|
|
Ver [Tarxeta postal:] DR. ANTONIO BALTAR / PROFESOR DE LA FACULTAD DE MEDICINA / DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. Sen data
[s/d]
Querido amigo:
Te presento al doctor Salvador Estrada, médico que está en iguales condiciones que tu hermano y desea hacerte alguna pregunta sobre los planes de estudio españoles.
Uno de estos días te escribiré con calma. Desde mi última carta, no volví a Buenos Aires.
Con muchos saludos te abraza tu affmo.
A.Baltar
|
|
|
Ver
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. Sen data
[Carta mecanografada con firma autógrafa]
Chos Malal, 30 de mayo de 1950
Querido Seoane:
Por el telegrama que te habrá mostrado Olsen ya sabrás que recibimos tu carta contestando a la que te remití por el mismo Olsen. Estábamos realmente un poco intranquilos sobre posibles extravíos postales y por eso aproveché el viaje de ese amigo para escribirte, además tener también así la oportunidad de haceros llegar mis directas noticias nuestras.
Lamentamos que tu ciática no se muestres lo dócil que fuera deseable a tu afán de mejoría y a las intervenciones terapéuticas del Dr. Paterson. Supongo que este te habrá hablado (y tú lo habrás tenido en cuenta), de lo que contribuye a la mejoría de casos como el tuyo la eliminación de la perniciosa costumbre de fumar, entre otras causas de intoxicación desde afuera. Pienso que también en tu caso puedas beneficiarte con la pérdida de algunos kilos de peso, aliviando así la tarea de sostén a músculos, vértebras y discos gelatinosos: Disculparéis tú y el Cuerpo Médico a cargo tuyo, esta intromisión “comedida” (en sentido sudamericano) de un médico rural cuya opinión no está tal vez a la altura de los modernos conocimientos.
Hoy por la mañana, te puse un telegrama en relación al departamento de Rafael, pidiéndote que dieses oportunidad a que se entrevistase Olsen con Baudizzone. Sabiendo que al igual de otros muchos miles de personas, aquella familia tiene el problema de conseguir un lugar donde vivir en Buenos Aires y al tener noticias por tu carta de que Rafael daba instrucciones a Baudizzone sobre su departamento, se nos ocurrió dar esa mínima oportunidad a nuestros amigos. Desde luego, nos complacería poder ayudarles en su deseo y es de tener en cuenta, además, que siempre sería preferible hacer cualquier arreglo de esa naturaleza con amigos que con desconocidos de cuya conducta ulterior no habría tanta garantía. Naturalmente que todo esto lo diga sin pretender influir ni sobre las instrucciones que Rafael haya dado –que es lo fundamental a tener en cuenta– ni sobre los compromisos de Baudizzone o sobre lo que este estime más conveniente desde el punto de vista jurídico-económico en relación a Rafael. Nuestra intervención podría sintetizarse diciendo que: “en igualdad de condiciones y dentro de lo correctamente posible, recomendaríamos al matrimonio Olsen como candidatos para el departamento de Rafael”. Puedes trasmitirle esta síntesis en forma de mensaje a Baudizzone, con mis saludos, y diciéndole que no le escribo directamente por no tener su dirección actual.
Volviendo al Dr. Paterson y como dato para tu anecdotario, te diré que hace algunos años fue Gobernador de Neuquén un hermano de aquel y que su actuación terminó declarando algo así como la independencia neuquina, con medidas de defensa de fronteras táctica y estratégicamente muy bien dispuestas, aunque desgraciadamente causadas por un ulteriormente demostrado y definitivo desarreglo mental del causante.
Recibí una tonificante carta de Bermúdez, comunicándome noticias sobre las nuevas autoridades faraldinas. Le contestaré uno de estos días.
Hace aproximadamente un mes escribí a Frontini respecto a unas gestiones que desearía me hiciese para el cobro de unos sueldos de los primeros meses de mi actividad con Salud Pública en Chos Malal. Envié la carta certificada a la dirección de Lavalle 1312 (1312), sin haber tenido hasta ahora ninguna contestación. ¿Podrías telefonearle para asegurarnos de si llegó a su poder la carta susodicha?
Nada más ya. Deseamos tu mejoría.
Saludos y abrazos para los dos de
Antonio
Algo más, sin embargo: Tuvimos carta de Rafael y Carmen desde Cagnes. También de Esther anunciando que embarcaban en Bilbao y hacia el 23 de mayo a bordo del Monte Urbasa en dirección al Río de La Plata (Montevideo o Buenos Aires). Nos gustaría estar ahí cuando lleguen, pero dudo que sea posible. En todo caso, les daríais un abrazo de nuestra parte si a van a Buenos Aires y les diríais que pueden dejar en vuestra casa unos encargos que al parecer traen para nosotros.
[Manuscrito por Mireya:] Querida Maruxiña: Iba ya a escribirte cuando llegó vuestra carta. Estábamos intranquilos. No sabíamos que os podía “estar pasando”, como dicen estos sureños. Siento mucho la enfermedad de Seoane, pues ya me imagino lo que a ti también te contraria que esté maliño. Dios mediante, todo pasará. Como ya os dice Antonio, nos haría muy felices un viaje a ésa para recibir a los Cáceres y pasar todos juntos unos deliciosos días… pero no sé aún. La parte masculina de esta corta flia. (sic) ya es posible que pueda ir, pero yo, sería más problemático. Veremos. Me parece magnífica idea la que has tenido de tomar clases de corte. Espero, pues, que cumpláis vuestra promesa y que os decidáis a venir. Lo pasaríamos estupendamente. Ya tengo que dejar. ¡Hasta pronto! Un beso fuerte de
Mireya
|
|
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Varela a Seoane. Sen data
Recordados albaceas:
Muchas gracias por todo. Estos últimos, y ya terriblemente alargados tiempos míos, me tienen tan ido, tan desplazado, que me sentiría completamente en ausencia, sin ninguna señal cercana, cierta y como de familia, de no saber que existís vosotros. Dije como de familia, en la seguridad de que me entendéis, de que sabéis que no es y es eso lo que quiero decir a pesar del pudor que estas declaraciones causan en uno. Estoy como un edificio después de un terremoto, más triste que trágicamente dislocado, herido. Pero todo marcha como debe marchar, y poco a poco voy levantando la voluntad y la salud. Me dicen que para finales de julio seré otro. Espero ese otro con cierta curiosidad, aunque sin impaciencia.
Por Marika, sé algunas cosas, pocas y confusas como es de suponer en una amiga tan leal como tergiversante. Me gustaría saber quién puso los misteriosos dólares que ella me entregó.
No sé si Cuadrado estará en Buenos Aires cuando llegue éste. Hay aquí impacientes y frenéticos autores que requieren noticias.
Seoane, hoy en una situación un tanto apurada, me permito enviarte a tu casa una carta con cosas para Rafael y, por lo urgente, te lo anuncio en un telegrama. Discúlpame a Bergamín también. Recibirás, va en la carta de Alberti, una invitación firmada por él. Si puedes venir, me alegraría mucho. (Lo mismo Arturo, si quiere por una vez, y como herejía, salir del quietismo que yo tanto comprendo)–.
Me escribió Emilio una carta espléndida, hablándome de cierta cantidad que él cree me corresponde. Le escribo diciéndole que, lo que haya, te lo entregue a ti. Tú, si por algún error ves que en realidad te pertenece a ti, te quedas con él y me envías los recibos para que los devuelva firmados. Si por el contrario hay algo anterior a ti y no lo necesitas, mándamelo a través de Gebele , que según Marika, vendrá pronto. Como le pedí a Marika que me comprara algunas cosas, lo que haya puedes dárselo a ella y que ella le dé a Gebele el resto, o como sea mejor. Le escribo a Emilio diciéndole que se entienda contigo.
Necesito una buena Historia de España. ¿Lafuente Balleteros? ¿Podría sacarse del Ateneo con descuento, y crédito encima? ¿Qué Historia Universal me recomendarías, adquirida, si es posible, del mismo modo? Si tienes tiempo, humor y probabilidades, te agradecería mucho estos encargos.
Otra cosa, Seoane. (Para Arturo me reservo, hasta que venga). Todavía estoy muy caído. Pero tengo entre ceja y ceja la idea de hacer una pieza en un acto, con Manuela Sánchez, nuestra gallega heroica, de protagonista. ¿Podría editarse? ¿Te gustaría, si sale discreta, ilustrarla, con proyectos de decorado y figurines? En ese caso, me animaría más, por no decir del todo. Y pienso salir de la intimidad atroz en que me vi atrapado. Responde –sin problemas– a los dos aspectos: edición, ilustración.
Y para que todo sea abuso, un último ruego. ¿Podrías decirle a Melella que la cantidad por los giros hechos a la familia de la muchacha es de 100$? Se le deben a Andrés. Entiendo, Seoane, vuestro entusiasmo por el Sur, con Baltar al lado, y las pequeñas sordideces de Buenos Aires lejos. Pero... por un tiempo, y no como pionero, como pintor. Tu obra es más heroica, lo creo profundamente, que las jornadas del carnicero. Y, ¡ay! Mucho más cercada de desolación que la aventura del desierto. Quisiera que estuvierais aquí, que yo hubiera olvidado ya todo este infame castigo, y nos comenzáramos a pelear.
Lorenzo
[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Melella, Armas , Antonio, Odilda. Muy agradecidos recuerdos, si lo veis, a Munis .
|
| 1947-00-30 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1947 en 30/00/1947
Paranagua, sábado (incógnito), 30 de 1947
Queridos amigos:
Perdonad que escribamos poco, no tanto como reacción contra los excesos pasados como por absorbernos el mundo exterior. Desde hace día y medio nos hallamos en el fondo de una ría fantástica, la ría de Paranagua, para mí insospechada hasta ahora, pero que nunca en adelante olvidaré. Al lado de esta ría, donde entramos para cargar café, el Río de la Plata es una charca sucia y aburrida. Esta ría puede compararse con la de Arosa. Está rodeada de colinas caprichosa: cuenta con muchas islas, con playas, nubes, gaviotas y, sobre todo, con unas aguas tan puras y ricas en luces, en colores, en reflejos que uno se siente maravillado, como si soñara y temiese despertar. Parece que hoy atracaremos para cargar y que saldremos el lunes a la mañana. También pararemos en Pernambuco para cargar más café. Ya os pondremos unas líneas. Nos acordamos de vosotros constantemente y os imaginamos en cubierta contemplando el agua, las riberas lejanas. Las colinas cubiertas de palmeras, los cormoranes. De teneros aquí, la felicidad sería completa. Cuqui está hecha una salvajita y lo mismo sus compañeros de viaje. La comida que nos ofrecen es para hacer palidecer los colores de Colmeiro y Seoane y Palmeiro y Torrallardona juntos. Quesos, paros, salsas, ensaladas, conservas, cremas, galletas, licores, frutas... Al comienzo del viaje pasamos frío y sufrimos unos pequeños trastornos sin llegar a mayores afortunadamente; yo todavía arrastro un pequeño resfrío. Pero el sol empieza a apretar y supongo que no tardará en irse del todo. También nos vamos tostando poco a poco. En cierto modo esta paradita nos vino al pelo para irnos aclimatando e ir olvidando los changadores de Buenos Aires, la gomina, los descamisados de arriba y de abajo, etc. Con todo aún soñamos con cosas de ahí, mezcladas con pesadillas. Así y esta noche soñé con... ¡Pensar! ¡Pensar en persona, que planeaba una revolución antiperonista. Pero en cuanto a sueños, nadie puede competir con los de Alicia: perros de las cabezas recitando poesías y cosas por el estilo. Hasta pronto. Y un gran abrazo de todos para todos sin excepción.
Los Otero
Queridos Luis y Maruja:
No sé si os creeréis que os recordamos constantemente, pero así es. Cuando nos asomamos a cubierta y vemos esta ría de ensueño rodeada de montañas que se meten por entre las nubes, cuando estamos sentados en cubierta contemplando el cielo estrellado y oyendo romper las olas en el casco del barco, cuando nos vamos a proa Ote y yo (nuestro rincón preferido) y allí cantamos cosas españolas que se pierden poco a poco en los recodos de la ría, cuando nos sentamos a la mesa con otros manjares exquisitos... a cada momento decimos: ¡qué cuadro pintaría Luis! O ¡Cómo cantaría Maruja con este fondo! El mar es divino. Buenos Aires nos parece algo remoto, soñado. Ahora no pensamos, ni hacemos planes, ni estudiamos, ni leemos... nos limitamos a vivir y respirar fuerte.
Llevamos varios días en este pueblecito cargando café; luego vamos a Pernambuco, pero tiene calles en cuesta, eso nos alegra mucho. Fuimos al mercado. Yo me enamoré de una cesta (las cestas son mi chifladura), pero me pedían mucho por ella y me resigné a perderla. Mirando desde una esquina de la calle principal y cuesta abajo me acordé de Betanzos ¿cuándo?
Bueno, hijos, me esperan para echar la carta. A todos los amigos, Colmeiro, Salgués, Dieste, Baltar, etc. etc., muchos recuerdos. No perdáis las esperanzas, pronto vais a venir vosotros también.
Un abrazo de
Alicia y Cuqui
|
| 1947-12-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1947 en 29/12/1947
Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.
Abrazos a todos los amigos y a ti de
Antonio
|
| 1948-03-04 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1948 en 04/03/1948
[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.
Tú recibe un abrazo de
Antonio
|
| 1949-00-00 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] EDITORIAL NOVA, S.A. / PERÚ 613 / U.T. 34-DEFENSA 8698 / BUENOS AIRES.
Transcripción da Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 00/00/1949
[1949]
Queridos Luis y Maruja:
No es fácil acostumbrarse a vuestra ausencia, pero las primera noticias vuestras, tan felices, compensan estos días de separación y nostalgia. Todos los momentos me conducen a vuestro recuerdo y quisiera tener noticias a todas las horas para saber cómo os va, qué hacéis, qué veis. En casi todas las tardes que Varela viene a pasarlas conmigo estáis muy presentes, pareciendo imposible que Luis no aparezca para tomar el primer café en la esquina. Y en verdad esperamos que esto no tarde mucho en llegar, ya sea en París, Santiago o Buenos Aires. Llegaron vuestras tarjetas de Dakar y cartas de Dakar y París, habiendo llegado primero las de Montevideo, con vuestra emoción uruguaya. (A Élida acaba de morir su madre y está muy abatida).
Hoy es mi cumpleaños y quiero que sea esta fecha dedicada a vosotros, a testimoniaros mi amor, a contaros cuánto os echo de menos y a desearos gran felicidad y mucha suerte. Cosas que no dudo alcanzaréis. Arribaron sin novedad los dibujos para el libro de Ghiano. Son en verdad muy buenos y originales. A él le gustaron mucho y prometió escribirte directamente trasmitiendo su emoción. El libro aparecerá en junio. La dirección de Fernando es: 35, Av. Foch. Fernando te dará la de Natacha.
Tengo muchas cosas que contar, pero la carta de hoy solamente es para iniciar la correspondencia que espero tener contigo, para convivir en la lejanía todos los problemas que se presenten y para dejar en rienda suelta al corazón que quiere trasmitiros luminosamente su mejor recuerdo. María Julia os quiere y abraza.
Arturo
[Manuscrito na marxe esquerda:] Odilda: SALUDOS.
ANTONIO: ABRAZOS.
AZNAR: QUE ESPERA SEGUIR DISCUTIENDO ABUNDANTEMENTE.
SEBASTIÁN: EN LIMA.
|
| 1949-07-04 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1949 en 04/07/1949
Chos Malal, 4-julio-1949
Querido Seoane:
Teníamos en carpeta para contestar vuestra primera carta desde París, cuando el último correo nos trajo la segunda, junto con una tarjeta colectiva firmada en vuestra casa con fecha 15-mayo, que seguramente por algún motivo especial aplazó su viaje hasta ahora. Por nuestra parte, escribimos a principios de junio a Rafael incluyéndole una carta para el matrimonio Cáceres y otras varias para que estos las usen como presentación a distintas personas en su proyectada segunda etapa del viaje a España. Como en unas y otras iban noticias y relato de impresiones nuestras, le pedía a Rafael que las leyese todas y os trasmitiese lo aprovechable o inédito del contenido.
Como desde entonces no se han producido por aquí grandes novedades, trataré de resumirte las informaciones que me pides respecto a las posibilidades de vida de Chos Malal. Debes descartarte la vida de hotel, pues el mejor es feo, incómodo y caro (de $450 a 500 pesos mensuales el matrimonio). Una casa, de las que no hay muchas ni muy llenas de confort, pero que se puede conseguir con unos meses de plazo dada la movilidad del personal de Gendarmería que es quien ocupa las casas a alquilar, cuesta entre 60 y 100 pesos. La mayoría tienen baño y cocina deficientes, pero en cambio casi todas cuentan con un gran patio o pequeña huerta con parra o frutales. Mireya dice que la comida para los dos le cuesta unos 100 pesos. Yo creo que le cuesta más a juzgar por las extracciones monetarias que debo hacer, pero en el peor de los casos le costará 200, es decir, que cuando mucho con 300 pesos tenéis cubiertas las necesidades básicas de casa y comida. Luego no hay apenas gastos extras. Podríais ir hasta dos veces por semana al cine, a $2,50 la entrada, pero son frecuentes las películas tan malas que uno no desea verlas. Los precios del único café son más bien bajos y por otra parte el local es tan inhospitalario que tampoco apetece nunca ir. Los gastos alimenticios están calcados sobre la base de comprar todo lo necesario, pero podrían disminuirse todavía queriendo tomarse la molestia de organizar una pequeña granja donde se tengan gallinas, pavos, chivos, ovejas, etc. con lo que el presupuesto puede bajar hasta 0 o aún llegar a dar beneficios. Nuestra casa –ya la veréis– tiene tres habitaciones chicas de las cuales una está destinada a consultorio. Teniendo en cuenta que es de las pocas que tienen cocina y baño bastante confortables cabría hacer alguna combinación, por ejemplo, alquilar otra donde tendríamos consultorio y estudio de pintor y ocupar vosotros la habitación que es actualmente consultorio. Es decir, que en cuanto a la materialidad de vivir no hay problema alguno. En el aspecto espiritual, yo os aconsejaría venir. En mí, esta vida esquemática ha producido una serie de reacciones que creo saludables y aunque esto podría depender de un estado de espíritu puramente personal y no necesariamente superponible al vuestro, pienso que el conocimiento de este aspecto de la Argentina tan diferente al porteño es interesante y no debe perderse. Lo que resulta más difícil de juzgar para mí es la conveniencia del viaje desde el punto de vista de la pintura. No sé si lo que se ve puede pintarse. Quizá no. No sé tampoco si el estar aquí favorecerá o estorbará para pintar las cosas que tengas en el recuerdo o en la imaginación, independientes de esta realidad. Sería cuestión de que tú mismo te contestases esas preguntas después de estar aquí. No puedo tampoco darte mucha información respecto a las perspectivas de Exposiciones en Bariloche. Sé que allí existe un grupo de pintores que se llama algo así como Agrupación de Artistas Plásticos de Bariloche, que cultivan preferentemente los temas de paisaje local (nada parecido al de Chos Malal) y que organizan exposiciones en Bariloche mismo o en Buenos Aires. A Bariloche va el tipo de público turístico que se puede encontrar también en Punta del Este, por ejemplo, y del que no se sabe si puede salir de repente un juicio estúpido o un billete de mil pesos para un cuadro.
En resumen: a) Es fácil cubrir el presupuesto vital básico en Chos Malal. b) Vale la pena hacer la experiencia de venir. c) Después de estar aquí, verás por ti mismo las posibilidades que se te abren en cuanto al hecho concreto de la pintura.
Estas conclusiones puedes hacerlas extensivas a Colmeiro y a Rafael.
Deducción práctica de todo ello es que debéis decirnos si hemos de ir gestionando desde ahora el alquiler de una casa.
Saludos para todos. Esperamos acuses recibo de esta y de la que enviamos a Rafael-Carmen-Cáceres-Esther. Un abrazo especial a Barros si lo encuentras. De Buenos Aires, no sabemos nada. Creo que ahora en julio pensaba ir Anthonisen a Londres y supongo que desde ahí hará una escapada a París. Un abrazo de Mireya a Maruja y otro a ti de
Antonio
|
| 1949-07-04 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 04/07/1949
Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949
Amigos Seoanes:
Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.
Espasandín
[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.
Alicia
|
| 1949-10-17 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1949 en 17/10/1949
Chos Malal, 17 octubre de 1949
Querido Seoane:
Recibimos oportunamente tu carta desde Londres. Anteriormente, recibiera otra desde París consultándome posibilidades de vida y trabajo de Chos Malal, a la que contestaré inmediatamente animándoos a venir y diciendo que si lo decidíais, nos avisaseis con toda la anticipación posible a fin de prepararos alojamiento cómodo. Como no tuvimos ninguna respuesta a esto ni tampoco en tu última te refieres al asunto, pienso que acaso alguna carta tuya o mía se haya extraviado.
Tuvimos la primera noticia de vuestra ida a Londres por Esther y luego la confirmamos con más detalles por otros conductos. Nos hemos alegrado todo lo que podéis suponer, especialmente al saber que el viaje estaba en relación con una exposición tuya y luego que esta había tenido un éxito evidente.
Yo llegué estos días de un breve viaje a Buenos Aires. Estuve con Anthonisen que acababa de regresar de su visita a Londres y me dio noticias vuestras aunque escasas y ya más bien remotas. Vi también a Cuadrado y Varela y hablé a tu casa, sabiendo por tu madre que estabais pensando ya en el viaje de regreso. Te escribo hoy, por lo tanto, con cierto temor de que esta carta ya no os alcance en Londres.
Por una carta de Esther a Cuadrado, supe la buena y emocionada audición en Rianjo de la charla dada por Rafael en la BBC. No sabemos directamente nada de Rafael y Carmen. Virgilio Trabazo me dio en Buenos Aires que habían oído que Rafael estaba actuando en algo de la UNESCO. Nosotros no les escribimos por no saber adonde hacerlo y te ruego que se lo digas si tienes ocasión o que cuando me escribas, me des noticias de ellos o su dirección actual.
Visité en Buenos Aires a Castelao. Salvo por él, Virginia y las hermanas no es ya un secreto que tiene un tumor de pulmón que no va a dejarlo vivir más que un tiempo que se contará todo lo más por meses. Está físicamente deformado por una hinchazón generalizada dependiente de la enfermedad; y psíquicamente embotado, en parte por la enfermedad también y en parte por los sedantes y otras drogas que necesita para aliviar los intensos dolores. Salí de la entrevista, como puedes suponer, con una tristísima impresión. Me dijo que recibiera carta de Rafael y me pidió que lo disculpase con él por no contestarle, pues se siente –y es cierto– físicamente imposibilitado para hacerlo.
No me atrevo hoy a escribirte apenas sobre Chos Malal. Pienso que a unos grandes viajeros como vosotros ya difícilmente os interesará este lejanísimo y microscópico rincón. En todo caso, puedo decir que con la primavera hay gran lujo de verde en los árboles, finísimos matices de todos los colores en el cielo y un aire ligero y tibio que hace fácil respirar y trabajar. ¡Tenedlo en cuenta!
Esperamos vuestras noticias. Felicitaciones de nuevo por lo de Londres. Abrazos a Rafael y Carmen. Un gran saludo a Maruja (todo ello con la participación de Mireya).
(Supimos el viaje de Colmeiro a sus pagos. Hablé con Alba y me dijo que tuvieran carta diciéndoles que había mucha sequía).
Otra post-data: Presenté mi renuncia en el C. G. y me fue aceptada a través de una carta llena de afectuosa cortesía.
Finalmente, recibe un fuerte abrazo de
Antonio
|
| 1950-03-14 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1950 en 14/03/1950
Chos Malal, 14 marzo de 1950
Querido Seoane:
Ya despejados los atrasos de trabajo que se producen por los viajes, te envío hoy la nota sobre Castelao que trajera semihecha y que retoqué un poco al rehacerla. De todos modos, te ruego que la releas tú y que le hagas las correcciones ortográficas o de otra índole que te parezca oportuno.
Te incluyo también un artículo de Borobó (Lozano) escrito en La Noche y que mi hermano me envió recientemente, aún pensado que tú lo hayas, tal vez, recibido bien.
En esa carta, me dice mi hermano que él desearía tener un ejemplar del libro de Cruceros, cuya edición se anuncia y que hay además otras personas en iguales condiciones. Te agradeceré averiguar si piensan enviar ejemplares a Galicia para que tengan en cuenta el pedido de mi hermano o sino que a los que yo solicité para mí y para Eladio Dieste agreguen dos o tres más a fin de remitírselos yo desde aquí.
Hicimos felizmente el viaje, con la sola preocupación de no haber vuelto a tener noticias de Eladio, ni al pasar por Zapala, donde esperábamos observar alguna huella de él ni luego aquí hasta ahora en forma epistolar.
Puedes decir a Varela que en la administración del Hotel Hispano (Av. de Mayo 861- T. E. 34-4429 Y 4431) le dejé unos paquetes de diarios o revistas llegados a su nombre a La Rural.
En A. Faraldo te ruego anunciar que encontré los sobres referentes al seguro y que uno de estos días se los enviaré (talvez, los incluya hoy).
Otro y último pedido: ¿Sabéis Cuadrado y tú de algún enlace decente con el grupo Menéndez? Sigo pensando en la posibilidad de ir a Trelew y si tuviese dificultades para hacerlo vía Salud Pública, pienso que talvez cabría una gestión por el otro conducto, ya que la empresa tiene en Trelew uno de sus principales centros.
Discúlpame esta carta tan apresurada y poco desinteresada. A pesar de los proyectos trelewtianos, Chos Malal está en un momento espléndido y merecedor de que vengáis a conocerlo. Os esperamos.
El vagabundo viajó también sin novedad, sin darle aparentemente mayor importancia a la distancia ni al cambio de paisaje.
Saludos a Maruja y a tus padres, con un abrazo de
Antonio
|
| 1950-05-08 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1950 en 08/05/1950
Chos Malal, 8 de mayo de 1950
Querido Seoane:
Por nuestro amigo Jorge Olsen, que sale hoy de aquí hacia Buenos Aires, te envío estas líneas destinadas a provocar alguna noticia de vuestra parte.
Te escribí a mediados de marzo enviando la nota en relación a Castelao y además unos sobres faraldinos. Luego en abril escribí a B. González remitiéndole duplicado de los mismos sobres que me solicitaba y rogándole te hablase para saber si recibieras tú mi envío anterior y para que tanto en caso positivo como negativo me pusieses unas líneas de control. Como hasta la fecha no tuve ninguna respuesta a la primera ni a la segunda carta, pienso que pueda haber habido alguna interrupción postal de ida o de vuelta y por eso aprovecho el viaje de Olsen para intentar nuevamente la comunicación. Escríbeme o telegrafíame.
Mireya habla todos los días de escribirte a Maruja y espero que alguna vez cumpla el propósito.
Por mi parte, te escribiré en otro momento más despacio y con más referencias de nuestras últimas actividades.
Entretanto, recibid ambos los saludos cordiales de
Antonio
|
| 1951-08-30 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1951 en 30/08/1951
Chos Malal, 30 de agosto de 1951
Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES
Querido Seoane:
Después de una serie de tiempo en que todos los días hacíamos propósito de escribiros agradeciendo vuestras gestiones en los diversos y complicados asuntos por los cuales os tomasteis molestias en favor nuestro, y dando también noticias de la vida chosmalense (que no ha tenido por otra parte grandes variaciones desde el verano), llega este momento en que, pese a lo que decía en una reciente carta Anthonisen, estoy preparando un viaje a Buenos Aires con llegada alrededor del 14-Septiembre. Os pongo, por lo tanto, estas líneas para anunciaros mi visita y deciros que si se os ocurre alguna cosa que podamos llevar de aquí y necesitéis u os agrade recibir, tendríamos la mayor satisfacción en cumplir con el encargo. Aclaro solamente, en relación a un pedido de Maruja a Mireya, que el famoso y precioso té que durante vuestra visita se podía conseguir, se agotó luego rápidamente y ya no fue posible hacerse nunca más de él.
Pienso salir de aquí el día 8, pues debo quedarme 3 o 4 días en Bahía Blanca antes de seguir viaje. Aunque no será mucho el tiempo que pueda quedarme en Buenos Aires, hemos de tener tiempo para hablar largamente de diversas cosas, entre ellas de la estadía de Bouza Brey, de la que tuvimos noticias.
Hasta pronto. Recibid nuestros saludos, con un abrazo de
Antonio
|
| 1952-09-01 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1952 en 01/09/1952
Chos Malal, 1-IX-52
Querido Seoane:
Te escribo ya desde Chos Malal adonde llegué después de un viaje normal y encontrando a Mireya sin novedad.
Ahora preparamos nuestra marcha, que calculamos alrededor del 11 ó12 de Spbre.
Te incluyo estas líneas para Cuadrado en relación a una sugerencia que me hizo el día que yo estuve en Nova y que no se concretó en el momento por haberse producido intercurrencias en la conversación que nos hicieron olvidar del tema.
Nuestras próximas noticias serán ya, por lo tanto, desde Bahía. Provisionalmente, mientras no tengamos vivienda, podéis escribir a: Dirección General de Sanidad del Sur. O´Higgins-345. B. Blanca.
Muchos saludos de Mireya y míos para los dos, con un abrazo de
Antonio
|
| 1953-05-11 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1953 en 11/05/1953
Mendoza, 11-V-53
Sr. Luis Seoane
Querido Luis:
La víspera de mi salida de Bs. Aires, llamé dos o tres veces a vuestra casa sin encontraros. Tuve, por lo tanto, que irme sin despedida, pues no me decidí a telefonear a las 6 de la mañana desde Aerolíneas.
Hice un viaje espléndido, con unos extraordinarios efectos de nubes durante el trayecto. Volábamos sobre un suelo de nubes blanquísimas y densas, que brillaban con el sol y parecían una nieve inmaterial sobre las que el avión se deslizaba como trineo, dando esas sensaciones indefinidas que se tienen en los sueños cuando uno se traslada de lugar sin saber si es andando o volando.
Recibí ayer telegrama de Mireya anunciando que sale el miércoles 13. No dice en qué dirección ni por qué vía, pero supongo que ha de pasar por Bs. Aires.
Por eso, te escribo a vuestra casa y al mismo tiempo le telegrafío anunciando que tendrá esa carta ahí.
Valga esta mía como despedida y para agradeceros [escrito na marxe esquerda:] vuestras atenciones de siempre. Esperaremos vuestra visita.
Abrazos de
Antonio
|
| 1956-05-14 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Muñoz Manzano. 1956 en 14/05/1956
3450, 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
Mayo 14, 1956
Querida Carmen:
Te agradezco mucho tus dos cartas y creo que aún más la segunda que la primera. Se la mando ahora mismo a Cuqui, quien salió hace unas horas para Nueva York, tras pasar con nosotros el fin de semana. Le encargo que trate de encontrar copia de lo que los diarios han dicho de Luis con la intención de mandársela a él una vez leída. También le encargo que invite a un amigo, profesor de arte en la Columbia y que ya conoce a Luis por referencias nuestras y por haber visto las cosas suyas que nosotros tenemos, para que vaya a ver la exposición e invite a algunos de sus amigos a hacer lo mismo. A nosotros nos pescó la noticia en un mal momento de fondos, lo cual unido a los compromisos burocráticos, hace muy difícil el viaje a Nueva York. Hablé aquí en algunas galerías de los pintores amigos de Buenos Aires, pero me dijeron que le transporte de los cuadros hacía casi prohibitiva una exposición de alguna importancia. Mañana voy a hablar por segunda vez, por si se decidieran a entrar en contacto con Luis para traer los cuadros aquí una vez cerrada la obligación de Nueva York. Aquí no hay el mercado que hay allí y hasta los pintores locales encuentran muchas dificultades para defenderse. Pero nunca está de más que los cuadros hablen por sí mismos y vayan creando su mundo en los ojos de las gentes. Lo ideal sería que la Unión Panamericana se decidiera a hacer una exposición de gente moderna de Buenos Aires; pero los capitostes están ahora en Lima, creo. Uno de los mandamás es un argentino que todos conocéis, pues tuvo ahí la representación del Fondo de Cultura. No me acuerdo ahora del nombre por uno de esos lapsos que me asaltan de vez en cuando. Yo hago muy poca vida social, pero voy a ver si pongo fin a este aislamiento y hablo con la gente de aquí. Creo que en este momento hay una exposición de argentinos en la National Gallery. Me hice el propósito de ir a verla. Quien hizo mucho ruido fue un cuadro de Dalí, una crucifixión, que la National Gallery compró; en el diario vi los grandes bigotes dalinianos en la ceremonia de colgar el cuadro. Claro que no me interesa Dalí, pero sí los argentinos, entre quienes debe haber conocidos. Un chico de Córdoba, que trabaja en mi cuarto, me habló pestes de la tacañería con que se hizo todo. Me dijo que hasta un catálogo roñoso que han hecho los de la embajada lo cobran a buen precio, cosa absurda cuando aquí esas cosas se derrochan y envían a todas partes. Las víctimas de esta conducta son los artistas, por quienes su gobierno ha hecho tan poco.
Decidle a Luis cuánto me alegraron las noticias que Cuqui nos trajo de él y las que ahora sabemos gracias a vuestra generosidad. El público norteamericano es muy desigual; si una cosa cae bien, puede convertirse, en cosa de semanas, en algo apoteósico, y hasta puede exaltar a una persona más allá de lo que a ella le hubiera gustado. Basta a veces que un par de críticos se entusiasmen y digan la Marimorena en Time o en otra publicación de gran tirada, para que todo el país se contagie y no hable de otra cosa por un par de años. Ojalá esto ocurra con Seoane, pues ello supondría una fortuna para él. No sé cuantas cosas expone, pero sería estupendo que tras esta exposición preliminar hiciera una de grandes proporciones aprovechando el éxito de la primera. Decidle que trate de encontrar los recortes de los números de los diarios que se ocupan de él, pues son un arma tremenda para la propaganda aquí de sus cuadros. Como os dije, encargo a Cuqui que haga todo lo posible por encontrar ejemplares de los dueños del salón donde expone. Mañana voy a empezar por mi parte a escudriñar con el mismo fin. Con estas armas, intentaría hablar en varios locales de exposición y en algunos museos, como la Phillips Gallery, y otras. Espero con interés el estudio de Rafael, si bien temo esté más allá de mis entendederas. Ya veremos. Hace tres días estuvo a cenar con nosotros el Dr. Sante Uberto Barbieri y señora, de Buenos Aires, obispo metodista y miembro del Consejo Internacional de Iglesias. Nos contó muchas cosas del cambio de régimen de la Argentina, sobre todo nos dijo cuán profunda fue la reacción popular al anunciarse el derrocamiento de Perón.
De nosotros poco os puedo decir. Cuqui os habrá explicado nuestra vida y milagros, pero necesariamente se habrá quedado corta en cuanto a cuan presentes os tenemos y cuanto contáis todos en nuestra estima y admiración.
Hace unos días solamente me enteré de la muerte de D. Constancio Vigil, lo cual me sorprendió y causó una dolorosa impresión, pues se trataba de esas personas que parecían estar más allá del alcance de la vejez y de la muerte. Si me pudierais enviar unas notas biográficas y bibliográficas escuetas y bien ponderadas, intentaría escribir un artículo sobre él para la revista Las Américas. Intentaría que le diesen cabida y acaso no fuese difícil, pues no creo que anden muy abundantes de colaboración. Pero conviene que nadie sepa nada de esto por si la cosa no llegase a cuajar por cualquier circunstancia. Una vez escrito y aceptado, se harían las gestiones para encontrar buenas ilustraciones, cosa que no será difícil dada la riqueza de cosas que debe haber en los archivos de la Casa Atlántida.
Hace aquí un calor espantoso hoy, y también lo hizo ayer. De pronto la temperatura saltó a 90 grados Farenheit (32,5º C) y creó un estado de depresión insoportable. Esto quiere decir que pongo fin a esta carta. Muchos recuerdos a Ramón Rey y a Baltar y familias, a Seoane, Varela, Frontini, Castañino, Torrallardona, Baudizzone, Cuadrado, Farias... en fin, todos los amigos del Tortoni y de otros grupos. ¿Sigue ahí Bautista? Para vosotros el abrazo colectivo de nosotros dos.
Otero
No me gusta nada esta carta, y la rompería si tuviera fuerzas para escribir otra mejor. Otro día intentaré deciros algo mejor. Pedidle a Varela un ejemplar de su libro para mí. De nuevo, otro abrazo de los
Otero
|
| 1959-02-26 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1959 en 26/02/1959
[Manuscrito:] Washington, 26 de febrero de 1959
Querido Seoane:
Hace cosa de unas semanas recibí un paquete de libros y revistas tuyos. Esta carta, que tuve que demorar por razones de familia más de lo debido, tiene por objeto agradecerte el envío en primer lugar y en segundo, darte a vuela pluma mi parecer sobre el esfuerzo editorial que vienes haciendo con la ayuda de Baltar y otros amigos.
El abrir el paquete fue una sorpresa muy grata; como un chiquillo me puse a barajar el contenido y pasé de una publicación a otra atraído por los colores, las ilustraciones, los formatos, los títulos..., con la excepción de A fiestra baldeira, todos nuevos para mí. Repuesto de la sorpresa del momento, eché mano a Grandeza y decadencia del Reino de Galicia y, a pesar de lo mucho que otros títulos me atraían, no lo solté hasta llegar a la última página. Me interesaba el asunto en primer lugar y luego me ganaron las demás cualidades del libro: estilo claro y directo, ponderación del conjunto, enfoque “atlántico” del tema, selecta bibliografía, etc. Creo que eliminando ciertas reiteraciones (más frecuentes al comienzo de los capítulos), dividiendo el texto de cada capítulo en discretos encabezamientos, eliminando algunas erratas, añadiendo unos cuantos mapas y fotografías bien escogidos y elaborados, esta obra se convierte en un estupendo manual de Historia de Galicia. Por mi parte, siento mucho no haberme encontrado hace muchos años con un libro como éste, don de ni el amor a Galicia ni un lirismo atropellado restan objetividad, ponderación, equilibrio y valor histórico y didáctico a la obra. Ojalá que ésta se agote cuando antes y en una segunda edición tengáis en cuenta los pormenores indicados y otros –índices de autores y analíticos, cuadros de linajes y reyes, tanto de Galicia como de León, Portugal, Castilla, Navarra, etc.– que, sin encarecer la obra y alejarla de las posibilidades económicas del lector, destaquen sus méritos fundamentales. La portada es, como en general la de todos los libros y revistas que me enviaste, un acierto definitivo. Varios amigos de aquí se quedaron muy sorprendidos por la gracia consumada de estos libritos, que tanto contrasta con la petulancia y la mostrenquez de lo que por aquí se publica. No menos les sorprendió que se tratase de un esfuerzo individual y que en Buenos Aires se publiquen libros y revistas en gallego. Pero este es asunto para otra carta.
A fiestra baldeira –creo que rehecha de arriba abajo– es una joya literaria y un primor editorial. Tanto el texto como la cubierta tienen la exquisitez de la Ría de Arosa vista desde la citanía de Santa Eugenia de Ribeira o desde el Barbanza en una mañana luminosa de primavera, toda ella florecida de velas diminutas y sus aguas flameando bajo la “lestía”. Tiempo llegará en que se represente en cada teatro, grande o pequeño, de las ciudades y villas costeras de Galicia, y en que un nutrido grupo de artistas gallegos hagan de ella una película estupenda, con toda la Galicia marinera por fondo: tabernas, peiráns, mercados, barcas, cons, playas, redes..., todo en fin cuanto –de cerca o de lejos– nutre A fiestra baldeira tal como acaba de llegarme. Otro libro que leí muy pronto fue el de Fole, por lo que me gustó su libro anterior A lus d´un candil. Es un poco chocarrero, pero tiene frescura de lenguaje, una espontaneidad casi aldeana, un vocabulario tan vivo, una jovialidad, un humor estupendos...
Me interesó mucho el ensayo de Parga Pondal. Su tesón y su esfuerzo me parecen admirables y en línea con los de aquellos gallegos del siglo pasado que, en medio de la indiferencia de los centros culturales de Galicia y de toda España, hicieron una labor ejemplar y si se quiere gigantesca... La pena es que Galicia y España sigan en el mismo marasmo en momentos en que hasta las tribus de África están despertando.
Esta carta no acabaría nunca si me dejara llevar del entusiasmo. Dejemos, pues, el asunto para otra carta más sosegada. Alicia y yo estamos todavía con un nudo en la garganta por la marcha, el día 20, de Cuqui y su hijo a Bruselas. Vivieron con nosotros desde hace un año mientras el marido de Cuqui terminaba sus estudios en la Universidad de Columbia, y ahora que éste tomó posesión de un empleo en la organización de los mercados europeos, se fueron aquélla y el niño a vivir con él. Mientras estuvieron aquí, la casa estuvo revuelta, los libros escondidos en el sótano, la máquina de escribir cerrada en un rincón porque Pablo no dejaba títere con cabeza. Ahora la casa va recobrando la normalidad externa, peor el vacío que en ella reina es espantoso... sobre todo para Alicia, a quien Pablo adoraba y absorbía por entero. Todavía no tuvimos carta de ellos, pero sabemos que el avión ha llegado sin novedad a su destino.
Voy a recoger todos mis papeles, poner en orden algunos poemas y otros escritos esporádicos, y ponerme a escribir. Desde mi salida de Buenos Aires tengo muy presente que te debo un libro de versos en gallego, y estoy determinado como siempre a cumplir mi palabra..., si bien en este caso importa más que cumplirla, cumplirla bien...
Aprovecho esta ocasión para decirte, por si pudieses pensar lo contrario en cualquier momento de desánimo, que nuestro silencio, debido a circunstancias difíciles de explicar, no se debió a nada que se parezca a falta de amistad y menos aún de admiración. Aunque ello parezca paradoja, más que a falta de cualquiera de las dos cosas, se debió a exceso de ellas... Pero esto tampoco se puede explicar como no sea de palabra o en un libro de muchas páginas... Dejemos las cosas en este punto, pues, en espera de una ocasión más o menos providencial.
Nuestros vivos recuerdos a tu familia, a los Dieste y demás amigos, que no cito por ser tantos, y para vosotros dos un abrazo muy hondo y un aturuxo que resuene desde Castro a la Arzúa.
Otero
¿Está Baltar por ahí o en Galicia?
[Manuscrito por Alicia:] Mucho cariño para los dos de Alicia.
|
| 1959-10-25 |
|
Ver [Carta manuscrita:]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Paz Andrade. 1959 en 25/10/1959
Magdalena 25.10.59
Sr. Don Valentín Paz Andrade
Vigo
Querido Valentín:
No seu día recibín unhas liñas dende Madrid por un amigo de Villamarín nas que anunciabas o pronto envío do proxeuto do Instituto Galego de Economía, pol’o que Baltar segue agardando.
Boeno. A instalación de Celtia tocou fondo e agora queda coidar e amamantar á empresa pra que medre. Eu tomareime un descansiño por ahí, pra voltar axiña de novo sobor Magdalena até findar de darlle un definitivo pulo.
O 22 de Nadal chegarei a Vigo no Salta. Se queredes d’eiquí algunha cousa e me é factible levala, me tes á túa disposizón, eu saio d’eiquí o 5.
Teu libro entusiasmou a quenes o leron. Non podería ser d’outro xeito. E lástima que non poidera circular con intensidade por Galiza, pro xa me decato que non será sinxela a cousa. Non hai ren sinxelo, todo é dificilísimo.
Boeno. A profecía dos ríos non se cumpriu: nen o Teixo nen o outro desbordáronse. O noso destino xa se olla perto de Libia ou Kenia.
E nada máis; agardando apertarvos axiña, vai unha aperta cordial pra ti, pra Pilar e pra Alfonsiño de voso sempre amigo.
Isaac
|
| 1962-11-06 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Queridos Luis y Maruja:
Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y
Rafael
Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...
|
| 1962-12-27 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 27/12/1962
Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962
Queridos Rafael y Carmen:
Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.
Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:
[Seoane]
|
| 1963-04-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1963 en 22/04/1963
Buenos Aires, 22 de abril de 1963
Querido Seoane:
Recibí tus dos cartas. Ya hice uso de tu corresponsalía, con pleno éxito. Está a tono con el informativo que habíamos inaugurado –un panorama mundial y nacional muy breve y adjetivado, que está levantando roncha. Lo tuyo fue especialmente elogiado por los pintores, aunque supongo que a algunos nos les hará mucha gracia, como no se la hacen mis comentarios. Romualdo Brughetti es director de Relaciones Culturales de la Cancillería. Hugo Parpagnoli es director del Museo Nacional de Bellas Artes. Creo que ya sabías que Rafael Squirru es director del Departamento Cultural de la Unión Panamericana. Fuiste seleccionado para la exposición de París, por un jurado en el que estaba Payró. Se ha detenido a unos cuantos frigeristas, entre ellos Merchensky y, al principio, equivocadamente, Ernesto Sábato que ya está en libertad. Yo preparo dos conferencias para ver y estimar sobre El alma en conflicto con la época (lo accidental y lo permanente, como oposición causante del desgarramiento actual). Me ha encargado Eudeba una serie de fichas para la carpeta en que tú participas, y quieren que les busque dinero para colección titulada Arte para todos, con sueldo y asesoría, pero eso de buscar dinero...
Vimos a Baltar, están bien. Díaz Pardo sigue enterrado. Dieste, en su gloria, a la diestra de Rianxo. Núñez Búa salió para Europa, contaba con verte. Di tu dirección a una dama que quería datos tuyos para un trabajo misterioso. Bonino, en Estados Unidos, y Rubbers, preparando las maletas hacia allá. Mándame tus colaboraciones horaonceñas. Y, mientras no me mandes el paisaje, etc., es tu deber, no lo olvides enviarme discos, catálogos, libros, cintas grabadas con veces europeas, reproducciones de tus obras, y sobre todo, mucha compasión por esta vida porteña obligatoria.
Como ves, puedo ser más telegráfico. No te hablo del resto de vuestros amigos porque, como es natural, sólo los veo para maldeciros en compañía nada sospechosa. La noticia triste: Murió Lorenzo Dominguez.
No está Marika en casa, así que os mando estas líneas sin que ella meta baza (como ves, Maruja, para llegar a tiempo, hasta por correspondencia tengo que andar solo). Pero también os maldice, deseándoos, como yo, mucha suerte.
Un largo abrazo.
Lorenzo
[Manuscrito:] P.D. Saludos a Petere , a Amparo si la veis, a...
|
| 1963-10-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1963 en 22/10/1963
Ginebra, 22 de octubre de 1963
Queridos Marujiña y Luis:
Aunque tarde, contesto. Es que estuve tres o cuatro días en París y a mi vuelta, de repente, tuve la oportunidad de tomar un departamento y he andado de mudanza y de trámites (ya sabéis que aquí hay un gran problema de alojamiento), y estando trabajando todo el día todo eso se hace largo y enojoso.
Mi nueva dirección es: 15, avenue Krieg, ler. étage, ap. 12. Uno de estos días me traspasarán el teléfono, al parecer con el mismo número de antes. La casa es bonita y el barrio todavía lo es, porque hasta hace poco no estaba todavía en Ginebra, sino en Suiza. Quiero decir que hay viejas casas (aunque la mía es tan nueva que no está terminada), con grandes parques, tan inmensos que parecen parques públicos, muchos árboles, mucha luz, mucho espacio, y yo no tengo enfrente ningún vecino. Tengo ahora un hall de entrada no muy pequeño, dos habitaciones bastante grandes, un cuarto de baño grande y una cocina grande, y once metros de balcón–terraza bastante ancho, tanto que hay sillas y una mesa. Como los muebles que tuve que aceptar con el traspaso del departamento tenían que ser cambiados, en eso ando, y el lunes que viene me traerán los de la primera habitación. En estos días se llevarán los viejos.
Tengo que llamar por teléfono a la mujer de Tschumig, que me había hablado para que fuera a su casa, y con esto de la mudanza nos hemos perdido de vista y de oído. Me llamó, en realidad, para preguntarme por vosotros, como os podéis suponer. Tuve varias cartas de Núñez Bua con encargos, le escribí a su ahijado porque tenía sus cosas en marcha y arreglado aquí con un amigo que le solucionaba todo, se lo expliqué también a Núñez Bua, diciéndole además que una garantía del cronógrafo que compró aquí y que andaba en panne no me la daban, como ya había yo supuesto, si no me mandaba el número del cronógrafo. De todas maneras, espero que habrá recibido la carta. También tuve carta de Baltar, a la que contesté, y ahora he recibido otra (es por un asunto de la OMS) a la que contestaré dentro de unos días, porque tengo que buscar unos documentos que pueden interesarle porque puede encontrar en ellos la información que quiere tener, pero tengo primero que ver si existen y si están al alcance de extraños, como yo.
Espero noticias vuestras para saber qué pensáis hacer. Supongo que ya estaréis de vuelta en Madrid. Podéis escribir a la nueva dirección o simplemente a
Amparo Alvajar
Bureau International du Travail
Genève–Suisse
Y nada más.
Mil cariños.
Amparo
Y ahí va una tarjeta que tengo en el bolsillo para vosotros desde mi vuelta de París, por las razones que os he explicado.
|
| 1963-12-08 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Laxeiro a Luís e Maruxa Seoane. 1963 en 08/12/1963
Buenos Aires, 8-XII-63
Queridos Maruja y Luis:
No sabéis que rabia nos dio cuando me enteré ayer por Díaz Pardo que no habéis recibido nuestra carta dirigida a Madrid; no puedo comprender que es lo que ha pasado con nuestra correspondencia. ¡Cualquiera os convence que os contestamos ahí y también a Suiza! Pero es cierto. Y lo siento principalmente por que en mi primera carta quedaba demostrado el cariño que sentíamos por vosotros y os decía lo mucho que os extrañamos los primeros tiempos; ahora parece que uno se acostumbró a que se alejen los amigos sin la menor emoción.
En nuestra última, os felicitamos por tu exposición de La Coruña y os acusábamos recibo de las críticas que sobre la misma nos envió Maruja.
Ayer se inauguró la exposición de la Escuela de Cerámica y nos reunimos a cenar, después, Baltar, Díaz Pardo, Núñez Búa, José Luis y Juan Sebastián; hablamos mucho de vosotros y de todos los que están ahí, suponemos que os quedaréis a vivir en España, pues es una ocasión para decidirse a tiempo; esto ahora está muy bien, en cuanto a libertad; económicamente difícil y, como siempre, el futuro no sabes cual será; con esto pongo punto final a este párrafo, pues deseo que llegue esta carta.
De noticias sobre amigos no diré nada, pues creo enterados de todo, por muchos conductos.
Estamos con ansia de recibir vuestra carta larga contestándonos muchas cosas de ahí que tanto nos interesan y si os vais a quedar, que también nos interesa mucho.
Con motivo del Año Nuevo y Navidad, me siento un poco triste pensando en aquellas que nos reunimos todos los amigos y que lo pasábamos tan bien. Se fueron para siempre y sólo podrán volver si pudiéramos celebrar. Las del 64 todos en Madrid ¿será posible? A vosotros os deseamos muchas felicidades y toda clase de venturas para el 64.
Con un gran abrazo.
Lala
[Escrito na marxe esquerda:] Laxeiro quería escribir una carta más larga, pero como se que va a tardar unos días, decido no esperarle y echo esta al correo.
[Escrito por Laxeiro:] Amigos Seoane y Maruja: os deseo un feliz Año Nuevo ahí en los Madriles. Abrazos
Laxeiro
¡Estos días te escribiré una cartaza!
|
| 1964-01-27 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Alvajar a Seoane. 1964 en 27/01/1964
Ginebra, 27 de enero de
¡1964, ay!
Querida Marujiña:
En este momento recibo tu carta, y no me lo creerás, pero “ayer” por la noche pensé: “A Maruja se le debe de estar terminando el Té Midros , y te iba a escribir preguntándote si lo necesitabas y querías que te lo mandase o si tenías hasta tu “hipotético” paso por aquí, que todos deseamos.
Como me interrumpieron, sigo hoy, día 29. Ya te compré el té, que tuve que encargar porque, como ya sabes, no suelen tener cajas de las grandes. Hoy me lo han dado y mañana saldrá. Te lo mandaré por avión. ¿Cómo no me lo dijiste antes? ¡Eres más tonta...! Va por avión, no por la prisa, sino porque es más conveniente y más seguro. No quitaré la caja, si no hay inconvenientes en el correo, porque va más protegido, y si realmente pasa un kilo el contenido sólo con el papel de embalar pasa y tienes lo mismo que llenar formularios para que pase por los servicios de aduana, así que no se gana nada. No me mandes los 23 francos con que me amenazas, en primer lugar, porque no son 23 francos sino mucho menos y, en segundo lugar, porque es más el trabajo que te daría a ti que me daría a mí que lo que vale la cosa. Además, no habiendo en España cambio libre, no creo que te vendan francos y, verdaderamente, Maruja, sé sensata: no vale la pena. Como no veo muestras de que aparezcáis por aquí, te digo “desde ya” que, siendo probable que en todas las cosas que tenéis que arreglar en Buenos Aires os gastéis más tiempo del que vez desearíais, me recuerdas por anticipado que te lo siga mandando de manera que no te falte nunca. Ya sabes que no me cuesta nada hacerlo, mientras siga aquí, y aunque me vaya a París, siempre se lo podré encargar a alguien.
¿Venís o no venís? Ya me han traído casi todos los muebles del dormitorio y tenéis una cama de un metro cuarenta, que supongo que os bastará. Ya os he dicho que el sofá de la sala es también cama o puede serlo y que yo tendré sitio.
Hace unos días llamó por teléfono una amiga vuestra para saber de vosotros. Me dijo su nombre, pero ya sabes lo que te pasa con los nombres que te sueltan de repente: que los entiendes mal y los olvidas pronto. Por la voz, estoy casi segura de que era aquella chica que os llamaba de Juterlaken , y el propio hecho de haberme llamado lo confirma. Dijo que se iba pronto para Buenos Aires y que si no llegabais casi en unos días ya no tendría oportunidad de veros. Le di las noticias, un poco vagas, vuestras (me refiero a vuestros proyectos) que por entonces tenía.
Me alegro muchísimo de que lo de Bandi haya sido una equivocación. No recuerdo si la noticia de la muerte de Cholo os la di yo misma o no, porque en esos días estaba bastante mal. Lo que tuve era pasajero aunque muy doloroso y, muerto el perro se acabó la rabia. Quiero decir que son esas cosas como las gripes y tal, que una vez que se van las olvidas y no las puedes llamar enfermedades serias, aunque te joroban de mala manera durante unos días. Dicen, sin embargo, que pueden requerir una intervención quirúrgica, y en otros casos, se pueden reproducir varias veces con unos días de intervalo. No me ha hecho ninguna de esas dos formas. Y ya es la tercera vez que me pasa. ¡Santa Penitencia, ora pro nobis!
¡Os envidio, malvados gallegos! Eu ben quixera ter unha leiriña, botar unha parolada co meu amigo Carrê na súa casa do Ponte do Pasaxe e aínda un sono na praya de Santa Cristina. Pero son deseos momentáneos, es morriña pura, que casi me enfermó en Buenos Aires, un sentimiento vegetal, si así se puede decir, de árbol desarraigado. La verdad es que no quiero ir a España, y cuando digo “no quiero” no hablo con la cabeza, sino con las ganas. Más aún, quiero no ir. No solamente por las razones que cualquiera que no fuerais vosotros supondría. La única forma de expresar mi manera de sentir es esa, que no es muy explicativa ni muy matizada: “quiero no ir”. Lo cual no quiere decir, etc., etc.
El otro día recibí una carta que dice textualmente: “Conocí a Maruja. ¡Hermosa mujer, vive Dios!” Y agrega luego que, dicho sea sin malos pensamientos de ninguna clase, sólo “por amor” de admiración, en lo que coincido. Es de Quiroga, el padrino de mi hermano, a quien yo quiero tanto y que ahora está en Ecuador, me dice también que le fue imposible ir a la inauguración de la exposición de Luis (supongo que la de La Coruña) por un impedimento que surgió a último momento, y que lamentándolo, tuvo que irse sin veros de nuevo.
Luis: ¿No me podrías mandar los catálogos o lo que sea de tus exposiciones en España?
Y ambos a dos: ¿No me podríais dar vuestra nueva dirección en Buenos Aires, que no la tengo? Esto en previsión de que no paséis por aquí.
No olvidéis que si vais a París no tenéis más que avisar, o no avisar. Tienen las llaves de mi casa mi hermano Javier y mi cuñadísima, Mary Castelo, que viven en 17, Quai aux Fleurs, Paris IV, y siendo vosotros mi necesidad hay de prevenirlos. Obrad con toda confianza y seguridad. Y que esos queridos tontos os calienten la casa, etc., etc.
Por si os vais directamente y no tenéis tiempo o ganas para escribir:
Cariños a los amigos, y si veis a Arturo, un gran abrazo y que escriba:
Mandadme vuestra dirección; que Maruja me avise para que le mande una tonelada de Té Midrós, y aquí estoy “para lo que queráis mandar”.
Ojalá vinierais. Si tardáis algún tiempo, ya os mandaré fotografías, no mías (líbreme Dios) sino del departamento. No sé si os he dicho que pedí una plaza que quedó vacante en la Unesco, pese a que ya llevo metidos en este apartamento, aunque parezca mentira, más de 16.000 francos. Como la han pedido muchos (París, je t´aime) no creo que me la den, sobre todo porque quieren que se traduzca del ruso y yo lo tengo bastante abandonado a causa del dichoso teatro, y luego porque desean “formación técnica o científica”, y resulta un poco feo decir que los documentos económicos o científicos de la Naciones Unidas me los daban a traducir a mí, porque los economistas y otros “titulados” lo hacían muy mal, y los trabajos de revisión y edición que estoy haciendo en el BIT me lo han casi impuesto porque hay una cantidad de publicaciones técnicas, pseudo científicos y económicos que con gran sorpresa para ellos corrijo, rehago, publico mucho mejor que los hombres que tienen allí para hacer eso, doctores de toda clase de cosas, pero que no saben traducir, no saben trabajar. Bueno, estoy hablando tonterías.
Escribí a Antonio Baltar con mucho retraso, porque esperaba tener datos más concretos, y me temo que con excesiva prolijidad. No sé si después de esa carta no me odiará, pero, como yo, cuando me vine de Buenos Aires, no había tenido ni siquiera la idea de que las organizaciones internacionales eran algo en donde no podía trabajar. Tengo un “despiste” no tan grande, pero sí despiste en los demás. Si está enfadado, por favor, “desenfadádmelo”, que tanto él como Mireya son dos seres “à aimer”, y yo, que no sé decirle a la gente que la quiero, cuando la quiero, meto mucho la pata.
Mil cariños. ¡Noticias! ¿Qué vais a hacer? ¿Venís o no venís? Bastan dos palabras y vuestra dirección en Buenos Aires. “And so, to supper and talk” como diría Samuel Pepys.
Me olvidaba de deciros, por si Núñez Bua sigue con su proyecto, que los muebles que he comprado ahora son de madera de teca, como los que tiene la Boutique Danoise que tanto le entró por el ojo. Que la casa que me los ha vendido, sin tener una tienda tan visible, sigue un poco el mismo procedimiento. Principalmente muebles, que se fabrican en la Suiza alemana; luego “algo” de lámparas, de adornos, de jarrones, de alfombras, de colchas, etc.; lo suficiente para ayudar al cliente con ideas, pero no como para competir con las casas que sólo venden una de esas cosas. Sé ahora también otros detalles que le podéis decir a Núñez Bua (en primer lugar, que de su ahijado “nunca más se supo” y que si sigue interesado en venir a Suiza, no tiene más que escribirme): la casa Altamira vende, por ejemplo, con el cuádruplo de su precio los mantos de Lorca que utilizan aquí como alfombras (y bien bonitos), una de las cuales nos prestaron (que utilizamos como mantel) cuando hicimos El mejor alcalde. Que casi todas las cosas que tiene esa casa son simples imitaciones (hablo de muebles); te lo demuestra que para esa misma obra nos prestaron (gracias a los buenos oficios de condesa de Cabarrús) cuatro o cinco “viejas” sillas, que a una, porque evidentemente en de madera “fresca”, se le rompió una pata, que yo, personalmente, aunque no era culpa mía, le dije a la gente del grupo que, costara lo que costara, yo pagaba la silla, y que esta gente de Altamira dijo que (al parecer la dueña o la encargada general) ya la arreglaría y que no tenía importancia... Amigos míos se han traído de Madrid imitaciones mucho mejores. No sé si recordaréis un mueble de esquina que salió en Las cartas boca abajo. Fue el único mueble de esquina que pudimos conseguir. No era absolutamente necesario, pero yo había montado los movimientos de la obra pensando en que un mueble de esquina era fácil de encontrar, y no. Y todo estaba prendido con alfileres y la gente que trabajaba en la obra estaba haciendo, durante todo el tiempo de los ensayos, dobles jornadas de trabajo, por una u otra razón. Mejor que cambiar movimientos era buscar el mueble. Bueno, pues el mueble, “soi–disant” español, tenía todas las apariencias de un mueble portugués y además “no iba”, pero no había otro. Pues, ese mueblecito de nada, que parecía hecho en cartón piedra, y no en madera, tenía como precio en Altamira 4.500 francos, si he de creer a Aída Cabarrús que mentir no miente, pero que, a veces, te dice y augura cosas que te hacen dudar de todo. Ella lo consiguió, y ella previno, puesto que o no nos hacen un seguro por esas cosas que tenemos en préstamo para el hecho o no sé qué otra dificultad hay.
A parte de eso, “he renunciado a las tablas”, como una vedette cualquiera. No me gusta hacer las cosas mal. Y no puedo ser el hombre orquesta. Si mi sueldo, por importante que sea, no me da con holgura para satisfacer las necesidades de otros, que tienen que ser satisfechas, tengo que renunciar a hacer “mal y en malas condiciones” una cosa que me gusta, para hacer otra que es necesaria hacer. No es sacrificio; no quiero ponerlo así. Siempre me ha jorobado eso tan español de “la intuición”, el, llamémosle talento personal. “Yo” estoy por los oficios, por el conocimiento lo más profundo posible de la profesión que uno ejerza, y no por “moralismo”, sino por placer. Sólo se gusta de lo que se conoce. Y cuanto más se lo conoce, tanto mejor.
Cuando me vine de Buenos Aires, quise hacer algo en París, seguir cursos de dirección escénica, etc., pero empecé a trabajar inmediatamente y ya no pude, porque me tuve que venir a Ginebra, ¡Qué se le va a hacer!
No dejéis de mandarme vuestra dirección en Buenos Aires ni de avisarme si queréis algo.
Mil cariños.
Amparo
|
| 1965-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1965 en 17/03/1965
Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965
Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo
Queridos Carmen y Rafael:
Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.
|
| 1966-01-31 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1966 en 31/01/1966
Washington, 31 de enero de 1966
Querido Seonae:
Mientras hacía el equipaje en vísperas de tomar un avión hacia Europa, me reencontré con la dedicatoria a Alicia y a mí de un libro tuyo. Esto me sobresaltó en gran medida, porque mil veces debimos escribirte y pensamos hacerlo y no hicimos por pura estupidez, por excusas externas, por desidia y nunca, gracias al cielo, porque nuestro cariño y admiración por tu persona y por tu obra se hayan entibiado, sino todo lo contrario. En parte, no sabíamos por donde andabas: Suiza, Galicia... lejos de Buenos Aires? Dieste nos dijo que regresabas para siempre a tu Coruña; Ghirrú, que estabas en Buenos Aires muy feliz con tu trabajo y tus proyectos... En fin –no escribimos y me duele muchísimo– el no haberlo hecho. Nosotros pensamos dar uno de estos días próximos el salto a Lisboa. Me he jubilado, tenemos que vivir de una pequeña pensión y hemos decidido ir a ver si nos basta para ir tirando en cualquier rincón del oeste de Europa: donde viven nuestra hija y sus hijos, los hermanos de Alicia, etc. Aquí tendríamos que batallar bastante para defendernos y la batalla no tendría dimensiones espirituales como puede tenerlas en otras partes; dada la economía de este país, al que sin reservas admiramos por muchas razones. En Portugal podemos estudiar muchas cosas que, a mí al menos, me interesaron desde la infancia. En cierto modo, voy allá para ahondar mi vida infantil y juvenil. Como me interesan los hombres, las plantas, las aves, el paisaje, la historia, la leyenda, el mar, allá nos vemos a pesar de gobiernos y sistemas políticos. Qué hagan los portugueses lo que puedan o quieran, no es asunto mío. Sentiré que sufran; me alegraré de sus alegrías como es lógico. Si allí nos quedamos y encontramos una casa espaciosa donde vivir, será nuestra mayor alegría que vengáis a pasar temporadas con nosotros. Estos encuentros nos serán muy valiosos a todos. Tú pintarás tu mar, yo escribiré mis versos contra el fondo del mar, de los ríos, de los bosques. Cuando te sientas nostálgico de tu tierra o tus tierras, vuelves a ellas, y lo mismo haremos nosotros. ¿Qué os parece nuestro plan? Sería hermoso que pasados tantos años de lucha, de esperanzas fallidas o cumplidas, volver a juntarnos, a encontrarnos y recorrer juntos playas, costas, valles, ciudades como Braga, Coimbra, Salamanca, Santiago.... aunque poco, sigo escribiendo versos con la esperanza de cumplir la promesa que te hice hace muchos años: brindarte un libro de versos –un libro bilingüe, pues tanto el español como el gallego me atraen y absorben.
¿Cómo están tus padres, tu hermano, Maruja y los amigos de antaño y de siempre: Varela, Farias, Laxeiro, R. Baltar? A todos recuerdo y acabo de saber por una tarjeta de Año Nuevo que los otros Baltares –Antonio y Mireya– están en Galicia. Espera mi carta desde Portugal, Bruselas, Londres... de donde sea. Perdónanos este horrendo silencio y recibid los dos, Maruja y tú, un abrazo inmenso y jubiloso de
Alicia y Otero
|
| 1966-08-20 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1966 en 20/08/1966
20.8.66
Sr. Luis Seoane
BUENOS AIRES
Querido Luis:
Llegué mal peor que salí. Cama, etc. Y aún no he eliminado de todo los efectos de los antibióticos. Mucha gente como consecuencia de la época y el encuentro con los problemas esenciales me dejaron sin tiempo y más desorientado que de costumbre. Hoy al fin te pongo estas líneas.
Aquí, cuando llegué, tenían organizada una exposición de Maside. Te envié un catálogo. Se celebró una velada literaria en la que intervino Mon, Martínez Barbeito y yo. Yo me limité a hacer una crónica de la velada que se le había hecho en Bs. As. hace ocho años a raíz de su muerte y en la que había pronunciado una conferencia Dieste y en la que habías intervenido tú y Laxeiro. Leí, pues, parte de lo que aquella noche habíamos dicho. La muestra, que con buena intención provocó Antonio Baltar y ayudó Dieste, Mincho y Mon, no ha sido un ejemplo de organización. El ayuntamiento, por gestión del padre de Míguez les dio diez mil pesetas, y se realizó en una sala decorada con estilo mostrenco-románico-feudal que ha montado un tío pesado que se llama Lombera donde antes estuvo Boedo al final de la calle de San Andrés. Ahora está exponiendo Tomás Barros en la Asociación de Artistas cosas muy buenas y cosas muy malas. Este muchacho no anda bien. Su vieja manía persecutoria que una sociedad secreta histórica vendría dirigiendo contra los intelectuales a través de objetos-símbolo e individuos utilizados como agentes inconscientes empiezan a transcender a la vía pública en manifestaciones de matiz paranoico. En la exposición hay también signos de su estado psíquico, entre otros que ha puesto precios a los cuadros desde 500 pesetas que no le cubren el valor de los materiales empleados en ellos.
Los Dieste estuvieron dos días por aquí. Muy bien. Recuerdan a la Argentina con sus amigos con visible nostalgia. De Laxeiro, que está en Vigo, nada sé, ni alcancé a ver a Mariví. Al director de Vieiros, que yo tenía ganas de conocer personalmente parece ser que el mes pasado por las fiestas del Apóstol la policía lo agarró y lo devolvió a Méjico ¡un hombre que tanto ama a Galicia que le puedan hacer esta cosa tan desconsiderada en su propia tierra! Desde luego se nota que hay reacción contra Galicia pues hasta aquellos fragmentos del Evangelio en gallego que se venían publicando han dejado de salir en La Noche. Esto entre otras muchas cosas. A Alberto le iniciaron un proceso por lo del libro de Castelao. ¡Es el colmo! Claro que esto no creo que pueda prosperar. El éxodo del campo sigue y este está en un abandono sin precedentes. Se leen cosas en la prensa reaccionando contra esto. En el campo donde Galicia tenía guardado su historia podría estarse ubicando una punta de la confabulación para aventar los restos de lo genuinamente gallego, porque si sumas que la presión turística impersonal con su avalancha de plástico y cocacola lo va vulgarizando todo y pensando que en algún momento tendrá que acometerse lo del campo, no sería extraño que se trajesen técnicos agrícolas y braceros extranjeros para solucionar el problema. Como tú no vas a tardar en venir tendrás ocasión de ver las cosas con tus propios ojos. Celso Emilio al emigrar para Venezuela dijo unas palabras ejemplares: “Tenemos que aspirar a que Galicia además de ser una tierra para nacer y para morir sea también una tierra para vivir”.
Sargadelos: ando a vueltas con el anteproyecto con Albalat. La idea creo que va por buen camino y que te gustará. Estamos coordinando la idea de la planta según el arquitecto con la nuestra, es decir: con la función que ha de cumplir. Casi estamos de acuerdo. Una vez que tenga las líneas visuales del alzado las conocerás tú para que digas tu opinión. Estoy viendo que se va a ir mucho tiempo en todas estas cosas, pero ya a estas alturas interesa hacer una cosa muy bien hecha y que resulte verdaderamente ejemplar.
Por todas estas cosas es conveniente que tú me tengas al tanto de vuestras fechas de viaje y que desde Alemania o desde donde te encuentres nos enviéis vuestra dirección para comunicarnos.
Tu estudio sigue esperando por ti. Es una pena que tengamos un pueblo tan poco preparado para entender de arte o de otra cosa. Indudablemente la culpa no es de él, sino, como diría Dieste, de su clase dirigente rufianizada, adinerada y condecorada, que, naturalmente, tampoco puede valorar el arte. Pero tal circunstancia no debe de cambiar nuestro rumbo, especialmente el tuyo, de perfeccionar una determinada faceta del espíritu. Y yo por ahora junto con mi irrenunciable orgullo de emigrante puedo jactarme de admirar tu obra. Emigrante o presidiario son destinos buenos por vía de ser leal antes de renunciar a querer mirar para las cosas.
Mientras tanto miro con inquietud lo que sucede por la Argentina. Eso de la Universidad me da ganas de llorar.
Si se te ocurre no dejes de poner unas líneas diciendo lo que te parezca.
Un abrazo a Maruja y otro a ti de
[Díaz Pardo]
|
| 1966-09-26 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1966 en 26/09/1966
Buenos Aires, 26 de setiembre de 1966
Sr. D.
Rafael Dieste
Rianjo o La Coruña, no sé bien.
Querido amigo:
Te adjunto esta nota que salió ayer sobre tu último libro en La Prensa de Buenos Aires. No estoy de acuerdo con ella, pero te la envío lo mismo. Nosotros fuimos retrasando el viaje hasta ahora, que estamos próximos a emprenderlo, saldremos el día 10 del mes que viene hacia Méjico, donde estaremos unos días y luego Nueva York, otros siete días, para ir de allí a Alemania y de éste último país viajaremos a España, a Galicia, no sabemos exactamente cuando. Os informaremos desde alguna ciudad alemana. Renuncié a una exposición circulante mía organizada por Relaciones Culturales de la Argentina, en los Estados Unidos, te imaginarás por qué, creo que Díaz Pardo estaba en Buenos Aires cuando lo hice. Pertenezco a una generación de renunciantes. En Buenos Aires salió estos días una monografía sobre mi obra editada por Bonino de la que os enviaré un ejemplar por correo ordinario, quedó lo mejor posible dado su carácter popular y excluyendo la fidelidad de las reproducciones en color. Tambien un librito con la monografía que hizo Lorenzo Varela para el catálogo de Nueva York que no llegó a imprimirse. Tuvimos noticias recientes vuestras por Mireya y Antonio a quien vimos al día siguiente de llegar a Buenos Aires y algunas veces más. No sabemos nada de Espasandín, que nos mandó una carta conmovedora de Nueva York, anunciándonos su ida a Europa y prometiéndonos la nueva dirección donde fuesen a quedarse, probablemente Portugal. Quisiéramos encontrarnos con ellos, pero no sabemos cómo. De aquí no tenemos noticias que transmitir, debéis conocerlas todas por Díaz Pardo. Buenos Aires cambió bastante. Mayor cantidad de rascacielos, la Av. 9 de Julio está desconocida para vosotros, lo mismo que las otras avenidas céntricas, Santa Fe, Callao, Libertador, y el barrio Belgrano. Aumentaron considerablemente los teatros experimentales, las galerías de arte y el número de conciertos. Los cafés de Maipú y algunos de Florida se pueblan cada vez más de jóvenes barbudos y melenudos, pintores y poetas y de muchachas con minifalda, desgreñadas, y blusas “pop”, asimismo los quioscos de semanarios y de publicaciones inverosímiles. Una joven que acaba de visitarnos cambió en menos de un año tres veces de vocación, estudió pintura, Historia del Arte, nueva rama de la Facultad de Filosofía y Letras, abandonando la pintura y ahora se dedica a la política, abandonando la historia del arte. Todo se sucede y abandona en Buenos Aires con igual rapidez y en estos últimos tiempos. Bueno, recibid Carmen y tu un gran abrazo de Maruja y mío. Y hasta pronto:
[Seoane]
|
| 1967-01-06 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1967 en 06/01/1967
Magdalena, 6.1.67
Sr. Don Luis Seoane
Madrid
Querido Luis:
Recibo tu carta de Roma. ¡Quién como vosotros paseándoos por la vieja Europa impunemente! Supe de vuestro paso por París. Martínez me escribió encantado de ti. También de México de donde Soto reclama tu dirección (que no le enviaré –hazlo tú) pues que quedaste de escribirle y...
Esta falta de correspondencia tuya con los amigos de aquí me acosa en cuanto llego a Bs. As. Nadie se explica cómo no escribes, cómo no contestas. Pobrecitos. No saben de tu hermosa mesa de c/ Montevideo (3 metros por 1 y ½) donde vas depositando amorosamente y por completo orden de llegada las cartas de los amigos, las cuales Maruja procura limpiar y cuidar esmeradamente de los ataques de la polilla, cartas que vas contestando por riguroso orden de rebosamiento... Tus amigos no saben el problema que tienes tú en los viajes privado de esa mesa lo que te obliga a enviar las cartas de los amigos al cesto de los papeles.
Entre las cosas que tus amigos se encontraban privados de comunicarte era la noticia de una beca que te concedía el Gobierno de Israel para que lo visitases.
Es una tentación que estés en España privado de las discusiones a que diariamente te someto. Para que no te falte ese entretenimiento voy a hacer todo lo posible por estar, lo más tardar, dentro del mes que viene a vuestro lado. Además yo estoy francamente cansado de esto y de las originalidades de N[úñez] Búa. ¡Ay! Así que de cualquier forma voy a intentar sacudirme o ir sacudiéndome esta responsabilidad. Por cierto Otilia con su hija Tilita, el marido y las dos niñas de esta, viajan a fines de este mes y permanecerán por ahí un mes.
No estoy de acuerdo con tu apreciación sobre el papel de Villamarín en las elecciones del Centro. Llegué a tiempo de intervenir y traía las palabras de Villamarín claras. El grupo Prado que, ya no había pedido apoyo a Villamarín, como era lo lógico que hiciese, titubeó lo suficiente en aceptar la publicación de mi declaración porque “no necesitaban el apoyo de Villamarín para triunfar” (palabras que me transmitió N[úñez] Búa). Al fin pudo publicarse una solicitada en Clarín (Mimina te la enseñará) y simultáneamente se recibió un telegrama de Villamarín apoyando decididamente el triunfo de la agrupación Galicia. Mi opinión es otra: son los personalismos mostrencos de nuestros amigos los que facilitaron e triunfo al Ramou. Cuando la personalidad y el amor propio de los individuos no sirve para construir se convierte entonces en una actitud de lo más vulgar y mostrenca que aburre y cansa, porque ese “porque sí” y “porque yo” lo estamos oyendo continuamente en toda cuanta rana y cuanto sapo pueblan todos los charcos.
El número de junio de la revista catalana de poesía libre La trinchera trae un magnífico trabajo sobre la poesía gallega en América muy positivo a ti (que te lo busque Patiño). Le hice una reseña en Correo Gallego.
El 31 lo pasamos con Lorenzo. Os recordamos, ¿cómo no? Las dificultades en este país aumentan de día en día y no se ve salida alguna. Yo al menos no la veo. Lala salió para Madrid el 27. Baltar está en Montevideo acompañando a Enrique Dieste que está grave. Antonio está espiritualmente vencido. Vilanova entero contra Mourente. No hay más novedades.
[Díaz Pardo]
|
| 1967-04-12 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Prada a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 12/04/1967
Buenos Aires, 12-4-67
Queridos amigos Maruja y Luis:
Espero que esta carta llegue par la inauguración, queriendo tengas mucha suerte y que os vaya todo muy bien. Ya os contaría Laxeiro mi llegada a esta ciudad, que no fue muy tranquila, pues nos encontramos con una tormenta terrible y tuvimos muchos inconvenientes para aterrizar.
Cumplí con todos vuestros encargos, sólo me falta de encontrar Sofovich y el ingeniero Díaz. Cuando los llamo, no han llegado y cuando insisto, se han ido, pero como no era cosa urgente, los veré en cualquier momento.
He tenido mucho que hacer y constantemente salgo y entro a la casa para hacer gestiones, así que la gente tampoco me encuentra a mí.
Me acuerdo mucho de todo lo de ahí. Te cautiva esta tierra una vez que has vuelto a pesar de que tenga muchos defectos.
Maccio se quería volver tan pronto llegó a Ezeiza porque, la verdad, todo aquello y el camino hasta llegar al Centro es deprimente comparado con lo que acabamos de dejar ahí. Luego lo he encontrado varias veces y me dice que está procurando adaptarse.
Ya empezaron las exposiciones, todas malísimas, pero esto sirve de motivo para encontrarse con los amigos. Mañana hay una exposición en Galatea de obra de la colección Scheimberg y, como es natural, ya tenemos cita para encontrarnos.
Ayer cenamos con los Baltar en casa de los Varela y os recordamos mucho. Lorenzo, siempre con deseos de ir a esa, pero es tan difícil lograr esto, con esta moneda de porquería, como dicen los argentinos, que es casi imposible. Está más gordo y me sorprendí viéndole comer un bife. Los Baltar, con nostalgia de eso, pues esto es muy aburrido si no andas invitado a casa de los amigos. Ésta es la tragedia de nuestros amigos, que me supongo les pasa como a mí.
Yo quiero tanto a la Argentina que pienso que es mi país, esta sensación tuve cuando llegué, pero, al mismo tiempo, quisiera vivir ahí y disfrutar de todo lo que tiene de bello esa tierra. Espero lograr vivir en los dos, que sería una felicidad.
Llegó María Antonia cargada de cartas. Ya sabéis para quien, creo que la irá muy bien si lleva a cabo sus gestiones. Yo le dije que aquí no es como ahí, pero no me he querido meter mucho, cada uno con lo suyo. La vida se fue por las nubes; el pollo aquí es artículo de lujo, un café vale 25$ y los restaurantes están con un 40% más de cuando yo me fui. Ahora hay impuesto a todo y el teléfono lo van a subir el doble, menos mal que todo lo van a arreglar en Punta del Este. Hace unos momentos, estuve oyendo noticias que decían que Arosamena el del Ecuador le dijo a Johnson que mientras ellos estaban defendiendo la democracia, entre comillas, en Vietnam y gastándose allí millones, América Latina la estaban perdiendo y precipitándose acontecimientos que le iban a costar muy caro. En Uruguay hay un lío enorme con huelgas, manifestaciones y atentados contra la conferencia; este continente está muy convulsionado, no sé qué pasará mientras la gente en Buenos Aires, tranquila, pero la encuentro triste. Estoy indignada con Laxeiro, él me recomendó que le escribiera enseguida. Así lo hice, pero él no ha contestado a ninguna de mis cartas.
Está haciendo unos días de calor increíble.
[...]
Todos los amigos y para vosotros un fuerte abrazo de
Lala
|
| 1967-06-08 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1967 en 08/06/1967
Buenos Aires, Junio 8 de 1967
Luis Seoane,
Querido amigo:
Ayer, inesperadamente, me entero de su cumpleaños, por Cumpleaños en el arte, en televisión, mediante una simpática recordación efectuada por Cuadrado, recordando sus comienzos. Según me dijeron, porque yo no lo oí. Se refirió a los años de bohemia, en España.
En esos momentos, teníamos la mala noticia que nos daba Tove: el fallecimiento del amigo Arranz, ocurrida a las siete de la mañana. Arranz padecía de la descalcificación de dos vértebras, además su vieja afección pulmonar hizo crisis en dificultades para respirar y una infección cerebral que terminó en un síncope, que acabó con su vida. Entró en coma a media noche, pero con lucidez hasta entonces y sin hacerlo sufrir en forma visible. Lo acompañaron, además de su magnífica compañera Tove, de sus dos hijos. En esa casa se pensó mucho en ustedes dos.
Thobe nos encargó muy particularmente a Sarita y a mí a que les escribiera, anunciándole el deceso.
Esta mañana, cumpliendo una de sus voluntades, fue llevado al crematoria de la Chacarita.
Para despedirlo estábamos muchos amigos, entres otros, Gori Muñoz, Kornblith, Lozada, Mirella y Baltar, Tove, Núñez Bua, Frontini, Scheimberg, su amigo con quien convivió en Tucumán, nosotros y tantos más, muchos más y todos sus compañeros de la escuela. Sin olvidar a sus muchas alumnas.
Demás está decirle la alegría que dio leer sus entusiasmos tan sentidos del arte popular, celebrando los encantos, sus “duendes”, la gracia natural, irreproducibles.
Interrumpo estas líneas para ir a patinar los bronces elegidos por Payró para integrar mi representación a través de mi donación al Fondo Nacional de las Artes.
Como anticipo de la exposición que realizaré el próximo 21 de Agosto en la galería NEXO y para terminar estas desordenadas noticias, reciban Ustedes dos nuestros afectuosos saludos.
Saludos a Díaz Pardo
Falcini
|
| 1969-05-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1969 en 29/05/1969
Castro, 29.5.69
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Te confirmo una que fue contestación a la primera tuya. Ahora es para informarte de algunas cosas antes de que se me olviden:
Vuestra casa en Coruña.- Llegó el poder, que hubo de mandarse a Madrid a legalizar la firma del cónsul.- En cuanto llegue se preparará todo y se escriturará. (José Luis está concretando estos trámites que entiende más que yo que jamás fui propietario de un inmueble. Y mi primo Blanco da toda clase de facilidades).- Llegaron también las 700.000.- ptas. con las que he abierto una cuenta a nombre del Lab[oratorio] de Formas, para que conserven su carácter de convertibilidad hasta que se haga la operación. La cuenta ya queda abierta luego para otros efectos y ahí te va la ficha de registro de firma para que me la devuelvas firmada.
Galerías Coruñesas y Cartas de Mu[r]guía,- fueron por avión.-
Inés Canosa, ya le fueron los conocimientos de embarque.-
Beatriz Rey, que te escribió sobre unas salas que tienen mucho interés en hacer exposiciones tuyas. Que espera tu contestación. - Por cierto y por si hay alguna perdida u olvido: habías dicho que Juana Mordó mandaría aquí unos cuadros tuyos, pero aquí no llegó nada.-
Ricardo Salvat.- Escribe un poco extrañado de que no hayas tenido interés en verle en Madrid. Deduzco que tú no tienes ningún cartel y le digo que te envíe uno y que era difícil que pudieses ver a alguien en Madrid los últimos días con la cantidad de cosas que tenías que hacer.
Murió Pedret Casado y Ángela, la hermana de Antonio Baltar.- Nombraron académico de la de Bellas Artes de La Coruña a García Sabell.
Exposición Montevideo.- Tengo los grabados que saldrán junto con las cerámicas uno de estos días. Los grabados irán por avión en paquete especial. La aportación de Ortiz posiblemente es la más completa. Yo no sé si mandar algo, por un lado sí pero por otro resulta que soy un viejo al lado de esta gente.
La Noche.- Publicó unas anotaciones tuyas sobre la creación artística. ¿Dónde tenías publicado esto?
El Sainete.- Sigue sin permiso. ¡Ay! - ¿Y Cuco-Rei?
De Villamarín no sé nada ni pienso molestarme en saberlo.-
Blanco Amor el vil ya se sabe que es un vil; pero ¿piensan dejarlo en la revista?
Sargadelos.- Por lo de ahora sigue el silencio a nuestra requisitoria. Todavía no sé cómo enfrentaremos el problema. Te tendré informado, si yo logro saber algo, saber al menos para donde viene el toro, si es que hay toro, que acaso puede ser un espejismo.
Espero tus pensamientos sobre tu mural especialmente en cuanto a lo de cambiar el cuarzo por gres blanco. Las demás obras van marchando. Te estoy escribiendo desde las nuevas oficinas de control, que estoy organizando. Todo está quedando muy bien.
Nada más por hoy. Un abrazo muy fuerte para los dos incondicional de
Isaac
|
| 1969-12-30 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Alvajar a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 30/12/1969
Ginebra, 30 de diciembre de 1969
Queridos Luis y Maruja:
Después de cuatro años de infierno que he pasado con mis vértigos y mis enfermedades “despistantes” para los médicos, las cosas van mejor y ya puedo escribir, cosa que hasta hace poco me era casi imposible. Parece haberse tratado de una cosa psicosomática que necesitó la ayuda de un psicólogo para uno de los llamados hoy “tratamientos de apoyo”. Todo parece ir mejor.
Hace mucho que no sé nada de vosotros ni de Mireya y Antonio. Les he mandado una tarjeta de año nuevo a La Rioja, porque supongo que siguen allí.
En el mes de octubre pasado fui por vez primera a España después de más de treinta años. No estuve más que nueve días en Madrid, conociendo a mis sobrinos y viendo a mis hermanas. Es bastante probable que para dentro de unos meses me traiga para acá a una de mis sobrinas, a que continúe sus estudios aquí. No os hago comentarios acerca de España porque sería un prodigio de inconsciencia querer dar impresiones tras sólo nueve días d presencia allí. De los españoles y su ambiente sigo pensando lo mismo, y, claro está, de la situación política. Pero la verdad es que no sentí ni la menor emoción al encontrarme en eso que llaman “mi patria”, posiblemente porque soy poco madrileña y muy gallega.
Sigo en Ginebra, trabajando como siempre, sólo que en las Naciones Unidas desde hace ya cinco años.
Me gustaría saber si tenéis el propósito de volver por acá. Si tenéis unos minutos, ponedme unas letras diciéndome qué hacéis, y dónde están Antonio y Mireya.
De Arturo también hace más de un año que no sé nada, pero supongo que está bien, ya que es inmortal e invejecible.
No quería dejar pasar estos días sin deciros que os recuerdo mucho y con mucho cariño y que os deseo un inmejorable 1970.
Un fuerte abrazo de
Amparo
|
| 1970-09-23 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 23/09/1970
Buenos Aires, 23 de septiembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac: En la madrugada de hoy, día 23 de septiembre, falleció Antonio Baltar en el Hospital Rivadavia a donde lo habían traído hacía tres días. No sabes el dolor que sentimos. Hoy se entierra a las cinco de la tarde. Maruja está en estos momentos con Mireya. Es uno más de los que llegamos aquí a los pocos meses de iniciada la guerra que se va sin haber podido ver ningún cambio en la actual situación española. Que sufrió Galicia en su derrota y en su situación actual. No sé qué decirte. Pudo haber conseguido posiciones destacadas y las despreció por ser fiel a sus convicciones. Abandonó una vida fácil, primero la de Santiago y luego la de Buenos Aires. No te puedo decir más. Acabo de escribir sobre él para la radio. Sé que todos los amigos van a sentir su muerte. Nosotros lo recordaremos siempre.
Mañana o pasado te escribo enviándote el artículo sobre arte. Un gran abrazo a todos:
Seoane
|
| 1970-09-23 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1970 en 23/09/1970
Buenos Aires, 23 de setiembre de 1970
Sres. Carmen y Rafael Dieste
La Coruña
Mis queridos amigos:
Falleció en las primeras horas de hoy Antonio, aquí, en el Hospital Rivadavia, a donde lo habían traído de Cordoba el pasado sábado. Maruja está en este momento acompañando a Mireya. No sé que deciros, no sé escribir nada en estos momentos. Sé cuanto vais a sentir su fallecimiento y sé lo que nos afectó a nosotros esta noticia. Fueron muchos años de amistad y de inquietudes comunes. Fuí amigo de él desde el año 30 o 31, antes de casarse Mireya. Nos acercó un amigo común, Arturo Villafranca, que ahora es catedrático de Física creo que en Murcia y que fué quien le dibujó los muebles de su piso de Santiago. Y nos encontramos en Buenos Aires en las condiciones que conocéis, salidos de Galicia por iguales causas. Siempre estuvo entregado a la bondad y pocos hubo como él entre todos los amigos, capaz de grandes renuncias. Pero no quiero deciros más, no sé decirlo, solo expresaros simplemente el sentimiento de Maruja y mío. Un sentimiento de verdadero dolor.
Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1970-09-30 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1970 en 30/09/1970
Sargadelos, 30.9.70
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Ayer me enviaron del Castro tu carta del 23 con la noticia del fallecimiento de Baltar, que ya conocíamos. Yo, y Mimina, le escribimos a Mireya el mismo día de su fallecimiento, que llegó la noticia por cable y se propagó hasta aquí, pero Dieste estaba en la idea de que Mireya se encontraba en Córdoba. Ahora por tu carta veo que murió en Bs. As. y voy a llamar a Dieste. Es una parte dolorosa del drama general de quien quiere pasar por “aquí” procediendo con honestidad. Yo tenía una gran simpatía no solo por la conducta de este hombre. Su silencio frente a una serie de situaciones en las que otros nos estaríamos lamentando, su falta de respuesta a la falta de reconocimiento de su valor y la persecución constante que sobre sí mismo ejercía su, también constante, insatisfacción y que lo mantenía en constante peregrinaje, me tenía impresionado mucho.
El domingo pasado recogí en el Castro tu carta del 14 cte. Tomo buena nota de todo lo que en ella dices y de lo que te quejas de mí. Yo estoy en la idea de que te fui informando de todo, pero aún así no descarto que se hayan perdido cosas. Por ejemplo lo de Paco Tudela, el de Coruña, sobre el Museo es un trabajo publicado por una revista turística; creo que se llama Galicia Turística. Te la envié por correo aéreo yo mismo, desde Sada cuando me venía para acá. Recuerdo que me costó 75 pesetas, y aquí tengo el resguardo de su certificado el 26.8.70 con el número 535.- ¿Habrá ido a pesar de todo por barco? Si no la recibes trataremos de buscar otro número y enviártelo.
Te acompaño con la presente algunas cosas que te informan. La Carta al Presidente de las Cortes (supongo que es gastar pólvora en chimangos) obedece a hacer una petición paralela a la que hacen los de ADI/FAD [Associació de Disseny Industrial – Foment de les Arts i del Disseny] y por no quedar nosotros callados. De la sesión de cine anterior, que se había hecho más privada, también se te había enviado información aunque tú no la hayas recibido. Se trataba de películas de Picasso, Max Ernst, Kandinsky, Leger, Gauguin, Van Gogh, Emil Nolde (todas estas muy buenas) y una de Rosenthal francamente mala.
Ayer hemos estado en la Delegación de Hacienda de Lugo donde estábamos citados y donde nos trataron con verdadera desconsideración. Tuve que aguantar que me insultaran, sin recato, hasta hacerme dudar de si merece la pena aguantar tanto. Y todo esto frente a Ángel, el hermano de José Luis, y de una administrativa de aquí, y de tres inspectores. Total para que nos levantaran un acta de inconformidad injusta y no quedarnos otro remedio que acogernos a la intervención del Jurado Tributario de La Coruña. No tienen base alguna para intentar lo que pretenden. Se trata de un acta hecha por estimación en función de apariencias. La mala fe hacia Sargadelos es evidente. Estoy todavía sin saber qué hacer, si esperar o resolver esto, intentar, por vía de escándalo. No sé.
Ese trabajo que falta del Cuaderno del Centro de Diseño Díaz Pardo y el Laboratorio de Formas se trata de estencils que había mandado Chávarri, incluso del índice. Por eso figura en él, pero el trabajo no se tiró pues no me parecía bien que apareciese un trabajo hablando bien de mí en una cosa que tiraba yo.
Valentín está mejor, ya en Samil convaleciendo. Aunque tú dices que yo no te indico en qué clínica estaba en Santiago, yo, un desmemoriado cualquiera, compruebo, pues no me fío de mi memoria, que en mi carta te decía que se trataba del Policlínico.
Interrumpiome aquí un aparejador también de Hacienda, que acaba de irse ahora, para preparar un acta sobre el edificio a efectos de la contribución urbana. Así que por otro lado nos van a baldar pues la valoración de esto da una cifra muy alta. Vamos a ver en qué queda.
Yo seguiré por aquí tratando de llevar las cosas adelante pero créeme que estoy bastante desalentado.
Nada más por hoy. Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja
[Díaz Pardo]
|
| 1970-10-02 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 02/10/1970
Buenos Aires, 2 de octubre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Te escribí dos breves notas con motivo del fallecimiento de Antonio Baltar, y de la nota canalla sobre Rafael Dieste en A Nosa Terra. Me gustaría saber quién fue el informante que estuvo el día de la inauguración en esa. El que lo contó aquí fue Moisés da Presa, con seudónimo. Te enviaré la ficha de Cao tan pronto pueda encontrar la revista en Buenos Aires. Tiene que ser en la primera época de El Eco de Galicia, mil ochocientos ochenta y pico, cuando él la dirigía, antes que cediese la dirección y propiedad de la publicación a Castro López. Recibí una carta muy simpática de Xosé sobre el Museo, le contestaré estos días. No te preocupes por la revista del C[entro] Gallego. En general vistas las notas publicadas ahí y a falta de ellas en Buenos Aires puede uno suponer que no sea necesario un nuevo museo en Galicia, ni los otros que existían, ni una fábrica como Sargadelos, ni nada. Pero es que creo que los periodistas y los escritores tienen sus propios temas que desarrollar y no hay motivo alguno que los aparte de ellos. Por otra parte por esas notas que vine leyendo de los que escribieron hasta ahora sobre su inauguración nadie sabe lo que es un museo, o parece no saberlo, ni la importancia que esta institución tiene en la vida cultural contemporánea. Pasa en esto como en cuestiones de arte. Se repiten los nombres de las gentes por inercia y por falta de juicio propio. Era más cómodo alrededor de 1920. Todo estaba clasificado, existían el escultor de la raza, el escritor de la raza, el pintor de la raza, etc. Era mucho más cómodo. También el caso del museo. Un museo antes era una colección de obras de arte del pasado, y un director tan museable, tan del pasado, como las obras que cuidaba. Siento las dificultades que tienes con la fábrica y tu sujeción a ella. Cuéntame cómo vas resolviendo los problemas. Llegó el Ingeniero Díaz, viene entusiasmado de la fábrica y del museo. Ahora acaba de salir para Galicia Vilanova, va a ver a su familia a Orense aprovechando las vacaciones de su Universidad. Estas son las noticias últimas. Con éstas te va la colaboración terminada para L[aboratorio de] F[ormas]. El título en general es “Notas encol do arte galego e sobre o Museo Carlos Maside” y se divide en dos partes, la primera esta que te envío hoy con el subtítulo de “Encol do arte galego”, y la segunda la que ya te envié con el de “O Museo Carlos Maside”. Creo que esta de hoy queda interesante y sirve más, supongo, de levadura para despertar inquietudes que de historia, aunque doy muchas noticias que puedan servirla, algunas absolutamente desconocidas o por lo menos olvidadas.
Esto es todo por hoy. Tienes ahí una carta sin contestar. A lo mejor llega respuesta estos días, cruzándose con esta.
Un abrazo fuerte para todos y para Mimina y para ti de Maruja y mío:
Seoane
|
| 1977-03-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Neira Vilas a Luís e Maruxa Seoane. 1977 en 22/03/1977
Habana, 22-3-77
Queridos Luis e Maruxa Seoane:
Estivemos por Galicia fai catro meses. Igual que en 1972 por pouco –esta vez non tan pouco– non coincidimos con vostedes na Terra. Pero as cousas son así. Sabemos que lle gusta o inverno e a nós, pola contra, góstanos o vrao, non o moito calor, pero si fuximos do frío. Novembre era xa un pouco máis alá das nosas posibilidades térmicas. Dende que un se vai aplatanando o sol é un amigo. Agora sabemos por carta de Isaac que andades por ahí.
En Madrid, na casa de meu irmao, atopeime con A maior abondamento, formidable poemario, pleo de interés, estético e testemuñal. Gracias por ese regalo, e por esa adicatoria, e por esa amistade que viña espresada con moito sentir na adicatoria e na carta. Por si fosen pouco os libros, estas adicatorias, estas palabras cordiales que nos chegan algunha vez, de tanto en tanto, temos as noticias do seu quefacer por meio de amigos comúns, e o óleo que temos diante na sala da nosa casa, e as portadas (ou tapas) de tantos libros que acotío manexamos. E Diálogo, ese mural de cerámica Seoane-Arranz, que algunha vez imos ver á casa que foi de Álvarez Gallego e que agora ocupan un matrimonio de velliños. (Por certo, a nome da Sección Gallega do Instituto de Literatura e Lingüística, que eu dirixo, propuxen en principio levar a estes velliños –totalmente insensibles– un paisaxe, calquera cousa e que nos entregasen o mural, pero fun cun escultor amigo e soupen que non se pode sacar, pois está unido, pegado á parede de tal maneira que se rompería en anaquiños, eso me dixo; e o que farei cando menos, é sacarlle unha foto, de ser posible en colores. Atope entre os papeles de Álvarez Gallego unha carta de vostede e soupen por elo o do tiduo da obra, fermosa obra).
Fai pouco fixen un traballo cun fotógrafo amigo: rescatar, copiar dibuxos e palabras consiñados nunhas servilletas-recordo daquel agasallo, daquela cea que nos deron vostedes, moitos amigos, en Buenos Aires, o 28 de xunio do 61. Rescatei dibuxos de Isaac, Laxeiro, vostede, palabras de Dieste, Baltar, Lorenzo Varela (a quen vin en Madrid en novembre 76 ). En fin, sobre todo esto, e o mural, etc., escribirei algún día e airearei estes dibuxos das servilletas, de gran contido emotivo pra nós ó tempo que fermosos.
Por aquí algo imos facendo, na sección dita, e na investigación arredor dos galegos de Cuba. A laboura é moi grande e penso que dea máis dun libro. Teño proieitos, varios proieitos, somente quero tempo, anos, vida pra levar todo a cabo. Non perdo de vista, craro é, todo o que importa hoxe a Galicia viva, o intre que ahí se vive, pero se me toca en sorte (penso que en moi boa sorte) vivir esta esperencia, revolucionaria, de camiño é bo traballar historiando, ou como queira chamárselle a andaina dos galegos.
E namais. De Anisia prós dous, Maruxa e vostede unha aperta, e outra aperta do voso
X. Neira Vilas
|