Persoa: Carmen Muñoz Manzano

Persoa: Carmen Muñoz Manzano [18]

Data Material Ver
Data Material Ver
1947-12-29
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1947
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1947 en 29/12/1947


Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.

Abrazos a todos los amigos y a ti de

Antonio


1949-10-17
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1949 en 17/10/1949


Chos Malal, 17 octubre de 1949

Querido Seoane:

Recibimos oportunamente tu carta desde Londres. Anteriormente, recibiera otra desde París consultándome posibilidades de vida y trabajo de Chos Malal, a la que contestaré inmediatamente animándoos a venir y diciendo que si lo decidíais, nos avisaseis con toda la anticipación posible a fin de prepararos alojamiento cómodo. Como no tuvimos ninguna respuesta a esto ni tampoco en tu última te refieres al asunto, pienso que acaso alguna carta tuya o mía se haya extraviado.
Tuvimos la primera noticia de vuestra ida a Londres por Esther y luego la confirmamos con más detalles por otros conductos. Nos hemos alegrado todo lo que podéis suponer, especialmente al saber que el viaje estaba en relación con una exposición tuya y luego que esta había tenido un éxito evidente.
Yo llegué estos días de un breve viaje a Buenos Aires. Estuve con Anthonisen que acababa de regresar de su visita a Londres y me dio noticias vuestras aunque escasas y ya más bien remotas. Vi también a Cuadrado y Varela y hablé a tu casa, sabiendo por tu madre que estabais pensando ya en el viaje de regreso. Te escribo hoy, por lo tanto, con cierto temor de que esta carta ya no os alcance en Londres.
Por una carta de Esther a Cuadrado, supe la buena y emocionada audición en Rianjo de la charla dada por Rafael en la BBC. No sabemos directamente nada de Rafael y Carmen. Virgilio Trabazo me dio en Buenos Aires que habían oído que Rafael estaba actuando en algo de la UNESCO. Nosotros no les escribimos por no saber adonde hacerlo y te ruego que se lo digas si tienes ocasión o que cuando me escribas, me des noticias de ellos o su dirección actual.
Visité en Buenos Aires a Castelao. Salvo por él, Virginia y las hermanas no es ya un secreto que tiene un tumor de pulmón que no va a dejarlo vivir más que un tiempo que se contará todo lo más por meses. Está físicamente deformado por una hinchazón generalizada dependiente de la enfermedad; y psíquicamente embotado, en parte por la enfermedad también y en parte por los sedantes y otras drogas que necesita para aliviar los intensos dolores. Salí de la entrevista, como puedes suponer, con una tristísima impresión. Me dijo que recibiera carta de Rafael y me pidió que lo disculpase con él por no contestarle, pues se siente –y es cierto– físicamente imposibilitado para hacerlo.
No me atrevo hoy a escribirte apenas sobre Chos Malal. Pienso que a unos grandes viajeros como vosotros ya difícilmente os interesará este lejanísimo y microscópico rincón. En todo caso, puedo decir que con la primavera hay gran lujo de verde en los árboles, finísimos matices de todos los colores en el cielo y un aire ligero y tibio que hace fácil respirar y trabajar. ¡Tenedlo en cuenta!
Esperamos vuestras noticias. Felicitaciones de nuevo por lo de Londres. Abrazos a Rafael y Carmen. Un gran saludo a Maruja (todo ello con la participación de Mireya).
(Supimos el viaje de Colmeiro a sus pagos. Hablé con Alba y me dijo que tuvieran carta diciéndoles que había mucha sequía).
Otra post-data: Presenté mi renuncia en el C. G. y me fue aceptada a través de una carta llena de afectuosa cortesía.

Finalmente, recibe un fuerte abrazo de

Antonio


1952-01-24
Carta de Seoane a Dieste. 1952
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1952 en 24/01/1952


Buenos Aires, 24 de enero de 1952

Sr. D.
Rafael Dieste
Cambridge

Querido Rafael:

Estamos pasando unos días infernales de calor y humedad. Creo que en los años que llevamos en ésta nunca hizo tanta humedad ni tanto calor y estos días anuncia el diario que del norte se acerca a la capital una vistosa plaga de mariposas blancas que preocupa por sus larvas y su voracidad a los técnicos del ministerio de agricultura. Dentro de unos días pues, Buenos Aires parecerá una ciudad de almanaque valenciano con un cielo muy azul y muchísimas mariposas blancas, muchas más de las que nunca soñaron los autores de tapas de Blanco y Negro. Y nosotros, para desdicha nuestra en el centro de tanta cursilería, porque las mariposas no son más que otro elemento, uno más, en el total de la decoración actual.
No recuerdo ahora si os he escrito luego de mi exposición que fué en octubre, creo que no. La hice en Viau y constituyó un éxito de público y tambien de venta, y estoy seguro de que fué la más unida y la mejor de cuantas hice hasta ahora, creo que en ella se notaba más que en ninguna anterior mi aspiración de dar un carácter acentuadamente expresivo a la forma y al color. Esta era la exposición que debí haber hecho en Londres en lugar de la que me parece ahora disparatada, que las circunstancias y lo absurdo de la galería me obligaron a hacer, porque además deseaba hacerla un poco como fuese y a la que tú le dedicaste el expléndido (sic) y generoso artículo que tanto te agradezco. Desde la exposición sin embargo no he pintado mucho, pienso comenzar a hacerlo nuevamente con intensidad en estos días. La venta y el público no es suficiente estímulo para un pintor, hacen falta muchas otras circunstancias que Buenos Aires no tiene, no tuvo nunca, e incluso tambien creado por un núcleo de amigos que hablan, que discuten, el núcleo de amigos que nos reuníamos hace ocho o diez años y ya no sé cuántos, tan lejanos parecen. Os extrañamos. Varela acaba de llegar de Montevideo a quedarse nuevamente en Buenos Aires no sé por cuanto tiempo, viene animado. Azcoaga está ya instalado aquí con su familia, su mujer y cuatro hijos y trabaja en la imprenta Chiesino de Avellaneda. No deja de tener su aspecto heróico el emigrar así acompañado de cinco de familia y a un país como este tan distinto de España y donde todo es desconocido. Te está profundamente agradecido por el departamento, que por otra parte lo cuida y lo limpia él y los suyos de una manera un poco maniática según apreció Frontini. Para los chicos compró unas literas que no le estorban en el departamento. Pronunció tres conferencias al llegar, una en Artistas Plásticos sobre retratos de Goya, y dos sobre la poesía y la novela contemporánea en España en el Colegio Libre de Estudios Superiores, muy interesantes y con una información sobre jóvenes escritores españoles desconocida para muchos de los que estábamos allí. Escuchándole nos afirmábamos que una de las consecuencias más trágicas de la guerra civil es esta separación producida entre los escritores y artistas de uno y otro lado. Ellos apenas tienen noticias de cuanto se hizo fuera de España y a nosotros se nos escapan por falta de medios de información lo que allí se produce. Azcoaga está contento de haber salido y parece –no siempre Buenos Aires es una realidad demasiado abrumadora– animado a trabajar. Nuestros amigos en general le recibieron con simpatía. Alberti es probable que salga estos días a hacer un recorrido por América con algún contrato de conferencias. Este último año se ha defendido haciendo dibujos con sus poemas, coloreados, algunos muy graciosos, género que denominó “liricografías”. En pintura y en literatura todo está igual que en 1948, más bien un poco peor por el problema editorial agravado por muchas circunstancias poco favorables. Cuadrado y yo continuamos haciendo heroicamente algún que otro libro de Botella al Mar. De viejo tenemos pensado que la última editorial que fundemos se titule “Hombre al agua”. De otra gente: Guillermo de Torre, Baeza, Casona, Gori, etc., no tengo noticias, son otro mundo, el mundo, el mundo de los negocios. Negocios a veces más sórdidos que el de los directivos del Centro Gallego, con quienes continúo compartiendo las últimas horas de cada tarde.
¿Qué es de vuestra vida? ¿Trabajáis mucho? Contarnos algo de Cambrigde. Y tú, Rafael, has escrito nuevas obras? Estamos deseando tener noticias de todo cuanto hacéis y de como estáis en ese país al que siento más próximo de España, quizá porque para los gallegos nos resulte cercano. ¿Recuerdas las viejas escrituras de Ortigueira que expresaban al señalar los lindes de una finca “limita al N. con Inglaterra mar por medio”?, o tambien por el puritanismo católico de los españoles, porque el puritanismo no es exclusivamente un fenómeno protestante. Nosotros nos acordamos muchas veces de las severas calles de Londres, de los parques, de las tabernas, de los museos tan llenos de obras prodigiosas y tal como si no las tuviesen, de las caras de los ingleses y del paisaje maravilloso de Richmond. Pensamos volver no sé cuando. Pero volveremos, seguro. Claro que nuestro destino, creo que el de todos nosotros, es esperar volver a los sitios que tuvimos que dejar por alguna circunstancia. Buenos Aires además continúa siendo, aún no pareciéndolo, una ciudad misteriosa aunque insoportable viviendo seguido en ella.
Escribirnos sobre vosotros, sobre vuestros proyectos, sobre Cambridge, sobre las exposiciones que véis. Os rogamos que nos déis envidia, mejor, más envidia aún escribiéndonos sobre todo eso y creo que esto no lo logró nunca nadie.

Recibid los dos, Carmen y tú el fuerte abrazo y el recuerdo de Maruja y mío:

[Seoane]


1952-05-25
Carta de Seoane a Dieste. 1952
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1952 en 25/05/1952

Buenos Aires, 25 de mayo de 1952

Sr. D.
Rafael Dieste
Cambridge

Querido Dieste:

Te contesto con un poco de retraso a tu última carta, pero no quería escribirte sin haber logrado alguna respuesta a la gestión extraoficial del Centro Gallego que tenía pendiente, y que seguramente puede dar resultado según parece, para el próximo año, lo que hace inútil cualquier propuesta dada la urgencia del caso. En vista del resultado casi negativo, aún no hay respuesta clara, de esta gestión, por motivos todos justificables al modo de ver de algunos amigos nuestros, situación económica de la entidad, etc., e injustificables desde mi punto de vista, Núñez Búa y yo hicimos una gestión con Sebastián González que es Decano de la Facultad de Humanidades de Puerto Rico para que te hiciese un contrato para un cursillo de conferencias o un curso regular sobre temas literarios o de arte. Ultimamente pasaron por esa universidad Francisco Ayala y Romero Brest, además de algún otro español y argentino. Nos pareció que dada la actual situación para los intelectuales de Buenos Aires esta posibilidad de cobrar una cantidad de dinero en dólares podía seros beneficiosa e incluso la posibilidad de desde allí conseguir algo similar en Venezuela, donde hay un núcleo de amigos y tambien de enemigos, ya que a veces los últimos suelen ser útiles. Esperamos respuesta de esta gestión. Al mismo tiempo le dábamos a Sebastián vuestra dirección actual en la esperanza de que algo resultase de ella si está en sus posibilidades el conseguir un contrato de ese tipo.
Por otra parte Núñez Búa escribió a Ossorio Tafall que ocupa un puesto destacado como biólogo en las Naciones Unidas hablándole de la necesidad de aprovechar vuestras experiencias y de la posibilidad de conseguir un puesto referido mejor a la enseñanza de arte, teatro y literatura en la organización donde él se mueve. Tafall contestó inmediatamente recordándote con cariño y pidiéndonos que con toda urgencia le envíes un “curriculum vitae” tuyo y otro de Carmen. Su dirección es: Bibiano F. Ossorio Tafall. Delegación Regional de F.A.O. de las Naciones Unidas. Ramón Nieto 960 Santiago de Chile. Escríbele inmediatamente. Su carta llegó ayer a ésta.
No comprendo en qué está basado Baudizzone con su optimismo sobre las posibilidades de aquí. Esas conferencias de que él habla se pagan aún en la actualidad con una cifra que oscila entre los 150 y 250 pesos y para vivir, teniendo como vosotros tenéis un departamento barato –hoy ese departamento no lo alquilarías por 1.000 pesos– hacen falta aproximadamente de 1.500 a 2.000 pesos mensuales sin comprar libros y sin ver mucho cine y teatro. Harían falta pues cuatro o cinco conferencias mensuales y además tener otras fuentes de ingreso.
Estoy pintando bastante, siempre dentro de la línea de la mujer de las cerezas que a tí te gustaba en Londres y creo que he superado cualquiera de las etapas anteriores. En agosto vuelvo a exponer en Viau. Estoy, estamos deseando todos los amigos veros y charlar largamente de todo cuanto pasó y no pasó en estos dos o tres últimos años. De España llega de vez en cuando alguna persona conocida y las cosas que cuentan le dejan a uno el deseo de no regresar a pesar de todas las ganas. Parece que mejoró algo económicamente pero la gente continúa viviendo como en prisión y con psicología de presos, enzarzados en discusiones y divisiones sin importancia y lo peor es que parte del mundo parece convertirse poco a poco en España.
Bueno, no quiero extenderme más. Enviarnos noticias de vuestras decisiones y contad con nosotros para cualquier cosa que deseéis, escribirle sobre todo rápidamente a Tafall. Te tendré al tanto de lo que responda Sebastián González. Recibir los dos el saludo de Maruja y el mío y recibid un fuerte abrazo de:

[Seoane]


1961-08-10
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1961
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1961 en 10/08/1961


Buenos Aires, 10 de agosto de 1961
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Te debo carta desde hace mucho tiempo. Ultimamente no he escrito a nadie y no hago sino trabajar en mis cosas. Pinté nuevos murales y en setiembre hago una exposición de grabados en Nueva York y en Octubre de pintura en Buenos Aires. Por otra parte estoy preparando dos plaquetas de homenaje por los 25 años de sus muertes a García Lorca y Unamuno, para la Editorial Losada, que deben salir en lo que resta de año. Las ilustro con grabados en madera. De proyectos que se refieran a cuestiones gallegas en relación con la colectividad, ninguno. Creo que mejor debe ocuparse de esas cosas Perfecto López por ejemplo y por poner un nombre. Me buscan constantemente pero rehuyo cualquier compromiso. Estoy harto. Sigo con interés todo cuanto ocurre en cuestiones culturales en esa y las comento por radio dos veces a la semana. Mi única labor ahora son los cuatro artículos semanales que hago para Galicia Emigrante y el Centro Lucense. Acabo de leer uno espléndido tuyo que se titula “Una y otra Galicia” que comento para la próxima semana, con cuyo contenido estoy absolutamente de acuerdo y que viene muy bien, si lo léen, lo reproduce “Lugo”, para esta colectividad. Tambien en la próxima semana me meto con el catálogo del libro gallego que acaba de editar el Banco de Galicia en Montevideo, que parece hecho en cualquier imprenta de villa y donde están en su tapa los infaltables y horribles por el dibujo y diagramación, hórreo y cruz de Santiago.
Hoy te escribo de prisa para anunciarte que Dieste y su mujer, Carmen, llegan a Vigo en el “Aragón”, barco de la Mala Real Inglesa, el dia 21 de este mes. Quisiéramos que tu y los amigos de ahí fuéseis a esperarlos. A nosotros, los dos o tres que quedamos aquí, no muchos más, nos deja desolados esta ausencia de Dieste. Creo que piensan irse una temporada a Rianjo y en Galicia orientarán su porvenir. Así es nuestra vida. Dieste lleva originales de varias obras notables en las que trabaja desde hace tiempo y que supongo editará más tarde en Madrid o Barcelona. La noticia de la muerte de Aquilino nos afectó a todos los que lo conocíamos. Yo recibiera hacía poco tiempo, una preciosa carta en la que me hablaba de sus proyectos y soledad y su último libro del que hice un comentario. Hasta ahora los únicos homenajes a su memoria, de Buenos Aires, son los que hice por radio en Galicia Emigrante y la audición del Centro Lucense.
Bueno, recibid Evelina y tu un abrazo de Maruja y mío, y tu en particular otro grande de tu amigo:
Seoane
[Manuscrito]
Escribe.


1961-09-03
Carta de Frontini a Seoane. 1961
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]

Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1961 en 03/09/1961

Hotel I.C.A.P. / INSTITUTO CUBANO DE AMISTAD CON LOS PUEBLOS / 1ª Ave. y Calle Cero / Miramar, Marianao, Cuba / Teléf. 2-6561.

La Habana, 3 de septiembre de1961

Querido Seoane:

Te había escrito hace unos días una larga carta que luego desistí de meter en el correo, pues temí no llegara a destino. Esta carta la llevará Grillo a México. Te contaré pocas cosas:
1. He descubierto la mentalidad gallega de Fidel. Pienso escribir sobre eso y tú me ayudarás. No cuentes mi descubrimiento. Aunque tuve ocasión de abrazarlo, aún no he hablado con él. Estoy en eso y espero poder hacerlo antes de mi partida que será el día 15 por vía México, donde permaneceré un día. Seguiré hasta Brasilia para estar con Poli[lla] y alrededor del 22 estaré en Buenos Aires.
2. La revolución no la mueve nadie. Está afianzada. Y día tras día se organiza el pueblo en derredor de sus quehaceres profesionales. La libertad es extraordinaria y las gentes tienen una alegría visible. Los negros están de parabienes. Y las mujeres son limpias y elegantes no importa el color y la condición social. El consumo ha aumentado en todas partes.
3. Recientemente, se reunieron más de dos mil delegados de toda Cuba a discutir el problema de la producción. La crítica y la autocrítica fue muy seria en el fondo. Pero sin enojos. Cuando el Che tuvo que clavarle las banderillas a sus colegas, lo hizo riéndose y quien recibía el impacto también. La gente aplaude las críticas y las autocríticas. Deseo que pienses en este formidable fenómeno de una revolución socialista en idioma castellano. Tiene una peculiaridad contagiosa e insólita. Pues a través de la palabra nuestra pasa una emoción nueva. Es un fenómeno curioso que pone madurez al entendimiento y una dosis de esperanza reconfortante con respecto al destino del ser humano. Mientras estoy aquí, descubro como cosa de milagro la importancia extraordinaria de la palabra hablada. Fidel es un transmisor genial del pensamiento. Y es un poeta emocionante. Es un gallego en el modo de pensar y cuando habla de las gallinas, de los cerdos, de las vacas, de la leche y el quesillo y la mantequilla, de golpe se recuerda a Castelao.
4. Hablé sobre [Rafael] Dieste. Se interesan. Creo que podrías empezar a pedirle –sin pérdida de tiempo– una historia de su persona y de sus obras –y lo mismo de Carmen [Muñoz]– Que te la mande. Luego, a mi llegada, yo la enviaré a Cuba, a la persona a quien hablé acerca de Rafael [Dieste]. Veremos como establecer conexiones entre dicha persona (miembro del Consejo universitario) y Dieste, por intermedio de la Embajada cubana en París. Haríamos intervenir personalmente, si cabe, a [Manuel] Colmeiro, sin perjuicio de que Dieste vaya a París. Ya veremos esto.
5. En enero se hará un congreso latinoamericano de artistas y escritores. Seguramente podrás venir a Cuba. Aquí se habla de hacer un monumento a Playa Girón (lugar de la derrota de los gusanos). Hablé sobre Falcini. También hablé sobre [Fermín] Bereterbide. A este le contratarán. Le escribo enseguida. Dejo conexiones importantes. Las gentes de aquí son gentes llenas de nobleza.
[Escrito na marxe esquerda:] Bueno: me derrito. Estoy frente al mar. El cielo cambia de color. Chispean las olas. A 90 millas de distancia está Miami. Parece mentira. He estado con Neira Vilas y su esposa, aunque poco. No sé si tendré tiempo de verlos otra vez, pues tengo el tiempo medido y no cuento con la puntualidad. La de ellos. Y tengo entrevistas importantes por hacer. Veré al Che, a quien ya conocí y a Fidel y hasta a los gusanos de la invasión. Estuve 4 días andando por los lugares de la invasión y no alcanzo a comprender como pudieron ser tan imbéciles. Tuvieron en sus manos la única carretera que llegaba al lugar, y no la rompieron. Los cazaron como a pulgas. Los encerraron. Sospecho que murieron más de mil en las ciénagas y en el mar. Abrazos

Norberto


1961-12-18
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1961
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1961 en 18/12/1961

Buenos Aires, 18 de Diciembre de 1961
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Mi querido amigo:
Pasó mucho tiempo desde tu última carta y en la actualidad no sé noticias de vosotros ni de los amigos comunes. Sé que estuvo Dieste y que habéis estado con él y Carmen y que quedó muy encantado de la amistad que le mostrásteis. De Dieste tuve alguna carta de Rianjo, maravillado y vuelto a encontrar en su naturaleza y su pueblo; otra, después tambien de su visita a Santiago. De mí no tengo apenas noticias que darte. Hice una exposición de óleos en Buenos Aires en octubre y por la misma fecha otra de grabados en madera en Nueva York. Pinté mucho. Hice nuevas pinturas murales y salió una pequeña monografía, que te enviaré, sobre grabados míos, en castellano y alemán. Ahora, precisamente en estos días, acaban de salir en edición limitada y en gran formato de la Editorial Losada, Llanto por la muerte de Sánchez Mejías de Lorca, con grabados en madera míos y una antología del diario poético de Unamuno, tambien con grabados, en homenaje de la editorial al 25 aniversario de la muerte de ambos. Es probable que pronto comience otro de Neruda, el próximo mes seguramente, un poema nuevo, La insepulta de Paita, referido a la amante de Bolívar. Ya ves, pues, que trabajo. Espero volver a Europa sobre mediados del próximo año, o para el otoño de esa, y pasar algún tiempo más en Galicia y en España. En cuanto a la colectividad gallega continúo haciendo las audiciones radiales de Galicia Emigrante y Centro Lucense, cuatro artículos a la semana y ocupándome en general de las noticias culturales de esa, libros, exposiciones, actos, semblanzas, etc. Llevo hechos hasta ahora alrededor de 600 artículos radiales de los que me gustaría hacer algún día una antología. Esta es una labor que me resulta ahora un sacrificio por mis otros trabajos, pero que sin embargo continúo haciendo con gusto. De todo lo otro de la colectividad no sé nada ni me preocupa. Sé que estos días le dan un banquete, no sé por qué, a Bernárdez. Abandoné todo contacto con las entidades y solo veo a muy pocas personas de la colectividad. De ahí no sé nada. De Piñeiro tuve una carta hace pocos días con motivo de que pasaron por Santiago unos amigos míos a quienes les dí una carta para él y que sabemos quedaron muy encantados de su compañía. ¿Cuáles son tus proyectos? Sé que Fole es académico, noticia que realmente me alegró. Escríbeme hablándome de vosotros. La semana que viene te enviaré los libros de Unamuno y de Lorca y la monografía sobre mis grabados. Antes quiero que llegue ésta deseándoos a Evelina y a tí un feliz año nuevo y ojalá que en 1962 pueda volver a esa.
Un abrazo para vosotros dos de Maruja y mío y tu recibe otro fuerte de tu amigo:
Seoane


1962-01-23
Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 23/01/1962


Buenos Aires, 23 de enero de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Acabamos de recibir vuestra carta del día 11 del corriente y la tarjeta del 5 y suponemos que vosotros habréis recibido una carta nuestra del mes pasado donde os dábamos sucinta cuenta de lo que ocurría por Buenos Aires, que no era demasiado importante. Pasamos las fiestas despidiendo el año reuniéndonos en nuestra casa y en la de Varela, los seis nostálgicos que aquí quedamos suponiéndole a Marika una especie de nostalgia consorte. Os recordamos a vosotros y a Baltar y Mireya, que nos parecen más lejanos que vosotros ya que viven en una especie de “terra incógnita” para los porteños. Recordamos todos los brindis de los fines de año en vuestra casa, especialmente los del año pasado y brindamos nuevamente por vosotros, porque se cumplan vuestros deseos y los nuestros y por todos los que hemos estado unidos tantos años en Buenos Aires y ahora están lejos. Hubo, como siempre, canciones nostálgicas, incluso los repetidos himnos de Lala que creo que nos gustan por la gracia de ella y por lo que tienen de “Bienvenido Mr. Marshall” y algún rasgo inédito de humor montañés de Laxeiro.
Hemos tenido noticia de los accidentes de Valentín Paz Andrade y Fernández Del Riego y les hemos escrito a los dos, lo mismo que a García Sabell con motivo del fallecimiento de su madre, de lo que nos enteramos al llegar de Ranelagh donde pasamos unos días y donde ahora tenemos, aparte de árboles más crecidos un motor eléctrico que alivia nuestra estancia allí. En cuanto a nuestras preocupaciones más diarias, Varela está trabajando en un posible libro sobre temas de arte y en otro de poemas y Laxeiro está preparando una exposición para enviar a Madrid en el próximo mes de marzo o no sé si en abril; por mi parte estoy pintando y grabando. Tengo el encargo de Losada de ilustrar un libro de Neruda, tambien con grabados en madera como los que hice de Unamuno y Lorca, cuyos ejemplares os van a llegar próximamente. Espero que con el importe de los derechos de los tres tenga para los pasajes del viaje que proyectamos para este fin de año. Sabsay me pidió la dirección vuestra antes de marchar a veranear a Tenerife que prefirió, por este año, a Punta del Este o Mar del Plata. Creo que esto es todo. Vosotros sabéis por propia experiencia que el verano en Buenos Aires es poco pródigo en noticias de cualquier género que no sean policiales y éstas son cada día más alarmantes. Las últimas bandas criminales detenidas están compuestas en su mayoría por chicos de 13 a 15 años que hacen asaltos millonarios y matan. Pero aún no es todo. Estamos pasando un verano de calor insufrible y húmedo. Hoy precisamente es un día de éstos y la misma ciudad y calles y edificios parecen como agobiados por el clima, como si anunciase alguna catástrofe, desapareciese el aire y todo se calcinase.
Esperamos siempre noticias vuestras. Cifras y datos concretos en cuanto a la vida en esa y anuncios de proyectos para el porvenir. Somos seis al menos que esperamos vuestras cartas como haciendo depender de ella nuestros propios planes.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]


1962-11-06
Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1962
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Muy queridos Maruja y Luis:

¿Cuántos meses van ya desde que recibimos vuestra última carta? ¿Cuántos, pues, aguantando las ganas de escribiros? ¿Y por qué, entonces, no lo hemos hecho? (Estoy usando el plural sin consultar con Rafael, pero creo que puedo usarlo). La única explicación verdadera en este caso –cosas accidentales aparte– es que se va aplazando el hacerlo por la esperanza de que habrá un momento propicio, en que se tendrá el humor adecuado y más claro lo que se quisiera decir. Pero resulta que en las actuales circunstancias, personales, nacionales, e internacionales, si se deja transcurrir más tiempo, lo único que se logra es que se acreciente la complejidad de lo que podría ser tema de comunicación o de comentario.
Así pues, hoy, abandonado todo propósito de cargar muchas cosas en el barquito de esta carta, voy a limitarme a que os lleve como carga fundamental la seguridad de nuestro –si es posible– acrecentado afecto, y después, al acaso, las noticias y comentarios que vayan viniendo, en el orden que se presenten...
Recuerdo que dije en Buenos Aires: “Estaremos, por lo menos, un año en España. Las impresiones de la primera temporada seguramente son demasiado optimistas; después debe haber una reacción, quizá demasiado pesimista, y hay que esperar un tiempo más para tener una opinión un poco equilibrada de cómo son ahora las gentes de España y cómo es la vida española”. Acerté aproximadamente en la valoración temporal de las dos primeras fases; pero no en la de la última. Resulta que no basta un año: parece que es necesaria la vida. Un extranjero puede entender las coas más pronto, quizá no en profundidad, pero sí en un esquema útil; pero yo, con mi pequeña cabeza, fracaso irremediablemente, porque el sentir –sobre todo ese sentir colectivo que rodea y envuelve y modifica el sentir personal– el sentir no me deja pensar. Aquí, en España, no puedo pensar sobre España. A veces me rebelo un poco de ser más pueblo de lo que realmente quisiera, por un instinto de regateo, de no hacer total e incondicional entrega de sí. Hemos pasado muchos años fuera; somos –queramos o no– extraños a muchas cosas; sentimos nosotros esa extrañeza y sentimos que, en cierta medida, la sienten los demás. Gustaría entonces –y no creo que por simple egoísmo– disfrutar de las cosas buenas: la maravilla de sentirse en el propio estupendo país, con su naturaleza, con sus gentes, y con las obras de los que nos precedieron; y también sufrir las aciagas: las muertes, naturales o por accidente, las desgracias en que no interviene el hombre como animal político. Pero, se quiera o no, hay que sentir también otras muchas cosas, que pertenecen a un tejido en que tienes que renunciar –para no ser injusto– a mantener tus fronteras entre bien y mal, y encomendarte a tu brújula intuitiva. La mía es muy fina, y así y todo –o quizá por eso– hay veces que oscila, como entre dos Nortes.
Bueno, no divaguemos. En una carta reciente –y después de varios meses de incomunicación desde que estuvieron aquí en febrero– nos pregunta Barbudo: “¿Seguís estando contento de haber vuelto a España? No le hemos contestado todavía, y no hemos hablado del asunto, pero la respuesta es: sí. Es decir, si ahora, después de haber vivido aquí, nos encontrásemos de nuevo en Buenos Aires –y aun descontando lo que haya empeorado la situación argentina desde entonces– volveríamos a hacer nuestros equipajes para venirnos a ser felices o desgraciados, según cuadre. Y conste que echamos mucho de menos Buenos Aires, y que nos encantaría ser ricos para poder ir de visita frecuente.
Desde luego, a los pocos meses de estar aquí (nosotros llegamos a Rianjo coincidiendo con una época de gran prosperidad) vimos claramente que Magdalena tenía, en general, mucha razón. Entre otros males, España, país de buenos artesanos, está decayendo en ese sentido rápidamente. De Rianjo es una sangría continua hacia Holanda, Alemaña, Bilbao. Excelentes artesanos se van de marineros, y cada vez se labran menos tierras y peor. De momento traen dinero, se hace su casita o arreglan la vieja y hay una prosperidad como de lotería; pero las tareas y oficios fundamentales desmejoran en cantidad y calidad de mes en mes. Nosotros, simplemente, no hemos podido conseguir en todo el verano que nos arreglen a fondo el tejado de la casa. Lo que se ve por aquí es una mezcla rarísima de prosperidad y pobreza, de progreso y de rutina, de capacidad personal y escaso rendimiento, de inteligencia y dispersión.
A los pocos meses de haber venido –todavía en luna de miel con el país y con las gentes– un episodio de orden particular y doméstico nos afectó de un modo que podría parecer desproporcionado (prueba de que para nosotros no era sólo particular y doméstico o no lo era superficialmente). Me refiero a la injustificada marcha del matrimonio que había estado al cuidado de Olegarita y de la casa; gentes a las que creíamos fundamentalmente buenas y fieles y a las que considerábamos como de familia. El desconcierto que nos produjo su comportamiento fue muy doloroso, porque venía a ser una especie de demostración de que se nos consideraba como intrusos: por mucho afecto y consideración que mostrásemos veníamos a ocupar un sitio que ya otros consideraban como suyo. Y esto que sucedía en la propia casa, se adivinaba entonces como amenazando en torno.
*
Han pasado unos días y he perdido la pista de lo que quería decir. Me parece que lo último lo había traído especialmente a cuento para explicar nuestra prolongada permanencia en Rianjo. Como tuve que encargarme de la casa y del cuidado de Olegarita, a quien de ninguna manera queríamos dejar en manos extrañas sin tantear primero hasta dar con alguien de plena confianza, tuvimos que quedarnos aquí en Rianjo, sin poner casa en Madrid. (Creo que lo intentaremos en enero, aunque nos intimida un poco la merma de nuestros ingresos por la baja del peso argentino). Esa ha sido también la causa de que no hayamos entrado en relación más frecuente y directa con el ambiente intelectual español. Hemos hecho una vida un poco retirada, que es a lo que tendemos si no hay especiales solicitaciones de fuera. En muchos aspectos, pues, no tenemos experiencia. ¿Es eso beneficioso o perjudicial? No sé. En otros tenemos una experiencia rica y honda, no fácilmente comunicable quizá, pero que no es pesimista.
Bueno, mejor es que salga esta carta tan aplazada otra vez. Ya Rafael os dice cuánto nos gustaron los hermosos libros de Unamuno y Lorca y cómo nos hemos alegrado del premio Palanza para Luis. También nos alegramos mucho –en otro origen de cosas– de las mejoras de Ranelagh. ¿Cómo os va en el nuevo y espacioso departamento?
Escribidnos. No os venguéis.

Saludos a todos los amigos, sin olvidar al ingeniero Díaz, aunque no nos visitó por segunda vez como había prometido. Para vosotros, con muchas felicitaciones, un fuerte abrazo de

Carmen

[Manuscrito:] Que se consideren nombrados todos los buenos amigos, pues a todos los tengo muy en el recuerdo.


1962-11-19
Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1962
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 19/11/1962


El Castro, 19 noviembre 1962

Queridos Luis y Maruja:

Hemos pasado unos días en el Castro que, a pesar de haber coincidido con mal tiempo, nos parece un paraíso.
Nos vamos forzados por pequeños deberes que exigen fechas; si por gusto fuera, nos tendrían que echar. Aparte de Isaac y Mimina, los chicos son formidables: guapos, simpáticos, inocentes... y la casa y todo lo que compone el ambiente, resulta, como ya sabéis, agradabilísimo.
Y de nuevo, como siempre, tenemos que asombrarnos de que Isaac sigue yendo y viniendo a Magdalena. Eso sólo puede suceder por los extremos: o por avaricia o por generosidad. Siendo imposible en este caso el primero, queda el segundo, del que se beneficiarán muchas cosas, si no exagera hasta el extremo de transplantar a estos tres preciosos arbolillos...
En mi última carta, demasiado respetuosa para vuestras decisiones, no quise apremiaros para que os vinieseis. Pero creo que hice mal. Vuestro sitio está aquí. Alguna vez he oído la frase: “Luis tendría que volver a empezar” (lo cual no es cierto porque, para cualquier país, incluido el suyo, Luis tiene ya mucho camino andado). Pues que vuelva a empezar, si ésa es la condición. Le sobran amor a su tierra y capacidad de trabajo para ello. Esta es mi versión de las conversaciones que hemos tenido con Isaac y Mimina; mejor dicho, de las conclusiones a que he vuelto a llegar; a las mismas que llegó hace mucho tiempo.
Nada más, pues he de poner unas palabras a los demás amigos, si llega el tiempo.

Un gran abrazo

Carmen


1964-08-11
Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1964
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1964 en 11/08/1964

Buenos Aires, 11 de agosto de 1964

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Rafael y Carmen:

Llevamos meses en Buenos Aires y pensando escribiros algún día una carta larga fuimos dejándolos pasar. Por otra parte no queríamos deciros nada de cuanto sentimos el regreso. Tardamos casi hasta hoy el acomodarnos nuevamente a Buenos Aires y al género de vida que no es aquí habitual. Seguramente sabéis de nosotros por Díaz Pardo al que vimos a menudo a nuestra vuelta antes del regreso de él a sus trabajosas vacaciones de El Castro. Buenos Aires está lo mismo que en 1962, o más bien un poco peor. Marcha mucha gente a Estados Unidos y a países centroamericanos con contratos para trabajar, más a Estados Unidos, sobre todo médicos, ingenieros y técnicos industriales, tambien a Israel y Alemania. Es el sur que emigra en nuestra época hacia el norte, antes, en general, las emigraciones se hacían hacia el sur y de este a oeste, ahora parece que cambiaron las direcciones migratorias. Ahora tambien hacia el este siguiendo los sueños de Alejandro Magno y de Colón, pero, naturalmente, por razones distintas. Nosotros pensamos regresar el año próximo si logramos aclarar nuestras posibilidades económicas. Imposible de momento pensar en vender el departamento y resolver prácticamente nuestra situación. Creo que igual es para Lala y Laxeiro. De Antonio no tenemos más que noticias confusas, pues hasta hoy no dejaron San Juan. Trabajo mucho. Tengo preparados dos nuevos álbumes de grabados: Homenaje a Venecia y Bestiario. Para el Homenaje a Venecia me valí de algunos apuntes que hice en esa ciudad en 1960. Pinté bastante e inauguro una exposición el 20 de este mes en Bonino y tengo dos murales encargados, pero, estos, los hago sin demasiadas ganas, me hubiese gustado más pintar libremente y grabar sin preocuparme de estas paredes que en algunos casos a uno le dan para evitar un revestimiento más costoso. Hacemos poca vida social. Vamos mucho al cine que continúa siendo por su universalidad y la cantidad de películas que se proyectan una ventaja de Buenos Aires. Laxeiro hizo esta temporada tres exposiciones, una de óleos y dos de dibujos, muy buenas y que por su éxito le animaron mucho a trabajar, urdiendo nuevos proyectos. Varela continúa “saliendo al aire” por su Hora once los domingos de noche, tiene su tiempo muy ocupado por esta audición y lucha con las dificultades de la publicidad para ir sosteniéndola. Nada, que revele, de sus proyectos de libros. Baudizzone y los amigos comunes os recuerdan. Por nuestra parte añoramos los días de El Castro y los que pasamos con vosotros en Rianjo. Recobrábamos una luz perdida y por mi parte sentía que justificaba mi oficio de pintor. Es seguro de que quedándome en Galicia o en España sintiese más agudamente la responsabilidad de ese oficio, en cuanto a éste está unido a un pueblo y a una historia, no exclusivamente a la historia del arte. Es un sentimiento que se agudizó en mí en los meses de España por eso ya no sueño con otros países que no sean Galicia y España, pues el artista tiene que ser, a su modo, un intérprete de su pueblo tratando de impulsarlo hacia un futuro. Perdóname esta ligera y seguramente muy futil digresión. Pero lo que noto en mí es que cuando pinto aquí, estoy muy lejos de esta ciudad y de sus problemas y uno resulta, viviendo en Buenos Aires, como dividido poseyendo una personalidad doble. Rof Carballo diría, jugando, que esto sería resultado de mi signo, de pertenecer astrológicamente a Géminis. Pero no se trata de un corazón o un sentimiento dividido, sino de un corazón entregado. Literatura y arte guiaron siempre, hasta donde han podido, la manera de pensar de sus épocas y esta ambición no la siento aquí. Durante un cuarto de siglo, como todos nosotros, no he hecho nada más que pensar en Galicia para pintar o hacer cualquier otra actividad y estando allí probé que esto, desde tan lejos, es casi inútil o inútil. Hay que vivir ahí y aprovechar lo que le viene a uno por los ojos y no solo del recuerdo; cada detalle y cada suceso, no existe nada insignificante. El señor Jesús, el pescador amigo vuestro, o Don Jaime, un cura conocido por mí, al azar, acompañando a Díaz Pardo, buscador de agua para abrir pozos valiéndose de una plomada, son personalidades que a uno le sirven. Jamás olvidaremos las dos o tres lecciones sobre delfines y peces del viaje que hicimos con vosotros y el Sr. Jesús por la ría. Fué una espléndida lección de ictiología y de humanidad, lástima que fuese tan breve. Ese modo de leer en el mar a través del movimiento del los peces en el agua o del sonido que éstos emiten es una lección que tambien le sirve a un pintor. Pero no continuaré con este tipo de reflexiones que deben pareceros muy simples. Quisiera darte noticias de Buenos Aires pero más bien son desalentadoras y los amigos están ellos mismos desalentados. Todos hacemos una vida muy casera y se limitan mucho las reuniones, cenas, etc., tan pródigas hace muy pocos años.
Escribidnos, por nuestra parte trataremos de que no sea tan largo como esta vez nuestro silencio. Tenéis que perdonarnos, pero solamente podíamos escribir sobre esta vuelta sin remedio a Buenos Aires, que nos duele.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]


1965-03-17
Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1965
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1965 en 17/03/1965


Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.


1972-01-15
Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1972
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 15/01/1972

Washington, D. C.; USA
3521 39th Street, N. W.
15 enero de 1972

Queridos Luis y Maruja:

Después de muchos intentos fallidos, acabamos de recibir vuestras señas en Buenos Aires, de Carmen y Rafael. Más de una vez los hemos acosado con preguntas sobre el paradero y la suerte de los amigos, pero solían contestar mucho después de haber recibido las cartas y de haberse olvidado de lo que les parecía secundario y daban por descontado. Esta vez nos pusimos “serios” con ellos, lo que nos valió el recibo de dos cartas, una de Carmen, con muchos pormenores, metódica, documentada, y otra a Rafael, magnífica como suelen ser todas las suyas, y bastante explícita sobre las mudanzas ocurridas por allá en diversos órdenes de cosas. Al parecer, se van aflojando los ánimos poco a poco y se pueden enviar una carta fuera del país en la que se comentan –en términos bastante comedidos y académicos– aciertos y desaciertos. Lo que más nos alegró de ambas cartas es lo que os atañe a vosotros; tus triunfos en la Argentina y otros países, tu alianza con Díaz Pardo en proyectos de cerámica, en la creación del Museo Carlos Maside y en otras labores culturales. Todo ello es admirable en sí mismo y como promesa, como anticipo de lo que se puede hacer en circunstancias desfavorables o que tales parecen vistas desde aquí.
Comprenderás que estas cartas no han hecho más que abrirnos el apetito. Nos gustaría saber que se publica en gallego, bien en Galicia o fuera de ella. Aquí sólo llegan algunos libros de la editorial Gredos, porque tratan de asuntos que interesan a los estudiantes de la literatura española y temas afines, y los de las colecciones baratas de Buenos Aires: la de Losada y la de Espasa-Calpe. Me han dicho en Portugal que Galaxia ha editado bastante en gallego, pero no me fue posible poner la vista encima de ninguno de sus libros, ni menos de su catálogo. ¿Qué hace la Academia Gallega, de la que Sabell y Dieste forman parte? Me imagino que tendrá una buena biblioteca y ejemplares de muchos libros agotados, sobre todo diccionarios, como el de Carré, el de Cubeiro y otros. ¿Se enseña el gallego en la Universidad de Santiago y en los institutos de segunda enseñanza? Creo haber oído que en Lugo enseñaba un destacado profesor de gallego. Aquí me prestaron el Manual de Dialectología española, de G. de Diego, en que se dedica bastante atención al gallego. También he visto alguna referencia a un tratado de gallego publicado en Barcelona. Pero mis noticias son nebulosas, y si bien podría aclararlas un poco sumiéndome en la Biblioteca del Congreso, se da el caso que está lejos de mi casa y cuando se llega allá es poco menos que la hora de cerrarla, aparte de muchas otras dificultades. Una grata novedad para mí fue la publicación de la General Estoria por Martínez López, un esfuerzo este espléndido que acaso sirva de ejemplo y de estímulo a otros profesores españoles. Tuve noticia de esta publicación por Dieste. Inmediatamente, escribí al autor a Tejas, quien me envió un ejemplar a vuelta de correo. Carmen acaba de anunciarme que Martínez se retiró y vive en Santiago. Ojalá que, ya libre de obligaciones docentes, dedique su talento y su preocupación a trabajos parecidos en pro de la lengua gallega, de la que tanto hay que aprender. Una Gramática Histórica Gallega, precedida de unos capítulos de fonética, sería un tema muy apropósito, en el que además podrían colaborar otros especialistas.
Sentimos mucho no haber podido veros en Portugal. No teníamos a la sazón idea de que estuvieseis tan cerca. Alicia estaba muy mal y hubo que salir con bastante precipitación. Ahora estamos pensando en la posibilidad de un viaje a Europa, en primer lugar, para ver a Cuqui y a los suyos, en segundo, para echar un vistazo a la situación en general. Y pienso visitar Vigo y La Coruña y pasar unos días con los amigos. La vuelta a España me parece muy difícil por varias razones. Al final de este año empiezo a cobrar mi pensión del Estado, y si la vida aquí no sigue encareciendo, talvez pueda dedicarme a mis cosas, no muy bien definidas aún. Ahora enseño español, trabajo durante horas en el Departamento de Agricultura, traduzco y sobre todo preparo para la imprenta monografías científicas, algunas de ellas escritas por argentinos con pujos literarios y ringo-rangos de tangos. De esta manera, nos vamos defendiendo de esta inflación que nos viene comiendo sin piedad.
Hay pocos amigos con quien hablar; los que hay, están metidos hasta las orejas en sus trabajos de rutina y pasan meses sin hacernos una llamada telefónica. Por mi parte, de vez en cuando hago una “escapada”, como la llama Alicia, a las librerías donde se venden libros extranjeros o a las de segunda mano, de las que quedan pocas, y vuelvo con la cartera repleta. Lo malo es que al llegar a casa tengo que ponerme a la máquina y dejar los libros adquiridos dormir por los rincones de la casa. Con frecuencia y para romper la rutina, salimos en coche por las orillas del Potomac –el río que pasa por Washington y refleja los grandes monumentos de los hombres más ilustres de la historia de Estados Unidos–, donde abunda la vida silvestre: ardillas, pájaros, etc. y sobre todo, los árboles de las más variadas especies, algunos centenarios. Por las cercanías del río hay grandes granjas, con vacadas hermosísimas; hay también grandes plantaciones de frutales, en especial melocotoneros y manzanos, donde nos aprovisionamos de fruta cuando está madura. Lo más interesante de estos paseos, parte en coche y parte a pie, son las flores silvestres, que se suceden a medida que avanzan la primavera y el verano. Hay multitud de especies, y algunas cubren grandes praderas y terrenos baldíos. Tendrías que ver esto, este paisaje que nadie pinta y creo que pocos admiran. No recuerdo haber visto en nuestros paseos un solo pintor con el caballete. Sí, hay gente que disfruta la naturaleza, y ya quisieran otros países donde he vivido tener tantos expertos en asuntos de conservación, de parques públicos, de observadores y protectores de aves y miles de cosas más. Pero, en cambio, la pintura no tiene el arraigo que debiera, y en particular el paisaje no recibe el homenaje que merece de los pinceles.
Pero hay que dejar que la gente madure o por lo menos una fracción de ella. Llegará algo así como un Monet washingtoniano que capte, a su manera, esta luz, estos horizontes cerrados por sus colinas azules, ora fijas por la transparencia de la luz, ora deslizándose como una melodía, como un tropel de olas en alta mar, levemente esfumadas en la neblina. Los reflejos de este río son indescriptibles en todas las estaciones, lo mismo cuando queda convertido en una grieta de hielo zigzagueando entre los bosques a lo largo de cientos de millas, que cuando avanza, lento y constante, cargado de nubes, de sombras estremecidas de árboles a punto de reventar al comienzo de la primavera o saturados de colores en el otoño.
Sé que estáis ambos muy ocupados y no quisiera que esta carta sea otra cosa que un contacto espiritual con vosotros, tras esa prolongada discontinuidad. Sin embargo, acaso tengáis unos momentos para escribirnos unas letras y dejarnos saber como van vuestras cosas. Nos acordamos mucho de los amigos, de las personas, y muy poco –seamos sinceros– de los demás. Buenos Aires ha sido muy duro para mí, y me quedan muchos recuerdos dolorosos de él, en parte debidos a mi carácter, en parte a las estrecheces que tuve que afrontar. ¿Sigue Varela en Buenos Aires? ¿Cómo están tus [escrito na marxe esquerda:] padres, Luis, y tu hermano? ¿Vive Ramón Baltar? Carmen nos contó la muerte trágica de Farias. Etcétera, etcétera.

Un gran abrazo

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Queridos amigos: ¡Cuántos años sin saber de nosotros! Ya podíamos escribir a Bartolomé Mitre! Luis, muchas felicidades por todos tus éxitos. Este país es hermoso, como dice Ote, pero lo han puesto al revés. Yo ayudo a Ote en sus traducciones, enseño español en casa y me dedico a “las faenas propias de mi sexo”. Disfruto el campo y el paisaje y leo mucho. Acabo de terminar los Diálogos de Platón. Ahora estoy a vueltas con Ortega.

Abrazos.

Alicia


1972-05-20
Carta de Ortiz Alonso a Seoane. 1972
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Ortiz Alonso a Seoane. 1972 en 20/05/1972


Mayo 20, 1972
Washington, D. C.

Querida Maruja:

Tanto Ote como yo, os prometimos una carta algo más explicativa que la anterior y, francamente, después del larguísimo silencio de no sé cuantísimos años, tenemos que contarnos algo, pero... ¿por dónde empezar? Ya, por agradeceros los folletos que, naturalmente, nos han gustado mucho y nos ha dado mucha alegría el ver que Luis se ha abierto camino y que ha llegado a lo que un artista como él debe llegar. No me cabe en la cabeza el que haya expuesto en Washington y no lo hayamos sabido; tan ocupados estamos, tan preocupados también y tan embrutecidos, que no nos enteramos de lo que más importa. La vida da tantos giros imprevistos y tiene tantas sorpresitas... Hemos perdido muchos contactos, no digo amigos, porque los buenos amigos no se pierden nunca; pero estamos en la higuera. Estoy segura de que si nos viésemos mañana continuaríamos: “decíamos ayer”, como si efectivamente hubiese sido ayer y... ayer fue, pues la vida tan corta que tenemos, casi ya se nos marchó sin apenas darnos cuenta.
Tuvimos dos cartas de los Dieste: de Carmen y de Rafael. Muy simpáticas y muy interesantes y muy como son ellos. No coinciden en muchas cosas con vuestra versión ni con otras. “Cada quien es cada quien”, como dicen los mejicanos, peor están contentos y optimistas y como se ven con familiares y amigos tienen gente con quien hablar de intereses mutuos. Nosotros estamos alejados del mundanal calor y encanto de las personas que entiendes y te entienden y metidos en un barullo de todos los demonios y ganándonos la vida con el sudor de todo el cuerpo. Amén.
Tuvimos aquí a Cuqui y a la nieta de 10 años que es una criatura angelical y preciosa. Si Luis la viera, tendría que pintarla. Es algo inaudito esa niña. Tiene una personalidad extraña, pero maravillosa y se ha portado como la persona más madura y más delicada y discreta de la tierra. ¿Serán cosas de abuela? Al niño también le adoro, pero no se parece a su hermana ni en físico, ni en personalidad. Va a hacer 16 años en agosto y está alto y guapísimo. Los dos son muy inteligentes y hablan 4 lenguas, pero no les gusta la escuela, por lo que creo que van a resultar genios. ¿A qué genio le gustó la escuela?
Estoy dando clases de español otra vez después de un montón de años en los que he estado metida en otros problemas e incluso cuidando del nieto. Cuando a los americanos nos iba bien, nos íbamos pescar y nos echábamos en la hierba a soñar muy tranquilamente; ahora que nos va bastante mal, estamos un tanto histéricos. ¿Qué hacer con los seres humanos? Se me va la cabeza en todas direcciones y tengo que confesar que estoy muy pesimista. Esas bombas atómicas... ¿nos llevarán a un cosmocidio? Y allá va el planetita con todo el tinglado y... tinglado es.
Leo mucho y releo también; todo lo bueno que se me presenta. Desde Américo Castro, Ortega, Unamuno, Juan Ramón, etc., hasta Moliére, Platón, etc., ¡Qué lástima! El hombre ha sido más o menos lo mismo desde los albores de la historia.
Vamos al campo todos los días y eso nos serena algo y nos envigoriza el alma y el cuerpo; los americanos han descubierto la naturaleza y se están dando cuenta de que tienen un país hermosísimo; salen a las afueras ávidos de aire, de sol, de ejercicio, de paz, de desmaquinización... y con un montón de sandwiches y de coca-colas.
De salud vamos pasablemente, por el momento.
Termino porque Ote va a echar la carta al correo.

Abrazos,

Alicia


1973-02-13
Carta de Neira Vilas a Luís e Maruxa Seoane. 1973
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Neira Vilas a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 13/02/1973


A Habana, 13 de febreiro do 1973

Queridos amigos Maruxa e Luis Seoane:

Xa saberedes que Anisia e mais eu andivemos por Galicia. Pra min foi coma unha resurreución. Algo inexpricable. Foron cuasemente 24 anos de ausencia. Vivir longos anos en función dun país entrañable do que se non ten a presencia física, e voltar logo a recoñecelo é algo moi singular. Certo é que o país en si, o país físico, sería somentes unha parte se non fose polo home, o ser humán que o habita. E no noso caso, no meu caso, foi o reencontro coa familia, pais, seis irmaos (miña irmán nova tiña sete anos e anda por trinta), amigos (os que xa coñecía, como Isaac e Dieste, por exemplo) e os outros, os que foron xurdindo ó son de ideas comúns, inquedanzas comúns, ó son de libros, etc. Eran, pois, a miña xente, o país físico, os amigos, pero aínda eran moitas máis cousas, entre elas o contacto coa língoa. Escrebir nun idioma casi todos os días, idioma que non teño dende fai anos con quen utilizar en vivo, é algo estraño, e chegar de pronto ó esceario vivo desa língoa, parolar coa xente (non soio co home culto ou o que por patriotismo e hastra por esnobismo emprega hoxe o galego, senón co home común da aldea, coa muller común aldeana, cos nenos que anque na escola empreguen un castelán a remolque, no camiño da escola, e na casa, e nos agros falan un galego natural, tan natural coma cando eu me fun...). Todo eso, esa confrontación foi pra min emocionante ó tempo que necesaria. O tempo chegounos a pouco, non poidemos cumprir unha chea de invitación (coma a de Carmen e Rafael Dieste, de ir a Rianxo), non poidemos falar de vagar con moita xente amiga, non poidemos siquera adicar todo o tempo deseable á familia, non poidemos ver todas as persoas que quixeramos ver, pero unha das cousas que máis lamento e que foi relativamente pouco o tempo que adiquei a falar coa xente común da miña comarca. Andiven por agros e camiños, visitamos escolas, fun ós atrios das igrexas onde a xente parola, entrei en tabernas e feiras e un par de romarías, mais quedei con ganas de seguir falando, anotando, sentindo o vibrar da nosa língoa auténtica, viva, ferramenta entrañable dunha vocación de por vida.
Polo demais, agasalláronnos moito, atendéronnos cicais mellor do que merecemos. Hai xestos inesquecíbeles. Actos como o do Museo Carlos Maside ó que foi xente de casi toda Galicia, non moita, pero máis ou menos siñificativa. E nin falar das atenciós e agasallos e consideraciós que pra conosco tivo Isaac, no Castro, en Sargadelos, na miña propia aldeia (Gres, Ponte Ledesma) a onde foi o mesmo día da nosa chegada, dende a Coruña e estivo a tomarnos fotos con nosos, con meus pais. Isaac, por quen tivemos sempre grande ademiración e aprecio, quedou dende este viaxe unido pra sempre moi á beira do noso corazón, como amigo, galego, artista, creador en xeral. Poidemos ademirar a obra (na que vostede ten importante parte tamén) de Sargadelos, o Museo, o Castro, o Laboratorio de Formas, a galería de Barcelona (en Barcelona dimos o noso derradeiro abrazo a Isaac, Mimina, Inés) os plans da Escola Cerámica e do Instituto de Arte Galego, etc., etc.
Entre os nosos entrañables, faltaron vostedes. E que por pouquiño, pois disque en xaneiro chegaban a ahí. Que lástima. Pra outra será. Nós non podiamos demorar máis tempo. Aquí quedara o pai de Anisia, que inda que está ben ten moitos anos, e quedaron os meus compromisos de traballo, entre eles dúas esposiciós na Sección Galega. E viñémonos. Saímos de Madrid o 19-11.
E namais por hoxe, amigos. Moitas máis cousas quixerams decirlles. Pero mellor, en persoa. Non sei cando nin onde, pero será. Craro que si. E falaremos a treu.

Cariños de Anisia pra os dous. Unha aperta fraterna de voso sempre amigo leal

Xosé Neira Vilas


1974-03-19
Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1974
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1974 en 19/03/1974

Buenos Aires, 19 de Marzo de 1974

Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos en su tiempo vuestra carta que os agradecemos mucho, con motivo del fallecimiento de mi madre, escrita con todo el afecto que sabemos nos profesáis. Nuestra llegada aquí, a Buenos Aires, fué esta vez dolorosa. Habían fallecido algunos amigos, además de Falcini, de los que no habíamos tenido noticia en La Coruña, como Aldo Pellegrini, poeta y crítico de arte, historiador del surrealismo aquí en Buenos Aires que no sé si fué vuestro amigo, y a nuestra llegada Scheimberg1 a cuya amistad nosotros debemos mucho. A poco de fallecer Scheimberg ocurrió el fallecimiento de mi madre, dulcemente, abandonando sus manos entre las de mi hermana, casi repentinamente, en pocos minutos, sin que se pudiese sospechar que iba a ocurrir. Así nos cuenta mi hermana en la carta que nos envió.
En cuanto a nuestra salud, el accidente forma parte del pasado. Ni siquiera los días de humedad siento esos dolores que me pronosticaban algunos amigos. Ni en la rótula ni en la muñeca. Estoy trabajando normalmente. Tengo una serie de cuadros de mar, siguiendo en su intención los que hice ahí, y paisajes, paisajes hechos de memoria que no pueden situarse en lugar concreto alguno, pero que recuerdan en su capricho el montañés de Galicia. Tambien figuras y un Cristo con ropas de nuestros días. Me gustaría hacer un Vía Crucis donde todos los que intervienen vistiesen ropas de nuestros días, lo mismo que se hizo en otras épocas. Es posible que no lo permitiesen. En cuanto a grabados haré un nuevo álbum, esta vez con un personaje extraño, Gilles de Rais, noble caballero que acompañó a Juana de Arco en la guerra contra Inglaterra y que, años más tarde, fué ajusticiado en la hoguera a pesar de su influencia con el Rey de Francia por su sadismo. Tambien tengo el proyecto de publicar un pequeño libro sobre el Maside dibujante de Nueva España, El Pueblo Gallego, etc., de acuerdo con el medio madrileño y gallego que le tocó vivir y que los jóvenes no conocen. Mucho será recuerdo de largas conversaciones con él por los paseos de la Alameda, en su estudio de la Rua del Villar y en los jueves de Santa Susana, a donde le acompañaba para hacer apuntes de los feriantes. Sobre tu libro leí el artículo que publicó el suplemento de Informaciones y el artículo de La Vanguardia, que me parecieron muy justos. Supongo que se habrán publicado muchos más. Podéis imaginaros como nos alegró el éxito, alentando la secreta esperanza de que vuelvas a publicar nuevos libros de narraciones. Si se hubiese publicado algún nuevo trabajo sobre Historias e invenciones..., me gustaría nos lo dijéseis o nos enviáseis una fotocopia que puede hacérosla José Luis Vázquez en El Castro.
En cuanto a todo lo otro de lo que no quiero escribir y que se refiere a La Argentina, ocurre todo lo que sospechábamos. Se trata de una experiencia regresiva que puede depararnos muchas sorpresas. De los países limítrofes emigran constantemente a Buenos Aires. Una noche estuvo con nosotros Eladio. Hablamos mucho de todo, también de vosotros y de Galicia. Lo que ocurre en el Uruguay es muy triste, además se está despoblando. Creémos que es muy triste todo lo que ocurre en el mundo. A veces recordamos los planes monásticos del Tortoni, en busca del trabajo libre, soledad y naturaleza. Fué un fracaso de todos nosotros. El que más la buscaba, Espasandín, fué a residir paradójicamente en uno de los centros del mundo.

Basta por hoy. Un fuerte abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheimberg ou Scheinberg, con ene, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.


1976-06-29
Carta de Seoane a Dieste. 1976
Ver [Carta mecanografada con correcións manuscritas]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1976 en 29/06/1976

Buenos Aires, 29 de Junio de 1976

Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña

Queridos Carmen y Rafael:

Esta es una carta que debimos haber escrito hace meses y venimos a hacerlo ahora cuando transcurrió bastante tiempo y ocurrieron, al menos para nosotros, muchos sucesos que no comentaremos, fueron públicos, que se añaden a los vividos hace años y repetidos ahora. Todas las noches deseamos que abra el día y luzca el sol, como a fines del 36, y en el 37, y después, durante dos o tres años. Por el día parece no pasar nada. Buenos Aires renueva su ritmo de gran ciudad y se suceden conciertos, conferencias, estrenos, exposiciones... Se renueva el desorden del tráfico y la prisa de sus ciudadanos. En las pizarras de las casas de cambio y de los bancos se siguen como nunca las oscilaciones de la Bolsa y la gente discute delante de los grandes escaparates la suba y baja de los valores de las acciones de las grandes empresas. Parece no pasar nada y la Bolsa parece haberse transformado en ruleta para los que sueñan con la fortuna, que, en general, son todos los habitantes de cualquier país. Pero aquí los sueños, a veces, los consiguen realizar más descaradamente. En muchos aspectos no reconoceríais Buenos Aires. Es otra ciudad. Nosotros sabemos de ahí por Isaac y por alguna carta que venimos recibiendo de algunos parientes. En general son optimistas. Desde aquí no podemos saber bien porque lo son, las noticias resultan confusas. Maruja y yo estamos bastante encerrados en casa, cada día nos suponemos un poco más solos. Varela marchó, está en Madrid. Marika viaja el 30. Cuadrado debió haber llegado hace unos días, pues va por dos meses aproximadamente. Concurre como delegado de la Federación de S. G. al Congreso de la Emigración, en Vigo, y regresa, ya que deja su mujer y dos hijos. Y algunos amigos argentinos que se han marchado a vivir a otros países de América y Europa. Por mi parte trabajo, el 26 de Julio se inaugura en Bonino una nueva exposición mía de oleos y tengo concretadas dos más, en Rosario y Mar del Plata. En este momento se celebra una de grabados y otra, en la Sociedad Central de Arquitectos, de unos treinta bocetos de murales. No creemos que vaya a ser un año de ventas de pintura. La temporada acaba de empezar pero el que tiene dinero lo cuida mucho, gasta lo indispensable para vivir. De momento es menor la inflación y parece haberse logrado cierta estabilidad en la moneda. Esta estabilidad sin embargo no alcanza a otros sectores. Nosotros llegamos a tiempo para contemplar como se repartían descaradamente los últimos dineros del Estado. El representante de la Casa Argentina en Rio de Janeiro cobraba mensualmente 15.000 dólares. El secretario de la C.G.T. tenía un sueldo mensual en pesos equivalente a 21.000 dólares. Esto independientemente de los negociados que se extendían desde la Presidencia hasta, en general, los secretarios de comités y de sindicatos. Los sueldos a que antes aludí son dos ejemplos. Todo entre gritos demagógicos y golpes de bombo, que quizás recordeis de años pasados. Os estoy dando como puedo una visión escueta el clima que hemos vivido. Para pagar diferencias de la herencia de Eva a sus hermanas, la Presidente entrega, de una institución del Estado de la que fué presidente honoraria, un cheque por valor de unos ciento cuarenta mil dólares. De esta manera resolvió un asunto privado como es una herencia de bienes sin desenvolver dinero propio. Se trata del pasado. El presente lo conocéis por los diarios de ahí.
Suponemos que Rafael estará aliviado de su dolencia a la vista. Sé por Isaac que fuísteis a Barcelona a ver a Barraquer. Que Carmen tendrá hecho sus trámites para la jubilación. Jenny y Mincho, ¿continúan aún dudando de si vivir en La Coruña o en O Valiño? A su hijo, Ricardo, le debo carta que contestaré en estos días. Recordamos a todos y esperamos volver a estar dentro de unos meses nuevamente juntos, con Domingo, Dónega, Mincho, Pío, Ramallal, etc. Aquí os recuerdan muchos amigos comunes. Hablamos de vosotros cada vez que nos vemos, Baudizzone, José Luis Romero, Melella, Torrallardona, etc.

Nosotros os extrañamos. Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]


1976-10-04
Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] ENTURSA / HOTEL DE LOS REYES CATÓLICOS / PLAZA DE ESPAÑA, 1-TELÉF. 58 22 00-CABLE: HOSTAL / SANTIAGO DE COMPOSTELA (ESPAÑA) / TELEX:86004 HRCS E.

Transcripción da Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976 en 04/10/1976

Santiago de Compostela, 4 de octubre de 1976

Luis y Maruja:

No podía ni debía escribir antes. Ya estoy “jubilado”. Un bastón, una boina y pasear por la Alameda.
Tenías razón: Todo difícil. Difícil lo de antes. Fácil lo de hoy. El Congreso Mundial de la Emigración fue una necesaria experiencia. Todo quedó en cenizas. El Centro Gallego liquidó todo, pero dejó una mala semilla que costó trabajo eliminarla.
Lo inesperado es que gané dinero. Mis conferencias están bien pagadas. Era necesario, pues, mi mujer e hijos lo pasaron muy mal. Camy me dice que tú, que vosotros fuisteis admirables con ella. Gracias.
He dado muchas conferencias y me las pagan a 10.000 pesetas. La más emocionante fue la de Rianxo, presentado por Carmen Dieste. Acto inolvidable.
Rescaté tres retratos tuyos, uno de Colmeiro, y otros dos de Souto y Maside. Lo demás fue quemado o robado. Salgo pronto para Buenos Aires. Y necesito de vuestro consejo, pues me ofrecen vivir en España. Hay que estudiarlo. Vivo entre viudas y huérfanos. Y viejos recuerdos. Santiago ya no es mi Santiago. Tengo proposiciones para unas cien conferencias en las 4 provincias. Pero no tengo tiempo, pues Camy anda con dificultades. A Lorenzo lo vi muy poco.

Gracias por vuestra ayuda a mi mujer e hijos. Os saluda, recuerda y quiere.

Arturo

[Manuscrito na parte superior:] Isaac, Pío y Mincho, Admirables. Lueiro, amigo infatigable.


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaFernández del Riego, FranciscoDíaz Pardo, IsaacHervella, EvelinaDieste, RafaelMaside, CarlosVarela, LorenzoGarcía-Sabell, DomingoPaz-Andrade, ValentínLaxeiro, Otero Pedrayo, RamónPiñeiro, RamónArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoColmeiro, ManuelBlanco Amor, EduardoCastelao, Prada, RodolfoFole, ÁnxelDelgado Gurriarán, FlorencioNúñez Búa, XoséDíaz, XoséIglesia Alvariño, AquilinoLedo, XohánOtero Espasandín, XoséVilanova Rodríguez, AlbertoDíaz Arias de Castro, CamiloEiroa, José GabrielCabanillas, RamónÁlvarez Blázquez, Xosé MaríaDíaz Dorado, DiegoBaltar Domínguez, AntonioNeira Vilas, XoséFernández, ValentínCunqueiro, ÁlvaroCarballo Calero, RicardoPalmás, RicardoVillamarín Prieto, JoséMaiztegui, Isidro B.González López, EmilioAlberti, RafaelÁlvarez Blázquez, EmilioVelo Mosquera, XoséMediante, FedericoValle-Inclán, Ramón MaríaFerreiro, Celso EmilioMuñoz Manzano, CarmenAlonso Montero, XesúsDíaz Arias de Castro, Rosendo Temáticas: emigración Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisautores/asasuntos particularesÁlbum de Galiciamedios de comunicaciónexilioColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoanepolíticaespazos artísticosHistorias de ida e voltaA nova Sargadelosprensa escritaradioFábrica de Porcelanas La Magdalenaexilio galegoFardel d’eisiladoOutros destinos da emigración galegaGalicia onde todo retorna150º Aniversario da Sociedad de Beneficencia de Naturales de GaliciapremiosMulleresComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aireshistorianovelaacción políticaHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoLibro de TapasDía de GaliciaPrecursores e novosXosé EiroaI Congreso da Emigración Galega. 1956artes escénicasCatro poemas para catro gravadosDiccionario bio-bibliográfico de escritoresLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilcineXornadas da Cultura Galega. Patronato da Cultura Galega de MontevideoDanzas popularesAs cicatricesNa brétemaFigurando recuerdosBestiario, de A. GirriGalería BoninoHomenaje a la Torre de HérculesTres hojas de ruda y un ajo verdePremio Palanza

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0