Persoa: Castelao

Persoa: Castelao [8]

Data Material Ver
Data Material Ver
1948-03-04
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1948 en 04/03/1948


[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.

Tú recibe un abrazo de

Antonio


1953-01-12
Carta de Fole a Seoane. 1953
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fole a Seoane. 1953 en 12/01/1953

12-Enero-53


Sr. D. Luis Seoane

Aqui tienes a un viejo amigo que resucita. Ángel Fole te envía un fuerte abrazo. Por el amigo Farruco sabía frecuentemente noticias tuyas. También he visto en la revista Semana, de aqui, una foto donde aparecias tú hablando con Picasso. ¡Gran emoción para mi! Al instante, te vi y me vi en Santiago hablando con el gran Maside sobre cualquier tema pictórico. Ya sé de tu magnífica labor literaria y artística. Y saco la consecuencia de su ejemplar continuidad. Celebro tus éxitos como mios.
Y ahora te preguntaré por algunos amigos comunes... ¿Qué hacen Arturo Cuadrado y Lorenzo Varela? ¿Seguis reunidos en el bar Armoriña. Excuso decirte que tengo gran interés en saber noticias de estos inolvidables amigos. De Jose Mª Domínguez no sé nada, en absoluto. Creo que está en Inglaterra. De vez en cuando, me llega alguna noticia de Tobío, de Bal y Gay, de López Durá...
Yo, llevo ya cinco años viviendo en el campo. De aqui saco mis asuntos para mi modesta labor literaria. Actualmente radico en Quiroga, no sé por cuánto tiempo. Antes he vivido un año en Incio. Ya había vivido en Terra Chá. Voy alguna vez a Lugo. Desde “entonces” no he estado en Santiago, pero si en La Coruña y en Vigo. Me carteo con frecuencia con Del Riego y otros escritores viejos amigos.
¿Qué es de tu tío Mosquera, el de Arca? Cuando estaba en Lugo, por el 37, hablaba todos los días con él.
Sé de tus gestiones en mi favor, por lo cual te envío las mas sinceras gracias. He recibido carta del amigo Emilio Pita. En ella me dice que tú –vosotros– habéis conseguido que se paguen las colaboraciones literarias de la revista del C. Gallego. Pues bien, amigo mío, me veo obligado a solicitar una. En este sentido, las cosas marchan muy mal para mi. Cualquier ayuda me vendría muy bien dicho con la ruda franqueza que dicta la necesidad.
Y te ruego que des las gracias en mi nombre a los señores del Centro que han tenido la atención de comunicarme el fallo del jurado sobre mi libro. Creo que tú lo has leido. ¿Y qué te parecio? Se editará pronto, inmediatamente después del de Castelao Os vellos non deben namorarse.
Y por Dios, que me conteste pronto.
Un fuerte abrazo de tu viejo amigo

Ángel Fole

Cine España
Lugo


1975-02-14
Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975 en 14/02/1975


Buenos Aires febrero 14 de 1975

Mi querido Seoane:

Circunstancialmente varias y, creo que debo aceptarlo, un poco de resistencia interior, demoraron esta carta imprescindible. Cuando me llamó usted antes de partir, le dije que hubiésemos tenido que hablar en eso días y –añadí– trataría de reemplazar ese diálogo con una o más cartas. Y aquí me tiene, cumpliendo con esa necesidad que es también una obligación; escribo en mi bufete hospitalero, en un pronto, sin buscar elegancias y apenas levantando mi cabeza sobre un mar de inquietas dudas. Trataré de ser claro, sincero como lo fui siempre que pude y ahora sé que puedo y debo. Le pido que con su tradicional franqueza me responda; sus consejos, absoluciones o palmetazos serán por mí bienvenidos una vez más y de todo corazón.
A riesgo de fatigarlo, será menester un poco de historia. Usted conoce a Jorge Prelorán y a sus deseos de filmar una película sobre nuestra Tierra y pueblo; es, creo, uno de los frutos que ayudarán a perdonar las muchas faltas de mi librito, pues en él descubrió este niño grande a nuestra Galicia y empezó a dolerle nuestro drama. Pero entre los sueños del filme y su concreción mediaba un abismo de millones que sólo pudimos rellenar con amistad y fantasía. El asunto trascendió, sin embargo, y lo comentaron algunos paisanos. Por fin y como residuo, quedó en el aire la sensación de que yo conocía a un gran experto en cine –y, para colmo, americano– a quien las cosas de Galicia interesaban. Y un día, en el Centro Gallego, me abordó Valentín Fernández con la pregunta de si a ese amigo que decían que yo tenía podría hablársele de un trabajito profesional: el de poner en mínimas condiciones potables unos cuantos metros de película que guardaban en el Orensano.
Y lo puse en contacto con Jorge y vimos ese material. Castelao aparece algunos segundos, el resto son escenas donde con gran tenacidad y cómplices sonrisas aparecen y desaparecen –y, fatalmente, reaparecen– el señor Puente y el señor Prada más algunos otros, menos perseverantes. Ese malísimo documento, al que no falta cierta macabra inocencia, incluye como agregado metros filmados en Galicia y en España donde con buena vista alcanzan a verse lugares en los que vivió Castelao.
Prelorán dijo que no quería hacer, a estas alturas de su vida y evolución creadora, tareas como ésta que le pedían, de mínimo profesionalismo, aún si cumplían con las amenazas de pagarle bien. Él buscaría un amigo capaz y esa compaginación, pegoteos y mínimas tijeras que pedían los dejaría satisfechos a corto plazo y costo. A esta declaración de asepsia o voluntad artística siguieron días y semanas de avances y retrocesos, danzas y contradanzas cuyo detalle menudo es inútil. Lo cierto es que, paso a paso, con americana tenacidad por el lado galaico dirigido por nuestro robusto paisano y con barrocas gallegadas por cuenta del indeciso Jorge, llegose a un acuerdo muy alejado del proyecto original. Prelorán, a quien entre tanto zambullí en el mundo plástico de Castelao, filmaría una película con toda libertad y como él sintiera la cosa. Sólo pedía un algo así como una beca, una asignación mensual capaz de mantenerlo durante los seis meses previstos fuera de otros compromisos y dedicado, pues, plenamente a su nuevo personaje. Habría que pagar las facturas que apareciesen en concepto de película –en blanco y negro, pero muchísimos rollos– y quizás otros gastos. (Para dar a usted la información más completa: los honorarios totales de Prelorán fueron por él fijados en dos millones y medio, que prefería en cuotas mensuales durante el semestre) Jorge pidió todo el material gráfico posible, independencia y un asesor que trabajaría duro y en equipo durante los seis meses y que él elegiría. Por supuesto que resulté yo y que abrumado por las dudas y las reservas que usted supone ni siquiera acepté: simplemente descubrí que estaba metido en el asunto sin remedio. Alcancé, sí, a declarar exigencias mínimas: yo colaboraría si entendíamos todos que se trataba de una película de Jorge Prelorán sobre Castelao; empresa que requería dineros, materiales y cierto asesoramiento; que como en cualquier trípode bien equilibrado cada una de las patas valía tanto como las otras y sólo valía en conjunto; nadie, pues, fuera de Prelorán y en tanto creador, podía llamarse campeador en la odisea. Exigí también libertad para moverme por sobre los valados, los muros y los fosos que separaban a quienes pudieran colaborar o a quienes yo debía informar. Hablaría con todos y con la mayor franqueza; así lo hice y hasta ahora sin tropiezos. Prada, Faustino Iglesias, Abraira, Pita, el Tacholas, etc.., me ofrecieron lo que tenían luego de conocer de qué se trataba. Se realizaron las filmaciones. En lo de Prada, por ejemplo, sudamos varias horas bajo lámparas y por fin le quedamos dos veces la instalación eléctrica. Con artes diplomáticas que hubiera consentido Gondomar, pero con la mayor limpieza y claridad pasé de Fulano a Zutano que se detestan y de Mengano a Perengano que no pueden verse. Al parecer, todos comprendieron como traté de convencerme yo de que se trataba de una oportunidad para divulgar la obra de Castelao y que no era el caso de hacerle el caldo gordo a nadie aunque a la postre se lo hiciéramos... Actué con una voluntariosa inocencia y con una instrumental ingenuidad, pero sin ocultar, ante cada uno de los bos e xenerosos, mis dudas y recelos.
Llevamos gastado lo que a mí me parece mucho dinero. Hay pilas de rollos filmados y estamos a pique de terminar con el registro gráfico; la casa de Prelorán es un museo de material tridimensional aunque no creo que podamos mostrar nada muy original. En fin, pronto vendrá la tarea en sí y quien sabe qué con ella. Trataré de salvar para nosotros a la película. Jorge puede hacer otra gran obra de arte de las suyas, quizá, pero si alcanzo mi propósito, no quedará el filme en eso, con ser tanto, y llevará expresado el compromiso ineludible.

Seoane: retomo la carta unos días más tarde. La independencia que goza –por ahora– Prelorán, me tranquiliza por un lado y me inquieta por otro. Es una especie de fértil retiro donde no llegan las interesadas presiones y es una patente de corso que Jorge puede usar como un niño en una confitería: probando lo que solicita el gusto o el capricho y dejando a un lado, quizás, el alimento de substancia. Claro que soy yo quien tendría que guiar a Jorge y darle un rumbo a seguir, una inexcusable melodía a tocar para que la adorne, si quiere, con variaciones y genialidades. Pero no es fácil, ya lo veo. Ayer, por ejemplo, pasé unas seis o siete mortales horas para convencer al barbado de que lo del 28/6/1936 es el meridiano al que corresponde ajustar el tiempo de la película. En otros términos: que hasta esa fecha se trepa por distintos caminos de diferente conciencia y desde allí se baja lentamente. Y que tanto la subida como el descenso existen y cobran sentido contempladas desde la cima. Y que luego de aquel 28 de junio y en dramática dialécticas con las Españas y el mundo entero se pierde con un juego de altibajos donde alternan los zumos frescos de la esperanza con las amargas hieles de la impotencia y los vidrios molidos de la tradición.
Como Jorge es, además, músico, creí lícito apelar a metáforas de pentagramas y le dije que, a mi juicio y aparte de todo lo que inventara su genio y enriqueciera la línea interesaba, sobre todo, esa línea: un crescendo donde hasta el clímax jubiloso, un calderón de hora estelar y epifanía; y un descender quebrado, luego. En esa lisis, el nervio vertebral de nuestro drama concierta su diálogo con la esperanza escuchando los ciegos instrumentos: desde las trompetas claras y los timbales limpios al ovillo enfermizo de tantos y tantos violines sin que falte la prestidigitación de las arpas. En fin: Gondomar tratando de venderle whisky a su Graciosa Majestad, sólo que con un propósito nada tabernario. Y Prelorán, que naturalmente carece de mucho de lo que nos sobra y quiere a nuestra Tierra, pero todavía ella no le duele, respondía con iracundas genialidades y afirmaciones técnicas. ¡Eso no es cine! ¡Eso carece de ritmo cinematógrafo! ¡No se puede; no tengo, no veo, no sospecho imágenes para dar fondo a esa historia! Pero creo que lo dejé preñado: me pidió, al fin, agotado y meditabundo, una suerte de guión esquelético donde yo, para su información, le diese formalmente mi idea de lo que tenía que ser la película. En eso estoy.
Quizá dentro de algunas semanas y seguramente dentro de un par de meses sabré con alguna certeza si el medio año que le regalo a esta patriada está justificado. Y usted conocerá entonces mi desaliento, mi conformidad o mi esperanza.

Con el afecto de siempre y con mis cariños para Maruja le envío un apretado abrazo.

Antonio

Antonio Pérez Prado
Salta 760, 3ºB
Buenos Aires

P.S. En un momento, se entreveró en el proyecto S. Feldman, quien tiene una gran experiencia en lo que llaman ellos animación (o sea, filmar estampas, dibujos, etc.). Hasta llegó a pedir un millón de pesos en concepto de honorarios y se aceptó su ingreso al equipo –y todo por sugerencias del propio Prelorán–; sin embargo, se apartó luego, excusándose por su mucho trabajo. Alcanzamos a charlar y me dijo del cariño y admiración que por usted siente. Y, por fin y al fin, tome al pie de la letra todo lo que le dije y no acepte por ahora otras versiones... que ya las vi impresas y no del todo veraces.


1976-08-29
Carta de Dónega a Luís e Maruxa Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Dónega a Luís e Maruxa Seoane. 1976 en 29/08/1976

A Cruña, 29.8.76

Maruxa e Luis Seoane
Buenos Aires

Meus amigos:

Sin tempo non vai sendo. Hoxe, domingo, aproveito pra me corresponder con vós. As desgracias, os traballos, as preocupacións, os amigos... Xa sabedes, non deixan vagar nin tranquilidade pra escrituras demoradas e ben axeitadas.

As desgracias. A miña cuñada deixóunos de vez. Vai farta de sufrir. Anunciou premonitoriamente cáseque a data exacta do seu pasamento. Tal premonición non era, porén, de extrañar. Conocedora puntual da súa terrible doencia e do curso que ineluctablemente levaba, os seus cálculos tiñan que ser necesariamente correctos. Mais levada do seu afincado sentimento relixioso, quixo sofrir pra sublimar a súa dóor e ofrecerlla ao bon Deus. En todo intre, deu mostras dun valor, dunha serenidade e dunha fortaleza moral moi pouco comúns. O seu exemplo e a súa templanza foron consolo prá familia. E remato este triste capítulo, meus amigos, porque estóu a correr o risco de incidir nunha mala literatura necrolóxica, cousa da que sempre abominei.

Os traballos. Rematada a a Escolma de Cabanillas1, xa na rúa, recibo o encargo dun novo libro. Unha biografía de Antón Villar Ponte, que ha formar parte da colección que inaugurou Galaxia baixo o rubro xeral de Conciencia de Galicia. Iniciouse coa biografía de Murguía, feita no seu dia por Vicente Risco. Seguirán outras de Rosalía (García Sabell), Castelao (Piñeiro), Curros (Carlos Casares). E así sucesivamente. Ando a remexer en caixóns de papéis e retallos de prensa que deixou o meu futuro biografiado, clasificándoos e poñendoos en orde. Un lio e un labor de moito mimo.

As preocupacións. Falo do Museo Carlos Maside. E mirese por onde se mire, a primitiva fórmula de financiación argallada polo Isaac fracasóu. O luns derradeiro tivemos xuntanza no Castro. Asistimos todos os conselleiros, agás o Risco, totalmente incapacitado por mor dunha xordeira irreversible, Blanco Amor, con interquenencias, e García Sabell, no extranxeiro. O Isaac que é, ben o sabedes, un sublime teimudo, argallou unha nova sociedade mercantil –Laboratorio de Industria e Comunicación– co propósito de constituila en futura nodriza da Fundación do Museo. Os trámites xa están en marcha e, algúns, xa cumplidos. Mais con todo, os retrasos son inevitables. Agardemos, pois logo, e teñamos paciencia. Da que, por outra banda, xa levamos dado proba máis que de abondo.

Os amigos. Van vindo e hai que atendelos. EMILIO GONZÁLEZ LÓPEZ roubóume moito tempo. Quixo saber todo e de todo. Sigue co verme político metido no corpo e ten unha saúde de cabalo. Fixo dúas ou tres visitas á súa vella circunscrición electoral. E falóu, ún por ún, cos vellos electores, e si morreran, cos fillos, e sinón tamén cos netos. Un caso de actividade. Deu conferencias en Sada co gallo de II Centenario de USA, na Sociedade da Gaiteira encol de Castelao, e nas II Xornadas Xurídicas orgaizadas pola Academia Galega de Lexislación e Xurisprudencia sobor da Parroquia galega como ente comunitario, político e administrativo. Estivo moi avencellado ao seu vello amigo, seique xa dende a escola, Manolito Iglesias Corral. ARTURO CUADRADO pasóu unha estadía en Galicia moi pouco notada, sin intrés algún en se facer ver. Asistín á conferencia que pronunciou no Castro, moi lírica e delicuescente. Asistíu pouca xente, e vella. LORENZO VARELA, feble de saúde. E a muller, parkinsoniana, un pouco ida. Teñen, parézemo a min, problemas de adaptación ao medio. Estivemos un bó rato xuntos, e pasámolo divinamente falando do Lugo dos anos trinta. Lembramos con gran precisión homes, feitos e cousas. A sensibilidade do poeta, adubada con fina ironía, a súa conversa convírtese nunha festa intelectual.
E acabóuse o papel, meus amigos. Recibide, pois logo, unha cinguida apaerta de nós os tres para vós os dous.


Dónega


1978-10-30
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1978
Ver [Carta mecanografada co membrete:] SEMINARIO DE SARGADELOS / CERVO – LUGO – TLFNO. 58 08 11

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1978 en 30/10/1978

30 de octubre de 1978

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Tengo la tuya 18 cte. y ahora ya estarás enterado de las cosas por José Luis y Mª Elena. Después de que ellos salieron pocas novedades hubo. El jueves último estuvo la TV haciendo un reportaje del Museo para Hora 15 en color y otro para el panorama regional. Fueron atendidos por Dónega. Este anda ocupadísimo con la “consellería” que le echaron encima y hay que disculparlo. No obstante le transmití tu registro de que no te ha informado de las cosas. El sábado día 4 tiene anunciada una visita al Museo el Ministro de Cultura; ya dieron la noticia los periódicos, la TV y la radio pero aún no sabemos cómo se desarrollará. García Sabell, a quien vi el sábado en una reunión del Museo do Pobo en Santiago me dijo que él estaría presente.
Como noticia importante está que Isidro Parga Pondal nos entrega a Sargadelos todos los materiales del Laboratorio Geológico de Laxe, que estuvimos viendo el viernes último y que representan un valor incalculable, no sólo de rocas y minerales, miles de volúmenes, archivos de documentación, mapas en relieve, etc., etc. De momento hemos decidido llevar todo para el nuevo edificio del Castro y montarlo allí. Más adelante cuando el área de trabajo de Geología y Minería del posiblemente restaurado Seminario de Estudos Galegos esté en marcha servirá de archivo de cabecera. Parga Pondal no quiere nada con la Universidad remanente del franquismo; está el hombre escaldado. No sé si sabes que se le acaba de matar el hijo mayor, geólogo (José Luis sí lo sabe). El otro hijo parece que no está claro en su conducta, siquiera con su padre, ni siquiera fue al homenaje que se le hizo al padre. Todo esto sumado al derrumbe de su industria de caolines constituyen un entorno dramático para este hombre que se pasó toda su vida estudiando para Galicia. Pero tiene una serenidad pasmosa; registra todo su drama con una serenidad que te impresiona y lo acepta como una suerte que no se puede encontrar mejor pegados a la tierra y programa lo que sucederá con su vida y con su obra en los próximos años con una claridad y serenidad que creo que sólo desde el nivel de su talento y desde una especial y envidiable condición de ánimo se pueden concebir.
Te va una nota de prensa con una interpretación de tu apellido, con la que no sé si estarás conforme. Yo tenía entendido que procedía del San Juan.
Días atrás Informaciones publicó 40 artículos de José Blanco Amor, bajo el título genérico Exiliados de memoria. (Los recogí). Pueden tener algo de aprovechable pero creo que este hombre sigue siendo un tránsfuga. Se los dedica a Xirgu; Falla; Del Río Ortega; Alcalá-Zamora; Barcia Trelles; Jiménez de Asúa; Casona; Farias; F. Galán; Labín; G. Losada; Gómez de la Serna; Castelao; C. Cimorra; Juan Paredes; Constantino del Esla; A. Barea; Ossorio y Gallardo; Abad de Santillán; Guillermo de Torre; Suárez Picallo; M. Gurrea; Sánchez Albornoz; Laxeiro; Jacinto Grau; Vidán Freyría; Mariano Perla; Basaldúa; Basilio Álvarez; Pedro Ara; León Felipe; Antonio Salgado; M. Fontdevila; R. Baeza; Rojo; Martínez Monje; Marino Ayerra; Cuatrecasas; Iñaki de Azpiazu y Zamacois. ----- Te lo informo porque sin duda te resultará curioso.
En cuanto a la casa de Ponzano, es decir a mi departamento, por una serie de razones que no vienen a cuento yo no debo venderlo. Debo sí dejárselo a los amigos para que lo disfruten con toda libertad libre de todo gasto y así lo he hecho hasta ahora desde hace muchos años. Aceptándolo tú, vosotros, más bien me hacéis un favor a mí que yo a vosotros, pues me crea muchos compromisos y a veces preferiría no prestarlo a ciertas personas con las que no tengo obligación. Tú te lo tomabas indefinidamente y si en una temporada que no estás tú allí nosotros pasamos tres días en Madrid (nunca volveré a pasar más de tres días en Madrid) y nos prestas una habitación, pues muy bien, pero si quieres ni eso, pues lo cierto es que yo voy casi siempre al hotel pues para las pocas horas que puedo estar en Madrid no me compensa ocuparme de si hay que hacer la cama, etc. --- Esto no quiere decir que si quieres y puedes comprar un piso en Madrid no dejes de compararlo y acaso alquilarlo amueblado para cuando quieras ocuparlo no tener problema, porque es la forma de que guardes un dinero que no se te desvalorice y asegurarte una renta cosa que a nadie le viene mal ni es deshonesto ayudarse con una renta.- Quedamos en que vosotros disponéis libremente del departamento de Ponzano sin preocupación alguna de creer que te estoy haciendo un favor sino seguro de que más bien me lo haces tú a mí. Si no te lo dejo a ti se lo voy a dejar a otro que en cualquier caso siempre me gustaría menos. ---- Si yo viviese de la pintura no tendría más remedio que vivir la mayor parte del tiempo en una ciudad grande como Madrid. Pero yo vivo de fabricar cacharros en el Castro y en Sargadelos y ya no me puedo mover de aquí.- Cada vez menos. ---- Tú no tendrás más remedio que vivir una parte de tu tiempo entre Madrid y acaso Barcelona, porque toda Galicia junta es bastante más pequeña que cualquiera de estas dos ciudades, y no hay coleccionistas ni profesionales muy ricos que son los que entienden y compran pintura. Si hay ricos, y hay pocos, son todos, o casi todos, rentistas.
No tenemos noticias de cómo lo están pasando por ahí Mª Elena y José Luis. Dales un abrazo, diles que por aquí va todo normal, que se queden un mes más y así debe hacerlos de estar ahí.

Para ti y para Maruja abrazos muy fuertes

[Díaz Pardo]


1986-06-20
REPORTAJE SOBRE LA HISTORIA DE GALICIA. CAPITULO XXXVII: O EXILIO
1986-10-16
ENTREVISTA A ALFONSO FIDALGO PEREIRA SOBRE VIRXINIA PEREIRA
2000-05-02
ENTREVISTA A MANUEL DOURADO DEIRA SOBRE TERESA CASTELAO
TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDieste, RafaelVelo Mosquera, XoséDelgado Gurriarán, FlorencioDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoGarcía-Sabell, DomingoVarela, LorenzoCuadrado, ArturoPiñeiro, RamónCastelao, Hervella, EvelinaMuñoz Manzano, CarmenMaside, CarlosGonzález López, EmilioFole, ÁnxelMiranda, AnisiaNúñez Búa, XoséNeira Vilas, XoséSerrano Plaja, ArturoColmeiro, ManuelBlanco Amor, EduardoCañas, PilarDónega, MarinoAlberti, RafaelEiroa, José GabrielPaz-Andrade, ValentínViqueira, Xohán VicenteGascó Contell, EmilioBaltar Domínguez, AntonioBernárdez, Francisco LuísPicasso, PabloOtero Espasandín, XoséLeón Felipe, Viqueira Landa, LuisaFernández, ValentínOtero Pedrayo, RamónBlanco Amor, JoséTobío Fernández, LoisAlvajar, AmparoFrontini, NorbertoCasona, AlejandroPérez Prado, AntonioCoppola, HoracioCabanas, ConstantinoCastro, AméricoGoya, Francisco deRubia Barcia, JoséPita, Emilio Temáticas: migracións Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. literaturaartesÁlbum de Galiciaemigraciónpolíticaasuntos particularesacción políticaFondos de Radio Nacional de España en Galiciaartes visuaisautores/asentrevistaespazos artísticosFardel d’eisiladoGuerra Civil española (1936-1939)historiamedios de comunicaciónA nova SargadelosfranquismoMullerespintura galega do s. XXHistorias de ida e voltaObra Completa de Ramón CabanillasradioColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneprensa escritacineDon Manuel del Leónnacionalismo galegoculturaliteratura galega do s. XXautobiografíabiografíaLibro de TapasPrecursores e novos«Reivindicación gallega de Valle-Inclán»«Galicia: Paisaje y Lirismo»Murales de Seoane en la Avenida Santa FeDiccionario bio-bibliográfico de escritoresEscolma de poesía medieval galegaTerra Brava. Contos da SolainaI Congreso da Emigración Galega. 1956Homaxe a Ramón Otero Pedrayo no LXX aniversario do seu nacimentoExposición de Luís Seoane. Nova York. 1961Exposición de Luís Seoane. Bos Aires. 1961Llanto por la muerte de Sánchez MejíasMiguel de Unamuno. Cancionero. Diario poéticoLa insepulta de PaitaEscuela Española de Middlebury College

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0