| 1951-10-08 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Salazar Bondy. 1951 en 08/10/1951
Buenos Aires, 8 de octubre de 1951
Sr. Sebastián Salazar
Lima
Querido Salazar:
Estoy avergonzado por no haber contestado a su tiempo la carta que te agradezco y que hace días, demasiados para mi conciencia que recibí. Antes me había llegado una tarjeta postal reproduciendo una maravilla de fachada barroca, española-americana. El día 2 inauguró mi exposición en Viau, que está obteniendo un gran éxito de público, entre los pintores y también entre los críticos que no tienen diarios donde escribir, como Payró, por ejemplo. Estoy muy contento. La sala constituye realmente un espectáculo y la pintura se destaca en las paredes claramente unida, popular, alegre y fuerte. Hasta Viau está contento y a él mismo le gusta la exposición. La inauguración fue realmente un acontecimiento artístico, otros te podrán decir más. Por mi parte, sólo puedo decirte que estoy muy contento.
A Elisabeth Flower le escribiré uno de estos días. La recuerdo perfectamente. Aquí tuvimos noticias por Inda del éxito de tu obra en Lima y nos alegramos mucho como puedes suponerte y deseando conocer el Rodil, ese personaje terco, duro, bronco, de ese país lunar, amado y odiado, pero que yo quiero como un continente aparte, solo, que es España y allá ellos, los otros países con sus modistos, sus mecánicos, sus físicos y sus heladeras eléctricas. Yo estoy con los apestosos y los mendigos de España y con su grandeza miserable y con el puntapié que cada medio siglo le lanzan los gañanes y astrosos españoles al globo terráqueo. El puntapié puede ser Pablo Picasso, Juan Gris, la Guerra Civil española o también ¿por qué no? el gesto de Rodil. Tengo esperanzas de que algún día los españoles patearán tanto en su parte del globo que hundirán esa parte para hacer un nuevo polo. A luz virá prá caduca Iberia dice una estrofa del himno nacional gallego.
Perdóname Sebastián que no te escriba más extensamente, otro día lo haré. Ahora sólo quiero felicitarte por el éxito de tu estreno. En cuanto a los pesos de ahí, me los mandas como sea... Te extrañamos, incluso alguno para discutir. Saludos de todos los amigos y de Maruja y tú recibe el abrazo de tu amigo.
[Seoane]
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| 1953-02-03 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1953 en 03/02/1953
París, 3 de febrero de 1953
Querido Seoane:
Ya hace casi un mes que debía haber contestado su linda carta y que encontramos a nuestro regreso del maravilloso viaje a Alsacia. Ud. me escribe en ella que desean recibir cartas de aquí y nosotros sentimos el mismo deseo en recibirlas de allí: esas cartas nos hacen sentir cerca de lo único que extrañamos de la Argentina, a nuestros amigos y nuestra actividad. Aquí, nuestros recuerdos de la vida argentina se redondean un poco, como si se les fueran sus asperezas y pensamos que estamos haciendo un paréntesis en nuestra vida, un paréntesis a la manera de un respiro para tomar fuerzas para poder modificar nuestra rutina. Y a veces cuando recibimos una carta, recordamos ese malestar espiritual constante que teníamos atravesado antes, en Bs. As. Es una especie de ambivalencia, estamos aquí encantados, maravillados por todo lo que nos rodea, y sin embargo recordamos con tanto cariño nuestro medio en el otro lado del mundo y cuando estamos allí hacemos esfuerzos enormes para venir aquí. Claro, Europa es un aprendizaje extraordinario para un americano y no defrauda en absoluto las esperanzas más ambiciosas. ¿Acaso puede defraudar con sus museos tan completos y tan enormes? ¿o con sus edificios milenarios que transforman nuestro concepto de lo eterno? ¿o con sus habitantes, como Ud. dice, afincados a la Tierra, aunque esa Tierra sea rocosa y no le de otro fruto que el hambre y el cansancio? Ud. me habla de desarraigo y destierro y a veces pienso que somos, o más bien, tenemos una vocación constante en ser extranjeros en todo lugar en que estemos. Extranjeros en nuestra actividad diaria, extranjeros con quienes conversamos. Y no obstante, elegimos esa forma de vivir con plena conciencia y sin más titubeos que los que pueden tener hombres con una constante actitud de duda. Es, me parece, nuestro único camino.
Me tendrá que perdonar, Seoane, estas divagaciones cuyo único objeto es expresarle nuestro estado de ánimo, así como nuestros pensamientos, que si son equivocados, son, por lo menos, sinceros.
De París y de nuestras actividades, creo que poco puedo agregar que Ud. no sepa ya por los verdaderos noticiosos que Esther manda a Perla con una regularidad que envidio, que sea dicho de paso, es una regularidad imposible para mí.
Como he leído la nota del catálogo de [Juan] Del Prete, quiero caer con una crítica más a [Jorge] Romero Brest. No he visto la actividad que él preconiza en el sentido que la pintura se vuelca a lo abstracto en ningún lado. Es cierto que no alcancé a ver el Salón de Otoño, cosa que lamento profundamente, pero todo lo contrario, en las galerías particulares, así como en los jóvenes pintores que he visto, hay más bien una dirección neta hacia el realismo, si bien es cierto, un realismo que usa de todos los elementos más sinceros del cubismo. Ni siquiera en el Taller de [André] Lhote (que es precisamente un profesor que preconiza muy ingenuamente y con una simpleza de “no artista” el arte moderno como llama él a lo abstracto) sus alumnos hacen verdaderos esfuerzos por ser abstractos y lo único que consiguen es quedarse justo a mitad de camino, entre el cubismo y el academismo más retrógrado. Hay, es cierto, otros talleres donde se hace arte abstracto, pero (creo) no cuentan ni por su número ni por su calidad. He visto en una galería de la Rue de Seine un grupo de tres pintores que hacen una pintura inspirada en los principios de Kandinsky y que consiguen cierta armonía de color, armonía fácil y que se consigue con cierto oficio, pero que constituye, a mi juicio, nada más que un juego similar al de los émulos de Calder que Ud. menciona en su carta.
Como dije antes, todo lo contrario, me parece ver una dirección hacia el realismo de toda la pintura.
Es que podemos ver un poco en perspectiva la pintura y me da la impresión que el cubismo, a pesar de sus extraordinarios exponentes, ha dado escuela a un arte que se estrella por fin contra un muro.
Del cubismo hemos visto estos días una exposición magnífica por sus exponentes y por su número.
Es realmente extraordinaria, y vuelvo a repetir, creo, lo que le dije en mi carta anterior, la diferencia entre las reproducciones y los originales. Las pinturas de Picasso, Braque y Gris no dicen nada de su grandiosidad y riqueza en las reproducciones por las que las conocíamos. Yo salí verdaderamente maravillado de esa exposición. Como la maestría de Picasso puede realizar, con tanta economía de colores (dos o tres a lo sumo) tanta riqueza de colorido. En los tres composición tan perfecta y armonía tan lograda. También me gustaron mucho Marcoussis, Gleizes y Delaunay.
En la Maison de la Penseé hemos visto la cabra de Picasso, así como algunas cerámicas de él. Maravilloso todo. Es una exposición de cerámicas de Vallauris, y por consiguiente de varios ceramistas, pero Picasso con su maestría hace empalidecer a los que lo acompañan, a pesar de que son de bastante interés. Entre ellos: Valentin, Inocenti, Picault.
Este es lo más importante que hemos visto en artes plásticas. Luego están los museos en los que nos maravillamos incansablemente.
Y también los espectáculos. Un Don Juan de Molière en la Comédie magníficamente interpretado por Ledoux en el papel de Sganarelle que hace olvidar la mediocridad del resto de los autores, sobre todo Don Juan es mediocre y no da la idea de ninguna manera de Don Juan...
La puesta en escena correcta en su clasicismo y también la escenografía.
Hemos visto también Edipo Rey, en la Comédie igualmente, donde lo único valedero es la obra griega, la puesta en escena, la actuación, sin fuerza y sin imaginación, pero igual salimos muy impresionados por el drama.
El Teatro Nacional Popular nos ha decepcionado un poco, no por mediocre, sino porque esperábamos de el un exponente mayor. Hemos visto La mère courage y El Avaro. Sus actores, todos correctos (a diferencia de la Comédie, donde algunos son francamente malos), pero ninguno se destaca como un gran actor, ni aún Germaine Montero ni Jean Villar (también a diferencia de la Comédie, donde están Ledoux y Maria Casares). Sus escenografía a mí me parecen pobres a fuerza de querer hacerlas sintéticas, pero tienen indudablemente buen gusto. La puesta en escena, buena sin entusiasmarme.
La temporada teatral se presenta hasta ahora un poco pobre, pero es en cine donde París se nos ofrece en toda su magnitud. Sin hablar de cine de museo, en donde hemos visto casi todos los clásicos rusos, así también como hermosas películas de René Clair y otros; vimos Dos centavos de esperanza, italiana muy hermosa; La hora 11, también italiana muy buena con escenas de tragedia extraordinarias; Ella no ha danzado más que en un solo verano, sueca, bastante buena; Mitchourine, soviética, en maravilloso color con una primera mitad que me gustó y luego alargada creo un poco sin sentido; ayer, Roma, ciudad abierta, el drama que junto con Arco Iris, me parecía el más fuerte que he visto. En fin que casi diariamente uno se deslumbra con un espectáculo grandioso.
En cuanto a mi trabajo personal, estoy contento con trabajar bastante, pinto todo el tiempo libre y como los ratos de que dispongo son muchos, pinto con regularidad. Creo que algo he progresado y que en definitiva tanto museo y tiempo para pensar deja algún sedimento en mí. Lo que más me alegra es trabajar tranquilo sin el apuro loco que tenía en Bs. As., donde lo único que conseguía era una incertidumbre constante.
A [Manuel] Ángeles Ortiz y a [Arturo] Serrano Plaja no les vemos casi y Esther me acusa de insociable muy justificadamente. En cuanto a sus encargos, todos están cumplidos. Los ejemplares de La torre de marfil entregados hace meses y los libros de Crapouillot enviados a Bs. As. hace ya meses por correo certificado y espero que los tenga ya en sus manos. No los enviamos antes porque quisimos hojearlos un poco. El libro de dibujos me pareció excelente.
Las fotos de [Francisco ¿] Bores y el catálogo de [Julio ¿] González me fue imposible conseguirlos. El catálogo lo busqué en el Museo de Arte Moderno, en sus depósitos y también en un archivo oficial donde me enviaron desde el museo infructuosamente, pero es posible que lo encuentre en librerías, que creo que es la única posibilidad. Las fotos, no sé donde.
La semana próxima viajaremos a Londres donde pasaremos 15 o 20 días. Desearíamos estar más tiempo, pero nuestra ¿matroné? no nos lo permite, pero pensamos volver a ir más adelante, cuando termine el año escolar. Vamos ahora para encontrarnos con Sereno, que estará de paso en Londres en su viaje a la India.
Esto, creo, es todo, por ahora y así me despido con un gran abrazo para Maruja y para Ud. de quien los recuerda con cariño.
Lipa
Queridos amigos:
En no se cuánto tiempo de recibida la carta vuestra, va nuestra respuesta llena de cosas lindas e intensas. La vida aquí en París es sumamente variada y completa. El problema es a donde se va primero, y no esa necesidad que tantas veces pudimos sentir en Bs. As. de no ver y no encontrar mucho por ver. Nos arreglamos tan bien que me parece imposible, ya que el dinero que gastamos es mínimo. Es que París ofrece tantas ventajas a los estudiantes que podemos almorzar todo un señor almuerzo por 75 francos. Ir a la Comédie por 100 francos y hasta un cabaret (pues llegó Yaco y nos pervirtió a todos) por 10 francos. Es cosa de no creerse. Todas las exposiciones pagas las vemos a mitad de precio. Obtenemos muchas veces rebajas en los cines. En fin, que nuestro mal acostumbramiento nos hace rezongar cuando en algún lugar no nos dan la preferencia: Bien sé yo que si una mala lengua leyera estas líneas, ya diría mujer al fin, hablando de dinero. Pero que le vamos a hacer, amigos, en la vida hay que definirse.
En estos momentos estamos tratando de ver como podemos hacer para ver más obras de Picasso. La exposición Cubista, que Lipa les habló, me pareció muy buena. Picasso, Braque y Juan Gris, marcaron el camino, con la única diferencia que Picasso es más variado en sus concepciones, cosa que le hace a una tener ganas de ver toda su obra. Por más que les aclaro que no tengo ningún inconveniente en ver la obra completa de Juan Gris, Braque, Matisse y otros cuantos geniecillos que andan por aquí y allá. El viernes iremos a la Galería de Louise Leiris que en la Maison de la Penseé nos dijeron que es su concesionaria. Y si lo que vemos allí no nos alcanza, trataré de llegarme a su atelier y tratar de ver lo que tiene allí –cosa que creo posible, ya que no es a Picasso a quien quiero ver, sino a su obra–. ¿Qué más decirles, amigos? Su carta nos alegró mucho. Me gusta saber que hacen y que piensan. Sé que hizo mucho calor por allí y que eso los habría fastidiado bastante. Nosotros el frío lo toleramos muy bien, tanto que cuando hace 4º opinamos que no hace frío, salvo si el asunto baja de 0º, ya nos parece una temperatura de invierno, y no son muchos los días que hace bajo 0º. Espero que nos contesten pronto y nos digan si ya recibieron el envío. Había empezado a leer Un parisien en París, pero hubiera tardado mucho en leerlo, pues entre lo que salgo, estudio, y leo las obras de teatro que vamos a escuchar, les hubiéramos demorado el envío más de lo que ya demoramos, y realmente pensé que lo puedo leer en Buenos Aires. ¿Qué resultó de la exposición de Luis en Mendoza? Perlita [Rotzait] me escribe que las últimas cosas de Luis son hermosísimas. Eso no me extraña nada, ya que son hermosísimas las últimas y las primeras. También me pone que expone en Agosto en Viau. Que sea con mucha suerte. ¿Ya volvió la madre de Luis? ¿Qué cuenta de España? Hay en estos momentos una exposición de Arte Turco –lo único interesante son unas miniaturas que hacen recordar en parte a las miniaturas de la E. Media– el resto, la cerámica, los tapices, las puertas trabajadas no son muy interesantes. Nos vamos para el 10 para Londres, sé que es muy linda ciudad. Tenemos muchas ganas de despedirlo a Sereno, a quien no sabemos cuando volveremos a ver. Y pensamos aprovechar nuestra estadía al máximo. Tenemos ganas de ver teatro, ya que aquí aún no hemos visto teatro que nos parezca extraordinario. Barrault empieza recién en Octubre –y creo que es lo mejor que tiene en estos momentos Francia en teatro–. Bueno, amigos, el hospital me espera. Ya llego con un poco de atraso. Ahora los dejo con un gran abrazo a ambos y el cariño fuerte de
Esther
Me doy cuenta que modifiqué nombres y que el que expone en agosto en Viau es Leone (Enio Iommi¿?)
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| 1963-03-27 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963
Basilea, 27 de marzo de 1963
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.
Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de
Seoane
[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.
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| 1963-03-31 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1963 en 31/03/1963
Ginebra, 31 de marzo de 1963
Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires
Querido Varela:
Hoy comienzo a escribir algunas cartas, pues hasta ahora no hice más que andar, gastar dinero en hoteles –el dinero más dormido– y comidas y en orientarme. En la primera quincena de abril, creo que se confirmará una exposición mía de grabados en Zurich y mañana lunes, en Basilea, se reúnen las autoridades de la Kunsthalle con alrededor de ochenta obras entre óleos y grabados. Hemos alquilado un departamento de un ambiente en Ginebra por dos o tres meses y a partir de mañana comienzo a pintar, pues no traje cuadros y sólo cuento con los veinte que dejé en Basilea en 1960 depositados en la Kunsthalle y los cuarenta y siete grabados que seleccioné en ésa para traer. Los grabados han impresionado por su técnica a los pintores y grabadores que conocí las respuestas sobre algunos de los resultados conseguidos. No vaya a ser el diablo que expongan ellos antes que yo y nos vengan luego esos recursos como novedades de París a Buenos Aires.
Pero pasemos a las noticias que pueden ser interesantes para tu audición radial. En la Galería Krugier de Ginebra se exponen actualmente ochenta óleos del pintor Alexej Jawlensky, que formó parte alrededor de 1921 con Kandinsky, Feininger y Paul Klee, del grupo los Cuatro azules en Alemania. Nacido cerca de Moscú en 1864, alternó en su juventud la carrera militar con la pintura. Alrededor de 1900, abandonó su profesión oficial por el arte, estableciéndose en Munich. Desde la Primera Guerra, debiendo abandonar esta ciudad, vivió alternativamente en Suiza, donde se refugió, y en Alemania al término de aquella. En la primera época muniquense de su pintura se notan influencias fauves y expresionistas, abundando en temas referidos a España, pero siempre destacando en ella su fuerte temperamento eslavo y el carácter popular de sus colores. Su época última se acentúa en él su profunda vocación mística y su obra, puede afirmarse, sólo consiste en cuanto a tema, en una serie considerable de variaciones sobre el rostro de Cristo. Adquiere su pintura una profundidad notable y para nosotros, Jawlensky, es no sólo uno de los grandes continuadores de la iconografía bizantina de su país, es uno de los pintores más hondos de este siglo. Falleció en Wiesbaden en 1941. En los últimos años atacado de parálisis debieron atarle los pinceles a las manos, como a Renoir, para que realizase esos rostros dolorosos y sintéticos que nos trae al recuerdo el tono de las maderas secas y de las cortezas de los árboles.
El crítico de arte del semanario francés L´Express, Pierre Schneider, afirma refiriéndose a una gran exposición de Raoul Duffy en París que: “Los prejuicios nos ciegan en nuestra ignorancia. Se exhiben los síntomas de la vanguardia y nosotros salivamos de éxtasis como los perros de Pavlov”. La frase es un acierto referido a parte de la crítica universal y a mucho público aficionado que supone que el arte es asunto de modas y modistas. Schneider se refiere en su artículo a la solidez del arte de Duffy y a como crece con el tiempo su prestigio de gran pintor. La viuda del artista, Madame Raoul Duffy, ha donado a los museos de Arte Moderno de París y los de Le Havre y Niza 75 óleos, 15 acuarelas y 90 dibujos, además de los tapices y cerámicas proyectados por el artista.
Jacques Prévet, el extraordinario poeta francés, está haciendo un libro en colaboración de Joan Miró, el también extraordinario pintor español. Uno de los poemas del libro es éste:
Mangez sur l´herbe
Dèpêchez-vous
Un jour ou l´autre
l´herbe
mangerá sur vous.
El Museo de Basilea, en Suiza, uno de los más importantes del mundo por la obra que contiene de arte moderno y contemporáneo, aparte de las numerosas obras primitivas y antiguas, entre las que se destaca la valiosa colección de óleos y dibujos de Holbein, exhibe estos días la donación que recibió de Raoul La Roche, uno de los magnates de la industria química universal, que consiste en 1 Juan Gris, 7 Leger, 11 Braque, 6 Le Corbusier, 20 Ozenfat y cuatro esculturas de Lipschitz. Su primera donación, en 1955, consistió en 9 Braque, 4 Picasso, 11 Juan Gris, 10 Leger y uno respectivamente de Ozenfat y Le Corbusier. En tres años los museos suizos de Basilea y Zurich y Berna se han enriquecido notablemente por las cuantiosas donaciones de sus comerciantes e industriales. Igual que en Buenos Aires, podemos afirmar irónicamente.
Bueno, es todo por hoy y dime si te interesan estas noticias. A partir de hoy te iré mandando regularmente las que considere novedad y poco probable que lleguen por agencia a ésa. Me voy a quedar quieto y trabajando en Ginebra por dos o tres meses, con alguna escapada a las otras ciudades suizas y a Grenoble en Francia. Escríbeme aunque sólo sean pocas líneas.
Un gran abrazo de Maruja y uno para Marika y para ti de:
[Seoane]
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| 1963-04-04 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1963 en 04/04/1963
Ginebra, 4 de Abril de 1963
Sr. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Esperé para escribir a los amigos a estar un poco tranquilo y dejar de andar de un lado al otro. Nos establecimos por dos o tres meses, quizá dos, no sabemos, aquí en Ginebra, donde hemos encontrado un departamento de un ambiente en el que puedo pintar y ya comencé a trabajar. Hasta el día 29 hemos estado entre Basilea, Berna y Zurich e hicimos una visita al Museo Reinhart de Winterthur, una ciudad exclusivamente industrial que como todas las ciudades suizas tiene su interés particular. El Museo está destinado sobre todo a pintura alemana, austríaca y suiza, con una sala importante destinada al grabado francés. La parte impresionista que era lo que más nos interesaba ver está circunstancialmente clausurada lo que nos defraudó bastante. Los Museos de Basilea y Zurich aumentaron en bastantes obras desde 1960 y el de Berna, que a mi juicio es inferior, tiene ahora una colección espléndida de Juan Gris. Creo que para poder ver cómodamente a este pintor hay que venir a Suiza, pues entre Basilea y Berna se reúnen en sus museos más de treinta obras sin contar las de Zurich. Estamos viendo mucho mueble nuevo y nuevos motivos de decoración venidos muchos de ellos de los países del Báltico y de Italia. En uno de los grandes almacenes de Ginebra nos encontramos con sorprendentes Muranos, lástima que un poco caros para nuestros bolsillos, y, aparte, no sabríamos como transportarlos. En cerámica no hemos visto objetos superiores a los del otro viaje, pero sí en cuanto a trabajos en madera. En los ambientes preparados en las mueblerías para la venta, incluyen, con los muebles de línea moderna, alguno de “Art nouveau”, como si el prestigio de este estilo volviese a renacer en este aspecto. Encontramos nuevamente los trabajos de trapos como los de las montañas de Galicia, hechos por los campesinos, y que resultan encantadores en la variedad de sus colores, a pesar de la limitación de la decoración general por como tienen que ser hechos. Y volviendo a cuestiones de arte, pude ver algunas grandes exposiciones entre ellas una de Lurçat muy completa, con 70 tapices, algunos de trece metros por cuatro y medio que resultan notables de color, no tanto en su dibujo. Abusa en recursos fáciles para llenar espacios, como mariposas, estrellas y hojas de árbol. Se ve que se siente cómodo en los tamaños más chicos. En general creo que no es un muralista y que si llegó al muro es por la artesanía a que se dedica. Tiene más temperamento e imaginación de ilustrador, pero una imaginación más bien limitada. Como pintor no tiene, para mí al menos, interés. Son interesantes sus cerámicas, no así tanto sus litografías y gouaches. Pues además de los setenta tapices expone unas 110 obras más de otros procedimientos. Sorprendente para mí fue un vitral hecho con vidrios picados de color, acumulados y seguramente puestos de nuevo al horno para fundirlos. Me gustaría saber como es su técnica.
Bueno, esto es todo por hoy. Ahora acabo de recibir noticias alarmantes de ésa. Vamos a salir para encontrar algún diario que nos informe. ¿Cómo andan los asuntos de Citania? ¿Fue el libro de González López a la imprenta? ¿Debo enviar el dibujo de la tapa? Y por Montevideo, la casa, ocurrió alguna novedad? Le ruego me escriba y me dé noticias de esa.
Salude a sus padres y hermana en nombre de Maruja y mío, y a Martínez Lamela y Sra., a Julio Fernández y a los de Citania, y Ud. reciba un abrazo de:
[Seoane]
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| 1963-05-04 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Frontini. 1963 en 04/05/1963
Ginebra, 4 de Mayo de 1963
Sr. Norberto A. Frontini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Llevamos dos meses en Suíza y estaremos viviendo quizás hasta junio en Ginebra. Hemos andado por todas sus ciudades importantes, gozado de sus museos y de las espléndidas exposiciones que se realizan, pero siempre, nos acordamos de los amigos de Buenos Aires. No podemos olvidar los amigos y no queremos olvidarlos. Nos gustaría que todos estuvieseis aquí con nosotros.
Suíza nos gusta mucho. Nos gustan mucho sus ciudades, el aire, sus lagos, e incluso la mediocridad educada y civilizada, un poco fría, que anda por las calles, en los trenes, en las estaciones, por todas partes. He vuelto a ver en el Museo de Basilea los Juan Gris que tienen, la sala de Juan Gris y los del Museo de Berna, unos treinta óleos entre los dos museos, extraordinarios. Deberían estar en el Museo del Prado, puestos muy cerca de los doce apóstoles de Zurbarán que están en el Museo de Lisboa. Zurbarán y Juan Gris establecen una línea esquemática, severa, profunda, de la pintura española. El blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos grandes pintores. Todos los otros colores son como un pretexto para alcanzar ese negro profundo, abismal, y el blanco, el blanco de España. Vi una exposición de Paul Klee, además de todos los que guardan los museos suízos, y te recordé. Recordé que a tí debía en gran parte la adhesión profunda que siento por este otro gran pintor. A todo lo que me habías dicho de sus cuadros en Santiago de Compostela en 1931 o 1932. ¿Cuándo fue? Y a tu obsequio de una pequeña monografía y de un catálogo de la exposición que habías visto en Berlín. Recuerdo que dijiste frases que me parecieron muy acertadas acerca de Paul Klee, de Hofer, de Renée Sintenis y de la pintura y escultura alemana de entonces. Tú gustabas entonces de la pintura, pero luego te fuiste apartando de ella, naturalmente que por otras preocupaciones quizás más fundamentales para tí, pero, por mi parte, te reprocharé siempre el que no continuases ocupándote de ella con el apasionamiento que entonces tenías. Eres una de las personas más dotadas para verla de cuantas conocí y has desdeñado esas dotes. Sin embargo, la pintura, el arte en general, están siempre en el fondo de tus preocupaciones. En tu libro de la cárcel, están los notables capítulos de Burgoa Videla y de las manos significando esa preocupación que no te deja.
Acabo de hacer dos cuadros de homenaje a Grimau. Por toda Europa se han hecho manifestaciones imponentes con motivo de su ejecución y el primero de mayo en Ginebra se encabezaba la adhesión a la fiesta con la bandera republicana española con crespones negros. Era el tercer gran acto de protesta de los ginebrinos.
Un abrazo a Mony, a tí y a los tuyos de Maruja y mío y otro fuerte para tí de:
[Seoane]
N/D. 4-6 Rue du Lac, Ap. 59
Ginebra
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| 1963-05-28 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Torrallardona. 1963 en 28/05/1963
Ginebra, 28 de mayo de 1963
Sr. Carlos A. Torrallardona
San Antonio de Padua
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Llevamos casi tres meses fuera de Buenos Aires, hemos andado por toda Suiza, por la Savoya y el Delfinado de Francia y siempre me hice el propósito de escribirte para contarte alguna de mis impresiones, pero siempre, también, fui dejando para otro día el hacerlo. He visto en las ciudades suizas algunas exposiciones espléndidas: Paul Klee, Villón, Jawlensky, etc., volví a ver los espléndidos museos de Basilea, Zurich y Berna, los Juan Gris –treinta y tantos– que a mí me apasionan de Basilea y Berna y, hace pocos días, el también bueno de Grenoble, en Francia, con un magnífico Bonnard casi blanco; un Derain, retrato de no sé qué personaje, notable, y un Matisse extraordinario que cien veces vi reproducido sin percibir su belleza hasta que lo vi en Grenoble centrando una sala. A su lado un pequeño paisaje de camino y árboles ejecutando con una gran sabiduría y de un realismo sorprendente. Pero no es de esto sólo que quería escribirte, sino de Peinado... Aquí, en Ginebra, me encontré con Peinado, pasó unos días en casa de una amiga suiza, aficionada a la música y a la pintura, que vive en un pueblo a pocos kilómetros de esta ciudad. Peinado estaba pintando el paisaje de esa zona y algunas tardes venía a la ciudad para visitar galerías y hacer gestiones o compras. Maruja y yo hemos andado mucho con él y te hemos recordado a menudo. Por mi parte, no lo había visto desde 1949, pero continúa siendo, 14 años después, la misma bella persona, seria y correcta que entonces me pareció y el mismo sabio pintor, aunque un poco vencido. Nos hicimos el propósito de escribirte unas líneas en una tarjeta postal, pero el propósito no pasó de tal. Quiero escribirte sobre esto, sobre el recuerdo de Peinado y deciros a Matilde y a ti algunas noticias nuestras. Llevamos tres meses, o casi tres meses en Suiza, viviendo más que en ninguna otra ciudad en Ginebra. Nos gusta mucho este país. Esta vez, hemos recorrido bastante su zona alpina. He concretado aquí alguna exposición para la próxima temporada y una galería de Ginebra, muy importante, se encargó de representar mis grabados en Europa, aparte de hacer, así mismo, una muestra de ellos próximamente, pero aún no tengo fecha. En los primeros días de junio, vamos a París, donde estaremos una semana o diez días y luego marcharemos a España. En Asturias y Galicia pasaremos, con los familiares, casi todo julio y agosto. Aquí pinté bastante, pero en España pienso aprovechar el tiempo que pueda para trabajar. Os tendremos al tanto de nuestra vida desde allí. Quisiera tener noticias de Buenos Aires. Las que aquí llegan son realmente decepcionantes. Parece que no solamente no mejoró nada, sino que todo se ha puesto políticamente peor.
Por hoy nada más. Recibid Matilde, tú y tus hijos un gran abrazo de Maruja y mío y tú otro fuerte de:
[Seoane]
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| 1967-04-10 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Negri a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 10/04/1967
Bonn, 10 de abril de 1967
Queridos Maruja y Don Luis:
¡Qué alegría saber que vienen Uds. para la inauguración en Colonia! Así podremos hablar largamente de muchas cosas, entre ellas de nuestro viaje a España que tenemos que hacer cuanto antes; evitando así la época de los fuertes calores.
¿Piensan siempre regresar a Buenos Aires en agosto o van a prolongar la estada en estas tierras?
Nosotros nos quedaremos al menos hasta agosto también y, como existe la posibilidad de que antes de esa fechas venga a Alemania con una beca, mi hermano Miguel Ángel con su familia quizá nos quedemos todavía unos meses más (hasta fin de año).
Hemos viajado al norte de Alemania para Pascua. Estuvimos en Bremen. En la Kunsthalle vimos una interesante exposición de E. Bernard y la colección permanente del Museo que es importante (un paisaje de Cézanne maravilloso, Picassos, Gris, ¡Bissier!, ya hablaremos) lástima que no existe un catálogo del Museo.
En Colonia, en una importante Galería (de la Sra. Ana Abels) hemos admirado una magnífica colección de cuadros para la venta. ¿Saben que por la módica suma de 35.000 marcos puede adquirirse una de esas magníficas cabecitas geométricas de Jawlensky que con tanta codicia contemplábamos en los museos? Tiene también un de Stael pequeñito que es una delicia; Kirchner, Macke, una excelente acuarela de Nolde, un óleo del mismo no tan bueno, Riopelle, etc. Vamos a volver con Uds. cuando vengan porque vale la pena.
Del afiche de la exposición Luis Seoane, he visto las pruebas y ha salido estupendo. El catálogo y la tarjeta-invitación están en marcha, pero aún no he visto nada. Cualquier novedad volveré a escribirles antes del 20.
Muchos saludos de mamá y Tomás. Cariños.
Nélida
P.D: Payró está todavía pensando si hará o no el viaje. Con Códex terminó, pero pensaba venir por cuenta propia. ¿Le han escrito ustedes últimamente?
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| 1977-08-17 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 17/08/1977
La Coruña, 17 de agosto de 1977
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Querido Sofovich:
Quiero decirle antes de nada que nos alegró mucho la llamada telefónica que nos hizo, hace ya algunos meses, creo que en abril. Desde entonces, ocurrieron bastantes cosas, aparte de esperarles siempre. Trabajé mucho, grabé, dibujé y pinté, esta vez algo menos. Se publicaron tres álbumes, los tres con textos en gallego y, dos de ellos, referidos al pasado. Uno con siete poemas de Álvaro Cunqueiro hechos para un álbum mío que iba a publicarse en el 32 y que constituían el prólogo y una larga crítica de Montero Díaz que serviría de epílogo. Cunqueiro y Montero Díaz se convirtieron en dos grandes personalidades de la literatura y de la enseñanza en España. El primero es un gran prosista en gallego y castellano y el segundo es el profesor erudito más importante dedicado a historia antigua. Los tres éramos muy amigos por el 32 y lo fuimos hasta el 36. El álbum no llegó a publicarse nunca porque los originales se perdieron en ese último año, era unos cuarenta dibujos con influencia dadaísta que sentí mucho haber perdido. Desde entonces, guardé esos poemas y la carta que ahora publico. Otro álbum se denomina Carantoñas e outros dibuxos. Carantoñas significa en gallego caretas, máscaras y se trata de unos pocos de los muchos dibujos que hice en Buenos Aires desde 1937 a 1952 y creo que resulta curioso. El último, que salió hoy, es de grabados en madera, en madera de camelio, durísima, por la que resbalaban los buriles sin lograr algunas veces herirla, hiriéndome, en cambio, la mano izquierda por la fuerza del impulso. Se titula Imaxens celtas. Se trata de un homenaje a uno de los procesos estéticos de la Prehistoria, cuyo desarrollo se realizó en el transcurso de unos 1500 o 2000 años a partir de la imitación de una moneda griega, naturalista, que representaba en el anverso a Filipo de Macedonia y en el reverso a una cuadriga. Primero las medallas y monedas celtas fueron naturalistas como su modelo clásico griego y luego simbolistas y, más tarde, signos, siguiendo un curioso proceso de abstracción. También, con un matrimonio amigo, montamos un pequeño taller de tapices, siguiendo el tejido y normas de los de Madame Cuttoli y Aubusson, hecho a mano en telar, con nudos más gruesos, siguiendo el tapiz medieval y buscando el contraste de colores. Hicimos seis, los dos primeros de prueba y cuatro que consideramos definitivos; tres de los cuatro últimos de 1,50 x 0,78 y el último hecho de 2 metros x 1,20. Este último lleva 12 colores y representa a un grupo de marisqueras. Quiero, antes de regresar, dejar hechos ocho dibujos más, algunos con tema histórico referido a Galicia. Éstas son todas mis novedades. A fines de septiembre expongo en Santiago de Compostela. Una especie de exposición retrospectiva con cuadros desde 1963 a este año, además de grabados y libros ilustrados y álbumes, entre ellos expondré el Bestiario. En Santiago, comencé a exponer en el año 1929, hace casi cincuenta años. En esa ciudad hice dos exposiciones. En la segunda estaban presentes las líneas fundamentales de mi pintura en bastantes años más tarde. Menos dos de la obras expuestas, de pequeño formato, las compró todas en inglés del que no supe más y tampoco del destino de las témperas. Al inglés le gustaba mucho el color. Aplacé las otras exposiciones de Madrid y Barcelona para el otoño de aquí, en 1978.
Entre las exposiciones que vi cuentan una de Picasso, juntamente con Bacon, en la que Picasso dominaba como pintor, dibujante, gracia y color sobre el irlandés-inglés; y otra extraordinaria de Juan Gris. También una muy buena, en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, de acuarelas, dibujos, grabados de propiedad de Olivetti, una gran exposición en la que figuraban obras notables de muchos grandes artistas.
Creo que esto es todo por hoy. Me gustaría mucho reanudar nuestra correspondencia. Nosotros no volveremos hasta noviembre. Reciban un gran abrazo para todos de Maruja y mío:
[Seoane]
Por favor, escriban.
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