| 1963-05-22 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1963 en 22/05/1963
Ginebra, 22 de Mayo de 1963
Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires
Querida amiga:
Hemos recibido su carta con las noticias de ahí que agradecemos. Apenas leemos en la prensa de aquí y de París algún que otro comentario desolador y algún día, cuando en un diario trae algún cable escueto, buscamos otro diario que lo interprete y aclare. Su carta y la de Scheinberg que llegaron casi juntas, nos produjeron alegría, aparte por saber de Udes y los amigos, por saber algo más de lo que ahí ocurre. Nosotros continuamos una vida normal, tratando de ver lo que podemos y trabajando con esperanzas de que algunas gestiones iniciadas lleguen a ser realidad. Ahora durante un tiempo, el verano, marcharemos a España a estar con la familia en Madrid, Asturias y Galicia. Antes pasaremos por París. Estaremos muy pocos días, unicamente para ver museos y amigos. Queremos aprovechar lo más posible este viaje. Hace pocos días, le escribo a Scheinberg, hemos estado en Grenoble donde hay un notable Museo de arte antiguo y moderno. De entrada solamente tuvimos que acordarnos de Falcini, pues allí, en el vestíbulo, estaban tres piezas de Bourdelle de seis o siete metros de alto, La Virgen que estuvo expuesta en Buenos Aires en su museo, La Victoria y otra cuyo título ahora no recuerdo, impresionantes. Supongo que en alguna otra parte de Francia estarán al aire libre que es donde deben conseguir todo el efecto para que fueron hechas. De cualquier manera aún con el techo del palacio que sirve de Museo, encima, estas obras de Bourdelle son muy importantes. Quizás les falte al aire libre esa calidad vegetal en el modelado, de tronco, o algo así, que hace que a las obras de Rodin se las vea incorporadas más definitivamente a un parque, como ocurre con La musa que está a la puerta del Museo de Ginebra.
Interrumpo la carta aquí para escribir sobre otros asuntos. La venta de ese cuadro mío en el Teatro del Pueblo me sorprendió, lo tenía absolutamente olvidado. Debe tratarse de algún cuadro entregado hace años y del que luego no me acordé más. Seguramente, como ocurre siempre, o casi siempre, lo vendieron al precio de entonces. A Malamud le entregué un cuadro y un pastel hace mucho tiempo. El pastel se había vendido y creí que me había devuelto el óleo. Parece que no fué así. Le ruego, pues, me lo cobre. El arquitecto Aisenson y su hermano me adeudan 40.000 pesos. 15.000 José, y 25.000 su hermano. Le agradecería que me hiciese tambien el favor de cobrarlos, si ellos pueden pagarlo ahora, pues quizás necesite de todo ese dinero en España.
En cuanto a mis obras gustan mucho en general. Me ofrecieron un puesto para trabajar en cuestiones gráficas en una empresa norteamericana en Ginebra, pero no acepté. No es en Ginebra precisamente donde me gustaría trabajar en estas cuestiones, prefiero Buenos Aires donde se paga menos o no se cobra nada. Esto es muy difícil de explicar. Sarita, le agradecemos todas las molestias que se toma por nosotros y le rogamos a Ud., como a todos los amigos, que nos escriban. Los tenemos a todos presentes aunque no escribamos a todos. Saludos a los suyos, a Falcini, a Nélida, Anita y Petroni, Silvia, María, etc., a todos y un abrazo cordial de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1963-08-22 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1963 en 22/08/1963
El Castro, 22 de Agosto de 1963
Sra.
Sara B. de Pagano
Buenos Aires
Estimada amiga:
Acabo de escribirle a Falcini y en estos días pienso contestar algunas de las cartas recibidas hace alrededor de un mes. Creo que desde entonces sólo le hemos escrito a Scheinberg y a mi madre, tan encantados estamos de esta vuelta aunque solo sea por breve tiempo en La Coruña.
Estamos en casa de Díaz Pardo que está ultimando detalles de su nueva fábrica de porcelana dejando la anterior para talleres mecánicos, depósito, etc. Una espléndida fábrica sobre la cual cuento, por el tiempo que esté, con un espléndido estudio de 11 metros por 8, aproximadamente, y por cuyos ventanales se puede contemplar un maravilloso paisaje de montañas, bosques y mar y algún antiguo castillo derruído cercano. Si no fuese por todo lo que ustedes saben sería cosa de quedarse aquí e invitar a los amigos a que nos acompañasen a pasar largas temporadas. Lo malo que con tan espléndido estudio solo hice hasta ahora grabados y algún pequeño óleo para lo que me hubiese bastado una habitación corriente. Desde luego que he trabajado siempre desde que llegué. A Falcini le doy cuenta de dos álbumes que hice en estos últimos tiempos volviendo a temas populares. Cuando vine sin embargo traía el propósito de hacer algunos paisajes, pero la belleza y variedad de éstos en este país es de tal naturaleza que uno se siente impotente frente a ellos. Creo que debe ser lo mismo que ocurre con los lagos del sur en la Argentina. Sin embargo lo intentaré, aunque no sea más que como disciplina.
Estoy inquieto por el giro cuyo envío usted me anunciaba, si depende del Arq. Mario Aisenson le ruego lo haga por la cantidad que usted pueda, pues empezamos a necesitar con cierta urgencia algún dinero, ya que, aunque tengo esperanzas de vender algo, esto no puede ocurrir antes de regresar a Madrid y pueda enseñar de alguna manera mis obras. Nosotros estaremos aquí hasta el día 10 aproximadamente de setiembre, espero que llegue a tiempo, si no a partir de esa fecha estaremos en Madrid en la dirección de la calle Conde de Aranda 9, piso 5º.
Perdóneme Sarita todas estas molestias. Nosotros agradecemos mucho sus atenciones. Estamos deseando estar con todos ustedes aunque nos duele por otra parte dejar esta tierra y Europa.
Reciban todos los amigos comunes y sus familiares el fuerte abrazo y el recuerdo, y para usted especialmente de:
Cariños de Maruja igualmente para usted y todos los amigos comunes.
[Seoane]
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| 1969-01-07 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 07/01/1969
Buenos Aires, Enero 7 1969
Queridos Maruja y Luis Seoane:
Finalmente, hemos pasado las fiestas de Fin de Año con su secuela de convites y reuniones familiares y ya formalizada la entrada en Año Nuevo, vayan aunque un poco tardíamente, según rezan las buenas costumbres, mis mejores augurios y deseos para Uds., mis buenos amigos.
La expectación que determina la iniciación de un nuevo año, con las especulaciones habituales sobre lo que el cambio de año calendario nos depara, esta vez está concentrados en la partida de Rosana y Luis que ya es inminente. Y aunque paradójico, dada la alegría que me produjo el destino de Luis, España, con la consiguiente apertura a nuevos caminos y ricas experiencias, veo con temor este largo alejamiento. Porque la magnitud de los problemas que me rodean exceden mi propia vida, y es por esto que me aferro a estas dos vidas jóvenes llenas de amor y de esperanza.
Será que ya nos estamos poniendo viejos, que empezamos a necesitar de los jóvenes?
Claro, estamos rodeados de gente mayor (valga el eufemismo) que no esperan mucho de la vida con un horizonte muy limitado y que finalmente resultan agobiantes. Es un sentimiento egoísta, ya lo sé, pero yo necesito de todas mis fuerzas físicas y morales para seguir adelante; quiero vivir.
Por eso, para no dejarme caer en pozos de angustias, me aferro a los jóvenes porque encuentro en ellos el secreto de muchos renacimientos y un rayo que pueda iluminar mi vida oscurecida por la angustia.
Muchas veces, Maruja y Luis, he querido confiarme en Uds., pero no he tenido valor de hacerlo. Tampoco ahora lo tengo. Tal vez, cuando hayan regresado y yo haya elaborado mi problema, conversamos.
El sábado 4 de Enero, La Razón […] le dedicó a Schemberg y Aida y a su colección ¼ de página firmada por Hernández Rosellot. Lamentablemente, no tengo en mi poder el recorte para enviarlo. Lo titula Breve historia de una colección argentina. Hermosa, objetiva y profundamente emotiva. Ya estas cosas me suenan a historia, pero con música de réquiem. Me causan mucha tristeza.
Por otros caminos, tendrán variadas noticias de nuestro terruño. Tal vez sean más optimistas. Tal vez, cuando estas líneas los alcance, Luis y Rosana ya estarán en España. Aquí quedamos Mano, su novia y yo en una ciudadela. El resto de la familia, con muchos problemas. Falcini, en el Uruguay en casa del hermano casi moribundo. No es un panorama muy edificante.
Hasta muy pronto. Los abraza y besa
Sarita
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| 1969-03-17 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA / TELÉFONO 23 (SADA).
Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1969 en 17/03/1969
El Castro, 17 de marzo de 1969
Sra.
Sarita B. de Pagano
Buenos Aires
Querida amiga:
No sé si debo carta o me la debe, creo que lo primero, pero es lo mismo. El viaje a Portugal trastornó mi “orden”, si alguna vez lo tuve. Portugal es un país de una gran belleza por su paisaje y por lo que conserva de arte e historia. De un arte e historia muy particulares, muy portugueses, donde Oriente y Africa se hacen presentes a través incluso de los rasgos de sus habitantes. Hasta antes de este viaje que acabamos de hacer, nos parecían los portugueses gentes resignadas, fatalistas. Oliveira Salazar parecía pesar sobre el pueblo como un castigo del que no se podrían liberar. Cárcel, destierro, muerte, era lo que le esperaba al portugués que osaba criticar a ese ser mezquino, tecnócrata, sin técnicos, él solo, omnipotente, que como todos los dictadores se había hecho labrar hace años un sarcófago para reposar eternamente después de muerto, pero pensándolo, seguramente, como un supersticioso conjuro contra la muerte. El sarcófago está en el bellísimo monasterio de San Jerónimo, en Lisboa, donde se guardan los restos de grandes portugueses, poetas y navegantes. Ahora nos encontramos con un Portugal distinto, joven, audaz, sacrificado, su servicio militar son cuatro años, que sabotea la guerra contra los nativos en Angola y Mozambique, plegándose a éstos, desobedeciendo. Unos jóvenes que utilizan la música de los fados y corridiños con letras de protesta y que van, como fueron sus abuelos, a la cárcel y el destierro. Porque hay algo que me parece indudable y es que existe una especie de generación perdida, la que tiene ahora alrededor de los cuarenta años. Lucharon los abuelos que aquí viven ahora resignados y vuelven a luchar los nietos. El miedo lo tuvo, en general, esa generación que creyó en la panacea de los burócratas y los técnicos, que creció con miedo a lo ocurrido a los padres, por lo menos por esta parte de Europa. Bienvenidas las barbas, los Hippies y la confusión de sus protestas. Hacía falta algo que desorientase y volviese a la realidad a tanto ortodoxo de cualquier clase, de los que habían extractado en catecismo y compendios escolares los grandes ideales. Portugal es, en la gente joven perseguida, una esperanza. Ellos quieren cambiar su país. Nosotros pasamos unos días espléndidos en Coímbra, una ciudad de estudiantes. Pero todo esto es para hablarlo y lo hablaremos con calma cuando regresemos. De aquí, de Galicia, no saldremos hasta los primeros días de abril y a finales de ese mes estaremos en Buenos Aires. En Madrid veremos a Roxana y a Luis, si están en esa ciudad todavía, y si no los veremos, si es que vamos, en Barcelona.
Quizás esta carta sea un poco disparate pero quiere reflejar el estado de ánimo que nos dejó nuestra estancia en Coímbra.
No contesto a la suya, ya lo sé, pero hoy no puedo escribir otra carta.
Un gran abrazo para todos, Mario, su novia; a los amigos, y uno muy fuerte para usted de Maruja y mío:
[Seoane]
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