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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Querido Seoane:
Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.
Un abrazo fuerte para los dos de vuestro
Arturo Serrano Plaja
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Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Mi querido Seoane:
El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros
Arturo S. Plaja
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Varela a Luís e Maruxa Seoane. Sen data
A Maruja y Luis Seoane
Queridos amigos:
No me sentí nada bien esta temporada aunque clínicamente estoy mejor. Por eso no os escribí.
Todavía no vi los dos cuadros que enviaste. Élida me dijo que a Percivale le gustaron mucho. ¿Y tu exposición? ¿Sabes que va a salir en México una gran revista político-literaria dirigida por León Felipe? Prepara colaboración –(tus dibujos sociales)–. También me podrías mandar alguno a mí. Vamos a editar una cantata a la Paz, de Alberti. ¿Se te ocurre hacer algo? En fin, no quiero abrumarte.
Yo no escribí mucho. Sólo tuve unos pocos días de tranquilidad. Espero hacerlo el mes que viene, pues voy a cambiar de pensión. En la que estoy, es imposible: ni Lope.
Me hablas de 1.200$. Emilio, hace tiempo, antes de comenzar a trabajar tú, creo, me hablaba de 800. Tú dirás. Pero, desde luego, tú tienes que cobrar tus 400$ por mes (no hagas las cosas con prisa, debes dar la sensación de que cuesta mucho hacerlas), a partir de la fecha en que comenzaste. Yo no creo que pueda volver este año, tal como se presenta mi curación por muy bien que vaya.
¿Viste el cuadro de Picasso dedicado a Corea? Impresionante como documento, una lección a los fougeronescitos .
¡Cuánto me gustaría teneros aquí en Montevideo! En Pocitos, con una luz como la que necesitamos, aunque no sea la nuestra.
Maruja: no te aproveches de mi ausencia para quedarte con mis cuadros.
Os recuerda mucho.
Lorenzo
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| 1948-00-00 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1948 en 00/00/1948
Punta del Este, 47-48
Querido Seoane:
Te has olvidado de las barbas asirias, de las barbas de Homero, de las barbas de Ticiano, de las barbas de los peregrinos y de los ermitaños, de las barbas de los grandes monjes cristianizadores de la tierra de Freitas y de otras tierras no menos caníbales. Olvidaste también que los pelos que le quedan a Shand en la quijada no llegan a formar barba de caballero, a no ser de industria, sino barbilla de perillán y por eso a la de Shand ha de llamársele, en puridad, perilla: de dónde aquello que dices de libidinoso.
Veo que todos vosotros, tersos barbilampiños, habéis reaccionado como niños teteros o mozuelos de lecturas rosadas y modernas, con asco de la viril y natural condición de la barba del hombre maduro, que no puede soportar la meliflua acción ridícula, coquetona y ajamonada de rapárselas cada mañana, acto depilatorio que no condice con la grandeza y dignidad de toda caballería. La mía es barba de vagabundo –no creo que sepas nada acerca de un vagabundo desde que entraste a la cofradía letrada con tal tema, aunque antes, cuando te limitabas a ser un honrado pintor, hiciste uno con barbas que daba envidia verlo. Otrosí: ni veraneante soy, porque no es verano, ni solitario porque estoy mal acompañado. Y, finalmente, no ría de mi bronquitis porque me ha comido, con sobresaltos, cerca de tres meses de mi incomparable, única, vida. Y aún hoy, estoy apenas saliendo de ella. Con blasfemias, maldiciones e injurias a la divinidad. Lo cierto es que llevo alrededor de cuatro meses sin poder hacer nada, tosiendo, arte en que ya soy maestro; sonándome, oficio más que desagradable, y, últimamente, mesándome las barbas, que dejé crecer para consolarme, ¡voto a Dios!
Estoy, pues, que reviento. Y otro tanto le deseo a este cochino mundo.
¿Cuándo sale tu libro? ¿Qué novedades hay en general? ¿Qué dicen nuestros enemigos? ¿Qué pasa con las editoriales?, ¿Hay traducciones?
Te daré las mías, por debajo del catarrón de castaño oscuro que me enmendó la vacancia, soledad y plan de trabajo. Adelanté mucho en inglés. Entiendo casi todo lo que hablan aunque yo apenas balbuceo media letra. Leo a Shaw y Thomas Hardy. Uno de estos días, comienzo con Shakespeare. He leído mucho entre ventosa y ventosa. Hice una conferencia sobre Picasso, en un momento desesperado económico, para la Universidad, que creo ha gustado demasiado. Y le ayudo a Estela en traducciones de inglés. Como ves, todas cosas mecánicas, pues no tengo alma para más. Ahora vendrán días de sol y espero retemplarme y hacer tu maldito prólogo, con el que sueño. Quiero hacerlo yo, pero no quiero causarte más retrasos. ¿Puedes esperar hasta fines de este mes? Si no, aunque me resentiré, desde luego, que lo haga otro menos aspirinado que yo, y caiga sobre él mi ira.
Barbudo me dice que nada puede hacer por ti ni por Estela y muy poco, aunque importante, por mí: Tengo contrato con Wisconsin para un curso de Introducción a la literatura española, con sueldo reducido hasta que me vean, pero en cátedra respetable y llena de honores y poco trabajo: una hora diaria. Lo cabrón de la situación es que con mi enfermedad no sé si perdí esta chamba: debía estar en Wisconsin a mediados de septiembre. Ya escribí a Barbudo y no sé si él podrá arreglar eso para que pueda yo llegar a mediados de curso. Saldría de Montevideo si todo marcha bien. Creo que tengo más posibilidades de torear al embajador yanqui aquí. Veremos. Ojalá salga. Una vez yo allí haré cuanto pueda, y creo que podré, por tu viaje.
Elida Core , que es, decisivamente, la virgen de los desamparados, me habló por teléfono. Dice que hay una imprenta, con ediciones en marcha, y con un capital de medio millón uruguayo. Dice que es buena gente (?). Dice que necesitan alguien que dé impulso a eso, con un plan, técnica, etc. Dice, y yo lo creo, que tú, aunque barbilampiño, serías el hombre indicado, el hombre fuerte de la situación. Dice que si tú me autorizas, cuando yo vaya a Montevideo –al recibir respuesta de Barbudo, para iniciar gestiones de visado–, podría actuar como plenipotenciario tuyo.
Envía, si quieres, pliego con instrucciones. Creo que estoy en condiciones de actuar bien porque nada, en principio, me interesa a mí personalmente. Piensa, por precio, etc.
Carlos Rodríguez Pintos, que es de la gente mejor que me he encontrado en América, está exaltado con vuestra Botella –cabrones, ya podríais enviar colección a estas señas, como suscritor–.
Bien: tiene un poema espléndido que daría la medida de un librito. Pastor tiene los bocetos hechos para ilustrarlo. Me pregunto si lo editaríais con dibujos de Pastor o tuyos. Ahora bien: Pastor sale pronto con una beca para Brasil. Y quieren saber pronto si lo editáis y si Pastor en ese caso sería el ilustrador. Por favor, contestadme pronto a esto que Rodríguez Pintos y Pastor son amigos por los que vale la pena olvidar mi mala conducta y escribirme a vuelta de correo.
Dame muchas noticias: políticas, literarias, etc. Estoy sin periódicos, y, además, con la idiotez de un enfermo, comienzo a tener ganas, ganas creativas, que revelan mi degeneración de saber qué pasa en Buenos Aires. ¿Merli?
Un abrazo a Cuadrado y que te pague, de su propio bolsillo, café y copa en la esquina de Nova. ¡De su bolsillo! Pero nada más que café y copa, que no quede sin dinero para mi pasaje. Saludos a Maruja.
Recuerdos Diestes, Espasandines, Girris y [escrito na marxe esquerda:] amigos. Y para ti, un barbazo.
Lorenzo
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| 1948-01-31 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 31/01/1948
[Manuscrito:] Waynesburg, 31 de enero de 1948
Querido Luis:
Hace unas horas puse fin a mis calificaciones del primer semestre, tarea delicada por mi sensibilidad y además muy laboriosa. Esta fue la causa de que no haya contestado inmediatamente tu última carta de 17 de enero. Esto te habrá sorprendido por cuanto dirigí hace unos días a tus señas una carta para Dieste. La explicación es esta: Recibí una suya explicándome ciertos pormenores de la actitud de Vercelli para con ellos; en la misma me decía que salían pronto para una playa del Uruguay (no especificada) a descansar. Pensé entonces que mi carta podría ir a parar a manos indiscretas o perderse por no hallar a su destinatario y, en consecuencia, decidí dirigirla a tus señas para que se la entregues cuando y donde convenga. Pero dejemos ahora de lado lo de Dieste, pues nada nuevo supone para ti y vengamos a lo nuestro. Cuando llegó tu carta contándonos vuestras agonías con las altas temperaturas y la humedad, empezaba Waynesburg y puntos vecinos a sufrir una ola de frío sonada. Tuvimos temperaturas de treinta grados centígrados bajo cero y todavía a estas alturas el termómetro situado del lado de afuera de la ventana debe marcar sus quince grados, o cerca, bajo cero. Todo el campo está cuajado de nieve, y el tráfico carretero encuentra con dificultades debidas al hielo. Para colmo en casa estuvimos con la calefacción estropeada y pasamos unos días duros. Hoy nos instalaron dos estufas de gas de camisa mientras llega la hora de la cena. Por cierto, acabamos de echarnos al coleto sendos helados, cada uno a su gusto, como si nada pasara. Aquí es corriente ver a los chicos comiendo un helado por la calle, mientras necesitan fundas especiales para evitar que las orejas se les congelen. Como ves, este es tu país, no sólo por este detalle, sino por muchos otros, innumerables. Yo acabo de completar mi experiencia en el colegio. He pasado prácticamente por todas las fases; he superado dificultades de cierta importancia, como es la de verme, de buenas a primeras, metido en una clase de alrededor de sesenta veteranos de guerra para explicar con mi mal inglés los rudimentos de la fonética y la ortografía españolas, pero a estas alturas, sin que ello se vea como un alarde, creo haber hecho mi aprendizaje, al menos el de bulto. Ahora sólo resta algún trabajo de lima.
Alicia no se ha sentido muy bien en estos últimos meses; el médico le recomendó descanso y aire fresco, y con ello nos venimos dando los grandes paseos, haya nieve o no la haya, por los alrededores. En estas caminatas nos recordamos de vosotros y tratamos de ver de que manera arrancaros a esa prisión; no dudamos de que lo lograremos de una manera o de otra, y de que nos daremos las grandes panzadas de caminatas a campo a través. Pensad que nosotros estamos tanteando el terreno constantemente, que no se nos escapa un solo momento lo que estáis sufriendo ahí; pero no os impacientéis porque en ciertos casos el forzar la marcha puede ser contraproducente. Aquí se habla de organizar una sección de arte en el colegio, y ello pudiera ser una buena ocasión para traeros. Por aquí hay sus aficionadillos, acaso con sus ambicioncillas más o menos ocultas y sobre todo en el secreto de lo que por aquí puede interesar. Estas teclas hay que saber tocarlas a su tiempo. Yo confío, llegado el momento, un golpe de efecto con el presidente y su señora, personas estupendas por todos conceptos. Por otro lado, teniendo nosotros casa aquí donde acomodaros provisionalmente, lo de la sección de arte basta que sirva de pretexto para las autoridades. Lo demás vendrá poco a poco. El día que os veáis aquí, os creeréis resucitados, como nos pasó a nosotros. No seréis de momento o talvez nunca personajes de cuello duro, pero os sentiréis personas de arriba abajo. Supongo que Dieste tendrá ocasión de mostraros unas fotografías de aquí hechas en la nieve. Hay árboles, colinas a montones, ríos helados durante el invierno y reducidos a la nada por el estiaje; pájaros, tipos humanos de un interés pictórico grande y mil cosas más donde podrás saciar tu apetito exasperado de pintor y olvidarte de que en el mundo existen cosas como los directivos del Centro Gallego, los personajes de las editoriales, los intelectuales borrachines y vanidosos, las estrellas y estrellitas de cine, los dirigentes políticos, etc. Me hubiera gustado mucho ver tus cosas últimas; tal como me las describes, me está gustando ya. El estudio del paisaje a secas, sin figuras humanas como hasta aquí, puede servirte para considerar ciertos valores estrictamente paisajísticos con mayor libertad y hondura si cabe. Al contrario, también las figuras se pueden aislar, como hiciste con ciertos retratos, entre ellos el de Maruja. El artista no debe limitar jamás sus puntos de vista ni sentirse comprometido con supuestos aciertos a hallazgos. Nada de apegos supersticiosos, de concesiones al público o a la crítica; nada de reglas de oro, de cánones establecidos o sancionados. Este ha sido el gran heroísmo de Picasso, que no ha sucumbido a nada, ni menos al picassismo. Ensaya, estudia, aférrate a una cosa mientras se te resista y olvídala cuando hayas dominado sus secretos. No te enamores de ellas, por tentadoras que sean, en cuanto artista, pues por muy hermosas que sean no son las únicas merecedoras de tal honor. Por mí he de decirte que acabo de encontrarme con un paisaje nuevo, totalmente nuevo, y tan merecedor de mi admiración, como cualquier otro de los que he conocido en otras partes. Ante el sería necio cerrar los ojos para volver al recuerdo de Galicia, de Castilla, de Cataluña, Francia, Inglaterra. Pero todo esto es archisabido y no merece más comentarios. Sobre mis proyectos poco te diré por el momento; he estado muy atareado, y todavía lo estoy bastante, para lanzarme al agua; antes tengo que liquidar ciertos compromisos con Atlántida, aquietar la conciencia un poco en el orden económico; ordenar mis rutinas; pensar y repensar un poco, y luego acaso me lance a un libro de recuerdos de infancia, dentro del cual quepan muchas cosas sobre la vida de mi aldea que tú ansías ver escritas. Sí, es cierto; creo que estas cosas sólo puedo decirlas yo, mejor o peor, de vuelta de mis muchas lecturas, estudios y exploraciones. Lo malo es que no sé por donde empezar y sobre todo como justificarme ante mí mismo. Pero a lo mejor todo es cosa de empezar como sin querer y dejar volar el alma a pleno recuerdo. Si para entonces estás aquí, podemos ser colaboradores, como me has prometido. Acaso también Alicia haga alguna cosa sobre la línea de la conferencia del Centro Gallego, para lo cual sería conveniente que la salves del eterno olvido y se la mandes sin publicar, dado que la publicada temo que no salga nunca. Lamento la situación de Varela y de otros amigos, pero si las dificultades a que tienen que hacer frente les pueden servir para aligerar las alforjas y echarse a campo a través, casi me alegro. Yo me creí que, después de la penitencia en la Peña Pobre, a lo Amadís, no volvería a la Argentina. Acaso esté arrepentido del prosaico término de su aislamiento y repita la hazaña el día menos pensado. Ojalá. En cuanto a Plaja también lo siento, aunque menos, claro está, pues no le movió la penitencia caballeresca en sus andanzas a buen seguro, sino el afán de conquistar con sus pasados laureles un reino demasiado grande para su talla... Pero esto para solo nosotros. ¿Qué hace Cuadrado? ¿Salió su libro? Dile que me mande un ejemplar. Aquí se siente sed de libros, sobre todo españoles... ¿Quieres saber que aún no llegó la Historia de la Literatura que me anuncias? Bueno, Luis, no te quejarás de esta sentada. Alicia y Cuqui me esperan para cenar, y también recaban un rinconcito del papel para sí, cosa que me parece muy legítima. Escríbeme pronto para que yo haga lo mismo; ten confianza en nuestra amistad y estudia inglés y pinta mientras tanto. ¿No hay manera de encontrar por ahí una copia, aunque sea vieja, del diccionario aquel que me prestó Roel? El libro de Aquilino Iglesias Alvariño me encandiló el apetito de escribir poemas y para ello me gustaría la compañía de un diccionario así. No tomes la cosa a pecho; pero si ves la coyuntura me avisas. Mándame la revista del Centro, y, si puedes, algunos números viejos con colaboraciones mías y de los amigos. Un gran abrazo para los dos juntos de
Espasandín
[Manuscrito por Alicia:] Queridos Luis y Maruja: Después de esta carta kilométrica de Ote poco me queda qué deciros. Que un día estuvimos a 32º bajo cero, que tenemos nieve a todo trapo y lo peor es que se hiela y das cada patinazo y aun cada culada que no os quiero decir, pero eso le pasa a todo el mundo, así que nadie te mira. Varios días hemos tenido que limpiar la acera y el jardín con palas, pero todo está precioso, especialmente los árboles y las montañitas que se ven desde las ventanas del comedor de la cocina. Os recordamos constantemente. Están aquí (en Estados Unidos) unos amigos españoles; la hija de Dña. Luisa Viqueira, casada con Rubén Landa; viven en Méjico, pero han venido a enseñar con un contrato de un año. Tenemos mucho interés en verlos y recordar con ellos tiempos pasados. Escribid mucho, [escrito na marxe dereita:] vuestras cartas nos encantan. ¿Qué hace la gente en Buenos Aires? Cuqui está bien; tiene un trineo muy salado. Abrazos de
Alicia
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] ¿Qué les pasa a los Salgués? Les hemos escrito varias veces, pero nunca hemos tenido contestación. ¿Por qué no los llamáis y preguntáis por ellos y les dais recuerdos? Gracias.
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Nuestras señas particulares por ahora son: 220 South Washington Street, Waynesburg. USA
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| 1948-12-09 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 09/12/1948
París, 9-XII-48
Querido Seoane:
Yo sé –y tú sabes, también, puesto que yo mismo incurro en ello– que los españoles escribimos pocas cartas. Pero yo creo que a ti se te va más la mano aún. En fin, no importa que no hayas escrito hasta ahora, pero sí quisiera que me contestes a esta en un plazo algo menor del que sueles.
Alguien que ha llegado por aquí últimamente me ha dicho que tú piensas estar aquí en febrero, pero no sé que fundamento tiene esa noticia. Sin embargo, las que yo te voy a dar tienen el de la experiencia o cosa vista y vivida, como hay que decir en estos casos.
Y es esto que para nuestro plan apremia el tiempo. Primero, porque cada día veo y noto y siento más y mejor que sería ahora el momento super recontra ideal para comenzar algo por el estilo. Mas si por yo no lo sintiera bastante, me lo hacen remarcar como dicen por aquí muchos españoles las casi constantes iniciativas que bordeando la nuestra se producen poco menos que cada día.
Así, por ejemplo, hay unos chicos catalanes que han montado –aún no está terminada– una galería de arte con librería, a todo meter y que será, sin duda, un éxito, pues es de las pocas cosas españolas que hay aquí de cierto tono. Como en sus proyectos entran muchas cosas y como por lo que se ve de la galería –montada nada menos que en plena plaza Vendôme, es decir, el mejor sitio de aquí para eso–no me extrañaría que pronto o tarde –y más bien pronto– dado que son catalanes y con instinto para ello, dan con el quid de lo nuestro, pues está, como te digo, en el aire, en el ambiente hasta un punto que casi le dan a uno ganas de decir, como los chicos: “que te quemas, que te quemas”.
Por otra parte, Manuel Ángeles Ortiz, gran amigo como sabes de Picasso, está gestionando la posibilidad de mandar ahí cosas editadas por la editora suiza Sikra, la cual, influida por el mismo Picasso, si no le ha concedido la exclusiva, le dará muchas facilidades y creo que hará algo en serio.
Por otra parte, ha llegado aquí Sarita Maglione de Lautare. Viene a muchas cosas y, como supongo que sabes que es muy amiga mía, hemos hablado de casi todas. Entre otras, me propone que nos encarguemos, por cuenta de Lautare, de enviar ahí libros de lujo, etc., ya que tiene noticias del éxito comercial que ha conseguido Peuser haciendo eso. Para ello, me ofrece condiciones aceptables en principio, pero aceptables en el sentido de trabajar con capital ajeno. Pero si nosotros echásemos a andar, podríamos hacer lo nuestro, quiero decir, las ediciones, y mandar también cosas por nuestra cuenta, quiero decir, contando no con tal o cual tanto por ciento, sino con el beneficio consiguiente de lo que se consiguiera ahí. Lo cual ya en sí mismo es muy interesante, pero lo es, a mi juicio, más aún, por el hecho de confirmar lo que habíamos pensado, es decir, que ahora es el momento de hacer competencia, desde aquí al libro de ahí, sobre todo a base de ediciones de lujo y con todo nuestro plan en suma.
En otro sentido, he recibido estos días una carta de Horacio, quien me dice que ha hablado contigo varias veces y que todo está claro, pero sin darme mayores precisiones lo cual no me extraña, ya que así es él. Pero como tú no eres así, me gustaría saber lo que hay de nuevo y de concreto: con respecto a tu viaje, con respecto a lo hablado y concretado con Coppola, con relación a la aportación de Torrallardona y, sobre todo, en relación a lo que yo pueda y deba intentar aquí con Ussía, a quien aún no he hablado nada por esperar a tener noticias tuyas, condenado. Insisto mucho en que cada día palpo mejor las posibilidades estupendas que tendríamos. Y, por tanto, te pido que hagas un esfuerzo en serio para estar en contacto. Ya sabes que de siempre me pareció muy buena la idea; pero ahora es que siento que cada día que pasa es un día perdido, y como estas cosas van por rachas, acaso si no aprovechamos la que ahora se presenta, si dejamos que alguien se nos adelante, luego lleguemos tarde y perdamos el tren típico. Por lo tanto, necesito que me contestes aunque sea las consabidas cuatro líneas, dándome noticias tuyas y hablándome de todo esto. Y nada más por hoy para ser ejemplo de laconismo comercial.
Ah, sí, otra cosa y esta de carácter privado: si has tenido tiempo y gana para ocuparte de mi maldito libro sobre Avila Camacho, me gustaría que me lo dijeras, ¿quieres? [Manuscrito:] Un fuerte abrazo para Maruja y para ti de vuestro
Arturo
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| 1949-02-08 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949
[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.
Querido Luis:
Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor
Espasandín
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean
Alicia y Cuqui
[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.
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| 1949-06-25 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 25/06/1949
Buenos Aires, 25 de junio de 1949
Querido Seoane:
Te escribo en el silencio característicamente sabático de la ciudad (chirridos de tranvías y bocinas). De tu casa nada he vuelto a saber. Supongo al perro con bozal y a la mujer de los embrollos eróticos cambiada de lugar.
Me parece bien que retengas tus pesos aquí para el regreso: escríbeme para lo que necesites. París es una ciudad que quiere ser vivida: quédate el mayor tiempo posible porque sus aires espirituales tienen una esencialidad que hace bien y bien vale la pena aguantar algunos sinsabores para gozarla. Es ciudad que nos liberta del peso muerto de la vida y que pone alas a la sensibilidad. Además ocurre allí esa cosa linda de estar uno mismo enterizo, con los pensamientos llenos de energía, las sensaciones indivisas y las emociones extravertidas. Es cosa buena y saludable ver y consultar una experiencia de hombres que nos toca tan de cerca y que se nos ofrece como una promesa. Estar con el alma metida hasta el tuétano es algo delicioso. Yo veo eso con agrado porque en cierta medida lo viví; aunque no como tú, suelto y con todas las distancias espirituales tendidas. Procura no quedarte demasiado en ti mismo. Diría: ensimismado; mejor decir: entimismado. Trata de comprender –por contacto directo espiritual– las diferencias de los hombres del lugar. Las diferencias son un estilo que en lo que tiene de forma y de valor experimentado pueden servir para aventar problemas propios. Qué tal Picasso como persona: tiene a la vista algo de su genio?...
Estoy de acuerdo en eso de los abstractos. Una cosa es responder a una verdadera e impostergable inquietud dramática, otra es el seguimiento puramente literario –intelectual o conceptual– de un resultado ajeno y en el momento anacrónico. Es lo que va del dechado al remedo. Yo recuerdo con alegría algunos cuadros de Gris y Braque; muchos de Paul Klee, deliciosos; y algunos de Kandinsky que vi en Berlín y en Nueva York. El grupo “madi” es artificial y una experiencia meramente racional y mezquina de un grupo de muchachos sin quehacer verdadero. Ese algo además del oficio y la maestría a que te refieres es la poesía. No la vi en las recientes obras de [Miguel Carlos] Victorica en la Hebraica. En otras ocasiones vi cosas suyas muy interesantes. (El cuadro de Giambiagi que tengo a la vista está más allá de mis cambios personales: está diría, en él mismo; tiene un silencio luminoso, un algo no visto antes: esa es su poesía: cosa inasible y presente, manera de acercarse al misterio de la realidad, a su esencia: de intuirla).
[Orlando] Pierri no me convenció: una cosa es la pintura onírica y otra la del diálogo con la realidad (de tantas caras posibles y con coacciones de forma, color, composición, etc.). Las cosas –la realidad– tienen sus exigencias y en el resultado del diálogo –el cuadro– tiene que estar presente el pintor con las suyas. Pierri, a mi juicio, no supo pasar de su manera anterior –ensimismada y en cierto modo fácil– a la nueva de su experiencia en Francia. Lo que de él estaba presente en su pintura anterior está ausente en la última. De todo esto habría mucho que hablar porque las cosas las digo desde una manera propia de ver.
La Hebraica hizo una exposición de Rodin. Mucho interés, conferencia de Falcini y debate. El debate fracasó por falta de experiencia acerca de cómo deben ser.
Hoy se inaugura una muestra de arte francés. Espero pasarlo bien.
[Antonio] Berni llegó dos días antes que tu carta. En Italia estudió al Giotto. Cosa técnica. El Giotto tiene muchas cosas que decirnos. A mí me conmovieron siempre los ojos de sus imágenes: ojos democráticos, que ven pasar al hombre. Inequívocamente ojos renacentistas. Entre los ojos que pintó el Giotto (tan lejos de los de Cimabue) y la aventura quijotesca de Colón o la ídem de Santa Teresa, hay a mi juicio pocas (o ninguna) diferencias cualitativas importantes.
No te aturdas con preocupaciones de regreso precipitado. Vive París a pleno pulmón. Vete a Italia aunque sea en bicicleta. No sientas nostalgias repentinas. Ni por los amigos que, si son verdaderos están presentes en el corazón y de ellos hablamos sin que el tiempo y el espacio se interpongan. Pronto me iré a Punta del Este a empezar la construcción de mi casita de descanso –y la tuya–. Yo estoy medio enloquecido. Con todos los trastornos materiales que puedes imaginar. Ahora me he metido en los preparativos del Congreso por la Paz de la Plata y de Méjico.
Escribe.
Abrazos para los dos muy fraternales.
Norberto
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| 1949-11-15 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Cáceres a Seoane. 1949 en 15/11/1949
Noviembre 15/ París-49
Queridos Luis y Maruja:
Por carta de Elida que nos llegó hoy, sabemos de vuestro paso por Montevideo. Nosotros fuimos a Londres –nos interesó mucho, pero a Alfredo no le sentaba el clima: estuvimos sólo ocho días. Hice dos audiciones por BBC.
París está muy precioso: Hay una gran exposición Gaugin y la de Picasso, que creo que Uds. vieron. Y hay mil cosas más: El día es aquí muy breve! Encontramos bien a Rafael y Carmen; instalados en una casa muy simpática y –como siempre– con un espíritu espléndido. Os recordamos mucho en largos diálogos. Nos costó separarnos de ellos. Hasta cuándo? La despedida fue muy triste!
Recuerdos a toda la familia y a Cuadrado y Varela. Tenemos una gran morriña de Galicia.
Un abrazo de Alfredo y otro de
Esther
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| 1951-09-27 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1951 en 27/09/1951
París, 27 de sept (a la 1 de la mañana), 1951
Amigo Seoane:
Está de Dios que yo no vea Galicia. En 1920, cuando vine a España entré por Cádiz. Cuando iba a salir de Madrid, se me había acabado el dinero y las ciudades que visité luego de Castilla: Ávila, Salamanca, Valladolid, Burgos y León, lo hice con dinero de mis compañeros de viaje y siguiendo un itinerario común que non incluía Galicia. Esta vez ya tenía pasajes y alojamiento reservados pª La Coruña, Santiago y Vigo y hasta me había munido de una guía de Galicia muy completa. Pero, he aquí que al ir a visar n/ pasaportes pª entrar en Portugal pª embarcarnos en Lisboa, nos pusieron dificultades en el consulado de ese país pª el visado del pasaporte de Aída por su origen ruso. En vano, traté de convencer al empleado que Aída era argentina y que viajaba con pasaporte de tal. Nos dijo que era indispensable consultar a Lisboa y que eso llevaría entre una y dos semanas. Esto sucedía el día 20 y nosotros debíamos embarcarnos el 2 de octubre. No había posibilidad de comunicarme con el cónsul (que, según el empleado, estaba de vacaciones) y habría sido tonto pretender convencer al empleado de que Aída no se proponía derrocar al gobierno de Portugal, porque evidentemente no lo creería: “Pero es de origen ruso”, insistía el pobre... Qué miedo le tienen a la revolución los gobiernos de estos pueblos de mendigos! Se sienten terriblemente cómodos en su mísero papel de lacayos del imperialismo yanqui o inglés –cualquier cosa!– con tal de mantenerse arriba, es decir, abajo –a los pies de sus amos–, hay que leer los editoriales de su prensa dirigida pª darse cuenta. Hasta donde llega su abyección. A pesar de las molestias que todo esto me ha ocasionado (y los gastos, sobre todo) me he sentido ampliamente compensado por el gusto que sentí de ver el miedo que les inspira Rusia a los grotestos dictadores de Portugal como de España. Y a sus clases pudientes... Decidí, pues, marchar rápidamente a París pª arreglar la salida por el Havre. Con qué gusto se vuelve siempre a París. Il n´y a pas de literature en touts ça; pero es que aquí hasta el aire es dulce. Aquí no sería concebible siquiera esta frase oída a un vendedor de cacahuetes de la Alhambra de Granada, nos dijo: “me gustaría acostarme a la noche y no despertar al día siguiente y acabar así esta vida miserable”. Hacía cinco años que no probaba carne y come apenas lo indispensable pª ir tirando. Y así como él lo pasan los 4/5 de los habitantes de España.
Perdóname que vuelva sobre este tema, pero él me ha amargado todo el tiempo q’ he estado en España, casi un mes... Y luego las dificultades pª desplazarnos de un punto a otro: o se resigna uno a hacer colas interminables, hasta de días enteros –sin la seguridad de que va a tener billetes o se los adquiere a los estraperlistas que realizan sus negocios en las mismas colas y a la vista de las policías (y seguramente que en combinación con éstos). Uno, en Madrid, pª conseguir billetes pª Sevilla me exhibió su cédula de identidad e invocó el testimonio del vigilante que cuidaba la cola pª avalar su honorabilidad. Debido a estos inconvenientes uno nunca puede estar seguro de llegar a un sitio en la fecha propuesta, o si va a llegar siquiera. Y uno tiene que decidirse a viajar en autobús a pesar de tratarse de un medio de locomoción muy costoso (así viajamos de Sevilla a Granada) a viajar en 1rª donde hay una posibilidad mayor de conseguir pasaje. Pª obtener billetes de Granada a Madrid (suprimí Córdoba del itinerario pª no complicarme más la existencia) tuve que asegurar una propina al empleado de R.E.N.F.[E] y así fue como obtuve pasajes que –según los informes que se daban a los pasajeros en la misma R.E.N.F.[E], estaban agotados desde hacía varios días. No es cosa fácil avenirse a todo eso. Ya me había resignado a omitir Ávila, Segovia y León en razón de esas dificultades cuando surgió la inesperada del Consulado portugués. Lo que aproveché pª hacer una escapada a Ávila (el Escorial, Toledo, Aranjuez, los visitamos antes de salir pª Andalucía) antes de dejar España; y me alegro de haberlo hecho a pesar de que esta ciudad –como Toledo y el Escorial– ha perdido su vieja espontaneidad y se ha incorporado al detestable mercado turístico. Cómo he extrañado esta vez las noches pasadas hace 31 años en Toledo, y en el Escorial, y en Ávila, en que el silencio era tan denso que infundía miedo!
Cuál es el sentimiento dominante que me ha dejado este viaje a España? Desilusión? Talvez el término no sea exacto. Yo no venía a España a visitarlo a Franco, sino sus Catedrales y sus Museos (los de España); pero, se puede visitar acaso esta España –la de los Museos, Catedrales, sin ver la otra? Casi diría –por lo menos, esto me ha pasado a mí– que la España de Franco se nos ha impuesto pª no dejarnos ver a aquella aparte de la humillación que se siente siempre de viajar por un país donde hay que estarse cuidando de lo que se habla). Y es que habría que vendarse los ojos pª no ver a este pueblo consumiéndose de falta de comer y con su tradicional dignidad perdida! En ninguna parte, hemos visto tantos ciegos, por falta de higiene, ni tantos retardados –seguramente por la misma razón– y ni en Nápoles tantos mendigos como en Sevilla, y Granada, y en Aranjuez el día que fuimos allí a ver una corrida de toros. Hasta mujeres de aire respetable y vestidas decorosamente le piden a uno una limosna así que le ven cara de extranjero. Yo nunca me había imaginado –hasta ahora, se entiende– que un retardado, o un contrahecho o contuso pudiese ser un verdadero capital pª su familia; y, sin embargo, así es. Los hay a quienes acompañan uno o dos miembros sanos de la familia pª pedir y recoger la limosna... Todo esto es ciertamente desesperante.
Pero no le hablo de n/ visitas a los Museos, a las Catedrales –que es a lo que vinimos. Que cosa nueva, por lo demás, podría decirle de esos verdaderos dioses de la pintura que son –cronológicamente, no por el orden de mis preferencias– el Greco, Velázquez y Goya? Quién les habría dicho en vida de ellos que con el tiempo llegarían a ser una fuente de recursos importante pª su Nación! Porque Vd. puede prescindir de las Catedrales góticas o románicas de España: las hay superiores, respectivamente, en Francia o en Italia; pero suprima Vd. al Greco, a Velázquez, a Goya, a los turistas de todo el mundo no tendrían casi pª que venir a España... Se me olvidaba la Alhambra y el Alcázar, pero es q’ ese arte de miniaturista casi –a pesar de la grandiosidad de esos monumentos de la arquitectura árabe– no ha llegado nunca a conmoverme, esto es, a hacerme vibrar (es un arte sensual que no nos hiere más allá del a corteza y que siempre se aproxima a la decoración); y de los primitivos, sobre todo de los fresquistas catalanes, porque estos no son un tópico pª la generalidad de los turistas. Qué continuidad encuentro yo entre esos frescos de los siglos XI a XIII–y no más allá del XIII– y la pintura “negra” de Goya y algunas de las cosas de Picasso. A veces, pienso que la gente no se da cuenta hasta qué punto es español Picasso, a pesar de haber realizado casi toda su obra fuera de España. Y es que el artista, cuando lo es de verdad (no me refiero a esos indiferenciados académicos del arte abstracto –que no pasa de ser un arte de modistería), lleva a la patria –es decir, la tradición y los sentimientos de su pueblo, en la sangre, en las entrañas, y aún sin proponérselo lo representa. De las cinco o seis veces q’ he ido esta vez al Prado, dos he ido nada más que con el propósito de despedirme de Goya, y no he podido dejar de hacerles una visita cada vez al Greco y a Velázquez especialmente. Dios mío, cómo se puede pintar así?...
Vuelvo a lo mío. No desilusionado, sino asqueado. He atravesado esta vez España –yo que tanto la quiero y la siento– o talvez por eso precisamente con cierta repugnancia; repugnancia de los pobres muñecos, pobres y criminales muñecos que la gobiernan; repugnancia de los que aplauden o de los que se limitan a hacer chistes pª convencerse talvez a sí mismos de que no son tan viles; y repugnancia, sobre todo, de los mercenarios de la prensa. Estos plumíferos son hoy los únicos “intelectuales” visibles de esta pobre España de Franco. A un viejo mozo del Café Universal al que pregunté por la peña literaria q’ allí se reunía cuando yo estuve en 1920, me dijo: “Desde la guerra (cuando un español habla de la guerra, se refiere a la suya –a la guerra civil española–, pues pª los españoles de España la otra guerra, la universal, no ha existido y recién ahora al engancharse España al carro de Truman empiezan a darse cuenta de q’ hubo una guerra además de la suya); desde la guerra –repito– no existen más peñas en Madrid”. Al principio, no quería hablar, pero luego nos fue tomando confianza y era él quien me buscaba la lengua. Pero no es cierto que no existan peñas, existen, las de los periodistas, y la de los fabricantes de confituras teatrales –pero pª hablar de toros (que ya casi tampoco existen: hasta los toreros han perdido el coraje –coraje nada más que animal, pero coraje al fin) o de putas (que éstas sí existen hoy en abundancia, por necesidad). Qué chatura, Díos mío, en esta España “deshabitada” (no es de Rafael este epíteto?) de Franco. Las librerías están inundadas de libros de religión, mejor dicho, de cosas de sacristía, o de novelas bobas. “Tiras 2 mil ejemplares de una obra –nos decía una librera y editora de Madrid– es ya un verdadero éxito; por lo general, ninguna edición pasa de los mil ejemplares”. Decía que los españoles no leen porque el libro es caro y no está al alcance de los bolsillos del pueblo; y tal vez sea mejor que no lean pª no envenenarse más la sangre. El diario más importante y respetable de España, el de ese vacuo monigote de Luca de Tena, el ABC, dedica sus editoriales a protestar de la “familiaridad” con que algunas españolas tratan a sus santos preferidos o de la manera como visten los turistas y de otras cosas por el estilo. Por todas partes, no se ven si no curas y militares, que apesta. Toda España parece hoy una aldea y a pesar de que no hay uno sólo que no proteste por la carestía de la vida (un huevo vale entre 2 y 2 y media pesetas; en los cafés un vaso de leche no grande vale más que un coñac y mucho más que un vaso de manzanilla: en España resulta más barato emborracharse que llenarse apenas el estómago), salvo los obreros más ilustrados y que deben vivir ocultándose permanentemente, yo no podría asegurar en qué medida está la generalidad contra Franco; “Franco es un asceta” nos decía en un tono insolentemente chulo un farmacéutico que viajaba de Granada a Madrid en el mismo compartimento que nosotros. “Nosotros también tuvimos un asceta –le dije– hace más de cien años y dejo empobrecido y ensangrentado nuestro país. Y ahora tenemos dos”. Y es que llega un momento en que no se puede aguantar ya tanta sandía, o tanta farsa...
Pero ya estamos de nuevo en París. Aquí camino con la cabeza levantada y aspiro con fuerza el aire como pª limpiarnos los pulmones. Yo no sé si esta carta es una mera repetición de la que le escribí desde Madrid al día siguiente de visitar el Manzanares (la recibió Vd.?); pero la rabia, la indignación que me produce todo esto es tan fuerte no me deja hablar de otra cosa, aún a riesgo de aburrirle –y de repetirme. Y es que uno debiera no avergonzarse de repetir las cosas todas las veces que sea necesario hasta que se nos metan por los ojos –como los maestros de escuela. Y luego que al hablar de estas cosas de España hablo también un poco de n/ pobre Argentina y de lo que a los argentinos hoy nos está pasando...
Van a hacer 5 meses que aquí en París empezó n/ peregrinaje por la Europa occidental. Y con qué miedo! Veníamos con un idioma deficiente y con una ignorancia de toda una vida. Yo no sé si le he sabido tomar el pulso a esta Europa tan castigada!; pero juro que he tratado de acercarme a su vista con el corazón limpio y dejando de lado, tanto como es posible, ideas formadas. Creo que mis convicciones –de las que no me avergüenzo, sino al contrario– no me han impedido ver las cosas; digo mal, me han ayudado a verlas mejor. El 29 nos embarcamos en el Havre. Con qué impaciencia esperamos Aída y yo este día. Casi 6 meses son mucho tiempo pª estar lejos de la patria y de los amigos. El hombre es un animalito que necesita del cariño de los amigos para vivir tanto como de las cosas más primordiales para comer. Extraño n/ tertulias, n/ extravagantes y a veces insensatas discusiones y, sobre todo y por encima de todo, el afecto amasado en muchos años de convivencia, las cosas que nos han rodeado siempre y que queremos que nos sigan rodeando. A todos, a todos, un gran abrazo de Aída y míos.
Y ahora sí: hasta pronto!
Un abrazo particular pª Maruja
Scheimberg
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| 1954-01-11 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Luís e Maruxa Seoane. 1954 en 11/01/1954
11-1-54
Queridos Seoane y Maruja:
Si yo no tuviera una confianza ilimitada en vosotros, creo que no me atrevería ni a escribirles. Mas como sí que la tengo, abuso de ella, viniendo así a ser esta carta un verdadero abuso de confianza. Lo peor de todo es que ni siquiera tengo una excusa para presentar por haber dejado de escribir durante tanto tiempo. No me ha pasado nada, no me he muerto ni he tenido cálico biliar, ni me han metido en la cárcel ni nada. Nada.
¿Qué, pues, deciros, a más de desearos y de muy verdad –aunque tal vez ya vosotros no creáis en verdad ninguna que venga de mi parte– que os vaya lo mejor posible en 1954? Bueno, sí, algo más puedo deciros –siempre con la intención de justificarme, si es que puede, ante vosotros y que será algo vago, pero que me permitiréis que lo deje así: digamos que he estado tan aburrido de mí mismo durante tanto tiempo que ni siquiera por correspondencia me atrevía yo a exponer a mis amigos al contagio de enfermedad que tan pesada resultaba ya para mí mismo.
En fin, yo pensaba ya escribiros estos días, de cualquier modo. Pero la puesta en marcha, o si queréis, el acicate para hacerlo de una vez ha sido la llegada, ayer, de una tarjeta postal de Schoemberg. Sí, figúrate tú, Luis, de él mismo. De manera que casi me dan ganas de sacar a relucir lo de los escondidos caminos de la Providencia, etc. Claro está que tú has comprendido ya y entonces no te extrañará mayormente: la dicha tarjeta era tuya, en el sentido de que era la reproducción de algo tuyo. Te aseguro que cuando he dicho antes lo del acicate, casi tiene un sentido literal, porque al verlo fue como si de verdad la vergüenza me diese un formidable espaldarazo para decirme: “de hoy no pasa”. Y aún con todo, pasó de hoy, ya que esto fue ayer. Pero al fin y al cabo aquí estoy. Y no sólo para escribiros y deciros que os deseo muy buen año y alegrarme de que os vaya lo mejor posible, y recordaros mucho más que mejor, sino también con la formidable pretensión que sigue: yo quiero saber que, a pesar de todo, no estáis enfadados conmigo. Lo cual quiere decir que, aun reconociendo que tendríais más que derecho a ello, yo os ruego que no sea así; y que si lo era, que me perdonéis y que tal manera de perdonar se manifieste aunque no sea más que en dos palabras –literalmente, dos palabras– pero que me lleguen pronto. Ale, sed buenos y hacedlo, pero ahorita, ya mismo.
Las tales dos palabras es lo que podríamos llamar la ración mínima; peor no está de ninguna manera prohibido que se multipliquen, como los panes y los peces. Ni –tampoco– que fueran para anunciarme o, mejor, confirmarme el anuncio que algunos amigos me dieron de que pensáis volver por aquí. Esa, por ejemplo, sería una excelentísima manera de desearme buen año para el 54.
De mí, no sé bien que podría contaros. Vivo, que no es poco, aunque como antes os decía, por momentos soportándome apenas, lo que es más que mucho, como pesadez. Escribo, no mucho, algunos poemas como resultado concreto. En prosa, tengo comenzadas tres novelas que han sido otras tantas derrotas para mí ya que ninguna he conseguido terminar. En los momentos de optimismo me da por echarle la culpa a Francia o, con más precisión, a mí mismo por seguir viviendo aquí. Pero ya digo que se me ocurre en los momentos de optimismo. Por lo demás, y por lo que sé de los amigos míos que andan por ahí (y ahí es desperdigados por América) parece que tampoco se sienten contentos, y entonces yo trato de consolarme con ello, por lo mal de muchos, consuelo de tontos, pero consuelo al fin. De vez en cuando traducen por aquí alguna cosa mía. Y en estos últimos meses que acaso siento una mejoría en el sentido de que me siento con mayor acopio de energía (que me da de sí por lo menos para tratar de escribir a los amigos de quienes me acuerdo con simpatía) me he hecho algunas promesas solemnes de las que no me atrevo a hablar, porque yo mismo no estoy muy seguro de cumplir. Por de pronto, hace algún tiempo mandé una novela mía a México donde, al parecer, la van a publicar. Pienso hacer otro tanto con algunos poemas. Leo lo que puedo. Voy a las exposiciones (a propósito, la última de Clavé que yo no sé si es buena o mala, aunque a mí me parece que es buena, ha tenido un éxito sin precedentes: el mismo día de la apertura, en Drouan David, había vendido todo) aunque no a todas. Alguna vez veo a Colmeiro, muy de pascuas a ramos y para jugar una partida de ajedrez que le gano invariablemente lo que le da una furia realmente divertida y me hace unas teorías formidables para demostrarme que, aunque yo le gano, él juega muchísimo mejor que yo. Es un tipo de lo más curioso aunque excelentísimo. Ya le conocéis.
Últimamente, estas Navidades he tenido dos buenas cosas: una, la visita de mi hermano que, al cabo de los años, ha conseguido un pasaporte y ha estado pasando unos días con nosotros; otra, que por esos mismos días cayó por aquí Rossi. Yo no sé si vosotros le teníais el mismo aprecio que yo, mas como el mío es grande, por eso digo que su venida, con su mujer, fue una buena cosa para mí: venía a organizar la Trienal de Milán y le estuve sirviendo de intérprete con mucha gente absurda, pero nos reímos mucho y lo pasamos bien. Él acaba de organizar en Milán la exposición de Picasso que quizá es la más importante que se ha conseguido hacer en los últimos treinta años picassianos, ya que ni en Roma, poco antes, consiguieron como logró Rossi presentar, simultáneamente, a más de los cuadros de aquí el Guernica del Metropolitan, y varios de los Picassos que están en Moscú. En consecuencia, el éxito ha sido fabuloso: 185 mil visitantes y 65 millones de liras. Y, en consecuencia, también, para Rossi un éxito de organización que cotiza, creo, en forma de autoridad y respeto.
¿Qué más? Yo creo que, de no ponerme a escribir un libro de memorias, así, en carta, no me queda más por decir. Ah, si: el chico este año es el primero de la clase por dos meses seguidos y, como yo, en general, nunca conseguí ser si no el último o poco menos, estoy de un orgullo paternal formidable; aunque en el fondo, en el fondo, casi desconfiado e inquieto: eso, ser el primero, me parece a mí tan anómalo que no sé, no sé...
Y termino. Recibid un abrazo mío bien fuerte y bien verdadero, como quisiera dárosle materialmente. Dad saludos de mi parte a los amigos que supongáis que los apreciarán como recuerdo y vosotros sed buenos, no me toméis en cuenta el que haya dejado de escribiros durante tanto tiempo y contestad. Por mi parte, prometo solemnemente que si veo que lo hacéis, es decir, que lo pasado pasado, me portaré como persona seria. Otro abrazo
Arturo Serrano Plaja
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| 1956-03-29 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Presas a Seoane. 1956 en 29/03/1956
New York, 29/3/1956
Estimado Seoane:
Hace ya tiempo deseaba escribirte, pero no tuve ocasión para ello a causa de los trajines que tuve y tengo aún en procura de trabajo para sustentarme. Ayer me dijo Zegri que llegaron tus trabajos y está muy contento, pues le gustan mucho y cree que la muestra tendrá éxito. Yo te estoy muy agradecido por haberme presentado a él, pues es muy serio, simpático y sencillo, virtudes estas muy raras de encontrar en un director de galería, lo mismo debo decir de su encantadora señora. Mi muestra, según Zegri ha tenido bastante éxito para ser la primera en esta ciudad tan difícil con sus 200 galerías y sus 50 poco más o menos inauguraciones semanales con nombres como Picasso, Bonnard, Chagall y otros de gran renombre. Uno es una hormiguita en este maremagnum de exposiciones y más aún siendo argentino, pues nuestro arte y artistas son casi totalmente desconocidos. Zegri está haciendo una gran labor en este sentido y ojalá a tu muestran sigan otras de nuestros colegas para que aquí se vayan enterando de los buenos pintores que tenemos. En la mía se vendieron 2 trabajos pequeños en 180 dólares, suma que estaría bien si uno recibiera el dinero allá, pero aquí esto no es nada con lo que cuesta vivir. La ciudad magnífica en cuanto museos, exposiciones, teatros, conciertos, etc., lo más difícil es conseguir los dólares y el tiempo para gozar de todo ello. Aquí la gente se arregla para conseguir los dólares, pero en cuanto a tiempo disponible para vivir nosotros somos multimillonarios al lado de ellos. Estoy firmemente convencido de que esta es una de nuestras mayores riquezas, pero sobre esto y otras cosas conversaremos largamente cuando yo esté otra vez por allá lo mal será pronto, sino ocurre un milagro, pues gasto más de lo que gano y no vislumbro perspectiva ninguna de mejoría en el campo de mi pequeña profesión de dibujante textil y yo ya ha perdido la mano y la ganas de meterme otra vez en esto, mas teniendo en Bs. As. todo el día para pintar, leer o hacer lo que se me dé la gana como lo desea todo buen español o digno descendiente. Aquí resulta –por lo menos para mí– muy difícil vincularse con colegas y los pocos artistas americanos que me presentaron no manifestaron el menor interés en conocer mis trabajos ni me invitaron a ver los suyos, pese a expresar yo interés en ello; cierto es que el no hablar inglés es una contra enorme a la que se agregan mis escasos recursos y mis nulas condiciones para todo lo que no sea pintar. Mucho tendría que contarte, pero para ello debería excederme en la tarifa de tiempo disponible por lo cual lo dejo para otra ocasión. Mis mejores saludos a Maruja y amigos y para vos un fuerte apretón de
Presas
Mi dirección es:
258 West 97th Street.
New York 25, NY. USA
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| 1963-04-02 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 02/04/1963
Ginebra, 2 de abril de 1963
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estoy ahora empezando a escribir cartas. Dejé pasar todo este tiempo para poder de mejor manera concretar las impresiones que voy recibiendo de lo que veo. Suiza me gusta mucho. Me encanta su paisaje, su nieve y sus ciudades y hasta sus gentes, creo que más a partir de Berna y hacia el norte. Se ven los defectos, pero también puede uno ir admirando sus virtudes y éstas son todas aquellas que nos enseñaron a practicar de niños nuestros padres y la escuela. Se trata de virtudes elementales y prácticas que sirven para hacer cómoda la convivencia. La practicidad es la norma de conducta habitual de estos montañeses, seguramente impuesta por el clima y la necesidad de preservarse de vecinos ambiciosos. Su fantasía está destinada a la invención de objetos útiles y a encontrar en su ejecución satisfacción artística. Les gusta que las cosas estén bien terminadas y produzcan buen efecto, que sean bellas. Quizás esta cualidad les viene de una larga herencia campesina, de encierros caseros en las largas nieves de sus montañas. Alrededor del fuego para calentarse el cuerpo debieron nacer las mejores virtudes suizas, y las virtudes de su arte. Pintan, dibujan, esculpen con exacta corrección, con largo conocimiento del oficio y con tozudez destinada a hacerlo lo mejor posible. Un gran pintor suizo es Hodler, que no tiene, a mi juicio, la resonancia universal que debiera. Extraordinario dibujante y pintor, un poco frío, pero muy sabio y que en su obra es espejo fiel del temperamento de su pueblo. Yo no sé si fue verdad histórica el suceso de Guillermo Tell o es leyenda, pero, cualquiera sea su origen, esa precisión conque dispara la flecha sobre la manzana que está en la cabeza de su hijo, es la precisión que caracteriza a Suiza y a sus artistas. Posiblemente, nada se encuentra individualmente genial en este país. Su genio, en todo caso, es producto del esfuerzo colectivo. Los retratos de Holder son admirables como lo son muchos de sus paisajes de montañas, donde las nieves y las nubes se confunden en color y forma para dejarnos ver por trozos el azul del agua y el verde de los vegetales. Cada línea de sus retratos es exactamente del tamaño que corresponde y está en el único sitio donde puede estar en el cuadro, sirviendo al mismo tiempo para definir al retratado. Pero esto mismo ocurre en los retratos de Goya o de Rembrandt y existe además algo indefinible que escapa a toda lógica y a la corrección del oficio. Félix Valloton, otro suizo, es un maestro, pero le falta el valor de saber desprenderse de lo que es correcto y que fue aprendido. Uno piensa en Renoir o en Monet, que vivían por los mismos años, posiblemente de más edad, no lo sé, pero que se atrevían a dejarse llevar por la fiebre del color y de la expresión. He visto estos días un desnudo rojo de Renoir muy descuidado de dibujo en el sentido académico, pero bellísimo de color y, ¿quién nos diría que esas manchas verdes y azules de Monet componen el detalle de un paisaje?
Vi algunas exposiciones extraordinarias, una de ellas de Jawlensky, del que le hablo a Scheinberg, y en una galería dedicada a libros de arte y grabados cuatro libritos, más chicos que los librillos de papel de fumar, de 3 centímetros por 2 aproximadamente, ilustrados por Picasso con aguafuertes. Son ejemplares numerados y de muy poco tiraje y cuestan 1.000 francos suizos, unos 31.000 pesos más o menos. Aparte de esto, también algunos espléndidos Picasso que vi por galerías, aparte de los museos, que nunca he visto reproducidos.
Bueno, refiriéndome a cuestiones de otra índole. ¿Cómo va el asunto del cobro de la Hebraica? ¿Qué dice el doctor Bruetman? ¿Y Bernárdez? ¿Continúan yendo a Ranelagh? Suponemos que sí si el verano este año es tan constante en ésa como aquí el invierno. Ayer nevó en Ginebra y hoy amanecimos con lluvia y frío, a pesar de esto, los comercios y las gentes están preparadas para gozar de la primavera. Me gustaría que nos enviasen noticias de ésa. Supimos por los diarios de la renuncia del Ministro del Interior y antes de los sucesos provocados por la actitud de la Marina. Le ruego que nos escriba.
Reciban Elsa y Ud. el saludo de Maruja y mío y además Ud. un abrazo de:
[Seoane]
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| 1963-10-01 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Prada a Luís e Maruxa Seoane. 1963 en 01/10/1963
Buenos Aires, 1º de octubre 1963
Queridos Maruja y Luis:
Tengo el deseo ante todo de daros cuenta de nuestro silencio desde que estáis fuera de Buenos Aires. Cuando recibimos vuestra 1ª carta desde Suiza, nos emocionó tanto que os contesté aquel mismo día; me sentía una heroína al escribiros tan rápidamente, pero el hecho era comunicaros nuestro sentimiento a todo lo que nos relatabais y, si lo dejaba unos días, podía perder todo lo que llevaba de protesta, pero cual fue vuestra sorpresa cuando llegó otra carta y nos enteramos que no habíais recibido la nuestra; desde entonces siempre pensando en vosotros, porque os extrañamos mucho, pero no hemos sabido con certeza donde estabais; nos decían: “están en tal sitio, dentro de 10 días se van a otro”. Por fin tenemos la dirección de Madrid. Todo esto lo sentimos mucho.
Por aquí estamos muy tranquilos; en cuanto a la vida política del país pareciera que esto se va encauzando lentamente, veremos que pasa en el futuro. El hecho es que se nota bastante diferencia en cuanto a libertad se refiere. El 17 de octubre le permitieron a los peronistas reunirse en Plaza 11 y no pasó nada, al contrario, se desinfló bastante el globo y se andan peleando entre ellos, no merece la pena más comentarios.
Hace 15 días llegó aquí un poeta invitado por algunos miembros de la Sociedad de Escritores, seguramente lo recordaréis como amigo de Quesada y por el libro que se editó aquí hace dos años con la portada de Picasso, bueno, pues con motivo de esto el pueblo argentino a través de sus más importantes instituciones le ha rendido un homenaje conmovedor. S.A.D.E., S.A.A.P., en la Facultad de Medicina, reuniendo allí a las otras universidades con las salas repletas de público y, por último, en el Luna Park con 25.000 personas, adhiriéndose todos los partidos entre ellos el de Aramburu y Partidos de Centro. Es un hombre muy inteligente y en todos estos actos, en los que habló más de una hora, dejó a la gente emocionadísima por el mensaje de amor y humanidad que traía. Todo esto visto bien, por las autoridades, que hicieron cuanto fue necesario para que desarrollara su visita con tranquilidad y que nadie lo molestara. Ha dejado un buen recuerdo y él así se lo llevo. Os pongo estos dos ejemplos, como prueba del deseo que tiene el doctor Illia de que haya libertad. El caso es que los demás lo comprendan así. Desde que estoy aquí, nunca oí tantas demostraciones de cariño hacia España. En todo esto, la familia Scheimberg, en pleno, participó en todo. Aida la encontré mejor, acercándose a ella, oye bastante.
Nada nos decís si os instaláis ahí o volvéis a estas tierras; de todas formas, tenemos ganas de veros. Los demás amigos siguen bien. Arrranz también está muy mejorado, pues, como ya sabréis, estuvo bastante enfermo. Pepe os escribirá aparte contando alguna otra [escrito na marxe esquerda:] novedad. Con un abrazo y hasta pronto.
Lala
[Escrito na marxe esquerda:] Todo sigue subiendo. La carne un 50%. Como veis, la cosa no es fácil.
[Escrito na esquina superior dereita:] Ante todo, felicidades por el éxito de tus exposiciones. Ya sabes que nos alegramos mucho.
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| 1964-08-13 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1964 en 13/08/1964
Buenos Aires, 13 de agosto de 1964
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta con el catálogo de la exposición y las notas sobre Citania y el libro de González López. Te agradezco estos envíos y me alegro mucho de que te hubieses decido a exponer tus óleos. Estoy seguro que la exposición habrá tenido mucho éxito y te habrá animado para que vuelvas a pintar más regularmente. No tienes derecho a dejar de hacerlo cuando ya habías conseguido entablar ese diálogo que todo pintor sostiene con su pueblo a través de su arte. La pintura, dijo aproximadamente Picasso, en un momento decisivo de su vida, es un instrumento de lucha. Lo es para él y lo es para cada pintor o para cada artista en general cualquiera sea el arte que cultive. Con motivo de esa exposición tuya hice una nota sobre ti par a la audición de Galicia Emigrante que conocerás a tu regreso o te enviaré uno de estos días, que se pasará el domingo próximo, cuando ya esté clausurada tu muestra en la Audición de artista. Me gustaría haber estado ahí en esta oportunidad. A La Coruña y a la Galicia le hacen falta exposiciones como debió ser esta tuya, por los cuadros que conozco, en la que se vea a un artista tratando de expresar su verdad y la verdad común, la que no se dice en voz alta, en rebelión contra la conformidad. Cuando hacías tus formidables jarras de los vicios continuabas pintando, estabas en la lucha para éstas, a mi juicio, mejor dotado. Cuando dejas también esto y te entretienes un día, una semana, o el tiempo que sea, trabajando enormemente en la ejecución de una máquina, creo que escapas de ti mismo, que encuentras en ese trabajo una manera de drogarte. Perdóname que diga esto, está dicho como lo siento y con la mejor intención. Ser pintor, tú lo sabes tan bien como yo, o mejor, es en nuestra sociedad ser un desclasado, un hombre que se sitúa en lo más bajo de la escala social, alguien al que no puede comprenderse jamás del todo, una mezcla de mendigo, bufón y desquiciado, una persona que el técnico, el diputado provincial, el rentista, el que tiene una profesión universitaria ven con desconfianza y sin embargo es más riguroso que todos ellos, más exigente consigo mismo y más entregado a los demás, a todos los hombres. Pero no te escribo más sobre esto, porque es posible ese mejor tema de discusión cuando un día nos reunamos a comer juntos o a charlar. Ahora los técnicos están descubriendo paisajes y mundos que habían descubierto los artistas. Antes que una máquina, nos descubriese la luna, la habían descubierto los escritores, pintores, músicos, etc. No hacen más que comprobar las intuiciones y las verdades del arte. Cualquier día se nos aparece por la calle el monstruo manierista del siglo XVII, o el de Picasso y resulta que es un personaje de Marte que se vino a la Tierra y que desde hace tiempo lo conocíamos. Goya intuyó las calamidades españolas mejor que los nuevos sociólogos que quieran descubrírnosla y sus estadísticas en grabados y dibujos son tan exactas como las que encierran en planillas los burócratas actuales. El dolor de Galicia está mejor expresado por sus poetas y artista que por nadie dedicado a cualquier ciencia dedicada a aliviar el dolor, en economía, política, sociología, etc. No exagero. Es verdad. De Paz Andrade recibí una carta diciéndome que está en camino de arreglo el asunto de mis cuadros. Estoy contento de esto. Le hablé a Laxeiro de la posible venta al Círculo de las Artes de Lugo y tanto él como yo estamos dispuestos a que nos paguen en el siguiente ejercicio, que el dinero nos aguarde ahí. Tú dispón de este asunto de la manera que creas más conveniente, por mi parte y por la de Laxeiro que me pidió que te escribiese en ese sentido.
Bueno, esto es todo, perdóname la lata. Buenos Aires lo mismo. Mejor no escribir sobre esto. Me gustaría escribirte en cambio sobre el San Roque en Sada, sobre “la sardiñada” esa fiesta hospitalaria, generosa, de la que solo puede ser capaz un pueblo pobre, en su mayoría de gentes pobres, sobre la ría, el olor a sardina, el humo de esa orquesta que se ve como una porcelana desde la playa entre la maleza de la Corveiroa. Pero escribir sobre esto es casi tanto como ponernos a llorar Maruja y yo. Por vuestra amistad y sin ambición de nada hemos sido felices entre vosotros hace un año. Un abrazo a todos los que nos recuerdan y otro grande para Mimina, para los chicos y para ti de Maruja y míos. El domingo que viene es “la sardiñada” que seáis felices. Que Camilo, Rosendo y Xosé lancen su gran globo satírico a las nubes.
Seoane
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| 1964-09-03 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1964 en 03/09/1964
Buenos Aires, 3 de septiembre de 1964
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tus cartas y las notas de la exposición tuya, bien merecidas y que me alegra por si ellas, junto a la exposición coruñesa, sirven para alentarte a pintar más de lo que vienes haciéndolo en los últimos años. Yo estoy también exponiendo aquí con bastante suerte y por este año me quedaré tranquilo en cuanto a muestras, trabajando más lentamente en grabado y murales. Rematé, creo que te dije en otra carta, dos álbumes nuevos de grabados: Homenaje a Venecia y Bestiario. El primero sale en este mes y el segundo en diciembre. Son distintos a todos los otros, pues el de Venecia son solo paisajes y el segundo son animales inventados y, algunos, alusivos a cuestiones de nuestro tiempo. A Dieste le he escrito hace pocos días, supongo que habrá recibido mi carta y de Valentín no tengo noticias, como tampoco del asunto de los cuadros Supongo que todo irá bien. Por aquí está pronunciando conferencias Laín Entralgo. Hace unos días dijo una espléndida sobre Picasso, con alusiones a la actualidad. El público aplaudió hasta no poder más. También estuvo Chueca Goitía pronunciando otras, un cursillo en Tucumán, en la Facultad de Arquitectura, y estuvo según dicen, muy bien. Nuevamente es España que se levanta en América después de un cuarto de siglo de silencio, y, cuando nosotros, los que tenemos la edad de ellos, me refiero a los de mi edad, estamos gastados y cansados sintiendo la inutilidad de tantos años en América. Todo cuanto hicimos parece haber quedado a los lados de los caminos, sintiendo solo el ladrido de los perros. Sabemos lo de la emigración. Es verdad. Pero también lo es que siempre, ahora y antes, las gentes gallegas pretenden revolver su solución con el Estado en ligar de fomentar nuevas industrias y de ingeniarse recursos para evitarla. ¿Por qué los obreros han de trabajar ahí por un sueldo miserable si pueden vivir mejor en otros países? Las conservas gallegas, por poner un ejemplo, se venden al exterior a los mismos precios que las alemanas, pero a los obreros les pagan más, según parece, los conserveros de Hamburgo. De aquí también se marcha gente en cantidad a Estados Unidos, profesionales, técnicos y obreros cualificados. Se hacen campañas para evitar esta emigración, pero hasta ahora resulta inútil. ¿Qué se hace ahí? El mismo Valentín aprovechó el asunto de los emigrantes para acometer contra la ley de despidos. ¿Quién se molesta en modificar las condiciones de vida de los campesinos? No todo debe hacerlo el Estado. De algo deben servir, Ayuntamientos, Diputaciones, Cámaras de Comercio y de Industria y la iniciativa particular. Tú mismo te quejas de eso y te vienes aquí a perder la vida. Estoy decepcionado. Por mi parte cada año que pasa lo siento como algo precioso que no puedo aprovechar como quisiera. Las gentes se marchan de esa y otros quisiéramos irnos para ahí y no podemos. Es la locura.
Nos acordamos mucho de todos vosotros, de la fiesta de Sada y del globo del Castro. Nos acordamos de todo. Sentimos nostalgia del departamento minúsculo de Madrid y de algunas horas nuestras pasadas en La Coruña paseando a lo largo de Riazor. Cuando uno sueña con todo esto, como nos pasa a todos los que no hemos venido a hacer la América, siente su vida como un enorme fracaso. Somos ajenos a esa tierra no por ella, sino porque sus habitantes no necesitan de nosotros, no les importamos. Vale más una hora de vida en la pequeña playa de Fontán viendo los montes lejanos y el mar, sabiendo que esa tierra es la de la sangre de uno, que un año en Buenos Aires. Ahí le crecen a uno fantasías imposibles en esa otra tierra, seca y sin historia que le interese a uno. Bueno, creo que te di bastante la lata, pero estoy contento de distraerte de la fábrica y de que no estés de acuerdo conmigo y no puedas discutirme.
Un abrazo de Maruja y mío para Mimina, Camilo y José y para ti de:
Seoane
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| 1965-06-21 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 21/06/1965
Buenos Aires, 21 de junio de 1965
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro. La Coruña
Querido Isaac:
Recibí tus cartas, te escribí antes de que llegases tú a El Castro y tengo muy poco que contestarte. Hablé con tus amigos de la Asociación de Artistas sobre lo que me pedías, reunir cuadros para enviar y les parece muy poco probable conseguir hacerlo sino en una muy poca cantidad. Por mi parte no tengo nada que decirte. No estoy de acuerdo contigo en esto. El catálogo cuesta demasiado caro y por menos cantidades se hubiera hecho en Buenos Aires. Un catálogo aislado no tiene más interés que otros que se han hecho; incluido en el catálogo general hubiese sido más eficaz aunque tuviese menos reproducciones. Si ha de venderse aquí, lo adquieren, sobre todo al precio que saldrá, dos o tres docenas de personas. Paso el día trabajando, se me acumuló bastante tarea y trato de sacármela de encima. Cada vez veo mi porvenir más confuso en el sentido de no percibir claramente un destino para el futuro. Estoy muy arrepentido de aceptar la dirección de la revista del Centro. Me lleva tiempo y tengo que volver a aguantar pérdida de tiempo y sugerencias de una serie de gentes que no estimo y de las que me había aislado en los últimos años. El suplemento a la revista, que como tal sale el trabajo sobre arte gallego, tardará en salir unos quince días. Los de la Asociación piensan que es muy poco y hasta ahora no han hecho más que enviar su opinión negativa, publicada en su boletín y también por radio, pidiendo que se abra discusión sobre él. Yo estoy aburrido y lamento haberme metido en esto. Quiero trabajar únicamente en mis cosas, hace tiempo que lo decidí así y no deseo cambiar. No quiero tratar de hacerlo todo sino únicamente aquello que creo mejor poder hacer y el pintar y grabar, si uno se dedica a ello, lleva la vida y sobre todo si para uno es el oficio de que vive. Tú lo sabes esto tan bien o mejor que yo.
Supongo que todo estará ahí igual, Maruja y yo os envidiamos, lo decimos siempre pero es verdad. Nos hubiese gustado estar ahí con vosotros. Lo de Picasso lo sabíamos, se dijo en España cuando estábamos allí, fue consultado por teléfono por la Galería, se frotó las manos cuando se enteró de la venta y comentó, “los pagaron caros”. Lo único excepcional que hizo fueron las donaciones al Museo Picasso de Barcelona. Vi, hace algunos años, dos tapices de Adam, naturalmente también los de Cluny, y algunas fotografías de alguno de Bissiére, todos ellos, en general y otros más, dinamarqueses y suecos, de Lurçat, de Miró y de Picasso, etc., fueron los que encendieron en mí el deseo de hacer cartones para tapices y me hicieron pensar en la posibilidad de revivir la artesanía gallega de la tecelanas, pero todo esto quedará en puro sueño como tantos proyectos que fueron madurando en uno y no tuvimos oportunidad de realizar por falta de dinero y propia capacidad organizadora Ya no creo en el Laboratorio de Formas. No creo que se pueda hacer nada ahí para eso harían falta gentes con una visión que fuese más allá de unos mezquinos dividendos anuales que los tendrán, estoy seguro, y tuviesen un patriotismo superior al de los manifiestos. En Galicia se pueden hacer muchas cosas. Está virgen en estas cuestiones. Cuando se intentó hacer algo fue desdeñado al arte popular, remedado el arte del pasado e ignorado lo que se hacía en el mundo por sus contemporáneos. Dan penas las platerías compostelanas, los esmaltes de los Hernández y hasta las puntillas de Camariñas, con formas copiadas de revistas y muertas. Produce dolor ver como se deja marchar a trabajar en el exterior de peón o de criada a un ebanista o a una tejedora aldeana. Pero la gente se muere por levantar castillos en el aire, hacer estadísticas, molestar a los que hacen algo, en lugar de querer hacer de cada aldea, a partir de su realidad y de sus posibilidades, un centro industrial y de arte. Existen formas gallegas inéditas, están en el paisaje, en los instrumentos de los oficios y en los objetos heredados. Ahí están para quién sepa recogerlos. Pero todos hemos sido educados en una escuela diferente, incapaz de despertar nuestros sentidos y sacar provecho de nuestras posibilidades; dedicados exclusivamente a memorizar y hacer cuentas. Nada de estimular y despertar en el alumno el deseo de creación. Perdóname esto, es un desahogo. Por mi parte siento que he perdido mi vida y me siento cada vez más solo. Paso días enteros sin salir de casa. Dentro de algunos años más seré un viejo huraño y maniático viendo como los demás quieren ir a la luna sin haber podido alcanzar yo el único pedazo de tierra que me interesa y que para mí encierra tantas cosas por descubrir como Marte o ese satélite. Y sin embargo no hacía falta para realizar muchos de los sueños que tuve –ya los rechazo– el dinero de un maldito cohete. En este mundo tecnológico a medida que progresa –no estoy en contra de su progreso– resulta cada vez más maravilloso el cacharro o trozo de madera labrada que hace solamente un hombre. Esto es lo que más admiro yo, el objeto que hace el hombre como hace miles de años, en soledad, y al hombre. Viendo la luna, sin poder alcanzarla, soñándola desde una ventana o desde la cima de un monte y riéndose de la I.B.M. y del automatismo por lo que todo esto tiene de risible.
En estos momentos está abierta en Buenos Aires una de las mejores exposiciones que vi en mi vida, la de esculturas de Henry Moore. Bueno, esto resulta demasiado largo. Escríbeme. Escríbeme de lo que quieras, pero sobre todo del mar de Galicia.
Un abrazo de Maruja y mío para Mimina, Camilo, Rosendo, Xosé y tú:
Seoane
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| 1965-07-07 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 07/07/1965
Buenos Aires, 7 de julio de 1965
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí dos cartas tuyas luego de escrita mi última, no sé qué día, y recibí también los recortes de los diarios que son para mí de gran utilidad. Creo haberte escrito que las tapas para esos dos libros las envío cuando quieras, pero no se adonde, ni formato, ni cantidad de páginas aproximadas de ellos, ni límite de tiempo para el envío. Las tapas y los nuevos dibujos de Laxeiro y los míos. Maruja está buscando los originales de fotografías, tienen que existir muy buenas y en cantidad considerable en los archivos de los diarios, o en los particulares de los fotógrafos de ellos. Bueno, en cuanto a tu otra carta que te agradezco mucho por lo significa de amistad, no la contesto por ahora; no me entendiste, y no creo, por tu respuesta, que valga la pena insistir. Continúo fiel a mis convicciones pero estoy harto de todos los lugares comunes que se usan en nombre de ellos y que terminan sirviendo a los empresarios. No tienes, pues, por qué escribirme sobre una posible afección a no sé qué glándulas –no sé que tienen que ver las glándulas con estas cuestiones– ni sobre la posibilidad de que me “incomprometa”, ni la de que marche a Suiza a hacer arte abstracto para vender a los millonarios suizos, pues no es el mejor país para vender a los millonarios ni es tampoco un centro decisivo del arte abstracto, ni el arte abstracto o lo que así se llama, es tan despreciable como para que uno deje de pensar seriamente en él. Tiene al menos una gran tradición en el arte folklórico de todos los pueblos desde la prehistoria, sin que a los pastores o campesinos que los hicieron les compraron los millonarios suizos, y sin que Picasso y otros grandes pintores que yo admiro cambien en nada porque les compren los marchantes y millonarios de todo el mundo, no únicamente de Suiza, y hagan su Guernica y su Corea cuando llega el momento. Para ellos y no para otros, de hacerlo, aunque el resto de la vida hagan el arte que quieren. Por mi falta de talento y habilidad quizás no pueda llegar nunca a hacer nada de lo que ellos hicieron. En cuanto a lo de “incomprometido” no quiero discutir esta palabra. Creo que la discutimos bastante, la inventaron hace más de treinta años y resulta hoy caída en desuso y es una necedad. El arte está comprometido siempre, aunque a veces resulte difícil de entenderlo a los agitadores del compromiso y a los otros, los que piensan que el artista debe ser ajeno a las cuestiones de los hombres. Por los mismos años en París Eugenio Sue era socialista y Balzac monárquico y nosotros ya nos hemos olvidado de Eugenio Sue. Pero todo esto lo sabes tú de sobra y creo que usas la palabra sólo para irritarme. Como puedes notar estás, y estoy, en cuanto a discusiones, como en 1963 a la hora del desayuno, lo que resulta un buen síntoma. Sobre los economistas, etc., no quiero escribirte hoy, terminan siempre cuando son financieros, además, pidiendo la supresión de las garantías de trabajo de los obreros. Algo que yo jamás hice desde mi supuesta torre de marfil. (Sobre la torre de marfil –generalmente igual o parecido a la torre de marfil de un científico– publiqué hace años unas paradojas en dibujos con un prólogo del que tampoco me desdigo). Pero todas estas son cosas que no les preocupan, en general, a los amigos de esa. Pero ahí van noticias más importantes que las que se refieren a mí. Laxeiro está haciendo una espléndida exposición en la Galería Lascaux con mucho éxito de público y venta. El primer día vendió cinco cuadros, seguramente venderá más en esta semana. En el Centro Gallego se está organizando una exposición de Dionisio Fierros, con cuadros de género y algún paisaje, pertenecientes todos a un coleccionista de Buenos Aires. Son catorce cuadros los reunidos. También se organiza un concierto de canto medieval gallego para final de mes, y, aparte, alguna conferencia de Vilanova y de una doctora argentina, Sra. Pastor, sobre el quinto centenario de los irmandiños y las revoluciones burguesas en Galicia durante la Edad Media. Como puedes notar ya no puedo hacer otra cosa, pues no me queda tiempo, que ocuparme del Centro Gallego. Ahora no sé como zafarme de este compromiso. De pintar, hacer mis trabajos y no puedo. Me alegro mucho de los dibujos que piensas publicar ¿de qué se trata?, ¿un álbum? ¿les acompañan narraciones como el anterior tuyo? A Domínguez lo vi una o dos veces más y no conseguí nada nuevo de él. De Vigo recibí por correo aéreo un ejemplar de mi monografía quedó muy bien. Hoy le acuso recibo. Villamarín supongo que se irá a vez al Castro. Iba a Orense con su hermano para ver a sus padres. Aquí le hicieron una gran cena de despedida. En ella vi a Núñez Búa que luego, días más tarde, estuvo en casa. Ni una palabra acerca de la discusión vuestra, ni sobre ti. José Luis Romero debió haber llegado, al menos lo esperaban días pasados amigos comunes, pero aún no lo vi. Le llamaré uno de estos días para que me cuente sus impresiones. Laxeiro me dice que el problema de Luisa y su hija es cosa de él, que por otra parte nunca fueron a sus exposiciones. De modo que no te ocupes de eso. Te va a escribir.
Bueno, por hoy nada más. Te vuelvo a pedir que me envíes el formato de las publicaciones para las que tengo que hacer las tapas. Ellos tienen varias colecciones y quiero hacerlas lo mejor posible. Maruja y yo pensamos en el mar de Sada. Os rogamos toméis un café, Mimina y tú, en la Terraza en recuerdo nuestro. Un gran abrazo para todos de:
Seoane
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| 1965-07-23 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1965 en 23/07/1965
Buenos Aires, 23 de Julio de 1965
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu última carta en la que al fin me envías las medidas del libro y cantidad de páginas de modo que pueda hacer la tapa que me pides y que enviaré la semana que viene a la dirección que me indicas. A Laxeiro le entregué inmediatamente la dirigida a él. En cuanto al otro asunto del Centro Gallego todo eso escapó, de mis manos, pues tengo la impresión de que no quieren hacer más de lo que hicieron. Todos, todos, si hubiesen tenido tiempo de reflexionar, –más que de reflexionar de consultarlo– una o dos semanas, lo hubiesen rechazado. No les importa Galicia más que como turistas. De los mil ejemplares que se hicieron aparte no saben bien qué hacer y yo mismo no cuento en este momento para enviarte, o para mí, con un solo ejemplar. Están excelentemente guardados. Hice una lista de corporaciones y entidades, prensa, etc., sin excluir ninguna a la que debe enviarse˙ Irán por correo ordinario, lo que retrasa un mes más el conocimiento general de este asunto. Refiriéndome a otras cuestiones, Varela pronunció una espléndida conferencia sobre Dionisio Fierros y otra muy buena sobre las rebeliones burguesas en Compostela en el siglo XII la profesora Pastor de Tognesi que ¡al fin! estudió las causas económicas-sociales de las rebeliones, planteando muy claramente los problemas que se originaban en los señoríos. Lástima que estas conferencias no se hubieran pronunciado una y otra en Galicia. El estudio de la profesora Pastor es el resultado de miles de documentos revisados y microfilmados en archivos de Madrid.
A Valentín le escribí cuando me participó haber logrado el permiso de “residencia” de los cuadros en esa agradeciéndole, y le decía que había que reclamar las 10.000 pesetas que el Banco Mercantil de Madrid había depositado, de mi cuenta, como garantía, a la Aduana de Port-Bou, y, para luego de reclamar su devolución, una vez conseguido el permiso, liquidase con ellas los gastos ocasionados con la agencia o con lo que fuese y no tuve más noticias. Conservo copia de la carta y volveré a escribirle estos días. Le escribí cuando en correos no se trabaja a reglamento.
Contestando a tu carta, tu profesión postiza de hacer cacharros sin otro fin que su utilidad, sirve al hombre y es bastante. Cualquier trabajo hecho con amor sirve al hombre y al pueblo donde se realiza. En tu caso, siento lo digo una vez más que todo eso te obligue a abandonar tu primer oficio, el de pintor, con el cual hiciste obras notables y tienes condiciones y fuerza para hacerlas aún más importantes volviéndote a entregar a él. Cualquier cosa que pintes, hecha con seriedad y amor sirve a los hombres y a Galicia hace falta que la sirvan, entre otras maneras, en las artes y los oficios. Yo no endioso, al artista ni al arte. Mi Dios, en todo caso, es la creación humana en general. Unos zuecos bien hechos, una mesa, una silla que sean útiles y tengan la gracia que nace del amor al oficio y del conocimiento, valen como un dibujo, un grabado o un poema y abren caminos para un pueblo, de grandes empresas de otros órdenes, y al progreso. En esto es en lo que creo fundamentalmente y por eso me molestan los exhibicionistas que se auto idealizan porque son hábiles, los que prefieren reproducir su fotografía personal a un cuadro, sobre los que discursean sobre arte y no lo hacen, y los que no entienden o no quieren entender que crear un bello objeto ayuda a mejorar el mundo. La eternidad de Velázquez no reside en sus temas, ni la de Rembrandt, ni la de ninguno de los que reconocemos como grandes artistas, Cuanto no daría yo por pintar alguna naturaleza muerta como Zurbarán o Juan Gris! Representando un cesto con alguna manzana y un mantel, sirvieron al conocimiento y al hombre, o trazando solo un bello arabesco como muchas veces Picasso. Por eso soñé siempre con crear millares y millares de objetos en Galicia, también cacharros, si tú quieres, que sirviesen para imprimirle un nuevo carácter a su pueblo y mejorar su vida. Era el programa del Laboratorio de Formas. Pero esto no lo entienden los que sueñan sólo con sus intereses, o, en el mejor de los casos, no con trabajar con su pueblo, sino con planificarle el trabajo, naturalmente, como siempre, con ellos de directores. Bueno, perdona esta divagación. Quiero decir que pintes, que aproveches el estudio “te lo presto” sólo para eso. Vimos Galicia en un documental que anda por aquí. Estuvimos por todas las rías, en las ciudades y en la montaña. Como envidiamos a los que viven en ella teniendo en conciencia de lo que es realmente y de verdad la viven. Fuera, estamos muertos.
Un gran abrazo para Mimina, para Camilo, Rosendo, Xosé y para tú de Maruja y Mío:
Seoane
Saludos a los Baltar y, naturalmente, a los Dieste. Este último me debe carta.
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| 1966-09-26 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1966 en 26/09/1966
Buenos Aires, 26 de setembro de 1966
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido amigo:
Debí haberte escrito hace quince días, un mes, no sé cuando, contestando a tu carta. Pero toda esta temporada desde que tú te fuiste, aparte de la exposición que hice en Bonino, fue de tanto trabajo que me tuvo como drogado y aislado de todo para poder cumplir con todos los compromisos y marcharnos. Saldremos de Buenos Aires el 10 de octubre próximo. Apenas nos quedan quince días de Buenos Aires y aún tengo que hacer algunos dibujos que me encargaron y un pequeño texto sobre Bonnard para Códex, aparte la otras obligaciones de siempre. Iremos a Méjico primero donde estaremos diez días aproximadamente, luego a Nueva York a ver los tres Museos que me interesa conocer, una semana, y de ahí a Amsterdam y a Alemania. Desde cualquier de estos sitios te escribiré dándote noticias nuestras y tratando de conciliar con Mimina y contigo alguna vuelta por Francia e Italia. A finales de Noviembre se inaugura en París, en el Petit Palais, la gran exposición de Picasso que se organiza en homenaje a sus 85 años y que promete reunir 4.000 obras procedentes de todas partes del mundo. Creo que esta es un oportunidad única para conocer lo más completa posible la obra de Picasso. La exposición estará abierta unos tres meses, por lo menos hasta fines de enero. Podemos quizá coincidir en su transcurso. Recibí las noticias que me enviaste referidas a la fábrica de Sargadelos y a todo. Buenos Aires está lo mismo que cuando te fuiste, bastante peor en algún sentido, supongo que por Camilo debes tener frecuentes. Por aquí estuvo pronunciando conferencias C. José Cela, quedó muy bien en general. Las autoridades del C[entro] Gallego le invitaron a pronunciar una de ellas en su local y luego le ofrecieron un banquete sus autoridades. Por el Correo de Galicia, rodeándole a la hora de comer. Valenzuela se marchó estos días, yo no lo vi y prefirió despedirse de nosotros por teléfono. Él sabrá por qué Baltar está ya en Buenos Aires. Viene muy descontento aunque yo personalmente no creo que haya ganado nada con este cambio de última hora, pues es posible que encuentre aquí recién estrenado lo que pretendió dejar ahí. Todo resulta muy difícil y confuso. Me gustaría mucho recibir carta tuya antes del 10 del mes que viene, si no, ya nos pondremos de acuerdo enviándote alguna dirección a algún sitio a donde vamos para recibir tus cartas. Mientras tanto recibid Mimina y tú el fuerte abrazo de Maruja y mío:
Seoane
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| 1966-11-09 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1966 en 09/11/1966
9.11.66
Sr. Don Luis Seoane
EUROPA
Querido Luis:
Hacia Europa mando esta carta para ver si te encuentra en alguna parte. Yo se la envío a Mimina y si acaso vosotros escribís al Castro ella os la puede enviar. Andamos perdidos desde hace un tiempo. Por mi parte ando más perdido que nunca. Tuve que venirme a la asamblea de Celtia. Villamarín se quedó por Galicia con sus asuntos consecuentes del fallecimiento de los suyos. No le parecía bien que ni él ni yo estuviésemos en esta asamblea en la que por otra parte se renovaba el directorio. Y, obediente, aquí me vine contra todos los proyectos que tenía. Bueno... Nada. No fue nunca mejor mi suerte.
Lo del Centro ya sabes como quedó. Los 144 votos que llevaron al rufián Mourente a la presidencia se los facilitó el traidorzuelo de Estévez falsificando telegramas de Villamarín con órdenes, y otras argucias más nefastas aún como el denunciar de comunistas a sus contrarios, y en estos momentos. El día de la votación Ángel Fdez. me dijo que tenía una carta tuya con la renuncia en la emergencia. Está bien. Eso es digno. Me pregunto si Vilanova en la entrega oficial de su libro sabrá tener la misma dignidad. Los ánimos están alporizados. Tengo la esperanza de que el Mourente no podrá hacer ninguna de sus marranerías. Te informaré.
El 29 la asamblea; el 30 lo del Centro y al 1º estaba en cama con una ensalada de gripe –anginas– todo de la que estoy saliendo. Al país lo encontré muy mal desde el punto de vista del comercio. A los amigos no he podido verlos. Pude “oler” el aroma que quedó de tu exposición. La Argentina sin los Seoane no vale nada. De momento estoy sin proyectos. ¿Volveré en marzo al Castro? ¿Me quedaré hasta más adelante y mandaré venir a Mimina? No sé. Estoy hasta la coronilla de tantos viajes. Tarde o temprano habrá que decidirse por el Castro o por Magdalena. Feliz de ti y de Maruxa que vais a ver tantas cosas buenas por ahí. Entre nuestros proyectos estaba el coincidir con vosotros en París y ver esa exposición de Picasso. Ahora tendré que conformarme con la verde pampa, los mosquitos y los mourentes.
El proyecto de Sargadelos quedó sin terminar. El arquitecto es bueno pero una calamidad. Cuando tú llegues a Galicia llegarás a tiempo de darle tu opinión a Albalat. Más o menos el proyecto está concebido, pero falta su desarrollo y solución técnica.
Al pasar por Madrid para venirme estuve con el agente de patentes y solicité protección para la utilización comercial del nombre “Laboratorio de Formas” y para una marca anexa que te envío aparte. La marca no es definitiva (ya tú harás la que quieras). Se trataba de hacer una para acompañar al nombre, y este no lleva la palabra Galicia para evitar impedimentos por alegación de localizaciones geográficas. Me pareció oportuno hacer esto, pues no vaya a ser que alguien intente pisar la idea. De momento todo fue hecho a mi nombre, pero más adelante habrá que pensar en formar una pequeña Sociedad para evitar que este nombre pueda figurar como el de una sociedad, aún cuando su utilización comercial queda ya protegida.
Estoy deseando saber de vosotros. Figuraos como deseo vuestros éxitos y vuestra felicidad. Conmigo o sin migo sabéis que en el Castro está vuestra casa y sobre todo el hermoso estudio de Luis.
Un abrazo muy fuerte para entreambos con la nostalgia mortal de dos emigrantes
[Díaz Pardo]
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| 1966-12-24 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]
Transcripción da Carta de Frontini a Luís e Maruxa Seoane. 1966 en 24/12/1966
DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.
Diciembre, 24 de 1966
Sr. Luis Seoane y Maruja Seoane
Madrid
Queridos Luis y Maruja:
Les escribo desde mi Estudio, en el cubo de una ciudad silenciosa. Al parecer, todo el mundo está en sus casas volviendo a la tradición cuyo futuro parece deteriorado. Las familias, ¿dónde están las familias verdaderas? El hecho de que esté aquí solo es una prueba personal que podría universalizarse. Un hijo está donde ustedes saben. Como el procurador fiscal pidió licencia para no acusar o sostener el recurso de apelación en la Alzada, la Cámara designó a un cofiscal de la lista de abogados del foro tucumano. Naturalmente, el nuevo fiscal ad hoc necesitará mucho tiempo para enterarse de cómo son los vericuetos del expediente, mientras tanto los muchados, el hijo, deberá permanecer un mes, dos o tres meses más. El otro hijo, con sus dos criaturas, estará con los otros abuelos. Otra compostura que me es incompatible. Y la hija estará con su suegro o suegros. Y todo el mundo, de este modo, está y no está aunque quiera estar junto. Habría que volver a creer en dios con y sin mayúscula. O volver, como solía decirme aquel gran castellano Ángel del Río, volver a la idea de pecado. La idea de pecado me encanta como revelación del poder creador del ser humano. Todo cambio es pecado visto desde la normalización pretérita. Pero, ¿de qué les estoy hablando? De mí, por lo visto. Pero yo quería decirles que recibí con alegría la carta que Luis me envió desde París. Los envidio por haber visto esa exposición múltiple de Picasso. Una larga vida creadora, una ráfaga espermática en el nivel de la invención y del mundo. Nuestros nietos se acostumbrarán a ver sin asombro epidérmico. A ver con naturalidad. Y les pasará seguramente lo que (a) mí cuando he vuelto a ver a Goya. Se le ven las entrañas del genio. Y es ahí donde se advierte que los medios de que se vale el hombre para expresar su ser profundo son infinitamente variados y múltiples, desde la palabra, siempre insuficiente, hasta la música tan cerca de las excelencias que el hombre ha atribuido a la divinidad por él creada. Me gustó eso de “soldado raso de la pintura”. Que es como decir, estado de inocencia. Cuando lo leí, me acordé de Castelao, cuando en Santiago de Galicia, en la Universidad dijo aquello de que “hoy llamamos genialidad a lo que antes llamábamos inocencia”. Lo comprendí, o creí comprenderlo por primera vez. Lo había repetido miles de veces con intuición pretenciosa, pero sin advertir la similitud del sentido de ambas palabras. En ambos casos, con ambas palabras, me parece que se define el nivel de la levadura auténticamente creadora. El genio es la inocencia haciéndose conocimiento verdadero. O lo que es lo mismo: de la inocencia al conocimiento. De la nada a la creación. La nada y el ser? Bueno, ya próxima la media noche, les deseo buenas fiestas. Pero más, que se te hagan fruto verdadero, a ti Luis, esas tremendas, temblorosas ganas de pintar. Vaya monstruo simpático! Estará por ahí de aquí a pocos días Clarita, la esposa del Dr. Reati, con una sobrina. Le di tus señas para que pudiese ella conversar contigo. O mejor: para que te oyera. Le advertí que estarías trabajando. Pero podrías darle algunas indicaciones para París, pues seguirá para la ciudad picassiana. Ah, los recuerdos del [escrito na marxe esquerda:] Berlín de 1932/33. Hofer, Haeckel. Guardo las imágenes en la memoria. Nolde, Rene Sintenis. Los tiempos pasados entristecen si el presente está detenido. El tuyo es una vibración enternecedora. Bueno: falleció el hijo de Falcini. Qué se le puede decir a los sobrevivientes? Cada cual está solo con sus dolores, con su dolor. No sé a donde iré de vacaciones. He tenido tanto que hacer, o tanto aturdimiento, que no he dispuesto de tiempo para pensar en ello. Grandes abrazos para ti y Maruja y vuelve a escribir una de tus estupendas cartas.
Norberto
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| 1967-02-02 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Payró. 1967 en 02/02/1967
Madrid, 2 de febrero de 1967
Sr. Julio E. Payró
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hace semanas, o meses, ya no sé, que debí haberle escrito. En Bonn, con Nélida y Tomás Negri una noche en la que les hemos recordado, decidimos escribir una carta colectiva que no llegamos en ningún momento a redactar, pues la dejamos para mañana, un mañana como ocurre en estas decisiones con todos los mañanas, que no llegó. Sin embargo les tuvimos siempre presentes. Ahora estamos en Madrid instalados en un pequeño departamento que alquilamos por unos meses quizás hasta Julio o Agosto, y desde aquí haremos algunas correrías a ciudades castellanas antes de ir a Asturias y Galicia, a donde iremos a comienzos de la primavera, cuando sean menos constantes las lluvias. Es inútil tratar de describir en una carta todo lo que vimos desde que salimos de Buenos Aires y nos gustó. Méjico en primer término, la gloria de su barroco, la riqueza de tanto ornamento en oro componiendo algunos de los altares más bellos del mundo. La piedra trabajada elevándose entre plantas y árboles tropicales, o que a nosotros nos lo parecieron, en paisajes por kilómetros semejantes a los de Castilla por el color. La arquitectura, lo que queda de ella, y la escultura precolonial. Y luego el pueblo. Un pueblo de complicados y agresivos mestizos, atrozmente nacionalistas, y de indios pobres, simpáticos y cordiales que se mueven como ánimas en pena en un mundo de “muertitos”. Todos los “muertitos” quizás de las civilizaciones perdidas que perduran en ellos por una especie, es posible, de memoria ancestral, los aztecas, los toltecas... La ciudad de Méjico tiene un espléndido museo antropológico, pero las calles mismas son un museo, por ellas pasean los restos de viejas civilizaciones y sus mezclas. En las más recientes con los españoles queda, en general, en los ojos y en el rostro la crueldad de conquistadores y aztecas. El águila y la serpiente son, a mi juicio, un exacto símbolo de Méjico sin poder saber yo a cual sangre pertenecen la serpiente y águila, a conquistadores o conquistados. Nosotros, de orígen europeo, tambien festejamos los “muertitos”. El festejo es similar al de todos los pueblos primitivos. Nuestros bisabuelos de Galicia tambien comían y bailaban sobre las tumbas de sus antepasados en el día de los muertos y en el atrio de las iglesias. Le escribo sobre Méjico porque seguramente es lo que más me impresionó en cuanto a países y al que deseo volver. Luego me impresionaron de otra manera la ciudad de Nueva York, muchos de los museos que ví, el Guernica, las exposiciones de Picasso, la cordialidad de la familia Negri y el haber encontrado en Roma una “trattoría” con dos grandes cuadros del pintor exiliado español Gaya, envejecido, solitario y a quien llaman, el dueño de la trattoría y los camareros, “el profesor”, que fueron pintados como homenaje al Ticiano y a Velázquez. El homenaje de un hombre desterrado, aparentemente vencido, que solamente vive en su pintura.
Ahora en Madrid estoy trabajando y por estos días está abierta en Bonn una exposición de grabados míos que, según Negri, tiene mucho éxito. Ya les iré escribiendo, así de la misma manera que ahora, súbitamente, cuando menos lo proyecto. Un abrazo para los [escrito na marxe esquerda:] amigos comunes y otro grande para María Inés, Silvia y usted de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1967-02-21 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 21/02/1967
Madrid, 21 de febrero de 1967
Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí su carta en la que me dice haber recibido el catálogo de Picasso. Me alegro que le hubiese llegado. Espero que también lo haya recibido Sofovich encargado juntamente con el tuyo. Nosotros disfrutamos por estos días muy relativamente de Madrid. La mayor parte del tiempo lo paso encerrado en el pequeño departamento que alquilamos trabajando. Tengo pintados unos quince cuadros, algunos de regular tamaño, que han de exhibirse en Colonia y en alguna galería de aquí, posiblemente después de nuestro regreso a ésa. La parte vieja de Madrid está muy bella. Las viejas calles alcanzan su mayor esplendor en la noche, cuando los faroles las iluminan por partes acentuando las sombras, volviéndolas casi a los años de su nacimiento, hace dos o tres siglos nada más, en el caso de esta ciudad muy moderna comparada con otras de España y del mundo, pero que a uno le bastan para conocer una vida pasada y unos personajes que vivieron padeciendo, triunfaron, murieron en el anónimo o en la gloria, pero que todos ellos amaron la noche, las calles apenas iluminadas conjuntamente con la claridad de la luna y de los faroles, porque en esas horas alcanza su mayor lucidez el diálogo, la canción suena mejor, los hombres se suelen presentar más verdaderos y hasta el amor, aunque sea reja por medio, adquiere la intimidad que contribuye a su grandeza. Un sábado a la noche, ahora, en invierno, por las cercanías de la Plaza Mayor, por la calle de Cuchilleros, alrededor del mercado de San Miguel, Madrid es extraordinario. En algo supera a todas las capitales europeas y es su alegría. Se trata de la alegría de un pueblo de trabajadores sin esperanzas de demasiados progresos personales que saben que al día siguiente gozarán de un dominio sin patronos y sin trabajo, que la mañana y la tarde será de ellos, de sus familias, de sus parientes y amigos y que esa noche para ellos es única, pudiendo gozar del tinto o del blanco en el mesón de su preferencia y cantar las canciones de su ciudad, o las de los países de España de donde proceden, Castilla, Galicia, Andalucía... Un sábado a la noche Maruja y yo enseñábamos a un matrimonio amigo la Plaza Mayor, eran aproximadamente las diez de la noche y de repente un grupo de marineros con su uniforme, ocho o diez, rompieron a cantar a coro una vieja canción gallega, San Benitiño de Lérez, sonaba bajo las arcadas como una canción de nostalgia y desafío, marcando la distinción de otra tierra y otras costumbres. Pero inmediatamente fueron un grupo de vascos, ya no en un idioma romance cargado de latines como el gallego, sino en el suyo de origen desconocido, antiquísimo, los que desafiaron a Madrid haciendo notar su diferencia y así fue, después, en todas aquellas calles que rodean a la Plaza Mayor. Grupos de jóvenes cantando canciones de sus países, andaluces, extremeñas, castellanas, a las puertas de los mesones, hombres y mujeres, con guitarras y otros instrumentos, algunos estudiantes en grupos vestidos de tunos haciendo sonar pasodobles y valses. Lo que quiero decir es que un museo o un cuadro puedo verlo en cualquier momento. Ahí están por siglos para que se vean, pero esto que vivimos una noche no volverá a repetirse, al menos de igual manera, será, para siempre, una noche única, sólo nuestra, una maravillosa obra de arte que nos pertenece para siempre, como sólo les pertenece la noche del sábado a los trabajadores de los países pobres, mal gobernados, donde los patrones pueden abusar sin riesgo de castigos. Una noche convertida en gigantesca obra de arte por un pueblo entero porque aún la televisión no llegó, para corromperlo, a todos los hogares. Ésta es la noticia más importante que hoy les envío. Uno puede soñar manolas y chisperos de un Madrid castizo, pasado. Instante en que esas calles fueron escenario de motines populares, con los primeros Borbones y con los últimos, de pronunciamientos militares, de guerra y de historia en general, peor lo más importante es el instante que se vive, teniendo una conciencia de que está viviéndolo. Aunque no sea más que eso, pasear por una calle y encontrarse con un cartel que dice Joyería Las amas de cría, en la Calle Mayor. Por favor, escríbannos. Un abrazo de:
[Seoane]
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| 1967-02-24 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Torrallardona a Seoane. 1967 en 24/02/1967
BOIS DE BOULOGNE (PARÍS), Febrero 24 de 1967
Mi querido Seoane:
He demorado en escribirte porque no tenía ninguna seguridad del lugar que íbamos a residir y después de muchos cavileos resolvimos tomar una medida heroica, dado lo cara que es la vida en Europa y ha sido comprar una caravana. Esto nos representa una gran economía. Ya hace tres días que vivimos en nuestra caravana y nos parece que vamos a andar bien. Pensamos quedarnos por lo menos un mes aquí en esta dirección: Touring Club de France, 65 Avenue de la Garde-Armée PARÍS (XVIe) Parc de Camping et Caravaning.
De Madrid a San Sebastián tuvimos unos paisajes maravillosos. El País Vasco es formidable, nunca creí que pudiera haber un paisaje tan hermoso. Después pasamos a Francia y durante un trecho muy largo, nos quedamos indiferentes hasta llegar a algunas ciudades como Poitiers, por ejemplo, que tiene un gran encanto.
Nuestro gran bautismo nos lo dio Picasso. Te puedes imaginar lo que fue para nosotros. Hasta el último día hubo unas colas larguísimas a pesar del frío y de la lluvia. Esto era conmovedor. Otro de los milagros de nuestro siglo. Nos encontramos con los Díaz Pardo, fue una gran alegría. También estuvimos con los Russos [Raúl Russo] y los Presas [Leopoldo Presas]
Yo, todavía, no he podido pintar seriamente, he hecho alguna cosita sin importancia.
Siempre recordamos con Matilde y los chicos los días hermosos que pasamos con Uds.
Yo creo que después nos iremos a dar una vuelta por Suiza, Italia, Alemania, volveremos a Francia para seguir a España.
Me gustaría saber qué haces y si trabajas mucho y de Maruja cómo va? con su catarro.
Estoy confundido llevando esta vida que, por momentos, me parece absurda y en otros, me encanta. Bueno, vamos a ver como salimos de todo esto.
Darás saludos a los Valenzuela y tú y Maruja reciban nuestro cariño.
Torrallardona
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| 1967-02-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Torrallardona. 1967 en 27/02/1967
Madrid, 27 de febrero de 1967
Sr. Carlos A. Torrallardona
París
Mi querido amigo:
Hemos recibido la carta que nos enviasteis seguramente escrita ya en vuestro hogar rodante, una idea que me parece espléndida. Sabía por Díaz Pardo, que estuvo conmigo en Madrid, que os habíais encontrado en la exposición de Picasso y que juntos celebrasteis al gran pintor. Díaz Pardo vino entusiasmado de las exposiciones, como nos entusiasmó a nosotros y creo que a todo el mundo que las vio. Es una experiencia que recordaremos toda la vida. Yo continúo pintando. Inauguro una exposición en Colonia el día 4 de mayo, con 25 óleos, y debo trabajar todo lo que pueda durante el mes de marzo. Ya en abril iré a Asturias y Galicia. Madrid está ahora muy bien. No hace frío, pasó la lluvia o parece haber pasado; estos días se puede gozar de su atmósfera clara y sol. Si os pareció formidable el paisaje de las Vascongadas, no te van a quedar adjetivos para el de Galicia, pues, puedes creérmelo, de todo el Cantábrico, que es bellísimo, Vascongadas, Santander, Asturias, Galicia, este último país es el más bello, el más matizado de verdes, menos abrupto en sus montañas y en la costa bordado de rías sin igual como no sean, según dicen, los fiordos noruegos. Pero todo esto tenéis que verlo. Si Russo o Presas, a quienes siento no haber visto, regresan por Madrid, dales nuestra dirección. Nos gustaría mucho estar con ellos. Agradecimos mucho a Cristina su paisaje de Burgos, al que pondremos un marco en Buenos Aires, pues está lleno de verdad y gracia, así como las líneas que nos dedicaron Juanita y Cristina. En Burgos, hice, hace muchos años, una vida, siendo tuno como los que visteis en la Plaza Mayor de Madrid, dibujos en los cafés. El primer dibujo se lo hice a un cura que me dio diez céntimos, algo así como una peseta de hoy.
Bueno, enviadnos noticias vuestras, más abajo te pongo la dirección de Galicia en la misma casa de Díaz Pardo, a unos kilómetros de La Coruña. Recibid Matilde, Cristina y Juanita y tú el gran abrazo de Maruja y mío. Os recordamos con cariño:
[Seoane]
El Castro de Osedo
Fábrica de Porcelanas
Sada. La Coruña. España.
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| 1967-02-28 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1967 en 28/02/1967
Madrid, 28 de febrero de 1967.
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Mí querido amigo:
Acabo de recibir tu carta. Muy bueno tu artículo sobre Picasso aunque no esté de acuerdo con algunos reparos que dejas traslucir y piense, que entre lo mejor de su vida de pintor, están sus últimos cuadros “alegres” de la galería Loise Leiría. Discutiremos esto. Lo de la Galería Gaspar lo sospechaba. No tengo nada que hacer aquí. En todo caso volver a empezar y no me quedan ganas. Es el país que “decíamos ayer” de Fray Luis de León, olvidando todo lo que quedó entre ese ayer, que es antesdeayer, y hoy. Expongo el 4 de Mayo en Colonia 25 óleos recibí noticias, y se prolongó un mes la exposición de Bonn termina en abril.
Ahí va el proyecto de revista: Formato 28 x 22 aproximadamente; páginas 56, 1ª página, redacción, talleres, abonos, etc., como es corriente. Pág. 2, 3, 4, 5, 6, nota política, social, económica ilustrada sobre Galicia; 7, 8, 9, comentarios de asuntos referentes a Galicia de toda índole (5 ó 6 comentarios); 10, 11, 12, 13, reportajes, notas, noticias de todo tipo: sociales, económicas y sección permanente sobre el mundo emigrante gallego; 14 ,15, 16, 17, 18, 19, 20: El mundo en general, notas de actualidad mundial; 21 a 25, vida cultural: libros, exposiciones, espectáculos, música, etc., todo lo que produzca o deba producirse en Galicia. De 26 a 32: Reportajes sobre la vida artesana, campesina y marinera. También sobre villas, comarcas, ciudades, etc. 31 a 39, narración en idioma gallego, una de autor distinto en cada número. En las otras páginas deben ir secciones fijas, aparte las dedicadas a publicidad: sobre los intereses gallegos en Madrid; noticias sobre las regiones vecinas a Galicia: Asturias, León, Zamora, norte de Portugal; biografías de gallegos ilustres, notas sobre monumentos, obras de arte, etc. Almanaque del tiempo para labradores, pescadores, etc.; deportes gallegos; caricaturas con sentido político y social; crucigramas y entretenimientos, etc. La tapa de cada número a 3 colores y desde luego todo ello ilustrado abundantemente con fotografías. Esto es todo lo que de momento se me ocurre. Todo puede ir muy bien si hay una buena redacción y sobre todo una buena administración y distribución. Hablaré con Alberto. Puede ser una revista muy importante y si yo tuviese dinero para hacerla haría que fuese útil a Galicia, Asturias, León y Zamora, ampliando la ambición de la generación de Murguía, de Asturias, León y Zamora, ampliando la ambición de la generación de Murguía, de Asturias y Galicia. Tienen bastantes cosas que defender en común. Pero esto ya es otro problema. Creo que todo esto tenemos que hablarlo con calma. Discutirlo. Pueden existir dos publicaciones distintas con iguales fines. Escríbeme. Un gran abrazo para Mimina, José y para ti de Maruja y de:
Seoane
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| 1967-03-00 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1967 en 00/03/1967
Bs. As., Marzo 1967
Mi querida Maruja:
Con gran sorpresa de la última carta de ustedes, sacamos la conclusión que se han perdido dos cartas nuestras, una de Bernardo y mía y otra mí desde Ranelagh. Lo siento muchísimo porque yo sé lo lindo que es recibir noticias. Claro que ustedes no estaban tan nostálgicos como nosotros, pero de todos modos, da mucha rabia que se pierdan cartas. Fueron a la dirección de Madrid.
Ahora no podría ni siquiera sintetizar mis anteriores. El mes de enero en Ranelagh fue un poco agotador para mí por el trabajo y las visitas, pero me dejó un saldo hermoso, lo habíamos pasado maravillosamente y Pablito y Claudia estaban tan bien que nos fuimos con lástima de P. del Este el 31 de enero. Atravesamos nuestro marrón R. de La Plata con un calor de los mil demonios en un barco que a Pablo le resultó fascinante y a nosotros un alto horno inaguantable. Pero, en fin, llegamos a Punta como dice la gente “bien” y hay que recordar que es hermosísimo como paisaje y como lugar de veraneo. Tuvimos una confortable casita en medio del bosque de Cantegrill. Al llegar nomás, desde la ventana, Pablo preguntó si por fin podría ver a Caperucita y al Lobo. Y así empezó nuestro veraneo. Resumen total e inesperado: los chicos, fabulosamente bien, Bernardo, torturado todo el mes por un dolor de rodilla derecha y yo, con una siniestra neuralgia (media cabeza, oído izquierdo, órbita) con cuyas secuelas estoy todavía luchando de un especialista a otro. Verdaderamente, el día de nuestro regreso, 7 de marzo, yo había ingerido 150 aspirinas, 3 frascos de antibióticos y no se sabe cuántas cosas más. Todo lo cual me deprimió bastante y bajó la presión. Desde entonces hasta ahora, he andado muy regular y sin ganas de nada. Hoy es el primer día que me siento algo mejor y te escribo. No querría que nos crean ingratos o descariñados. Ni tampoco quiero que esta carta sea un lista detallada de todas las nanas, que son muchas.
Bs. As. está como siempre en materia de gente amiga. Prácticamente no hemos visto a nadie desde que llegamos, por mi enfermedad. Pero por los llamadas telefónicos, sé que Aída y Scheimberg están bien. Que Anita y Enrique están semi locos con su casa nueva. En dos o tres conversaciones telefónicas con Anita, me encontré consolándola como una madre por las molestias que le producen el ir y venir de obreros en la casa que parece está lejos de estar completa y terminada. Total que en medio de mis problemas reales y terrenos atiné a decirle a Anita que efectivamente todo eso era muy molesto, pero que recordara que son problemas de signo positivo y no negativo, originados por el estreno de una espléndida casa! Tal vez mañana la conoceremos, todavía no hemos ido.
A Marika y Lorenzo los vimos en el hermoso panorama de Solana del Mar. Estaban encantados, como de costumbre y el marco que los rodeaba era más o menos el paraíso terrenal. ¡Vivían en una casa cuyo verde jardín terminaba en la suave y blanca arena y de ahí al mar!
Que te puedo contar de nosotros, Maruja, haciendo abstracción de las aspirinas, pasamos unas vacaciones tranquilas, en un lugar divino y viendo disputar a los chicos, cada uno en su estilo y de acuerdo a su edad. Claudia, rompiendo corazones en bikini y Pablo retozando en la playa, sin miedo al mar, y ofreciéndonos, día a día, el hermoso espectáculo del despertar de su inteligencia. Será que estamos muy “gagá”, pero muchas veces nos llena de admiración este hijo nuestro.
En materia de trabajo, para las “cesantes” todavía tratando de organizarme en trabajo particular, cuando me sienta más fuerte. Bernardo se debate de Montevideo 467 a tribunales y de ahí al estudio y de ahí a casa. No necesito decirles que esto es un desastre, que todo está caro y que no se sabe cual es el demencial objetivo del Gobierno.
Todas las noticias de ustedes, en cambio, son muy buenas y traen el hermoso aire de Europa esta vez purificado por la exposición Picasso. Realmente les envidiamos la suerte, la inolvidable experiencia. Yo, además, les envidio España. A veces, soñamos despiertos y decimos que lindo sería ir aunque sea un mes a España, ahora, mañana o pasado. Pero la realidad se impone siempre y aquí estaremos esperándolos con los brazos abiertos y abundantes cafecitos.
Vuelvan a escribir pronto. No hagan caso si el tono gral. de esta carta es un poco “depre”. A pesar de todo, tomo conciencia cada vez más que aún las alternativas de la depresión y los problemas atañen a la vida y eso quiere decir que se está viviendo, hablando, queriendo, llorando o riendo. Y que, con todo, vale la pena.
Cuenten cosas y digan cuándo piensan volver.
Ranelagh está divino y a partir de la semana entrante tendremos un pozo de agua nuevo a 42 metros de profundidad! A la vuelta del Uruguay nos encontramos con la noticia de que se había terminado la napa. Será porque somos muy limpios, no? El hecho que al principio casi nos da un síncope. Pasamos Semana Santa haciendo ayuno y abstinencia de agua, pues no saliendo ninguna gota de nuestro pozo, teníamos que acarrear de los vecinos en numerosos baldes, mangueras, etc. Llegamos a darnos cuenta que bañarse es un prejuicio, que se pueden comer todas las comidas en un solo plato y que la noche con un fuentón grande de agua y empezando por Pablito, toda la familia podía higienizarse en el mismo fuentón. Volvimos el domingo con una ligera pátina, pero a la verdad muy mejorados de los múltiples dolores.
Y con este criterio que adoptamos ahora –pro salud– de tomar todo con tranquilidad provinciana –estamos encantados de que mediante la aplicación de 30.000$ tendremos agua pura y cristalina, mejor que nadie.
Bueno, queridos amigos, basta de macanear. Les conté de Ranelagh porque sé que les gusta. A Luis le envío un gran abrazo, para los dos, besos de los chicos. Para ti, Maruja, todo mi afecto.
Elsa
Saludos a Carmen y sobrino. Y a la familia de Díaz Pardo. A la familia Suárez y Maiztegui
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| 1967-03-22 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Narciso Machinandiarena / Bernardo Sofovich / Abogados / MONTEVIDEO 467 / 35-1987 / 35-7213.
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 22/03/1967
Buenos Aires, marzo 22-[19]67
Queridos amigos Luis y Maruja:
A nuestro regreso de P. del Este, hace pocos días, nos encontramos con v/ carta de Madrid y cuando nos disponíamos a contestarla, hoy, llegó otra fechada el 17 de marzo.
Evidentemente, se ha perdido una carta muy extensa que enviamos a principios de año a la dirección de la hermana de Maruja; es lástima, porque en ella le contaba muchas cosas que supongo interesantes.
Sí, recibimos el hermoso catálogo completo de la exposición de Picasso y antes, enviado a su nombre, un pequeño catálogo de grabados, de Nueva York.
En aquella carta, le contaba mis impresiones de una buena exposición de grabados de Picasso que trajo Di Tella y tuvo extraordinario éxito de público y de pintores, no así de crítica. La cosa empezó en el propio catálogo de la muestra –tengo un ejemplar reservado para Ud.–, en cuyo prólogo, Romero Brest declara que en realidad P. no es un grabador, sino un pintor dibujante, y que la muestra que se le ofrecía al público no podía ser comparada con las obras de los grandes grabadores que registraba la historia del arte; todo esto dicho con un lenguaje muy abstruso, última modalidad de R. B. Arrancando de allí, otros críticos, Osiris Chierico declaró en Confirmado que los grabados de P. mostraban evidentes fallas artesanales, observación que repitió La Razón; desde luego, a nadie se le ocurrió decir que la exp. constituyó uno de los acontecimientos más importantes de la vida artística de Bs. As., en muchos años. Eran 150 piezas.
El “esnobismo” de algunos –R. B. declaró que sentía la necesidad de reubicar la obra toda de P. a la luz del arte reciente– se sumó la ignorancia de otros; Osiris Chierico ilustró su nota con la reproducción de una de las litografías expuestas sin reparar en que se trataba del 17 estado de dicha litografía, circunstancia que no autoriza precisamente a hablar de fallas artesanales.
Tengo también en Bs. As. para Ud., en encuadernación, el libro de Hemingway ilustrado por P., publicado en entregas semanales en Italia.
Nos han cambiado la ciudad; mientras estábamos en P. del E. se cambió la mano de la mayoría de las calles de la ciudad, por ejemplo, Corrientes es mano única hacia el puerto, v/ Montevideo, en lugar de ir hacia el río, lleva su tráfico a la Pampa, y el efecto total es curioso porque, de alguna manera, resulta una ciudad nueva, se descubren edificios que antes no se veían, rincones nuevos y, hasta una distinta sensación física cuando al llegar a un cruce de calles hay que mirar al lado opuesto al que durante toda una vida uno estaba acostumbrado.
Lo pasamos muy bien en P. del E., a pesar de ella misma, mejor dicho no de ella, sino del tipo de vida que allí se acostumbra.
Teníamos una casita en pleno bosque, alejados 20 o 25 cuadras de la Av. Gorlero multitudinaria y contrabandista; todas las noches antes de acostarse y a las mañanas al levantarse Pablito me invitaba a ir al bosque para ver si sorprendíamos a Caperucita Roja; tuve que inventar la tesis de que C. R. era invisible en la vida para el hombre, y que sólo se la podía ver en los libros de cuentos, pero Pablito no quedó muy convencido.
Visitamos dos o tres veces a Marica y Lorenzo en Solana del Mar; en realidad, todo comenzó con una anécdota; paseábamos solos un atardecer por la playa de Solana cuando a lo lejos vi la figura de una extraña y exótica bañista en traje de circunstancia, pero envuelta en numerosos velos batidos por el viento, pensé que era digna de ser Marica y era. Con ella, fuimos en busca de Lorenzo a quien encontramos sentado en un banco, en una estupenda terraza de jardines que morían en la arena, todo envuelto en nylon corrugado –es una suerte de tela transparente e irregular como el cartón corrugado–, mirando a lo lejos y con su permanente cigarrillo; nos saludamos y de inmediato nos contó la historia del hombre que hacía más de cincuenta años y con la ayuda de contrabandistas y filibusteros había plantado esos bosques y los había llenado de toda suerte de orquídeas, orquídeas que desde luego ya hacía tiempo que habían desaparecido.
En las visitas siguientes, tuvimos torneos de invención de verbos verdiperfectos, última creación de Varela.
Creo que fueron los momentos más agradables que pasamos en P. del E.
Para que hablarles del costo de la vida; en la carta perdida les daba algunos datos. De entonces a ahora la cosa empeoró, una buena película de cowboys –casi siempre italiana– cuesta 315 m/n, la entrada, los nuevos impuestos son agobiantes: a Uds. les toca un, el 1% sobre el valor de tasación fiscal del departamento de Montevideo, por “una sola vez” y aparte de los impuestos y tasas habituales; Uds. que son abstemios pagarán la coca-cola como si fuera vino, de manera que casi vale la pena alcoholizarse por tan poca diferencia. Los libros de arte se venden calculando el dólar a 600$ m. n., así por ejemplo la reedición de la primera parte del tomo segundo de las obras completas de Picasso tendrá que venderse a $40.000 m. n., es tan trágico esto que estoy pensando seriamente en comenzar a coleccionar la bibliografía del pintor Vigilante aun a riesgo de ser su único coleccionista, y probablemente coleccionista único de colección vacía.
Muy buenas sus noticias sobre el quehacer artístico, no considera Ud. legítimo que alguien se preocupe de hacerlas conocer en alguna revista o columna de periódico? Si Ud. me autoriza y me envía dos o tres datos, circunstanciados, yo me encargo de ello.
Bueno, amigos, un fuerte abrazo de quien les quiere y extraña.
Sofovich
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| 1967-05-24 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1967 en 24/05/1967
Gijón, 24 de Mayo de 1967
Sr. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí carta suya hace bastantes días y otra más reciente de Frontini en vísperas de nuestra salida de Madrid. Una carta larga que me alegró mucho, como la suya, como las de todos los amigos de quienes siento ausencias y con los que me gustaría charlar y discutir sobre aquellos asuntos que a todos nos interesan, porque el discutir es tambien algunas veces, prueba de amistad, no se discute con cualquiera, sino con quien se estima o al menos se estima su juicio. En cuestiones de arte se discute ahora muy poco. Más bien se escribe o se habla despreciando lo que no se estima o no se comprende. R.[omero] B.[rest] dá por muerto, en grabado, en una noticia de catálogo, a Picasso o por existente en pasado, así me dijeron, o consideró su aporte poco valioso y, sin embargo, a mí me parece que su aporte en ese género, el del grabado, como en otros, el aporte de Picasso resulta fundamental en nuestra época. En España quienes siguen las nuevas tendencias estéticas no pueden soportar a los que continúan una tradición de la pintura española que tiene ya más de un siglo, la de Goya, y al revés.
A unos les parece que el dibujo de los más jóvenes, totalmente seco, mecánico, técnico, con mucho de “art nouveau”, es preferible a ese dibujo de línea sensible, caligráfico, temperamental, que constituyó la gloria de Toulouse Lautrec, de Bonnard y, antes, de Daumier y Goya. Pero no discuten, se desprecian. Quizá en lo más hondo de ellos se envidien y no comprenden que tanto para unos y para otros lo que puede salvar su obra es la “gracia”, ese algo indefinible que para los cristianos se alcanza en la santidad, lo que los andaluces denominaron “duende” y que es lo que yo encuentro en muchas obras de arte popular.
En el Rastro de Madrid hemos comprado unos ex-votos extremeños, naturalmente anónimos, que tiene eso, “gracia”, algo encantados, inexplicable, que vence a todas las torpezas. No tienen probablemente un gusto establecido por el hábito de repetirse, que es lo que constituye un estilo, pero tienen un candor que me atraen. Eso es lo que tiene todo el arte cultivado que estimamos, junto con otras cualidades de orden distinto, técnicas, y lo que le une a la creación popular realizada sin técnica alguna, una canción, una edificación campesina, una leyenda, etc.
En la zona minera de Asturias por donde pasamos para venir a Gijón, esas casas blancas de cal, en las que destacan como ornamento la cantería de sus aberturas, el color de las puertas y ventanas y la pizarra de sus techos, o la teja roja, en un paisaje verde y negro con un cielo casi siempre gris, tienen la “gracia”, la ingenuidad de los ex-votos que compré en El Rastro y, al mismo tiempo, la de los dibujos de Bonnard o de algún artista sabio como éste. Aquí, en Gijón, queda mucha de esa edificación surgida de los constructores del pueblo y lo que desentona hasta ahora son esas nuevas construcciones al estilo de las revistas de arquitectura en uso la que le hace perder carácter, como ocurre con las nuevas construcciones en casi todas las ciudades europeas que vimos.
Pero esta rotura con un pasado que había alcanzado a distinguirse ya no se discute. Se desprecia ese pasado como los fanáticos de éste desprecian lo bueno, útil y bello de lo nuevo. Vivimos en una época en que parece no tratarse de congeniar en nada. A mi juicio podrían los arquitectos buscar de encontrar coincidencias entre ese acierto de la construcción popular y sus técnicas, pero no, se trata de cambiarlo todo en su totalidad, aunque este cambio borre las características de un pueblo antiguo.
En Gijón la guerra se llevó muchas cosas, entre ellas el espléndido museo de dibujos que había coleccionado Jovellanos y que alcanzaba desde los grandes artistas renacentistas a Goya, del que no quedó nada, y ahora tratan de borrar sus características más visibles.
Un gran abrazo de Maruja y mío para ustedes dos:
[Seoane]
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| 1967-07-14 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Rafael e Emma Lifschitz a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 14/07/1967
París, 14 de Julio/67
Queridos Maruja y Luis:
Con gran alegría al día siguiente de nuestra llegada a esta, recibimos la vuestra donde tenemos buenas noticias. Me gustaría mucho poder llegar a ver esas jarras que está haciendo Luis. Bueno, no creo que valga la pena repetir lo que habrán escuchado tantas veces, sobre las emociones que todo recién llegado siente al llegar a este París, increíblemente descrito por tantos y tantos y, sin embargo, no descrito nunca totalmente. Para nosotros, que estamos haciendo las visitas totalmente al revés que todo el mundo, fue una impresión extraordinaria ver los Chagall y los Picasso, los Bonnard, los Van Gogh, Gauguin y tantos otros de los que tanto hemos leído y hablado y visto en reproducciones para verlos ahora al natural.
En fin, repito, es algo para comentarlo personalmente, nos alegraron los éxitos de Luis, pero esperamos que ellos no alarguen mucho su estada en España, porque queremos verlos pronto. Aquí, hemos estado con Jonquieres, quien el domingo pasado nos llevó a dar una vuelta por los alrededores de París, con una visión rápida de la campiña francesa. Bueno, queridos amigos, reciban un fuerte abrazo. Nosotros nos vamos de París el 23 –a Bruselas donde estaremos 5 días, de allí iremos a Amsterdam y de allí a Londres donde estaremos desde el 3 de Agosto hasta el 13, día en que viajaremos a París hasta el 16 en que tomaremos el avión de regreso.
Nuestra dirección en Londres será: The Cumbertland Hotel, Marbel Arch, London W. 1.
Un abrazo para Uds. y un saludo para Díaz Pardo y flia.
Rafael
Queridos Maruja y Luis:
Estamos acá como dos locos y una más que es Noemi [Gerstein] que prácticamente nos acompaña a todos lados. Es una buena introducción a Europa, ya que ella conoce París y esto nos ayuda muchísimo. Realmente, hubiera sido de maravilla el poder ver España con Uds. que a más de conocerla tanto la quieren. Quizá en otro momento las cosas se den así. Espero que Luis ya esté mejor y vos Maruja estarás más tranquila. Ayer estuvimos en el estudio de Torres Aguero que es realmente precioso. Es un dúplex del cual se tiene una vista extraordinaria. Él está haciendo cosas interesantes y se van el jueves para España de vacaciones. Aquí caminamos horas y horas llegando al fin del día rendidos, pero sin querer acostarnos para sentarnos en los cafés y ver todo lo que pasa.
Un fuerte abrazo para ti Maruja y para Luis
Emma
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| 1969-01-24 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA.
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1969 en 24/01/1969
El Castro, 24 de enero de 1969
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí hace días la carta suya con noticias de Buenos Aires y de los amigos. Por nuestra parte, apenas tenemos noticias que transmitir. Estoy trabajando y acaba de salir un nuevo álbum de grabados míos, doce grabados en madera a dos colores con el tema de los pájaros, el texto va en idioma gallego. Se lo envío por correo aparte. Creo que quedó bien y fue hecho en homenaje a un hornero muerto quemado en Ranelagh. En la carta suya, no me dice cómo quedó el asunto del estúpido error en el prontuario mío. Me intranquiliza el pensar que pueda tener dificultades a mi regreso, que será, pienso, en abril. Antes tengo que hacer varios trabajos aquí. De Buenos Aires apenas tenemos otras noticias que las de ustedes. Scheinberg no me contestó, a Falcini le contesto yo hoy o mañana lo mismo que a Sarita y volveré a escribirle a Scheinberg. ¿Le pasa algo? ¿Está quizás más enfermo? Recibí, sin embargo, su saludo de Fin de Año. ¿Recibieron el catálogo de Miró? Fue una exposición impresionante. Creo que la recordaré siempre. No es fácil dominar con el color, casi sólo con color y líneas, paredes inmensas como las del edificio gótico de Barcelona donde expuso. De Picasso vi, por una publicación española, que en Louise Leirís se exponen actualmente más de 300 grabados últimos de él. No sé de qué grabados se trata y en España por otra parte es muy difícil sabe nada de lo que ocurre en este aspecto en el exterior. Los diarios están tratando de llenar sus páginas con desastres políticos en otras partes para evitar dar noticias de los propios que estar siendo muchos. Hay paros en todas clases de obreros, de estudiantes, de pescadores y existen como dos mundos, uno el de arriba indiferente a la opinión y que parece tener todo resuelto con un monarca y continuidad política y otro indiferente a lo que piensan y hacen los de arriba que pretenden cambiar como sea la actualidad. De Argentina no sabemos nada. Parece ser, sin noticias, un pueblo feliz, a lo mejor es que ya no le queda camisa. Una noticia que circuló por aquí fue la de haber llevado a cabo la conversión del peso. Sin embargo, no la hemos visto confirmada después en parte alguna. A ustedes les suponemos en Ranelagh o alternando Ranelagh con Punta del Este. Cuéntenos de la nueva casa y del verano yo de Buenos Aires. Escríbannos. Nosotros recordamos constantemente a los amigos y con los Díaz Pardo hablamos de todos.
Un gran abrazo para Elsa, Claudia, Pablito y usted de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1969-02-17 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Kornblith a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 17/02/1969
Lunes, 17 de Febrero de Buenos Aires, [1969]
Maruja y Luis: Queridos y recordados amigos:
Les escribo esta mañana nublada de un carnaval cada vez más desabrido y desteñido. Hay quietud en el ambiente y hasta mí llega el pesado silencio de la ciudad. Estoy solo en casa. Anna ha tenido que irse a Pinamar para vigilar ciertos trabajos de pintura que se están realizando en nuestra casa y aproveché para escribirles esta carta. Aunque no directas de ustedes, por nuestros amigos comunes Scheimberg y Falcini principalmente, seguimos vuestro tránsito europeo y nos informamos de cuanto hacen. Con mayor razón ahora que llegó a nuestras manos el hermoso y emocionado homenaje a un pájaro que nos envió Luis y que hemos admirado conviviendo la emoción de Uds. con ese desventurado hornero. La breve referencia narrativa que integra el trabajo es, sencillamente, conmovedora. Nosotros que en Pinamar vivimos cuando estamos allí casi enteramente rodeados de pájaros, hemos establecido con muchos de ellos una inquebrantable amistad que nos ayuda a comprender al triste hornero insertado (sic) en vuestro cariño. Y este monumento que le ha levantado Luis con tanta emoción sale pujante de cada grabado. Son, sencillamente, repito, consecuencias . El arte tan personal de Luis ha inmortalizado esta vez a un oscuro pájaro, imprimiéndole un alma y nueva vida. Gracias, muchas gracias por el envío. Recuerdo ahora, con motivo de ese pájaro vuestro, nuestro, la conmovida inscripción que Jefferson puso sobre la tumba de su esposa y que tanto tiene en común con el hornero: “Si en las sombras el fuego de los amigos y el amor cesara de fulgir, el mío, solamente el mío, continuaría quemándose a través de la muerte”. Sé que ustedes, están en comunicación permanente y reciben constantemente informaciones de Buenos Aires y de nuestro país, al que tanto queréis y donde les esperan tantos sinceros amigos. Pero no resisto al deseo de transmitirles algunas. En general, las cosas no han cambiado desde vuestra salida. El verano suele poner una tregua en el acontecer económico y político. La gente piensa en descansar y olvidar. Hasta Onganía se ha ido a los lagos del sur en donde piensa permanecer hasta principios de Marzo. Krieger Vasena, el ministro de economía se fue ayer a N.A. [Norteamérica] para tratar de convencer a los norteamericanos que la situación argentina es buena y promisora y que deben ayudarnos más. Lleva, como principal argumento, el de la estabilidad lograda a cambio de un congelamiento casi total de las aspiraciones obreras y freno absoluto a las necesidades. El gobierno prácticamente ha quedado en manos de Borda, cuyas declaraciones a los periodistas, como de costumbre, son ambiguas. Se ha dado a conocer el anteproyecto de la nueva ley de enseñanza, que no sólo introduce cambios esenciales en la estructura educacional, sino que liquida, y ahora definitivamente la vieja ley 1420, de educación laica y obligatoria, y concede a la iglesia la supervisión de todo el organismo.
La ciudad está casi vacía. En un solo día llegaron 25.000 autos a M. del Plata y 150.000 turistas que, agregados a los que fueron anteriormente suman cifras enormes. La vida argentina, prácticamente, se ha replegado a los sitios de veraneo. En Mar del Plata se están efectuando con duración de 10 días cada una, más exposiciones en estos dos meses que en dos años en Buenos Aires y hasta el prestigioso “crítico de arte” y rematador Feinsilber ha efectuado un fabuloso remate de obras que reunió a un selecto público de veraneantes y dio bastante dinero. En Minamar me encontré con Forte, este mes está Alonso con su familia. Ayer, La Nación registró la información de la aparición del libro A la pintura de Rafael, en edición efectuada por Aguilar en papel de Japón de seda natural, con muchas ilustraciones y un dibujo original que le dedicó Picasso a Rafael, pintor. Rafael, a la vez, le regaló con un poema consignado a Picasso, poeta. El libro, según tengo entendido, se venderá a 20.000 pesos el ejemplar.
Anoche estuve con Maricarmen y Gori Muñoz; a este último lo encontré bastante mejor y hasta se le entiende cuando habla bastante mejor. Quien no está bien, quien sabe si vive a estas horas es Cunill Cabanellas, a quien le dio días pasados hemiplejía sin remedio. Como ustedes ven, les escribo desordenadamente y con una letra que entenderán si son brujos. Mi propósito al escribirles es charlar un rato con ustedes, agradecerle el envío a Luis e informarles algo de lo que les interesa. Yo sé que en el fondo Uds. están extrañando a este Buenos Aires dinámico al que están tan vinculados por todo y que deben añorar el recoleto departamento de la calle Montevideo, donde Luis realiza tantos prodigios. Si les sobra tiempo, no dejen de escribirnos para hacernos saber cómo están y qué hacen. Por mi parte, si les interesa, prometo escribirles. Sé por experiencia lo que significa recibir noticias del pago cuando se vive en el extranjero. Antes de partir, Anna, sabiendo que en su ausencia yo les escribiría, me pidió que les transmitiera su agradecimiento y sus saludos. Lo hago cumpliendo sus deseos y agregando a los de ella un fuerte abrazo de quien los quiere y recuerda cariñosamente.
Isaac
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| 1970-03-17 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Rafael e Emma Lifschitz. 1970 en 17/03/1970
La Coruña, 17 de Marzo de 1970
Sres. Emma y Rafael Lifschitz
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Debo carta, pero os suponemos con noticias recientes nuestras llevadas por Julia*, que estuvo aquí como sabéis, pasando unos días, muy pocos, con Delia Cugat*. Julia vió una parte pequeña de lo que se puede ver en Galicia, pues lo malo de este país es que está todo muy cerca, pero muy diseminado, a pocos kilómetros de distancia, un monumento arquitectónico de otro, una ciudad de otra, pero que obliga a desplazamientos que llevan tiempo. De todas maneras, pudieron ver desde un faro nacido en la Prehistoria y dos o tres ciudades medievales, hasta las absurdas “torres” que algunas empresas constructoras se empeñan en levantar donde no hace falta, que no son modelo de nada ni prueban ninguna inquietud en sus arquitectos. En cambio, creo que llevaron una buena impresión de otros aspectos de Galicia, de su paisaje, del románico y del barroco gallego, de la original arquitectura de La Coruña de galerías y vidrios, etc. Por mi parte, terminé de ilustrar el Martín Fierro, cincuenta y tres dibujos a la aguada y ahora preparo la exposición de Madrid. No tuve tiempo para pintar todo lo que quisiera. Julia y Delia vieron algunas de las últimas obras y estos días me dispongo a poner títulos, hacer que les pongan las varillas y enviarlas a Madrid antes de salir vosotros para esa ciudad, que lo haremos a fines de este mes, el 29 o 30. Luego volveremos a La Coruña donde debo hacer algunas piezas para porcelana y en mayo regresaremos a Buenos Aires. Suponemos que para entonces habrá pasado el calor. Nos alegramos mucho del éxito de la casa de Punta del Este y suponemos debisteis gozar de vuestra estancia en ella, pues el sitio no es para menos. Nosotros también acondicionamos el departamento de La Coruña muy elementalmente, pero esperamos ir poco a poco convirtiéndolo en un departamento cómodo. Noticias de otro tipo apenas tenemos. La de Picasso, que acaba de donar novecientas obras suyas al Museo de Barcelona, lo que convierte a este museo en uno de los más importantes del mundo, tendrá, tiene ya, 1.400 obras de distintas épocas del artista. No creo tener otras noticias. Por aquí, aparentemente no pasa nada. Los gallegos están realizando un plebiscito sangrante. En los últimos diez años han emigrado más del 50 por ciento de su población, el 56 por ciento en una sola de sus provincias y se proyecta un gran puerto europeo, de enorme capacidad para el tráfico industrial y comercial de Europa con otros continentes. El proyecto está hecho, pero todo depende de los ministerios correspondientes, si hubiesen podido, habrían llevado el puerto a Madrid para fortalecer el centralismo.
Recibí una carta de la Fundación Lorenzutti en la que me participan haber sido seleccionado para una exposición que proyectan. Acepté. En Mayo, se inaugura en la Fábrica un Congreso de Diseño Industrial, que es lo que me retrasa el regreso si no estaríamos probablemente de vuelta a fines de abril. Estamos deseando tanto Maruja como yo estar con todos los amigos, hacer planes, discutir, ir al cine, criticar a los críticos, improvisar cenas, etc., todo aquello a que nos hemos habituado durante tantos años y que tiene un sabor muy particular en Buenos Aires, al menor para nosotros. Aquí, en Galicia, buscamos otros valores, tienen que ver con el pasado de cada uno, de Maruja y mío y con la promesa íntima que cada uno se hizo al salir de aquí con respecto al país y que tiene que ver con esa aspiración de Nirvana que embarga a todos los mortales. No existe, al menos para nosotros, paisaje cuya belleza y misterio mejor invite al abandono, que le drogue a uno más suavemente hasta conducirle a la nada. Es posible que al final constituya una forma de eliminación. De ahí, probablemente, la necesidad de escapar, de emigrar los gallegos, aparte, naturalmente las razones de índole económica más importantes que los nirvanas. No me hagan caso. Escribirnos, lo necesitamos. Contarnos de todo y de todos. De Noemí, a quien escribiremos uno de estos días. De Maya, que nos envió una tarjeta desde Mar del Plata que le agradecemos. Del Ing. Herman, con quien nos estamos comportando mal. De los Martínez Vallerga con los que siempre somos desatentos, etc., etc., etc. En cada etcétera podéis incluir un Mea Culpa nuestro.
Un abrazo de Maruja y mío para los dos, para Carlos y Eduardo de:
[Seoane]
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| 1970-09-30 |
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Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1970 en 30/09/1970
Sargadelos, 30.9.70
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Ayer me enviaron del Castro tu carta del 23 con la noticia del fallecimiento de Baltar, que ya conocíamos. Yo, y Mimina, le escribimos a Mireya el mismo día de su fallecimiento, que llegó la noticia por cable y se propagó hasta aquí, pero Dieste estaba en la idea de que Mireya se encontraba en Córdoba. Ahora por tu carta veo que murió en Bs. As. y voy a llamar a Dieste. Es una parte dolorosa del drama general de quien quiere pasar por “aquí” procediendo con honestidad. Yo tenía una gran simpatía no solo por la conducta de este hombre. Su silencio frente a una serie de situaciones en las que otros nos estaríamos lamentando, su falta de respuesta a la falta de reconocimiento de su valor y la persecución constante que sobre sí mismo ejercía su, también constante, insatisfacción y que lo mantenía en constante peregrinaje, me tenía impresionado mucho.
El domingo pasado recogí en el Castro tu carta del 14 cte. Tomo buena nota de todo lo que en ella dices y de lo que te quejas de mí. Yo estoy en la idea de que te fui informando de todo, pero aún así no descarto que se hayan perdido cosas. Por ejemplo lo de Paco Tudela, el de Coruña, sobre el Museo es un trabajo publicado por una revista turística; creo que se llama Galicia Turística. Te la envié por correo aéreo yo mismo, desde Sada cuando me venía para acá. Recuerdo que me costó 75 pesetas, y aquí tengo el resguardo de su certificado el 26.8.70 con el número 535.- ¿Habrá ido a pesar de todo por barco? Si no la recibes trataremos de buscar otro número y enviártelo.
Te acompaño con la presente algunas cosas que te informan. La Carta al Presidente de las Cortes (supongo que es gastar pólvora en chimangos) obedece a hacer una petición paralela a la que hacen los de ADI/FAD [Associació de Disseny Industrial – Foment de les Arts i del Disseny] y por no quedar nosotros callados. De la sesión de cine anterior, que se había hecho más privada, también se te había enviado información aunque tú no la hayas recibido. Se trataba de películas de Picasso, Max Ernst, Kandinsky, Leger, Gauguin, Van Gogh, Emil Nolde (todas estas muy buenas) y una de Rosenthal francamente mala.
Ayer hemos estado en la Delegación de Hacienda de Lugo donde estábamos citados y donde nos trataron con verdadera desconsideración. Tuve que aguantar que me insultaran, sin recato, hasta hacerme dudar de si merece la pena aguantar tanto. Y todo esto frente a Ángel, el hermano de José Luis, y de una administrativa de aquí, y de tres inspectores. Total para que nos levantaran un acta de inconformidad injusta y no quedarnos otro remedio que acogernos a la intervención del Jurado Tributario de La Coruña. No tienen base alguna para intentar lo que pretenden. Se trata de un acta hecha por estimación en función de apariencias. La mala fe hacia Sargadelos es evidente. Estoy todavía sin saber qué hacer, si esperar o resolver esto, intentar, por vía de escándalo. No sé.
Ese trabajo que falta del Cuaderno del Centro de Diseño Díaz Pardo y el Laboratorio de Formas se trata de estencils que había mandado Chávarri, incluso del índice. Por eso figura en él, pero el trabajo no se tiró pues no me parecía bien que apareciese un trabajo hablando bien de mí en una cosa que tiraba yo.
Valentín está mejor, ya en Samil convaleciendo. Aunque tú dices que yo no te indico en qué clínica estaba en Santiago, yo, un desmemoriado cualquiera, compruebo, pues no me fío de mi memoria, que en mi carta te decía que se trataba del Policlínico.
Interrumpiome aquí un aparejador también de Hacienda, que acaba de irse ahora, para preparar un acta sobre el edificio a efectos de la contribución urbana. Así que por otro lado nos van a baldar pues la valoración de esto da una cifra muy alta. Vamos a ver en qué queda.
Yo seguiré por aquí tratando de llevar las cosas adelante pero créeme que estoy bastante desalentado.
Nada más por hoy. Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja
[Díaz Pardo]
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| 1971-06-10 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1971 en 10/06/1971
La Coruña, 10 de Junio de 1971
Sr. D. Ricardo Palmás
Buenos Aires
Querido amigo:
Llevamos un mes en Galicia y nuestros únicos viajes han sido hasta ahora a Sargadelos y a Santiago, aparte los alrededores de La Coruña. Empecé a trabajar, y, ahora, el Ayuntamiento de La Coruña, me acaba de encargar un monumento a los emigrantes que estará situado en La Coraza del Orzán, junto a Riazor. Lo acepté, pues hacer un monumento con ese tema en una ciudad no es colaborar con una política determinada, y siguiendo además el ejemplo de Picasso y Miró en cuanto a la ciudad de Barcelona. Se trata de mi homenaje, el que yo puedo hacer, al pueblo coruñés y a los emigrantes.
No sé nada de Buenos Aires más que las noticias repetidas hasta el cansancio en los periódicos de aquí, de las entrevistas de los comandos peronistas con Perón y de la política de Lanusse. Nada dela vida cultural de Buenos Aires, de exposiciones, teatro, cine, etc. Aquí vamos algunas tardes a ver alguna película del oeste filmada por italianos en Almería, no hay nada más que ver, o exposiciones de pintura una o dos, que se suponen impresionistas. Dentro de poco ni eso. En el mes de abril emigraron 5.000 personas solamente de los alrededores de La Coruña. Mientras en esa, en la colectividad los que tienen un órgano de prensa en las manos no hacen nada, no mantienen una política de hoy, de acuerdo a las actuales circunstancias de Galicia y del mundo, ni dejan de soñar imposibles. Desde Barcelona y Madrid me hablaron de usted, desde Losada, Patiño, los Rey, hasta aquí en La Coruña, aparte de Díaz Pardo y otras gentes a las que causó muy buena impresión y quedaron siendo sus amigos. Las gentes en Galicia andan también muy disueltas, se ven de conferencia tardía en conferencia tardía, en alguna exposición o en la calle casualmente. Nadie piensa en cambiar impresiones sobre cualquier tipo de cuestiones, en todo caso se limitan a participarse lo que hacen en la soledad de sus casas. Es como si no tuviesen esperanzas de nada. Dejan transcurrir la vida como caiga.
Bueno, le ruego que me escriba y que me dé noticias de esa. Estamos deseando tenerlas. ¿Terminó la carrera? Un saludo de Maruja y mío para los Martínez Romero, Pérez Prado, etc., y usted reciba el abrazo de:
[Seoane]
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| 1971-08-30 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1971 en 30/08/1971
Buenos Aires, 30 de agosto de 1971
Sr. D. Ricardo Palmás
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Tengo sin contestar su carta desde que la recibí a fines de junio. Ha pasado Julio y Agosto, que fueron para mí dos meses de trabajo desordenado. Hice una cabeza-jarra de Rosalía, otra de Pablo Casals y algunas otras piezas para Sargadelos. Proyecté una nueva sala del Museo y una galería para exposiciones que se inauguraron el día 20 con gran éxito. La galería con una muestra de grabados de Picasso y de Miró, que constituyen un éxito, sirviendo, además, como barómetro de las inquietudes de un público virgen en estas cuestiones. Ahora empiezo a tener ganas de regresar. En verano se cubre Galicia de emigrantes que regresan a pasar aquí sus vacaciones y que traen sus autos con matrículas europeas muy variadas; y de aristócratas y rentistas gallegos que viven en Madrid y vienen a pasar el mes de agosto a su tierra con la misma indiferencia para sus problemas, que si hubiesen ido a la Costa Azul o a la Costa Brava, o a cualquier otra costa con la que no tienen sentimentalmente nada que ver. Son las gentes que nadie ataca porque casi nadie conoce, marginados de Galicia hacen vida de gheto, aparte, reunidos solamente entre ellos, mostrándose displicentes en los clubs como el Náutico de La Coruña, o el casino de cada ciudad. Las rentas que extraen de sus bienes gallegos afianzan el progreso de Madrid, o de otras partes de España, invirtiéndolas en negocios, por ejemplo, de la Costa del Sol o del Mediterráneo. Por aquí el despiste político es tan grande que el objeto de ataque es la clase media que de alguna manera hace algo por Galicia, aunque constituya una clase más sórdida aquí que en otras partes.
No llegamos a ver aún ninguno de los nuevos periódicos de Buenos Aires, sentimos envidia de las películas de que me escribe y que aquí no se pueden ver. Tampoco llegó el Diego Rivera que usted me envió. No sé si llegará mientras esté yo aquí y tengo miedo de que no me guarden ejemplares en la editorial, pues son muy desordenados. Como es natural tampoco lo vi ni sé que reproducciones le acompañan, pues yo no las seleccioné. Culturalmente Galicia está casi muerta. Los jóvenes más valiosos se marchan a otras partes de España luego de hacer oposiciones y los otros se marchitan y se convierten en indiferentes a todo vegetalizándose. Sin embargo ¡qué bella y rica de tierra, de mar y de hombres es Galicia!, pero tierra, mar y hombres están abandonados y los hombres sin siquiera esperanza. No importa que se publiquen libros valiosos o se hagan exposiciones, etc. Todo esto es una labor individual que no responde a una necesidad colectiva. Heroica por esto. El escritor, el artista, actúa aisladamente, por propia necesidad, sin que su actuación encuentre eco y se inventa un público si se decide a convertirse en bufón, halagando a ese público y divirtiéndolo, o movilizando el grupo social a que corresponde. Ya hablaremos sobre esto a nuestro regreso.
Un abrazo de Maruja y mío para usted y los amigos comunes, a alguno de los cuales, a Martínez Romero, debo carta que contesto hoy:
[Seoane]
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| 1972-02-21 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Ortiz Alonso e Otero Espasandín. 1972 en 21/02/1972
Buenos Aires, 21 de febrero de 1972
Sr. D. José Otero Espasandín
Washington
Queridos Espasandín y Alicia:
Creo que no podéis daros cuenta de la emoción que nos produjo vuestra carta. Igual que vosotros estuvimos durante mucho tiempo pendiente de los Dieste por vuestra dirección, pero siempre se olvidan de dárnosla, seguramente por las razones que tú mismo expresas. Creo que fue en 1966 cuando recibimos una carta de Espasandín dirigida al Centro Gallego en la que daba noticia de haberse jubilado en la Organización Mundial de la Salud. En 1967, nos parece, fuimos a San João de Estoril para encontrarnos y estar con vosotros, pero acababais de marchar, no supieron decirnos hacia dónde, hacia San Andrés de España nos dijo el dueño de un ultramarinos y nosotros no conocíamos más que San Andrés de Teixido. Pensamos que sería Santander y nos pareció muy extraño que nadie tuviese noticia de esto. La dirección de Portugal nos la había dado Mincho. En otro viaje anterior habíamos estado con Cuqui y su esposo en La Coruña. En Lisboa, a nuestro regreso de San João de Estoril, nos sentimos decepcionados, pues estábamos seguros de encontrarnos. De España hay mucho que escribir, que hablar. Todo cambió mucho, pero continúa existiendo la división profunda que hizo posible la guerra. Todos los problemas que España heredó de la monarquía continúan sin solucionar, subyacen ocultos en el crecimiento de las ciudades, sobre todo de las que eran ya ciudades grandes, Madrid, Barcelona, Valencia, etc., y en el relativo bienestar de una parte de la clase media que luego de los años de hambre producidos después de la guerra, hasta alrededor del 55, pudo proveerse de todo lo que era popular en la sociedad de consumo en que vivimos. Pero el pueblo tiene que emigrar y esta vez emigran gentes de toda España. Los países que encabezan la emigración son Galicia, siempre primera en las desgracias, y Andalucía, con Extremadura, son las regiones que peor están. En Galicia, quedan aldeas desiertas. No hay quien trabaje la tierra y la gente de mar emigra a otras partes. Toda la flota mercante noruega está compuesta de tripulantes gallegos y los pescadores trabajan para empresas holandesas, alemanas, etc. En Terranova, hay unos tres mil pescadores gallegos según leí no hace mucho en un diario gallego. Es verdad que los ánimos se aflojan poco a poco en los que no es fundamental. Tú puedes escribir cartas libremente. Puedes opinar sobre muchas cuestiones que no amenazan en absoluto los fundamentos económicos, sociales y políticos del Estado español. Incluso los dirigentes de ese Estado hacen declaraciones sorprendentes en su supuesto liberalismo. Puede entrar quienquiera hubiese salido por razones políticas de España, porque, ¿qué importa la opinión de una persona en general ya anciana, que salió de España hace más de treinta años y es desconocida de todo el mundo o sólo conocida de una minoría intelectual? Pueden hacer elogios de Machado, de Hernández, de Unamuno y se editan libros de éstos y de otros heterodoxos políticos que por sus precios pueden comprar únicamente una minoría, profesionales y universitarios, que la Dirección General de Seguridad conoce sobradamente y sabe que no cambiarán jamás sus ideas. Los funcionarios de Bellas Artes pueden reclamar el Guernica de Picasso para un Museo de Madrid. Se legisla para Castilla. Se convierte a la capital oficial y a Valladolid en dos grandes ciudades industriales. Hundieron en lo posible a Cataluña. Se enseñan los otros idiomas españoles. En la Facultad de Filosofía y Letras que tiene ahora su sección de lenguas románicas, se enseña y estudia el gallego, pero, en cambio, se le niega a Galicia industrias vitales y se aplica una ley de concentración agraria que hace huir a los campesinos de su tierra. Todo es muy complejo y conviene analizarlo en España mismo. Desde fuera es imposible. Se han publicado algunos libros sobre el idioma gallego, el último que sepa es precisamente de la Facultad de Letras y se titula Gallego, Gallego 1, le dicen en las librerías porque es el número 1 de una serie sobre el idioma que prometen aparecerá. Se publican muchos libros gallegos, pero la editorial más importante continúa siendo Galaxia. Hay muchos escritores jóvenes, algunos de mucha calidad, Méndez Ferrín, Xohana Torres, etc. En cuanto a la Academia, actúa con la parsimonia de todas las Academias, pero en el caso de la Gallega no cuenta siquiera con el dinero para regularizar la publicación de algo tan indispensable como su boletín. Además de García Sabell y Dieste están Piñeiro, Fernández Del Riego, Carballo Calero y otras gentes igualmente valiosas y dinámicas, pero que no pueden hacer demasiado. Tiene, esto sí, una buena biblioteca y algunos ejemplares raros.
De nuestra vida, apenas puedo decirte otra cosas que Maruja y yo continuamos con las implacables variantes que produce en todos la edad, lo mismo. Tenemos muchos amigos, trabajo todo lo que puedo, he hecho muchas cosas, pintado, grabado, editado revistas, libros, etc., y hasta una audición radial, Galicia emigrante, que duró 17 años, para la que hacía todo el texto y en la que alguna vez te dediqué algunas notas. Luego de Londres, en 1949, vivimos en una oportunidad seis meses en Basilea y en otro viaje otros seis meses en Ginebra. Hice varias exposiciones en Alemania y otros países europeos, e hice una de más de cien obras en Madrid. Pero siempre volvemos a Buenos Aires. Esto acabó por gustarnos y hoy es en exposiciones, conciertos, teatro, cine, la ciudad que en Occidente sigue a París, Londres, Nueva York, por su enorme movimiento cultural. Resulta ya una ciudad monstruosa que no conoceríais con sus ocho millones y medio de habitantes. Varela está aquí, trabaja mucho en traducciones, estos días precisamente le acaban de encargar la traducción de las obras completas de Gil Vicente. De mi familia, falleció hace años mi padre. Mi madre tiene 85 años y mi hermano continúa trabajando en su profesión y tiene dos hijos, uno que estudia ingeniería y una chica que estudia bachillerato. De los amigos comunes venidos de España, quedan pocos. Fallecieron, además de Farias y entre muchos, Cimorra, Julián Bautista, Viladrich, Mariano Perla muchas grandes figuras de la República, políticas y militares, entre ellos Jiménez de Asúa y el general Martínez Monje. Maruja Mallo regresó a España y vive en Madrid. Cuadrado se conserva como siempre. Buenos Aires es verdad que fue muy duro con vosotros, pero en algunos años, la década del 50 al 60 todo cambió , en parte, creo que contribuyeron mucho los emigrados españoles, alemanes e italianos que tuvieron parecidos comienzos duros, y una juventud que ahora tiene alrededor de 40 años que se exigió mucho a sí misma. A Attilio Rossi lo vimos en Milán en el año 60, vive bien y está contento. Alberti está en Roma, muy bien, estuvimos con los dos, con él y María Teresa, dos o tres veces en distintas oportunidades.
Con Varela os hemos recordado muchas veces y Maruja y yo recordamos vuestra casa de Belgrano, las reuniones que hacíamos, los proyectos que forjábamos, algo que quedó atrás, pero de que continuaremos escribiéndonos. El año pasado realicé una exposición retrospectiva de grabados en el Museo de Arte Moderno y en el catálogo publiqué el retrato que hice en litografía de Espasandín. Era una especie de homenaje a unos amigos muy queridos de los que hacía muchos años no teníamos noticias. Ahora, al fin, tuvimos noticias de ellos y nos alegró como no podéis imaginaros.
Escribid. Un gran abrazo para Alicia y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1972-11-28 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Heredia a Seoane. 1972 en 28/11/1972
28 de Noviembre de 1972- MADRID
Con un pequeño susto en el bolsillo y gran entusiasmo circulatorio
Querido Seoane:
Le digo hola, en el mejor de mis días, producto de tantas privaciones y alienaciones argentinas –al fin y-al principio– con toda preocupación como es norma en la vida del pobre y la gran alegría que es norma en la vida de esfuerzos –de vaivenes– barcos-aviones y trenes.
No sé que es valedero si lo analizamos cósmicamente, pero lo que busco está allá siempre y quiero llegar a la punta del hilo, antes que el carretel se acabe.
Llegué a Madrid a las 11 de la mañana y son las 10 de noche. 8 días después de Barcelona y quien sabe cuántos antes de Madrid. Con muchos Picassos en la retina y halgunos apretones en mi centro neuropsi-cardico generosamente obsequiados por halgunas sensibilidades españolas que en halgo me recuerdan a mi bien amada “Latinoamérica surrealista y loca” (permitiéndome parafrasear a algún poeta amigo).
Aquí estoy, preparando mi pobre humanidad para recibir mi primer contacto con Goya, esperado, hoy lo creo, desde toda la vida.
Escucho las hojas del diario que Nati pasa en busca de un agujero que nos permite dormir por las pocas pesetas que nos quedan, porque ya gastamos más de la mitad en esos pequeños lujos que significan comer y dormir a través de una moneda devaluada.
Estamos vivos.
Con un “capotito” entre los dientes y una lapicera en la mano buscando la forma de decirle que todavía no hice nada, pero lo voy a hacer.
Vimos en la Gal. Sargadelos (Barcelona) un hermosísimo tapiz suyo junto a unas cerámicas igualmente hermosas que enseguida reconocimos y nos apresuramos a escudriñar.
Hoy es mi día feliz y quiero aprovecharlo hasta el caracú. Son tan pocas las ocasiones de anudarse con este cotizado sentimiento que mi capacidad receptiva a veces olvidada se derrama como un chorro cuando me invita.
No tengo un amor, tengo muchos, muchos amores repartidos por las tierras calientes, por las tierras frías, tengo amor por la muerte, y por la vida y por todo aquello que naturalmente me sorprenda la sensibilidad dormida –a estas cosas le estoy agradecido.
Hoy –me agradezco haber conseguido esto que me propuse conseguir porque me acerca a conseguir las otras cosas que me propuse– no me propongo pisar la tierra toda, pero sí toda la que pueda.
Besos de Nati para los dos.
De mí, todo.
Raúl Heredia
A carta contén debuxos de estrelas entre renglóns do segundo párrafo e ao final debuxa cara e coloca os 4 puntos cardinais.
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| 1973-04-09 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Lublin a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 09/04/1973
Bs. As., Abril 9 de 1973
Mis queridos Luis y Maruja:
Recién ahora les puedo escribir no precisamente porque no haya tenido tiempo antes para hacerlo, sino porque estuve bastante mal de salud, física primero y psíquica después, consecuencia de la anterior. No se pueden siquiera imaginar Uds. la profunda emoción que me causó la carta que me enviaron, por muchas razones, y fundamentalmente porque en esos mismos días a causa de mi misma depresión, me sentía tan sola y horrible. No saben cuánto me emocionó y cómo se los agradezco.
Mi mala racha me ha seguido persiguiendo, bastante sin piedad, pues el día que Uds. partieron y que yo pensaba ir a saludarlos al aeropuerto, Alejandro tuvo durante toda la noche mucha fiebre, a raíz de una infección producto de su accidente de la noche de Año Nuevo, que Uds. recuerdan, por lo tanto a las 8 lo tuve que llevar al médico, y así, me fue imposible llegar, lo cual me mortificó muchísimo. A partir de ahí, tuve la suerte de detectarme un pequeño nódulo en un pecho, que a primera vista el médico no le dio mucha importancia, pero que igual me dio un tratamiento por un mes (Enero) y que si no desaparecía, quería sacarlo par los 1eros días de Febrero, por pura prevención. Durante ese mes, ese nódulo fue creciendo de una manera alarmante, cosa que a fines de Enero me llevó a consultar al especialista más importante que hay en mamas. Concretando, y haciendo el cuento más breve, luego de decirme que era serio, profundo, muy formado, etc., me dio 2 días de plazo para operarme, cosa que hice, con la extirpación de toda la glándula. Por suerte, los resultados fueron buenos: el tumor benigno. De ahí en más, entré en un estado de crisis y depresión tan horrible que por poco me internan, porque no había forma de sacarme adelante. Evidentemente, 2 operaciones fuertes en menos de cuatro meses pueden perturbar a más de uno, creo. Ahora ya estoy saliendo, me siento bastante mejor y más fuerte. Es muy difícil poder decirles y expresarles la angustia de muerte que uno puede llegar a sentir en determinadas situaciones. Pero ahora ya pasó, y espero poder tener un descanso en ese sentido por un triunfo.
A raíz de esta misma situación, unos amigos míos me han dado un pasaje para Europa, que ellos tenían y no utilizaban, para que me distraiga y cambie un poco de aire. Espero viajar entre el 18 y 25 de Abril, o sea, en pocos días. Estaré en París, con Lea, y tal vez vaya por 1 o 2 días a Londres. Me da mucha pena no verlos, máxime estando relativamente cerca, pero tal vez no es muy seguro, vaya a Madrid y ver la muestra y estar aunque más no sea 2 días con Uds. Sé por los Baudizzone, con quienes cené la semana pasada en casa de Emma, que Uds. se van a encontrar ahí, para seguir viaje juntos a La Coruña. Yo a ellos los veré en París y si no voy, les mandaré unas líneas con ellos.
De aquí, es mucho lo que había para contar. La situación como Uds. bien sabrán, es más que caótica. Los últimos atentados, de los cuales ya se había enterado, crearon una situación tan angustiante que uno ya no sabe más ni que hacer ni pensar. Como sé que van a estar muy bien visitados en poco tiempo, sé que van a verlos los Varela, Sofovich, creo que Roux, nos les cuento más de la situación aquí, porque sería muy largo.
Me imagino la pena que tendrían con la muerte de Picasso, que si bien todos esperábamos en algún momento, no deja de producir una tremenda congoja y vacío, dado lo genial que era.
Mis queridos Luis y Maruja, les dejo por hoy, segura de que la muestra va a ser un éxito rotundo, no hay duda de ello. Me alegro que ya estés totalmente repuesta, Maruja y me encantaría ver como manejas el 128, me parece estupendo, pues eso les da otra independencia y poder movilizarse luego por Galicia, que les prometo volver algún día. Delia y los niños les mandan muchos, muchos cariños.
Un fuerte abrazo
Julia
PD: Mi dirección de París, de Lea, donde, si pueden me escriben, es: 3, RUE MARCEL SEMBAT, PARÍS 18.
(LEA LUBLIN (Julia)-FRANCE
Ahí voy a estar seguro todo Mayo.
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| 1973-06-11 |
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Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Girri. 1973 en 11/06/1973
La Coruña, 11 de Junio de 1973
Sr. Alberto Girri
Buenos Aires
Querido Girri:
Te contesto a una carta de hace tiempo, creo que no te la contesté, no lo sé, pues tengo mi correspondencia embarullada –de barullo, palabra gallega que pasa al lenguaje porteño– y en todo este tiempo las noticias que venían de ahí, las que procedían de la actitud política de algunos amigos sin memoria, o masoquistas, tampoco lo sé, me restaban ánimos para hacerlo. Perdóname y no te desquites. Trabajé mucho, hice en todos estos meses una exposición que está abierta en Madrid con bastante éxito y en la que vendí algunos cuadros, cerrándose el jueves que viene, el día 14. Tu carta, pesimista, expresa buenas razones en cuanto a la posición política de las clases media y oligárquica argentinas, por otra parte muy consecuente con la moral de nuestra sociedad de consumo, muy unida como es natural a la moral del éxito económico. El criterio ético de nuestra época dejó de ser monolítico, como lo fué en general desde la prehistoria, desde la sociedad tribal y no se establece otro sobre los supuestos de la crisis de la vieja moralidad tradicional, o en la sociedad de mercado de hoy se desarrollan criterios éticos distintos y nosotros, por lo menos yo, no podemos entenderlos.
Hace veinte años nada más nos importaban tanto las condiciones morales del que nos representaba políticamente como su acción política, administrativa, etc. Esto hoy no cuenta. Antes, un guía para nosotros era quien en nombre de una ética aceptada se enfrentaba con la multitud. Recuerdo a Juan José Castro* y su carta de renuncia publicada en los diarios del 47 o el 48, o no sé cual fecha. Pero la gente que tiene menos de cuarenta años, queramos o no, nos guste o no, y aunque no hubiésemos recurrido a las medidas rejuvenecedoras de la Dra. Aslánd, piensa de un modo distinto a nosotros y tampoco se trata de pasar la vida adaptándose al pensamiento de los más jóvenes. Tu y yo, y los de nuestra generación, tenemos una obra que estamos realizando en la medida que podemos y esto es lo que cuenta. Creo que es a mi edad cuando el pintor, el escritor, etc., se encierra en una torre de marfil y sólo trabaja, se ocupa de su trabajo y de lo rápido que pasa el tiempo. Si tiene suerte, puede no tener una torre, sino varias torres como Picasso, llevando de una a otra su soledad, su trabajo y su insatisfacción.
Tu poema Inesperada, clara relación, el que me has enviado por tu carta, me parece espléndido y me gusta, además, conceptualmente. Se trata de crear tú, yo, nosotros, aquellos que nos mueven iguales inquietudes, “formas que habrán de moverse en el tiempo” como quería Hokusai, según los versos tuyos, aunque estemos sumidos en la hosquedad que supusiste dominando a Picasso, y, en otras cuestiones, las que nos competen como integrantes de un pueblo, nos domine la desilusión. Tu poema es muy bello. Pues a eso. En tu caso, a escribir, en el mío a pintar y escribiendo y pintando pacientemente a esperar al igual que esos orientales sentados a que antes pensé referirme. Lástima que no aprendimos el hábito de sentarnos sobre las piernas cruzadas para tomar la actitud de un Buda. Nuestro ombligo es lo que que parece que sólo cuenta, ahora en la época de las desilusiones.
Escríbeme, no te vengues. Un gran abrazo para Aurora y para ti de Maruja y el mío.
Perdóname si esta carta resulta por vez primera, desde que tenía 17 o 18 años, creo, egoísta y desdeñosa.
[Seoane]
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| 1973-10-02 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Rafael e Emma Lifschitz a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 02/10/1973
Octubre 2-1973
Queridos Marujita y Luis:
Acabamos de recibir su carta con las malas noticias. Ya lo sabíamos por los Burd que las recibieron ayer. No se imaginan que disgusto: aunque siendo positivista, debemos estar satisfechos que no fué nada más que eso. Por acá hemos tenido de ese tipo de cosas de gente allegada proporcionalmente a nosotros que es mejor no contarlas ni acordarse de ellas. Es inútil la experiencia que puedes tener al respecto. Alguna vez puede pasar. Hay que tratar de usar siempre los cinturones de seguridad. Éstos son consejos porque yo siempre me resisto a ponérmelos.
Bueno, yo estaba bastante rabiosa porque no nos llegó en esta temporada más que 1 sola carta y esta es la 2ª. Y lo que más nos extrañaba era el no acusar recibo de la invitación de Poly. Pero ya me lo has explicado. Que te puedo decir de Chile, Argentina, etc. Ruegos, quédense allá donde Uds. están. Paloma y Eduardo estuvieron en Río de Janeiro 10 días porque allí se casó un hermano de Paloma, si eso es un consuelo. Allí no se puede ni hablar por la calle aunque aparece una riqueza y un mal gusto en cierta clase social que da calambre.
Bueno, aquí nos vemos casi todos los mismos, siempre recordándolos y muchas veces envidiándolos. Nos vamos ahora unos días a P. del Este aprovechando el 12 de Octubre. Vendrán también los Perazzo a nuestro dto. Nelly estuvo regular porque un virus le produjo parálisis facial, pero ahora ya lo superó.
El otro día en casa de los Baudi [zzone] conocimos a los Gutmann que son muy agradables. Sabes que los chicos están viviendo por ahora en el dto. de Carlos y vienen siempre a almorzar a casa, pero los 2 estudian y Poly trabaja y le va por ahora bastante bien. En Enero y Febrero piensan irse a Europa. Por lo menos están pagando los pasajes. Carlos está de residente en el Hospital de niños y ganó el Council (es un examen internacional que se clasifica en EE.UU. y que da derecho para ir a trabajar allí aunque no lo piensa hacer por ahora). Todavía está sin novia, a ver si le trae una Marujita de allá. Rafael está bastante bien ahora porque tuvo sus “bajones”, pero está todo lo normal que se puede estar en este país en el que suceden cosas tan increíbles como las que pasan.
Me imagino como estará Luis. Decile que no se ponga pesado contigo porque si no aquí lo vamos a castigar.
¿Supieron del secuestro de [Bernardo] Sofovich, y libertad posterior, por un problema del Clarín (se supone el ERP) para que le publiquen en el diario 3 manifiestos?
Todo esto para que no crean que aquí no pasa nada. Vimos aquí una película formidable, Goya, que es una coproducción rusa-alemana, pero que es soberbia.
Supongo que allí no la darán. Aquí en películas se han visto cosas muy buenas. De los conciertos supongo que tendremos que despedirnos por largo rato por asunto distinto. Hubo una exposición de grabados de Picasso excelente y, en fin, los aguardamos con impaciencia aunque sea un poco remendados. Escriban si precisan algo de acá. Reciban todo el cariño de siempre y nuestros mejores deseos para la traumática espera para la mejoría total.
Cariños y besos
Los Lifschitz
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| 1974-01-15 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 15/01/1974
Buenos Aires, 15 de Enero de 1974
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
El día 3 te escribí y envié la nota para el catálogo de la exposición de Patiño. Antes no tuve ganas de escribir a nadie por diversos motivos entre los que destaca mi estado depresivo que estoy superando. Pienso que lo único que me une actualmente con Galicia es el núcleo de amigos, entre los que te incluyo, que estuvieron constantemente conmigo en el sanatorio y en casa mientras no nos reponíamos del accidente y mis viejos ideales, siempre nuevos, con respecto a esta tierra. Todo lo otro, creo que tú me entiendes, murió para mí y constituye un nuevo fracaso entre tantos que experimenté en el pasado. El 73 fue un año malo; murió mi madre, sufrimos el accidente; fallecieron Falcini y Sheimberg, eran amigos míos desde hace treinta y cuatro años o treinta y cinco, desde muy poco después de haber llegado a Buenos Aires y les debía mucho a los dos; trabajé poco en cuestiones que a mí me interesaban por las decepciones personales que vine sufriendo en los seis primeros meses del año y que pretendo olvidar totalmente; murieron los tres Pablos que amaba, Picasso, Neruda y Casals, todo ello independientemente de cuestiones políticas, etc. Este primer mes del 74 sigue al 73. Dejé el bastón, creo, hace dos semanas. Siento cierta inseguridad algunas veces al andar en la pierna del accidente y empiezo a proyectar nuevos trabajos. El 74 espero sea un buen año.
Aquí cambiaron muchas cosas en el transcurso del año pasado. Todo está muy caro. Parece haberse puesto más difícil vivir. Los precios se duplicaron con respecto a diciembre del 72. Sin embargo, pienso que, con respecto al negro 74 que parece presentarse para Europa, Argentina está en condiciones económicas muy favorables derivadas de su riqueza material. Se autoabastece de petróleo y hoy se da noticia en el diario de haberse producido en el reactor de la Central Nuclear de Atucha la primera reacción de fisión nuclear “en cadena autosostenida y autocontrolada” previéndose que comenzará a producir energía nuclear en los próximos tres meses. Nos sorprende la calidad y el diseño de telas, cristales, etc., y las ganas de superarse de las gentes.
Bueno, acuso recibo de tus cartas del 28/VII/73, 31/XII/73 y 6/1/74 con las fotocopias que me enviaste. Te agradezco el ofrecimiento del envío de Bellas Artes pues me envió un ejemplar Raimundo Patiño y me basta. Maruja creo que ya os contó que estuvimos con Camilo, vino a casa antes de irse de vacaciones, lo encontramos muy bien y entregamos el dinero que nos dio Sofovich. Supongo que todo lo sabrás por él mismo. El clima aquí como siempre en verano, calor, humedad, tormentas, lluvias, fresco, todo alternado. Estos últimos días espléndidos. El fuego en la Pampa destruyó 2 millones de hectáreas de bosques, maleza, cosechas, etc., afectando a la energía eléctrica por la caída de cables de alta tensión, torres, procedentes de El Chocón, pero parece que en esta semana se resuelve todo. Que en 1974 todo resulte mejor. Cuando llegué me encontré con una carta de Ottawa, Canadá, invitándome a dos exposiciones, una de óleos y otra de grabados, tuve que contestar estos días agradeciendo y postergándola porque realmente no tengo ganas de ir ahora ni a Puerto Rico, ni a Canadá, ni a ninguna parte.
Un abrazo de Maruja y mío para vosotros dos y para todos vuestros amigos. Recibe otro grande de
Seoane
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