Persoa: Lorenzo Varela

Persoa: Lorenzo Varela [11]

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1947-12-29
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1947
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1947 en 29/12/1947


Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.

Abrazos a todos los amigos y a ti de

Antonio


1948-10-25
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.


1950-01-00
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1950
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1950 en 00/01/1950


París, 1-1950

Querido Seoane:

Inútil decirle que hace ya tiempo que quería escribirte. Inútil, por lo mismo, que es la pura verdad. Pero cada día hay alguna nueva preocupación, un nuevo inconveniente y así todo va quedando lamentablemente aplazado. Si a eso unes que de cosas prácticas nada podía decirte, tendrás explicado mi largo silencio.
He estado alguna vez con nuestro amigo-pez, por lo ocurrido, Gascó Contell. Tardó mucho en venir de España adonde de nuevo se fue al cabo de veinte días o poco más, de estar aquí. Las dos veces que conseguí verle, estuvo tan cordial como siempre y más anguila, si cabe, que nunca. Pero, con todo, a una cosa me respondió concretamente y es al decirme que con respecto a la credencial que te hacía falta, el mismo día –me aseguró bajo palabra de honor– que recibió tu carta, había hecho expedir el documento. Puede ser que sea así. Cuando te ataque a ti como hoy a mí la angustia epistolar y te decidas a ponerme unas letras, ya me dirás lo que hay de esto. Por lo demás no ya es que no soltó prenda alguna, sino que ni siquiera las dejó ver. Ahora está entusiasmado con la instalación en España –aunque el repinta su entusiasmo con un barniz de escepticismo que él cree muy disimulado y de buen tono– donde va a hacer ediciones de la Ilustración y qué se yo cuantas cosas. Desde luego, muy interesado en tener noticias de Buenos Aires, es decir, noticias tuyas aunque él no crea en América, estribillo que ya conoces. Y eso es todo. Precisamente, porque eso es todo, creo que no te he escrito antes. Ya que de no ser lo del envío de tu credencial (lo que sí he de creer en Gascó, hace mucho tiempo que está resuelto) no tenía nada que decirte con respecto a este.
Y de otras cosas, no mucho más tampoco. Aquí sigue mi vida monótona; he cambiado de liceo y estoy un poco mejor. Estos últimos tiempos ha pasado aquí mucha gente de Argentina, entre ellos Araoz Alfaro, a quien sabes que me une gran amistad, y por esa misma razón he estado más disperso que de costumbre. Ahora están aquí los Dieste, de regreso de Londres, y los Aparicio. Los Dieste no parecen tener planes muy determinados aunque por el momento creo que se quedarán aquí por lo menos unos meses. He visto a Colmeiro después de su regreso de España hace dos días. Al mismo tiempo, he tenido otras noticias de España. Todas se corroboran unas a otras y todos son para nosotros, o al menos para mí, sumamente desconcertantes aunque por otra parte, muy esperadas y muy de acuerdo a lo que previamente se pudiera pensar del problema. Si tuviera que resumir en una sola frase mi impresión, con todas la deformaciones que eso supone, mi opinión es que cada vez nos vamos aproximadamente más a la categoría, poco envidiable, de rusos blancos. Y lo que es peor que no se ven –o al menos yo no veo– no ya muchas, sino alguna manera de poder remediar a eso. Todo ello me hace sentir una inquietud cada vez más desagradable y que contiene dentro de sí, por lo mismo que ahora mi vida parece trazada con una estabilidad provisoria, pero estabilidad al fin, una posibilidad, vaga y que yo mismo no consigo analizar, de cambiar todo. No ya por intervención de mi voluntad, sino como presintiendo que aún sin ella algo me llevara a que sea así. En fin, como ves, un puro lío.
De noticias un poco más concretas y mínimamente agradables que, aparte de aparecer al fin, como creo que te había ya dicho, apareció también en Europa mi novela Don Manuel de León, en tres números y creo que saldrá en libro una vez pasado este verano. Dios lo quiera, ya que eso, siendo tan poca cosa, será algo.
Si alguna vez escribes, como yo quisiera, aunque no me atreva ni a pedírtelo de cara, por lo que yo he tardado en hacerlo, dame noticias vuestras en primer término, y también de los amigos comunes a quien veas: Varela, los Alberti, Baudi. Ah, como es otra noticia, no quiero desaprovechar la ocasión de dártela: mi casa de Alba ya tiene tejado nuevo y contiene una cama, una mesa y tres sillas. De modo que, cuando volváis, si os encuentro con valor para ello, ya sabéis donde podréis pasar temporadas o años enteros si os gusta.

Y nada más de no ser que este año 1950 te sea tan leve y agradable como para mí mismo lo quisiera. Muchos saludos a Maruja de parte nuestra y un gran abrazo para ti de

Arturo


1952-01-24
Carta de Seoane a Dieste. 1952
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1952 en 24/01/1952


Buenos Aires, 24 de enero de 1952

Sr. D.
Rafael Dieste
Cambridge

Querido Rafael:

Estamos pasando unos días infernales de calor y humedad. Creo que en los años que llevamos en ésta nunca hizo tanta humedad ni tanto calor y estos días anuncia el diario que del norte se acerca a la capital una vistosa plaga de mariposas blancas que preocupa por sus larvas y su voracidad a los técnicos del ministerio de agricultura. Dentro de unos días pues, Buenos Aires parecerá una ciudad de almanaque valenciano con un cielo muy azul y muchísimas mariposas blancas, muchas más de las que nunca soñaron los autores de tapas de Blanco y Negro. Y nosotros, para desdicha nuestra en el centro de tanta cursilería, porque las mariposas no son más que otro elemento, uno más, en el total de la decoración actual.
No recuerdo ahora si os he escrito luego de mi exposición que fué en octubre, creo que no. La hice en Viau y constituyó un éxito de público y tambien de venta, y estoy seguro de que fué la más unida y la mejor de cuantas hice hasta ahora, creo que en ella se notaba más que en ninguna anterior mi aspiración de dar un carácter acentuadamente expresivo a la forma y al color. Esta era la exposición que debí haber hecho en Londres en lugar de la que me parece ahora disparatada, que las circunstancias y lo absurdo de la galería me obligaron a hacer, porque además deseaba hacerla un poco como fuese y a la que tú le dedicaste el expléndido (sic) y generoso artículo que tanto te agradezco. Desde la exposición sin embargo no he pintado mucho, pienso comenzar a hacerlo nuevamente con intensidad en estos días. La venta y el público no es suficiente estímulo para un pintor, hacen falta muchas otras circunstancias que Buenos Aires no tiene, no tuvo nunca, e incluso tambien creado por un núcleo de amigos que hablan, que discuten, el núcleo de amigos que nos reuníamos hace ocho o diez años y ya no sé cuántos, tan lejanos parecen. Os extrañamos. Varela acaba de llegar de Montevideo a quedarse nuevamente en Buenos Aires no sé por cuanto tiempo, viene animado. Azcoaga está ya instalado aquí con su familia, su mujer y cuatro hijos y trabaja en la imprenta Chiesino de Avellaneda. No deja de tener su aspecto heróico el emigrar así acompañado de cinco de familia y a un país como este tan distinto de España y donde todo es desconocido. Te está profundamente agradecido por el departamento, que por otra parte lo cuida y lo limpia él y los suyos de una manera un poco maniática según apreció Frontini. Para los chicos compró unas literas que no le estorban en el departamento. Pronunció tres conferencias al llegar, una en Artistas Plásticos sobre retratos de Goya, y dos sobre la poesía y la novela contemporánea en España en el Colegio Libre de Estudios Superiores, muy interesantes y con una información sobre jóvenes escritores españoles desconocida para muchos de los que estábamos allí. Escuchándole nos afirmábamos que una de las consecuencias más trágicas de la guerra civil es esta separación producida entre los escritores y artistas de uno y otro lado. Ellos apenas tienen noticias de cuanto se hizo fuera de España y a nosotros se nos escapan por falta de medios de información lo que allí se produce. Azcoaga está contento de haber salido y parece –no siempre Buenos Aires es una realidad demasiado abrumadora– animado a trabajar. Nuestros amigos en general le recibieron con simpatía. Alberti es probable que salga estos días a hacer un recorrido por América con algún contrato de conferencias. Este último año se ha defendido haciendo dibujos con sus poemas, coloreados, algunos muy graciosos, género que denominó “liricografías”. En pintura y en literatura todo está igual que en 1948, más bien un poco peor por el problema editorial agravado por muchas circunstancias poco favorables. Cuadrado y yo continuamos haciendo heroicamente algún que otro libro de Botella al Mar. De viejo tenemos pensado que la última editorial que fundemos se titule “Hombre al agua”. De otra gente: Guillermo de Torre, Baeza, Casona, Gori, etc., no tengo noticias, son otro mundo, el mundo, el mundo de los negocios. Negocios a veces más sórdidos que el de los directivos del Centro Gallego, con quienes continúo compartiendo las últimas horas de cada tarde.
¿Qué es de vuestra vida? ¿Trabajáis mucho? Contarnos algo de Cambrigde. Y tú, Rafael, has escrito nuevas obras? Estamos deseando tener noticias de todo cuanto hacéis y de como estáis en ese país al que siento más próximo de España, quizá porque para los gallegos nos resulte cercano. ¿Recuerdas las viejas escrituras de Ortigueira que expresaban al señalar los lindes de una finca “limita al N. con Inglaterra mar por medio”?, o tambien por el puritanismo católico de los españoles, porque el puritanismo no es exclusivamente un fenómeno protestante. Nosotros nos acordamos muchas veces de las severas calles de Londres, de los parques, de las tabernas, de los museos tan llenos de obras prodigiosas y tal como si no las tuviesen, de las caras de los ingleses y del paisaje maravilloso de Richmond. Pensamos volver no sé cuando. Pero volveremos, seguro. Claro que nuestro destino, creo que el de todos nosotros, es esperar volver a los sitios que tuvimos que dejar por alguna circunstancia. Buenos Aires además continúa siendo, aún no pareciéndolo, una ciudad misteriosa aunque insoportable viviendo seguido en ella.
Escribirnos sobre vosotros, sobre vuestros proyectos, sobre Cambridge, sobre las exposiciones que véis. Os rogamos que nos déis envidia, mejor, más envidia aún escribiéndonos sobre todo eso y creo que esto no lo logró nunca nadie.

Recibid los dos, Carmen y tú el fuerte abrazo y el recuerdo de Maruja y mío:

[Seoane]


1953-01-12
Carta de Fole a Seoane. 1953
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fole a Seoane. 1953 en 12/01/1953

12-Enero-53


Sr. D. Luis Seoane

Aqui tienes a un viejo amigo que resucita. Ángel Fole te envía un fuerte abrazo. Por el amigo Farruco sabía frecuentemente noticias tuyas. También he visto en la revista Semana, de aqui, una foto donde aparecias tú hablando con Picasso. ¡Gran emoción para mi! Al instante, te vi y me vi en Santiago hablando con el gran Maside sobre cualquier tema pictórico. Ya sé de tu magnífica labor literaria y artística. Y saco la consecuencia de su ejemplar continuidad. Celebro tus éxitos como mios.
Y ahora te preguntaré por algunos amigos comunes... ¿Qué hacen Arturo Cuadrado y Lorenzo Varela? ¿Seguis reunidos en el bar Armoriña. Excuso decirte que tengo gran interés en saber noticias de estos inolvidables amigos. De Jose Mª Domínguez no sé nada, en absoluto. Creo que está en Inglaterra. De vez en cuando, me llega alguna noticia de Tobío, de Bal y Gay, de López Durá...
Yo, llevo ya cinco años viviendo en el campo. De aqui saco mis asuntos para mi modesta labor literaria. Actualmente radico en Quiroga, no sé por cuánto tiempo. Antes he vivido un año en Incio. Ya había vivido en Terra Chá. Voy alguna vez a Lugo. Desde “entonces” no he estado en Santiago, pero si en La Coruña y en Vigo. Me carteo con frecuencia con Del Riego y otros escritores viejos amigos.
¿Qué es de tu tío Mosquera, el de Arca? Cuando estaba en Lugo, por el 37, hablaba todos los días con él.
Sé de tus gestiones en mi favor, por lo cual te envío las mas sinceras gracias. He recibido carta del amigo Emilio Pita. En ella me dice que tú –vosotros– habéis conseguido que se paguen las colaboraciones literarias de la revista del C. Gallego. Pues bien, amigo mío, me veo obligado a solicitar una. En este sentido, las cosas marchan muy mal para mi. Cualquier ayuda me vendría muy bien dicho con la ruda franqueza que dicta la necesidad.
Y te ruego que des las gracias en mi nombre a los señores del Centro que han tenido la atención de comunicarme el fallo del jurado sobre mi libro. Creo que tú lo has leido. ¿Y qué te parecio? Se editará pronto, inmediatamente después del de Castelao Os vellos non deben namorarse.
Y por Dios, que me conteste pronto.
Un fuerte abrazo de tu viejo amigo

Ángel Fole

Cine España
Lugo


1953-02-27
Carta de Seoane a Fole. 1953
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Fole. 1953 en 27/02/1953


Buenos Aires, 27 de febrero de 1953

Sr. D.
Angel Fole
Lugo

Querido Fole:

Al fin tenemos noticias directas, Cuadrado, Varela y yo de tí. Hasta hace pocos años habíamos supuesto lo peor, pero hace tres o cuatro alguien nos dijo que estabas en una aldea de Lugo sin concretarnos en cual y hace algún tiempo le pedí a Del Riego tu dirección, que me mandó. Un poco antes había leído un artículo tuyo sobre Corredoira en un diario de esa que por casualidad cayó en mis manos. Por casualidad, como vienen de ahí a ésta los diarios, la publicaciones, las noticias, todo. Me alegró que fuese una persona de nuestra generación el que escribiese sobre un pintor de una generación pasada, ya que la del pintor no hablaba de él y lo había abandonado en el olvido, me alegró además que lo hicieses como tu lo hiciste. Luego, el año pasado, leí tu libro de narraciones en el concurso del Centro Gallego, un magnífico libro con un espléndido prólogo, sin arqueología, sin cortesías, sin el LAUS DEO aburrido, sin la estúpida fuga existencialista que está dominando a algunas gentes nuestras de ahí. Con una realidad humana y mítica gallega de siempre, bien campesina. De nosotros no sé que decirte, trabajamos todo lo que podemos. En un momento, algunos años, coincidimos en ésta Dieste, Espasandín, Colmeiro, Cuadrado, Varela y yo. Luego Dieste marchó a Cambridge y ahora está en Monterrey (Méjico). Espasandín está en Pensylvania, Colmeiro en Francia y Cuadrado, Varela y yo continuamos en ésta pero pensando siempre en marchar no sabemos a dónde. Todos, solo estaríamos con gusto ahí. Por mi parte pinté y pinto mucho, dibujo, escribo, sin que nada de cuanto hago, bueno o malo, pueda tener el calor inmediato del pueblo al que destino todo lo que realizo, y Varela y Cuadrado escriben. Esto es todo. Hace años publiqué un libro de dibujos, hace creo diez años, Homenaje a la Torre de Hércules, iba dedicado a unos pocos amigos y tu eras uno de ellos. Otero Pedrayo lo recuerda ahora en Por os vieiros da saudade. Hace once o doce años incluimos una narración tuya Cuadrado y yo en un libro Veinte cuentos gallegos. Todos te recordamos siempre.
De las colaboraciones momentáneamente no hay nada en el Centro Gallego, incluso apenas sale la revista por la escasez de papel y hasta fin de este año no se puede proponer nada nuevo que no esté incluído en el presupuesto actual. Pero Cuadro por medio de un amigo trató de conseguirte unas colaboraciones en La Prensa de aquí pero las prefieren sobre cine español en general. De cualquier manera tendrías que mandar dos o tres artículos rápidamente. Tambien sobre cine podríamos conseguir que te encargasen algunas colaboraciones en una revista Orientación. Para alguna publicación de la colectividad puedes mandar ya, a mi directamente seis artículos en gallego por los que te harán llegar tres mil pesetas aproximadamente, y es probable que más adelante, en junio quizás, se pueda conseguir una corresponsalía para el boletín del Centro Lucense, teniendo tu que mandar como hace Del Riego para la revista del Centro Gallego, una información mensual de las actividades de la provincia de Lugo. Esto es todo. Perdóname si demoré algunos días en contestarte. De todas maneras, quiero que sepas que tus cartas nos produjeron una gran alegría.
Recibe el gran abrazo de tu amigo:


1953-09-29
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1953
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1953 en 29/09/1953


Buenos Aires, 29 de setiembre de 1953
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Me alegré mucho de recibir tu carta y de tener el título del libro tuyo que puede unir los dos premiados por el Centro Gallego. Suprimiré los apóstrofes de Precursores e novos como tú deseas y haremos la selección que tu indicas. Me gustaría, si estás de acuerdo, que con arreglo a los nuevos elementos que tienes de mi obra, modificases la estampa que me dedicaste en ese libro, dejándola así si no crees oportuno o conveniente en esa modificación. A mi me parece muy bien de cualquier manera que decidas, pero creo que sería útil actualizar algunas de las semblanzas, incluso por la fecha de salida del libro que nunca sería antes de fines de este año o de los primeros meses del año próximo. El título me parece espléndido y creo que quedará en su nueva estructuración magnífico. Supongo que habrás hablado ya calmosamente con García Sabell y que conocerás todas sus impresiones de su viaje a esta ciudad. A nosotros nos hizo mucho bien, a mi particularmente, y los momentos de emoción que pasamos juntos son indescriptibles, ahora solo deseo que tú puedas hacer el próximo año el mismo viaje, seguro de que obtendrás igual utilidad moral, descontando por mi parte tu éxito. A través de tu obra te conoce mucha gente y te estiman como uno de los primeros entre todos los que se destacan en Galicia. Por García Sabell tuve noticias de todos vosotros, aunque de tí las tenía por nuestra correspondencia, y ahora Núñez Búa me trajo nuevas noticias que prometió ampliarme tan pronto pueda venir a esta ciudad con más calma, pues solo pude estar con él, desde que llegó, unos pocos minutos.
Estos días irán a visitarme dos matrimonios de grandes amigos míos de ésta, un matrimonio el pintor Lipa Burd y ella Esther médica, y otro matrimonio el del Dr. Villar, toda ella gente encantadora a quienes convencimos de que fuesen a Galicia. Me gustaría les presentases los amigos comunes. Por correo aparte, te envío el Libro de tapas que acaba de salir y que creo es original, lleva un magnífico poema de Lorenzo Varela en sus primeras páginas y un prólogo mío. Espero que os guste como edición. El jueves, 1º de octubre, inauguro una exposición de mis últimos óleos y comienzo tambien la semana que viene un mural de 14 x 6 metros en una bóveda de un edificio céntrico de esta ciudad. Tambien dentro de diez o quince días aproximadamente se inaugura una casa particular en la que hice una decoración en una pared, que hace ángulo con la calle, de 8 metros por 2, con un material nuevo, piedra reconstruída, de la que os mandaré fotos. Lo único que siento que todo este trabajo no pueda hacerlo en Galicia en contacto con lo que más estimo, en lugar de hacerlo aquí, aislado.
Me alegro mucho que Maside haga una monografía sobre Eiroa, es uno de los grandes artistas gallegos que merecen, por su obra, que se le recuerde, aunque esa obra no hubiese podido llegar a ser guardada en ningún museo gallego, de esos capaces de reconstruir cámaras que barcos (sic) que nada tienen que ver con nuestra historia. La mía, sobre los dibujos y grabados de Maside, la enviaré aproximadamente para el mes de noviembre. Necesitaría que me dijeses que cantidad de cuartillas debo de escribir y que me enviases, si no te causa demasiada molestia el hacerlo, y no te aburre la cantidad de cosas que siempre te pido, unos artículos que publicó Xohan Ledo con motivo de la exposición que Maside realizó, así como todo aquello interesante que se hubiese publicado alrededor de ella. No sé si habrá publicado la conferencia que dijo Cunqueiro. Creo que una semblanza que falta en tus Precursores e novos es precisamente la de Maside, y creo que ampliaría, si es posible, tu visión de la actualidad gallega.
Los volúmenes de vulgarización de las ediciones del Centro Gallego, quedaron estancados por falta de envío de los originales prometidos de Cunqueiro, Iglesia Alvariño y Del Castillo. Cualquier falla de este tipo hace fracasar nuestro esfuerzo, pues conseguir acuerdos, sobre proposiciones concretas, de la Junta Directiva, es siempre muy dificil y los pocos deseos de hacer obra de este tipo hace que se escuden en los fracasos, por eso te rogaba en una anterior que hicieses lo posible para que enviasen esos originales y poder encargar otros; soy solo en esta labor desde hace años, a pesar de lo que podáis creer, o tienen interés en haceros creer personas bastante inexcrupulosas (sic) en lo que se refiere a atribuirse el trabajo ageno (sic).
Bueno, contéstame con toda la amplitud que puedas. Siempre deseo recibir carta tuya.
Saludos para Evelina y para tí de Maruja y míos y tu recibe el fuerte abrazo de:

Seoane


1955-04-09
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1955
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1955 en 09/04/1955

Vigo 9-abril 1955
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí la tuya de 29 del pasado, junto con las fotos de Bouza. Espero con impaciencia la carta larga que me anuncias. Me alegro que te haya llegado el paquete que te envié con cinco ejemplares de tu monografía. ¿No recibiste antes otro, con diez, que te remitió directamente la Editorial? Espero que a estas horas se habrá recuperado la maleta de Castiñeiras y, por lo tanto, los cinco libritos que iban en ella. El día 7, es decir anteayer, salió en el Veracruz con destino a esa el hermano de Pampillón. Le dí, para que te entregara en mano, otros diez ejemplares de tu monografía, y el tercer tomo del Diccionario de Escritores de Couceiro. También lleva el volumen especial, encuadernado en piel, que te dedicamos todos. No te olvides de comunicarme su recepción cuando obren en tu poder.
Me ha sorprendido lo que me dices sobre la publicación del artículo que escribí sobre Castiñeiras. Este me pedía insistentemente que escribiese una cosa acerca de él, y por fin lo hice para que me dejase en paz. Pero no me habló de que iba a publicarlo, ni mucho menos. Creo que no debes tomar mucho en cuenta sus tonterías, pues ya sabes como es. Sin embargo, por otra parte, nos resulta útil.
No he visto ningún ejemplar de la Revista, después del nº 7, y estoy deseando que me lleguen. Fernández me prometió enviarme los números por correo aéreo, a medida que fuesen saliendo, pero se ve que se ha olvidado. Le escribiré de nuevo. Ya te dije que aquí la Revista gusta muchísimo, y todos la esperan con enorme interés. Lo que ocurre es que son pocos los que la reciben con regularidad, pues a casi todos les ha dejado de llegar algún número. No sé si se tratará de defecto de administración, o de extravío.
Tu monografía tiene una gran aceptación, incluso de venta. En Santiago, por ejemplo, hubo una librería que despachó veinte ejemplares durante las dos primeras semanas de haberla expuesto en el escaparate.
Quisiera que no te olvidases de enviarme la foto del busto que te hizo Eiroa, así como otras que pudieras tener ahí. Quisiéramos sacar lo más pronto posible la monografía, cuyo texto escribiste tú, y tropezamos con mil dificultades para reunir el material gráfico.
También estoy preparando el 4º tomo de la Antología poética gallega, que inició Alvarez Blázquez, con la de la lírica medieval. Estará dedicado a la poesía contemporánea. Después se publicarán el 2º y el 3º. Te agradecería que me enviases para incluir en el una breve nota tuya autobiográfica, y tu opinión, también breve, sobre la poesía en general y la gallega en particular. Al mismo tiempo, selecciona 4 poemas de tu Fardel y mándame dos inéditos, teniendo en cuenta que la Antología se publica aquí. Pídele a Lorenzo que haga otro tanto con respecto a él. Es mi propósito que los poetas colaboren conmigo en la labor antológica.
El matrimonio a quien te refieres no ha venido todavía por casa. Ya sabes que lo recibiremos con todo afecto. También González Carbalho me escribió anunciándome su viaje.
Hace varios días escribí una carta al Centro Gallego, especificándole el estado en que se encontraba la labor que me encomendaron, y pidiéndole instrucciones al respecto. Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para los dos, y un fuerte abrazo para tí de
Fdez del Riego


1971-02-16
Carta de Palmás a Seoane. 1971
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Palmás a Seoane. 1971 en 16/02/1971


Osedo, 16 de febrero de 1971

Mi querido Seoane:

Hace dos días que Isaac me dio a leer la publicación de Irmandade. Sé que mis palabras de aliento o de solidaridad poco podrán hacer frente al dolor y la rabia que debe sentir. Dolor y rabia no tanto por verse atacado, sino por provenir el ataque de quienes, se supone, deben sentirse solidariamente unidos a todo aquel que, pese a todos los errores que pudiera cometer, luche denodadamente por defender y mantener en pie la dignidad de un país al que no se le da tregua desde hace cinco siglos.
En Vd. han sido atacados todos aquellos que luchan todos los días por una Galicia libre; todos aquellos para quienes Galicia no es tema de una reunión semanal, sino algo vivo, una realidad lacerante que ofende los ojos de todo el que quiera verla. Yo me pregunto: es posible que Cuco-rei, o que Luis Seoane, o Rafael Dieste o Lorenzo Varela o cualquier otro sea motivo de una larga y detallada atención y no lo sean los obreros que están presos por pedir, en definitiva lo que les pertenece, o los intelectuales que deben sortear toda clase de dificultades para poner una piedra frente al mar de imbecilidad que fluye de las esferas oficiales. ¿Es que Luis Seoane es peor que el Conde de Fenosa? ¿Es que las mujeres y hombres de sus cuadros no son las mujeres y hombres de Galicia? ¿Es que el testimonio de su vida no vale nada? Ya sé, no tendría que hacerme estas preguntas, pero no puedo dejar de hacerlo. Desde hace unas semanas la realidad de España toda me golpea la cara. Me golpea no sólo dentro de ella sino también fuera en Paris o en Londres o en Buenos Aires.
Claro que también es posible pensar que quienes lo atacaron son los integrantes de un nuevo tipo de “casino de caballeros” que aún no conocíamos bien. Señores que si ya no juegan al mus, juegan a un juego que se llama Galicia, que consiste en crear enemigos donde no existen y en dejar en paz a quienes lo son de verdad y desde siempre.

Un abrazo muy fuerte

Ricardo


1976-08-29
Carta de Dónega a Luís e Maruxa Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Dónega a Luís e Maruxa Seoane. 1976 en 29/08/1976

A Cruña, 29.8.76

Maruxa e Luis Seoane
Buenos Aires

Meus amigos:

Sin tempo non vai sendo. Hoxe, domingo, aproveito pra me corresponder con vós. As desgracias, os traballos, as preocupacións, os amigos... Xa sabedes, non deixan vagar nin tranquilidade pra escrituras demoradas e ben axeitadas.

As desgracias. A miña cuñada deixóunos de vez. Vai farta de sufrir. Anunciou premonitoriamente cáseque a data exacta do seu pasamento. Tal premonición non era, porén, de extrañar. Conocedora puntual da súa terrible doencia e do curso que ineluctablemente levaba, os seus cálculos tiñan que ser necesariamente correctos. Mais levada do seu afincado sentimento relixioso, quixo sofrir pra sublimar a súa dóor e ofrecerlla ao bon Deus. En todo intre, deu mostras dun valor, dunha serenidade e dunha fortaleza moral moi pouco comúns. O seu exemplo e a súa templanza foron consolo prá familia. E remato este triste capítulo, meus amigos, porque estóu a correr o risco de incidir nunha mala literatura necrolóxica, cousa da que sempre abominei.

Os traballos. Rematada a a Escolma de Cabanillas1, xa na rúa, recibo o encargo dun novo libro. Unha biografía de Antón Villar Ponte, que ha formar parte da colección que inaugurou Galaxia baixo o rubro xeral de Conciencia de Galicia. Iniciouse coa biografía de Murguía, feita no seu dia por Vicente Risco. Seguirán outras de Rosalía (García Sabell), Castelao (Piñeiro), Curros (Carlos Casares). E así sucesivamente. Ando a remexer en caixóns de papéis e retallos de prensa que deixou o meu futuro biografiado, clasificándoos e poñendoos en orde. Un lio e un labor de moito mimo.

As preocupacións. Falo do Museo Carlos Maside. E mirese por onde se mire, a primitiva fórmula de financiación argallada polo Isaac fracasóu. O luns derradeiro tivemos xuntanza no Castro. Asistimos todos os conselleiros, agás o Risco, totalmente incapacitado por mor dunha xordeira irreversible, Blanco Amor, con interquenencias, e García Sabell, no extranxeiro. O Isaac que é, ben o sabedes, un sublime teimudo, argallou unha nova sociedade mercantil –Laboratorio de Industria e Comunicación– co propósito de constituila en futura nodriza da Fundación do Museo. Os trámites xa están en marcha e, algúns, xa cumplidos. Mais con todo, os retrasos son inevitables. Agardemos, pois logo, e teñamos paciencia. Da que, por outra banda, xa levamos dado proba máis que de abondo.

Os amigos. Van vindo e hai que atendelos. EMILIO GONZÁLEZ LÓPEZ roubóume moito tempo. Quixo saber todo e de todo. Sigue co verme político metido no corpo e ten unha saúde de cabalo. Fixo dúas ou tres visitas á súa vella circunscrición electoral. E falóu, ún por ún, cos vellos electores, e si morreran, cos fillos, e sinón tamén cos netos. Un caso de actividade. Deu conferencias en Sada co gallo de II Centenario de USA, na Sociedade da Gaiteira encol de Castelao, e nas II Xornadas Xurídicas orgaizadas pola Academia Galega de Lexislación e Xurisprudencia sobor da Parroquia galega como ente comunitario, político e administrativo. Estivo moi avencellado ao seu vello amigo, seique xa dende a escola, Manolito Iglesias Corral. ARTURO CUADRADO pasóu unha estadía en Galicia moi pouco notada, sin intrés algún en se facer ver. Asistín á conferencia que pronunciou no Castro, moi lírica e delicuescente. Asistíu pouca xente, e vella. LORENZO VARELA, feble de saúde. E a muller, parkinsoniana, un pouco ida. Teñen, parézemo a min, problemas de adaptación ao medio. Estivemos un bó rato xuntos, e pasámolo divinamente falando do Lugo dos anos trinta. Lembramos con gran precisión homes, feitos e cousas. A sensibilidade do poeta, adubada con fina ironía, a súa conversa convírtese nunha festa intelectual.
E acabóuse o papel, meus amigos. Recibide, pois logo, unha cinguida apaerta de nós os tres para vós os dous.


Dónega


1978-03-31
Carta de Seoane a Otero Espasandín. 1978
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Otero Espasandín. 1978 en 31/03/1978


Buenos Aires, 31 de marzo de 1978

Sr. D. José Otero Espasandín
Londres

Querido amigo:

Unas pocas líneas para decirte de nuestra solidaridad contigo y con Cuqui, con motivo del fallecimiento de Alicia, a quien, Maruja y yo, siempre recordamos con cariño. Lamento escribirte en estas circunstancias. Siempre tuve pensado hacerlo con calma y daros noticias nuestras. En Buenos Aires hablamos de vosotros a menudo con algún argentino, Girri entre ellos, que estuvieron contigo en Washington. Y, en Galicia, los Dieste, Mincho y García Sabell. Desde aquel viaje a Lisboa, mejor, a Estoril, hecho con el propósito de veros, siempre tuvimos la esperanza de encontrarnos en España, o en los Estados Unidos, pero, por circunstancias muy diversas y que siempre han tenido que ver con el trabajo, no pudo ser. Nos hubiese gustado que fuese en Galicia, una tierra bellísima, misteriosa, de alma de luna como dijo Huidobro, y de gentes corteses y bondadosas que todos queremos. Quizás ahora, estando tan próximo a Galicia, decidas irte a vivir allí y podamos vernos y charlar como lo hacíamos en nuestra casa, en la vuestra del barrio Belgrano, o en el Tortoni. Tengo escrito bastantes cuartillas sobre esas reuniones y sobre ti, a quien todos admiramos por tu talento e inquietud. Mas un día hablaremos sobre aquellos años muy duros que pasamos juntos con la dureza que exige una tierra que está haciéndose, nacida y desarrollada con viejos defectos y que trata de hacerse a sí misma, tal como otras la dejan ir modelándose. Aprendimos mucho en todos estos años y hemos hecho una obra que, si nos satisface y no sabemos si es buena o mala, la sabemos nuestra, inspirada en los mejores deseos y puesta al servicio de nuestros gustos. Aquel grupo de amigos que nos reuníamos en el Tortoni empezó a disolverse con tu marcha, fuiste el primero en irte, y nos quedamos sólo Varela y yo hasta el año 76, viéndonos a menudo, pero ya sin tertulia a que acudir. Os recordamos siempre a todos. Varela ahora vive en Madrid. Estuve con él en Galicia y luego los primeros días de enero, cuando Maruja y yo regresamos a Buenos Aires. Nuestro destino está marcado entre esta ciudad y La Coruña, en una de las dos ciudades quedaremos definitivamente algún día. Uno no se desprende fácilmente de sus hábitos, de sus trabajos y de los amigos.
No sé si estas líneas constituyen una carta. No quiero, desde luego, que fuese una carta de circunstancias, sí, en cambio, que de alguna manera hiciese nuestra nostalgia y nuestra amistad por ti, por vosotros, y el recuerdo para siempre de tantas conversaciones con Alicia y contigo, de Maruja y mías.

Un gran abrazo a Cuqui, saludos a su esposo y para ti uno fuerte y cariñoso de:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDieste, RafaelVelo Mosquera, XoséDelgado Gurriarán, FlorencioFernández del Riego, FranciscoDíaz Pardo, IsaacVarela, LorenzoGarcía-Sabell, DomingoCuadrado, ArturoCastelao, Piñeiro, RamónMuñoz Manzano, CarmenHervella, EvelinaGonzález López, EmilioMaside, CarlosNeira Vilas, XoséSerrano Plaja, ArturoColmeiro, ManuelFole, ÁnxelMiranda, AnisiaNúñez Búa, XoséCañas, PilarDónega, MarinoAlberti, RafaelEiroa, José GabrielPaz-Andrade, ValentínBlanco Amor, EduardoLeón Felipe, Viqueira Landa, LuisaFernández, ValentínOtero Pedrayo, RamónBlanco Amor, JoséTobío Fernández, LoisAlvajar, AmparoViqueira, Xohán VicenteGascó Contell, EmilioBaltar Domínguez, AntonioBernárdez, Francisco LuísPicasso, PabloOtero Espasandín, XoséCarballo Calero, RicardoBaeza, RicardoPuente, ManuelGonzález Herrán, José ManuelLedo, XohánGuevara, Che, ErnestoLanda Vaz, JacintaUnamuno, Miguel deMartínez López, Ramón Temáticas: migracións Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. literaturaartesÁlbum de Galiciaemigraciónpolíticaasuntos particularesacción políticaFondos de Radio Nacional de España en Galiciaartes visuaisautores/asentrevistaespazos artísticosFardel d’eisiladoGuerra Civil española (1936-1939)historiamedios de comunicaciónA nova SargadelosfranquismoMullerespintura galega do s. XXHistorias de ida e voltaObra Completa de Ramón CabanillasradioColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneprensa escritacineDon Manuel del Leónnacionalismo galegoculturaliteratura galega do s. XXautobiografíabiografíaLibro de TapasPrecursores e novos«Reivindicación gallega de Valle-Inclán»«Galicia: Paisaje y Lirismo»Murales de Seoane en la Avenida Santa FeDiccionario bio-bibliográfico de escritoresEscolma de poesía medieval galegaTerra Brava. Contos da SolainaI Congreso da Emigración Galega. 1956Homaxe a Ramón Otero Pedrayo no LXX aniversario do seu nacimentoExposición de Luís Seoane. Nova York. 1961Exposición de Luís Seoane. Bos Aires. 1961Llanto por la muerte de Sánchez MejíasMiguel de Unamuno. Cancionero. Diario poéticoLa insepulta de PaitaEscuela Española de Middlebury College

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