| 1957-03-21 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1957 en 21/03/1957
Castro de Samoedo
21 de Marzo de 1957
Sr. Don Luis Seoane
BUENOS AIRES
Querido Luis:
Recibo a tua do 6 cte. Tamén me chegou outra do Inx. Díaz Dorado. Tomo boa nota e cargo do que na tua carta e na d’il encarregádesme. Poreime pirmeiramente a fala con Paco del Riego pra que vaian as cousas de acordo, e xa oxe mesmo escribinlle. Descuida, o recibir a contestación de Paco eu poreime sobor do asunto, e algo xa teño adiantado, con moita da xente que ti citas, xa que ahi habiasme encarregado porparar algo semellante con vistas a facelo no Centro Galego i-eu non me había esquecido da cousa.
Velahí che van 6 fotografías de pezas de porcelán interpretando cousas de artistas galegos que xa che falei noutra carta. Os artistas galegos teredesme de perdoar a miña interpretazón das vosas cousas. Dentro d’unhos dias mandareite un catálogo que se está imprimindo. Son istas pezas vosas de serie numarada e posibelmente o límite será de 1000 por modelo xa que si se fai moi limitada a serie saen moi caras y custa moito vendelas. A frábica entrega con cada peza unha garantia da limitazón da serie. Posibelmente a mitade da serie ista poderiase facer na frábica da Arxentina. Xa veremos. De momento as pezas vomolas a vender nos a 200 pesetas cada unha. Posibelmente a medida que se vai agotando a serie ou si teñen moita demanda poderase subir o precio. Do importe total da venta se vos reserva a cada artista o 10%. E decir que namentras se vendan as pezas a 200, eiquí, nos libros da Empresa, se vos habre unha contiña ó voso nome, e por cada unha se vos abonan 20 pesetas. Hai que contar conque tardarase anos en vender toda a serie, pro inda non están postas a venda e xa temos encarrego de varias coleuciós. Verei de mandarche uns cantos exemprares non ben enceten a outerse mais.
Fago canto podo por outerche cousas que podan intresarche pra a Revista, pro a xente está tan atarefada que non hai maneira de facela traballar en outra cousa que non sexa gañar o pan noso de cada dia. Votándolle isto en cara a un que che ten pormetido un traballo decíame: “o diñeiro agora non val ren pro vóltase un tolo pra gañar ise diñeiro” i-elo é certo e desesperante. As dificultades económicas é sempre o home da rua o que ten que apeitar con elas por iso ten moito de parvo quen se adica a faguer solitarios e non se preocupa mais que do seu solitario porque as demais cousas do mundo non lle intresan. Cando un veciño do rueiro fai festa a pagan tpdol’os veciños queran ou non.
Non te esquezas que teñen pedido que lle enviedes unha coleución da revista a bibrioteca da Academia Galega. Mándalle tamén un númaro os familiares de Cebreiro. As fotografías que lle deixei a Valentin tardaron un pouquiño mais do que eu coidaba en sair de Vigo, agora xa van pol’o mar. ¡I-eu que as deixei en Vigo pensando que te chegarían denantes!
Fondas lembranzas dos meus pra ti e Maruxa. Tensas apertas miñas pra ti e mais pra ela.
Isaac
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| 1957-04-22 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1957 en 22/04/1957
Buenos Aires, 22 de abril de 1957
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.
Querido Del Riego:
Recibí tu carta y tus últimos envíos. Te agradezco todo ello. Hace un mes que debía haberte escrito inmediatamente después de mi otra carta, si no lo hice fué debido al [mural del Teatro Municipal San Martín, que aún terminado me lleva tiempo de trámites burocráticos, y a todo el trabajo atrasado con motivo de su ejecución. Gusta mucho y constituye un éxito. Estoy contento, aunque lo estaría mucho más si lo hubiese podido realizar en esa.
Dejé el Centro Gallego, la comisión de cultura y la dirección de la revista. Durante dos meses, o algo más, tuve que rogar que me aceptasen la renuncia. Me era imposible continuar, cada nueva reunión me enfermaba y no podía tolerar la intromisión de los Abraira, por poner un nombre, y otros personajes similares en los problemas culturales de Galicia. Ellos tienen, además, para esgrimirla a su gusto, la confianza de nuestros amigos de ahí. Así ocurrió con el inútil y estúpido Congreso del año pasado. Así ocurre con todo. Siempre hay una carta venida de esa, de la que jamás conocemos más que su particular versión local, que alegan para torcer cualquier intención elevada. Se trata para ellos de cosas menudas de política aldeana, de ganar las elecciones del Centro Gallego, o de cualquiera otra entidad. Yo no quise nunca, no quiero, entrar en ese juego. Tienen la confianza de nuestros amigos de esa y han gastado sus nombres con fines, que de conocer ellos la realidad de Buenos Aires, les hubiesen alarmado. Es como si los utilizasen para jugarlos en el problema electoral de Ordenes o Lalín, en lugar de emplearlos en su gran valor en beneficio de los más altos intereses de Galicia. Me quedo al márgen de todo eso, al igual que los otros intelectuales que aquí residen, aquellos cuya obra no merece aparezca siquiera en la reseña de la actividad anual gallega en los periódicos de Galicia.
Tengo nuevos proyectos, alguno de los cuales pienso que va a cuajar en próximas realidades y para los que me permito contar con vuestra colaboración. Entre ellos esa editorial de que te hablé en mi última carta y de la que te escribiré más extensamente dentro de pocos días. Me quedo a un lado del Centro Gallego pero no de Galicia. El cincuentenario de esta entidad va a constituir un fracaso. De momento no va a salir más libro que el de Cabanillas, no sé cuando, durante el año. He luchado por estos libros como no podéis tener idea en esa y se salvó de momento solo el de Cabanillas. Existía una lista muy completa de intelectuales de Galicia para invitar el presente año, estábais entre ellos tú, García Sabell, Piñeiro, Carballo Calero y Otero Pedrayo. Solo invitan a Rof Carballo y a Paz Andrade, me alegro de esta invitación, pero de todos los nombres solo quedaron dos y el conjunto propuesto, cuya obra iba a ser fundamental para la divulgación de nuestra cultura en ésta, quedó muy reducido, aún contando con el valor intelectual de los aceptados. He preferido marcharme. Esto es todo. Me perjudico económicamente, pero gano en libertad, tranquilidad y tiempo para mi trabajo. Durante dieciocho años, solo, luchando contra Tirios y Troyanos, traté de unir, por encima de cualquier política menuda la Galicia emigrada con esa Galicia. Salgo del Centro Gallego mereciendo el respeto de todos. Comienzo una nueva labor que sospecho será útil. La de templar-gaitas terminó.
Me alegro de que te hubiese gustado el proyecto de exposiciones pero es necesario que la de Maside, o la primera que decidáis, a mi me gustaría que fuese la de Maside, esté aquí en los primeros días de junio. Grabados y dibujos se pueden traer muy bien e incluso enviarlos. Los grabados pueden venir como impresos, pues lo son. No sé cuando viene Díaz Pardo y puede ser tarde su llegada para el trabajo del año. Aquí comienza la temporada en mayo. En este sentido, pienso escribirle también a él. Escribe por favor al Centro Lucense, dirigirse al Ingeniero Diego Díaz Dorado en esa entidad.
Es esta una carta extraña, pero no tacho nada ni la repito, es tal como salió. Pensaba hablarte pronto de todo esto pero ya no creo que pueda ser tan pronto. Te ruego no tomes actitud alguna con el Centro Gallego. Continúa, eres muy útil, se te quiere y admira.
Contéstame. Recibid Evelina y tú un abrazo cariñoso de Maruja y mío y tu el gran abrazo de tu amigo:
Seoane
[Manuscrito]
Confidencial:
Ahora me dicen que piensan invitar a Mosquera, “o vello dos contos”, de Santiago. Juzga.
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| 1960-04-14 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1960 en 14/04/1960
Venecia, 14 de abril de 1960
Sr.
Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi estimado amigo:
Su carta, como otra de Neira Vilas, vino persiguiéndome hasta Milán por eso no la contesté antes. Estos días estamos en Venecia y estoy encantado de la ciudad, del Tintoretto, del Ticiano, de los cuatro caballos de la catedral y de los mosaicos. En nuestros días tal ciudad resulta una ciudad perdida de otro tiempo lo que dejó de ser cualquier otra ciudad europea a fuerza de automóviles, de ruído. Me gusta su arquitectura, su luz, su silencio aunque lo rompa con su canto algún albañil italiano como uno que ahora mismo canta y trabaja junto a la ventana del hotel. Estaba decepcionado de la nueva arquitectura europea hasta llegar a Milán. Aquí sí encontré nueva arquitectura. Verdaderamente nueva, armoniosa, bien realizada. Bellos materiales sabiamente ordenados. Espléndidos edificios como el de Pirelli y bloques de ellos que sustituyen los palacios y casas derruídos por los bombardeos sin destruir la vieja urbanización del centro de la ciudad y conjugándose con todo lo era bello y se reconstruyó o con aquellos que se salvaron de las bombas. Encontré de todo lo que se refiere a la construcción menos pintura mural y además, fuera de la arquitectura, notables ejemplos de artes gráficas aunque en algunos aspectos en Buenos Aires fuimos precursores con Botella al Mar por ejemplo. Quieren que envíe buenas fotografías de mis murales para la revista Domus, pues interesaron mucho a quienes vieron las pocas y malas fotos que traje. Ya hablaremos de todo esto. En Ginebra ví una exposición de proyectos de urbanización de las ciudades suizas, hechos por ingenieros que los defendían ante el público. Una exposición notable de la que tambien hablaremos. De Díaz Pardo no sé nada. Esperaba encontrarme con él y no pudo ser. Regresó a Magdalena según nos dice en una carta su mujer. No sé que pudo hacer en Galicia por Citania, supongo que habrá hecho todo lo que pudo y es posible que no haya podido demasiado. Por mi parte pienso ir a España. Me decidieron los pocos españoles con que me fuí encontrando por algunas de las ciudades suizas, Ginebra sobre todo. Me gustaría que ahí no desmayasen con Citania, presiento que es una aventura loca pero debemos seguir adelante, ayuda a salvarnos como gallegos o como descendientes de ellos. Por mi parte haré lo que pueda en Madrid y Galicia y para ello necesitaría saber como quedó la gestión de Díaz Pardo. Los recuerdo a todos y siento nostalgia de las reuniones con usted, Lamela, Baltar, Fernández, Mondelo y Perfecto. Un gran abrazo a todos.
Usted reciba con el saludo de Maruja uno fuerte de:
[Seoane]
Por favor escriba al Consulado de la República de Argentina de Barcelona de modo que la carta llegue antes del 3 de mayo.
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| 1960-05-10 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Seoane. 1960 en 10/05/1960
Buenos Aires, 10 de Mayo de 1960
Sr. Luis Seoane
Estimado amigo:
Creo que es esta la tercera carta que le escribo en quince días, pero aún a riesgo de resultarle cargoso, no me resigno a pasarme sin su consenso y su inapreciable ayuda.
Esta vez, quisiera referirme a Centro Lucense, como Vd. sabe, siguen siendo Presidente y secretario del mismo Martínez Lamela y Julio Fernández, y quisiéramos antes que dejaran sus cargos, es decir, durante este año, si fuera posible, renovar el ciclo de exposiciones que luego del año 1958 fuera suspendido. Sé que no es nada sencillo lo que le pido, pero si fuera posible encontrar material en esa para exponer ya sea su pintura, artesanía o lo que Vd. considere conveniente, acá la disposición es muy buena y estarían desde ya dispuestos, además de asegurarle una presentación adecuada a la exposición, también adquiriría el Centro obras.
Vuelvo a repetirle, Seoane que sé lo difícil del encargo, pero entiendo que su estadía en esa es una circunstancia excepcional, pues nadie mejor que Vd. puede valorar y jugar sobre lo que realmente puede interesar aquí.
Y pasando a otra cosa, le diré que Citania va sobrellevando las circunstancias económicas particularmente malas, que estamos sufriendo todos aquí. Estamos terminando de pagarle a López y los últimos envíos de libros (que mandamos por contrarrembolso) tuvieron muy pocas devoluciones.
También le diré que Perfecto sale el próximo día 13 para Vigo, creo que viaja en un barco francés.
Bueno Seoane, reciba Vd. y la Sra. todo el afecto de mi familia y de sus amigos de Citania y mío lo que guste
Díaz Dorado
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| 1960-05-18 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Seoane. 1960 en 18/05/1960
Buenos Aires, 18 de Mayo de 1960
Sr. Luis Seoane
Querido amigo:
Me decido a escribirle aunque creo que esta carta no la encontrará en el lugar de destino, pues me decía Vd. en la suya que permanecería en él hasta fines de febrero, he tratado de conseguir su actual dirección, pero al no poder hacerlo no quiero dejar pasar más tiempo sin comunicarme con Vd. y espero que la carta lo siga.
Por aquí, Seoane, las novedades no son muchas; en el orden nacional, terrorismo en gran escala, intervención militar (cuando no), también en no menos gran escala y convulsión preelectoral.
La colectividad se apresta a realizar “grandes actos” en adhesión al sesquicentenario (no saben Vds. bien de lo que se están librando) entre esos actos el más importante una procesión desde el Centro Gallego a Playa Mayo a la que han prometido asistencia hasta el ministro Vitolo y el Presidente. Conflicto doméstico habitual sobre que himnos se tocan en Plaza Mayo.
En cambio, muestra Citania, a quien su ausencia priva de tanto, languidece a pesar de nuestros esfuerzos. No sabe la esperanza que tengo puesta en sus gestiones en Galicia, pues la verdad es que hasta ahora nos recibimos noticias de nadie, ni siquiera de Díaz Pardo. También quería recordarle, por si se le presentara la oportunidad, lo que conversamos acerca de Cela o Madariaga, pues algún libro así podría representar una entrada interesante.
El libro de Otero Pedrayo sigue en la imprenta y nos parece oportuno, si Vd. no opina lo contrario, que lo terminemos cuándo Vd. regrese.
Esta semana me vió Neira Vilas con unos dibujos suyos para el libro de la Señora. Le hice hacer los grabados en Caparrós y creo que piensa entregarlo estos días a la imprenta.
Bueno Seoane, estamos deseosos de saber algo más de Vds. y si sus ocupaciones le dejan algún tiempo, le ruego me escriba dándome alguna noticia de sus actividades. Creo también que estará documentando con fotografías esas observaciones suyas que están llenas de tanto interés. Quiero repetirle también que si puedo serle útil en algo desde aquí disponga de mí con la mayor libertad.
Reciba Vd. y la Sra. el mejor afecto de mi familia y de sus amigos de Citania y mío un fuerte abrazo.
Díaz Dorado
MONTEVIDEO 1276-2º
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| 1960-05-23 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1960 en 23/05/1960
Gijón, 23 de mayo de 1960
Sr.
Diego Díaz Dorado
Buenos Aires.
Querido amigo:
Es verdad que no contesté sus dos últimas cartas, sólo recibí dos. No pude y pienso que ahora estos días en España puedo menos aún que en Italia. Perdóneme. En una de las dos que recibí, en la que se refería al libro de Ruibal, que éste espere por mí, ya que llegaré a esa el 21 del mes que viene. Después de las conversaciones que tuvo conmigo resulta absurdo lo que propone y no me refiero, como es natural, a la imprenta. El sabe que existe una colección a la que se incorporaría su libro y que una editorial no modifica a capricho de los autores sus colecciones. En cuanto al diagramador que propone igual dá que busque como tal a un diputado cualquiera de la UCRI, pues sabrá lo mismo sobre estas cuestiones. Hablé de las posibles exposiciones del Centro Lucense y en principio conseguí una de grabados de Jesús Núñez de quien se habló en Galicia Emigrante. Tienen ustedes que escribirle. La dirección es: Jesús Núñes. Calle Antonio Leyva 19-7º piso D. Madrid. Para sucesivas exposiciones conviene que ustedes escriban a un joven pintor y grabador de La Coruña, Raimundo Patiño Mancebo, que vive en la Calle Santander 24, 1º, La Coruña, a quien pedí se encargase de organizarlas desde esa ciudad siempre que ustedes estuviesen de acuerdo. En todo caso si Ud. lo cree conveniente se les puede escribir a mi regreso. No quiero darle mis impresiones de ésta ni de Italia. A mi vuelta hablaremos de todo ello. Estamos consagrados a los viejos amigos y familiares. De Citania tambien hablaremos. Hago lo que puedo y no puedo demasiado. Los libros nuestros gustan mucho en Madrid que es donde ahora pude encontrarme con gallegos.
Bueno, saludos para todos los de Citania y los amigos comunes y Ud. reciba el especial de su amigo:
[Seoane]
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| 1962-11-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Muy queridos Maruja y Luis:
¿Cuántos meses van ya desde que recibimos vuestra última carta? ¿Cuántos, pues, aguantando las ganas de escribiros? ¿Y por qué, entonces, no lo hemos hecho? (Estoy usando el plural sin consultar con Rafael, pero creo que puedo usarlo). La única explicación verdadera en este caso –cosas accidentales aparte– es que se va aplazando el hacerlo por la esperanza de que habrá un momento propicio, en que se tendrá el humor adecuado y más claro lo que se quisiera decir. Pero resulta que en las actuales circunstancias, personales, nacionales, e internacionales, si se deja transcurrir más tiempo, lo único que se logra es que se acreciente la complejidad de lo que podría ser tema de comunicación o de comentario.
Así pues, hoy, abandonado todo propósito de cargar muchas cosas en el barquito de esta carta, voy a limitarme a que os lleve como carga fundamental la seguridad de nuestro –si es posible– acrecentado afecto, y después, al acaso, las noticias y comentarios que vayan viniendo, en el orden que se presenten...
Recuerdo que dije en Buenos Aires: “Estaremos, por lo menos, un año en España. Las impresiones de la primera temporada seguramente son demasiado optimistas; después debe haber una reacción, quizá demasiado pesimista, y hay que esperar un tiempo más para tener una opinión un poco equilibrada de cómo son ahora las gentes de España y cómo es la vida española”. Acerté aproximadamente en la valoración temporal de las dos primeras fases; pero no en la de la última. Resulta que no basta un año: parece que es necesaria la vida. Un extranjero puede entender las coas más pronto, quizá no en profundidad, pero sí en un esquema útil; pero yo, con mi pequeña cabeza, fracaso irremediablemente, porque el sentir –sobre todo ese sentir colectivo que rodea y envuelve y modifica el sentir personal– el sentir no me deja pensar. Aquí, en España, no puedo pensar sobre España. A veces me rebelo un poco de ser más pueblo de lo que realmente quisiera, por un instinto de regateo, de no hacer total e incondicional entrega de sí. Hemos pasado muchos años fuera; somos –queramos o no– extraños a muchas cosas; sentimos nosotros esa extrañeza y sentimos que, en cierta medida, la sienten los demás. Gustaría entonces –y no creo que por simple egoísmo– disfrutar de las cosas buenas: la maravilla de sentirse en el propio estupendo país, con su naturaleza, con sus gentes, y con las obras de los que nos precedieron; y también sufrir las aciagas: las muertes, naturales o por accidente, las desgracias en que no interviene el hombre como animal político. Pero, se quiera o no, hay que sentir también otras muchas cosas, que pertenecen a un tejido en que tienes que renunciar –para no ser injusto– a mantener tus fronteras entre bien y mal, y encomendarte a tu brújula intuitiva. La mía es muy fina, y así y todo –o quizá por eso– hay veces que oscila, como entre dos Nortes.
Bueno, no divaguemos. En una carta reciente –y después de varios meses de incomunicación desde que estuvieron aquí en febrero– nos pregunta Barbudo: “¿Seguís estando contento de haber vuelto a España? No le hemos contestado todavía, y no hemos hablado del asunto, pero la respuesta es: sí. Es decir, si ahora, después de haber vivido aquí, nos encontrásemos de nuevo en Buenos Aires –y aun descontando lo que haya empeorado la situación argentina desde entonces– volveríamos a hacer nuestros equipajes para venirnos a ser felices o desgraciados, según cuadre. Y conste que echamos mucho de menos Buenos Aires, y que nos encantaría ser ricos para poder ir de visita frecuente.
Desde luego, a los pocos meses de estar aquí (nosotros llegamos a Rianjo coincidiendo con una época de gran prosperidad) vimos claramente que Magdalena tenía, en general, mucha razón. Entre otros males, España, país de buenos artesanos, está decayendo en ese sentido rápidamente. De Rianjo es una sangría continua hacia Holanda, Alemaña, Bilbao. Excelentes artesanos se van de marineros, y cada vez se labran menos tierras y peor. De momento traen dinero, se hace su casita o arreglan la vieja y hay una prosperidad como de lotería; pero las tareas y oficios fundamentales desmejoran en cantidad y calidad de mes en mes. Nosotros, simplemente, no hemos podido conseguir en todo el verano que nos arreglen a fondo el tejado de la casa. Lo que se ve por aquí es una mezcla rarísima de prosperidad y pobreza, de progreso y de rutina, de capacidad personal y escaso rendimiento, de inteligencia y dispersión.
A los pocos meses de haber venido –todavía en luna de miel con el país y con las gentes– un episodio de orden particular y doméstico nos afectó de un modo que podría parecer desproporcionado (prueba de que para nosotros no era sólo particular y doméstico o no lo era superficialmente). Me refiero a la injustificada marcha del matrimonio que había estado al cuidado de Olegarita y de la casa; gentes a las que creíamos fundamentalmente buenas y fieles y a las que considerábamos como de familia. El desconcierto que nos produjo su comportamiento fue muy doloroso, porque venía a ser una especie de demostración de que se nos consideraba como intrusos: por mucho afecto y consideración que mostrásemos veníamos a ocupar un sitio que ya otros consideraban como suyo. Y esto que sucedía en la propia casa, se adivinaba entonces como amenazando en torno.
*
Han pasado unos días y he perdido la pista de lo que quería decir. Me parece que lo último lo había traído especialmente a cuento para explicar nuestra prolongada permanencia en Rianjo. Como tuve que encargarme de la casa y del cuidado de Olegarita, a quien de ninguna manera queríamos dejar en manos extrañas sin tantear primero hasta dar con alguien de plena confianza, tuvimos que quedarnos aquí en Rianjo, sin poner casa en Madrid. (Creo que lo intentaremos en enero, aunque nos intimida un poco la merma de nuestros ingresos por la baja del peso argentino). Esa ha sido también la causa de que no hayamos entrado en relación más frecuente y directa con el ambiente intelectual español. Hemos hecho una vida un poco retirada, que es a lo que tendemos si no hay especiales solicitaciones de fuera. En muchos aspectos, pues, no tenemos experiencia. ¿Es eso beneficioso o perjudicial? No sé. En otros tenemos una experiencia rica y honda, no fácilmente comunicable quizá, pero que no es pesimista.
Bueno, mejor es que salga esta carta tan aplazada otra vez. Ya Rafael os dice cuánto nos gustaron los hermosos libros de Unamuno y Lorca y cómo nos hemos alegrado del premio Palanza para Luis. También nos alegramos mucho –en otro origen de cosas– de las mejoras de Ranelagh. ¿Cómo os va en el nuevo y espacioso departamento?
Escribidnos. No os venguéis.
Saludos a todos los amigos, sin olvidar al ingeniero Díaz, aunque no nos visitó por segunda vez como había prometido. Para vosotros, con muchas felicitaciones, un fuerte abrazo de
Carmen
[Manuscrito:] Que se consideren nombrados todos los buenos amigos, pues a todos los tengo muy en el recuerdo.
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| 1962-12-23 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1962 en 23/12/1962
Buenos Aires, 23 de Diciembre de 1962
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Mi querido amigo:
Sin noticias tuyas desde hace mucho tiempo y suponiendo en tu poder un libro que te envié por el ingeniero Díaz Dorado, aproximadamente en Julio, te escribo hoy para felicitaros a Evelina y a tí con motivo de las fiestas de fin de año, deseándoos para el 63 toda clase de venturas. De paso te daré unas pocas noticias mías. En marzo, a mediados seguramente, estaremos en Suíza donde pensamos quedarnos algún tiempo. Luego iremos a esa, quizás por agosto o setiembre, no puedo concretar cuando, dependo de Suíza, pero pienso quedarme en Galicia todo el tiempo que pueda. No tengo ningún plan fijo y sí muchas ganas de realizar algunas iniciativas que desde hace tiempo me vienen preocupando. Durante este año he trabajado mucho. Hice una cantidad importante de grabados, algunos murales con técnicas distintas y me concedieron en octubre pasado el Premio Palanza, el más alto de este país que otorga la Academia Nacional de Bellas Artes. Algunos museos norteamericanos y el cada día más nutrido de Caracas, me compraron obras. En cuanto a Galicia continúo haciendo mis notas para las ediciones radiales de Galicia Emigrante y del Centro Lucense. Tengo reunidos más de quinientos artículos de los cuales unos cien tratan de temas de arte y personajes gallegos desde puntos de vista creo que originales. Quizá algún día pueda hacerse un tomo o dos con la selección. Desde luego he comentado todos los libros de Galaxia que me fueron llegando en estos años. Pienso que he sido el único que los comenta en su casi totalidad. Ahora mismo preparo la nota de Dos arquivos do trasno de Dieste, cuya edición me gustó mucho, mucho las ilustraciones y la tapa de Xohan Ledo y me produjo una gran alegría verlo reeditado. Pienso que mi único vínculo actual con la colectividad son esas audiciones, y, aunque volví a aceptar ser de la Comisión de Cultura del Centro Gallego, no creo que pueda hacer nada, o, si algo, muy poco en estos dos meses que faltan para mi marcha. Quizá pueda trabajar al regreso, pero pienso que sea un regreso por muy poco tiempo.
Tambien acaban de salir publicados por Losada, con grabados en madera míos, otros dos libros de gran formato, como los de Lorca y Unamuno, de Neruda y Alberti, La insepulta de Paita del primero, un poema último y espléndido dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles de Alberti. Fué, pues, un año de trabajo del que estoy contento y a pesar de la crisis inquietante diaria que vivimos en Buenos Aires. En marzo, como te dije en mi última carta de hace meses, me mudé de casa, vine a un departamento nuevo, hecho según mis necesidades con un buen estudio y con una espléndida vista al rio: Montevideo 1985, piso 13, Dto. 68, para recordarte la dirección. De ahí no tengo más noticias que las que me envió Dieste en una carta reciente y alguna que me transmitió Prada.
Me gustaría que tu me enviases noticias tuyas y de los amigos comunes y de tus proyectos. Sé que estás dedicado a Galaxia y me alegró mucho saberte consagrado a esa obra. Pero ¿por qué no me escribes? Alvarez Blázquez estuvo aquí solo unos días. Apenas pude estar con él. Quedó en regresar desde Montevideo, pero no lo hizo lo cual constituye para mí y para algunos amigos un misterio curioso, supongo que se sintió agobiado por la obsequiosidad de los líderes de la colectividad. No sé. De cualquier manera sentí mucho no haber estado más con él, además yo le estoy agradecido por las molestias que se tomó por nosotros en Vigo y no tuve manera de corresponderle en ésta.
Bueno, recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío y tu uno muy fuerte de tu amigo:
Seoane
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| 1963-01-03 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1963 en 03/01/1963
Vigo 3-enero 1963
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Acabo de recibir tu afectuosa carta del 23 de diciembre último. Me alegró de verdad, pues hacía mucho tiempo que no me llegaban noticias directas vuestras. Si piensas un poco, debes de recordar que te escribí en dos ocasiones, sin que me hayas contestado en ninguna de ellas. También acusé recibo del libro que me mandaste por Díaz Dorado, indicándote cuanto me había gustado y lo muchísimo que te lo agradecí. ¿Estás seguro de que no te ha llegado esa carta? ¿O quizá se encuentra aún en tu anterior domicilio? Desde luego, aquí no ha llegado devuelta, a pesar de que llevaba remite. Es ya la segunda vez que ocurre una cosa semejante, y no sé a que atribuirla. Tampoco vino a verme de nuevo Díaz Dorado, antes de su regreso, como habíamos quedado.
Muchas de las noticias que me das –y que tanto me satisfacen– ya las conocía por amigos comunes. Aunque tú espacies tanto la correspondencia, no por eso dejo de saber de tí. Siempre pregunto por vosotros, cuando encuentro ocasión propicia, y conozco muy bien –como conocemos todos aquí– el enorme prestigio que has alcanzado en los medios artísticos e intelectuales, por la importancia y seriedad de tu obra.
El libro de Dieste está produciendo una gran sensación en cuantos lo leen. En realidad, se trata de un libro que puede considerarse inédito, pues aparte de haberlo revisado y enriquecido el autor con nuevos materiales, la anterior edición sólo era conocida de una minoría insignificante. Tanto el talento narrativo que los cuentos evidencian, como la bellísima expresión idiomática, sorprenden unánimemente a los lectores.
Emilio vino muy satisfecho del breve contacto que ahí tuvo con vosotros. Al parecer, proyectaba volver a Buenos Aires, como os había prometido, pero se le presentó la oportunidad de ir a Caracas –con gastos pagados– donde tiene un sobrino, y quiso aprovecharla. Fué ese el motivo, y no otro, de que no cumpliese el propósito de volver a esa. Supongo que te lo habrá explicado ya, pues me dijo hace unos días que te había escrito. Por él, y por otros, sé que tenéis un departamento estupendo, con una vista muy bella sobre el río.
Me agrada muchísimo la noticia que me das de tu próximo viaje a Suiza, y más aún la de que vendrás a Galicia a pasar una larga temporada. Tengo verdaderos deseos de verte de nuevo, y de que te asientes aquí, donde, seguramente, tantas cosas podrás hacer.
Yo estoy muy dedicado a la labor editorial. Era necesario, porque si hay muchos que trabajan en el plano puramente intelectual, son pocos los dispuestos para la tarea de organización activa y tenaz. Me corresponde, pues, a mí este esfuerzo ingrato y anónimo. Pero me siento contento porque así puedo hacer algo positivo.
Claro está que, en el orden personal, apenas puedo hacer nada. Aunque acariciaba la idea de ir preparando un libro que tengo proyectado hace tiempo, no cuento con tiempo alguno para ponerme a él.
De por ahí nada sé, fuera de lo que tú me dices, y de lo que me dijo Prada cuando estuvo por estas tierras. Del propio Centro Gallego no tuve más noticias que la de la constitución de la nueva Junta Directiva.
No dejes de comunicarme la fecha de tu venida a Galicia, y de la marcha de todas tus cosas, pues no necesito decirte el interés y el cariño que todo lo tuyo me despierta.
Saludos muy afectuosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego
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| 1967-02-23 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1967 en 23/02/1967
Madrid, 23 de febrero de 1967
Sr. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Llevamos aquí en Madrid unos dos meses. Estamos viviendo en un pequeñísimo departamento en el límite del barrio de Salamanca, camino de Vallecas, y tenemos enfrente y a otros lados de la calle unas obras en construcción del color rosa ladrillo de esta ciudad que nos dejan ver, sin embargo, algo, muy poco, del cielo intensamente azul y limpio de Castilla. Enfrente, los edificios también en obras, en parte, de la “Ciudad Sanitaria Provincial” en el cartel provisional, y a continuación un nombre y apellido que odio. Pero por cualquier barrio que habitásemos estaríamos rodeados de obras. Las mezcladoras de cemento y las grúas parecen ser las máquinas más corrientes de Madrid y andamos sobre polvo y lodo, según haga bueno o mal tiempo, igual que en esta calle. Toda esta fiebre constructiva cuesta a España mucho dinero y está destinada a mantener sin resolver una difícil situación social, puesto que en este momento existen, según las estadísticas, 70.000 departamentos vacíos, en alquiler o venta, mientras por otra parte faltan viviendas para las gentes obreras del interior que se desplazan a la capital. De todo esto hablaremos a nuestro regreso. En el pequeño departamento pasamos grande parte del día y pinto lo mismo que en la calle Montevideo. Tengo ya alrededor de 15 cuadros de regular tamaño destinados a una exposición en Colonia. Otra se clausura estos días, al final de mes, en Bonn y obtuvo bastante éxito de crítica y venta. Estas son, en general, las noticias más importantes sobre nuestra vida. Antes de esta tranquilidad hemos visto ciudades y museos hasta cansarnos y solo ahora, después de algún tiempo, podemos empezar a poner en orden, a digerir, cuanto vimos. Creo que Méjico como país y su arte popular fué lo que más nos conmovió, Nueva York, la ciudad y los museos, y el paisaje del Rhin con las pequeñas ciudades bordeando el río. Luego Picasso. La obra de él, una parte muy importante de ella, desplegada en las tres exposiciones oficiales de París y en salas particulares es una justificación, si no hubiese más, de vuestro viaje. De ahí llegó Díaz Pardo que nos dijo que había hablado con usted por teléfono y que parece que va a quedarse una temporada larga en El Castro. Lo veremos allí, probablemente en abril o mayo. El nos trajo las pocas noticias que tenemos de Buenos Aires. Las del C. Gallego las conocí en Nueva York.
Bueno, esto es todo. Le ruego que me escriba unas líneas, se lo agradeceré. Reciban sus padres, Carmen y usted el abrazo grande Maruja y mío:
[Seoane]
N/D: Dr. Esquerdo 75, 3º, dcha. Madrid.
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| 1967-04-12 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Prada a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 12/04/1967
Buenos Aires, 12-4-67
Queridos amigos Maruja y Luis:
Espero que esta carta llegue par la inauguración, queriendo tengas mucha suerte y que os vaya todo muy bien. Ya os contaría Laxeiro mi llegada a esta ciudad, que no fue muy tranquila, pues nos encontramos con una tormenta terrible y tuvimos muchos inconvenientes para aterrizar.
Cumplí con todos vuestros encargos, sólo me falta de encontrar Sofovich y el ingeniero Díaz. Cuando los llamo, no han llegado y cuando insisto, se han ido, pero como no era cosa urgente, los veré en cualquier momento.
He tenido mucho que hacer y constantemente salgo y entro a la casa para hacer gestiones, así que la gente tampoco me encuentra a mí.
Me acuerdo mucho de todo lo de ahí. Te cautiva esta tierra una vez que has vuelto a pesar de que tenga muchos defectos.
Maccio se quería volver tan pronto llegó a Ezeiza porque, la verdad, todo aquello y el camino hasta llegar al Centro es deprimente comparado con lo que acabamos de dejar ahí. Luego lo he encontrado varias veces y me dice que está procurando adaptarse.
Ya empezaron las exposiciones, todas malísimas, pero esto sirve de motivo para encontrarse con los amigos. Mañana hay una exposición en Galatea de obra de la colección Scheimberg y, como es natural, ya tenemos cita para encontrarnos.
Ayer cenamos con los Baltar en casa de los Varela y os recordamos mucho. Lorenzo, siempre con deseos de ir a esa, pero es tan difícil lograr esto, con esta moneda de porquería, como dicen los argentinos, que es casi imposible. Está más gordo y me sorprendí viéndole comer un bife. Los Baltar, con nostalgia de eso, pues esto es muy aburrido si no andas invitado a casa de los amigos. Ésta es la tragedia de nuestros amigos, que me supongo les pasa como a mí.
Yo quiero tanto a la Argentina que pienso que es mi país, esta sensación tuve cuando llegué, pero, al mismo tiempo, quisiera vivir ahí y disfrutar de todo lo que tiene de bello esa tierra. Espero lograr vivir en los dos, que sería una felicidad.
Llegó María Antonia cargada de cartas. Ya sabéis para quien, creo que la irá muy bien si lleva a cabo sus gestiones. Yo le dije que aquí no es como ahí, pero no me he querido meter mucho, cada uno con lo suyo. La vida se fue por las nubes; el pollo aquí es artículo de lujo, un café vale 25$ y los restaurantes están con un 40% más de cuando yo me fui. Ahora hay impuesto a todo y el teléfono lo van a subir el doble, menos mal que todo lo van a arreglar en Punta del Este. Hace unos momentos, estuve oyendo noticias que decían que Arosamena el del Ecuador le dijo a Johnson que mientras ellos estaban defendiendo la democracia, entre comillas, en Vietnam y gastándose allí millones, América Latina la estaban perdiendo y precipitándose acontecimientos que le iban a costar muy caro. En Uruguay hay un lío enorme con huelgas, manifestaciones y atentados contra la conferencia; este continente está muy convulsionado, no sé qué pasará mientras la gente en Buenos Aires, tranquila, pero la encuentro triste. Estoy indignada con Laxeiro, él me recomendó que le escribiera enseguida. Así lo hice, pero él no ha contestado a ninguna de mis cartas.
Está haciendo unos días de calor increíble.
[...]
Todos los amigos y para vosotros un fuerte abrazo de
Lala
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| 1967-06-27 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Seoane. 1967 en 27/06/1967
Buenos Aires, 27 de Junio de 1967
Sr. Luis Seoane y señora
Queridos amigos:
Hace unos días, he recibido noticias de Vds. después de un largo silencio de muchos meses, habrá recibido una anterior desde París.
Me alegra mucho las noticias sobre las experiencias que están viniendo y el éxito de su trabajo, lo que lamento es no tener ninguna referencia sobre vuestro regreso.
Por la calle Montevideo no hay ninguna novedad y el toldo ha resistido todos los vendavales, ya he renovado vuestra caja del Banco de Galicia.
En el país, a pesar de todas las medidas económicas, la inflación continúa y los medios para afrontarla no siguen el mismo ritmo. Políticamente, se vive en una apatía y conformismo total que va desde la universidad hasta los gremios pasando por supuesto por los políticos.
En el Centro Gallego, el Sr. Mourente contando con el apoyo de gran parte de la Junta Ejecutiva y hasta de Villamarín que forma parte de la Junta Consultiva desconoció a la Agrupación Galicia confiriéndole esa representación al grupo de disidentes que apoyaron su candidatura (Alonso Pérez, Arias, Estévez, etc.)
En la obra del Banco Español se están fabricando los moldes de madera para fundir las lajas de hormigón y tengo gran fe de que quedarán muy bien, mi único temor es el color de que las pintaremos.
En estos días, el gobierno acaba de reimplantar la disposición por la cual los viajeros pueden ingresar al país libremente hasta 150 dólares en mercaderías, de manera que ténganlo en cuenta para vuestro regreso.
Quedo a la espera de noticias de Vds. y me reitero como siempre para lo que gusten y necesiten, mi familia así como los Lamela los recuerdan con el afecto de siempre
Un abrazo
Díaz Dorado
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| 1967-07-03 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1967 en 03/07/1967
El Castro, 3 de Julio de 1967
Ing. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos desde hace un mes aproximadamente en El Castro, en el estudio que me presta Díaz Pardo y en el que hasta ahora no pude hacer nada, pues al día siguiente de llegar me caí en La Coruña y me astillé el húmero en el brazo derecho con desgarramiento de tendones, de modo que anduve unos veinte días con el brazo en cabestrillo y ahora trato de recuperar los movimientos. En estos días empiezo a hacer algunos dibujos y a escribir cartas. A pesar de esto hemos estado en algunos lugares de la costa norte de Galicia. Estuvimos en Laxe con Parga Pondal, en su laboratorio de Geología, realmente extraordinario, donde comprobamos lo que puede hacer un hombre solo en beneficio de su país con solo muy pocos recursos; en Buño, viendo como un pueblo de alfareros que resistió dos mil años se hunde en muy pocos. De setenta alfareros que existían sólo quedan siete en condiciones lamentables; y en San Andrés de Teixido, otro lugar milenario, en el que guardan creencias y leyendas similares a algunas de Holanda y Bretaña. Aquí adquirí algunos ejemplos de arte popular, lo poco que allí hay en esta época del año, pues, creo que en setiembre es cuando acuden en mayor cantidad de romeros de Galicia, norte de Portugal y Asturias. Tuvimos que escalar diez kilómetros de montañas entre ida y vuelta por caminos pedregosos donde es imposible, hasta ahora, que se pueda ir en vehículo normal alguno. Se trata de las montañas de la Sierra da Capelada que se asoman al Cantábrico. Pasándolas y en una costa de altos acantilados, está San Andrés de Teixido, una aldea con muy pocos vecinos, creo que unos veinte, y una capilla, ahora en reparación, tiene un altar barroco muy popular e ingénuo del siglo XVII según me dijeron, policromado con colores vivos y oro de acuerdo con las figuras que modelan en miga de pan y que iluminan con anilinas. Aquí, en El Castro, estaremos seguramente hasta setiembre que regresaremos a Buenos Aires. Trabajaré todo lo que pueda, esta vez tratando de estimular, con Díaz Pardo, algunas artesanías, de acuerdo con aquello de que tanto hablamos en esa.
Espero que usted haya recibido las cartas nuestras anteriores, sobre todo la última en la que pedíamos nos renovase en el Banco de Galicia, sucursal Callao, el alquiler de la caja de seguridad que vencía el 30 de Junio. ¿Por qué no nos escribe unas líneas? Nos gustaría saber de todos ustedes y de Lamela. De lo que está haciendo usted. De su versión sobre el Buenos Aires actual que se engrandece para mí con la distancia.
El día 25 de Junio se inauguró una nueva exposición mía en Munster, Alemania, es la cuarta exposición de este año: Bonn, Colonia, Madrid y ésta. A su casa enviamos algunos paquetes de libros, ¿llegaron? Perdóneme estas preguntas y esta insistencia en tener noticias de ustedes, pero tenemos nostalgia de todos los amigos de esa.
Con saludos para sus padres, Carmen y usted de Maruja y míos reciba el abrazo grande de:
[Seoane]
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| 1968-07-17 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1968 en 17/07/1968
Coruxo 17-julio 1968
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Acabo de recibir tu carta del 12 de los corrientes, y me doy prisa en contestarla.
Te agradezco mucho el anuncio del envío de Retratos furtivos y del Catálogo de tu exposición retrospectiva. En primer término porque tengo especial interés en coleccionar todas tus cosas, y en segundo lugar porque creo interesante hacer una nota en Grial para dar a conocer tu labor a sus lectores, que son muchos y calificados.
Mi renuncia a la delegación del Centro Gallego era inevitable. Resistí todo lo que pude para no dejar el campo libre a otras gentes. Pero llegó un momento en que, por razones de ética elemental, no era posible continuar. Así se lo hice saber claramente a Mourente, con la dureza necesaria.
Me alegra muchísimo que te decidas a venir en octubre a trabajar en los proyectos de porcelana para Sargadelos. Pienso que, en este particular, Díaz Pardo está realizando una labor muy meritoria, que habrá de valorarse debidamente en el futuro.
Respecto al fondo de Citania, de que me hablas, no es preciso decirte con qué satisfacción lo recibiríamos. Ya nos habían hablado algo de ello en Follas Novas, y en tal sentido le escribimos al Ing. Díaz, del que, por cierto, no tuvimos contestación. Como sabrás, estamos vendiendo en Galicia muchísimos libros editados por vosotros. Tantos, que ahí no dan abasto a los pedidos que les hacemos. Tu libro, Na bretema, Sant-Yago, lo agotamos, y lo mismo está ocurriendo con otros, como A esmorga, Galicia como tarea, los volúmenes de González López, Las ciudades gallegas, Las catedrales gallegas y bastantes más. Es decir, que las obras que estaban ahí dormidas por falta de salida comercial, las estamos liquidando nosotros.
Todas nuestras publicaciones te las seguimos enviando sin excepción. Supongo que las recibirás regularmente.
Es probable que uno de estos días salga para Caracas. Hay allí bastante lío en la Hermandad Gallega, pero creo que puedo hacer alguna labor positiva. Pese a lo que digan, el caso es muy distinto del del Centro Gallego de Buenos Aires. Yo me produciré en los mismo términos que lo hice en la Argentina, o tal vez más acentuados.
Y nada más por el momento. Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para ambos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego
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| 1968-12-11 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1968 en 11/12/1968
Madrid, 11 de diciembre de 1968
Ingeniero Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Empezamos ahora a escribir a los amigos después de casi dos meses de viaje. Estuvimos en Nueva York, Dusseldorf, Colonia, Bonn, Roma y Barcelona, y ahora estamos en Madrid solamente por pocos días, de paso para Asturias y Galicia. Hemos visto algunas exposiciones interesantes: Arte precolonial del Perú, en Nueva York, en el Museo Gugghenhein; el nuevo Museo de Arte Moderno de Roma; la gran exposición de Miró en Barcelona, unas cuatrocientas obras de pintura, escultura y grabado, organizada con motivo de sus 75 años; el Museo Picasso, con casi setenta obras nuevas incorporadas, toda la serie de Las Meninas, etc. Hemos vuelto a ver, naturalmente, edificios, iglesias, catedrales, museos, calles que habíamos visto en viajes anteriores y hemos gozado mucho con volver a ver todo lo admirado y visto otras veces, pero estamos deseando llegar a Galicia. Por mi parte estoy impaciente por trabajar. Estamos cansados de hacer turismo y agobiados de todo lo que vemos. Madrid está como siempre, muy simpático, lo mismo que Barcelona. Es decir, en el caso de Madrid, simpática siempre la ciudad y en general los madrileños, aunque éstos están muy orgullosos de los pequeños autos que compran a plazos y están muy seguros de que los artefactos eléctricos acaban de descubrirse en España. Y es verdad, aunque la verdad sea distinta al pensamiento de ellos. Tambien acaban de descubrir la compra a plazos, tipo de compra que puede ser el secreto de la abundancia de agencias de detectives y policía privada que abundan en las dos ciudades, Barcelona y Madrid, y que no había notado en los viajes anteriores. Estamos, pues, muy bien, solamente algo cansados de viajes. En Galicia pienso pintar y grabar además de hacer, seguramente, algo para Sargadelos. ¿Cómo están por ahí las cosas? ¿Qué novedades hay del C. Gallego, de arte, de política, universitaria, etc? No sabemos nada de Buenos Aires, aparte alguna carta de mi madre que, naturalmente dice muy poco. ¿Cómo están ustedes? Por favor escríbame al Castro. Ya conoce la dirección. ¿Cómo quedan los murales? Escríbame.
Reciban su madre, Carmen y usted saludos y el abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
Cerámicas del Castro. Osedo
La Coruña. España
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| 1969-01-18 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 18/01/1969
Buenos Aires, 18 de Enero de 1969
Sres. Luis Seoane y Sra.
Queridos amigos:
Creo, de acuerdo a la carta que recibí, que ya estarán Vds. trabajando en el Castro, seguramente polemizando con Díaz Pardo y trabajando.
Por aquí, pasando un verano no demasiado tórrido, del que disfruto yo personalmente en Buenos Aires. Por supuesto que estos meses de Enero y Febrero son los mejores del año para los que gustan del “horrendo” clima porteño. Poca gente en las calles, en los cines, pocos automóviles y, en fin, Buenos Aires más tranquilo y más humano. Ahora bien, creo que uno de los pocos lugares en donde este verano no se opera esa transformación es en el Centro Gallego, la paridad de fuerzas en el manejo del Centro, Vds. saben que en la Junta la mayoría sólo la da la presencia del Presidente, hace que este año no haya vacaciones para nadie. Cada reunión es un verdadero encuentro en el que la menor defección puede desequilibrar y aún volcar hacia uno u otro sector las decisiones. Por ahora, las discusiones se han centrado en problemas de política interna del Centro como es el reconocimiento de la Agrupación Galicia tradicional y la incorporación de Representantes en discusión. Lamentablemente o quizás afortunadamente de la marcha del Centro aún no se han ocupado mucho.
La política nacional como en los últimos años está totalmente paralizada. Primera Plana tiene bastantes dificultades para llenar los espacios dedicados a este tema, quizás lo único importante, aunque, por supuesto, no novedoso, sea la visita a Perón de Mariano Grondona, ex-colaborador de Primera Plana y actualmente funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Y pasando a otro tema, les diré que los murales de Banco de la calle Cabildo han quedado extraordinarios y causan admiración; quizás lo molestaré en esa, si Vd. me autoriza, con el proyecto de placas de hormigón para otro Banco en la localidad de 9 de Julio que estoy proyectando y en el que preví la colocación de revestimientos de mostradores similares a los últimos que Vd. hizo para la calle Córdoba y Araoz. Si le parece bien, le enviaré los planos y la información necesaria.
Por el departamento, las cosas marchan con toda normalidad y estoy recibiendo paquetes de libros allí y en mi casa.
Quisiera que les transmitieran a Díaz Pardo y a su familia mi mejor saludo y que reciban Vds. de mi familia y mío todo el afecto.
Díaz Dorado
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| 1970-10-02 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 02/10/1970
Buenos Aires, 2 de octubre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Te escribí dos breves notas con motivo del fallecimiento de Antonio Baltar, y de la nota canalla sobre Rafael Dieste en A Nosa Terra. Me gustaría saber quién fue el informante que estuvo el día de la inauguración en esa. El que lo contó aquí fue Moisés da Presa, con seudónimo. Te enviaré la ficha de Cao tan pronto pueda encontrar la revista en Buenos Aires. Tiene que ser en la primera época de El Eco de Galicia, mil ochocientos ochenta y pico, cuando él la dirigía, antes que cediese la dirección y propiedad de la publicación a Castro López. Recibí una carta muy simpática de Xosé sobre el Museo, le contestaré estos días. No te preocupes por la revista del C[entro] Gallego. En general vistas las notas publicadas ahí y a falta de ellas en Buenos Aires puede uno suponer que no sea necesario un nuevo museo en Galicia, ni los otros que existían, ni una fábrica como Sargadelos, ni nada. Pero es que creo que los periodistas y los escritores tienen sus propios temas que desarrollar y no hay motivo alguno que los aparte de ellos. Por otra parte por esas notas que vine leyendo de los que escribieron hasta ahora sobre su inauguración nadie sabe lo que es un museo, o parece no saberlo, ni la importancia que esta institución tiene en la vida cultural contemporánea. Pasa en esto como en cuestiones de arte. Se repiten los nombres de las gentes por inercia y por falta de juicio propio. Era más cómodo alrededor de 1920. Todo estaba clasificado, existían el escultor de la raza, el escritor de la raza, el pintor de la raza, etc. Era mucho más cómodo. También el caso del museo. Un museo antes era una colección de obras de arte del pasado, y un director tan museable, tan del pasado, como las obras que cuidaba. Siento las dificultades que tienes con la fábrica y tu sujeción a ella. Cuéntame cómo vas resolviendo los problemas. Llegó el Ingeniero Díaz, viene entusiasmado de la fábrica y del museo. Ahora acaba de salir para Galicia Vilanova, va a ver a su familia a Orense aprovechando las vacaciones de su Universidad. Estas son las noticias últimas. Con éstas te va la colaboración terminada para L[aboratorio de] F[ormas]. El título en general es “Notas encol do arte galego e sobre o Museo Carlos Maside” y se divide en dos partes, la primera esta que te envío hoy con el subtítulo de “Encol do arte galego”, y la segunda la que ya te envié con el de “O Museo Carlos Maside”. Creo que esta de hoy queda interesante y sirve más, supongo, de levadura para despertar inquietudes que de historia, aunque doy muchas noticias que puedan servirla, algunas absolutamente desconocidas o por lo menos olvidadas.
Esto es todo por hoy. Tienes ahí una carta sin contestar. A lo mejor llega respuesta estos días, cruzándose con esta.
Un abrazo fuerte para todos y para Mimina y para ti de Maruja y mío:
Seoane
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| 1970-11-14 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 14/11/1970
Buenos Aires, 14 de noviembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Contesto, tarde, tu carta del 28. Clausuré mi exposición de óleos el día 31 de octubre; me fue muy bien, e inauguro el 16 una de estarcidos, y en estos quince días pasados debí hacer unos bocetos para un mural, otro para un objeto con figuras que se realizará en acero inoxidable mate y bronce patinado, encargo de un industrial metalúrgico, y una estampa para fin de año para Ferrocarriles Argentinos y otras. Desde que llegué no hago más que luchar contra el tiempo. De la colectividad, nada. Aparte del éxito de las elecciones del C[entro] Gallego todo lo demás un puro desastre que no merece calificativos. Por mi parte no me queda tiempo para ocuparme de ella y procuro rechazar cualquier compromiso que me aleje de mi trabajo. Colaboro en lo que puedo únicamente con la Federación para cuestiones que puede imaginarte. La vida aquí en Buenos Aires es la normal desde hace tiempo. Hoy es el segundo día de huelga general en toda la república con más del 90 por ciento de paro. Desde nuestras ventanas vemos las locomotoras y vagones de Retiro absolutamente inmóviles. En Tucumán los estudiantes son dueños del centro de la ciudad desde hace dos días, como lo fueron en Córdoba el año pasado. Como se pude ver desde ahí un país “blando” donde es posible que esté surgiendo algo distinto que quizás alcancemos a ver. Los mismos estudiantes que levantaron barricadas el miércoles a la noche, festejaban dos días antes el cuarto campeonato argentino del mundo en boxeo y otros dos días anteriores el Premio Nobel de Química, al mismo tiempo que celebraban en una localidad de la provincia un festival de música “beat” con camisas floreadas, collares hasta la cintura, melenas masculinas, corbatas de todas clases, maxifaldas, minifaldas, colores rojo y violeta, flores y las palabras paz y amor que indignan a mucha gente. Todo esto con las noticias que se destacan ahí de la “hispano-américa” que hay que proteger.
Te agradezco que cuides del catálogo y de la exposición mía de Vigo. La hago por lo que tú supones. Sé que desde mi punto de vista, el de mi pintura, es inútil una exposición mía en esa. Pero en esta ocasión no se trata de esto. De un pintor no se puede ver un cuadro aislado, ni el desarrollo de un tema, sino el despliegue de su obra, de su mundo, la proyección de un pueblo a través de su pintura, de su arte. A mi manera hice prehistoria, Homenaje a la Torre de Hércules; historia, María Pita e tres retratos medievais; folklore, Muiñeira; costumbres campesinas, Figurando recuerdos, etc., en los prólogos de casi todos los álbumes y libros míos me refiero a Galicia y a lo que de gallego hay en ellos. En mi pintura, como en los grabados y dibujos, los temas fueron campesinos, mendigos, personajes de leyenda, etc. Pinté siempre mi recuerdo o el presente que acababa de ver, un pasado solamente de hacía días o meses. Pinté o dibujé la noticia venida de Galicia, publicada en un periódico cualquiera, en 1940, 1948, o en 1950. Son cuarenta años y centenares de obras pintadas, grabadas, etc., que no van a poder verse en unos pocos cuadros y grabados. Todo esto además independientemente de todo cuanto pinté en paredes de edificios con temas de trabajos campesinos. Aquí y en San Juan, bien lejos de Galicia, lo recuerdo en el primer poema de Na brétema, Santiago y todo lo que llevo escrito sobre Galicia, malo, bueno, regular, libros, artículos, éstos últimos pasan del millas. Todo esto no evita que Torres me trate como un “americano” cuando voy a verle, y que Grandío, por ejemplo, divulgue con la intención que te puedes imaginar, que nací en Buenos Aires, que no soy gallego... Bueno, no te voy a describir mi resentimiento y mis decepciones. Tengo, es verdad, muchas otras satisfacciones que me obligan a continuar trabajando como siempre, leal, además, a mi generación.
Recibí la fotocopia de Galicia Turística. Y siento la situación porque pasas en cuanto a los problemas de Sargadelos con la burocracia y con algo más que ésta. Creo que te escribí que el Ing. Díaz vino entusiasmado con Sargadelos y estos días vino a casa la persona de El Grove, de la Federación, que estuvo en El Castro con Montero y Lueiro. También viene entusiasmado del Museo. Lueiro me escribió unas letras en una de las tarjetas de Maside que envió por correo.
Esto es todo por hoy. No es muy interesante, pero a uno no se le ocurre nada con la huelga. Saludos para todos, para los Dieste y Mincho si lo ves, para todos los del Castro, y Mimina, Xosé y tú recibid el fuerte abrazo de:
Seoane
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| 1971-06-02 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1971 en 02/06/1971
La Coruña, 2 de Junio de 1971
Sr. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hace casi mes y medio que salimos de ahí y no hemos escrito a nadie, no únicamente por pereza, sino porque si verdaderamente teníamos algo que decir queríamos hacerlo con calma. Estuvimos en Roma donde todo es muy caro, todo allí subió muchísimo, y está inquieta políticamente con múltiples problemas sociales y con huelgas de todo tipo. Nos tocó cargar y descargar desde el avión hasta las puertas del aeropuerto nuestro propio equipaje, introduciéndolo y acondicionándolo a la llegada y salida de Roma. Había, como en Buenos Aires, huelga de correos, etc. A pesar de todo la ciudad continúa siendo una ciudad muy bella con flores a finales de abril en la escalera de la Plaza de España y en todas las plazas, la del Popolo, Navona, donde vendedores ambulantes hacen volar palomas artificiales y muchos pintores exponen sus marinas, paisajes ciudadanos y figuras de mujeres para el turismo. Un turismo que se detiene mucho más ante las obras de estos pintores que en la Capilla Sixtina. Pero todo esto es tema para conversar con calma.
En Barcelona hemos visto el extraordinario Museo Picasso ampliado con las 700 u 800 obras que donó últimamente y que estaban depositadas en casa de su familia en la ciudad y donde se encuentran dibujos, acuarelas, pequeños óleos hechos en su época de La Coruña. Barcelona es una gran ciudad y se aprecia el amor de sus habitantes por ella.
Del encargo del Instituto A. del C. G.1 no pude hasta ahora concretar nada. Tengo que escribirle a Martínez Lamela sobre él y lo haré tan pronto tenga noticias que enviarle. Todo aquí es muy lento, y es muy difícil de romper la pasividad de las gentes. Tenemos que conseguir permisos, y al delegado de Monumentos Nacionales, no recuerdo ahora el título del cargo, no pude verlo pues lleva como veinte días fuera de La Coruña. Tampoco logré saber aún el costo de las reproducciones. Por favor le dice a Martínez Lamela que estoy preocupado por eso y que le escribiré, quizá dentro de una semana sobre estas cuestiones.
En este mes debemos renovar el alquiler de la caja del Banco de Galicia, termina el día 30, ¿nos haría usted el favor de hacerlo? Hasta el momento no comencé a trabajar en serio. Temo que me esté ganando la apatía general del país. Galicia resulta como una región encantada de la península, las gentes andan como sonámbulas, desganados y esperando quizá que alguien las desencante. Es muy bella y está muy abandonada.
Por favor escríbame aunque sea unas pocas líneas. Queremos saber algo de Buenos Aires. Saludos al matrimonio Martínez Lamela y a Carmen y usted el abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
1. Refírese ao Instituto Argentino de Cultura Gallega do Centro Galego de Bos Aires.
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| 1971-10-11 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1971 en 11/10/1971
La Coruña, 11 de octubre de 1971
Sr. D. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Le envío ahora la nota sobre mis murales, que suponía había enviado hace mucho, por si llega a tiempo. La tengo hecha desde dos o tres días después de haber contestado su carta hace, creo, aproximadamente, un mes. Tiene que perdonarme pero escribí bastantes cartas aquellos días y se me traspapeló esa nota que encuentro ahora al revisar un texto que hice sobre Maside para un pequeño libro del Museo, estaba entre sus cuartillas. Son burlas de los trasnos gallegos, esos pequeños diablos juguetones que todo lo revuelven y a los que hay que echarles semillas para que cuenten hasta cien, cifra que nunca acaban de contar, pasando el tiempo y volviendo siempre a comenzar, sin lograr llegar hasta cien.
Por aquí todo sigue lo mismo. Se realizó el Congreso de la Emigración y me encontré con algunos delegados amigos míos de Méjico. Tan inútil todo esto como cualquiera puede suponer. La emigración hay que cortarla por otros medios y, naturalmente sin discursos. Acabo de publicar un álbum de grabados O Conde asesino de Sobrado e outros grabados, casi todos en negro. Creo que no quedó mal del todo a pesar de la falta de medios en la imprenta donde lo hice. Pero dejaremos todo esto para hablarlo ahí. Tambien los comentarios a las visitas al santón de Puerta de Hierro ahora con el cadáver que por lo visto le corresponde para su uso político. Ahora él es como Juana la Loca con el de Felipe “El Hermoso”, o como el rey de Portugal con su Inés de Castro. Entra dentro de la mejor tradición real peninsular, y, ahí, los sindicalistas y los que no lo son, muy contentos.
Nosotros nos iremos de La Coruña hacia Buenos Aires los primeros días de noviembre, no sabemos la fecha exacta, pero ya le tendré al tanto. Mientras reciban Carmen y usted el abrazo amigo de Maruja y mío:
[Seoane]
[Anexo.]
En los murales de las sucursales del Banco Español del Rio de La Plata se usaron distintos procedimientos, uno de ellos fué el de hierro recortado con perfiles de bronce aplicados que constituyen grandes relieves en la pared, tal el caso de las sucursales….. concretamente el que tiene como tema Los Conquistadores. Otro procedimiento fué el del bajorrelieve en cemento, conseguido con moldes de madera, un procedimiento muy adecuado a la construcción moderna y con el que se consiguen grandes efectos decorativos, luego de ser adecuadamente coloreados, se usó en las sucursales…….. Tambien se ornamentaron baldosas siguiendo un modo de hacer que suponemos muy español, concretamente del Mediterráneo peninsular y de Castilla y tambien del centro y sur de Portugal. Todos estos murales y composiciones decorativas fueron hechos a partir de la arquitectura, subordinando la decoración a la totalidad de ella y teniendo en cuenta la necesidad de armonizar con el color de los materiales que componían la obra o con los que se disponían usar para que armonizasen con el espacio de ella y los muebles, etc., que debían incorporarse a ella, tratando de no crear impactos visuales brutales que hiriesen la vista del público, o irritasen visualmente y aún mentalmente sin ellos mismos darse cuenta del motivo, a los empleados que deben pasarse horas dedicados a su trabajo en los ambientes que se creaba. En la sede central del Banco se usó el estarcido, un procedimiento muy antiguo de albañilería hecho con trepas de madera y sopleteando el color. Se repitió el tema hasta crear con la pared una falsa sensación de tapiz heráldico muy de acuerdo con la tradición española.
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| 1972-01-29 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 29/01/1972
Buenos Aires, 29 de enero de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu saludo con la fotocopia del borrador de la Memoria de Sargadelos del 16/I, otras dos líneas del 18 para que te escriba a Sargadelos y no al Castro, y una anterior, del 11(...). Lo mejor de tu carta es el fragmento de poema que acompañas. Creo que puede ser un gran poema. Sobre todo si sacas partido, aparte del trabajo de tu padre y la ayuda de sus familiares, a la belleza del estudio, tal como vagamente lo recuerdo, con la muñeca vestida con traje típico y a los escudos heráldicos que son también diseño y prueban la fantasía de un pueblo, y pergaminos que, con cuadros y dibujos, colgaban de las paredes. Tú, perdóname una vez más, fuiste o debiste haber sido un hijo mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión. Tú querías discutir duro conmigo, así me decías en una de tus notas y en tu carta me achacas hasta el entrecomillado a una frase tuya que extraigo de tu carta, la de “amigo de otros amigos” y pones una intención que no merezco a la noticia de que al llegar vendí unos cuadros que me libra de preocupaciones económicas por casi todo el 72. Tú sabes bien que no comparo Galicia con Buenos Aires. Que sé perfectamente como vivieron y viven los pintores gallegos para establecer ninguna clase de relación en ese sentido y sabes también, creo que lo he probado en bastantes oportunidades, que tampoco me importa el dinero sino como medio y no fuimos ahí a ganar dinero con la pintura. De quedarme en Galicia no sé qué haría. Tú conoces mi inquietud en cuanto a estas cuestiones, por eso me sorprendió la interpretación gratuita de una noticia que te participábamos para nosotros grata y que ayuda a posibilitar un posible viaje a Galicia en el 73.
En cuanto al calor de Buenos Aires. Efectivamente es un año de mucho calor, no tanto, sin embargo, como el de la aldea Lestedo, donde se casó una pariente nuestra el 4 de septiembre del 71, cerca de Santiago. La ola de calor de diciembre aquí parece ser que no se había repetido desde hace cuarenta años y la prueba de su singularidad fueron los muertos que produjo y las fiebres infantiles.
Dejando todo esto que alienta nuestra susceptibilidad, te diré que estamos aquí sin apenas salir de casa. Estoy pintando y al mismo tiempo preparo otro álbum de grabados, éste muy distinto a todos los anteriores, pienso. Buenos Aires está vacío. Apenas quedan amigos ahí. Todos están en las playas o viajan por Europa. Como siempre mucho cine con buenas películas de todas partes. Teatro de verano y cafés-concerts en su modalidad porteña. Los de más éxito parecen ser “El gallo cojo”, “La gallina embarazada” y “El pollito erótico”. Los nombres de los establecimientos te pueden dar una idea de todo lo que se mezcla con la protesta. Pero Buenos Aires está desierto y los que quedaron en la ciudad están preocupados por la situación política. Creo que en los próximos diez años van a ocurrir modificaciones trascendentales en las estructuras de este continente. Todo está cambiando. De los amigos comunes, Varela se mudó de casa, vive ahora en Charcas entre Florida y San Martín, en un piso 20, con una vista extraordinaria sobre el río, estos días rojo por la influencia de las aguas del Pilcomayo del Bermejo. El día de nuestra llegada estaba violeta. Varela está muy bien, Cuadrado continúa lo mismo y lo mismo los otros que tú conoces. Valentín ocupa un alto cargo en Bienestar Social, lo que prueba, aparte de su cínica ductilidad, que es un político argentino que se sirve de la colectividad para sus propósitos, como le afirmé a María Victoria. El C[entro] Gallego lo mismo, según parece. Todo lo mismo. Creo que llega en marzo Lueiro para intervenir en actos de la Federación. José Luis me escribió. Envió la liquidación de Á[lvarez] Blázquez y me dio noticias sobre el cambio del sistema de las ventanas del departamento de La Coruña. Le escribí a Pillado enviándole nuevos dibujos y un libro que me encargó y hasta ahora no recibí respuesta.
Bueno, esto es todo hoy. Espero que me contestes a las cartas que te envié el 28/XII/71, la del 11/I, y ahora, la del 17/I y ésta. La tuya última es del 18/I/72 en que me pides te escriba a Sargadelos. (...). Nada más lejos de nuestro ánimo como creo que tú sabes. Nunca me escribes demasiado, como afirmas. Más bien escribes poco, pues generalmente te limitas muchas veces a breves notas. Te escribía a El Castro porque tus cartas desde Sargadelos tardan generalmente más en llegar. Escríbeme, dinos como vas de salud, sobre las nuevas obras de Sargadelos, si debo decirle algo al Ing. Díaz, etc. y contesta las cartas aunque, además, te metas conmigo como en la del 11/I/72. Habrás notado que nos escribíamos el mismo día, el día 11 tú desde Sargadelos y yo desde Buenos Aires. Un abrazo muy fuerte para ti y los tuyos de Maruja y mío.
Seoane
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| 1972-02-07 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 07/02/1972
Buenos Aires, 7 de febrero de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibo tu carta del 23 y también te contestaré por orden.
Corredor Matheos: En tu carta anterior me escribes sobre una exposición de arte gallego en Barcelona y te contestaba que nunca fui partidario de las exposiciones colectivas. Esta fue una posición mía de toda la vida y es algo que se conoce muy bien en el ambiente artístico de Buenos Aires, donde no participé jamás en esta clase de exposiciones sino únicamente cuando ellas tenían finalidad política. Se publicaron algunas veces mis razones. Una exposición colectiva podía hacerse en el siglo XVIII o XIX, o mejor si quieres desde el renacimiento, cuando el arte obedecía a determinados cánones, existían primero talleres y después academias donde se formaban artistas siguiéndolos y no había entre ellos más lucha que la competencia para la consecución de encargos. A partir de finales del XIX todo cambió en arte, se rompió con los cánones y nacieron diversas escuelas y movimientos artísticos, en profusión a mediados de éste siglo. Una exposición colectiva resulta, pues, por su heterogeneidad, una especie de bazar sin objeto que únicamente sirve para desorientar al público. (La única vez que pude realizar una exposición colectiva fue cuando vosotros, Maside, Laxeiro, tú, etc., expusisteis en Bs. Aires y logré, en lucha con los directivos de aquí, que les parecía poco seis artistas, y con los amigos de ahí, que la muestra se redujese a un grupo).
Intermedio. Siempre supuse que todo esto estaba claro entre nosotros. Si ahora participo en la exposición de serigrafías es porque cuando me las encargaron no me dijeron que harían exposiciones de este tipo y luego de programadas yo no podía ser una excepción planteando problemas a algo hecho. En cuanto a mi participación a la muestra de Lugo ahí te remito una fotocopia de la carta tuya en la que te refieres a eso. También poseo las dos cartas de D. Ramón Varela Méndez, presidente del Círculo de las Artes, a las que contesté el 2 de Junio del 64, aceptando luego de la insistencia de él y de Valentín, desde Vigo, en carta del 20/V del mismo año. Como puedes notar si mi mesa de trabajo aparenta desorden, funciona bastante bien mi archivo. Nunca te he pedido nada que se refiera a exposiciones, no tuve necesidad de hacerlo, únicamente en una oportunidad te solicité que le escribieses a Gaspar de Barcelona para una y él contestó que no podían hacerla por lo que fuese. Te ruego, pues, que no me pases cuentas que no debo. En cuanto al Ing. Díaz le conocí en la biblioteca del C[entro] Gallego presentado por Eduardo Blanco Amor y me encargó los trabajos que hice para el C[entro] Lucense, el óleo de gran tamaño, la decoración de las baldosas de un patio interior y los bocetos para Arranz, porque conocía los trabajos que yo había hecho para Goldstein y Aslán y sobre todo por el éxito del mural del T[eatro] San Martín, y no porque tú se lo aconsejases como ahora me dices. Luego te lo presenté yo a ti en Magdalena un día que fuimos a la fábrica. Todo esto lo recuerdo perfectamente y también lo recuerda él, a quien se lo pregunté sin decirle naturalmente el por qué. Te escribo esto de paso, como tú me escribes a mí, y porque no me gusta aparecer como deudor de favores que no recibí. Además en el caso tuyo y mío supongo que estamos colaborando desde hace años en algo superior a todo esto, con discusiones a veces violentas, pero colaborando, y no debiéndonos nada el uno al otro pues cada uno aporta lo suyo. En septiembre pasado, tengo en mi libreta, hablamos con Corredor Mateos de la posible exposición en el Carlos Maside, de Artigas, de Miró y Artigas, de algunas que se realizasen en el Colegio de Arquitectos de Barcelona que a él le pareciesen interesantes y de una posible política de intercambio cultural de la periferia peninsular. No apunté nada ni recuerdo que se hubiese hablado entre nosotros sobre una exposición colectiva de arte gallego. Hablamos, eso sí, de una muestra de proyectos de la ciudad de las rías de Albalat. Desde luego nada del traslado de las obras del C[arlos] Maside, cuya primera noticia, asombrosa, me la das en esta carta que contesto del 23/ Con el argumento de que si el Bauhaus pudo trasladarse, etc. 1º. – El Museo Carlos Maside está haciéndose, no es aún el Museo que proyectamos y soñamos. 2º– Los museos no se trasladan. Los únicos traslados que conozco se efectuaron en casos de fuerza mayor, en casos de guerra para esconder las obras, etc., y así pudieron exponerse las obras del Museo del Pardo en Ginebra y las de Viena y Munich en París y Londres al sacar las obras de sus escondrijos y mientras se reparaban sus edificios. 3º– El Museo Bauhaus se constituyó a partir de las muestras realizadas en 1969 y 1970 en algunas ciudades europeas y americanas que reunía colecciones hasta entonces de autores o sus descendientes, de particulares y del Estado alemán. Bastantes de esas obras habían estado diseminadas por el mundo como producto de la persecución. En cuanto a exponer la obra del Museo en el Círculo de las Artes de Lugo continúo de acuerdo, pues se trata de Galicia, no de que nos juzguen en el exterior por algo que está haciéndose.
Museo.– La exposición de Clavé estaba proyectada por nosotros a continuación de la de Solana. No pudo ser porque Gaspar te escribió dándote sus razones. Ahí se me dijo que enero y febrero eran muy malos meses por el invierno y supuse entonces que podrían iniciarse las actividades en marzo. Si el 23/I cuando tú me escribes, Gaspar no había enviado aún las obras no comprendo por qué tenías que escribirle de esto a Gaspar. Si éste las envía en febrero tiene que exponerse o a fines de este mes o en marzo, pues hay que hacer propaganda y catálogos. Lo único reprochable en mí es el no habértelo participado. Espero que tú no tengas nada que reprocharte en cuanto a olvidos.
Pileta. – Efectivamente, como a ti, la denominación pileta a mí tampoco me gusta. Pero las otras que se usan no son exactamente eso. Estanque, supone agua permanentemente estancada, y piscina la existencia de peces. Quizá podría ser pila, de donde viene, que significó también lugar donde las gentes se bañaban aparte de sus otros significados religiosos, para depósito de agua bendita, para la sumersión del bautismo en el primitivo cristianismo, etc. Podría llamarse Pila do Xunco. Mejor que con el nombre del lugar, Rato, que lo disminuye. Lagoa indica laguna que viene a ser lago pequeño, etc. En la carta anterior no me decías que se trataba de una pileta para competencias deportivas, pues tanto el Ing. Díaz como yo sabemos, que tiene que ser rectangular y yo lo sé no porque me hubiese ocupado de averiguarlo, pues nunca me interesaron las piletas, sino por esa cultura supletoria que se adquiere en los cines. Ya le hablé al Ing. Díaz hoy mismo, pues estuvo aquí cuando había comenzado a escribirte ésta y le leí el párrafo de tu carta.
Ejecutivo. Me doy perfecta cuanta para la dificultad de encontrar una persona capaz de ese cargo en una empresa y lo cansador que debe ser realizar esa especie de examen necesario del candidato.
Bueno, creo que contesto todo lo referido a tu carta última. En esta respuesta la acidez que puedes notar nace de tus afirmaciones inexactas, que, por mi parte, hubiese querido no hubiesen sido nunca formuladas, pero habiéndolo sido conviene aclararlas. Por otra parte me dio lugar a revisar nuestra correspondencia de alrededor de 15 años, pareciéndome, pasado tanto tiempo y leída fríamente, bastante interesante.
Tomás Mariño. – Parece que fue un precursor de la aviación. Procede del Ayuntamiento de Xove, entre Vivero y Cervo y falleció en 1880. Realizó algunos proyectos de navegación aérea, algunos de ellos cuales mantenían principios muy actuales. A principios de este siglo se expusieron esos proyectos. Alguien de Vivero debe saber algo de este personaje, o en Galicia. Creo que el asunto es muy importante y debe averiguarse. Yo hice esta ficha hace años y no recuerdo de donde procede. Estaba estudiando inventores, mecánicos, relojeros, etc., para notas radiales y de Tomás Mariño nunca logré más datos que éstos que te doy.
Quizás tú puedas encontrar alguno más. Puede ser interesante reivindicar su figura cuando se acerca al siglo de su fallecimiento y que lo haga alguien como tú que te interesas de cuestiones mecánicas.
José María Cao.– Estoy consiguiendo más datos sobre él. Pronto te enviaré la monografía. Esto es todo por hoy. Trata, como trataré yo, de no dejarte por el minifundio mental heredado de nuestra condición gallega y recibe un fuerte abrazo de Maruja y mío:
Seoane
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| 1972-02-14 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 14/02/1972
14.2.72
Sr. Don Luis Seoane
Bs. Aires
Querido Luis:
Recibo tu carta del 7 cte., depositada el 8. Anteriormente había recibido las del 17 y 29 de enero último, que por muchas razones retrasé su contestación. Hay muchas cosas que no andan bien en mi vida y se suman a sinsabores entre los que conté la Junta de Socios celebrada aquí el día 8 último (de la que te envío el orden del día a tratar que propuse y cuya certificación del acta en que se tomó el acuerdo te la envían directamente desde el Castro). Tuve un viaje a Santiago en razón de la salud de Mimina: la incorporación del abogado de momento ocupa más trabajo mientras no se incorpore a la problemática de la empresa.
No sé por dónde empezar. Me alegra, naturalmente, recibir tus cartas y con información de muchas cosas que por aquí están más lejos que las estrellas: Lorenzo Varela, Cuadrado, cine, cafés-concerts, etc. Pero muchas otras cosas que dices no me sirven de tranquilizantes junto con los que tomo en cápsulas y comprimidos. Los ataques e insultos que te ves obligado a dirigirme en ellas, y algunas otras especies que no sé si merezco o no me hacen dudar de si tiene algún sentido la tarea que cumplo y hacia que la cumplo: “... fuiste o debiste haber sido un niño mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión”; “... interpretación gratuita...”; “... trangallada...” etc. ¿No será mejor que me dedique a algo distinto para no dar lugar a tales interpretaciones?
Me ofende que se pueda pensar que si digo algo lo digo para arrogarme algún favor. En todo caso sería al Centro Lucense al que le hacía el favor al hacerle sugestión al Ing[eniero] Díaz sobre tu colaboración y mi carta no dejaba lugar a dudas que si citaba esto era para destacar el aprecio que le tengo yo a este hombre. Está visto que el ingeniero Díaz tendría menos memoria que yo si no recuerda lo que yo afirmaba en la carta.
Al día siguiente de conocernos en la biblioteca del Centro Gallego donde se exponían las cerámicas (diciembre de 1955) él fue a buscarme en su automóvil al H[otel] Colón para que viese su obra de Olivos, incluidas las canchas de bolos, etc. Empleamos una larga tarde en ello. Él quería que yo le hiciese una chimenea (lareira) y que le proyectase otras cosas para lo que iba a ser lo de Belgrano, por donde pasamos a la vuelta, y en donde en esos momentos solo había demoliciones internas (un croquis con medidas y con una nota de su puño y letra me lo envió, luego, al Castro, y allí está en una carpeta de la época). Él entonces no te conocía a ti personalmente, y en beneficio del Centro Lucense, naturalmente, le hablé de que nadie mejor que tú le podrías orientar en lo que él quería, y yo me disculpé pues me era imposible hacer nada y tampoco tenía sentido.
Pileta – Me parece bien por su sentido y por todo el denominarla Pila do Xunco, pero ten en cuenta que pila habría que ponerlo en gallego: pía, palabra que se conserva intacta aquí tanto en la bautismal como en la de abrevar animales o salarlos, así como en la acepción opuesta, igual que en castellano: pía de leña, PÍA DO XUNCO, creo que no estaría mal. Espero tus dibujos para ella, si es posible no mucho más allá de mediados de abril. En el croquis te iban las medidas internas y la forma. Considérale medio metro menos al decorado de las paredes porque la parte alta está ocupada por los traga-olas.
Corredor Matheos.– Olvídate ya de que el Maside haga eso. No me es cómodo preocuparme del Museo y no lo haré si en tu ausencia no tengo una garantía de que lo que haga ha de estar aceptado por ti te guste o no te guste, como todos los hijos de vecinos tenemos que aceptar lo que hacen las personas en que delegamos. Mi cabeza no está para más problemas y tú tienes reacciones que a esa cabeza mía no le parecen lógicas, y por una cosa nimia se puede echar a rodar una obra tan importante. Parece ser que no soy yo solo que ve esa agresividad tuya está bastante al margen de la admiración que por tu obra se te tiene. Agresividad injusta porque no es cierto que ahí solo hayas contribuido en colectivas de carácter político; yo ya recuerdo por lo menos dos, una de ellas en Witcom creo que para lo del Palanza, y nada se gana con que te olvides de que fuiste tú quien habló de llevar lo de serigrafía a la Sala del Maside. Y para que tengas tu archivo más completo te mando una serocopia de una carta tuya que se ve te falta, y etc.
TOMÁS MARIÑO.– Trataré de ver eso. A BLANCO AMOR lo nombraron académico. Me envió su novela para ilustrar. A ALBERTO VILANOVA Y A ALBERTI les envié tus Figuraciós. (Siguen gustando mucho y sé de varias personas que las coleccionan).
Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja, vuestro
[Díaz Pardo]
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| 1973-06-15 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 15/06/1973
Buenos Aires, 15 de Junio de 1973
Sr. Luis Seoane y Sra.
Queridos amigos:
Hemos tenido hace unos días las esperadas noticias de Vds. y vemos que son muy positivas y las cosas están, por lo visto, andando muy bien.
De lo que está pasando aquí, poco puedo contarles que Vds. ya no sepan. El régimen se está afirmando con una discriminación que todavía no conocíamos. Estamos en vísperas del carnaval máximo con el segundo retorno, que complementará seguramente el que se hará allí.
En la Universidad es donde el problema es más lamentable. Las afiliaciones a organismos peronistas comienzan a imponerse, así como las exigencias de renuncias. La actitud general es de impasibilidad y desconcierto. Se verifica también, una vez más, que en general la gente ante circunstancias como estas, adaptan sus conciencias, justifican lo injustificable y tratan de perdurar.
Lo del Banco de Galicia está resuelto, y por Montevideo todo anda bien. Les mando correspondencia y les pido disculpas por el atraso.
Esperamos vuestras noticias, y tanto Carmen, Manuel y su familia y yo deseamos verlos pronto y les repetimos nuestro afecto.
Díaz Dorado
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| 1973-08-31 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 31/08/1973
Buenos Aires, 31 de Agosto de 1973
Sr. Luis Seoane y Sra.
Queridos amigos:
Nos extraña el silencio tan prolongado. Hace dos días, recibí un ejemplar del último libro de Luis con una dedicatoria estupenda e inmerecida, pero ni una palabra sobre Vds. Pensamos que el trabajo y el agradable verano gallego no les dejará tiempo.
Hoy el país está detenido, mientras la CGT y la juventud peronista realizan un homenaje a la pareja gobernante. Se trata de un desfile monstruo frente a ellos y se estima que durará de 8 a 10 horas. Como ven, el regreso se produce en las mismas condiciones de adulonería y servilismo de siempre.
El viejo líder asume posturas de profeta, vaticinando el desastre ecológico de los países poderosos y el venturoso porvenir de los que tenemos reservas naturales. Por supuesto, se adjunta la paternidad de la 3ª posición y ya alineó el país junto con Zambia y Uganda, etc., para promover el cambio del mundo.
La Universidad que, por cierto, necesitaba un cambio, lo está sufriendo, pero en el sentido más lamentable no sé cuánto tiempo más estaremos allí. Todo el esfuerzo se vuelca en el adoctrinamiento político y para alcanzar esa meta por supuesto les interesa fundamentalmente la renovación de los docentes que viven “aferrados a viejas ideas liberales”. Por supuesto, la palabra libertad no se usa más, se la reemplazó por liberación que es algo bastante ambiguo e impreciso.
Los trámites del Bco. Galicia y Centro Gallego están cumplidos. Hace un tiempo, llegó un envío de grabados desde el Japón de vuelta de una exposición. Nos costó un poco retirarlos de la Aduana porque venían a su nombre, pero el amigo Ricardo Núñez nos resolvió el problema y ya los tenemos. Por Montevideo, todo anda bien.
Esperamos vuestras noticias si es posible anunciando la fecha del regreso, reciban el mejor recuerdo de la familia de Manuel y de Carmen y de mí el afecto de siempre
Díaz Dorado
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| 1975-06-06 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1975 en 06/06/1975
La Coruña, 6 de Junio de 1975
Ingeniero Diego Díaz Dorado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Ayer 5, y hoy 6, intentamos hablar por teléfono con usted a las 12 y media de aquí, que son creo las siete y media de la mañana en esa, y no hemos podido hacerlo, pues daba la señal de ocupado, pensando que seguramente estaría su teléfono descompuesto como parece ser normal. Las dos veces pedimos a la telefonista que insistiese pero siempre daba ocupado. Nuestro intento era saber de ustedes, pues no tenemos noticias de esa desde hace mucho y recordarle a usted que nos hiciese el favor de renovar el alquiler de la caja en el Banco de Galicia que vence el 30 de este mes.
Por mi parte inauguré una exposición en Madrid el 29 del mes de Abril, que continúa abierta pues tiene mucho éxito de público y crítica. Tambien se inauguró en Madrid la Galería Sargadelos, así mismo con éxito, pronunciando conferencias Piñeiro, García Sabell, Rof Carballo y Dieste. Se hizo una exposición del libro y junto con ella de piezas prehistóricas que prestó la Universidad, de documentos medievales, mapas antiguos de Galicia y de piezas de azabache. Ahora acabo de hacer un proyecto de monumento a los emigrantes para ser erigido en Sargadelos.
Estas son las noticias referidas a mi trabajo. Me encontré aquí en La Coruña y en Madrid con amigos de Buenos Aires, pero desde hace un mes estoy padeciendo una ciática, comenzó en Madrid pocos días después de inaugurada la exposición y continúa aquí, que no me deja andar.
Estamos como nos ocurre siempre que pasamos tiempo lejos de Buenos Aires con nostalgia de la ciudad y de los amigos. No sabemos aún cuando regresaremos. Tengo una exposición aquí en setiembre y debo hacer algunos trabajos que me encargaron. Por eso le rogaríamos nos dijese como andan nuestras cosas en la calle Montevideo y que revise usted la correspondencia que haya llegado por si existe en ella alguna que deba contestar. Por favor abra usted las cartas.
Esto es todo. Escríbanos aunque sea unas pocas letras. Estuvimos con Gato en Madrid. Muy simpático con nosotros. Un gran abrazo para Carmen y usted de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1975-07-18 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Díaz Dorado a Seoane. 1975 en 18/07/1975
Buenos Aires, 18 de Julio de 1975
Sr. Luis Seoane y Sra.
Queridos amigos:
He tardado unos días en escribirles, esperando una definición de la situación en ésta, pero como todo sigue enbrollándose, y no se le ve la punta, me ha decidido a hacerlo en este momento.
La inestabilidad política y el descalabro económico parece no tener fin. Después del alejamiento de López Rega, hace unos días, y con la renuncia del equipo económico en el día de ayer, parece que se le ha dado jaque total a la presidenta, la que según se rumorea, ha de pedir licencia, sucediéndola un senador, recientemente nombrado Presidente de la Cámara. Se llama Italo Argentino Luder, y es un viejo peronista, con mucha prestancia, pero no sé si con muchas ideas.
Mientras tanto, la inflación parece no tener límites; el dólar subió ayer casi a $8.000 y se habla de $10.000, como su valor real. La distorsión es total y a pesar de los aumentos que van desde el 50% en el Estado hasta el 170% en los metalúrgicos, los sueldos no alcanzan.
Por supuesto, los que están aguantando el chubasco y sufriendo las consecuencias son los de la clase media (empleados y profesionales), porque parece que con su nivel de vida eran los que “perturbaban el equilibrio económico”.
No sé si sabrán que ayer el Gobierno redujo aún más la magra cuota de dólares que daban a los viajeros, reduciéndolo a 200 dólares, al precio de $5.400 por cada dólar, de manera que los viajes al exterior son sólo para funcionarios del gobierno y sindicales y, por supuesto, para los muy pudientes.
Cuándo regresan? Esperamos que sea antes de fin de año y que para entonces se haya estabilizado en alguna forma esta situación.
Por otra parte, les reitero que tanto la renovación en el Banco de Galicia, como el resto de los gastos, están al día.
No se ha presentado, hasta el momento, novedad en el departamento de Montevideo. La señora que lo limpia lo mantiene muy bien, y por supuesto Enrique es también una persona de confianza.
He sido una sorpresa el escucharlos por teléfono, y saber que están al alcance de una llamada.
Manuel y su familia me encargan que les transmita su recuerdo y Carmen y yo, les enviamos lo mejor nuestro.
Un abrazo
Díaz Dorado
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