| 1951-06-19 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1951 en 19/06/1951
París, Hôtel du Quai Voltaire, 19 jun., 1951
Mi querido amigo Luís Seoane:
Tenía el propósito de escribirle desde Londres, pero me falto tiempo para hacerlo. Lo hago, pues, desde aquí –desde este París que quiero entrañablemente y que no me explico que a Vd. no le haya gustado–, o, por lo menos, gustado en la medida que debió gustarle. Puedo decirle, en cambio, que Londres no me gusta? Cómo explicar que habiendo tantas cosas que nos gustan a ambos disintamos precisamente en esto? Para mi gusto, Londres es una ciudad demasiado grande, con un movimiento enloquecedor en sus calles. Luego, no tiene cafés. Esto es sencillamente terrible: el hombre, desde que sale desde su casa y hasta que vuelve a ella está obligado a trabajar o bien a entrar en una taberna o en una iglesia –las únicas dos cosas que hay en abundancia. La mayoría de los ingleses parece preferir la taberna, donde se emborrachan con cerveza caliente... Una ciudad donde uno no puede sentarse a una mesa de café para conversar con un amigo o para mirar la calle simplemente, para pensar o nada más que dejar pasar el tiempo (en las tabernas, los ingleses están casi siempre de pie y beben junto al mostrador), podrá ser todo lo que se quiera, pero no una ciudad civilizada... Londres es seguramente la ciudad del mundo que tiene más Bancos y donde se ven más hombres de galera y aún con sombreros de copa y jaquets. El Dr. Derisi (que guarda un muy cariñoso recuerdo suyo y que tiene colocado en un sitio de honor la tela que le ha comprado –ciertamente muy buena) nos ha puesto su automóvil y su chófer a n/ disposición; con él hemos recorrido la ciudad en todos los sentidos: reconozco que tiene unos parques muy hermosos, que las calles son limpias, que el Támesis es un río respetable y que todos los policemens tienen un aire absurdo de senadores (qué cosa distinta del policía de París, bonachón y con un aire de pícaro que comprende muchas cosas –sobre todo, si de debilidades humanas se trata!) y con todo, repito, Londres no me gusta. A las 10 de la noche cierran los restoranes y a las 12 sólo se ven algunos borrachos retardados, o prostitutas en las esquinas, o invertidos. Es claro que los ingleses ricos tienen sus nightclubs donde pueden emborracharse a gusto y hasta divertirse...; pero Vd. se imagina, Seoane, un pueblo que se emborracha con cerveza caliente? Le advierto, Seoane, que no tengo motivos de resentimiento; antes al contrario, la semana que pasamos Aída y yo en Londres ha sido como un paréntesis principesco en la vida un poco estrecha que estamos haciendo para que la plata nos alcance: Derisi nos reservó alejamiento en un barrio residencial (20, Chesham Place –cerca de Hayde Park: un departamento que daba sobre la plaza, con baño y cocina eléctrica, frigidaire, etc. La placita –un triángulo que no pasa de un cuarto de manzana –sólo se veía concurrida de 8 a 10 de la mañana y de 6 a 7 u 8 de la noche; pero no por chicos o por pareja de enamorados (estos prefieren el Hayde Park –y con razón, desde luego), sino por mujeres u hombres que traían a pasear –y a hacerles hacer sus necesidades– a sus perros...
Además de poner a n/ disposición su coche y su chófer todas las veces que nos daba la gana, nos acosó con toda clase de atenciones: cenas, una première de Antonio y Rosario (dos bailarines –un hombre y una mujer– que bailan danzas españolas y que en la noche del debut tuvieron un éxito estruendoso), entradas para ver el Hamlet con el actor Alec Guinness (en el New Theatre) nada más que porque vio que yo tenía interés en verlo... Se imagina Vd. todo eso? No es como para que todo ya le guste a uno? Pues bien, a pesar de todo esto, en Londres yo me sentía como un extraño –y no ciertamente por el desconocimiento del idioma (menos lo conocía en Amsterdam, pues en inglés, por lo menos, sé decir hasta una media docena de palabras y contar hasta no sé qué cantidad– pero siempre superior a la que necesitaba). El sábado último caminé casi dos horas por las más importantes y céntricas streets: Picadilly, Oxford, Regents... y no encontré un solo sitio donde tomar un café! Aparte de todo eso, los ingleses son gente muy simpática... Todos los ingleses (Bernard Shaw era una excepción) respetan a su rey, a los policías y el uniforme de los soldados de la guardia real; siempre se ven ingleses embobados contemplando el espectáculo bastante pueril del cambio de la guardia. Y es que el inglés, comparado –por ejemplo– con el francés o incluso el español es siempre un poco provinciano –a pesar de su aire distinguido y de su capacidad para los negocios.
Sí, evidentemente no me gusta Londres y podría pasarme muy bien sin conocerlo, si no fuera por sus Museos. Éstos son realmente magníficos. Sólo visité muy ligeramente el British Museum, pero, en cambio, lo hice muy detenidamente con la National Gallery, la Tate Gallery y la Wallace Colection. No voy a hablarle a Vd. precisamente de tanta obra como me ha impresionado. Sería caer en una ingenuidad imperdonable. Pero, a propósito de la pintura inglesa, sería demasiado osado decir que me empalagan un poco Gainsborough y Reynolds y Lawrence (este último en menor grado) a pesar de ser grandes pintores? Qué distancia cuando uno los compara –a ellos, esencialmente retratistas– con los retratos de Goya y Velázquez de la National Gallery y de la Wallace Colection! En cuanto a los prerrafaelistas, puedo decir que me parecen tontos –además de insignificantes– con Dante Gabriel Rossetti a la cabeza? Pienso que solamente Turner y Constable son realmente grandes; sobre todo, y antes que todo, y por encima de todo, Turner. Ellos salvan la pintura inglesa; sobre todo Turner. Cómo pinta este hombre! Y qué lirismo en toda su obra –aún en la de su época comprendida (y así clasificada en la Tate Gallery) entre los años 1805-1810 y que por momentos parece un anticipo de Corot; pero es a partir de 1830 cuando Turner alcanza su más alta expresión y al final de su vida ya es una verdadera locura de la luz –casi medio siglo antes de que Monet pintara sus “Nimpheas” y su maravillosa serie de la “Catedral de Rouan”... Los impresionistas franceses están bien representados en la Tate Gallery y, sobre todo, los postimpresionistas: Cézanne, Gauguin y Van Gogh –de quienes este Museo posee algunas de las talvez mejores cosas. Es curioso que cada vez que uno se topa con los grandes de la pintura se está tentado de decir que es lo mejor que se ha visto de ellos. Lo que hay en realidad es que todo, o casi todo lo que han hecho es impresionantemente bueno. Y a propósito de Gauguin y Van Gogh, cómo se achica el primero al lado de éste, tan apasionado, tan atormentado: es como un pozo en ebullición, en tanto que Gauguin se pierde un poco en la decoración, sobre todo en su época de Tahití... Hay una discreta representación de Modigliani y de Chagall en tanto que muy buena de Bonnard y, de los vivos, de Picasso (de éste tienen La femme a la chemisse –1905, Femme assise –1925, entre otros) y de Bracque, y de Matisse (no sé por qué, pero siempre me parece Matisse un tanto superficial –con una marcada tendencia a lo bonito).
Perdóneme, sin querer parecería que incluyo a Chagall entre los muertos cuando en realidad sólo quise incluirlo entre los que están nada más que medianamente representados... En escultura, con excepción de Rodin, quien me ha impresionado realmente es Epstein. La Tate Gallery sólo posee de él algunas piezas pequeñas –pero qué fuerza expresiva y qué seriedad en la factura! A Falcini le mandé una fotografía de The Visitation que me parece estupenda.
Y basta por hoy: No piensa Vd. que uno se pone tonto viendo tanta cosa bella y queriendo comunicar su entusiasmo a los demás? No me crea pedante, por Dios! Sólo pretendo fijar la impresión que me producen las cosas y lo que pienso de las mismas. Es probable que me equivoque a menudo, pero estas cartas son para mí un medio de descargarme –como quien, en la marcha, descarga las baterías de su coche para evitar que éste se ahogue. Hay momentos en que me parece que mi receptividad está colmado y tengo miedo de que me estalle algún compartimento del cuerpo...
Y me defiendo escribiendo. Nunca sentí realmente la necesidad de escribir hasta ahora; pero cómo hacer para no gritar a los cuatro vientos mis admiraciones y mi entusiasmo? A veces, frente a algunas obras, me pondría a cantar o a gritar si no temiera que me tomen por loco: No lo hago, pues y en su lugar escribo estas interminables cartas – como si los amigos tuvieran alguna culpa. Aunque, pensándolo bien, es claro que la tienen y justo es que se aguanten.
Y termino. Estamos de nuevo en París, de donde pensábamos salir el sábado para Viena; pero se nos ha presentado un inconveniente y francamente no sé ya bien lo que voy a hacer. Al pedir pasaje para embarcarnos de regreso el 2 de octubre en Lisboa (tengo tomado y pagado el pasaje de regreso –open dat) me informan que no lo hay para esta fecha ni para fechas aproximadas, etc. Escribí urgentemente a Derisi para que, con su influencia, trate de solucionarme este lío. Entretanto, no podremos movernos de París hasta no saber a qué atenernos –pues sería difícil mantener contacto con Derisi, o la Empresa, moviéndonos de un lado a otro... París me agrada ciertamente –pero en mi estado de ánimo con este contratiempo que me desorganiza (ojalá no sea en mucho) los planes tan cuidadosamente trazados, nada es muy agradable; y aún mayor es la preocupación de Aída –que se traga las lágrimas para no aumentar la mía. Espero que todo se arreglará, sin embargo. Es inconcebible que se me venda un pasaje “a fijar fecha” y que, a casi 4 meses de la fijada para el regreso, se me conteste que para ésa y las próximas fechas el pasaje está completo en los tres barcos que tocan Lisboa; pero cómo ponerme a discutir desde aquí? Yo no tengo tiempo para hacerlo –y nada se arregla conque la razón esté de mi parte. Espero, repito, que con la mediación de Derisi todo se arreglará.
Perdóneme, querido Seoane, esta lata. Mucho, muy muchos saludos a todos los amigos –que, por ser muchos, no nombro, y para Vd. y Maruja un grande abrazo de Aída y mío.
Scheimberg
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| 1953-02-03 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1953 en 03/02/1953
París, 3 de febrero de 1953
Querido Seoane:
Ya hace casi un mes que debía haber contestado su linda carta y que encontramos a nuestro regreso del maravilloso viaje a Alsacia. Ud. me escribe en ella que desean recibir cartas de aquí y nosotros sentimos el mismo deseo en recibirlas de allí: esas cartas nos hacen sentir cerca de lo único que extrañamos de la Argentina, a nuestros amigos y nuestra actividad. Aquí, nuestros recuerdos de la vida argentina se redondean un poco, como si se les fueran sus asperezas y pensamos que estamos haciendo un paréntesis en nuestra vida, un paréntesis a la manera de un respiro para tomar fuerzas para poder modificar nuestra rutina. Y a veces cuando recibimos una carta, recordamos ese malestar espiritual constante que teníamos atravesado antes, en Bs. As. Es una especie de ambivalencia, estamos aquí encantados, maravillados por todo lo que nos rodea, y sin embargo recordamos con tanto cariño nuestro medio en el otro lado del mundo y cuando estamos allí hacemos esfuerzos enormes para venir aquí. Claro, Europa es un aprendizaje extraordinario para un americano y no defrauda en absoluto las esperanzas más ambiciosas. ¿Acaso puede defraudar con sus museos tan completos y tan enormes? ¿o con sus edificios milenarios que transforman nuestro concepto de lo eterno? ¿o con sus habitantes, como Ud. dice, afincados a la Tierra, aunque esa Tierra sea rocosa y no le de otro fruto que el hambre y el cansancio? Ud. me habla de desarraigo y destierro y a veces pienso que somos, o más bien, tenemos una vocación constante en ser extranjeros en todo lugar en que estemos. Extranjeros en nuestra actividad diaria, extranjeros con quienes conversamos. Y no obstante, elegimos esa forma de vivir con plena conciencia y sin más titubeos que los que pueden tener hombres con una constante actitud de duda. Es, me parece, nuestro único camino.
Me tendrá que perdonar, Seoane, estas divagaciones cuyo único objeto es expresarle nuestro estado de ánimo, así como nuestros pensamientos, que si son equivocados, son, por lo menos, sinceros.
De París y de nuestras actividades, creo que poco puedo agregar que Ud. no sepa ya por los verdaderos noticiosos que Esther manda a Perla con una regularidad que envidio, que sea dicho de paso, es una regularidad imposible para mí.
Como he leído la nota del catálogo de [Juan] Del Prete, quiero caer con una crítica más a [Jorge] Romero Brest. No he visto la actividad que él preconiza en el sentido que la pintura se vuelca a lo abstracto en ningún lado. Es cierto que no alcancé a ver el Salón de Otoño, cosa que lamento profundamente, pero todo lo contrario, en las galerías particulares, así como en los jóvenes pintores que he visto, hay más bien una dirección neta hacia el realismo, si bien es cierto, un realismo que usa de todos los elementos más sinceros del cubismo. Ni siquiera en el Taller de [André] Lhote (que es precisamente un profesor que preconiza muy ingenuamente y con una simpleza de “no artista” el arte moderno como llama él a lo abstracto) sus alumnos hacen verdaderos esfuerzos por ser abstractos y lo único que consiguen es quedarse justo a mitad de camino, entre el cubismo y el academismo más retrógrado. Hay, es cierto, otros talleres donde se hace arte abstracto, pero (creo) no cuentan ni por su número ni por su calidad. He visto en una galería de la Rue de Seine un grupo de tres pintores que hacen una pintura inspirada en los principios de Kandinsky y que consiguen cierta armonía de color, armonía fácil y que se consigue con cierto oficio, pero que constituye, a mi juicio, nada más que un juego similar al de los émulos de Calder que Ud. menciona en su carta.
Como dije antes, todo lo contrario, me parece ver una dirección hacia el realismo de toda la pintura.
Es que podemos ver un poco en perspectiva la pintura y me da la impresión que el cubismo, a pesar de sus extraordinarios exponentes, ha dado escuela a un arte que se estrella por fin contra un muro.
Del cubismo hemos visto estos días una exposición magnífica por sus exponentes y por su número.
Es realmente extraordinaria, y vuelvo a repetir, creo, lo que le dije en mi carta anterior, la diferencia entre las reproducciones y los originales. Las pinturas de Picasso, Braque y Gris no dicen nada de su grandiosidad y riqueza en las reproducciones por las que las conocíamos. Yo salí verdaderamente maravillado de esa exposición. Como la maestría de Picasso puede realizar, con tanta economía de colores (dos o tres a lo sumo) tanta riqueza de colorido. En los tres composición tan perfecta y armonía tan lograda. También me gustaron mucho Marcoussis, Gleizes y Delaunay.
En la Maison de la Penseé hemos visto la cabra de Picasso, así como algunas cerámicas de él. Maravilloso todo. Es una exposición de cerámicas de Vallauris, y por consiguiente de varios ceramistas, pero Picasso con su maestría hace empalidecer a los que lo acompañan, a pesar de que son de bastante interés. Entre ellos: Valentin, Inocenti, Picault.
Este es lo más importante que hemos visto en artes plásticas. Luego están los museos en los que nos maravillamos incansablemente.
Y también los espectáculos. Un Don Juan de Molière en la Comédie magníficamente interpretado por Ledoux en el papel de Sganarelle que hace olvidar la mediocridad del resto de los autores, sobre todo Don Juan es mediocre y no da la idea de ninguna manera de Don Juan...
La puesta en escena correcta en su clasicismo y también la escenografía.
Hemos visto también Edipo Rey, en la Comédie igualmente, donde lo único valedero es la obra griega, la puesta en escena, la actuación, sin fuerza y sin imaginación, pero igual salimos muy impresionados por el drama.
El Teatro Nacional Popular nos ha decepcionado un poco, no por mediocre, sino porque esperábamos de el un exponente mayor. Hemos visto La mère courage y El Avaro. Sus actores, todos correctos (a diferencia de la Comédie, donde algunos son francamente malos), pero ninguno se destaca como un gran actor, ni aún Germaine Montero ni Jean Villar (también a diferencia de la Comédie, donde están Ledoux y Maria Casares). Sus escenografía a mí me parecen pobres a fuerza de querer hacerlas sintéticas, pero tienen indudablemente buen gusto. La puesta en escena, buena sin entusiasmarme.
La temporada teatral se presenta hasta ahora un poco pobre, pero es en cine donde París se nos ofrece en toda su magnitud. Sin hablar de cine de museo, en donde hemos visto casi todos los clásicos rusos, así también como hermosas películas de René Clair y otros; vimos Dos centavos de esperanza, italiana muy hermosa; La hora 11, también italiana muy buena con escenas de tragedia extraordinarias; Ella no ha danzado más que en un solo verano, sueca, bastante buena; Mitchourine, soviética, en maravilloso color con una primera mitad que me gustó y luego alargada creo un poco sin sentido; ayer, Roma, ciudad abierta, el drama que junto con Arco Iris, me parecía el más fuerte que he visto. En fin que casi diariamente uno se deslumbra con un espectáculo grandioso.
En cuanto a mi trabajo personal, estoy contento con trabajar bastante, pinto todo el tiempo libre y como los ratos de que dispongo son muchos, pinto con regularidad. Creo que algo he progresado y que en definitiva tanto museo y tiempo para pensar deja algún sedimento en mí. Lo que más me alegra es trabajar tranquilo sin el apuro loco que tenía en Bs. As., donde lo único que conseguía era una incertidumbre constante.
A [Manuel] Ángeles Ortiz y a [Arturo] Serrano Plaja no les vemos casi y Esther me acusa de insociable muy justificadamente. En cuanto a sus encargos, todos están cumplidos. Los ejemplares de La torre de marfil entregados hace meses y los libros de Crapouillot enviados a Bs. As. hace ya meses por correo certificado y espero que los tenga ya en sus manos. No los enviamos antes porque quisimos hojearlos un poco. El libro de dibujos me pareció excelente.
Las fotos de [Francisco ¿] Bores y el catálogo de [Julio ¿] González me fue imposible conseguirlos. El catálogo lo busqué en el Museo de Arte Moderno, en sus depósitos y también en un archivo oficial donde me enviaron desde el museo infructuosamente, pero es posible que lo encuentre en librerías, que creo que es la única posibilidad. Las fotos, no sé donde.
La semana próxima viajaremos a Londres donde pasaremos 15 o 20 días. Desearíamos estar más tiempo, pero nuestra ¿matroné? no nos lo permite, pero pensamos volver a ir más adelante, cuando termine el año escolar. Vamos ahora para encontrarnos con Sereno, que estará de paso en Londres en su viaje a la India.
Esto, creo, es todo, por ahora y así me despido con un gran abrazo para Maruja y para Ud. de quien los recuerda con cariño.
Lipa
Queridos amigos:
En no se cuánto tiempo de recibida la carta vuestra, va nuestra respuesta llena de cosas lindas e intensas. La vida aquí en París es sumamente variada y completa. El problema es a donde se va primero, y no esa necesidad que tantas veces pudimos sentir en Bs. As. de no ver y no encontrar mucho por ver. Nos arreglamos tan bien que me parece imposible, ya que el dinero que gastamos es mínimo. Es que París ofrece tantas ventajas a los estudiantes que podemos almorzar todo un señor almuerzo por 75 francos. Ir a la Comédie por 100 francos y hasta un cabaret (pues llegó Yaco y nos pervirtió a todos) por 10 francos. Es cosa de no creerse. Todas las exposiciones pagas las vemos a mitad de precio. Obtenemos muchas veces rebajas en los cines. En fin, que nuestro mal acostumbramiento nos hace rezongar cuando en algún lugar no nos dan la preferencia: Bien sé yo que si una mala lengua leyera estas líneas, ya diría mujer al fin, hablando de dinero. Pero que le vamos a hacer, amigos, en la vida hay que definirse.
En estos momentos estamos tratando de ver como podemos hacer para ver más obras de Picasso. La exposición Cubista, que Lipa les habló, me pareció muy buena. Picasso, Braque y Juan Gris, marcaron el camino, con la única diferencia que Picasso es más variado en sus concepciones, cosa que le hace a una tener ganas de ver toda su obra. Por más que les aclaro que no tengo ningún inconveniente en ver la obra completa de Juan Gris, Braque, Matisse y otros cuantos geniecillos que andan por aquí y allá. El viernes iremos a la Galería de Louise Leiris que en la Maison de la Penseé nos dijeron que es su concesionaria. Y si lo que vemos allí no nos alcanza, trataré de llegarme a su atelier y tratar de ver lo que tiene allí –cosa que creo posible, ya que no es a Picasso a quien quiero ver, sino a su obra–. ¿Qué más decirles, amigos? Su carta nos alegró mucho. Me gusta saber que hacen y que piensan. Sé que hizo mucho calor por allí y que eso los habría fastidiado bastante. Nosotros el frío lo toleramos muy bien, tanto que cuando hace 4º opinamos que no hace frío, salvo si el asunto baja de 0º, ya nos parece una temperatura de invierno, y no son muchos los días que hace bajo 0º. Espero que nos contesten pronto y nos digan si ya recibieron el envío. Había empezado a leer Un parisien en París, pero hubiera tardado mucho en leerlo, pues entre lo que salgo, estudio, y leo las obras de teatro que vamos a escuchar, les hubiéramos demorado el envío más de lo que ya demoramos, y realmente pensé que lo puedo leer en Buenos Aires. ¿Qué resultó de la exposición de Luis en Mendoza? Perlita [Rotzait] me escribe que las últimas cosas de Luis son hermosísimas. Eso no me extraña nada, ya que son hermosísimas las últimas y las primeras. También me pone que expone en Agosto en Viau. Que sea con mucha suerte. ¿Ya volvió la madre de Luis? ¿Qué cuenta de España? Hay en estos momentos una exposición de Arte Turco –lo único interesante son unas miniaturas que hacen recordar en parte a las miniaturas de la E. Media– el resto, la cerámica, los tapices, las puertas trabajadas no son muy interesantes. Nos vamos para el 10 para Londres, sé que es muy linda ciudad. Tenemos muchas ganas de despedirlo a Sereno, a quien no sabemos cuando volveremos a ver. Y pensamos aprovechar nuestra estadía al máximo. Tenemos ganas de ver teatro, ya que aquí aún no hemos visto teatro que nos parezca extraordinario. Barrault empieza recién en Octubre –y creo que es lo mejor que tiene en estos momentos Francia en teatro–. Bueno, amigos, el hospital me espera. Ya llego con un poco de atraso. Ahora los dejo con un gran abrazo a ambos y el cariño fuerte de
Esther
Me doy cuenta que modifiqué nombres y que el que expone en agosto en Viau es Leone (Enio Iommi¿?)
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| 1963-03-27 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963
Basilea, 27 de marzo de 1963
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.
Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de
Seoane
[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.
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| 1963-03-31 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1963 en 31/03/1963
Ginebra, 31 de marzo de 1963
Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires
Querido Varela:
Hoy comienzo a escribir algunas cartas, pues hasta ahora no hice más que andar, gastar dinero en hoteles –el dinero más dormido– y comidas y en orientarme. En la primera quincena de abril, creo que se confirmará una exposición mía de grabados en Zurich y mañana lunes, en Basilea, se reúnen las autoridades de la Kunsthalle con alrededor de ochenta obras entre óleos y grabados. Hemos alquilado un departamento de un ambiente en Ginebra por dos o tres meses y a partir de mañana comienzo a pintar, pues no traje cuadros y sólo cuento con los veinte que dejé en Basilea en 1960 depositados en la Kunsthalle y los cuarenta y siete grabados que seleccioné en ésa para traer. Los grabados han impresionado por su técnica a los pintores y grabadores que conocí las respuestas sobre algunos de los resultados conseguidos. No vaya a ser el diablo que expongan ellos antes que yo y nos vengan luego esos recursos como novedades de París a Buenos Aires.
Pero pasemos a las noticias que pueden ser interesantes para tu audición radial. En la Galería Krugier de Ginebra se exponen actualmente ochenta óleos del pintor Alexej Jawlensky, que formó parte alrededor de 1921 con Kandinsky, Feininger y Paul Klee, del grupo los Cuatro azules en Alemania. Nacido cerca de Moscú en 1864, alternó en su juventud la carrera militar con la pintura. Alrededor de 1900, abandonó su profesión oficial por el arte, estableciéndose en Munich. Desde la Primera Guerra, debiendo abandonar esta ciudad, vivió alternativamente en Suiza, donde se refugió, y en Alemania al término de aquella. En la primera época muniquense de su pintura se notan influencias fauves y expresionistas, abundando en temas referidos a España, pero siempre destacando en ella su fuerte temperamento eslavo y el carácter popular de sus colores. Su época última se acentúa en él su profunda vocación mística y su obra, puede afirmarse, sólo consiste en cuanto a tema, en una serie considerable de variaciones sobre el rostro de Cristo. Adquiere su pintura una profundidad notable y para nosotros, Jawlensky, es no sólo uno de los grandes continuadores de la iconografía bizantina de su país, es uno de los pintores más hondos de este siglo. Falleció en Wiesbaden en 1941. En los últimos años atacado de parálisis debieron atarle los pinceles a las manos, como a Renoir, para que realizase esos rostros dolorosos y sintéticos que nos trae al recuerdo el tono de las maderas secas y de las cortezas de los árboles.
El crítico de arte del semanario francés L´Express, Pierre Schneider, afirma refiriéndose a una gran exposición de Raoul Duffy en París que: “Los prejuicios nos ciegan en nuestra ignorancia. Se exhiben los síntomas de la vanguardia y nosotros salivamos de éxtasis como los perros de Pavlov”. La frase es un acierto referido a parte de la crítica universal y a mucho público aficionado que supone que el arte es asunto de modas y modistas. Schneider se refiere en su artículo a la solidez del arte de Duffy y a como crece con el tiempo su prestigio de gran pintor. La viuda del artista, Madame Raoul Duffy, ha donado a los museos de Arte Moderno de París y los de Le Havre y Niza 75 óleos, 15 acuarelas y 90 dibujos, además de los tapices y cerámicas proyectados por el artista.
Jacques Prévet, el extraordinario poeta francés, está haciendo un libro en colaboración de Joan Miró, el también extraordinario pintor español. Uno de los poemas del libro es éste:
Mangez sur l´herbe
Dèpêchez-vous
Un jour ou l´autre
l´herbe
mangerá sur vous.
El Museo de Basilea, en Suiza, uno de los más importantes del mundo por la obra que contiene de arte moderno y contemporáneo, aparte de las numerosas obras primitivas y antiguas, entre las que se destaca la valiosa colección de óleos y dibujos de Holbein, exhibe estos días la donación que recibió de Raoul La Roche, uno de los magnates de la industria química universal, que consiste en 1 Juan Gris, 7 Leger, 11 Braque, 6 Le Corbusier, 20 Ozenfat y cuatro esculturas de Lipschitz. Su primera donación, en 1955, consistió en 9 Braque, 4 Picasso, 11 Juan Gris, 10 Leger y uno respectivamente de Ozenfat y Le Corbusier. En tres años los museos suizos de Basilea y Zurich y Berna se han enriquecido notablemente por las cuantiosas donaciones de sus comerciantes e industriales. Igual que en Buenos Aires, podemos afirmar irónicamente.
Bueno, es todo por hoy y dime si te interesan estas noticias. A partir de hoy te iré mandando regularmente las que considere novedad y poco probable que lleguen por agencia a ésa. Me voy a quedar quieto y trabajando en Ginebra por dos o tres meses, con alguna escapada a las otras ciudades suizas y a Grenoble en Francia. Escríbeme aunque sólo sean pocas líneas.
Un gran abrazo de Maruja y uno para Marika y para ti de:
[Seoane]
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| 1963-05-28 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1963 en 28/05/1963
Ginebra, 28 de mayo de 1963
Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires
Querido Varela:
Ahí van unas noticias. La primera, privada, es que una Galería de Ginebra, muy importante, que acaba de editar un libro de Char con litografías de Braque, y otro no me acuerdo ahora de quien con litografías de Miró, se encarga de mis grabados en Europa. Ayer también tuve noticias de Basilea del acuerdo de la Kunsthalle para exponer óleos míos en la próxima temporada, pero aún no tengo fecha concreta. De cualquier manera, el 10 salimos hacia París, donde estaremos muy pocos días y desde allí para España, que es donde queremos estar. Si hiciese falta, trataríamos de volver en septiembre a Suiza. Ya veremos.
Noticias
Un escritor polaco emigrado a la Argentina cuya reputación comienza a ser universal ha hecho declaraciones a algunos diarios de París. Se trata de Vitold Gombrowicz, que publicó en castellano, hace años, en la Editorial Argos de la capital argentina, su libro Ferdydurke sin que esta publicación tuviese ninguna resonancia en la prensa porteña ni entre los escritores que se tienen por más importantes en Buenos Aires. Ferdydurke se publicó en francés en 1958, desde esta fecha se ha hecho una decena de traducciones del libro a diversos idiomas y el apellido Gombrowicz es ahora conocido, en los medios intelectuales europeos, como el de un importante creador que estuvo aislado en Buenos Aires durante muchos años. La traducción de Ferdydurke al francés se efectuó inmediatamente de la edición polaca en 1957, diez años después que la argentina y veinte máis tarde que la primera edición en Varsovia. Vitold Gombrowicz emigró a Buenos Aires en 1939 y en esa ciudad escribió TransAtlántico, La pornografía, algunos volúmenes de su Diario y la obra de teatro El casamiento, que se estrenará en París el próximo mes de junio. Veinticinco años después de su llegada a la Argentina y luego del silencio porteño, regresa a Europa y se mueve, según parece, con dificultades en el mecanismo de su celebridad naciente: interviús, recepciones, reuniones, encuentros... Entrevistado por Piotz Rawicz afirma: “En la Argentina, yo viví fuera de los medios intelectuales, rodeado de amigos que no pasaban de los veinticinco años de edad. Con éstos, dijo, me habitué a hacer una política literaria, mezcla de provocación, de juego, tontería, rareza, indolencia... Resulta pequeño el universo de la juventud”. Interrogado sobre París, contesta Gromwicz: “Cuarenta mil pintores en esta ciudad de los cuales cuatro o cinco son auténticos. Millares de escritores o que se consideran como tales. La estupidez, la impostura, conscientes o inconscientes, constituyen sus límites. El escándalo no dura mucho”. Se considera la obra de este escritor polaco como una de las más importantes en este siglo en la literatura de su país, precursora de la de Ionesco, conteniendo como tema principal la inmadurez. Los autores franceses preferidos por él son, en general, Montaigne, Rabelais, Jarry y Gide. Hablando de sí mismo, dice: “Soy un viejo campesino, un poco desconfiado y frío. Desconfío de los conceptos y mi obra constituye la sátira de la conceptualización. Definí una vez como una aspirina que produce el relajamiento. Mi arte es el opuesto de la nueva novela francesa, que se hizo descriptiva, objetiva. No me sujeto al objeto. Trato de seducir a las gentes, busco la superioridad, la dominación, la expansión de mi yo. Ésta no es una filosofía, sino la actitud patética de un artista. El hombre está en conflicto perpetuo con la forma, cualquiera que ella sea. La parodia es su venganza”. “Mi drama personal –añadió– procede de dos fuentes, de una degradación vengativa de toda forma, y de mi sumisión humillante a la juventud. Como artista, busco la perfección, tiendo a la madurez y al mismo tiempo estoy locamente encariñado con la inmadurez, lo inacabado. No existe solución, no puede existir, si me convierto en maduro dejo de ser joven, y así continúo...” No es, pues, por azar, la obsesión melancólica de adolescencia y juventud de Gromwicz. Rawicz afirma que la grandeza del drama de este escritor reside en ser “el de un formalista que se burla de la formas, de un realista que no solamente entrevé, sino que ve, carnalmente, la inconsistencia fatal, la pluralidad dolorosa de aquello que se llama comúnmente realidad” Entresacamos algunas respuestas de esta entrevista a un escritor casi desconocido en la Argentina a pesar de vivir en esta nación, conocido ahora universalmente por Francia y que, sin embargo, llegó a la madurez en nuestro país. A la madurez de su propósito de inmadurez literaria. Habría que estudiar hasta que punto influyó en él, o lo afirmó en su propia inmadurez, la inmadurez general argentina. George Braque expone actualmente grabados en madera en una Galería de París y en otra collages. El papel pegado, afirmó el pintor, me permitió disociar el color de la forma y ver que eran independientes uno del otro.
Sobre una exposición de arte norteamericano que se celebra actualmente en París y que constituye una selección de la sesenta y seis exposición del Instituto de Arte de Chicago, afirma Conil Lacoste que la última invención de la vanguardia de Estados Unidos constituye una especie de fotomontajes de objetos domésticos dibujados a gran tamaño, integración de franjas dibujadas, sonrisas de Marylin en serie, falsos helados a gran escala, etc.
Me extendí un poco con el reportaje de Gromwicz, pero creo que vale la pena por ser conocido de una minoría argentina. Hasta dentro de unos días. Saludos de Maruja y míos para Marika y para ti. Un abrazo:
[Seoane]
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| 1963-06-01 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1963 en 01/06/1963
Ginebra, 1 de Junio de 1963
Sres. Esther y Lipa Burd
Madrid
Queridos Esther y Lipa:
No sabéis cuanto nos alegró tener noticias vuestras. Estábamos impacientes por tenerlas. Es casi seguro que coincidimos en Madrid. Nosotros marcharemos estos días a París, donde estaremos solo unos pocos y alrededor del once o doce calculamos estar en esa. A París volveremos más adelante. Estamos deseando ir a España a donde debió llegar hoy un tío nuestro que está viviendo en Méjico y al que no vemos desde cuando vosotros podéis imaginar. Hemos estado con Rafael y María Teresa, y Aitana, que nos informaron de todo lo lamentable de Buenos Aires. No da ganas de volver. Nosotros sentimos solamente la nostalgia de los amigos, tan hartos estábamos de todo lo que allí pasaba. En Suíza hasta ahora me fué bien. Una galería que se dedica a grabado, de aquí de Ginebra, muy conocida, con fuertes vinculaciones con París, editora además de libros para bibliófilos, (acaba de editar un libro de Char con litografías de Braque, 200 ejemplares, 3000 francos el más barato, es decir casi unos 100,000 pesos aproximadamente), me va a representar en toda Europa, hará una exposición mía seguramente en el otoño, propaganda, etc. Además está tomado el acuerdo definitivo de mi exposición en la Kunsthalle de Basilea, pero ésta no sé cuándo será, desde luego no este año, todo aquí es muy lento, lentísimo, tienen dos grandes exposiciones, de Braque y de Ensor que duran dos o tres meses cada una, una de pintores de la suíza (sic) alemana, etc. Ya hablaremos de todo esto en Madrid, donde ya tenemos un pequeño departamento en el centro.
Bueno, esto es todo por hoy. Hasta dentro de pocos días. Un cariñoso abrazo de los dos para los dos de:
[Seoane]
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| 1967-02-09 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Negri. 1967 en 09/02/1967
Madrid, 9 de febrero de 1967
Dr. Tomás A. Negri
Bonn
Mi estimado amigo:
Estamos, creo que se lo dije por teléfono, muy contentos con lo ocurrido hasta ahora con la exposición de grabados y esperamos noticias suyas con respecto a los juicios de las gentes a quienes interesan estas cuestiones, y las notas de la prensa que usted me anunció. Aquí trabajo todo lo que puedo. Tengo hechos unos 9 o 10 cuadros de tamaño regular y espero aprovechar muy bien lo que resta de febrero y el mes de marzo, antes de irnos a Asturias y Galicia. En Galicia continuaré pintando hasta nuestro regreso a Buenos Aires. Este es mi programa. En cuanto a exposiciones actuales que puedan verse en Madrid, muy pocas. Una de litografías de Miró, muy vistas bastantes de ellas en otras partes, y otra de un excelente escultor español, Pablo Serrano, que muestra entre otras obras de carácter distinto, una cabeza de bronce de Antonio Machado que el día de su inauguración fué adquirida por el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Los Museos son, desde luego, lo más importante de Madrid. Casi nada más que los museos, la luz y el pueblo. Por otra parte aquí viven y actúan bastantes argentinos, sobre todo dedicados a radio y televisión que parecen ser estimados. Dragún, María Fux (está de paso) y Macció son los más conocidos. Sin embargo recordamos los días que pasamos con ustedes en Bonn, los paseos por esa ciudad y por las vecinas, Colonia, Duseldorf y Francfort. El castillo convertido en restaurant, la exposición de los constructivistas, el de Stael de Duseldorf, el ángel caído de Barlach y las “arias” de los cafés, todas las “arias” que le quedan a Alemania capaces de mirar a la gente como los buhos y las suízas, sin girar la cabeza. El “marchand” pedagogo, maniático de la técnica de la galería donde se exponían grabados de Braque, ahí en Bonn, y un turco o sirio, o lo que fuese de Asia Menor, siempre cubierto con su especie de fez, seguramente enfermo o anormal que desayunaba silencioso y extraño en el Hotel Eden, a quien uno se imagina esgrimiendo una cimitarra para abatir cabezas cristianas. Los ojos y el silencio eran los de un fanático musulmán, tal como pensamos a los religiosos musulmanes los que no lo somos. Quizás, desengañado de Alá o abandonado por éste buscaba su paraíso en la medicina alemana. Estos días nos dijeron que Payró viene en marzo a Madrid a dirigir no sé que publicaciones en Códex de aquí, ¿saben ustedes algo de ésto? ¿Por qué no vienen ustedes unos días y nos encontramos aquí todos juntos? En Madrid no hace demasiado frío y en marzo hará mucho menos. El sol es diario y estos días se parecen mucho a Buenos Aires por sus huelgas. Bueno, les rogamos que nos escriban, usted o Nélida, esta carta es para los tres, a quienes recordamos Maruja y yo con cariño y agradecimiento. Un gran abrazo nuestro:
[Seoane]
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| 1975-02-14 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Rafael e Emma Lifschitz. 1975 en 14/02/1975
La Coruña, 14 de febrero de 1975
Sres. Emma y Rafael Lifschitz
Buenos Aires
Queridos amigos:
Acabamos de pasar el mes en ésta. Estuvimos en Madrid y Barcelona unos días reviendo museos, volviendo a ver las obras de los pintores que uno estima, encontrando obras de artistas que fueron incorporados últimamente, etc. En Madrid, acababa de celebrarse una gran exposición de Nolde que no llegamos a ver, se abrieron nuevas galerías y las subastas donde algunos artistas alcanzan precios fabulosos; se realizan más a menudo de lo que conviene al arte. En Barcelona, volvimos, como siempre, al Museo Picasso que siempre nos parece espléndido y al Museo Marés de escultura, también extraordinario en cuanto se refiere al románico y al gótico, en general, todo él. En la misma calle donde está el de Picasso, calle de la Moncada, se abrió en otro palacio gótico la sucursal de la Galería Maeght de un gran lujo y con una exposición de pintura contemporánea, desde Braque, Picasso, Matisse, Léger, Chagall, etc., hasta Tàpies y algunos más nuevos. No hemos ido esta vez al Museo Románico, pero quizás volvamos a Barcelona. Mi exposición en la Galería Aele, en la que expuse en el 73, se inaugura el 29 de abril. Espero que me vaya bien. Trabajo mucho desde hace unos días y estoy haciendo unos paisajes que siguen a los que expuse en la última exposición de Buenos Aires. Trato de conseguir, con tonos planos y con un grafismo elemental, de dar la idea del paisaje de aquí. Hasta ahora estoy satisfecho del trabajo.
De Buenos Aires sabemos noticias policiales por los diarios de aquí. La Nación aérea a la que nos suscribimos antes de venirnos apenas nos llega algún ejemplar. A Carlos lo suponemos casado y le esperamos, lo mismo que a vosotros y a todos aquellos amigos que se animen a venir hasta este fin del mundo romano, el Finisterre de las tropas de Julio César, o mejor dicho, uno de los Finisterres, el otro estaba y está en Bretaña. Estos días son espléndidos de lluvia y de tormentas en el mar. Las olas son gigantescas y se suceden unas a otras. Nosotros las estamos viendo desde la ventana. El cielo gris está casi blanco y el mar de un gris verdoso pálido, color acerado, como la hoja de una espada. Está bellísimo. Todo lo demás no cuenta. De aquí no sabemos nada. Vimos hasta ahora parientes, amigos y trabajamos.
Os rogamos nos contéis noticias de ahí. De todo lo que vaya ocurriendo. Deseamos saber, resulta una curiosidad, si alguien tiene esperanza de algo. Un abrazo de Maruja y mío para todos vosotros, padres, hijos y nueras para los amigos comunes:
[Seoane]
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| 1976-08-07 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 07/08/1976
Buenos Aires, 7 de Agosto de 1976
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí tus notas y tu carta la última, del 11 y 13 de Julio y otra del 24/VII. Te agradezco mucho tu invitación al regreso con motivo de mi salud. Posiblemente todo se resuelva bien, de momento dejé aplazadas todas las exploraciones médicas hasta después del 14, día de la clausura de mi exposición en Bonino. Creo que todo irá bien. Estos días tengo un gran dolor de espalda producto, con seguridad, de un enfriamiento y no fui a la galería ni hice nada, volveré hoy. La inauguración constituyó una manifestación de amistad, que es lo que resultan ser las inauguraciones. Tiene mucho éxito de crítica y público y creo que a pesar de todas las dificultades porque atraviesa esto venderé algo. Ya vendí dos obras. Me quedan tres exposiciones más, una en septiembre en Rosario y dos a fin de año, Mar del Plata y aquí mismo en Buenos Aires. Trabajo lo que puedo. De la exposición de esta estoy contento, creo que es una de las mejores de las hechas por mí en los últimos tiempos. De ahí leí algunas notas que me prestó un amigo que regresó de esta unos días en esa, en La Voz de Galicia un artículo de González Garcés sobre Tomasello, afirmando que es una de las grandes personalidades del arte en el mundo. Me gustaría que viniese a Buenos Aires, pues aquí están muchos pintores que resultan antecedentes de Le Parc y Tomasello y otros que fueron sus compañeros de inquietudes y colaboraban con ellos en igual camino estético y siguen como ellos trabajando con iguales propósitos. Con arreglo al criterio de Garcés esta es una ciudad tan llena de grandes personalidades universales que de venir aquí él mismo se desorientaría. A mí me interesan más Mac Entyre y Vidal, por poner dos ejemplos, y no salieron, que sepa yo, de Buenos Aires. NO sé si siquiera estuvieron alguna vez en París. En mi época, aparte de algunos nombres realmente universales de esta ciudad, Picasso, Bracque, Matisse, Masson, etc. buscábamos los alemanes casi desconocidos en Francia, abstractos y no abstractos, los ingleses como los que formaban el grupo “Unit One” en el que se destacaba como animador Paul Nasch, los expresionistas belgas que admirábamos todos, Maside, Souto, Colmeiro, Mazas, etc., que eran Ensor Permecke, De Smet, o los muralistas mejicanos, por otras razones, sin olvidarnos de Malevitch o Rodchenko y otros. El arte se hacía en cualquier parte y no nos dejábamos engañar por la propaganda hecha para orientar al consumidor. Claro que seguramente éramos un poco aldeanos y yo al menos en estas cuestiones continúo siéndolo juzgando una vaca por lo que realmente vale, no por lo que dicen que vale. En La Coruña ahora no se trata de enseñar a su pueblo lo que se hace en Galicia, como se hizo en la barraca Resol y soñamos hacer tú y yo hace pocos años, sino enseñarle los “originales” de lo que más se reproduce en las revistas subvencionadas por las galerías de arte internacionales. El público no sabe lo fácil que resulta venderse para un artista con pocas dotes que tenga. Cuando buscábamos de conocer los artistas de otros países, lo más similares a Galicia por su geografía, historia, costumbres, etc., lo hacíamos tratando de encontrar lo diferencial de nuestro espíritu gallego para expresarlo como lo hacían ellos. Buscábamos aquello que nos unía con el pueblo y con nuestro pasado artístico. Ahora no, vivimos lo que se dice sociedad de consumo y lo que se consume es universal, claro que las ciudades son cada día más cosmopolitas, pero las ciudades no son los países que vienen formándose, cuando no son artificiales, desde la prehistoria y de acuerdo con una naturaleza. Les conmueve Tomasello pero no les conmueve Laxeiro, por poner un ejemplo, para mí una personalidad gallega universal pero cuyo arte gallego no puede entenderse sin Galicia como es el caso de Maside y Castelao, por alegar dos ejemplos más. De Leonardo y Velázquez nos interesa su pintura y no los ornamentos ya olvidados hechos para los duques y los reyes con motivo de sus fiestas; y Tomasello, como Le Parc, son puro ornamento, bellísimo ornamento. Picasso, fue un español, no podía ser otra cosa y Matisse y Bracque franceses, ¿de dónde son Tomasello, Le Parc y Vasarely, o los que aquí hacen lo mismo? Y qué nos importan a nosotros que soñamos con reivindicar a un país y ofrecer nuestra visión de él?
Perdóname esta lata, algún día hablaré de esto con Garcés a quien respeto no sólo por lo que le debo sino también por lo que vale, pero quería confiar esta inquietud a alguien y te la confío a ti. La representación mía para la Asamblea, efectivamente, no se la envié a José Luis, se me pasó. Perdonadme. Espero tu carta escrita con calma. Cuéntame de los amigos comunes. Esta semana que viene te enviaré la monografía. Quizás tenga necesidad de un contrato de ahí. Ya te escribiré si lo necesito. Hoy le escribo también a Varela de quien recibí carta y a José Luis. Recibid todos, Mimina, María, José, Rosendo si está ahí, todos un abrazo de Maruja y mío y tú otro grande de:
Seoane
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| 1978-09-12 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1978 en 12/09/1978
[Carta mecanografada]
Buenos Aires, 12 de setembro de 1978
Sr. Ricardo Palmás
Londres
Benquerido Palmás:
Contesto uns vinte dias despois á carta urxente que me remitíu pedíndome algunha bibliografía en castelán sobre a miña obra, para John Purkis. Vivín en Richmond no 49, e fixen unha mostra na Galería Twenty Brook Street, que creo desaparecéu e tiña un salón adicado a figuríns e bocetos de decoracións de ballet, dibuxos e acuarelas de Larionov, a Gontcharova, Picasso, Bracque, etc., e un subsuelo onde se facían mostras de arte contemporáneo. Estaba dirixida por un ex Maior do exército británico. Mister Rubín, non me lembro o nome. Unha boa persoa por quén coñecín algunha xente, e que sorprendeuse moito cando rechacéi que viñese un guitarrista e unha actriz pra inauguración, pedíndolle un gaiteiro, pois supoñía ás gaitas como do esclusivo uso dos escoceses. Entón coñecín, de paso, moita xente inglesa, Herbert Read, Moore, Topolski, etc. A miña mostra tuvo o éxito que pode ter un pintor descoñecido, unhas poucas eloxiosas notas, unha de elas moi boa, de Dieste que vivía entón en Londres, e vendín algunhas obras. Tería moito que falar desa cidade e do movimento pictórico que sucedeu á guerra.
Eu matino que D. Ramón e Virxinia Wo[o]lf atopáronse en Galicia. Non sei ben por qué. Coñezo, dende logo, o traballo de Otero Pedrayo. En canto ós liberales houbo moitos galegos desterrados en Londres, e sei que algúns deles exerceron a enseñanza, seguramente de español e interviron na redacción das “cartillas” pra escolas que eloxiou Sarmiento no Senado. Aparte do músico Marcial del Adalid, como os outros desterrado por masón e liberal en Londres.
Este ano fixen exposicións en Rosario, na Plata, unha de grabados no Centro de Estudios Brasileños, outra agora en Bonino, e, o 2 de Outubro farei unha de grabados na Galería Imágen. Probablemente sean as derradeiras que farei por unha longa tempada en Buenos Aires. Tamén publico un libro con 72 grabados con temas galegos nesta cidade. Saldrá en Novembro.
Esto é todo. Contésteme si recibíu os libros. Con este remito tres diapositivas. Unha aperta con saúdos de Maruxa, de:
[Seoane]
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