. Quedamos en que lo mejor era formar un Patronato. Como tú y yo ya habíamos hablado de formar un Patronato para el Museo que presidiera Álvaro y la presidencia ejecutiva del Patronato de Sargadelos nos interesa tenerla en nuestras manos, o por lo menos en las manos de una persona que convoque y haga andar a ese cuerpo la cosa creo que podría hacerse de manera semejante a la que va en la fotocopia adjunta. Quedé en darles esta primera idea a Risco y a Celestino Fdez. de la Vega para que estudien los aspectos legales y políticos de la formación. Ya hablé con ellos y en principio encontraron la cosa bien enfocada y con grandes posibilidades de progresar. Albalat vendrá uno de estos días para estudiar un plan de realizaciones del Patronato. Aproximadamente el 18 cte. vendrá Álvaro a Galicia y si tenemos todo estudiado concretaríamos la fecha de entregar el proyecto en Madrid, posiblemente a un tal Falcón, que es de Lugo, y ocupa el más alto cargo que sigue a la D[irec]ción G[eneral] de B[ella]s Artes.
En cuanto a lo de Salvat ya te mandaré fotografías de los decorados. En conjunto la obra está teniendo éxito y creo que salvando a Salvat de la incomprensión casi total en que había caído. Pero la Administración de esa Compañía estatal es un desastre. El programa que yo había diagramado y dibujado la cubierta se sintieron con derecho a hacer lo que les dio la gana e incluso modificarme el dibujo de la cubierta, de manera que cuando lo vi me puse colorado, pero no ya porque modificasen los colores sino que modificaron hasta el dibujo. Luego, además de cargarse tu trabajo se cargaron el de Alfredo Matilla y el mío. El mío era el que te envío. ---- Otra cosa: Estuve cambiando impresiones con Paco del Riego y con Piñeiro sobre la posibilidad de llevar al Museo Maside (sala alta) la exposición del libro al retirarla de Barcelona. Aunque no fuese más que por unos diez días. De tener toda esta obra fuera de sus archivos es una pena perder esta ocasión antes que haya que lidiar nuevas batallas para sacarla. Pero al mismo tiempo pensamos en que podríamos hacer un Seminario sobre el Libro Gallego coincidiendo con la muestra que durase dos o tres días. Será útil para dar un poco de luz sobre el libro. Lo primero que hemos acordado es que además de que tú mandes tus sugerencias sobre este seminario tienes que enviar una comunicación. Piensa que el Seminario podría coincidir en los primeros días de julio como más tardar. Hablando de libros: las seis ilustraciones que le hice a la novela de Blanco Amor fueron prohibidas por el Dtor. Gral. Al fin consintieron dejar, autorizar, dos ilustraciones. Lo peor es que Galaxia ya tenía armado el libro y la mayor parte de las ilustraciones, o todas menos una, llevan texto en el anverso. Una delicia de país. ---- En Barcelona estuve con los Gaspar y comprometí su colaboración para un plan de exposiciones a realizar en el verano y otoño. La primera sería la de Clavé en julio en la que, además de la obra gráfica, mandarían unas cuantas telas. Luego una de los componentes principales de Les 4 Gats, en la que colaboraría Álvaro Gil, y otra del grupo Dau al Set, de cuando era grupo, aun cuando se exponga algo de la obra actual de ellos ya independizados. Creo que todo esto está dentro de los planes de exposiciones que habíamos hablado. Para la de Clavé ya están hechos hasta los clisés del cartel y catálogo, con texto tuyo. Manda las sugerencias que sobre esto se te ocurran. Todo esto se podrá hacer contando con la supuesta buena colaboración de Xosé. --- Para terminar va mi idea de alejarme directamente de la sociedades Cerámicas del Castro, Ltda. y Sargadelos, Ltda. He tenido unos serios tropiezos con Pepe Rey, responsable de muchas cosas de mi vida privada (un cristal como creador de discordias familiares, aunque no sea único). Esto que venía preocupándome desde hace tiempo creo que puede resolverse bien para todos con una idea que me enviaron las brujas a mi insistente llamada: transferir mi parte en ambas Sociedades a mis hijos. Le he propuesto ya a Mimina esto. Vamos a ver cómo reacciona porque Rey ha estado hasta hoy incordiando, supongo, con ella. La cesión o venta figurada tendría una cláusula que le garantizaría a Mimina el usufructo de la renta total correspondiente. Y tendría como contrapartida que uno de los hijos estuviese ocupando un puesto en una de las fábricas. La transmisibilidad de estas participaciones tendría un mecanismo técnico semejante al que tiene este capítulo en el Laboratorio de Formas. A través de este y de mi flamante Seminario de Estudios Cerámicos seguiría colaborando tácitamente y desconfiante pues a la menor reserva o falta de claridad en las intenciones finales terminaría independizándome definitivamente, y que cada palo aguante de su vela. Si Mimina acepta hacer esto conjuntamente con su parte y la mía la cosa será mucho más sencilla que si la tengo que hacer yo solo con mi parte. No se hará precipitadamente sino mediante un estudio que garantice la continuidad y la apuntale. Espero, además, que por aquí habré hecho algo positivo para acercar a los hijos. Y para su realización final necesitaré que cada uno de vosotros me autoricéis a ceder mis participaciones a mis hijos renunciando expresamente al derecho de tanteo que os corresponde. Si esto progresa te pediré esto formalmente. Pero antes me gustará saber si por tu parte estarás dispuesto a renunciar a ese derecho. Xosé está conforme con que yo haga esto. Yo necesito sacarme muchas cosas de mi conciencia. Confía que así la iré limpiando.
Perdóname la longitud de esta carta. Y aún se me quedan muchas cosas sin decirte.

Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja

[Díaz Pardo]


1972-09-11
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 11/09/1972

Buenos Aires, 11 de Septiembre de 1972

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí hace unos días tu carta del 28/VIII acompañada de las foto grafías de la pileta y de tu nueva casa y la fotocopia de un artículo de Castro Arines. También recibí la fotocopia del artículo que te censuraron en Barcelona, el programa de Barcelona de la obra de teatro de Valle Inclán y la colección de diapositivas de la exposición del libro que da idea perfecta de lo magnífica que debió haber sido. Me falta por recibir, supongo que ya habrás enviado, el catálogo y afiche para la exposición de Clavé que dejé hechos antes de venirme.
(…)
Tu casa, de cuya construcción no me habías enviado noticia alguna, a pesar de lo que creas, y no tenías además si no querías por qué mandármelas, parece ser que es estupenda según me dijo el Ingeniero Díaz, que acaba de llegar y que viene entusiasmado de todo lo que vio, de la fábrica, de la pileta y de tu casa. Creo que tienes razón en desistir de decorar las partes laterales de la pileta o la lateral que tú decías. Para cuando vayamos te llevaré algunos proyectos referidos a ese terreno de la pileta. Digo cuando vayamos. Tú preguntas cuando vamos. Esperamos hacerlo seguramente en febrero, antes no podemos salir de Buenos Aires, pero faltan pocos meses y en febrero estoy invitado a exponer y quieren que vaya a Puerto Rico y entonces Maruja y a mí se nos ocurrió un plan que me gustaría se realizase y que consiste el pasar juntos, vosotros dos y nosotros, quince o veinte días en Méjico, un país espléndido por muchos motivos y del que estoy seguro que gozarás por todas sus creaciones del pasado y aún actuales. Vosotros irías de Madrid y nosotros lo haríamos desde Puerto Rico. Regresaríamos juntos. Creo que sería un viaje provechoso y nosotros estaríamos contentísimos de hacerlo con vosotros. Además te prometo que tendríamos largas discusiones sobre las cuestiones más diversas. La exposición mía va muy bien. Estoy vendiendo bastante y tiene mucho éxito de público y crítica. Dentro de unos días sale mi carpeta de grabados, Intentando matar ideas muy pocos ejemplares, 40, y el mes que viene o el otro saldrá un pequeño libro de poemas, A maior abondamento y estoy trabajando en una antología de las 900 crónicas que hice para la audición Galicia emigrante y de las que creo hay bastantes que realmente interesan por tratarse de gentes y sucesos desconocidos en esa, aparte las que se refieren a arte o literatura. Quiero, sobre todo, dar idea de la diversidad de cuestiones que fui tratando en tantos años como duró esa audición. Para ahí tengo otros proyectos de los que ya hablaré contigo. Lástima que tenga la vida dividida entre Buenos Aires y Galicia. Creo que será siempre así, por desgracia para nosotros, pero así es el destino de los emigrantes. Lo fue de mis padres. Me alegro también mucho de que se resuelvan los problemas con Nogueira y Rey. No me enteré en qué consistía la oposición o la posición de ellos. Supongo que lo más importante y también lo que más conviene es que crezcan Sargadelos y El Castro. Ninguna fábrica de Galicia ni en España, creo, llegó a tener en tan poco tiempo el prestigio, por ejemplo, de Sargadelos, su trascendencia cultural y el favor del público. Todo esto justifica holgadamente su conducción.
En cuanto al Cuaderno de L[aboratorio de] F[ormas]: te enviaré una nueva tapa, y, con una próxima, a partir de esta semana que termino la exposición y creo que también el cuidado de la edición del Martín Fierro, para el que hice veinte grabados, te mandaré el plan completo del cuaderno.
Siento hubiesen llegado tarde mis figurines a pesar de que te los envié casi a vuelta de correo de acuerdo con tu pedido de ellos. Me complace que te hubiesen gustado. Cuando vaya a esa ya hablaremos sobre esto. Maruja se encuentra mucho mejor, gracias por vuestra preocupación, creo que ahora para estar del todo bien es cosa de un poco de tiempo.
Buenos Aires está culturalmente espléndido. Lástima que no tenemos tiempo para seguir todo cuanto se ofrece. Se están haciendo muchas obras importantes en distintos terrenos sin que en esto tenga nada que ver el Estado. Bueno, estudiar lo de Méjico. Nos gustaría mucho que nos reuniésemos allí. No te justifiques con el trabajo. De aquí a febrero puedes hacer lo posible para tener quince o veinte días de libertad. Una visita a ese país puede ser de gran utilidad, excuso decirte, para diversas cuestiones. (…)

Muchos abrazos muy fuertes de Maruja y míos para los dos.

Seoane


1972-11-11
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 11/11/1972

Buenos Aires, 11 de Noviembre de 1972

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Te debo la respuesta a algunas cartas, notas, etc. No me llegaron, eso sí, el catálogo de Clavé, el libro de Blanco Amor si salió, etc. No me los mandes, los recogeré ahí. En muchos años no se perdió ningún tubo de los grabados que fueron y vinieron de Buenos Aires a Tokio, de Yugoslavia, a Polonia, a Madrid, este año mismo de Buenos Aires a Roma y a Tokio, ida y vuelta. Y en cuanto al precio alto de estos envíos nos podremos de acuerdo en lo sucesivo, pues no tiene por qué pagar la fábrica o tú algo que está destinado a mí. Nunca se me había ocurrido esto. Te envié últimamente el álbum Intentando golpear ideas por medio del ingeniero Temes, de Vigo, a quien le pedí que te viese y te lo entregase. Esta semana salió el libro Martín Fierro con grabados de madera míos que te llevaré personalmente y por correo te enviaré el librito de poemas A maior abondamento. También te llevaré otro pequeño álbum, Martina Céspedes, narración en grabados en madera de una heroína argentina de las invasiones inglesas. Nosotros marcharemos directamente a esa en los primeros días de Enero, pues tenemos que acompañar a mi madre que se va a Asturias. Tiene 86 años y quiere estar en casa de mi hermana una temporada. De modo que adiós ida a Puerto Rico y a Méjico. Irán a Puerto Rico solo los grabados.
Para ahí marchó alguien que creo conoces, secretario de “Irmandade Galega” aquí, que fue de las personas que con mayor tesón se dedicó a divulgar las injurias contra mí de hace dos años de que, tú sabes muy bien y sin que yo hubiese tenido trato alguno con él. Pues bien, la noticia es que va a trabajar contigo a Sargadelos. Noticia que me costó un disgusto y el casi pelearme con alguien que puso en duda tu conducta con respecto a mí, por suponerte protector de ese sujeto y capaz de hacerme tu una felonía parecida. A este Mera lo llegaron a echar un día de la F[ederación] de S[ociedades] Gallegas por insistir en calumniarme. No tienes necesidad de aclararme nada pues no creo en absoluto esa noticia. Tómalo como noticia divertida producto de la desocupación mental de algunos.
Aquí estamos todos pendientes de la semana que viene. Esto está políticamente sobre ascuas. La preocupación es general con motivo del regreso de Perón. Nadie puede predecir qué ocurrirá. Por mi parte pienso hoy que nada cambia como no sea el nacimiento de una nueva vida política argentina, distinta, quizá, a la que ahora remata con este viaje.
Bueno, basta hoy. Anoche vi las espléndidas diapositivas que hizo Lipa Burd de Sargadelos, del Museo del Castro y para otro día veré las que hizo de los murales de Vilar de Donas y de los monasterios del itinerario que le hice antes de salir de viaje. Sintió mucho no verte. Todos vienen maravillados de Sargadelos.

Un gran abrazo para Mimina y para ti de Maruja y mío.

Seoane


1977-02-16
Carta de Seoane a Parker. 1977
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Parker. 1977 en 16/02/1977


La Coruña, 16 de Febrero de 1977

Sra. Margot Parker
Buenos Aires

Querida Margot:

Estamos empezando, con mucha pereza, a escribir cartas. Galicia se presta más para la vida contemplativa y la conversación más o menos plácida, que para la acción. Cuando los gallegos escriben, en general poco, pueden surgir las Emilia Pardo Bazán, Valle Inclán o Camilo José Cela, o ser bastante disparatados, como creo es mi caso. Antes de llegar a La Coruña estuvimos en Madrid y Barcelona. En Madrid las exposiciones importantes empiezan a surgir en estos últimos 15 días, cuando estábamos ya en Galicia donde, sin embargo, vimos en el Convento de Santo Domingo de Santiago de Compostela, una exposición antológica de pintura española contemporánea, con Miró, Millares, Saura, Tapies, Clavé a la cabeza. Muy buena. Pero en Madrid se inauguraron cuando no estábamos, habíamos llegado a La Coruña, una gran exposición de pintura norteamericana y otra, muy importante, de pintura polaca, que supongo no llegará a Buenos Aires. En Barcelona estuvimos en la Fundación Miró, cuyo edificio fué hecho por el arquitecto catalán Sert, uno de los que trata de reivindicar la arquitectura popular mediterránea que antes había hecho el hogar-taller de Miró, en Palma de Mallorca y la Fundación Maeght, en el sur de Francia. Se trata de uno de los grandes arquitectos de nuestra época. La Fundación Miró encierra al mismo tiempo que el museo del pintor, salones para exposiciones, conferencias, audiovisuales, cine, biblioteca, etc. Se trata de una gran empresa cultural con sentido de oportunidad para nuestra época más que con relación al pasado. Cuando estuvimos en los salones de exposición se mostraba el envío hecho por España a la Bienal de Venecia, referido a la vanguardia española desde 1931 e incluyendo la guerra civil. Faltaban unos pocos nombres, algunos que se negaron, yo entre ellos, (de una época que podría ser neo-dadaísta, un dadaísta muy tardío, pero que haría el encanto actual de Romero Brest, y de lo que no tengo casi nada y lo que tengo o veo en casa de amigos me parece poco presentable) y otros para quienes sería dificil el envío, supongo, desde los países americanos donde residen.
Esto es todo por hoy, se trata de noticias que generalmente no vienen en los diarios. Estas, las que vienen, ya las habéis leído, seguramente y podeis interpretar a vuestro gusto. Escríbenos, cuéntanos que ocurre en Buenos Aires en cuanto a cuestiones culturales. Para saber precios de ganado y cereales y alguna noticia social, casi nada más, tenemos La Nación aérea.

Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaFernández del Riego, FranciscoOtero Pedrayo, RamónCarballo Calero, RicardoDíaz Pardo, IsaacDieste, RafaelGarcía-Sabell, DomingoVarela, LorenzoPiñeiro, RamónPaz-Andrade, ValentínHervella, EvelinaCela, Camilo JoséMaside, CarlosCunqueiro, ÁlvaroCastelao, Cuadrado, ArturoFerreiro, Celso EmilioColmeiro, ManuelLaxeiro, Fole, ÁnxelMurguía, ManuelCabanillas, RamónLedo, XohánBlanco Amor, EduardoLapa, Manuel RodriguesMartínez López, RamónBouza Brey, FermínIglesia Alvariño, AquilinoDelgado Gurriarán, FlorencioValle-Inclán, Ramón MaríaMagariños Negreira, XuliánPicasso, PabloArias “Mimina”, CarmenCastro, Rosalía deCabana, Darío XohánPrada, RodolfoÁlvarez Blázquez, Xosé MaríaRei, LuísNeira Vilas, XoséPorteiro García, María XoséValcárcel, MarcosCampos, Xesús “Chichi”Núñez Búa, XoséScheimberg, SimónFariña Cobián, HerminiaRónai Pal, PauloPondal, EduardoDónega, MarinoCarro García, Xesús Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. Álbum de Galiciaartes visuaisasuntos particularesmigraciónsemigraciónautores/asmedios de comunicaciónhistoriapolítica Colección: Otero Pedrayo e Carballo Calero prensa escritaespazos artísticosMulleresFondo: Arquivo da Fundación Pública Galega Camilo José Celaexilio galegoColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneaxentes culturaislinguaA nova Sargadelospoesía Fondo: Valentín Paz-Andrade no seu arquivo persoalFondos de Radio Nacional de España en GaliciaÁlbum Nósexilioradio“cartografías” do Álbum de mulleresdereitoLingua. LiteraturanacionalismoMulleres no Álbum de GaliciaColección: Paulo Rónai con Paz-AndradeensinoHistoria da Literatura Galega ContemporáneamúsicapremiosColección: Manuel Rodrigues Lapa con Ramón PiñeiroetnografíaFondo: Ramón Piñeiro na Fundación PenzolLibro de TapasFardel d’eisiladosociedadeGalería Boninoteatroartes escénicasentrevistanovelapatrimonioviolencia

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0