| 1957-07-25 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1957 en 25/07/1957
Buenos Aires, 25 de Julio de 1957
Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Mañana o pasado te enviaré por correo ordinario los tres primeros libros de Editorial Citania, el de González López, el de Díaz Pardo y el de Valenzuela, pertenecientes a dos colecciones, Colección Idacio y Colección Mestre Mateo. Del primero publicamos Grandeza y decadencia del Reino de Galicia un notable ensayo histórico de más de 300 páginas; de Díaz Pardo, teatro: Midas y O ángulo de pedra; y de Valenzuela, una novela que va a tener éxito, Non agardei por ninguén. Queremos publicar con abundante iconografía tu conferencia La obra literaria de una generación. Si tú nos autorizas luego de revisar el texto, del que supongo guardas copia, aclarándolo y dándole título nuevo. Se publicaría como monografía con cierto cuidado tipográfico. Quizá debieras detenerte algo más, pienso yo y perdóname, en Dieste y Varela, pero esto es cosa tuya. Nos convendría tambien algunas fotografías, concretamente de Iglesia Alvariño y Cunqueiro. Puede ser muy interesante. Te ruego me contestes a vuelta de correo, aparte te escribiré con más calma solicitándole otras colaboraciones. Queremos que esta editorial os sea lo más útil posible a todos.
Ahora algo particular y reservado. No creas en el cuento de que marché del Centro Gallego por mi mucho trabajo. La creación de esta editorial te prueba que no es así. Marché porque estaba molesto por el giro que tomaban los actos del cincuentenario, luego de fallecido Ferreño, e incluso como consecuencia de actos arbitrarios cometidos desde el inoperante C. de la Emigración del año pasado por nuestros amigos. No puedo comentar más, perdóname. Solo quiero decirte que recomiendo cuidado con las cartas, cuidado con opinar desde ahí para servir a agrupaciones insignificantes de carácter electoralista del Centro Gallego. Cuidado, se compromete todo. Algo anda mal. En este momento acabo de recibir tu carta del 15 del pasado. Con referencia a tu corresponsalía del C. Gallego no te preocupes de la situación actual de la entidad. No es tan mala a pesar de que se hayan perdido algunas cosas. A tí te estiman mucho y no debes abandonar tu influencia.
Ayer se inauguró la exposición de Torres, queda muy bien y ya el Centro Gallego reservó una acuarela para su colección. En la revista Blanco Amor publicó, no por culpa de él sino de la imprenta, un reportaje de C. Barreiros que estaba compuesto para Galicia Emigrante. Como consecuencia de mi salida es seguro que se vaya a hacer ahora una revista más importante. Tuve que renunciar para que se acordaran de mi propuesta de hace mucho tiempo.
Por correo aparte y mañana te envío de vuelta la colaboración de la Enciclopedia. En principio y leída muy por encima me parece muy bien. Contéstame y hasta mañana. Un gran abrazo de Maruja y mío para vosotros dos y otro más para tí de:
Seoane
|
| 1957-08-01 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1957 en 01/08/1957
Vigo 1-agosto 1957
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 16, que se cruzó con otra mía, y ahora mismo acaba de llegarme la del 25. Ambas me produjeron una gratísima satisfacción. Me alegro que te haya gustado la presentación de la monografía de Eiroa. Todos lamentamos que la parte gráfica no pudiera resultar más completa. De cualquier modo, teníamos que rendirle este tributo al gran escultor y gran amigo. Para las gentes jóvenes, la obra aparece como una gran sorpresa, pues les era completamente desconocida. Además, el estudio tuyo es francamente interesante y revelador. La familia del artista, a la que entregamos varios ejemplares del librito, está realmente emocionada, en especial la viuda. A ti se te enviaron varios ejemplares por correo maritimo.
Me complace mucho que la exposición de Torres haya tenido éxito. Cuando lo vea, se lo comunicaré.
Estoy deseando conocer los libros de la Editorial Citania, que me anuncias. Ya veo que sigues realizando la misma labor fecunda de siempre, a pesar de la intensidad de tus actividades artísticas.
No pude mandarte por Valentín los Opúsculos gallegos sobre Bellas Artes de los siglos xvii y xviii, porque tu carta llegó con posterioridad a su salida de aquí, y además marchó sin despedirse. Precisamente, Evelina quería mandarle una cosa a Maruja que tiene hace tiempo en su poder. De todos modos, pedí a Santiago un ejemplar de los Opúsculos para remitírtelo por correo. Pero al hacer el pedido, me entero de que G. Sabell se anticipó, y te envió el libro por conducto de Mireya. De todos modos, como yo quiero suplir mi fallo, te estimaría mucho que me dijeses que obra de aquí te interesa para mandártela. Prefiero que me hagas tú la indicación para no exponerme a remitirte un libro que ya conozcas o que no te interese.
Desde luego, quedas autorizado a editar la conferencia sobre La obra literaria de una generación tal como me señalas. Le pediré a [Álvaro] Cunqueiro y a Aquilino Iglesia Alvariño sus fotos. Dime si necesitas alguna más. Uno de estos días me pondré a revisar el texto de la conferencia para ponerla al día. Tendré en cuenta, además, las indicaciones que me haces, y cuando esté todo ultimado te lo enviaré. Lo que me cuentas sobre los motivos de tu marcha del Centro Gallego no me sorprende. Ya suponía que algo así tenía que ocurrir, y por eso he sufrido un gran disgusto cuando me comunicaste tu decisión. Blanco Amor y el propio Centro me comunicaron oficialmente tu cese. Al contestarles les hice expresa manifestación del profundo pesar que me causó tu alejamiento de una labor en la que habías puesto un sello personal y eficacísimo, sin precedentes. No sé el efecto que habrán causado mis palabras, pero quería dejar constancia de mi admiración por tu obra, y de la absoluta identificación que mantuve contigo desde que colaboramos juntos. Lo que no entiendo bien es lo que quieres decirme con respecto a las opiniones “para servir a agrupaciones electoralistas insignificantes del Centro Gallego”. Por más que le di vueltas al asunto, no caigo en lo que pueda ser.
Nada más por hoy. Cuando reciba el trabajo devuelto para la Enciclopedia, te escribiré de nuevo.
Saludos muy afectuosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego
|
| 1957-10-10 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1957 en 10/10/1957
Vigo 10-oct.1957
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hace muchísimo tiempo que no recibo noticias tuyas. ¿A qué se debe tan prolongado silencio? Tampoco me ha llegado ningún número de la revista, desde el correspondiente a junio–julio. Por todo ello, me siento un poco extrañado.
Te escribí tres o cuatro cartas, a ninguna de las cuales me contestaste. Te envié el original para la Enciclopedia argentina, y el texto reformado de la conferencia sobre la cultura actual, y no sé aún si los recibiste. También te fui remitiendo varias colaboraciones literarias y gráficas para la revista, y de Londres te enviaron, por indicación mía, un ejemplar del libro ya agotado Grapes and Granite. ¿Por qué no escribes? Me tiene bastante intrigado tu silencio epistolar.
Te adjunto tres recortes de otros tantos artículos, de Rabanal, Cunqueiro y Fole, sobre la monografía dedicada a Eiroa. Por correo ordinario, te mandé otros de Fernando Mon y Colmeiro. Éste, animado por Valentín, va a inaugurar mañana en la Sala Velázquez, una exposición de su obra más reciente. Su hija Elena, que por cierto estuvo bastante enferma del pecho, se casó la pasada semana con Valverde, un chico de familia muy pudiente que se dedica a la escultura. Se marcharon a vivir a Madrid, donde fijarán su residencia.
Ayer estuve merendando con Mercedes Ruibal y después me mostró algunas de sus últimas obras. Me sorprendieron muchísimo los paisajes. Tienen enorme fuerza, originalidad y, sobre todo, una extraordinaria gracia de color. Hoy se marchó a Cádiz para hacer los murales de un nuevo hotel, en condiciones muy ventajosas.
Estos días está por aquí Vázquez Iglesias. Comí varias veces con él. Por cierto que me habló de tí, con mucho afecto y admiración. Preguntó a varias personas que impresión les causaba la revista que tú hacías, y todas le contestaron con unánimes elogios. Hoy se embarcó en el “Claude Bernard” y Evelina le entregó un paquetito para Maruja.
El sábado pasado recibí los tres libros de la Editorial Citania, que me enviaste. Como ves, el viaje ha sido larguísimo. De todos modos, te los agradezco mucho. Están magníficamente presentados, como todos los que tú editas. El de González López, por lo que he visto, es un libro serio e interesante.
Supongo que, a pesar de tus ocupaciones, podrás disponer de algún momento libre para los amigos. Espero, pues, que me escribas. Desde que dejaste el Centro Gallego, todo es distinto para mí, y me siento un poco en precario. Me limito a enviar las colaboraciones mensuales, y no sé nada más. Blanco Amor me pidió hace tiempo que le asesorase sobre un programa de reformas que intenta realizar en la revista. Parece ser que se le quejó a Valentín, de mi respuesta nebulosa. En fin, que desde tu ausencia las cosas tienen para mí otro cariz.
Saludos muy cariñosos a Maruja, y para tí el cordial abrazo de siempre, de
Fdez del Riego
|
| 1957-11-08 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1957 en 08/11/1957
Buenos Aires, 8 de noviembre de 1957
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Te debo carta, pero es que anduve esta temporada de un trabajo en otro sin tiempo para nada, sin descanso. Acabo de realizar una nueva exposición con mucho éxito y en la revista alemana Gebrauchsgraphik, en el número 10 de este año, me dedican cuatro páginas, por segunda vez, en estos tres últimos años. Trabajo y estoy contento de ello. Tengo dos nuevos murales para hacer; y me seleccionaron en New York, con 15 pintores más del resto del mundo, para hacer uno de los afiches de la Feria Internacional de Bruselas. Igualmente en esa ciudad seleccionaron una acuarela mía para una gran edición de reproducciones. Estoy contento porque esto ocurre sin que hubiese tenido que moverme de Buenos Aires.
Recibí las monografías de Eiroa y las notas que aparecieron sobre ella. Te agradezco todo, así como también las otras notas que me enviaste para G. E. Yo tengo a tu disposición 712’50 pesos que es el importe de tu trabajo para la Enciclopedia, que gustó y les pareció perfectamente adecuado. Tambien recibí el texto sobre la obra de una generación para “Citania”. Es necesario, primero, cambiar el título por el tipo de público a que va dirigido que no es concretamente gallego: Nuestra tierra y nuestro tiempo quizá deberías poner la palabra Galicia. No sé, piensa que se trata de expandirla más entre gentes agenas (sic) a Galicia y a nuestra colectividad y entonces nuestra tierra no tiene el sentido que tiene para nosotros. Te pediría, por creerlo justo, que dedicases algo más a Varela por sus poemas Catro poemas pra catro grabados y Lonxe, que para muchos, entre los que me incluyo, nos parece uno de los más importantes poetas gallegos de los últimos 20 años, con acento bien particular en nuestra lírica. Tú verás. Citania promete ir bien. Nos costó bastante formar la sociedad anónima. Abundan entre los accionistas la gente pobre; por mi parte, además de trabajar gratis, como siempre en toda empresa gallega, invertí en ella parte de mis ahorros. Preside el directorio Perfecto López, y están agenos (sic), naturalmente, aquellos para quienes la acción cultural gallega se convirtió en hábito de discursos y tertulias y nada más.
Creo que habéis hecho mal en no dialogar con Antonio Baltar. Ahí estáis absolutamente confundidos, por lo que notamos, con respecto a todos nosotros. Si no fuese así, no se puede explicar vuestra actitud con respecto al congreso del año pasado, y vuestra actitud actual con Baltar que llevaba la representación nuestra. Casi toda la obra hecha en Buenos Aires fué hecha al márgen de las gentes que aquí aparecen como apoderados vuestros y que cada vez están más solos. Yo no sé como hablar de esto, pero sentí una gran tristeza al pensar que si hubiese sido yo el que fuese a Galicia, podría pasarme algo parecido a lo ocurrido con Antonio. Os estáis dejando guiar por noticias e informes de terceros, inexactos e interesados, y no es propio, creo, de vosotros ni de nosotros, dejarse llevar de terceros para las cuestiones referidas a problemas nuestros. La culpa de lo ocurrido en el Centro Gallego y de que no hubiese venido a ésta el equipo que se proyectaba, la tuvo exclusivamente el grupo informante vuestro al utilizaros como una maniobra en la que vosotros érais bandera, que les salió mal, para cuestiones solamente electorales del C. G. Estáis mal informados con respecto a esto y lo siento. Por esas maniobras salió perdiendo Galicia. Perdóname todo esto, pero creo que entre nosotros debemos decirnos con claridad lo que pensamos.
Continúa mandándome los reportajes y notas para la revista y te rogaría me enviases algunos saludos de fin de año de Otero Pedrayo, Domingo, Piñeiro, tuyos, y de quien creas conveniente para Galicia Emigrante radial. Te lo pido con tiempo. Tambien te ruego (pero por favor, cóbrame) me envíes los libros Homaxe a Florentino Cuevillas, Galicia de Martínez Barbeito, y Heráldica de Galicia, y que veas de que manera puedo recibir las monografías que ahí se publican de arte, como la del escultor Prado de Chamoso Lamas. Perdóname que recurra a tí. Bueno todo esto resulta largo. Te ruego me contestes tambien extensamente. Mientras tanto Evelina y tu recibid el abrazo de Maruja y mío, y tu uno más fuerte y grande de tu amigo:
Seoane
[Manuscrito]
Te agradezco mucho, a ti y a Evelina, el obsequio que nos enviasteis por Vázquez Iglesias. Os debemos demasiado. Un abrazo.
S.
Por correo aparte te envío Segundo Libro de Tapas que acaba de salir.
|
| 1958-11-04 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1958 en 04/11/1958
Vigo 4-nov. 1958
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Por fin, con gran alegría por mi parte, he recibido una carta tuya. Me preocupaba tu largo silencio, que no sabía a que atribuir.
Excuso de decirte cuanto me satisfacen tus triunfos artísticos, que ni para mí ni para ninguno de nosotros constituyen nunca sorpresa. Aunque insistas en creer lo contrario, tu personalidad y tu obra es admirada por todos. No sé, desde luego, cual es el contenido de lo que Piñeiro te dijo sobre los jóvenes con respecto a tu labor. Y jamás quise tratar de este punto con él. Sin embargo, le he oído repetidamente elogios de tí. Supongo que lo que haría con los jóvenes sería mostrarles cosas tuyas, destacándoles la significación de tu arte y de tu labor intelectual. Nada de esto sería necesario si se hubiesen celebrado exposiciones tuyas aquí, pues sería la propia obra la que se impusiese –como ahí sucede– despertando el interés que merece.
Con relación al libro de homenaje a Otero, figuran en él, efectivamente, algunos nombres que a mí no me simpatizan. El tomo lo concibieron, sin embargo, en función del que ibais a editar ahí, y cuyo original solicité yo personalmente en su mayoría. Se proyectaba que ese número fuese distribuido el mismo día de la jubilación de Otero, y que viniese a ser el homenaje de Galicia al escritor. Partiendo de ello, se quiso dar al otro tomo un significado distinto para no repetir el anterior. Las colaboraciones ajenas a Galicia son, así, todas de profesores universitarios, encabezados por Américo Castro, y con una amplia gama de matices. También los emigrados gallegos están representados por Guerra da Cal. Pero, en fin, aparte de todo ello, creo que nunca se intentó demeritar vuestro esfuerzo. Sabes bien que a tí, concretamente, te hemos pedido repetidas veces colaboración para Galaxia, y nos honramos siempre con ella. También te pedimos la de Dieste, y quisimos editar un libro suyo de cuentos en gallego, o de teatro o de lo que fuese.
No puede olvidarse, ni mucho menos desconocerse entre nosotros, el tremendo esfuerzo cultural que ahí se llevó a cabo bajo tu dirección certera y entusiasta impulso. Sería absurdo imaginar lo contrario. Es una realidad que está ahí, bien clara y bien aleccionadora. Yo lo digo en todo momento, y a quien quiera oírme. Y no sólo por el afecto personal que a tí me une, sino porque entiendo que es una obligación de estricta justicia.
Estoy deseando conocer las nuevas obras que me anuncias. Todo lo tuyo me interesa, bien lo sabes; y no por puro convencionalismo amistoso, sino por la validez objetiva que representa. También me gustaría tener las obras de Citania, que no me mandáis. ¿Por qué? Me enseñó Perfecto las monografías económicas y la pieza teatral de Fole. Pero así como otros las recibieron, a mí no me llegaron. ¿Salió el número de agosto–septiembre de la revista? Hace unos días te envié una interviú con Cabanillas, y posteriormente otra con Faílde. Creo que ambas son interesantes. Iré remitiendo otras, porque considero, como tú, que representan un índice bastante completo del pensamiento gallego contemporáneo.
Te adjunto el recorte de un artículo que publiqué a raíz de la muerte de González Carbalho. También acompaño un saludo de Otero y otro mío, para la emisión de fin de año, como me pedías. Próximamente te enviaré varios más.
¿Sabes algo de la suerte ocurrida con la Obra Completa de Cabanillas? Sería un gran acierto que te encargases tú de la edición aunque me doy cuenta del sacrificio que para tí supondría. Cuando hablé con Villamarín sobre el particular, acogió muy bien la idea, pues fue iniciativa tuya la de editar la obra.
B. Amor está en Vigo desde hace diez o quince días. Yo no lo he visto aún. Supongo que hablará conmigo antes de su regreso a Buenos Aires. Parece ser que dijo que estaban descontentos conmigo porque yo no había respondido debidamente al programa que trazó para la gran revista del Centro Gallego. Por su parte, Sigüenza está difundiendo por ahí que me van a sustituir como delegado del Centro y que lo designarán a él para relevarme. No sé a qué obedecen estas cosas, ni que justificación tienen. Sobre todo, si se piensa que yo he trabajado con ahínco, y desinteresadamente, en todo cuanto se me encomendó, desde la misma fecha en que tú propusiste mi nombre para representar al Centro. En fín, qué le voy a hacer...
Per lo demás, apenas trabajo fuera de mis ocupaciones habituales, que cada vez me absorben más tiempo, aunque sin la correspondiente compensación económica. A veces, muchas veces, me siento cansado y deprimido. Pero una excesiva vitalidad, quizá, me ayuda a superar los baches.
El que está trabajando es García Sabell. Pudo conseguir toda la obra inédita de Manuel Antonio, que es mucha, y la está clasificando. Hará un extenso estudio sobre el poeta, y después se publicará todo en dos tomos: uno de verso y otro de prosa. La obra ha de constituir una gran aportación para destacar la figura completa de M. Antonio.
También C. Calero prepara una gran historia crítica de la literatura gallega, a partir del siglo 19.
Próximamente aparecerá una obra teatral de Cunqueiro, bajo el epígrafe Hamlet, príncipe de Dinamarca. A mí me gustó mucho el original.
Y nada más de momento.
Con cariñosos saludos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego
|
| 1959-03-18 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1959 en 18/03/1959
Vigo 18-marzo 1959
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu carta a su debido tiempo. Me alegró mucho porque llevaba largo tiempo sin saber de tí. Las únicas noticias que tengo de esa son las que tú me das.
Hace una semana fui al puerto a esperar a Maiztegui. El barco en que venía llegó con tres días de retraso porque tuvo que capear un fuerte temporal en las Azores. Maiztegui pasó ocho días en Vigo, completamente feliz. Sintió mucho tener que marchar tan pronto para Madrid. Hablamos mucho de tí y de los amigos. Me entregó los tres libros de grabados en madera. Los de García Sabell y Piñeiro ya están en su poder. Realmente la obra es una verdaderamente maravilla. No sabes cuanto te agradezco la delicadeza de este magnífico obsequio. No son sólo los grabados y la presentación de la obra, que me gustaron extraordinariamente. Es también el prólogo, bellísimo. Creo que es uno de los más felices que has hecho. Con mi más vivo agradecimiento, quiero expresarte la más expresiva felicitación.
El otro día estuve en Santiago con don Jesús Carro y hablamos de tí. Te distingue con especial afecto. Coincido contigo en que, a pesar de la edad, se mantiene permanentemente joven de espíritu. Pero también entre los mozos hay muchos que poseen auténtica juventud. No niego que existen algunos con carga literaria excesiva. Pero otros, los más y cada día en mayor número, tienen preocupaciones vivas, inquietud y ansia de enfrentarse con los problemas del país. Yo hablo con ellos con cierta frecuencia, y me sorprende el espíritu que los anima.
Lo de Romero Lema es un caso que nada tiene que ver, en absoluto, con el de estos mozos. No lo he vuelto a ver desde que terminó la carrera. Sé que en el año treinta y tantos se fue a Bélgica e ingresó en un seminario. Ahora creo que está en Roma y que es prelado doméstico o cosa así.
Es una verdadera pena que renuncies al puesto que ocupas en la Comisión de Cultura del Centro Gallego. Pienso que tu presencia en ella, a pesar de las incomodidades y los disgustos, constituye una garantía para todos. Si mi opinión pudiese servir de algo, te rogaría encarecidamente que no abandonases el puesto.
En varias cartas te pedía que me mandases las publicaciones de Citania. Salvo las tres primeras editadas y A fiestra valdeira, no recibí ninguna más. ¿No podrías hacer que me enviasen los libros? Bastaba con que lo indicases en la administración de la editora. También solicité de Perfecto la misma cosa, pero con el mismo resultado negativo. Si es que hay alguna razón para que no me manden los libros, trataré de adquirirlos aquí, pues quisiera poseer todo el fondo. Tampoco me ha llegado el librito de grabados de Maside, que creo preparaste tú, y que mucha gente de Galicia ha recibido.
He llevado un gran disgusto con la desaparición de Galicia Emigrante. Durante el tiempo de su publicación ha desarrollado una magnífica labor, y al morir deja un tremendo vacío en la vida cultural gallega. Esperamos, sin embargo, que se inicie pronto una segunda etapa. Tu capacidad de entusiasmo y de iniciativa habrá de salvar –lo sé por experiencia– las dificultades.
Hace unas semanas falleció en Madrid Emilio Mosteiro. La noticia me impresionó mucho, pues le tenía gran afecto. Pero el desenlace era fatal porque tenía un cáncer de próstata.
Parece ser que, por fin, Insula va a publicar ahora la edición dedicada a Galicia. Algunos de los originales van a ser renovados y se incorporarán otros de América. Te escribirá García Sabell, si no lo hizo ya, en este sentido. Nos gustaría mucho, por ejemplo, que la firma de Dieste no estuviese ausente del número.
Yo sigo trabajando como siempre, agobiado con mil preocupaciones. Bien quisiera escribir uno o dos libros que tengo en proyecto, pero no dispongo de tiempo alguno. Últimamente amplié notablemente la conferencia que dí ahí sobre Valle Inclán y la envié a Portugal para incluirla en la serie de trabajos de homenaje al pensador Joaquim de Carvalho, que se publicarán en varios tomos.
Y nada más por el momento. Con saludos muy afectuosos a Maruja y de Evelina para los dos, te manda el fuerte abrazo de siempre
Fdez del Riego.
|
| 1959-08-03 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1959 en 03/08/1959
Vigo 3-agosto 1959
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 18 del mes pasado, pero aún cuando estuve esperando día a día mi monografía editada por Citania y el libro de Pita que me anuncias, no llegaron a mi poder. Sin duda te olvidaste de hacer el envío, o lo realizaste por vía ordinaria, y es ésta la causa de que no lo recibiera. En cuanto llegue a mis manos, te daré la opinión que me solicitas.
Sobre los libros que habéis ido editando en Citania se han publicado varios comentarios en la prensa de aquí. No me cuidé de recortarlos y remitírtelos porque pensé que sus propios autores los remitirían. Ahora resultaría muy difícil localizarlos porque no recuerdo los nombres de sus autores, ni las fechas de aparición y periódicos donde se publicaron. En lo futuro, sin embargo, me preocuparé de la cuestión.
Supongo que ya recibirías el ejemplar de la revista Ínsula dedicado a Galicia, que te envió Domingo por correo aéreo. ¿Qué te pareció? Como ves, en primera plana vienen destacados los artículos de Dieste, Cabanillas y García Sabell.
También salió en estos días la obra poética, en gallego, de Pimentel, bajo el título Sombra do aire na herba. Lleva un largo estudio preliminar de Celestino F. de la Vega. Se te enviará, como todos los libros publicados. Hoy te remitimos por correo ordinario, y como agasajo personal a tí, un ejemplar de la obra 50 dibuxos de Maside, que acabamos de editar, en edición numerada y limitada, con un gran esfuerzo económico. También le enviamos, con la misma fecha, otro ejemplar a Dieste. Sois los dos únicos que los recibís en concepto de agasajo de la editorial.
Por aquí anda Colmeiro. Yo no hable con él más que una sola vez. También acaba de llegar el pintor Palmeiro quien, al parecer, piensa pasar un par de meses pintando en Galicia. Sé que lo acompaña Valentín por ahí, pero yo no lo he visto aún.
No me extiendo más porque salgo esta tarde para Valdeorras, donde tengo una cuñada gravemente enferma, y he de preparar algunas cosas para el viaje.
Con afectuosos saludos a Maruja, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego
|
| 1959-09-18 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1959 en 18/09/1959
Buenos Aires, 18 de setiembre de 1959
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.
Querido Del Riego:
Recibí tu carta y el tomo de Maside. De Insula creo que ya te escribí. Me pareció muy bueno en general. El tomo de Maside excelente igual que el prólogo de Piñeiro. Entre los dibujos la notable serie de paisajes. Insula aún no llegó a las librerías de Buenos Aires, pero estoy seguro que ha de ser bien recibido. De todos nosotros ya te contaría algo Don Ramón. Fué muy agasajado y él pronunció conferencias admirables. Me alegró que te hubiese gustado como quedó tu libro y que no te hubiesen parecido mal las ilustraciones, pienso que conviene editar este tipo de libros al mismo tiempo que los libros de creación literaria, pues debe ir realzándose lo que se viene haciendo con tanto sacrificio. Los pocos con quienes hablé de ese libro tuyo les gustó mucho y tu tienes aquí en Buenos Aires un público que sigue con interés tus cosas, que tienen siempre el atractivo, aparte del valor de tu prosa y de tu juicio, de tu amor por Galicia y de tu generosidad, cualidades difíciles de encontrar en otros escritores. En el pasado creo que solo en Murguía. Somos en general un pueblo con mentalidad de pequeños campesinos y de envidiosos, este defecto que Unamuno estudió en todos los peninsulares, pero que a mí me parece acentuado en el caso gallego y del que tu, y muy pocos más, parecen librarse, como de algo más tremendo aún para Galicia que es el provincianismo de muchos intelectuales. No respetamos el valor del vecino o lo exageramos desmedidamente y exageramos desde luego el valor ageno (sic). Siempre tuvimos sabios en Alemania y desconocidos en Galicia; recuerdo los de mi época de estudiante. Tu te libras de estos defectos y eres generoso y comprensivo para la labor agena (sic) y por estas cualidades, además del valor literario, crítico e informativo de tus obras, éstas quedarán y serán indispensables en el porvenir de Galicia. Hay señores a quienes se les hace crecer alas para descubrir permanentemente América.
Por Don Ramón tendrás noticias de nosotros. Todos trabajamos como podemos y con toda la humildad y capacidad de sacrificio de que somos capaces, entre un público gallego en general indiferente, sin que corresponda hablar de las sociedades que para nosotros no existen. Todo un trabajo destinado al olvido o solo al recuerdo de unos pocos. Otero participó en la apertura de los cursos de AGUEA, en una especie de mesa redonda sobre asuntos gallegos, con Dieste, Baltar, E. Blanco Amor, Núñez Búa, etc., en el Centro Gallego, que resultó espléndida y fué invitado por Citania, como presidente de Galaxia, a una cena de accionistas de aquella que tambien resultó extraordinaria, donde él nos entregó un libro, Rosalía, que ya está en imprenta. Bueno, por hoy no te escribo más.
Por correo aparte te envío Figurando Recuerdos, mi último libro de dibujos que creo quedó bastante bien. Te ruego recibáis Evelina y tu las condolencias de Maruja y mías con nuestro saludo y recibe el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane
|
| 1959-09-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Piñeiro a Seoane. 1959 en 29/09/1959
Compostela, 29-IX-59
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Meu querido amigo:
Recibín a tua carta. Por ela vexo que che gustou o número galego de ínsula. Eu estaba bastante confiado en que che gustaría porque, tomado en conxunto, resulta un número serio e digno. En xeneral, produxo moita sorpresa, mesmo na propia Galicia. Esa súpeta e briosa aparición das letras galegas vén ser como un clarinazo esterior do fondo e intenso rexurdimento interno que se está a producir na i-alma coleitiva de Galicia. Xa ves, tivemos que agardar cinco anos pra o poder sacar, máis o verdadeiramente importante, o siñificativo, é que salíu e, sobre todo, “reflexa unha realidade”.
Vexo que che desagradaron algunhas espresións da “carta” do Landeira. En realidade, tal vez se trate, pola tua parte, dunha reaición máis emotiva que refreisiva, pois, polo que me dixo Domingo, manifestas certa mágoa nos xuicios consagrados a ise tema na carta que íl recibíu. Con todo, si conoceses persoalmente ó Landeira seguramente non lle tomabas tan a mal esas espresións. Il é un mozo galego cheo de vitalidade e de talento, que non tivo á sua disposición máis medios que a sua enerxía i o seu traballo, que conoce e viviu a realidade popular galega, posto que dela é fillo e nela se criou, que emigrou en percura dunha seguridade económica que eiquí non atopaba e que, nas horas libres do traballo, soupo adequirir por si mesmo unha espléndida cultura que xa quixeran moitos universitarios. Home de vontade enérxica e de intelixencia axil e crara é, en cambio, moi pouco inclinado a sensiblerías e sentimentalismos. Ten unha marcada preferencia temperamental por o lado vital, rexo, varonil i emprendedor da realidade humá, e, simultáneamente, certo desdén instintivo polo lado lacrimoso e patético. Esta aititude non é filla de prexuicios senón refrexo da sua auténtica persoalidade temperamental. É un de tantos mozos galegos lanzados en plena mocedade á esperiencia emigratoria. Naceu e viviu no seu do pobo traballador. Conoce e ama a ise pobo, que é o seu. Ora, a sua aititude estimativa nace da esperiencia vivida por íl e máis do seu persoal temperamento. ¿Que non coincide coa visión ou coa idea que outros teñen? Certo, moi certo. Mais esta diversidade é completamente natural e inevitabel. Cada ún, dacordo co seu temperamento, tende a ver ou preferir un lado determinado da vida.
Celebro moito, moitísimo, que che teña gustado o album de Maside. Fixémolo con gran amor. No é doado que te decates da cantidade de dificultás que tivemos que vencer. O esforzo que vimos facendo nútrese do entusiasmo ilimitado e da ilimitada capacidade de sacrificio dunha minoría abnegada que ten concencia do seu deber. Por ser unha minoría conscente e decidida, a obra vai e seguirá indo adiante. Tivemos moitos atrancos. Agárdannos aínda moitos máis. A obra seguirá. Nistes derradeiros tempos démoslle realidade ó Diccionario de D. Eladio, ó libro de Pimentel, ó número de Ínsula e máis ó album de Maside. Toda ela, colleita que quedará pra sempre. E así seguiremos, calada e tenazmente. Partimos dunha convicción fundamental: o que verdadeiramente vale é a obra feita. E nós non percuramos outra xustificación que a da obra que levemos a cabo en común. Pouco importarán as críticas ou ataques que se poidan facer a un ou a outro si a obra realizada polo esforzo común é necesariamente respetabel. E sabemos que xa o é.
Non preciso de che decir canto me folgo de que che teña pracido o prólogo ó album. O teu xuicio, xunto cos de Xohán Ledo e máis Anxel Fole, interesábame francamente, por séredes os tres masidiáns máisimos que eu conozo. Tiven a inmensa ledicia de que fose aprobado polos tres. Tamén me interesaban outras opinións –Domingo, Celestino, Carballo, etc.– pro por motivo distinto. En realidade, dubidei moito antes de me encarregar dil. Inicialmente eu pensara en Domingo, e Domingo en Celestino. Calquera dos dous –eso é completamente certo– houbérano feito millor ca min. Si ó cabo me encarreguei, foi por unha razón ouxetiva: que por se tratar dun homaxe de Galaxia a Maside –na que compartimos dende o comezo dúas funcións paralelas en responsabilidade, íl a direición artística i eu a direición literaria– parecía natural que representase eu a Galaxia niste caso concreto. E tamén por unha razón subxetiva: porque estaba certo de que ó propio Carlos lle tería sido grata esa decisión si a poidese conocer. Seino porque ó longo dos centos e centos de horas que temos consumido en plácido diálogo sobre tantas e tantas cousas, moitas veces tenme estimulado a que escribise sobre temas de arte. Nin il nin eu sospeitábamos que a primeira cousa que escribise sería sobre o seu propio arte. En realidade, máis que de recoller ises estímulos eu preocupábame de facer que íl, Maside, fose quen escribise sobre arte. Conquerín, ó longo de tres meses de persuasivas e insistentes xestións, que escribise o seu fermoso ensaio sobre a estética da fotografía popular, publicado, como sabes, no Grial. Tratarei dispois de que escribise outro ensaio semellante sobre o tema xeneral das “formas” (sobre o que tiveramos moitas conversas). Prometeumo. Mais faltáronlle folgos físicos. Como lle faltaron pra acometer outra tarefa prometida: unha monografía sobre o Palacio de Gelmírez (pra decidilo, eu prometéralle que a faríamos en colaboración, mais coa oculta e decidida intención de ilo empuxando pouco a pouco hastra que tivera feita sin se decatar). Foi pena porque, dado o entusiasmo que tiña por esa xoia románica, houbera feito unha monografía interesantísima. Todos ises proieitos e outros moitos, algúns realizados, xurdían nas nosas conversas sobre Galaxia. Carlos, Pimentel e máis Cuevillas foron tres baixas tremendas que tivemos no núcleo galaxián. Os tres compartían as nosas arelas e inquedanzas. ¡Cantas conversas inesquecentes no estudo de Carlos, no despacho de Pimentel e no comedor do Cuevillas! Na medida das nosas forzas tratamos de honrar ós tres.
Estiven en Vigo con D. Ramón o dia que chegou de ahí. Viña moi ledo e animoso. E cheo de gratitude pra todos. Xa nos contou o homaxe que lle fixo Citania e nos dixo que vos entregara un libro pra editar (unha biografía novelada de Rosalía, coido). Ás poucas horas tivo que salir pra Santander e inda non voltou. Xa non tardará moito.
Despois de moitas viravoltas, os amigos do Cunqueiro conqueriron autorización pra que se representase o D. Hamlet (modificando algunhas espresións do texto) e púxose no Teatro Colón da Coruña o 31 de agosto. Estivo completamente cheo e tivo gran éisito. Agora vaise poñer no Fraga de Vigo e no Círculo das Artes de Lugo. En Vigo figúrome que terá un gran éisito, pois alí hai un numeroso e moi calificado núcleo de cunqueiristas (que foron, en realidade, os que deron a batalla en favor de D. Hamlet). Dende logo, a popularidade que hoxe en dia ten o Cunqueiro é realmente enorme.
Xa sei que celebras varias esposicións simultáneas e que preparas un viaxe a Centroeuropa. ¿Pasarás por Galicia?
Unha aperta moi forte do teu amigo
Ramón Piñeiro
[Escrito a man]
PD: Non estaría mal que lle fixésedes chegar a Canito, direitor de Ínsula, algunhas cartas de felicitación polo número galego. Il, que é granadino, portouse moi ben co número adicado ás letras galegas. Tiña sincero interés en sacalo.
|
| 1959-10-21 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1959 en 21/10/1959
Vigo 21-oct. 1959
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu carta y ahora acaba de llegarme el ejemplar del libro de dibujos Figurando recuerdos. Creo que se trata de una edición muy bella y original. Toda esta magnífica labor tuya, al servicio de nuestra cultura, cobrará a medida que transcurran los años una significación ejemplar. Es una obra que está ahí, con un valor positivo, y que quedará. Cuantos intenten en el futuro historiar el movimiento cultural gallego, tendrán que destacar en la medida precisa ese maravilloso esfuerzo artístico, editorial e intelectual, que pusiste generosamente al servicio de Galicia.
El número de Ínsula tuvo una excelente acogida, salvo en determinados y muy limitados medios. Su venta duplicó a la de los números ordinarios.
Otero vino muy satisfecho de todos vosotros. Nos habló entusiásticamente de tí y de los demás. Hace unos días fué a Lugo a hacer entrega de los cuadros donados al Museo por el Centro Lucense. En su discurso se refirió ampliamente a tu personalidad artística y a la tarea cultural que vienes realizando. Te adjunto dos recortes de prensa en los que se hace referencia al acto.
Por correo ordinario te envío el primer tomo de la Miscelánea de Estudos a Joaquim de Carvalho, en el que figura mi ensayo sobre Valle Inclán.
De los libros de Citania no conozco Pauto do demo ni el de Emilio Pita. ¿Quieres hacer el favor de hacer que me los envíen? Te agradecería mucho que me remitiéseis todas las obras que editáis, pues bien conoces mi curiosidad e interés por cuanto se refiere a las publicaciones gallegas.
Te supongo enterado de que, después de vencer muchas dificultades, fue representado en La Coruña y en Lugo el Don Hamlet de Cunqueiro. Tuvo mucho éxito y el público se familiarizó muy pronto con el idioma, a pesar de que hace muchos años el gallego no había subido a los escenarios.
Y nada más por el momento. Con saludos muy afectuosos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego
En estos días está exponiendo Colmeiro en Barcelona, parece que con éxito.
|
| 1959-11-09 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Neira Vilas a Seoane. 1959 en 09/11/1959
Buenos Aires, 9 de novembro do 1959
A
Luis Seoane
Capital
Meu distinto e ademirado amigo:
Acabo de ler e cerrar o seu quente –quente por novo e por aceso –livro de poemas As cicatrices–. Dende logo algo así esperaba cando vostede anunciou a pubricación. Algo así, dixen, mais eso non prevé a novedade, a frescura, a renovada emoción poética; partía eu desa sospeita con moita lóxica porque había antecedentes dabondo pra cavilar sobre o novo mensaxe. E véñenseme agora á memoria en lembranza sintética os rótulos de Eiquí morreu Ramón Cernadas, Cantiga ós emigrantes, O cabaleiro vagamundo, Desterrados, A oración do artista que volta. O primeiro e os dous derradeiros chegáronme moi adentro, sin escruír sin subvalorar o acimbre nin a esencia das demais composicións de Fardel... e Na brétema...
As cicatrices está na mesma liña. Naturalmente, pois de sempre e pra sempre coñece vostede o seu camiño o que é fidel cunha conduta invariábel, dunha soia peza, como se di. Entendo –no meu quizais pequeno entender– que toda obra de arte, máis alá do seu valor estético, debe estar avalada e garantizada pola moral (ou como queira chamarse) do seu creador, e soio acada plenitude cando hai afinidade, casamento entre ela i-el. Poida que isto non sexa ausoluto pra un crítico formal; pra min é defiñitivo, termiñante. (Penso en Casals, Picasso, Machado). O home debe ser antes que nada home, e a partir dalí, da súa decencia e integridade, pode ser escritor, músico, pintor, labrego ou ferreiro, según a súa vocación, capacidade ou circunstancia.
Eu quixera decirlle moitas cousas. Persoalmente non podo, polo meu temperamento, e dende logo tampouco poderei nunha nin en dez cartas. Son moi pouco comunicativo. Non intento compararme con vostede, pero sospeito que temos caráiteres afíns. Hai homes de por dentro e homes de por fóra. Eu non sei en que grado, pero perteñezo ós primeiros. Vostede, tamén (e perdoe se non está dacordo co meu razoamento). Vostede é dunha intensa, volcánica vitalidade interior. Eso é o que trascende da súa obra. E ademais detesta, coma eu, a oratoria musical e baldeira. Somos anti-actores. Eu quixera decirlle canto ademiro, comprendo e agradezo a súa diversa, moimental e increíbel obra. E considérome afertunado por tal comprensión, pois a teima de crasificar lévanos xeralmente a considerar a un pintor, pintor; a un poeta, poeta; a un xornalista, xornalista; etc. E namais. Vostede é realmente un caso difícil pra quenes intenten un estudo compreto, panorámico do seu quefacer. Xa é moito pórse a inventariar a súa variada aitividade. Porque logo dos oficios viran as facetas ós suboficios e será cousa de non acabar.
Mais voltemos á poesía que en vostede é unha aititude incrasificábel, xa que ela abrangue, subordina, felizmente, non soio os seus versos, senón tamén a prosa (teatral, narrativa, xornalística, xornalística-radical), o dibuxo, a pintura, etc., etc., cadrando naquelo de Unamuno: “quien no vive religiosa o poéticamente es un tonto”, concepto que comparto, naturalmente. As cicatrices, repítolle, non é pra min un imprevisto, anque si un novo e moi valioso chanzo que confirma a vostede unha vez máis como positivo e outro valor entre os poetas galegos contemporáneos. E conste que non son dos que xogan coas verbas. E se vostede ou outro me pedise que documentase tal afirmación, esgrimiría unha ringla de rotundos elementos, o primeiro dos cales sería a Sinceiridade cristaíña que deitan os seus poemas. A seguido, virían outras cualidades de non menor valor, anque sempre sometidas a dita que é, coido eu, fundamental.
Perdoe tanta lata, amigo. Lin dun tirón As cicatrices –tíduo acertadísimo–; a impresión da súa lectura levoume a escribirlle, e xa ve, faleille de canto hai menos do livro en concreto. E que pra velo ben a fondo hai que darlle siquera dous repasos de vagar. A adicatoria é de singular tenrura. Os tres poemas do grupo Os torques conteñen un engado épico de orixinal feitío. E dos demais, quédome con todos anque preferentemente con ise heroi saudoso, Silenzo, Noso pobo e Ollade a Galiza. Istes dous derradeiros xa están adscriptos á miña antoloxía mental.
Recolla miña máis fervorosa e fraternal noraboa.
E un forte abrazo
José Neira Vilas
[Anexo.]
[Mecanografado.]
As cicatrices
Poemas de Luis Seoane-Editou Citania
Acaba de aparecer un novo livro de Seoane. Un novo tiduo que sobrepase os vinte, entre monografías, dibuxos, narraciós, teatro e poesía. Increíbel, asoballante fecundidade creadora. Paralelamente, Seoane dirixe revistas e audiciós radiaes, crea un estilo de pintura mural, funda editoriaes, orgaiza esposiciós, impón súa modalidade gráfica ó livro arxentino, etc., etc.
En poesía concretamente leva pubricado Fardel de eisilado (Ánxel Casal), Na brétema, Sant-Iago (Botella al mar), e, agora, o do epígrafe. Do primeiro aínda temos presente aquel longo poema tiduado Eiquí morreu Ramón Cernadas, e tamén Cantiga ós emigrantes. Do segundo, véñensenos á memoria espontaneamente tres fermosos e siñificativos rótulos: O cabaleiro vagamundo, Desterrados, e Oración do artista que volta.
As cicatrices está na mesma liña. Na liña de conducta do autor, endexamais desmentida e si confirmada en cada xesto, en cada trazo, en cada páxina. Seoane é sinceiridade e decencia. E isa integridade reforza, solidifica o valimento de que por si ten a súa obra. O home debe antes que nada ser home, e despois será músico, pintor, funcionario púbrico, labrego ou ferreiro. O oficio terá sempre a impronta de quen o desempeña. Todo o quefacer de Seoane está avalado, garantizado por isa limpa e perenne aititude. As cicatrices móstranos ademais dun poeta rebelde –no mellor sentido– a un poeta maduro, seguro do destino que recrama a poesía nestes tempos de urxencias e desacougos.
Iste novo poemario comeza con Adicatoria, de singular tenrura, sinxeleza, amor á Terra:
A ti, Galiza
dun home teu lonxano
nascido nunha habitación de emigrantes
O tríptico Os torques (A diadema de Ribadeo, Guerreiros contra a mar, A Medamus) ten un engado épico de que non atopamos semellanza en galego. Ahí xúntase a erudición coa emoción do pasado lonxano de Galicia, en equilibrada e poética armonía. E sigue unha ringla de poemas (O pasado, Ise heroi soidoso, Consinias, No combate, Silenzo, etc.) dinos todos eles de ingresar nunha antoloxía da poesía útil e necesaria desta época.
Vexamos:
Ollade a Galiza erguerse paseniñamente
de tódolos supricios.
Construíndo
antre o desamparo e a inxuria
o propio universo.
Ou ben, en Noso pobo:
Un pobo vivindo na anarquía
dende fai mil anos.
Antres embargos,
vilanías,
benzoarios,
herdanzas,
repartos...
En Seoane, a poesía abrangue, subordina toda a súa diversa obra. Poeta sempre. Acadrando así na sentencia do xenial Unamuno: “Quien no vive religiosa o poéticamente, es un tonto”. Poeta é máis ben un estado ca un oficio. Poeta non é o que fai unicamente versos, e incruso abundan os verseadores que non merecen acretarlle tan elevada denominación. A poesía de Seoane abrolla tamén nos lenzos, nas paredes, nos grabados en metal e madeira, na prosa xornalística e, en fin, en todo o seu quefacer. Seoane, en sanción consagratoria dos nosos mellores críticos, fica na galería dos poetas outos da Galicia de hoxe, e os seus poemas ocupan lugar destacado nas antoloxías máis rigurosas. O autor de As cicatrices leva dito fai tempo o que entende el por poesía: “Un poema non pode ser soio un prisma de cores, un xeito de xuntar verbas fermosas e producir soídos; e o berro de un home, o esgazamento que producen no seu esprito os feitos do pasado, trocados en eternidade”.
As cicatrices –tiduo acertadísimo– é un valioso aporte ás letras galegas, e non pasará desapercibido para todos aqueles que son sinceiros consigo mesmos e lles preocupa de veras o drama secular do noso povo.
[Manuscrito:] Amigo Seoane:
Mándolle unha copia desta nota que sobre As cicatrices escribín pra Lugo.
J. Neira Vilas
19-XI-59
|
| 1960-02-18 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1960 en 18/02/1960
[Carta mecanografada]
Basilea, 18 de Febrero de 1960
Sr. D.
Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Querido amigo:
Hace días que debí haber escrito, pero los museos, todo lo que veo y mis propios asuntos, me llevaron hasta el tiempo de que debiera disponer para estar en contacto con los amigos. Estoy encantado de Basilea y de Zurich, me parecen dos magníficas ciudades y vamos con frecuencia de una a otra para visitar los museos o ver simplemente sus calles y aquellos detalles que se encuentran caminando al azar. No se encuentra demasiada arquitectura nueva y nada que se destaque especialmente a mi juicio, el juicio de un profano, sobre lo que se puede ver en Buenos Aires y desde luego nada que supere en cuanto a la edificación privada la vieja arquitectura de estas ciudades, adaptadas al clima y temperamento de sus habitantes. La fotografía y publicidad, revistas, publicaciones, etc., hacen milagros en cuanto a la divulgación arquitectónica. Lo que sí se ve y es notable es el amor de los arquitectos y constructores suizos por los materiales puros, la belleza escogida de éstos y el amor a los detalles: puertas, ventanas, artículos sanitarios, etc. Solamente los artículos sanitarios son de un riqueza de formas y dibujos notables, como igualmente lo son las cerraduras, grifos, etc., de gran eficacia además. Vemos muebles, muebles de líneas nuevas bellísimos, donde tambien se pone de relieve ese amor al material y una artesanía sabia. Los diarios, al menos los de esta zona, dedican páginas enteras a problemas de construcción e ingeniería. Es lástima, para mí caso, que estén en alemán, pero ellos vienen a darme la razón sobre la falta de sentido sobre el propio país de los diarios argentinos. En cuanto a arte mural, abundante desde el pasado en estas ciudades, están desde luego a más bajo nivel que Buenos Aires. Se asombran de las fotografías de mis obras por los intentos, y se asombran más cuando les afirmo que no soy desde luego el único, sino uno más entre los que trabajan en este aspecto ahí. Los museo[s] son simplemente extraordinarios en todo, edificios, organización y riqueza de obras, sobre todo de arte contemporáneo desde los impresionistas hasta la escuela del Pacífico norteamericana. Y sobre todo lo que es más extraordinario de estas ciudades, es el ejemplo que ofrecen sus industriales y comerciantes, organizándose para donar obras, crear colecciones e instituciones culturales, publicaciones, etc., en beneficio de sus ciudades y de su país. Este sería un ejemplo que deberían imitar los gallegos ricos de Buenos Aires, pues así es como se crea de verdad o se desarrolla una nacionalidad. Pienso en Citania sin dinero y sin aliento alguno y me produce pena por Galicia, más desdichada si cabe por la desorientación de aquellos, sus hijos, como los de Buenos Aires, que podrían hacer algo por ella, pero siento orgullo de nuestro esfuerzo, el suyo, el de Lamela, Baltar, Julio Fernández, casi nadie más; Perfecto López, excelente gallego que podría hacer mucho si creyese de verdad en esta labor, y Mondelo si pudiese, que es la única labor galleguista eficaz, además, si algunos quieren de conmemorar el aniversario de los muertos.
Bueno, contésteme por favor diciéndome como van las cosas de Citania. Por mi parte es casi seguro que vaya a España y trate allí de organizar lo que pueda.
Reciba Ud. y todos los amigos de Citania y los de fuera de ella el gran abrazo mío y los saludos de Maruja y míos para usted y su familia:
[Seoane]
N/dirección hasta fines de mes es la siguiente:
Sra. Dr. Greta Hottinger (Para L. Seoane)
Unterer Rheinweg 86
Basel Suiza
|
| 1963-04-04 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1963 en 04/04/1963
Ginebra, 4 de Abril de 1963
Sr. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Esperé para escribir a los amigos a estar un poco tranquilo y dejar de andar de un lado al otro. Nos establecimos por dos o tres meses, quizá dos, no sabemos, aquí en Ginebra, donde hemos encontrado un departamento de un ambiente en el que puedo pintar y ya comencé a trabajar. Hasta el día 29 hemos estado entre Basilea, Berna y Zurich e hicimos una visita al Museo Reinhart de Winterthur, una ciudad exclusivamente industrial que como todas las ciudades suizas tiene su interés particular. El Museo está destinado sobre todo a pintura alemana, austríaca y suiza, con una sala importante destinada al grabado francés. La parte impresionista que era lo que más nos interesaba ver está circunstancialmente clausurada lo que nos defraudó bastante. Los Museos de Basilea y Zurich aumentaron en bastantes obras desde 1960 y el de Berna, que a mi juicio es inferior, tiene ahora una colección espléndida de Juan Gris. Creo que para poder ver cómodamente a este pintor hay que venir a Suiza, pues entre Basilea y Berna se reúnen en sus museos más de treinta obras sin contar las de Zurich. Estamos viendo mucho mueble nuevo y nuevos motivos de decoración venidos muchos de ellos de los países del Báltico y de Italia. En uno de los grandes almacenes de Ginebra nos encontramos con sorprendentes Muranos, lástima que un poco caros para nuestros bolsillos, y, aparte, no sabríamos como transportarlos. En cerámica no hemos visto objetos superiores a los del otro viaje, pero sí en cuanto a trabajos en madera. En los ambientes preparados en las mueblerías para la venta, incluyen, con los muebles de línea moderna, alguno de “Art nouveau”, como si el prestigio de este estilo volviese a renacer en este aspecto. Encontramos nuevamente los trabajos de trapos como los de las montañas de Galicia, hechos por los campesinos, y que resultan encantadores en la variedad de sus colores, a pesar de la limitación de la decoración general por como tienen que ser hechos. Y volviendo a cuestiones de arte, pude ver algunas grandes exposiciones entre ellas una de Lurçat muy completa, con 70 tapices, algunos de trece metros por cuatro y medio que resultan notables de color, no tanto en su dibujo. Abusa en recursos fáciles para llenar espacios, como mariposas, estrellas y hojas de árbol. Se ve que se siente cómodo en los tamaños más chicos. En general creo que no es un muralista y que si llegó al muro es por la artesanía a que se dedica. Tiene más temperamento e imaginación de ilustrador, pero una imaginación más bien limitada. Como pintor no tiene, para mí al menos, interés. Son interesantes sus cerámicas, no así tanto sus litografías y gouaches. Pues además de los setenta tapices expone unas 110 obras más de otros procedimientos. Sorprendente para mí fue un vitral hecho con vidrios picados de color, acumulados y seguramente puestos de nuevo al horno para fundirlos. Me gustaría saber como es su técnica.
Bueno, esto es todo por hoy. Ahora acabo de recibir noticias alarmantes de ésa. Vamos a salir para encontrar algún diario que nos informe. ¿Cómo andan los asuntos de Citania? ¿Fue el libro de González López a la imprenta? ¿Debo enviar el dibujo de la tapa? Y por Montevideo, la casa, ocurrió alguna novedad? Le ruego me escriba y me dé noticias de esa.
Salude a sus padres y hermana en nombre de Maruja y mío, y a Martínez Lamela y Sra., a Julio Fernández y a los de Citania, y Ud. reciba un abrazo de:
[Seoane]
|
| 1963-08-22 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1963 en 22/08/1963
El Castro, 22 de agosto de 1963
Sr.
Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí su carta de hace algunos días y perdóneme por no haberle escrito antes con noticias nuestras. La verdad es que fué de tal manera trastornado nuestro viaje con la llegada a España y el encuentro con antiguos compañeros y amigos y el deseo de trabajar lo más posible, que fuí dejando de un día para otro el hacerlo. Y sin embargo si a alguna persona debiera yo escribirle con noticias nuestras es a usted. Perdóneme pues, por hacerlo tarde. Me alegro que por fin salga el libro de González López y pienso, creo que lo hemos hablado alguna vez, que puede presentarse con el mismo dibujo de tapa que el anterior cambiando los colores. Se los envío a usted con estas líneas. Lo que usted haga en el asunto de los grabados está bien. ¿Ya no está Brughetti en la Secretaría de Cultura del Ministerio? ¿O Rubén Vela se encarga de la cuestión exposiciones? Desde lejos las noticias de Buenos Aires son siempre curiosas. Con respecto a la Argentina la prensa europea se muestra esperanzada y para los argentinos que encontré como para mí fué un alivio el resultado electoral a pesar de que continúo dudando que haya paz mientras exista un sector de la Argentina dispuesto a creerse tutor del pueblo y de sus gobernantes. Siempre pueblo y gobierno harán algo que les incomode. Por mi parte trabajo bastante. Estos días sale un álbum de grabados en madera y calculo que en la primera quincena del mes que viene saldrá otro nuevo. El primero con motivo de una costumbre popular castellana y el segundo relatando en grabados una leyenda gallega. Regresaremos tan pronto haga yo dos exposiciones que tengo proyectadas, pero mentiría si no le dijese que estamos muy contentos en Galicia y en esta maravilla del Castro a dos pasos de Sada y a algunos más de La Coruña.
Escríbame. Abrazos a todos los amigos, Martínez Lamela, J. Fernández y todos los de Citania, saludos a su familia de Maruja y míos y usted reciba un fuerte abrazo de su amigo agradecido:
Saludos de Díaz Pardo y familia para todos ustedes.
[Seoane]
|