Temática: Catro poemas para catro gravados

Temática: Catro poemas para catro gravados [3]

Data Material Ver
Data Material Ver
1951-11-15
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1951
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1951 en 15/11/1951

Buenos Aires, 15 de noviembre de 1951
Sr. D. Francisco F. del Riego
Vigo


Querido Del Riego:

Hace unos días te escribí una carta larga que luego he roto. Era una carta agria, referida a las relaciones de algunas personas de la colectividad con esa, que no respondía exactamente a mi temperamento. Quizás lo mejor de mi parte será que continúe balconeando como se dice, esas relaciones, trabajando en mis cosas y sonriéndome lo que pueda. Por mí cuidaré de no dirigirme jamás a Massó pongo por ejemplo, para tratar de resolver problemas intelectuales referidos a Galicia o míos. Continuaré dirigiéndome a tí y a la gente que se dedica a esos problemas y que yo respeto por su conducta y por su obra para tratar de resolverlos. La verdad es que son tantos los hilos tendidos entre ésta y esa que de todos ellos se ha hecho un nudo dificil, a mi juicio, de deshacer.

Te agradezco mucho el artículo que me dedicaste en La Noche. No sé como decirte que te estoy muy agradecido por el apoyo moral que significa para mí tu amistad, así como la de Maside y la de algunos otros amigos de esa. Después de que salieron de Buenos Aires, Dieste, Espasandín, Varela, etc., los pocos que quedamos en ésta preocupados por las cosas de Galicia, estamos a merced de la estupidez de unos pocos que se afirman fuertemente autorizados y apoyados por algunos amigos comunes de esa. Esos pocos son los que tu puedes imaginarte, que fallecido Daniel, se han quedado sin nadie que piense por ellos y se han quedado solo con los tópicos y la cursilería que les es natural. En el Centro Gallego, por razones de orden interno y electorales que han hecho imposible las reuniones de la Comisión de Cultura, no se resolvió aún tu asunto que espero que resuelva antes de fin de año. Te tendré al tanto, porque además tendrán que hacerte nuevos encargos con arreglo a un plan que he de presentar sobre la revista que ha de salir y por cuya calidad tengo que luchar contra todos. A tí se te estima hondamente en ésta por tu trabajo, eres de los pocos intelectuales gallegos bien conocidos por la gente que se ocupa de estas cosas aquí. Conviene que envíes al Centro Gallego ejemplares de tu Literatura. Por mi parte haré una nota en la revista trimestral del Centro Gallego sobre ella, pues a mí creo que te lo dije, me gustó mucho y me parece de una gran utilidad. Yo hice mi exposición, no sé si te hablé de ella en otra carta, con gran éxito en todos sentidos. Te envié el catálogo. ¿Recibiste Cuatro poemas galegos que te envié hace aproximadamente dos meses? Tambien debieron haberte remitido del Centro Gallego los tres tomos que acaban de salir de Alvarez Blázquez, Otero Pedrayo y Malvar-no-sé-cuantos, académico que impuso Estévez y cuyo libro es realmente malo. Los tres tomos creo que quedaron bastante bien. Convendría que Iglesia Alvariño, Cunqueiro y Castillo enviasen los suyos, pues cada vez que cambia la comisión directiva peligran las ediciones de libros, la revista y todos los proyectos culturales en general y por mi parte debo volver a comenzar nuevamente a convencerles de la utilidad de continuar toda esa obra.

Estos días llegó a Buenos Aires Enrique Azcoaga y aún no terminó de contarnos noticias de España, viene muy contento de todos vosotros que le habéis hecho amable la estancia en Vigo.
Bueno del Riego, felicita en mi nombre a Alvarez Blázquez por su libro, que con el tuyo de danzas constituyen los dos mejores hasta ahora de la colección y más acertados con el sentido que se le quiso dar. Te envío aparte unos poemas que no me gustaría enseñases a nadie y que posiblemente forman parte de un álbum con dibujos de emigrantes. Probablemente se llamará Fardel de emigrantes. Dime que te parece. Escríbeme.

Saludos de Maruja para tu mujer y para tí y para ella y para tí recibe tambien el saludo cordial y el abrazo de

Seoane


1952-01-19
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952 en 19/01/1952

Buenos Aires, 19 de enero de 1952
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo


Querido Del Riego:

Debí de haberte escrito hace días contestando tu última carta pero preferí esperar la llegada del número dedicado a la pintura de la Colección Grial, que me gustó mucho más en su presentación gráfica que el primero. De su contenido quiero destacar en primer término el ensayo, excelente ensayo de Maside sobre la fotografía popular y sobre el realismo. Francamente revelador y hondo. Lo de Dieste lo conocía pues un trozo de una monografía que sobre Colmeiro publicamos Cuadrado y yo en Emecé. Quizás se nota en general la ausencia de datos sobre los artistas que intervienen en el número y tambien de algunas reproducciones que lo harían más completo. De cualquier manera es un excelente esfuerzo, el primero seriamente hecho por una revista gallega sobre artes plásticas. Seguramente tiene errores pero ellos son de poca importancia y subsanables facilmente. Me gustó tambien tu nota sobre Solana, útil además. Por mi parte te felicito, a tí y a los que te ayudaron a confeccionarla. Quizás el mayor error fué publicar integramente mis notas, pues resulta una colaboración demasiado extensa en el número, tratándose además de mí, un pintor no solo desconocido para las gentes de ahí y cuyo nombre y apellido solo puede tener una resonancia cordial para quienes son mis amigos y compañeros, quizás debí de haber enviado algunas fotografías de cuadros, pero francamente no se me ocurrió hasta ahora que ví el número y me dí cuenta de que alguien pudo suponer en mí una actitud pedante que estoy muy lejos de tener. Me alegro que te hubiesen gustado los poemas que a mi juicio fueron mejorados con nuevas y abundantes correcciones, de modo que alguno de ellos se parece actualmente poco a la copia que tú tienes y continúo trabajando en ellos. Me gustaría que diesen en lo posible el clima de la emigración.

En tu penúltima carta escribías sobre tus deseos de salir de esa, y de venir quizás a ésta o a Cuba. No sé que decirte. Creo que todos o casi todos los que hemos salido de esa en muchos momentos de desfallecimiento hubiésemos deseado habernos quedado ahí, de haber podido. Hemos sufrido mucho, tanto como ahí no podéis suponeros ahora tan lejos en los años de todo. Estamos practicamente solos y nuestra labor y nuestra vida se va quedando al margen de la finalidad que nos propusimos. Yo no quiero aconsejarte en esto ni animarte. No sé nada de Cuba, creo que es un país que está bien, pero si decidieses venirte a ésta cuenta absolutamente conmigo para todo. Aquí no solo me encontrarías a mí sinó a muchos otros que tambien serán tus amigos de verdad aparte de los que ya lo son. Escríbeme aclarando tu pensamiento. Dime si tu deseo sería salir de ahí para quedarte algún tiempo en América.
Deberíais mandar tu libro de literatura al Centro Gallego directamente para la venta, cuarenta o cincuenta ejemplares, y además algún ejemplar destinado y dedicado a la Biblioteca, pues mucha gente pregunta por él y continúa siendo desconocido en ésta. Creo que sin más trámites deberías enviarlos inmediatamente pues es muy útil su divulgación. El otro día me prestaron un ejemplar de la Historia de la Literatura de Varela Jácome, persona que no conozco, y me llamó la atención que destacase la labor editorial de Cuadrado en ésta, olvidándose que esa labor desde sus comienzos hasta ahora es de los dos, de Cuadrado y mía. Me llamó también la atención la ausencia de Lorenzo Varela entre los poetas, pues lo considero (lo consideran Juan Ramón Jiménez, Alberti, Moreno Villa, etc.,) uno de los más importantes de las últimas generaciones. Bouza Brey se entusiasmó con su Torres de Amor. Y así de esta importancia encontré alguna otra omisión o error. Tambien Otero, cuya Guía de Galicia en su edición de hace cuatro o cinco años, leí estos días, omite el nombre de Dieste, que él mismo había destacado en su Ensayo histórico sobre la cultura gallega y el de Manuel Antonio por ejemplo, y en pintura destaca un verdadero galimatías artístico muy de su generación, a Llorens o a Pintos, olvidándose por ejemplo de Arturo Souto, y en escultura a Eiroa. Creo que ahí la gente como tú, curiosa de todo cuanto se hace en el orden de la cultura, debería de llamar la atención sobre este desdén o ligereza por la auténtica clasificación de nuestros valores. Por otra parte es necesario que siendo Galicia un país fundamentalmente de emigrantes se historie al mismo tiempo lo que viene realizándose en la emigración, no haciendo caso a los intereses circunstanciales de grupo, sinó a los generales de Galicia. Cuidando de seleccionar los corresponsales y de no caer en la tontería de El Pueblo Gallego de creer que una persona sin cultura y sin interés alguno como Eliseo Alonso, bueno pero no tanto, puede reflejar de alguna manera la vida compleja de una colectividad como la nuestra y de una ciudad como ésta.

Algo parecido pasa con el ensayo de Anxel Xohan (recuerdo de él algunos dibujos y linóleuns, si es el mismo de Yunque) del que no puedo hablar, pues pueden los demás creer que lo hago con un interés subalterno bien ajeno a mi modo de ser, cuando reseña de manera disparatada a los pintores gallegos actuales, incluye a Palmeiro con características similares a las de Maside como si tuviesen algo que ver. Palmeiro no tiene nada que ver con Galicia como no sea en ciertas cualidades de su pintura que le vienen seguramente de su origen y las preocupaciones estéticas de Maside y la seriedad de su obra está a muchas millas de distancia de la “elegancia” y de la novedad fácil y aparente de Palmeiro. Pero lo que ocurre es que seguramente Anxel Xohan no conoce la obra de Palmeiro. Otro error es considerar que la fantasía y los temas son una condición de la pintura al hablar de otros pintores. Algo parecido le pasa a Risco al querer hacer favor a Prieto por su cuadro (por fotografía detestable y que tiene que ver con el gótico como una manzana con respecto a un besugo) al hablar del Cristo de Nolde, el gran pintor alemán parte de cuya obra espléndida ví en Londres y de ese Cristo precisamente conozco una copia que tiene en Buenos Aires un particular. Debiendo haberse confesado de no haberlo entendido. Pero Nolde debe ser una obsesión de Risco, ya en Mitteleuropa habla mal de él sin entenderlo a mi juicio. Pero a Risco le ocurre lo que a todos los escritores gallegos de su generación con respecto a la pintura y a otras cosas y es que no entendieron nada de lo que pasaba con ella en su época y que continúan sin entender.

A da Presa no lo he visto aún y no sé cuando lo veré, pues no creo que haga nada por tratar de verme. ¿Por qué La Noche concede la paternidad de mi proyecto sobre “la Universidad Popular Gallega” a Prada? No me importa nada personalmente, pero es que conviene que ahí en las cosas del Centro Gallego nunca personalicen, si no quieren hacer infecundas las iniciativas. La labor es de todos, conviene que no hablen más de eso hasta que sea aprobado por la Junta Directiva.

Con saludos para tí y tu mujer de la mía y míos, recibe el gran abrazo de tu amigo:


[Seoane]

Te agradezco hondamente tu artículo de La Noche sobre Catro Poemas Galegos. No sé como compensar tu generosa cordialidad hacia mi obra y hacia mí, de manera digna a tu amistad


1954-01-12
Carta de García Sabell a Seoane. 1954
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e membrete:]

Transcripción da Carta de García Sabell a Seoane. 1954 en 12/01/1954

DR. DOMINGO GARCÍA-SABELL/GELMÍREZ, 15/TELÉFONO 1330/SANTIAGO



12-I-1954
Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Fai moito tempo que non tés noticias miñas. Houbo dous motivos de retraso. Un: as cartas d-eiquí non chegaban a Buenos Aires. No principio do meu regreso parece que todas as misivas se perdían. Xa ves. Quedei mal con algunha xente hasta que me decatei da “broma” e puiden acrarar o misterio. Agora parece que as cousas van acougando. Por iso agardei bastante. Non quería escribirche de vagar, extensamente, e que logo tudo se evaporara. (Ista de hoxe vai certificada).
Outro motivo: A chegada do teu Libro de Tapas deixoume deslumbrado. E hai ocasións, irmán entrañabel, en que o exceso de emoción i-o colmado de afeitividade, fai sumamente difícil a comunicazón axeitada mediante carta. O Libro de Tapas foi pra todos os amigos un acontecemento. Pra mín resultou unha fonda conmoción. Dende a adicatoria –que Elena i-eu tanto che agradecemos– xa comencei a tremer. Logo, a obra. O prólogo, que tí me leras ahí, tan nobre e tan evocador, renovóume intres inesquecibels na túa casa, sentado a ouvir as verbas carregadas de lembranzas, n-aquila lus plomiza do ceo bonaerense, a carón dos lenzos honestamente berradores, e sentindo no meu interior –hoxe a vivencia é idéntica– que estaba diante –¡por fin!– do auténtico pintor, do forte, fecundo e orixinal artista galego po-lo que a Terra sempre clamóu e que os fillos, con frivolidade e trampa, sempre lle negaron. O libro levábame ó cadro teu que está, no meu fogar, colgado en sitio de honor. O cadro devolvíame ó libro e, por si esto non abondáse, alí estaban os versos de Varela, versos que turran d-ún, versos que conmoven e limpan a un tempo a sensibilidade de malos e noxentos resabios. (Moito haberá que falar de Varela. Paréceme que tudo está por decir. A min dáme a impresión de un poeta impositivo, un poeta que asedia e hostiga ó leitor e o obriga a entregarse rendidamente, urxentemente, acuciantemente, po-la forza e a intensidade do seu pálpito. Sempre hai unha outa e frenética vibrazón nos poemas d-iste grande lírico. Dende a pirmeira liña xa produce algo así como un arrepío eléitrico. Varela obliga. Sobor da perfeición da forma e o garbo do ritmo ou a riqueza das imáxes –hoxe cáseque as únecas virtudes da poesía contemporánea, po-lo menos da poesía que priva– anda na obra de Varela a enerxía reconcentrada, dura, vital e humán da propia, alucinante personalidade, –hoxe virtude de poucos i–esgrevios artistas–. Ó meu ver, Varela emociona porque domina. Hai un derradeiro segredo varelián que se trasluce nos seus poemas e que é como a inquietude premonitoria que tén o chán antes de racharse n-unha sacudida xeolóxica. Varela tén moito de telúrico, de planetario, velado a propósito, como si temera que, a cada intre, o mundo fora a saltar en anacos. Varela, poeta lúcido i-estelar. Varela, con medo de sí mesmo. Varela, poeta anguriado ante a forza do seu corazón. Por iso, poeta fondamente galego. Non sigo. Sería mester ampliar isto con moita percisión).
Volvamos a tí. Andiven, pois, revolto i-exaltado. Mais eu teimaba escribirche con serenidade. Nada de pegar catro urros delirantes. Non. Eu quería darte unha aperta razonada. Eu quería espresar o meu entendemento da túa obra. E a emoción non-o permitía. O Libro de Tapas tén a culpa. Soio agora escomenzo a acougar un pouco. Soio agora.
I entón, ¿que decir? Nada máis que isto: vou facer, pra coleición de Arte de Galaxia, unha monografía sobor Luis Seoane. E quero que n-ela se amostre, con rigor e frialdade e ouxetividade, o miragre da Pintura galega enxendrada n-ún artista verdadeiro.
Haberá que afincar bén o senso galego da obra de Seoane. Como eiquí, na Galicia, hai vieiros aldeáns que son como ele os pintóu, dende a ausenza e o desvío. Cómo hai petrucios e mozos que pican o cigarro, e rapazas pasmadas, e probes de pedir, e solpores e amañecidas, que son as réplicas dos seus cadros, dos seus cadros feitos pulo a pulo e congoxa a congoxa, na soedade imensa de América, ca lembranza de Terra vista cando home novo e sostida na ialma artista por escuras, misteriosas razóns de sangue e de Raza. Nada de facer con isto –tan sagrado– literatura xemente e tristeira. Non. Ademostrar concretamente, centíficamente, valéndose dos máis avanzados e serios estudos da Psicoloxía das Estructuras e do análisis eisistencial do Arte, a radicalidade galega da pintura de Luis Seoane.
A seguida espricar en que consiste a orixinalidade e as innovacións de tal pintura. En suma, pescudar a esencia da aportación escrusivamente pictórica de Seoane, ou seña, o que fai d-ele un auténtico creador, xa que eisisten unhas formas (eu podo defiñilas longamente), seonescas, únecas e típicas. Eiquí radica a grandeza e o tidóo de groria d-ise arte. Non se trata da fidelidade a unha escola ou do sometemento a un estilo. Trátase da trasposición da realidade esterna n-unhas composiciós que reflexan, sutilmente, a intimidade do autor, siñalando preferenzas e desdéns, marcando predominios e singularidades, nos córes que cantan e nas liñas que ordean. Non importa que Seoane pinte en bermellóns ou en grises ou en azules. O modo de usálos é o que interesa. I ese modo responde a unha afinidade moi marcada po-lo cór no que iste tén, por unha banda, de espresivo, e po-la outra, (isto coido que é esencial en Seoane), po-lo que ten de espricativo. Haberá que subrayar ista nota con gran enerxía. Seoane esprica emotivamente. Tal feito é conmovedor e profundamente celta. Por iso os cadros de Luis Seoane –como a poesía de Rosalía ou a conversa dos nosos labregos– son todos, en cada ún de por sí, puro monólogo plástico, discurso ou poema, no que volumes e distancias, perfiles e contrastes, son outros tantos rexistros da voz poderosa do artista que grita o seu amor ou a súa protesta, o seu desacougo ou a súa nostalxia. A pintura de Luis Seoane é como a obra d-ún neno que denantes foi home i-está a recordar, na súa aitual pureza infantil, a severidade e a honestidade do varón d-outro tempo, do varón entrevisto e cáseque esquecido en unha vida máis soñada que vivida. E tudo isto arremoíñase nos cadros de Seoane con ofrecemento sinxelo e xeneroso. Pintura a de Seoane de entrega cos brazos abertos. Sin argumento, nin retóricas de ningunha crase, n-un falar inspirado, fresco i-espontáneo de cada lenzo, froito lucidío de moitas sabencias e longos, difíceis e recatados estudos.
Velahí tés o senso do meu futuro ensaio. Eiquí queda presentado velozmente, en seco esquema e tén aire cecais un pouco cabalístico ou arbitrario. Pró eu aseguroche que non será d-ise xeito. Obrígame a falar agora así o non facer ista carta un fárrago inacababel. Mais as ideas que me bulen na cabeza e, sobre tudo, o que ten de ser escrito, há levar o arranxo totalmente ceñido, –cáseque de seguro estilo científico-natural– que hoxe os tempos piden pra tratar dos problemas artísticos. E velahí tes o que eu tiña de decirche unha vez dominada a primeira emoción que desencadou o teu espléndido libro.
A monografía –si che parece bén o proyeito e o aprobas– levará algunhas reproduciós dos teus cadros. Por fortuna, eu trouxen as formidables fotos que tí me regalache. Mais algunha debe ir a todo color. ¿Cáles prefires tí? (Tendrás que enviar os clichés como se fixo cas ilustraciós da obra de Daniel. A cousa non urxe pois tudo o de Galaxia vai con bastante retraso. Pró convén que vaias dispoñendo o material).

XXX XXX

Noticias concretas: O Libro de Tapas foi amostrado n-unha cea á que asistiron, entre outros, D. Ramón Otero Pedrayo, Piñeiro, Borobó, Floro Morán (un rapaz moi entendido en Pintura e grande entusiasta ademirador teu), e unha moréa de xente nova. Houbo fonda emoción e brindóuse con entusiasmo por Luis Seoane e a súa obra.
Teño xa feito un artigo prá Nación. Vou revisálo e axiña o enviarei á túa direición. Non-o fixen antes por esceso tremendo de traballo profesional. Prá escribir algunha cousa teño que roubar horas ó sono.
Recibo Imago Mundi. Moi boa. De gran alento. Fixen a suscrición por intermedio de Perfecto López ó que din o encargo cando voltóu pra isa. En canto teña vagar, tentarei facer un pequeno ensaio. Veremos si sale bén.
Recibín o libro de Rafael ca adicatoria. Dalle unha aperta cordial da miña parte. Aínda que non-o conozo persoalmente fai xa moitos anos que o teño entre o meu Parnaso particular e a ele debo moi puras emociós. É un grande e noble poeta.
Por correo aparte mándoche o volúmen de ensaios sobor da Saudade que, por fin, saíu á rúa. (Retraso involuntario). Tamén vai un artigo méu de fin de ano. Eiquí levantóu moitos comentarios, inda que n-ele eu soio me refiro ó extranxeiro, ¿comprendes?
Finalmente, vas as fotos feitas na túa casa.
Non deixes de mandarme as fotografías dos teus murales. Eiquí percísase tudo o teu. E o libro dos poemas de Varela que tí ilustras.
Prometo firmemente escribirche con absoluta regularidade.
Floro Morán pídeme un exemprar do Libro de Tapas. Si o podes enviar, que veña dedicado a iste home, que tanto te quere. Xa dirás a forma de pago. Non andes con remilgos. Tí tes os teus gastos e n-iste caso trátase de xente en posición económica moi boa. Mándalo á miña direición e nome. (Temo que xa non dispoñas de ningún exemprar).
Apertas fortes pra Lorenzo. ¡Que home máis inquietante! Apertas prá Cuadrado. ¡Qué bó rapaz! Todo o meu afecto e o meu agarimo pra Maruja. Pra tí, pra tí non hai verbas nin despedidas. Pra tí isa aperta de irmán que se dá con ledicia e, ó mesmo tempo, con un nudo na garganta.

Domingo

¿Poderías mandarme o Cancionero de Unamuno? Moito se fala eiquí d-ele.


[Escrito a man]

Querida Maruja:

Hace mucho tiempo que no te escribo, pero no creas que por ésto dejo de acordarme de vosotros, pues ha sido para mi una gran satisfacción el haberos conocido y vivir con vosotros los momentos tan agradables que hemos compartido y que ojalá pronto podamos repetirlos, porque ahora me figuro que no tardareis mucho en venir por aqui.
Hemos recibido el Libro de Tapas tan hermoso de Luis. Ha sido una sorpresa deliciosa, pues es un libro soberbio que nos gustó sobremanera. Habeis sido muy amables molestandoos tanto, pero el libro desde luego es una preciosidad. Lo enseñamos a todo el mundo y tiene un éxito estraordinario. Bueno, desde luego los amigos que no os conocen es igual que si os conocieran, pues no cesamos de hablar siempre de vosotros.
Recibir un cariñoso abrazo de vuestra amiga Elena.
Muchos recuerdos a Cuadrado. Supongo que estará más contento que cuando estuvimos en esa. Me alegraria mucho que asi fuese.


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaFernández del Riego, FranciscoDíaz Pardo, IsaacVarela Vázquez, LorenzoDieste, RafaelPaz-Andrade, ValentínMurguía, ManuelMaside, CarlosGarcía-Sabell, DomingoHervella Nieto, EvelinaCastelao, Otero Pedrayo, RamónCuadrado, ArturoScheimberg, SimónLaxeiro, Piñeiro López, RamónPicasso, PabloSofovich, BernardoFaraldo, AntolínPrada, RodolfoCastro, Rosalía deArias “Mimina”, CarmenFole, ÁnxelColmeiro, ManuelCarballo Calero, RicardoFalcini, LuísDónega, MarinoLifschitz, RafaelCunqueiro, ÁlvaroNúñez Búa, XoséVillar Ponte, AntónGirri, AlbertoLamas Carvajal, ValentínDíaz, XoséPalmás Casal, RicardoCabanillas, RamónMuñoz Manzano, CarmenMiró, JoanGerstein, MarikaFrontini, NorbertoOtero Espasandín, XoséAlberti, RafaelBaudizzone, LuísShand, WilliamÁlvarez Blázquez, Xosé MaríaBurd, LipaLedo, XohánDíaz Arias de Castro, RosendoFerreiro Míguez, Celso Emilio Temáticas: medios de comunicación Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisemigraciónpolíticaautores/asÁlbum de Galiciaasuntos particulareshistoriamigraciónsespazos artísticosHistorias de ida e voltanacionalismoacción socioculturalasociaciónsVoceiros da colectividade galega na emigracionA nova SargadelosColección: Isaac Díaz Pardo e Luís SeoaneLibro de TapasO galeguismo en América Fondo: Valentín Paz-Andrade no seu arquivo persoalLingua. LiteraturaFiguraciónsartes escénicasGalería BoninoComunicacións mesturadasExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Fardel d’eisiladoLonxeExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Historias e invenciones de Félix MurielpremiosEdiciós do CastroColección: Valentín Paz Andrade con Isaac Díaz PardoDanzas popularesPrecursores e novosCruces de piedraComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos AiresDiccionario bio-bibliográfico de escritoresVida gallegaradioperonismoMulleresFondo: Arquivo da Fundación Pública Galega Camilo José CelaHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoTres hojas de ruda y un ajo verdeA la pinturaCatro poemas para catro gravados

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0