| 1953-02-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Fole. 1953 en 27/02/1953
Buenos Aires, 27 de febrero de 1953
Sr. D.
Angel Fole
Lugo
Querido Fole:
Al fin tenemos noticias directas, Cuadrado, Varela y yo de tí. Hasta hace pocos años habíamos supuesto lo peor, pero hace tres o cuatro alguien nos dijo que estabas en una aldea de Lugo sin concretarnos en cual y hace algún tiempo le pedí a Del Riego tu dirección, que me mandó. Un poco antes había leído un artículo tuyo sobre Corredoira en un diario de esa que por casualidad cayó en mis manos. Por casualidad, como vienen de ahí a ésta los diarios, la publicaciones, las noticias, todo. Me alegró que fuese una persona de nuestra generación el que escribiese sobre un pintor de una generación pasada, ya que la del pintor no hablaba de él y lo había abandonado en el olvido, me alegró además que lo hicieses como tu lo hiciste. Luego, el año pasado, leí tu libro de narraciones en el concurso del Centro Gallego, un magnífico libro con un espléndido prólogo, sin arqueología, sin cortesías, sin el LAUS DEO aburrido, sin la estúpida fuga existencialista que está dominando a algunas gentes nuestras de ahí. Con una realidad humana y mítica gallega de siempre, bien campesina. De nosotros no sé que decirte, trabajamos todo lo que podemos. En un momento, algunos años, coincidimos en ésta Dieste, Espasandín, Colmeiro, Cuadrado, Varela y yo. Luego Dieste marchó a Cambridge y ahora está en Monterrey (Méjico). Espasandín está en Pensylvania, Colmeiro en Francia y Cuadrado, Varela y yo continuamos en ésta pero pensando siempre en marchar no sabemos a dónde. Todos, solo estaríamos con gusto ahí. Por mi parte pinté y pinto mucho, dibujo, escribo, sin que nada de cuanto hago, bueno o malo, pueda tener el calor inmediato del pueblo al que destino todo lo que realizo, y Varela y Cuadrado escriben. Esto es todo. Hace años publiqué un libro de dibujos, hace creo diez años, Homenaje a la Torre de Hércules, iba dedicado a unos pocos amigos y tu eras uno de ellos. Otero Pedrayo lo recuerda ahora en Por os vieiros da saudade. Hace once o doce años incluimos una narración tuya Cuadrado y yo en un libro Veinte cuentos gallegos. Todos te recordamos siempre.
De las colaboraciones momentáneamente no hay nada en el Centro Gallego, incluso apenas sale la revista por la escasez de papel y hasta fin de este año no se puede proponer nada nuevo que no esté incluído en el presupuesto actual. Pero Cuadro por medio de un amigo trató de conseguirte unas colaboraciones en La Prensa de aquí pero las prefieren sobre cine español en general. De cualquier manera tendrías que mandar dos o tres artículos rápidamente. Tambien sobre cine podríamos conseguir que te encargasen algunas colaboraciones en una revista Orientación. Para alguna publicación de la colectividad puedes mandar ya, a mi directamente seis artículos en gallego por los que te harán llegar tres mil pesetas aproximadamente, y es probable que más adelante, en junio quizás, se pueda conseguir una corresponsalía para el boletín del Centro Lucense, teniendo tu que mandar como hace Del Riego para la revista del Centro Gallego, una información mensual de las actividades de la provincia de Lugo. Esto es todo. Perdóname si demoré algunos días en contestarte. De todas maneras, quiero que sepas que tus cartas nos produjeron una gran alegría.
Recibe el gran abrazo de tu amigo:
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| 1972-05-20 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Ortiz Alonso a Seoane. 1972 en 20/05/1972
Mayo 20, 1972
Washington, D. C.
Querida Maruja:
Tanto Ote como yo, os prometimos una carta algo más explicativa que la anterior y, francamente, después del larguísimo silencio de no sé cuantísimos años, tenemos que contarnos algo, pero... ¿por dónde empezar? Ya, por agradeceros los folletos que, naturalmente, nos han gustado mucho y nos ha dado mucha alegría el ver que Luis se ha abierto camino y que ha llegado a lo que un artista como él debe llegar. No me cabe en la cabeza el que haya expuesto en Washington y no lo hayamos sabido; tan ocupados estamos, tan preocupados también y tan embrutecidos, que no nos enteramos de lo que más importa. La vida da tantos giros imprevistos y tiene tantas sorpresitas... Hemos perdido muchos contactos, no digo amigos, porque los buenos amigos no se pierden nunca; pero estamos en la higuera. Estoy segura de que si nos viésemos mañana continuaríamos: “decíamos ayer”, como si efectivamente hubiese sido ayer y... ayer fue, pues la vida tan corta que tenemos, casi ya se nos marchó sin apenas darnos cuenta.
Tuvimos dos cartas de los Dieste: de Carmen y de Rafael. Muy simpáticas y muy interesantes y muy como son ellos. No coinciden en muchas cosas con vuestra versión ni con otras. “Cada quien es cada quien”, como dicen los mejicanos, peor están contentos y optimistas y como se ven con familiares y amigos tienen gente con quien hablar de intereses mutuos. Nosotros estamos alejados del mundanal calor y encanto de las personas que entiendes y te entienden y metidos en un barullo de todos los demonios y ganándonos la vida con el sudor de todo el cuerpo. Amén.
Tuvimos aquí a Cuqui y a la nieta de 10 años que es una criatura angelical y preciosa. Si Luis la viera, tendría que pintarla. Es algo inaudito esa niña. Tiene una personalidad extraña, pero maravillosa y se ha portado como la persona más madura y más delicada y discreta de la tierra. ¿Serán cosas de abuela? Al niño también le adoro, pero no se parece a su hermana ni en físico, ni en personalidad. Va a hacer 16 años en agosto y está alto y guapísimo. Los dos son muy inteligentes y hablan 4 lenguas, pero no les gusta la escuela, por lo que creo que van a resultar genios. ¿A qué genio le gustó la escuela?
Estoy dando clases de español otra vez después de un montón de años en los que he estado metida en otros problemas e incluso cuidando del nieto. Cuando a los americanos nos iba bien, nos íbamos pescar y nos echábamos en la hierba a soñar muy tranquilamente; ahora que nos va bastante mal, estamos un tanto histéricos. ¿Qué hacer con los seres humanos? Se me va la cabeza en todas direcciones y tengo que confesar que estoy muy pesimista. Esas bombas atómicas... ¿nos llevarán a un cosmocidio? Y allá va el planetita con todo el tinglado y... tinglado es.
Leo mucho y releo también; todo lo bueno que se me presenta. Desde Américo Castro, Ortega, Unamuno, Juan Ramón, etc., hasta Moliére, Platón, etc., ¡Qué lástima! El hombre ha sido más o menos lo mismo desde los albores de la historia.
Vamos al campo todos los días y eso nos serena algo y nos envigoriza el alma y el cuerpo; los americanos han descubierto la naturaleza y se están dando cuenta de que tienen un país hermosísimo; salen a las afueras ávidos de aire, de sol, de ejercicio, de paz, de desmaquinización... y con un montón de sandwiches y de coca-colas.
De salud vamos pasablemente, por el momento.
Termino porque Ote va a echar la carta al correo.
Abrazos,
Alicia
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| 1978-03-31 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Otero Espasandín. 1978 en 31/03/1978
Buenos Aires, 31 de marzo de 1978
Sr. D. José Otero Espasandín
Londres
Querido amigo:
Unas pocas líneas para decirte de nuestra solidaridad contigo y con Cuqui, con motivo del fallecimiento de Alicia, a quien, Maruja y yo, siempre recordamos con cariño. Lamento escribirte en estas circunstancias. Siempre tuve pensado hacerlo con calma y daros noticias nuestras. En Buenos Aires hablamos de vosotros a menudo con algún argentino, Girri entre ellos, que estuvieron contigo en Washington. Y, en Galicia, los Dieste, Mincho y García Sabell. Desde aquel viaje a Lisboa, mejor, a Estoril, hecho con el propósito de veros, siempre tuvimos la esperanza de encontrarnos en España, o en los Estados Unidos, pero, por circunstancias muy diversas y que siempre han tenido que ver con el trabajo, no pudo ser. Nos hubiese gustado que fuese en Galicia, una tierra bellísima, misteriosa, de alma de luna como dijo Huidobro, y de gentes corteses y bondadosas que todos queremos. Quizás ahora, estando tan próximo a Galicia, decidas irte a vivir allí y podamos vernos y charlar como lo hacíamos en nuestra casa, en la vuestra del barrio Belgrano, o en el Tortoni. Tengo escrito bastantes cuartillas sobre esas reuniones y sobre ti, a quien todos admiramos por tu talento e inquietud. Mas un día hablaremos sobre aquellos años muy duros que pasamos juntos con la dureza que exige una tierra que está haciéndose, nacida y desarrollada con viejos defectos y que trata de hacerse a sí misma, tal como otras la dejan ir modelándose. Aprendimos mucho en todos estos años y hemos hecho una obra que, si nos satisface y no sabemos si es buena o mala, la sabemos nuestra, inspirada en los mejores deseos y puesta al servicio de nuestros gustos. Aquel grupo de amigos que nos reuníamos en el Tortoni empezó a disolverse con tu marcha, fuiste el primero en irte, y nos quedamos sólo Varela y yo hasta el año 76, viéndonos a menudo, pero ya sin tertulia a que acudir. Os recordamos siempre a todos. Varela ahora vive en Madrid. Estuve con él en Galicia y luego los primeros días de enero, cuando Maruja y yo regresamos a Buenos Aires. Nuestro destino está marcado entre esta ciudad y La Coruña, en una de las dos ciudades quedaremos definitivamente algún día. Uno no se desprende fácilmente de sus hábitos, de sus trabajos y de los amigos.
No sé si estas líneas constituyen una carta. No quiero, desde luego, que fuese una carta de circunstancias, sí, en cambio, que de alguna manera hiciese nuestra nostalgia y nuestra amistad por ti, por vosotros, y el recuerdo para siempre de tantas conversaciones con Alicia y contigo, de Maruja y mías.
Un gran abrazo a Cuqui, saludos a su esposo y para ti uno fuerte y cariñoso de:
[Seoane]
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