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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1948 en 13/11/1948
[Manuscrito:] Waynesburg, 13 de noviembre de 1948
Queridos Luis y Maruja:
Hace cosa de un par de semanas hemos enviado a Maruja Salgués un paraguas para Maruja, obsequio de Alicia y Cuqui, y un chaquetón de trabajo de los que aquí se estilan, para Luis de mi parte. Tuvimos ya acuse de recibo de Maruja, a punto de poner el pie en el estribo en el ómnibus para Nueva Orleans, de modo que, a menos que algo anómalo ocurra, os llegará con ella (o ellos). Hemos comprado lo mayor que encontramos, y si bien está de acuerdo con las medidas que nos enviasteis, no nos sentimos muy seguros de que la gran humanidad de Luis quepa dentro. (Esperamos que no habrá susceptibilidad por su parte a estos comentarios, tanto menos cuanto que yo mismo estoy echando una barriga espléndida esta última temporada como consecuencia de un casi claudicante sedentarismo desde que la huerta entró en estado de letargo con la otoñada). Esperamos que para Navidad estarán ahí, y si bien la estación en que os encuentran no es la más apropiada para sacarles partido de inmediato, todo es cosa de tomar precauciones con la polilla y esperar el cambio de estación. Aquí a estas alturas estamos tiritando ya, con las estufas encendidas casi noche y día, y no tardarán en aparecer las primeras folerpiñas de neve. No sé cómo se me vino a las mientes esta palabra, pero nada tiene de particular escribiéndoos a vosotros. Por otra parte, estoy cada día más enzarzado con las palabras vernáculas, aunque cuento con poco material de información en este minúsculo Waynesburg. Por cierto, acabo de perdirle a Trelles, el de Atlántida, la gramática histórica portuguesa de J. Nuñes que acabo de encontrar anunciada en un catálogo de la librería Panamericana de Buenos Aires, Lima 707. Pero volvamos al tiempo. Los árboles acabaron de desprenderse de sus espléndidas galas otoñales, más espléndidas en general que las de primavera. Yo nunca vi hojas como éstas de aquí. Algunos días salimos Alicia y yo de paseo y a cada paso nos deteníamos para admirarnos de los colores de las hojas, rojas de óxido, amarillas, anaranjadas, castañas, verde amarillentas... algo imposible de sugerir en palabras. Y luego la terrible exclamación: “¡Si estuvieran aquí Luis y Colmeiro!...” Este paisaje es algo sorprendente. Uno cree haber visto mucho en España y fuera de ella, y tiende a creerse autorizado a hablar de paisaje. Pero de pronto le ponen delante de un rincón del mundo o de un pedazo de mar y acaba por reconocer que, de hecho, aquello no lo has visto nunca.
Aquí el ambiente parece mucho más encalmado con el transcurso de las elecciones y con el jarro de agua fría que le echaron a muchos millones de americanos y los ánimos que dieron a bastantes más. Ojalá esto entre ahora en un período de paz interior y se pueda otear el horizonte sin sobresaltos para bien de todos, sin excluiros ni mucho menos a vosotros, cuya situación nos angustia. Habéis recibido una carta mía para Dieste, cuyo paradero desconozco. En una suya me hablaba con gran optimismo, que ojalá se confirme, sobre todo en sus promesas literarias. En el catálogo de la Librería Panamericana está anunciado el libro de Poseidón ilustrado por Luis con los Autos de Gil Vicente. ¿Qué tal salió la impresión de los dibujos? Voy a ver si lo encuentro en alguno de los muchos catálogos que me mandan de Nueva York para adquirirlo; y bien sabe Dios que me arrepiento de n haberle arrancado a Merli la promesa que hizo de regalarme uno de los originales. Creo que Luis debe ilustrar más libros de la Edad Media, como el Libro de Buen Amor, el Conde Lucanor, La Crónica Troyana, los primeros libros de caballerías y cosas por el estilo por ese complejo de humanidad que encierran. Claro que si no lo ha hecho, la culpa no es suya, pero quien vea a Gil Vicente, Quevedo, Gobineau, las leyendas gallegas y sus cuadros incluso, no podrá menos de maravillarse de su fidelidad al espíritu legendario de esa larga y soberbia época donde hirvieron a borbollones todos los fermentos de un mundo todavía agitado y en trance de partos colosales. Vistas las cosas con cierta perspectiva histórica nos muestran cuán lejos nos encontramos –por fortuna– de haber agotado o racionalizado ese torrente de pasiones, pecados, sueños, alegrías, hambres, pestes, crímenes, santidades, heroísmos, traiciones, altanerías, humillaciones,... que Luis ha visto y ve tan magistralmente. ¡Quién tuviera un milloncejo de dólares en la mano! No sé si conoces, Luis, una edición de Gil Vicente publicada en Madrid por Carolina Michaelis de Vasconcelos. La he visto anunciada en alguna parte y creo que debe interesarte, pues hay en ella muchas cosas ignoradas hasta entonces. Yo tengo el libro editado ahí por Molinari, pero aparte del texto, que es precioso, poco dice sobre la época, que debió ser interesantísima, el estado de la lengua y otras cosas que la Michaelis no dejará de tratar.
Hemos recibido un número de La Nación enviado por unas amigas inglesas de Alicia, y por él vimos que a Castañino le han otorgado el primer premio en la exposición nacional o casi así. Nos alegramos mucho por ser un camarada ideal; ahora recuerdo muy bien aquella tarde memorable que pasamos en su casa todos juntos, vosotros, Varela, Alonso, etc. Me trajo a la memoria a Castañino sus elogios del cuadro de Luis pintado para Melella, que debe ser soberbio, como si todos los suyos o todos mejor dicho, sobre todo este que aquí tenemos, el San Eros, la santidad de la Edad Media del cuento. ¿Cuándo hacéis una fotografía y nos la mandáis? Melella es un gran fotógrafo o al menos tiene muy buenas cámaras y amigos fotógrafos, que le harán cuantas fotos quiera. Y aquí rabiamos por ver ese cuadro, aunque sea descolorido.
¿Sabéis algo de Ayala? A propósito, el retrato de Nina es muy original y muy fiel a lo profundo del modelo. Pues bien; le mandé una traducción de un artículo escrito por una profesora de aquí sobre el Premio Nobel de Literatura, así con mayúscula, y nada sé de él, como no sea lo que Luis me ha dicho: si se tratara de algo mío, me tendría sin cuidado, pero trátase de una persona que no tiene por que poner demasiado crédito en mi palabra. Si lo veis, decidle que, francamente, si le interesan el trabajo y las condiciones económicas –cinco ejemplares o seis de la revista para mandar al autor y a sus editores, pues así lo han exigido– que me lo devuelva. No es impaciencia personal, sino refleja; la autora quisiera verlo publicado pronto, sobre todo ahora con ocasión del premio otorgado a Eliot, y por mi parte quisiera verme al margen del asunto. Esto es todo. Decidle a Perrota que se ha expuesto aquí la Cantata y que gustó mucho a estudiantes y profesores, sobre todo las reproducciones. Estoy pensando en la manera de hacer una exposición en petit comité en mi sección de español de los libros de Luis. Pertenezco como miembro honorario a una de las fraternidades de estudiantes, la Kapa, Sigma, Kapa –esto será para vosotros, como para mí al principio, un galimatías– y espero que ella patrocine la idea. Ya os diré.
Bueno, jóvenes, no os quejéis de esta carta escrita con la mesa de trabajo hecha una leonera. Muchos abrazos de vuestros Oteros.
Recuerdos a vuestros padres en primer término y a la interminable lista de amigos, sin olvidar ninguno, de nuestra parte. Escribid.
[Otero Espasandín]
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| 1949-05-21 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 21/05/1949
Buenos Aires, mayo 21 de 1949
[Manuscrito:] Sábado, 16 horas
Sr. Luis Seoane
París
Querido Seoane:
Recibí tu segunda carta que en parte destiné a [Luis] Falcini como continuación de la que me escribiste. Antes había recibido otra fechada en Dackar. Luego leí la carta que enviaste a Falcini. Me doy cuenta de que tu destinatario porteño actual es una persona colectiva y que lo que escribes –tus impresiones– lo escribes pensando en todos. Fenómeno de nostalgia, tal vez; de distancia y por ende de agrupamiento, quizá. Te imagino fervorizado ante el espectáculo de una ciudad y unas cosas con solera, soñadas durante muchos años. Yo también pienso en París un poco porque me gustaría vivirla con profundidad y otro poco porque querría huir de esta ciudad tan llena de falsedades y tan gruesa. No lo digo por señoritismo de gustos; lo digo por cansancio de estar entre gentes pesadas e inmorales. Por más que uno se aísle entre sus iguales, la boñiga del contorno huele de manera insoportable.
Eso que dices de las gentes de Francia acerca de su don de simpatía o de su calidad humana debe ser fruto de sus largos recientes sufrimientos y de pensar su propia realidad con menos soberbia o con ninguna. No era así antes. Y no debió serlo, seguramente, porque era tradicional la opinión de que el francés (acaso el de París, el francés cosmopolita y resentido por la prepotencia del americano rico y atropellador) miraba con menosprecio todo lo que no procediese de Francia. Jules Romains descubre esa llaneza, esa condición de humanidad predispuesta a la comprensión y a la inteligencia, a su regreso de Estados Unidos luego de acabada la guerra. Pero de todos modos, es indiscutible que el pueblo francés, como el italiano y como el español se nos presenta enterizo, agradable y noble. Eso lo experimenté en España y en todas partes con las gentes trabajadoras del campo y de la ciudad.
Tengo la responsabilidad de haber lanzado la idea de que te designasen para el Congreso de la Paz. De eso hablé con Giudice y con Thenon cuando me vinieron a comunicar que yo había sido designado para ir como delegado. Me tuvieron medio loco en los trámites del pasaporte y el pasaje. Yo había dispuesto lanzarme a París por un mes, pero fallaron las finanzas. Giudice me dijo que Marianetti había llevado las credenciales para ti. No sé que hubo de cierto. Y la idea de haberte propuesto se la transmití a Falcini, quien carga con la responsabilidad de haberte propuesto en la S. de A. P. Lamento mi fracasado viaje que dejaré para otra ocasión. Todo lo relativo al Congreso aquí estuvo lleno de improvisación. Sospecho que, como dices, las cosas no debieron estar muy bien organizadas y que el enfoque de la paz con respecto a los problemas sudamericanos pudo haber sido mejor. Leí todos los boletines. Algunos discursos fueron magníficos. Aquí formamos un comité por la paz y esperamos poder juntar el dinero para editar todos los discursos.
Desde que te fuiste las cosas de aquí han seguido el mismo estilo y el país está barranca abajo. Sospecho que te interesará saber si ocurrió algo con tus inquilinos. Creo que repetí varias veces algunas malas palabras –como decimos los descendientes de italianos– porque no hiciste las cosas como te las aconsejé; me habría sido más fácil mi gestión. Con todo te cuento en pocas palabras: el tío a quien le diste el departamento metió dos matrimonios; una mujer churra de mal genio armó varias broncas a la otra mujer y los hombres ídem. La portera, sin saber que hacer ante las quejas de las vecinas. La churra solía ir a la puerta de calle en ropas trasparentes... Melella sin dar pie con bola y temiendo que perdieras el dep. porque el dueño de la casa solía hacer guardia para pescar alguno de los escandaletes que, aunque a puertas cerradas, dejaba escapar la altisonancia. Total: que en un día de lluvia tuve que ir al departamento. Hablé con la portera y con los esposos –digo con la pareja– más accesibles, que estaban decididos a dejar el sitio. Les aconsejé que lo dejasen, pensando que de esta manera uno de los interlocutores de las broncas al desaparecer las habría hecho imposible en adelante. Así fue. Todos contentos. Pero al día siguiente entró a ocupar la habitación desocupada una señora con un gran mastín. El perro, en ausencia de la dama, armaba sus broncas particulares y soliloquistas ladrando a todo trapo y los vecinos... otra vez. Y la portera y Mellela. Entonces llamé al tío y le expliqué: 1º que se trataba de ponerle bozal al perro; 2º de salvar él los 7.000$ y tú el Dto. Lo comprendió. Me dijo que el matrimonio restante dejaría la casa a fin de mes (abril) y que entrarían en sustitución dos obreros. Le hice toda clase de recomendaciones acerca del comportamiento que debían seguir y le expliqué que yo podía hacerle abandonar la casa en un periquete. (Yo sé que no puedo hacer nada porque no tengo ninguno de los papeles que te aconsejé...). Parece que todo está bien ahora porque no he tenido noticias catastróficas.
Expuso [Orlando] Pierri.
IMPORTANTE. Los francos. Hablé con Losada. Diez días antes de recibir tu carta (tu carta no tenía fecha). Losada me había enterado de las dificultades puestas por el gobierno francés a la entrega de fondos. Cuando Losada te prometió la entrega en francos, se fundaba en sus propias experiencias de poco tiempo antes. Ahora espera ver la manera de hacértelos llegar. O la bolsa negra o el giro bancario con las mermas consiguientes; o la compra de dólares aquí y que alguna persona te los lleve. O alguna otra solución que no te reduzca considerablemente la suma que esperabas recibir. Quedamos así: que tú me escribirías o le escribirías directamente diciéndonos cuanto tiempo puedes esperar; tiempo mediante podría darse alguna buena solución. Si transcurrido ese tiempo no se alcanza la solución mejor (la que se desea como mejor entre varias posibles), te enviaría los francos, (es decir, los 1.300 pesos en francos por giro de bolsa negra o bancario). Contesta, pues, enseguida.
Yo estoy en estos días muy atareado porque he iniciado los trámites para el remate de la casa de mi madre, y el de los muebles, y con el problema de mi vivienda. Todo un lío engorroso y con gripe...
Los amigos bien.
Saludos a [Manuel] Colmeiro y a [Rafael] Dieste y también a [Carlos] Castagnino a quien no vi el día de la despedida en casa de [Simon] Scheimberg porque no pude ir. Un abrazo cordial para ti y Maruja. Hablan ya francés?
(Fecha las cartas, escribe a destinatario individual y dinos las cosas que haces...)
No dejes de ver a Genevieve y Simone
Frontini
[Manuscrito:] Sábado 19,30 horas. Falcini, con quien hablé por teléfono hace un momento, me pidió que te diga que pronto te escribiría.
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| 1963-06-14 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1963 en 14/06/1963
Amberes 980, 14 de junio de 1963
Querido Seoane:
Recibí su carta del 22 de mayo y la del 25 del mismo mes –ésta con el dibujo para la tapa de mis Cartas1 y las hermosas líneas con que la acompaña. No cree Vd. que las mismas podrían ir como Prólogo para el libro? Si ello no fuera para Vd. un compromiso, con mucho gusto las pondría yo al frente. En cuanto al dibujo, muy de acuerdo. Lo entregué en la Imprenta, aunque no a Manuel López –que estuvo enfermo últimamente y después de casi 2 meses recién empieza a venir a la Imprenta muy espaciadamente–. Me atiende un señor Díaz, quien me mostró una prueba de galeras con sus correcciones. La prueba definitiva me prometió corregirla Lorenzo Varela (es decir, Varela el bueno) –quien estuvo hace poco en casa con Marika. Vinieron a verla a Aída, que no mejora mucho que digamos por ahora, lo que la tiene nerviosa y sin ánimos para comunicarse con nadie; y menos para escribir, sobre todo cuando se trata de destinatarios como Vd. o Maruja. La verdad es que da un poco de miedo. Además, qué de novedoso se les puede decir a Vds. que no sepan? A casi nada más que 20 días de la fecha señalada para las elecciones, nadie podría honradamente asegurar que éstas van realmente a realizarse y en caso de que eso suceda, cómo van a realizarse. Todos los días aparecen nuevos decretos y resoluciones encaminados a cercenar los derechos ciudadanos y, sobre todo, a crear un clima propenso a la abstención; o a vetar, en última instancia y como única salida, al candidato que sea del agrado del Gobierno (léase Ejército). Los radicales de la UCRI se acaban de dividir definitivamente y los de la UCRP no se atreven a formular una plataforma que los haga simpáticos al pueblo. La verdad es que –quiérase o no– son los votos peronistas los únicos que pueden decidir de la suerte de la votación. Y si por casualidad –salvándose del veto judicial– la fórmula del Frente: Solano Lima-Sylvestre Begnis, se impusiera en definitiva, poco o nada habremos ganado, pues que llegaría al poder (si es que llega, repito) comprometida a dar su visto bueno a cuanto desaguisado y venalidad cometió el gobierno de Frondizzi –en otras palabras, a ratificar la venta del país, o renegociarla–. Lo mismo da. Entretanto, el costo de la vida aumenta vertiginosamente (en más de un 30% con relación a 1962, hasta ahora) y se calcula –sin exageraciones propagandísticas– que hay no menos de 750 mil desocupados y las quiebras y convocatorias han aumentado en no sé cuántos cientos de veces con relación al mismo año 1962. Esto no es muy alentador que digamos. Lo que no impide que a más de 700 pesos la platea se hayan agotado los abonos y las entradas a las funciones extraordinarias de Vittorio Gassman (yo conseguí una platea para mí, para una nueva extraordinaria que va a dar el domingo próximo, valiéndome de un revendedor) y durante 18 días ha trabajado el Ballet Moissef en el Luna Park con local lleno de bote en bote (que bien valía la pena) y no pudo prolongar más su estada por dificultades que le puso el SIDE a Iriberri, el empresario. Las localidades de los cines de estreno oscilan entre 85, 90 y 100 pesos: Lo que no obsta para que se llenen. Evidentemente, hay una nueva clase para la que nada resulta caro; y en cuanto a los que no forman parte de la misma, pues que ya nadie cree en el ahorro –o, lo que es lo mismo, en la estabilidad de nuestro signo. Y los Ministros de Economía que se vienen sucediendo hacen lo posible para darles la razón. Y esto es casi todo. Nos vamos desbarrancando a ojos vista. Como Vd. ve, esto no es muy alentador que digamos. Con todo, si por uno de esos milagros las elecciones se realizaran y se constituyera un Gobierno de derecho –de derecho, y no de atracadores– es muy probable que las cosas mejoraran algo. Por lo menos, iríamos presos o nos apretaríamos el cinturón, pero en nombre de la ley y no de arbitrarios decretos dictados con la más absoluta discrecionalidad.
En cuanto a las más cosas, poco o nada puedo decirle. Estoy un poco retraído. No veo casi exposiciones y casi no vamos al cine, pues las pocas veces que lo hacemos Aída tiene miedo a los vértigos. Ayer asistí sólo a la entrega del Gran Premio de Honor de la SADE a Canal Feijó por su labor literaria y cuatro premios de 50.000 pesos cada uno (con dinero del Fondo de las Artes) a cuatro escritores del interior: Un acto simpático y concurrido, a pesar de ser día da Corpus Christi. Y para no quedarme en esto sólo, hoy concurrí al homenaje que le hizo la misma SADE a Leopoldo Lugones en el Teatro San Martín. Habló Borges, proclamado ayer por Silvina Bullrich como uno de los mejores escritores de la hora actual. Borges no estuvo muy feliz, además de la impresión penosa que produce. Quién sí lo estuvo y dictó una clase de conducta para los escritores fue José Pedroni, además que estuvo muy ajustado en sus elogios y apreciaciones críticas.
Los amigos, bien; envidiándolos. Falcini, con Castagnino y Saulo, en la empeñosa tarea de juntar obras para crear una sección argentina en el Museo de Bellas Artes de La Habana. En la lista, por orden alfabético, figuran: Alonso, Anadón, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Vd., Soldi, Spilimbergo, Torrallardona y Urruchúa; y como escultores, Falcini, María Carmen y Sibelino. Muchos ya han sido hablados y están conformes. Las obras van a ser de calidad. Se trata de una compra “simbólica”, algo así como los grandes premios de honor –que tan poca gracia le hacen a los que los reciben. Me pidieron que yo le transmita el pedido a Vd.; Benitez le escribe a Spilimbergo, y Falcini a Badi y Berni.
Los Burd andan por Madrid. Los vieron? Por varios conductos sabemos aquí de sus trabajos; y últimamente por Blum, que vio a Falcini. Esperamos que todo les ande bien, como Vd. se lo merece, por lo demás. Aquí, en el Museo de Arte Moderno acaba de inaugurarse la muestra de Eudeba. Es una muy feliz muestra de dibujos, y los suyos lucen muy bien. Es una lástima que falta ahora ese gran animador que era [Rafael] Squirru. El volumen de los cuentos se vende muy bien –aunque la selección pudo ser mejor–.
Esperamos que se encuentren bien en España y hayan encontrado bien a los suyos; y a todos los amigos. Para todos, nuestros más cordiales saludos de Aída y míos. Y para Maruja y Vd., de ambos, un gran abrazo –y hasta pronto–. No esperen que les escribamos para escribirnos. Los extrañamos y sentimos un verdadero placer cuando tenemos noticias de Vds.; y más si son buenas y esperanzadas. Una vez más, chau. Cariños de los míos.
Scheimberg
1. O autor refírese á súa obra Cartas Europeas (Segundo Cuaderno de viaje)
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| 1963-07-15 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1963 en 15/07/1963
Buenos Aires, 15 de julio de 1963
Querido Seoane:
Estoy realmente alarmado. De tres cartas que le escribí a Vd. sólo ha recibido la segunda. La última, del 8 de junio pasado, como medida de seguridad, se la despaché certificada al nombre de su cuñado en Madrid. Salvo que Vd. haya recibido ésta con retraso –después que me despachó la suya del 19 de junio, en la que me habla de su viaje y admiración por El Escorial–. Comparto su entusiasmo y admiración por esta monumental e incomparable fábrica arquitectónica. Desde 1920, en que visité por primera vez el Escorial, admiro a Herrera y en las dos veces que volví a visitar España, nunca dejé de hacerlo al Escorial –éstas con Aída– y mi admiración no ha hecho más que acrecentarse. Su estilo –modelo de sobriedad y de limpieza– corresponde a mi juicio al estilo de vida de la época de Felipe II, ascético, pero en modo alguno pobre (que son dos cosas distintas). Allí, en el Escorial, además de El Carro de heno de ese gran surrealista que fue El Bosco, he vuelto a ver siempre con deleite el San Mauricio, del Greco, y creo que un Expolio1 maravilloso de Goya –con un Cristo estupendo en el centro, envuelto en una túnica de amarillo de seda (allí lo he visto?), un Velázquez y creo que un par de Tizianos –entre muchas otras de valor–.
Ya aquí, en nuestro Buenos Aires, estuvimos unos días con Esther y Lipa, quienes nos transmitieron sus afectuosos saludos. Muchas gracias por recordarnos y pensar en los pobres que no podemos viajar.
De haberse realmente perdido mis dos aludidas cartas, me daría una verdadera pena, pues la historia habrá perdido irremisiblemente el testimonio de dos nuevos augurios políticos míos total o casi totalmente equivocados –como casi todos los míos–. En efecto, a pesar de mi temor de que se llegara a votar el 7 de julio (con proscripciones y ostracismos) el país votó –y creo que con una sensatez que no habría sospechado–. Por mi parte, colaboré en ese acto de sensatez votando para Presidente y Vice la fórmula de Ilía-Perette, de la UCRP (que era una manera de votar contra Aramburu y el continuismo). En el caso de Ilía, hay por lo menos: 1º, que es un hombre honrado y de una vida limpia; 2º, que prometió anular –y por decreto, como corresponde– los contratos petroleros, en cuyo nombre se ha saqueado al país (aunque Sofovich siga creyendo lo contrario); 3º, prometió comerciar con todos los países que quieran comprarnos y vendernos; y 4º, promete anular las proscripciones y los decretos en que se procesa las ideas y en los que, so capa de anticomunismo, se coloca en el index a todas las fuerzas liberales y progresistas del país. Esperemos que esta vez los militares permitan que esas promesas se cumplan. Por de pronto, hay muchos de éstos que están deseando que alguien tenga los c... suficientes para hacerlo. Además que hay una experiencia que no puede repetirse...
Permítame que por razones de prudencia y para no equivocarme una vez más, interrumpa aquí mis pronósticos y esperanzas. El nuevo gobierno tendrá que luchar a brazo partido con los sectores más reaccionarios del Ejército (que son los más) y con el Pentágono, que no se van a cruzar seguramente de brazos y movilizará al ejército de mulatos que lo sirven. Y no sigo. Cuanto menos escriba, menos me equivocaré.
Por de pronto, hay una verdadera euforia en el país y yo participo de ella –aunque, le confieso, me alarma una sola cosa: el coro de aplausos conque ha sido recibida esta victoria de la UCRP. Además, son muchos –y yo entre ellos– los que se alegran que hayan sido desoídas las órdenes de nuestros dos santones: Perón y Frondizi, aunque de paso hayan sufrido un descalabro los de la CGT.
Y ahora a otra cosa: en mi última, le escribí de una sección argentina de pintura, escultura y grabados que un grupo de amigos piensa protagonizar dentro del Museo de Bellas Artes de La Habana. La primera lista de obras la integrarían: Usted, Alonso, Anadón, Audivert, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Soldi, Spilimbergo y Urruchúa, y de los escultores, Falcini, María Carmen y talvez Sibelino. A Badi le escribió Falcini y a Berni y Spilimbergo, Falcini y Castagnino. A mí me encargaron que yo obtuviera su asentimiento. Luego que las obras de éstos hayan llegado a su destino, el grupo organizador ampliará la nómina –aunque cuidando siempre que se trate de artistas con títulos para figurar en un Museo. Piénselo con calma, y mándeme su consentimiento a la brevedad posible.
Lo felicito por el mural que le han encomendado y la preparación de sus Exposiciones de grabados y pintura. Estoy seguro que tendrá éxito –y tenga presente que en esto acierto bastante más a menudo que en política. Mándenos noticias, para seguirlo en su carrera de éxitos.
Por sus últimas cartas llegadas a amigos, y más por lo que nos dijeron Esther y Lipa, veo que están Vds. contentos de encontrarse en España. Me alegro, aunque no se encariñen tanto como para quedarse allí definitivamente. La Argentina –a pesar de todo– sigue siendo un país donde es agradable vivir y si mis augurios y los nuevos gobernantes no nos fallan, se volverá a vivir sino como en la belle époque, por lo menos bastante mejor que ahora. Lo de la belle époque corresponde a una asociación de ideas que no deja de ser lógica –pues cada vez que pienso en Balbín (jefe virtual de la UCRP) no puedo dejar de hacerlo simultáneamente en los buenos tiempos del tango con corte y el conventillo de las 14 provincias –mejor desde luego que “villas miseria” de hoy.
En cuanto a otras cosas, estoy pobre de noticias. Salgo poco para no hacerlo sin Aída, cuya sordera no mejora. A veces, ella se olvida y sobrepone, aunque otras sufre mucho con lo que le pasa.
Dentro de unos momentos, veré a Varela (Lorenzo) que me citó para EUDEBA. Le dije en mi última que la exposición de los dibujos de los 10 fue un éxito de público y la edición de los 10 cuentos (120 mil ejemplares) se está vendiendo como pan?
Mis Cartas europeas están casi listas. Todavía no vi como quedó la tapa que Vd. me dibujó (espero que resulte estupenda). Manuel López –que ya se repuso después de casi dos meses de enfermedad– retomó a su cargo el cuidado de la edición, en la que suprimí el pie de la editorial. Le manda muchos saludos.
Y termino. Un gran abrazo para Maruja y Vd. de todos nosotros y que sigan bien y con suerte. Saludos a los amigos que le salgan al paso. Chau,
Scheimberg
O autor refírese á obra de Goya: El Prendimiento de Cristo
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| 1963-07-16 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]
Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1963 en 16/07/1963
DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.
Julio 16 de 1963
Sr. Luis Seoane
Madrid
Querido Luis:
Estaba todavía, creo, en Brasil cuando llegó tu carta del 4 de mayo. El regreso me fue demorando la respuesta por las muchas preocupaciones profesionales que por mi ausencia se agolparon y más que eso, que es peripecia menor, por la podre que se nos mete dentro del ánimo, la podre de este pobre rico país, con centenares de miles de desocupados, y centenares de empresas comerciales y fabriles en estado de quiebra y el deterioro que ya tiene incidencia personal.
En Brasil vi a viejos amigos, conocí nueva gente y asistí a un espectáculo político insólito con motivo de la conferencia de solidaridad con Cuba. Es un país curioso, de tajantes contradicciones. Río, una ciudad de edificios monumentales, tiene 750 mil personas viviendo en favelas. San Pablo, un Estado cien por ciento capitalista y Pernambuco con ganas de darse una hechura socialista. La dialéctica tiene contemporaneidad y es sucesiva a la vez.
Y aquí, qué ocurre?
Aquí, hasta las amistades se deterioran. Es difícil saber a veces cuáles son los ingredientes que las sustentan. País sin solera, sin tradiciones, mezclado de abajo arriba y viceversa con nostalgias de todo tipo y esperanzas interferidas por una incertidumbre nada metafísica sino real y persistente, con ganas de introducir grandes cambios y sin voluntad para realizarlos, lo poco que se hace parece un milagro si no fuera que nos consta que es obra de un puñado de hombres. Siempre es un puñado el que hace punta. Los demás esperan. Pero, en este país casi todo está corrompido. Y los militares son los seres más anacrónicos del mundo. Doy por supuesto que son otras muchas cosas. Pero son gentes que se han quedado en mitad de camino. Habrá cosa más anacrónica que el indumento con que se visten? Cosa más dura, más rígida, más encolada que las charreteras, los ribetes dorados, blancos, azules, especie de arabescos de sastrería confiteril, que los hace más anacrónicos que los sus curas con sotana? Y así por la mollera, con ideas de nada o nada de ideas, reviejos y rellenos de aserrín de la peor madera. Así nos va!
Vi El ángel exterminador, de Buñuel. La encerrona que Buñuel muestra como símbolo de la burguesía, es formidable. No puede salir. Cuando sale es para volver hacia atrás, desandando el tiempo, y yendo a la iglesia, que también es encerrona; y cuando quiere salir a la calle, la calle es otra encerrona con gentes que disparan delante de los tiros de los policías que son los que sostienen, en definitiva, la gran encerrona. Y todo ello es una apariencia barroca muy de España, muy de país en que sobreviven los varios estilos de varias épocas, superpuestos y mezclados. Pues en eso estamos y con ganas de salir de nuestra encerrona. Y con complejo de huida, que es cosa peor. Y ya la padecemos. Más de 2.000 técnicos o que lo pretenden salen mensualmente del país. En qué vendremos a parar?
Yo creo que iré a pasar un par de semanas a Chile. Me iré. Hay que cambiar de aire mientras se pueda. No es remedio que cure, pero es cataplasma o calmante de unas horas. No van las gentes a pasar el fin de semana a otra parte que la de sus afanes? Pues a mí me han entrado ganas de un año sabático. Y para eso me estoy preparando con la voluntad. Ya que creo que, si no me rompo una pierna o no me sigue subiendo la presión arterial (me está subiendo y es por esta puñetera vida) en enero hago mi viaje. Entonces nos veremos.
Tuvimos elecciones. Veinte y cuatro horas antes de la elección se detuvieron las artimañas del gobierno militar. Quienes decidieron votar en blanco fueron desoídos. Se pensaba que votarían en blanco más de 3 millones. Votaron menos de un millón y medio. Fracasó Perón. Fracasaron los jerarcas de la CGT. Fracasó el PC. Bueno! Y como Alende se largó solo, fracasó [Arturo] Frondizi y el Frente Nacional con [Rogelio] Frigerio, etc. Ganó la UCR del Pueblo. Las gentes decidieron el destino temporario del país en 24 horas. La desobediencia ha sido beneficiosa. No me hago ilusiones, pero soy optimista. Mi optimismo es más subjetivo que objetivo. Sigo temiendo a los factores del poder. Con todo, ciertas cosas habrían cambiado. [Arturo] Illía es parco pero contundente. Pienso que no tiene conciencia cabal de lo que le espera. Se dice que las fuerzas armadas están conformes con Illía. Los ucristas Alende (1.6 millones de votos) votarán por Illía. Los democristianos (más o menos 30 electores) también. Otros partidos menores. Udelpa tuvo un millón trescientos mil votos. Udelpistas y demócratas progresistas. La Cámara de Diputados tendrá diputados del pueblo, de la UCRI, cristianos, conservadores, socialistas de los dos partidos, udelpistas, demoprogresistas. Si no salimos adelante, padeceremos, días más días menos, una tragedia. La promesa del radicalismo del pueblo es tajante: nulidad de los contratos petroleros por decreto, desvinculación del Fondo Monetario Internacional, revisión del puerco asunto de SEGBA. Fácil de decir, menudo engorro real. Pero el pueblo está de acuerdo con eso. Casi la totalidad de los partidos. Creo que podríamos salir con bien. Pero habrá que tomar medidas de tipo constructivo. Illía-Perette declararon que tendrían relaciones comerciales con los países socialistas. Mencionan el caso del Brasil. Todo es, pues, posible y algún beneficio saldrá de tales planes. También prometen la derogación de las leyes y decretos limitativos de la libertad. Cuando Illía decía hace unos días eso mismo, el P. E. daba un decreto reglamentando la persecución, al detalle, de los comunistas. Una cosa tan estúpida como sádica nunca vista. Cosas como ésta confunden y desasosiegan.
Te refieres a Gris y a Zurbarán y dices que el blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos pintores. Yo recuerdo la serie de apóstoles de Zurbarán vista en un convento o sala capitular de España y solo recuerdo los amarillos castellanos. Los grises exaltados y de color pizarra de Gris también recuerdan los páramos acerados de Castilla y ciertos lugares de la geografía de España, de León a Lugo. Los recuerdos del Paul Klee, a que te refieres, corresponden a marzo de 1933, cuando volvía de Italia, Francia y Alemania. Fue en este último país donde los había visto. Ya estaba Hitler, ya la gente empezaba a huir. Recuerdo una noche del Romanischer Café, con las caras silenciosas y llenas de espanto de los amigos con quienes conversaba. Fue entonces que conocí a Rafael [Alberti] y a María Teresa [León], en la cripta de una cervecería, después de haber oído una conferencia de Margarita Ken1 (Puede ser?) o de María de Maeztu (Puede ser?). Rafael y María Teresa regresaban de Moscú. Eso era todavía posible. Yo regresé a Génova a encontrarme con Mony [Hermelo] y Polilla [Frontini hijo]. De ahí pasamos a París. También en esta ciudad el caso Hitler producía estremecimientos profundos. Recuerdo una conversación en casa de Geneviese y Simone. Una conversación llena de dramatismo que anunciaba la próxima guerra. Lo que nadie entonces olfateaba era la guerra de España. Cuando volví a España a principios de 1935, estando en Barcelona, la gente sentía ya en la boca el gusto amargo de los acontecimientos y preanunciaba algo grave. En París conocí, sin tratarlo, a [José] Calvo Sotelo.
Tenía una hija como de 13 o 14 años, hermosísima. Polilla la trató. Entonces tenía 5 años. Yo la miraba como catador de belleza. Tendría ahora más de 40 años. Los 30 años más han pasado desde entonces, llenos de dolor y de inestabilidad, y de ni saber que pasa el día siguiente. Así se nos ha ido el tiempo. Cuando días pasados leía el primer número de la nueva época de la Revista de Occidente (el mismo formato, el mismo tipo de letra, la misma composición y el mismo tipo de razonamientos) creí que el tiempo se había detenido. Por un rato me sentí feliz. Creí que todo lo pasado había sido mera fantasía onírica, una detención insomne. El artículo de Antonio Espina sobre Ramón, me transportó a los 20, 30 años; me sentí joven, casi recién nacido para recibir el fruto de la inteligencia creadora de un tiempo arremansado, quietecito y sin otras inseguridades que las de la natural duda del pensamiento mientras se construye y se expresa. No. Las cosas han sido terribles y nuestro tiempo una especie de detención maligna. Porque, aunque hayamos comprendido muchas cosas, las nuevas de la ciencia y la técnica que tantos cambios o modificaciones ha introducido, es tanta la urgencia del cambio mismo, tanta la inestabilidad que él introduce, tanta la preocupación por el pan cotidiano, tan escaso el remanso conversacional, tan limitada la esperanza concreta aunque sea ancha la esperanza en abstracto (el futuro espléndido del hombre, etc. etc.) y tantos los terroríficos instrumentos que han sido creados para una destrucción total del género humano, que todo tiene dimensión cotidiana, de ayer para hoy y de hoy para mañana. Además: ¡qué difícil es hoy entenderse con la gente! Porque: quién sabe ya escuchar? Los jóvenes se los lleva el diablo. Y a los viejos, el dogma o la esclerosis. Uno se va acostumbrando al monodiálogo o al diálogo con uno, o dos o tres amigos. Y si quieres hacer tu monólogo pensando en la multitud que estaría dispuesta a escucharte, se te ponen trabas en medio, y aún en esto, nunca falta un buey corneta.
Aquellas cosas que te habría dicho sobre Klee, Hofer, Sintenis y la pintura alemana de entonces, las repetiría. Tengo las imágenes como si hubiesen nacido ayer. Me dices que entonces me gustaba la pintura y que me fui apartando de ella. Me parece que no es exacto lo que dices. No me he apartado nunca. Lo que ocurre es que con los años que se me han juntado, andando y quedándome, y con la incertidumbre que la época introduce por sus cambios, cambios positivos, que son presente y futuro y cambios que no son ya presente y sí involuntario o voluntario anacronismo por no enfrentar el drama que transcurre en las horas que pasan, con todo eso, me deja frío cuando no me desconcierta el ánimo, lo que no es obra concluida sino reflejo analítico de la crisis del espíritu por incomprensión de lo que está a nuestro alrededor inmediato y mediato. Sólo la incomprensión es paralizante y todas las formas del arte que la denuncian son expresiones de un aristocratismo intrascendente, incomunicable o esteticista. El hombre debe darse entero, trasmutarse. Y no todos los hombres lo son cabalmente. Me gusta la pintura y la escultura. Pero me siento profundamente latino y quiero que la obra de arte, como una forma transmisora del espíritu del hombre, sea inteligible.
El arte que no trasmite algo, con implícita inteligibilidad, algo que, valiendo en el creador valga también para quien se lo destina, valga como sentido cabal y entero en relación con la enteridad del hombre, tal como es con todas sus dimensiones, me parece cosa de minoría en que se implica un tipo de elite elusiva de la humana responsabilidad. Lo del realismo socialista no nos fue explicado bien hasta hace poco. Pero yo había descubierto en mi viaje a la URSS que se trataba de una cosa que concierne a la ética del ser humano, frente a un cambio de sistema social, y no una estética. La estética se da por implicancia. (Te recomiendo que leas sin demora un pequeño librito del escritor y hombre de ciencia inglés [C.P.] SNOW que se titula Las dos Culturas y la construcción científica. Es un librito de no más de 75 páginas que no tiene desperdicio2. Allí hay algunas consideraciones que en mi opinión debe tener presente cualquier artista y escritor). Pero volviendo a eso del realismo socialista: diría lo que dijo Aragon una vez: existe el hombre socialista? O como dijo Huizinga: existió el hombre del Renacimiento tal como lo caracteriza Burkhardt? Todo es tránsito, cosa que viene con nuestro nacimiento, impregnándonos la psicología del alma, y cosa que va con ella hacia el futuro, siendo empero nuestro propio presente, más que como cosa inmediatamente comunicable, como refracción espiritual de algo que está en nuestro contorno con ímpetu de cambio y con implícita futuridad distinta. Naturalmente, el socialismo está dando que hacer y está a la vista. Y la ciencia y la técnica, también, y esto parece que pertenece al ser humano, no importando la etiqueta política o económica que tenga.
Cuando recuerdo el Museo del Prado, lo que más me asalta y me exalta es el Goya de los fusilamientos de la Moncloa. Cómo ha sido posible ese milagro “político” con el color? Y los estupendos cuadros de la Academia de San Fernando. (Ese si sabía y de qué modo!).
Expuso [Carlos] Castagnino. Yo había visto óleos suyos al año pasado en su casa. Me parecieron cuadros estupendos. Estaba allí el óleo magnetizando el cuadro y los colores finamente trabajados, como el poeta que, por las palabras, busca el más recóndito matiz musical. Esperaba ver eso. Pero sus cuadros, con temas de paisaje o figuras, con ímpetus expresionistas estaban velados por cierta opacidad que les da carácter descriptivo, lo que, a mi parecer es propio del claroscuro, que me impidió una comprensión cabal. La libertad que muestra en sus aguatintas estaba latente en esos óleos desiluminados. Pero el vuelo, la trascendencia, no diré misteriosa sino clarísima, poéticamente clarísima, que a mi juicio debe tener el color–aceite (los Goya, caray!) no estaba presente. Claro es que el espectador es un ser comprometido consigo mismo y en cierto modo un ser anacrónico. Pero hay quienes pueden liberarse de sus inercias porque son seres con sensibilidad poética y esperanzados en el hombre.
No, sí me gusta todavía la pintura. Y en eso soy un puñetero romántico. Me den en arte lo que ven mis ojos, pero mucho mejor que ellos lo ven y de modos diferentes, pero sin escamoteos y sin dolos. Como lo que es propio del mundo del hombre que hace historia para los demás, para que los demás la vayan viviendo y sosteniendo. Una historia en la que los hombres se puedan intercomunicar los unos con los otros y no una historia para una minoría espiritualmente parásita.
Estoy escribiendo sin saber dónde estás. Quería contestar tu carta y en realidad me he puesto a platicar contigo como solemos hacer cuando nos encontramos en tu casa, ese remanso de claridad y de amor en que Maruja es huésped principalísimo y tú un duende capaz de genialidades.
Gracias por tu carta. Un gran abrazo para los dos.
Norberto
[Manuscrito:] Acabo de saber por Sara donde están. Ah, Galicia! Deja unas flores junto a las tumbas de Eiroa y Maside, y recuérdame cuando te eches a andar por las rúas de Santiago. Me leyó tu carta. El “escarbadientes” de los pícaros del Siglo de Oro, hoy tiene 6 cilindros! Muy bien! Aquí ocurre lo mismo. Pero nuestros burgueses son más ladrones que en Europa. Abrazos a todos.
Estuve días pasados con [Antonio] Baltar. Siempre encantador. Ves a los Dieste? Abrazos. No dejes de ver a Antonio Espina y Pepe Bergamín. Y los abrazas en mi nombre. Salud! Saludos!
1 Parece una confusión entre Margarita Nelken y Victoria Kent, aunque debe tratarse de Margarita Nelken
2 El titulo exacto del libro de C.P. Snow es Las dos culturas y la revolución científica, edición original de 1959.
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| 1963-11-26 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1963 en 26/11/1963
Buenos Aires, noviembre 26/63
Querido Seoane:
Ésta es para mí una mañana nostálgica de cartas a España... ¡Santo Dios, cuándo..!
Se viene fin de año y os adivino castañeros, zambomberos, piñateros (está bien escrito, no es error: piñateros). ¿Se sabe ya algo de cómo andará tu exposición? Desde aquí rezo para que no la tape una oleada de brutos. Y pongas pie firme en Madrid.
Como siempre, no hay manera de saber lo que pasó en San Pablo y en París. En San Pablo –es lo único que sé, se hicieron las cosas a última hora– y lo mismo en París como tú mismo sabes. Castagnino, que estuvo en S. P., vuelve indignado porque el comisario argentino, Llinás, consiguió una mención para su mujer... yo pensaba en Nina... Del resto, aún no me llegó mi material brasileño, única manera de enterarme en Buenos Aires de lo que ocurre en Brasil. Cuando me llegue, espero que sea cosa de días e informaré.
No me has dicho nunca –o yo no recibí una carta tuya– qué pasó con Souto, cómo está, etc. En este viaje no me has dicho tampoco nada de la gente de Vigo (está bien eso de la rivalidad coruñesa, pero no tanto... no te dejes influenciar por la absolutista Maruja).
Aquí sigue subiendo la vida hasta tal punto de que ya se habla de imponer precios mínimos a alimentos y medicinas, desde el Gobierno. Desde que vosotros os fuisteis, son muchas las cosas que subieron un cincuenta por ciento. Y no hay quien pague porque nadie tiene ya dinero, menos los de siempre. Brughetti y Larralde siguen en sus cargos. También Parpagnoli. Pero se esperan cambios. Se sabe que hay una pelea a muerte por los puestos culturales entre católicos y licos –además de entre sí–. ¿Qué me dices del asesinato de Kennedi? Se ve la mano del Big Sur y la Sociedad John Birch. Puede ser tremendo si esa gente gana posiciones.
Aquí hay mucha preocupación con respecto a Bergamín. No acaba de confirmarse si se asiló o no en la embajada uruguaya.
El 15 de noviembre se cumple un año de Hora Once y nos preparan una gran fiesta. ¿Podrías para esa fecha mandar una crónica sobre Balance 1963 en Europa?
Estuve un momento con Blanco Amor en el Centro, con motivo de la presentación de la Historia de Galicia. Me dijo que Castroviejo se había portado horriblemente con él pero me dio la impresión de que se va definitivamente. Laxeiro a quien no veo, sé que anda marcosanizado y plastificado y con mucho éxito verbal.
En ese momento, me telefonea Scheimberg y por lo que me dice te gusta mucho el film titulado Con los días contados. Que lo veas de nuevo en el estreno. Que yo alcance a verlo pronto. Que hablemos largo en Madri, pronto, para celebrar el éxito de tu exposición.
Saludos a los amigos. Un abrazo para vosotros de
Lorenzo
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| 1967-01-03 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Negri. 1967 en 03/01/1967
Madrid, 3 de Enero de 1967
Dr. Thomas Alva Negri
BONN
Mi querido amigo:
Por fin estamos instalados en Madrid por tres o cuatro meses y podré trabajar, si no tan cómodo como en Buenos Aires, con una relativa tranquilidad. El silencio de muchos días que precede a esta carta fué debido en parte a los viajes que nos agobiaron como nunca y a una fuerte gripe de Maruja de la que apenas se liberó. En Roma hemos gozado de un sol esplendido, el primero desde Méjico e igual sol encontramos en Madrid y aunque no había demasiado cosas nuevas que ver en los días que estuvimos, una exposición Dadá con muy pocos originales y muchas fotografías, un Pop norteamericano que no me interesó nada, remedando publicidad callejera, y fotografías de obras de Pops, Rauschenberg, Jasper, Johns, Lichtenstein, etc., volvimos a alegrarnos de esa ciudad espléndida y de la simpatía de su pueblo. La Nochebuena la pasamos con Castagnino, Alberti y Toño Salazar, el dibujante que vivió en Buenos Aires que fué expulsado por Perón y ahora es Embajador de El Salvador en Roma. El día 30 viajamos a ésta donde conseguimos un pequeño departamento después de muchas vueltas: Paseo del Dr. Esquerdo Nº 75, 3º Dcha. El teléfono es, por si su madre y Nélida vienen pronto a Madrid, que nos alegraría mucho, o usted mismo, 273-54-14. Ahora estoy deseoso de tener noticias de la exposición, nombre de la galería, fecha exacta, catálogo, etc., de todas cuantas usted me envíe. Lamento todas las molestias que ella le ocasiona pero espero tambien que ella guste a las gentes preocupadas por estas cuestiones de ahí.
Ahora, con calma, prometo cumplir con todas las obligaciones de correspondencia que tengo y una de las primeras cartas que escriba [h]a de ser a Payró, a quien contaré como pudo haber recibido una carta colectiva que nunca se llegó a redactar.
Saludos de Maruja y míos para su madre, Nélida y usted reciba además el abrazo de su amigo:
[Seoane]
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| 1967-02-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1967 en 27/02/1967
Madrid, 27 de febrero de 1967
Sres. Esther y Lipa Burd
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Estamos desde hace dos meses en Madrid voluntariamente encerrados en un pequeño departamento que alquilamos, más chico y más caro que el otro que teníamos hace tres años, algunas cuadras más lejos del centro y con muebles seguramente de peor gusto. Pero yo trabajo contento y es ahora cuando puedo escribir con tranquilidad a todos los amigos. A vosotros os he escrito unas letras creo que desde París. Desde entonces estuvimos en Roma donde pasamos la Nochebuena con Castagnino y Alberti y nos hemos venido aquí a pesar de que debiera estar en Alemania, pues tengo abierta una exposición en Bonn, que se prolongó por dos meses por su notable éxito. Termina en abril y el 4 de Mayo inauguro otra en Colonia. Esto creo que es lo más importante que me ocurrió últimamente. Para setiembre u octubre tengo que enviar a Méjico otra. Con Alberti hemos hablado mucho. Quería que nos quedásemos a vivir en Roma, así tambien lo expresa en la dedicatoria a nosotros de un libro de él en italiano y a mí no me disgusta la idea como una posibilidad, si no fuese que nuestra vida quisiera verla repartida, en el futuro, entre Buenos Aires y Galicia, o España, aspiración remota e improbable. De Buenos Aires siento siempre nostalgia por los amigos, que son muchos y probados, por el pasado propio que, si no es muy brillante, fué fecundo en trabajos y sueños y por las nubes, las tormentas y el espacio y desorden, que tambien es libertad, de esa tierra. Tengo unos 15 cuadros pintados y aspiro a tener en Marzo la totalidad de los 25 que me hacen falta para la exposición de Colonia. Apenas salimos. De vez en cuando a alguna ciudad de los alrededores de Madrid; Segovia, Toledo, El Escorial... Hemos vuelto a ésta última y recordamos muchas veces el viaje que hicimos juntos en 1963, con la confusión de los relojes de la estación que estuvo a punto de hacernos perder el tren. El Escorial está ahora mucho mejor que entonces para ver su pintura, pues han creado en las dependencias que seguramente fueron caballerizas o habitaciones de servicio, o no sé qué, la parte de los museos. Allí, en uno de ellos, están reunidos ahora entre otros, las obras de El Bosco y de El Greco. En otro de ellos los planos y maquetas del arquitecto Herrera y muchos de los instrumentos de todas clases que entonces se usaban en la edificación, incluso inventos que por vez primera se usaron en la construcción de ese monasterio, constituyendo todo ello una colección muy interesante y curiosa. Nos gustaría que nos hubiésemos citado otra vez con vosotros frente al gran reloj de la estación y volver a advertir, cuando ya desesperábamos en encontrarnos, que la estación tenía dos grandes relojes. Madrid continúa siendo una ciudad simpática, agradable, que en esta temporada acumula polvo por las construcciones, y huelgas. Por aquí andan, esta temporada, bastantes argentinos. Macció está viviendo en ésta. No lo ví. Estuve con él en Nueva York y París. María Fux hizo varios recitales de danza. Ahora se fué a Barcelona para regresar a ésta para cumplir con unos compromisos. Torrallardona anduvo por aquí con su mujer y sus hijas y ahora compró en París un acoplado para su coche para evitarse pagar hoteles, creo que regresa en abril a España para quedarse algún tiempo. Muchos otros, unos conocidos y otros no andan por aquí, 150 llegaron en una excursión.
Todas estas son algunas noticias. Os rogamos que vosotros nos enviéis otras de esa. Solo sabemos por los diarios de los asuntos de la O.E.A. y de la C.G.T. Escribidnos. Un gran abrazo para los dos de Maruja y mio:
[Seoane]
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| 1971-09-20 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1971 en 20/09/1971
Buenos Aires, 20 de Septiembre de 1971
Queridos Maruja y Luís Seoane:
Estoy hecho un perezoso, peor que nunca. Pero hoy tengo dos noticias para darles y quiero ser el primero en hacerlo: primera, Falcini acaba de ser designado académico de Bellas Artes –creo que para cubrir la vacante dejada por Emilio Centurión (en la misma sesión fue designado Córdoba Iturburu para la vacante dejada por Payró –salvando las distancias). Hasta este momento en que les escribo, la noticia no ha sido dada en los diarios; segunda, hemos recibido –Aída y yo– hace cosa de un mes, una muy cordial carta del director del Museo Nacional de Bellas Artes, invitándonos a exponer en el Museo todas las piezas que integran nuestra colección, aproximadamente para Junio del año que viene, para cuya fecha calcula que estarán terminadas las obras que se están realizando para la ampliación del Museo. Contesté, aceptando. Calculo que ambas noticias les agradarán. Y ahora, a otra cosa. La temporada artística, en cuanto se refiere a las artes plásticas, sigue siendo floja; las Galerías andan alarmadas, casi no se vende. Y es que la crisis afecta hoy a todas las clases sociales. Y aquí tengo que rectificarlos. No sólo estamos batiendo el record en cuanto a atracos y robos, sino también en cuanto se refiere a inflación. Dos records nada envidiables por cierto. En la postdata que agregué a la última carta de Aída, señalaba que en el término casi puede decirse de días, nuestra moneda sufrió varias minidevaluaciones que llevaron el dólar a 500 pesos moneda nacional y que en el mercado paralelo se traducía a 570; pues ahora hubo un día en que el dólar se cotizó en el mercado paralelo a 770 y ahora parece estabilizarse (momentáneamente) a 650 y pico. Esta carrera inflacionaria alarma a todo el mundo y determina un estado de receso en todas las actividades del país –con su natural colazo de desocupación y de agitaciones subversivas. Nuestro país es, talvez, el único donde la devaluación del dólar ha determinado una baja del peso moneda nacional y ya hay quienes pronostican la posibilidad de que en poco tiempo el dólar llegue a 1.000 pesos. Para salvar en algún modo la situación, el Gobierno proyecta aumentar los salarios, demás está decir que con cuentagotas –en tanto que los precios suben en una proporción infinitamente mayor. A esto nos llevaron los gobiernos militares y los técnicos en economía... Y, mientras el Gobierno nos promete elecciones libres para marzo de 1973, nadie cree que el actual pueda mantenerse hasta tanto tiempo. Éste es el panorama que presenta el país. Se habla abiertamente de próximos golpes de estado. Y volviendo a las actividades artísticas: Willy Withlow está realizando una muy buena labor al frente del Museo de Arte Moderno y aún no estando muy de acuerdo con la orientación, debemos reconocer que ha convertido este Museo en un centro de interés. Nos dijo que se propone escribirles. Talvez lo haya hecho ya. En cuanto a los nuevos diarios a que hace referencia su carta del 30 de agosto, sólo sé de uno: La Opinión. En sus comienzos se insinuaba como un órgano independiente e inclinado a las tendencias sustentadas por Frigerio y Frondizi –con pocos avisos oficiales. Ahora es abundante la cantidad de avisos oficiales y la de que ha sido comprado por gente de Lanusse –con intenciones de propiciarse su candidatura para la próxima Presidencia. Que es lo único que nos faltaba. Tratándose de Timerman (no sé con cuántas m y n se escribe) todo es posible... Ah, Granatta –María– se escribe con una sola t. Lo que se escribe con dos t es Kornblihtt1. La novela a que usted se refiere es algo así: los viernes a la eternidad. La leyó Aída y no le pareció extraordinaria (yo la leeré cuando le toque el turno).
Bueno, Seoane, siga trabajando y que sigan estando bien, usted y Maruja. Para agua-fiestas, creo ya es bastante. Nosotros estamos bastante bien y extrañándolos. Esperamos verlos pronto. Abrazos y besos míos. Aída va a agregar una post-data. Una vez más, gracias y hasta siempre.
Scheimberg
[Carta manuscrita]
Maruja y Luis, amigos míos:
La parte social la haré yo. Por de pronto, el invierno se despide lluviosamente, y el 21 de septiembre, me temo, será un poco aguafiestas para todo lo que se venía preparando; Santa Fe se engalanó, Florida se empaquetó y hasta alrededor del obelisco se adornó con una alfombra, hecha con 30.000 begonias traídas de Bélgica en homenaje a la exposición de horticultura que se realiza en Buenos Aires. Los Castagnino iban a inaugurar su casa en San Telmo con una exposición monstruo del dueño de casa, a la que está invitado tout Buenos Aires: después le contaré. Ahora la nota más saliente es el estreno mundial de Beatrix Cenci en Washington, ópera de Ginastera con libreto de Shand y Girri. Los Shand se fueron al estreno; los preparativos del vestuario de Susana hicieron época: un vestido dorado para la noche del debut y otro de muy paquetier para la recepción de la embajada. La noche del estreno, por vía satélite, vimos a Ginastera y Shand. Yo recorté las críticas; creo que fueron de cortesía. Ahora, el libro de Granata Los viernes de la eternidad tiene de todo, agorería, videncias, espíritus, ánimas, erotismo, apocalipsis, sui generis, una literatura metafísica que agobia por su sapiencia y a ratos chispazos de humor. Suerte que al final se salva el Amor y la Pureza. Estoy impaciente por saber la opinión de Luis y de Scheimberg. Y nada más, estamos bien, preparándonos para votar a Lanusse o a Perón.
Un abrazo para todos los amigos, y especiales par ustedes de
Aída
A Lala la vimos de pasada, siempre prometiéndonos llamar.
1. A palabra correcta é Kornblitht.
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| 1972-07-12 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Kantor a Seoane. 1972 en 12/07/1972
TEL AVIV, 12 de julio 1972
Querido Luis Seoane:
Creo que pocos días o semanas llegará el primer paquete de libros (por barco) de regalo para mi familia y los amigos. Entre esos 10 primeros va UNO PARA VOS, y otro para Lorenzo Varela.
Para lograr esta hazaña, tuve que pagar UN AÑO exacto que el editor se tomó para hacerlo –(mejor dicho, que me tomó a mí, ya que yo trabajé día y noche sin reposo ese tiempo...). El libro es hermoso y valía la pena. Tuvo un gran éxito e Milán y con las personas con quienes tomé contacto en París y Ginebra y Roma. Me hizo sufrir mucho, pero me dio y me da satisfacciones muy profundas. En lo único en que me da una desesperación es que yo no puedo de ninguna manera volver a B.A. por ahora y llevarlo como carga acompañada –digamos que la mitad de la edición (que es de 1.500 libros). No tengo posibilidad de regresar antes de 6 meses o quizá un año (YA VAN AÑO Y MEDIO que salí de B. A.). El retraso del libro me descompaginó todos mis planes de trabajo en Europa y aquí, donde hace 3 meses que estoy, pero apenas recién comienzo.
Los objetivos del viaje se cumplieron en hacer el libro y que este me abra un Camino en Italia y Francia. Este segundo plan comenzó inesperadamente a dar frutos mayores a los que yo suponía, especialmente a Milán (también en PARÍS). Pero yo no podía ya seguir deteniendo mi viaje a Israel.
Siempre recuerdo las cosas que me dijistes de los problemas que tendría y las dificultades si hacía el libro en Europa en vez de hacerlo en B. A. –Y como siempre cada uno tiene razón, y para c/ uno las razones tienen otro sentido–. ERA verdad, pues, lo que dijistes que llevaría mucho tiempo, que un arteggiani hace todo con el máximo de “vuelta a hacerlo” –y que saldría caro y que luego habría dificultad en el envío del libro. En lo que todo esto fue para bien, es que topé con un tipo que resultó ser un gran artista y un tipo generoso y orgulloso de su trabajo. Me cobró la mitad de lo que pedían los impresores simplemente industriales que sólo podrían figurar en el colofón –mientras que éste, considerado el último clásico de la tipografía italiana, (que es una especie de COLOMBO –pero con una obra fabulosa– de poetas, pintores, y para bibliófilos). Me cobró con el tiempo y puso de su bolsillo la otra mitad. Donde yo “soné” fue en pagar un año de vida en Europa (a veces me escapaba a Suiza para ganar unos pesos y logré sacar allá NAFTA para la mitad del tiempo. En lo que fue un acierto hacerlo en Milán, era el que con la maquette logré 2 prólogos de 2 grandes figuras de Italia –y al terminarse, la Librería y editora y Galería Rizzoli hizo la vitrina, la presentación (2 poetas, famosos críticos –uno el del Corriere della Sera y el otro el de la RAI) (y van 4). Gran público y, entre ellos, el dueño de la Galería Schubert que se interesó, se hizo amigo y me convidó para ocuparse de mis cosas. Figuras como Zavattini, Sinisgalli, en Roma. Jean Cassou y Aragón, Asturias y Neruda en París. Lo tienen el libro y gustaron de él.
La France Press envió un largo y entusiasta telegrama a América Latina que desde B. Aires no habrá interesado enviar a ninguna parte.
Me topé con LAJOS SZALAY en París que me dijo “LO ENVIDIO, LO ENVIDIO con NOBLEZA, con altura…”. En fin, sería largo contar todo lo que pasó en año y medio y, sobre todo, a partir de NAVIDAD. Cuando me llegó le libro a París y por el cual en el verano pasado fui a parar nada menos que a Puerto Pollensa, en Mallorca.
En Lausanne me gané mil dólares por un dibujo –y vendí en Ginebra 2 óleos a esos precios (en 6 meses vendí a 100 y 50 dólares libros, con un dibujo original, por un total de 150 dólares)– y, sin embargo, el DESASTRE ECONÓMICO que yo me organicé no me deja levantar cabeza por ahora y recién estoy saliendo del pozo.
Total: me pasaron cosas maravillosas y cosas terribles –que no vale la pena ahora contar. Pero me siento prisionero, no sólo por no poder ir a Bs. As., sino por pertenecer a un país que además de ser el más desdichado del planeta y que da salida a ningún problema, me da la idea que c/ día va hacia el abismo. Imagina que aquí, donde estás en un país en guerra y donde no sabés que bomba te pusieron en el autobús en que viajás, se vive en una sensación de paz interior y de seguridad (incluso del mañana que en Argentina –paradógicamente, es tan incierto). (Y sobre todo que aquí todo tiene un sentido).
Bueno, Ana María llegó en Navidad a París y vivimos en Europa 3 meses y luego aquí otro tanto. Ella está muy bien y, por primera vez, sin la preocupación de las vacaciones que terminan. Mi hija que vive en Jerusalem donde tiene su cátedra y su casa. Acaba de ir por un año a Estrasburgo a defender su tesis para el doctorado. Está muy bien en todo sentido.
Encontré en cada país y ciudad amigos comunes. Ángeles Ortiz, Amparo Alvajar, María Teresa y Rafael, Roberto Payró (hijo). Attilio Rossi, Aquiles Badi. Larralde.
Entre las noticias trágicas, la de Julio Payró y Castagnino me impresionaron mucho. Si bien en tanto tiempo perdí muchos más amigos. A Castagnino lo encontré en París de 2 a 3 meses antes de su fin que ya parecía visible en su angustiada expresión.
Yo no sé porqué pareciera que la gente hace hoy una vida en que, arrastrados por fuerzas inevitables, apresuran el ritmo maléfico de estos tiempos y aumentan las penas que ya de por debemos sobrellevar. Una incomunicación caracteriza a los que debieran ser las personas que nacieron para comunicarse.
Como verás, hay dos capítulos en mi prólogo que tienen que ver contigo. Uno en que hablo de ti –otro el de España, y una cita además en una llamada.
Yo te agradecería le alcances esta carta a Lorenzo, ya que todo lo que cuento es también para él. Discúlpame, Luis, que te hable de tantas cosas prosaicas. Teniendo, a pesar de la terrible lucha del año 1971, tantas cosas maravillosas que pasaron y especialmente en el 72.
A pesar que nunca contestas. Siempre, de lejos, te recuerdo, como cuando éramos muchachos y me hago la ilusión que en vez de ser un gruñón incorregible y un tipo a quien la mayor fortuna acompañó –sin que diera cuenta de ello y que con los años te pones cada vez más gruñón– me hago la ilusión de verte sonriendo como en los buenos momentos y los tiempos felices.
Te envío un abrazo grande. Otro para Maruxa y otro para Lorenzo. Y, si lo ves, a Arturo, dividirlos.
Cariños de Ana María.
Manuel Kantor
varias cores empregadas para enfatizar.
[Anexo.]
[Mecanografado.]
EL DIBUJO, LA PINTURA Y LA LOCURA
Algún día se hará la historia del dibujo, tan injustamente postergado.
En la Argentina hay un momento en que los dibujantes se revelan casi todos en el periodismo, como ilustradores, y ello sucede de 1920 al 30. Posteriormente, vienen de Europa dos dibujantes políticos. Uno, alemán, Clement Moreau, que hizo día a día su guerra antinazi. Era un grabador en madera con el rigor dinámico del trazo de Van Gogh y la síntesis de los japones antiguos. Pocas veces conocimos un caricaturista de humor travieso y elegante como Toño Salazar, que era el otro. Vivió en el París de la época gloriosa donde fue conocido. Era centroamericano de El Salvador. Pasó muchos años con nosotros en Buenos Aires, hasta que Perón lo deportó por sus caricaturas y su país lo nombró embajador en Roma, donde lo encontré. No se podrá conocer su obra, pues era un gran conservador y prefería este arte al de ocuparse de sus dibujos.
Por el año 1937 surgió el nombre de Carybé quien realizó una obra de ilustrador y reveló una condición admirable de dibujante. Nacido en Buenos Aires, vivió su infancia en Brasil, adonde se sintió atraído en el momento en que comenzaba a sentir el color. Un año después que yo regresé de Bahía, él partió para la Terra Boa, que le hechizó definitivamente, dedicándose al muralismo. Hoy su nombre es inseparable del folklore de Bahía.
En 1939 se consagró el nombre de Mauricio Lasansky, joven grabador de la provincia de Córdoba. Cuatro años después partía para Estados Unidos, donde vive desde hace 28 años. Es considerado ya hace mucho tiempo como uno de los grabadores de mayor jerarquía universal.
Luis Seoane, nacido en Argentina y formada su juventud en Galicia, apareció con la guerra española. Dibujante de acento propio, continuó en el grabado, el mural y el cuadro que caracterizó por su alegría del color, desarrollando en los cuatro géneros, con creciente éxito, su definida imagen y su poesía. Es además, como Carybé y Toño Salazar, un interesante escritor. De estos cinco artistas con quienes, con diferencias de años, fuimos contemporáneos, amigos y compañeros, conservo el recuerdo de nuestra convivencia en un tiempo en que se creía en cosas trascendentales.
Junto con ellos hay otros dibujantes que no se iniciaron en el periodismo o la gráfica y provinieron de la pintura. Un desarrollo inesperado fue el de Juan Carlos Castagnino que no había llamado tanto la atención por su fino dibujo cuando ya era un pintor consagrado. Una enfermedad alérgica que le duró tres años, proveniente de los colores del óleo, que le abría la piel de las manos haciéndolas sangrar, lo decidió dedicar esos años al dibujo que desarrolló con intensidad, culminando en la ilustración del Martín Fierro que lo coloca entre los más grandes ilustradores contemporáneos.
Antonio Berni, que en la Argentina fue precursor del fauvismo, del surrealismo, del arte social, y del collage figurativo, ganó en la Bienal de Venecia el premio de grabado. Grabados dibujados con tal vigor y novedad que resultaron una revelación cuando él era ya maduro y famoso.
Gertrudis Chale, una vienesa que descubrió el paisaje solitario de nuestro suburbio pampero, siguió hasta el norte argentino vecino de Bolivia, donde encontró el tema de sabor indígena y la forma que buscaba. Fue quizá la primera artista que incluyó lo telúrico en el arte moderno de esta región con tanta sinceridad y jerarquía, sacándolo del pintoresquismo menor. Tenía un dibujo vigoroso y personal, que la ubica entre los mejores dibujantes y continuadores de los mejicanos. Un clima metafísico y dramático. Gertrudis, mujer alta, interesante, de ojos verdes, de hermosa estampa, se mató en un avión al cruzar los Andes en 1952. El caso de Spilimbergo es especial, pues fue quizá el más grande de los dibujantes y era, simultáneamente, uno de los maestros de la pintura americana.
[Manuscrito na marxe dereita da segunda folla:] A Lorenzo le envío la parte sobre España.
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| 1975-06-09 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 09/06/1975
Baires, 9 de junio/1975
Queridos Luis y Maruja:
Deseo que esta carta tenga mejor suerte que mis dos anteriores. Lamento la pérdida de la primera, muy extensa y con recortes agregados informando la feliz historia del veneciano del banco. Se salvó y fue sacado de su muro primigenio con todas las reglas del arte, aunque no puede predecirse cuando será colocado en su nuevo hogar –un gran edificio de Mar del Plata– cuya construcción también tiene una historia accidentada, ahora con happy-end, al venderse el negocio de su construcción al banquero platense, nuevo Creso pampeano, que donde planta un peso, hace crecer tres dólares: Moishe Graiver. Este banquero cuando se dio cuenta del provecho que le podía sacar al asunto, hizo pasar por la televisión un tape con la historia del mural y la técnica usada para salvarlo de la demolición, según me contó Enrique G., condenado, cada vez más a ver televisión todo el día.
Hoy se hizo la segunda y última audiencia del divorcio de Enrique y Anita. En la carta perdida –una de las dos– les contaba la primera; ambas fueron para mí muy dolorosas, en la primera, dificultades técnicas con los ascensores del edificio, hicieron sórdidamente difícil la subida de E. al sexto piso; baste decirles que en un momento de descontrol al arrastrar la silla de E., este iba perdiendo los zapatos, hoy mejor manejado el problema de los ascensores, con permisos especiales, etc., la cosa duró pocos minutos, pero cuando llegamos de vuelta al costado del taxi que lo transporta a E., de aquí para allá, el hombre –taximetrero– que realiza el trabajo, lo levantó como una bolsa de papas para ponerlo en el asiento del taxi, y vi entonces con estupor que la silla de ruedas había quedado mojada.
Nunca he creído en los premios o castigos divinos, ahora pienso que A. se lo ha ganado, al castigo.
30 junio
Han pasado no sé cuantos días y recién ahora puedo continuar esta carta. El país entero está convulsionado políticamente y puede afirmarse que vivimos en pleno estado de anarquía; hace más de una semana que sin declaración de huelga formal, todas las fábricas no funcionan, pero tienen todo el personal obrero parado al lado de las máquinas o de brazos cruzados o tomando mate. Me cuentan hoy que en un establecimiento de 100 obreros, el patrón quiso apagar la mitad de las luces y los innecesarios sistemas de ventilación, para ahorrar consumo de luz y la comisión interna se opuso, el patrón pidió, por favor, que se fueran a sus casas que de cualquier manera el pagaría los jornales, etc, la respuesta fue también negativa.
Los montoneros que desde hacía casi un año no salían masivamente a la calle, dedicándose únicamente a esporádicas y sorpresivas acciones de agitación, han comenzado a salir nuevamente y en los últimos días se les pudo ver mezclados con los obreros que se manifestaban espontáneamente contra la decisión de Isabel anulando las paritarias. Esta decisión marca un vuelco fundamental en la política nacional, porque enfrenta franca y abiertamente al gobierno del peronismo contra la clase obrera, que ha reaccionado masivamente en su protesta. El llamado plan Rodrigo (nuevo ministro de economía) es no sólo incoherente y antiobrero, sino que atenta fundamentalmente contra la pequeña y mediana industria que entran en una espiral de quiebra.
Se calcula que el costo de la vida ha aumentado sólo en el mes de junio, un 40%, lo cual es catastrófico no solamente para la clase obrera, que ya estaba sumergida en una vida, sino de hambre, por lo menos de restricciones generales, sino también para la clase media a quien se hundió de golpe en la pauperización.
La suba de precios se hizo de un día para otro (precisamente el 9 de junio), en términos tales que hubo negocios en toda la ciudad que cerraron dos o más días para remarcar todos sus precios. Alrededor del 15 de junio, la población entera ya no tenía un peso para comer y en la mayoría de los establecimientos fabriles y comerciales hubo que dar adelantos a cuenta de sueldos o jornales de fin de mes cuyos montos no se sabía a cuanto iban a llegar y aún hoy no se sabe a ciencia cierta que es lo que hay que pagar a obreros y empleados. Ahora el libro más barato, impreso en papel de diario, vale veinte mil pesos; el kilo de azúcar, si lo encuentra, 2.500 pesos; un traje de confección, desde luego nacional 300.000.
Los únicos que tienen plata son los montoneros que le sacaron 60.000.000 dólares a Bunge y Born, lo cual autorizó a Laurita a un buen chiste: que en las últimas concentraciones se reconocían a los montoneros porque iban vestidos de alpaca inglesa...
En todo lo que va del año (en las cartas perdidas, les hablaba mucho de esto) se produjo, mantuvo e incrementó, por lo menos hasta el 9 de junio un boom de ventas de cuadros, no solamente vendieron mucho a las galerías y la enorme cantidad de mujeres sueltas que venden cuadros, sino también se realizaron docenas de remates, todos con buen éxito; en uno realizado en Van Riel, la masa de ventas superó los $400.000.000 moneda nueva. Todos los precios en alza: un Policastro grande (y por consiguiente, malo) en 60.000.000, varios Quinquela Martín superaron 30.000.000, pero no ha salido a la venta buena pintura, por ejemplo, en un remate organizado en la casa de Castagnino de San Telmo (nuevo destino de la casa, martillero Feinsilber) de más de doscientos cuadros, sólo se salvaba un Diomede.
Estuve charlando con Enzo y por esa conversación, mas todo lo que les cuento antes, saqué la impresión de que en ese boom, la Galería Bonino quedó rezagada, el liquidó su negocio de San Telmo, supongo que con grandes pérdidas y entiendo que está vendiendo el local a Meeba, que tuvo que desalojar por la continuación de la avenida 9 de Julio.
Compré un excelente óleo de Silva, unas parvas riquísimas de color y con gran empaste; como Ud. debe recordar, el tema de las parvas obsedieron a Silva; en la colección Scheimberg había dibujos y grabados con parvas, y yo también tengo un grabadito. También un Walter de Navazio, que el mismo se lo había regalado a Danero, aquel viejo escritor, traductor de las cartas de la monja portuguesa. Es un Navazio de los primeros años, plenamente impresionista.
Se remató la biblioteca de arte de Scheimberg; su producido está destinado, como él lo dispuso, a una fundación de carácter científico. No obstante, el casi deplorable estado de los libros, como había algunas ediciones raras e inencontrables, la venta tuvo regular éxito, con pocos, pero firmes compradores, creo que se llegó a 25.000.000 de pesos viejos. Compré 7 u 8 volúmenes de cronistas y testigos del París pictórico de principios de siglo y un ejemplar en buen estado del libro de Rafael Alberti con grabados suyos, ejemplar Nº 11, ed. Losada, que yo no tenía, lo pagué 850.000. Los otros libros con grabados suyos se vendieron también muy bien.
Mientras escribo esto, pasan frente al Estudio a gran velocidad patrulleros policiales que van a reprimir una manifestación armada frente a Tribunales, de la que participan empleados y jueces reclamando aumento de sueldos y me cuenta un colaborador que con un tema musical de Luisa Fernanda han armado un estribillo en el que más o menos se dice: “Isabel, Isabel, sabes cuanto gana un juez? mucho, pero mucho más gana tu López por minuto, etc.”
Queridos amigos, con la convicción de que en las próximas semanas los acontecimientos pueden significar cambios de importancia histórica para nuestro país con proyección para el futuro, les mando un abrazo y el compromiso de escribirles más y más pronto.
Bernardo
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