| 1961-04-18 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1961 en 18/04/1961
Venecia, 18/4/61
Queridos Maruja y Luis:
No es la primera vez que releo vuestra carta. Sin embargo, no me acordaba de ella cuando Esther y yo nos sentamos en este café de la Plaza San Marcos y mirar a través de sus vidrios, como tú Luis a través de los de tu ventana, antes de escribirles.
¿Hace tanto ya recibimos vuestra carta? Pienso en todo lo que anduvimos desde Roma de todas las sensaciones que nos ofreció esa “baja Italia” con su vibrante acento y su olorosa miseria que te oprime la garganta hasta mucho después de haberte ido.
La estamos pasando muy bien. Esto es una redundancia, pero hay que decirlo muchas veces un poco como cábala, un poco para tomar la real conciencia del momento.
Vemos pasar a los turistas, afanados en su “trabajo”, con sus máquinas fotográficas y sus miradas ávidas. (¿Nos parecemos nosotros?) Uno siempre cree que su viaje es diferente, que uno ve las cosas de diferente manera, o por lo menos con más auténtico interés.
Lo real es que el espectáculo de los turistas no es agradable. Casi comprendo el sentir de los pueblos que tienen que servir y limpiar al paso de los extranjeros que vienen a ver cosas, muchas veces vedadas para el del lugar, haciendo valer la fuerza de su moneda.
Esto está lleno de alemanes. Es una verdadera invasión. Creo que, por lo menos durante el proceso de Jerusalén, podrían no mostrarse tanto, ganarían...
No quiero empezar con temas difíciles de desarrollar en una carta. Sería inacabable: la invasión de Cuba, el vuelo al infinito, el proceso, o la actualidad entera que tanto influye en esa soledad que manifiestas, Luis, y que tantas veces ronda “en casa”. Esto es solamente un gran abrazo epistolar que trata de mostrar un cariñoso recuerdo. Dentro de poco más de un mes será personal. Hasta ese momento.
Lipa
[Escrito por Esther Burd:] Queridos Maruja y Luis: Decir que la estamos pasando bien es informarles de algo que uds. saben muy de cerca. La vuelta dada en Italia está llena de cosas lindas, lindo paisaje, linda la gente, lindo el Mediterráneo, linda la montaña, y mucho más que lindo todo lo que el hombre ha dejado a través de los siglos. Y lo que hace en este, nuestro siglo. Nos dejó muy impresionados la vuelta del hombre del espacio cósmico y la confianza que el ser humano manifiesta en la ciencia de sus semejantes. Ahora sabremos si Maruja tiene razón y existen los “platos voladores”. Ya nos vamos de Italia, seguimos para el norte, la idea de rever V. Gogh me entusiasma. Espero Luis que arregles como dices en tu carta, tu viaje para 1962 y puedan vivir como realmente tienen deseos de hacerlo. Nosotros volvemos a Bs. Aires alrededor del 25 de mayo. Primero contestamos a París a casa de [Eduardo] Jonquières: 112, Ter, Ar, de Suffren, Paris XV para que la carta llegue antes del 19 de Mayo. Nos vamos ahora a ver a Carpaccio. Le mando un gran abrazo a los dos y el cariño de
Esther
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| 1961-05-12 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1961 en 12/05/1961
Buenos Aires, 12 de Mayo de 1961
Sres. Esther y Lipa Burd
París
Queridos Esther y Lipa:
Creo que esta carta debe llegar a tiempo para encontraros en París si no modificásteis las fechas que teníais señaladas para vuestra estancia en esa. Supongo que debéis tener noticias abundantes de Buenos Aires. Las nuestras en muchos aspectos no creo que tengan demasiado interés. Todo se desenvuelve con la misma normalidad o normal anormalidad de estos últimos años extendida a lo largo del continente. Uno trabaja como puede, sumido en esta anormalidad de silencio e indiferencia que solo altera algún grito salvaje de malón. Ese malón que, a despecho de Sarmiento, continúa latente como una amenaza en el país y que ahora tampoco excluye el arte. Y no es que piense que estén de más los malones en pintura por ejemplo, sino que continúo prefiriendo en este aspecto el grito individual y solitario del pastor montañés deseoso de afirmarse hombre en el grito y de sentir, al emitirlo, una esperanza de solidaridad de la tribu o de la aldea. El malón llegó este año en Buenos Aires al Museo y expone, a través del patrocinio de Ver y Estimar, ese berrido que no procede de la individualidad de cada expositor, sino del rebaño, con excesos de negro –un negro de paños funerarios, no el de Goya, lujoso y dramático– y chatarra comprada en la calle Warnes o procedente de las quemas. De entre los expositores del museo a que me refiero, alguno en quien se ve talento, de quien uno espera la actitud solitaria expuesta e indiferente de las modas. Hoy acabo de encontrarme con el escultor Lorenzo Domínguez que pasó un año en la Isla de Pascua, viviendo parte del tiempo en cuevas y que trajo unas ochocientas fotografías de las grandes esculturas labradas en lava volcánica, de petroglifos, a las que hasta ahora nadie había dedicado demasiada atención, y unos ciento cincuenta dibujos de esas grandes y misteriosas cabezas y de los temas, hombres pájaro sobre todo, grabados en las rocas. Una maravilla que hasta ahora conocimos en escasas fotografías hechas en general por sabios arqueólogos ignorantes de su interés artístico, o viajeros de buena voluntad y escasos conocimientos que no encontraban diferencias formales en esas tallas remotas. Domínguez vuelve nostálgico de esa isla, con ese pasado poblado por esas grandes rocas talladas laboriosamente, colectivamente, por un pueblo, y de las mismas gentes actuales que allí viven herederos de aquellos grandes escultores anónimos y a su vez tallistas que andan de un lado para otro de la isla con las maderas que labran en cualquier parte, sentados sobre una cabeza de piedra caída o montados sobre un caballo que marcha al paso.
Por mi parte estoy más tranquilo. Estoy trabajando en unos murales y he pintado algo, muy poco, tratando de afianzarme tercamente en lo mío con algunas variantes, las que me dicta mi necesidad de expresión y las experiencias que surgen en la propia obra. Volviendo a la Isla de Pascua, algún petroglifo representa en su esquematismo un barco europeo con una forma indeterminada, quizá sea una nube furiosa precursora de la tormenta con que los antiguos habitantes conjuraban su presencia. Quizá nosotros, individualmente, sin dejarnos guiar por sacerdotes anacrónicos, a nuestro juicio, estamos conjurando algo que presentimos como una amenaza y que se encierra en nosotros mismos. Aquellos primitivos conjuraban el barco tripulado por hombres corruptores de su inocencia y de sus costumbres. Quien sabe si nosotros no conjuramos el barco a la deriva, el solitario barco holandés de la leyenda, que llevamos dentro. Bueno, perdonarme esta carta, pero no quería escribirte nada que se refiriese a Frondizi o a Alsogaray, o a cualquiera que solo merezca una caricatura hiriente en un día cualquiera, aún sabiendo que señalan nuestra época en este país a pesar de todos nosotros.
Creo que os abrazaremos pronto, para entonces guardo cualquier novedad. Un abrazo de Maruja y mío para María, Jonquiéres, Aurora, Cortázar y todos los amigos y otro muy fuerte para Esther y para tí de Maruja y de:
[Seoane]
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| 1971-07-17 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Rafael e Emma Lifschitz a Luís e Maruxa Seoane. 1971 en 17/07/1971
Buenos Aires, 17 julio/1971
Queridos Maruja y Luis:
Hace 3 días que hemos recibido su carta y, como ven, ya estoy trabajando. Aunque no lo conocíamos personalmente a [Julio] Payro, sí lo conocíamos a través de las múltiples referencias de Uds. y de los muchos amigos comunes, e indudablemente tiene que haber tenido grandes condiciones, dado los grandes amigos que tenía y que han sentido tan profundamente su muerte, pero aunque sea un lugar común, es la vida. También (parezco un funebrero) se murieron [Onofrio] Pacenza y [Enrique] Policastro. En fin, una buena noticia y que indudablemente lo va a tranquilizar a Luis es que ya el balcón de Uds., en el aspecto municipal, está perfectamente legalizado y tenemos en nuestro poder los comprobantes respectivos. Aquí, y en esto la carta parece una repetición de todos mis anteriores, la situación es muy mala, política y económicamente. El señor [Alejandro] Lanusse, que quiere aparecer como democrático, ha firmado el nombramiento de rector de la Universidad al Dr. [Bernabé J.] Quartino, un nacionalista reconocido, y esto va a tener una serie de líos, ya que aún antes de este nombramiento ya había una oposición organizada, aún entre los Decanos, uno de los cuales Santos, medicina y ex-rector él mismo es uno de los que se oponen. En cuanto a la situación con Perón, no creo que tenga que contarles nada porque supongo que están bien enterados de la situación o mejor dicho de las múltiples situaciones, ya que nada es claro y en cualquier momento puede pasar cualquier cosa.
Bueno. Aquí está María Jonquières con dos de sus encantadores hijos, y el otro día tuvimos una pequeña reunión, y estuvieron todos los amigos comunes que los recordaron con mucho [cariño] y lamentando todos vuestra ausencia (Shand [Susana], Noemí [Gerstein], Maya, Billy, los Baudizone, Lorenzo [Varela], Marica [Gerstein], etc.).
Bueno queridos amigos, los extrañamos mucho y esperamos que estén pronto de vuelta acá, esperamos esta vez en serio verlos en La Coruña, en mayo próximo.
Un gran abrazo y muchos cariños para los Díaz Pardo
Rafael
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