Persoa: Luís Cernuda

Persoa: Luís Cernuda [3]

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1950-10-12
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1950
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1950 en 12/10/1950

Buenos Aires, 12 de octubre de 1950
Sr. D. Francisco F. del Riego
Vigo.


Querido del Riego:

Tuve noticias tuyas estos dias por la carta que le has escrito a Prada y un poco antes por las personales que me dió sobre tí el contador del Centro Gallego Abelardo Estévez, que viene, como vienen todos los que te conocen, encantados de tí. Debí de haber contestado tu carta antes de ahora, hace meses, pero, como siempre, fuí dejando de un dia para otro hasta este momento. Desde que llegué no hice nada más que trabajar en cosas distintas y todo mi tiempo lo tuve casi acaparado por los asuntos de difusión cultural de la colectividad. Ya viste el nº de A Nosa Terra y también el libro de As Cruces de pedra, cuya labor gráfica, de imprenta, amén de otras cosas hice. Estos dias salen los tomos de Carro y tuyo de las Ediciones Galicia del Centro Gallego. Creo que quedarán bien y se podrá formar una colección utilísima para los extraños a Galicia y aún para los mismos gallegos. Es una lástima que Otero y Filgueira no nos hubiesen enviado aún sus originales. No sabes el daño que nos hace a los que tenemos interés en esto con este retraso. Luego de estos se encargarán otros cuatro tomitos. Mándame inmediatamente una lista de nombres y direcciones de gentes que puedan comentar estos libros en los diarios y revistas de ahí y de Madrid para enviarles los primeros ejemplares. Es necesario animar a la Comisión de Cultura del Centro Gallego.

Paz Andrade pronunció una serie de conferencias espléndidas y muy útiles a pesar del comentario tendencioso e inexacto de Ignacio Ramos, “Gondomar” en La Noche. Por él te envié el libro de Américo Castro que me pedías, el libro de Alberti A la pintura y un tomo de poemas de Cernuda. Tambien para Maside le envié el tomo de Alberti, que a mí me parece de lo mejor que produjo en estos últimos años. El de León Felipe está totalmente agotado hace ya tiempo. Yo recibí el libro de Cunqueiro y el de los hermanos Blázquez, que me parecen –los dos tomos– muy buenos. Sobre lo que preguntas a Prada referente a las exposiciones de pintura, no se designó a nadie ahí para intervenir y todo está aún como fué propuesto por mí hace meses y el C. Gallego por otra parte, no hará nada en esa sin tí y sin tu opinión. Mucha gente, –la que más importa– está entusiasmada con la posibilidad de la exposición de Maside y Laxeiro.
Moralejo, este tipo resentido y árido, escribió al Centro Gallego una carta canalla contra tí que yo solicité contestar, pero no accedieron los directivos que prefirieron archivarla, despreciándole, sin responder. Lo hizo con motivo del asunto del idioma gallego en la Universidad. Este sujeto desconoce quizá que aquí estamos algunos universitarios gallegos que le conocemos suficientemente y tambien que su cargo de Decano no tiene en ésta el prestigio que llega a tener en el Casino compostelano.

Yo estoy proyectando un plan de enseñanza para que patrocinen todas las entidades gallegas de América, que ha de ser un golpe fuerte para todos ellos. Creo que no solo van a tener el disgusto de que se les desconozca sino tambien el de que se les conozca, que es peor para ellos. De todas maneras no comentes esto ni lo de la carta.

En este número de Galicia sale tu respuesta a F. Cruces. No pudo salir antes porque esta es una publicación muy particular, que depende para la publicación de original de los asuntos internos del Centro Gallego. De todas maneras propuse algunas modificaciones que creo se llevarán a efecto y que harán posible hacer muchas cosas más de las que se hacen actualmente.

Leí tu libro Precursores e novos y me pareció muy interesante y necesario, te agradezco hondamente el haberme incluído y lo que sobre mí dices. A propósito, me gustaría enviar ejemplares a Galicia de mi libro de narraciones y algunos del álbum de dibujos y necesitaría, para esto, que me indicases algunas direcciones y nombres. Desearía tambien que me enviases el libro de Pimentel si ya salió, el de Augusto Casas de Leyendas y el de los poemas celtas. Yo te enviaré otros de aquí que tu desées.

Tus crónicas interesan mucho y ya tienes en ésta un público que sigue tus cosas. Danzas populares gallegas ha de ser un éxito.

Bueno, contéstame, te lo ruego, como tú lo haces con noticias de todos y con las que pido; yo agradezco como no puedes suponer tus cartas, ellas me llevan a Galicia que es lo único que de verdad necesitamos los que estamos aquí. Saludos a Maside, Laxeiro, a Paz Andrade y Sra., a los Blázquez, a todos, y tu y tu mujer, recibid el saludo de Maruja y mio, y tu el abrazo de tu amigo:


Seoane

Recibe mi enhorabuena por el premio del Centro Gallego. Para todos nosotros fué una alegría que te lo llevases tú y deseo volver a repetirla proximamente.

[Manuscrito]
Te enviaré dentro de unos días el primer librito hecho con la máquina que traje de Londres. Son veinte dibujos cualquiera.


1968-07-29
Carta de Azcoaga a Seoane. 1968
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Azcoaga a Seoane. 1968 en 29/07/1968


Madrid, 29 de julio de 1968

Luis Seoane
Buenos Aires

Mi querido Luis:

Sigo siendo un correcto corresponsal... Lo que pasa es que de tres cartas que me has escrito por lo que me dices, sólo he recibido la de fecha 24 de julio... La leímos con María y los chicos en nuestra casita de Olmeda de las Fuentes. El lugar, paisajísticamente inefable, lo encontraron Álvaro Delgado y sus gentes. Y allí tenemos el refugio de fin de semana. En este lugar, concretamente, aguantan los rigores de la canícula Clara Eugenia, mi hija, y Carolina, mi nieta. Se trata de un prodigio rubio, de ojos azules, que tiene a estas alturas tres meses y un día. Y no hay que deciros que se os recordó, y muy cordialmente.
Celebro extraordinariamente tu exposición retrospectiva, por lo que tiene de gloria ideal y fiduiciaria. Uno, en lo que a lo artístico se refiere, sólo tiene que contaros: que lo echaron una vez más, del vertical y sindicalista PUEBLO; que luego hizo algunas cosas en el BLANCO Y NEGRO y que ahora –¡oh descanso!– no tiene tribuna en este plano de cosas. Sin embargo, fuimos también este año invitados a LA CRÍTICA DE LAS ARTES, el cursillo que se celebró en la Magdalena (Santander), al que acudió todo el conjunto de fuerzas vivas calificado en el país –te recordamos con Castro Arines–, donde pasamos la veintena primera de julio.
Bianco evidentemente me escribió proponiéndome, después de un cambio de cartas, que me ocupe en sendos libros de Juan Ramón Jiménez y Cernuda. La tarea primera la iniciaré lo antes posible. Pero no puedo dejar mis dos artículos mensuales de ABC, mis ocho o diez de la radio, mis dos de la ESTAFETA LITERARIA –donde me gustaría escribir algo sobre tus retratos furtivos cuando los reciba–, y últimamente mi frecuente colaboración en una página literaria que ha iniciado INFORMACIONES, en donde ya he publicado DESDE UN MIÉRCOLES CENICIENTO (cuento) y EL ESCRITOR Y SU PROPAGANDA. Ando metido, con la novela MANUEL –¡aquella que el señor Asturias, mi amigo Losada y otros, declararon complicada y llena de peligro en un concurso, según Beatriz Guido– en algo que si se resolviera a mi favor me haría un hombre. No lo creo. Y sigo como siempre dándole a esto de la tecla, porque lo piden y porque gusta.
Una noticia, familiarmente sensacional, es la de Myriam: quiere casarse a mediados de octubre. Está en relaciones hace poco más de un año con un chico aparejador, que trabaja en cosas de la construcción, y les ha dado muy fuerte. ¡Otra que se nos va! Isabel anuncia boda para más adelante, pero informalísticamente. Rafael dejó sólo una asignatura para septiembre de su carrera de médico, iniciada este año.
¿Qué sabéis de Núñez Búa? ¿Salió para su viajazo el bueno de Norberto Frontini? Lamento que no me llegara tu primera carta al regreso, porque parece que me hablabas de sucesos y amigos. Insiste, hombre; no trabajes demasiado. Noticias hispanoargentinas, tengo pocas. Recibí un libro de Rossler, donde vi un poema dedicado a ti; llegaron tres o cuatro, mas bien inominados... La Bulrich pasó para París, pero no tocó Barajas... Lo más importante es ese presunto ejército porteño-montevideano. Del que prefiero no hablarte.
Hay malas noticias respecto a la salud de Blas de Otero y la Albornoz. Ayer murió Antonio Oliver Belmás, el marido de Carmen Conde. De los Barbudo, que pasaron larga temporada entre nosotros, no he vuelto a tener noticias desde que los supongo en Wisconsin. Plaja estuvo en Madrid, y ni siquiera me vio.
Por lo demás, continuamos en la misma tensión y estilo que cuando nos dejasteis. Tristes a veces con nuestra gran cantidad de problemas. Y con coraje y alegría en las restantes ocasiones.
Con muchos saludos para Maruja de los dos y los chicos, lo que quieras para ti de quien contesta en cuanto recibe cartas. Un abrazo

Enrique


1978-11-28
Carta de Pilares a Luís e Maruxa Seoane. 1978
Ver [Carta manuscrita co membrete:] Manuel Pilares.

Transcripción da Carta de Pilares a Luís e Maruxa Seoane. 1978 en 28/11/1978

Madrid, 28 de noviembre del 78

Para Maruja y Luis Seoane
Buenos Aires

También fue una dolorosa y cruel sorpresa para nosotros, para cuantos tuvimos la suerte de conocerle. La noticia nos la dieron, a primeras horas del sábado, Inesita y Marcial...
Vosotros sabéis que, últimamente, ese gran hombre que era Lorenzo Varela solía beber bastante, aunque nadie le podía acusar de borracho. Yo, la última vez que lo vi fue en Sargadelos. Observé que, al igual que en ocasiones anteriores, parecía estar muy lejos de sí mismo, como si quisiera verse libre de los reproches que su inteligencia y su sentido mítico pudieran hacerle, como si pretendiera juzgarse con la liberalidad que suele dar la distancia, como si hubiera renunciado a regresar de un exilio aún más duro que el político y el sentimental. Y como si a pesar de lo claro de tus razones y lo equilibrado de su cerebro tuviera un supremo desdén para cuanto le obligara a trabajar. Era capaz de realizar grandes obras. Y como lo sabía, las daba por echar . Por eso, cuando me dijeron que atribuía a un catarro, a una gripe el cansancio físico que le obligó a consultar a Caldar sobre sus sofocos –y contra el diagnóstico de Caldar– renunció a dudar de la fortaleza de su corazón, y se negó a ser tratado del corazón; comprendí, disculpé y perdoné su última noche...
¡Querida Marujina, querido Luis! Vuestro amigo y hermano en tantísimas penas y alegrías, pasó esa noche sentado en un sillón, sin querer acostarse, mirándose desde todos sus años y todos sus pensamientos y todos sus sueños, escuchando los tenues, los lentos, los últimos latidos de su corazón. Su esposa había luchado por hospitalizarle. Pero él, él ¿cómo podía desconfiar de un corazón que siempre le había servido con tanta fidelidad? Y fue al amanecer cuando cedió, cuando el cerebro le dictó que pidiera una ambulancia. Y en la ambulancia falleció. Hubo que hacerle la autopsia. Fui a verle al depósito, en el siniestro caserón de las cercanías de Atocha, el domingo por la mañana. Allí estaba la dulce y bella Inesita, y un hijo de Marica...
El lunes, hacia las dos, le enterraron. No pude ir. Pilar me contó que estaban los amigos comunes, que Díaz Pardo –llegado en avión– compró una cámara para hacerle fotos... Todo muy triste, muy penosísimo...
Os escribo así porque pienso que es imposible que pueda causaros más dolor del que tenéis. Y porque temo que el veneno de la literatura pueda amargaros más. No he visto desde hace días a los Marciales. No quiero salir. No puedo borrar de mis pensamientos a ese hombre sentado en la última noche de su vida, y me lo imagino rebobinando sus recuerdos, en los que, sin duda alguna, vosotros ocupabais un preferente lugar, en los que tantos caminos, peripecias, estancia y huidas tuvieron señales indelebles de poemas, conversaciones, copas.
Por lo poco que le he podido tratar y por lo mucho que vosotros le habéis tenido, siento lo terrible que será vuestra pena. Porque la mía es y será profunda.
Perdonadme ahora. Sabéis que en la antigüedad se solía castigar ferozmente a los mensajeros que traían malas noticias. Yo he querido, egoístamente, cobardemente, llegar a vosotros después del telegrama fatal, de ese telegrama que nadie quería firmar jamás.
Es tarde, muy tarde, muy noche. Y estoy sentado en otro sillón, oyendo como late mi vivo corazón, en redoble por Lorenzo, por todos. Y estoy temiendo que vuestro perdón venga con lágrimas por mí. Porque ni las merezco, ni las quiero, aunque también las necesito, Marujina, Luis, hermanos del camino y de la posada

Abrazos.

Manuel Pilares

[Anexo.]

Entierro del poeta gallego Lorenzo Varela
Los restos mortales del poeta y crítico Lorenzo Varela, fallecido el pasado sábado en Madrid a consecuencia de un infarto de miocardio, recibieron ayer sepultura. El gran poeta gallego había regresado del exilio hace tres años. Celso Emilio Ferreiro y Varela eran las dos figuras cumbres de la poesía gallega contemporánea. Lorenzo Varela nació en La Habana, en enero de 1915. Estudió bachillerato en Lugo y luego vino a Madrid, donde se incorporó al movimiento de innovación poética y político de los primeros años de la República. Colaboró en la revista Pan, en el diario El Sol. Trabajó en Misiones Pedagógicas con Luis Cernuda y Antonio Sánchez Barbudo. Durante la guerra civil fue redactor-jefe de Claridad, órgano de las Juventudes Socialistas, y colaboró en la fundación de la revista Hora de España. Durante el exilio en México, y luego en Argentina, creó revistas y editoriales. Entre sus obras más importantes cabe señalar Torres de amor, Lonxe y Canción a Picasso. Fue un agudo crítico de arte en el periódico La Razón, de Buenos Aires. Con el gran pintor Luis Seoane crearon un grupo poético-político que influyó decisivamente en las nuevas generaciones gallegas.
El País, 28-XI-78


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoVarela, LorenzoDieste, RafaelPaz-Andrade, ValentínMurguía, ManuelMaside, CarlosGarcía-Sabell, DomingoHervella, EvelinaCastelao, Cuadrado, ArturoOtero Pedrayo, RamónScheimberg, SimónPiñeiro, RamónLaxeiro, Picasso, PabloSofovich, BernardoFaraldo, AntolínPrada, RodolfoFole, ÁnxelCastro, Rosalía deArias “Mimina”, CarmenFalcini, LuísColmeiro, ManuelCarballo Calero, RicardoDónega, MarinoLifschitz, RafaelCunqueiro, ÁlvaroNúñez Búa, XoséGirri, AlbertoLamas Carvajal, ValentínVillar Ponte, AntónFrontini, NorbertoOtero Espasandín, XoséAlberti, RafaelBaudizzone, LuísDíaz, XoséPalmás, RicardoCabanillas, RamónMuñoz Manzano, CarmenMiró, JoanGerstein, MarikaDíaz Arias de Castro, RosendoFerreiro, Celso EmilioGerstein, NoemíNeira Vilas, XoséLifschitz, EmmaManuel María, Temáticas: medios de comunicación Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisemigraciónpolíticaautores/asÁlbum de Galiciaasuntos particulareshistoriamigraciónsespazos artísticosHistorias de ida e voltanacionalismoacción socioculturalasociaciónsVoceiros da colectividade galega na emigracionA nova SargadelosColección: Isaac Díaz Pardo e Luís SeoaneLibro de TapasO galeguismo en América Fondo: Valentín Paz-Andrade no seu arquivo persoalLingua. LiteraturaFiguraciónsartes escénicasGalería BoninoComunicacións mesturadasExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Fardel d’eisiladoLonxeExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Historias e invenciones de Félix MurielpremiosEdiciós do CastroColección: Valentín Paz Andrade con Isaac Díaz PardoDanzas popularesPrecursores e novosCruces de piedraComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos AiresDiccionario bio-bibliográfico de escritoresVida gallegaradioperonismoMulleresFondo: Arquivo da Fundación Pública Galega Camilo José CelaHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoTres hojas de ruda y un ajo verdeA la pinturaCatro poemas para catro gravados

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