| 1952-12-14 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1952 en 14/12/1952
Buenos Aires, 14 de diciembre de 1952
Sres. Esther y Lipa Burd
París
Queridos Esther y Lipa:
Hace ya muchos días que debiera haber contestado la espléndida carta que nos enviaron, tan llena de alegría y de entusiasmo. El no poder contestar de igual manera, porque nos sentimos precisamente alejados de toda esa vida que Uds. Van ahora conociendo y que con pequeñas variantes es aproximadamente igual, creo yo, en toda Europa, hace que deseemos fervientemente las cartas que vienen de ahí, de cualquiera de esos países y que luego sintamos una gran pereza para contestarlas. Buenos Aires es una ciudad de seres desarraigados y nosotros somos unos desterrados más que no podemos olvidar ni esconder nuestro destierro, lo recuerda nuestro acento, nuestras preocupaciones, y los demás se encargan tambien, a veces por maldad, de recordárnosla. Cada hombre está en esos países de alguna manera afincado a la tierra, pueden tener una vida sórdida, ser sórdidos ellos mismos, pero su vida es una vida humana con un sentido oculto en cada uno que le orienta hacia la colectividad. La obra de sus manos está destinada al hombre para hacerle gozar o para herirle pero es una obra humana. Todo aquí es demasiado nuevo, recién estrenado, para que tenga ese calor, el calor del uso, de la costumbre que tiene una ciudad europea adaptada por los siglos al hombre y que París tiene como tantas otras y más que algunas. Pasear por sus calles, bordear el Sena, detenerse junto alguna pequeña iglesia gótica o románica, lo mismo que pasear por sus avenidas construídas en el siglo pasado, o pasar una tarde en ese jardín tan solitario y silencioso a pesar de estar en el centro mismo de la ciudad, como es el del taller que perteneció a Delacroix, vale bien el viaje a esa, aunque no hubiese museos, teatros y cafés, basta sólo ese aire gris, esa vieja atrabiliaria, tallada como una gárgola que pasea la calle, ese mendigo que podemos ver que aunque lo sea no dejó de ser hombre por serlo. Pero además están los museos, y los espectáculos y los cafés. Ahí están reunidas en los museos las obras de centenares de generaciones hechas cada una de ellas con amor y con sabiduría, con ese saber que se viene transmitiendo de maestros a aprendices y que para nosotros los pintores, los artistas plásticos en general, es la verdadera escuela. ¿Qué puede enseñarnos nadie más que esas esculturas egipcias o asirias, románicas o góticas con su sola presencia? Por mi parte participo, Lipa, de su misma admiración ante ellas y creo sinceramente que la escultura desde entonces no ha hecho más que retroceder o por lo menos no hacia delante un solo paso hacia delante. ¿Cómo podemos comparar el móvile de Calder, puro juego gracioso e intrascendente por bello y decorativo que él sea, con el sarcófago tallado a que Ud. Se refiere? Algunos dicen que cada época lleva consigo un estilo y no es verdad, porque en cada época se cruzan y chocan uno o más estilos y el de Calder, y este es un ejemplo, no es el estilo de nuestra época sino uno más entre muchos que quizás mueran dentro de cinco, diez, veinte años y pasen al capítulo de curiosidades. En Buenos Aires estamos iniciando nuestra época Calder, una fiebre que durará seguramente algún tiempo, todo el tiempo que tarde en llenar el marcado de monografías de algún otro escultor más reciente o haga Romero Brest un viaje al exterior para beneficio de sus discípulos; e iniciamos nuestra época Clavé en pintura y todo lo que en éste pintor es personal, lucha consigo mismo, pasa a ser en las galerías de esta capital del dominio común por la ligereza torpe de algunos que fueron últimamente a París y que no vieron lo que Vd. Vió porque estaban excesivamente preocupados por la novedad, la moda, que en el arte tiene sus raíces en el fondo de la historia y que Marc-Chagall o Picasso, o Rouault han venido encontrando sus medios y sus soluciones en el estudio de las obras del pasado más que en ninguna otra fuente. Picasso sobre todo ha extraído lecciones, las más fecundas del arte de nuestros días a mi juicio, precisamente del pasado.
Aquí hubo una buena exposición de dibujos y óleos de Spilimbergo en la que se destacaban a mi juicio los dibujos, firmes, vibrantes de línea, expresivos que ahí, en París, hubiesen alcanzado verdadera resonancia. Y casi nada más, una exposición del grupo “La Jaula” que como este apelativo se encarga de revelarnos nos dá cuenta de un grupo de artistas encerrados por propia decisión en puras fórmulas, en reglas consideradas actualmente muy “art d´aujour´hui”, en general bastante mal digeridas y de las que se copia la apariencia externa. Una buena exposición del grabado alemán “degenerado” en la que se destacaban los expresionistas. Ahora a fin de año en Plástica y en Bonino un mercado de las pulgas de objetos viejos antes de su estreno en donde en Bonino hay algunas realizadas por mí de las que me arrepiento, por ellos mismos y por haber aceptado entrar de esa manera en esa especie de comercio al menudeo.
Estoy bastante de acuerdo en lo que Vd. Dice refiriéndose a Lhote, ejemplo de pintor que cada día se desvanece más a pesar de su perfecto conocimiento de todas las reglas, pero esto que como pintor no ayuda a su obra le hace útil, a mi entender, como maestro.
En resumen, estamos aquí envidiosos de Vds. Y esperando pacientemente irnos a nuestra vez mientras sea tiempo. Por mi parte trabajo lo que puedo, hice algunos cuadros nuevos y estoy contento, sino de los resultados, de trabajar. Estos días a pesar del tiempo desigual lucen los árboles y las flores de Buenos Aires, los jacarandás de la calle Santa Fé y de Caballito Sur, los paraísos y las retamas. A Perla y Enrique los vemos a menudo y a Vds. Les extrañamos mucho. Perla nos cuenta de Vds. Y por ella vamos recordando de París todo lo que Vds. Ven. Nos alegró mucho que hubiesen simpatizado con Angeles Ortiz que es un espléndido amigo además de ser un gran artista.
Este mes saldrá el tomito de retratos de Botella al Mar, les enviaré un ejemplar tan pronto como salga. Bueno, creo que por el momento esto es todo. No se olviden de nosotros y a Lipa le recuerdo además el encargo de [Le] Crapouillot, si tienen tiempo y ganas de hacerlo. Un gran abrazo nostálgico de:
[Seoane]
|
| 1971-06-20 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Palmás a Seoane. 1971 en 20/06/1971
Buenos Aires, 20 de junio de 1971
Querido Seoane:
Me parece estupendo que haya aceptado hacer el monumento a los emigrantes. Quienes no lo entiendan tampoco entienden lo que han hecho Picasso y Miró. La ubicación del mismo me parece estupenda. Son tremendas las cifras que me da sobre emigración, lo terrible es que las consecuencias de esta sangría que debilita a Galicia desde hace décadas se pagarán a muy largo plazo. Con cada hombre que va se acota más y más el futuro desarrollo del país en todos los niveles; ahí está Irlanda pagando aún hoy las consecuencias de sus malas cosechas de patatas en el siglo pasado. Naturalmente esto le preocupa a muy pocos, nada o casi nada a nuestros popes locales, y mucho menos a las autoridades. Yo sigo todavía bajo la influencia del impacto que me produjo el contacto con la realidad gallega, la angustia de ver un país en descomposición; lentamente lo iré superando, pero la realidad nos deja unos márgenes tan mezquinos para la esperanza. No sé si algún día los publicaré, pero desde hace unas semanas estoy trabajando en unos cuentos de ciencia-ficción, creo que el género permite manejarse con una mayor libertad frente a la realidad y extrapolar sus llagas hacia el pasado o hacia el futuro, expresando la angustia del presente. Son cuatro o cinco cuentos en embrión que no sé si me gustarán cuando les dé remate.
Se acaba de publicar en Montevideo un trabajo de Apolant sobre la expedición de las familias, es muy completo y muy riguroso en cuanto a los datos que maneja; por suerte se superpone muy poco a lo que pensaba hacer. En realidad me permitirá trabajar con mayor comodidad y centrarme en la interpretación y evaluación del aporte demográfico y cultural de esas familias. El Patronato publicó un pequeño opúsculo de este señor sobre el trabajo de Cornide acerca de la colonización del Plata por familias gallegas. Es sorprendente la agudeza y precisión de las medidas que recomienda, máxime si tenemos en cuenta que Cornide nunca pasó por aquí.
Por aquí la vida cultural está llegando a su apogeo. A nivel periodístico han aparecido dos nuevos diarios: El Cronista y La Opinión. El primero lo edita la empresa del Cronista Comercial, no aporta nada nuevo en cuanto a formato (tipo sábana) y diagramación. En cuanto al otro reproduce en general a Le Monde, inclusive en las letras más o menos góticas de su título. Está dirigido por Jacobo Timerman y tiene buenos colaboradores y un excelente servicio de noticias que no incluye, por suerte, a las tradicionales agencias norteamericanas. Su ideología es muy difícil de detectar se publican cosas de izquierda y de derecha también. Las páginas de cine, teatro, libros, discos, etc. –cuatro en total– son francamente buenas. En ellas se publicó en buena medida toda la polémica sobre el caso Padilla. En el número de hoy se reproduce un documento de los “papeles de McNamara”. Les he mandado por barco a Ud. y a José recortes que aparecieron en este diario desde el número uno. José tendrá en poder de él toda la sección de cine. En cine, se estrenó esta semana Love story luego de un fabuloso bombardeo de propaganda. También Los rojos y los blancos de Jancso, el húngaro de Los Condenados, la película es una maravilla por su tratamiento formal y el enfoque que tiene sobre la violencia, el ejercicio de la violencia por parte de los dos bandos en pugna luego de la Gran Revolución. Está en cartel una excelente comedia de Broca, el director de Rey por inconveniencia, se llama El diablo por la cola con un excelente trabajo de Ives Montand. Aún no he podido ver Metello de Bolognini, sobre las huelgas obreras en la Florencia de fines del XIX, ni Tristana de Buñuel que fue muy bien recibida, ni tampoco un film italiano sobre las actividades policiales. La censura parece estar más calmada y le han levantado la prohibición a Octubre y Huelga de Eisenstein. En teatro, sigue el furor de los café-concert que surgen como hongos, como siempre hay cosas buenas, regulares y malas. No sé si fue a escuchar a Cipe Lincovsky, no es un gran cantante, pero dice cosas y las dice bien. En el Museo de Bellas Artes se clausuró el mes pasado una exposición de Calder, que reunía piezas fijas, móviles, litografías, cuadros y paneles fotográficos. En este mes se está desarrollando un ciclo musical judío en la sinagoga de Libertad, pude ir solamente a un concierto de muy buena calidad y para mí totalmente novedoso, ya que nada conocía. Como siempre la colectividad judía sigue haciendo las cosas bien –es decir de la única manera que deben ser hechas– y uno piensa en nuestra colectividad... Salió el trabajo suyo sobre Diego Rivera, me gustó mucho y creo que es muy informativo, por lo menos así me resultó a mí que sé muy poco sobre él. En esta semana le mandaré por barco los ejemplares que me pidió antes de marcharse.
En mayo estuve en Montevideo invitado por el Patronato para hablar sobre López Abente. La charla fue interesante, creo yo al menos, porque como vivió tanto tiempo me permitió pasar revista a la vida de la sociedad gallega en los últimos cien años. Al final se realizó un coloquio con el público sobre la actualidad gallega y española en general, aprovechando mis impresiones de viaje. Allí tuve oportunidad de ver en la “Cinemateca del 3er Mundo” dos películas chilenas, de factura muy modesta pero de gran interés: Venceremos documental sobre la campaña de Unidad Popular y Compañero presidente que es el reportaje de Debray a Allende. Por supuesto me pasé toda la función pensando y “delirando” sobre un cine gallego que con modestos recursos pudiese decir algo sobre la realidad del pueblo. El viaje me vino muy bien pues me traje un cargamento de libros editados en la URSS y en China a precios realmente increíbles.
Me pregunta si terminé la carrera, eso mismo me pregunto yo, solo que con un tiempo verbal distinto. Desde mayo están suspendidas las actividades docentes en la Escuela de Sociología del Salvador, cuyos alumnos se dedican a fantasear, como buena parte de los universitarios argentinos, sobre la revolución social motorizada por el dudoso revolucionario y sonriente exiliado de Madrid. Filosofía y Letras de la UBA está cerrada hasta nuevo aviso. Francamente cada día entiendo menos como gente que tiene 20 años puede pensar que se puede hacer algo con un individuo que pudo hacerlo todo y no hizo nada, o mejor dicho, hizo todo lo que no debía hacer para realizar una revolución; salvo que se crea que su régimen pudo desembocar alguna vez en un hecho revolucionario a través de la demagogia y la corrupción.
Me alegra el haber hecho amigos durante el viaje. Los recuerdos a todos con nostalgia y espero volver a verlos. Disculpe el largo de la carta y reciba junto con Maruja un abrazo,
Ricardo Palmás
|
| 1971-06-27 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Girri a Seoane. 1971 en 27/06/1971
Buenos Aires, junio 27/[1]971
Querido Luis:
Con tu penetración habitual, me contás del busto de Rosalía de Castro que acabás de terminar, y me apresuro a decirte que pienso exactamente lo mismo que vos en cuanto a considerar que todo arte es, implícita o explícitamente, narración. Pero esa narración debe ser revulsiva, recreada constantemente por el observador-lector. Como en el poema, esa escultura tuya de Rosalía ha de poner ante quien la mire cosas de muy variado orden. El objeto creado, sea poema, sea tela o escultura, es en realidad un dato a partir del cual ha de ser una y mil veces recreado. A condición de admitir como regla absoluta que una cosa es lo que vemos con los ojos y otra es lo que ve nuestra mente. Acabo de publicar un poema –que te adjunto– y que me interesa especialmente por pertenecer a una serie –ya intentada en libros anteriores–, donde se plantean directa o lateralmente cuestiones relacionadas con el punto de vista de las artes plásticas. Para sintetizarlo con términos más o menos pedantes, diría que todo se sintetiza en el problema de la impersonalidad-personal de la creación (o a la inversa, si querés), única actitud, creo, para intentar llegar a una universalidad. En el poema que leerás, la idea es que esa inmovilidad de los retratos les confiere una inmortalidad muy especial; despreocupados del movimiento porque ese movimiento lo da el espacio y el silencio que se produce en torno a ellos. Incidentalmente, pienso que aquí todo ocurre al revés de los móviles de Calder, pongamos por caso, donde espacio y silencios en torno de los objetos parecen estáticos, vacíos o huecos. Ahora voy a intentar un poema sobre Giacometti. Sobre la mirada de alguien obsedido por lo real, capaz de entender que si uno es capaz de copiar un modelo de una manera profunda y absoluta el resultado no será un objeto realista, sino formas que constituyen la verdadera naturaleza de lo copiado.
Gracias por haber colocado el mate en lugar de preferencia, a estas alturas nuestra única posibilidad de salvación es ser anacrónicos. Lo que me contás sobre la despoblación de tu país, es patético, pero el demonio de la modernidad y el progreso (sic) poco y nada tiene hoy que esforzarse para arrasar con todo. ¿Y si acaso no fuera lo más deseable? ¿Si lo mejor que acaso nos depara nuestro destino es volver a las catacumbas? ¿Y de hecho no nos movemos ya en las catacumbas? ¿No lo es hacer un busto de Rosalía, acariciar un mate, buscar una perdida leyenda, escuchar un Gardel de 1925, escribir poema para contar que Giacometti veía que entre una fosa nasal y la otra la diferencia es tan amplia como un Sáhara?
Querido Luis, te agradezco tu carta, hacía mucho tiempo que no escribía una y me ha hecho bien. Seamos, pues, ultra avanzados, seamos anacrónicos.
Muchos cariños de Aurora y míos a Maruja y a vos, y hasta muy pronto,
Girri
[Anexo.]
Lección de lo inmóvil
Por Alberto Girri
Para LA NACIÓN
BUENOS AIRES, 1971
Esos Holbein
de su período inglés,
lápices de colores
y toques de pluma y pincel
sobre papeles teñidos de rosa
superficies
elaboradas como un negativo
de la carne que enfrentamos, gráfica,
y la que intenta mostrarse;
Rembrandt sacudiéndose
desde halagadoras demandas de burgueses
a profundos, radicales cortes,
a técnicas de alterar
rasgos hasta la descomposición;
los ojos incomparables
de Jacqueline de Rohan
suficientes para abarcar un reino,
y la nariz de Carlos VII
colgando como un péndulo;
las victorianas, novedosas
estilizaciones en papel fotográfico,
sensibles cabezas
al uso prerrafaelista;
el virtuosismo de los cuellos, mujeres cisnes,
Greta Garbo retratada por Arnold Genthe,
atenuados los perfiles, artificiosamente
conmovido el gesto de las manos;
quietudes, diversidades,
datos de la ocular docilidad
recorriendo un alfabeto del que las imágenes
son sus letras,
esos nichos
en paredes, álbumes, inmortalizados
para preservar lo viviente de corrosiones,
abortos, bestialismos, espectros que demudan,
e iluminados por una persuasión
idéntica a lo que alumbran:
lo duradero es estático, sólo
el arte consigue el punto de equilibrio
entre una masa y su punto de apoyo.
|
| 1971-08-30 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas e con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1971 en 30/08/1971
La Coruña, 30 de agosto de 1971
Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Esta vez soy yo el que no escribe. He pasado más de un mes desde que recibimos la última carta de ustedes y no hemos contestado, pero es que pasaron muchas cosas en cuanto a trabajo, prisas por hacerlo, etc., que nos tuvieron alejados de todos los amigos. Inauguramos una nueva sala del Museo, hicimos una galería de exposiciones para éste y se inauguró con enorme éxito con una muestra de Picasso y Miró. La próxima será de Solana. Pero de todo esto ya hablaremos a nuestro regreso. Entre las jarras-busto que hice últimamente, luego de la de Rosalía de Castro, está la de Casals. Hice también algún grabado y bastantes dibujos. Mientras tanto, fui recibiendo algunas noticias de Buenos Aires de los amigos, y políticas, de estas últimas muchas se vienen publicando en los diarios de aquí, comentadas por sus corresponsales o dejadas en simples noticias. Se publican muchas noticias procedentes o dejadas en simples noticias. Se publican muchas noticias procedentes de ahí, por desgracia, y por ellas parecen rivalizar Buenos Aires con el Nueva York de hace bastantes años en cuanto a atracos. Claro que éstos se extienden y se están produciendo en Europa, igualmente en Colonia y Berlín, que en Madrid o Sevilla. Buenos Aires, sin embargo, parece llevar el primer puesto. En España no dejaron entrar el primer número de la revista Libre, que hacen en París Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez, etc., que fue dirigida en este primer número por Juan Goytisolo, el escritor catalán. Parece que une ensayos de sociología y política con obras de creación. Me hubiese gustado leerla. Igual ocurre con Plural, una publicación literaria de México, dirigida por Octavio Paz. Pero estas lecturas resultan muy difíciles aquí. Entran, o van a entrar esas publicaciones, siempre entran, pero no se pueden adquirir fácilmente. En cuanto a Buenos Aires, tengo noticias de que se publican dos nuevos diarios, uno muy bien hecho, según me dicen, de Timermann, y de que se ha publicado una muy buena novela de María Granatta, ¿es con dos tt? De exposiciones no sé nada. Las últimas noticias en cuanto a ellas las tuve por Payró, ¡cuánto siento su fallecimiento! Parecía que se iba a presentar una buena temporada iniciada con los afiches polacos y Calder. Siento haberme perdido estas dos exposiciones. Aquí, claro, es una ciudad pequeña, se hacen pocas exposiciones. En cuanto a cine, estamos viendo, en general, o volviendo a ver, películas vistas en Buenos Aires y que, por razones que desconocemos, no se dejaron ver aquí hasta ahora. De teatro hemos visto Romance de lobos, muy mal puesta en escena, con el hidalgo brutal de la obra de D. Ramón convertido en un alfeñique, mas bien en una especie de burócrata en vacaciones, desafiando una tormenta con unos zapatitos muy cuidados, para andar sobre pisos encerados y pantalón con raya, como para oficinas. Nos acordamos mucho, aún con sus defectos, de la misma obra puesta en el Teatro San Martín.
Bueno, esta vez son las pocas noticias que puedo enviar. Estamos bien, trabajamos, vamos algunos días al cine, vemos el mar desde las ventanas, un mar muy bello y en el portal de la casa se amontonan los niños del barrio, en general, de ojos claros y con dos manchas rojas cada uno, naturales, en sus mejillas. Conocí un día al cónsul argentino Sr. Quiroga, pariente, me dijo, de Sarmiento, sanjuanino, gris como la niebla.
Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y para los parientes y amigos:
[Seoane]
|
| 1973-10-19 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 19/10/1973
Ginebra, 29 de octubre de 1973
Queridos Luis y Maruja:
Me había dicho Quiroga que os habíais ido a Buenos Aires, pero hace unos días recibí una carta suya diciéndome que su proyectado viaje a Ginebra quedaba en la nada y contándome que habéis tenido un accidente de auto y que Luis está todavía con una pata tiesa. Supongo que ya estará pasando todo, porque Quiroga no me lo cuenta con un aire de alarma demasiado grande.
Hace mucho tiempo que tenía que escribiros, y no lo hacía precisamente porque tenía que ser largo y no estaba ni en estado de salud ni con tiempo para hacerlo. Aprovecho hoy, día excepcional. Porque resulta que, renunciando a unas vacaciones que me hacían mucha falta y que tenía ya perfectamente programadas para Túnez, me vine a trabajar este mes al BIT para no perder completamente el contacto con ellos. Querían que viniera por más tiempo, pero no puedo porque tengo que volver a las Naciones Unidas el día 1. Dado que la gente aquí traduce seis páginas por día y que yo he estado haciendo un promedio de 30 diarias, me creo autorizada para robarles estos momentos y escribiros, guardándome un trabajo ya terminado para entregarlo por la tarde, y no por la mañana.
No podré explicar las cosas muy detalladamente, porque por carta no se entienden bien y me arriesgo a que me se dé una mala interpretación, pero trataré de resumir lo sucedido desde la última vez que supe de vosotros, que fue cuando Maruja me telefoneó. Ese mismo día, dos horas después, me tuvieron que llevar de urgencia al hospital, porque no podía dar un paso nin moverme. Estaba casi paralizada. Ni podía llegar al teléfono para pedir auxilio. Sólo arrastrándome. Me tuvieron un día entero en el hospital haciéndome toda clase de análisis, radiografías, exámenes, etc. El Hospital Cantonal de aquí es de lo mejor que existe. Los ricachones vienen de todos los países del mundo a que los examinen aquí, en el Hospital. Diagnóstico: el mismo de siempre, el que vengo oyendo desde hace ocho años a todos los médicos y especialistas que he recorrido. Usted no tiene nada, absolutamente nada. Parece ser que son síntomas simbólicos, de carácter neurótico, es decir psíquico. Y que esa última crisis fue provocada por la inminencia del viaje a España. Dicen los médicos y psicólogos que como a una persona que no puede moverse no se la puede hacer viajar, me defendía contra la enorme resistencia interior que tengo a volver a Galicia, el miedo enorme que le tengo psicológicamente a semejante shock, desarrollando esos síntomas simbólicos de imposibilidad de andar y de moverme. Bueno, el hecho es que la cosa fue muy seria y no me ha quedado más remedio que reemprender el tratamiento de apoyo psicoterapéutico, a ver si con paciencia logro vencer mis problemas interiores y sacarme de encima mil cosas que me hacen la vida imposible. Tuve que ir a París por un solo día a arreglar mis papeles, que caducaban. Mi hermano fue a buscarme al aeropuerto y a llevarme hasta allá nuevamente. Fui en agosto, antes no podía arriesgarme a hacer ninguna clase de viaje por obligatorio que fuera.
Ahora las cosas andan mejor. Ya puedo sentarme en una silla, trabajar y hasta ir al teatro. Pero estoy haciendo una vida de soldado. Primeramente, duermo muy mal. Me han prohibido terminantemente acostarme temprano, apago la luz a media noche o más tarde, y después de haberme despertado cinco o seis veces en la noche ya estoy de pie a las cuatro y media o a las cinco. Media hora d gimnasia fuerte. Todos los días que puedo, esto es, casi todos, media hora de natación por la tarde al volver a casa. Tratamiento médico dos veces por semana. Medicinas para poder resistir. Y trabajo, mucho trabajo. Ya veis que la cosa no es nada divertida. Pero veremos si con paciencia, como os digo, logro resolver dentro de mi misma, con ayuda del psicólogo que es un hombre, gracias a Dios, muy inteligente, multitud de problemas que se han ido acumulando a través de los años y que me hacen la vida muy difícil.
Quise mandarle una nota a Pillado sobre una cosa interesante que había cerca de aquí. Os explicaré lo que era, porque a Luis ha de interesarle, y por qué no puede hacer la nota. Hay aquí cerca, pero en Francia, en un pueblecito llamado Plateau d´Assy (más bien se llama así todo el lugar), una iglesia muy interesante. El cura, hace ya de esto bastantes años, decidió hacer algo distinto. En el frente hay un fresco enorme de Leger, dentro de vidrieras de Chagall, de Rouault, etc. Pinturas murales de Chagall y otros pintores. Una pila bautismal hecha por un judío, y todas cosas por el estilo. Es decir, que recurrió a artistas de distintas religiones. El Cristo del altar mayor despertó verdaderos escándalos, y durante cierto tiempo tuvieron que meterlo en una capillita apenas alumbrada, por lo moderno que era. Ahora lo han vuelto a poner en el altar mayor, pero no en el centro. Las tapicerías son excelentes. Este último año decidieron hacer en ese lugar una cosa que llamaron Escultura en la montaña. Diseminaron por los alrededores, en un paisaje verdaderamente maravilloso de montañas y bosques, toda una serie de esculturas. Desde Calder para abajo. Había dos de Otero, de Santiago de Compostela, y varias de un argentino que me parece recordar que se llama Fernández, que además pintó las carreteras de mil colores. También por las carreteras había pintada poesía. Me pareció que podía interesar una nota sobre eso, sobre todo habiendo mezclado en ello un gallego. Allá me fui, pidiéndole a una amiga que me llevara, porque yo no me atrevo a conducir por la carretera todavía, y sabe Dios cuándo volveré a largarme a mis antiguos viajes de kilómetros y kilómetros. Tengo miedo a los vértigos y miedo a los medicamentos que estoy tomando, de modo que sólo utilizo el automóvil en la ciudad. En el camino se nos echó encima una de esas tormentas de padre y muy señor mío que nos tuvo detenidas en un pueblo dos horas y media. Nos decidimos a seguir, a ver si más lejos hacía mejor tiempo. Efectivamente, mejoró, pero ya habíamos perdido la mañana entera. Al llegar allá nos encontramos con que, como os digo, las esculturas estaban en plena naturaleza y desperdigadas a la redonda en trayectos de treinta o cuarenta kilómetros. El auto de mi amiga era viejísimo y no quería subir esas cuestas empinadas. Preguntamos y nos dijeron que parte de las cosas podríamos verlas yendo a pie. Mentira podrida, como dicen los niños. Anduvimos horas y horas y lo que nos decían que estaba a media hora de distancia a pie estaba a dos o tres horas. Total, que lo que vimos fue lo que estaba en el pueblo mismo y algo de lo más cercano. En tales condiciones no se puede hacer ninguna nota, como os podéis imaginar. Me conformé con comprar fotografías y catálogo, que si le interesa mucho a Luis puedo enviarle. No tenéis más que decírmelo. Ya eran los últimos días de esa exposición, si queréis llamarle así, aunque quedarán algunas cosas, como creo que la puerta de Calder y alguna otra cosa más.
Yo, si sigo mejorando de salud o por lo menos manteniéndome, creo que voy a volver a dirigir teatro. Han dejado llegar aquello del grupo a un punto tan muertísimo que va a costarme mucho trabajo echarlo a andar nuevamente. Por otra parte, tanto ha cambiado el teatro en los últimos diez años que todo hay que encararlo de otra manera. Estoy con los preparativos que, como os digo, van a ser largos. He pedido a España que me busquen algunos textos (todos ellos inéditos) que parecen interesar. Habrá que buscar a los autores uno por uno y pedírselos, y todo esto tendrán que hacerlo otros por mí, y claro está que no le dedicarán todo el interés necesario. Será lento. Tengo pensado hacer una adaptación de La Celestina para hacerla estallar por las cuatro costuras, y eso me llevará sólo de preparación varios meses de trabajo. Tengo que ponerme en contacto con gente de teatro de aquí que yo conozco para ver salas, saber con qué puede contarse y con qué material cuentan esas salas mismas. Ahora es muy difícil. Cada vez hay más teatro y más manifestaciones culturales interesantes en Ginebra, y todo está ocupadísimo... Luego se presentará el problema de los colaboradores, actores, electricistas, etc., que como todos trabajan en otra cosa y además no se lo toman suficientemente en serio es una labor de gigantes. De hacer algo, quiero hacerlo bien. Sólo así compensará el esfuerzo enorme que significará para mí. Para hacer tonterías más vale que descanse y aproveche los pocos momentos que me quedan en el día para reponerme. Marta, mi sobrina, que felizmente es excelente y no me da quebraderos de cabeza, si que da trabajo, y como todo cuesta tan horriblemente aquí, no puedo dejar de trabajar porque se va el dinero que verdaderamente da espeluznos. Como no puedo además mandarla a un colegio público (por circunstancias de residencia aquí, etc.) todo me cuesta un ojo de la cara, y luego está lo de Madrid, el colegio de la otra chica y mil cosas más. De modo que no puedo hacer como otros compañeros que trabajan varios meses al año y se dejan otros varios para hacer sus cosas. A mí no me queda más remedio que seguir tirando.
Compré un piano, bueno, pero de segunda mano, para estudiar que es lo que me distrae. Hace cuatro meses que lo tengo, y sentarme a estudiar, lo que se dice sentarme a estudiar, no he podido hasta ahora hacerlo sino cuatro veces. Me descansa mucho y pienso que si algún día trabajo menos, me sería muy bueno haber hecho dedos cierto tiempo para poder estudiar o tocar algo. Pero creo que lo que me sucederá será lo que a otros refugiados que estaban en condiciones parecidas será lo que a otros refugiados que estaban en condiciones parecidas, que trabajaron hasta la víspera misma de su muerte y cayeron como quien dice fulminamos encima del escritorio.
En fin, ya veremos. Ya que estáis todavía por aquí no pierdo las esperanzas de que se os ocurra hacer un viajecito. A Ginebra, quiero decir. Ya sabéis que, aunque un poco apretados, podéis estar en casa.
Dad mil recuerdos a Rafael y Carmen de mi parte.
Cuando tengáis un poco de tiempo y ganas, escribid y decidme si le interesa a Luis que le mande las fotografías de algunas de las cosas de la iglesia de Plateau d´Assy, el folleto con fotos grandes de Escultura en la Montaña y fotos de las esculturas, que se lo mandaré con mucho gusto.
Mil abrazos a los dos, y a ver si algún día, resueltos mis problemas, se define esta situación y se sabe de una vez por todas si puedo o no puedo volver por ahí. Por el momento es no. Tanto el médico como yo lo consideramos un riesgo psicológico excesivamente grande como para andar haciendo pruebas, dadas las circunstancias de mi caso.
Amparo
|