Persoa: Konrad Witz

Persoa: Konrad Witz [1]

Data Material Ver
Data Material Ver
1963-04-01
Carta de Seoane a Falcini. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1963 en 01/04/1963


Ginebra, 1 de Abril de 1963

Sr. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace veinte días que estamos en ésta y hasta ahora no traté de hacer otra cosa que mirar y, cuando pude, ver y comprender. Las ciudades suízas son encantadoras, más, para mí, las de la Suíza alemana: Berna, Basilea, Zurich, me gusta lo que tienen de medieval estas ciudades, sobre todo Basilea y Berna y encontrar el arte por sus calles, bueno y malo, pero siempre hecho con amor y oficio. Me gustan las fachadas pintadas, con relieves, o solo con viñetas heráldicas y frases en caracteres góticos que no entiendo, pero distribuídas de manera que uno puede encontrar en su disposición el genio gráfico suízo. Es un arte racional el que hacen las gentes de este pueblo. Racional como sus máquinas y sus comidas.
Suiza va siendo una inmensa máquina donde los hombres actúan formando parte de su engranaje y cuando tienen tiempo para detenerse a pensar en sus vidas sueñan con el apasionado desorden latino, o con la supuesta vida libre en la para ellos desconocida América de las grandes pampas, horizontes y selvas. La misma belleza del paisaje está aquí muy construida y pensada. Apenas queda rincón que el hombre no hubiese diagramado. Se trata de un esfuerzo de siglos y el propósito de libertad que les llevó a hacer este país condicionándolo a las montañas, los ríos y la nieve, y a racionalizar su religión, acaba por encadenarlos. Pienso que la vuelta de muchos suízos a la iglesia católica es un regreso instintivo a las viejas supersticiones, a la poesía de las imágenes y los ritos, a la anarquía teológica y al desorden y variedad latina que distingue a esta iglesia. Nosotros, herederos de Grecia y Roma y de las leyes bíblicas, que la iglesia nos resumió en catecismos y más bien procuró hacernos olvidar, buscamos algo de ese orden y racionalidad que a ellos ahora les distingue. Pero corremos el peligro de sumirnos en otro exceso y en la nostalgia de la acción instintiva, humana y verdaderamente libre. Perdóneme esta disquisición.
Al arte suízo le falta en general dejarse llevar por el instinto, por ese supremo valor del “me dá la gana” de otros pueblos. Todo está demasiado calculado y sabido, por esto, seguramente, su genio se expresa fundamentalmente en las artes gráficas, industriales y prácticas, lo que, a mi modo de pensar, no les desmerece, sino que los distingue. Son sobre todo notables e ingeniosos artesanos y su arte tiene siempre una finalidad colectiva. Se comprende que Le Corbusier sea suízo y hubiese inventado aquello de la “máquina para vivir” refiriéndose a la casa. Uno ve en los museos las habitaciones medievales de este país y ya entonces eran “máquinas para vivir”, como verdaderas máquinas semejan las fachadas de sus casas antiguas, cada ángulo de la decoración formada por las maderas obedece a una necesidad formal de resistencia y geometría.
Quizá esto explique a Max Bill y su concretismo. Pero uno come los sabios e insuperables chocolates de Suíza y a uno le queda en el paladar la nostalgia de los chocolates hechos a mano en las viejas ciudades españolas, heredado del descubierto en Méjico, menos dulce y más arenoso. Más primitivo y más humano, como ocurre con los quesos de Italia y España. He vuelto a ver a Hodler y a los primitivos suízos, Conrad Witz y Nicolás Manuel, se trata de extraordinarios técnicos de la pintura, de grandes pintores que hay que conocer, pero les falta el toque de dramatismo, locura e instinto, o el genio renovador de sus contemporáneos de algunas otras partes de Europa. Hodler pintó algunos cuadros con figuras yacentes. En ellos está todo lo que caracteriza a la muerte, el color y los gestos últimos, pero se trata de una muerte limpia, ascética, muy poco dolorosa y cruel, humanamente animal, tal como la descubrieron Rembrandt o Goya.
En los museos de Basilea y Zurich encontré nuevos ejemplos de escultura, incorporados a partir de 1960 por adquisición o donaciones. A la entrada del Museo de Zurich junto con La puerta del infierno de Rodin y la gran escultura de Lipschitz están ahora Moore y Marino Marini con una maternidad y un caballero, respectivamente. En el patio del de Basilea junto con Los burgueses de Calais de Rodin, está otro caballero de Marini de bronce, como el de Zurich. Pero más que en escultura es en pintura en lo que aumentaron estos museos. Extraordinarias piezas de impresionistas y casi todas las escuelas posteriores se han incorporado a ellos, pero a todo esto iremos refiriéndonos con tiempo en otras cartas. Uno siente como el arte constituye una necesidad para las gentes de Suíza. Está presente en todas partes y hasta ahora no me referí a los maravillosos libros que se ven en las vidrieras de las librerías impresos en Zurich o en Lausanne, o en Newchatel, y por los cuales uno siente, otra vez más, no ser millonario.

Un gran abrazo para todos los amigos, de Maruja y mío, saludos para los suyos y otro abrazo de su amigo para usted:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, Luís;  Seoane, Maruxa;  Díaz Pardo, Isaac;  Fernández del Riego, Francisco;  Dieste, Rafael;  Varela Vázquez, Lorenzo;  Picasso, Pablo;  Maside, Carlos;  García-Sabell, Domingo;  Laxeiro, ;  Paz-Andrade, Valentín;  Colmeiro, Manuel;  Piñeiro López, Ramón;  Hervella Nieto, Evelina;  Arias “Mimina”, Carmen;  Cuadrado, Arturo;  Castelao, ;  Scheimberg, Simón;  Otero Pedrayo, Ramón;  Falcini, Luís;  Alberti, Rafael;  Goya, Francisco de;  Blanco Amor, Eduardo;  Fole, Ánxel;  Sofovich, Bernardo;  Gerstein, Marika;  Díaz, Xosé;  Ledo, Xohán;  Núñez Búa, Xosé;  Miró, Joan;  Burd, Lipa;  Carballo Calero, Ricardo;  Otero Espasandín, Xosé;  Valle-Inclán, Ramón María del;  Cabanillas, Ramón;  Iglesia Alvariño, Aquilino;  Frontini, Norberto;  Muñoz Manzano, Carmen;  Baltar Domínguez, Antonio;  Souto, Arturo;  Cunqueiro, Álvaro;  Unamuno, Miguel de;  Burd, Esther;  Gil Varela, Álvaro;  Díaz Arias de Castro, Camilo;  Prada, Rodolfo;  Eiroa, José Gabriel;  Torrallardona, Carlos;  Klee, Paul;  Álvarez Blázquez, Xosé María;  Temáticas: artes;  Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. ;  artes visuais;  literatura;  espazos artísticos;  emigración;  migracións;  asuntos particulares;  medios de comunicación;  Colección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoane;  prensa escrita;  política;  A nova Sargadelos;  historia;  artes escénicas;  Galería Bonino;  radio;  cine;  premios;  Exposición de Luís Seoane. Colonia. 1967;  Fábrica de Porcelanas La Magdalena;  exilio;  Libro de Tapas;  Círculo de las Artes de Lugo;  Álbum de Galicia;  Fardel d’eisilado;  Xosé Eiroa;  Exposición de Luís Seoane. Bonn. 1967;  Martín Fierro;  Catro poemas para catro gravados;  Exposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967;  Teatro Municipal General San Martín. Bos Aires;  Historia de la literatura gallega, de Del Riego;  Bienal de Venecia;  Eudeba;  Exposición de Luis Seoane. Madrid. 1970;  Bauhaus;  Exposición de Luís Seoane. Madrid. 1963;  Galería Sargadelos de Barcelona;  poesía;  Tres hojas de ruda y un ajo verde;  La Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de Marfil;  Lonxe;  Luís Seoane. Gravados;  dadaísmo;  Exposición de Luís Seoane. Madrid. 1973;  Ediciós do Castro;  Homenaje a la Torre de Hércules;  Precursores e novos;  Comisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aires; 

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0