| 1963-04-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 22/04/1963
Ginebra, 22 de abril de 1963
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Le he escrito hace unas semanas la primera carta desde ésta dándole cuenta de nuestra vida en Suiza. Un vida ahora regular, con menos viajes a otras ciudades y encerrado parte del día en el departamento, trabajando. Tengo unos óleos nuevos y quizás, dentro de unos días, me ponga a hacer algunos estarcidos. Habituados al ajetreo deshumanizado de Buenos Aires, todo es aquí demasiado tranquilo y lento y ni siquiera se parece notar en esta ciudad que en uno de sus barrios se deciden medidas que afectan al mundo entero. Visitamos galerías de arte, pero nada vemos en las exposiciones individuales, como no sean de artistas consagrados, que pueda interesarnos más que las exposiciones corrientes de Buenos Aires y nos recorremos la ciudad una y otra vez, sobre todo por su parte antigua, para sorprendernos con la vieja bodega cambiada ahora en boutique o en galería artística, con un buen gusto notable. A veces pensamos en las viejas casas de Buenos Aires susceptibles de ser transformadas en algo parecido y, sin embargo, condenadas a la demolición. Casas de San Telmo o del bajo que parecen avergonzar a muchos porteños. En esta ciudad y en la otras suizas, Zurich, Basilea, se pueden encontrar grabados de artistas muy destacados, –excluyendo, naturalmente, los grandes nombres de Picasso, Braque, Miró– y de tirajes que oscilan entre los 100 y 200 ejemplares, a un precio aproximado de 3.000 pesos argentinos. Los libros, en general, están a los precios de Buenos Aires, resultan muy caros aquí mismo donde los hacen. Para estos días se anuncia en Ginebra la inauguración de una gran muestra de Wilfredo Lam, el pintor cubano, que tengo mucho interés en ver. En Zurich, le he escrito a Sarita (Sarita, hermana de la mujer de Scheinberg), vi una exposición de 230 obras de Max Ernst, muy interesantes. Pero todos estos goces se alteran con las noticias que llegan de Buenos Aires. ¿Qué pasa ahí? Le Monde hizo algún comentario muy atinado con respecto a la situación argentina y hoy uno espléndido con motivo de la ejecución de Grimau en España, que hizo reaccionar a Europa con diversos actos de protesta. Estamos necesitados de noticias.
El día 2 del mes que viene, de mayo, vence el segundo pagaré impuesto a los réditos. Creo que Bernárdez debió haber liquidado los intereses correspondientes de la deuda de Ranelagh y, si es así, le rogaría que me hiciese el favor de hacer pagar su importe en la sucursal del Banco de Santa Fe y Azcuénaga. Son 7.998 pesos.
Bueno, esto es todo por hoy. Esperamos impacientes noticias de ustedes y de todos los amigos. Un abrazo de Maruja y mío para Elsa y usted y reciba además uno fuerte de:
[Seoane]
|
| 1963-04-30 |
|
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 30/04/1963
Ginebra, 30 de abril de 1963
Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
No recibí respuesta a mi carta anterior. Quizá esté en camino. Tenemos hambre de noticias de Buenos Aires. Ayer y anteayer recibimos las de Sofovich y Falcini que nos produjeron un gran alegría. Creo que no tengo nada nuevo que contarles de nosotros, pero ahí va una estampa de un día en Zurich, el día de Viernes Santo, con todo cerrado menos alguno que otro restaurante o café.
Dios nos busca en Zurich
Doblaban las campanas desde el alba. Era Viernes Santo. Doblaron todo el día. A la salida del hotel, a las nueve de la mañana, lo sorprendente eran las calles desiertas. Sólo, en general, uno que otro zuriquense de edad las travesaba a grandes pasos, seguramente, para llegar a tiempo a alguna ceremonia religiosa. El río Limat estaba azul, el día claro, espléndido, y los cisnes, para despiojarse, ondulaban sus cuellos sobre su propio cuerpo. Quizá lloviese al atardecer o a la noche. Así sucedió. Nosotros nos entretuvimos en pasear por el muelle del río Limat. Viendo, una vez más, las vidrieras de los comercios. Deteniéndonos a descifrar los títulos de los libros alemanes, o suizos alemanes, y los viejos y nuevos grabados que se ofrecen en venta en alguno de esos establecimientos, mapas antiguos, grabados de interiores de casas campesinas del siglo XIX, grabados con vacas y escenas de labor; grabados de hoy, de Miró, de Max Ernst, de Bazaine, de Manessier..., sólo línea y colores, de técnica rigurosa, inexplicables y simples como el Viernes Santo y el mundo. Una mujer se acerca a nosotros, anciana, menuda, vestida de negro y con un sombrero ridículo en la cabeza. La mujer tenía el rostro blanco, muy blanco y los ojos azules, bondadosos, muy azules. Extrajo de la cartera un pequeño folleto en alemán y nos lo ofreció. En francés, malo explicamos que era inútil el ofrecimiento. No entendíamos alemán. “Mercí, madame”, le dijimos. Preguntó de que idioma éramos. Español, respondimos. “Un momento”, nos contestó. Revolvió en la cartera y del fondo de ella sacó otro folleto que en su ángulo izquierdo superior tenía escrita a pluma una indicación. Sp. El idioma español estaba en el fondo de la cartera. El título nos alarmó. Decía en rojo y entre admiraciones “¡Dios te busca!”. Agradecimos, y nos echamos nuevamente a andar. Por fin, alguien nos buscaba en Zurich y nada menos que Dios. Alguien superior al Director de Turismo, a las autoridades de la ciudad, del Cantón y aún a los mismos gobernantes de la Confederación Helvética. Dios, pensamos, estará en cualquier parte. Resolvimos andar. Abandonamos el muelle Limat, subimos hacia la catedral, la contemplamos, dimos vuelta a su alrededor, alzamos los ojos hacia sus cúpulas revestidas de metal. Dios no nos encontró. No estaba allí. Vimos el gigantesco Carlomagno con la espada sobre las rodillas. Seguimos por aquellas calles estrechas, medievales. Veíamos las calles, los edificios, las vidrieras. En una, pequeñas tallas en madera para el turismo, campesinos suizos tallados, animales, el oso más que cualquier otro, escudos de los Cantones y de las ciudades, objetos de cuero, de metales, todo lo que uno piensa que nadie compra. En otra, bellísimas piedras apenas pulimentadas del Brasil y de la Argentina. Piedras de todos los colores, cantos rodados de las orillas de los grandes ríos. La vidriera de una relojería. Relojes de muchos tamaños y formas. Sólo raramente se puede hablar de estilos. Chatos, abombados, de bolsillo, de pulsera, para la pared, para los muebles. Y cadenas y correas, y precios. Y otras vidrieras, con fotografías de cupletistas y bailarinas. Con apellidos españoles y franceses. Blancas y negras. Morenas y rubias, de diversos colores y formas, como los relojes, los objetos para el turismo y los emblemas de Suiza. Una vidriera entre todas, sólo con un bikini y un precio. ¿Para qué más? Dios no nos encontraba. Decidimos entrar en un café. Volvimos a pensar. Dios puede estar en todas partes. A la izquierda de nuestra mesa un mulato joven, barbudo y con el cabello descuidado y sucio. Seguramente, un artista. Un pintor. Miraba sin ver a nadie. Quizás él fuese Dios. Pero no, tampoco. Posiblemente, un santo. Mujeres beatas, beatas protestantes, impasibles, tomaban su café con leche o crema, o su cerveza, luego de las ceremonias religiosas. Eran como grandes madres estáticas, indiferentes, moviendo sólo la cabeza como las lechuzas para penetrarnos con sus ojos fríos. Dios, evidentemente, no estaba con ellas. Únicamente, las conmovía el dulce y los pasteles. Tenían la edad de la gula. Salimos. Continuamos andando. Llegamos a la estación. Entramos. Compramos Le Monde del día anterior. Escuchamos hablar en las tertulias de emigrantes italianos y españoles. Hablaban en voz alta, reían, cuando no se les notaba preocupados, pensando en dinero. Nadie piensa, ya se sabe, más en dinero que los pobres. Nosotros. Nuevamente salimos. Dios no estaba entre las boleterías y los kioskos, ni entre los trenes. Posiblemente, no había llegado. Ningún tren lo había traído hasta esa hora. Habíamos pasado el Bahnoft Brücke antes de ir a la estación y desde aquí seguimos por Bahnhof Strasse. Nuevas vidrieras. Ahora elegantes. Muebles, alfombras, perfumes, cosméticos, trajes, maniquíes en actitudes amaneradas, de rostros morenos con cabellos de nylon. Comimos algo en un restaurante cualquiera. En una mesa cercana, otra gran madre impasible girando únicamente las pupilas de sus ojos. Las manos sobre las rodillas. Observándolo todo. Estableciendo in mente las incorrecciones de los extranjeros. Abandonamos el restaurante y anduvimos por las viejas y bellas calles. Solos. Anduvimos la colina que fue castro celta. Miramos los viejos techos al estilo de los flamencos. Un capilla del siglo XV. Todo. Nos fatigamos andando. Al atardecer, regresamos hacia el hotel. Por el Quaibrücke, Bellvueplatz, seguimos por Ramí Strasse unos centenares de metros, y volvimos al Quai Limat. En el río, los cisnes se despiojan más sañudamente que a la mañana. Con los largos cuellos aún más ondulados. Y los patos alzaban a un tiempo sus cortas patas para rascarse las cabezas. Caían unas gotas de lluvia. Dios no nos encontró. Sin embargo, el folleto que nos había dado la anciana de ojos bondadosos, y que terminaba en un pequeño capítulo que aseguraba nos necesitaba, comenzaba afirmando: “¡Dios te busca!”. Dios nos buscaba. Nos necesitaba. Pero no nos encontró. Nosotros, naturalmente, tampoco lo encontramos. Seguramente, ese día nos hubiésemos entendido. Hubiésemos estado solos en las calles de Zurich. Él y nosotros. Hasta la hora de los bikinis en los cabarets y de los borrachos agrupados a las puertas de los bares.
Claro, es el hombre quien generalmente busca a Dios. El que llegue a encontrarlo es otra cuestión.
Fue un día así. Dormimos perfectamente, a pesar de los grandes almohadones que nos ponen como almohadas en los hoteles y de los fastidiosos edredones.
La ejecución de Grimau conmovió a Europa entera. Hubo actos en todas las ciudades europeas de protesta. Aquí, en Ginebra, los obreros lanzaron simbólicamente coronas y claveles al lago para que el río las llevase a la costa española. Obispos y sacerdotes católicos de Francia y Suiza protestaron contra Franco. En Rabat, en plena embajada de España, en cuyo salón se celebraba un concierto, un joven se levantó, dijo una palabras de protesta y pidió un minuto de silencio por Grimau. Sólo el embajador y unos cuantos se mantuvieron sentados. Casi todo el público se levantó en su homenaje.
Otro día enviaré más noticias nuestras y de lo que vemos. Un gran abrazo a todos los amigos, a Aída y los suyos de Maruja y míos y otro para usted, fuerte, de:
[Seoane]
|
| 1963-05-07 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 07/05/1963
Ginebra, 7 de mayo de 1963
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibimos su carta y, ayer, el dinero del Museo por medio de una sucursal en Ginebra de la Societé de Banque Suisse. Le agradezco mucho sus gestiones y el dinero nos viene muy oportunamente. Nosotros estamos en esta ciudad como si hubiésemos estado en ella toda la vida, nos sentimos a gusto y trabajo, pinto, más de lo que hubiese creído dada la pequeñez del departamento que habitamos. Entre los cuadros que pinté en este tiempo están dos Homenaje a Grimau que pienso llevar a Madrid donde, según nuestras noticias, el ambiente producido por esta ejecución es extraordinario. Tanto que en Le Monde de ayer se anunciaba la supresión de varios decretos y leyes de represión y la constitución de tribunales civiles para los delitos políticos, limitando los consejos de guerra a los asuntos puramente militares. Éste es un triunfo de la presión interna y la protesta de toda Europa y de todos sus sectores desde los comunistas a los católicos, excluyendo, naturalmente, las minorías fascistas. Franco hizo imposible momentáneamente con esa ejecución la entrada de España en el Mercado Común Europeo. Nosotros hemos vivido las grandes manifestaciones de Ginebra, y de su calidad, y más violentas fueron las de muchas ciudades europeas. La prensa española no hace más que achacar al comunismo internacional estas protestas y tratar de revivir supuestas represiones de las checas de Barcelona y Madrid. El embajador de España en Suiza pretendió con una carta, que los diarios reprodujeron en su letra más chica, dar lecciones de interpretación del Evangelio a los sacerdotes católicos que hicieron público su repudio por la muerte de Grimau y, de Madrid, pusieron verdes a los obispos franceses e italianos por protestar por la ejecución, acusándoles de aliados de los comunistas. Pero la oposición esta vez le ganó a Franco cuando éste pretendía aplacarla con un nuevo asesinato. Creo que de todo esto no informará la prensa de Buenos Aires. En cambio, la francesa y suiza traen un o dos columnas diariamente dedicadas a la repercusión de la ejecución de Grimau. Por la tv francesa habló la viuda el domingo pasado y los diarios se ocuparon de la impresión patética producida por su presencia y sus palabras. Así nos dijeron también quienes la vieron por tv.
De arte estos días hemos visto muy poco. Hemos andado por algunas ciudades y villas francesas de la costa del Lago Léman, Ivoire una de ellas, una villa medieval que conserva su carácter hasta que pronto el turismo se lo haga perder. Ya hay dos o tres hoteles y algunos restaurantes destinados a la explotación turística y hechos con el mal gusto general en esta clase de construcciones. Estuvimos también en el valle del Rhône, por sus montañas patéticas y nevadas, por caminos recién abiertos ahora en los últimos días de abril entre paredes de nieve de tres metros de alto, y por Chamonix, una encantadora ciudad francesa que creo es una estación destinada a deportes de nieve o algo así. Pero más impresionante que las montañas y la nieve y el paisaje en general, resulta el esfuerzo humano capaz de cosechar vides, frutas o verduras, en terrenos casi verticales, a altura inverosímiles, expuestos siempre a los aluviones que deshacen lo que ellos con tanto esfuerzo heroico han construido y sembrado. Hemos estado casi en la colina de San Bernardo. Todo esto es un paraíso para el turismo, pero es un infierno para el hombre que debe arrancarle su sustento a la tierra. Las casas de esta región del Valais son primitivas como en Galicia, de piedra y pizarra, y tienen un tipo de granero muy parecido al hórreo gallego. Ramuz y Giono han descrito las luchas del hombre con esta naturaleza, pero es un hombre metido en un paisaje grandioso entre grandes catástrofes meteorológicas y casi nunca, por lo que he leído de ellos, en lucha con el solamente pedazo de tierra que quiere hacer producir, acumulándola entre unas rocas o entre unos pinos, despojándola de piedras, cuidándola, sin ver de ese paisaje más que aquello que trabaja y comprobando la seguridad de lo que hace elevando los ojos a la cima de la montaña por si desde allí puede desprenderse la nieve o peñascos que haga inútil su labor. Miran para las nubes por si llueve o por el futuro del tiempo, pero no por su belleza. El paisaje es sólo espectáculo para los ciudadanos, no para ellos. En un café donde paramos, dos campesinos miraban colgado en la pared un cuadro que representaba un paisaje muy realista, se acercaron a él y se detuvieron a dialogar sobre la posibilidad de trabajar aquella tierra entre tanto peñasco y nieve. Señalaban con el dedo y, de pronto, también a nuestros ojos, aquella obra de arte se convirtió en un plano puesto en la pared por dos verdaderos estrategas.
Bueno, basta por esta vez. Si no me envió ese dinero de la Hebraica de que me habla, le rogaría lo hiciese lo más pronto posible, pero no me envíe más, de lo que vaya cobrando, guárdelo usted ahí por si hace falta para algo o necesito de él más adelante. Le agradezco todas estas atenciones y molestias y la pérdida de tiempo que debe significar dialogar con el doctor Bruetman.
Un abrazo de Maruja y mío para Elsa y usted. Saludos a los suyos y a los amigos y otro abrazo fuerte para usted de:
Seoane
Estoy buscando el número de Du en librerías de viejo que parece ser es donde quizás pueda encontrarse.
|
| 1963-09-13 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Pagano a Seoane. 1963 en 13/09/1963
Buenos Aires, Setiembre 13, 63
Queridos amigos:
El 28 de agosto recibí vuestra carta del 22 y en la que esperaba el acuse recibo del dinero que les envié el 10 de Julio del 1963. Ese mismo día, Bernardo me aseguró que en una carta que les mandaba les aclararía algunos datos sobre el envío; pero ante vuestro silencio y sinceramente alarmada, reitero algunas informaciones.
El 10 de Julio, el Banco Francés e Italiano de Am. del Sud. mandó una remesa de 492,75 US$. equivalentes a $68.000. c/ Banco Urquijo, Madrid, a la dirección que me mandó Luis, San Andrés 162, La Coruña. (Adjunto párrafo de la carta). Después de varios días en vista que no recibía noticias de Uds., me dirigí al Banco y me informó que en esa dirección no vivía la persona a quien iba dirigida la remesa, pero en cambio se había presentado una que habitaba en la misma calle número 164, dijo llamarse Luis Seoane García, que no me conocía y que no esperaba dinero alguno de la Argentina. No les envío la liquidación del Banco Francés, pues si quedara por hacer aún alguna gestión, quiere tener este documento en mis manos. Le repito la transferencia es del 10 de Julio de 1963, nº de orden 2477, Banco Francés e Italiano para la Am. del Sud. a Banco Urquijo, Madrid para remitir a Luis Seoane, San Andrés 162, La Coruña, Galicia. Espero que al recibo de ésta, ya estén disfrutando de este dinero y libres de complicaciones.
Por los amigos, tenemos noticias de Uds. aunque bastante raleadas.
Buenos Aires, con su fisonomía habitual y a la espera de días mejores; en general, reina un cierto optimismo. Vimos una hermosa exposición de Lea Lublín en Riobo. La prensa seria la ignoró olímpicamente, pero Córdoba Iturburu cinco días después de finalizada la muestra escribió una hermosa crónica en El Mundo.
Falcini, trabajando a todo vapor para la exposición del Museo La generación madura se expresa y esperando que se concrete el encargo del momento a la De la Torre para emplazar en la plazoleta de Diagonal Norte y Cangallo. Sería un lindo premio a la labor de toda una vida.
Queridos amigos, yo estoy viviendo un momento trascendental en mi vida: Rosanita se casa en Marzo. Creo que aún no me repuse del impacto que me produjo la noticia; en verdad, debiera estar contenta por la elección del muchacho; joven, buen chico, trabajador, estudiante, serio; la antítesis de la iracundia. Rosanita está transfigurada de alegría, y con grandes planes para el futuro. La vida dirá.
Maruja y Luis me gustaría tenerlos conmigo para esta fecha, pero supongo que dependerá de vuestros planes. Por ahora, les digo hasta muy prontito y espero se hayan solucionado todos los inconvenientes del giro.
Saludos de Falcini
Sarita
[Manuscrito por outra persoa:] Negociado de Cambás (sic).
|
| 1967-03-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Narciso Machinandiarena / Bernardo Sofovich / Abogados / MONTEVIDEO 467 / 35-1987 / 35-7213.
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 22/03/1967
Buenos Aires, marzo 22-[19]67
Queridos amigos Luis y Maruja:
A nuestro regreso de P. del Este, hace pocos días, nos encontramos con v/ carta de Madrid y cuando nos disponíamos a contestarla, hoy, llegó otra fechada el 17 de marzo.
Evidentemente, se ha perdido una carta muy extensa que enviamos a principios de año a la dirección de la hermana de Maruja; es lástima, porque en ella le contaba muchas cosas que supongo interesantes.
Sí, recibimos el hermoso catálogo completo de la exposición de Picasso y antes, enviado a su nombre, un pequeño catálogo de grabados, de Nueva York.
En aquella carta, le contaba mis impresiones de una buena exposición de grabados de Picasso que trajo Di Tella y tuvo extraordinario éxito de público y de pintores, no así de crítica. La cosa empezó en el propio catálogo de la muestra –tengo un ejemplar reservado para Ud.–, en cuyo prólogo, Romero Brest declara que en realidad P. no es un grabador, sino un pintor dibujante, y que la muestra que se le ofrecía al público no podía ser comparada con las obras de los grandes grabadores que registraba la historia del arte; todo esto dicho con un lenguaje muy abstruso, última modalidad de R. B. Arrancando de allí, otros críticos, Osiris Chierico declaró en Confirmado que los grabados de P. mostraban evidentes fallas artesanales, observación que repitió La Razón; desde luego, a nadie se le ocurrió decir que la exp. constituyó uno de los acontecimientos más importantes de la vida artística de Bs. As., en muchos años. Eran 150 piezas.
El “esnobismo” de algunos –R. B. declaró que sentía la necesidad de reubicar la obra toda de P. a la luz del arte reciente– se sumó la ignorancia de otros; Osiris Chierico ilustró su nota con la reproducción de una de las litografías expuestas sin reparar en que se trataba del 17 estado de dicha litografía, circunstancia que no autoriza precisamente a hablar de fallas artesanales.
Tengo también en Bs. As. para Ud., en encuadernación, el libro de Hemingway ilustrado por P., publicado en entregas semanales en Italia.
Nos han cambiado la ciudad; mientras estábamos en P. del E. se cambió la mano de la mayoría de las calles de la ciudad, por ejemplo, Corrientes es mano única hacia el puerto, v/ Montevideo, en lugar de ir hacia el río, lleva su tráfico a la Pampa, y el efecto total es curioso porque, de alguna manera, resulta una ciudad nueva, se descubren edificios que antes no se veían, rincones nuevos y, hasta una distinta sensación física cuando al llegar a un cruce de calles hay que mirar al lado opuesto al que durante toda una vida uno estaba acostumbrado.
Lo pasamos muy bien en P. del E., a pesar de ella misma, mejor dicho no de ella, sino del tipo de vida que allí se acostumbra.
Teníamos una casita en pleno bosque, alejados 20 o 25 cuadras de la Av. Gorlero multitudinaria y contrabandista; todas las noches antes de acostarse y a las mañanas al levantarse Pablito me invitaba a ir al bosque para ver si sorprendíamos a Caperucita Roja; tuve que inventar la tesis de que C. R. era invisible en la vida para el hombre, y que sólo se la podía ver en los libros de cuentos, pero Pablito no quedó muy convencido.
Visitamos dos o tres veces a Marica y Lorenzo en Solana del Mar; en realidad, todo comenzó con una anécdota; paseábamos solos un atardecer por la playa de Solana cuando a lo lejos vi la figura de una extraña y exótica bañista en traje de circunstancia, pero envuelta en numerosos velos batidos por el viento, pensé que era digna de ser Marica y era. Con ella, fuimos en busca de Lorenzo a quien encontramos sentado en un banco, en una estupenda terraza de jardines que morían en la arena, todo envuelto en nylon corrugado –es una suerte de tela transparente e irregular como el cartón corrugado–, mirando a lo lejos y con su permanente cigarrillo; nos saludamos y de inmediato nos contó la historia del hombre que hacía más de cincuenta años y con la ayuda de contrabandistas y filibusteros había plantado esos bosques y los había llenado de toda suerte de orquídeas, orquídeas que desde luego ya hacía tiempo que habían desaparecido.
En las visitas siguientes, tuvimos torneos de invención de verbos verdiperfectos, última creación de Varela.
Creo que fueron los momentos más agradables que pasamos en P. del E.
Para que hablarles del costo de la vida; en la carta perdida les daba algunos datos. De entonces a ahora la cosa empeoró, una buena película de cowboys –casi siempre italiana– cuesta 315 m/n, la entrada, los nuevos impuestos son agobiantes: a Uds. les toca un, el 1% sobre el valor de tasación fiscal del departamento de Montevideo, por “una sola vez” y aparte de los impuestos y tasas habituales; Uds. que son abstemios pagarán la coca-cola como si fuera vino, de manera que casi vale la pena alcoholizarse por tan poca diferencia. Los libros de arte se venden calculando el dólar a 600$ m. n., así por ejemplo la reedición de la primera parte del tomo segundo de las obras completas de Picasso tendrá que venderse a $40.000 m. n., es tan trágico esto que estoy pensando seriamente en comenzar a coleccionar la bibliografía del pintor Vigilante aun a riesgo de ser su único coleccionista, y probablemente coleccionista único de colección vacía.
Muy buenas sus noticias sobre el quehacer artístico, no considera Ud. legítimo que alguien se preocupe de hacerlas conocer en alguna revista o columna de periódico? Si Ud. me autoriza y me envía dos o tres datos, circunstanciados, yo me encargo de ello.
Bueno, amigos, un fuerte abrazo de quien les quiere y extraña.
Sofovich
|
| 1967-06-20 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Narciso Machinandiarena / Bernardo Sofovich / Abogados / MONTEVIDEO 467 / 35-1987 / 35-7213.
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 20/06/1967
Buenos Aires, junio 20, [1967]
Queridos Maruja y Luis:
Como Uds. ya lo deben saber, murió Arranz. Su muerte ocurrió en silencio, el mismo que rodeó su vida en la Argentina. Ese día fue uno de esos en los que no hay diarios, y todo Buenos Aires estaba conturbado por la guerra entre árabes e israelíes. La nota de Varela, publicada en El Mundo, antes de ayer, más otra más breve de La Nación, fueron excepción.
Mucha tarea y más preocupación por resolver los crecientes problemas económicos me pidieron, o de alguna manera, no me dieron tranquilidad para escribirles en todo este tiempo, les pido disculpas.
En poco tiempo, hemos tenido ocasión de ver excelentes grabados suyos; los últimos en Galatea, muestra en los que son excepción.
No sé si les conté ya que tengo dos nietos; el hijo de Alcira, Nicolás, es un gordito morocho de tez blanca, alegre y comilón, idéntico al abuelo que les habla, decididamente tranquilo; el de Laura, Miguel, es ya el intelectual insatisfecho e inquieto que quiere ver constante todo el mundo visible desde su coche cuna, seguramente se va a caer más veces que el otro.
Salimos poco y vemos a poca gente, con excepción de Simón y Aída Scheimberg, porque nos conmueve mucho su acelerada ancianidad y la soledad en que viven. Alguna vez vamos al cine y somos fervientes defensores de Carlitos Chaplin como director de la Condesa de Hong Kong.
Las cosas en nuestro país, tranquilas de forma, muestran un acelerado trasfondo de tensión en lo económico social, ayer, en el gran salón de la planta baja del Banco Industrial, hubo una asamblea de más de 1.000 empleados pidiendo aumento de sueldo, he visto muchas en la vida, pero en ninguna como esta, ausente toda consigna o intención política, trasuntaba con más fuerza la angustia del reclamo económico.
Con Scheimberg, comentábamos la otra tarde, con alegría, que el regreso de “los” Seoane ya se cuentan por semanas y no meses y Lala –que por fin recuperó su chalet y ahora lo está pintando y reparando para su venta– me dijo que ella pensaba en un regreso anticipado de Uds.
El impuesto a la propiedad inmueble aún no ha sido reglamentado y no se sabe cómo y cuándo habrá que pagarlo, de manera que no se preocupe Ud. si la obligación sale antes de su vuelta, yo la abonaré.
Bueno, queridos amigos, con muchos cariños de Chola, que está trabajando mucho en su especialidad, me despido de Uds. hasta otra.
Pablito y Claudia están muy bien.
Sofovich
|
| 1969-03-20 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 20/03/1969
Buenos Aires, 20 de marzo [1969]
Mis queridos Luis y Maruja:
Seguramente no tendré explicación válida para Uds. por mi silencio de tanto tiempo; lo cierto es que cuando recibimos primero el paquete con el emocionante Homaxe a un paxaro y luego la carta de enero y más tarde el catálogo estupendo de Miró, y los de Picasso, me dije en cada oportunidad, hoy mismo escribo, pero todo era llegar de Ranelagh al estudio y enfrentarme con la masa de asuntos y, fundamentalmente, con los problemas de la terminación del departamento de Conesa para que la decisión fuera postergada hasta hoy.
En el Homaxe a un paxaro, todo texto y grabados es hermoso; el impacto fue tal que me pasé esa tarde en el Estudio mostrándolo y leyéndolo a no sé cuantos amigos; Narciso, Ramón Prieto, Camilion, Odena y qué sé yo cuantos. Dos o tres días después me llamó Scheimberg que acababa de recibirlo y vivía también la misma emoción. Aquella noche me decía Chola que el texto le había producido la misma sensación de pureza poemática que le causaba Juan Ramón Giménez.
Conesa 1955 sufrió los inconvenientes del viaje de Enrique y Anita a Europa y luego, un mes de veraneo de ellos en P. del Este. Lo que estaba proyectado para el 15 de diciembre pasado aún no está terminado.
Nosotros mudamos los muebles el 18 de diciembre y nos fuimos a Ranelagh en donde vivimos hasta el 5 de marzo. Ranelagh estuvo estupendo, con días y noches maravillosas, la pileta es un halago para el cuerpo y hubo muchas flores. El chalet que fue de Uds. es ahora un coto cerrado con extraños habitantes que viven en el con espíritu de departamento.
Hemos viajado, yo todos los días en auto o en tren, saliendo a las 8 de la mañana y regresando a las 22 por la noche, Elsa tres veces por semana y dedicando en la ciudad horas enteras en empujar la terminación de los dos departamentos, primero se terminó el de la planta baja para que el consultorio de Elsa pudiera funcionar, quedó muy lindo con su alegre jardín propio y ya trabaja Elsa con el mismo éxito económico y profesional de los últimos meses del año pasado.
Nosotros vivimos ya en el 8º al que aún faltan 4 o 5 cosas por terminar, pero ya se lo ve luminoso, amplio, realmente cómodo. Enrique, que es el estupendo muchacho que conocemos, hizo lo imposible por solucionar el desbarajuste que se armó con sus viajes y realmente le estamos muy agradecidos por sus innumerables atenciones. Desgraciadamente, no anda bien y, lo que es peor, no creemos que tenga mucha conciencia de ello.
Ya viviendo allí se planteó la lucha entre el arquitecto cuya obra de arte es el departamento y su dueño que tiene obras de arte y siente necesidad de verlas y regalarse con ellas; no alcanzan las paredes, pero, lentamente, por las noches y poniendo un poco de heterodoxia en la armonía arquitectónica estoy venciendo en la batalla. Por ejemplo, conforme con Enrique, forramos una columna con madera lustrada, mate, en tono bajo, a una idea mía de aprovechar uno de los lados de la columna para colgar un cuadro, sólo recibí un discreto, pero despreciativo silencio, pero hete aquí que un cuadrito pequeño, óleo, de Luis Seoane, el que estaba en Güemes en la pieza de Claudia, puesto sobre ese fondo, no sólo le daba alegría, sino que aligeraba con color todo un rincón en el que predominaba la madera.
Para colmo de mi complejo de culpa por no haberles escrito antes, me ocurrió hace 15 o 20 días encontré en un entrepiso de la librería Fray Mocho, un ejemplar en perfecto estado de su libro sobre la columna de Hércules –sé que no es “la columna”, pero como estoy un poco cansado, no recuerdo el verdadero título; el ejemplar que tuve alguna vez, dedicado, desapareció de donde estaba.
Anoche, Enrique y Anita cumplieron 11 años de casamiento, a Anita le llevamos unos dulces y a Enrique un ejemplar in tonso de Tres hojas de ruda y un ajo verde, que no conocía.
Me doy cuenta ahora que hasta aquí esta carta es un esfuerzo por hacerme perdonar mi silencio y por probar lo que no necesita ser probado; que los quiero mucho.
El problema del quinielero quedó aclarado, fue un error del detective informante, se trataba de un Seoane que no es Luis, sino Manuel, con número de cédula distinto.
Les envío con ésta tres recortes de noticias que fui separado en este largo tiempo; uno es del 4 de enero con la nota publicada en La Razón por Hernández Rosselot sobre la colección Scheimberg, integrando una serie referida a las colecciones más importantes del país; otra con una torpe información sobre un remate dado en Mar del Plata por el inefable Feinsilberg, autor también de la nota; y la tercera, aparecida hoy en Clarín, según la cual Romero Brest persiste en su tonta actividad, ya con verdadera sevicia.
El próximo 26 llega en barco desde Barcelona mi hermana Paula que trae el catálogo de la última exposición de grabados de Picasso, en París, de la que Ud. me hablaba en su carta. Me dijo antes por correo que la exposición era maravillosa.
Nadie sabe nada aquí sobre su mural en Galicia.
Queridos amigos, me tengo que ir corriendo a mi conchabo del Banco de donde dentro de pocos meses saldré con alegría.
La carta de Elsa que agregó fue escrita hace no sé cuánto tiempo; ella está muy bien y con Claudia y Pablo que fue a Ranelagh niño de departamento y terminó en aguerrido cazador de sapos, les envían fuerte abrazo, con los míos
Bernardo
|
| 1970-04-24 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1970 en 24/04/1970
Bs. As., 24-4-70
Queridos amigos lejanos:
Felicitaciones por el éxito de la exposición. Excelente la síntesis crítica. Y ahora, un esfuerzo por salir del estilo telegráfico que la profesión y la carrera por el peso nuevo Ley 18188 impone.
La crisis económico-política se agudiza en Bs. As., todos los días salen extensas listas de empresas que se presentan en convocatoria de acreedores o se las declara en quiebra, la gran mayoría son empresas medianas que sucumben aplastadas por los monopolios y la falta de crédito bancario que sólo se destina en cifras fabulosas a las grandes sociedades; de vez en cuando, alguna grande, muchas de la construcción, y entre otras la del Ing. Natanson. Los asaltos, varios por día, agotan la imaginación en cuanto a los métodos, ayer de dos esquinas opuestas de una cuadra en cuya mitad hay un banco arrancaron al mismo tiempo, de una, un ciego con su bastón blanco y su lazarillo, de la otra, una niña con ropa de colegial y un raqueta en la mano acompañada por su “filo” que la llevaba de la cintura, el paso de ambas parejas era idéntico y, al llegar al banco, enfrentaron a los dos policías de vigilancia, sacaron ametralladoras no se sabe donde, desarmaron a los policías, entraron al banco, paralizaron a todos los empleados y clientes y se llevaron $17.000.000 m./ n., o pesos Ley 18188, 170.000, como se dice ahora. Mientras tanto, la Excma. Cámara de Crimen absolvió de culpa y cargo de declaración de que el proceso no afecta a su buen nombre y honor al comisario de policía que ordenó pelarlo a Deira y en una semana se anotaron dos mesas redondas con excelentes y prestigiosos paneles de escritores, psiquiatras y abogados, en los que se discutieron los problemas del erotismo y la pornografía.
Si viviera Erenburg, tendría material para hacer una de sus novelas –encuesta más típicas–.
Mis queridos amigos, espero que regresen pronto y mientras tanto les envío los tres hermosos sonetos que Fco. Luis Bernárdez publicó en La Nación el domingo pasado.
Un fuerte abrazo de,
Bernardo
P.D.: Se anunció hace pocos días que el Excelentísimo Señor Presidente Gral. Juan Carlos Onganía va a hacer todos los días, por la mañana, antes de atender su despacho, una hora de equitación, deporte que favorece su estado físico y alivia su cansancio. -V.
Bernardo
|
| 1971-06-13 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1971 en 13/06/1971
Bs. As., 13 de junio 1971
Mis queridos Maruja y Luis:
La carta de ustedes nos llegó ayer, sábado luminoso; tomábamos café y estábamos contentos porque hacíamos proyectos de corto y largo alcance. Los inmediatos, una gran fiesta el sábado 3 de julio festejando los 60 de Bernardo. Sólo faltarían ustedes y de verdad lo notaremos todos. Los mediatos, un viajecito, en vista que nos ha sonreído la suerte que desde el punto de vista económico nos tenía en el purgatorio. En eso, llegó la carta de ustedes. Realmente, participaron de nuestra alegría como si estuviéramos juntos. Estamos hermoseando el departamento para tales festejos: hay hermosas cortinas naranja, aire acondicionado, un gran macetón de Tove junto al ventanal, cuadros desplazados por las cortinas y ubicados sobre la estufa. En fin, hay ambiente de fiesta.
Bernardo me gano de mano con las noticias más importantes, pero no me achicaré. La fiesta en lo de Aída fué emocionante, alegre y triste a la vez. Yo diría bastante patética, ya que Aída agradeció con la voz estrangulada y lágrimas, a la vida, el haberle dado amigos, hijos, a Scheimberg. En fin, estaban viejitos, así los vi tal vez por primera vez y, por lo tanto, vulnerables.
Te diré, Maruja, que hasta que llegaron los jóvenes el desfile de ancianos era tal que con Bernardo estábamos bastante desesperados. Después se arregló la cosa. Casi no hemos visto otra gente. Muy de pasada a Enrique y Anita. Están bien. Enrique muy bien anímicamente. No sé si tanto con respecto a su enfermedad.
Hemos ido al Colón (porque ahora Clarín nos provee de palcos). Escuchamos una orquesta holandesa maravillosa, les diría, la perfección matemática y una ópera Sansón y Dalila, esta última, para acercarnos a ese género que yo casi no conozco. Algo nos interesó, pero no es como para reincidir enseguida.
Nuestro micromundo marcha bastante bien con las alternativas que provienen de la adolescente. Me refiero a la “agresividad generacional” interpretada y dirigida por Claudia. Claudia estudia estupendamente bien, logra grandes triunfos en francés (se recibe este año y le aseguran puesto de profesora en la Aliance), pero nos desprecia por burgueses. Esta es una interpretación nuestra, la más suave. Tal vez no sea así, pero la sufrimos, especialmente yo, como pueden imaginarse. Pablo, en cambio, pasa por una etapa maravillosa, se interesa por todo, conversa con nosotros, realmente, nada le es ajeno de lo nuestro y de todo lo que lo rodea.
Hoy estuvimos en Ranelagh, después de dos meses, porque mamá se operó por fin de la vista y esto trastornó todo. Fue una operación delicada, pero está estupendamente bien y recuperó un ojo. Les decía que encontramos Ranelagh vestida de invierno, pero bastante verde, sin embargo. Pomelos y limones en cantidad. El camino muy avanzado, y sobre la ex-casa de ustedes, un cartel de SE VENDE. Inmediatamente, algún de esos geniecillos (estoy segura que en el golf los hay) nos enloqueció y comenzamos Bernardo y yo un delirio e grandezas que duró hasta el café. Después de beber un delicioso café con agua de pozo, reaccionamos y nos libramos del influjo. Naturalmente que ya ustedes se dieron cuenta; “compramos nosotros”, dijimos. Había facilidades. Volteamos el ligustro, adaptamos como hijos esos bellos cipreses, etc. Sacamos esa pileta. Y, enseguida, esta noche, les escribimos a Luis y Maruja. “Ya tienen casa de huéspedes en Ranelagh”. Fue divino y duró media hora. Y la cruda realidad se impuso. El jardín sería divino, pero qué hacemos con esa otra casa? Para que queremos 2 cocinas, 4 baños, etc, etc. Se fue disolviendo el sueño y aquí volvimos, como seres normales y dejamos allá la fiebre, frente al golf, todo verde y marrón. Doña Alejandra, envejeciendo, Boris, prosperando, los perros, muertos de hambre...
Y ahora pienso e interpreto; Bernardo y yo quisimos detener el tiempo.
¿Ya sabían que nuestra casa se llama Ítaca?
Mis queridos amigos, ahora son las 121/2 de la noche. Cumplimos la palabra y la seguiremos cumpliendo. Largas cartas a vuelta de correo, hasta que nos demos el abrazo en Galicia. Todavía me parece imposible. A Bernardo le esperan todavía meses de trabajo febril, pero lo principal está hecho. Cumpliremos los 60 y no nos impresionaremos. Silbaremos en la oscuridad.
Maruja, cuéntame algo de tu departamento. Fue cómico lo de Roma. Yo volvería aún sabiendo que tengo que cargar baúles.
Un gran abrazo para los dos. Especiales cariños a los Díaz Pardo.
Cariños de Claudia y Pablo y saludos de mamá que los ama porque son españoles o porque están en España.
Hasta siempre
Elsa
|
| 1971-07-21 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1971 en 21/07/1971
Julio 21 de 1971
Queridos amigos:
Sexagenario ya, les agradezco el telegrama cálido y cariñoso; el evento –como decimos los abogados– lo pude soportar gracias a que siempre, hasta donde llega mi memoria, le he estado agradecido a la vida, por sí misma y a que, además, 1971, parece ser el año Sofovich. Reunimos a los amigos presentes y a toda mi familia; hijos, sobrinos. Hacía muchos años, más de diez, que no ocurría. Lo pasamos muy, muy bien y, además del buen gusto que Maruja dice para como Chola organiza nuestras, desde hace largo tiempo, escasas reuniones, ella era la más elegante en la fiesta. Pocos días después, pasamos 6 días en Río de Janeiro, pero convine con ella en que el relato de ese viaje corre por su cuenta de manera que dejo esa maravilla que es Río para ella.
Trabajo mucho y contento; buen trabajo y rendidor; soy ya apoderado único del diario Clarín y apoderado-administrador de su propietaria, la Sra. de Noble. Estoy organizando un nuevo estudio en el que estaré solo, con dos abogados jóvenes y un procurador; una etapa muy importante de mis tareas quedará terminada en breve tiemp “o”1, y luego comenzaremos a organizar nuestro viaje que desde ya, comenzará con dos o tres días en N. York, luego Europa, finalizando con Uds. en Galicia.
En efecto, en pocos días, fallecieron Policastro, Pacenza, Nalé Roxlo y Payró, y sus muertes, ocurridas en un Baires conmovido por la situación político-económica grave e inestable, fueron sentidas, pero vencidas rápidamente por los acontecimientos diarios. Una suerte de escuadrón de la muerte, al estilo brasilero, evidentemente organizado por un aparato parapolicial, está actuando a la luz del día; el último episodio fue el secuestro de una joven pareja de peronistas (él o los dos sociólogos), ocurrido a pocas cuadras de nuestra casa; él apareció muerto en un zanjón a los pocos días y ella aún sigue desaparecida; existe un nuevo aparato judicial con jurisdicción exclusiva para “atentados terroristas” y, por ley, se le han encomendado al ejército aspectos de la “investigación y lucha contra el terrorismo”; ocurre entonces que el jefe de las tropas con asiento en Rosario amenaza a la gente que reciba víveres u objetos repartidos por los diversos comandos “revolucionarios” y con procesarlos como cómplices o que cuando 150 católicos entrevistan en la catedral de Córdoba al arzobispo Primatesta (con el acuerdo de éste) para organizar una protesta contra la carestía de la vida, el Gral. López Aufranc, rodea la catedral con tanques y lleva presos a todos, incluidos tres curas y dos monjas.
Lo que cuenta Chola de Río es cierto como fue cierto mi bronca por como los argentinos estamos perdiendo el tiempo, o mejor dicho, como nos lo hacen perder los grupos de poder que no dejan surgir al país.
Quizá importe acotar a lo que decimos sobre el Brasil, que este Brasil que vimos nosotros es el de la costa y su oligarquí “a”2 (estas entrecomillas para las letras que me como son invento mío), pero supimos que en el interior están haciendo la gran carretera amazónica, 4.000 kilómetros de norte a sur, en medio de la selva y las montañas, construyen también un pueblo cada 100 kilómetros, trabajan permanentemente 1.000.000 de hombres salidos de allí mismo por donde pase la carretera, les pagan cincuenta centavos de dólar por día y mueren de hambre y cansancio diez mil hombres por mes.
Bueno Seoanes, bastante sociología hemos hecho ya. Ha aparecido una novela argentina; Viernes de la eternidad, de María Granat “a”3, de extraordinaria calidad literaria y novelística, creo que marca un hito en n/ literatura, como lo hicieron en su oportunidad Don Segundo Sombra o Adán Buenosayres e, indudablemente, es creación que va a tener carrera universal. Surgió también un buen dibujante periodístico, se llama Sabat, trabaja en el diario de Timmerman, La Opinión, un diario del estilo de Le Monde, muy bien hecho y que es la sensación periodística del año, agrego algunos de los dibujos de los últimos día; Sabat tiene por otra parte gran capacidad de trabajo porque hay días en que sus dibujos son numerosísimos, a veces hasta 15 o más.
Queridos Luis y Maruja, prometo otra carta más extensa y coherente alguna noche que esté más descansado, por hoy esto y un fuerte abrazo para los dos.
Bernardo
1. O autor mecanografía a palabra tiempo deixando a “o” no renglón seguinte. No texto transcrito non coincide coa carta.
2. Ver nota 1
3. Ver nota 1
|
| 1971-08-13 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 13/08/1971
La Coruña, 13 de agosto de 1971
Sr. D. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos amigos:
Nos alegramos mucho del éxito profesional de Bernardo, de sus sesenta años cumplidos, del viaje al Brasil, de las cartas que nos enviaron y de la proximidad del viaje que prometen a Galicia. Pasearemos juntos por algunos sitios extraordinarios. Lázaro Goldstein estuvo unos días con nosotros, apenas una semana, algo menos creo, y le hicimos ver Santiago como hay que verlo en su gloria románica y barroca, con peregrinos que sólo se parecen a los del medioevo en la fertilidad de sus barbas, más turistas que peregrinos, y cubierta la ciudad de nubes y leyendas. Le acompañamos a un monasterio barroco en la montaña. Galicia conserva más de medio centenar de monasterios semirruinosos que serían el orgullo de cualquier país europeo. Los famosos castillos del Loire, tan pulcros, no son competencia para estos monasterios y castillos gallegos cubiertos en parte de maleza, de musgo y de bellas y nerviosas lagartijas que escapan atacadas de pudor de sólo mirarlas tomar el sol. Pero Galicia es, como Irlanda y Sicilia, un país moribundo de Europa, lo afirma un sociólogo italiano, con una tercera parte de su población emigrada y olvidada del centralismo. Van ustedes a ver un pueblo celta de hace más de 2000 años y astilleros que hacen barcos de trescientas mil y pico de toneladas y paisajes de costa con bosques que tienen kilómetros de extensión y caballos salvajes. Un país de gentes apacibles, sin crímenes, sin más ladrones que sus políticos y sus hosteleros y con los más bellos ojos verdes del universo céltico. Veremos juntos algunas de las fuentes donde las hadas transformadas en monstruos esperan al joven que las desencante, pues los encantamientos de hadas y príncipes no fueron exclusiva de Alemania y de Jean Cocteau. Les aguardamos. Por mi parte, continúo trabajando. Hice algunas nuevas piezas de porcelana y además de la jarra-busto de Rosalía de Castro, hice la de Pablo Casals. Al mismo tiempo, hice algunas ilustraciones para libros de amigos y me estuve ocupando del Museo Carlos Maside inaugurado el año pasado. Lo ampliamos con una nueva sala y con una galería de exposiciones importantes, que se inaugura con una de grabados de Picasso y Miró el día 20 de este mes. Todo esto es lo que me hizo atrasar mi correspondencia. Debo carta a todos los amigos. Conocía al dibujante Sabat de Primera Plana que luego dejó, hijo del escritor uruguayo Sabat Ercastey y desde luego con un gran talento, y le agradezco los dibujos que me envió de él. De Buenos Aires se publicaron aquí muchas noticias políticas nada gratas, muy peronistas. En cuanto a este asunto de Perón, tomaré por mi parte una actitud que algunos supondrán de viejo. Pero yo no puedo transigir con quien pudo hacer algo por lo menos una reforma agraria y no la hizo y se considera revolucionario; con quien ordenó la muerte o dejó que mataran a muchos obreros y estudiante; el último, creo, el abogado Ingalinella en Rosario. Con quien fue nazi o partidario de Hitler y de Mussolini y es... no quiero decir ahora más. Su rencor le hace utilizar desde lejos a unas masas ingenuas en contra de sus propios intereses a fuerza de declaraciones contradictorias, de manifiestos absurdos, atizando divisiones partidarias en beneficio no sabe uno de qué fin. Aquí nadie entiende el peronismo de los argentinos. Siquiera este general hubiese sido como Velasco Alvarado, el del Perú, pero no es, es alguien que hizo en la Argentina mientras tuvo tesoro que derrochar, de rey mago, acompañado de una hada madrina, de alguien que alimentaba todas las esperanzas con su sonrisa de felicidad, y que imitaba a Mussolini –uno de sus ídolos– en cuanto a riqueza de disfraces. Todos esos que miran para atrás en política, ¿por qué no releen los discursos de Perón si no los recuerdan? ¿Por qué no se publican sus discursos para los jóvenes que no gustan de informarse? Esto no es tampoco una defensa de los políticos que le siguieron y que hicieron posible esta nostalgia. En todo caso, es una lágrima que suelto por todas las ilusiones que voy perdiendo por los ideales que parecen marchitarse en uno a fuerza de verlos traicionados y desfigurados por aquellos en quienes uno creía.
Termino esta carta. No quiero escribir más de estas cuestiones. Me da asco el Perón de Madrid. Tartarín de Puerta de Hierro. Dejándonos en ridículo a los argentinos con sus multitudes de visitantes que vienen a arrodillarse y esperar de su boca la bendición consagratoria del pequeño puesto en el sindicato o en su partido. Y estoy contra todos los que le siguieron en el poder hasta hacerlo pasar por bueno. Perdóneme Elsa y Bernardo.
Sentí las muertes de los amigos a quienes se refieren: Policastro, Pacenza, Nalé Roxlo, Payró, sobre todo sentí a Payró, fue un verdadero amigo mío al que debo juicios importantes sobre mi obra. Pocos días antes había recibido una muy bella carta suya en la que me narraba recuerdos de su infancia europea. Ahora sí termino. Escríbannos. Aguardamos las cartas de los amigos. Dígannos cuando viajan.
Un fuerte abrazo de los dos para los dos:
[Seoane]
|
| 1971-09-02 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Anita e Enrique Goldstein. 1971 en 02/09/1971
La Coruña, 2 de Setiembre de 1971
Sr. Enrique Goldstein
Buenos Aires
Queridos Anita y Enrique:
Apenas tenemos nada nuevo que contar. Todo continúa lo mismo para nosotros que hace dos meses o menos que cuando estuvo aquí su padre. Trabajo en cuestiones muy diversas y días pasados inauguramos una nueva sala del Museo y una Galería de exposiciones con una primera muestra de grabados de Picasso y Miró. Al mismo tiempo, continúan pasándose y comentándose películas de arte. Ayer se pasó una antología del escocés-canadiense Norman McLaren, experimentos de color, sonido y movimiento, etc. Esto ocurre en una aldea de muy pocos habitantes donde está una de las fábricas de porcelana, la del Castro. El Museo es, además de museo, un centro cultural vivo de nuestro tiempo. De Buenos Aires tenemos las noticias políticas que aquí se publican profusamente por los diarios con comentarios de sus corresponsales. Parecen muy confusas y no puede percibirse, por lo menos desde aquí y por esos comentarios, cual puede ser la salida de la tremenda crisis argentina. Perón en sus declaraciones y en su actitud madrileña continúa siendo el farsante de su época presidencial. No irá nunca a la Argentina y esta es la impresión general de los españoles que se sonríen además y hacen humor de los viajes de Paladino y Rucci, subiendo y bajando de aviones y haciendo declaraciones ingénuas, aparentemente maquiavélicas dejando sospechar que ellos poseen el secreto de la felicidad argentina. No tenemos apenas otras noticias. Las que nos envió Sofovich hace algún tiempo, artísticas, literarias y cinematográficas que nos produjeron cierta envidia, algunas que leemos en algún número de La Nación aérea que cae en nuestras manos. Desde nuestras ventanas vemos todos los días el mar común a argentinos y gallegos, pero que en este caso por el clima gallego resulta de un gris precioso de niebla que unas veces encierra verdes profundos y otras azules acerados.
Reciban Anita y usted y los chicos el gran abrazo de Maruja y mío. Envíen siempre noticias:
[Seoane]
|
| 1973-02-13 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 13/02/1973
Baires, 13 de febrero de 1973
Queridos Luis y Maruja:
Recibimos la ler carta. Suponemos que ya Maruja se ha compuesto totalmente y ya esta haciendo aventuras tuercas en los caminos de Galicia. Nosotros tambien comenzamos el año con escasa fortuna. Pablito enfermo de escarlatina, un escarlatina atipica y muy brava de tal manera que alcanzamos a gozar de Tortuguitas por muy escasos dias y nos tuvimos que volver a Conesa. Fue un mes bastante dramatico porque Elsa se asusto mucho con algunas de las derivaciones de la enfermedad muy espectaculares, por ejemplo, dolores en los pies y dificultades para caminar. Por suerte, paso todo y ahora estan recuperandose en P. del Este en medio de la revolucion uruguaya que fue palaciega aunque las circunstancias futuras pueden ser muy importantes para el pueblo uruguayo al que encontramos inerme y sin fuerzas animicas para participar en el proceso. Los uruguayos no tienen hoy mas norte que el limitado a la diaria lucha por un magro y, a veces, inexistente sustento.
Como otras veces, viajo constantemente para atender las cosas que insoslayablemente debo atender. Este año es Clarin a quien se le han presentado algunos problemas estrictamente juridicos que no puedo dejar en manos de terceros sin desmedro de mi posicion.
La situacion argentina es terriblemente confusa y conflictuada como consecuencia de haber fracasado los planes del Gobierno para asegurarse una eleccion continuista. A pesar de la condicion casi infrahumana de la mayoría de los candidatos del frente y de no ser este mismo en sus exteriorizaciones de nombres y actitudes un verdadero frente los muchos años de frustraciones, la presencia primera en las luchas politicas de una masa de 4.000.000 de jovenes, la tozudez en el fracaso de la llamada Revolucion Nacional, la creciente desocupacion, el incesante y casi geometrico aumento del costo de la vida que seguramente llevara al pais a ser el primero en inflacion en 1973, ha hecho que la idea del frente concebido como gran movimiento nacional liberador, mas como expresión de deseos que como realidad actual haya prendido en las masas y las nuevas medidas del gobierno insolitas y desesperadas provienen de que sus servicios de informaciones han informado a las tres armas sobre la creciente posibilidad que el Frejuli gane en la primera votacion.
Mi querido Luis, pensaba escribirle mucho mas, pero me llaman desde el diario y le digo ahora cosas telegraficas: muchas gracias por el Picasso; el de Cirlot, nacimiento de un genio ya lo tengo; le envio una nota interesante de Mirabelli para agregar a su erudicion sobre los dibujantes argentinos o que dibujaron en la Argentina; el Picasso que le agradezco es el carnet; pasado mañana si una huelga total de los maritimos que paraliza todos los puertos argentinos lo permite, viajare hasta el proximo lunes a P. del E., con el auto que no pudimos llevar antes por la misma huelga; las paritarias de la totalidad de los gremios argentinos han dispuesto aumentos promedios de los sueldos y jornales con un promedio del 40%, en algún caso llegó a ser del 100%, pero todo ello ya no sirve porque nuestro sabroso bife de chorizo vale ahora en los comederos 1.800 pesos viejos.
Prometo otra carta mas tranquila, les envio un gran abrazo a los dos y hasta pronto.
Bernardo Sofovich
Nesta carta o autor ao igual que na anterior con data 19 de abril de 1972 non acentúa.
|
| 1973-04-19 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 19/04/1973
Buenos Aires, jueves santo, 19-4-73
Queridos Luis y Maruja:
Todos estos días estuve por escribirles una larga carta, llena de cuentos y chimentos porteños, como la que están deseando seguramente. Así nos pareció por la hermosa y melancólica carta que recibimos de ustedes. Pero se me interpuso una gripe virósica descomunal que todavía me tiene postrada y desde hace quince días! Con decirles que el domingo último no pude votar! Pueden imaginar el voto en blanco que perdió el país. Sin embargo, y a pesar de que yo yacía postrada, perdió Sánchez Sorondo y junto con el Abal Medina, ambas personas a quienes yo personalmente creo que hay que ajusticiar en la plaza pública. Pero, en fin, perdieron.
Hoy, jueves santo, salió, preciosa, la página de Clarín con el dibujo y artículo de Luis sobre Picasso. Hermoso.
Escribo a la disparada porque Bernardo escribirá hoy desde el estudio y no quiero dejar de saludarlos.
Cambiamos nuestro itinerario en el viaje para poder viajar de vuelta a Pablito y yo en el “Andrea C”. desde Lisboa el 12 de julio. De modo que dejamos Galicia para el final, ya que ustedes estarán allí en la primera quincena de julio.
Les volveré a escribir contándoles lo lindo que estuvo París y detallándoles las ciudades en que estaremos. Por ahí, nos encontramos en alguna parte, porque alguien le dijo a Paula que ustedes viajarían un poco con los Baudizzone. Es cierto?
Caros amigos, hasta muy pronto. Les escribiré de nuevo. Un gran, gran abrazo aunque con virus.
Elsa
P.D. Podrían ustedes reservar hotel lo más cerca posible de ustedes, si es posible a una o dos cuadras, desde el 30 de junio (día de cumpleaños de Bernardo y creo el 1º el de Luis) hasta el 10 de julio. 2 habitaciones completas, un baño, etc. Una para Paula y Pablo y otra para nosotros. Esta es la única reserva que no hacemos por agencia.
|
| 1973-07-22 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Baudizzone. 1973 en 22/07/1973
La Coruña, 22 de Julio de 1973
Sres. Elena y Luis M. Baudizzone
Buenos Aires
Queridos Elena y Baudi:
Recibimos vuestras cartas. Os extrañamos. Nos gustaba ver, saber que estábais aquí, en este país desdichado y antiguo, tan bello, castigado y cortés. Tambien se fueron los Sofovich hace quince días y tambien los extrañamos. Me gustaría unir los amigos de Buenos Aires con los de Galicia y este país a Buenos Aires. Estamos permanentemente enfermos de nostalgia, “sen acougo” como se dice en gallego, sin sosiego, se diría en castellano, pero se trata de un sin sosiego muy particular dicho en castellano. Pero hablaremos de todo esto con vosotros ahí, a nuestro regreso. Llegaremos antes de la toma de posesión de la nueva presidencia. ¡Que farsa todo esto…! ¡Cuanta razón teníamos y vamos a tener en el futuro próximo!. Los dos artículos de La Nación y La Opinión son muy buenos. Nosotros nos nutrimos de los buenos comentarios que se hacen aquí en La Voz de Galicia y de La Nación aérea que nos estáis enviando desde Buenos Aires por la suscripción que nos habéis hecho y que os agradecemos mucho. Llega muy puntualmente, con tres días de diferencia. De aquí no tenemos nada que deciros, todo continúa lo mismo. Los campesinos de alrededor de sesenta años colgándose de las vigas, desesperados de no tener ya hijos o jóvenes que trabajen las tierras, o de no poder emigrar con ellos mismos. Ayer estuvimos en Santiago, comimos en el restaurante donde creo estuvimos con vosotros, a la entrada de La Alameda, y vecinos nuestros fueron un matrimonio con la piel muy blanca de trabajar en locales interiores, probablemente en cocinas o de camareros, y tres niños de ellos muy bien vestidos tostados del sol. Se trataba de esos hijos que los emigrantes solo ven diez o quince días en el año. Estaban tristes, los niños no se encontraban a gusto con los padres, “esos desconocidos” y hubieran estado más a gusto jugando en la aldea con otros niños y vigilados por sus verdaderos padres de hecho, los abuelos o los tíos, o una familia que cobra por tenerlos.
Bueno, Elena, ya ves que escribo. Pero nos falta que Baudi tambien escriba. Por favor escribid los dos y hacer que otros amigos tambien lo hagan. Estamos con nostalgia, volveremos a fines de setiembre.
Un gran abrazo para los dos, vuestros hijos y los amigos comunes, de Maruja y mío:
|
| 1973-10-02 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Rafael e Emma Lifschitz a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 02/10/1973
Octubre 2-1973
Queridos Marujita y Luis:
Acabamos de recibir su carta con las malas noticias. Ya lo sabíamos por los Burd que las recibieron ayer. No se imaginan que disgusto: aunque siendo positivista, debemos estar satisfechos que no fué nada más que eso. Por acá hemos tenido de ese tipo de cosas de gente allegada proporcionalmente a nosotros que es mejor no contarlas ni acordarse de ellas. Es inútil la experiencia que puedes tener al respecto. Alguna vez puede pasar. Hay que tratar de usar siempre los cinturones de seguridad. Éstos son consejos porque yo siempre me resisto a ponérmelos.
Bueno, yo estaba bastante rabiosa porque no nos llegó en esta temporada más que 1 sola carta y esta es la 2ª. Y lo que más nos extrañaba era el no acusar recibo de la invitación de Poly. Pero ya me lo has explicado. Que te puedo decir de Chile, Argentina, etc. Ruegos, quédense allá donde Uds. están. Paloma y Eduardo estuvieron en Río de Janeiro 10 días porque allí se casó un hermano de Paloma, si eso es un consuelo. Allí no se puede ni hablar por la calle aunque aparece una riqueza y un mal gusto en cierta clase social que da calambre.
Bueno, aquí nos vemos casi todos los mismos, siempre recordándolos y muchas veces envidiándolos. Nos vamos ahora unos días a P. del Este aprovechando el 12 de Octubre. Vendrán también los Perazzo a nuestro dto. Nelly estuvo regular porque un virus le produjo parálisis facial, pero ahora ya lo superó.
El otro día en casa de los Baudi [zzone] conocimos a los Gutmann que son muy agradables. Sabes que los chicos están viviendo por ahora en el dto. de Carlos y vienen siempre a almorzar a casa, pero los 2 estudian y Poly trabaja y le va por ahora bastante bien. En Enero y Febrero piensan irse a Europa. Por lo menos están pagando los pasajes. Carlos está de residente en el Hospital de niños y ganó el Council (es un examen internacional que se clasifica en EE.UU. y que da derecho para ir a trabajar allí aunque no lo piensa hacer por ahora). Todavía está sin novia, a ver si le trae una Marujita de allá. Rafael está bastante bien ahora porque tuvo sus “bajones”, pero está todo lo normal que se puede estar en este país en el que suceden cosas tan increíbles como las que pasan.
Me imagino como estará Luis. Decile que no se ponga pesado contigo porque si no aquí lo vamos a castigar.
¿Supieron del secuestro de [Bernardo] Sofovich, y libertad posterior, por un problema del Clarín (se supone el ERP) para que le publiquen en el diario 3 manifiestos?
Todo esto para que no crean que aquí no pasa nada. Vimos aquí una película formidable, Goya, que es una coproducción rusa-alemana, pero que es soberbia.
Supongo que allí no la darán. Aquí en películas se han visto cosas muy buenas. De los conciertos supongo que tendremos que despedirnos por largo rato por asunto distinto. Hubo una exposición de grabados de Picasso excelente y, en fin, los aguardamos con impaciencia aunque sea un poco remendados. Escriban si precisan algo de acá. Reciban todo el cariño de siempre y nuestros mejores deseos para la traumática espera para la mejoría total.
Cariños y besos
Los Lifschitz
|
| 1975-07-14 |
|
Ver [Carta manuscrita co membrete:] Hermenegildo Sábat / Olaguer y Feliú 1749 / Olivos / Provincia de Buenos Aires.
Transcripción da Carta de Sábat a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 14/07/1975
[14-VII-75]
Queridos Luis y Maruja:
En medio de un país sin rumbo, donde cuesta especialmente desprenderse de la razón para contemplar (y no aceptar) la locura imperante, reciban nuestro cariñoso saludo. Deseamos que hayan superado problemas de salud, tan necesaria, y confiamos verlos pronto.
Ayer se resolvió, después de dos meses de trámite, la publicación (por parte de CLARÍN) de un volumen que reunirá una selección de mis trabajos desde 1971 hasta ahora. El doctor Sofovich ha sido quien ha aconsejado la publicación, por lo que le estoy muy agradecido, e incluso llevará el nombre de Editorial La Garza.
Después de pensarlo mucho, resolví que la única palabra del libro sería su título, y encontré SERÉ BREVE. El Dr. me comentó anoche que había estado en su estudio Marcos Merchensky, que vio allí el mono (sic) y se manifestó satisfecho. Veremos.
Este fin de semana llegaron, aunque tardías no menos esperadas, las fotos que obtuve en Sargadelos, por lo que tuvimos vivencias felices. Ruego transmitan mis respetos y cariños para Isaac, su mujer y todo el resto de amigos que tan bien nos trataron.
Me llamó mucho la atención la temática de Kokoschka. Este hombre parece tener la sabiduría que reclamaba Hokusai.
También estoy comprometido en un trabajo conjunto con ese gran poeta y gran persona que es Alberto Girri. Sobre la base de poemas inspirados por pintores, hemos hecho un proyecto que ya aceptó Sudamericana y será editado, salvo que el cataclismo termine con todo. Se llamará MUSEO PERSONAL y, si no sufre alteraciones el proyecto, lo verás a fin de año.
Reciban nuestro cariño, que es sincero.
[Hermenegildo Sábat]
|
| 1975-08-27 |
|
Ver [Carta manuscrita co membrete:] LE GRAND HOTEL / un hôtel CIGA / PLACE DE L’OPÈRA / 2 RUE SCRIBE / 75442 PARIS CEDEX 09/ TÉL.: 260.33.50 / TELEX: 22875 / CABLES: GRANOTEL PARIS / R.C.PARIS 55 B 13001.
Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1975 en 27/08/1975
[27-8-75]
Queridos amigos:
Luego de hablarles, cumplo con lo prometido. Elsa les da un panorama exacto de la vida en Buenos Aires. Todo lo que ella dice, yo lo vivo aún más intensamente por mis contactos y mi trabajo. Es habitual ya para mí, estar trabajando en la gerencia del diario y recibir un llamado del secretario de redacción anunciando la renuncia de un ministro, siempre violenta, la aparición de varios muertos o, ahora, últimamente, la información de que, en la fábrica X, obreros y patrón, de común acuerdo para defender la fuente de trabajo e impedir la cesantía forzosa de X obreros, han vuelto a disminuir las jornadas de trabajo a 4 o a 3 días por semana, con todo ya hay aproximadamente 500.000 de desocupados y pronto llegarán al millón.
Cuanto lamento la pérdida de las cartas, en una de ellas les contaba con detalle como se salvó el mural del Banco, agregándoles varios recortes de notas publicadas en Clarín y otros diarios. Es una pena. Antes de volver al hotel para hacer las valijas –salgo para Bs. Aires dentro de 2 horas, pasé por Fauchon y junto con mostaza de Dijon y otras cosas compré medio kilo de higos negros frescos de un país africano de los nuevos, cuyo nombre no me quedó, los puse en la heladera de la habitación y me los acabo de comer todos. Si hay alguna consecuencia molesta, tendré para distraerme en el avión que es uno de los grandes, en vuelo directo a Río de Janeiro; luego como corresponde al estado de nuestro país, trasbordaremos a otro chiquito para llegar a Ezeiza, donde para poder salir rápidamente sin perder el tiempo mostrando los regalos que uno naturalmente compra, ya tengo preparados los 20 dólares para el aduanero.
En un par de horas libre que me dejó el trabajo, vi una gran exposición de Max Ernst, del cual tengo ahora una imagen bastante completa.
Amigos, una abrazo y hasta pronto
Bernardo
|
| 1977-08-02 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] BERNARDO SOFOVICH / ABOGADO / LEANDRO N. ALEM 790-7º / TEL. 31-2338/1385.
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1977 en 02/08/1977
Buenos Aires, agosto 2-1977
Mi muy queridos Maruja y Luis:
No tengo manera ni sé cómo pedir perdón por mi silencio de tanto tiempo; las ventanas de mi estudio y el puerto de Buenos Aires son testigos de mis diarias y renovadas intenciones de escribirles y dialogar con Uds..
Tengo sí una dolorosa explicación; estoy pasando por una profunda crisis con Elsa, crisis difícil, dura y aún no resuelta y esta incertidumbre, desgraciadamente cada vez menos incierta, me ha quitado tranquilidad de espíritu y debilitado el impulso para escribirles.
Por lo demás y esto sí me ayuda, trabajo intensamente con largas jornadas que se prolongan a menudo hasta muy avanzada la noche. Después de la partida de Uds. se concretó la compra de la fábrica de papel para diarios Papel Prensa S.A., por parte de La Nación, La Razón y Clarín; integro el equipo de dirigentes de Papel Prensa S.A. y esta tarea es importante. El proyecto quedará terminado aproximadamente a mitad del año próximo y la fábrica estará en plena producción: 105.000 toneladas anuales, hasta setiembre de 1968.
Por lo demás y en medio de la muy profunda crisis económica por la que atraviesa el país, Clarín es una isla. Ya en otra oportunidad, 1969, pasó algo parecido, pero ahora se superan los niveles de aquel año. Las ediciones dominicales tienen hasta 224 páginas y el tiraje es de 650.000 ejemplares, vale decir que sin lugar a dudas Clarín es el diario de lengua española (con sus lunfardismos) más importante del mundo castellano.
Un poco por presión mía se le da más importancia a la crítica de arte y por encima de Baliari que se ocupa del movimiento galerístico menos importante, publicando sus notas en las ediciones corrientes, en el suplemento Cultura y Nación de los jueves, notoriamente superado, publican importantes notas y críticas de arte, Basilio Uribe, a veces Squirru, otras Brughetti y, más a menudo, un relativamente nuevo crítico de arte, viejo frecuentador de las exposiciones y que lo está haciendo muy bien: Emilio Zolezzi.
Ayer fue puesto nuevamente al frente del Museo de Arte Moderno Willie Whitelow, con gran concurrencia de amigos y artistas.
No se oyen más sirenas por las calles y las noches, es que ya no hacen falta, pero los mecanismos siguen idénticos a sí mismos.
Baudi me llamó a su regreso para anoticiarme del libro que Ud. mandó, pero el pudor que sentía por no haber hecho esta carta me impidió encontrarme con él para que me lo entregara. Hoy le llamaré.
Hace mucho tiempo que Julia me pidió le mandara una partida de nacimiento, la tengo hace rato y la agrego aquí.
Cada vez hay más galerías, más exposiciones, más pintores y más remates y los precios se mantienen elevados. Quizá se note en esta temporada un mayor respeto, más interés, por el dibujo y los dibujantes y a nadie sorprendió que Raúl Alonso vendiera toda su exposición.
En uno de mis viajes, descubrí en Ginebra una Galería, en la parte vieja de la ciudad, que tenía, exponía y vendía toda la colección de Picassos de Marie Therèse Walter, la madre de Maia, y que su dueña no mostró nunca a nadie hasta la muerte de Picasso: muy curiosos dibujos infantilizados adrede para diversión de Maia y estados de grabados y litografías desconocidos por todos los compiladores hasta ese entonces. Me costó muchísimo trabajo obtener que me vendieran los dos estupendos catálogos (exposición I y exposición II) numerados que ya habían agotado y de los que habían guardado algunos ejemplares para su archivo. Lo curioso es que conseguí que me los vendieran contándoles, en francés, como era la colección de libros y catálogos Picassianos que tengo, relatándoles las piezas raras del mismo, su número, los grabados, etc. y como la pareja que me atendía era profunda conocedora de la literatura Picassiana, por encima de la negativa de la mujer, el hombre le dijo: a un amateur de este nivel no le podemos negar nuestros catálogos, y me los vendieron; son numerados, de una o con una impresión primorosa, realmente estupendos.
En una exposición de pintura moderna española con la que inauguró su galería Julia Lublin, que tuvo gran éxito de crítica, conocí al pintor gallego Caruncho y, enterado que estaría pocos días en La Coruña, le pedí que les hiciera llegar mis cariños. La obra de Caruncho no me interesó gran cosa. Me pareció muy fría y sin ninguna vibración estética.
En los muchos remates que se producen semanalmente no aparecen obras suyas y sí, en cambio, decenas de Castagninos, Policastros, Quinquelas y más que sospechosos Lacámeras.
Mis queridos amigos, un abrazo fuerte de
Bernardo
|
| 1978-11-18 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Muñoz Manzano e Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1978 en 18/11/1978
La Coruña, 18 de noviembre, 1978
Queridos Luis y Maruja:
Anteayer hemos recibido la carta de Maruja, que hemos leído con gran interés y emoción. Dice Maruja que no sabe quién debía carta, y me parece que somos nosotros, pues aunque Rafael me dice que habíamos enviado como carta a García-Sabell, no deja esto de ser sólo un sofisma. Lo cierto es que desde la venida de Domingo, que nos anunció que nos traía el cuadro, estábamos pendientes de deciros que llegó... y no ha llegado todavía a nuestras manos.
Hemos estado sin atrevernos a preguntar y sin ver apenas a Domingo a causa de numerosos viajes: a Madrid, a Francia, a no sé qué otros sitios, hasta que hace unos días nos dijo que le había llegado por fin el cuadro y que nos lo entregaría la semana próxima –que es ésta–, pero no podrá ser, porque ha salido con los Reyes, acompañándolos, con otros invitados especiales, en su viaje a América. Según nos dijo, había perdido la pista del cuadro durante varias semanas y no se atrevía a vernos hasta que por fin llegó a su poder con toda normalidad. Estamos deseando verlo, y muy seguros de que nos ha de seguir gustando mucho, no sólo por todo lo que hay detrás de su motivación –para nosotros entrañable–, sino por el cuadro mismo que creemos recordar perfectamente.
En este largo tiempo, ha habido muchos días iguales, sin mayores acontecimientos, con un poco de impaciencia por mi parte de promover nuevas ediciones de los libros de Rafael. Pero últimamente parece que hay, en efecto, algún movimiento. Rafael se decidió a reunir en un volumen los artículos en gallego de su primera etapa de Vigo en Galicia y principalmente en El Pueblo Gallego, que son muy bonitos y en gran parte muy actuales.
Estábamos metidos en la labor de recolección y corrección, cuando se presentaron –después de varios meses de prometerlo y cuando ya dudábamos de que hiciesen el viaje– Gabriel Zaid y su mujer, Bárbara (o Basia) Batorska, polaca de nacimiento, pintora y persona muy agradable en todos sentidos. Después de pasar pocos días en La Coruña y Rianjo, nos invitaron a ir con ellos a Barcelona y Madrid, elegidos estos sitios porque Gabriel deseaba obligar a Rafael a hacer algunos contactos editoriales. Estuvimos una semana en Barcelona (entre trabajo y turismo), fuimos un día a Valencia a ver a Gil-Albert (que está notablemente disminuido físicamente, pero muy bien en general) y ocho días en Madrid, contando sus cercanías. Disfrutamos verdaderamente del viaje, y en todo momento nos hemos sentido queridos, tutelados, admirados y hasta mimados; con la más espontánea reciprocidad de nuestra parte, por el lado afectivo, dada la maravillosa calidad cordial y espiritual de estas personas.
En efecto, se hicieron algunos contactos editoriales y es de suponer que algo va a salir, aunque estamos todavía en la primera etapa de propuestas y currículums (currícula).
Por otra parte, Estelle Irizarry terminó y tiene ya aprobado su libro para la Editorial Twaine, en inglés, y se ha decidido a emprender otro en español –a entregar en agosto– que, en principio, editaría El Castro. También va a hacer la edición anotada del Félix Muriel para colección Letras Hispánicas de Ediciones Cátedra de Madrid. Es admirable la devoción con que se ha embarcado en el estudio crítico de la obra de Rafael.
De salud estamos muy bien, gracias a Dios. Rafael debe tener hecho un trato particular y oculto con el tiempo, para que se deslice sin tocarle. Y yo, en el afán de no dejarle a solas con tantos papeles sin ordenar debidamente, no tengo otro remedio que defenderme lo mejor que puedo.
Se ve que Luis superó, en efecto, los pequeños achaques de salud, pues un libro de 72 grabados y cinco exposiciones, ya es algo para competir consigo mismo –no sé a quien le pondría comparar– en las mejores épocas.
En algún momento, nos desconsoló mucho el rumor de que os quedabais definitivamente en la Argentina; no obstante, nunca acabamos de creerlo del todo y, en efecto, hace ya tiempo que tenemos la noticia contraria, ahora confirmada por ti.
Quisiéramos, sin embargo, que en febrero hicieseis ya la movida definitiva, sin otro viaje posterior. Pero desde fuera no podemos pretender ver las cosas en su realidad. Ciertamente asusta el trabajo que tenéis que hacer, ¿no será mejor hacerlo ya, luego, luego? –como dicen creo que en México. Tú me responderás, Maruja, que la detención temporal del cuadro es un ejemplo de que hay que preparar bien las gestiones, pero con un ligero retraso, ha llegado. En fin, vosotros sabéis mejor, si es que lo sabéis, pues es natural que tengáis muchas dudas. Es que también me parece mucho desgaste preparar dos viajes internacionales más. En fin, probablemente estoy argumentando movida, inconscientemente, por nuestro deseo de teneros aquí.
Ya deseamos que vengan José Luis y María Elena para que nos cuenten cosas de vosotros, que ahora me doy cuenta de que si cumplieron el calendario previsto, habrán llegado o estarán a punto de llegar.
A Varela y Marika los vimos en Madrid, en casa de Carlos Gurméndez (donde, naturalmente, os recordamos). No diré que pueda daros buenas noticias; Marika está como más parada; habla muy poco y tiene como que concentrarse varios minutos para terciar en la conversación con alguna pequeña frase de aclaración o comentario, que era –eso sí– siempre oportuna. Varela está más grueso, con más barba y se mostraba con ese humor que adopta, entre bromas y veras, para defender su intimidad, sin dar pie a que se le hagan preguntas. Dan la idea como de vivir en transitoriedad indefinida. En cuanto a su peligro, la bebida, tenemos más bien la impresión de que se ha moderado. Aun cuando allí tomó unos cuantos wiskies, no pasaron de lo que puede ser casi normal en una reunión prolongada. Nos dijo Isaac que, según Paz Andrade, tienen en el puerto de Vigo unos cuantos contenedores con muebles y efectos traídos por Marika, lo que supone unos gastos muy crecidos. En fin, si se supiese que tienen para vivir de rentas, sería muy tranquilizador, pues –según dijo también Isaac– Varela rehuye hablar de proyectos de trabajo.
Mireya está también en transitoriedad indefinida, si bien más normal, tranquila y acompañada, en Rianxo. Allí se pasa el tiempo, con ligeras excursiones a Padrón, a casa de Isabel Baltar, o a La Coruña cuando tiene que hacer alguna gestión. Alude, de tarde en tarde, a que dentro de unos meses volverá a América. Yo no le pregunto para que no lo tome como presión. En general, está bien.
El nuevo edificio del Castro y la instalación provisional del Museo Carlos Maside quedó muy bien, según os habrán ya dicho José Luis y María Elena. Isaac y Mimina, como suelen, cada uno en su normalidad. La familia y los asuntos prosperan.
A Dónega le absorbe su cargo, le vemos muy poco. Fernanda ha estado con unas arritmias de corazón un poco inquietantes, per se siente mejorada, aunque no hayan desaparecido. Quizá se esforzó mucho la primera temporada de ser Marino conselleiro, llevándole casi diariamente a Santiago. Ahora, en general, va en tren.
Fermín y Jenny, siempre los mismos, son realmente casi las únicas personas con quienes tenemos algún esparcimiento. Fermín terminó su Diccionario Castellano-Gallego, que pronto irá a la imprenta.
En cuanto a la situación política, todo es muy cuesta arriba, a pesar de la buena voluntad de la inmensa mayoría. El terrorismo de izquierdas y derechas no ceja en sus propósitos de desestabilizar todo lo que se ha conseguido, que no es tan poco, si se afirmase y se pudiese continuar en paz. En fin, tenéis que venir a contribuir a arreglarlo.
Os recordamos siempre con todo nuestro ya antiguo cariño y admiración. Nuestros saludos a los Baudizzone, Frontini, Aída, los Sofowich, los Burd y los que por ahí queden de amigos.
Un gran abrazo de,
Carmen y Rafael
|