Temática: exilio

Temática: exilio [17]

Data Material Ver
Data Material Ver
Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja


1947-12-29
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1947
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1947 en 29/12/1947


Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.

Abrazos a todos los amigos y a ti de

Antonio


1948-03-04
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1948 en 04/03/1948


[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.

Tú recibe un abrazo de

Antonio


1948-10-25
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.


1949-00-00
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1949 en 00/00/1949


París, 1949

Querido Seoane:

En su ya poco lejano día, recibí tu carta desde Inglaterra. Luego he sabido de ti por diversos amigos: Sabartés me dijo que te había visto y que sabía que te había ido bien en la exposición; que te habías comprado un pequeña imprenta y que no pensabas volver por Europa antes de dos años. Luego Pastor me ha confirmado casi todas esas noticias y me ha precisado que, en efecto, vendiste varias cosas en Londres y que dejaste otras apalabradas, como se dice, y, por tanto, de venta casi segura, y también que habías comprado una imprenta chica para hacer pequeñas tiradas de dibujos, etc. También me dijo que, según el creía, no pensabas volver por aquí hasta bastante tiempo. Esa noticia, repetida, me sorprendió un poco y por eso, si alguna vez me escribes, haz el favor de decirme cómo es la cosa. No porque naturalmente no seas dueño de hacer las cosas como mejor lo creas, sino porque como en principio habíamos pensado las cosas de otra manera, no sé si acaso hay para ti alguna novedad que modifique lo conversado. Me gustaría mucho que me lo dijeras o, en caso contrario, que también me confirmes lo que haya.
Por mi parte, he tardado más de lo que pensaba en contestarte, porque nuestro amigo Gascó Contell tardó en regresar de España más de lo que él mismo pensaba, según me ha dicho; porque yo mismo, por un cambio de liceo y por lo tanto de horarios, he estado estos primeros tiempos sin poder disponer de horas libres que coincidiesen con las indicadas para verlo; porque en dos ocasiones fui a verlo por la mañana y no tuve la suerte de encontrarlo. En fin, al cabo, le he visto y hemos hablado mucho. Y aparte de las cosas que me ha contado de España, sin querer soltar más prenda de lo nuestro, me ha pedido varias y repetidas y subrayadas veces que te escriba con urgencia y que te pida que, con urgencia, contestes sí o no. Hasta donde he podido comprender su prisa por tener esa contestación un tanto lacónica, me parece que en parte se debe a las razones que dices que con la Ilustración piensa ampliar muchas cosas, hacerlo todo en grande y especialmente lo de los números dedicados a otros países, que dice ya tienen proyectados un número sueco, suizo, noruego, danés, etc. Naturalmente, no sé hasta qué punto sea o no cierto. Por otra parte, acaso él, personalmente, Gascó, se siente en efecto con alguna posibilidad, después de su regreso de España, que le convierte en señor importante y que, por lo tanto, lo único que desea es saber realmente si sí o no vamos a hacer algo con el número argentino –dejando entender que él ya no puede estar pendiente de una sola cosa y que en cierto modo no puede perder mucho tiempo... Todo eso adornado con la salsa de amabilidad y marrullería de comerciante y buen hombre, al mismo tiempo, que tú le conoces. Por lo tanto, te digo lo que él me ha dicho sin, por mi parte, hacer la menor ilusión en cuanto a la urgencia con que tú puedas mover ahí las cosas.
En cuanto a la credencial, me dijo que hace tiempo ha salido. Hasta pareció asombrarse un poco cuando yo le hablé de esto, ya que me dijo que hacía mucho tiempo que la había mandado. Con ese motivo, me habló de algo que no entendí yo muy bien. Hizo una alusión vaya y que no aclaró lo suficiente, cuando yo le sugerí que lo hiciese, acerca de ese u otro documento en el que como ya sabía yo por error no figuraba mi nombre. No sé nada ni puedo imaginarlo. Si acaso tú sabes algo, ya me dirás de lo que se trata.
De mí, poco nuevo puedo contarte, ya que tú sabes como transcurre aquí mi vida. Sensiblemente, lo mismo que el invierno pasado. Ahora estoy trabajando un poco más por lo que tengo un poco menos de mal humor que otras veces. Ahora esta apareciendo mi novela Don Manuel del León en Europa. Quizá alcance a publicarla este mismo año en libro y si no, ya parece estar resuelto lo de su publicación para la temporada que viene. De mi libro de poemas, anda mejor de lo que yo suponía y he tenido alguna crítica interesante. Ahora está aquí Aparicio a quien veo con alguna frecuencia. Ángeles Ortiz me dijo ayer que está por llegar Torrallardona. Como ves, no se pierde el contacto con las cosas de ahí. ¿Cómo las has encontrado tú a su regreso? ¿Has visto ya a muchos amigos? Yo, en este momento, me dispongo a poner un poco al día la correspondencia con los amigos de ahí a los que, avergonzado lo digo, hace siglos que no escribo. Como por otra parte hacen ellos y ¡ay! también los Dieste de quienes no he tenido una sola [manuscrito:] letra, ¿sabes tú su dirección? ¿Van a continuar en Londres?

Abrazos de Claudi y míos para Maruja.

Arturo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Escribe.

(Información do sobre:)

M. Luis Seoane
Hotel Saint-Michel
19, rue Cujas
París (5e)

Rem. A. Serrano Plaja
L Merigate. Poitiers (Vienne)


1949-08-22
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1949
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1949 en 22/08/1949


22-8-49

Querido Seoane:

De regreso de Hendaya, desde donde os puse una tarjeta colectiva, te mando hoy unas letras.
He recibido la carta de Ilustración, contestación a la nuestra a propósito del número Argentina. Te lo hubiera enviado junto con ésta de no ser por una cosa: no recuerdo el número exacto del Hotel Saint Michel en la rue Cujas. Y aunque estoy seguro que las cartas llegaron de todos modos, no quiero correr el riesgo de que se pierda. Así que esperaré a que me mandes unas líneas dándome el número y comprobando que la correspondencia funciona bien al hotel para mandártela.
El contenido ya lo conoces en líneas generales, ya que es lo que hablamos con Gascó. Pero de todos modos, me parece que te interesará verla y yo creo que guardarla tú, salvo en el caso que Gascó te dé otros documentos que faciliten tu trabajo en Buenos Aires. ¿Has vuelto a ver a Gascó? ¿Te ha dado algún nuevo detalle?
Claire no me ha escrito aún a pesar de que quedó en hacerlo antes del día 25, fecha tope en que convinimos hablar. Aún tiene tiempo de hacerlo, si quiere. Si no lo hace, como yo sé que estará en París estos días, quería preguntarte a ti si te parece que debes de visitarla en mi nombre, dando por supuesto cuanto ella habló conmigo. Es decir, ya ella, personalmente, podía interesarse en el negocio y más ahora con las posibilidades de la Ilustración.
Lo dejo a tu criterio, aunque el mío más se alineará a hacerlo así. Por si lo consideras oportuno, te doy su teléfono y dirección.
Mme. Claire Nugue
127 bis rue de Ranelagh, Paris (XVI)
Tel. AUT 8877
Para localizarla, la podría llamar por teléfono a primera hora de la mañana, o por la noche, entre 8 y 9, pidiéndole una cita y hablándole de mi parte. Ya me dirás lo que piensas.
Haber visto España desde la barrera es como una enfermedad. Haber visto a mi chico pasar esa misma barrera, es una enfermedad. Haber oído contar a mi hermano cosas y cosas de allí, es también una enfermedad, pero de otra clase: una manía. Es monstruoso. A título de ejemplo, dos cosas. En Madrid, ahora, sólo dan agua desde las 7 de la mañana hasta las dos de la tarde y luz eléctrica de 9 de la noche a 1 de la mañana. En Hendaya, yo he visto venir gente de España a comprar pan.

Escríbame. Muchos saludos a Maruja y un gran abrazo para ti de

Arturo


1949-10-09
Carta de Rey Baltar a Seoane. 1949
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Rey Baltar a Seoane. 1949 en 09/10/1949


Gerli, 9 de octubre de 1949

Sr. D. Luis Seoane
Londres

Querido amigo:

Con gran placer, he recibido su carta y con el mismo agrado escucharon su lectura los amigos y HH de Antolín Faraldo. No necesito decirte cuánto nos alegramos de sus éxitos artísticos –y así se hizo constar en acta– y cuánto celebramos volver a estrecharlo entre nuestros brazos, una vez que se halle de regreso en Buenos Aires, libre de las brumas de París y Londres, que son seguramente las causantes de su reumatismo tenaz y resistente a todos los clásicos remedios. Yo creí que por esos pagos estaban más adelantados en lo que a esa enfermedad respecta. ¿O es que usted no ha consultado a ningún médico? Me parece lo más prudente.
Las noticias que usted nos proporciona sobre la actuación de los HH. en esa, aunque sospechada por nosotros, no ha dejado de desilusionarnos. El mundo marcha a la deriva, lleno de egoísmos, de temores y desencantos, que no extraña que los ideales más puros sean sacrificados en beneficio de la tranquilidad y bienestar personales. Si no fuera porque uno lleva en lo más hondo la fuerza que impulsa a luchar por la perfectibilidad del espíritu, sería cosa de pensar si valdría la pena de procurarse por los pobres seres que constituyen la humanidad.
En cuanto a lo que nos cuenta de los republicanos españoles, nada nos llama la atención. Conocemos de sobra la actuación de muchos de ellos aquí y en otras partes, y todo lo que se diga es poco para censurarlos. Pero no hay que afligirse. El mundo marcha por otros caminos y España no tendrá más remedio que ir por donde las circunstancias lo exijan aunque, viejo, yo todavía tengo esperanzas de ver algún día cosas que me llenaran de júbilo.
De lo que aquí, nada le digo. Esto va derechamente al caos. Cuando usted vuelva, el peso se habrá esfumado, como impulsado por una explosión atómica.

Con muchos abrazos de todos los faraldinos, se despide de usted un afectísmo amigo

Rey Baltar


1955-04-16
Carta de Alvajar a Seoane. 1955
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Alvajar a Seoane. 1955 en 16/04/1955

París, 16 de abril de 1955

Querido Seoane:

Me ha sido imposible escribirte antes, porque nada había podido hacer de lo que me encargaste. Estoy tratando de arreglar la documentación para poder quedarme aquí y de solucionar de manera efectiva el futuro problema económico. Eso y las naturales primeras visitas a la familia me tuvieron ocupada. Resumo las novedades para pasar luego a lo serio. Me encontré a mi padre casado; vive en la misma dirección porque tienen el departamento de al lado del piso en que él vivía. Es buena casa y amplia. Su mujer es secretaria del primer matemático de Francia, y su consuegro es el decano de la Facultad de Ciencias de la Sorbonne. El hijo de esta señora es Jefe de Investigaciones Científicas allí mismo y creo que futuro candidato al Instituto. Lamentablemente es una persona enferma y no sé cómo andarán las cosas, a pesar de que tiene muy buen ánimo y sigue trabajando. Es buena persona y atentísima con nosotros. ¡A tout seigneur, tout honneur!
También mi hermano Javier está aquí. Por fin pudo salir de España y venirse con su mujer. Trabaja y sus cosas van progresando. No se puede pedir más dadas las circunstancias. Tuvieron mucha suerte.
Otra de las cosas que me robó tiempo fue el haber tenido la suerte inmensa de conseguir un departamento. No te cuento la historia porque creerías que es una novela. Aquí estoy, encimita del Sena, dos habitaciones muy grandes, una cocina id. y un váter donde el día de mañana, si me dejan tranquila (porque toda transferencia es ilegal y puede surgir inconvenientes), se puede instalar un bañito. Dirección: 17, Quai aux Fleurs. Paris, IV. ¿Recuerdas dónde es? A un paso de Notre Dame. Alquiler, 8.000 francos. Te lo digo, porque sé que conoces los precios de aquí y verás que tuve que arriesgarme a ocuparlo e a pagar la seña que me pidieron, y que es la quinta parte o menos de lo que vale, e instalarme aquí.
Acabo de recibir una carta de Fernando Birri. (Dirección Piazza di Spagna 9, Scala B, Int. I., Roma). Me manda la carta de Ugo Guanda que te incluyo. Y añade él, en cuanto a este asunto, como aclaración al párrafo segundo de la carta de Guanda: “Es decir, que costará 330.000 liras la edición de cada volumen, de cien páginas cada uno. Guanda da la dirección y traducción a Darío (PUCCINI, de quien te hablé) y a mí, si tu vienes puedes colaborar. Además del interés que representa para Botella al Mar tener al lado como pie de imprenta italiano el de “Guanda”, me parece que la cosa funciona económicamente dentro de cifras aceptables: cada librillo le costaría al Editor aproximadamente unas 600 liras, lo cual permitiría su venta al público a un precio todavía “comprable”. Guanda lo distribuiría en su circuito, y sobre el precio de venta Seoane percibiría el 40% de utilidad por cada libro vendido”. En la carta de Guanda tienes la dirección. En tus manos dejo el asunto Italia, porque yo no sé cuando podré volver allá. Es decir, si te interesa. En cuanto a París, mañana voy a ver una imprenta a la que estoy recomendada, que tiene linotipistas españoles y franceses y puede hacer la cosa, para que me den un presupuesto. En cuanto lo tenga, volveré a escribirte. Es decir, que si tienes dudas con respecto a lo de Guanda, espera a recibir los precios de París. En este caso tendría que hacerlo yo (es decir, organizarlo yo, puesto que no es un editor, sino una imprenta), y ver la cuestión, distribución y todo lo demás.
Dentro de un par de día me voy a Suiza a trabajar durante unos quince. Es una tentativa que si sale bien puede solucionarme las cosas para el futuro. Trabajaría entonces allá un par de meses y pasaría aquí otros dos o tres. Ya veremos qué sale de ahí. Pero puedes escribirme lo mismo dándome indicaciones, o diciéndome qué decides, porque me mandarán las cartas y sólo será un retraso de unas horas. Como te digo, te haré llegar los datos de Francia inmediatamente.
Dile a Arturo que no le he escrito porque no sé de donde saco tiempo ni para dormir, pero que no por eso me olvido de que existe. ¿Qué hay de la editorial? ¿Habéis cambiado de dirección o seguís en Piedras? ¿Quieres decirme si Aznar se llama Luis o Manuel? Un abrazo a Maruja y un apretón de manos para ti.
No tengo ningún número de Galicia Emigrante. ¿Puedes mandarme? Te enviaré las cosas para la Revista tan pronto. Ahora estoy medio organizada y todo marchará.

Amparo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Bmé. Mitre, 3793, 2ºF.


1960-05-23
Carta de Seoane a Sofovich. 1960
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1960 en 23/05/1960


Gijón, 23 de mayo de 1960

Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Querido amigo:

Recibí su carta que agradezco en todo lo que ella contiene. En sus noticias más íntimas y en su prueba de amistad. Yo no puedo juzgar sobre sentimientos y respeto el de los amigos cuando sé, como en el caso suyo, que son honestos. En mí, como en Maruja, cualquier decisión suya y de Berta (Berta Yvsen, de origen judío, que se separa de Bernardo Sofovich, que acabó casándose con Julia Lublin) en cuanto al porvenir, no puede variar nuestra amistad por ustedes. Les estimamos hondamente y esta estimación no puede cambiarla la decisión que tomaron. No quiero escribirle ahora sobre nuestro viaje. Estamos en España a donde nos alegramos Maruja y yo de haber venido aunque sólo fuese por días y parece como si de repente por mi parte hubiese olvidado todo el viaje pasado y hasta veinte años de mi vida. Sólo queda en mi recuerdo los amigos, ustedes. Creo que de momento ni siquiera me importa mi arte. He vuelto a las fuentes que tuvimos que abandonar. A incorporarme, aunque esta vez parezca ser como turista, al pueblo de donde procedo. Encuentro en él la palabra justa y aquella cortesía que le viene distinguiendo por siglos. No puedo escribir, ya lo digo en otras cartas a los amigos comunes, sobre lo que sentimos, creo que ni siquiera podemos expresarlo hablando. En todo caso, será cosa de intentarlo en nuestras conversaciones con ustedes. Encontramos algunas cosas cambiadas, todo lo que se puede cambiar accidentalmente y aquello que es permanente en el pueblo y nada puede cambiar, que se vino formando desde no se sabe cuando. Hemos encontrado amigos y familiares, también nuevos familiares. Con todos ellos, apenas hemos hablado a pesar de que lo hemos hecho incansablemente. Hemos hablado y hablado y nos queda para el futuro casi todo por hablar. Primero fue abrazarnos en silencio, un resumen del silencio de veinte y más años y luego romper a hablar en una conversación interminable que ya no podrá finalizar nunca. Esto es todo lo que queremos decirle ahora. Repetirle nuestra amistad verdadera y contarle, o no contarle porque no se puede, esta experiencia. Un gran abrazo de:

[Seoane]

Saldremos de Lisboa, si no hay novedad, el día 20 de junio, pues ya tenemos confirmado el regreso.


1963-06-04
Carta de Seoane a Paz Andrade. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Paz Andrade. 1963 en 04/06/1963


Ginebra, 4 de Junio de 1963

Sr. D.
Valentín Paz Andrade
Vigo

Mi querido amigo:

Llevamos tres meses aquí en Suiza y estamos en vísperas de marcharnos a España donde estaremos a mediados de este mes, en Madrid. Iremos luego a Gijón donde vive mi hermana y a mediados de Julio nos encontraremos en Galicia. Esperamos, pues, abrazaros en Vigo y hablar largamente. Por este país hemos viajado mucho y también he pintado bastante. Hice un contrato con una galería de aquí para representarme en Europa, con grabados, y es posible que tenga que regresar por algunos días en septiembre para hacer un mural en Zurich. Quedan además proyectadas dos exposiciones para la próxima temporada en Basilea y Ginebra. Habréis tenido noticias nuestras por Núñez Búa, que pasó en ésta uno o dos días. Díaz Pardo tengo entendido que vuelve en Julio. Al menos quedé en encontrarme con él en El Castro. Tengo muchas ganas de ver si puedo realizar alguno de los proyectos que tengo y de los cuales hemos hablado y quedarme a vivir en España. Por aquí pasaron estos días Alberti y su mujer que se van a establecer en Milán.
No te escribo hoy más. Lo haré desde Madrid por si podemos veros en esa ciudad antes de que vayamos a Galicia.

Recibid Pilar, Alfonso y tú el gran abrazo cariñoso de Maruja y mío:

[Seoane]


1963-07-24
Carta de Seoane a Sofovich. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 24/07/1963


El Castro, 24 de julio de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos ya en Galicia, donde pasaremos Maruja y yo todo el mes de agosto. Estamos, como ustedes pueden imaginarse, encantados de encontrarnos aquí, en este país aparte, distinto, y enormemente desdichado, al que estamos profundamente unidos. Nos reconocemos en el acento de las gentes, en sus miradas y en el mar y la tierra que nos rodea. Entre la niebla. Cuando se entra en Galicia, se llega a un lugar distinto de la Península Ibérica. Entrando por el norte, primero, son las casas de techo gris, de pizarra, de paredes blancas en un paisaje de altas montañas y profundos valles, desarrollado en espiral; luego vienen las casas de piedra y teja roja y un paisaje suave y ondulado, como el otro, siempre cubierto de bosques y coloreado de los más diversos tonos de verdes y amarillos que se destacan aún más que en otras partes, por el gris de las nieblas. Luego el mar, un mar apacible en las rías y violento en la costa abierta. Un mar de hombres, le decía en el de Barcelona un marinero gallego a Don Manuel Azaña. Y el Pueblo. Un pueblo de campesinos y pescadores esforzados, irónicos, suaves, que gusta de sorprender con conceptos y palabras, con el gusto escandalizador y por los matices de éstas, elocuente cuando habla su idioma proscripto, torpe en el castellano obligatorio mal aprendido. Volver, después de muchos años, a tomar un ómnibus de obreros en un barrio de La Coruña para dirigirse a cualquier parte, es una fiesta singular por la hermandad profunda que se percibe entre todos los viajeros. Entre el conductor, el cobrador y los viajeros y éstos entre sí. Y por qué, además, entre todos ellos es norma la cortesía y el respeto. Galicia tiene un mundo fantasmal y pagano, creando al margen de civilizaciones más eficaces, en el que se refugia desde hace dos mil años a pesar de todas las influencias. Para los romanos se llegaba a Galicia atravesando el río del olvido, y sus tropas se arrodillaban temerosas ante las puertas del sol de este fin de la tierra. Un gran sol rojo en el extremo occidente europeo que se hunde en el océano. Y el cristianismo debió maridarse en esta tierra con las creencias paganas de sus habitantes y cederle un apóstol humilde, pescador, como lo son en gran parte los gallegos. Un apóstol vagabundo, como ellos mismos, Santiago. Galicia produjo la primera herejía cristiana y continúa siendo un país hereje, pues la religión debe unirse en ella al paisaje de cuyas entrañas se forman sus habitantes. Me hubiese gustado tener un gran talento para cantar esta tierra donde el hombre aún dialoga en las largas noches del invierno con sus muertos y no puede prescindir para creencia alguna sin que cuente fundamentalmente con sus montañas, sus valles y el mar. Un gallego emigrante es un inválido a quien le amputaron una parte muy importante de su ser, su tierra, la de sus leyendas y sus muertos. Pero es inútil continuar escribiendo sobre todo esto. Creo que no terminaría nunca. Quiero decirle que me gustaría morir aquí.
No recibo hace mucho tiempo carta suya. Estos días me encontré en La Coruña con cartas de Scheinberg, Sarita y Falcini, a quienes contestaré mañana o pasado. Quizás alguna suya se haya perdido, de Scheinberg se perdió alguna. Ahora le escribo para darle cuenta nuestra y recordarle y perdóneme, que el día 31 vence el otro plazo de impuestos a los réditos. Tengo que molestarle nuevamente. Y me gustaría saber algo de Bernárdez y de Eudeba y como fue la exposición de dibujos de ésta para el libro de cuentos. Nos acordamos de usted y de Elsa y de todos los amigos. Seríamos felices si estuviésemos todos juntos. Trabajo. He llegado hace unos días a La Coruña y comencé a trabajar en un estudio espléndido que me prestó Díaz Pardo en su casa, al lado de su fábrica de porcelana y a media hora de la ciudad. Tengo que hacer un mural que lo haré en hierro y porcelana para Zurich. Veremos lo que sale. Por favor, escríbanos. Necesitamos de sus cartas.

Un gran abrazo para todos los amigos y uno especial para Elsa y usted de Maruja y mío:

[Seoane]

Mi dirección es hasta septiembre
Cerámicas del Castro. Osedo. La Coruña.
España


1969-12-30
Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1969
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 30/12/1969


Ginebra, 30 de diciembre de 1969

Queridos Luis y Maruja:

Después de cuatro años de infierno que he pasado con mis vértigos y mis enfermedades “despistantes” para los médicos, las cosas van mejor y ya puedo escribir, cosa que hasta hace poco me era casi imposible. Parece haberse tratado de una cosa psicosomática que necesitó la ayuda de un psicólogo para uno de los llamados hoy “tratamientos de apoyo”. Todo parece ir mejor.
Hace mucho que no sé nada de vosotros ni de Mireya y Antonio. Les he mandado una tarjeta de año nuevo a La Rioja, porque supongo que siguen allí.
En el mes de octubre pasado fui por vez primera a España después de más de treinta años. No estuve más que nueve días en Madrid, conociendo a mis sobrinos y viendo a mis hermanas. Es bastante probable que para dentro de unos meses me traiga para acá a una de mis sobrinas, a que continúe sus estudios aquí. No os hago comentarios acerca de España porque sería un prodigio de inconsciencia querer dar impresiones tras sólo nueve días d presencia allí. De los españoles y su ambiente sigo pensando lo mismo, y, claro está, de la situación política. Pero la verdad es que no sentí ni la menor emoción al encontrarme en eso que llaman “mi patria”, posiblemente porque soy poco madrileña y muy gallega.
Sigo en Ginebra, trabajando como siempre, sólo que en las Naciones Unidas desde hace ya cinco años.
Me gustaría saber si tenéis el propósito de volver por acá. Si tenéis unos minutos, ponedme unas letras diciéndome qué hacéis, y dónde están Antonio y Mireya.
De Arturo también hace más de un año que no sé nada, pero supongo que está bien, ya que es inmortal e invejecible.
No quería dejar pasar estos días sin deciros que os recuerdo mucho y con mucho cariño y que os deseo un inmejorable 1970.

Un fuerte abrazo de

Amparo


1971-02-16
Carta de Palmás a Seoane. 1971
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Palmás a Seoane. 1971 en 16/02/1971


Osedo, 16 de febrero de 1971

Mi querido Seoane:

Hace dos días que Isaac me dio a leer la publicación de Irmandade. Sé que mis palabras de aliento o de solidaridad poco podrán hacer frente al dolor y la rabia que debe sentir. Dolor y rabia no tanto por verse atacado, sino por provenir el ataque de quienes, se supone, deben sentirse solidariamente unidos a todo aquel que, pese a todos los errores que pudiera cometer, luche denodadamente por defender y mantener en pie la dignidad de un país al que no se le da tregua desde hace cinco siglos.
En Vd. han sido atacados todos aquellos que luchan todos los días por una Galicia libre; todos aquellos para quienes Galicia no es tema de una reunión semanal, sino algo vivo, una realidad lacerante que ofende los ojos de todo el que quiera verla. Yo me pregunto: es posible que Cuco-rei, o que Luis Seoane, o Rafael Dieste o Lorenzo Varela o cualquier otro sea motivo de una larga y detallada atención y no lo sean los obreros que están presos por pedir, en definitiva lo que les pertenece, o los intelectuales que deben sortear toda clase de dificultades para poner una piedra frente al mar de imbecilidad que fluye de las esferas oficiales. ¿Es que Luis Seoane es peor que el Conde de Fenosa? ¿Es que las mujeres y hombres de sus cuadros no son las mujeres y hombres de Galicia? ¿Es que el testimonio de su vida no vale nada? Ya sé, no tendría que hacerme estas preguntas, pero no puedo dejar de hacerlo. Desde hace unas semanas la realidad de España toda me golpea la cara. Me golpea no sólo dentro de ella sino también fuera en Paris o en Londres o en Buenos Aires.
Claro que también es posible pensar que quienes lo atacaron son los integrantes de un nuevo tipo de “casino de caballeros” que aún no conocíamos bien. Señores que si ya no juegan al mus, juegan a un juego que se llama Galicia, que consiste en crear enemigos donde no existen y en dejar en paz a quienes lo son de verdad y desde siempre.

Un abrazo muy fuerte

Ricardo


1971-03-31
Carta de Piñeiro a Seoane. 1971
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Piñeiro a Seoane. 1971 en 31/03/1971

Compostela, 31-III-71

Querido Luis:

Acabo de recibir a tua resposta aos ataques que che fixeron nas páxinas de A Nosa Terra. Vexo que te magoaron –cousa ben natural–, e confésoche que o sinto moito, porque ninguén que te conoza pode facer outra cousa que desprecialos.
Si a limpa e fecunda emoción galega que foi enchendo a tua vida, e dándolle craro sentido á tua obra, non merece admiración e respeito a quenes a conocen, mal andan as cousas pra nós. E coido que ahí en Bos Aires teñen motivos pra conocela, de donde se sigue que as nosas cousas non andan ben ahí. Afortunadamente, os ataques non responden a un sentir colectivo. Estóu seguro de que se contarán cos dedos da man os que os suscriban, e sobrarán dedos. Non pode ser de outra maneira. Tanto ahí como eiquí somos moitos os que te conocemos, ou seña, moitos os que despreciamos por estúpidos tales ataques.
Alégranos saber que viredes en maio. E alegraranos moito máis poder darvos unha aperta máis forte e máis cordial que nunca.

Isabel e Ramón


1972-05-20
Carta de Ortiz Alonso a Seoane. 1972
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Ortiz Alonso a Seoane. 1972 en 20/05/1972


Mayo 20, 1972
Washington, D. C.

Querida Maruja:

Tanto Ote como yo, os prometimos una carta algo más explicativa que la anterior y, francamente, después del larguísimo silencio de no sé cuantísimos años, tenemos que contarnos algo, pero... ¿por dónde empezar? Ya, por agradeceros los folletos que, naturalmente, nos han gustado mucho y nos ha dado mucha alegría el ver que Luis se ha abierto camino y que ha llegado a lo que un artista como él debe llegar. No me cabe en la cabeza el que haya expuesto en Washington y no lo hayamos sabido; tan ocupados estamos, tan preocupados también y tan embrutecidos, que no nos enteramos de lo que más importa. La vida da tantos giros imprevistos y tiene tantas sorpresitas... Hemos perdido muchos contactos, no digo amigos, porque los buenos amigos no se pierden nunca; pero estamos en la higuera. Estoy segura de que si nos viésemos mañana continuaríamos: “decíamos ayer”, como si efectivamente hubiese sido ayer y... ayer fue, pues la vida tan corta que tenemos, casi ya se nos marchó sin apenas darnos cuenta.
Tuvimos dos cartas de los Dieste: de Carmen y de Rafael. Muy simpáticas y muy interesantes y muy como son ellos. No coinciden en muchas cosas con vuestra versión ni con otras. “Cada quien es cada quien”, como dicen los mejicanos, peor están contentos y optimistas y como se ven con familiares y amigos tienen gente con quien hablar de intereses mutuos. Nosotros estamos alejados del mundanal calor y encanto de las personas que entiendes y te entienden y metidos en un barullo de todos los demonios y ganándonos la vida con el sudor de todo el cuerpo. Amén.
Tuvimos aquí a Cuqui y a la nieta de 10 años que es una criatura angelical y preciosa. Si Luis la viera, tendría que pintarla. Es algo inaudito esa niña. Tiene una personalidad extraña, pero maravillosa y se ha portado como la persona más madura y más delicada y discreta de la tierra. ¿Serán cosas de abuela? Al niño también le adoro, pero no se parece a su hermana ni en físico, ni en personalidad. Va a hacer 16 años en agosto y está alto y guapísimo. Los dos son muy inteligentes y hablan 4 lenguas, pero no les gusta la escuela, por lo que creo que van a resultar genios. ¿A qué genio le gustó la escuela?
Estoy dando clases de español otra vez después de un montón de años en los que he estado metida en otros problemas e incluso cuidando del nieto. Cuando a los americanos nos iba bien, nos íbamos pescar y nos echábamos en la hierba a soñar muy tranquilamente; ahora que nos va bastante mal, estamos un tanto histéricos. ¿Qué hacer con los seres humanos? Se me va la cabeza en todas direcciones y tengo que confesar que estoy muy pesimista. Esas bombas atómicas... ¿nos llevarán a un cosmocidio? Y allá va el planetita con todo el tinglado y... tinglado es.
Leo mucho y releo también; todo lo bueno que se me presenta. Desde Américo Castro, Ortega, Unamuno, Juan Ramón, etc., hasta Moliére, Platón, etc., ¡Qué lástima! El hombre ha sido más o menos lo mismo desde los albores de la historia.
Vamos al campo todos los días y eso nos serena algo y nos envigoriza el alma y el cuerpo; los americanos han descubierto la naturaleza y se están dando cuenta de que tienen un país hermosísimo; salen a las afueras ávidos de aire, de sol, de ejercicio, de paz, de desmaquinización... y con un montón de sandwiches y de coca-colas.
De salud vamos pasablemente, por el momento.
Termino porque Ote va a echar la carta al correo.

Abrazos,

Alicia


1973-02-13
Carta de Neira Vilas a Luís e Maruxa Seoane. 1973
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Neira Vilas a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 13/02/1973


A Habana, 13 de febreiro do 1973

Queridos amigos Maruxa e Luis Seoane:

Xa saberedes que Anisia e mais eu andivemos por Galicia. Pra min foi coma unha resurreución. Algo inexpricable. Foron cuasemente 24 anos de ausencia. Vivir longos anos en función dun país entrañable do que se non ten a presencia física, e voltar logo a recoñecelo é algo moi singular. Certo é que o país en si, o país físico, sería somentes unha parte se non fose polo home, o ser humán que o habita. E no noso caso, no meu caso, foi o reencontro coa familia, pais, seis irmaos (miña irmán nova tiña sete anos e anda por trinta), amigos (os que xa coñecía, como Isaac e Dieste, por exemplo) e os outros, os que foron xurdindo ó son de ideas comúns, inquedanzas comúns, ó son de libros, etc. Eran, pois, a miña xente, o país físico, os amigos, pero aínda eran moitas máis cousas, entre elas o contacto coa língoa. Escrebir nun idioma casi todos os días, idioma que non teño dende fai anos con quen utilizar en vivo, é algo estraño, e chegar de pronto ó esceario vivo desa língoa, parolar coa xente (non soio co home culto ou o que por patriotismo e hastra por esnobismo emprega hoxe o galego, senón co home común da aldea, coa muller común aldeana, cos nenos que anque na escola empreguen un castelán a remolque, no camiño da escola, e na casa, e nos agros falan un galego natural, tan natural coma cando eu me fun...). Todo eso, esa confrontación foi pra min emocionante ó tempo que necesaria. O tempo chegounos a pouco, non poidemos cumprir unha chea de invitación (coma a de Carmen e Rafael Dieste, de ir a Rianxo), non poidemos falar de vagar con moita xente amiga, non poidemos siquera adicar todo o tempo deseable á familia, non poidemos ver todas as persoas que quixeramos ver, pero unha das cousas que máis lamento e que foi relativamente pouco o tempo que adiquei a falar coa xente común da miña comarca. Andiven por agros e camiños, visitamos escolas, fun ós atrios das igrexas onde a xente parola, entrei en tabernas e feiras e un par de romarías, mais quedei con ganas de seguir falando, anotando, sentindo o vibrar da nosa língoa auténtica, viva, ferramenta entrañable dunha vocación de por vida.
Polo demais, agasalláronnos moito, atendéronnos cicais mellor do que merecemos. Hai xestos inesquecíbeles. Actos como o do Museo Carlos Maside ó que foi xente de casi toda Galicia, non moita, pero máis ou menos siñificativa. E nin falar das atenciós e agasallos e consideraciós que pra conosco tivo Isaac, no Castro, en Sargadelos, na miña propia aldeia (Gres, Ponte Ledesma) a onde foi o mesmo día da nosa chegada, dende a Coruña e estivo a tomarnos fotos con nosos, con meus pais. Isaac, por quen tivemos sempre grande ademiración e aprecio, quedou dende este viaxe unido pra sempre moi á beira do noso corazón, como amigo, galego, artista, creador en xeral. Poidemos ademirar a obra (na que vostede ten importante parte tamén) de Sargadelos, o Museo, o Castro, o Laboratorio de Formas, a galería de Barcelona (en Barcelona dimos o noso derradeiro abrazo a Isaac, Mimina, Inés) os plans da Escola Cerámica e do Instituto de Arte Galego, etc., etc.
Entre os nosos entrañables, faltaron vostedes. E que por pouquiño, pois disque en xaneiro chegaban a ahí. Que lástima. Pra outra será. Nós non podiamos demorar máis tempo. Aquí quedara o pai de Anisia, que inda que está ben ten moitos anos, e quedaron os meus compromisos de traballo, entre eles dúas esposiciós na Sección Galega. E viñémonos. Saímos de Madrid o 19-11.
E namais por hoxe, amigos. Moitas máis cousas quixerams decirlles. Pero mellor, en persoa. Non sei cando nin onde, pero será. Craro que si. E falaremos a treu.

Cariños de Anisia pra os dous. Unha aperta fraterna de voso sempre amigo leal

Xosé Neira Vilas


1978-03-31
Carta de Seoane a Otero Espasandín. 1978
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Otero Espasandín. 1978 en 31/03/1978


Buenos Aires, 31 de marzo de 1978

Sr. D. José Otero Espasandín
Londres

Querido amigo:

Unas pocas líneas para decirte de nuestra solidaridad contigo y con Cuqui, con motivo del fallecimiento de Alicia, a quien, Maruja y yo, siempre recordamos con cariño. Lamento escribirte en estas circunstancias. Siempre tuve pensado hacerlo con calma y daros noticias nuestras. En Buenos Aires hablamos de vosotros a menudo con algún argentino, Girri entre ellos, que estuvieron contigo en Washington. Y, en Galicia, los Dieste, Mincho y García Sabell. Desde aquel viaje a Lisboa, mejor, a Estoril, hecho con el propósito de veros, siempre tuvimos la esperanza de encontrarnos en España, o en los Estados Unidos, pero, por circunstancias muy diversas y que siempre han tenido que ver con el trabajo, no pudo ser. Nos hubiese gustado que fuese en Galicia, una tierra bellísima, misteriosa, de alma de luna como dijo Huidobro, y de gentes corteses y bondadosas que todos queremos. Quizás ahora, estando tan próximo a Galicia, decidas irte a vivir allí y podamos vernos y charlar como lo hacíamos en nuestra casa, en la vuestra del barrio Belgrano, o en el Tortoni. Tengo escrito bastantes cuartillas sobre esas reuniones y sobre ti, a quien todos admiramos por tu talento e inquietud. Mas un día hablaremos sobre aquellos años muy duros que pasamos juntos con la dureza que exige una tierra que está haciéndose, nacida y desarrollada con viejos defectos y que trata de hacerse a sí misma, tal como otras la dejan ir modelándose. Aprendimos mucho en todos estos años y hemos hecho una obra que, si nos satisface y no sabemos si es buena o mala, la sabemos nuestra, inspirada en los mejores deseos y puesta al servicio de nuestros gustos. Aquel grupo de amigos que nos reuníamos en el Tortoni empezó a disolverse con tu marcha, fuiste el primero en irte, y nos quedamos sólo Varela y yo hasta el año 76, viéndonos a menudo, pero ya sin tertulia a que acudir. Os recordamos siempre a todos. Varela ahora vive en Madrid. Estuve con él en Galicia y luego los primeros días de enero, cuando Maruja y yo regresamos a Buenos Aires. Nuestro destino está marcado entre esta ciudad y La Coruña, en una de las dos ciudades quedaremos definitivamente algún día. Uno no se desprende fácilmente de sus hábitos, de sus trabajos y de los amigos.
No sé si estas líneas constituyen una carta. No quiero, desde luego, que fuese una carta de circunstancias, sí, en cambio, que de alguna manera hiciese nuestra nostalgia y nuestra amistad por ti, por vosotros, y el recuerdo para siempre de tantas conversaciones con Alicia y contigo, de Maruja y mías.

Un gran abrazo a Cuqui, saludos a su esposo y para ti uno fuerte y cariñoso de:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacOtero Pedrayo, RamónPaz-Andrade, ValentínCarballo Calero, RicardoDieste, RafaelVarela, LorenzoArias “Mimina”, CarmenGarcía-Sabell, DomingoFernández del Riego, FranciscoDíaz, XoséCastelao, Cuadrado, ArturoDónega, MarinoGerstein, MarikaMuñoz Manzano, CarmenNúñez Búa, XoséLaxeiro, Scheimberg, SimónVázquez Freire, José LuísGil Varela, ÁlvaroRey Romero, JoséDíaz Arias de Castro, CamiloSofovich, BernardoPiñeiro, RamónFrontini, NorbertoBurd, LipaPicasso, PabloLifschitz, RafaelBlanco Amor, EduardoBaltar Domínguez, AntonioGerstein, NoemíBaudizzone, LuísBurd, EstherColmeiro, ManuelLifschitz, EmmaRónai Pal, PauloOtero Espasandín, XoséNogueira, FedericoRodríguez de Prada, PilarFernández-Albalat Lois, AndrésFalcini, LuísDíaz Arias de Castro, RosendoMaside, CarlosAlvajar, AmparoSuárez, MarcialLifschitz, CarlosPondal, EduardoDieste, Mireia Temáticas: Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneespazos artísticos Colección: Otero Pedrayo e Carballo Calero A nova Sargadelosautores/asmigracións Fondo: Valentín Paz-Andrade no seu arquivo persoalemigraciónpolíticamedios de comunicaciónprensa escritaFábrica de Porcelanas La MagdalenaColección: Paulo Rónai con Paz-AndradeHistoria da Literatura Galega ContemporáneahistoriaGalería Boninoartes escénicasNadal [festa]Álbum de GaliciaColección: Valentín Paz Andrade con Isaac Díaz PardocineGalería Sargadelos de BarcelonaviaxeexiliopremiosradioEdiciós do CastroenfermidadeSeminario de Estudos GalegosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Pedrón de OuroInsectarioCeltia S. A.PescanovaCuadernos del Seminario de Estudios Cerámicos de SargadelosMundial de Fútbol de 1978defunciónsHomenaje a la Torre de HérculesA galecidade na obra de Guimarães RosaCastelao na luz e na sombraMar de histórias: antologia do conto mundial Epistolario de Ricardo Carballo CaleroPoliclínico da RosaledaExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Exposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín Fierro

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0