| 1958-10-31 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Goldstein a Seoane. 1958 en 31/10/1958
New York, 31/10/58
Estimado Seoane:
Acabo de ver con gran sorpresa y alegría 2 obras suyas en un Festival Internacional de Arte de las Naciones Unidas, organizado por la Federation of Jewish Philanthropies of New York. Fui sin saber en realidad de qué se trataba y puede imaginarse la impresión que recibí cuando si bien transpuse el umbral me topé con sus cuadros acompañados con obras de Alberto Presas, Pettoruti, Pierri [Orlando] y Raquel Forner. Sin querer, me sentí henchido de orgullo al oír los comentarios del público acerca de la pintura argentina y en especial de Vd. Ahora bien, a pesar de todo tengo que hacer algunas críticas (no a Vd., no se enoje), los salones forman parte de un edificio de oficinas recientemente terminado por Mies van der Rohe pero que todavía no han tenido tiempo de concluirlos, de manera que, el techo muestra todas las cañerías y conductos, las paredes están sin revocar, etc., etc. La sensación general es caótica, acentuada aún más por la disposición de paneles, cuadros y luces que muchas veces molestan.
Han llegado a colocar un Greco al lado de una escultura abstracta y un Dalí! Pero, de todas maneras, es una muestra interesantísima. Le ruego me diga si puedo ser útil en algo o si necesita alguna cosa de Estados Unidos, que lo haré con el mayor gusto. En realidad, después de haber visitado Europa, esto no me gusta. Ver la arquitectura de New York ha sido una desilusión, actualmente se hace una especie de “academismo moderno”; todos los edificios son iguales: grandes bloques de cristal, aluminio y acero. La “técnica” se ha tragado a la arquitectura y al hombre. Tampoco me gusta cómo trabajan. Visité varios estudios y conversé con muchos arquitectos y pude apreciar lo desastroso que resulta la “súper-especialización” en la arquitectura. Y mejor no hablar de cultura en general: eso es pedir milagros. Estoy cansado de oír que Río de Janeiro “es” Buenos Aires y que el estrecho de Magallanes queda en África. Casi no lo puedo creer y menos tratándose de colegas.
No niego que sea un gran país con muchas cosas buenas, pero a pesar de todo no cambio Buenos Aires por New York. Ya estamos un poco cansados de tanto correr y ansiamos regresar. He tomado ya cerca de 900 diapositivos en colores de todo el viaje, la mayor parte de ellos son de obras de arte y ciudades, de manera que si cuando cuando regresemos nos ofrece una buena “empanada gallega” se los mostraré (única condición). Ansío estar en Buenos Aires y comenzar a hacer arquitectura de una buena vez, aunque para ello haya que matar a algunos propietarios.
Mis saludos a su señora y reciba un gran abrazo de quien desde el “exilio” los recuerda.
Enrique Goldstein
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| 1963-07-15 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1963 en 15/07/1963
Buenos Aires, 15 de julio de 1963
Querido Seoane:
Estoy realmente alarmado. De tres cartas que le escribí a Vd. sólo ha recibido la segunda. La última, del 8 de junio pasado, como medida de seguridad, se la despaché certificada al nombre de su cuñado en Madrid. Salvo que Vd. haya recibido ésta con retraso –después que me despachó la suya del 19 de junio, en la que me habla de su viaje y admiración por El Escorial–. Comparto su entusiasmo y admiración por esta monumental e incomparable fábrica arquitectónica. Desde 1920, en que visité por primera vez el Escorial, admiro a Herrera y en las dos veces que volví a visitar España, nunca dejé de hacerlo al Escorial –éstas con Aída– y mi admiración no ha hecho más que acrecentarse. Su estilo –modelo de sobriedad y de limpieza– corresponde a mi juicio al estilo de vida de la época de Felipe II, ascético, pero en modo alguno pobre (que son dos cosas distintas). Allí, en el Escorial, además de El Carro de heno de ese gran surrealista que fue El Bosco, he vuelto a ver siempre con deleite el San Mauricio, del Greco, y creo que un Expolio1 maravilloso de Goya –con un Cristo estupendo en el centro, envuelto en una túnica de amarillo de seda (allí lo he visto?), un Velázquez y creo que un par de Tizianos –entre muchas otras de valor–.
Ya aquí, en nuestro Buenos Aires, estuvimos unos días con Esther y Lipa, quienes nos transmitieron sus afectuosos saludos. Muchas gracias por recordarnos y pensar en los pobres que no podemos viajar.
De haberse realmente perdido mis dos aludidas cartas, me daría una verdadera pena, pues la historia habrá perdido irremisiblemente el testimonio de dos nuevos augurios políticos míos total o casi totalmente equivocados –como casi todos los míos–. En efecto, a pesar de mi temor de que se llegara a votar el 7 de julio (con proscripciones y ostracismos) el país votó –y creo que con una sensatez que no habría sospechado–. Por mi parte, colaboré en ese acto de sensatez votando para Presidente y Vice la fórmula de Ilía-Perette, de la UCRP (que era una manera de votar contra Aramburu y el continuismo). En el caso de Ilía, hay por lo menos: 1º, que es un hombre honrado y de una vida limpia; 2º, que prometió anular –y por decreto, como corresponde– los contratos petroleros, en cuyo nombre se ha saqueado al país (aunque Sofovich siga creyendo lo contrario); 3º, prometió comerciar con todos los países que quieran comprarnos y vendernos; y 4º, promete anular las proscripciones y los decretos en que se procesa las ideas y en los que, so capa de anticomunismo, se coloca en el index a todas las fuerzas liberales y progresistas del país. Esperemos que esta vez los militares permitan que esas promesas se cumplan. Por de pronto, hay muchos de éstos que están deseando que alguien tenga los c... suficientes para hacerlo. Además que hay una experiencia que no puede repetirse...
Permítame que por razones de prudencia y para no equivocarme una vez más, interrumpa aquí mis pronósticos y esperanzas. El nuevo gobierno tendrá que luchar a brazo partido con los sectores más reaccionarios del Ejército (que son los más) y con el Pentágono, que no se van a cruzar seguramente de brazos y movilizará al ejército de mulatos que lo sirven. Y no sigo. Cuanto menos escriba, menos me equivocaré.
Por de pronto, hay una verdadera euforia en el país y yo participo de ella –aunque, le confieso, me alarma una sola cosa: el coro de aplausos conque ha sido recibida esta victoria de la UCRP. Además, son muchos –y yo entre ellos– los que se alegran que hayan sido desoídas las órdenes de nuestros dos santones: Perón y Frondizi, aunque de paso hayan sufrido un descalabro los de la CGT.
Y ahora a otra cosa: en mi última, le escribí de una sección argentina de pintura, escultura y grabados que un grupo de amigos piensa protagonizar dentro del Museo de Bellas Artes de La Habana. La primera lista de obras la integrarían: Usted, Alonso, Anadón, Audivert, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Soldi, Spilimbergo y Urruchúa, y de los escultores, Falcini, María Carmen y talvez Sibelino. A Badi le escribió Falcini y a Berni y Spilimbergo, Falcini y Castagnino. A mí me encargaron que yo obtuviera su asentimiento. Luego que las obras de éstos hayan llegado a su destino, el grupo organizador ampliará la nómina –aunque cuidando siempre que se trate de artistas con títulos para figurar en un Museo. Piénselo con calma, y mándeme su consentimiento a la brevedad posible.
Lo felicito por el mural que le han encomendado y la preparación de sus Exposiciones de grabados y pintura. Estoy seguro que tendrá éxito –y tenga presente que en esto acierto bastante más a menudo que en política. Mándenos noticias, para seguirlo en su carrera de éxitos.
Por sus últimas cartas llegadas a amigos, y más por lo que nos dijeron Esther y Lipa, veo que están Vds. contentos de encontrarse en España. Me alegro, aunque no se encariñen tanto como para quedarse allí definitivamente. La Argentina –a pesar de todo– sigue siendo un país donde es agradable vivir y si mis augurios y los nuevos gobernantes no nos fallan, se volverá a vivir sino como en la belle époque, por lo menos bastante mejor que ahora. Lo de la belle époque corresponde a una asociación de ideas que no deja de ser lógica –pues cada vez que pienso en Balbín (jefe virtual de la UCRP) no puedo dejar de hacerlo simultáneamente en los buenos tiempos del tango con corte y el conventillo de las 14 provincias –mejor desde luego que “villas miseria” de hoy.
En cuanto a otras cosas, estoy pobre de noticias. Salgo poco para no hacerlo sin Aída, cuya sordera no mejora. A veces, ella se olvida y sobrepone, aunque otras sufre mucho con lo que le pasa.
Dentro de unos momentos, veré a Varela (Lorenzo) que me citó para EUDEBA. Le dije en mi última que la exposición de los dibujos de los 10 fue un éxito de público y la edición de los 10 cuentos (120 mil ejemplares) se está vendiendo como pan?
Mis Cartas europeas están casi listas. Todavía no vi como quedó la tapa que Vd. me dibujó (espero que resulte estupenda). Manuel López –que ya se repuso después de casi dos meses de enfermedad– retomó a su cargo el cuidado de la edición, en la que suprimí el pie de la editorial. Le manda muchos saludos.
Y termino. Un gran abrazo para Maruja y Vd. de todos nosotros y que sigan bien y con suerte. Saludos a los amigos que le salgan al paso. Chau,
Scheimberg
O autor refírese á obra de Goya: El Prendimiento de Cristo
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| 1967-02-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1967 en 27/02/1967
Madrid, 27 de febrero de 1967
Sres. Esther y Lipa Burd
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Estamos desde hace dos meses en Madrid voluntariamente encerrados en un pequeño departamento que alquilamos, más chico y más caro que el otro que teníamos hace tres años, algunas cuadras más lejos del centro y con muebles seguramente de peor gusto. Pero yo trabajo contento y es ahora cuando puedo escribir con tranquilidad a todos los amigos. A vosotros os he escrito unas letras creo que desde París. Desde entonces estuvimos en Roma donde pasamos la Nochebuena con Castagnino y Alberti y nos hemos venido aquí a pesar de que debiera estar en Alemania, pues tengo abierta una exposición en Bonn, que se prolongó por dos meses por su notable éxito. Termina en abril y el 4 de Mayo inauguro otra en Colonia. Esto creo que es lo más importante que me ocurrió últimamente. Para setiembre u octubre tengo que enviar a Méjico otra. Con Alberti hemos hablado mucho. Quería que nos quedásemos a vivir en Roma, así tambien lo expresa en la dedicatoria a nosotros de un libro de él en italiano y a mí no me disgusta la idea como una posibilidad, si no fuese que nuestra vida quisiera verla repartida, en el futuro, entre Buenos Aires y Galicia, o España, aspiración remota e improbable. De Buenos Aires siento siempre nostalgia por los amigos, que son muchos y probados, por el pasado propio que, si no es muy brillante, fué fecundo en trabajos y sueños y por las nubes, las tormentas y el espacio y desorden, que tambien es libertad, de esa tierra. Tengo unos 15 cuadros pintados y aspiro a tener en Marzo la totalidad de los 25 que me hacen falta para la exposición de Colonia. Apenas salimos. De vez en cuando a alguna ciudad de los alrededores de Madrid; Segovia, Toledo, El Escorial... Hemos vuelto a ésta última y recordamos muchas veces el viaje que hicimos juntos en 1963, con la confusión de los relojes de la estación que estuvo a punto de hacernos perder el tren. El Escorial está ahora mucho mejor que entonces para ver su pintura, pues han creado en las dependencias que seguramente fueron caballerizas o habitaciones de servicio, o no sé qué, la parte de los museos. Allí, en uno de ellos, están reunidos ahora entre otros, las obras de El Bosco y de El Greco. En otro de ellos los planos y maquetas del arquitecto Herrera y muchos de los instrumentos de todas clases que entonces se usaban en la edificación, incluso inventos que por vez primera se usaron en la construcción de ese monasterio, constituyendo todo ello una colección muy interesante y curiosa. Nos gustaría que nos hubiésemos citado otra vez con vosotros frente al gran reloj de la estación y volver a advertir, cuando ya desesperábamos en encontrarnos, que la estación tenía dos grandes relojes. Madrid continúa siendo una ciudad simpática, agradable, que en esta temporada acumula polvo por las construcciones, y huelgas. Por aquí andan, esta temporada, bastantes argentinos. Macció está viviendo en ésta. No lo ví. Estuve con él en Nueva York y París. María Fux hizo varios recitales de danza. Ahora se fué a Barcelona para regresar a ésta para cumplir con unos compromisos. Torrallardona anduvo por aquí con su mujer y sus hijas y ahora compró en París un acoplado para su coche para evitarse pagar hoteles, creo que regresa en abril a España para quedarse algún tiempo. Muchos otros, unos conocidos y otros no andan por aquí, 150 llegaron en una excursión.
Todas estas son algunas noticias. Os rogamos que vosotros nos enviéis otras de esa. Solo sabemos por los diarios de los asuntos de la O.E.A. y de la C.G.T. Escribidnos. Un gran abrazo para los dos de Maruja y mio:
[Seoane]
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| 1967-04-18 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1967 en 18/04/1967
Madrid, 18 de abril de 1967
Sr. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Acabo de inaugurar ayer, 17, una exposición de grabados en Madrid, en la misma galería donde acaba de celebrarse la de Alberti y en la que, a continuación de la mía, se realizará la del escultor Alberto Sánchez que usted, creo, conoció, fallecido en el exilio hace dos o tres años. Fué, la de mis grabados, una inauguración emocionante. Se llenó la sala de gente joven que fue sucediéndose durante unas tres horas, aparte de los viejos amigos y compañeros. Un grupo de jóvenes artistas y estudiantes gallegos me entregaron dos pliegos con un poema, diversos dibujos y numerosas firmas. Aunque no tuviese otro éxito que éste, sentimental y político, de la inauguración, me daría por muy satisfecho.
Una vez me dijo mi padre al terminar mis estudios en la Facultad de Derecho: “No sé si serás un buen abogado o no, pero nunca dejes de ser honrado; la honradez es el mejor negocio de un hombre”. Pues bien, no únicamente por consejo de mi padre, sino porque surgió así de mi carácter, de mi modo de ser, traté de serlo siempre y yo pienso, que ahora la adhesión que recibí no lo fué tanto seguramente por la bondad de los grabados sino porque traté de ser en cualquier oportunidad honrado y leal. Mi padre fué un viejo anarquista, muy desengañado de todo en los últimos años de su vida, pero conservándose fiel a sus principios que a lo largo de ella tuvo como orgullo su lealtad de corazón y honradez. Ayer pensé muchas veces en él y más cuando aquellos jóvenes me entregaban el poema con las firmas y los dibujos. Intimamente se los dediqué.
No sé por qué le escribo de esto. Seguramente porque cuando escribo una carta a un amigo que estimo me gusta decir aquello que pienso en el mismo momento de escribir. En las paredes de la sala cuelgan los grabados que hice al atropello a Santo Domingo y una cabeza que le hice a León Felipe, poeta con cuyos versos los estudiantes hacen ahora canciones de protesta.
El domingo que viene volveremos a Colonia por cuatro o cinco días con motivo de la inauguración de la exposición de pintura. Volveremos a ver El Angel de la Muerte de Barlach y las notables esculturas que tiene esa ciudad y de las que creo le hablé en otra carta.
De Buenos Aires tenemos ahora las noticias que nos llegaron de algunos amigos, además de las que vamos leyendo en los periódicos de aquí. Se hicieron grandes comentarios en la prensa alrededor de la reunión de Punta del Este, todos ellos en general pesimistas y no demasiado buenos en cuanto al porvenir inmediato de América del Sur y Centro América. Otras noticias son alrededor de los aumentos de precios y las bajas de las monedas de algunos países, Argentina sobre todo, con respecto al dólar. Creo que los corresponsales extranjeros deberían informarse sobre algo más que asuntos desdichados. Por ejemplo, debieran atender a suministrar información sobre aspectos culturales y humanos de los países donde están acreditados.
Argentina es en muchos terrenos una suma de desastres, pero, en cambio, en distintos aspectos de la cultura Buenos Aires ocupa un lugar de privilegio en el mundo a pesar de su situación geográfica y uno, estando lejos, se siente orgulloso de la enorme inquietud intelectual de su población y de todo lo que allí se consigue sin que el Estado intervenga. Quizá éste debiera ocuparse menos de las truchas, los salmones y los ciervos de los lagos y los bosques del Sur, muy interesante para unos pocos pescadores y cazadores que pueden desplazarse de un lugar al otro del planeta, que de informar sobre lo que Buenos Aires posée de riqueza e inquietud intelectual. Incluso de nuestros artistas barbados y extremistas en estética y de sus caciques, que son tan buenos como los de cualquier parte y merecedores de la correspondiente atención turística.
Las minifaldas y los “capeloni” de Maipú y Florida tienen tan buenas piernas y largos cabellos como los de otras ciudades y esto es, si se quiere, tambien importante para el conocimiento de los pueblos. Uno puede aprender de esto en España. Tan púdica, tan recatada, y que, sin embargo, sus oficinas de turismo no dudan en mostrar al mundo como en sus playas pueden exhibirse los más bellos cuerpos de todas partes casi desnudos, con más sol. Claro que esto no tiene que ver con lo que se supone la vida española, pero, a la hora de acrecentar el turismo se unen, “los negocios son los negocios”, para la evocación, Santa Teresa de Jesús, el Greco, Don Quijote, el Cid y todas las glorias españolas unidas a esas jóvenes acostadas en las doradas playas del mediterráneo. Una lección muy bien aprendida de Francia. Ahora empieza a exhibir los propios “rebeldes sin causa” por si sirve al negocio turístico.
Un gran abrazo para todos los amigos y para los suyos y usted reciba una muy fuerte de Maruja y mío:
[Seoane]
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