Persoa: Pierre Bonnard

Persoa: Pierre Bonnard [6]

Data Material Ver
Data Material Ver
1951-06-19
Carta de Scheimberg a Seoane. 1951
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1951 en 19/06/1951


París, Hôtel du Quai Voltaire, 19 jun., 1951

Mi querido amigo Luís Seoane:

Tenía el propósito de escribirle desde Londres, pero me falto tiempo para hacerlo. Lo hago, pues, desde aquí –desde este París que quiero entrañablemente y que no me explico que a Vd. no le haya gustado–, o, por lo menos, gustado en la medida que debió gustarle. Puedo decirle, en cambio, que Londres no me gusta? Cómo explicar que habiendo tantas cosas que nos gustan a ambos disintamos precisamente en esto? Para mi gusto, Londres es una ciudad demasiado grande, con un movimiento enloquecedor en sus calles. Luego, no tiene cafés. Esto es sencillamente terrible: el hombre, desde que sale desde su casa y hasta que vuelve a ella está obligado a trabajar o bien a entrar en una taberna o en una iglesia –las únicas dos cosas que hay en abundancia. La mayoría de los ingleses parece preferir la taberna, donde se emborrachan con cerveza caliente... Una ciudad donde uno no puede sentarse a una mesa de café para conversar con un amigo o para mirar la calle simplemente, para pensar o nada más que dejar pasar el tiempo (en las tabernas, los ingleses están casi siempre de pie y beben junto al mostrador), podrá ser todo lo que se quiera, pero no una ciudad civilizada... Londres es seguramente la ciudad del mundo que tiene más Bancos y donde se ven más hombres de galera y aún con sombreros de copa y jaquets. El Dr. Derisi (que guarda un muy cariñoso recuerdo suyo y que tiene colocado en un sitio de honor la tela que le ha comprado –ciertamente muy buena) nos ha puesto su automóvil y su chófer a n/ disposición; con él hemos recorrido la ciudad en todos los sentidos: reconozco que tiene unos parques muy hermosos, que las calles son limpias, que el Támesis es un río respetable y que todos los policemens tienen un aire absurdo de senadores (qué cosa distinta del policía de París, bonachón y con un aire de pícaro que comprende muchas cosas –sobre todo, si de debilidades humanas se trata!) y con todo, repito, Londres no me gusta. A las 10 de la noche cierran los restoranes y a las 12 sólo se ven algunos borrachos retardados, o prostitutas en las esquinas, o invertidos. Es claro que los ingleses ricos tienen sus nightclubs donde pueden emborracharse a gusto y hasta divertirse...; pero Vd. se imagina, Seoane, un pueblo que se emborracha con cerveza caliente? Le advierto, Seoane, que no tengo motivos de resentimiento; antes al contrario, la semana que pasamos Aída y yo en Londres ha sido como un paréntesis principesco en la vida un poco estrecha que estamos haciendo para que la plata nos alcance: Derisi nos reservó alejamiento en un barrio residencial (20, Chesham Place –cerca de Hayde Park: un departamento que daba sobre la plaza, con baño y cocina eléctrica, frigidaire, etc. La placita –un triángulo que no pasa de un cuarto de manzana –sólo se veía concurrida de 8 a 10 de la mañana y de 6 a 7 u 8 de la noche; pero no por chicos o por pareja de enamorados (estos prefieren el Hayde Park –y con razón, desde luego), sino por mujeres u hombres que traían a pasear –y a hacerles hacer sus necesidades– a sus perros...
Además de poner a n/ disposición su coche y su chófer todas las veces que nos daba la gana, nos acosó con toda clase de atenciones: cenas, una première de Antonio y Rosario (dos bailarines –un hombre y una mujer– que bailan danzas españolas y que en la noche del debut tuvieron un éxito estruendoso), entradas para ver el Hamlet con el actor Alec Guinness (en el New Theatre) nada más que porque vio que yo tenía interés en verlo... Se imagina Vd. todo eso? No es como para que todo ya le guste a uno? Pues bien, a pesar de todo esto, en Londres yo me sentía como un extraño –y no ciertamente por el desconocimiento del idioma (menos lo conocía en Amsterdam, pues en inglés, por lo menos, sé decir hasta una media docena de palabras y contar hasta no sé qué cantidad– pero siempre superior a la que necesitaba). El sábado último caminé casi dos horas por las más importantes y céntricas streets: Picadilly, Oxford, Regents... y no encontré un solo sitio donde tomar un café! Aparte de todo eso, los ingleses son gente muy simpática... Todos los ingleses (Bernard Shaw era una excepción) respetan a su rey, a los policías y el uniforme de los soldados de la guardia real; siempre se ven ingleses embobados contemplando el espectáculo bastante pueril del cambio de la guardia. Y es que el inglés, comparado –por ejemplo– con el francés o incluso el español es siempre un poco provinciano –a pesar de su aire distinguido y de su capacidad para los negocios.
Sí, evidentemente no me gusta Londres y podría pasarme muy bien sin conocerlo, si no fuera por sus Museos. Éstos son realmente magníficos. Sólo visité muy ligeramente el British Museum, pero, en cambio, lo hice muy detenidamente con la National Gallery, la Tate Gallery y la Wallace Colection. No voy a hablarle a Vd. precisamente de tanta obra como me ha impresionado. Sería caer en una ingenuidad imperdonable. Pero, a propósito de la pintura inglesa, sería demasiado osado decir que me empalagan un poco Gainsborough y Reynolds y Lawrence (este último en menor grado) a pesar de ser grandes pintores? Qué distancia cuando uno los compara –a ellos, esencialmente retratistas– con los retratos de Goya y Velázquez de la National Gallery y de la Wallace Colection! En cuanto a los prerrafaelistas, puedo decir que me parecen tontos –además de insignificantes– con Dante Gabriel Rossetti a la cabeza? Pienso que solamente Turner y Constable son realmente grandes; sobre todo, y antes que todo, y por encima de todo, Turner. Ellos salvan la pintura inglesa; sobre todo Turner. Cómo pinta este hombre! Y qué lirismo en toda su obra –aún en la de su época comprendida (y así clasificada en la Tate Gallery) entre los años 1805-1810 y que por momentos parece un anticipo de Corot; pero es a partir de 1830 cuando Turner alcanza su más alta expresión y al final de su vida ya es una verdadera locura de la luz –casi medio siglo antes de que Monet pintara sus “Nimpheas” y su maravillosa serie de la “Catedral de Rouan”... Los impresionistas franceses están bien representados en la Tate Gallery y, sobre todo, los postimpresionistas: Cézanne, Gauguin y Van Gogh –de quienes este Museo posee algunas de las talvez mejores cosas. Es curioso que cada vez que uno se topa con los grandes de la pintura se está tentado de decir que es lo mejor que se ha visto de ellos. Lo que hay en realidad es que todo, o casi todo lo que han hecho es impresionantemente bueno. Y a propósito de Gauguin y Van Gogh, cómo se achica el primero al lado de éste, tan apasionado, tan atormentado: es como un pozo en ebullición, en tanto que Gauguin se pierde un poco en la decoración, sobre todo en su época de Tahití... Hay una discreta representación de Modigliani y de Chagall en tanto que muy buena de Bonnard y, de los vivos, de Picasso (de éste tienen La femme a la chemisse –1905, Femme assise –1925, entre otros) y de Bracque, y de Matisse (no sé por qué, pero siempre me parece Matisse un tanto superficial –con una marcada tendencia a lo bonito).
Perdóneme, sin querer parecería que incluyo a Chagall entre los muertos cuando en realidad sólo quise incluirlo entre los que están nada más que medianamente representados... En escultura, con excepción de Rodin, quien me ha impresionado realmente es Epstein. La Tate Gallery sólo posee de él algunas piezas pequeñas –pero qué fuerza expresiva y qué seriedad en la factura! A Falcini le mandé una fotografía de The Visitation que me parece estupenda.
Y basta por hoy: No piensa Vd. que uno se pone tonto viendo tanta cosa bella y queriendo comunicar su entusiasmo a los demás? No me crea pedante, por Dios! Sólo pretendo fijar la impresión que me producen las cosas y lo que pienso de las mismas. Es probable que me equivoque a menudo, pero estas cartas son para mí un medio de descargarme –como quien, en la marcha, descarga las baterías de su coche para evitar que éste se ahogue. Hay momentos en que me parece que mi receptividad está colmado y tengo miedo de que me estalle algún compartimento del cuerpo...
Y me defiendo escribiendo. Nunca sentí realmente la necesidad de escribir hasta ahora; pero cómo hacer para no gritar a los cuatro vientos mis admiraciones y mi entusiasmo? A veces, frente a algunas obras, me pondría a cantar o a gritar si no temiera que me tomen por loco: No lo hago, pues y en su lugar escribo estas interminables cartas – como si los amigos tuvieran alguna culpa. Aunque, pensándolo bien, es claro que la tienen y justo es que se aguanten.
Y termino. Estamos de nuevo en París, de donde pensábamos salir el sábado para Viena; pero se nos ha presentado un inconveniente y francamente no sé ya bien lo que voy a hacer. Al pedir pasaje para embarcarnos de regreso el 2 de octubre en Lisboa (tengo tomado y pagado el pasaje de regreso –open dat) me informan que no lo hay para esta fecha ni para fechas aproximadas, etc. Escribí urgentemente a Derisi para que, con su influencia, trate de solucionarme este lío. Entretanto, no podremos movernos de París hasta no saber a qué atenernos –pues sería difícil mantener contacto con Derisi, o la Empresa, moviéndonos de un lado a otro... París me agrada ciertamente –pero en mi estado de ánimo con este contratiempo que me desorganiza (ojalá no sea en mucho) los planes tan cuidadosamente trazados, nada es muy agradable; y aún mayor es la preocupación de Aída –que se traga las lágrimas para no aumentar la mía. Espero que todo se arreglará, sin embargo. Es inconcebible que se me venda un pasaje “a fijar fecha” y que, a casi 4 meses de la fijada para el regreso, se me conteste que para ésa y las próximas fechas el pasaje está completo en los tres barcos que tocan Lisboa; pero cómo ponerme a discutir desde aquí? Yo no tengo tiempo para hacerlo –y nada se arregla conque la razón esté de mi parte. Espero, repito, que con la mediación de Derisi todo se arreglará.
Perdóneme, querido Seoane, esta lata. Mucho, muy muchos saludos a todos los amigos –que, por ser muchos, no nombro, y para Vd. y Maruja un grande abrazo de Aída y mío.

Scheimberg


1963-03-27
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963


Basilea, 27 de marzo de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de

Seoane

[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.


1963-05-28
Carta de Seoane a Torrallardona. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Torrallardona. 1963 en 28/05/1963


Ginebra, 28 de mayo de 1963

Sr. Carlos A. Torrallardona
San Antonio de Padua
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos casi tres meses fuera de Buenos Aires, hemos andado por toda Suiza, por la Savoya y el Delfinado de Francia y siempre me hice el propósito de escribirte para contarte alguna de mis impresiones, pero siempre, también, fui dejando para otro día el hacerlo. He visto en las ciudades suizas algunas exposiciones espléndidas: Paul Klee, Villón, Jawlensky, etc., volví a ver los espléndidos museos de Basilea, Zurich y Berna, los Juan Gris –treinta y tantos– que a mí me apasionan de Basilea y Berna y, hace pocos días, el también bueno de Grenoble, en Francia, con un magnífico Bonnard casi blanco; un Derain, retrato de no sé qué personaje, notable, y un Matisse extraordinario que cien veces vi reproducido sin percibir su belleza hasta que lo vi en Grenoble centrando una sala. A su lado un pequeño paisaje de camino y árboles ejecutando con una gran sabiduría y de un realismo sorprendente. Pero no es de esto sólo que quería escribirte, sino de Peinado... Aquí, en Ginebra, me encontré con Peinado, pasó unos días en casa de una amiga suiza, aficionada a la música y a la pintura, que vive en un pueblo a pocos kilómetros de esta ciudad. Peinado estaba pintando el paisaje de esa zona y algunas tardes venía a la ciudad para visitar galerías y hacer gestiones o compras. Maruja y yo hemos andado mucho con él y te hemos recordado a menudo. Por mi parte, no lo había visto desde 1949, pero continúa siendo, 14 años después, la misma bella persona, seria y correcta que entonces me pareció y el mismo sabio pintor, aunque un poco vencido. Nos hicimos el propósito de escribirte unas líneas en una tarjeta postal, pero el propósito no pasó de tal. Quiero escribirte sobre esto, sobre el recuerdo de Peinado y deciros a Matilde y a ti algunas noticias nuestras. Llevamos tres meses, o casi tres meses en Suiza, viviendo más que en ninguna otra ciudad en Ginebra. Nos gusta mucho este país. Esta vez, hemos recorrido bastante su zona alpina. He concretado aquí alguna exposición para la próxima temporada y una galería de Ginebra, muy importante, se encargó de representar mis grabados en Europa, aparte de hacer, así mismo, una muestra de ellos próximamente, pero aún no tengo fecha. En los primeros días de junio, vamos a París, donde estaremos una semana o diez días y luego marcharemos a España. En Asturias y Galicia pasaremos, con los familiares, casi todo julio y agosto. Aquí pinté bastante, pero en España pienso aprovechar el tiempo que pueda para trabajar. Os tendremos al tanto de nuestra vida desde allí. Quisiera tener noticias de Buenos Aires. Las que aquí llegan son realmente decepcionantes. Parece que no solamente no mejoró nada, sino que todo se ha puesto políticamente peor.

Por hoy nada más. Recibid Matilde, tú y tus hijos un gran abrazo de Maruja y mío y tú otro fuerte de:

[Seoane]


1966-02-22
Carta de Sofovich a Seoane. 1966
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1966 en 22/02/1966


Londres, 22-2-66

Queridos amigos:

Maruja, quiero mandarte aunque sea unas pocas líneas para agradecerles la carta que recibimos en París. Fue muy oportuna, una charla amistosa en una ciudad que nos hizo sentir un poco solos. En materia de cartas, escasearon las de Pinamar y las de la familia en general. En materia de ánimo, tardamos una semana en poder digerir a los franceses y, naturalmente, no los digerimos. Ya charlaremos mucho en Bs. As. La carta será breve por el tiempo que vuela aquí en Londres, pero te adelanto, Maruja, que, oh, herejía! no me gustó París. Ojo que aquí hablo en singular; no lo quiero comprometer a Bernardo con mis opiniones. Puedes suponer que no niego la hermosura de París, sus boulevares, sus negocios, su lujo, paseos y todo lo exótico que camina por las calles, pero no viviría en París aunque me becaran. Es una hermosa fachada, yo no puedo penetrarla o, mejor dicho, pienso que, si penetro, no hay nada detrás. Estuvimos primero en San Germain de Près, en un hotel malísimo, no tanto por el edificio como por su trato. Después, un encuentro casual con Raquel Forner y Pepita Puga nos cambió la vida. Ellas estaban en un hotelito en B. Raspail, en pleno Montparnasse, cuyo dueño vivió en Bs. As., tiene mujer argentina, hijos argentinos, etc. Nos mudamos en una hora. La habitación es con baño y “kitchinet” y allí cociné, hice compras en la feria junto con Raquel Forner, etc. Hemos pasado unos días muy lindos; Raquel Forner es simpática, humana, con sentido del humor. Fina. En fin, he simpatizado con ella y en esa forma otra vida empezamos a dominar nosotros a París. Conseguimos dominar también el Metro. En París, el Louvre no llevó días y en la Orangerie estaba la colección Paul Guillaume de pintura impresionista. Notre Dame tiene hermosos vitrales y otro tanto la S. Chapelle. No sé, sin embargo, si me impresionó la catedral tanto como Toledo o Ávila. Pero ya me olvidaba que sacaremos el cuero a los franceses entre café y café en su terraza (aspiro a un poco de verano)
Londres me encanta, aquí puedo usar el plural sin miedo. Nos encantó Londres y los ingleses. Ya el primer día y conociendo poco el idioma, todo fue accesible y agradable.
Las calles y las casas tienen un encanto especial que no hemos visto en otras ciudades. Nos encantó la National Gallery y una exposición extraordinaria: Bonnard que vimos en la Real Academia. Nos falta lo demás. Pero nos encanta Londres.
Volvemos a París por unos días a nuestro hotel con cocinita y, más o menos, el 5 estaremos en Madrid. Allí veremos a tu hermana y sobrino. Volveremos seguramente al Prado. Caminaré por la Carrera de San Jerónimo hasta la Puerta del Sol. Qué sé yo! En un momento, ¡pensamos entrar en España por Galicia! Tenemos un tren directo desde París (consejo de la mucama española (gallega) de la cual soy muy amiga) ahora no sé si lo haremos porque se nos van acabando las fuerzas para tanto viaje.
El 9 a las 11:35 de la noche salimos de Barajas. Llegamos a Ezeiza el 10 a las 13 hs. más o menos (1). A juntar fuerzas los amigos que ya sabes lo que me gusta viajar en avión.
En Madrid, tengo un alma gemela en este sentido: Marcial Suárez. Pienso consolarme con él porque le pasa igual que a mí.
Así que, amigos, será hasta muy pronto. Dice Bernardo que te hará un adelanto de noticias a Luis en hoja aparte.

Un abrazo para los dos

Elsa

Saludos a Aída y Scheimberg. Recibimos en París una líneas de Scheimberg. Sí, vimos el románico catalán en Barcelona. Estos son mensajes y retrucos para los amigos de la calle Amberes.

(1) vuelo 131 de Aerolíneas


1966-02-22
Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1966
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1966 en 22/02/1966


22-2-66

Caros Luis y Maruja:

Gracias por su carta. Aquí, en Londres, he completado el conocimiento de la diáspora española que conocí en Zurich y en París. No se sabe en que parte lo pasan peor, quizá en Zurich. En realidad, lo que hemos visto ya se lo hemos oído contar a Ud.
Londres nos trata bien, aun hoy que ha llovido torrencialmente y con truenos de verdad, no como los truenitos de París.
Hoy nos tocó la National Gallery, que muestra casi como ningún otro museo europeo. En Venecia, no pudimos apreciarla por falta de luz, la escuela veneciana. Y cuando uno pasa luego a los flamencos, Memling, Van Eyck, Rembrandt, Rubens, Van Dick, Turner, etc., y cree que ya no hay más lugar para tanto de bueno, tropieza de repente con el retrato de Isabel Cobos de Porcel, probablemente el Goya que más me haya gustado de los muchos que vi.
Ayer vimos una gran exposición Bonnard, 355 números en el catálogo, entre óleos, pasteles, dibujos, litografías, carteles, libros ilustrados, etc. Una estupenda selección hecha en el mundo entero por Dennys Sutton. Además, modelo de cosa bien organizada o de organización al servicio del arte. Dos veces por semana, tríos y cuartetos de música de cámara, al cierre de la exposición, dan breves conciertos de música francesa contemporánea de Bonnard, Ravel, Debussy, Erik Satie.
De la exposición en sí misma, maravillosa, hablaremos en Buenos Aires; yo no sabía que fuera tan maravilloso paisajista.
Querido Luis, mañana será la Tate Gallery y una visita especial a la Venus del espejo de Velázquez.

Hasta pronto

Sofovich

Cariños a Maruja.


1967-05-24
Carta de Seoane a Falcini. 1967
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1967 en 24/05/1967


Gijón, 24 de Mayo de 1967

Sr. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí carta suya hace bastantes días y otra más reciente de Frontini en vísperas de nuestra salida de Madrid. Una carta larga que me alegró mucho, como la suya, como las de todos los amigos de quienes siento ausencias y con los que me gustaría charlar y discutir sobre aquellos asuntos que a todos nos interesan, porque el discutir es tambien algunas veces, prueba de amistad, no se discute con cualquiera, sino con quien se estima o al menos se estima su juicio. En cuestiones de arte se discute ahora muy poco. Más bien se escribe o se habla despreciando lo que no se estima o no se comprende. R.[omero] B.[rest] dá por muerto, en grabado, en una noticia de catálogo, a Picasso o por existente en pasado, así me dijeron, o consideró su aporte poco valioso y, sin embargo, a mí me parece que su aporte en ese género, el del grabado, como en otros, el aporte de Picasso resulta fundamental en nuestra época. En España quienes siguen las nuevas tendencias estéticas no pueden soportar a los que continúan una tradición de la pintura española que tiene ya más de un siglo, la de Goya, y al revés.
A unos les parece que el dibujo de los más jóvenes, totalmente seco, mecánico, técnico, con mucho de “art nouveau”, es preferible a ese dibujo de línea sensible, caligráfico, temperamental, que constituyó la gloria de Toulouse Lautrec, de Bonnard y, antes, de Daumier y Goya. Pero no discuten, se desprecian. Quizá en lo más hondo de ellos se envidien y no comprenden que tanto para unos y para otros lo que puede salvar su obra es la “gracia”, ese algo indefinible que para los cristianos se alcanza en la santidad, lo que los andaluces denominaron “duende” y que es lo que yo encuentro en muchas obras de arte popular.
En el Rastro de Madrid hemos comprado unos ex-votos extremeños, naturalmente anónimos, que tiene eso, “gracia”, algo encantados, inexplicable, que vence a todas las torpezas. No tienen probablemente un gusto establecido por el hábito de repetirse, que es lo que constituye un estilo, pero tienen un candor que me atraen. Eso es lo que tiene todo el arte cultivado que estimamos, junto con otras cualidades de orden distinto, técnicas, y lo que le une a la creación popular realizada sin técnica alguna, una canción, una edificación campesina, una leyenda, etc.
En la zona minera de Asturias por donde pasamos para venir a Gijón, esas casas blancas de cal, en las que destacan como ornamento la cantería de sus aberturas, el color de las puertas y ventanas y la pizarra de sus techos, o la teja roja, en un paisaje verde y negro con un cielo casi siempre gris, tienen la “gracia”, la ingenuidad de los ex-votos que compré en El Rastro y, al mismo tiempo, la de los dibujos de Bonnard o de algún artista sabio como éste. Aquí, en Gijón, queda mucha de esa edificación surgida de los constructores del pueblo y lo que desentona hasta ahora son esas nuevas construcciones al estilo de las revistas de arquitectura en uso la que le hace perder carácter, como ocurre con las nuevas construcciones en casi todas las ciudades europeas que vimos.
Pero esta rotura con un pasado que había alcanzado a distinguirse ya no se discute. Se desprecia ese pasado como los fanáticos de éste desprecian lo bueno, útil y bello de lo nuevo. Vivimos en una época en que parece no tratarse de congeniar en nada. A mi juicio podrían los arquitectos buscar de encontrar coincidencias entre ese acierto de la construcción popular y sus técnicas, pero no, se trata de cambiarlo todo en su totalidad, aunque este cambio borre las características de un pueblo antiguo.
En Gijón la guerra se llevó muchas cosas, entre ellas el espléndido museo de dibujos que había coleccionado Jovellanos y que alcanzaba desde los grandes artistas renacentistas a Goya, del que no quedó nada, y ahora tratan de borrar sus características más visibles.

Un gran abrazo de Maruja y mío para ustedes dos:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacVarela, LorenzoArias “Mimina”, CarmenDieste, RafaelPicasso, PabloScheimberg, SimónDíaz, XoséDónega, MarinoGarcía-Sabell, DomingoGil Varela, ÁlvaroLaxeiro, Falcini, LuísPaz-Andrade, ValentínGerstein, MarikaZegrí, ArmandoRey Romero, JoséFernández del Riego, FranciscoCuadrado, ArturoSofovich, BernardoMiró, JoanLifschitz, RafaelCastelao, Blanco Amor, EduardoDíaz Arias de Castro, CamiloPayró, JulioGerstein, NoemíAlberti, RafaelBurd, LipaVázquez Freire, José LuísWhitelow, GuillermoGoya, Francisco deBaudizzone, LuísDíaz Dorado, DiegoNegri, Tomás AlvaMaside, CarlosNegri, NélidaBurd, EstherNogueira, FedericoPalmás, RicardoPiñeiro, RamónMuñoz Manzano, CarmenLifschitz, EmmaIglesias Corral, ManuelTorrallardona, CarlosPerón, Juan DomingoDíaz Arias de Castro, RosendoFernández-Albalat Lois, AndrésAzcoaga, Enrique Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artes visuaisautores/asasuntos particularesColección: Isaac Díaz Pardo e Luís SeoaneliteraturaA nova SargadelosGalería Boninopolíticamigraciónsmedios de comunicaciónemigraciónprensa escritahistoriaartes escénicaspremiosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Galería Sargadelos de BarcelonacineExposición de Luís Seoane. Münster. 1967Exposición de Luís Seoane. Bonn. 1967radioMartín FierroExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaExposición de Luís Seoane. Bos Aires. 1968. Art Gallery InternationalPadroado do Museo Carlos MasideFondo Nacional de las ArtesExposición de Luis Seoane. Madrid. 1970Premio PalanzaGalería Sargadelos de MadridBestiario, de A. GirriExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Seminario de Estudos GalegosPedrón de OuroEdiciós do CastroMetropolitan Museum of ArtmúsicaBienal de VeneciaAcademia Nacional de Bellas Artes [Arxentina]BauhausExposición de Luís Seoane. Bonn. 1968Galería Biosca (Madrid)exilioArt NouveauperonismoLas Meninas, de PicassoExposición de Luís Seoane. Madrid. 1975Exposición de Luís Seoane. Madrid. 1963

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0