Persoa: Francisco de Goya

Persoa: Francisco de Goya [7]

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1949-02-08
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949
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Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949


[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.

Querido Luis:

Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor

Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean

Alicia y Cuqui

[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.


1952-01-24
Carta de Seoane a Dieste. 1952
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1952 en 24/01/1952


Buenos Aires, 24 de enero de 1952

Sr. D.
Rafael Dieste
Cambridge

Querido Rafael:

Estamos pasando unos días infernales de calor y humedad. Creo que en los años que llevamos en ésta nunca hizo tanta humedad ni tanto calor y estos días anuncia el diario que del norte se acerca a la capital una vistosa plaga de mariposas blancas que preocupa por sus larvas y su voracidad a los técnicos del ministerio de agricultura. Dentro de unos días pues, Buenos Aires parecerá una ciudad de almanaque valenciano con un cielo muy azul y muchísimas mariposas blancas, muchas más de las que nunca soñaron los autores de tapas de Blanco y Negro. Y nosotros, para desdicha nuestra en el centro de tanta cursilería, porque las mariposas no son más que otro elemento, uno más, en el total de la decoración actual.
No recuerdo ahora si os he escrito luego de mi exposición que fué en octubre, creo que no. La hice en Viau y constituyó un éxito de público y tambien de venta, y estoy seguro de que fué la más unida y la mejor de cuantas hice hasta ahora, creo que en ella se notaba más que en ninguna anterior mi aspiración de dar un carácter acentuadamente expresivo a la forma y al color. Esta era la exposición que debí haber hecho en Londres en lugar de la que me parece ahora disparatada, que las circunstancias y lo absurdo de la galería me obligaron a hacer, porque además deseaba hacerla un poco como fuese y a la que tú le dedicaste el expléndido (sic) y generoso artículo que tanto te agradezco. Desde la exposición sin embargo no he pintado mucho, pienso comenzar a hacerlo nuevamente con intensidad en estos días. La venta y el público no es suficiente estímulo para un pintor, hacen falta muchas otras circunstancias que Buenos Aires no tiene, no tuvo nunca, e incluso tambien creado por un núcleo de amigos que hablan, que discuten, el núcleo de amigos que nos reuníamos hace ocho o diez años y ya no sé cuántos, tan lejanos parecen. Os extrañamos. Varela acaba de llegar de Montevideo a quedarse nuevamente en Buenos Aires no sé por cuanto tiempo, viene animado. Azcoaga está ya instalado aquí con su familia, su mujer y cuatro hijos y trabaja en la imprenta Chiesino de Avellaneda. No deja de tener su aspecto heróico el emigrar así acompañado de cinco de familia y a un país como este tan distinto de España y donde todo es desconocido. Te está profundamente agradecido por el departamento, que por otra parte lo cuida y lo limpia él y los suyos de una manera un poco maniática según apreció Frontini. Para los chicos compró unas literas que no le estorban en el departamento. Pronunció tres conferencias al llegar, una en Artistas Plásticos sobre retratos de Goya, y dos sobre la poesía y la novela contemporánea en España en el Colegio Libre de Estudios Superiores, muy interesantes y con una información sobre jóvenes escritores españoles desconocida para muchos de los que estábamos allí. Escuchándole nos afirmábamos que una de las consecuencias más trágicas de la guerra civil es esta separación producida entre los escritores y artistas de uno y otro lado. Ellos apenas tienen noticias de cuanto se hizo fuera de España y a nosotros se nos escapan por falta de medios de información lo que allí se produce. Azcoaga está contento de haber salido y parece –no siempre Buenos Aires es una realidad demasiado abrumadora– animado a trabajar. Nuestros amigos en general le recibieron con simpatía. Alberti es probable que salga estos días a hacer un recorrido por América con algún contrato de conferencias. Este último año se ha defendido haciendo dibujos con sus poemas, coloreados, algunos muy graciosos, género que denominó “liricografías”. En pintura y en literatura todo está igual que en 1948, más bien un poco peor por el problema editorial agravado por muchas circunstancias poco favorables. Cuadrado y yo continuamos haciendo heroicamente algún que otro libro de Botella al Mar. De viejo tenemos pensado que la última editorial que fundemos se titule “Hombre al agua”. De otra gente: Guillermo de Torre, Baeza, Casona, Gori, etc., no tengo noticias, son otro mundo, el mundo, el mundo de los negocios. Negocios a veces más sórdidos que el de los directivos del Centro Gallego, con quienes continúo compartiendo las últimas horas de cada tarde.
¿Qué es de vuestra vida? ¿Trabajáis mucho? Contarnos algo de Cambrigde. Y tú, Rafael, has escrito nuevas obras? Estamos deseando tener noticias de todo cuanto hacéis y de como estáis en ese país al que siento más próximo de España, quizá porque para los gallegos nos resulte cercano. ¿Recuerdas las viejas escrituras de Ortigueira que expresaban al señalar los lindes de una finca “limita al N. con Inglaterra mar por medio”?, o tambien por el puritanismo católico de los españoles, porque el puritanismo no es exclusivamente un fenómeno protestante. Nosotros nos acordamos muchas veces de las severas calles de Londres, de los parques, de las tabernas, de los museos tan llenos de obras prodigiosas y tal como si no las tuviesen, de las caras de los ingleses y del paisaje maravilloso de Richmond. Pensamos volver no sé cuando. Pero volveremos, seguro. Claro que nuestro destino, creo que el de todos nosotros, es esperar volver a los sitios que tuvimos que dejar por alguna circunstancia. Buenos Aires además continúa siendo, aún no pareciéndolo, una ciudad misteriosa aunque insoportable viviendo seguido en ella.
Escribirnos sobre vosotros, sobre vuestros proyectos, sobre Cambridge, sobre las exposiciones que véis. Os rogamos que nos déis envidia, mejor, más envidia aún escribiéndonos sobre todo eso y creo que esto no lo logró nunca nadie.

Recibid los dos, Carmen y tú el fuerte abrazo y el recuerdo de Maruja y mío:

[Seoane]


1956-04-06
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956 en 06/04/1956


Buenos Aires, 6 de abril de 1956
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Recibí tu carta y las colaboraciones que me enviaste, así como el interesante artículo de Bouza sobre las danzas gremiales. Las ilustraciones, lo mismo que las fotografías de la entrevista te las enviaré tan pronto como me hagan los clisés. Me alegro que te hubiese gustado mi libro, me interesa tu opinión y la de los amigos de esa. Hasta ahora aquí es prácticamente desconocido en la colectividad, pues aún no fué puesto a la venta. Tampoco lo conocen fuera de ella aparte de algunos amigos. Los ejemplares numerados te los enviaré, sinó treinta todos los más posibles, pues estoy obligado con algunos coleccionistas de esta que siguen las cosas mías, aunque como le expresé a Díaz Pardo mi interés es que vayan a esa, pues para mí de otra manera no se justifica el hacerlos. Estos días comenzaré a mandar ejemplares a todos los amigos de esa, pues hasta ahora solo se los remití a Maside, Domingo, y a tí. Estoy deseando ver tu artículo de La Noche, pues me interesa conocer que poemas te interesaron más y si encontraste en la totalidad del libro un camino distinto al que viene caracterizando la generalidad de la mejor poesía actual de Galicia, pues ese era uno de los propósitos que me guiaron. Quería hacer un homenaje a Santiago que fuese el recuerdo de un mundo perdido en el tiempo y que a la vez fuese todo tiempo. Hice coincidir mi homenaje con el veinticinco aniversario de la terminación de la carrera que se cumplen este año y si no puedo estar presente físicamente en Santiago, como seguramente lo estarán muchos de mis compañeros, lo estaré de esta manera quizá más anónima. El destino, a algunos de aquella promoción de licenciados en Derecho, nos jugó, quizá, una mala pasada. Más no hablemos de esto.
Estuve trabajando mucho. Aparte del libro salió estos días una exposición de 20 óleos para New York que se expondrán a fines de este mes o en el mes de mayo, e hice un nuevo mural en ésta de 9 metros por 3 y tengo que trabajar bastante durante estos meses, pues el Museo de Córdoba (Argentina), me solicita una exposición para el mes de agosto. Por otra parte me invitaron a participar en la próxima Bienal de Venecia con obras que salen estos días. Diciéndote esto trato de justificar de alguna manera mi silencio. Soy deudor de una porción de cartas pero confieso que la conciencia solo me remuerde en el caso tuyo. Hice la gestión del pago de la deuda contigo del Centro Gallego y estos días, al fin, dieron orden de liquidarla. Dile a Ferreiro que recibí su espléndido libro Sono sulagado, que si no le escribí fué simplemente por dejar la respuesta para cuando estuviese con alguna calma, y con la intención de no decirle cumplidos sino de hablarle de verdad del libro, de esa pequeña joya por ejemplo que es “María Soliña” que recuerda a la bruja de Cangas, que pienso que es de aquellos temas del paisaje, de los sentimientos y de la propia intimidad debe convertir el poeta de historia en mito. Su libro está, con formas e idioma de hoy, en la línea mejor que tendieron los precursores.
Supe de la marcha de Ovidio Fernández al día siguiente de haberse ido. Según me dijeron no se despidió de mucha gente por la precipitación del viaje y sentí de verdad no haber sabido de la fecha de embarque. Quizá quiso librarse de compromisos posibles. Recibí los libros que me enviaste. El de Castroviejo me interesó mucho aunque seguramente pudo haber trabajado más el tema; de todas maneras resulta un libro curioso y útil. Ahora me pregunto, ¿quién es Rafael Melero que publica un artículo sobre diez años de pintura gallega en La Noche y no habla de los diez años de pintura gallega, o desconoce lo que se hizo en esos diez años y sí en cambio pedantea con cosas que no conoce bien? Tengo una nota contra ese artículo y no quiero publicarla por si se trata de alguna persona amiga, o no es conveniente hacerlo. Desde luego Melero piensa que los pintores cambian de nacionalidad al abandonar por lo que sea su país, por lo que resultaría que Gauguin no es francés, ni Beckman alemán, ni Modigliani italiano, ni Picasso español, etc., y en este caso está tambien el mismo Goya de los últimos años de su vida.
Bueno, creo que hoy me he extendido bastante, quisiera que tu hicieses lo mismo en la próxima.
Con saludos de Maruja y míos para Evelina y para tí, recibe el fuerte abrazo de tu amigo:

Seoane


1963-05-22
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
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Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 22/05/1963


Ginebra, 22 de mayo de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estábamos verdaderamente alarmados por la falta de noticias directas de ustedes. No sabíamos a qué atribuirlas. Nosotros, es cierto, no escribimos inmediatamente después de nuestra llegada porque no queríamos dejarnos llevar por impresiones rápidas. Su primera carta, la del día 16 de la que usted me escribe, no la hemos recibido. Pero no fue la única perdida. Tampoco recibí una que me envió un amigo mío del Centro Gallego a quien envío semanalmente las colaboraciones de la audición Galicia emigrante. De modo que puede imaginarse la alegría con que Maruja y yo abrimos su segunda carta, la que nos llegó, del 12 de mayo. De mis asuntos, los referidos a la pintura, no puedo decir aún si me va bien o mal. Creo que, en general, me va bien. Es posible que haga algunas exposiciones en Basilea, Zurich y Ginebra, en las tres ciudades o en dos de ellas, aún no lo sé, pues no tengo nada firme concretado, y es también posible que haga un mural de hierro para unas oficinas de Zurich. Gustan mucho mis obras y en este sentido estoy contento, pero la gente es muy lenta para decidir cualquier asunto, y yo, venido de Buenos Aires, soy aquí como un caído de Marte, pues la vara de medir en cuestiones artísticas es París o Nueva York. Para la Suiza alemana, Alemania además de París y Nueva York. Nueva York cada vez menos, pues París recobra en estas cuestiones su influencia. El arte italiano actual no cuenta en Suiza. El caso de Marino Marini, muy comprado aquí, no sirve como ejemplo, pues vivió muchos años en Zurich. Se trata de una influencia económica, de intereses comerciales de galerías en la que nada tiene que ver la calidad de la obra de un artista. En Ginebra, según veo ahora en un diario para transmitírselo a usted, hay 23 galerías de pintura. De ellas dos o tres son directamente sucursales de galerías norteamericanas y llevan el mismo nombre de la casa central, las otras tienen nombres independientes, pero sus dueños son agentes de venta de grandes galerías de París. El marchand, aquí, más que un agente cultural es un agente financiero que depende de otros agentes financieros de tipo distinto. La obra de arte posee un valor económico al que se atiende en primer término y, concretamente, la banca le dedica especial atención. Un marchand de París o de Nueva York invierte sumas muy importantes en la propaganda de un artista contratado por su galería, le hace intervenir en exposiciones internacionales, bienales, concursos, etc., promueve campañas de prensa por medio de ensayos de expertos, reportajes sobre el artista, su vida, sus costumbres, etc. Todo sirve como pretexto de la nota, el castillo que compró Buffet que es un pintor de 32 o 35 años a quien espera un porvenir más glorioso que su pasado; la colección de perros de otro; el amor por los muebles antiguos y las ropas lujosas y extrañas de Mathieu; el catolicismo gaga de Utrillo, cualquier motivo sirve para una nota en París Match o en revistas similares y otras breves notas para agencias periodísticas internacionales, que luego compran y reproducen por precios baratísimos los diarios y revistas de todo el mundo, especialmente las que como en Buenos Aires son exclusivamente comerciales. Luego, también por medio de agentes, los mismo directores, comienza la venta a museos europeos de países ricos, los del Báltico, Suiza, Alemania Occidental, Holanda, Bélgica y es entonces cuando aparece el agente bancario o el experto financiero que invierte grandes cantidades en estos valores. En Suiza, se ve muy bien esto. El experto financiero de cualquiera de esos multimillonarios árabes, por ejemplo, lo que más abundan de países petroleros, o que un día siendo ministros se levantaron con el tesoro de su patria, norteamericanos, o de cualquier parte, compran una cantidad de cuadros del pintor consagrado en París, que tiene ya una cotización alta, y los deposita en un banco suizo sin que el propietario jamás los vea, pues no le interesan como arte, sino como inversión, y sin que esos cuadros vean más la luz en mucho tiempo. Estos cuadros rinden más beneficio al adquiriente que muchas acciones de empresas industriales y comerciales. Calcule usted la suba de valor de una obra de Buffet o cualquiera en su condición, de 1950 a 1960, este cálculo le dará a usted idea del beneficio. De Max Ernst podía adquirirse en París en 1949 un pequeño óleo suyo por unos 15.000 francos de entonces. Ahora, en una galería norteamericana de Ginebra, óleos suyos de tamaño de media tarjeta postal valen 21.000 francos suizos, es decir, alrededor de 650.000 pesos argentinos. Y esto que ocurre en la obra de artistas actuales para con las antigüedades. No hay, creo, pequeña villa suiza, casi aldeas, que no tengan su tienda de antigüedades, objetos extraños que pasan de unas manos a otras creciendo de valor. Creo que me extendí demasiado sobre esta cuestión, pero ello explica muchas cosas. Solana, un gran pintor español, tiene una cotización local en España, pero no la tiene internacionalmente y eso ocurre, por ejemplo, con Carrá en Italia, Figari en la Argentina, etc. Pero todo ello aclara porque lo que se ve en galerías son exposiciones de artistas provenientes de París. Alguien que venga por su cuenta, solo, de Calcuta o Buenos Aires, debe luchar con enormes dificultades y la primera importante es el miedo de las galerías a perder dinero. Sin embargo, por mi parte, no me quejo. Vine, eso sí, en mal mes, debí haber llegado en invierno. Ahora tengo que esperar. Mientras tanto, iremos a España alrededor de mediados del mes que viene luego de pasar unos días en París para ver museos y amigos y volveremos aquí en septiembre. Hemos estado en Grenoble y vimos espléndidos óleos de Matisse, Bonnard, Picasso y los cubistas en general. También notables obras antiguas: Zurbarán, Velázquez, Goya, aparte de los franceses y primitivos. Un notable retrato de Fantin Latour. Grenoble es una ciudad encantadora que como todas las del Delfinado y la Savoya tienen además el atractivo de su soberbio paisaje. Por todas partes, trabajadores españoles en cantidad. Como aquí mismo en Ginebra, castellano, catalán y gallego son idiomas que se escuchan corrientemente por las calles. Anduvimos también por regiones suizas. Hasta estuvimos en Gruyère, el lugar de los famosos quesos que resulta que se hacen sin agujeros, muy compactos y que los agujeros son de Ementhal, un sitio entre Berna y Lucerna. Gruyère tiene un hermoso castillo. He hecho algunas acuarelas de paisajes alpinos. Todo esto me atrae mucho. Pero, en esta época del año, los suizos, por lo menos los que a mí me interesan para mis asuntos, se marchan de vacaciones y nosotros aprovechamos para ir a España.
Tuvimos noticias del tremendo efecto causado por el movimiento europeo de protesta por la ejecución de Grimau, sobre todo de las protestas católicas, de obispos, de congregaciones, etc., que se manifestaron con firmas o en la calle junto a las personalidades de izquierda y los partidos políticos. Los diarios españoles, por vez primera, dieron noticia de algunas de ellas sin alterarlas, aunque luego las comentaran caprichosamente. Pemán arremetió contra Mauriac en el ABC. Es inútil, algo cambia también en España. Pemán usa argumentos que no sirven para un católico francés y que empiezan a no servir tampoco a algunos españoles con miedo al porvenir. Sobre la Argentina, los comentarios son de pesimismo alarmante. Nosotros sentimos no tener más noticias.
Bueno, Scheinberg, nada más por hoy. Lamentamos la enfermedad de Aída. Esperamos que cuando llegue ésta haya mejorado. Nosotros los recordamos siempre y les extrañamos como a todos los amigos de ésa, a los que escribimos y a los que aún no les hemos enviado noticias nuestras. Para todos, todos, un gran abrazo de Maruja y mío y otro especialmente para Aída y usted de Maruja y de:

[Seoane]


1967-02-27
Carta de Seoane a Rotemberg. 1967
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Rotemberg. 1967 en 27/02/1967


Madrid, 27 de febrero de 1967

Sres. Dina y Abrasha Rotenberg
Buenos Aires

Mis queridos amigos:

Recibimos la carta que nos enviásteis ya no sé cuando, sospecho que antes de salir de vacaciones de las que llegaréis de vuelta seguramente estos días, pues, entendemos que pensaban tomárselas en febrero. Nosotros llevamos dos meses en Madrid, trabajando y paseando, más todavía trabajando que paseando, en un espacio cuyas medidas casi exactas se las digo a Julia e Isidoro en la carta que les enviamos, que sale conjuntamente con ésta. Desde que escribí esa carta, hace unas horas, tuve confirmación de la fecha de mi exposición en Colonia, el 4 de Mayo, y durará cinco semanas, como consecuencia del éxito de la alcanzada en Bonn cuya clausura volvió a prorrogarse, lo supe tambien hace unos momentos, parece que aún durará gran parte de marzo. Quizá, desde el punto de vista práctico, debiera estar en Alemania pero de alguna manera debemos poder pagarnos la felicidad de hacer lo que nos dá la gana, este tipo de libertad que no hay quien le quite a los españoles –éstos asi lo créen– o a los de su orígen y que es un modo, como otro cualquiera, de comprarse alguna satisfacción personal. Aquí estamos más a gusto que en Alemania. Estamos entre gentes libres de muchos prejuicios, no de todos, casi libres, aunque sientan su libertad encerrada entre las fronteras, aquí no son paredes, de una gran cárcel. En El Prado hay una aguada de Goya donde un preso arrodillado recibe en su celda un rayo de sol, y sonriente, expresa: “Divina libertad”. Así es, la libertad se lleva con uno y es lo que uno siente aquí de las gentes del pueblo. Goya lo sabía muy bien. Claro que no quiere decir que ellos lo sientan. Libres los siento yo en relación con suízos y alemanes. Cada vez que nos veíamos observados por esos alemanes de ojos de hielo, impersonales y fijos como los de algunas aves de rapiña, cuidando de que cumpliésemos con las reglas, nos sentíamos coartados en nuestra libertad. Otra cosa es que las reglas las formulen y las cuiden los de arriba, no los vecinos y parientes, los funcionarios del Estado y el Estado, que los españoles nunca están dispuestos a obedecer y que si obedecen es por los mismos motivos por los que soportan sin remedio, una tormenta, una catástrofe, una enfermedad, algo que ellos no pueden controlar, que en ningún caso depende de ellos. Es posible que esta libertad individual, esta tolerancia de unos con otros, sea el producto de siglos de desgracias comunes, de mezclas, de guerras perdidas, de su vejez como pueblo, como ocurre con los otros del Mediterráneo, o con esos otros que denominamos primitivos. Por mi parte, comprendo mejor a quien aún crée en un sacerdote tribal al que se le suponen poderes sobrenaturales y misteriosos, capaz de conjurar males con oraciones verbales y recetas vegetales, que a quienes adoran al dios Thyssen, el de los metales, incapaz de consolar con algún simple y extraño conjuro a un semejante. No me refiero, se entiende, en este caso, a la libertad política. No sé por qué les escribo todo esto. Debiera seguramente referirme a otras cuestiones. Al mismo Goya, de quien hoy mismo encontramos en el museo un dibujo a la aguada en el que se valió del “collage” para acentuar sus blancos, encerrando papel recortado en el negro de tinta, el dibujo número 328 de los que allí se exponen. O a Raimón, el valenciano que canta en catalán canciones “comprometidas” y cuyo último disco ya se agotó en unos días entre Barcelona y Madrid, sin que nosotros pudiésemos adquirirlo. España está hambrienta de que alguien se refiera a sus problemas. Yo acabo de pintar un cuadro titulado Emigrante, donde del cuello de una gran figura femenina pende un cartel que dice: “Elle s´apelle Manuela Rodríguez. Elle est analphabéte. Aidez-la. Genève 1963”, que es un tema que Maruja y yo vivimos precisamente en Ginebra y en ese año. Era una trabajadora española que viajaba en tren desde Tessino a España, a la que le colgaron el cartel en el punto de partida y se enloqueció en el tren.
Por hoy nada más. Escríbannos. Me gustaría en una próxima enviarle a Dina noticias que puedan interesarle para su arte. Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

N/D: Dr. Esquerdo 75, 3º, dcha. Madrid.


1970-02-11
Carta de Seoane a Blum. 1970
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Blum. 1970 en 11/02/1970


La Coruña, 11 de Febrero de 1970

Sr. Sigwart Blum
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace más de mes y medio que salimos de Buenos Aires y apenas he escrito a nadie. Estuvimos en Londres, Barcelona, Madrid, antes de llegar a La Coruña donde comencé a trabajar los primeros días de enero. Hice cuatro cabezas grandes para jarras de porcelana, de intelectuales españoles heterodoxos, uno del siglo XVIII que retrató Goya, Antonio R. Ibáñez, de la Ilustración Española, progresista en su época, y tres contemporáneos, el novelista Pérez Galdós, diputado republicano con la monarquía, odiado por los beatos y en general por la iglesia de principios de siglo; Pablo Picasso y el poeta León Felipe, fallecido éste en México hace año y medio aproximadamente, que fué un gran poeta del destierro. Me gusta hacerlas y sospecho que resultará de todo ello una extraña iconografía, siguiendo además, me gusta pensarlo, una línea popular y tradicional de los “múltiples”, tan en boga en nuestros días, los míos hechos en porcelana. Para el mes de abril tengo una exposición en Madrid y antes del 15 de marzo debo entregar a una editorial madrileña una buena cantidad de ilustraciones al Martin Fierro. No deja de ser curioso que me encarguen a mí estos dibujos, pero creo que los haré con gusto, pues aún no empecé con ellos. En Barcelona volví a ver el Museo de arte románico y el Museo Picasso que lo van ampliando, pues aumentó en óleos y grabados últimos. En Londres la maravilla del Museo Británico, sobre todo las salas de primitivas civilizaciones.
De Buenos Aires no tenemos apenas noticias, nos gustaría tener más pero sospechamos que son meses malos para tener cualquier género de noticias de los amigos por estar de vacaciones, muchos estarán en las playas o viajando. En nuestro caso hemos padecido frío bastante intenso en Londres, Barcelona y Madrid, en La Coruña menos y lluvia en las cuatro ciudades, con solo tres o cuatro días de sol desde que salimos de Buenos Aires. En Galicia es natural la lluvia, es país de lluvias, pero en Barcelona y Madrid no, y sus habitantes están en general perplejos. Algunos piensan en la influencia en la atmósfera de los cohetes y otros objetos lanzados desde la tierra. Es posible que algunos crean en el fin del mundo o en la proximidad de otro nuevo diluvio universal. ¿Qué salvarían ahora los hombres para una nueva Arca de Noé?
Bueno, no quiero hacer más larga esta carta. Quisiera pedirle que me escriba, que me guarde la revista alemana sobre ilustración con su artículo. Reciban su señora, los suyos y usted un saludo muy cordial de Maruja y mío, con un abrazo para usted de:

[Seoane]


1973-08-30
Carta de Palmás a Seoane. 1973
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Palmás a Seoane. 1973 en 30/08/1973

Buenos Aires, 30 de agosto de 1973

Querido Seoane:

Sin ánimo de despertar en su envidia le diré que la cartelera de cines está llena de buenas películas: He visto ya alguna de ellas. Estado de Sitio de Costa-Gravas con un planteamiento muy claro sobre la guerrilla urbana y un alegato contra la represión policial y la penetración de los servicios norteamericanos. Supongo que cuando vuelva aún estará en cartel, pues el éxito es rotundo. También vi Hermano sol, hermana luna de Zefirelli. Creo que no logró la gracia y la frescura de su Romeo y Julieta, pues confundió simpleza de espíritu –en este caso el de Francisco de Asís– con cursilería y, sin duda son dos cosas muy diferentes. Volví a ver Decamerón de Passolini esta vuelta hablada en italiano y napolitano con lo cual gana enormemente sobre la versión en inglés. Es un estupendo fresco popular y de época. Ayer estrenaron En el nombre del padre... una película de Bellocchio –el que hizo Cina é vicina– me gustó mucho, hay en ella un complejo planteo sobre la realidad social italiana enfocada en el pequeño mundo de un colegio católico. Naturalmente que con la excepción de Zefirelli ninguna de las otras películas podrá pasar la censura española. Por cierto hasta el momento la censura en materia de cine y publicaciones no funciona lo que ha dado como resultado el poder haber visto excelentes películas sin cortes y que los quioscos de diarios estén tapados de revistas más o menos eróticas que parece que nadie o muy pocos compran –según me dijo el diariero que viene a casa–. Asimismo hay algunas revistas con travestis y todas esas cosas. Que se le va a hacer vaya lo uno por lo otro.
Del mundo plástico poco o nada le puedo contar, pues con todas las cosas atrasadas que tenía y aún tengo no me quedó tiempo más que para ir al cine. Este sábado aprovecharé para ir a ver dos exposiciones que hay en Bellas Artes y en Artes decorativas. Una es con grabados de Goya (la serie de toros) y la otra es de grabados de Picasso sobre toros también. No sé si tendrá interés en los catálogos. De todos modos se los compraré. Todavía no me llegaron las cosas de Londres, supongo que no tardarán en hacerlo.
Hoy estuve con Alberto Vilanova, que se marcha a Galicia a fin de año pues quiere arreglar los papeles de su jubilación. El pobre estuvo muy mal con una afección renal que lo retuvo en cama un par de meses. Le encargué un trabajo sobre los exilados gallegos de América para publicar en un volumen colectivo sobre la emigración en el cual tendrá que colaborar Ud. y otros amigos. La cosa surgió así: casi al final de mi estadía en Galicia me entero que SEPT va a publicar un volumen colectivo sobre la emigración gallega actual, pensé que sería bueno hacer una parte dedicada a América. Hice una lista de autores y temas posibles y la idea fue aprobada. Martínez Romero hará los aspectos psicológicos, Pilar un trabajo sobre folklore gallego y argentino, Varela los artistas gallegos en América (no sé aún si aceptará), Zubillaga los gallegos en Uruguay, Pérez Prado se referirá al nombre gallego en América y yo cubriré los aspectos sociológicos. Como me acordé que Ud. tenía bastante material sobre los gallegos en México y prácticamente nada sabemos sobre ellos pensé que podría Ud. desarrollar dicho tema. El trabajo no deberá exceder las 15 o 20 hojas oficio a doble espacio y en gallego. Como a los editores les urge sacar el libro habría que tener listos los artículos a finales de noviembre. Espero que pueda colaborar en este primer libro sobre nuestra emigración a América que sale en Galicia, cuando ya el fenómeno es casi un hecho histórico.
Como broche final le diré que cuando llegué me enteré que las vestales de la Irmandade habían echado a rodar la especie que mi viaje se había hecho por invitación del gobierno español. Primero reaccioné violentamente pues la mentira es algo que me molesta mucho pero luego lo pensé bien y decidí reforzar mi total alejamiento de toda esta “xentiña” que alguna vez coincidió más o menos con nuestras vidas. Seguiré trabajando como siempre por Galicia y por su pueblo, que es el de mi sangre, desde lejos y como mejor pueda, tratando de salvar el recuerdo de su paso por estas tierras y ayudando, poco o mucho, a que el futuro no nos sea tan terrible como el pasado y el presente.
Si se solucionan unas cuestiones de tipo burocrático participaré en una experiencia muy interesante que se desarrollará en la frontera misionera con el Brasil. Como allí ha penetrado –según parece– el portugués, se entrenarán los maestros en dicha lengua para impartir la enseñanza en sus primeros momentos. Hace unos días salió la resolución del ministro de educación designándome junto con otros tres profesores para recorrer la zona, dictar un cursillo a los maestros y arbitrar las medidas necesarias a implantarse en el futuro. Parece ser que lo mismo se hará con las lenguas indígenas. Ojalá pueda arreglar mis cosas y poder participar en la experiencia que como Ud. sabe me interesa sobremanera.
Perdón por la larga carta. Un abrazo muy fuerte para Maruja y Ud. esperando tenerlos entre nosotros muy pronto

Ricardo Palmás


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaFernández del Riego, FranciscoDíaz Pardo, IsaacHervella, EvelinaDieste, RafaelMaside, CarlosVarela, LorenzoGarcía-Sabell, DomingoPaz-Andrade, ValentínLaxeiro, Otero Pedrayo, RamónPiñeiro, RamónArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoColmeiro, ManuelBlanco Amor, EduardoCastelao, Prada, RodolfoFole, ÁnxelDelgado Gurriarán, FlorencioNúñez Búa, XoséDíaz, XoséIglesia Alvariño, AquilinoLedo, XohánOtero Espasandín, XoséVilanova Rodríguez, AlbertoDíaz Arias de Castro, CamiloEiroa, José GabrielCabanillas, RamónÁlvarez Blázquez, Xosé MaríaDíaz Dorado, DiegoBaltar Domínguez, AntonioNeira Vilas, XoséFernández, ValentínCunqueiro, ÁlvaroCarballo Calero, RicardoPalmás, RicardoVillamarín Prieto, JoséMaiztegui, Isidro B.González López, EmilioAlberti, RafaelÁlvarez Blázquez, EmilioVelo Mosquera, XoséMediante, FedericoValle-Inclán, Ramón MaríaFerreiro, Celso EmilioMuñoz Manzano, CarmenAlonso Montero, XesúsDíaz Arias de Castro, Rosendo Temáticas: emigración Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisautores/asasuntos particularesÁlbum de Galiciamedios de comunicaciónexilioColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoanepolíticaespazos artísticosHistorias de ida e voltaA nova Sargadelosprensa escritaradioFábrica de Porcelanas La Magdalenaexilio galegoFardel d’eisiladoOutros destinos da emigración galegaGalicia onde todo retorna150º Aniversario da Sociedad de Beneficencia de Naturales de GaliciapremiosMulleresComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aireshistorianovelaacción políticaHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoLibro de TapasDía de GaliciaPrecursores e novosXosé EiroaI Congreso da Emigración Galega. 1956artes escénicasCatro poemas para catro gravadosDiccionario bio-bibliográfico de escritoresLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilcineXornadas da Cultura Galega. Patronato da Cultura Galega de MontevideoDanzas popularesAs cicatricesNa brétemaFigurando recuerdosBestiario, de A. GirriGalería BoninoHomenaje a la Torre de HérculesTres hojas de ruda y un ajo verdePremio Palanza

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