Persoa: Celso Emilio Ferreiro

Persoa: Celso Emilio Ferreiro [18]

Data Material Ver
Data Material Ver
Carta de González Carbalho a Seoane. Sen data
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de González Carbalho a Seoane. Sen data

[s/d]

Mi día de llegada a Vigo
(Impresión con aire de carta)
Amanecía cuando entramos a Vigo. Agazapadas en la bruma, alcancé a ver dos islas vigilantes, entre las que el Laennea pasaba silencioso. Y apareció la inmensa bahía en un profundo éxtasis de plata: y pálidas luces, barcas a velas deslizándose rápidas sobre el agua y el círculo erguido de la costa. Manuel Colmeiro, el pintor gallego que bajaría en El Havre, iba enumerando las poblaciones y a su vez despertaban, iluminándose. Ahora la luz es rosada, azul, verde. Y yo vuelvo a mi infancia, cuando mi padre, de sobremesa, hablaba de la ría natal. [Quise entrar a España por la puerta de Vigo y aquí estoy, con llanto en los ojos, dispuesto a que echemos una parrafada, tierra de mis mayores. Así decía entre mí, oyendo a Colmeiro, su emocionada enumeración, sin responderle palabra. Veíame como ser imaginado más que real. Este era yo; el que soñé este viaje. Y lo realizaba. Lo soñé de niño, oyendo a mi padre hablar de tu hermosura, oh Vigo. Después lo soñé, tocada el alma de nostalgias y anhelos. Lates en mis venas, tienes una afirmación de tiempo en mi sangre. Y ante mis ojos despiertas, ciudad marinera, en un círculo que me va abrazando. Tus techos rosados, tus casas de piedra, tu vegetación generosa. Ondula el terreno en un movimiento equilibrado musicalmente. Y siento la embriaguez que se experimenta cuando nace un amor. –Que al morir– rezo– me cubran con sábanas de este aire balsámico y anide en mis oídos esta música de rumores. Y tú me respondes con tu mañana de generosos augurios, vieja ciudad, anterior patria mía.
Ya cae la planchada. Estamos descendiendo. Pienso que deberían tocar el polvo del suelo y persignarse con él. Y me oprimen de pronto las manos de Paco Fernández del Riego, el gran escritor amigo, que me presenta al poeta Emilio Álvarez Blázquez. Me llevan del brazo. A no ser así, sabedlo, caería, que la emoción me acorta las fuerzas. Pero me reconforta el almuerzo, al que se uno el poeta Celso Emilio Ferreiro, otro gallego de ojos azules. Comemos ostras y centolla, rociados con vino del ribeiro. Del Riego hace alarde de erudición nombrando peces y mariscos. Para el café, subimos en automóvil al parque del Castro. Desde allí veo la bahía a la inversa de mi entrada a Vigo. Comprobaré más tarde que desde cualquier ángulo que se mire, la bahía, su agua de un alucinante verde, se contempla siempre. Las gentes llevan grabada en sus ojos esta natural grandeza. Y la lírica niebla que es frecuente a la distancia. Tu padre nació hacia allá –habla Del Riego extendiendo el brazo– en el Valle Miñor, puedes ir en tranvía.
Y regresamos, ya sin el auto, descendiendo con lentitud la pendiente llena de sorpresas, entre residencias envueltas en un hálito virgiliano que invitan al ocio, a la labor creadora. La tarde resplandece. Los pinos extienden su umbrosa cabellera. Hay pájaros que cantan con cristal tan puro que obligan a callar. La claridad es también un cristal purísimo. Cierto es que hablamos de poesía, de acuerdo todos en que el nombre de Antonio Machado se hermana con el de Fray Luis. Un clásico. Conjúgase todo en una misma atmósfera: el paisaje, estos hermanos sin apuro, la conversación. Inesperadamente, oigo mi voz, digo que ni a la hora de la siesta callan los pájaros y mi voz no disuena en el ámbito, entre estas casas, en la pendiente que conduce al centro animado de Vigo, bajo esa luz que es fresca y cálida, nueva y antigua. Entonces me siento inauditamente dichoso y quedaría sentado sobre una piedra, como esa mujer que toma el sol, la cabeza cubierta por un pañuelo oscuro. Oyendo al tiempo. Mi padre me dice desde mi corazón: “Está bien, hijo mío”. Y le respondo: “Sabes que vine a encontrarte en tu tierra, porque no era posible tanto tiempo sin verte”. ¿Sería exagerado decir que voy sabiendo quién soy, que comprendo mejor cuanto pienso, con estas cosas? A mi lado mis amigos, seguimos andando. “Sí, –dice del Riego– la austeridad de Machado se encuentra sólo en los clásicos...” Y un jilguero alza su voz, levantándonos en su trino, sosteniéndonos en el aire un instante en que el cálculo del tiempo se pierde y puede ser eternidad.

González Carbalho

Querido amigo Seoane:

Vd. me pidió las impresiones de mi primer día en Vigo. Aquí van. No reflejan sino una parte de lo mucho que siento. Vd. se sentirá deseoso de estar con nosotros. Y Maruja también. Los hemos recordado con verdadero cariño. Aquí los siento, en toda esta maravilla de carácter y de color que es Vigo. Me he deleitado andando por la ciudad, solo, viendo las sardineras a las que siempre se acerca un gato ilusionado. Me encanta ver como camina la gente, su ritmo, por las pendientes. He visto mujeres con verdaderos huertos en la cabeza. Qué tema las verduleras para pintar! La gente aquí es excepcionalmente hermosa y buena. Hablar por las calles con alguien es recibir una atención. Si les viene bien, háblenle a Maceira y a Angelita diciéndoles que los recuerdo a cada paso. Un abrazo para Vds. de

González Carbalho


1953-03-16
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1953
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1953 en 16/03/1953


Vigo 16-marzo 1953

Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires
Mi querido amigo:

Recibí oportunamente tu carta de 27 de febrero último. Hablé con varios receptores de tu libro y ya te dije que la opinión de todos es unánimemente laudatoria. Te van a escribir en ese sentido, según me advirtieron, José Mª y Emilio Alvarez Blázquez, Valentín y Ferreiro. También Fole me dice en una carta que le ha gustado mucho el libro y que ya te había escrito manifestándotelo. Yo escribí el pequeño artículo que te adjunto, por si estimas oportuno publicarlo en algún periódico o revista de ahí. Si fuese como antes, lo hubiese dado a cualquier publicación de Galicia para que lo reprodujese.
¿Cómo siguen las cosas del Centro? Lo que me cuentas de Molina1 ya lo suponía, pues la prensa coruñesa anunció que llevaba esas cartas de presentación, y sé muy bien que clase de persona es. Bien comprendo tus puntos de vista, pero pienso también que un abandono total por tu parte implicaría el dejar el campo libre a quienes lo están deseando. Claro que tú, sobre el terreno, puedes apreciar la situación mejor que yo. Sin embargo, aún frente a todas las contrariedades, pienso que, de una u otra forma, es necesario mantener la lucha.
Pintores nuevos por aquí no han aparecido ninguno de interés que yo sepa. Los viejos siguen trabajando. Maside va a exponer, posiblemente, en abril, en Santiago. Y por cierto que los cuadros que se expusieron ahí, siguen en la aduana de Vigo sin entregar a sus autores. Valentín está diligenciando los trámites, pero ya puedes imaginar la impaciencia y el mal humor de los interesados. Como algunos no han cobrado aún el importe de los vendidos, la cosa se complica más. ¿A qué es debido ese síntoma de paralización que se observa en el Centro?
Me alegra que le hayan comprado la cerámica a Elena Colmeiro. Hoy recibí carta de su padre en la que me dice que está deseando volver a Galicia. Días pasados me llegó, por fin, la Revista correspondiente a octubre–noviembre–diciembre. Por cierto que uno de mis articulitos aparece mezclado con los párrafos de otro, debido sin duda a un error de montaje.
Los libros de Couceiro y de Alvarez Blázquez te los remití hace ya algún tiempo. Supongo que no tardarás en recibirlos.
¿Qué pasa con las planchas de Os vellos non deben de namorarse? Estamos impacientes por ellos, ya que la impresión del libro se halla paralizada a causa de ese único motivo.
Si algunos de los libros solicitados por Rodrigues Lapa estuviesen agotados, podríais sustituirlos por los siguientes: Erasmo y España de M. Bataillon. Méjico. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1950, 2 volúmenes; Florilegio del Cancionero Vaticano de F. L. Bernárdez; Mundos de la madrugada, de Molinari.
Al concurso del Centro envió Domingo Quiroga un interesante libro de ensayos para optar al Premio Valle-Inclán. Nosotros lo hemos leído y nos produjo una magnífica impresión. El seudónimo es Juan de Sixto, y el lema De las tinieblas, la luz. Debes de leerlo tú, a ver que te parece.
Bueno, y nada más por hoy. Cariñosos saludos a Maruja, de mi mujer para los dos, y para tí mi fuerte abrazo de

Fdez del Riego


1956-04-06
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956 en 06/04/1956


Buenos Aires, 6 de abril de 1956
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Recibí tu carta y las colaboraciones que me enviaste, así como el interesante artículo de Bouza sobre las danzas gremiales. Las ilustraciones, lo mismo que las fotografías de la entrevista te las enviaré tan pronto como me hagan los clisés. Me alegro que te hubiese gustado mi libro, me interesa tu opinión y la de los amigos de esa. Hasta ahora aquí es prácticamente desconocido en la colectividad, pues aún no fué puesto a la venta. Tampoco lo conocen fuera de ella aparte de algunos amigos. Los ejemplares numerados te los enviaré, sinó treinta todos los más posibles, pues estoy obligado con algunos coleccionistas de esta que siguen las cosas mías, aunque como le expresé a Díaz Pardo mi interés es que vayan a esa, pues para mí de otra manera no se justifica el hacerlos. Estos días comenzaré a mandar ejemplares a todos los amigos de esa, pues hasta ahora solo se los remití a Maside, Domingo, y a tí. Estoy deseando ver tu artículo de La Noche, pues me interesa conocer que poemas te interesaron más y si encontraste en la totalidad del libro un camino distinto al que viene caracterizando la generalidad de la mejor poesía actual de Galicia, pues ese era uno de los propósitos que me guiaron. Quería hacer un homenaje a Santiago que fuese el recuerdo de un mundo perdido en el tiempo y que a la vez fuese todo tiempo. Hice coincidir mi homenaje con el veinticinco aniversario de la terminación de la carrera que se cumplen este año y si no puedo estar presente físicamente en Santiago, como seguramente lo estarán muchos de mis compañeros, lo estaré de esta manera quizá más anónima. El destino, a algunos de aquella promoción de licenciados en Derecho, nos jugó, quizá, una mala pasada. Más no hablemos de esto.
Estuve trabajando mucho. Aparte del libro salió estos días una exposición de 20 óleos para New York que se expondrán a fines de este mes o en el mes de mayo, e hice un nuevo mural en ésta de 9 metros por 3 y tengo que trabajar bastante durante estos meses, pues el Museo de Córdoba (Argentina), me solicita una exposición para el mes de agosto. Por otra parte me invitaron a participar en la próxima Bienal de Venecia con obras que salen estos días. Diciéndote esto trato de justificar de alguna manera mi silencio. Soy deudor de una porción de cartas pero confieso que la conciencia solo me remuerde en el caso tuyo. Hice la gestión del pago de la deuda contigo del Centro Gallego y estos días, al fin, dieron orden de liquidarla. Dile a Ferreiro que recibí su espléndido libro Sono sulagado, que si no le escribí fué simplemente por dejar la respuesta para cuando estuviese con alguna calma, y con la intención de no decirle cumplidos sino de hablarle de verdad del libro, de esa pequeña joya por ejemplo que es “María Soliña” que recuerda a la bruja de Cangas, que pienso que es de aquellos temas del paisaje, de los sentimientos y de la propia intimidad debe convertir el poeta de historia en mito. Su libro está, con formas e idioma de hoy, en la línea mejor que tendieron los precursores.
Supe de la marcha de Ovidio Fernández al día siguiente de haberse ido. Según me dijeron no se despidió de mucha gente por la precipitación del viaje y sentí de verdad no haber sabido de la fecha de embarque. Quizá quiso librarse de compromisos posibles. Recibí los libros que me enviaste. El de Castroviejo me interesó mucho aunque seguramente pudo haber trabajado más el tema; de todas maneras resulta un libro curioso y útil. Ahora me pregunto, ¿quién es Rafael Melero que publica un artículo sobre diez años de pintura gallega en La Noche y no habla de los diez años de pintura gallega, o desconoce lo que se hizo en esos diez años y sí en cambio pedantea con cosas que no conoce bien? Tengo una nota contra ese artículo y no quiero publicarla por si se trata de alguna persona amiga, o no es conveniente hacerlo. Desde luego Melero piensa que los pintores cambian de nacionalidad al abandonar por lo que sea su país, por lo que resultaría que Gauguin no es francés, ni Beckman alemán, ni Modigliani italiano, ni Picasso español, etc., y en este caso está tambien el mismo Goya de los últimos años de su vida.
Bueno, creo que hoy me he extendido bastante, quisiera que tu hicieses lo mismo en la próxima.
Con saludos de Maruja y míos para Evelina y para tí, recibe el fuerte abrazo de tu amigo:

Seoane


1960-11-17
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1960
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1960 en 17/11/1960


Vigo 17-nov. 1960
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:

En el mes de septiembre fui a Portugal. Pasé quince días en Anadía y Costa de Caparica, invitado por Rodrigues Lapa. Al regresar a Vigo, me encontré aquí con tu carta. No bien normalicé los trabajos más urgentes, te escribí, contestándola extensamente. Ya sabes que nunca me muestro reacio a las relaciones epistolares, y en tu caso muchísimo menos. Por eso me sorprendieron grandemente tus líneas del 4 de los corrientes, anunciándome que no recibiste mi respuesta. Sólo tiene explicación en un extravío. ¿Aquí? ¿En Buenos Aires? El sobre llevaba, además, el remite como siempre, y tampoco me fué devuelta. En fin, no sé a que atribuir el hecho, y sólo sé que me ha molestado e indignado. Pero, ¿qué le vamos a hacer? Confío en que esta nueva carta corra mejor suerte.
Fuí a esperar a Lorenzo, como me pedías. Me acompañaron Ferreiro y Emilo Alvarez Blázquez. Unos minutos después que nosotros, llegaron Valentín y Prego. Pasamos todos la mañana en el puerto, y luego fuimos a comer juntos. A Lorenzo lo encontré muy bien, y eso que venía un poco mareado, porque los sorprendió un fuerte temporal dos días antes del desembarco. Hablamos largamente de todos vosotros.
Al día siguiente volvimos a vernos, y anteayer pasamos unas horas juntos, con varios amigos, escuchando la lectura de un libro de Cunqueiro. A pesar del mal tiempo, de lluvia persistente, que estamos pasando, Varela se sintió muy satisfecho de su estancia en Galicia.
Ayer se marchó a Madrid aprovechando un viaje en coche que hizo Valentín.
Por aquí todo sigue como siempre. A finales de este mes leeré el discurso de ingreso en la Academia Gallega. Como sabes, el nuevo presidente es Sebastián Risco. Es de esperar que la corporación empiece a cobrar nueva vida, rompiendo el anquilosamiento pasado.
Y nada más. Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego


1960-11-21
Carta de Paz Andrade a Seoane. 1960
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] UNIÓN ESPAÑOLA DE ARMADORES PESQUEROS, S.A. / U.N.E.S.A / Avenida José Antonio, 57, 9º, A y B / MADRID // TELÉFONO 473303 / DIRECCIÓN TELEGRÁFICA “PESQUEROS” / APARTADO DE CORREOS 1010

Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1960 en 21/11/1960


Madrid, 21 de noviembre de 1960

Sr. D. Luis Seoane López
Bartolomé Mitre, 3793-2º-F
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Diversos agobios profesionales y de otra índole, me han impedido contestar antes a tus cartas. Así a la posterior a vuestra llegada, como la anunciadora de la llegada de Varela. No las tengo a la vista, porque escribo circunstancialmente desde Madrid, pero recuerdo los puntos principales a que se referían.
En primer término, ni Maruja ni tú tenéis nada que agradecernos. Mayor deuda tenemos nosotros contraída, por las innumerables deferencias que en nuestras repetidas estancias en Buenos Aires, nos habéis prodigado. En todo caso lo que hacemos, responde a un sentimiento espontáneo, a la propia satisfacción más que a la obligación de hacerlo.
Celebro vivamente que en principio te encuentres inclinado al retorno definitivo. La idea del Editorial tendrá que ser previamente aclimatada, pero la mera posibilidad de que tú aceptes la idea de dirigirlo, estimo que puede facilitar mucho la realización de la empresa. Sigo embargado en estos momentos, y en el terreno de esta clase de realizaciones, por el proyecto de PETROGASA –refinería de petróleos– y el de PESCANOVA, S.A. Ésta se halla ya en marcha, y constituirá la compañía pesquera técnicamente más avanzada de España, con una flota de barcos congeladores y tal vez buque nodriza. Colaboro en este asunto, como Vicepresidente de la Empresa, con el grupo financiero de Pepe Fernández y Álvaro Gil.
En cuanto al otro asunto, la lucha continúa. No se han perdido las esperanzas, pero la incertidumbre persiste. Me refiero a uno y otro proyecto, porque su realización, especialmente la de la refinería, podría facilitar muchas cosas. Figúrate que el inversor, Manuel Boullosa, se halla dispuesto a donar el 60% de los beneficios que obtuviera, para una fundación dedicada al desarrollo cultural y económico de Galicia, en cuya estructuración nosotros habríamos de intervenir directamente.
Con independencia de estas empresas, que me absorben bastante tiempo, procuraré orientar el proyecto del Editorial, a base de tu incorporación a ella. Cuenta con recibir alguna noticia más tarde, cuando puedan perfilarse posibilidades prácticas.
He recibido a Varela a bordo, en Vigo. También acudieron Paco del Riego, Emilio Álvarez Blázquez y Celso Emilio Ferreiro. Todos hemos almorzado aquel día con el retornado.
A los dos días realizamos un viaje a Madrid, con mi primo Manolo, Pilar y yo. Lorenzo vino también con nosotros en automóvil. Se encuentra aún en Madrid, estableciendo contactos con otros retornados –Bergamín preferentemente– y pulsando las posibilidades de recalada definitiva. En relación a ésta última, hemos establecido contacto con Álvaro Gil, que se mostró propicio a la ayuda. Esperamos almorzar juntos hoy.
Creo que Lorenzo está plenamente satisfecho de las perspectivas que viene descubriendo en estos días. Por nuestra parte, le encontramos en un momento de gran lucidez y equilibrio, sin aquellos desajustes previos que pudieran perjudicar su reincorporación al país. No puede aún anticiparse nada concreto, pero hay fundadas esperanzas en que todo pueda orientarse favorablemente. Desde luego considero que su encuadramiento activo en el movimiento cultural de Galicia, resultaría muy fructífero, tanto por la fertilidad de su aportación, como por la virtud orientadora de su juicio.
Nos ha dejado con algunas inquietudes respecto a la enfermedad de Pepe Núñez y de Isaac Díaz Pardo, ésta al parecer superada. Transmite nuestro mejor abrazo a los dos, esperando recibir noticias más concretas sobre la salud de Pepe.

Nuestra mejor lembranza para Maruja, lo mismo que para los Baltar, Dieste y demás amigos, con el mejor abrazo de,

Valentín


[Manuscrito:]
P.D.
Cando sahimos de Vigo Mimina tiña mentes de se embarcar o 24. Nos estaremos ali, pois mañán –22– tomaremos o camiño de novo pra Galiza. Varela ainda non decidéu se retorna tamen –para visitar a seu pai en Monterroso– ou seguirá eiquí mais tempo.
Con Pilar visitamos eiquí outro especialista. Terá que ser operado por R. Baltar, ainda que sin presa. A cousa e mais molesta que grave. Apertas.


1961-08-24
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1961
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1961 en 24/08/1961

Vigo 24-agosto 1961
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Después de un silencio tan largo, que no sabía a que atribuír, recibo, al fin, una carta tuya. A pesar de su brevedad, me alegró mucho, porque supone que no echas en olvido nuestra vieja e inquebrantable amistad.
Supongo que cuando se hayan publicado esas plaquetas ilustradas con grabados en madera, de que me hablas, te acordarás de mí, pues bien sabes la admiración y el interés con que sigo siempre tu labor artística y literaria. ex decirme, también, los resultados de las exposiciones de Nueva York y de Buenos Aires, aunque doy por descontado el éxito de ambas.
En una mañana de sol radiante, de este magnífico e insólito verano que estamos pasando, llegaron Dieste y su mujer. Los fuimos a recibir Ramón Baltar, Colmeiro, Emilio, la mujer de Valentín y yo. Se sentían muy satisfechos del reencuentro con el paisaje. Pasaron dos días aquí. Los llevamos a comer a la playa, bajo los pinos, y después pasamos una gran parte de la tarde juntos, con Ferreiro y su mujer, Maiztegui, Valentín, etc. Ayer salieron para Rianxo donde, como sabes, demorarán una temporada.
La muerte de Aquilino, por lo súbita e inesperada, nos abrumó a todos. Yo no he podido sobreponerme aún del duro golpe. Al entierro asistió una gran muchedumbre, y sus amigos permanecimos en el cementerio de Santo Domingo hasta que cayó sobre su tumba la última pala de tierra. La cultura gallega perdió una indiscutible figura, y nosotros un amigo de muchos años.
La mujer de Díaz Pardo envió para Evelina un bello obsequio, que suponemos procede de Maruja. Suponiéndolo así, Evelina me encarga con muchísimo interés que le transmita su más cariñoso agradecimiento. Ello, sin perjuicio de que escriba personalmente. Ahora estamos materialmente agobiados con el traslado de piso. Tenemos que abandonar el que ocupamos actualmente, porque lo necesitan sus dueños, antes del 15 de septiembre. Hemos conseguido otro en una calle próxima, pero el traslado se hace dificultoso, porque hay que venir diariamente, desde la playa, con un calor sofocante, para ir realizando el cambio. Cuando me escribas, dirige la carta al despacho –Velázquez Moreno 36-1º–, mientras tanto no nos instalamos en la nueva dirección.
Y nada más por el momento. Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego.


1961-09-04
Carta de Piñeiro a Seoane. 1961
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Piñeiro a Seoane. 1961 en 04/09/1961

Compostela, 4-IX-61

Querido Luis:

Chegamos hai dous dias de Asturias, pois Isabel é de Xixón e sempre pasamos alí parte das vacacións. O mes de agosto repartímolo entre Coruxo, Láncara, Xixón e Castropol. Por eso non puiden recibir e atender o teu amigo Jacobo Kogan, que veu a Compostela coincidindo coa nosa ausencia. Pasou igual con Canito, o direitor de Ínsula, e con un profesor brasileiro. Sinto de veras non lle ter podido amostrar Compostela ó profesor Kogan. Tódolos anos nos ocurre o mesmo, por ser o mes de Agosto de moita afluencia de forasteiros.
O de Aquilino foi abraiante. Il sentíase algo froxo de saúde, pro era debido á sua vella e descoidada diabetes. Aquiles dias andivo normalmente con uns i outros. O mesmo dia que morreu fixo vida normal e tiña un taxi agardando pra saír de viaxe cando se sentíu mal. Un súpeto infarto de miocardio estranguloulle o folgo en poucos minutos. Eiquí tivo resoanza a sua morte e veu xente de toda Galicia ó enterro. Eu estaba en Vigo e viñen co Cunqueiro, o Paco, o Ferreiro e mailo Alvarez Blázquez. Pouquiños dias antes estiveramos falando longamente no Instituto P. Sarmiento do seu Diccionario e dos problemas ortográficos do galego. Tamén falamos da sua saúde, pro non lle notei desalento. Pola contra, mostrábase disposto a se someter a un tratamento serio. E faloume dunha idea que íl tiña pra facéremos unha escursión de varios dias por Galicia. Foi unha pena que morrese tan prematuramente. Aínda tiña moito que facer na nosa cultura.
Dixéronme que estivo eiquí Rafael Dieste e que marchou a Extremadura e Madrid. Tamén lín nun xornal atrasado que se puxera A Fiestra valdeira en Rianxo. Eiquí, na Coruña e mais en Vilagarcía púxose Os vellos non deben de namorarse. Acudíu moita xente nos tres sitios.
Moitos saúdos nosos a Maruja e de Isabel pra tí. Unha aperta moi forte do teu amigo

Ramón


1962-01-23
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1962
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1962 en 23/01/1962

Buenos Aires, 23 de enero de 1962
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido amigo:
Acabamos de tener noticias por el Centro Gallego del accidente sufrido por tí en Santiago y queremos creer que cuando llegue ésta estés restablecido o en vías de franca curación, así al menos lo deseamos nosotros. Tambien le hemos escrito cuando supimos la noticia de Valentín –a mí me la transmitió Piñeiro– a Pilar Paz Andrade, y en estos días alguien nos dijo que por fortuna había superado la gravedad de sus lesiones.
Acabo de recibir un bello libro de narraciones de Méndez Ferrín del que me gusta todo, la prosa del autor, el prólogo de Piñeiro, las ilustraciones de Patiño y la presentación y tapa que supongo serán de Xohan Ledo. Haré, como con todos los libros de esa, una nota para la audición de Galicia Emigrante o para la del Centro Lucense, pues reparto entre las dos este tipo de notas bibliográficas. Me gustaría que estimuláseis para que pintara con más intensidad a Xohan Ledo. Por mi parte lo haría si estuviese ahí y que escribiese más sobre temas de arte gallego. Yo sé que es difícil dedicarle tiempo a estas cosas cuando no constituyen la profesión fundamental de uno y se tiene familia como él tiene, pero tambien sé que no abundan en Galicia inteligencias como la suya, capaces de labor creadora, y más bien faltan. De repente pueden aparecer unos gansos con su carrera o su técnica muy sabida, capaces de deslumbrarnos por unos minutos, pero sin sensibilidad ni talento alguno creador, como algún joven que me encontré en Santiago o La Coruña y de quienes leo algunos artículos y breves ensayos de vez en cuando, en La Noche o en otras publicaciones, que les lleva caminos de ser “sabios en Alemania” e inútiles para Galicia. Recuerdo entonces a la gente con verdadero interés que está en lo mejor de su edad creadora a quienes nadie estimula o solo el núcleo de sus amigos más íntimos, pienso que este es en parte el caso de Xohan Ledo y algunos más del espléndido grupo de Vigo, al que considero contigo y con él, Ferreiro, los Alvarez Blázquez, etc., de lo más importante, a mi juicio, de la Galicia actual. Bueno, no sé porque te escribo todo esto. Quizá porque solo tengo ganas de decirlo y es bastante.
Por mi parte continúo trabajando en mis cosas e interviniendo cada vez más en muestras internacionales de las que estoy sin embargo bastante aburrido pues tardo años en recuperar las obras. El mes que viene me mudo de casa para un piso 13 que dá al río, más amplio que el actual. Te enviaré con tiempo la nueva dirección, pero si puedes contestarme hazlo aún a esta.
El objeto de esta era desearte solo un pronto restablecimiento y me extendí demasiado. Recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío y otro para tí de:
Seoane


1965-06-07
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 07/06/1965

Buenos Aires, 7 de junio de 1965

Querido Isaac:

He recibido tus cartas y Maruja y yo nos alegramos muchísimo de que lo hubieseis pasado lo mejor posible en las vacaciones que os tomasteis, y, por mi parte, de tu actividad al margen del descanso, siempre, en cuanto al libro que proyectas. Pero calma. Por mi parte, no tengo nada que decirte en cuanto al proyecto que me enviaste. Los gallegos tenemos la manía de la histeria y ahora de la economía, de agotarlo todo en un tomo que luego no lee casi nadie. Como el título del libro lo indica se trata solo de la actualidad gallega y el pasado debe estar presente únicamente en cuanto la condiciona. Con todo lo que es historia, que no es, de este siglo (1, 2, 3, 4, 5, 6) haría únicamente una síntesis cronológica y una breve bibliografía para los lectores que les interesasen estos problemas más a fondo. El libro tiene que ser lo más ágil posible. Pero tú ya lo tienes hecho por lo que leo en tu última carta y no tengo nada –me parece bueno– que discutir. Yo haré la tapa y los dibujos que me pides pero debes decirme a donde debo enviarlos. Solo te ruego no me incluyas para nada a mí en tus peticiones de colaboración a García Sabell y a Del Riego. Son amigos míos desde hace más de treinta años y yo respeto sus opiniones cualquiera que sean, como deseo que los demás respeten las mías, y, no quiero que entre ellos y yo haya malos entendidos. Han hecho demasiado en veinte años como para pedirles o exigirles nada. Yo nunca les pedí nada de este tipo, ni a ellos ni a nadie, y perdóname que tampoco ahora quiera hacerlo.
Cuida las colaboraciones y repasa con calma los nombres para las antologías, la de poesía sobre todo. Está muy bien Lorenzo Varela y Ferreiro, supongo que también Barros, (se trata de poesía en idioma gallego, se entiende). Pero hay que añadir a otros poetas que no citas Iglesia Alvariño el primero, su poema “Petöfi”, de Cómaros verdes, de 1947. Neira Vilas tiene muy poca importancia, a mi juicio, en este género literario, en cambio sí la tiene para la antología del cuento de que escribes. Dieste, Fole, Méndez Ferrrín, tú mismo, Mourullo, Neira Vilas, serían los que yo seleccionase y por el orden que escribe sus nombres.
Lo del Centro Gallego anda con mucha calma y a mí ya me ocurrieron con ese motivo sucesos desagradables. De Núñez Búa no sé nada. No lo vi desde antes de tu marcharte. No quiero pensar que también esté incomodado conmigo, pues yo lo estimo y no se me ocurre como puedes arreglar tu amistad con él sino escribiéndole. Escríbeme sobre cualquier asunto que se te ocurra. A Laxeiro le hablé ya sobre su colaboración, la va hacer. Estamos deseando ir a España ojalá sea en octubre, esperamos que sí. Esta carta va escrita de prisa, para que notes que, de las que recibo, algunas las contesto con más urgencia. La tuya del 2 la recibí ayer. Correos trabaja a reglamente. Buenos Aires lo mismo, el dólar subió como impulsado por el Géminis IV y nadie puede detenerlo en su viaje a no sabemos qué astro, 270 pesos en el mercado paralelo. Cuando me contestes escríbeme sobre lo que has visto de pintura, exposiciones, etc.

Un abrazo para Mimina, para los pequeños y para ti:

Luís


1965-06-28
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 28/06/1965

Buenos aires, 28 de junio de 1965

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Mí querido amigo:

Recibí tu última carta con la copia de la tuya a Villamarín. Este debe estar a punto de verte, en España, o de hablarte, salió de aquí con el hermano hace cuatro días. Yo no pude hablar con él y no tengo manera de referirme al asunto a que te refieres sin discutir con alguien de la Junta Directiva. De modo que desistí de hacerlo. La carta que propones se envíe con los ejemplares yo no puedo proponerla, ni nadie que respete los veinticinco años pasados del Centro Gallego. Puede hacerlo un particular, allá él quién lo haga, pero no una institución que mantuvo durante todos estos años una línea de conducta con respectos a estas cuestiones. Habla con Villamarín. Como ves pensamos de modo distinto en estos asuntos. El trabajo sobre arte creo que ya te dije en otra carta, sale incluido en la revista y sólo mil separatas aparte. Esto es todo lo que se consiguió, y, para esta decisión, se prescindió de cualquier opinión mía. Bueno, creo que saldrá en la primera quincena de julio. Y yo no pienso más sobre éste. La Sociedad de Artistas no se adhirió. Todas las otras sí. Me alegro de tus éxitos con Valentín y Celso espero que éste no olvide que los primeros poemas del carácter que buscáis nacieron en América, en gallego, y luego que esos en castellano de Pimentel, y antes que los de él mismo; es posible que no los conozca.
Buenos Aires está insoportable con un clima que resulta una mezcla de los de Londres y Río de Janeiro. Humedad, niebla, calor y es invierno, la gente ya se decidió a vestirse con ropa de verano. La exposición de Henry Moore es una revelación para todos, aún para los que conocíamos la obra suya. Junta es una exposición, con tan gran cantidad de piezas grandes y pequeñas, y dibujos y bocetos, etc., es algo maravilloso y prueba la existencia de un escultor realmente extraordinario. Ojalá pudieran verla algunos escultores gallegos capaces solo de herir el granito dejándolo lastimado por sus cinceles sin conservar su valor de bloques de piedra, convirtiéndolos, a un tiempo, en grandes obras de arte. La máxima libertad unida al más grande rigor. Me hubiese gustado que la pudieses ver. Laxeiro trabaja bastante. Expone a partir de mañana en la Galería Lascaux, creo que va a ser una exposición muy importante.
Bueno, cuéntame algo de por ahí que se refiera a la naturaleza, a las gentes, a algo de lo que pudo impresionarte en París. Un abrazo nuestro para todos vosotros. Escríbeme aunque no estemos de acuerdo en algunas cosas. Otro abrazo de:

Seoane


1968-08-31
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968 en 31/08/1968

Buenos Aires, 31 de agosto de 1968

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Recibimos la carta de Maiztegui, la de Mimina y tus cuatro letras escritas con los dedos lesionados. Lamentamos el accidente y quizás esto y tu trabajo expliquen tu silencio de tanto tiempo. Por aquí estuvo unos días Celso Emilio Ferreiro, que no dejó demasiada buena impresión. Estuvo conmigo dos veces, vio unos momentos a Varela, no cumplió a última hora con la gente de la Federación, marchó sin despedirse de nadie, luego de unas conferencias muy grises. Lo único importante para él fue reunirse con sus amigos de infancia de Celanova y beber, beber… Parece que en Caracas no hay vino. De todas maneras hay que defenderlo. Llegó estos días M[éndez] Ferrín. Estuve con él. Muy bien en general. Creo que puede ser muy útil aún cuando su intervención más importante sea en los inefables Juegos Florales. El 31 se entregan los premios. Te escribiré sobre todo esto. Por mi parte acabo de cometer una pequeña traición a mí mismo. Acepté ser académico de número en la Academia Nacional de Bellas Artes de aquí. Lo hice pensando en Galicia, en la Academia Gallega, en donde jamás fui propuesto para correspondiente, como tampoco Espasandín, Baltar, Varela y Cuadrado y en cambio lo son Valentín Fernández, Estévez, Molinari… Casi veinte años dirigiendo Galicia, habiendo editado unos 100 volúmenes de autores gallegos, publicando tres libros de poemas en gallego, una decena de álbumes de dibujos y grabados con temas gallegos. Pintando una gran cantidad de cuadros también con asuntos gallegos, o casi todos, redactadas casi mil crónicas sobre cuestiones gallegas para la Audición Galicia Emigrante, haber dirigido Galicia Emigrante revista, etc., no me sirvió para nada en cuanto a los académicos gallegos… En cambio, mis exposiciones aquí, sin negar mi galleguidad, sirvió para que me designasen. Acepté por un acto de rencor, porque iba resultando tanto yo como los amigos a que antes me refería, sólo los que reciben las bofetadas, que hasta no llegan a merecer el saludo de despedida de C. E. Ferreiro, perseguido en Caracas por los mismos que él ayudó, según sabemos, en años que no podemos olvidar. Bueno, perdóname este desahogo. Pero toda paciencia tiene su límite. Estaremos en octubre o quizás más tarde, en noviembre, en esa. Te tendré al corriente. Terminé con mucho éxito las dos exposiciones, con un éxito que da vergüenza, la retrospectiva y la de grabados. Ahora tengo nuevas propuestas para Alemania pero trabajaré ahí al mismo tiempo que para Sargadelos. Creo que puedo hacer algo útil. No te olvides del envío de las jarras de Sofovich, Lipa Burd y Enrique Goldstein. Las esperan con impaciencia.

Un gran abrazo para Mimina, para ti y para todos de:

Seoane


1968-09-20
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968 en 20/09/1968

Buenos Aires, 20 de setembro de 1968

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Te envío directamente la tapa para O Divino Sainete. Como ocurre siempre, se olvidó Alonso Montero de enviarme las medidas del formato, de modo que la hice de acuerdo con el tamaño del libro mío que tú editaste, que tiene 18 cms por 15, habría pues, que reducir el dibujo a 14 de ancho para que cubriese, como es mi intención, toda la tapa. No contesto a tu carta. Estoy con mucho trabajo. Discutiría sobre Ferreiro y su estadía en Buenos Aires. A mí no me da la gana de estar de acuerdo con todo el mundo y prefiero siempre las gentes que nunca, nunca, se doblaron, aunque ahora hagan cosas que nos gusten. Tú me entiendes. En cuanto a poemas, hubiese sido preferible para mí, que los jóvenes se enterasen de quién es quién y le pidiesen a Varela, anterior en el “compromiso” a Ferreiro, y, también, para mí, de más valor. De acuerdo con todo lo otro. Méndez Ferrín en general muy bien. Muy bueno su discurso de “mantenedor”. Lo leí. Como puedes darte idea no estuve presente en ningún acto. Me perdí el ver de etiqueta a V[alentín] Fernández, Puente, Comisión organizadora, maestro de ceremonias, etc., y los trajes de la reina de los juegos florales y su corte de amor. Me perdí el haber vivido la Provenza medieval en primavera, en este invierno bastante primaveral por otra parte del Buenos Aires de varios siglos después. Por mi parte proyecto proponer el recuerdo de un tribunal de la Santa Inquisición, más reciente en el tiempo a los juegos florales provenzales.
De acuerdo lo de Albalat. Nosotros saldremos de aquí a mediados o finales de octubre. No puedo antes. Estaremos en El Castro seguramente en Diciembre. De todas maneras me tendré al tanto de todos mis proyectos. Tengo que hacer estos días los dibujos de un libro de narraciones de Neira Vilas dedicado a Mimina y a ti. Es un libro espléndido que se va a editar parece en Montevideo y los temas ocurren en Buenos Aires.
Escríbeme. Ayer tomé posesión de la Academia de Bellas Artes de aquí En general los académicos llegan a muy viejos, si no me dan un pretexto para renunciar antes. Ya estamos dos del homenaje que tú sabes. Escríbeme sobre Sargadelos. Recibí la nota de Victoria sobre las jarras. Te la agradezco. Tengo nuevos proyectos para discutir antes de fin de año.

Un gran abrazo para todos, para Mimina, Camilo, Rosendo, Xosé y para ti de Maruja y mío:

Seoane


1969-10-14
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969 en 14/10/1969

Buenos Aires, 14 de octubre de 1969

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

No conozco al tío de Arranz, tengo noticias de que no se portó demasiado bien con Jorge, pero es posible que estas noticias no sean correctas. Ayer, efectivamente, llamó por teléfono cuando no estaba yo en casa. Es posible que lo haga hoy. No me molesta que este señor me hable. Creo que hay que buscar una solución a este asunto y quizás pueda ocurrírsele algo. Nos alegró mucho la noticia de Rosendo, creemos que pasó la parte más difícil del ingreso en arquitectura según es fama. A Camilo parece que también le va bien en La Plata y está contento con su nuevo domicilio y de sus compañeros. Nosotros estamos edificando aquí, en la terraza, haciendo una galería con techo correspondiente, etc. casi un departamento, 36 metros cuadrados cubiertos y divididos en dos ambientes, uno que agranda el living y otro el estudio. Llevamos más de un mes en obras pero creo que va a quedar muy bien. Estos días tuvimos como obreros dos alemanes, un portugués, dos italianos, dos paraguayos, un polaco y un argentino, ningún español, y todas estas nacionalidades representan a todos los gremios, herreros, carpinteros, albañiles, pintores, etc. Estamos cansados de obra y sin poder hacer nada. De la revista Chan recibí dos o tres números desde que salí de ahí. Pagué la suscripción por un año y por avión y o no la mandan o pasa algo con el correo. Más bien pienso que no la mandan, pues el correo ahora funciona regularmente. Ya veré, pues, ahí los números. No vi ninguno de los dos números dedicados a Sargadelos. También me escribiste de otro artículo en otro número. Y en cuanto a Ferreiro, ya que dices que llegó a conocimiento de los jóvenes mi inquina, te mando copia del origen de ella por si te queda alguna duda sobre su moral y oportunismo. Yo no aspiro a nada políticamente, pero trato de ser justo en estas cuestiones y prefiero un enemigo provincial de sindicatos en la provincia de La Coruña, que me ofrecieron el 36 y ahora sería un mandamás encanallado. No acepté, –como no aceptaron otros– porque no podría levantar más la cabeza de vergüenza y porque no podía además hacerlo cuando mis compañeros iban a la cárcel o morían. Yo mismo estaba escondido. No olvides que en ese momento fui un abogado muy joven y a quien le auguraban un porvenir en su profesión. Por eso mismo no perdono y si perdono lo hago con condiciones. Los jóvenes pueden seguir a un hombre cualquiera, caudillo o poeta, aunque éste sea loco o un idiota. Esta es la ventaja nuestra que si nos creemos jóvenes, o lo somos en algunas cuestiones, no lo somos en tiempo. Hemos vivido más y es más difícil engañarnos. A mí no puede engañarme Ferreiro que muerde la mano del amigo que le ayudó y llama cobarde a quien no lo era cuando él probó serlo. Ellos pueden decir de mí, o de otros como yo, que vivimos con los muertos. Sí, es verdad, aparte algún familiar, por entonces cayeron algunos de mis amigos más queridos y siempre están conmigo. Eran idealistas que supieron morir, otros fueron a la cárcel por años y otros sufrieron humillaciones. Yo tuve suerte y perdí todo lo que quería. Los que traicionaron pueden cambiar, ya lo sé, pero que sientan vergüenza y no juzguen a los que se mantuvieron íntegros. Nadie puede juzgar conductas, y, menos que nadie, los poetas de Lira bélica uno de los cuales es Celso. Ya sé que la gente cambia, ¿Por qué el falso Gulliver que parece haber cambiado, no espera que cambien los “enanos” de la emigración? Me tiene sin cuidado lo que piensen los jóvenes con respecto a esto. Me siento joven, traté de serlo siempre y por esto mismo nunca halagué a las gentes por su edad. Pero si son de verdad jóvenes que no hagan cantos sentimentales de viejas, ni tomen por auténticas a gentes que jamás probaron serlo. Son jóvenes y mantienen relaciones con tipos gansters como V[alentín] Fernández, camaleón político. Prefieren esa relación a la nuestra, seguramente porque en muchos casos fuimos enemigos de sus padres, de nuestra misma generación y pesa en ellos la versión de éstos sobre lo ocurrido. Les molesta, en el fondo, nuestra línea de conducta y a mí me importa poco el color del ideal que defiende cada uno, sino la conducta del que lo defiende. Quien pregunte por mí que se remita a las publicaciones de la época y a todo lo que hice, muy poco desde entonces; a Nós por ejemplo en una entrevista de Álvaro de las Casas hecha a estudiantes cuando yo era uno de estos . No creo haber cambiado demasiado. Y en cuanto a los jóvenes allá ellos, no tengo por qué creer que tienen razón solamente porque son jóvenes. Ahí te va el poema. Fue publicado en Lira bélica (antología de poetas de guerra) de José Sanz y Díaz (págs. 164 y 165), Editorial Santaren, Fuentes Dorada 27, Valladolid, 1939.


Prisioneros

Van llegando los vencidos, Los vencidos van llegando, doblados, sucios los cuerpos
llenos de lacras y harapos.
Por la carretera blanca,
van llegando, van llegando.
Grutas de miedo sus ojos,
temblor de duda sus pasos.
Los odios de sus mentiras
ya se han amortiguado.
– ¡Camaradas, tengo hambre!.
– ¡Camarada, estoy cansado!.
– Ven y descanse el amigo.

¡Toma y hártate, hermano.
¡Les damos pan y sonrisas,
les damos luz y pan blanco!
(Ay, el blanco pan de Dios,
ay, el blanco pan ganado
con la sangre de la lucha
con el sudor del trabajo).

Por la carretera blanca,
Los vencidos van llegando,
Poco a poco, poco a poco,
lentos, hundidos, doblados.
En la sombra de sus rostros,
huellas de hambre y cansancio
de horas febriles, muertas
y cabellos despeinados.
Ya no hieren los rencores
En los pechos apagados.
En las ruinas sagradas
les esperan los soldados:
Sonrisas de caballeros,
abiertos en cruz los brazos:
– Venid, los hijos perdidos,
venid aquí, descarriados.
¡La sangre de nuestros héroes
os tiene recuperados !.
La Patria –al fin es la Madre–
os extiende ya sus brazos.
– ¡Viva España, camaradas!
¡Camaradas, viva Franco!


Van llegando los vencidos,
los vencidos van llegando!.


Celso Emilio Ferreiro Minguez.


Puedes enseñársela esta carta a cualquiera, joven o viejo, quien quieras. Por mi parte no tengo de qué avergonzarme. Continúo siendo el mismo. No cambié fundamentalmente desde 1929.
Se publica lo de Castelao. Ya está en la imprenta y hoy te mando Otros relatos furtivos. Lo de Castelao sólo puede publicarse aquí. Ya lo leerás. Un gran abrazo de Maruja y mío para Mimina, para ti, Rosendo, Xosé y saludos para José Luis, Ángel, Marentes, etc. Y en especial para Mariluz. Otro muy fuerte de:

Seoane


1974-01-31
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974 en 31/01/1974

Buenos Aires, 31 de Enero de 1974
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo

Meu querido amigo:
Recibín a tua do 22 deste mes e as tristeiras novas das mortes de amigos moi queridos, D. Xesús Carro, Lugrís, Suárez e tamén a de Augusto Casas, aínda que non tiña con él trato dende denantes do 36. Encol de cada un dos tres, escribiréi algún día. D. Xesús Carro foi un home valente co que tiven correspondencia fai algúns anos; de Suárez fun compañeiro e amigo dende que chegamos a Buenos Aires cuase polo mesmo tempo. El chegóu xuntamente con Federico Ribas e Maruja Mallo. Fumos amigos nuns anos moi duros pra nos de outro xeito que pra vos. A Lugrís débolle un poema que nunca se publicóu en homenaxe á miña obra, feito no ano 1963. Fóramos amigos con Plácido Castro, Huici, etc., e Cebreiro, na época en que todos vivíamos na mesma cidade e tiñamos espranzas de coor de rosa en canto ó porvir. A min estame producindo anguria xa o ir vivindo. Serei pra sempre un alleo onde queira que esté. Mais non falemos mais desto.
No número de Novembro do ano pasado da revista Bellas Artes de Madrid, pubrícase un artigo encol da miña obra e de mín feito por un crítico de arte catalán. Gostaríame que dísedes conta dél na seición bibliográfica de Grial. Como tamén dos derradeiros álbumes que fixen. É o úneco que vai quedar como testemuño meu en Galicia. Todo o demáis en canto a mín é un fracaso.
Con correos pasa efectivamente o que tí dís, o problema da falla de barcos, e logo, dende fai meses supoño, irregularidades en correos. Pois faltan tamén cartas. Agradézoche o novo envío do número 40 de Grial.
Gostaríame que me dixeses cal foi a reaición da xente que coñeces encol do artigo de Ferreiro. Marchéi cando remataba de se publicar. Agardo unha oportunidade para responder. Tamén gostaríame saber como vai o libro meu publicado por vos. Agora preparo un encol de Maside a publicárese eiquí este ano. Tratarei de falar dél e da nosa época en Santiago, das nosas inquedanzas estéticas e das outras con respecto a Galicia.
Non escribo mais. Agradézoche as tuas lembranzas para amigos comúns como Falcini e Scheimberg a quenes eu débolles moito.
Unha grande aperta pra Evelina e pra tí de Maruja e miña:

Seoane


1974-04-17
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974 en 17/04/1974

Buenos Aires, 17 de abril de 1974
Sr. D. Francisco Fernández Del Riego
Vigo

Meu querido amigo:
Recibín fai xa uns vinte días a tua carta. Agradézoche a reseña que ides facer dos meus álbumes derradeiros; e, no que se refire ó artigo de Corredor Matheos, o crítico de arte de Barcelona, apareceu no nº 27, Novembro do 73 en Bellas Artes 73 e teno Isaac en Sargadelos. Penso que é importante non soio pola autoridade que ten pola sua laboura de historiador de arte e crítico en Barcelona e Madride, senón tamén polo xeito de “situarme” en relación co arte galego e peninsuar. Podes pedirlle a Isaac que te remita unha fotocopia. Él remitíuma a mín. En canto ó “noso novo Curros” como o calificaron, refírome a C. E. F., non me preocupa moito o que escribíu. Proba o seu resentimento. Primeiro penséi en escribir un pequeno artigo referíndome ós seus romances de guerra, o que podería probar a sua precedencia, senón fose que ó mesmo tempo pubriquéi, en publicaciós galegas deiquí, algúns poemas referidos a Bóveda, a unha cubana da Cruña, etc., que non citei nunca e que quedan esquecidos. Gostaríame, eso sí, que pubricásedes o estudo que fixo Luz Pozo Garza, que a mín, aparte do agasallo que supón, paréceme un bon intento de facer unha cousa seria. Aledoume moito que se venda, aínda que sexa de a pouco, Comunicacións mesturadas. Preparo o segundo tomo que levaréi conmigo cando volte a esa. En canto ó libro sobre Maside teño moitas notas tomadas e refírense a Maside e tamén á nosa época compostelán. Vai ser encol do dibuxo social e grabados de Maside e ten de ser un traballo preliminar do gran libro que se faga mais tarde. Non teño mais que poñerme a escribilo defiñitivamente, prácticamente está feito.
Aledounos a todos moito o éxito da reedición do libro de narraciós en castelán de Dieste, é un grande libro. Leín as críticas do A.B.C., Informaciones, La Vanguardia, e as duas páxinas que lle adicáchedes en La Voz. Góstame moito que en xeral tivesen os críticos fixado a sua atención no aporte que Galicia fai á literatura española, o galeguismo que aportan obligados como están a escribir en castelán pra poder vivir do seu oficio de escritores.
O que me pon nunha situación difícil é Carballo Calero o ter aceptado vir no mes de Xulio. Trataréi de velo, mais non acudiréi a nengún dos actos que faga no Centro Galego, pois fai anos que non vou a ningún e nada me fará cambear. Por ahí debe de andar Castro Couso que non ten interés algún como dibuxante e pintor e que é un “servidor” de Valentín Fernández. A miña proposta de becas feita fai anos rematóu nesta que lla diron a un que non pode aproveitala.
A quen se ve moi mal é a Emilio Pita. Pergúntome polo seu libro e díxenlle que pensábades publicalo. ¿Por qué non o facedes?. É un libro pequeno e de un home como Pita a quen Galicia débelle moito polo seu traballo arreo encol déla. Ten unha arterioesclerosis moi avanzada.
Apertas pra os dous, Evelina e tí de Maruja e miñas:
Seoane

[Escrito a man na marxe superior dereita:] Montevideo, 1985-13º-Dpto. 68


1974-04-26
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 26/04/1974

Buenos Aires, 26 de Abril de 1974

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí tu carta del 16/IV, creo que se cruzó con una mía. Recibí el libro sobre cerámica los catálogos de Núñez, Ortiz y Pérez Bellas. De Valentín tuve noticias aparte de una carta que me envió con motivo del fallecimiento de mi madre, por una tarjeta y la revista de pesca que también me remitió. Espero contestarle uno de estos días. Me alegro que le hubiese gustado a Torrente mi “Figuración”, es un narrador cuya obra estimo, y, la última, es el intento técnico más importante en la novela española contemporánea, que lo pone a la par como creador de los novelistas latinoamericanos. A Alonso Montero le pedí que me enviase fotocopia de las notas que se refieren a mí de la revista Ser y no lo hizo, pídele que te las deje a ti y por favor sácalas tú en Sargadelos, porque no sé por qué me parece que se va a olvidar Me gustaría tenerlas, pues es recuerdo de mi época de abogado y de la confianza y cariño que sentía por mí alguna gente. A Dónega le contesté ayer tarde, en cuanto a la asamblea del Castro, pero tú conocías mi pensamiento sobre el acuerdo del año pasado.
Estos días encontré una carta de C[elso] E[milio] Ferreiro del 25/IV/55 en la que hace un gran elogio de mi Fardel de eisilado lo que prueba, por si me había yo olvidado, que mentía cuando escribió que no conocía las obras de Varela y mías al empezar él la poesía que le convirtió en el “novo Curros”, claro que por la música, la charanga de las consonantes, y diciéndolo quienes prescinden del aporte formal o informal que le debe el artista, el escritor o lo que sea, a su época. Guardo la carta esperando otras felonías superiores a la de El Faro de Vigo, que no tuvo demasiada importancia.
Aquí pasamos un otoño muy bueno, el verano en general también lo fue y aprovechamos su bondad para pintar el departamento y hacer algunos arreglos. Estoy, pues, sin hacer nada, con dos obreros en la casa que ocupan, a mí me lo parece, el espacio de un gremio.

Un agrazo grande de Maruja y mío para vosotros de

Seoane


1974-10-15
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974 en 15/10/1974

Buenos Aires, 15 de Outubro de 1974
Sr. D. Francisco Fernández Del Riego
Vigo

Meu querido amigo:

Recibín a tua do 29/IX. Comprendo o teu cansancio, fixeche en todos estes anos moito mais por Galicia do que ten feito posibremente calesquera outro da nosa xeneración. Pasou pra ti un cuarto de século arreo, os que veñen atopan moito feito e un día terán de che facer o homaxe que mereces. Pola miña parte estou canso e enmais síntome desilusionado. Lémbrome das cartas amargas de Maside, non as reléo, non quero releélas, paréceme que perdín a miña vida.
De Valentín [Paz Andrade] non sei nada, nin siquera a qué foi a Venezuela. Recibín dél unha tarxeta de saúdos dende Caracas. Tampouco sei nada do que pasou co outro Valentín e o Presidente do C. Galego en Galicia. Supoño que os terán agasallado como representantes da emigración sen se ter enterado do que verdadeiramente son. Pasou por ahí [Emiliano]Pita en non recibíu agasallo de ninguén. Martínez Risco e Naya parece ser que son os que estabelecen os valores galegos da emigración. O homaxe a Pita, o que mais agradecemos, él e nós os que ficamos en Buenos Aires, é a edición que vos lle facedes. O seu enderezo é rúa de Hipólito Irigoyen 3560-5º piso, Nº 17. Díxenlle por teléfono que pedías o enderezo pra lle remitir o libro e emocionóuse, non podía falar, está moi envellecido. O libro é o seu homaxe á gran cidade onde viviron, traballaron e morreron millóns de galegos que axudaron a facela. Onde morrerá él mesmo e cecáis nós. E, a traveso dese libro, o noso homaxe. Agradecémoscho todos os que aquí vivimos. El chegóu de cuasi neno e toda a sua vida soñou con Galicia. Mais ¿pra qué che digo todo esto? ti o sabes e o comprendes. Quen non pode entendelo, pois pra eso ten de sentir amor e ter unha moral, é o noso novo poeta de Celanova que ahí está en Madrid meténdose en pubricacións diversas cos emigrantes, sin ter mais resposta que a de un semanario de eiquí.
Non escribo mais, tiñan de ser duas liñas co enderezo de Pita e póñome a queixarme, que é outro síntoma de desilusión. Escríbeme cando poidas. Recibide Evelina e tí a aperta amiga de Maruja e miña:
Seoane
[Escrito a man na marxe inferior dereita:] Montevideo, 1985-13º-Dto. 68


1978-11-28
Carta de Pilares a Luís e Maruxa Seoane. 1978
Ver [Carta manuscrita co membrete:] Manuel Pilares.

Transcripción da Carta de Pilares a Luís e Maruxa Seoane. 1978 en 28/11/1978

Madrid, 28 de noviembre del 78

Para Maruja y Luis Seoane
Buenos Aires

También fue una dolorosa y cruel sorpresa para nosotros, para cuantos tuvimos la suerte de conocerle. La noticia nos la dieron, a primeras horas del sábado, Inesita y Marcial...
Vosotros sabéis que, últimamente, ese gran hombre que era Lorenzo Varela solía beber bastante, aunque nadie le podía acusar de borracho. Yo, la última vez que lo vi fue en Sargadelos. Observé que, al igual que en ocasiones anteriores, parecía estar muy lejos de sí mismo, como si quisiera verse libre de los reproches que su inteligencia y su sentido mítico pudieran hacerle, como si pretendiera juzgarse con la liberalidad que suele dar la distancia, como si hubiera renunciado a regresar de un exilio aún más duro que el político y el sentimental. Y como si a pesar de lo claro de tus razones y lo equilibrado de su cerebro tuviera un supremo desdén para cuanto le obligara a trabajar. Era capaz de realizar grandes obras. Y como lo sabía, las daba por echar . Por eso, cuando me dijeron que atribuía a un catarro, a una gripe el cansancio físico que le obligó a consultar a Caldar sobre sus sofocos –y contra el diagnóstico de Caldar– renunció a dudar de la fortaleza de su corazón, y se negó a ser tratado del corazón; comprendí, disculpé y perdoné su última noche...
¡Querida Marujina, querido Luis! Vuestro amigo y hermano en tantísimas penas y alegrías, pasó esa noche sentado en un sillón, sin querer acostarse, mirándose desde todos sus años y todos sus pensamientos y todos sus sueños, escuchando los tenues, los lentos, los últimos latidos de su corazón. Su esposa había luchado por hospitalizarle. Pero él, él ¿cómo podía desconfiar de un corazón que siempre le había servido con tanta fidelidad? Y fue al amanecer cuando cedió, cuando el cerebro le dictó que pidiera una ambulancia. Y en la ambulancia falleció. Hubo que hacerle la autopsia. Fui a verle al depósito, en el siniestro caserón de las cercanías de Atocha, el domingo por la mañana. Allí estaba la dulce y bella Inesita, y un hijo de Marica...
El lunes, hacia las dos, le enterraron. No pude ir. Pilar me contó que estaban los amigos comunes, que Díaz Pardo –llegado en avión– compró una cámara para hacerle fotos... Todo muy triste, muy penosísimo...
Os escribo así porque pienso que es imposible que pueda causaros más dolor del que tenéis. Y porque temo que el veneno de la literatura pueda amargaros más. No he visto desde hace días a los Marciales. No quiero salir. No puedo borrar de mis pensamientos a ese hombre sentado en la última noche de su vida, y me lo imagino rebobinando sus recuerdos, en los que, sin duda alguna, vosotros ocupabais un preferente lugar, en los que tantos caminos, peripecias, estancia y huidas tuvieron señales indelebles de poemas, conversaciones, copas.
Por lo poco que le he podido tratar y por lo mucho que vosotros le habéis tenido, siento lo terrible que será vuestra pena. Porque la mía es y será profunda.
Perdonadme ahora. Sabéis que en la antigüedad se solía castigar ferozmente a los mensajeros que traían malas noticias. Yo he querido, egoístamente, cobardemente, llegar a vosotros después del telegrama fatal, de ese telegrama que nadie quería firmar jamás.
Es tarde, muy tarde, muy noche. Y estoy sentado en otro sillón, oyendo como late mi vivo corazón, en redoble por Lorenzo, por todos. Y estoy temiendo que vuestro perdón venga con lágrimas por mí. Porque ni las merezco, ni las quiero, aunque también las necesito, Marujina, Luis, hermanos del camino y de la posada

Abrazos.

Manuel Pilares

[Anexo.]

Entierro del poeta gallego Lorenzo Varela
Los restos mortales del poeta y crítico Lorenzo Varela, fallecido el pasado sábado en Madrid a consecuencia de un infarto de miocardio, recibieron ayer sepultura. El gran poeta gallego había regresado del exilio hace tres años. Celso Emilio Ferreiro y Varela eran las dos figuras cumbres de la poesía gallega contemporánea. Lorenzo Varela nació en La Habana, en enero de 1915. Estudió bachillerato en Lugo y luego vino a Madrid, donde se incorporó al movimiento de innovación poética y político de los primeros años de la República. Colaboró en la revista Pan, en el diario El Sol. Trabajó en Misiones Pedagógicas con Luis Cernuda y Antonio Sánchez Barbudo. Durante la guerra civil fue redactor-jefe de Claridad, órgano de las Juventudes Socialistas, y colaboró en la fundación de la revista Hora de España. Durante el exilio en México, y luego en Argentina, creó revistas y editoriales. Entre sus obras más importantes cabe señalar Torres de amor, Lonxe y Canción a Picasso. Fue un agudo crítico de arte en el periódico La Razón, de Buenos Aires. Con el gran pintor Luis Seoane crearon un grupo poético-político que influyó decisivamente en las nuevas generaciones gallegas.
El País, 28-XI-78


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoDieste, RafaelVarela, LorenzoPicasso, PabloMaside, CarlosGarcía-Sabell, DomingoLaxeiro, Paz-Andrade, ValentínColmeiro, ManuelPiñeiro, RamónHervella, EvelinaArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoScheimberg, SimónCastelao, Otero Pedrayo, RamónFalcini, LuísAlberti, RafaelGoya, Francisco deBlanco Amor, EduardoFole, ÁnxelSofovich, BernardoDíaz, XoséGerstein, MarikaLedo, XohánNúñez Búa, XoséMiró, JoanBurd, LipaCarballo Calero, RicardoOtero Espasandín, XoséValle-Inclán, Ramón MaríaIglesia Alvariño, AquilinoCabanillas, RamónFrontini, NorbertoUnamuno, Miguel deBurd, EstherMuñoz Manzano, CarmenBaltar Domínguez, AntonioSouto, ArturoCunqueiro, ÁlvaroGil Varela, ÁlvaroDíaz Arias de Castro, CamiloPrada, RodolfoTorrallardona, CarlosKlee, PaulEiroa, José GabrielVelázquez, Diego Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artes visuaisliteraturaespazos artísticosemigraciónmigraciónsasuntos particularesmedios de comunicaciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneprensa escritapolíticaA nova Sargadeloshistoriaartes escénicasGalería BoninoradiocinepremiosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaexilioLibro de TapasCírculo de las Artes de LugoÁlbum de GaliciaFardel d’eisiladoXosé EiroaExposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín FierroCatro poemas para catro gravadosExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Teatro Municipal General San Martín. Bos AiresHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoBienal de VeneciaEudebaExposición de Luis Seoane. Madrid. 1970BauhausExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Galería Sargadelos de BarcelonapoesíaTres hojas de ruda y un ajo verdeLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilLonxeLuís Seoane. GravadosdadaísmoExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Ediciós do CastroHomenaje a la Torre de HérculesPrecursores e novosComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aires

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0