| 1974-11-15 |
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Ver Carta mecanografiada (tinta laranxa), unha folla, coa que se conserva o sobre (franqueo de España de Barcelona dirixido a «Dr. Luis Tobío, calle Bonetero no. 5, Madrid»; no reverso, membrete impreso «Universidad Autónoma de Barcelona, Facultad de Ciencias Económicas, Departamento de Sociología, Bellaterra» e «Dr. C. Rama»). Data «Barcelona, noviembre 15 de 1974». Encabezamento «Querido Luis». Sinatura autógrafa e enderezo ao pé (Provenza 242). Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío consultando sobre o pasaporte do seu irmán Ángel, 15 de novembro de 1974 en 15/11/1974
Barcelona, noviembre 15 de 1974
Querido Luis:
Estamos de vuelta en Barcelona desde hace dos semanas, y después de una ausencia de dos meses de viaje por América. Yo estuve en Argentina, Venezuela y México viendo separadamente a mi dispersa familia, y espero reencontrarlos a fin de año porque Ruth con su nuevo esposo e hijo, lo mismo que mi hermano Angel y su segunda esposa (que uds. creo que no conocen) vienen a pasar las fiestas en Europa.
Maravillas de monedas duras irrigadas por el petróleo tanto en Venezuela como en México.
Te quiero consultar sobre un problema que se le ha planteado a Angel. Resulta que su pasaporte aunque estaba dentro de la fecha de validez había terminado sus hojas, pues naturalmente en los diez años de duración que tienen esos documentos en el Uruguay ha viajado mucho. Concurrió entonces a la embajada uruguaya en Caracas y allí, previa consulta con el Ministerio del Interior en Montevideo, le contestaron que no le daban más hojas ni nuevo pasaporte. En una "entrevista" que tuvo con el Agregado Militar, que es el verdadero mandamás de la oficina, este lo trató de subversivo, etc. El pobre todo lo que ha hecho es hacer unos escritos y discursos pidiendo por la libertad de amigos presos como Onetti, Quijano, etc. Se enfrenta entonces a la posibilidad de quedar indocumentado, y hemos pensado en la solución de la doble nacionalidad. Tenemos ya la partida de nuestro padre y la suya, legalizada esta última en el consulado español en Montevideo.
Te consulto sobre los pasos que debe dar. Pienso que hay una legalización de RR EE de Madrid (?) de la partida de nacimiento, y me dicen que debe asumir la calidad de "oriundo" ante un Juez Municipal que puede ser en Barcelona. Necesita más papeles? Se le otorga el pasaporte español ipso facto? Pienso que a la fecha tu eres ya ducho en estas cosas.
Perdona la molestia, pero te agradecería si me contestaras a vuelta de correo por si debo correr algún trámite antes de su llegada en diciembre. Te agrego mi nueva dirección, que es en el mismo edificio.
Cariños a tu mujer y a los chicos y para tí un abrazo, al que se unen Judith y Rodrigo; Tu amigo
[sinatura: Carlos]
Provenza 242, sobreático 1, tel. 2549925
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| 1974-11-19 |
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Ver Carta mecanografiada, copia en papel carbón, unha folla. Data «Madrid 19 de noviembre de 1974». Encabezamento «Querido Carlos». Sinatura manuscrita («Luis»). Remitente: Lois Tobío; destinatario: Carlos M. Rama.
Transcripción da Carta de Lois Tobío a Carlos M. Rama sobre a recuperación da nacionalidade española de Ángel, 19 de novembro de 1974 en 19/11/1974
Madrid 19 de noviembre de 1974
Querido Carlos: Contesto tu carta a vuelta de correo. Con la certificación de vuestro padre y la de Angel, que ha de ser legalizada por mí (!) y que me podeis enviar (en forma bien segura), podéis solicitar, en efecto la "recuperación" de la nacionalidad española alegando que hasta los 21 años (edad para la opción según la ley española) era ciudadano español como hijo de español. El ideal seria que en la partida de nacimiento de Angel se dijera que vuestro padre era español o que se hubiese inscrito en el Consulado de España como tal, y mejor que se le hubiese ocurrido inscribir el nacimiento del hijo en el Consulado de España. De todos modos la cosa no debe presentar mayores dificultades.
La solicitud debe hacerse por comparecencia personal de Angel ante cualquier juzgado municipal, por ejemplo cualquiera de los de Barcelona. Por las dudas haceos orientar y acompañar por un abogado amigo por si se presentara cualquier tropiezo, que no creo. Habrá de manifestar que desea recobrar (insistí) la ciudadania española que poseia como hijo de español, hasta los 21 años.
Por qué no animas a Angel y esposa y Ruth y los suyos a que se den una vuelta por Madrid? Nos podríais darnos mayor alegría.
Un abrazo, a todos a todos
[sinatura manuscrita: Luis]
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| 1974-12-31 |
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Ver Carta mecanografiada (tinta laranxa/violeta), unha folla, con anotacións manuscritas marxinais. Data «Barcelona, diciembre 31 de 1974». Encabezamento «Querido Luis». Sinatura autógrafa e enderezo ao pé (Provenza 242). Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío sobre a nacionalización de Ángel e o seu «Gondomar» en Sargadelos, 31 de decembro de 1974 en 31/12/1974
Barcelona, diciembre 31 de 1974
Querido Luis:
En este día final del 74 pensamos en Ustedes, como en otros muchos y queridos amigos desdichadamente lejanos. Esperemos que en el 75 podamos encontrarnos a menudo, sea en esa o en la Ciudad Condal.
Aquí hemos tenido la felicidad de convivir un mes casi con Ruth, su marido y nuestro nieto, pero ellos —que llevan la presente— ya se van para México de nuevo.
Angel estuvo una semana con su actual esposa Marta, y antes pasó por Madrid. Volverá acá dentro de 15 días para su nacionalización, y después te visitará ya de vuelta a Venezuela pues también pasó por Madrid. Parece que con eso del aeropuerto, se cumple aquello de "de Madrid al cielo". Bellezas de la centralización que diríamos los coruño-catalanes...
Ruth te contará algunas de las razones por las cuales nos urge la nacionalización, aparte de la que te apuntaba del caso concreto de mi hermano. En mi caso me preocupa que pueda perjudicar a mi hijo que termina de cumplir 18 años y que no quisiera que por mi culpa fuera a los cuarteles, cuando siendo uruguayo está eximido de eso. ¿Es automática la nacionalidad española para él, o debe hacer una declaración en la fecha que corresponda a su parecer? El tiene la ciudadanía uruguaya, incluso con credencial cívica. Si necesita tener mayoría de edad civil, yo podría habilitarle por medio de mi escribano en Mont(evideo). En las partidas que te adjunto, que fueron expedidas por el Consulado en Montevideo hay errores y contradicciones que es posible que sean de copia, o tal vez resultado de dos inscripciones diferentes hechas por mi padre, porque tienen datos que no corresponden a la partida expedida por el Registro Civil Uruguayo. Por ej. en esta no consta la fecha y lugar de nacimiento de mis padres, ni la de su matrimonio.
Quisiera saber si estos documentos son los que se necesitan para la nacionalización y si fuera así que te sirvas hacerme el trámite en el Ministerio y me las expedas certificadas. Salvo tu mejor opinión, los errores o contradicciones nos obligan a presentarnos separadamente. Enviar ambas al Uruguay para ponerlas de acuerdo sería el cuento de nunca acabar, y además (y afortunadamente) España no es Alemania.
He visto en la sucursal de Sargadelos en Barcelona (Provenza y Rambla de Cataluña) tu libro sobre Gondomar. Albricias. Impresiona el tamaño. A mí no me ha contestado tu amigo Fernández del Riego sobre mi propuesta. Veré de escribirle de nuevo.
Ahora trabajo en una dificil traducción del italiano, prometiéndome —en lo posible— no reincidir con traducciones. Avanzo con mi historia de América Latina y la semana que viene corrijo pruebas de mi libro sobre el Uruguay.
Muchos cariños a tu mujer y los chicos, en nombre de nosotros tres, en la espera de veros pronto, y en especial de tu amigo que bien te quiere
[sinatura: Carlos]
nueva dirección: Provenza 242, sobreático 1, teléfono 2549925
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| 1975-05-15 |
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Ver Carta mecanografiada (tinta laranxa), unha folla, coa que se conserva anexo un recorte de tres páxinas dunha publicación xurídica (resolución da Dirección General de los Registros y del Notariado sobre renuncia á nacionalidade española, núm. 1.021, Madrid 12 de abril de 1975). Data «Barcelona, mayo 15 de 1975». Encabezamento «Querido Luis». Sinatura autógrafa. Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío sobre a autorización do seu libro e a cidadanía de Rodrigo, 15 de maio de 1975 (con recorte xurídico anexo) en 15/05/1975
Barcelona, mayo 15 de 1975
Querido Luis:
Estando en Francia para dictar un cursillo sobre América del Sur les hice en marzo una postal, desde Toulouse (si no me equivoco). Esto ya respondía a una tuya, así que estoy falto de noticias de Uds.
Yo tuve ayer una que me apresuro a comunicarte, pues como amigo te alegrarás de ella. La censura me ha aprobado mi libro La crisis para imprimirlo en España. Era la sexta vez que se solicitaba a lo largo de once años... Se han cargado el capítulo final (de 1942 a 1960), pero no me tocan nada de lo que importa y era mi tésis original. Lo haría de nuevo FCE, que ahora tiene —como sabes— casa editora en esa ciudad. Ya estoy corrigiendo por milésima vez la última edición.
Ahora ha salido un decreto por el que nombrarían catedráticos por decreto, entre ellos los "cerebros recobrados", etc. No creo que este ministerio, pero con un poco de gallega paciencia, todavía terminaré en numerario, lo cual es ya para un "español" un destino alimenticio.
La familia bien, Rodrigo bastante desilusionado por la marcha de su primer curso universitario (tres meses de huelga...) y Judith corrigiendo estilo en algunas ediciones catalanas, lo cual le entretiene.
Todavía no me he presentado al juez municipal para "recobrar" mi española ciudadanía por el asunto de Rodrigo. Resulta que, según me explica el escribano que lleva mis asuntos en Montevideo, la declaración de emancipación solamente se puede hacer en forma personal, y no por poder. En otras palabras tendría que ir a Montevideo para hacerlo, y esto me vuelve a fojas 1.
He estado pensando —y quiero tu parecer— en lo siguiente. Como recordarás en Uruguay se llega a la ciudadanía a los 18 años y Rodrigo, que ya los tiene, está inscripto en el Registro Electoral y tiene su credencial cívica. Esto supone que ha elegido ya ciudadanía, y no hay razón para esperar a los 21 años, que si bien es cierto que es la fecha española no coincide con la uruguaya, y donde además para optar la española tendría que expresamente renunciar a la ciudadanía uruguaya. Tu dirás. Si fuera cierto mi planteo no habría problema y podría mañana optar por la ciudadanía española, sin riesgos "militares" para su hijo.
Habrás visto que en Zurbano 46 ha abierto Sargadelos una galería. La atiende una simpatiquísima amiga Inés Canosa. Dale mis saludos cuando la veas, y dile se le extraña en Barcelona.
Del Uruguay nos llegan noticias tristísimas sobre presos —ya hay más de 6500— torturados, despedidos, exiliados, y una miseria general pavorosa. Nosotros seguimos sin alquilar nuestra casa.
Cuéntame de Uds. y de tí, y no dejes de darme noticias.
Esperando tus letras, recibe un cariñoso saludo para toda la familia de nosotros todos, y para tí un abrazo de tu amigo
[sinatura: Carlos]
[Recorte anexo: «RENUNCIA A LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA» — Resolución da Dirección General de los Registros y del Notariado no expediente sobre opción á nacionalidade venezolana e renuncia á española promovido por don Rubén Vázquez del Valle (Gijón); Madrid, 12 de abril de 1975; núm. 1.021.]
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| 1975-06-08 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla. Data «Barcelona, junio 8 de 1975». Encabezamento «querido Luis». Sinatura autógrafa e posdata. Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío sobre a acta de nacionalidade e os seus plans de verán, 8 de xuño de 1975 en 08/06/1975
Barcelona, junio 8 de 1975
querido Luis:
Dos líneas para acusar recibo de la tuya de fecha 7 de julio ppdo. Sobre el acta de nacionalidad, etc. se levantó el mismo día que me entregaron el recaudo. Es el juez municipal quién la despacha directamente a Madrid el acta, y la gestión era solamente a los efectos de urgirla.
Veré como tu dices de buscar aquí una gestoría, pero de todas maneras ya no me preocupa porque con el papelín que me dieron ya resolví algunos problemas administrativos.
¿Viajas a Galicia? Yo pensaba hacerlo, pero nos iremos con Judith a México a ver la hija y el nieto, aunque con el pretexto de unos cursos de verano por un par de meses. Queda Rodrigo que tiene que rendir exámenes, y espero que subsista a pesar de la soledad.
Les deseo entonces buenas vacaciones, y para tí y familia un cariñoso recuerdo de tu amigo
[sinatura: Carlos]
PD: No sabemos si saldremos por Madrid o Paris, pero estando vosotros ausentes creo que ganan los franceses.
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| 1975-06-16 |
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Ver Carta mecanografiada, copia en papel carbón, dúas follas escritas a unha cara (mostran o reverso transparentado), coa que se conserva unha nota co texto dunha sentenza. Data «Madrid 16 de junio de 1975». Encabezamento «Querido Carlos». Remitente: Lois Tobío; destinatario: Carlos M. Rama.
Transcripción da Carta de Lois Tobío a Carlos M. Rama sobre a cidadanía de Rodrigo e a exposición de cultura galega en Sargadelos, 16 de xuño de 1975 en 16/06/1975
Madrid 16 de junio de 1975
Querido Carlos: Recibí tu carta de hace un mes. Y también la terjeta desde Toulouse. Te felicito por la autorización obtenida para que salga tu libro. En realidad era natural pues como verás se publican hoy en España cosas bastante más "pecaminosas". De todos modos es una lástima que se haya tenido que suprimir el ultimo capitulo.
En cuanto a tu pregunta sobre Rodrigo y su emancipación, creo, como tú, que el hecho de haber alcanzado la mayoria de edad según la let uruguaya y tener todos sus documentos en regla a ese respecto, evita cualquier riesgo de que el recobramiento de ciudadania española por ti pueda arrastrarle. De este parecer son otros amigos juristas con quienes he hablado. A este respecto puedo señalarte una sentencia del 6 de febrero de 1960 (Repertorio Jurisprudencia 1218) que dice que la nacionalidad que tenga u obtenga el padre no influye ni atañe al hijo mayor de edad y no puee hacer cambiar la de éste la que tuviese quien la adoptase.
Las noticias que tengo de U. coinciden con las tuyas. Tengo la impresión de que a algunos paises, como a ciertas personas, les dan de vez en cuando ramalazos de locura, que luego remiten por algún tiempo. Pero nunca puede estarse seguro de que no se reanudarán. El país del que menos hubiera pensado que podía sucederle eso era U. Pero cuando se piensa en las guerras civiles de hace tres cuartos de siglo y lo de la "tierra purpúrea", las cosas se van aclarando más.
Estuve en "Sargadelos" que es una galeria muy hermosa, pero no vi a tu amiga. Se hizo una exposición antológica de la cultura gallega, muy interesante, y se dieron varias conferencias, muy interesantes también.
Recibid todos nuestros más cordiales abrazos.
[Nota anexa] «La nacionalidad que tenga u obtenga el padre no influye ni atañe al hijo mayor de edad y no puede hacer cambiar la de éste la que tuviese quien la adoptase» (S. 6 de febrero 1960. Repertorio Jurispruedencia 1218).
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| 1975-06-23 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla. Data «Barcelona, junio 23 de 1975». Encabezamento «Querido Luis». Sinatura autógrafa. Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío anunciando a recuperación da nacionalidade española, 23 de xuño de 1975 en 23/06/1975
Barcelona, junio 23 de 1975
Querido Luis:
Gracias por tu carta del 16 del cte. aconsejándome en los asuntos de la nacionalización. Como coincide tu criterio con la más elemental equidad, hoy mismo hice la famosa declaración de recuperación de nacionalidad, y ahora somos compatriotas... sin perjuicio de las elementales diferencias que hay entre Lugo y La Coruña...
Tengo cierta urgencia en obtener mi documento de identidad y también pasaporte y el juez municipal que me atendió (catalán por más señas) me previno que en el Registro Civil Central del Ministerio de Justicia de Madrid podían tardar tanto una semana como 3 meses... Mi asunto es el más simple porque ya estoy debidamente inscripto en el Consulado de Montevideo desde noviembre del año pasado, pero sin caer en prejuicios catalanes, parece sensato recurrir a una gestoría, institución cuya existencia desconocía, pero que parece presidir la vida administrativa del reino.
No conozco ninguna en Madrid especializada en estas gestiones, y te quisiera rogar que me pusieras en mano de la que entiendas mejor, a cuyo objeto te agrego fotocopia del recaudo que me han dado. Necesitaría —según me explican— dos partidas literales de la inscripción de nacimiento, una de ellas para el D.N.I.
Tu sabiendo lo que sabes del Uruguay me comprendes.
Te mandaré un hermoso artículo que publicó en México el boliviano Zavaleta Mercado, que era corresponsal en "Marcha" y que se intitula: "Uruguay: de Suiza a Irlanda", en que justifica su analogía con la famosa migración irlandesa de 1847. El censo ha probado que se fueron del país en los últimos meses 300.000 adultos...
Judith le está escribiendo a María del Carmen, y le cuenta que estamos considerando nuestro traslado a Vallvidrera. Desdichadamente los barceloneses tienen la intención de suicidarse por polución, pero hemos apreciado que allí en la montaña todavía se puede respirar. A ella iremos, y esperamos verles. Ya les daremos la dirección, pero entretanto pueden escribirnos a la actual.
Siempre lamentamos la distancia que hay entre estas ciudades que nos impide frecuentarnos como en Pocitos. Un abrazo a todos y en especial a tí de tu amigo
[sinatura: Carlos]
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| 1975-07-07 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla. Data «Madrid 7 de julio de 1975». Encabezamento «Querido Carlos». Remitente: Lois Tobío; destinatario: Carlos M. Rama. Anexos: certificación do Rexistro Civil do Xulgado Municipal nº 14 de Barcelona acreditando a declaración de recuperación da nacionalidade española de Carlos Manuel Rama y Facal (23-6-1975) e nota manuscrita de Tobío.
Transcripción da Carta de Lois Tobío a Carlos M. Rama sobre a inscrición da recuperación da nacionalidade, 7 de xullo de 1975 en 07/07/1975
Madrid 7 de julio de 1975
Querido Carlos: Respondo a tu carta del 23-6. Conviene que obtengas copia del acta de recuperación de la nacionalidad, renuncia a la anterior etc. y me la mandes para inscribirla en el Registro Civil Central. Lo que me enviaste es sólo un resguardo de haber formulado la declaración.
La obtención de documentos oficiales suele encomendarse a gestorías para no perder tiempo en esos trámites. Pero debes hacerlo ahí, en una gestoría de ahí que tendrá aquí sus corresponsales a tales efectos. La obtención de las dos certificaciones literales de la inscripción de nacimiento es cosa fácil. Yo te las puedo obtener si me das los datos (fechas especialmente). Te advierto sin embargo que no estaré en Madrid en la segunda quincena de julio.
Mª del Carmen recibió la carta de Judith, extensa e interesante por las cosas que cuenta. También Constanza recibió la carta de Rodrigo. Estos días anduvo atareada con los exámenes que fueron muchos porque hace dos facultades a la vez.
Hasta pronto y un abrazo de todos.
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| 1976-02-13 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla. Data «Madrid 13 de febrero de 1976». Encabezamento «Querido Carlos». Remitente: Lois Tobío; destinatario: Carlos M. Rama. Anexos: folla de instrucións «Petición de certificaciones por correo» e certificación literal do acta de nacemento de Mercedes Rosa Pimas Masllorens (Montevideo).
Transcripción da Carta de Lois Tobío a Carlos M. Rama coa devolución do certificado de nacemento legalizado, 13 de febreiro de 1976 en 13/02/1976
Madrid 13 de febrero de 1976
Querido Carlos: Recibo tu carta que contesto brevemente y a toda prisa por la urgencia que me dices que tiene tu amiga del certificado de su nacimiento que te devuelvo adjunto y legalizado. Se hizo sin derechos porque tengo facultad para hacerlo así.
Lo que me dices de Uruguay asombra. Todo juicio o pre-juicio histórico racional es inválido. Hace diez años yo no hubiera creído lo que está pasando. Los esquemas racionales para el futuro no valen. Apenas para el presente o el futuro más inmediato, todo lo más. Será interesante hacer un día una apreciación a posteriori de estas cosas desconcertantes.
Nada más por hoy. Abrazos de todos a todos.
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| 1976-02-18 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla, con posdata. Data «Barcelona, febrero 18 de 1976». Encabezamento «Querido Luis». Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío. Anexo: nota manuscrita (asinada Katy, 26-2-76) sobre o trámite das partidas no Rexistro Civil Central.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío sobre a legalización dun documento a través do Ministerio de Xustiza, 18 de febreiro de 1976 en 18/02/1976
Barcelona, febrero 18 de 1976
Querido Luis: De acuerdo a tu sugerencia hemos hecho en la tarde la consulta del asunto de la legalización con el Juzgado Municipal, y de la misma resulta que debe pasar por el Ministerio de Justicia.
Por teléfono no estimé prudente señalarte que esta persona amiga nuestra está actualmente en Suecia, (protegida por el gobierno de Estocolmo) y vendría especialmente para hacer su opción de nacionalidad. En otras palabras que no la puedo exponer a un fracaso, ni a un retardo.
Te rogaría entonces -porque confío más en ti que en cualquier patán gestor, que me perfeccionaras el documento haciéndolo pasar por el ministerio de Justicia y hecho me lo devuelvas a mi domicilio en forma urgente. Ya me dirás cuanto importe para remitirte el talón.
Te vuelvo a señalar que hasta sus Majestades visitan Barcelona, así que no vemos porque faltan los Tobío-Soler por estas latitudes.
Cariños de todos nosotros para Uds. y un abrazo de tu amigo
Carlos
PD: En el último número de "Triunfo" y también en "Cambio 16" salen algunas cosas sobre el Uruguay que, desdichadamente, son verídicas.
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| 1978-11-04 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla, co enderezo e teléfono ao pé. Data «Barcelona, noviembre 4 de 1978». Encabezamento «Querido Luis». Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío. Anexo: lámina en cor (reprodución de «As sete herbas» de Sakai Hôitsu; tarxeta de UNICEF).
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío sobre o expediente de matrimonio e a situación dos uruguaios en España, 4 de novembro de 1978 en 04/11/1978
Barcelona, noviembre 4 de 1978
Querido Luis: Hace tiempo que no tenemos noticias mutuas. Nosotros estamos bien, después de unas largas vacaciones pasadas en México viendo a nuestra hija, y ante todo un mes y medio de trabajo en Estados Unidos dando clases en Middlebury College. Ahora Rodrigo termina su carrera de psicología, yo escribo incesantemente y Judith nos ayuda. Pasamos por Madrid a la carrera por el cambio de aviones en Barajas, pero sin tiempo de llamarlos. Esperamos siempre veros en casa, pero parece que Uds. le temen a Catalunya (ya no se dice Cataluña...)
Te pido ayuda en lo siguiente. Recordarás que estoy en concubinato con mi mujer, a pesar de los 35 años de matrimonio, los hijos y los nietos. Empecé hace años el trámite, y en junio pasado antes de salir de viaje hicimos una audiencia en el Juzgado Municipal de Barcelona donde con dos testigos hábiles tuvimos que jurar que antes de nuestros esponsales, o a su fecha, no éramos cura y monja... Así es España, y de todo esto quedará constancia! El Juzgado tardó dos meses en enviar el expediente a Madrid, exactamente el 3 de agosto, y ahora me dicen que esa villa y corte puede durar la eternidad.
Entretanto habrás visto la inicua acometida que nos hace Martín Villa. Mi mujer y mi hijo que tienen papeles uruguayos tienen que ir cada tres meses a la comisaría del barrio como si fueran delincuentes, y de mala manera les prorrogan el plazo de permanencia, pues a pesar de los cinco años que llevamos aquí nada hay todavía de residencia. Al tiempo se les vencen sus pasaportes dentro de pocos meses, y como de gallegos es ser precavidos, yo quiero apurar esto de la conversión del concubinato en matrimonio y por lo menos asegurarle a Judith tranquilidad.
En una palabra te rogaría, tu que conoces el métier, que me ayudaras a mover ese expediente para que lo envíen de vuelta debidamente resuelto. Si es necesario algún gasto extraordinario lo haces y me lo dices, que esto nos urge.
De que dejaré constancia de estas malandanzas lo digo porque lo cuento en mi libro España, crónica entrañable (mi diario en España desde 1973) y que ahora me está imprimiendo Grijalbo, y también por eso me urge porque no sería difícil que los covachuelistas estos se vengaran de mi, parándome todavía más el expediente al comentarse el asunto.
Cuéntame de Uds. y de los chicos. Imagino que habréis ido a la exposición Torres García. Nos dicen lo que le pasó al pobre Yepes. A la hija y su marido les va bien con la cerámica y tienen un negocio en puerta Ferrisa, aparte de vender en Ibiza todos los veranos. En Paseo Colón vive Horacio.
Del Uruguay no te quiero ni hablar. Se ha convertido de la perfecta democracia en el mejor campo de concentración del mundo.
Un abrazo para todos en nombre nuestro
Carlos
Monte de Orsá 7, 1o.2da.
Barcelona 17
teléfono 2124887
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| 1978-11-09 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla (dúas caras). Data «9 de noviembre de 1978». Encabezamento «Querido Carlos». Remitente: Lois Tobío; destinatario: Carlos M. Rama.
Transcripción da Carta de Lois Tobío a Carlos M. Rama sobre as xestións para axilizar o expediente de matrimonio, 9 de novembro de 1978 en 09/11/1978
9 de noviembre de 1978
Querido Carlos: Recibí tu carta. Hablé enseguida con un amigo mío, juez jubilado. Me dijo que esos expedientes van a la Dirección de los Registros donde llegan a diario muchos papeles de esos y su resolución, en efecto, se demora. Irá allá para tratar de acelerar el trámite pero necesita una ficha completa para localizar el expediente. Mándame una nota con todos los datos, nombres, fechas, diligencias realizadas y, si lo tiene, número del expediente; y juzgado ante el que se inició etc.
No sé si hubiera sido mejor que hubieseis celebrado nuevo matrimonio en España como nosotros hicimos en Uruguay, donde las autoridades no nos reconocían el civil celebrado en España durante la guerra, -violando así la norma "locus (et tempus) regit actum"- porque Franco había anulado. Los hijos quedaban legitimados por subsiguiente matrimonio y a nosotros se nos daba un pito que fuesen considerados legítimos o legitimados. Luego los españoles reconocieron al cabo la validez de nuestro matrimonio inicial y, de esta suerte, estamos casados dos veces -y tenemos dos libros de familia, qué te crees?- o sea atados y bien atados.
Todo esto como ves es de una comicidad supina aunque pueda acarrear trastornos. Por otra parte, aunque desconozco las últimas disposiciones del Villar Mir ese, se podría obtener la ciudadanía española con dos años de residencia siendo latinoamericano. Supongo que habrás estudiado todas las posibilidades con algún buen abogado amigo.
No me extraña la actitud del susodicho porque se crió y amamantó a pechos del franquismo. Esta gente sigue siendo fascista porque ello imprime carácter y no es fácil desprenderse de esa piel. Cabrita que tira al monte. No hay que hacerse ilusiones, vivimos de prestado y en precario en esta singular democracia que nos ha caído. No hay razón ni justicia ni derechos humanos. Y los señores terroristas les ofrecen una excelente coartada para sus arbitrariedades. Vete tú a saber quienes son esos terroristas.
De otras cosas escribe María del Carmen a Judith. De Uruguay sabemos muy poco y ello triste. Sólo que Garrido sigue muy bien pese a sus largos años. Una pena que no se hubiese venido.
Espero tu carta con los datos. Abrazos para todos vosotros
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| 1978-11-13 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla, cunha nota (1) ao pé. Data «Barcelona (Vallvidrera), noviembre 13 de 1978». Encabezamento «Querido Luis». Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío cos datos do expediente de matrimonio, 13 de novembro de 1978 en 13/11/1978
Barcelona (Vallvidrera), noviembre 13 de 1978
Querido Luis: En la fecha recibo tu cariñosa de fecha 9 y Judith la suya de María del Carmen. Muchas gracias por ellas. Ya contestará por su parte Judith.
Por mi parte me apresuro a contestarte para darte los pocos datos que tengo sobre el proceso kafkiano en que estoy metido: Con fecha junio de 1978 hicimos ante el Juzgado Municipal de Barcelona las declaraciones correspondientes, junto a nuestros testigos, y el expediente fue remitido en agosto de este mismo año. No tiene número ni otra referencia que la de los nombres... Comprendo que lo difícil y urgente será individualizarlo, para urgir enseguida su resolución. Queda en tus manos.
Sobre segundo matrimonio la diferencia con vuestro caso es que el segundo lo hicisteis en Uruguay, país con una legislación moderna, pero casarse por la ley española parece atroz (especialmente para las mujeres), y ahora que declaré mi matrimonio en el extranjero corro el peligro de bigamia.
Vuestra solución yo la aconsejé cuando era abogado asimismo en Montevideo, y es irreprochable, porque al tiempo de casaros no existía legalmente vuestra primera unión.
En cuanto a la ciudadanía española vía residencia desde 1974 es imposible porque no dan la residencia. Judith y Rodrigo desde esa fecha tienen "permanencia" de tres meses, y ahora de un año, que debe ser renovada mediante nuevo trámite.
Habrás visto en "El País" del domingo que siguen las expulsiones. Ahora de un arquitecto argentino.
El gesto de Uds. es el que corresponde, y se ajusta a vuestra calidad de gentes cabales, pero nos duele el silencio de muchos españoles que estuvieron en América, y que ahora podrían parar a Martín Villa.
Tu observación sobre los fines de este Sr. es lógica porque si ha comprado un ordenador de cinco mil millones de pesetas, no debe ser solamente para poner a cien mil hispanoamericanos... Ahí terminarán por estar todos los españoles. Además ¿qué estado de derecho es este en que un decreto de la policía borra leyes y convenios?
Un abrazo muy cariñoso para toda la familia, y en especial para ti de tu paisano y amigo
Carlos
(1) María del Carmen es como todos los autores. Nos envía el recorte de "Triunfo" sin reparar que en el mismo número sale un artículo mío de dos páginas... así que estábamos enterados. De todas maneras, congratulaciones.
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| 1979-01-25 |
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Ver Carta mecanografiada, unha folla, con nota manuscrita («cont. 20.2.»). Data «Barcelona, enero 25 de 1979». Encabezamento «Querido Luis». Remitente: Carlos M. Rama; destinatario: Lois Tobío.
Transcripción da Carta de Carlos M. Rama a Lois Tobío sobre a acta de opción de nacionalidade e a serie de artigos en «Triunfo», 25 de xaneiro de 1979 en 25/01/1979
Barcelona, enero 25 de 1979
Querido Luis: Muchas gracias por tu carta de 20 del cte. y la partida todo lo cual te agradezco. No deja de ser extraordinario que tu seas mi padrino en todos estos problemas, cuando nos conocimos en circunstancias diametralmente diversas...
Ayer con Judith nos presentamos en el Juzgado Municipal de Barcelona, y se hizo el acta de opción de nacionalidad (con el consiguiente juramento de fidelidad al rey...) y hoy enviaron a la Dirección General de Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia el expediente, que según los empleados tanto puede durar ocho meses como ocho semanas, según si alguien se ocupa del mismo.
Te agradeceré lo que puedas hacer para darle el finiquito correspondiente.
Encaro ahora la nacionalidad de Rodrigo, basándonos en que hay antecedentes de uruguayos que no han hecho la mili so pretexto de que no existe en su país de origen, y hemos pedido su partida legalizada a Montevideo. Entretanto me he quedado sin partidas literales de mi nacionalidad, y quisiera que me pidas dos. Los datos son: Secc. 1, tomo 1, p.259, folio I (1576). Como ves has hecho mal en rechazar mi talón. Ya me dirás cuanto te hago gastar.
Me alegro que Ruth les haya llamado por teléfono. ¿Encontró en tu casa a Miguelito? Me ha confesado recién ahora, que a ella le molestaba que yo, cuando era pequeña, le incitara a juntar estampillas, y que se las regalaba todas a Miguelito...
Habrás visto la serie de artículos que estoy haciendo en "Triunfo" contra estos pícaros de Gobernación. Ahora ha resultado que todos los latinoamericanos que hay en España son solamente 70 mil, pero entretanto se han cargado varios cientos que no tenían sus papeles al día, etc. ¿Dónde irán a parar estos desgraciados?
Ya te ha ido mi libro. Me interesa tu juicio. También te mandaré una nueva edición mi obra La ideología fascista, un tema -desdichadamente- siempre actual.
¿Cómo comienzan el año?
En un artículo que hago para "Historia 16" te cito entre los españoles del Uruguay.
Reciban de nosotros cordialísimos saludos y de tu amigo un abrazo
Carlos
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| 1979-09-29 |
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Ver Tarxeta de visita manuscrita (recto e verso) de Jaime Arias García, xuíz de distrito nº 12 de Madrid. Data «29-septbre-1979». Encabezamento «Querido Luis». Remitente: Jaime Arias; destinatario: Lois Tobío. Anexos: carta mecanografiada do Ministerio de Xustiza (24-9-1979, asinada por José Aragón Cáceres) e dous sobres.
Transcripción da Tarxeta de Jaime Arias a Lois Tobío co resultado do expediente de nacionalidade de Judit Dellepiane, 29 de setembro de 1979 en 29/09/1979
[Tarxeta de visita - recto]
[...] vísperas de hacerlo.
Abrazos de Elvira y míos para Carmen y para ti
Jaime Arias García
Juez de Distrito n.º 12
29-septbre-1979
Jorge Juan, 83 dpdo. - 1.º izqda.
Teléf. 226 68 94 Madrid-9
[Tarxeta de visita - verso]
Querido Luis: Te adjunto carta de un amigo y compañero Aragón, relativa al expediente de nacionalidad de tu recomendada.
Hemos regresado de Sanlúcar de Barrameda hace unos días, y, cuando te venga bien, reanudaremos nuestros contactos semanales.
Nada sé de Fenollera, si bien supongo que si no regresó, estará en [...]
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[Carta adxunta - MINISTERIO DE JUSTICIA / PARTICULAR. Madrid, 24 de septiembre de 1979]
Sr. D. Jaime Arias -
C/ Jorge Juan nº 83 - dpdo. 1º izquierda.
MADRID.-
Querido amigo:
Paso a comunicarte que el expediente de tu recomendada DOÑA JUDIT DELLEPIANE UZURDIAGA, se encuentra terminado, solamente pendiente de la firma del Sr. Subsecretario, por lo que creo que en breve tendrá concedida la nacionalidad española.
Un abrazo
Firmado: José Aragón Cáceres
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| 1985-00-00 |
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Ver Fragmento de entrevista sonora posteriormente dixitalizada
Transcripción da José Rubia Barcia: Unha vida contada 07 en 00/00/1985
José Manuel González Herrán.- Hablemos, pues, del exilio.
José Rubia Barcia.- Ése es otro tema, y complicado, porque sólo el que ha vivido el exilio puede darse cuenta de lo que es el exilio. El razonar sobre el exilio, el pensar sobre el exilio, ya transforma el sentimiento del exilio. Es quizás una de las experiencias más dolorosas y más angustiantes por las que puede pasar el hombre… Eso lo heredaron los gallegos, ese sentimiento… Sobre todo, si has luchado seriamente con el intento de hacer algo positivo en relación con tu país, y sientes el fracaso de tu esfuerzo. Y si el exilio se prolonga, la desesperanza ya de que tus ideas y tus cosas tengan un reflejo en la vida colectiva que te interesaba…; es decir, te sientes doblemente fracasado: primero, has abandonado tu país y después ya has abandonado toda posibilidad de influir sobre tu país. Queda el recurso de sobrevivir en la palabra escrita, pero la experiencia naturalmente es lamentable. En este sentido, las emigraciones españolas del siglo pasado…, la emigración a Inglaterra ha tardado cincuenta, ochenta, noventa años en que alguna gente sea redescubierta en España. De modo que no hay esperanza ninguna de eso. Y tampoco hay lo que es posible, si vives con todo el tiempo dentro de España, en lo que… (erróneamente, creo yo: yo no creo en el exilio interior).
José Manuel González Herrán.- A mí no me gusta tampoco la expresión; estoy de acuerdo.
José Rubia Barcia.- Se la inventó Paul Illie, pero no expresa una realidad. Hay discrepantes interiores, o coincidentes interiores, o indiferentes interiores, pero no es exilio. El exilio es un exilio que afecta a tu sensación, no como ser racional, sino como alguien a quien privan de su habitáculo, de su…, de su sitio, de donde puede pensar, razonar y sentir de acuerdo con otros semejantes; y te privan de eso y te quedas en el aire, colgado en el aire sin asideros. No importa que resuelvas o no resuelvas económicamente tu vida; el problema es que si eres hombre de espíritu, te sientes sin metas, sin objeto, sin nada; todo lo que haces lo haces para ti mismo. El exilio es…, te obliga a pensar dentro de ti, olvidando al resto de la humanidad. Si estás en un país de otra lengua, mucho peor; si estás en un país de lengua afín hay unas conexiones que se establecen con esa gente. Pero si es un país de otra cultura y de otra lengua estás completamente solo; es decir, todo es accidental excepto tu soledad, tu soledad es lo...
José Manuel González Herrán.- Bien; eso vale para el exilio en general, para cualquier exilio en cualquier cultura, en cualquier época. ¿Y con respecto a vuestro exilio, al exilio de los españoles?
José Rubia Barcia.- Lo peor de todo que hemos experimentado en el exilio…; yo no sé cómo lo han sentido en Hispanoamérica, o como lo han sentido en Inglaterra, o en Francia. Donde yo me he exiliado, a donde yo me marché, lo más doloroso, para mí, fue encontrarme con algo que yo no esperaba: la falta de aprecio o de interés por una España que era mi patria y que era mi país. El darme cuenta de que no significaba nada en el mundo. Que yo creía… (como español, estaba orgulloso de mi hispanidad) que esa hispanidad no era apreciada, y no sólo no era apreciada sino que era menospreciada. Pasamos a ser un país sin importancia y miembros de una cultura que no contaba. El ver en los mercados montones de productos de todas partes y no ver casi nunca nada español. La ausencia de la presencia física de España era total; y, por otra parte, el contacto con las gentes que podían venir de España era decepcionante. De modo que la soledad interior se hacía ahora una soledad mucho mayor, porque no contaba ni siquiera con unos asideros abstractos que te mantuvieran con cierto orgullo. Te contaré una anécdota: en los Estados Unidos se llamaba español, spanish, a todo el que habla español; la lengua definía la persona y era español todo el que hablaba español. Excepto –en todo esto siempre hay una excepción– una minoría, pero la minoría no refleja el espíritu colectivo; es decir, hay minorías que aprecian la cultura española y tal, pero no llega al nivel de la gente corriente y moliente con quien tienes que convivir. Si le dices al tendero «soy español», el tendero te asocia inmediatamente con un bracero mexicano, con un campesino peruano, con un analfabeto que llegó de Haití. Es decir, que lo español está tan rebajado, tan empobrecido, que pasas a ser una casta inferior. Ahora, esto en contraste con nuestro imperio, nuestro sentido imperial, la importancia que nos damos a nosotros mismos, es de un efecto dramático increíble. Como anécdota te contaré esto: cuando yo acepto el contrato para ir a trabajar a la Universidad –yo vivía en Hollywood–, decido ir más cerca de la Universidad y buscar un piso, un apartamento en las cercanías de la Universidad; busco y busco y, por fin, encuentro que hay un apartamento disponible, a un kilómetro o a un kilómetro y medio de la Universidad. Me acerco y sí, está vacante, y tal y tal… «¿Usted qué es?». «Yo soy español». «Ah, español –dice la señora que me recibió–, español. Pues mire usted yo no sé si…, ya veremos…, pero quizá…: pues venga usted a verme la semana que viene». Bueno; la semana que viene voy a verle y le aseguro que soy español. Me pregunta de qué país; le digo que de España. Por fin me admite en el apartamento y alquilo el apartamento. No pasa un mes o así, cuando un vecino me dice: «Sabe usted que se le ha aceptado»; porque la dueña del apartamento primero pidió permiso a todos los vecinos para aceptar a un español. El mismo tratamiento que recibe un negro. Es decir, que nuestro prestigio ha llegado tan abajo, tan abajo, que te sientes incómodo siendo español. Cuando llegué a Nueva York me dijeron: «Si quiere usted un piso en Nueva York tiene que empezar diciendo: No soy puertorriqueño, no soy tal; diga usted: soy peninsular, diga usted que es “España” [con silbido]; no diga usted que es spanish». Y aun así con reservas… De modo que esta sensación de inferioridad, de que no se nos considera, te hace la vida cuesta arriba en casi todos los aspectos a los que te vas a dedicar. Te sabes menospreciado, no apreciado. Eso es un contraste con el súper aprecio que tenemos dentro, que yo tenía dentro de la Península, en relación con mi cultura, mi ambiente y mi…
José Manuel González Herrán.- ¿Cual es tu valoración de la labor de los exiliados españoles en América?
José Rubia Barcia.- Eso naturalmente hay que clarificarlo antes de entrar en el tema. Yo tengo la experiencia viva de mi estancia en Cuba durante cuatro años, los primeros cuatro años; de eso ya hemos hablado: la gente que estuvo allí, lo que hicimos allí, y creo que quedó una huella bastante honda de nuestra aportación a la cultura cubana y la revitalización de lazos cordiales, en relación con lo que España significó en América. Yo recuerdo haber participado en La Habana, por ejemplo, al margen de las actividades académicas y teatrales, en un mitin, un mitin político en que un intelectual cubano atacó a España violentamente, en relación con algo parecido a lo que acaba de ocurrir con Castro; y después de este cubano –que era conocido, era un escritor cubano conocido– me tocó hablar a mí. Y recuerdo haber comenzado diciendo: «Yo no puedo ofenderme, realmente: es para lamentar lo que acabo de oír, en relación con los juicios de este intelectual –mencioné su nombre–; pero debo decir que no puedo ofenderme tanto, porque al fin y al cabo estamos hablando de mis tíos y él está hablando de sus padres». Naturalmente la reacción fue inmediata frente a esto; y ya entonces, como tío, justifiqué algunas de las cosas que habían hecho mis tíos. Algo de eso puede aplicarse al Castro ahora también. Porque el ataque a lo español, que nosotros hicimos y nosotros iniciamos –Bartolomé de las Casas es quizá el primer responsable–, es un fenómeno único en la cultura europea. Ningún pueblo europeo se ha atacado a sí mismo con la misma ferocidad y con la misma injusticia y exageración. El trabajo de Menéndez Pidal sobre Bartolomé de las Casas es definitivo en este sentido: el señor era un esquizofrénico y se inventó un montón de cosas, etc., al servicio de lo que él creía un punto de vista cristiano, pero con notables exageraciones. No era objetivo, era subjetivo a la manera hispánica. De hecho, la leyenda negra se funda sobre argumentos suministrados por los españoles, y los extranjeros los utilizan, y son los extranjeros, no los españoles, los que van a intentar rectificar la leyenda negra, a pesar del libro de nuestro amigo tan conocido sobre la leyenda negra. De modo que esa presencia nuestra significó… En Cuba empezamos –era mi experiencia– a establecer un lazo de cordialidad entre los intelectuales pensantes, y no tan apasionados, y nosotros, representando nosotros ya no una España partidista, sino lo que considerábamos lo que era España desde la lejanía. Luego ya me marché a Norteamérica, y en Norteamérica, naturalmente, mi primer contacto fue con quien me invitó a ir allí; fue con don Américo, y a don Américo me lo encontré… Yo ya había conocido a don Américo, como te dije, ya antes en Madrid, en el Centro de Estudios Históricos, y la ocasión no fue muy acogedora por su parte: yo joven, él hombre ya maduro, y hecho, y con una obra importante; yo un incipiente investigador dedicado a estas cosas. Me encontré a un Américo Castro sin barbas; esto parece que sin las barbas…: eran las barbas que usaban los grandes eruditos, de Menéndez Pidal a Américo Castro, en la vida española, y eran, entonces, intimidantes para un joven sin barba. Lo encontré sin barbas, y estaba esperándome en el apeadero –no había estación–, en el apeadero de Princeton. Yo llegué a Nueva York…; mi inglés –que era de libros, no lo había usado en la vida–, pues se me mostró bastante deficiente al llegar, y tuve ciertas dificultades para orientarme, pero en el apeadero Américo Castro, que me había recibido en su estudio de Madrid, hacía años, en un estado imponente para mí, pues me recibió con una cordialidad y un cariño que me sorprendió. Y ya después, naturalmente, se encargó de arreglar la cosa de mi estancia; él y doña Carmen, su mujer, me recibieron con una gran cordialidad. Y empecé a dar clases allí a americanos, y a convivir con él; todos los días nos veíamos, todos los días hablábamos, y muchas veces nos encontrábamos en la biblioteca o me encargaba una cosa que yo hiciera al servicio de su investigación; yo la hacía y me dio ya una impresión…: «Este hombre no es el mismo hombre, este hombre es un hombre que en España era distinto y ahora ya no es el mismo hombre, sino que es otra clase de hombre».
José Manuel González Herrán.- Y eso por consecuencia del exilio también.
José Rubia Barcia.- Naturalmente; es decir, cuando Américo Castro es invitado a ir a los Estados Unidos… Él estaba de gira por Hispanoamérica cuando la Guerra Civil, y había recobrado, cuando se acaba la guerra…, recobró su nacionalidad brasileña (él había nacido en Brasil, por accidente), y recobra su nacionalidad brasileña para poder viajar; no podía viajar sin documentación. Y, al mismo tiempo, va a renunciar después a su nacionalidad brasileña y va a adquirir la nacionalidad americana. Anecdóticamente te diré que su mujer renunció a la ciudadanía americana, no quería hacerse americana, porque cuando pasa… (esas cosas estúpidas de mentalización de una legislación arcaica)… Una de las preguntas que la Inmigración hace es «Si está usted dispuesto a renunciar sus lazos de unión con su país de origen y a defender a este país en caso de peligro, etc. etc.». Don Américo estuvo estudiando para los exámenes de una manera…, como si se tratara de un proyecto de investigación; no hacía falta tanto, pero preocupadísimo con la cosa; y, hombre, dijo que sí a esto... Pero le tocó a su mujer hacerse ciudadana y la mujer dijo: «Eso es absurdo, tengo sesenta años y ahora me preguntan si voy a defender a este país; yo no puedo decir ni que sí ni que no; ni voy a renunciar, ni por qué voy a renunciar». Entonces no le hicieron a ella ciudadana y a él sí… Pero, por otra parte, la anécdota denota unas decisiones que te acercan no a ser ciudadano de un país, una vez que renuncias al tuyo, sino a que la ciudadanía significa un medio de comunicación con el mundo y que se hace necesaria para comunicarse; y entonces empiezas a sentirte que ya no eres ciudadano de tu país, sino ciudadano del mundo, perteneces al mundo. Ese sentimiento de no ser ciudadano uno de un país, aunque acepte la ciudadanía del otro, te hace funcionar y, dentro, lo que uno siente es eso. Bueno, pues esto es una cosa que hay que hacer en la vida; pero yo ya perdí mi país, éste es adoptivo, el mundo es lo que me interesa en realidad, la humanidad es lo que me interesa en realidad y, quizá, el fenómeno de los españoles en América es la adquisición…, lo que yo diría la adquisición de una conciencia universal, en vez de una conciencia nacional, sin poder desligarse naturalmente de sus raíces. Te coloca ya en un punto de vista en que vas ahora a juzgar…, a intentar juzgar…, que juzgas lo tuyo subrayando los aspectos más positivos de tu experiencia vital y quitándole tanta importancia a los aspectos negativos que en todos los países existen. Eso nos dio a todos una visión de España distinta a la que hubiéramos tenido de permanecer en el país: la adhesión apasionada de ideas, en relación con la problemática del país, eso no podía ser; no podía afectarnos de la misma manera, ya que no podíamos hacer nada en relación con eso. Pero sí podíamos revalidar, subrayar la importancia de las aportaciones españolas. En este sentido nos habían precedido en los Estados Unidos tres personas de gran categoría: en Columbia University, Federico de Onís; en California, César Barja y Buceta, dos gallegos; en Chicago, Solalinde. De modo que había tres grandes personalidades de la intelectualidad del exilio que estaban ya trabajando cuando nosotros llegamos allí. El Gobierno norteamericano nos facilitó nuestra entrada, la de ellos fue posible porque habían llegado antes, ya contratados por universidades americanas y estaban muy por encima de la cosa política. Lo nuestro fue más difícil, porque con la propaganda franquista y con el criterio predominante en los países imperiales, nosotros éramos enemigos; no éramos enemigos, pero no se nos trataba con la misma cordialidad. De todas maneras, esa actitud oficial, como pasa en un país grande, no es una actitud universal. El pueblo americano acoge a quien sea, proceda de donde proceda, y si sirve para algo lo utiliza. De modo que el Gobierno es una cosa, la Universidad es otra cosa –como un islote, un oasis–, la masa general es otra cosa. La unificación del sentimiento, eso no existe. Hay posibilidades para todo, aun para posibilidades discrepantes; si no se hacen mayoritarias, pues permanecen luchando; y, si se hacen mayoritarias, predominan y estabilizan la política. De modo que llegamos y, una vez que llegamos y nos integramos en aquella vida, ya entonces actuamos de manera como si hubiéramos nacido allí. Llegamos a la enseñanza y nuestros puntos de vista podían ser expuestos. Entonces…: González López (que está aquí ahora), en Nueva York, en el Hunter College; años enteros siendo jefe de estudios graduados; Eugenio Granell, otro gallego, también en Nueva York, dedicado en Brooklyn College a enseñar; hombre al que le interesan los problemas del mundo contemporáneo, gran pintor, escritor de gran humor e incisivo, etc. En Nueva York estaban además de estos dos… ¿cómo se llamaban?, Amor y Vázquez, en Brown University, Ernesto Guerra da Cal, otro gallego, en la Universidad de Nueva York. De modo que en la ciudad de Nueva York había ya un grupo de exiliados, que se habían colado de alguna manera…, algunos con dificultades y otros sin dificultades. Estando yo en Cuba, recuerdo que vino a verme Ernesto Guerra da Cal, a quien yo conocía aquí, de la guerra; tenía que salir del país para volver a ingresar ya como residente legal en los Estados Unidos. Salió a Cuba, y entonces estuvimos juntos un par de semanas, antes de poder regresar a los Estados Unidos. Se me olvidarán algunos nombres, pero en Nueva York hay cuatro o cinco; en el resto del país hay un Santamarina, que ahora no me acuerdo bien a dónde fue a parar; por California pasó Ramón Iglesias, el historiador, que se suicidó después… Hubo tres o cuatro suicidios de intelectuales españoles en los Estados Unidos.
José Manuel González Herrán.- ¿En el primer momento?
José Rubia Barcia.- Sí, en los primeros años. De esos se hace eco literariamente Sender, en una de las últimas novelas, una de las mejores que ha escrito, se titula –no sé si tú la has leído– La mirada inmóvil. La mirada inmóvil es la historia de siete u ocho suicidas, suicidas en el siglo XX, todos ellos por razones de incompatibilidad entre su interioridad y la exterioridad que les toca vivir, política, económica o lo que sea. Y ahí está incluido entre esos, entre ellos está… ¿cómo se llamaba el que se suicidó en La Florida, muy famoso él (ahora no me acuerdo)? No está citado por el nombre, pero el suicidio de Iglesias está ahí. Por cierto que… (bueno, esto es incidental no hay que mentar ahora la cosa), me encontré después con una hija de Iglesias, aquí en España, y me preguntó cómo había muerto su padre. Iglesias vino a verme a mí cuando yo lo conocía…, vino a verme a mí…; el suicidio de Iglesias –ya en España tenía reacciones un tanto raras–, la familia no lo sabía, acaban de enterarse por mí de cuál fue la causa del suicidio, porque no sabían que se le había hecho una autopsia y lo que tenía era un tumor cerebral. No fue el mismo tipo de suicidio de otra gente. Pero, de todas maneras, una docena de personas llegamos allí y entramos en las universidades americanas e influimos decisivamente en la apreciación que podía tenerse de España desde lejos, con desprecio hacia el franquismo; pero al despreciar el franquismo no había más remedio que subrayar los aspectos anteriores predominantes. Creo que hemos influido. En mi caso, yo tengo dirigido dieciocho o veinte tesis doctorales, y esos dieciocho o veinte están trabajando de profesores en la Universidad y, naturalmente, están influidos por mis ideas y por mi visión. Y lo mismo le ocurre a González López, y lo mismo le ocurre al otro, y al otro. De modo que hay un centenar de profesores americanos que enseñan cultura española y que están influidos por nosotros.
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