Persoa: Simón Scheimberg

Persoa: Simón Scheimberg [52]

Data Material Ver
Data Material Ver
Carta de Prada a Seoane. Sen data
Ver [Tarxeta postal:] Bayona-La Ramallosa. Pontevedra. Puente Romano.

Transcripción da Carta de Prada a Seoane. Sen data

Queridos amigos:

Ya hace mucho tiempo que deseaba escribiros y no lo hice por causas que ya os explicaré.
Ayer fui a conocer Santiago y La Coruña, que no conocía y me acordé mucho de vosotros. No vimos a Díaz Pardo porque estaba en Sargadelos y a Mimina tampoco, sólo vimos a los hijos.
Nosotros estamos cerca de Bayona en un lugar muy bonito como todo Galicia. Un abrazo para los dos de

Lala

Saludos de Laxeiro.

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a todos los amigos y especialmente a los Scheimberg.


1949-05-21
Carta de Frontini a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 21/05/1949


Buenos Aires, mayo 21 de 1949
[Manuscrito:] Sábado, 16 horas

Sr. Luis Seoane
París

Querido Seoane:

Recibí tu segunda carta que en parte destiné a [Luis] Falcini como continuación de la que me escribiste. Antes había recibido otra fechada en Dackar. Luego leí la carta que enviaste a Falcini. Me doy cuenta de que tu destinatario porteño actual es una persona colectiva y que lo que escribes –tus impresiones– lo escribes pensando en todos. Fenómeno de nostalgia, tal vez; de distancia y por ende de agrupamiento, quizá. Te imagino fervorizado ante el espectáculo de una ciudad y unas cosas con solera, soñadas durante muchos años. Yo también pienso en París un poco porque me gustaría vivirla con profundidad y otro poco porque querría huir de esta ciudad tan llena de falsedades y tan gruesa. No lo digo por señoritismo de gustos; lo digo por cansancio de estar entre gentes pesadas e inmorales. Por más que uno se aísle entre sus iguales, la boñiga del contorno huele de manera insoportable.
Eso que dices de las gentes de Francia acerca de su don de simpatía o de su calidad humana debe ser fruto de sus largos recientes sufrimientos y de pensar su propia realidad con menos soberbia o con ninguna. No era así antes. Y no debió serlo, seguramente, porque era tradicional la opinión de que el francés (acaso el de París, el francés cosmopolita y resentido por la prepotencia del americano rico y atropellador) miraba con menosprecio todo lo que no procediese de Francia. Jules Romains descubre esa llaneza, esa condición de humanidad predispuesta a la comprensión y a la inteligencia, a su regreso de Estados Unidos luego de acabada la guerra. Pero de todos modos, es indiscutible que el pueblo francés, como el italiano y como el español se nos presenta enterizo, agradable y noble. Eso lo experimenté en España y en todas partes con las gentes trabajadoras del campo y de la ciudad.
Tengo la responsabilidad de haber lanzado la idea de que te designasen para el Congreso de la Paz. De eso hablé con Giudice y con Thenon cuando me vinieron a comunicar que yo había sido designado para ir como delegado. Me tuvieron medio loco en los trámites del pasaporte y el pasaje. Yo había dispuesto lanzarme a París por un mes, pero fallaron las finanzas. Giudice me dijo que Marianetti había llevado las credenciales para ti. No sé que hubo de cierto. Y la idea de haberte propuesto se la transmití a Falcini, quien carga con la responsabilidad de haberte propuesto en la S. de A. P. Lamento mi fracasado viaje que dejaré para otra ocasión. Todo lo relativo al Congreso aquí estuvo lleno de improvisación. Sospecho que, como dices, las cosas no debieron estar muy bien organizadas y que el enfoque de la paz con respecto a los problemas sudamericanos pudo haber sido mejor. Leí todos los boletines. Algunos discursos fueron magníficos. Aquí formamos un comité por la paz y esperamos poder juntar el dinero para editar todos los discursos.
Desde que te fuiste las cosas de aquí han seguido el mismo estilo y el país está barranca abajo. Sospecho que te interesará saber si ocurrió algo con tus inquilinos. Creo que repetí varias veces algunas malas palabras –como decimos los descendientes de italianos– porque no hiciste las cosas como te las aconsejé; me habría sido más fácil mi gestión. Con todo te cuento en pocas palabras: el tío a quien le diste el departamento metió dos matrimonios; una mujer churra de mal genio armó varias broncas a la otra mujer y los hombres ídem. La portera, sin saber que hacer ante las quejas de las vecinas. La churra solía ir a la puerta de calle en ropas trasparentes... Melella sin dar pie con bola y temiendo que perdieras el dep. porque el dueño de la casa solía hacer guardia para pescar alguno de los escandaletes que, aunque a puertas cerradas, dejaba escapar la altisonancia. Total: que en un día de lluvia tuve que ir al departamento. Hablé con la portera y con los esposos –digo con la pareja– más accesibles, que estaban decididos a dejar el sitio. Les aconsejé que lo dejasen, pensando que de esta manera uno de los interlocutores de las broncas al desaparecer las habría hecho imposible en adelante. Así fue. Todos contentos. Pero al día siguiente entró a ocupar la habitación desocupada una señora con un gran mastín. El perro, en ausencia de la dama, armaba sus broncas particulares y soliloquistas ladrando a todo trapo y los vecinos... otra vez. Y la portera y Mellela. Entonces llamé al tío y le expliqué: 1º que se trataba de ponerle bozal al perro; 2º de salvar él los 7.000$ y tú el Dto. Lo comprendió. Me dijo que el matrimonio restante dejaría la casa a fin de mes (abril) y que entrarían en sustitución dos obreros. Le hice toda clase de recomendaciones acerca del comportamiento que debían seguir y le expliqué que yo podía hacerle abandonar la casa en un periquete. (Yo sé que no puedo hacer nada porque no tengo ninguno de los papeles que te aconsejé...). Parece que todo está bien ahora porque no he tenido noticias catastróficas.
Expuso [Orlando] Pierri.

IMPORTANTE. Los francos. Hablé con Losada. Diez días antes de recibir tu carta (tu carta no tenía fecha). Losada me había enterado de las dificultades puestas por el gobierno francés a la entrega de fondos. Cuando Losada te prometió la entrega en francos, se fundaba en sus propias experiencias de poco tiempo antes. Ahora espera ver la manera de hacértelos llegar. O la bolsa negra o el giro bancario con las mermas consiguientes; o la compra de dólares aquí y que alguna persona te los lleve. O alguna otra solución que no te reduzca considerablemente la suma que esperabas recibir. Quedamos así: que tú me escribirías o le escribirías directamente diciéndonos cuanto tiempo puedes esperar; tiempo mediante podría darse alguna buena solución. Si transcurrido ese tiempo no se alcanza la solución mejor (la que se desea como mejor entre varias posibles), te enviaría los francos, (es decir, los 1.300 pesos en francos por giro de bolsa negra o bancario). Contesta, pues, enseguida.
Yo estoy en estos días muy atareado porque he iniciado los trámites para el remate de la casa de mi madre, y el de los muebles, y con el problema de mi vivienda. Todo un lío engorroso y con gripe...
Los amigos bien.
Saludos a [Manuel] Colmeiro y a [Rafael] Dieste y también a [Carlos] Castagnino a quien no vi el día de la despedida en casa de [Simon] Scheimberg porque no pude ir. Un abrazo cordial para ti y Maruja. Hablan ya francés?
(Fecha las cartas, escribe a destinatario individual y dinos las cosas que haces...)
No dejes de ver a Genevieve y Simone

Frontini

[Manuscrito:] Sábado 19,30 horas. Falcini, con quien hablé por teléfono hace un momento, me pidió que te diga que pronto te escribiría.


1949-09-18
Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 18/09/1949


Buenos Aires, 18 de septiembre de 1949

Queridos Maruja y Seoane:
Amigo Seoane:

Recibí hace tiempo su última carta despachada desde París el 3 de agosto, tan rica de observaciones (sabe Vd. que puede ser una explicación la que Vd. da del arte abstracto?) y estaba a la espera de su domicilio en Londres para contestarle. Su carta de Londres del día 7 de este mes la he recibido hace algunos días y no quiero demorar esta respuesta –a pesar de no estar hoy, domingo elegido de antemano para comunicarme con los amigos que tienen la suerte de andar viajando por Europa, en muy buenas condiciones de salud: Un amago de ataque de hígado, anoche, mientras cenábamos con los Viau y otros amigos. Pero deseo que esta carta le llegue antes de que termine su Exposición en Londres, con mis mejores deseos de éxito y los de todos los amigos –y son muchos!– que Vd. ha dejado aquí. En los diarios de Buenos Aires (primero en el Buenos Aires Herald y después en La Prensa y La Nación) se ha anunciado la inauguración de su muestra y que iría a la misma nuestro Embajador en Inglaterra. Cuidado con esos contactos, Seoane. Aquí estamos, a pesar de todo, tranquilos y anoche (antes de descomponerme, se entiende) Falcini y yo le asegurábamos a Viau que todo eso no pasaba de una simple medida protocolar y que Vd. va a salir ileso y seguirá ignorando, para bien del arte, a los figurones políticos –como ha ignorado hasta ahora al tal Basavilbaso, que tanto lo preocupa.
Bueno, espero que la herradura de siete clavos llevada desde aquí por Maruja y el elefante blanco –de pasta– (mejor habría sido que fuera de oro o marfil) les traigan suerte y que encuentren en Londres amigos de la buena pintura por lo menos tan inteligentes como yo... Pero vea, querido Seoane, que elegir un marte y 13 para inaugurar una exposición! Lo suyo constituye el más audaz desafío a la superstición, en la que yo –cruz, diablo! –gracias a Dios no creo...
Tenemos oído por acá que Vds. piensan regresar pronto. Aquí nos veremos, pues. Mi viaje se aplaza cada vez por más tiempo. No consigo juntar los pesos que me harían falta. Y en cuanto tengo algunos, aparece una exposición y, adiós plata –la mía y la que me prestan los amigos. He enriquecido bastante mi colección; y creo que bien. De todos modos, no desespero, pues en cualquier forma haremos el viaje Aída y yo. Con los Viau proyectamos hacerlo el año que viene... Con la baja que acaban de decretar de la libra esterlina y de otras monedas europeas, dicen que va a ser más fácil juntar los papeles (desgraciadamente con la reforma que acaba de aprobarse aquí, quitando el respaldo oro a nuestra moneda, ésta se va a desvalorizar a la par de las monedas europeas)... Allá veremos, sería demasiado prematuro complicarme ahora la bilis. Para eso basta y sobra con las cosas que están sucediendo aquí, que no ayudan, por cierto, a ser demasiado optimistas...
Maruja, Seoane: Sepan que los recordamos con cariño y todos aquí les deseamos mucha suerte.

Saludos de los amigos y un fuerte abrazo mío y de Aída.

Scheimberg y Aída

[Escrito na marxe esquerda:] P.D. Al ir a cerrar esta carta, me acuerdo que está en Londres un gran amigo mío, el representante de la Junta Argentina de Carnes, Dr. Domingo Derisi (33, Cork Street, Mayfair, London, W.1), a quien Vd. puede ver con toda confianza: Es un gran muchacho, aunque un poco loco. Si lo ve, salúdelo en mi nombre.


1951-05-06
Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1951
Ver [Tarxeta postal:] PARIS…EN FLANANT. Le Palais de Justice et le Pont au Change.

Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1951 en 06/05/1951


Hôtel du Quai Voltaire 19, Paris
domingo, 6 mayo 1951

Mes amies Maruja y Luís Seoane:

Con la misma mano con que estreché la de Picasso, le escribo estas líneas. Desde el 1º estamos en este París que jour a jour (como diría Falcini) nos va conquistando cada vez más. Pero de esto discutiremos a nôtre retour. No se alarme, no es mucho más lo que sé del francés. Tenemos ya caminado (excepción hecha de 2 viajes en Metro –el 1º a n/ llegada a París, pues no andaban los taxis) un óvalo que abarca una buena parte de la ciudad: casi dominamos ya al barrio latino y Montparnasse. Aquí la vida es horriblemente cara, pero ya hemos descubierto una cantidad de bodegones donde se puede comer a precio aquí discreto: alrededor de 600 francos, 2 personas, sin servilletas y con manteles de papel. Llevamos visto muchas cosas. Estuvimos con Colmeiro y Serrano Plaja y Mme., quienes les mandan muchos saludos. Un gran saludo de Mme. Scheimberg y un fuerte abrazo para ambos, mío.

Scheimberg


1951-09-27
Carta de Scheimberg a Seoane. 1951
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1951 en 27/09/1951

París, 27 de sept (a la 1 de la mañana), 1951

Amigo Seoane:

Está de Dios que yo no vea Galicia. En 1920, cuando vine a España entré por Cádiz. Cuando iba a salir de Madrid, se me había acabado el dinero y las ciudades que visité luego de Castilla: Ávila, Salamanca, Valladolid, Burgos y León, lo hice con dinero de mis compañeros de viaje y siguiendo un itinerario común que non incluía Galicia. Esta vez ya tenía pasajes y alojamiento reservados pª La Coruña, Santiago y Vigo y hasta me había munido de una guía de Galicia muy completa. Pero, he aquí que al ir a visar n/ pasaportes pª entrar en Portugal pª embarcarnos en Lisboa, nos pusieron dificultades en el consulado de ese país pª el visado del pasaporte de Aída por su origen ruso. En vano, traté de convencer al empleado que Aída era argentina y que viajaba con pasaporte de tal. Nos dijo que era indispensable consultar a Lisboa y que eso llevaría entre una y dos semanas. Esto sucedía el día 20 y nosotros debíamos embarcarnos el 2 de octubre. No había posibilidad de comunicarme con el cónsul (que, según el empleado, estaba de vacaciones) y habría sido tonto pretender convencer al empleado de que Aída no se proponía derrocar al gobierno de Portugal, porque evidentemente no lo creería: “Pero es de origen ruso”, insistía el pobre... Qué miedo le tienen a la revolución los gobiernos de estos pueblos de mendigos! Se sienten terriblemente cómodos en su mísero papel de lacayos del imperialismo yanqui o inglés –cualquier cosa!– con tal de mantenerse arriba, es decir, abajo –a los pies de sus amos–, hay que leer los editoriales de su prensa dirigida pª darse cuenta. Hasta donde llega su abyección. A pesar de las molestias que todo esto me ha ocasionado (y los gastos, sobre todo) me he sentido ampliamente compensado por el gusto que sentí de ver el miedo que les inspira Rusia a los grotestos dictadores de Portugal como de España. Y a sus clases pudientes... Decidí, pues, marchar rápidamente a París pª arreglar la salida por el Havre. Con qué gusto se vuelve siempre a París. Il n´y a pas de literature en touts ça; pero es que aquí hasta el aire es dulce. Aquí no sería concebible siquiera esta frase oída a un vendedor de cacahuetes de la Alhambra de Granada, nos dijo: “me gustaría acostarme a la noche y no despertar al día siguiente y acabar así esta vida miserable”. Hacía cinco años que no probaba carne y come apenas lo indispensable pª ir tirando. Y así como él lo pasan los 4/5 de los habitantes de España.
Perdóname que vuelva sobre este tema, pero él me ha amargado todo el tiempo q’ he estado en España, casi un mes... Y luego las dificultades pª desplazarnos de un punto a otro: o se resigna uno a hacer colas interminables, hasta de días enteros –sin la seguridad de que va a tener billetes o se los adquiere a los estraperlistas que realizan sus negocios en las mismas colas y a la vista de las policías (y seguramente que en combinación con éstos). Uno, en Madrid, pª conseguir billetes pª Sevilla me exhibió su cédula de identidad e invocó el testimonio del vigilante que cuidaba la cola pª avalar su honorabilidad. Debido a estos inconvenientes uno nunca puede estar seguro de llegar a un sitio en la fecha propuesta, o si va a llegar siquiera. Y uno tiene que decidirse a viajar en autobús a pesar de tratarse de un medio de locomoción muy costoso (así viajamos de Sevilla a Granada) a viajar en 1rª donde hay una posibilidad mayor de conseguir pasaje. Pª obtener billetes de Granada a Madrid (suprimí Córdoba del itinerario pª no complicarme más la existencia) tuve que asegurar una propina al empleado de R.E.N.F.[E] y así fue como obtuve pasajes que –según los informes que se daban a los pasajeros en la misma R.E.N.F.[E], estaban agotados desde hacía varios días. No es cosa fácil avenirse a todo eso. Ya me había resignado a omitir Ávila, Segovia y León en razón de esas dificultades cuando surgió la inesperada del Consulado portugués. Lo que aproveché pª hacer una escapada a Ávila (el Escorial, Toledo, Aranjuez, los visitamos antes de salir pª Andalucía) antes de dejar España; y me alegro de haberlo hecho a pesar de que esta ciudad –como Toledo y el Escorial– ha perdido su vieja espontaneidad y se ha incorporado al detestable mercado turístico. Cómo he extrañado esta vez las noches pasadas hace 31 años en Toledo, y en el Escorial, y en Ávila, en que el silencio era tan denso que infundía miedo!
Cuál es el sentimiento dominante que me ha dejado este viaje a España? Desilusión? Talvez el término no sea exacto. Yo no venía a España a visitarlo a Franco, sino sus Catedrales y sus Museos (los de España); pero, se puede visitar acaso esta España –la de los Museos, Catedrales, sin ver la otra? Casi diría –por lo menos, esto me ha pasado a mí– que la España de Franco se nos ha impuesto pª no dejarnos ver a aquella aparte de la humillación que se siente siempre de viajar por un país donde hay que estarse cuidando de lo que se habla). Y es que habría que vendarse los ojos pª no ver a este pueblo consumiéndose de falta de comer y con su tradicional dignidad perdida! En ninguna parte, hemos visto tantos ciegos, por falta de higiene, ni tantos retardados –seguramente por la misma razón– y ni en Nápoles tantos mendigos como en Sevilla, y Granada, y en Aranjuez el día que fuimos allí a ver una corrida de toros. Hasta mujeres de aire respetable y vestidas decorosamente le piden a uno una limosna así que le ven cara de extranjero. Yo nunca me había imaginado –hasta ahora, se entiende– que un retardado, o un contrahecho o contuso pudiese ser un verdadero capital pª su familia; y, sin embargo, así es. Los hay a quienes acompañan uno o dos miembros sanos de la familia pª pedir y recoger la limosna... Todo esto es ciertamente desesperante.
Pero no le hablo de n/ visitas a los Museos, a las Catedrales –que es a lo que vinimos. Que cosa nueva, por lo demás, podría decirle de esos verdaderos dioses de la pintura que son –cronológicamente, no por el orden de mis preferencias– el Greco, Velázquez y Goya? Quién les habría dicho en vida de ellos que con el tiempo llegarían a ser una fuente de recursos importante pª su Nación! Porque Vd. puede prescindir de las Catedrales góticas o románicas de España: las hay superiores, respectivamente, en Francia o en Italia; pero suprima Vd. al Greco, a Velázquez, a Goya, a los turistas de todo el mundo no tendrían casi pª que venir a España... Se me olvidaba la Alhambra y el Alcázar, pero es q’ ese arte de miniaturista casi –a pesar de la grandiosidad de esos monumentos de la arquitectura árabe– no ha llegado nunca a conmoverme, esto es, a hacerme vibrar (es un arte sensual que no nos hiere más allá del a corteza y que siempre se aproxima a la decoración); y de los primitivos, sobre todo de los fresquistas catalanes, porque estos no son un tópico pª la generalidad de los turistas. Qué continuidad encuentro yo entre esos frescos de los siglos XI a XIII–y no más allá del XIII– y la pintura “negra” de Goya y algunas de las cosas de Picasso. A veces, pienso que la gente no se da cuenta hasta qué punto es español Picasso, a pesar de haber realizado casi toda su obra fuera de España. Y es que el artista, cuando lo es de verdad (no me refiero a esos indiferenciados académicos del arte abstracto –que no pasa de ser un arte de modistería), lleva a la patria –es decir, la tradición y los sentimientos de su pueblo, en la sangre, en las entrañas, y aún sin proponérselo lo representa. De las cinco o seis veces q’ he ido esta vez al Prado, dos he ido nada más que con el propósito de despedirme de Goya, y no he podido dejar de hacerles una visita cada vez al Greco y a Velázquez especialmente. Dios mío, cómo se puede pintar así?...
Vuelvo a lo mío. No desilusionado, sino asqueado. He atravesado esta vez España –yo que tanto la quiero y la siento– o talvez por eso precisamente con cierta repugnancia; repugnancia de los pobres muñecos, pobres y criminales muñecos que la gobiernan; repugnancia de los que aplauden o de los que se limitan a hacer chistes pª convencerse talvez a sí mismos de que no son tan viles; y repugnancia, sobre todo, de los mercenarios de la prensa. Estos plumíferos son hoy los únicos “intelectuales” visibles de esta pobre España de Franco. A un viejo mozo del Café Universal al que pregunté por la peña literaria q’ allí se reunía cuando yo estuve en 1920, me dijo: “Desde la guerra (cuando un español habla de la guerra, se refiere a la suya –a la guerra civil española–, pues pª los españoles de España la otra guerra, la universal, no ha existido y recién ahora al engancharse España al carro de Truman empiezan a darse cuenta de q’ hubo una guerra además de la suya); desde la guerra –repito– no existen más peñas en Madrid”. Al principio, no quería hablar, pero luego nos fue tomando confianza y era él quien me buscaba la lengua. Pero no es cierto que no existan peñas, existen, las de los periodistas, y la de los fabricantes de confituras teatrales –pero pª hablar de toros (que ya casi tampoco existen: hasta los toreros han perdido el coraje –coraje nada más que animal, pero coraje al fin) o de putas (que éstas sí existen hoy en abundancia, por necesidad). Qué chatura, Díos mío, en esta España “deshabitada” (no es de Rafael este epíteto?) de Franco. Las librerías están inundadas de libros de religión, mejor dicho, de cosas de sacristía, o de novelas bobas. “Tiras 2 mil ejemplares de una obra –nos decía una librera y editora de Madrid– es ya un verdadero éxito; por lo general, ninguna edición pasa de los mil ejemplares”. Decía que los españoles no leen porque el libro es caro y no está al alcance de los bolsillos del pueblo; y tal vez sea mejor que no lean pª no envenenarse más la sangre. El diario más importante y respetable de España, el de ese vacuo monigote de Luca de Tena, el ABC, dedica sus editoriales a protestar de la “familiaridad” con que algunas españolas tratan a sus santos preferidos o de la manera como visten los turistas y de otras cosas por el estilo. Por todas partes, no se ven si no curas y militares, que apesta. Toda España parece hoy una aldea y a pesar de que no hay uno sólo que no proteste por la carestía de la vida (un huevo vale entre 2 y 2 y media pesetas; en los cafés un vaso de leche no grande vale más que un coñac y mucho más que un vaso de manzanilla: en España resulta más barato emborracharse que llenarse apenas el estómago), salvo los obreros más ilustrados y que deben vivir ocultándose permanentemente, yo no podría asegurar en qué medida está la generalidad contra Franco; “Franco es un asceta” nos decía en un tono insolentemente chulo un farmacéutico que viajaba de Granada a Madrid en el mismo compartimento que nosotros. “Nosotros también tuvimos un asceta –le dije– hace más de cien años y dejo empobrecido y ensangrentado nuestro país. Y ahora tenemos dos”. Y es que llega un momento en que no se puede aguantar ya tanta sandía, o tanta farsa...
Pero ya estamos de nuevo en París. Aquí camino con la cabeza levantada y aspiro con fuerza el aire como pª limpiarnos los pulmones. Yo no sé si esta carta es una mera repetición de la que le escribí desde Madrid al día siguiente de visitar el Manzanares (la recibió Vd.?); pero la rabia, la indignación que me produce todo esto es tan fuerte no me deja hablar de otra cosa, aún a riesgo de aburrirle –y de repetirme. Y es que uno debiera no avergonzarse de repetir las cosas todas las veces que sea necesario hasta que se nos metan por los ojos –como los maestros de escuela. Y luego que al hablar de estas cosas de España hablo también un poco de n/ pobre Argentina y de lo que a los argentinos hoy nos está pasando...
Van a hacer 5 meses que aquí en París empezó n/ peregrinaje por la Europa occidental. Y con qué miedo! Veníamos con un idioma deficiente y con una ignorancia de toda una vida. Yo no sé si le he sabido tomar el pulso a esta Europa tan castigada!; pero juro que he tratado de acercarme a su vista con el corazón limpio y dejando de lado, tanto como es posible, ideas formadas. Creo que mis convicciones –de las que no me avergüenzo, sino al contrario– no me han impedido ver las cosas; digo mal, me han ayudado a verlas mejor. El 29 nos embarcamos en el Havre. Con qué impaciencia esperamos Aída y yo este día. Casi 6 meses son mucho tiempo pª estar lejos de la patria y de los amigos. El hombre es un animalito que necesita del cariño de los amigos para vivir tanto como de las cosas más primordiales para comer. Extraño n/ tertulias, n/ extravagantes y a veces insensatas discusiones y, sobre todo y por encima de todo, el afecto amasado en muchos años de convivencia, las cosas que nos han rodeado siempre y que queremos que nos sigan rodeando. A todos, a todos, un gran abrazo de Aída y míos.
Y ahora sí: hasta pronto!

Un abrazo particular pª Maruja

Scheimberg


1954-01-11
Carta de Serrano Plaja a Luís e Maruxa Seoane. 1954
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Luís e Maruxa Seoane. 1954 en 11/01/1954


11-1-54

Queridos Seoane y Maruja:

Si yo no tuviera una confianza ilimitada en vosotros, creo que no me atrevería ni a escribirles. Mas como sí que la tengo, abuso de ella, viniendo así a ser esta carta un verdadero abuso de confianza. Lo peor de todo es que ni siquiera tengo una excusa para presentar por haber dejado de escribir durante tanto tiempo. No me ha pasado nada, no me he muerto ni he tenido cálico biliar, ni me han metido en la cárcel ni nada. Nada.
¿Qué, pues, deciros, a más de desearos y de muy verdad –aunque tal vez ya vosotros no creáis en verdad ninguna que venga de mi parte– que os vaya lo mejor posible en 1954? Bueno, sí, algo más puedo deciros –siempre con la intención de justificarme, si es que puede, ante vosotros y que será algo vago, pero que me permitiréis que lo deje así: digamos que he estado tan aburrido de mí mismo durante tanto tiempo que ni siquiera por correspondencia me atrevía yo a exponer a mis amigos al contagio de enfermedad que tan pesada resultaba ya para mí mismo.
En fin, yo pensaba ya escribiros estos días, de cualquier modo. Pero la puesta en marcha, o si queréis, el acicate para hacerlo de una vez ha sido la llegada, ayer, de una tarjeta postal de Schoemberg. Sí, figúrate tú, Luis, de él mismo. De manera que casi me dan ganas de sacar a relucir lo de los escondidos caminos de la Providencia, etc. Claro está que tú has comprendido ya y entonces no te extrañará mayormente: la dicha tarjeta era tuya, en el sentido de que era la reproducción de algo tuyo. Te aseguro que cuando he dicho antes lo del acicate, casi tiene un sentido literal, porque al verlo fue como si de verdad la vergüenza me diese un formidable espaldarazo para decirme: “de hoy no pasa”. Y aún con todo, pasó de hoy, ya que esto fue ayer. Pero al fin y al cabo aquí estoy. Y no sólo para escribiros y deciros que os deseo muy buen año y alegrarme de que os vaya lo mejor posible, y recordaros mucho más que mejor, sino también con la formidable pretensión que sigue: yo quiero saber que, a pesar de todo, no estáis enfadados conmigo. Lo cual quiere decir que, aun reconociendo que tendríais más que derecho a ello, yo os ruego que no sea así; y que si lo era, que me perdonéis y que tal manera de perdonar se manifieste aunque no sea más que en dos palabras –literalmente, dos palabras– pero que me lleguen pronto. Ale, sed buenos y hacedlo, pero ahorita, ya mismo.
Las tales dos palabras es lo que podríamos llamar la ración mínima; peor no está de ninguna manera prohibido que se multipliquen, como los panes y los peces. Ni –tampoco– que fueran para anunciarme o, mejor, confirmarme el anuncio que algunos amigos me dieron de que pensáis volver por aquí. Esa, por ejemplo, sería una excelentísima manera de desearme buen año para el 54.
De mí, no sé bien que podría contaros. Vivo, que no es poco, aunque como antes os decía, por momentos soportándome apenas, lo que es más que mucho, como pesadez. Escribo, no mucho, algunos poemas como resultado concreto. En prosa, tengo comenzadas tres novelas que han sido otras tantas derrotas para mí ya que ninguna he conseguido terminar. En los momentos de optimismo me da por echarle la culpa a Francia o, con más precisión, a mí mismo por seguir viviendo aquí. Pero ya digo que se me ocurre en los momentos de optimismo. Por lo demás, y por lo que sé de los amigos míos que andan por ahí (y ahí es desperdigados por América) parece que tampoco se sienten contentos, y entonces yo trato de consolarme con ello, por lo mal de muchos, consuelo de tontos, pero consuelo al fin. De vez en cuando traducen por aquí alguna cosa mía. Y en estos últimos meses que acaso siento una mejoría en el sentido de que me siento con mayor acopio de energía (que me da de sí por lo menos para tratar de escribir a los amigos de quienes me acuerdo con simpatía) me he hecho algunas promesas solemnes de las que no me atrevo a hablar, porque yo mismo no estoy muy seguro de cumplir. Por de pronto, hace algún tiempo mandé una novela mía a México donde, al parecer, la van a publicar. Pienso hacer otro tanto con algunos poemas. Leo lo que puedo. Voy a las exposiciones (a propósito, la última de Clavé que yo no sé si es buena o mala, aunque a mí me parece que es buena, ha tenido un éxito sin precedentes: el mismo día de la apertura, en Drouan David, había vendido todo) aunque no a todas. Alguna vez veo a Colmeiro, muy de pascuas a ramos y para jugar una partida de ajedrez que le gano invariablemente lo que le da una furia realmente divertida y me hace unas teorías formidables para demostrarme que, aunque yo le gano, él juega muchísimo mejor que yo. Es un tipo de lo más curioso aunque excelentísimo. Ya le conocéis.
Últimamente, estas Navidades he tenido dos buenas cosas: una, la visita de mi hermano que, al cabo de los años, ha conseguido un pasaporte y ha estado pasando unos días con nosotros; otra, que por esos mismos días cayó por aquí Rossi. Yo no sé si vosotros le teníais el mismo aprecio que yo, mas como el mío es grande, por eso digo que su venida, con su mujer, fue una buena cosa para mí: venía a organizar la Trienal de Milán y le estuve sirviendo de intérprete con mucha gente absurda, pero nos reímos mucho y lo pasamos bien. Él acaba de organizar en Milán la exposición de Picasso que quizá es la más importante que se ha conseguido hacer en los últimos treinta años picassianos, ya que ni en Roma, poco antes, consiguieron como logró Rossi presentar, simultáneamente, a más de los cuadros de aquí el Guernica del Metropolitan, y varios de los Picassos que están en Moscú. En consecuencia, el éxito ha sido fabuloso: 185 mil visitantes y 65 millones de liras. Y, en consecuencia, también, para Rossi un éxito de organización que cotiza, creo, en forma de autoridad y respeto.
¿Qué más? Yo creo que, de no ponerme a escribir un libro de memorias, así, en carta, no me queda más por decir. Ah, si: el chico este año es el primero de la clase por dos meses seguidos y, como yo, en general, nunca conseguí ser si no el último o poco menos, estoy de un orgullo paternal formidable; aunque en el fondo, en el fondo, casi desconfiado e inquieto: eso, ser el primero, me parece a mí tan anómalo que no sé, no sé...
Y termino. Recibid un abrazo mío bien fuerte y bien verdadero, como quisiera dárosle materialmente. Dad saludos de mi parte a los amigos que supongáis que los apreciarán como recuerdo y vosotros sed buenos, no me toméis en cuenta el que haya dejado de escribiros durante tanto tiempo y contestad. Por mi parte, prometo solemnemente que si veo que lo hacéis, es decir, que lo pasado pasado, me portaré como persona seria. Otro abrazo

Arturo Serrano Plaja


1958-04-28
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1958
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1958 en 28/04/1958

Buenos Aires, 28 de abril de 1958
Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
No tengo necesidad de presentarle al Dr. Scheimberg y a su señora, Aída, que vosotros conocisteis en ésta. Ni tampoco de decirte que los orientes, que les presentes amigos comunes y que le hagas de Galicia la propaganda que el Patrimonio Nacional de Turismo generalmente no hace. Solo quiero darte con estas líneas señales de vida y decirte que seguramente antes de que lleguen el Dr. Scheimberg y su señora habrás recibido alguna carta mía que conteste a las muchas respuestas que te debo. Me gustaría, eso sí, que conociesen Santa Tecla y los alrededores de Vigo y que les marcáseis los itinerarios mejores para que no desaprovechen los breves días de su estancia en Galicia.
Recibid Evelina y tu, con el saludo para los dos de Maruja y mío, el fuerte abrazo de tu amigo:

Seoane

Te mando las 1.000 pesetas que corresponden a tu colaboración para Ediciones Imp. López, que compramos en ésta por parecernos que te resultaría mejor que haciéndolo ahí.


1958-05-15
Carta de Seoane a Maiztegui. 1958
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Maiztegui. 1958 en 15/05/1958


Buenos Aires, 15 de mayo de 1958

Sr. D.
Isidro Maiztegui
Madrid

Querido Maiztegui:

Te llevan estas líneas el Dr. Scheimberg y Aída, su señora, a quienes seguramente tú conoces. Ellos te recuerdan de haber estado contigo en alguna reunión de amigos comunes. Conocen Madrid, pero me gustaría que no dejasen esa ciudad sin que estuviesen contigo.
Ellos te contarán de todos nosotros que trabajamos como forzados, con la única ventaja de que de momento lo hacemos sin látigos. Te contestaré uno de estos días, con más tiempo, a tu carta y perdóname por mi silencio y por la pereza que me produce el escribir.

Recibe un gran abrazo de tu amigo:

[Seoane]


1958-05-24
Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1958
Ver [Tarxeta postal:] SANTIAGO DE COMPOSTELA. Catedral. Pórtico de la Gloria. El Profeta Jeremías.

Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1958 en 24/05/1958


Sgo., 24 mayo [1]958

A n/ muy queridos amigos Maruja y Luís Seoane:

Después de haber pasado dos días inolvidables con el matrimonio Del Riego, llegamos el jueves a esta su entrañable –y también ya n/ Santiago–. Sus monumentos y sus calles las hemos repasado como si fueran las páginas de un libro de texto (pero de una asignatura que se ama). Qué hondo han calado Vds. en el corazón de sus amigos de aquí (como en los de allá, por otra parte) y con qué cariño los recuerdan. Vimos a Maside–que en este momento está malo y guarda cama. Ayer recorrimos iglesias y calles con el Dr. Bouza Brey, que nos entregó toda una tarde (no presentó un admirador suyo: el P. Jesús Carro) y hoy pasamos una tarde magnífica con el doctor García Sabell y su esposa (qué gran persona es!): Tengo en mi cartera para entregarle personalmente una foto suya (de él) en su despacho, rodeado de cosas suyas, firmada por varios amigos suyos que allí encontramos, todos muy interesantes. Ya verá. Y ahora hasta pronto.

Saludos de Aída y un abrazo de

Scheimberg


1958-05-27
Carta de Scheimberg a Seoane. 1958
Ver [Tarxeta postal:] LA CORUÑA. La Torre de Hércules.

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1958 en 27/05/1958


27 mayo 1958

Sra. Maruja Seoane
Bmé. Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires
República Argentina

Desde esta Torre de Hércules, cuyos 230 y pico de escalones subí en homenaje a Luis, y a Rafael Dieste –su prologuista– les enviamos un muy entrañable saludo, Aída y yo.

Scheimberg
Aida

[Escrito por Aida Scheinberg:] Te escribiré desde Madrid. Vale.


1958-09-22
Carta de Scheimberg a Seoane. 1958
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1958 en 22/09/1958


Agrigento (Albergo dei Templi), 22 sept. [1]958

Querido amigo Seoane:

Mañana a las 8 salimos pª Siracusa, desde donde quiero despacharle esta carta pª que Vd. la reciba no más tarde del día 27. Así estaremos presentes, Aída y yo, el día de la clausura de su Exposición. Deseamos que haya tenido éxito. Con Vd. y Maruja, pues, y los amigos que van a rodear su mesa... Y ahora, pª que nos sigan en esta etapa de n/ viaje, ahora va el prontuario de los últimos días. El 18 llegamos a Palermo, a las 17 y 15, después de un vuelo de 1 hora y cuarto desde Nápoles, sobre un mar tranquilo como un lago y con el espectáculo de los Apeninos a n/ izquierda. Cuando descendimos del avión, el sol comenzaba a ocultarse detrás de las montañas que encierran a Palermo dentro de una herradura perfecta, presagio de buena suerte. Palermo es como una hermana menor de Nápoles, pero sin la obsesión de lo monumental, tan común a casi todas las grandes ciudades de Italia. Influencia castellana, con su sobriedad natural en todos los órdenes de la vida?, o debido a la proximidad de los Templos griegos, maravilla de proporción? Lo ignoro. En Sicilia, lo mismo que en Nápoles, abundan los apellidos españoles y el siciliano está orgulloso del legado español –que es aquí más pronunciado que en Nápoles, sobre todo en la edificación. Si no fuera por el idioma y los gestos exagerados, al cruzar las aldeas de Sicilia uno se creería atravesando poblachos de Castilla. Hasta su misma aridez y el mismo color de su tierra seca. –Vía Maqueda, nos dice un comerciante de la calle Venezia (con la que aquella se encuentra), tratando de darle el acento castellano; y agrega, orgulloso –como si se tratara de un título nobiliario: –É un nomme spagnuolo. En cuanto a lo demás, el mismo hablar a gritos de los napolitanos y una suciedad aún mayor, si cabe, que en Nápoles. Una suciedad que no se recata y que no crea que tenga igual en ninguna ciudad civilizada. Los sicilianos pobres viven prácticamente en las calles. Calles sucias, que nunca se barren, y donde tienen sus negocios o sus pequeños talleres. Allí trabajan, o se pasan las horas del día jugando a la barajas, o mirando pasar –o no mirando siquiera. Donde hay una puerta y una mesa, hay hombres –y aun niños, jugando a las cartas–. En Palermo y en las aldeas próximas, que atravesamos dos días después. Y en todas partes, abundan los niños. Aquí los niños se reproducen como las moscas y trabajan casi desde que pueden andar sobre sus pies, como mandaderos, o ayudantes de mozos y camareros, o simplemente pidiendo monedas a los extranjeros: –Hay que enseñarles a trabajar desde chicos, nos dice la dueña de una Trattoria donde entramos a cenar, refiriéndose a un gurrumín que no debía tener más de 8 años y que nos alcanzaba los platos de comida. La cuenta sumaba 1.050 liras. Dejé 1.100 y le dije al chico: “50 liras son para ti”. El chico, que no conocía el valor de las monedas todavía, pretendió quedarse la moneda de 100 liras, lo que le valió una paliza, y que la patrona (creo que tía del chico) se guardara el vuelto. Los italianos son ladrones, me dijo el mozo, pretendiendo congraciarse con nosotros, mientras el niño pasó corriendo hacia la calle y mirándonos con rencor, convencido de que yo le había querido jugar una mala pasada. Me acordé de Don Quijote y del zagal que quiso librarse de la paliza que le daba su amo... Pero que no conozcan el valor de la moneda no es frecuente. Desde chicos ejercen el comercio a su manera, o se ejercitan jugando por dinero a la vista de los policías. En las casas sólo entran pª dormir. Generalmente, se trata de una sola pieza, donde rara vez se enciende la luz, que es dormitorio y comedor y cocina y donde toda la familia duerme en promiscuidad –casi siempre sin desvestirse y, naturalmente, sin bañarse. Con todo, Palermo es una ciudad hermosa y, como Nápoles, llena de color, ese color que atrae a los turistas y que a los sicilianos pudientes (que, como en todas partes, viven bien –aunque sin preocuparse mucho, también ellos, de la higiene) les avergüenza. Se extiende, Palermo, como un arco sobre un golfo de agua azul, cortada por 4 o 5 avenidas modernas y –éstas sí limpias–. Y entre una y otra avenida, las callecitas estrechas y sucias donde los negocios casi se dividen por ramos: la calle de las bicicleterías, la de marquerías y cromos del peor gusto, la de tallercitos de carpintería, etc. Y la más característica de todas: la calle Venezia, que va de la vía Roma a la de Maqueda, materialmente cubierta de pescaderías y freedurías y de puestos de verduras y frutas... En una de estas calles está el Museo Nacional, hoy nada más que Arqueológico, donde se encuentran piezas de escultura y de arquitectura, casi únicos, extraídas de las excavaciones que se están realizando en gran escala en toda Sicilia, sobre todo en Segesta, Selinunte y Agrigento, bien clasificados y con notas explicativas de suma sencillez. Otras cosas dignas de verse y que, naturalmente, visitaos, son su catedral y, sobre todo, el Palacio Real cuya Capilla Palatina, totalmente revestida por dentro de mosaicos de los siglos XII o XIII, de una belleza extraordinaria. Como lo son de igual belleza los mosaicos de la Igl. la Martorana. Y ya en otro orden, la pequeña Igl. S. Cataldo, de estilo normando y con gran influencia musulmana, de un interior severo, casi ascético. Es realmente notable aquí la cantidad de Iglesias con influencia de estilo normando (por ejemplo, la Catedral de Agrigento) –que mi ignorancia de la historia no me permite explicar. De los mosaicos de la capilla Palatina y de la Martorana, llevo unos pocos diapositivos que pasaré en Buenos Aires para regalo de los amigos.
El 20 nos levantamos muy temprano pª salir pª Agrigento en un ómnibus de la CIAT. Desde la ventana de n/ hotel y a esa hora, el monte Pellegrino, que encierra a la bahía por uno de sus lados, se veía como una enorme mancha carmesí, como si se le hubiera volcado un tintero de tinta roja encima. A las 8 salimos pª Agrigento, adonde debimos llegar casi a las 8 de la noche. Total, unos 380 km (contando las vueltas y revueltas), costeando un mar casi siempre maravillosamente azul, o internándonos, por momentos, un poco tierra adentro, y con la compañía de sus montañas áridas, grises o amarillentas, y con un paisaje que igualmente nos recuerda el paisaje castellano. Aquí la tierra es seca y el agua poco abundante, y hay que trabajarla mucho pª obtener un rendimiento casi siempre nada más que discreto. Solamente en las pequeñas zonas donde las tierras se han distribuido en virtud de una ley agraria que el gobierno democristiano sólo aplica con cuentagotas, las obras de riego se multiplican y la producción ha aumentado visualmente –al mismo tiempo que se ha abandonado la monocultura (uvas y/o aceites) –tan fatal pª el campesino, al mismo tiempo que provechosa pª los acopiadores de la ciudad. Hemos visto abundantes parcelas con siembras de algodón, hermosas con sus capullos blancos, algunas ya listas pª cosechar. Este año parece ser que la cosecha de la uva ha sido particularmente abundante, y durante mi trayecto era interminable la fila de carretas o de mulas cargadas de enormes cestos de uvas –como una procesión báquica, pero en la que en vez de Baco, hinchado de vino y encendido en deseos lúbricos, los que los transportaban eran campesinos sucios, miserablemente vestidos y de aspecto casi siempre miserable sus rostros. Esa uva será mañana el vino de los otros mientras a ellos les faltará quizás pª cubrir los precios de los arrendamientos y el pago de los impuestos cada vez mayores. A las 11 y media llegamos a Segesta. Alguna vez, en tiempos de la colonización griega, debió ser un centro de población importante; hoy es nada más que una colina y, en su parte más alta, los restos, admirablemente conservados, de un templo dórico, con sus 36 columnas casi sin retocar y sus metopas y cornisones (Rotzait le dará los nombres técnicos, que yo desconozco). Qué maravilla, Seoane, de proporción y de majestad! No le miento si le digo que casi caigo de rodilla de la emoción. Era mi primer encuentro con Grecia... Era tal mi entusiasmo que tomé un ligero apunte a pluma –que, felizmente, no tendré que utilizar, pues en una taberna y fonda hay, perdida en esa soledad, próxima al Templo, encontré unas buenas postales– y, ya aquí, en Agrigento, un diapositivo perfecto. Ya verá Vd. almorzamos en Èrice, en una hostería emplazada sobre el monte Giulia, a unos 500 ms. sobre el nivel del mar y desde donde se domina –como bien dicen las guías turísticas– una hermosa vista. En Èrice termina el mar Tirreno, mar italiano, y después de Trapani viajamos teniendo casi siempre a la vista el mar Mediterráneo –encuentro y camino de tantas civilizaciones ilustres. Es un mar con sabor a hogar, a cosa propia. Luego, Selinunte, donde se levantan restos de otro templo dórico –que arquitectos y arqueólogos tratan de reconstruir con la montaña de piedras que, como un mar revuelto, allí están amontonados–. Luego Sciacca y Puerto Empédocles y ya, con la noche encima, entramos en Agrigento, guiados por los restos de un Templo de Hércules, el de la Concordia (uno de los mejor conservados, según la Guía Azul) y el llamado de Juno –emplazados en una de las colinas que rodean a Agrigento y que esa noche (no sé aún por qué) nos esperaban profusamente iluminados y haciendo de embajadores maravillosos pª recibirnos en Agrigento.
Yo me he preguntado muchas veces, Seoane, durante este viaje por qué ha sido tan fuerte en mí el impacto ante la visión del Templo Dórico de Segesta y porqué, en cambio, no me conmueve en igual medida la escultura griega. Como respuesta provisioria, me he dado ésta: Que los griegos han tratado al cuerpo humano como una arquitectura ideal y si en ésta, la arquitectura, basta el equilibrio de las proporciones, que yo llamo gracia, en el cuerpo humano, lejos de ser una cualidad, puede ser un defecto...
Pero dejemos esto. Ya estamos en Agrigento, centro de una época de cultura griega. Nos alojamos en un hotel que está a la entrada de la ciudad, a unos 50 ms. del camino Nacional y a casi 200 ms. más abajo del punto más alto, donde está su Catedral. Es un viejo caserón de estilo castellano, en medio de palmeras y pinos y otros árboles cuya especie ignoro, y con un algibe de piedra, en desuso, realmente hermoso. Un de las ventanas de n/ pieza, en un 4º piso, mira hacia la colina de los Templos. Más allá, se ve el mar: una línea gris en el horizonte. Desde este balcón nos quedamos a contemplar los Templos hasta que las luces que los iluminan se apagaron.
Hace dos días que no leo un diario, y por un momento, me olvido de las cosas que nos rodean y pienso que soy nada más que un contemporáneo de aquellos hombres que concibieron y levantaron esos Templos. Y me siento orgulloso de ellos... O, ya luego, pero siempre ajeno al calendario, pienso que es el 29 de abril, cuando Aída y yo nos embarcábamos en Buenos Aires, llenos de inquietud por el temor de que no le dejasen a Frondizi hacerse cargo del gobierno, pero también llenos de esperanzas en la obra que va a realizar. Qué hermosos discursos los suyos, colmando la medida sin de nuestros sueños, por lo menos de nuestras más inmediatas aspiraciones. Pero el silencio absoluto que nos rodea y la noche me devuelven a mí mismo, Dios mío! Qué fueron de nuestros sueños, qué de nuestra fé? Y todo el amargor y la desesperanza de su tan honda carta del día 4 me contagian y me devuelven a la triste realidad de n/ calendario argentino. Que el cielo, o el diablo, nos den fuerzas pª resistir. Al día siguiente, volveré a recuperar esperanzas al contacto con estas piedras ilustres –que son historia–. Y dejo para otro momento la descripción de n/ caminatas en esta Agrigento que tan extraordinaria impresión nos ha producido a Aída y a mí.
Perdóneme, Seoane, esta pesada crónica y piense que se la escribo nada más que para sentirme más cerca de los amigos. A todos ellos, a Maruja y a Vd., de parte de Aída y n/, un grande y cordial abrazo.

Scheimberg


1958-10-12
Carta de Scheimberg a Seoane. 1958
Ver [Carta manuscrita co membrete:] El Al Israel.

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1958 en 12/10/1958


Roma (Hotel Sistina), 12 oct., [1]958

Amigo Seoane:

Esta no pretende ser una carta. En vísperas de n/ salida para Orvieto, Siena, talvez Pisa o San Gimignano, etc., no quiero dejar sin respuesta la pregunta que formula Maruja en el menú de la comida dada por los amigos a Falcini, a saber: Si recibimos el catálogo que Vd. me ha mandado de su exposición. Si lo recibimos, e incluso yo le escribí a Vd. desde Agrigento una carta que despaché a mi llegada a Siracusa –que, esta sí, me temo que Vd. no haya recibido. Lleva fecha 22 de septiembre. De la misma –como de todas las [que] escribo– guardo copia, pues tengo la costumbre de escribir con carbónico. Me temo, asimismo, que varias cartas despachadas por mí en los días que coincidieron con la huelga de correos en Buenos Aires se hayan perdido. Así, por ejemplo:
A Vd., la expresada carta.
A Kornblith, una del 8 de sept. despachada de Roma y otra, también de Roma, del 30 de sept.
A Sofovich, de Roma, el 10 sept.
A Falcini, una de Nápoles, del 17 de sept., y otra de Taormina del 27 del mismo mes; y por último,
a Kaufman, una del 1º de oct., despachada de Roma en vísperas de n/ salida para Israel.
Tampoco puedo saber si Augusto recibió una mía del 25 de agosto, despachada de Florencia, y si recibió varios paquetes con impresos (catálogos, guías, postales, etc.) despachados desde Venecia–dos– y dos desde Roma. Dejo esta pesquisa a cargo de Maruja, para el caso de que tenga tiempo para ello y no tenga cosa mejor en qué perder su tiempo. Desde luego, cualquier respuesta deberá dirigírsenos a París, donde tenemos el propósito de estar, por lo menos, desde el 21 hasta el 31 de este mes. Si este pedido es desconsiderado –y empiezo desde ya a creer que lo es– que lo pase Maruja por alto y yo no me enojaré por ello.
Hoy me proponía escribir a Kornblith mis impresiones del viaje relámpago que hicimos a Israel; pero, la verdad, aún no estoy en condiciones de hacerlo. Siete días enteros recorriendo medio Israel en automóvil y una parte en avión por sitios tan dispares como son Tel-Aviv y Jerusalem, o el puerto de Ashkelón en cuyas proximidades se encuentran los restos del supuesto Templo destruido por Samsón (sic) o Cafarnaum, donde se encuentran las ruinas de una de las más antiguas Sinagogas –que luego fue creo que Templo romano y más tarde cristiano; o Nazareth, donde los cristianos veneran los supuestos restos de la casa donde María fue visitada por el Ángel de la Anunciación y donde Jesús habría pasado los años de su adolescencia oscura... Todo un mundo, o varios mundos, que sobreviven en cierto modo con características propias. Necesito realmente tiempo y calma para reconstruir todo esto. Pero, esto sí puedo anticiparle: a pesar de todos los reparos que pueden hacerse –y que yo comparto– es lo cierto que los adjetivos: extraordinario, maravilloso, etc, los he tenido que emplear aquí con frecuencia. Lástima que una mala política –que por momentos parece en vías de rectificarse– puede poner en peligro aún la existencia misma de Israel. Pero de todo esto ya hablaré más adelante, en cuanto haya puesto un poco de orden mis ideas. Lamentablemente, no he tomado apuntes y mi memoria no es siempre mi mejor colaborador. Me alegro de haber visitado Israel y sólo lamento hoy la exigüidad del tiempo que he destinado a esta visita –tanto para valorar las cosas en pro como las en contra que pueden decirse. Pero no sigo. Esta, repito, no pretende ser una carta sino un acuse de recibo.
Muchas gracias a Vd. y a Maruja, muchas gracias a todos los amigos, porque nos recuerdan. Aquí, tan lejos de la patria, nosotros los recordamos a todas horas y los extrañamos. Para todos, un gran abrazo de Aída y mío.

Scheimberg


1960-02-25
Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1960
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1960 en 25/02/1960


Amberes 980, 25 de febrero, 1960

Queridos Maruja y Luís Seoane:

Con algún retraso, recibí su sabrosa carta del día 15 (por Sofovich supimos con anticipación de varios días que Vd. nos había escrito). Ya estaba decidido a no contestarle por ahora, por temor a que ésta no le llegue a tiempo; pero por Carmen Dieste, que habló con Aída, me enteré que podía escribirle al domicilio de Unterer Rheinweg 86 (no sé si Rheinweg significa camino limpio o camino del Rhin) hasta más allá del plazo que Vd. nos fija en su carta. Me apresuro, pues, a mandarle estas líneas nada más que para que Vds. sepan que recibimos la suya y que los seguimos en su viaje –que les deseamos provechoso. No sé quien ha dicho que viajar es rejuvenecer; es decir, algo así como una inyección de novocaína que sólo lo ricos pueden darse el lujo de usar; y aunque a Vds. no les hace falta rejuvenecer, bien está viajar igual y hacer reserva de juventud para el futuro, por si acaso. Y aunque sea a un país aséptico como Suiza. De acuerdo con Vd. en lo que asepsia se refiere. Yo también prefiero los pueblos que antes preocupan de la limpieza de sus almas a la asepsia de los cuerpos y de los objetos, si ambas no fueran posibles –como parecería. Desgraciadamente, aquí ni una ni otra tenemos y ni siquiera, como a los portugueses con la tumba abierta y sin estrenar del Monasterio de los Jerónimos, nos queda –por ahora– la esperanza de que una tumba oportuna nos salve. Todo, como Vds., lo han dejado al marcharse con esto más: unos cuantos discursos más de Alzogaray, el héroe de la desvergüenza, y la fracasada payasada de un supuesto submarino –que no puede ser sino soviético, puesto que no ha podido ser identificado. Ah! Y la visita de Carnaval de Eisenhower, preparada con bombos y platillos –que nos dispensará su sonrisa protectora durante contados minutos, protegido por no sé cuántos miles de policías locales y otro tanto de policías de la FBI, etc., etc.
Y nada más por ahora. Le escribo apresuradamente estas líneas, nada más que unas horas antes de salir para Mar del Plata, adonde voy con Aída a pasar los días de Carnaval. Ahí está también Eisenhower 1 hora. Una coincidencia nada más que casual.
Perdóneme la pobreza aséptica de esta carta. Se trata de que Vds. tengan una respuesta, aunque escrita a la disparada, sobre todo para que sepan que las suyas no caen en el vacío, que las leemos con verdadero deleite y que esperamos noticias de la Exposición.
Buena suerte y hasta pronto.

Abrazos de Aída y míos.

Scheimberg


1962-11-06
Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...


1963-02-06
Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1963
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1963 en 06/02/1963


Buenos Aires, 6 de Febrero de 1963

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Debemos carta, la que debimos haber enviado a nuestra llegada, hace ya cuatro meses y el recibo del libro de Rafael que llegó a Buenos Aires en los primeros días del mes pasado, como regalo de Reyes, como feliz augurio para el año nuevo. A nuestro regreso encontramos a Buenos Aires como siempre, la moneda un poco más deteriorada, sin que impida, parece, a las gentes hacer sus negocios; la ciudad más crecida, aumentando, claro en incomodidad y los amigos todos divididos, tambien como siempre, en optimistas y pesimistas con respecto al futuro, pero sin apenas discutir, parecen haber agotado todas las fórmulas y recetas y abandonarse a una imprevista solución por el posible milagro, al destino, al azar; por eso tu libro, tan implacablemente lógico, escrito en tan bella prosa, en idioma tan racional y limpio llegó en un momento propicio, cuando casi todos parecemos haber perdido –me incluyo– objetividad, conciencia de nosotros mismos y la posibilidad de saber cual es una verdad.
En Lisboa, última etapa de nuestro viaje que no conocéis, buscamos a Espasandín. Fuímos a esa ciudad para estar con él y con Alicia tres o cuatro días y llegamos tarde. Se habían ido no sabemos a dónde. Estuvimos en la aldea cercana a Lisboa, una estación antes de Estoril, donde habían vivido. Llamamos insistentemente a la puerta del departamento que habitó y como nadie respondía dejamos una nota debajo de la puerta con la dirección del hotel en Lisboa, pero extrañados interrogamos a los pobladores de la pequeña población, antes a los vecinos, y luego el dueño de un almacén, de un ultramarinos, recordó a ese matrimonio español cuya mujer le hacía daño el viento, que siempre vestía “calzas”, la conocían más por esta prenda que por otro cualquier detalle, y que se habían marchado hacía poco tiempo, creían que a España, a una ciudad o pueblo que el proveedor, almacenero o lo que fuese, llamaba Santo Andrés de España, porque a ella no le sentaba el clima, aquel viento. Sufrimos una gran tristeza por ellos, nunca nos parecieron más solos que en aquella algo más que aldea de al lado de Estoril, y por nosotros que perdíamos alegría, algo, juventud quizás, con el desencuentro. Aquel viento, el mismo viento de Galicia, era lo que más amaba Espasandín y debía renunciar a él en busca de un clima sin viento, sin tiempo, para Alicia enferma. San Andrés de España nos trajo a la memoria San Andrés de Teixido, tan distinto al San Joao de Estoril de Espasandín, con más viento, más violentas olas y entre montañas escarpadas y donde parece no haber más allá que el mar, surgido el San Andrés de las profundidades de un oscuro y lejano pasado. Pero, ¿cual es este otro San Andrés de España, de clima ideal, capaz de alivar a Alicia? ¿Viajaron realmente a España? ¿A qué país fueron?. Nosotros sufrimos una gran decepción y en cuatro días que pasamos en Lisboa nos venían a la memoria constantemente, manteniendo, hasta que nos fuimos, la esperanza de encontrarles en la calle, en un café, en cualquier parte. Temíamos no conocerlos por el aire de personajes de novela alemana, de extranjeros de Capri, de la descripción del proveedor de San Joao de Estoril. Esta fué la última aventura de nuestro viaje. Unos días después con Varela os recordábamos a todos, y, otros más tarde, un domingo, leíamos en la sección bibliográfica de La Prensa una nota sobre un libro de Espasandín publicado hace, quizás, unos veinte años, en la época vuestra de Atlántida. El tiempo que va a abarcar la exposición retrospectiva mía que se proyecta para el mes de Julio en una gran galería nueva de aquí. Estoy trabajando como puedo y Maruja y yo proyectamos volver a esa en octubre, en el otoño.
Esta es una carta donde apenas se dan noticias. Todos los amigos comunes preguntaron por vosotros, os recuerdan, Varela, Baudizzone, Scheinberg1, Falcini, Frontini... Torrallardona y los suyos os están muy agradecidos y llegaron encantados de Galicia. Nosotros os recordamos siempre, y a todos los amigos.

Saludar de nuestra parte a Mincho, a Díaz Pardo, a quien debo carta, a Mon, a todos. Escribidnos. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.


1963-04-02
Carta de Seoane a Sofovich. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 02/04/1963


Ginebra, 2 de abril de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy ahora empezando a escribir cartas. Dejé pasar todo este tiempo para poder de mejor manera concretar las impresiones que voy recibiendo de lo que veo. Suiza me gusta mucho. Me encanta su paisaje, su nieve y sus ciudades y hasta sus gentes, creo que más a partir de Berna y hacia el norte. Se ven los defectos, pero también puede uno ir admirando sus virtudes y éstas son todas aquellas que nos enseñaron a practicar de niños nuestros padres y la escuela. Se trata de virtudes elementales y prácticas que sirven para hacer cómoda la convivencia. La practicidad es la norma de conducta habitual de estos montañeses, seguramente impuesta por el clima y la necesidad de preservarse de vecinos ambiciosos. Su fantasía está destinada a la invención de objetos útiles y a encontrar en su ejecución satisfacción artística. Les gusta que las cosas estén bien terminadas y produzcan buen efecto, que sean bellas. Quizás esta cualidad les viene de una larga herencia campesina, de encierros caseros en las largas nieves de sus montañas. Alrededor del fuego para calentarse el cuerpo debieron nacer las mejores virtudes suizas, y las virtudes de su arte. Pintan, dibujan, esculpen con exacta corrección, con largo conocimiento del oficio y con tozudez destinada a hacerlo lo mejor posible. Un gran pintor suizo es Hodler, que no tiene, a mi juicio, la resonancia universal que debiera. Extraordinario dibujante y pintor, un poco frío, pero muy sabio y que en su obra es espejo fiel del temperamento de su pueblo. Yo no sé si fue verdad histórica el suceso de Guillermo Tell o es leyenda, pero, cualquiera sea su origen, esa precisión conque dispara la flecha sobre la manzana que está en la cabeza de su hijo, es la precisión que caracteriza a Suiza y a sus artistas. Posiblemente, nada se encuentra individualmente genial en este país. Su genio, en todo caso, es producto del esfuerzo colectivo. Los retratos de Holder son admirables como lo son muchos de sus paisajes de montañas, donde las nieves y las nubes se confunden en color y forma para dejarnos ver por trozos el azul del agua y el verde de los vegetales. Cada línea de sus retratos es exactamente del tamaño que corresponde y está en el único sitio donde puede estar en el cuadro, sirviendo al mismo tiempo para definir al retratado. Pero esto mismo ocurre en los retratos de Goya o de Rembrandt y existe además algo indefinible que escapa a toda lógica y a la corrección del oficio. Félix Valloton, otro suizo, es un maestro, pero le falta el valor de saber desprenderse de lo que es correcto y que fue aprendido. Uno piensa en Renoir o en Monet, que vivían por los mismos años, posiblemente de más edad, no lo sé, pero que se atrevían a dejarse llevar por la fiebre del color y de la expresión. He visto estos días un desnudo rojo de Renoir muy descuidado de dibujo en el sentido académico, pero bellísimo de color y, ¿quién nos diría que esas manchas verdes y azules de Monet componen el detalle de un paisaje?
Vi algunas exposiciones extraordinarias, una de ellas de Jawlensky, del que le hablo a Scheinberg, y en una galería dedicada a libros de arte y grabados cuatro libritos, más chicos que los librillos de papel de fumar, de 3 centímetros por 2 aproximadamente, ilustrados por Picasso con aguafuertes. Son ejemplares numerados y de muy poco tiraje y cuestan 1.000 francos suizos, unos 31.000 pesos más o menos. Aparte de esto, también algunos espléndidos Picasso que vi por galerías, aparte de los museos, que nunca he visto reproducidos.
Bueno, refiriéndome a cuestiones de otra índole. ¿Cómo va el asunto del cobro de la Hebraica? ¿Qué dice el doctor Bruetman? ¿Y Bernárdez? ¿Continúan yendo a Ranelagh? Suponemos que sí si el verano este año es tan constante en ésa como aquí el invierno. Ayer nevó en Ginebra y hoy amanecimos con lluvia y frío, a pesar de esto, los comercios y las gentes están preparadas para gozar de la primavera. Me gustaría que nos enviasen noticias de ésa. Supimos por los diarios de la renuncia del Ministro del Interior y antes de los sucesos provocados por la actitud de la Marina. Le ruego que nos escriba.

Reciban Elsa y Ud. el saludo de Maruja y mío y además Ud. un abrazo de:

[Seoane]


1963-05-22
Carta de Seoane a Pagano. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1963 en 22/05/1963


Ginebra, 22 de Mayo de 1963

Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Hemos recibido su carta con las noticias de ahí que agradecemos. Apenas leemos en la prensa de aquí y de París algún que otro comentario desolador y algún día, cuando en un diario trae algún cable escueto, buscamos otro diario que lo interprete y aclare. Su carta y la de Scheinberg que llegaron casi juntas, nos produjeron alegría, aparte por saber de Udes y los amigos, por saber algo más de lo que ahí ocurre. Nosotros continuamos una vida normal, tratando de ver lo que podemos y trabajando con esperanzas de que algunas gestiones iniciadas lleguen a ser realidad. Ahora durante un tiempo, el verano, marcharemos a España a estar con la familia en Madrid, Asturias y Galicia. Antes pasaremos por París. Estaremos muy pocos días, unicamente para ver museos y amigos. Queremos aprovechar lo más posible este viaje. Hace pocos días, le escribo a Scheinberg, hemos estado en Grenoble donde hay un notable Museo de arte antiguo y moderno. De entrada solamente tuvimos que acordarnos de Falcini, pues allí, en el vestíbulo, estaban tres piezas de Bourdelle de seis o siete metros de alto, La Virgen que estuvo expuesta en Buenos Aires en su museo, La Victoria y otra cuyo título ahora no recuerdo, impresionantes. Supongo que en alguna otra parte de Francia estarán al aire libre que es donde deben conseguir todo el efecto para que fueron hechas. De cualquier manera aún con el techo del palacio que sirve de Museo, encima, estas obras de Bourdelle son muy importantes. Quizás les falte al aire libre esa calidad vegetal en el modelado, de tronco, o algo así, que hace que a las obras de Rodin se las vea incorporadas más definitivamente a un parque, como ocurre con La musa que está a la puerta del Museo de Ginebra.
Interrumpo la carta aquí para escribir sobre otros asuntos. La venta de ese cuadro mío en el Teatro del Pueblo me sorprendió, lo tenía absolutamente olvidado. Debe tratarse de algún cuadro entregado hace años y del que luego no me acordé más. Seguramente, como ocurre siempre, o casi siempre, lo vendieron al precio de entonces. A Malamud le entregué un cuadro y un pastel hace mucho tiempo. El pastel se había vendido y creí que me había devuelto el óleo. Parece que no fué así. Le ruego, pues, me lo cobre. El arquitecto Aisenson y su hermano me adeudan 40.000 pesos. 15.000 José, y 25.000 su hermano. Le agradecería que me hiciese tambien el favor de cobrarlos, si ellos pueden pagarlo ahora, pues quizás necesite de todo ese dinero en España.
En cuanto a mis obras gustan mucho en general. Me ofrecieron un puesto para trabajar en cuestiones gráficas en una empresa norteamericana en Ginebra, pero no acepté. No es en Ginebra precisamente donde me gustaría trabajar en estas cuestiones, prefiero Buenos Aires donde se paga menos o no se cobra nada. Esto es muy difícil de explicar. Sarita, le agradecemos todas las molestias que se toma por nosotros y le rogamos a Ud., como a todos los amigos, que nos escriban. Los tenemos a todos presentes aunque no escribamos a todos. Saludos a los suyos, a Falcini, a Nélida, Anita y Petroni, Silvia, María, etc., a todos y un abrazo cordial de Maruja y mío:

[Seoane]


1963-07-24
Carta de Seoane a Sofovich. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 24/07/1963


El Castro, 24 de julio de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos ya en Galicia, donde pasaremos Maruja y yo todo el mes de agosto. Estamos, como ustedes pueden imaginarse, encantados de encontrarnos aquí, en este país aparte, distinto, y enormemente desdichado, al que estamos profundamente unidos. Nos reconocemos en el acento de las gentes, en sus miradas y en el mar y la tierra que nos rodea. Entre la niebla. Cuando se entra en Galicia, se llega a un lugar distinto de la Península Ibérica. Entrando por el norte, primero, son las casas de techo gris, de pizarra, de paredes blancas en un paisaje de altas montañas y profundos valles, desarrollado en espiral; luego vienen las casas de piedra y teja roja y un paisaje suave y ondulado, como el otro, siempre cubierto de bosques y coloreado de los más diversos tonos de verdes y amarillos que se destacan aún más que en otras partes, por el gris de las nieblas. Luego el mar, un mar apacible en las rías y violento en la costa abierta. Un mar de hombres, le decía en el de Barcelona un marinero gallego a Don Manuel Azaña. Y el Pueblo. Un pueblo de campesinos y pescadores esforzados, irónicos, suaves, que gusta de sorprender con conceptos y palabras, con el gusto escandalizador y por los matices de éstas, elocuente cuando habla su idioma proscripto, torpe en el castellano obligatorio mal aprendido. Volver, después de muchos años, a tomar un ómnibus de obreros en un barrio de La Coruña para dirigirse a cualquier parte, es una fiesta singular por la hermandad profunda que se percibe entre todos los viajeros. Entre el conductor, el cobrador y los viajeros y éstos entre sí. Y por qué, además, entre todos ellos es norma la cortesía y el respeto. Galicia tiene un mundo fantasmal y pagano, creando al margen de civilizaciones más eficaces, en el que se refugia desde hace dos mil años a pesar de todas las influencias. Para los romanos se llegaba a Galicia atravesando el río del olvido, y sus tropas se arrodillaban temerosas ante las puertas del sol de este fin de la tierra. Un gran sol rojo en el extremo occidente europeo que se hunde en el océano. Y el cristianismo debió maridarse en esta tierra con las creencias paganas de sus habitantes y cederle un apóstol humilde, pescador, como lo son en gran parte los gallegos. Un apóstol vagabundo, como ellos mismos, Santiago. Galicia produjo la primera herejía cristiana y continúa siendo un país hereje, pues la religión debe unirse en ella al paisaje de cuyas entrañas se forman sus habitantes. Me hubiese gustado tener un gran talento para cantar esta tierra donde el hombre aún dialoga en las largas noches del invierno con sus muertos y no puede prescindir para creencia alguna sin que cuente fundamentalmente con sus montañas, sus valles y el mar. Un gallego emigrante es un inválido a quien le amputaron una parte muy importante de su ser, su tierra, la de sus leyendas y sus muertos. Pero es inútil continuar escribiendo sobre todo esto. Creo que no terminaría nunca. Quiero decirle que me gustaría morir aquí.
No recibo hace mucho tiempo carta suya. Estos días me encontré en La Coruña con cartas de Scheinberg, Sarita y Falcini, a quienes contestaré mañana o pasado. Quizás alguna suya se haya perdido, de Scheinberg se perdió alguna. Ahora le escribo para darle cuenta nuestra y recordarle y perdóneme, que el día 31 vence el otro plazo de impuestos a los réditos. Tengo que molestarle nuevamente. Y me gustaría saber algo de Bernárdez y de Eudeba y como fue la exposición de dibujos de ésta para el libro de cuentos. Nos acordamos de usted y de Elsa y de todos los amigos. Seríamos felices si estuviésemos todos juntos. Trabajo. He llegado hace unos días a La Coruña y comencé a trabajar en un estudio espléndido que me prestó Díaz Pardo en su casa, al lado de su fábrica de porcelana y a media hora de la ciudad. Tengo que hacer un mural que lo haré en hierro y porcelana para Zurich. Veremos lo que sale. Por favor, escríbanos. Necesitamos de sus cartas.

Un gran abrazo para todos los amigos y uno especial para Elsa y usted de Maruja y mío:

[Seoane]

Mi dirección es hasta septiembre
Cerámicas del Castro. Osedo. La Coruña.
España


1963-08-09
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 09/08/1963

El Castro, 9 de agosto de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy en deuda con usted y con todos los amigos. Desde hace bastantes semanas no escribo a nadie, y no es que me falten novedades que transmitir, pero es que más bien prefiero, cuando llegue el momento, hablar de ellas. Existen ocasiones en que no se debe o no se puede, según se vea, escribir. Estoy muy contento en Galicia. Estoy en mi salsa como quien dice y pasmado, como hoy mismo le escribo a Varela, pasmado una vez más del paisaje que me rodea. Una leyenda gallega, que tiene su correspondiente irlandesa como ocurre con mucha sabiduría popular de este país, expresa que hace muchos siglos un monje salió de su convento hacia el bosque vecino para meditar. Llegando al bosque se distrajo con el canto de un pájaro y quedó encantado por su música durante doscientos o trescientos años. Cuando regresó al monasterio, el prior y los frailes eran otros y había cambiado la arquitectura del edificio. Había transcurrido el tiempo que duró el encantamiento y cuando despertó sólo habían cambiado los hombres y lo que éstos hacen. El paisaje y él habían permanecido eternos e iguales. El monje era san Ero de Armenteiro, un santo gallego no aceptado, que sepa yo, por el Vaticano, como muchos santos de esta tierra, vagabundos, o muy estáticos y románicos como era él, pero están en las leyendas o venera el pueblo. Santos que sólo pueden percibirse en el cielo neblinoso de Galicia. El pájaro fue un ruiseñor y el monasterio de Armenteira existe aún, incorporado, éste sí, al santoral de los monumentos oficiales. Yo estoy encantado como el personaje legendario, pero del canto del paisaje me despiertan a menudo cuestiones de índole real. Pero no es momento de hablar de ellas. Galicia continúa siendo para nosotros una maravilla y más en este verano de lluvias finas y nieblas que convierten en fantasmal el paisaje de las montañas y del mar. Estamos en casa de Díaz Pardo, al lado de la nueva planta que acaba de inaugurar de su fábrica de porcelana y a doce o trece kilómetros de La Coruña. Apenas hemos visto familiares, tan a gusto nos encontramos entre ellos, los amigos, y las gentes del pueblo que les rodea. He trabajado algo. Estos días sale de una imprenta coruñesa un álbum de grabados en madera titulado El toro júbilo, un remoto tema ibérico de Castilla la Vieja, salvaje y pagano como son en general los temas de Castilla, pero que se celebra anualmente. Al san Ero de Galicia algún gallego humorista le buscó correspondiente castellano. Salió el monje de un convento, se dispuso a andar por la llanura de su país meditando y, en un árbol solitario, abrasado por el sol, –allí no había bosque– cantó un pájaro perdido. El monje distraído en su meditación, colérico, levantó una piedra del suelo y mató un pájaro para continuar orando o meditando. Con la versión del fraile castellano se establece la división de caracteres entre Galicia y Castilla. El toro júbilo es una fiesta que corresponde a la Prehistoria. Los campesinos sujetan un toro bravo, cubren su cuerpo de barro y ponen brea a los cuernos que se encienden con fuego. Empavorecido el toro corre por la noche castellana ahuyentando con las llamas los malos espíritus, las brujas, o convocando no sé cuales seres misteriosos. Nos hubiese gustado coincidir aquí con los amigos personales de Buenos Aires. Hubiésemos visto juntos montañas, bosques, mar, y hubiésemos traído a la memoria antiguas leyendas gallegas. Ahora los ingenieros acaban de anegar la laguna Antela, para no sé qué beneficio hidroeléctrico y con ella se anegó la leyenda de la ciudad hundida sobre cuyos techos y campanarios cruzaban peces negros, y desaparecieron innumerables caballeros del rey Arturo que allí se habían convertido en mosquitos.
Perdóneme esta carta bastante disparatada, la leyenda es un refugio y éste es un país maravilloso propicio a ellas. Envíenme noticias de ésa. De los amigos, de arte, de la situación general. Estamos ansiosos de ellas. Le escribí a Sofovich y no me contestó porque le falta tiempo, o no me llegaron sus cartas. Yo estaré aquí hasta el primero de septiembre, luego regresaré a Madrid. A Falcini le escribiré mañana y a los otros amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos de Maruja y mío. Les recordamos siempre.

Seoane


1963-08-22
Carta de Seoane a Pagano. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1963 en 22/08/1963


El Castro, 22 de Agosto de 1963

Sra.
Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Estimada amiga:

Acabo de escribirle a Falcini y en estos días pienso contestar algunas de las cartas recibidas hace alrededor de un mes. Creo que desde entonces sólo le hemos escrito a Scheinberg y a mi madre, tan encantados estamos de esta vuelta aunque solo sea por breve tiempo en La Coruña.
Estamos en casa de Díaz Pardo que está ultimando detalles de su nueva fábrica de porcelana dejando la anterior para talleres mecánicos, depósito, etc. Una espléndida fábrica sobre la cual cuento, por el tiempo que esté, con un espléndido estudio de 11 metros por 8, aproximadamente, y por cuyos ventanales se puede contemplar un maravilloso paisaje de montañas, bosques y mar y algún antiguo castillo derruído cercano. Si no fuese por todo lo que ustedes saben sería cosa de quedarse aquí e invitar a los amigos a que nos acompañasen a pasar largas temporadas. Lo malo que con tan espléndido estudio solo hice hasta ahora grabados y algún pequeño óleo para lo que me hubiese bastado una habitación corriente. Desde luego que he trabajado siempre desde que llegué. A Falcini le doy cuenta de dos álbumes que hice en estos últimos tiempos volviendo a temas populares. Cuando vine sin embargo traía el propósito de hacer algunos paisajes, pero la belleza y variedad de éstos en este país es de tal naturaleza que uno se siente impotente frente a ellos. Creo que debe ser lo mismo que ocurre con los lagos del sur en la Argentina. Sin embargo lo intentaré, aunque no sea más que como disciplina.
Estoy inquieto por el giro cuyo envío usted me anunciaba, si depende del Arq. Mario Aisenson le ruego lo haga por la cantidad que usted pueda, pues empezamos a necesitar con cierta urgencia algún dinero, ya que, aunque tengo esperanzas de vender algo, esto no puede ocurrir antes de regresar a Madrid y pueda enseñar de alguna manera mis obras. Nosotros estaremos aquí hasta el día 10 aproximadamente de setiembre, espero que llegue a tiempo, si no a partir de esa fecha estaremos en Madrid en la dirección de la calle Conde de Aranda 9, piso 5º.
Perdóneme Sarita todas estas molestias. Nosotros agradecemos mucho sus atenciones. Estamos deseando estar con todos ustedes aunque nos duele por otra parte dejar esta tierra y Europa.

Reciban todos los amigos comunes y sus familiares el fuerte abrazo y el recuerdo, y para usted especialmente de:

Cariños de Maruja igualmente para usted y todos los amigos comunes.

[Seoane]


1963-10-09
Carta de Varela a Seoane. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1963 en 09/10/1963

Buenos Aires, 9 de octubre de 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

Todos nosotros nos alegramos mucho del éxito de tu exposición de grabados en La Coruña. ¿Cómo nos mandaste algún recorte de diarios? Todos quieren saber cuáles son tus planes: si expones en Suiza, si se concretó la muestra en el Museo de Arte Moderno de Madrid, en qué fecha piensas regresar a Buenos Aires, etc.
El viernes de la semana pasada me llamó Sofovich (feliz padre de un robusto varón) y me preguntó qué era de tu vida y adónde se te podía escribir. Al parecer, Sarita Falcini te hizo un giro de 500 dólares hace ya unos meses y él, Sofovich, un envío de 10.000 pesos, de la Hebraica, y no saben nada acerca de su recepción. El primer giro, el de Sarita, se hizo a través de la banca Urquijo. El envío de Sofovich, creo que a través de una persona de confianza. No dejes de escribirles, pues están muy preocupados. Y, por si acaso, en tu próxima carta a mí, dime algo al respecto, por si ellos no reciben tu correspondencia.
He tardado algo en escribirte porque esperaba resolver un problema que se me planteó en Hora Once: creo que como consecuencia de sucesivas entrevistas a Falcini, Castagnino, Inda Ledesma, Teatro IFT, etc. Además uno de los socios de la agencia con quien nos entendíamos, después de no trabajar nada la publicidad durante todo el año, al parecer se alzó con la poca plata reunida por su pereza y desorden. Aproveché la ocasión para librarme tanto de la ineficacia y descuidismo de la agencia, como de la pésima calidad técnica de Radio Mitre. Estamos ahora en Excelsior, y, además de tratarse de una emisora mucho más importante, hay un enorme respeto por la audición y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Después de un mes de estar ausentes en el aire, reaparecimos con gran éxito el domingo pasado. Con dos avisos que tenemos –Peugeot y Larousse– cubrimos el costo del espacio. Un par de avisos chicos nos alcanzarán para los gastos menores. Y, lo más importante, es que las agencias de publicidad se refieren al programa hasta con admiración, y algunas de ellas ya anda buscando contacto conmigo. Pero a mi lo que más me importa es una conversación que tuve con el jefe de Relaciones Públicas de Peugeot sobre la posibilidad de hacer Hora Once, además de en radio, por televisión el año que viene: no lo comentes con nadie de aquí para que no haya interferencias. El pobre Scheimberg, tras la sordera de su mujer, pierde el puesto en banco Israelita, pues éste se cierra. No sé si te dije que Bonino está montando Galería en New York. A Willy le encargan la crítica de arte semanal en Crítica, que por fin aparece estos días. También saldrá otro diario de la tarde –El Siglo– bajo la dirección secreta de Timerman y editado por Haynes. Romero Brest ha renunciado al Museo Nacional, aprovechando una exigencia de Quirós –reclamaba dos salas para su donación– para salir por la puerta grande y aceptar el cargo de Director oficial de arte de la Fundación Di Tella, con un sueldo que se calcula es menor de 75.000 pesos mensuales. Parece que hay grandes proyectos (¿cómo siempre?) por parte de las nuevas autoridades. Se habla de dos equipos culturales que procuran llegar a un acuerdo para convertirse en uno solo: el equipo radical, representado por un tal Linares, y el equipo católico, pero amplio, representado por Blas González. ¿Qué tal los Melella? ¿Os dieron mucho trabajo? Me cuenta Azcoaga que andaban enloquecidos por Madrid hace unos días. Recibí una carta alentadora de Valentín Paz Andrade, y una postal Magdalénica de tu carcelero Díaz Pardo.
¿Habría algún modo de tener una idea de tus proyectos y de mis posibilidades hispánicas? Me dice Paz Andrade, creo, que Blanco Amor vuelve a Buenos Aires para liquidar sus cosas y regresar a España definitivamente. Casona hizo declaraciones en Madrid confirmando su instalación hispánica definitiva. Por aquí anda Marcos Ana: estoy rompiéndome la cabeza para ver cómo llevarlo a la radio.
Y no sigo más por hoy. Estoy con toda la fatiga de estos años sin veraneo encima y ya sueño con el mar, pero de día. De la alergia, estoy muy bien, mientras no intento recuperar alimentos. Espero que no te demores mucho en tu respuesta, por mí y por la gente, que está un tanto desorientada con respecto a tus planes.

[Manuscrito:] Saludos a los Díaz Pardo y a todos los amigos. ¿Qué proyectan los Dieste? ¿Qué pasó con Souto?
Chau.
Un abrazo para vosotros de Marika y mío.

Lorenzo


1963-11-26
Carta de Varela a Seoane. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1963 en 26/11/1963



Buenos Aires, noviembre 26/63

Querido Seoane:

Ésta es para mí una mañana nostálgica de cartas a España... ¡Santo Dios, cuándo..!
Se viene fin de año y os adivino castañeros, zambomberos, piñateros (está bien escrito, no es error: piñateros). ¿Se sabe ya algo de cómo andará tu exposición? Desde aquí rezo para que no la tape una oleada de brutos. Y pongas pie firme en Madrid.
Como siempre, no hay manera de saber lo que pasó en San Pablo y en París. En San Pablo –es lo único que sé, se hicieron las cosas a última hora– y lo mismo en París como tú mismo sabes. Castagnino, que estuvo en S. P., vuelve indignado porque el comisario argentino, Llinás, consiguió una mención para su mujer... yo pensaba en Nina... Del resto, aún no me llegó mi material brasileño, única manera de enterarme en Buenos Aires de lo que ocurre en Brasil. Cuando me llegue, espero que sea cosa de días e informaré.
No me has dicho nunca –o yo no recibí una carta tuya– qué pasó con Souto, cómo está, etc. En este viaje no me has dicho tampoco nada de la gente de Vigo (está bien eso de la rivalidad coruñesa, pero no tanto... no te dejes influenciar por la absolutista Maruja).
Aquí sigue subiendo la vida hasta tal punto de que ya se habla de imponer precios mínimos a alimentos y medicinas, desde el Gobierno. Desde que vosotros os fuisteis, son muchas las cosas que subieron un cincuenta por ciento. Y no hay quien pague porque nadie tiene ya dinero, menos los de siempre. Brughetti y Larralde siguen en sus cargos. También Parpagnoli. Pero se esperan cambios. Se sabe que hay una pelea a muerte por los puestos culturales entre católicos y licos –además de entre sí–. ¿Qué me dices del asesinato de Kennedi? Se ve la mano del Big Sur y la Sociedad John Birch. Puede ser tremendo si esa gente gana posiciones.
Aquí hay mucha preocupación con respecto a Bergamín. No acaba de confirmarse si se asiló o no en la embajada uruguaya.
El 15 de noviembre se cumple un año de Hora Once y nos preparan una gran fiesta. ¿Podrías para esa fecha mandar una crónica sobre Balance 1963 en Europa?
Estuve un momento con Blanco Amor en el Centro, con motivo de la presentación de la Historia de Galicia. Me dijo que Castroviejo se había portado horriblemente con él pero me dio la impresión de que se va definitivamente. Laxeiro a quien no veo, sé que anda marcosanizado y plastificado y con mucho éxito verbal.
En ese momento, me telefonea Scheimberg y por lo que me dice te gusta mucho el film titulado Con los días contados. Que lo veas de nuevo en el estreno. Que yo alcance a verlo pronto. Que hablemos largo en Madri, pronto, para celebrar el éxito de tu exposición.
Saludos a los amigos. Un abrazo para vosotros de

Lorenzo


1963-12-23
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1963
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1963 en 23/12/1963

Madrid, 23 de diciembre de 1963

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Magdalena

Querido Isaac:

Se cerró la exposición como estaba previsto el día 15. Fue un éxito de crítica y público e incluso de ventas. A última hora el Museo de Arte Contemporáneo me compró un cuadro. Estamos, pues, muy contentos y ahora, en los primeros días de enero, iremos a Asturias y luego a Galicia, a despedirnos de parientes y amigos. Calculamos estar en Buenos Aires a finales de febrero o en los primeros días de marzo. En febrero quiero ver lo que pueda de Madrid y alrededores y quizás hacer un viaje a Barcelona de ida y vuelta.
Estos días estamos pasando muy malos ratos con la salud de un cuñado nuestro, que tú conociste y que está muy grave aquí en Madrid. Su enfermedad y la situación de la hermana de Maruja nos tienen muy preocupados. Fue todo repentino.
Continúo madurando el proyecto del Laboratorio. No quiero abandonar la idea de regresar aquí. Todo esto está cambiando. Hace unos días he escrito a algunos amigos de esa. Continuaré escribiendo. Me gustaría que en algún viaje a Buenos Aires estuvieses con Scheinberg y Sofovich para que ellos tengan una impresión tuya de mi estancia aquí. Sofovich debe estar los fines de semana en Ranelagh. El matrimonio Morchón regresa el da 28 según nos dijeron anteayer. Esta es de momento la última noticia. Pepe Rey y familia muy bien con nosotros. Estuvieron pendientes en todo momento de la suerte de la exposición. Recibe un cariñoso abrazo de Maruja y mío y otro fuerte de:

Seoane


1965-03-17
Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1965
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1965 en 17/03/1965


Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.


1966-02-22
Carta de Sofovich a Seoane. 1966
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1966 en 22/02/1966


Londres, 22-2-66

Queridos amigos:

Maruja, quiero mandarte aunque sea unas pocas líneas para agradecerles la carta que recibimos en París. Fue muy oportuna, una charla amistosa en una ciudad que nos hizo sentir un poco solos. En materia de cartas, escasearon las de Pinamar y las de la familia en general. En materia de ánimo, tardamos una semana en poder digerir a los franceses y, naturalmente, no los digerimos. Ya charlaremos mucho en Bs. As. La carta será breve por el tiempo que vuela aquí en Londres, pero te adelanto, Maruja, que, oh, herejía! no me gustó París. Ojo que aquí hablo en singular; no lo quiero comprometer a Bernardo con mis opiniones. Puedes suponer que no niego la hermosura de París, sus boulevares, sus negocios, su lujo, paseos y todo lo exótico que camina por las calles, pero no viviría en París aunque me becaran. Es una hermosa fachada, yo no puedo penetrarla o, mejor dicho, pienso que, si penetro, no hay nada detrás. Estuvimos primero en San Germain de Près, en un hotel malísimo, no tanto por el edificio como por su trato. Después, un encuentro casual con Raquel Forner y Pepita Puga nos cambió la vida. Ellas estaban en un hotelito en B. Raspail, en pleno Montparnasse, cuyo dueño vivió en Bs. As., tiene mujer argentina, hijos argentinos, etc. Nos mudamos en una hora. La habitación es con baño y “kitchinet” y allí cociné, hice compras en la feria junto con Raquel Forner, etc. Hemos pasado unos días muy lindos; Raquel Forner es simpática, humana, con sentido del humor. Fina. En fin, he simpatizado con ella y en esa forma otra vida empezamos a dominar nosotros a París. Conseguimos dominar también el Metro. En París, el Louvre no llevó días y en la Orangerie estaba la colección Paul Guillaume de pintura impresionista. Notre Dame tiene hermosos vitrales y otro tanto la S. Chapelle. No sé, sin embargo, si me impresionó la catedral tanto como Toledo o Ávila. Pero ya me olvidaba que sacaremos el cuero a los franceses entre café y café en su terraza (aspiro a un poco de verano)
Londres me encanta, aquí puedo usar el plural sin miedo. Nos encantó Londres y los ingleses. Ya el primer día y conociendo poco el idioma, todo fue accesible y agradable.
Las calles y las casas tienen un encanto especial que no hemos visto en otras ciudades. Nos encantó la National Gallery y una exposición extraordinaria: Bonnard que vimos en la Real Academia. Nos falta lo demás. Pero nos encanta Londres.
Volvemos a París por unos días a nuestro hotel con cocinita y, más o menos, el 5 estaremos en Madrid. Allí veremos a tu hermana y sobrino. Volveremos seguramente al Prado. Caminaré por la Carrera de San Jerónimo hasta la Puerta del Sol. Qué sé yo! En un momento, ¡pensamos entrar en España por Galicia! Tenemos un tren directo desde París (consejo de la mucama española (gallega) de la cual soy muy amiga) ahora no sé si lo haremos porque se nos van acabando las fuerzas para tanto viaje.
El 9 a las 11:35 de la noche salimos de Barajas. Llegamos a Ezeiza el 10 a las 13 hs. más o menos (1). A juntar fuerzas los amigos que ya sabes lo que me gusta viajar en avión.
En Madrid, tengo un alma gemela en este sentido: Marcial Suárez. Pienso consolarme con él porque le pasa igual que a mí.
Así que, amigos, será hasta muy pronto. Dice Bernardo que te hará un adelanto de noticias a Luis en hoja aparte.

Un abrazo para los dos

Elsa

Saludos a Aída y Scheimberg. Recibimos en París una líneas de Scheimberg. Sí, vimos el románico catalán en Barcelona. Estos son mensajes y retrucos para los amigos de la calle Amberes.

(1) vuelo 131 de Aerolíneas


1967-01-30
Carta de Cherniavsky a Luís e Maruxa Seoane. 1967
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]

Transcripción da Carta de Cherniavsky a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 30/01/1967

CONSUL ARGENTINA / DE AUDITORIA Y MANDATOS.

30/1/67

Estimados amigos Maruja y Luis:

Recibimos casi como regalo de fin de año vuestra carta fechada en París además justo en un momento en que, aparte de tratar de localizar vuestra probable dirección a través de Abrasha, que pensamos la tendría en razón de haber estado vinculado al itinerario, estábamos rumiando nuestro descontento de amigos y calmándonos junto a otros comunes amigos que gracias a Dios para ustedes también rumiaban lo que evidentemente impedía que nadie maldiciese a nadie por haber recibido ya carta y en esta agitación casi sin ningún punto ni coma... llegó.
La tormenta pasó, vino casi un calma chicha para dar paso a una furia de llamadas telefónicas de gente que quería hablar –todas ellas al mismo tiempo– para decirle al amigo que había recibido carta de Luis y Maruja... y quedamos todos, egoístas al fin, desinflados y pequeños, todos los amigos habían recibido carta, no existía ningún privilegiado.
Apenas sí en la reunión de los Scheimberg al despedir a la Flia. Torrallardona alguno podía interrumpir al lector de una de vuestras cartas para intercalar alguna otra pequeña nota de la carta propia, interrupción casi siempre que había de hacerla en los momentos en el lector era corregido por una señora, cuyo nombre ahora no recuerdo, quien no perdonaba al mismo la más leve falla, ya que a fuerza de haberla leído ella misma tantas veces la sabía perfectamente de memoria. Vino enero y mil cosas de la importancia de la cabeza de un alfiler, que de todos modos impide que uno se la clave, hizo demorar esta respuesta.
Recuerdo mi primer viaje a París, ciudad a la que no amo, pero gozo tranquilamente, viaje que hice cuando era pichón, mentalmente hablando, y al regreso un amigo checoslovaco diplomático violinista, juerguista me pedía distinta información sobre París, en ese momento hasta que cansado de no recibir realmente ningún informe, muy certero me dijo: “usted no estuvo en París, paso por París”.
Pienso que si Julia y yo pudiéramos ir a España en este momento evidentemente luego también podríamos decir sobre nuestros anteriores 15 o 20 días por España... Habíamos pasado por España.
A página y media de escritura a máquina, con el marginador colocado, el espaciado debidamente regulado, no consigo ni acercarme a la magistral simetría de Luis escribiendo manuscrito... Usted rencarnó el alma de algún copista? Y porque Maruja puede transmitir exactamente esa mezcla de fogosidad y dulzura en justo media página y yo empecé a terminar la segunda sin poder comenzar a decirles que vacíos nos sentimos desde que se fueron.
Hace unos días en una manifestación tucumana, la policía mataba un manifestante y el gremio decidía como símbolo de la situación establecer en pleno bosque Independencia (nuestro Palermo) una olla popular, los veraneantes perdieron ayer 35 millones de pesos en los casinos marplatenses, habiendo jugado 135 millones, los boletos ferroviarios aumentaron 70%, pero ahí mismo en Mar del Plata toda la agresividad de la masa aparece como neurosis y la policía con bastones, gases y perros debe separar en pleno centro millares de manifestantes trabados en lucha en pro y contra de los melenudos, quienes cuando son cazados son rapados (por los manifestantes).
El aprendiz de titiretero sigue haciendo macanas, toda la prensa se hace eco: El valle del Río Negro recibirá 30.000 braceros tucumanos para la cosecha. El ejército gentil decide colaborar y con la aeronáutica tiende un puente aéreo. Llega el segundo avión de los inscriptos en colas de a 20 en fondo durante días y días en todo Tucumán. Y el Gobernador de Río Negro avisa que no le manden más que con unos mil alcanzan... Desmiente el gobernador de Tucumán que dice haber hablado telefónicamente con el de Río Negro... Quedan, en este momento, según los diarios porteños unos 150 tucumanos en Río Negro que no consiguen trabajo y piden la ayuda popular para poder pagarse el viaje de regreso.
Es insoportable el calor. Julia y los chicos se refrescan a veces en una playita a 5 cuadras de casa. Arrancamos por tercera vez del ciruelo del jardín unas frutas rojas que ni un Seoane podría pintar, claro eran muy rojas.
Competencia, libertad de precios y autonomía de las empresas, parece un titular del Wall Street Journal, ningún diario de derecha lo destacó y ninguno de izquierda lo publicó porque esto no pasó en EE.UU., sino fue la decisión del Partido Comunista Checoslovaco que aceptó la reforma propuesta por un teórico de sus propias filas. Apenas si lo descubrí entre perdidas indestacables noticias de un semanario. Y esto para aquellos que conocemos Checoslovaquia, sabemos que significa: más comunista, más inteligente, más vital.
Me siento un charlatán hablando sólo yo todo este rato, porque no me contestan.

[Manuscrito:] Cariños

Isidoro

[Manuscrito na marxe esquerda:] Por correo separado Julia les contesta pero aquí van, por si esta llega primero, sus mejores deseos y un gran abrazo.


1967-02-21
Carta de Seoane a Scheimberg. 1967
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 21/02/1967


Madrid, 21 de febrero de 1967

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí su carta en la que me dice haber recibido el catálogo de Picasso. Me alegro que le hubiese llegado. Espero que también lo haya recibido Sofovich encargado juntamente con el tuyo. Nosotros disfrutamos por estos días muy relativamente de Madrid. La mayor parte del tiempo lo paso encerrado en el pequeño departamento que alquilamos trabajando. Tengo pintados unos quince cuadros, algunos de regular tamaño, que han de exhibirse en Colonia y en alguna galería de aquí, posiblemente después de nuestro regreso a ésa. La parte vieja de Madrid está muy bella. Las viejas calles alcanzan su mayor esplendor en la noche, cuando los faroles las iluminan por partes acentuando las sombras, volviéndolas casi a los años de su nacimiento, hace dos o tres siglos nada más, en el caso de esta ciudad muy moderna comparada con otras de España y del mundo, pero que a uno le bastan para conocer una vida pasada y unos personajes que vivieron padeciendo, triunfaron, murieron en el anónimo o en la gloria, pero que todos ellos amaron la noche, las calles apenas iluminadas conjuntamente con la claridad de la luna y de los faroles, porque en esas horas alcanza su mayor lucidez el diálogo, la canción suena mejor, los hombres se suelen presentar más verdaderos y hasta el amor, aunque sea reja por medio, adquiere la intimidad que contribuye a su grandeza. Un sábado a la noche, ahora, en invierno, por las cercanías de la Plaza Mayor, por la calle de Cuchilleros, alrededor del mercado de San Miguel, Madrid es extraordinario. En algo supera a todas las capitales europeas y es su alegría. Se trata de la alegría de un pueblo de trabajadores sin esperanzas de demasiados progresos personales que saben que al día siguiente gozarán de un dominio sin patronos y sin trabajo, que la mañana y la tarde será de ellos, de sus familias, de sus parientes y amigos y que esa noche para ellos es única, pudiendo gozar del tinto o del blanco en el mesón de su preferencia y cantar las canciones de su ciudad, o las de los países de España de donde proceden, Castilla, Galicia, Andalucía... Un sábado a la noche Maruja y yo enseñábamos a un matrimonio amigo la Plaza Mayor, eran aproximadamente las diez de la noche y de repente un grupo de marineros con su uniforme, ocho o diez, rompieron a cantar a coro una vieja canción gallega, San Benitiño de Lérez, sonaba bajo las arcadas como una canción de nostalgia y desafío, marcando la distinción de otra tierra y otras costumbres. Pero inmediatamente fueron un grupo de vascos, ya no en un idioma romance cargado de latines como el gallego, sino en el suyo de origen desconocido, antiquísimo, los que desafiaron a Madrid haciendo notar su diferencia y así fue, después, en todas aquellas calles que rodean a la Plaza Mayor. Grupos de jóvenes cantando canciones de sus países, andaluces, extremeñas, castellanas, a las puertas de los mesones, hombres y mujeres, con guitarras y otros instrumentos, algunos estudiantes en grupos vestidos de tunos haciendo sonar pasodobles y valses. Lo que quiero decir es que un museo o un cuadro puedo verlo en cualquier momento. Ahí están por siglos para que se vean, pero esto que vivimos una noche no volverá a repetirse, al menos de igual manera, será, para siempre, una noche única, sólo nuestra, una maravillosa obra de arte que nos pertenece para siempre, como sólo les pertenece la noche del sábado a los trabajadores de los países pobres, mal gobernados, donde los patrones pueden abusar sin riesgo de castigos. Una noche convertida en gigantesca obra de arte por un pueblo entero porque aún la televisión no llegó, para corromperlo, a todos los hogares. Ésta es la noticia más importante que hoy les envío. Uno puede soñar manolas y chisperos de un Madrid castizo, pasado. Instante en que esas calles fueron escenario de motines populares, con los primeros Borbones y con los últimos, de pronunciamientos militares, de guerra y de historia en general, peor lo más importante es el instante que se vive, teniendo una conciencia de que está viviéndolo. Aunque no sea más que eso, pasear por una calle y encontrarse con un cartel que dice Joyería Las amas de cría, en la Calle Mayor. Por favor, escríbannos. Un abrazo de:

[Seoane]


1967-02-28
Carta de Shand a Seoane. 1967
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Shand a Seoane. 1967 en 28/02/1967


28-2-67

Queridos amigos:

Acabamos de recibir de vuelta la carta que les enviamos en diciembre. Scheimberg nos dio su nueva dirección. Cuando tengan un rato libre, mándennos unas líneas para saber qué están haciendo y qué proyectos tienen para los meses futuros. Todos los amigos los recordamos y los extrañamos mucho.

Abrazos de

Susana y Willie

Arroyo 1160
Buenos Aires


1967-03-00
Carta de Sofovich a Seoane. 1967
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1967 en 00/03/1967


Bs. As., Marzo 1967

Mi querida Maruja:

Con gran sorpresa de la última carta de ustedes, sacamos la conclusión que se han perdido dos cartas nuestras, una de Bernardo y mía y otra mí desde Ranelagh. Lo siento muchísimo porque yo sé lo lindo que es recibir noticias. Claro que ustedes no estaban tan nostálgicos como nosotros, pero de todos modos, da mucha rabia que se pierdan cartas. Fueron a la dirección de Madrid.
Ahora no podría ni siquiera sintetizar mis anteriores. El mes de enero en Ranelagh fue un poco agotador para mí por el trabajo y las visitas, pero me dejó un saldo hermoso, lo habíamos pasado maravillosamente y Pablito y Claudia estaban tan bien que nos fuimos con lástima de P. del Este el 31 de enero. Atravesamos nuestro marrón R. de La Plata con un calor de los mil demonios en un barco que a Pablo le resultó fascinante y a nosotros un alto horno inaguantable. Pero, en fin, llegamos a Punta como dice la gente “bien” y hay que recordar que es hermosísimo como paisaje y como lugar de veraneo. Tuvimos una confortable casita en medio del bosque de Cantegrill. Al llegar nomás, desde la ventana, Pablo preguntó si por fin podría ver a Caperucita y al Lobo. Y así empezó nuestro veraneo. Resumen total e inesperado: los chicos, fabulosamente bien, Bernardo, torturado todo el mes por un dolor de rodilla derecha y yo, con una siniestra neuralgia (media cabeza, oído izquierdo, órbita) con cuyas secuelas estoy todavía luchando de un especialista a otro. Verdaderamente, el día de nuestro regreso, 7 de marzo, yo había ingerido 150 aspirinas, 3 frascos de antibióticos y no se sabe cuántas cosas más. Todo lo cual me deprimió bastante y bajó la presión. Desde entonces hasta ahora, he andado muy regular y sin ganas de nada. Hoy es el primer día que me siento algo mejor y te escribo. No querría que nos crean ingratos o descariñados. Ni tampoco quiero que esta carta sea un lista detallada de todas las nanas, que son muchas.
Bs. As. está como siempre en materia de gente amiga. Prácticamente no hemos visto a nadie desde que llegamos, por mi enfermedad. Pero por los llamadas telefónicos, sé que Aída y Scheimberg están bien. Que Anita y Enrique están semi locos con su casa nueva. En dos o tres conversaciones telefónicas con Anita, me encontré consolándola como una madre por las molestias que le producen el ir y venir de obreros en la casa que parece está lejos de estar completa y terminada. Total que en medio de mis problemas reales y terrenos atiné a decirle a Anita que efectivamente todo eso era muy molesto, pero que recordara que son problemas de signo positivo y no negativo, originados por el estreno de una espléndida casa! Tal vez mañana la conoceremos, todavía no hemos ido.
A Marika y Lorenzo los vimos en el hermoso panorama de Solana del Mar. Estaban encantados, como de costumbre y el marco que los rodeaba era más o menos el paraíso terrenal. ¡Vivían en una casa cuyo verde jardín terminaba en la suave y blanca arena y de ahí al mar!
Que te puedo contar de nosotros, Maruja, haciendo abstracción de las aspirinas, pasamos unas vacaciones tranquilas, en un lugar divino y viendo disputar a los chicos, cada uno en su estilo y de acuerdo a su edad. Claudia, rompiendo corazones en bikini y Pablo retozando en la playa, sin miedo al mar, y ofreciéndonos, día a día, el hermoso espectáculo del despertar de su inteligencia. Será que estamos muy “gagá”, pero muchas veces nos llena de admiración este hijo nuestro.
En materia de trabajo, para las “cesantes” todavía tratando de organizarme en trabajo particular, cuando me sienta más fuerte. Bernardo se debate de Montevideo 467 a tribunales y de ahí al estudio y de ahí a casa. No necesito decirles que esto es un desastre, que todo está caro y que no se sabe cual es el demencial objetivo del Gobierno.
Todas las noticias de ustedes, en cambio, son muy buenas y traen el hermoso aire de Europa esta vez purificado por la exposición Picasso. Realmente les envidiamos la suerte, la inolvidable experiencia. Yo, además, les envidio España. A veces, soñamos despiertos y decimos que lindo sería ir aunque sea un mes a España, ahora, mañana o pasado. Pero la realidad se impone siempre y aquí estaremos esperándolos con los brazos abiertos y abundantes cafecitos.
Vuelvan a escribir pronto. No hagan caso si el tono gral. de esta carta es un poco “depre”. A pesar de todo, tomo conciencia cada vez más que aún las alternativas de la depresión y los problemas atañen a la vida y eso quiere decir que se está viviendo, hablando, queriendo, llorando o riendo. Y que, con todo, vale la pena.
Cuenten cosas y digan cuándo piensan volver.
Ranelagh está divino y a partir de la semana entrante tendremos un pozo de agua nuevo a 42 metros de profundidad! A la vuelta del Uruguay nos encontramos con la noticia de que se había terminado la napa. Será porque somos muy limpios, no? El hecho que al principio casi nos da un síncope. Pasamos Semana Santa haciendo ayuno y abstinencia de agua, pues no saliendo ninguna gota de nuestro pozo, teníamos que acarrear de los vecinos en numerosos baldes, mangueras, etc. Llegamos a darnos cuenta que bañarse es un prejuicio, que se pueden comer todas las comidas en un solo plato y que la noche con un fuentón grande de agua y empezando por Pablito, toda la familia podía higienizarse en el mismo fuentón. Volvimos el domingo con una ligera pátina, pero a la verdad muy mejorados de los múltiples dolores.
Y con este criterio que adoptamos ahora –pro salud– de tomar todo con tranquilidad provinciana –estamos encantados de que mediante la aplicación de 30.000$ tendremos agua pura y cristalina, mejor que nadie.
Bueno, queridos amigos, basta de macanear. Les conté de Ranelagh porque sé que les gusta. A Luis le envío un gran abrazo, para los dos, besos de los chicos. Para ti, Maruja, todo mi afecto.

Elsa

Saludos a Carmen y sobrino. Y a la familia de Díaz Pardo. A la familia Suárez y Maiztegui


1967-04-12
Carta de Prada a Luís e Maruxa Seoane. 1967
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Prada a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 12/04/1967


Buenos Aires, 12-4-67

Queridos amigos Maruja y Luis:

Espero que esta carta llegue par la inauguración, queriendo tengas mucha suerte y que os vaya todo muy bien. Ya os contaría Laxeiro mi llegada a esta ciudad, que no fue muy tranquila, pues nos encontramos con una tormenta terrible y tuvimos muchos inconvenientes para aterrizar.
Cumplí con todos vuestros encargos, sólo me falta de encontrar Sofovich y el ingeniero Díaz. Cuando los llamo, no han llegado y cuando insisto, se han ido, pero como no era cosa urgente, los veré en cualquier momento.
He tenido mucho que hacer y constantemente salgo y entro a la casa para hacer gestiones, así que la gente tampoco me encuentra a mí.
Me acuerdo mucho de todo lo de ahí. Te cautiva esta tierra una vez que has vuelto a pesar de que tenga muchos defectos.
Maccio se quería volver tan pronto llegó a Ezeiza porque, la verdad, todo aquello y el camino hasta llegar al Centro es deprimente comparado con lo que acabamos de dejar ahí. Luego lo he encontrado varias veces y me dice que está procurando adaptarse.
Ya empezaron las exposiciones, todas malísimas, pero esto sirve de motivo para encontrarse con los amigos. Mañana hay una exposición en Galatea de obra de la colección Scheimberg y, como es natural, ya tenemos cita para encontrarnos.
Ayer cenamos con los Baltar en casa de los Varela y os recordamos mucho. Lorenzo, siempre con deseos de ir a esa, pero es tan difícil lograr esto, con esta moneda de porquería, como dicen los argentinos, que es casi imposible. Está más gordo y me sorprendí viéndole comer un bife. Los Baltar, con nostalgia de eso, pues esto es muy aburrido si no andas invitado a casa de los amigos. Ésta es la tragedia de nuestros amigos, que me supongo les pasa como a mí.
Yo quiero tanto a la Argentina que pienso que es mi país, esta sensación tuve cuando llegué, pero, al mismo tiempo, quisiera vivir ahí y disfrutar de todo lo que tiene de bello esa tierra. Espero lograr vivir en los dos, que sería una felicidad.
Llegó María Antonia cargada de cartas. Ya sabéis para quien, creo que la irá muy bien si lleva a cabo sus gestiones. Yo le dije que aquí no es como ahí, pero no me he querido meter mucho, cada uno con lo suyo. La vida se fue por las nubes; el pollo aquí es artículo de lujo, un café vale 25$ y los restaurantes están con un 40% más de cuando yo me fui. Ahora hay impuesto a todo y el teléfono lo van a subir el doble, menos mal que todo lo van a arreglar en Punta del Este. Hace unos momentos, estuve oyendo noticias que decían que Arosamena el del Ecuador le dijo a Johnson que mientras ellos estaban defendiendo la democracia, entre comillas, en Vietnam y gastándose allí millones, América Latina la estaban perdiendo y precipitándose acontecimientos que le iban a costar muy caro. En Uruguay hay un lío enorme con huelgas, manifestaciones y atentados contra la conferencia; este continente está muy convulsionado, no sé qué pasará mientras la gente en Buenos Aires, tranquila, pero la encuentro triste. Estoy indignada con Laxeiro, él me recomendó que le escribiera enseguida. Así lo hice, pero él no ha contestado a ninguna de mis cartas.
Está haciendo unos días de calor increíble.
[...]
Todos los amigos y para vosotros un fuerte abrazo de

Lala


1967-05-12
Carta de Shand a Seoane. 1967
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Shand a Seoane. 1967 en 12/05/1967


12 de mayo 1967

Queridos amigos:

Justamente algunos días después de recibir su carta, hubo una reunión en la casa de Luisa Kaufman, y Susana pensó que sería una buena idea llevar la carta allí para leerla en voz alta, ya que estaban presentes los Scheimberg y muchos otros amigos comunes. También se la mandé a Varela porque nos impresionó profundamente. Es un hecho que el ser humano no tiene ganas de recordar el triste pasado, y en cierto modo es comprensible. Aunque nos deprime esa insensibilidad, debemos acostumbrarnos a la idea. La incertidumbre que se ha instalado en el hombre en las últimas décadas le empuja a buscar la manera más fácil de sobrellevar la falta de alguna estabilidad. El hombre calcula que tiene algunas cartas setenta años para vivir en esta hermosa tierra, y no está dispuesto a sacrificarse en pos de unos ideales que él considera abstracciones, aunque en verdad son la base fundamental de su vida y la de los suyos. Creo que nosotros tenemos que reconocer esas limitaciones. La mayoría nunca está dispuesto a oponerse a una fuerza material o espiritual. La mayoría es conformista o si Vd. quiere, colaboracionista. En los EE.UU. las buenas familias cambian el modelo de sus autos todos los años, y lo hacen siguiendo el ejemplo de sus vecinos. Lógicamente, esta actitud también les induce a aplaudir la Guerra de Vietnam... Por correo aparte, les mandé una obra teatral que Argentores acaba de publicar.

Un abrazo cordial de

Susana y Willie


1967-06-08
Carta de Falcini a Seoane. 1967
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1967 en 08/06/1967


Buenos Aires, Junio 8 de 1967

Luis Seoane,

Querido amigo:

Ayer, inesperadamente, me entero de su cumpleaños, por Cumpleaños en el arte, en televisión, mediante una simpática recordación efectuada por Cuadrado, recordando sus comienzos. Según me dijeron, porque yo no lo oí. Se refirió a los años de bohemia, en España.
En esos momentos, teníamos la mala noticia que nos daba Tove: el fallecimiento del amigo Arranz, ocurrida a las siete de la mañana. Arranz padecía de la descalcificación de dos vértebras, además su vieja afección pulmonar hizo crisis en dificultades para respirar y una infección cerebral que terminó en un síncope, que acabó con su vida. Entró en coma a media noche, pero con lucidez hasta entonces y sin hacerlo sufrir en forma visible. Lo acompañaron, además de su magnífica compañera Tove, de sus dos hijos. En esa casa se pensó mucho en ustedes dos.
Thobe nos encargó muy particularmente a Sarita y a mí a que les escribiera, anunciándole el deceso.
Esta mañana, cumpliendo una de sus voluntades, fue llevado al crematoria de la Chacarita.
Para despedirlo estábamos muchos amigos, entres otros, Gori Muñoz, Kornblith, Lozada, Mirella y Baltar, Tove, Núñez Bua, Frontini, Scheimberg, su amigo con quien convivió en Tucumán, nosotros y tantos más, muchos más y todos sus compañeros de la escuela. Sin olvidar a sus muchas alumnas.
Demás está decirle la alegría que dio leer sus entusiasmos tan sentidos del arte popular, celebrando los encantos, sus “duendes”, la gracia natural, irreproducibles.
Interrumpo estas líneas para ir a patinar los bronces elegidos por Payró para integrar mi representación a través de mi donación al Fondo Nacional de las Artes.

Como anticipo de la exposición que realizaré el próximo 21 de Agosto en la galería NEXO y para terminar estas desordenadas noticias, reciban Ustedes dos nuestros afectuosos saludos.

Saludos a Díaz Pardo

Falcini


1967-07-22
Carta de Seoane a Cherniavsky. 1967
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Cherniavsky. 1967 en 22/07/1967

El Castro, 22 de Julio de 1967

Sr. Isidoro Cherniavsky
Vicente López

Querido amigo:

Recibí su última carta cuya contestación retrasé pro culpa del accidente del brazo, del que supongo sabrán por terceros. Hoy también le escribí a Scheimberg y a Rotemberg y a otros amigos lo hice hace unos días. Trataré de ponerme al día con todos pues de todos, por otra parte, quiero recibir noticias aparte de las recibidas. Estamos en Galicia gozando de un aislamiento espléndido en una aldea muy cercana, 2 kilómetros, a una villa marinera que está, a su vez, a unos 12 o 14 de La Coruña. Estoy, se lo digo a Scheinberg, tallando unos retratos imaginados de personajes medievales gallegos para unas jarras de porcelana. Proyecté dieciocho y tengo talladas once. Se trata de una experiencia nueva para mí de la que estoy aprendiendo bastante. Siempre me atrajo la escultura y es posible que en Buenos Aires trate de hacer algunas otras obras con la ventaja de este aprendizaje que hago aquí, hasta ahora con una torpeza similar que voy dominando, a la de cualquier escultor popular. De pintura y de arte último en general no veo nada, solamente del pasado, el románico y el barroco gallegos en iglesias medievales, en edificios de los siglos XVII y XVIII o mezclados en monasterios comenzados a construir en el siglo XII y terminados seis siglos más tarde, aprovechando algunas excursiones de fin de semana hacia lugares apartados de la costa o en la montaña. En las ciudades, en general, se conserva casi todo lo que tiene algún mérito artístico pero en cambio se echan abajo aquellas construcciones que sin tener el valor de un estilo acreditado del pasado, les imprimían carácter y estaban perfectamente adecuadas a unas costumbres y a un clima, para levantar nuevos edificios sin carácter alguno, de acuerdo con una especie de estilo universal divulgado por las revistas de arquitectura y que igual se yerguen en ciudades tropicales que en estas de clima templado o en las más frías de más al norte. Desde que salí de Buenos Aires tropiezo con iguales edificios de la Avenida 9 de Julio en una y otra ciudad y creo que admiro ahora más a Testa por su Banco de Londres, capaz de romper con tanta monotonía, independientemente de otros valores. Las ciudades españolas están perdiendo carácter, se uniformizan como las de casi todos los países sin que la experiencia acumulada a través de los siglos, en una y otra tierra, sirva para nada. El Estado proyecta, por ejemplo, escuelas en serie, iguales para el clima seco y caluroso de Andalucía que para el lluvioso y frío de Galicia. Se trata en el mejor caso, de ese tipo de edificio que puede luego presentarse en fotografía en alguna publicación de propaganda como un nuevo logro de arquitectura moderna –ni siquiera es eso– y que no responde, no solamente el clima, sino además a las diferencias temperamentales y a la continuidad histórica de cada una de las distintas regiones. Bueno, así parece ser en todas partes. Por favor escríbannos, cuenten que novedades artísticas hay en este momento en Buenos Aires, que se hace, etc.

Un gran abrazo de Maruja y mío para Julia y usted:

[Seoane]


1968-12-12
Carta de Whitelow a Seoane. 1968
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] GALERÍA BONINO / DIRECTOR: ALFREDO BONINO / MAIPU 962 / 31-2527 / BUENOS AIRES, ARGENTINA / BARATA RIBEIRO 578 / COPACABANA / RIO DE JANEIRO, BRASIL.

Transcripción da Carta de Whitelow a Seoane. 1968 en 12/12/1968


Buenos Aires, 12 de diciembre de 1968

Querido Luis:

Aunque sé por los Scheimberg que aún no te encuentras en Osedo, lo mismo te escribo para ganar tiempo. El motivo, aparte del placer de retomar contacto contigo y Maruja, es de negocio. Enzo me pide que te transmita lo siguiente:
De acuerdo con lo convenido, habló primeramente con Najmías el 22 de noviembre para irlo preparando para fin de mes. Este manifestó que había quedado contigo en pagarte el 10 de diciembre, y que habían hecho todo lo posible para liquidarte antes de tu viaje. Quedó en llamarlo a Enzo, pero no lo hizo. El 10 de diciembre, Enzo lo llamó directamente a Mallah, y éste le dijo que te pagarían a tu regreso en abril, lo cual pone en evidencia un contrasentido, ya que Najmías puso como fecha el 10 de diciembre. Cada uno por su parte, oportunamente se amosacaron con Enzo, acusándolo de dudar de la palabra de ellos.
En consecuencia, Enzo quiere que le des tu parecer, si debe insistir él, en cuanto tenga tus instrucciones, o debe dar intervención a Sofovich. También me dice que si tú le escribes a Mallah, por favor, le envíes copia.
Aparte de estos dimes y diretes cefardíes, puedo darte en cambio la buena noticia de que ayer Enzo terminó de pagar el nuevo local. Fue un día de calor horroroso. Quiero decir que la nueva galería nace bajo un cálido auspicio. La exposición de los Torrallardona gusta mucho, y te hemos extrañado, ya que fuiste el promotor y Deus ex machina.
¿Cómo está Maruja? Dale nuestros cariños de siempre y para ti un gran abrazo.

Billy

[Manuscrito:] P.S. Laura le entregó a Enzo los 2 grabados que compraste. Vale.


1969-01-07
Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1969
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Pagano a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 07/01/1969


Buenos Aires, Enero 7 1969

Queridos Maruja y Luis Seoane:

Finalmente, hemos pasado las fiestas de Fin de Año con su secuela de convites y reuniones familiares y ya formalizada la entrada en Año Nuevo, vayan aunque un poco tardíamente, según rezan las buenas costumbres, mis mejores augurios y deseos para Uds., mis buenos amigos.
La expectación que determina la iniciación de un nuevo año, con las especulaciones habituales sobre lo que el cambio de año calendario nos depara, esta vez está concentrados en la partida de Rosana y Luis que ya es inminente. Y aunque paradójico, dada la alegría que me produjo el destino de Luis, España, con la consiguiente apertura a nuevos caminos y ricas experiencias, veo con temor este largo alejamiento. Porque la magnitud de los problemas que me rodean exceden mi propia vida, y es por esto que me aferro a estas dos vidas jóvenes llenas de amor y de esperanza.
Será que ya nos estamos poniendo viejos, que empezamos a necesitar de los jóvenes?
Claro, estamos rodeados de gente mayor (valga el eufemismo) que no esperan mucho de la vida con un horizonte muy limitado y que finalmente resultan agobiantes. Es un sentimiento egoísta, ya lo sé, pero yo necesito de todas mis fuerzas físicas y morales para seguir adelante; quiero vivir.
Por eso, para no dejarme caer en pozos de angustias, me aferro a los jóvenes porque encuentro en ellos el secreto de muchos renacimientos y un rayo que pueda iluminar mi vida oscurecida por la angustia.
Muchas veces, Maruja y Luis, he querido confiarme en Uds., pero no he tenido valor de hacerlo. Tampoco ahora lo tengo. Tal vez, cuando hayan regresado y yo haya elaborado mi problema, conversamos.
El sábado 4 de Enero, La Razón […] le dedicó a Schemberg y Aida y a su colección ¼ de página firmada por Hernández Rosellot. Lamentablemente, no tengo en mi poder el recorte para enviarlo. Lo titula Breve historia de una colección argentina. Hermosa, objetiva y profundamente emotiva. Ya estas cosas me suenan a historia, pero con música de réquiem. Me causan mucha tristeza.
Por otros caminos, tendrán variadas noticias de nuestro terruño. Tal vez sean más optimistas. Tal vez, cuando estas líneas los alcance, Luis y Rosana ya estarán en España. Aquí quedamos Mano, su novia y yo en una ciudadela. El resto de la familia, con muchos problemas. Falcini, en el Uruguay en casa del hermano casi moribundo. No es un panorama muy edificante.

Hasta muy pronto. Los abraza y besa

Sarita


1969-01-24
Carta de Seoane a Sofovich. 1969
Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA.

Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1969 en 24/01/1969

El Castro, 24 de enero de 1969

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí hace días la carta suya con noticias de Buenos Aires y de los amigos. Por nuestra parte, apenas tenemos noticias que transmitir. Estoy trabajando y acaba de salir un nuevo álbum de grabados míos, doce grabados en madera a dos colores con el tema de los pájaros, el texto va en idioma gallego. Se lo envío por correo aparte. Creo que quedó bien y fue hecho en homenaje a un hornero muerto quemado en Ranelagh. En la carta suya, no me dice cómo quedó el asunto del estúpido error en el prontuario mío. Me intranquiliza el pensar que pueda tener dificultades a mi regreso, que será, pienso, en abril. Antes tengo que hacer varios trabajos aquí. De Buenos Aires apenas tenemos otras noticias que las de ustedes. Scheinberg no me contestó, a Falcini le contesto yo hoy o mañana lo mismo que a Sarita y volveré a escribirle a Scheinberg. ¿Le pasa algo? ¿Está quizás más enfermo? Recibí, sin embargo, su saludo de Fin de Año. ¿Recibieron el catálogo de Miró? Fue una exposición impresionante. Creo que la recordaré siempre. No es fácil dominar con el color, casi sólo con color y líneas, paredes inmensas como las del edificio gótico de Barcelona donde expuso. De Picasso vi, por una publicación española, que en Louise Leirís se exponen actualmente más de 300 grabados últimos de él. No sé de qué grabados se trata y en España por otra parte es muy difícil sabe nada de lo que ocurre en este aspecto en el exterior. Los diarios están tratando de llenar sus páginas con desastres políticos en otras partes para evitar dar noticias de los propios que estar siendo muchos. Hay paros en todas clases de obreros, de estudiantes, de pescadores y existen como dos mundos, uno el de arriba indiferente a la opinión y que parece tener todo resuelto con un monarca y continuidad política y otro indiferente a lo que piensan y hacen los de arriba que pretenden cambiar como sea la actualidad. De Argentina no sabemos nada. Parece ser, sin noticias, un pueblo feliz, a lo mejor es que ya no le queda camisa. Una noticia que circuló por aquí fue la de haber llevado a cabo la conversión del peso. Sin embargo, no la hemos visto confirmada después en parte alguna. A ustedes les suponemos en Ranelagh o alternando Ranelagh con Punta del Este. Cuéntenos de la nueva casa y del verano yo de Buenos Aires. Escríbannos. Nosotros recordamos constantemente a los amigos y con los Díaz Pardo hablamos de todos.

Un gran abrazo para Elsa, Claudia, Pablito y usted de Maruja y mío:

[Seoane]


1969-01-25
Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1969
Ver [Tarxeta postal:] Lavalle, la calle de los cinematógrafos. Buenos Aires.

Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 25/01/1969


Sábado 25 de enero de 1969

Maruja y Luis Seoane
Cerámicas del Castro
Osedo. La Coruña
ESPAÑA

La troupe, reunida en Amberes 980, los recuerda con cariño y los abraza desde Buenos Aires.

[Firman]

Luisa y Isaac [Goluboff]
Mucha suerte

Luisa / Chusa¿? Kaufman

Pepita [Potik]

Perla Grimberg

Sofía/Sonia ¿? Malajovich
Malajovich

Anita Petroni

Myriam Goluboff

L. Falcini

Muchos cariños. Aída
Sheimberg


1969-02-02
Carta de Scheimberg a Seoane. 1969
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1969 en 02/02/1969


Buenos Aires, febrero 2 de 1969

Mi muy querida Maruja:

Si te dicen que el infierno está sembrado de buenas intenciones, no lo creas, porque yo, todas las mañanas me he levantado con intención de escribirte, pero ha hecho tanto, tanto calor que las ideas se me cocinaban antes de nacer. Por fin, hoy hace un poco de fresco, Dios se ha compadecido de todos los pobres que no pueden salir de este infierno que es Buenos Aires. Después de la carta que les escribió Scheimberg yo puedo agregar que los extrañamos mucho, que ya podrían volver…
Algunos chimentitos locales: Luisa Kaufman es abuela de un hermoso nieto que se llama Juan Emanuele (dicen que ahora se usan estos nombres); Luis y Roxane están desde el lunes 27 de enero en Madrid; Santa está muy triste con la partida y se siente muy sola; Luisa Goluboff está planeando muy tímidamente un viaje por Europa. Después no hay ninguna novedad importante. Buenos Aires está muy despoblada, se consiguen entradas para los cines, se viaja cómodamente en los colectivos. Y a propósito de colectivos, les diré que este Gobierno hace obra, todos los números están cambiados para que nadie sepa que medio de transporte tiene que tomar y este acertijo distrae un poco la atención de la gente; tenemos teléfono medido (3 comunicaciones diarias) así que guerra al amor por teléfono, nada de perder tiempo, a trabajar! Y nada más.

Un saludo cariñoso a la familia Díaz Pardo (vendrán por acá?) y un abrazo fuerte para Luis y otro muy fuerte para ti de

Aída


1969-02-17
Carta de Kornblith a Luís e Maruxa Seoane. 1969
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Kornblith a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 17/02/1969


Lunes, 17 de Febrero de Buenos Aires, [1969]

Maruja y Luis: Queridos y recordados amigos:

Les escribo esta mañana nublada de un carnaval cada vez más desabrido y desteñido. Hay quietud en el ambiente y hasta mí llega el pesado silencio de la ciudad. Estoy solo en casa. Anna ha tenido que irse a Pinamar para vigilar ciertos trabajos de pintura que se están realizando en nuestra casa y aproveché para escribirles esta carta. Aunque no directas de ustedes, por nuestros amigos comunes Scheimberg y Falcini principalmente, seguimos vuestro tránsito europeo y nos informamos de cuanto hacen. Con mayor razón ahora que llegó a nuestras manos el hermoso y emocionado homenaje a un pájaro que nos envió Luis y que hemos admirado conviviendo la emoción de Uds. con ese desventurado hornero. La breve referencia narrativa que integra el trabajo es, sencillamente, conmovedora. Nosotros que en Pinamar vivimos cuando estamos allí casi enteramente rodeados de pájaros, hemos establecido con muchos de ellos una inquebrantable amistad que nos ayuda a comprender al triste hornero insertado (sic) en vuestro cariño. Y este monumento que le ha levantado Luis con tanta emoción sale pujante de cada grabado. Son, sencillamente, repito, consecuencias . El arte tan personal de Luis ha inmortalizado esta vez a un oscuro pájaro, imprimiéndole un alma y nueva vida. Gracias, muchas gracias por el envío. Recuerdo ahora, con motivo de ese pájaro vuestro, nuestro, la conmovida inscripción que Jefferson puso sobre la tumba de su esposa y que tanto tiene en común con el hornero: “Si en las sombras el fuego de los amigos y el amor cesara de fulgir, el mío, solamente el mío, continuaría quemándose a través de la muerte”. Sé que ustedes, están en comunicación permanente y reciben constantemente informaciones de Buenos Aires y de nuestro país, al que tanto queréis y donde les esperan tantos sinceros amigos. Pero no resisto al deseo de transmitirles algunas. En general, las cosas no han cambiado desde vuestra salida. El verano suele poner una tregua en el acontecer económico y político. La gente piensa en descansar y olvidar. Hasta Onganía se ha ido a los lagos del sur en donde piensa permanecer hasta principios de Marzo. Krieger Vasena, el ministro de economía se fue ayer a N.A. [Norteamérica] para tratar de convencer a los norteamericanos que la situación argentina es buena y promisora y que deben ayudarnos más. Lleva, como principal argumento, el de la estabilidad lograda a cambio de un congelamiento casi total de las aspiraciones obreras y freno absoluto a las necesidades. El gobierno prácticamente ha quedado en manos de Borda, cuyas declaraciones a los periodistas, como de costumbre, son ambiguas. Se ha dado a conocer el anteproyecto de la nueva ley de enseñanza, que no sólo introduce cambios esenciales en la estructura educacional, sino que liquida, y ahora definitivamente la vieja ley 1420, de educación laica y obligatoria, y concede a la iglesia la supervisión de todo el organismo.
La ciudad está casi vacía. En un solo día llegaron 25.000 autos a M. del Plata y 150.000 turistas que, agregados a los que fueron anteriormente suman cifras enormes. La vida argentina, prácticamente, se ha replegado a los sitios de veraneo. En Mar del Plata se están efectuando con duración de 10 días cada una, más exposiciones en estos dos meses que en dos años en Buenos Aires y hasta el prestigioso “crítico de arte” y rematador Feinsilber ha efectuado un fabuloso remate de obras que reunió a un selecto público de veraneantes y dio bastante dinero. En Minamar me encontré con Forte, este mes está Alonso con su familia. Ayer, La Nación registró la información de la aparición del libro A la pintura de Rafael, en edición efectuada por Aguilar en papel de Japón de seda natural, con muchas ilustraciones y un dibujo original que le dedicó Picasso a Rafael, pintor. Rafael, a la vez, le regaló con un poema consignado a Picasso, poeta. El libro, según tengo entendido, se venderá a 20.000 pesos el ejemplar.
Anoche estuve con Maricarmen y Gori Muñoz; a este último lo encontré bastante mejor y hasta se le entiende cuando habla bastante mejor. Quien no está bien, quien sabe si vive a estas horas es Cunill Cabanellas, a quien le dio días pasados hemiplejía sin remedio. Como ustedes ven, les escribo desordenadamente y con una letra que entenderán si son brujos. Mi propósito al escribirles es charlar un rato con ustedes, agradecerle el envío a Luis e informarles algo de lo que les interesa. Yo sé que en el fondo Uds. están extrañando a este Buenos Aires dinámico al que están tan vinculados por todo y que deben añorar el recoleto departamento de la calle Montevideo, donde Luis realiza tantos prodigios. Si les sobra tiempo, no dejen de escribirnos para hacernos saber cómo están y qué hacen. Por mi parte, si les interesa, prometo escribirles. Sé por experiencia lo que significa recibir noticias del pago cuando se vive en el extranjero. Antes de partir, Anna, sabiendo que en su ausencia yo les escribiría, me pidió que les transmitiera su agradecimiento y sus saludos. Lo hago cumpliendo sus deseos y agregando a los de ella un fuerte abrazo de quien los quiere y recuerda cariñosamente.

Isaac


1970-04-27
Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1970
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1970 en 27/04/1970

Bs. As., 27-4-70

Queridos Luis y Maruja:

Acabo de abrir por primera vez en mi vida una carta no dirigida a mí. Tantas ganas tenía de saber algo de ustedes. Es que la anterior Bernardo la escribió en el estudio, la despachó apurado, etc. Me quedé sin poner unas líneas y eso me ha dejado con cola de paja.
Son las 15 hs. y estoy esperando a alguien para empezar a trabajar; mientras tanto devoré las noticias. Qué bueno lo de la exposición y la venta de cinco cuadros! Hace dos o tres noches en lo de Scheimberg, leímos los cuatro la carta de Luis y todavía no había ninguno vendido. Pero las críticas que transcribe Luis son muy buenas y eso, supongo, es lo más importante. Personalmente, suscribiría más de una, por ejemplo, “Reitera la juventud sin edad” o “El color dirigido está atado, vertebrado por los símbolos de la inteligencia”. Qué hacen? Hace ya un siglo que se fueron y nada dicen de volver. Es que, de verdad, los ha asustado lo que en Europa se debe pensar de esta América bárbara, con raptos, muertes y miedos en aumento para la gente normal? Me cuento entre los asustados; será porque la semana pasada nos robaron el flamante Chevrolet? No se aflijan, ya apareció, bien que desmantelado, y ahora luchamos con el seguro.
Pero esos son realmente males menores. Reaccionamos festejándolo con tortas y copas, porque no estábamos nosotros adentro del coche cuando la veleidad de algunos asaltantes no lo eligió revólver en mano. Al día siguiente, asaltaron la prefectura del Delta con tres coches grandes que cargaron con uniformes y armas. Habrá sido el nuestro uno de los tres?
Lo demás marcha, salud, trabajo y pocos amigos. Los chicos son realmente el premio a tantos sufrimientos pasados. Claudia, en la Universidad, Facultad de Psicología, recibida de profesora de francés, dando clases, ganando dinero para sus cosas y estudiando. Pablo, en primer grado; serio y juguetón. La pedagogía le da un poco de risa, aunque el primer día de clase vino y dijo que nadie toque su cuaderno porque es “sagrado”. Le toma el pelo a la maestra y trae todos “excelentes”.
Bernardo y yo, bastante gagás a esta altura del partido nos peleamos por firmar el boletín.
El verano fue lindo sin pena ni gloria en P. del Este, aunque con hermoso clima. Y divino en Ranelagh donde comenzó la operación asfalto!
Un buen día aparecieron dos camiones con Sánchez padre (el borracho) trotando a la cabeza por si podía convencer a los vecinos de que él había obtenido el asfalto y de paso sacar propinas. Empezaron por cavar dos grandes zanjas cortando todos los accesos por uno y otro lado, del camino principal –luego colocaron dos carteles que decían : “Hombres trabajando”–. Y se fueron.
Hasta el día de hoy, todo está igual. Los vecinos, comentando sobre los millones en que se valoriza la zona y atravesando los cardales con los coches para poder entrar y salir. Y con todo, fue un mes de enero estupendo.
Todos estos detalles configuran el show Ranelagh que sé que a ustedes les divierte. Ahora nos sacaron los postes de luz y no tenemos ni luz ni agua. Todo como consecuencia del asfalto que vendrá. Don José Ghersinich dice que no es nada, que él se va a ocupar.
Vemos a muy poca gente; encontramos mucho mejor que el año pasado a Aída y Scheimberg, a pesar de la enfermedad de Aída.
Hablando de cine, les diré que en P. del Este vimos Teorema, de Passolini. Gran película prohibida acá (se está pleiteando), de la cual se puede hablar mucho y se habló. No se la pierdan o, a lo mejor, ya la vieron.
Como recién estamos instalándonos y empezando el trabajo fuerte, nada más tengo que contarles. Estamos esperando el invierno con 28 grados en casi mayo.
Vuelvan pronto y o escriban, única alternativa. Hasta ese momento les envío a los dos un gran abrazo.

Elsa

Maruja: qué tal el departamento nuevo? Cuánto trabajaste ya en él? Espero tus noticias.

Elsa

Otro. Como notarán, le dejé la información política a Bernardo.


1970-05-17
Carta de Goluboff a Seoane. 1970
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Goluboff a Seoane. 1970 en 17/05/1970


Buenos Aires, mayo 17 de 1970

Querida Maruja:

¡Qué agradable sorpresa recibir su carta! Llegó en vísperas de nuestra salida para Santiago, donde pasamos tres deliciosas semanas de vacaciones en casa de sobrinos muy queridos, gozando de una especie de retiro espiritual, al margen de todo género de preocupaciones. Ese paréntesis sedante ayudó a borrar los últimos rastros del accidente.
La verdad es que encontrarse tendida al borde del camino, cara al cielo, sin poder moverse, no es una situación placentera. Pero no la sentí demasiado dramática, sino que la acepté más bien con fatalismo oriental. Tal sensación de inevitabilidad me permitió tolerar bastante las incomodidades posteriores, inclusive el collar de plástico que usé durante más de dos meses. Pepita se recuperó antes físicamente, pero sus nervios quedaron bastante maltrechos y le costó restablecer su equilibrio. Aunque Isaac superó su crisis depresiva, prefiere renunciar al volante. Ahora, reintegrados a nuestra antigua condición de peatones, quizá pensemos en acercarnos a la civilización urbana, siguiendo los sanos consejos de Seoane.
Cuando volvimos de Chile, alegres y confiados, dispuestos a zambullirnos en la vida porteña, el destino nos hizo otra zancadilla. Como consecuencia de un estúpido tropezón, de nuevo tuve que ofrecer una imagen lastimosa, con una pierna y una mano vendadas, amén de un dedo entablillado. Nuevo período de reclusión parcial, del trabajo a casa y de casa al trabajo.
¿Por qué le cuento esto? Tal vez para hacerme perdonar la demora en contestarle. Lo cierto es que quería decirles –y no sé cómo pasó el tiempo sin hacerlo– cuánto nos emocionó su carta, y con cuánto afecto los recordamos a ambos. Sabemos que está próximo su regreso y los esperamos con impaciencia, deseosos de escucharlos y compartir sus impresiones, y de tener el placer de entrar en contacto con las nuevas obras de Seoane.
Nos cuesta ahora retomar el ritmo febril de la ciudad. Hay mucho que ver en las galerías, en cine, en teatro. Sin embargo, aún no nos hemos asomado ni a la inmensa vidriera de Florida. Y tenemos que decidirnos antes de que termine el mes, para darle una última mirada, un adiós melancólico al Di Tella. Pero al paso que vamos, lo más probable es que nos dejemos vencer por la inercia y sigamos nuestra vida actual, tranquila y doméstica. Vemos a los amigos, eso sí. Hace un par de días, estuvimos con los Scheimberg y los encontramos fantásticos. Aída, ya repuesta de sus dolencias últimas, irradia una envidiable vitalidad. Scheimberg estaba esa noche especialmente animado y conversador. Ellos nos dijeron que los Seoane preguntaban si nos había llegado su carta. Aquí está la respuesta.

Reciban ustedes un fuerte abrazo con el cariño de Isaac y mío junto con recuerdos afectuosos de Myriam. ¡Hasta muy pronto!

Luisa


1970-06-09
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 09/06/1970

Buenos Aires, 9 de junio de 1970

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Llegamos el sábado a las 11 de la mañana hora argentina a Ezeiza y nos esperaban un núcleo de amigos. El resto del sábado, la tarde, lo pasamos con mi familia, primera parte, y durmiendo desde temprano. El domingo vinieron amigos a casa. Muchos preguntas sobre vosotros de Scheimberg, Lipa Burd y Esther y los Lifschitz. Contestamos a todas. El lunes, ayer, estuvimos pendientes de la radio. Onganía cayó sin pena ni gloria. Creemos que el pueblo se alegró, nosotros desde luego. Esto es todo en poco más de dos días. Los amigos me presentaron un programa de catorce películas que por lo visto resulta indispensable ver, encabezadas por Z y La caída de los dioses que llevan muchas semanas en cartelera.
Antes de salir de ahí hablé con Martínez Barbeito, quien enviará, dijo, más obras para el Museo. El dibujo de Maside fue una primera entrega. El viernes, nos ofreció una comida Álvaro Gil en su casa, en la que estuvieron presentes Felipe y Totora, los Rey y Paz Andrade. Álvaro Gil dona un Frau, el pintor vigués de la generación de Maside, y un Grandío. Está entusiasmado con el Museo. Se trata de una donación inmediata, independientemente de las otras. Felipe Armesto dona la caricatura de Prudencio Canitrot hecha por Castelao, a cambio de otra, de Cousas da Vida, que Valentín prometió darle. De recoger las obras donadas por Álvaro Gil quedó encargada Beatriz Rey. Fue una comida muy simpática en la que todos parecían unos vendedores del rastro o del Mercado de las Pulgas.
Cenamos en vísperas de venirnos, el jueves, con Chávarri y María. Muy bien, pero por conversaciones que tuve con otras gentes, cuidado con envolverse con sindicatos. Nadie quiere saber nada de éstos. Quizás se pueda trabajar con Chávarri al margen de éstos. A mí continúa pareciéndome leal y buena persona. Esto es todo. Te escribiré con más calma e informándote de lo que pueda. Estoy exponiendo, no sabía, en Rosario. Te enviaré catálogo.

Un abrazo a todos, a Mimina, a José, a José Luis, Ángel, etc., y especialmente a Carmen y Rafael que suponemos de regreso de Rianxo.
Uno fuerte para ti de:

Seoane

Nota: Laxeiro está exponiendo en Art Gallery de aquí. Hablé por teléfono con él. Nos veremos hoy. Llegamos a tiempo, te lo digo antes, para presenciar el nuevo golpe de Estado. La gente está optimista, del pueblo, se entiende. Esta vez parece ser que las ideas foráneas procedían de España y contra esas ideas se habían sublevado en 1810.
Te envío esta cita de LE CORBUSSIER que creo muy interesante para un próximo Congreso de diseño y para L[aboratorio] F[ormas]: “Ustedes ríen porque registro el molino de viento de hierro, ese molino que gira por todas partes en la Argentina al lado de las casas. ¿Piensan que lo denunciaré por no estar diseñado, en dórico, gótico, corintio o toscano y ser simplemente ferretería?
Nuestras casas serán correctas cuando concuerden con el molino de viento, que es un hecho honesto”
Le Corbusier-1929.


1970-11-28
Carta de Prada e Laxeiro a Luís e Maruxa Seoane. 1970
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Prada e Laxeiro a Luís e Maruxa Seoane. 1970 en 28/11/1970


Madrid, 28-XI-70

Queridos amigos Luis y Maruja:

Hace tiempo que deseaba escribiros, pero se me fue pasando y no lo hice.
Estamos con mucha suerte con el tiempo porque aún no llegó el frío y gozamos de unos días de sol maravillosos.
Madrid está cambiado desde la última vez que yo estuve aquí. Hay millones, más galerías de arte y, por lo tanto, muchas exposiciones. Vimos una del escultor Alberto, muy buena en la sala del Museo de Arte moderno y ahora está una colectiva de ilalecokos , Morandi, Carra, etc. también muy buena, lo mismo veo que hay muy buenas cosas en teatro y lo mismo en música. Parece que esto está despertando, a Dios gracias y ya era hora.
Carmen pasó aquí cuatro días haciendo unos cursos en la universidad relacionados con su profesión. Rafael no vino porque era poco tiempo, peor van a volver. Isaac nos ha escrito.
Laxeiro, como verás, está exponiendo. Esta exposición iba a ser sólo de dibujos pequeños, pero a última hora agregó óleos también pequeños. No pensaba hacerla, pero tanto le han insistido que se decidió a último momento.
Por Buenos Aires, sabemos que todo va bien, por los amigos que nos escriben, y nos alegra mucho.
Os mandamos otro catálogo para los Scheimberg.

Bueno, por hoy nada más. Un abrazo para los dos de

Lala y Laxeiro


1971-06-13
Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1971
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1971 en 13/06/1971


Bs. As., 13 de junio 1971

Mis queridos Maruja y Luis:

La carta de ustedes nos llegó ayer, sábado luminoso; tomábamos café y estábamos contentos porque hacíamos proyectos de corto y largo alcance. Los inmediatos, una gran fiesta el sábado 3 de julio festejando los 60 de Bernardo. Sólo faltarían ustedes y de verdad lo notaremos todos. Los mediatos, un viajecito, en vista que nos ha sonreído la suerte que desde el punto de vista económico nos tenía en el purgatorio. En eso, llegó la carta de ustedes. Realmente, participaron de nuestra alegría como si estuviéramos juntos. Estamos hermoseando el departamento para tales festejos: hay hermosas cortinas naranja, aire acondicionado, un gran macetón de Tove junto al ventanal, cuadros desplazados por las cortinas y ubicados sobre la estufa. En fin, hay ambiente de fiesta.
Bernardo me gano de mano con las noticias más importantes, pero no me achicaré. La fiesta en lo de Aída fué emocionante, alegre y triste a la vez. Yo diría bastante patética, ya que Aída agradeció con la voz estrangulada y lágrimas, a la vida, el haberle dado amigos, hijos, a Scheimberg. En fin, estaban viejitos, así los vi tal vez por primera vez y, por lo tanto, vulnerables.
Te diré, Maruja, que hasta que llegaron los jóvenes el desfile de ancianos era tal que con Bernardo estábamos bastante desesperados. Después se arregló la cosa. Casi no hemos visto otra gente. Muy de pasada a Enrique y Anita. Están bien. Enrique muy bien anímicamente. No sé si tanto con respecto a su enfermedad.
Hemos ido al Colón (porque ahora Clarín nos provee de palcos). Escuchamos una orquesta holandesa maravillosa, les diría, la perfección matemática y una ópera Sansón y Dalila, esta última, para acercarnos a ese género que yo casi no conozco. Algo nos interesó, pero no es como para reincidir enseguida.
Nuestro micromundo marcha bastante bien con las alternativas que provienen de la adolescente. Me refiero a la “agresividad generacional” interpretada y dirigida por Claudia. Claudia estudia estupendamente bien, logra grandes triunfos en francés (se recibe este año y le aseguran puesto de profesora en la Aliance), pero nos desprecia por burgueses. Esta es una interpretación nuestra, la más suave. Tal vez no sea así, pero la sufrimos, especialmente yo, como pueden imaginarse. Pablo, en cambio, pasa por una etapa maravillosa, se interesa por todo, conversa con nosotros, realmente, nada le es ajeno de lo nuestro y de todo lo que lo rodea.
Hoy estuvimos en Ranelagh, después de dos meses, porque mamá se operó por fin de la vista y esto trastornó todo. Fue una operación delicada, pero está estupendamente bien y recuperó un ojo. Les decía que encontramos Ranelagh vestida de invierno, pero bastante verde, sin embargo. Pomelos y limones en cantidad. El camino muy avanzado, y sobre la ex-casa de ustedes, un cartel de SE VENDE. Inmediatamente, algún de esos geniecillos (estoy segura que en el golf los hay) nos enloqueció y comenzamos Bernardo y yo un delirio e grandezas que duró hasta el café. Después de beber un delicioso café con agua de pozo, reaccionamos y nos libramos del influjo. Naturalmente que ya ustedes se dieron cuenta; “compramos nosotros”, dijimos. Había facilidades. Volteamos el ligustro, adaptamos como hijos esos bellos cipreses, etc. Sacamos esa pileta. Y, enseguida, esta noche, les escribimos a Luis y Maruja. “Ya tienen casa de huéspedes en Ranelagh”. Fue divino y duró media hora. Y la cruda realidad se impuso. El jardín sería divino, pero qué hacemos con esa otra casa? Para que queremos 2 cocinas, 4 baños, etc, etc. Se fue disolviendo el sueño y aquí volvimos, como seres normales y dejamos allá la fiebre, frente al golf, todo verde y marrón. Doña Alejandra, envejeciendo, Boris, prosperando, los perros, muertos de hambre...
Y ahora pienso e interpreto; Bernardo y yo quisimos detener el tiempo.
¿Ya sabían que nuestra casa se llama Ítaca?
Mis queridos amigos, ahora son las 121/2 de la noche. Cumplimos la palabra y la seguiremos cumpliendo. Largas cartas a vuelta de correo, hasta que nos demos el abrazo en Galicia. Todavía me parece imposible. A Bernardo le esperan todavía meses de trabajo febril, pero lo principal está hecho. Cumpliremos los 60 y no nos impresionaremos. Silbaremos en la oscuridad.
Maruja, cuéntame algo de tu departamento. Fue cómico lo de Roma. Yo volvería aún sabiendo que tengo que cargar baúles.
Un gran abrazo para los dos. Especiales cariños a los Díaz Pardo.
Cariños de Claudia y Pablo y saludos de mamá que los ama porque son españoles o porque están en España.

Hasta siempre

Elsa


1971-07-00
Carta de Goldstein a Seoane. 1971
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Goldstein a Seoane. 1971 en 00/07/1971


[Julio, 1971]

Maruja y Luis Seoane

Mis queridos amigos:

Supongo que habéis recibido la carta que os envié desde Madrid. Aún perduran en mí, y no los olvidaré nunca, los hermosísimos días que pasé junto a ustedes en La Coruña. Todo aquí en Bs. As. está tan conmovido y caótico que realmente parece otro mundo. Pero el encuentro con n/ amigos comunes me hace revivir la Galicia con toda el alma. El contraste, para mí, de haberme dejado vivir tan plácida y alegremente en vuestra compañía, con esto tan turbulento y lleno de nubarrones dan en mi espíritu la sensación de un sueño.
Le trasladé a los Sheimberg, a Enrique, a los Lifschitz vuestros recuerdos y juntos les renovamos cálidos afectos. A Sofovich no lo he podido localizar porque está de mudanza en su oficina y no tiene teléfono. Enrique está encantado con el envío del juego y ya les ha escrito. Qué hay de los García (sic)1 Pardo? Están ya mejor de su salud. Y la encantadora fábrica de Sargadelos? Ya le habéis dado el empuje que deseabais [………] que estoy solo en la oficina, que desfila ante mi mente vosotros, vuestros amigos, Santiago, los paseos por sus callejuelas donde cada objeto, lugar o cosa que me señalabais constituía un [si...] en el corazón. Tan lejos y tan cerca hemos vivido ya tantas cosas! H transcurrido por tantas situaciones, buenas y de las otras que ya serán tiempos de reposar si nos dejaran. Bueno, ya esto es meterse en el futuro y eso no lo podemos [...] para nada. Clamará (sic) lo hecho y la satisfacción personal de las obras.
Los estoy extrañando y espero que me escribáis para seguir gozando de vuestra buena, hermosa compañía. Beatriz y Sergio andan por Yugoslavia gozando de unas vacaciones y les envían muchos saludos.
Polita, a mi regreso pescó una [sorde... patitis] y está en cama por un rato largo. Les envía un afectuosísimo saludo.

Un gran y estrecho abrazo para vosotros de nosotros.

Lázaro

1 Refírese á familia Díaz Pardo


1972-12-28
Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1972
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 28/12/1972


La Coruña, 28 de diciembre de 1972

Queridos Luis y Maruja:

La feliz noticia que me ha dado Mimina de que salís el día 2 de Buenos Aires me ha ocasionado un sobresalto y me han hecho subir el rubor a las mejillas.
¿Cómo dar alas a esta carta para que lleguen antes de vuestra salida? Me temo que no sean bastante rápidas las del avión y, así, la encomiendo a San Cristobal, patrón de los viajes, y a Santa Rita, abogada de imposibles.
No quisiera que os pusierais en camino hacia España con la más leve duda sobre nuestro largo silencio, cuando habéis estado tan presentes en nuestro recuerdo, en nuestras conversaciones, en nuestras esperanzas.
Supimos por Mimina de los malos ratos de Maruja –colgada–, y de que ha superado, como era de esperar, la dura prueba. (De Maruja se esperaba naturalmente que lo supere todo). Supimos de la exposición y de los repetidos y merecidos éxitos de Luis; y hemos recibido esas gentiles muestras de amistad: los dibujos de Rafael y Eladio en La Voz de Galicia, con sus elogiosos artículos, el envío de las Crónicas Marcianas –que he vuelto a leer con interés, aunque las había pedido para Fermín– y El hombre iluminado, y del mismo autor, que no conocía.
Hace pocos días, nos ha llegado A maior abondamento, conmovedor y apasionado libro, precioso en todos sentidos. Y hoy el hermosísimo Intentando golpear ideas, que nos ha entregado la pareja Marijke y Ramón Temes, a los que hemos estado a ver al H. Atlántico.
Ha sido un año muy complicado. Mucha parte en nuestro silencio ha tenido La saga de los Díaz Pardo, tremendísima, desconcertante, desesperante, tiernísima. No era posible contarla ni había modo de resumirla. La sufríamos. Ahora las cosas están muy encaminadas. “Después de la tempestad viene la calma”, se dice. Y parece que estamos ya en la calma o cerca de ella.
Nos entristecieron mucho las desgracias familiares: la muerte de Eladio Dieste –el hermano mayor después de Enrique– y de mi hermano Nazario, también magnífica persona.
Rafael refundió el nuevo libro que iba a entregar a Seminarios y Estudios –lo han terminado hace unos días– que es, al parecer, el último del ciclo filosófico-matemático, y que termina muy felizmente sus investigaciones.
Yo he tenido más trabajo del que puedo desempeñar: en la Inspección, en casa, y quizá no tantas fuerzas como antes. Con todo, me siento animosa.
Como podréis suponer, toda la conversación con los Temes ha girado en torno a vosotros. Os tienen a los dos gran admiración.
Así que nos hemos entendido muy bien. –Por ellos sabemos que Maruja manejará en breve su 124, por favor, no desde Madrid en este tiempo. Que empiece por estas rutas, más familiares y de temperatura más benigna. ¡Bravo por Maruja!
Y el caso es que no tengo más tiempo de escribiros porque quiero que salga ésta.
Queden presentes estas verdades:
Nuestro silencio ha estado lleno, a partes iguales, de vuestro recuerdo y de amistosos remordimientos.
Hemos agradecido profundamente vuestros signos de amistad. Estamos contentísimos de que vengáis.
Dad un abrazo en nuestro nombre, al despediros, a los buenos amigos: Marika y Varela, Baudi, los Scheimberg, etc. Un etcétera que vosotros sabéis llena.
Saludos de Mireya, que estos días está en cama con gripe, complicada de sinusitis. Ya va mejor.

Muy feliz Año Nuevo, y feliz viaje. Con un abrazo de

Carmen


1973-10-08
Carta de Scheimberg a Seoane. 1973
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1973 en 08/10/1973


Buenos Aires, octubre 8 de 1973

Mis queridos amigos:

Con razón que tardaban tanto en contestar! Yo ya estaba preocupada, pero nunca sospeché la razón de la tardanza. Por tres vías supimos del accidente: Esther habló por teléfono, lo mismo Sima y Sarita se enteró en lo de Sofovich y me avisó. Bueno, Maruja, ya tuviste el “baño de sangre”, nadie se puede zafar de esto. Si alguno dice que nunca tuvo un accidente automovilístico, no dice la verdad. Por suerte, salieron bien de la prueba, con una pierna y brazo rotos y algunos magullones, pagaron su tributo al automóvil. Cómo están ahora, fue un accidente muy doloroso? No se imaginan lo que Scheimberg y yo lo sentimos y tan lejos! Me imagino las que habrán pasado!
Scheimberg también estuvo enfermo, adelgazó bárbaramente, toda la ropa le queda colgando, pero, por suerte, está mejorando y en este momento le están haciendo investigaciones y espero que dentro de tres días sabremos a qué atenernos y empezará el régimen correspondiente. Ya le habrán visto a Nélida y a su mamá, les habrá contado todo lo que pasa aquí; ella está muy contenta, ojalá le pase lo mismo a su madre, que se fue a regañadientes. Nos estamos acercando a la posesión del Gobierno, ya sabrán muchas cosas por las noticias que tienen; yo tengo una “bronca” que ni puedo pensar, las promesas se están diluyendo poco a poco y se... repite la historia; cuando vuelvan a Buenos Aires hablamos largo y tendido. Ahora no tengo fuerzas. Ojalá sanen pronto y bien y vamos a contar los días que faltan para la vuelta, pero si tuvieran ganas de escribir y tienen ánimos, siempre la carta será muy bien recibida.

Saludos cariñosos de Scheimberg y de todos los amigos de aquí, besos y abrazos de

Aída


1974-01-07
Carta de Muñoz Manzano e Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1974
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Muñoz Manzano e Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1974 en 07/01/1974


La Coruña, 7 de enero, 1974

Queridos Luis y Maruja:

Al volver La Coruña, después del proyectado viaje por tierras de Carmen, nos encontramos con dos cartas vuestras, una de ella –abierta por inadvertencia– destinada a Mireya y que hoy mismo será reexpedida a Buenos Aires, aun cuando suponemos que habréis tenido ya varias ocasiones de veros y de hablar ampliamente. La destinada a nosotros, de Maruja en nombre de los dos, no puede ser más encantadora y fortificadora. Si hay un gran ejemplo de amistad clara, honda, sencilla, buena en toda ocasión y por todos los costados, para nosotros es la vuestra. Falta nos hace, en medio de tanta aridez y tanto enredo. Gracias, Maruja, por tu precioso testimonio.
Nos detuvimos una noche en Rianxo. Allí Carmen Iglesias nos dijo que Mimina, en nuestra ausencia, había telefoneado desde Cervo para darnos noticia del fallecimiento de la madre de Luis, y ahora Carmen acaba de comunicarse con Mimina, para concretar más las circunstancias. Nos dijo todo lo que, según ella, ya sabéis: y respecto a nosotros, lo que suponíamos: añadido a vuestro dolor el gran pesar de no haber estado presentes, haciendo tan poco tiempo que os habíais ido. Pero habríais tenido que ser adivino. Os entendemos bien y nos imaginamos vuestro desconcierto. Tenemos muy presente a tu madre, Luis, con la parte de afecto que nos corresponde. Ni de lejos podría asemejarse al vuestro, pero es auténtico, firme, verdadero –como lo era ella misma.
Por la conversación telefónica de Mimina, nos enteramos de la muerte del tan querido y admirado Scheimberg. (Escribiremos enseguida a Aída).
En el vistazo que di a la carta destinada a Mireya, registré al vuelo los pasajes que se refieren a nosotros en relación con Buenos Aires. (Noticias transmitidas también a Carmen por Mimina).
Sentimos la recaída de Luis por efecto del calor. Por suerte, tenéis ahí muy buenos médicos, aparte de la casa espaciosa y refrigerada... Suponemos que es cosa accidental, aunque un tanto cargante para cualquier paciencia. Resulta ocioso aconsejársela a Luis, no porque tenga mucha, sino porque seguramente está ya haciendo uso de toda la disponible.
Por aquí, las cosas están un poco oscuras o, más bien, nebulosas. No es posible hacer pronósticos, ni siquiera aproximado, para el 74. De todos modos, ha habido hasta ahora bastante merma y quizá siga. Ya iremos viendo. Por si vale de ensalmo, digamos como siempre: Feliz Año Nuevo! Debo terminar. Para los dos un fuerte abrazo de

Rafael y Carmen


1974-01-15
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 15/01/1974

Buenos Aires, 15 de Enero de 1974

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

El día 3 te escribí y envié la nota para el catálogo de la exposición de Patiño. Antes no tuve ganas de escribir a nadie por diversos motivos entre los que destaca mi estado depresivo que estoy superando. Pienso que lo único que me une actualmente con Galicia es el núcleo de amigos, entre los que te incluyo, que estuvieron constantemente conmigo en el sanatorio y en casa mientras no nos reponíamos del accidente y mis viejos ideales, siempre nuevos, con respecto a esta tierra. Todo lo otro, creo que tú me entiendes, murió para mí y constituye un nuevo fracaso entre tantos que experimenté en el pasado. El 73 fue un año malo; murió mi madre, sufrimos el accidente; fallecieron Falcini y Sheimberg, eran amigos míos desde hace treinta y cuatro años o treinta y cinco, desde muy poco después de haber llegado a Buenos Aires y les debía mucho a los dos; trabajé poco en cuestiones que a mí me interesaban por las decepciones personales que vine sufriendo en los seis primeros meses del año y que pretendo olvidar totalmente; murieron los tres Pablos que amaba, Picasso, Neruda y Casals, todo ello independientemente de cuestiones políticas, etc. Este primer mes del 74 sigue al 73. Dejé el bastón, creo, hace dos semanas. Siento cierta inseguridad algunas veces al andar en la pierna del accidente y empiezo a proyectar nuevos trabajos. El 74 espero sea un buen año.
Aquí cambiaron muchas cosas en el transcurso del año pasado. Todo está muy caro. Parece haberse puesto más difícil vivir. Los precios se duplicaron con respecto a diciembre del 72. Sin embargo, pienso que, con respecto al negro 74 que parece presentarse para Europa, Argentina está en condiciones económicas muy favorables derivadas de su riqueza material. Se autoabastece de petróleo y hoy se da noticia en el diario de haberse producido en el reactor de la Central Nuclear de Atucha la primera reacción de fisión nuclear “en cadena autosostenida y autocontrolada” previéndose que comenzará a producir energía nuclear en los próximos tres meses. Nos sorprende la calidad y el diseño de telas, cristales, etc., y las ganas de superarse de las gentes.
Bueno, acuso recibo de tus cartas del 28/VII/73, 31/XII/73 y 6/1/74 con las fotocopias que me enviaste. Te agradezco el ofrecimiento del envío de Bellas Artes pues me envió un ejemplar Raimundo Patiño y me basta. Maruja creo que ya os contó que estuvimos con Camilo, vino a casa antes de irse de vacaciones, lo encontramos muy bien y entregamos el dinero que nos dio Sofovich. Supongo que todo lo sabrás por él mismo. El clima aquí como siempre en verano, calor, humedad, tormentas, lluvias, fresco, todo alternado. Estos últimos días espléndidos. El fuego en la Pampa destruyó 2 millones de hectáreas de bosques, maleza, cosechas, etc., afectando a la energía eléctrica por la caída de cables de alta tensión, torres, procedentes de El Chocón, pero parece que en esta semana se resuelve todo. Que en 1974 todo resulte mejor. Cuando llegué me encontré con una carta de Ottawa, Canadá, invitándome a dos exposiciones, una de óleos y otra de grabados, tuve que contestar estos días agradeciendo y postergándola porque realmente no tengo ganas de ir ahora ni a Puerto Rico, ni a Canadá, ni a ninguna parte.

Un abrazo de Maruja y mío para vosotros dos y para todos vuestros amigos. Recibe otro grande de

Seoane


1974-01-20
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1974
Ver [Carta mecanografada co membrete:] SEMINARIO DE ESTUDIOS CERÁMICOS / SARGADELOS – CERVO – LUGO

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1974 en 20/01/1974

20.1.74

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Recibí tu carta del 2 con la nota para el catálogo de Patiño. Muy bien. Tomo nota de todo lo que me dices. Te confirmo varias notas y cosas que te envié.
Luego, te había enviado notas sobre Lugrís, me escribió Villafranca confirmando su idea de hacer algo en el Castro. En su carta dice que se enteró de tu accidente y del fallecimiento de tu madre y que te escribe. Te lo digo por si él no sabe que estás ya en Bs. As.
Hace unos días estuve en Vigo y me enteré que falleció Pepe Suárez. Se había ido a La Guardia a pasar el fin de año en un hotel barato. Solo. La prensa, por supuesto, no se enteró. Ni sabía que existía. Nos apenó mucho lo de Scheimberg. Le habíamos escrito a Aida cuando nos enteramos.
Por aquí las cosas van envolviéndose en la crisis que se va produciendo y que supongo irá creciendo. Los asuntos internos conflictivos siguen con el mismo calor o más si sabe. Ahora están con la prueba pericial.
Esto es casi todo lo principal que hay. Quisiéramos saber que la recuperación de tu pierna va bien por lo que hacemos votos. Conocemos bien ese calor, pero creo que te lo cambiábamos por el frío que esta[mos] pasando.
Y nada más; te seguiré informando. Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja

[Díaz Pardo]


1975-03-30
Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1975
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 30/03/1975


Buenos Aires, marzo 30 de 1975

Mis queridos amigos, Luis y Maruja:

Tardé mucho en contestarles porque siempre pensaba reunir noticias para enviarles. Pero lo que aquí pasa es un bodrio, nadie entiende, lo único que es uniforme son los asaltos, los robos y la muerte; por un quítame esas pajas te conviertes en cadáver, nadie sabe por quién, nunca se descubre, y lo que es peor, yo no me imaginé que hay tantos resentidos, en la policía, en el ejército, en los gremios y así todo. Ya a fuerza de ver asesinatos, nos preguntamos cada vez que abrimos los diarios a quien le tocará el turno. Pero cada vez que hay que dirigir un mensaje al pueblo, se llena la boca con patria, antipatria, hacemos lo que quiere Perón y muchas lindezas más. Y vamos a los chimentos, porque aquí no hay estas hermosuras que les brinda España; la buena, y yo los saboreo, disfruto junto con ustedes como si los estuviese viendo y en muy buena compañía. El 16 de abril se van Roxane y Luisa a Europa; Roxane ya conoce Europa, pero Luisa esta viviendo en un paraíso, no hace más que hacer anotaciones que ya los viajeros con experiencia le proporcionan. Veremos que cuentan a la vuelta.
Luisa Golu [boff] iba a viajar en mayo, pero tiene un drama familiar, un poco porque está obsesionada, que la tiene muy enferma. Está flaca, vieja y obsesionante. Sus parientes se han instalado en España, no sé si con ayuda de Nélida, pero él es un excelente profesional y hará muy buen papel. Todo es misterio, todo son susurros y lo demás lo que uno se imagina. Así que el viaje se ha postergado, no se sabe para cuándo.
El matrimonio me da mucha pena, pero no se puede hacer nada por ellos. Y ahora va una anécdota de una amiga, Ethel Gallo, que está muy bien disfrutando del merecido descanso que ganó el marido.
Resulta: la mamá de Ethel, tiene 97 o 98 años y empieza a declinar; cada vez que está grave, llaman al médico y… imagínate, hace lo que puede. El otro día, la mamá se descompuso, llaman al médico, muy bueno, por cierto, y le revisa a la enferma. Y este es el diálogo: “abuelita, usted está muy bien, no tiene nada importante, dígame abuelita, tiene novio? ” Y la viejecita, a vuelta de hoja le dice, “no, pero usted me da el número de teléfono? ” Qué me dicen?
Da gusto llegar a esa edad y tener la lucidez y el humor para contestar así. Olica me obligó a salir con ellos por unos días; no me preguntó y me trajo el boleto. Ella Schterbu, Augusto, Rosita y los chicos alquilaron casa en Pinamar y yo estuve con ellos 13 días. No sé si conocés Pinamar, pero es un lugar de los dioses en donde el campo, los bosques de pinos y el mar se dan la mano para regalo de los veraneantes. A mí me hizo muy bien, porque no pensaba en nada, los hijos estuvieron muy cordiales y me respetaban mi silencio. Yo volví como nueva, tranquila... pero ahora volví de nuevo; no me acostumbro; es tanto, tanto lo que perdí que no me alcanzarán los días para consolarme; y la verdad, a pesar de tener una formidable familia, no me importaría morirme mañana mismo. Quisiera que mandes la fecha para cuando hagan la exposición, que como siempre estaré presente y les desearé mucha, mucha, suerte, como se la merecen. Les envío, además, un corte de La Nación de los domingos, donde se refieren a Luis, por cierto, muy elogioso. Yo no sé si Luis se acuerda del Banco Popular Israelita; bueno, ese banco tiene un bajorrelieve de Falcini, extraordinario, y un mural de Seoane. El banco se vendió para hacer una galería, por supuesto se echó abajo, pero el mural, según me contaron, quedará en pie, como adorno de la galería, y el bajorrelieve? Pidieron 100.000.000 de pesos (pobre Falcini) y habrá algún postor para que el bajorrelieve se salve? Cada vez que voy a la de Anita, que vive en Corrientes al 2400, y paso por allí, siento como si estuviera agonizando una persona conocida y muy querida. Acá en Buenos Aires está la mamá de Nélida, vino para arreglar unos asuntos; imagínese, ella que le hace la vida imposible a su hija, extraña terriblemente y está loca por terminar sus asuntos y volver a España. Creo que esta carta está muy deshilvanada, está como mi ánimo, pero creo que les conté todo lo que aquí pasa. Maruja, me gustaría que saludes a todos los argentinos que yo conozco y estén allá, a tus hermanos, muy buenas noticias las que me cuentan de ellos; saludos muy, pero muy cariñosos a Díaz Pardo y la familia (el muchacho que estaba acá, está todavía?) a los Dieste, a todos los recuerdo siempre. Cariños, mucho cariños a Luis, mucha suerte en su exposición, a ti, Maruja querida, un abrazo de María, de mis hijos, de mis hermanas. Cariños, miles de cariños para ustedes de

Aída


1977-02-28
Carta de Seoane a Shand. 1977
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]

Transcripción da Carta de Seoane a Shand. 1977 en 28/02/1977


La Coruña, 28 de febrero de 1977

Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires

Queridos Susana y William:

Teníamos escrita una carta para enviaros cuando el mismo día que íbamos a hacerlos, nos llega una carta de Emma Lifschitz en la que nos transmite la noticia del fallecimiento de Bernardo. Excuso deciros cuánto nos dolió. Lo vimos pocos días antes de venirnos, preguntó por nuestros planes con respecto a exposiciones, trabajos, etc., con esa tranquila y amable voz que le caracterizaba y que tan de acuerdo estaba con toda su actitud humana, con su elegancia espiritual y su sabiduría, sabiduría de quien había vivido mucho, no por la edad, sino por la sucesión de acontecimientos que vinieron acaeciendo durante sus años y que en casi todos los casos nos afectaron a nosotros. Era, seguramente, uno último de los que quedaban de una generación de argentinos, de porteños, quizás, en la que se destacaron grandes escritores, artistas, profesionales... muchos de los cuales fueron grandes amigos suyos, como fueron Gómez Macía, Eichelbaum, Scheinberg, Kornblith, Spilinbergo, etc. Falleció poco después de otro grande amigo nuestro, Audivert, también de esa generación, o casi. No podemos deciros más, seguramente, que esas frases que se dicen siempre a quienes, como a vosotros, tanto debe doler por razones de hermandad, este fallecimiento, pero sean o no superficiales las frases que ahora os escribimos, tened la seguridad de nuestra adhesión a vuestro dolor, de la expresión de la amistad que sentíamos por él y de nuestro cariño por vosotros.

Un gran abrazo de:

[Seoane]


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacOtero Pedrayo, RamónPaz-Andrade, ValentínCarballo Calero, RicardoDieste, RafaelVarela, LorenzoArias “Mimina”, CarmenGarcía-Sabell, DomingoFernández del Riego, FranciscoDíaz, XoséCastelao, Cuadrado, ArturoDónega, MarinoGerstein, MarikaMuñoz Manzano, CarmenNúñez Búa, XoséLaxeiro, Scheimberg, SimónVázquez Freire, José LuísGil Varela, ÁlvaroRey Romero, JoséDíaz Arias de Castro, CamiloSofovich, BernardoPiñeiro, RamónFrontini, NorbertoBurd, LipaPicasso, PabloLifschitz, RafaelBlanco Amor, EduardoBaltar Domínguez, AntonioGerstein, NoemíBaudizzone, LuísBurd, EstherColmeiro, ManuelLifschitz, EmmaRónai Pal, PauloOtero Espasandín, XoséNogueira, FedericoRodríguez de Prada, PilarFernández-Albalat Lois, AndrésFalcini, LuísDíaz Arias de Castro, RosendoMaside, CarlosAlvajar, AmparoSuárez, MarcialLifschitz, CarlosPondal, EduardoDieste, Mireia Temáticas: Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneespazos artísticos Colección: Otero Pedrayo e Carballo Calero A nova Sargadelosautores/asmigracións Fondo: Valentín Paz-Andrade no seu arquivo persoalemigraciónpolíticamedios de comunicaciónprensa escritaFábrica de Porcelanas La MagdalenaColección: Paulo Rónai con Paz-AndradeHistoria da Literatura Galega ContemporáneahistoriaGalería Boninoartes escénicasNadal [festa]Álbum de GaliciaColección: Valentín Paz Andrade con Isaac Díaz PardocineGalería Sargadelos de BarcelonaviaxeexiliopremiosradioEdiciós do CastroenfermidadeSeminario de Estudos GalegosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Pedrón de OuroInsectarioCeltia S. A.PescanovaCuadernos del Seminario de Estudios Cerámicos de SargadelosMundial de Fútbol de 1978defunciónsHomenaje a la Torre de HérculesA galecidade na obra de Guimarães RosaCastelao na luz e na sombraMar de histórias: antologia do conto mundial Epistolario de Ricardo Carballo CaleroPoliclínico da RosaledaExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Exposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín Fierro

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0