|
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Querido Seoane:
Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.
Un abrazo fuerte para los dos de vuestro
Arturo Serrano Plaja
|
| 1948-11-02 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 02/11/1948
2 noviembre 1948
Querido Seoane:
Como te dije en mi última carta, vuelvo a escribirte ahora, con mayor frecuencia, ya que me parece que así debemos hacerlo en relación con nuestros proyectos. Además y no sé bien porque irracionado optimismo, en estos últimos días, tengo la impresión de que todo puede salir bien y de que podemos hacer algo interesante tanto en general como para nosotras.
Y ahora quiero darte algunas noticias de carácter concreto. El domingo –hoy es martes y ayer lunes día 1 fue fiesta, de modo que escribo sin perder tiempo– reuní a todo el grupo de pintores españoles en casa de Gondoy para hablarles del proyecto colateral de la posible venta de grabados y dibujos ahí. Los que se hallaban presentes –pues hay algunos en Estocolmo, que el colectivo pictórico español, desde Praga no para y hace exposiciones generales y particulares en toda Europa– asintieron y estuvieron conformes en dar toda clase de facilidades. En principio, en esta semana, tendré preparado un primer envío que te haré en cuanto llegue a mis manos. Con respecto a esto –yo, por mi parte, trataré de volver a escribir acerca de ello en La Nación– creo que será conveniente subrayar por todos los medios un creciente éxito del grupo español de París el cual no sólo recorre toda Europa, como te digo, sino que está creando imitadores y ya hay –aunque informe y sin la fuerza de manifestación del español– de otros grupos nacionales que pretenden ser de su nación en París, el inglés y el húngaro. Están asombrados de la cohesión del grupo español, de su consistencia y su fraternidad –y de su éxito–, naturalmente, de modo que una agrupación por el solo hecho de que está basada, no en algo externo y ajeno a cada uno de sus componentes, sino en la apreciación general que cada uno tiene por los demás, aunque entre ellos, como es lógico, haya sus cosas, pero que no trascienda afuera. Bueno, todo eso digo, así como el éxito del grupo español de la escuela de París, creo que conviene subrayarlo, tanto por motivos generales como en relación al proyecto de introducir sus cosas –pictóricas, se entiende–, ahí.
En dicha reunión, estaba entre otros, Palmeiro, con quien hablé largamente de ti y de tus proyectos. El me confirmó lo que tú me dijiste que te había escrito, pero se mostró dispuesto a echarnos una mano en lo que pueda. Y en todo caso, se comprometió, formalmente, a prestarle su taller, como vivienda, a tu llegada por un tiempo de socorro, hasta que tú veas y busques algo. Desde luego, te repito que la cuestión vivienda es el hueso; pero si tienes donde llegar, luego algún hotel pensión sin la angustia de tener que encontrarlo el día de tu llegada etc., creo que podrás arreglar por ti mismo lo que te convenga. O en el supuesto de que tengas dinero y de que consideres la posibilidad de instalarte aquí en serio, con plata de ahí, podrás comprar un piso o un taller por el mismo precio, o menos de lo que ahí cuesta ahora, alquilar uno. De todo ello, espero que me hables y que no pese en tu ánimo más de lo debido. Que acaso cuando llegues, pueda yo si nos pusiéramos de acuerdo –que sí que nos pondríamos– intentar buscar una solución común, ya veremos, dependerá de varias causas el que yo pueda estar o no en condiciones de volver a hablarte de esto. Por otra parte y en relación con todo esto, dentro de un mes o dos piensa ir ahí otro del grupo, Parra. Si todavía estás tú ahí, ya le daré cartas para ti o en tu falta para los amigos. Lástima que yo no haya sabido antes ni que el se iba ni que tú persistías en tus proyectos, que de otro modo el te hubiera dejado su taller por el tiempo que permaneciese fuera.
Lo digo porque aun cuando me dijo que ya lo tiene comprometido, quizá no sea imposible volver sobre eso. Y, en fin, aunque yo no sepa decirte ahora cómo, tengo la evidencia de que una vez aquí, tras un tiempo no muy largo, conseguirás resolver las cosas. Te repito que no sé cómo, pero que todo el mundo arregla de modo que tú harías como todo el mundo. Bueno, volviendo al envío, el primero incluirá, por lo menos, cosas de Clavé, Domínguez, Palmeiro, Gondoy, Parra, Manuel Peinado y Viñes, mas, eventualmente –o para el segundo– de Flores, Bores, etc. Luego te mandaré cosas de franceses y de un checo, Sokol, muy bueno que ahora expone aquí con mucho éxito.
Con mayor relación o más directa con lo nuestro, quiero decirte dos cosas: una, que lo de Paralelo 50, aunque todavía no se ha resuelto, está por resolverse y casi con toda seguridad, positivamente. Por otra parte, el éxito de la venta anual de libros que aquí realiza el Comité Nacional de Ecrivains, me ha persuadido de que es el momento para hacer lo que proyectamos: no te puedes dar una idea de lo que fue. Elsa Triolet, por ejemplo, en el transcurso de la tarde, vendió libros por valor de un millón setecientos mil francos. Y así mucha gente. Y como entre lo vendido había mucho, por no decir casi todo, el libro de lujo, ya te figuras que me ha dado una especie de índice de nuestras posibilidades que, aunque nunca sería lo mismo, pero de alguna manera tendría que ver con lo que yo vi. Creo, por ejemplo, que con el ofrecimiento que los mismos pintores me han hecho –ilustrar todos un libro mío– ya podría intentarse un negocio o poco menos, por primera vez en mi vida –o si no es que me equivoco de medio a medio– pero, naturalmente, por el momento y mientras no sepa mejor el estado de tu viaje, no pienso hacer nada sin contar contigo y sin volver a hablar de colecciones, etc. Otro dato de interés general es que Octavio Paz, que está aquí, tiene concluido un libro y quiere editarlo sin que por el momento esté decidido a dárselo a nadie. Otro dato es que el embajador de Venezuela aquí ha resultado ser admirador mío; que el encargado de negocios que estos días va a Praga, es un poeta Otto de Sola, muy amigo mío. En fin, que estoy optimista y que lo que necesito es que me des noticias de ahí.
Lo necesito y con urgencia entre otras razones por la siguiente: Ussía piensa permanecer aquí, un plazo que por lo menos irá hasta mediados de diciembre y quizá más; pero nosotros debemos contar conque quizá no se quede más. De tal modo que hasta esa fecha, pero no más tarde, tengo yo para hablar con él de nuestro proyecto. Mas para ello y en función de las razones que te daba en mi última carta, necesito saber, con la urgencia que se pueda, lo que resolvéis ahí. ¿Has hablado con Coppola? ¿Y Torrallardona? ¿Te parece bien –debo o no hacerlo– que yo vuelva a escribir a Cóppola? Creo que te darás cuenta de que el hecho de que Ussía esté aquí es una suerte grande y que, por lo tanto, en principio no podemos perderla, creo; mas por ello, para dar seriedad al asunto, me parece imprescindible poder ofrecerle algo ya concreto, en marcha, de modo que vea él que la suya sería una aportación a algo y no una mera iniciación hecha sólo en nombre de la amistad, ¿no te parece? Contéstame a todo esto, aunque sea dos letras, pero en las que me digas, escuetamente, lo que hay de cada cosa y lo que tú piensas de ellas.
De mis cosas particulares que te hablé el otro día, dos preguntas. Primera –y para que me contestes un poco abultímetro– ¿cuántos ejemplares de Paralelo 50 crees tú que podrían venderse ahí y en Montevideo, contando con una propaganda más o menos buena y con el hecho de saber que tendría buenas colaboraciones de aquí y de ahí? Ya sé que es muy arriesgado decir alguna cifra, pero de todos modos te agradecería que me la digas para tener una idea. La otra pregunta, ¿has podido hacer algo en relación con los ejemplares del Avila Camacho que te pedía en mi anterior? Creo haberte dicho que me los mandases por avión; pero no estoy seguro de haber dado por supuesto, como es natural, que lo que materialmente suponga ese envío –forzosamente caro– corre por mi cuenta y del modo que tú me indiques. A título de indicación o sugerencia, alguien me ha dicho que la Fama de ahí acepta encomiendas aéreas, las que naturalmente saldrían más baratas que el envío por avión normal, siempre que acepten como encomienda algunos libros. Te agradecería mucho que me tengas al corriente de esto también. Y con ello, creo que por hoy no tengo nada que añadir, sino que estoy deseando recibir carta tuya y, mucho más, saber en qué fecha te embarcas. Muchos recuerdos a los amigos. Y para Maruja y para ti, un abrazo de vuestro
Arturo Serrano Plaja
|
| 1952-12-14 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1952 en 14/12/1952
Buenos Aires, 14 de diciembre de 1952
Sres. Esther y Lipa Burd
París
Queridos Esther y Lipa:
Hace ya muchos días que debiera haber contestado la espléndida carta que nos enviaron, tan llena de alegría y de entusiasmo. El no poder contestar de igual manera, porque nos sentimos precisamente alejados de toda esa vida que Uds. Van ahora conociendo y que con pequeñas variantes es aproximadamente igual, creo yo, en toda Europa, hace que deseemos fervientemente las cartas que vienen de ahí, de cualquiera de esos países y que luego sintamos una gran pereza para contestarlas. Buenos Aires es una ciudad de seres desarraigados y nosotros somos unos desterrados más que no podemos olvidar ni esconder nuestro destierro, lo recuerda nuestro acento, nuestras preocupaciones, y los demás se encargan tambien, a veces por maldad, de recordárnosla. Cada hombre está en esos países de alguna manera afincado a la tierra, pueden tener una vida sórdida, ser sórdidos ellos mismos, pero su vida es una vida humana con un sentido oculto en cada uno que le orienta hacia la colectividad. La obra de sus manos está destinada al hombre para hacerle gozar o para herirle pero es una obra humana. Todo aquí es demasiado nuevo, recién estrenado, para que tenga ese calor, el calor del uso, de la costumbre que tiene una ciudad europea adaptada por los siglos al hombre y que París tiene como tantas otras y más que algunas. Pasear por sus calles, bordear el Sena, detenerse junto alguna pequeña iglesia gótica o románica, lo mismo que pasear por sus avenidas construídas en el siglo pasado, o pasar una tarde en ese jardín tan solitario y silencioso a pesar de estar en el centro mismo de la ciudad, como es el del taller que perteneció a Delacroix, vale bien el viaje a esa, aunque no hubiese museos, teatros y cafés, basta sólo ese aire gris, esa vieja atrabiliaria, tallada como una gárgola que pasea la calle, ese mendigo que podemos ver que aunque lo sea no dejó de ser hombre por serlo. Pero además están los museos, y los espectáculos y los cafés. Ahí están reunidas en los museos las obras de centenares de generaciones hechas cada una de ellas con amor y con sabiduría, con ese saber que se viene transmitiendo de maestros a aprendices y que para nosotros los pintores, los artistas plásticos en general, es la verdadera escuela. ¿Qué puede enseñarnos nadie más que esas esculturas egipcias o asirias, románicas o góticas con su sola presencia? Por mi parte participo, Lipa, de su misma admiración ante ellas y creo sinceramente que la escultura desde entonces no ha hecho más que retroceder o por lo menos no hacia delante un solo paso hacia delante. ¿Cómo podemos comparar el móvile de Calder, puro juego gracioso e intrascendente por bello y decorativo que él sea, con el sarcófago tallado a que Ud. Se refiere? Algunos dicen que cada época lleva consigo un estilo y no es verdad, porque en cada época se cruzan y chocan uno o más estilos y el de Calder, y este es un ejemplo, no es el estilo de nuestra época sino uno más entre muchos que quizás mueran dentro de cinco, diez, veinte años y pasen al capítulo de curiosidades. En Buenos Aires estamos iniciando nuestra época Calder, una fiebre que durará seguramente algún tiempo, todo el tiempo que tarde en llenar el marcado de monografías de algún otro escultor más reciente o haga Romero Brest un viaje al exterior para beneficio de sus discípulos; e iniciamos nuestra época Clavé en pintura y todo lo que en éste pintor es personal, lucha consigo mismo, pasa a ser en las galerías de esta capital del dominio común por la ligereza torpe de algunos que fueron últimamente a París y que no vieron lo que Vd. Vió porque estaban excesivamente preocupados por la novedad, la moda, que en el arte tiene sus raíces en el fondo de la historia y que Marc-Chagall o Picasso, o Rouault han venido encontrando sus medios y sus soluciones en el estudio de las obras del pasado más que en ninguna otra fuente. Picasso sobre todo ha extraído lecciones, las más fecundas del arte de nuestros días a mi juicio, precisamente del pasado.
Aquí hubo una buena exposición de dibujos y óleos de Spilimbergo en la que se destacaban a mi juicio los dibujos, firmes, vibrantes de línea, expresivos que ahí, en París, hubiesen alcanzado verdadera resonancia. Y casi nada más, una exposición del grupo “La Jaula” que como este apelativo se encarga de revelarnos nos dá cuenta de un grupo de artistas encerrados por propia decisión en puras fórmulas, en reglas consideradas actualmente muy “art d´aujour´hui”, en general bastante mal digeridas y de las que se copia la apariencia externa. Una buena exposición del grabado alemán “degenerado” en la que se destacaban los expresionistas. Ahora a fin de año en Plástica y en Bonino un mercado de las pulgas de objetos viejos antes de su estreno en donde en Bonino hay algunas realizadas por mí de las que me arrepiento, por ellos mismos y por haber aceptado entrar de esa manera en esa especie de comercio al menudeo.
Estoy bastante de acuerdo en lo que Vd. Dice refiriéndose a Lhote, ejemplo de pintor que cada día se desvanece más a pesar de su perfecto conocimiento de todas las reglas, pero esto que como pintor no ayuda a su obra le hace útil, a mi entender, como maestro.
En resumen, estamos aquí envidiosos de Vds. Y esperando pacientemente irnos a nuestra vez mientras sea tiempo. Por mi parte trabajo lo que puedo, hice algunos cuadros nuevos y estoy contento, sino de los resultados, de trabajar. Estos días a pesar del tiempo desigual lucen los árboles y las flores de Buenos Aires, los jacarandás de la calle Santa Fé y de Caballito Sur, los paraísos y las retamas. A Perla y Enrique los vemos a menudo y a Vds. Les extrañamos mucho. Perla nos cuenta de Vds. Y por ella vamos recordando de París todo lo que Vds. Ven. Nos alegró mucho que hubiesen simpatizado con Angeles Ortiz que es un espléndido amigo además de ser un gran artista.
Este mes saldrá el tomito de retratos de Botella al Mar, les enviaré un ejemplar tan pronto como salga. Bueno, creo que por el momento esto es todo. No se olviden de nosotros y a Lipa le recuerdo además el encargo de [Le] Crapouillot, si tienen tiempo y ganas de hacerlo. Un gran abrazo nostálgico de:
[Seoane]
|
| 1971-12-28 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1971 en 28/12/1971
Buenos Aires, 28 de diciembre de 1971
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta muy tarde, seguramente por la fecha, fin de año, y los millones de tarjetas de felicitación de los carteros deben repartir. Estamos, efectivamente, contentos. Hemos podido ver tres o cuatro grandes películas, tuve que renunciar a participar en unas muestras internacionales en solidaridad con dos artistas censurados políticamente en el Salón Nacional y vendí en pocos días algunos cuadros, venta que nos permiten a Maruja y a mí esperar con tranquilidad que transcurra el año 72, o gran parte del año. Hice un pequeño retrato de Maruja, que con el de Picasso hecho ahí, es todo lo que pinté en el año. Aguardo el 72 para pintar sin descanso. En marzo o abril del 73 haré en Madrid una gran exposición antológica. Me la pidió González Robles y en estos primeros meses del año comienza a circular por España una de 30 grabados, que ya le pedí a José Luis se los enviase a Madrid. Estos son mis planes futuros. ¡Ah! Y preparar las monografías de Maside y Cao y un estudio sobre Ribas, Max Ramos y Bujados. Te tendré al tanto de todo. A La Voz le envié 5 nuevas “Figuraciós”. No he visto ni una desde que salí de ahí, el 19 de noviembre. A la gente de La Voz no debe costarles trabajo alguno cortar esta colaboración y enviármela por correo aéreo, sin embargo no lo hacen y nadie tampoco le sustituye. Sé que se publicó la de Piñeiro porque éste me escribió. Tiene dibujos hasta fines de febrero.
(...)En cuanto a la Argentina quizá te sirviese venir, aún para no ver a médico alguno, sino para pasar unos meses sin hacer nada. Buda, que es una fuente de sabiduría, se presenta siempre sentado, descansando no sabe uno bien de qué. Tú te exigiste demasiado a ti mismo. No trabajabas, te drogabas con el trabajo, que no es exactamente lo mismo y querías que los demás aceptasen como bueno ese abuso, por no decirte ese vicio. Nada de jornada de ocho horas. Me alegro mucho que hubiese tomado la decisión de buscar un jefe de empresa o como se llame. Va a ser útil a las fábricas y sirve a su ornamentación, liberándote a ti de un trabajo estúpido pero necesario para la existencia de las mismas. Las fábricas se beneficiarán con tus otros trabajos.
De Álvarez Blázquez no sé nada y nada de esa libreta que me dices de la Caja de Ahorros con “ingresos de rico”. ¿Cuál puede ser un “ingreso de rico” y cómo se controla esto? En Madrid estuve con Laxeiro y con Vidal Abascal. Cenamos juntos en nuestra última noche de Madrid. A los Rey solamente los vimos en el momento que fuimos a despedirnos. Salían ese día en “patota” para Zaragoza y acaban de venir en “patota” de Barcelona.
La noticia sobre Picasso en Vigo es triste, pero todo ahí produce tristeza y desaliento, todo menos el paisaje. Al poema que me enviaste le falta gracia, poesía, para estar firmado. No estaría mal como poema anónimo y acompañado de algún tipo de acción, algo que nunca ocurre ahí, por lo que sabemos. Alonso Montero me envío efectivamente las notas de Fole sobre el Rivera, pleno de erratas.
Etc. etc.
A José le envío el texto del catálogo de Clavé por si envían la exposición de Barcelona. Va en gallego y castellano.
Os recordamos siempre y deseamos para ti y los suyos un gran año 1972. A ti repuesto del todo, nuevamente optimista, sin más ruidos que aquellos con que nos agobia la civilización. (En este momento siento un ruido colectivo de bocinazos de autos en la Av. Libertador).
Un fuerte abrazo a todos de Maruja y mío y uno muy especial para ti.
Seoane
|
| 1972-07-18 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] SEMINARIO DE ESTUDIOS CERÁMICOS / ATALLO AO CAMIÑO DOS MORTOS, N.º1 / SARGADELOS – CERVO – LUGO
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 18/07/1972
18 de julio de 1972
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Te confirmo muchas cartas y notas mías, de fechas 20.6, 21.6, 5.7, 13.7 y 9.7. ---- Ayer estuve almorzando con Álvaro Gil en Vivero y Antonia me contó que Maruja andaba mal de la columna y que no sabe si la tendrían que operar. No estaba enterado de nada. ¿Qué pasa? Celebraré que la realidad de esta noticia sea menos alarmante y por ello hago votos. ---- Con Álvaro confirmé la casi segura calificación de Conjunto Histórico-Artístico, con posible nombramiento de Patronato, salido del Consejo de Ministros de Meirás. Él recibió tu carta en la que le hablas de lo del Patronato del Museo Carlos Maside. Así tiene que ser una asociación de amigos privada.
El suplemento de Informaciones del 13 cte. dedica una parte importante a la poesía gallega y lo ilustra con obra tuya además de publicar tu Oración del artista que regresa, etc. Sin duda esto te lo habrán enviado a ti directamente de Madrid. Si así no fuese dímelo para enviártelo yo.
Gaspar, como habíamos quedado, para este mes, envía 15 grabados de Clavé y dos pinturas; una de 100 x 73 y otra de 110 x 75. Esta última un homenaje al Greco. Mañana iré al Castro indicar cómo se han de montar los grabados y para poner en marcha el catálogo y el cartel de acuerdo a las instrucciones que dejaste. Haremos la inauguración el día 28. Voy a ver si consigo que venga Castro Arines a dar una conferencia. En todo caso no estaría nada de más que tú se lo pidas. Como la exposición estará un mes, hasta el 28 de agosto, si se te ocurre alguna cosa dila.
Aunque se haya pasado el Seminario del Libro no dejes de hacer un trabajo y contéstame sobre lo que te preguntaba de hacer un cuaderno.
La escuela libre funciona muy bien y con gran entusiasmo. Tenemos gente de todas las latitudes, desde el Japón pasando por dos profesoras de cerámica que ejercen en la Argentina, argentinas ellas, hasta algún gallego y muchos catalanes. En estos momentos tenemos una profesora californiana muy entusiasmada por todo lo gallego; que está aprendiendo gallego además de cerámica. Escribe y hará una cosa en un diario de Whassingtón [sic] sobre Sargadelos y el Museo Carlos Maside. Hará su tesis sobre Sargadelos y está muy interesada por toda tu obra.
[Manuscrito na marxe esquerda:] Espero tus noticias. Abrazos muy tensos.
Isaac
|
| 1972-09-11 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 11/09/1972
Buenos Aires, 11 de Septiembre de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Recibí hace unos días tu carta del 28/VIII acompañada de las foto grafías de la pileta y de tu nueva casa y la fotocopia de un artículo de Castro Arines. También recibí la fotocopia del artículo que te censuraron en Barcelona, el programa de Barcelona de la obra de teatro de Valle Inclán y la colección de diapositivas de la exposición del libro que da idea perfecta de lo magnífica que debió haber sido. Me falta por recibir, supongo que ya habrás enviado, el catálogo y afiche para la exposición de Clavé que dejé hechos antes de venirme.
(…)
Tu casa, de cuya construcción no me habías enviado noticia alguna, a pesar de lo que creas, y no tenías además si no querías por qué mandármelas, parece ser que es estupenda según me dijo el Ingeniero Díaz, que acaba de llegar y que viene entusiasmado de todo lo que vio, de la fábrica, de la pileta y de tu casa. Creo que tienes razón en desistir de decorar las partes laterales de la pileta o la lateral que tú decías. Para cuando vayamos te llevaré algunos proyectos referidos a ese terreno de la pileta. Digo cuando vayamos. Tú preguntas cuando vamos. Esperamos hacerlo seguramente en febrero, antes no podemos salir de Buenos Aires, pero faltan pocos meses y en febrero estoy invitado a exponer y quieren que vaya a Puerto Rico y entonces Maruja y a mí se nos ocurrió un plan que me gustaría se realizase y que consiste el pasar juntos, vosotros dos y nosotros, quince o veinte días en Méjico, un país espléndido por muchos motivos y del que estoy seguro que gozarás por todas sus creaciones del pasado y aún actuales. Vosotros irías de Madrid y nosotros lo haríamos desde Puerto Rico. Regresaríamos juntos. Creo que sería un viaje provechoso y nosotros estaríamos contentísimos de hacerlo con vosotros. Además te prometo que tendríamos largas discusiones sobre las cuestiones más diversas. La exposición mía va muy bien. Estoy vendiendo bastante y tiene mucho éxito de público y crítica. Dentro de unos días sale mi carpeta de grabados, Intentando matar ideas muy pocos ejemplares, 40, y el mes que viene o el otro saldrá un pequeño libro de poemas, A maior abondamento y estoy trabajando en una antología de las 900 crónicas que hice para la audición Galicia emigrante y de las que creo hay bastantes que realmente interesan por tratarse de gentes y sucesos desconocidos en esa, aparte las que se refieren a arte o literatura. Quiero, sobre todo, dar idea de la diversidad de cuestiones que fui tratando en tantos años como duró esa audición. Para ahí tengo otros proyectos de los que ya hablaré contigo. Lástima que tenga la vida dividida entre Buenos Aires y Galicia. Creo que será siempre así, por desgracia para nosotros, pero así es el destino de los emigrantes. Lo fue de mis padres. Me alegro también mucho de que se resuelvan los problemas con Nogueira y Rey. No me enteré en qué consistía la oposición o la posición de ellos. Supongo que lo más importante y también lo que más conviene es que crezcan Sargadelos y El Castro. Ninguna fábrica de Galicia ni en España, creo, llegó a tener en tan poco tiempo el prestigio, por ejemplo, de Sargadelos, su trascendencia cultural y el favor del público. Todo esto justifica holgadamente su conducción.
En cuanto al Cuaderno de L[aboratorio de] F[ormas]: te enviaré una nueva tapa, y, con una próxima, a partir de esta semana que termino la exposición y creo que también el cuidado de la edición del Martín Fierro, para el que hice veinte grabados, te mandaré el plan completo del cuaderno.
Siento hubiesen llegado tarde mis figurines a pesar de que te los envié casi a vuelta de correo de acuerdo con tu pedido de ellos. Me complace que te hubiesen gustado. Cuando vaya a esa ya hablaremos sobre esto. Maruja se encuentra mucho mejor, gracias por vuestra preocupación, creo que ahora para estar del todo bien es cosa de un poco de tiempo.
Buenos Aires está culturalmente espléndido. Lástima que no tenemos tiempo para seguir todo cuanto se ofrece. Se están haciendo muchas obras importantes en distintos terrenos sin que en esto tenga nada que ver el Estado. Bueno, estudiar lo de Méjico. Nos gustaría mucho que nos reuniésemos allí. No te justifiques con el trabajo. De aquí a febrero puedes hacer lo posible para tener quince o veinte días de libertad. Una visita a ese país puede ser de gran utilidad, excuso decirte, para diversas cuestiones. (…)
Muchos abrazos muy fuertes de Maruja y míos para los dos.
Seoane
|