| 1947-05-26 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1947 en 26/05/1947
Buenos Aires, 26 de Mayo de 1947
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
VIGO
Mi querido amigo:
Recibí tu carta, que tardé en contestarla pensando, sobre todo, en darte alguna noticia concreta de tu libro. [Rodolfo] Prada me encomendó un presupuesto de su costo y de la gestión acerca de [Rafael] Dieste para el prólogo. Hice ambas cosas. Dieste no tiene inconveniente alguno para hacerlo y lo hará cuando se necesite, encantado. El costo en ésta ha subido muchísimo, hoy que se hacen en el país. Hasta hace poco tiempo, unos meses nada más el libro argentino costaba mucho menos. Pero este asunto he de hablarlo con Prada, cuando él regrese de el Perú adonde él marchó y por cuyo motivo retrasé esta carta. Por mi parte, en todo cuanto se refiere a su presentación, dibujos, etc…, lo haré con tanto gusto como puedes imaginarte. Tu libro me pareció estupendo y de gran utilidad, quizá te faltan algunos datos del exterior de Galicia, algunos de ellos, los que pueda, te enviaré yo las fichas. Para el concurso del Centro Gallego han llegado las copias que enviaste. También llegaron copias de trabajos de Martínez Barbeiro , Aquilino , Bouza Brey , y anuncia otro envío [Luis] Manteiga.
El Centro Gallego va a pedirte una colaboración para su revista Galicia . Desearía que la aceptases y que tratases, si fuese posible, sobre los pintores gallegos que residen ahí, [Carlos] Maside, [José Otero Abeledo] Laxeiro , Torres , Virgilio Blanco , [Urbano] Lugrís y algún otro nuevo que no conozcamos y que mantenga dignidad artística. A los otros, los que están fuera, puedes referirte de paso si quieres. Interesa desde luego, que con el artículo envíes fotografías en abundancia de la obra de ellos, cuatro o cinco, si es posible de cada uno.
Aquí toda la gente trabaja como puede, con gran nostalgia del regreso. Ah! te enviaré por correo aparte copia de los poemas en gallego de Dieste y Lorenzo Varela , hechos a manera de prólogo de dos álbumes míos, hace ya cierto tiempo, y que a mi juicio es de lo mejor que se escrito en gallego, en poesía, en estos últimos años. Ellos pueden servirte para tu fichero. Los álbumes titulados Muiñeira , litografías; y María Pita e tres retratos medievales de grabados en madera no puedo enviártelos porque no tengo ejemplares, se hicieron en ediciones reducidas de cuarenta y ochenta ejemplares respectivamente, que se vendieron entre gentes ajenas a nuestra colectividad. Lorenzo Varela, antes usaba otro nombre suyo, Jesús, es muy amigo de Fole , (¿qué es de Fole?) es de Monterroso, en Lugo y debe tener en la actualidad unos treinta años. Sus poemas en castellano están traducidos a diversos idiomas. Aquí publicó Torres de Amor y monografías sobre temas de arte. Ahora marcha a Estados Unidos. También marcha a ese país Otero Espasandín de jefe de la Sección de Lengua y Literatura castellana de una Universidad. Por mi parte estoy esperando poder hacer ese mismo viaje.
En cuanto a la constitución de la sociedad comercial con Núñez de que te hablé en otra carta, yo renuncio a toda participación, luego de pensarlo suficientemente. Desde luego estoy de acuerdo con Núñez y con la nueva empresa que creo necesaria. Pero algunos consideran a esta nueva empresa algo así como una deslealtad hacia Alfonso y aunque yo no estoy obligado a éste ni a nadie personalmente en ese terreno, como ocurre aquí, sino a la empresa como creo debe ser, no quiero aparecer en ese turbio juego comercial “perfectamente americano” que plantean éstos. Continuaré como siempre, sin retirarme, ¿entiendes? pero viendo como todas las oportunidades comerciales se pierden por discusiones infantiles y por falta de intensidad en el trabajo. Ya que tu eres abogado dime tu opinión. Te envié hace aproximadamente dos meses Homenaje a la Torre de Hércules, me gustaría conocer vuestra opinión. A Maside le he escrito una carta que no me contestó, también le envié algunos libros que no sé si le han llegado.
Tengo muchas ganas de regresar a esa, para estar con todos vosotros, para pintar, para poder volver a ver todo aquello que no nos importaba porque lo teníamos demasiado cerca de nuestra visita y de nuestras manos y que adquirió con el tiempo y la distancia todo su valor. Cuando regrese espero que será para no salir nunca más de ahí. Este año haré una nueva exposición en Buenos Aires y estoy bastante contento de mis últimas cosas, te enviaré algunas fotografías.
Contéstame pronto y con apretados abrazos para todos, tu recibe el fuerte abrazo de tu amigo de siempre:
Luis Seoane
|
| 1948-01-31 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 31/01/1948
[Manuscrito:] Waynesburg, 31 de enero de 1948
Querido Luis:
Hace unas horas puse fin a mis calificaciones del primer semestre, tarea delicada por mi sensibilidad y además muy laboriosa. Esta fue la causa de que no haya contestado inmediatamente tu última carta de 17 de enero. Esto te habrá sorprendido por cuanto dirigí hace unos días a tus señas una carta para Dieste. La explicación es esta: Recibí una suya explicándome ciertos pormenores de la actitud de Vercelli para con ellos; en la misma me decía que salían pronto para una playa del Uruguay (no especificada) a descansar. Pensé entonces que mi carta podría ir a parar a manos indiscretas o perderse por no hallar a su destinatario y, en consecuencia, decidí dirigirla a tus señas para que se la entregues cuando y donde convenga. Pero dejemos ahora de lado lo de Dieste, pues nada nuevo supone para ti y vengamos a lo nuestro. Cuando llegó tu carta contándonos vuestras agonías con las altas temperaturas y la humedad, empezaba Waynesburg y puntos vecinos a sufrir una ola de frío sonada. Tuvimos temperaturas de treinta grados centígrados bajo cero y todavía a estas alturas el termómetro situado del lado de afuera de la ventana debe marcar sus quince grados, o cerca, bajo cero. Todo el campo está cuajado de nieve, y el tráfico carretero encuentra con dificultades debidas al hielo. Para colmo en casa estuvimos con la calefacción estropeada y pasamos unos días duros. Hoy nos instalaron dos estufas de gas de camisa mientras llega la hora de la cena. Por cierto, acabamos de echarnos al coleto sendos helados, cada uno a su gusto, como si nada pasara. Aquí es corriente ver a los chicos comiendo un helado por la calle, mientras necesitan fundas especiales para evitar que las orejas se les congelen. Como ves, este es tu país, no sólo por este detalle, sino por muchos otros, innumerables. Yo acabo de completar mi experiencia en el colegio. He pasado prácticamente por todas las fases; he superado dificultades de cierta importancia, como es la de verme, de buenas a primeras, metido en una clase de alrededor de sesenta veteranos de guerra para explicar con mi mal inglés los rudimentos de la fonética y la ortografía españolas, pero a estas alturas, sin que ello se vea como un alarde, creo haber hecho mi aprendizaje, al menos el de bulto. Ahora sólo resta algún trabajo de lima.
Alicia no se ha sentido muy bien en estos últimos meses; el médico le recomendó descanso y aire fresco, y con ello nos venimos dando los grandes paseos, haya nieve o no la haya, por los alrededores. En estas caminatas nos recordamos de vosotros y tratamos de ver de que manera arrancaros a esa prisión; no dudamos de que lo lograremos de una manera o de otra, y de que nos daremos las grandes panzadas de caminatas a campo a través. Pensad que nosotros estamos tanteando el terreno constantemente, que no se nos escapa un solo momento lo que estáis sufriendo ahí; pero no os impacientéis porque en ciertos casos el forzar la marcha puede ser contraproducente. Aquí se habla de organizar una sección de arte en el colegio, y ello pudiera ser una buena ocasión para traeros. Por aquí hay sus aficionadillos, acaso con sus ambicioncillas más o menos ocultas y sobre todo en el secreto de lo que por aquí puede interesar. Estas teclas hay que saber tocarlas a su tiempo. Yo confío, llegado el momento, un golpe de efecto con el presidente y su señora, personas estupendas por todos conceptos. Por otro lado, teniendo nosotros casa aquí donde acomodaros provisionalmente, lo de la sección de arte basta que sirva de pretexto para las autoridades. Lo demás vendrá poco a poco. El día que os veáis aquí, os creeréis resucitados, como nos pasó a nosotros. No seréis de momento o talvez nunca personajes de cuello duro, pero os sentiréis personas de arriba abajo. Supongo que Dieste tendrá ocasión de mostraros unas fotografías de aquí hechas en la nieve. Hay árboles, colinas a montones, ríos helados durante el invierno y reducidos a la nada por el estiaje; pájaros, tipos humanos de un interés pictórico grande y mil cosas más donde podrás saciar tu apetito exasperado de pintor y olvidarte de que en el mundo existen cosas como los directivos del Centro Gallego, los personajes de las editoriales, los intelectuales borrachines y vanidosos, las estrellas y estrellitas de cine, los dirigentes políticos, etc. Me hubiera gustado mucho ver tus cosas últimas; tal como me las describes, me está gustando ya. El estudio del paisaje a secas, sin figuras humanas como hasta aquí, puede servirte para considerar ciertos valores estrictamente paisajísticos con mayor libertad y hondura si cabe. Al contrario, también las figuras se pueden aislar, como hiciste con ciertos retratos, entre ellos el de Maruja. El artista no debe limitar jamás sus puntos de vista ni sentirse comprometido con supuestos aciertos a hallazgos. Nada de apegos supersticiosos, de concesiones al público o a la crítica; nada de reglas de oro, de cánones establecidos o sancionados. Este ha sido el gran heroísmo de Picasso, que no ha sucumbido a nada, ni menos al picassismo. Ensaya, estudia, aférrate a una cosa mientras se te resista y olvídala cuando hayas dominado sus secretos. No te enamores de ellas, por tentadoras que sean, en cuanto artista, pues por muy hermosas que sean no son las únicas merecedoras de tal honor. Por mí he de decirte que acabo de encontrarme con un paisaje nuevo, totalmente nuevo, y tan merecedor de mi admiración, como cualquier otro de los que he conocido en otras partes. Ante el sería necio cerrar los ojos para volver al recuerdo de Galicia, de Castilla, de Cataluña, Francia, Inglaterra. Pero todo esto es archisabido y no merece más comentarios. Sobre mis proyectos poco te diré por el momento; he estado muy atareado, y todavía lo estoy bastante, para lanzarme al agua; antes tengo que liquidar ciertos compromisos con Atlántida, aquietar la conciencia un poco en el orden económico; ordenar mis rutinas; pensar y repensar un poco, y luego acaso me lance a un libro de recuerdos de infancia, dentro del cual quepan muchas cosas sobre la vida de mi aldea que tú ansías ver escritas. Sí, es cierto; creo que estas cosas sólo puedo decirlas yo, mejor o peor, de vuelta de mis muchas lecturas, estudios y exploraciones. Lo malo es que no sé por donde empezar y sobre todo como justificarme ante mí mismo. Pero a lo mejor todo es cosa de empezar como sin querer y dejar volar el alma a pleno recuerdo. Si para entonces estás aquí, podemos ser colaboradores, como me has prometido. Acaso también Alicia haga alguna cosa sobre la línea de la conferencia del Centro Gallego, para lo cual sería conveniente que la salves del eterno olvido y se la mandes sin publicar, dado que la publicada temo que no salga nunca. Lamento la situación de Varela y de otros amigos, pero si las dificultades a que tienen que hacer frente les pueden servir para aligerar las alforjas y echarse a campo a través, casi me alegro. Yo me creí que, después de la penitencia en la Peña Pobre, a lo Amadís, no volvería a la Argentina. Acaso esté arrepentido del prosaico término de su aislamiento y repita la hazaña el día menos pensado. Ojalá. En cuanto a Plaja también lo siento, aunque menos, claro está, pues no le movió la penitencia caballeresca en sus andanzas a buen seguro, sino el afán de conquistar con sus pasados laureles un reino demasiado grande para su talla... Pero esto para solo nosotros. ¿Qué hace Cuadrado? ¿Salió su libro? Dile que me mande un ejemplar. Aquí se siente sed de libros, sobre todo españoles... ¿Quieres saber que aún no llegó la Historia de la Literatura que me anuncias? Bueno, Luis, no te quejarás de esta sentada. Alicia y Cuqui me esperan para cenar, y también recaban un rinconcito del papel para sí, cosa que me parece muy legítima. Escríbeme pronto para que yo haga lo mismo; ten confianza en nuestra amistad y estudia inglés y pinta mientras tanto. ¿No hay manera de encontrar por ahí una copia, aunque sea vieja, del diccionario aquel que me prestó Roel? El libro de Aquilino Iglesias Alvariño me encandiló el apetito de escribir poemas y para ello me gustaría la compañía de un diccionario así. No tomes la cosa a pecho; pero si ves la coyuntura me avisas. Mándame la revista del Centro, y, si puedes, algunos números viejos con colaboraciones mías y de los amigos. Un gran abrazo para los dos juntos de
Espasandín
[Manuscrito por Alicia:] Queridos Luis y Maruja: Después de esta carta kilométrica de Ote poco me queda qué deciros. Que un día estuvimos a 32º bajo cero, que tenemos nieve a todo trapo y lo peor es que se hiela y das cada patinazo y aun cada culada que no os quiero decir, pero eso le pasa a todo el mundo, así que nadie te mira. Varios días hemos tenido que limpiar la acera y el jardín con palas, pero todo está precioso, especialmente los árboles y las montañitas que se ven desde las ventanas del comedor de la cocina. Os recordamos constantemente. Están aquí (en Estados Unidos) unos amigos españoles; la hija de Dña. Luisa Viqueira, casada con Rubén Landa; viven en Méjico, pero han venido a enseñar con un contrato de un año. Tenemos mucho interés en verlos y recordar con ellos tiempos pasados. Escribid mucho, [escrito na marxe dereita:] vuestras cartas nos encantan. ¿Qué hace la gente en Buenos Aires? Cuqui está bien; tiene un trineo muy salado. Abrazos de
Alicia
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] ¿Qué les pasa a los Salgués? Les hemos escrito varias veces, pero nunca hemos tenido contestación. ¿Por qué no los llamáis y preguntáis por ellos y les dais recuerdos? Gracias.
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Nuestras señas particulares por ahora son: 220 South Washington Street, Waynesburg. USA
|
| 1948-02-05 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1948 en 05/02/1948
Buenos Aires, 5 de febrero de 1948
Sr. Francisco F. del Riego
Vigo
Querido amigo:
Hace mucho tiempo que te debo respuesta a tu última carta, con fecha de hace ya bastantes meses. Fuí dejando la contestación por motivos distintos pensando hacerlo a cada instante y no lo hice, más por falta de ánimos, por depresión, que por cualquier otra razón justificable. Pero todo esto nada tiene que ver contigo, ni con todos los demás amigos de ahí, sino conmigo mismo y es por tanto inútil escribir de ello. Tambien le debo una carta a Maside, a quien escribiré uno de estos días.
Leí tu artículo sobre pintura gallega, que aún está por publicar esperando que la revista tenga espacio libre de cuestiones internas del Centro Gallego, de modo que pueda dedicársele casi por entero el número. Las copias fotográficas son en general muy malas y algunas no pueden reproducirse porque sería inútil, las mejores son las de Maside y Laxeiro y las peores las de Pesqueira y Torres que no dan la menor idea de las obras. También recibí por Prada las de Prego. Tu artículo lo encontré justo y acertado, pareciéndome bien enfocado el problema de la pintura gallega actual de Galicia. Los cuadros de Maside deben de ser expléndidos (sic) por lo que se puede deducir de las fotografías y tambien deben de ser muy buenos los de Laxeiro. Pero, ¿qué ocurre con la pintura de Díaz Pardo y de Prego? Desde aquí es muy dificil comprender los elogios que algunos les tributan. A mi me parece un tremendo salto atrás en la pintura gallega actual. Todo el esfuerzo de la generación anterior a ellos para marcar unas características propias, el esfuerzo de Maside, Colmeiro, Souto , Francisco Miguel , etc., buscando nuevas formas, entroncándolas con el paisaje y el arte tradicional nuestro que floreció en el medioevo, las conquistas de la pintura de nuestros días en el resto del mundo, parece ser olvidado por esos dos pintores. Quizá cambien. A mi personalmente me interesa la juventud de ellos y la inquietud que puedan tener.
En la exposición de Arte Español de Buenos Aires , donde lo único que se destacaba con gran ventaja sobre todos era Solana , ví los cuadros de Sotomayor , Julia Minguillón , de Mosquera , de Juan Luis , que me parecieron falsos y malos. Todo esto no tiene nada que ver con la pintura ni con Galicia o el espíritu gallego, es pura cháchara pictórica, mala retórica, aquella de que estábamos tan hartos. Parece que vuelve a campear la pintura de las exposiciones regionales de Bellas Artes , o de la Sociedad Económica de Santiago de Compostela y va a terminar por resultar gran maestro aquel González Blanco , el hermano de “Mandingas”, santo auxiliar de Derecho Canónico. ¡Qué gran exposición se podría hacer con las obras de Colmeiro, Maside, Souto, Laxeiro, Francisco Miguel, Palmeiro (un pintor de Betanzos que hace veinte años reside en París y que expuso este año en Buenos Aires) etc., y las esculturas de Eiroa ! En el arte de todos ellos se destacan características nuestras, profundamente gallegas y se abren nuevos caminos para el futuro. Realizan una pintura abierta y generosa que tiene poco que ver con la pintura aprendida en los museos. Una exposición así, excluyente, llamaría la atención aquí y en cualquier parte donde se realizase. Hay que haber visto la exposición de Arte Español de Buenos Aires para darse cuenta de que Galicia es hoy, con esos nombres que te cito, uno de los centros de la pintura peninsular. Lo único malo para esta generación es que solo unos pocos ven esta pintura, tú entre ellos, los demás, los ya hechos hace años, el grupo de eruditos de Orense y Pontevedra con otros méritos reconocidos por nosotros, se han dejado influenciar por las estupideces sobre arte por ejemplo de Risco , y solo han tenido pasión por la prehistoria, los archivos y los museos. Nunca se detuvieron a ver, al márgen de los datos históricos, la maravilla de nuestras catedrales, de la escultura medieval gallega y del arte popular de nuestra tierra. Para ellos no tuvo sentido aquella frase profunda de Murguía hablando del pintor gallego en general: “Hay un elemento de originalidad poderosísimo, que le obliga a buscar por sí solo lo que desea y a realizar por los propios medios aquello con que sueña.” Tienen todo esto tan olvidado como tuvieron, hasta hace poco tiempo, la literatura de los cancioneros. Hizo falta para Galicia que se originasen cambios profundos en la pintura del mundo para que apareciesen los pintores gallegos, lo mismo que ocurrió con la literatura del siglo xix. Y lo que pasó con Galicia ocurrió, por ejemplo, con Bretaña. Los países célticos estuvieron mudos y encerrados en sí mismos desde la Edad Media hasta el siglo xix, precisamente en los siglos de las reglas soberanas, de las academias y de las escuelas. No existe en Galicia ni un solo escritor académico, ni tampoco un pintor de valor académico propiamente dicho. Los primeros grandes nombres del siglo xviii son el Padre Feijóo y el Padre Sarmiento , y el último gran nombre del siglo xx es Valle Inclán . ¿Qué tienen de académicos ellos y las grandes figuras del siglo XIX, Rosalía y Pondal por ejemplo? Los dos nombres más prestigiosos de la pintura del siglo XIX fueron Villaamil y Ovidio Murguía . ¿Qué tienen de académicos? Esto a mi juicio es lo que parecen no conocer los pintores más nuevos de que tu escribes. Existe una pintura actual que se puede asegurar que pertenece al Atlántico europeo, con diferencia de países tiene mucha relación entre sí, su fuerza la adquirió en el expresionismo y sus grandes nombres son el belga Ensor , Rouault , de origen bretón, algunos franceses más como Gromaire de la zona francesa del Atlántico, el acuarelista y escultor inglés Moore , el galés Shuterland , el irlandés americano Flanagan y al lado de ellos están en algunos casos con ventaja, los nombres de Maside, Colmeiro y Souto.
Perdóname toda esta divagación, pero quería darte mi opinión aunque fuese ligeramente sobre el problema de nuestra pintura. Creo que ella no tiene aún, ni ahí, no hablemos de aquí donde existe una colectividad tan numerosa pero desde el punto de vista de la cultura tan inútil para Galicia, el suficiente prestigio ni se escribe lo suficiente sobre estos pintores; que no se reproducen suficientemente sus obras, que no se les estudia como debiera, que les falta, en fin, todo aquel elemento de propaganda que otros países utilizan en beneficio de su arte. Casi todos los eruditos de nuestra tierra suponen aún más importante el ensayo sobre la rueda de carro, o sobre una mámoa, que sobre el arte viviente, el que se desenvuelve delante de nuestros ojos. Yo no le quito importancia al ensayo sobre la mámoa, o sobre las inscripciones rupestres, pero esto no puede ocupar exclusivamente a toda una generación como vino ocurriendo, ni ser el motivo principal de nuestras publicaciones más importantes, ni de nuestros centros de estudio. Y esto que digo de la pintura vale para toda otra obra de creación, ¿qué ensayos se han publicado ahí sobre la prosa de Dieste o sobre la poesía de Aquilino? ¿Qué trabajos serios existen sobre Valle Inclán o sobre los precursores, aparte, en este caso, de los que hizo Otero? ¿Dónde están las biografías y las monografías que corresponde hacer y que sirven a la divulgación popular? Cuando pasen unos años más, no se conservarán en Galicia recuerdos de la vida de Valle Inclán, de Pondal, de Eiroa, por ejemplo, y tendremos que soportar los estudios torcidos y las biografías desfiguradas, como la que hizo del primero Gómez de la Serna en Buenos Aires, en la que parece que Galicia no hubiese existido para Valle Inclán a pesar de ser el tema fundamental de casi toda su obra, lo cual contenta a los imbéciles que quisieran excluir su galleguidad.
Por todo eso me alegra tu ensayo sobre pintura y tu libro sobre literatura gallega y las notas que haces de divulgación. Sigues en esto la tradición del siglo xix a la que tanto debemos nosotros, mucho más, desde luego, que a la que nos precedió. ¿Cuántas veces no habremos hablado a gentes de aquí, ajenas al arte de nuestro pueblo, de Maside, de Eiroa y de otros, enseñándoles simplemente las pocas fotografías y reproducciones con que contábamos? En ningún caso hemos podido ofrecerles a quienes nos escuchaban una pequeña monografía con reproduciones porque no existe, la breve monografía que puede ofrecer de sus pintores cualquier ecuatoriano, por ejemplo, aún perteneciendo a un país que apenas tiene existencia actual en el mundo de la civilización.
De mi no tengo apenas que decirte. Hice dos exposiciones en esta capital, una de óleos y otra de acuarelas con bastante éxito. Tengo para enviarte en cualquier oportunidad algunas de las fichas sobre los escritores emigrados que hice para tí y aquellos poemas gallegos de que te hablé, de Varela, de Espasandín y de Dieste. De tu libro no hay novedad ninguna hasta ahora, lo tiene el jurado del concurso del Centro Gallego y tengo esperanzas, fundadas en la utilidad de él y en su valor, de que resulte el premiado. Te daré noticias sobre él tan pronto las tenga.
Dime, refiriéndome a otra cosa, ¿te sería fácil conseguir en toda Galicia corresponsales para obtención de documentos y para ventilación de asuntos judiciales, o puedes tú simplemente conseguir atender a esto desde ahí? Porque si esto fuese posible yo me encargaría de crear aquí una especie de oficina destinada a eso, parecida a otras que existen pero con la ventaja de ser atendida por abogados de ahí y por mí mismo. Tu marcarías los honorarios en esa para cada caso, pero tendrías que adelantarme una lista aproximada de ellos. Estudia esta cuestión.
Sin más con saludos para Plácido, para Maside y para todos los amigos, recibe el abrazo fraternal de
Seoane
Nota.- Contéstame pronto, no te vengues de mi mal ejemplo.
|
| 1948-02-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín e Ortiz Alonso a Seoane. 1948 en 29/02/1948
Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo
Otero
Queridos Luis y Maruja:
Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.
Alicia
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.
|
| 1948-08-07 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1948 en 07/08/1948
Agosto 7, de 1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa. USA
Queridos Maruja y Luis:
Acaba de llegar vuestra estupenda carta, que contesto en el acto, aunque sin el menor asomo de hacer alardes de puntualidad; os contesto simplemente porque la reacción afectiva de vuestras noticias me predispone a la respuesta. En primer lugar, te damos Alicia y yo las gracias por la molestia de la consulta, y esperamos saber cuanto antes su importe material, como habíamos convenido. En segundo lugar, te felicito por la labor realizada en el Centro Gallego. Uno de los muchos remordimientos que traje es el de no haber llegado a organizar un homenaje proporcionado a tu tesón y a tu patriotismo entre la colonia gallega. Puede decirse que nadie en Buenos Aires ha hecho más que tú para presentar Galicia a los gallegos emigrados con toda su proceridad, con su rango auténtico. Y así como fue necesario que vinieran los refugiados a sacarles la vergüenza injustificada que llevaban, y aún llevan algunos, en el alma, hubiera sido necesario hacerles ver la deuda que contido tiene toda la colonia y hasta Galicia. En tercer lugar, celebro la terminación de ese cuadro, que debe de ser algo serio en todos los sentidos. ¿No habréis hecho aún fotografías de él? Que la haga Melella, que tiene buena cámara, y si no que llame a uno de estos especialistas y me mande una copia. Ocho figuras en tamaño natural y diecisiete en segundo término, debe ser algo sorprendente. En una carta de Dieste recibida hace tiempo, me hablaba de tu ascenso en espiral como pintor, cosa de la cual ya estaba yo archiconvencido. ¿Cómo va tu monografía? Es asunto que me interesa, pues son muchas las personas esparcidas por el mundo que nada creen hasta verlo escrito en letras de molde, y muchas de estas personas ocupan puestos decisivos. ¿Quieres saber una noticia realmente curiosa? Pues prepárate. Hace cosa de un mes compré para Cuqui una enciclopedia con que sacármela de encima. “¿Cuánto hay de la Tierra a la Luna? ¿Cuántos centímetros tiene un pie? ¿Dónde está Cochinchina? Ahí tienes la enciclopedia”, le contesto ahora. Pero es el caso que entre las personas que figuran en ella como famosas está... Souto. Naturalmente me dio un salto de alegría el corazón, tanto más porque no se trata sino de un libro de unas ochocientas o novecientas páginas. Dónde y cuándo nació, dónde estudió, donde expuso, etc. está consignado allí. Después, al pasar por aquí Rubén Landa camino de Nueva York a donde fue desde Oklahoma para enseñar un curso de verano y preguntarle yo qué se le ocurría a él para traerte aquí sin peligro de que te expulsen luego (como acaba de sucederle a un héroe filipino condecorado por el ejército norteamericano por sus servicios durante la guerra), su mujer, la hermana de Viqueira, intervino para aconsejarme que consulte a Souto, pues tiene aquí muchos amigos y admiradores. Claro está, escribí a Méjico pidiendo las señas del célebre Souto, casi nacido al lado de mi casa, como Colmeiro. Aún no las recibí, pues parece que el recibir cartas de Méjico cuesta un triunfo, pero no creo que tarden. Yo no dejo de preguntarme que razón sacó a Souto de aquí, teniendo su fama, y un porvenir de pintor asegurado. Aquí está todo el mundo de vacaciones, desde el presidente del colegio para abajo. Este desapareció poco menos que raptado y cuando tuvimos noticias de él, se hallaba en Oregón, en la costa del Pacífico. Este año se celebra el centenario del Colegio; va a haber con tal ocasión grandes fiestas en la próxima primavera; por eso no bien llegue, descansado y sano, le voy a abordar en firme sobre la manera de que te ofrezca, sino trabajo, un buen pretexto para entrar aquí en buenas condiciones. Podría ser el de pintar uno o más retratos, el de enseñar grabado, dibujo, pintura o la Biblia; podría ser el decorar un salón, o hacer un libro conmemorativo del centenario...; podría ser incluso enseñar español, que es sin duda la mejor manera de entrar sin plazo alguno y estar tranquilo. Veremos. No hago más que cavilar. Como sé lo que es eso, estoy en ascuas pensando en vosotros, y sin exagerar un ápice, pues no hay para qué, os diré que mi felicidad aquí sólo está disminuida por la salud de Alicia, que no es tan buena como yo deseara, y por vuestro encierro en Buenos Aires.
Recibí el catálogo de Colmeiro, y me alegró la noticia de su exposición, confirmada por tu carta. Si además ha vendido, como dices, la noticia es doblemente satisfactoria. Aunque a Colmeiro hay que rescatarlo también una vez que vosotros estéis fuera de ahí. Pienso escribirle uno de estos días, pero “uno de estos días” puede significar semanas o meses, tanto más cuanto que estoy lleno de zarandajas. Con el tiempo, hemos tenido mucha suerte, pues cuando esperábamos asarnos, resulta que casi hace frío. Ayer dormimos con manta ¡en agosto! Aquí es frecuente la llegada de lo que se llama un frente frío del Canadá, y en menos que canta un gallo te hielas. También ha llovido horrores, tanto que unos pobres garbanzos que sembramos en la huerta para poner al presidente en un apuro –él es profesor de botánica y los garbanzos aquí son desconocidos– no acaban de levantar cabeza. El otro día fui a Morgantown, ciudad de West Virginia cercana, donde hay una universidad. Fuimos en especial para ver algunos libros, pues aquí no hay librerías. Salimos impensadamente y con poco dinero, y cuando Alicia y yo estábamos revolviendo mamotretos, nos encontramos con el libro de Pascin publicado en Inglaterra, de segunda mano. No está nuevo, pero si en buen estado. Dime, pues, si lo conseguiste ya. ¿Recuerdas que lo encargamos en Mitchell´s? y en caso contrario te lo envío, pues aunque no lo traje, estoy seguro de que lo van a tener por una temporada al menos, pues aquí sus desnudos más alarman que otra cosa.
Cuqui sale mañana para un campamento de girls scouts como invitada. Tiene una suerte bárbara esta pinta. Todo lo bueno va a parar a ella. La huerta va bien; estamos comiendo ya judías verdes a todo trapo, pero las lechugas nos las comieron los conejos o un bicho parecido al tejón llamado aquí ground hog. Creo que los tomates no vamos a poder comerlos todos, y no estaría de más que Maruja mandase la receta de hacer mermelada con ellos. ¿Qué es de Mariano Gómez? Dadle muchos recuerdos. Pregunta a Ayala si recibió el artículo sobre Eliot, y dile que me escriba cuanto antes pueda o te diga a ti como va ese asunto del ensayo. Recuerdo a tus padres y a Rafael, y además a medio mundo: Varela, Dieste, Melella, Frontini, Colmeiro, Antonisen, Llardona, Farias, Alberti, los pintores... Y para vosotros dos, un abrazo de toda la familia y las seguridades de que no dejamos de pensar en arrancaros de ahí, sea como sea.
Otero
|
| 1948-10-06 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948 en 06/10/1948
Vigo 6-oct. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu afectuosa carta y el libro Tres hojas de ruda y un ajo verde, que tuviste la gentileza de dedicarme. Sinceramente, tu entrada en el campo de la literatura me produjo una gratísima sorpresa. Las narraciones están escritas con una gran dignidad literaria y tienen un original y atractivo encanto. En La Noche publiqué un comentario sobre el libro, cuyo recorte te acompaño con la presente. No tiene, desde luego, otro mérito que el de haber sido dictado por el afecto y la honradez.
Recibiste otros recortes de artículos míos, que te mandé en cartas anteriores? Lamento que los premios del Concurso del Centro Gallego, no fueran discernidos de otro modo. No por mí, ciertamente, pues me considero excesivamente pagado con la distinción de que me hicieron objeto. Pero sí por haberle atribuido una categoría que no tiene al libro Caminando al sol de Galicia , por ejemplo. Yo aún no contesté a la comunicación que me dirigieron notificándome el otorgamiento del premio. Qué hicieron con el sobrepremio que dedicaban a las obras escritas en gallego? Yo creí que me concederían, por lo menos, la parte proporcional, pero nada me han dicho. Y la medalla de oro quedó sin adjudicar? Te agradecería que cuando se modifique el sistema del concurso, me lo comuniques, ya que muchos amigos se interesan por ello, y desearían presentar trabajos. No habría medio de que me enviáseis la Revista del Centro Gallego, periódicamente?
Hace tiempo me dirigí, por medio de Prada, a Pita , Blanco Amor, [Delgado] Gurriarán y Espasandín, solicitándoles colaboración poética para una Antología que estoy preparando con gran calma y cariño. Hasta ahora sólo me contestó el primero, y no sé a que atribuir el silencio de los demás.
Os felicito, efusivamente, por el éxito de esa Exposición de Autores y Libros Gallegos. Me imagino la significación que habrá tenido en el orden cultural, pues bien sé la solvencia y seriedad con que la habréis preparado.
Lo que me cuentas de Ventura, no me extraña nada. Fué siempre un desaprensivo y continúa siéndolo. A Poch lo recuerdo perfectamente, pero no sabía que estaba en Buenos Aires de primer Secretario de Embajada. Desde luego, tiene ante sí una magnífica carrera, ya que es todavía muy joven.
Dale a Colmeiro mi enhorabuena por el triunfo obtenido en su Exposición. Desde luego, no me extraña nada, teniendo en cuenta el vigor y la categoría de su pintura. De la Exposición de tus dibujos, espero que obtenga el éxito que merece. Lo que no recibí aún fué la monografía de que me hablas. Convenía que me enviaseis las novedades editoriales de cultura gallega, que aparezcan por ahí. Es conveniente que se tenga noticia de ellas por aquí, y yo me encargaría con mucho gusto de airearlas en los reportajes que hago semanalmente en La Noche.
Yo sigo trabajando con exceso. De bien buena gana consagraría más tiempo para atender a mis aficiones literarias, pero la labor diaria me absorbe demasiado tiempo. Plácido se marchó para Londres el mes pasado. Se fué a vivir allí con su familia, pues en aquellas tierras tiene sus intereses. Ya supondrás cuanto sentimos su marcha, tratándose como se trataba, de un excelente amigo. Maside acaba de atravesar por el doloroso trance de la muerte de su madre a la que, como sabes, quería muchísimo. Sigue trabajando y haciendo labor cada día más mejorada. Hace poco murió Virgilio Blanco, en su aldea; yo le había comprado unos días antes, su último cuadro. Creo que era un pintor interesante y con personalidad. Si os interesase para la Revista del Centro Gallego, podría enviaros un artículo acerca de su arte.
¿No habrá posibilidad de publicar mi Literatura Gallega? Si la hubiese, quisiera corregirla en algunos aspectos. De no haberla, te agradecería que me enviases unos dibujos tuyos, y el prólogo de Dieste, para ver la manera de editarla aquí.
¿Qué es de Prada? Hace mucho tiempo que no tengo noticias suyas. Y los demás amigos? Aquilino, Manteiga y Fole siguen como siempre. Al primero lo veo con frecuencia, y con el último me carteo de vez en cuando.
Bueno, nada más. Repito mis felicitaciones por tus merecidos triunfos artísticos y literarios. Te envía el cordial abrazo de siempre.
Paco
|
| 1948-12-23 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948 en 23/12/1948
Vigo 23-dic. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Bartolomé Mitre 3793. 2º F.
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu cariñosa carta, con la monografía que me acompañas. Las reproducciones de tu pintura han sido para mí una verdadera revelación, pues desconocía por completo la labor que en este orden realizaste. Aún no tuve ocasión de hablar con Maside, pero supongo que su impresión será tan grata como la mía. Observo que estás realizando una obra de gran envergadura y que no has perdido tiempo. Y ya no sólo en el campo del arte, puesto que como anteriormente te dije, las narraciones de Tres hojas de ruda y un ajo verde son francamente interesantes y de un original e indiscutible valor literario.
De Prada no sé nada hace la mar de tiempo, a pesar de que le he escrito tres cartas, a ninguna de las cuales tuve contestación. No me explico a que puede ser debido su silencio, que no es en él norma habitual.
No sé si sabes que estoy dando remate a una Antología de la lírica gallega. Pretendo hacer una cosa nueva y rigurosa. Representaré en ella, ampliamente, a nuestros poetas mayores, mientras que para los poetas menores dejaré poco espacio; fuera dejaré, como es lógico, a todos los poetastros que, por el mero hecho de escribir en gallego, no son acreedores a la selección. Veremos si consigo una cosa que resista la lectura de cuantos se interesen por los verdaderos valores líricos. Por cierto que he solicitado de Blanco Amor y de Otero Espasandín una colaboración que no me prestaron no sé porque causas.
Hace unos días recibí carta de Colmeiro, anunciándome el envío de la monografía de Dieste. Cuando ésta llegue a mi poder, le contestaré.
Próximamente te enviaré el artículo–resumen de la labor cultural realizada en Galicia durante el año que ahora termina. En él recojo, también, la realizada ahí de la que yo tengo noticia.
De Plácido no tengo noticias hace tiempo, de manera que no sé si a estas horas se hallará en Londres. La última carta que me escribió estaba fechada en Portugal; en ella dedicaba un gran espacio a contarme las gracias de su hija, que es ahijada mía. Tiene ya cuatro hijos y son para él una verdadera obsesión, pues siempre está pendiente de ellos. De todos modos, y aún cuando no hubiese llegado a Inglaterra cuando tu vayas, puedo yo dirigirte a personas que te orienten durante tu estancia allí. No tienes más que avisarme y te enviaré dos ó tres cartas de presentación para gentes interesantes en el terreno literario.
Fole sigue viviendo en Lugo. Me escribo con él con bastante regularidad. Su dirección es “Cine España – Lugo”. Constantino Díaz se estableció de abogado en Mondoñedo y creo que trabaja mucho. José María Domínguez está en Inglaterra desde hace varios años, creo que de lector de español o algo así, en una Universidad británica.
Te agradezco tu gestión sobre la corresponsalía de la Revista del Centro Gallego. Varias veces te pedí que me la enviases regularmente. ¿No podrías hacerlo a partir de la llegada de esta carta? Nada más por el momento. En espera de tus noticias, te envía el cordial abrazo de siempre.
Fernández Riego
[Manuscrito]
Varios amigos de aquí me preguntan sobre las bases que rigen actualmente para poder optar al concurso del Centro Gallego. ¿Quieres hacer el favor de indicarme lo que haya acerca del particular?
|
| 1949-02-05 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1949 en 05/02/1949
Vigo 5-feb 1949
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Acabo de recibir tu carta. Ya me he dado cuenta de que las reproducciones de tus cuadros que figuran en la monografía de Lorenzo Varela no pueden dar la impresión del color y de la materia de esos cuadros. Sin embargo, aun sin contar con ese hecho importantísimo, lo cierto es que revelan un verdadero temperamento pictórico. Por eso no me extrañan los éxitos que has logrado, y los que lograrás en el futuro. También yo tengo deseos de ver a Maside para cambiar impresiones con él sobre tu pintura. Hasta ahora no pude hacerlo porque lleva una temporada en Santiago. Sin embargo, no tardará en venir a Vigo. Estoy seguro que su opinión habrá de ser semejante a la mía. Por cierto que tu libro Tres hojas de ruda... le ha gustado mucho. Una tarde hemos hablado de él y me dijo que lo había leído y que lo encontraba interesantísimo y original.
Te agradezco mucho los poemas que me envías para la Antología. El de Dieste, sobre todo, tiene un gran encanto poético. Me interesaría mucho que me enviases alguno de Otero Espasandín para añadir a los que ya tengo, así como algunos datos biográficos suyos. ¿Lo harás? Si en alguno de sus artículos o publicaciones figurase alguna opinión del autor sobre la poesía, también te estimaría que me la mandases. Pienso estructurar la Antología, de un modo parecido al que siguió Gerardo Diego para la suya de líricos castellanos contemporáneos.
Siguiendo tus indicaciones, uno de estos días escribiré a Londres para que me indiquen las posibilidades de una Exposición de tu pintura allí. Cuando obtenga contestación, te escribiré para que tú les remitas los datos necesarios. Si para entonces has salido de viaje, envíame la dirección donde te encuentres.
Supongo que el Centro Gallego habrá recibido una carta mía aceptando la propuesta que me hicieron. En ella les remití la primera colaboración. No sé si responde al propósito que ellos tienen, pues nada me precisaron acerca del particular. Yo les pedía instrucciones concretas para ajustarme a ellas en lo futuro. Hasta ahora no recibí contestación, ni tampoco la carta de que me hablas sobre la compra de fotografías para la portada de la Revista.
Te agradecería que les indicases, en mi nombre, que me hagan efectivo el importe del premio del concurso de 1946, en la forma que tú creas más oportuna. Hace mucho tiempo que me comunicaron que estaba a mi disposición, pero yo lo fuí dejando. Convenía, también, advertirles lo de la parte que me corresponde por ser el trabajo en gallego, ya que nada me decían acerca de tal extremo.
Esta noche vamos a darle una cena–homenaje a Laxeiro, por el éxito alcanzado en su última Exposición. Te advierto que exhibió en ella cuadros recientes, de verdadero interés.
Recibe el fuerte abrazo de siempre, de
F del R.
|
| 1949-02-08 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949
[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.
Querido Luis:
Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor
Espasandín
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean
Alicia y Cuqui
[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.
|
| 1950-01-02 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1950 en 02/01/1950
Buenos Aires, 2-I-1950.
Sr. D. Francisco Fdez del Riego
Vigo
Querido del Riego:
Debí de haberte escrito antes a ti y a Maside y a Laxeiro y a todos a los pocos días de llegar a esta, pero no pude. No puedo explicaros lo que fueron para mí las dos o tres horas de nuestra estancia en Vigo. Vosotros debeis de comprender. No recuerdo las calles, ni el café, ni el bar donde estuvimos. Solo recuerdo vuestros rostros, vuestros gestos tan familiares míos y que los años no habían borrado de mi memoria y la expléndida (sic) pintura de Maside y de Laxeiro. Quizá no debería escribir sobre esto. La salida de Vigo fué para mi mujer y para mí algo que nunca olvidaremos: aún siento el calor de vuestros abrazos. Perdóname por escribir todo esto. Hace algunos años, bastantes, en la época en que tú y yo eramos estudiantes de Facultad nos hubiesemos reído de una carta comenzada como esta. Nos sentíamos entonces más libres de sentimientos y soberbios y todo, esto, los sentimientos, todo, nos parecía una forma de literatura. ¡Como nos hubiese gustado quedar en Galicia! Por vosotros, por el aire, por el mar por todo cuanto constituye Galicia, pero no puedo: yo vivo a mi manera, como puedo, mi desprecio y mi esperanza. A todos os encontré igual que siempre. A Maside, a quien debo innumerables lecciones que seguramente no sospecha haber dado y a quien admiro profundamente por su pintura, por su virtud. A Laxeiro inquieto y valiente en su pintura, como emocionado por todo lo que le rodea. A Valentín , a ti que no has perdido ninguno de tus fervores y que eres con unos pocos, muy pocos más, una excepción de aquellas generaciones de estudiantes voceadores que solo tenían, se vió después, espíritu de clan. Por otra parte, a la Alvarez y a Collazo me pareció conocerlos de siempre. Estaba preparado para ello, pues fueron temas de muchas conversaciones con Plácido que como a nosotros no los olvida. Perdóname por todo esto que escribo pero quizás quedo más libre del recuerdo de esas horas de Vigo escribiéndolo. Me hizo bien y mucho daño haber pasado por Vigo. Ahora estoy de nuevo en esta soledad tremenda de Buenos Aires. Pintando y soportando una ciática que arrastro desde París y que no me abandona. Conseguí que el Centro Gallego aprobase un pequeño plan de ediciones de libros de divulgación. Aparecerán primero cuatro libros y son encargados ahí. A ti te encargarán uno que debes hacer, aunque no esté su tema entre los que más frecuentas. Las danzas populares gallegas. Tambien le encargan a Otero, a Carro y, a pesar mío, a Filgueira . Se le encarga Las ciudades gallegas , Las catedrales gallegas y La artesanía en Galicia . La colección serán unos treinta volumenes y está destinada al público gallego y ageno (sic) a Galicia. Pagarán 1.500$ por cada tomito. Es necesario que hagas el que te encargan, pues si encuentran dificultades es probable que no hagan nada. Los gallegos de aquí no sienten entusiasmo más que por el comercio. La mayoría desarrolla muy utilmente su entusiasmo. Tambien necesito que me envíes como “Ronsel” de tus noticias para el Centro Gallego dos o tres cuartillas sobre Maside y Laxeiro tratandolos por separado y en castellano. Si tienen alguna nueva foto que te la den. Envía todo al C. Gallego. Estas cuartillas tuyas sobre Maside y Laxeiro hazlas llegar urgentemente, para formar parte de un plan de preparación de una exposición de los dos aquí. Por favor no hables con nadie de esto pues tanto puede tener éxito, como fracasar. Leí tu libro que me pareció expléndido (sic) y en este mes publicaré un comentario sobre él. Ya lo verás y supongo que sabrás perdonarlo. Envíame el comentario que hiciste para La Noche de mi estancia en París. Me gustaría tenerlo.
Escríbeme sobre ti y sobre todos. Te ruego me contestes pronto. La carta del C. Gallego ofreciendote hacer Las danzas populares gallegas debe de salir mañana. Que paseis todos un año feliz. Nosotros no lo tendremos hasta el que sea de nuestro regreso. Saludos de mi mujer y míos para tu mujer y para ti.
Un gran abrazo de
Seoane
|
| 1950-01-12 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1950 en 12/01/1950
Vigo 12-ene 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu emotiva y afectuosa carta. Me ha producido gran satisfacción cuanto en ella me dices. También nosotros hemos sentido un íntimo contento al tenerte a nuestro lado durante las pocas horas de tu estancia aquí. Bien sabes que todos te queremos de verdad, y tu presencia en Galicia, aunque fuese fugaz, nos emocionó profundamente. ¿Cuándo será posible tu retorno definitivo? Después de tu marcha hemos hablado largamente de tí, y recordado viejos tiempos. Vimos que seguías siendo el mismo, sin otros cambios que los accidentales provocados por muchos años de separación. También Maside te profesa un gran afecto, y los que no te conocían quedaron gratamente impresionados de ti.
Aún no he recibido la carta del Centro Gallego, de que me hablas. Desde luego, aceptaré con gusto la propuesta de escribir el libro sobre “Danzas populares” , aunque el tema me resulte poco asequible. Todo cuanto contribuya a lograr una labor positiva de exaltación de Galicia, contará siempre con mi esfuerzo.
Me parece muy bien tu idea de preparar esas exposiciones pictóricas. Ten la seguridad de que me mostraré absolutamente reservado hasta que tú me hagas una indicación en contrario. Sobre la marcha he improvisado dos ligeras notas acerca de la pintura de Maside y Laxeiro. Con esta misma fecha las envío por correo aéreo al Presidente del Centro Gallego. Acompaño a las notas dos fotografías de cuadros de Laxeiro y una de Maside. Eran las únicas que tenía en mi poder, y no quise esperar a pedir otras, por el gran retraso que ello implicaría.
Hace mucho tiempo que no recibo la revista Galicia. El último número que llegó a mi poder fue el del mes de septiembre. ¿A qué es debido? Ya escribí dos veces al Centro Gallego, indicando esta anormalidad, pero hasta ahora no fué subsanada.
Supongo que te facilitará Prada el suplemento sabatino de La Noche –pues me parece que está suscrito al periódico–. Lo hago yo, sin dar el nombre, y con las mediatizaciones consiguientes. Pero como creo que es oportuno incluirlo, me impuse ese esfuerzo. En uno de los números, reproduje un artículo tuyo sobre Colmeiro. En otro, una recensión del ensayo de Lorenzo Varela, acerca de tu pintura. Y siempre, todo cuanto puedo colar, a pesar de que ya tuve varios disgustos, alguno de ellos bastante fuerte.
Te agradeceré mucho ese comentario que me prometes sobre mi libro. Si alguna cosa se publica por ahí, no dejes de enviármela. Las traducciones de Plácido, Tobío y Gurriarán, me gustaron mucho. Además, el volumen está muy bien editado.
Dentro de un mes enviaré, para el concurso del Centro Gallego, una obra mía. Creo que tendrá cierto interés. La titularé Precursores e novos , y consistirá en una serie de biografías–estudios de pequeña extensión, de las principales figuras de Galicia, en el orden literario y artístico. Incluirá todas las figuras figuras actuales, desde Otero hasta tí. Quiero cuidar el estilo y dar una impresión lo más completa posible del proceso renacentista de nuestra cultura.
La muerte de Daniel [Castelao] ha producido en toda Galicia una enorme impresión. Le mandé al Centro y a Prada una transcripción de los comentarios de prensa sobre el hecho. Salvo raras excepciones, una pena.
Aunque no conservo ningún recorte del artículo sobre Colmeiro y tú, que me pides, haré todo lo posible para ver si lo consigo.
Estamos trabajando intensamente para organizar la Editorial Galaxia . Por un comentario que mandé a la Revista, ya habrás visto cuales son sus propósitos. Veremos si conseguimos que la empresa vaya adelante.
No tengo ninguna otra novedad que comunicarte. Unicamente que Plácido, según me dice, va a pronunciar una conferencia sobre la Saudade en nuestra poesía. Supongo que habrás recibido una carta de Piñeiro , invitándote a colaborar en la Exposición de pintura gallega que se celebrará en Lugo. Los organizadores están muy bien orientados. Tuve carta de Colmeiro. Expondrá el día 21 en París.
Afectuosos saludos a tu mujer. La mía me los encarga muy expresivos para los dos. Recibe un fuerte abrazo de
F. del R.
|
| 1950-10-24 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1950 en 24/10/1950
Vigo 24-octubre 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu afectuosa carta, cuya lectura me ha producido una gran satisfacción. He visto, en efecto, el libro As cruces de pedra, y el extraordinario de A Nosa Terra. Ambas publicaciones constituyen un magnífico alarde editorial. Cuantos las han visto, quedaron profundamente impresionados. Dentro de unos años es cuando se podrá ver, de modo real, la extraordinaria labor que al servicio de nuestra cultura estáis realizando.
Creí que ya Filgueira y Otero habían enviado sus libros. Les escribiré apremiándolos. Aquél estaba entusiasmado con el encargo, y por eso me extraña que no lo terminara aún.
La lista de nombres que me pides para comentar los libros, puede ser la siguiente:
José María Castroviejo, o Ángel Sevillano – El Pueblo Gallego– Vigo.
Francisco Leal Insua, o Julio Sigüenza – Faro de Vigo – Vigo.
José Landeira Irago, La Noche – Santiago.
José Trapero Pardo, El Progreso – Lugo.
Isidoro Guede o Vicente Risco – La Región – Orense.
Augusto Casas – Gobierno Civil – Barcelona.
Carlos Martínez Barbeito – Mallorca 201-203 – Barcelona.
Raimundo García Domínguez (Borobó) – El Correo Gallego – Santiago.
Directores de El Ideal Gallego, La Voz de Galicia y la Hoja de los lunes, de La Coruña.
Melchor Fernández Almagro, crítico literario de ABC – Madrid.
Rafael Vázquez-Zamora – Semanario Destino, Pelayo, 28 principal – Barcelona.
Manuel Rabanal Alvarez – Catedrático de instituto – Santiago.
Me parece ésta la relación más provechosa para fines publicitarios. Puedes añadirle algún diario de Madrid y suprimir los nombres que creas oportuno. Conviene, desde luego, que a los volúmenes los acompañe una nota del Centro, solicitando el comentario.
Del resultado de las conferencias de Valentín, recibí informes encomiásticos por diversos conductos. El comentario de Ignacio Ramos ya me supongo a que responde, y nunca creí que fuese reflejo de la realidad. Por cierto que el 5 del próximo mes le van a dar aquí a Valentín una comida–homenaje. El Centro Gallego de ahí me comisionó para que lo representase en el acto. Yo estoy trabajando en su bufete, en un despacho independiente, desde primeros de mes. Quiero ir centrando mis actividades en la profesión e ir prescindiendo de otros trabajos que me roban mucho tiempo.
Aún no han llegado a mi poder los libros que me remitiste. Estoy deseando leerlos, porque tengo de ellos muy buenos informes. También Maside te agradece mucho el libro de Alberti, que leerá con gran interés.
Ayer te envié, como impreso certificado, La tierra del alma y otros cuentos. Mañana te mandaré por el mismo procedimiento Triscos de Pimentel, un sobre literario de Valentín con un trabajo de Piñeiro sobre este poeta, y dos libros de poemas de Carballo Calero y de Manuel María. A medida que vayan apareciendo cosas que puedan interesarte, te las remitiré. ¿Hay por las librerías de esa, alguna obra de Sartre, en francés o castellano? Tengo gran curiosidad por conocer su producción de un modo directo. Te estimaría que me enviases lo que por ahí se publicase o tradujese y que no hubiera en las librerías de aquí. Yo te lo abonaré en la forma que me indiques.
Con respecto a la exposición de pintura, ya conoces mi opinión, que no creo diferente de la tuya. Maside y Laxeiro la comparten también. Lo digo porque pudiera ocurrir que se tratase de enviar cuadros que, ni desde el punto de vista, ni gallego, tuviesen interés. Pienso que en esto debemos de andar con cierta cautela, prescindiendo incluso de todo vínculo personal. Después del primer certamen, bien concebido en la selección, pudiera prepararse otro más amplio para apreciar las distintas corrientes y manifestaciones de la actual pintura en Galicia.
¿Qué decía Moralejo sobre mí en la carta que dirigió al Centro? Me gustaría conocer su texto, sin hacer el menor uso de ello. Encuentro magnífico ese proyecto de plan de enseñanza, de que me hablas. ¡Ojalá cuaje en fecunda realidad! Y no dudo que siendo iniciativa tuya obtendrá los mejores éxitos.
No puedo mandarte la Antología de poemas célticos de Pokorny porque, a pesar de hallarse ultimada la traducción, no se publicó todavía. Lo imprimiremos en el primer programa de ediciones de Galaxia. Quisiéramos inaugurar éste con Os vellos non deben namorarse, pero estamos pendientes de lo que Prada decida sobre el particular.
He aquí las direcciones a donde –según tus deseos– podrían enviar tu bello libro de narraciones:
José Landeyra Irago – Redacción de La Noche – Santiago; Ángel Fole – Cine España – Lugo; Ramón Piñeiro, San Roque 28, 2º –Lugo; Aquilino Iglesia Alvariño, catedrático del instituto – Pontevedra; Álvaro Cunqueiro Mora, Farmacia – Mondoñedo; Carlos Martínez Barbeito, Mallorca 201-203 – Barcelona; Emilio Alvarez Blázquez – Consulado de Uruguay – Vigo; Sebastián Martínez Risco; abogado – La Coruña; Augusto Casas, Gobierno Civil – Barcelona; Dr. Rodrigues Lapa – Anadia (Portugal); Domingo García Sabell, médico – Santiago; Florentino L. Cuevillas, Plaza de Santo Domingo, Orense. Fermín Fernández Penzol, Registrador de la propiedad – Castropol (Asturias). Juan Luis Ramos Colemán, notario – Ocaña (Toledo), A. Raimúndez – BBC – Londres. Entre todos estos nombres, puedes escoger los que te parezca. He dejado de citar algunos, porque ya conoces tú sus direcciones.
Estoy deseando ver ese librito que me prometes, hecho con la máquina que trajiste de Londres.
Y ahora una cosa, en tono rigurosamente confidencial: Estévez recibió orden del Centro Gallego para que me abonase la colaboración de la Revista. Al marcharse, me dijo que se le había acabado el dinero e, incluso, me encargó de pagar una cuenta de libros, con la promesa de que me la satisfaría. Me indicó que una parienta suya me giraría una pequeña cantidad mensual hasta amortizar el total del débito. Sin embargo, no he vuelto a saber una palabra de él, ni de sus familiares. ¿Qué supones de todo esto? Cualquiera que sea lo que opines, te ruego que no hagas uso de esta confidencia.
Las novedades de por aquí son pocas. De las cosas de tipo general ya estás enterado por las informaciones que mensualmente envío a la Revista. El pasado día 4, con motivo de mi santo, di una pequeña fiesta en mi casa para que los amigos viesen un retrato de grandes dimensiones que me hizo Julia Minguillón. Esta es hija del farmacéutico de mi pueblo, y nos criamos juntos; por tal motivo tengo con ella una vieja relación. El cuadro, dentro de las características de la pintora, es digno. Pasamos, con ese motivo, una tarde agradable, pues eran 36 los asistentes, entre ellos Maside, Laxeiro, Gómez Román, Valentín, Vázquez de Calo, los Alvarez Blázquez, etc.
Pero antes de irse a Inglaterra, recibí carta de Dieste; también me escribieron Otero Espasandín y Colmeiro. Laxeiro ha vendido en estos días un par de cuadros, y piensa ir a Madrid a pasar unos meses del invierno. Está trabajando con gran entusiasmo para la Exposición de Buenos Aires. No dejes de decirme tus impresiones, después de las elecciones del Centro Gallego.
Afectuosos saludos a los amigos. Los de aquí me encomiendan que te los transmita. Uno muy especial de mi mujer para la tuya y para tí. Recibe el cordial abrazo de siempre de tu incondicional amigo.
F. del R.
|
| 1951-08-07 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1951 en 07/08/1951
Buenos Aires, 7 de agosto de 1951
Sr. D. Rafael Dieste
Cambridge
Querido Dieste:
Tienes que perdonarnos por la demora en enviar el paquete de tus notas y trabajos. No tenemos disculpa alguna porque cierto es que desde pocos días después de recibir la carta donde nos encomendábais el encargo, lo retiramos de vuestra casa de la calle Lavalle con la intención de enviarlo inmediatamente. Y es que estos meses han pasado vertiginosamente sin que haciendo un balance de lo hecho en ese tiempo resulte muy favorable. He pintado mucho, todo lo que pude, no sé si con progresos o no, afirmando en cierta manera la dirección de mi pintura última, la de los pocos cuadros hechos en París y en Londres. Creo que he conseguido afianzar lo que puede tener de personal a la par que me planteé, me planteo, problemas más de acuerdo con el arte general de nuestros días, suponiendo que la síntesis y la visualidad sean dos de sus características más importantes y que desde luego vienen personalizando mis obras últimas. El 1º de octubre inauguro una exposición en Viau y aguardo pacientemente a que los pocos de siempre se fijen en ella. Toda la otra parte importante de mi tiempo está destinada a la edición de algún que otro libro que ahora faltamente tiene que pagarse el autor dado los precios inverosímiles que alcanzan las ediciones, y a mi trabajo cada vez mayor del Centro Gallego. Estos días está abierta al público una exposición de obras de siete artistas gallegos, seis pintores y un escultor, organizada por el Centro Gallego de acuerdo con gente de Galicia. De los pintores los más interesantes son Maside, Laxeiro y Prego de Oliver. Maside, aunque no envió obras muy destacadas, es seguramente a mi juicio el más inquieto. Sin embargo la sensación general que produce es de que unos y otros se detuvieron en 1936 y renunciaron a cualquier inquietud, a cualquier deseo de conquista artística. Cuadros de gran formato, aparatosos, excluyendo a Maside, sabidos de dibujo y de color. La mitad de los que trajo Laxeiro son aproximadamente del año 32 y son los mejores de él. Estos días tambien se celebra una exposición de Clavé y dentro de un mes se realiza una general del grupo español de París simultáneamente otra de Palmeiro que llegó nuevamente a Buenos Aires, su Eldorado. Esto es todo o casi todo. Me gustaría encontrarnos de vez en cuando con vosotros, Espasandín y Varela, pero no creo que esto vuelva a ser posible. Varela está en Montevideo, creo que estará todo lo que falta de este año. No sé bien como se defiende, alguien me dijo que dá clases particulares de castellano a algunos extranjeros. No sé si es cierto. De Espasandín no sé nada y vosotros estáis lejos. Buenos Aires que ha crecido, que crece, que se extiende, no es el mismo de cuando todo estábamos juntos, nos reuníamos en el Café Tortoni. Todo está peor que en esos años. Para cuando regreséis si aún tenéis deseos de volver, puede estudiarse la posibilidad de hacer algo con el Centro Gallego, artículos, conferencias o lo que sea si para entonces existe una Junta Directiva con el ánimo dispuesto a ello, pues vosotros sabéis bien que no existe una conducta fija ni una línea que ellos sigan para que pueda conseguirse en cualquier momento alguna de estas cosas. La única conducta permanente de ellos está referida a los banquetes que aunque por el precio actual de todo se organizan menos, no dejan de hacerse con cualquier pretexto. Todo lo demás les importa poco, incluso Galicia que ellos aparentan que les importa mucho.
Las últimas noticias de España son decepcionantes y hoy acabo de leer una procedente de Lisboa referida a una carta de Don Juan en la que parece que éste luego de pedir la implantación de la monarquía se refiere a su adhesión durante la guerra al programa del caudillo.
¿Qué tal el festival de Inglaterra? ¿Vistéis pintura contemporánea inglesa? Me gustaría que me escribiéseis sobre esto. Aquí estamos cada día con menos noticias del mundo. Tambien quisiera saber si has escrito algún nuevo libro, si trabajas mucho, si te deja tiempo libre la labor universitaria. Algunos amigos preguntan permanentemente por vosotros. El otro día encontré a Lisa en una sala de exposiciones y me pidió que, si os escribía os enviase saludos, etc.
Termino aquí. Recibid los dos un gran abrazo de:
[Seoane]
|
| 1951-11-15 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1951 en 15/11/1951
Buenos Aires, 15 de noviembre de 1951
Sr. D. Francisco F. del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Hace unos días te escribí una carta larga que luego he roto. Era una carta agria, referida a las relaciones de algunas personas de la colectividad con esa, que no respondía exactamente a mi temperamento. Quizás lo mejor de mi parte será que continúe balconeando como se dice, esas relaciones, trabajando en mis cosas y sonriéndome lo que pueda. Por mí cuidaré de no dirigirme jamás a Massó pongo por ejemplo, para tratar de resolver problemas intelectuales referidos a Galicia o míos. Continuaré dirigiéndome a tí y a la gente que se dedica a esos problemas y que yo respeto por su conducta y por su obra para tratar de resolverlos. La verdad es que son tantos los hilos tendidos entre ésta y esa que de todos ellos se ha hecho un nudo dificil, a mi juicio, de deshacer.
Te agradezco mucho el artículo que me dedicaste en La Noche. No sé como decirte que te estoy muy agradecido por el apoyo moral que significa para mí tu amistad, así como la de Maside y la de algunos otros amigos de esa. Después de que salieron de Buenos Aires, Dieste, Espasandín, Varela, etc., los pocos que quedamos en ésta preocupados por las cosas de Galicia, estamos a merced de la estupidez de unos pocos que se afirman fuertemente autorizados y apoyados por algunos amigos comunes de esa. Esos pocos son los que tu puedes imaginarte, que fallecido Daniel, se han quedado sin nadie que piense por ellos y se han quedado solo con los tópicos y la cursilería que les es natural. En el Centro Gallego, por razones de orden interno y electorales que han hecho imposible las reuniones de la Comisión de Cultura, no se resolvió aún tu asunto que espero que resuelva antes de fin de año. Te tendré al tanto, porque además tendrán que hacerte nuevos encargos con arreglo a un plan que he de presentar sobre la revista que ha de salir y por cuya calidad tengo que luchar contra todos. A tí se te estima hondamente en ésta por tu trabajo, eres de los pocos intelectuales gallegos bien conocidos por la gente que se ocupa de estas cosas aquí. Conviene que envíes al Centro Gallego ejemplares de tu Literatura. Por mi parte haré una nota en la revista trimestral del Centro Gallego sobre ella, pues a mí creo que te lo dije, me gustó mucho y me parece de una gran utilidad. Yo hice mi exposición, no sé si te hablé de ella en otra carta, con gran éxito en todos sentidos. Te envié el catálogo. ¿Recibiste Cuatro poemas galegos que te envié hace aproximadamente dos meses? Tambien debieron haberte remitido del Centro Gallego los tres tomos que acaban de salir de Alvarez Blázquez, Otero Pedrayo y Malvar-no-sé-cuantos, académico que impuso Estévez y cuyo libro es realmente malo. Los tres tomos creo que quedaron bastante bien. Convendría que Iglesia Alvariño, Cunqueiro y Castillo enviasen los suyos, pues cada vez que cambia la comisión directiva peligran las ediciones de libros, la revista y todos los proyectos culturales en general y por mi parte debo volver a comenzar nuevamente a convencerles de la utilidad de continuar toda esa obra.
Estos días llegó a Buenos Aires Enrique Azcoaga y aún no terminó de contarnos noticias de España, viene muy contento de todos vosotros que le habéis hecho amable la estancia en Vigo.
Bueno del Riego, felicita en mi nombre a Alvarez Blázquez por su libro, que con el tuyo de danzas constituyen los dos mejores hasta ahora de la colección y más acertados con el sentido que se le quiso dar. Te envío aparte unos poemas que no me gustaría enseñases a nadie y que posiblemente forman parte de un álbum con dibujos de emigrantes. Probablemente se llamará Fardel de emigrantes. Dime que te parece. Escríbeme.
Saludos de Maruja para tu mujer y para tí y para ella y para tí recibe tambien el saludo cordial y el abrazo de
Seoane
|
| 1953-02-12 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1953 en 12/02/1953
Vigo 12-febrero 1953
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí oportunamente tu carta de 20 de enero último. Debo decirte que sigo recogiendo unánimes opiniones elogiosas para tu libro Fardel do (sic) eisilado. Ahora mismo me llega una extensa carta de Rodrigues Lapa y en ella me dice: “Recebi há dias o livro de Luis Seoane, Fardel de eisilado. Os versos longos e estranhos dão-nos uma impressão de épica robustez, um pouco rude. Tem um acento profundamente original que nos prende. Traduz bem a amargura do emigrante, dentro de um critério avançado e generoso. Sabe alguma coisa deste homem, deste inadaptado talentoso?”. Esta opinión tiene innegable validez porque el que la emite es poco dado a los elogios; es un científico puro que tiende siempre a la sobriedad crítica. Además para él, como ves, eres un desconocido. Claro está que yo me encargaré de informarle detalladamente sobre tu personalidad intelectual y sobre tu labor.
Por cierto que en el Centro tiene a su disposición 258 pesos que le restan de su colaboración en el extraordinario de la Revista. Quiere que con ellos se le adquieran varios libros, cuya relación te adjunto y que se la envíen a su dirección en Portugal. Importan en total, 217 pesos. Yo escribiré al Centro en este sentido, pero conviene que tú te ocupes de la cuestión para hacerla eficaz.
La dirección de Dionisio Gamallo Fierros que me pides es Instituto Ramiro de Maeztu, Madrid.
Le he escrito a Cunqueiro, Alvariño y del Castillo reclamándoles los tomos que se les encargaron. Espero que los envíen pronto. Esta labor, con la de la publicación de los textos de Lanza, Bernárdez y Carbalho, creo que es francamente interesante. Ya no me lo parece la de los otros libros que estáis preparando para imprimir.
Lo que me cuentas de ese retroceso que observas en el Centro, no me extraña. Pero creo que no hay que dejarse dominar por las adversidades. Eso precisamente es lo que satisfaría a determinadas gentes. Tú has hecho una enorme labor que nadie desconoce ya, aunque algún tiempo sólo se supiese a medias. Valiéndote del indudable ascendiente que has ganado, debes de perseverar, pues sería una tremenda pena el que se malograse un tremendo esfuerzo. Me consta –y lo pude apreciar a través de todos cuantos vinieron por aquí– que te consideran con un gran respeto en el orden intelectual; la actitud tuya debe ser la de administrar esta posición favorable para seguir ganando objetivos. Si faltases, creo que se daría un gran paso atrás que por ningún motivo es conveniente.
No he recibido aún el número de oct–nov–dic. de la Revista. Antes me la enviaban por correo aéreo y me llegaba con regularidad; en cambio, por vía ordinaria, se demora mucho y a veces no se recibe.
Desde Monterrey me envió unas líneas afectuosas y expresivas, Dieste. Por cierto que hace tiempo que estoy en deuda con Otero Espasandín al que no contesté aún a una larga carta. Pero es que el ritmo de trabajo que llevo no me permite respiro alguno, a pesar de la capacidad que tengo para prescindir del descanso.
Me alegra la noticia de que os decidáis a dar otra vuelta por Europa. Espero veros por Vigo, y que podamos charlar más tiempo de infinidad de cosas.
Uno de estos días te enviaré el libro Escolma de poesía medieval galega, que acaba de editar Galaxia. La obra constará de cuatro tomos, dos dedicados a poesía medieval y popular, seleccionada por José María Álvarez Blázquez, y otros dos a poesía del Renacimiento y contemporánea, seleccionada por mí.
Nada más. Con saludos muy afectuosos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía un fuerte abrazo
Fdez del Riego
|
| 1953-02-27 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1953 en 27/02/1953
Buenos Aires, 27 de febrero de 1953
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Hace pocos días recibí tu carta y la lista de libros que Rodrigues Lapa desea que le sean enviados. Van a hacerlo tan pronto pasen estos días de semivacaciones en todos los establecimientos comerciales de la ciudad, aunque algunos de ellos creo que están agotados. Me interesa conocer sobre mi libro las opiniones de todos y agradezco hondamente la de Rodrigues Lapa. He mandado a esa los que pude por direcciones existentes en el Centro Gallego y quizás hubiese sido injusto en los envíos pero creo que los que no lo reciban podrán perdonarme. Ahí de Vigo se lo envié a varios, entre ellos a los Alvarez Blázquez cuya obra estimo. De los ejemplares que te envié dáselos a aquellos que tengan noticia de él y no lo hubiesen recibido. Recibí una carta de
[Alberto] Vilanova y otra de [Manuel] Fabeiro que me conmovieron, pues justifica de alguna manera la edición, ya que para ésta un libro en gallego hasta ahora es algo así como un libro en húngaro como no sea para las cincuenta personas que nos rodean. A algunos escritores de aquí entre ellos a Paco Luis Bernárdez les ha gustado bastante y eso es todo.
De lo que dices con respecto al Centro, es verdad que a través de bastantes años he logrado hacer algo, aunque ese algo sea casi nada de lo que pude haber conseguido de tener más apoyo, pero si las cosas se ponen como parece que están poniéndose por incapacidad de nuestros amigos de aquí en general y por las razones que te decía en mi anterior, no me quedará más remedio que por decencia abandonarlo todo. De no ser así no se justificaría siquiera mi estancia en ésta. En el Centro estuvo últimamente el alcalde de La Coruña, [Alfonso] Molina, que a sus autoridades les pareció persona simpática, vino presentado por la Academia y por la corporación municipal de esa ciudad, que piden ayuda para empresas coruñesas. ¿Qué más te voy a decir? Los números de la revista del Centro te los enviaron en dos oportunidades, me enseñaron los recibos de envío y van a mandártelos nuevamente.
De Dieste y Espasandín no tuve noticias últimamente, espero carta de ellos, sospecho que estarán tan hartos de todo como yo, aunque en ambientes distintos. ¿Qué noticias hay de los pintores de esa? Estos días he visto unos cuadros muy interesantes de un chico Novoa, de Villagarcía, hijo de Eduardo Novoa que fué cónsul del Uruguay en aquella ciudad, realmente interesante y lo animé a que exponga este año, si conseguimos sala para él. La hermana de Ruibal tambien está trabajando bajo la dirección de Laxeiro y posée un notable temperamento. Conseguí tambien que el Centro le comprase una hermosa cerámica a Elena Colmeiro, la hija de Colmeiro, que va a ser una gran ceramista y que es la mejor alumna de la Escuela de ésta ciudad. Como puedes ver, alguna gente lucha por expresarse en la soledad y lejos de todo cuanto quiere.
Estoy deseando recibir los libros de Couceiro y de José M. Blázquez que me anuncias. Estamos ávidos de cosas de ahí y vosotros trabajáis con un tesón envidiable y te felicito por la gran parte de tarea e iniciativa que te corresponde. Pocos tienen tu capacidad de trabajo y de entusiasmo.
Saludos afectuosos para Evelina, de Maruja para los dos y tu recibe el fuerte abrazo de:
Seoane
[Manuscrito]
Dime ¿interesó a alguien Paradojas de la Torre de Marfil?
|
| 1953-02-27 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Fole. 1953 en 27/02/1953
Buenos Aires, 27 de febrero de 1953
Sr. D.
Angel Fole
Lugo
Querido Fole:
Al fin tenemos noticias directas, Cuadrado, Varela y yo de tí. Hasta hace pocos años habíamos supuesto lo peor, pero hace tres o cuatro alguien nos dijo que estabas en una aldea de Lugo sin concretarnos en cual y hace algún tiempo le pedí a Del Riego tu dirección, que me mandó. Un poco antes había leído un artículo tuyo sobre Corredoira en un diario de esa que por casualidad cayó en mis manos. Por casualidad, como vienen de ahí a ésta los diarios, la publicaciones, las noticias, todo. Me alegró que fuese una persona de nuestra generación el que escribiese sobre un pintor de una generación pasada, ya que la del pintor no hablaba de él y lo había abandonado en el olvido, me alegró además que lo hicieses como tu lo hiciste. Luego, el año pasado, leí tu libro de narraciones en el concurso del Centro Gallego, un magnífico libro con un espléndido prólogo, sin arqueología, sin cortesías, sin el LAUS DEO aburrido, sin la estúpida fuga existencialista que está dominando a algunas gentes nuestras de ahí. Con una realidad humana y mítica gallega de siempre, bien campesina. De nosotros no sé que decirte, trabajamos todo lo que podemos. En un momento, algunos años, coincidimos en ésta Dieste, Espasandín, Colmeiro, Cuadrado, Varela y yo. Luego Dieste marchó a Cambridge y ahora está en Monterrey (Méjico). Espasandín está en Pensylvania, Colmeiro en Francia y Cuadrado, Varela y yo continuamos en ésta pero pensando siempre en marchar no sabemos a dónde. Todos, solo estaríamos con gusto ahí. Por mi parte pinté y pinto mucho, dibujo, escribo, sin que nada de cuanto hago, bueno o malo, pueda tener el calor inmediato del pueblo al que destino todo lo que realizo, y Varela y Cuadrado escriben. Esto es todo. Hace años publiqué un libro de dibujos, hace creo diez años, Homenaje a la Torre de Hércules, iba dedicado a unos pocos amigos y tu eras uno de ellos. Otero Pedrayo lo recuerda ahora en Por os vieiros da saudade. Hace once o doce años incluimos una narración tuya Cuadrado y yo en un libro Veinte cuentos gallegos. Todos te recordamos siempre.
De las colaboraciones momentáneamente no hay nada en el Centro Gallego, incluso apenas sale la revista por la escasez de papel y hasta fin de este año no se puede proponer nada nuevo que no esté incluído en el presupuesto actual. Pero Cuadro por medio de un amigo trató de conseguirte unas colaboraciones en La Prensa de aquí pero las prefieren sobre cine español en general. De cualquier manera tendrías que mandar dos o tres artículos rápidamente. Tambien sobre cine podríamos conseguir que te encargasen algunas colaboraciones en una revista Orientación. Para alguna publicación de la colectividad puedes mandar ya, a mi directamente seis artículos en gallego por los que te harán llegar tres mil pesetas aproximadamente, y es probable que más adelante, en junio quizás, se pueda conseguir una corresponsalía para el boletín del Centro Lucense, teniendo tu que mandar como hace Del Riego para la revista del Centro Gallego, una información mensual de las actividades de la provincia de Lugo. Esto es todo. Perdóname si demoré algunos días en contestarte. De todas maneras, quiero que sepas que tus cartas nos produjeron una gran alegría.
Recibe el gran abrazo de tu amigo:
|
| 1954-02-01 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954 en 01/02/1954
Vigo 9-feb. 1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Ya supondrás con que enorme emoción recibí tu carta y la alegría que su contenido me produjo. Con mayor motivo, porque a través de tus breves líneas descubro el contento que a tí también la cosa te produjo.
Hoy mismo ha llegado a mi poder la invitación oficial, que me apresuraré a contestar aceptándola.
Muchos motivos me hacen particularmente agradable la idea del viaje. Pero puedes creerme que, entre los más incitantes se cuenta el de poder abrazarte y charlar contigo largamente. Espero que no surja ningún contratiempo que me impida realizar el desplazamiento. En la carta del Centro me hablan de reservar los pasajes en avión. Sin embargo, a mí, para un recorrido tan largo, me placería más hacerlo en barco. Así se lo voy a comunicar a ellos, aunque, desde luego, aceptaría la solución que acordasen.
Lo que me dices sobre Cabanillas, quizá no estuviese mal. Sería peligroso, indudablemente, si fuese solo. Pero de acompañarlo yo, casi podría asegurar que lo controlaría bien.
Con respecto al posible programa de conferencias a desarrollar, se me ocurre que resultaría oportuno referirlo a los siguientes temas: El P. Sarmiento y su labor de filólogo; La personalidad de Murguía y su influencia en los dos más grandes poetas gallegos de su tiempo; Estudio de la poesía pondaliana; La prosa gallega contemporánea; La moderna poesía gallega; El teatro gallego. También un tema sobre Escritores extranjeros en Galicia. En fin, tú me dirás lo que creas más conveniente al respecto.
Me alegro que te haya gustado el tomo de La saudade. Hasta ahora parece ser el libro que obtuvo más éxito de cuantos publicamos. Días pasados te remití también un ejemplar del primer cuaderno de arte, dedicado a Colmeiro.
Supongo que habrás recibido una carta mía, que se cruzó con la tuya. Espero que me escribas largamente y que me hagas cuantas observaciones creas oportunas.
Un millón de gracias por las continuadas pruebas de amistad que me estás dando.
Días pasados recibí una larga carta de Otero Espasandín desde Washington en la que me habla de sus preocupaciones culturales gallegas y de la nostalgia que siente de Galicia.
Hoy me ha escrito un amigo hablándome de tu labor ahí, y entre otras cosas me dice: “Seoane merece nuestra mayor estimación por cien motivos. Su obra es quizá, y sin quizá, la más valiosa de cuantas se han hecho en nuestros medios emigrados”.
Bueno, nada más por hoy. Me siento profundamente ilusionado con la idea de que pronto podremos vernos.
Saludos muy afectuosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí un abrazo muy fuerte de
Fdez del Riego
|
| 1955-05-16 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1955 en 16/05/1955
Vigo 16-mayo 1955
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Me extraña mucho tu largo silencio. No sé si recibiste cuatro ó cinco cartas que te he escrito, ni tampoco si llegaron a tu poder la monografías de arte y el ejemplar encuadernado que te dedicamos.
Ayer recibí los ejemplares números 8 y 9 de la Revista, que me mandaste por correo aéreo, y que te agradecí mucho. La revista la leemos siempre con gran interés, porque está hecha con la dignidad y la altura que tú siempre sabes imprimirle a la labor que haces. En este sentido nunca sabremos agradecerte debidamente tu esfuerzo. Sin embargo, de lo que puedes estar seguro es de que la obra literaria y artística que realizas, quedará como ejemplo para cuantos amamos a nuestra cultura y trabajamos desinteresadamente por ella.
Ya verías cuantas botaratadas se escriben ahí y se dicen sobre la labor de Galaxia. Al parecer, lo que desearían es que nos dedicásemos a editar una literatura de trangallada y a satisfacer las pobres vanidades de unos cuantos. Te advierto que a veces me come el desánimo, y pienso si no resultará totalmente inútil el sacrificio de tantos años. Me resultaría mucho más cómodo dedicarme a mis asuntos particulares e inhibirme por completo de toda otra actividad cultural. Llega el momento en que uno se cansa de tanta incomprensión y tanta estulticia.
También estoy enterado, indirectamente, de lo que ha ocurrido con el programa de cultura del Centro Gallego. Yo les escribí dos cartas advirtiéndoles lo que había hecho en orden a la recopilación de las obras de Cabanillas, y a los ensayos de V. Ponte. Ni a una ni a otra me contestaron, a pesar del tiempo transcurrido. Ya no sé que pensar. Lo que me duele es que me hubiesen obligado a realizar un trabajo tan engorroso, y a solicitar de Carballo Calero e Iglesia Alvariño los estudios que ya hicieron para que todo quede en nada. ¿Cómo me voy a justificar ahora con estos hombres, después de haberlos apremiado tanto para que hiciesen los trabajos? En fin, por lo que a mí me pasa, me imagino lo que te ocurrirá a tí
En mi anterior te decía que estaba ultimando una Antología de la Lírica gallega contemporánea. Quisiera terminarla en el presente mes. Te agradecería por ello, que con la mayor urgencia posible, me enviases lo siguiente:
1º Una breve nota autobiográfica con indicación de fecha y lugar de nacimiento, obra, etc.
2º Una opinión sucinta de como consideras la poesía en general y la gallega en particular.
3º Una selección de cinco poemas tuyos, en gallego, ya publicados en libro, y tres inéditos escritos en el mismo idioma.
Te estimaría que solicitases de Lorenzo las mismas cosas. Otero Espasandín ya me envió todo.
Con esta carta te va una nota para la revista sobre un homenaje que se le hizo a [Victorino] Taibo, y un recorte de periódicos con datos biográficos sobre Couceiro Freijomil por si quieres hacer algo con motivo de su muerte.
Hoy escribiré unas líneas al Centro Gallego para acompañar varios recortes de periódico con notas sobre los libros publicados. También adjuntaré un artículo de Piñeiro para publicar en Galicia. Dentro de breves días te remitiré uno semejante de García Sabell para tu revista.
Y nada más por hoy. A ver si te decides a escribirme. Bien sabes cuanto me alegran tus cartas, sobre todo en estos momentos depresivos que estoy atravesando. Dale a Maruja mis saludos más cariñosos, y tú recibe el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego
|
| 1964-03-21 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Neira Vilas a Seoane. 1964 en 21/03/1964
A Habana, 21 de marzal de 1964
A Luis Seoane e señora
Madrid
Amigos moi queridos:
Parece que foi onte cando deixamos Bos Aires, e vai pra tres anos. Parece mentira. Sempre tiven unha noción fuxidía do tempo, porque decote me parece escaso, pero nestes trinta meses a cousa resultoume máis veloz ca nunca. Tanto hai que facer e crear aquí e tan a gosto se fai, que non se sinte o paso do tempo. Porque aituar en Cuba, anque se trate do labor máis modesto, é sentirse útil, sentirse protagonista de algo, moi importante no seu conxunto. Este país é un laboratorio en moitos aspectos. E é o centro do mundo nalgúns outros. E o caso é que o povo –antes degradado e corrompido– síntese aitor desto, sinte o seu camiño como seu, como propio. Esto faime lembrar, anque máis por referenza que por esperencia propia, o primeiro quinquenio dos anos trinta, vividos por vostedes. Talvez aquelo fose máis importante, pero é o mesmo entusiasmo creador.
Percurarei sintetizar o noso quefacer aquí. Eu sigo na Empresa Automotriz, do Ministerio de Industrias, agora a cargo do departamento de Intercambio, que comprende as seiciós de Abastecimientos (compras), de Entrega de Productos (vendas) e Xurídica. As Empresas chámanse Consolidadas porque abranguen producciós afís. Hai 52 Empresas industriales, divididas en Básicas e Lixeiras. Esta (Automotriz) ten 23 fábricas de productos diversos e neste ano incorporaranse sete máis, entre elas dúas totalmente novas, con tecnoloxía checa, de buxía de encendido e bicicletas, e outras máis de carrocerías pra ómnibus. Manexo ben este mecanismo, anque ten a súa complexidade, debido ó tempo que levo aquí, e eso permíteme adicar enerxías ás miñas cousas (enerxías e tempo, que no comenzo nin tiña). Escribo unha seición fixa na revista Bohemia (sae cada quince días) chamada Tribuna de Quejas, onde satirizo o burocratismo, os malos métodos de traballo, etc. Son unha especie de precursor nesta maneira de criticar dende dentro. Tamén pubrico cada tanto artigos no diario El Mundo sobre temas literarios, e outros. Dei remate á novela galega Camiño bretemoso (o protagonista é un galego, un emigrante frustrado que chegou á Arxentina alá polo ano 1914 e pasou gran parte da vida na Patagonia). Escomencei este traballo alá (en Bos Aires) e trouxen o resto de material accesorio que me facía falta. Deille remate fai máis dun ano. Tamén terminei un livro de contos (Xente no rodicio), un livro breve, con 16 narraciós. Teño en proieito algúns cadernos de contos pra nenos, en castelán. Concedéronme un premio nun concurso literario de Ministerio de Educación, por un texto de lectura pra 5º grado. E esto, en síntese é todo.
Anisia tamén escribe. Colabora mensualmente na revista Mujeres, con temas latinoamericáns (folklore, tradiciós, historia, etc.) Outuvo un premio de teatro infantil e outro de centos, tamén pra nenos. Traballa na Editora Juvenil, como coordinadora de ediciós, con Herminio Almendros (amigo de Otero Espasandín) e con Carpentier que é o director da Editorial Nacional. Dende fai catro meses por encargo de Carpentier quedouse a cargo da Editorial (de administradora) pra superar certas dificultades, pero xa feita unha reestructura, nova, anque tamén colaborei, volta nestes días ó seu trafego na juvenil, que é o que lle intresa realmente.
Esta é en síntesis á nosa vida, o que pode engadirse aitividade en milicias, círculos de estudos políticos, etc. Como digo no comezo: un vivir intenso e agradable.
Souben do seu premio e felicítoo sinceiramente. Tamén da esposición de grabados de Coruña e da de Madrid. Pero sei que en tres anos –dacordo coa súa capacidade inmensa de traballo– a súa obra vai máis alá destas dúas grandes mostras. Sei que lle non gosta escribir cartas, pero quixera ter unha moi longa, con moitas novas, sobre todos os problemas de cultura galega, obra súa, perspectivas do livro galego en Galiza e Bos Aires, situación aitual da plástica galega, etc., etc. E tamén dos nosos políticos. Todo o que vostede creía interesante.
E por hoxe namais. Cariños de Anisia e pra Maruja. Unha grande aperta de
Xosé Neira
[Manuscrito na marxe esquerda:] Calle 4 nº 19- Apto. 13 Vedado- La Habana- (Cuba).
|
| 1966-01-31 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1966 en 31/01/1966
Washington, 31 de enero de 1966
Querido Seonae:
Mientras hacía el equipaje en vísperas de tomar un avión hacia Europa, me reencontré con la dedicatoria a Alicia y a mí de un libro tuyo. Esto me sobresaltó en gran medida, porque mil veces debimos escribirte y pensamos hacerlo y no hicimos por pura estupidez, por excusas externas, por desidia y nunca, gracias al cielo, porque nuestro cariño y admiración por tu persona y por tu obra se hayan entibiado, sino todo lo contrario. En parte, no sabíamos por donde andabas: Suiza, Galicia... lejos de Buenos Aires? Dieste nos dijo que regresabas para siempre a tu Coruña; Ghirrú, que estabas en Buenos Aires muy feliz con tu trabajo y tus proyectos... En fin –no escribimos y me duele muchísimo– el no haberlo hecho. Nosotros pensamos dar uno de estos días próximos el salto a Lisboa. Me he jubilado, tenemos que vivir de una pequeña pensión y hemos decidido ir a ver si nos basta para ir tirando en cualquier rincón del oeste de Europa: donde viven nuestra hija y sus hijos, los hermanos de Alicia, etc. Aquí tendríamos que batallar bastante para defendernos y la batalla no tendría dimensiones espirituales como puede tenerlas en otras partes; dada la economía de este país, al que sin reservas admiramos por muchas razones. En Portugal podemos estudiar muchas cosas que, a mí al menos, me interesaron desde la infancia. En cierto modo, voy allá para ahondar mi vida infantil y juvenil. Como me interesan los hombres, las plantas, las aves, el paisaje, la historia, la leyenda, el mar, allá nos vemos a pesar de gobiernos y sistemas políticos. Qué hagan los portugueses lo que puedan o quieran, no es asunto mío. Sentiré que sufran; me alegraré de sus alegrías como es lógico. Si allí nos quedamos y encontramos una casa espaciosa donde vivir, será nuestra mayor alegría que vengáis a pasar temporadas con nosotros. Estos encuentros nos serán muy valiosos a todos. Tú pintarás tu mar, yo escribiré mis versos contra el fondo del mar, de los ríos, de los bosques. Cuando te sientas nostálgico de tu tierra o tus tierras, vuelves a ellas, y lo mismo haremos nosotros. ¿Qué os parece nuestro plan? Sería hermoso que pasados tantos años de lucha, de esperanzas fallidas o cumplidas, volver a juntarnos, a encontrarnos y recorrer juntos playas, costas, valles, ciudades como Braga, Coimbra, Salamanca, Santiago.... aunque poco, sigo escribiendo versos con la esperanza de cumplir la promesa que te hice hace muchos años: brindarte un libro de versos –un libro bilingüe, pues tanto el español como el gallego me atraen y absorben.
¿Cómo están tus padres, tu hermano, Maruja y los amigos de antaño y de siempre: Varela, Farias, Laxeiro, R. Baltar? A todos recuerdo y acabo de saber por una tarjeta de Año Nuevo que los otros Baltares –Antonio y Mireya– están en Galicia. Espera mi carta desde Portugal, Bruselas, Londres... de donde sea. Perdónanos este horrendo silencio y recibid los dos, Maruja y tú, un abrazo inmenso y jubiloso de
Alicia y Otero
|
| 1968-08-31 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1968 en 31/08/1968
Buenos Aires, 31 de agosto de 1968
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibimos la carta de Maiztegui, la de Mimina y tus cuatro letras escritas con los dedos lesionados. Lamentamos el accidente y quizás esto y tu trabajo expliquen tu silencio de tanto tiempo. Por aquí estuvo unos días Celso Emilio Ferreiro, que no dejó demasiada buena impresión. Estuvo conmigo dos veces, vio unos momentos a Varela, no cumplió a última hora con la gente de la Federación, marchó sin despedirse de nadie, luego de unas conferencias muy grises. Lo único importante para él fue reunirse con sus amigos de infancia de Celanova y beber, beber… Parece que en Caracas no hay vino. De todas maneras hay que defenderlo. Llegó estos días M[éndez] Ferrín. Estuve con él. Muy bien en general. Creo que puede ser muy útil aún cuando su intervención más importante sea en los inefables Juegos Florales. El 31 se entregan los premios. Te escribiré sobre todo esto. Por mi parte acabo de cometer una pequeña traición a mí mismo. Acepté ser académico de número en la Academia Nacional de Bellas Artes de aquí. Lo hice pensando en Galicia, en la Academia Gallega, en donde jamás fui propuesto para correspondiente, como tampoco Espasandín, Baltar, Varela y Cuadrado y en cambio lo son Valentín Fernández, Estévez, Molinari… Casi veinte años dirigiendo Galicia, habiendo editado unos 100 volúmenes de autores gallegos, publicando tres libros de poemas en gallego, una decena de álbumes de dibujos y grabados con temas gallegos. Pintando una gran cantidad de cuadros también con asuntos gallegos, o casi todos, redactadas casi mil crónicas sobre cuestiones gallegas para la Audición Galicia Emigrante, haber dirigido Galicia Emigrante revista, etc., no me sirvió para nada en cuanto a los académicos gallegos… En cambio, mis exposiciones aquí, sin negar mi galleguidad, sirvió para que me designasen. Acepté por un acto de rencor, porque iba resultando tanto yo como los amigos a que antes me refería, sólo los que reciben las bofetadas, que hasta no llegan a merecer el saludo de despedida de C. E. Ferreiro, perseguido en Caracas por los mismos que él ayudó, según sabemos, en años que no podemos olvidar. Bueno, perdóname este desahogo. Pero toda paciencia tiene su límite. Estaremos en octubre o quizás más tarde, en noviembre, en esa. Te tendré al corriente. Terminé con mucho éxito las dos exposiciones, con un éxito que da vergüenza, la retrospectiva y la de grabados. Ahora tengo nuevas propuestas para Alemania pero trabajaré ahí al mismo tiempo que para Sargadelos. Creo que puedo hacer algo útil. No te olvides del envío de las jarras de Sofovich, Lipa Burd y Enrique Goldstein. Las esperan con impaciencia.
Un gran abrazo para Mimina, para ti y para todos de:
Seoane
|
| 1972-01-15 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 15/01/1972
Washington, D. C.; USA
3521 39th Street, N. W.
15 enero de 1972
Queridos Luis y Maruja:
Después de muchos intentos fallidos, acabamos de recibir vuestras señas en Buenos Aires, de Carmen y Rafael. Más de una vez los hemos acosado con preguntas sobre el paradero y la suerte de los amigos, pero solían contestar mucho después de haber recibido las cartas y de haberse olvidado de lo que les parecía secundario y daban por descontado. Esta vez nos pusimos “serios” con ellos, lo que nos valió el recibo de dos cartas, una de Carmen, con muchos pormenores, metódica, documentada, y otra a Rafael, magnífica como suelen ser todas las suyas, y bastante explícita sobre las mudanzas ocurridas por allá en diversos órdenes de cosas. Al parecer, se van aflojando los ánimos poco a poco y se pueden enviar una carta fuera del país en la que se comentan –en términos bastante comedidos y académicos– aciertos y desaciertos. Lo que más nos alegró de ambas cartas es lo que os atañe a vosotros; tus triunfos en la Argentina y otros países, tu alianza con Díaz Pardo en proyectos de cerámica, en la creación del Museo Carlos Maside y en otras labores culturales. Todo ello es admirable en sí mismo y como promesa, como anticipo de lo que se puede hacer en circunstancias desfavorables o que tales parecen vistas desde aquí.
Comprenderás que estas cartas no han hecho más que abrirnos el apetito. Nos gustaría saber que se publica en gallego, bien en Galicia o fuera de ella. Aquí sólo llegan algunos libros de la editorial Gredos, porque tratan de asuntos que interesan a los estudiantes de la literatura española y temas afines, y los de las colecciones baratas de Buenos Aires: la de Losada y la de Espasa-Calpe. Me han dicho en Portugal que Galaxia ha editado bastante en gallego, pero no me fue posible poner la vista encima de ninguno de sus libros, ni menos de su catálogo. ¿Qué hace la Academia Gallega, de la que Sabell y Dieste forman parte? Me imagino que tendrá una buena biblioteca y ejemplares de muchos libros agotados, sobre todo diccionarios, como el de Carré, el de Cubeiro y otros. ¿Se enseña el gallego en la Universidad de Santiago y en los institutos de segunda enseñanza? Creo haber oído que en Lugo enseñaba un destacado profesor de gallego. Aquí me prestaron el Manual de Dialectología española, de G. de Diego, en que se dedica bastante atención al gallego. También he visto alguna referencia a un tratado de gallego publicado en Barcelona. Pero mis noticias son nebulosas, y si bien podría aclararlas un poco sumiéndome en la Biblioteca del Congreso, se da el caso que está lejos de mi casa y cuando se llega allá es poco menos que la hora de cerrarla, aparte de muchas otras dificultades. Una grata novedad para mí fue la publicación de la General Estoria por Martínez López, un esfuerzo este espléndido que acaso sirva de ejemplo y de estímulo a otros profesores españoles. Tuve noticia de esta publicación por Dieste. Inmediatamente, escribí al autor a Tejas, quien me envió un ejemplar a vuelta de correo. Carmen acaba de anunciarme que Martínez se retiró y vive en Santiago. Ojalá que, ya libre de obligaciones docentes, dedique su talento y su preocupación a trabajos parecidos en pro de la lengua gallega, de la que tanto hay que aprender. Una Gramática Histórica Gallega, precedida de unos capítulos de fonética, sería un tema muy apropósito, en el que además podrían colaborar otros especialistas.
Sentimos mucho no haber podido veros en Portugal. No teníamos a la sazón idea de que estuvieseis tan cerca. Alicia estaba muy mal y hubo que salir con bastante precipitación. Ahora estamos pensando en la posibilidad de un viaje a Europa, en primer lugar, para ver a Cuqui y a los suyos, en segundo, para echar un vistazo a la situación en general. Y pienso visitar Vigo y La Coruña y pasar unos días con los amigos. La vuelta a España me parece muy difícil por varias razones. Al final de este año empiezo a cobrar mi pensión del Estado, y si la vida aquí no sigue encareciendo, talvez pueda dedicarme a mis cosas, no muy bien definidas aún. Ahora enseño español, trabajo durante horas en el Departamento de Agricultura, traduzco y sobre todo preparo para la imprenta monografías científicas, algunas de ellas escritas por argentinos con pujos literarios y ringo-rangos de tangos. De esta manera, nos vamos defendiendo de esta inflación que nos viene comiendo sin piedad.
Hay pocos amigos con quien hablar; los que hay, están metidos hasta las orejas en sus trabajos de rutina y pasan meses sin hacernos una llamada telefónica. Por mi parte, de vez en cuando hago una “escapada”, como la llama Alicia, a las librerías donde se venden libros extranjeros o a las de segunda mano, de las que quedan pocas, y vuelvo con la cartera repleta. Lo malo es que al llegar a casa tengo que ponerme a la máquina y dejar los libros adquiridos dormir por los rincones de la casa. Con frecuencia y para romper la rutina, salimos en coche por las orillas del Potomac –el río que pasa por Washington y refleja los grandes monumentos de los hombres más ilustres de la historia de Estados Unidos–, donde abunda la vida silvestre: ardillas, pájaros, etc. y sobre todo, los árboles de las más variadas especies, algunos centenarios. Por las cercanías del río hay grandes granjas, con vacadas hermosísimas; hay también grandes plantaciones de frutales, en especial melocotoneros y manzanos, donde nos aprovisionamos de fruta cuando está madura. Lo más interesante de estos paseos, parte en coche y parte a pie, son las flores silvestres, que se suceden a medida que avanzan la primavera y el verano. Hay multitud de especies, y algunas cubren grandes praderas y terrenos baldíos. Tendrías que ver esto, este paisaje que nadie pinta y creo que pocos admiran. No recuerdo haber visto en nuestros paseos un solo pintor con el caballete. Sí, hay gente que disfruta la naturaleza, y ya quisieran otros países donde he vivido tener tantos expertos en asuntos de conservación, de parques públicos, de observadores y protectores de aves y miles de cosas más. Pero, en cambio, la pintura no tiene el arraigo que debiera, y en particular el paisaje no recibe el homenaje que merece de los pinceles.
Pero hay que dejar que la gente madure o por lo menos una fracción de ella. Llegará algo así como un Monet washingtoniano que capte, a su manera, esta luz, estos horizontes cerrados por sus colinas azules, ora fijas por la transparencia de la luz, ora deslizándose como una melodía, como un tropel de olas en alta mar, levemente esfumadas en la neblina. Los reflejos de este río son indescriptibles en todas las estaciones, lo mismo cuando queda convertido en una grieta de hielo zigzagueando entre los bosques a lo largo de cientos de millas, que cuando avanza, lento y constante, cargado de nubes, de sombras estremecidas de árboles a punto de reventar al comienzo de la primavera o saturados de colores en el otoño.
Sé que estáis ambos muy ocupados y no quisiera que esta carta sea otra cosa que un contacto espiritual con vosotros, tras esa prolongada discontinuidad. Sin embargo, acaso tengáis unos momentos para escribirnos unas letras y dejarnos saber como van vuestras cosas. Nos acordamos mucho de los amigos, de las personas, y muy poco –seamos sinceros– de los demás. Buenos Aires ha sido muy duro para mí, y me quedan muchos recuerdos dolorosos de él, en parte debidos a mi carácter, en parte a las estrecheces que tuve que afrontar. ¿Sigue Varela en Buenos Aires? ¿Cómo están tus [escrito na marxe esquerda:] padres, Luis, y tu hermano? ¿Vive Ramón Baltar? Carmen nos contó la muerte trágica de Farias. Etcétera, etcétera.
Un gran abrazo
Otero
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Queridos amigos: ¡Cuántos años sin saber de nosotros! Ya podíamos escribir a Bartolomé Mitre! Luis, muchas felicidades por todos tus éxitos. Este país es hermoso, como dice Ote, pero lo han puesto al revés. Yo ayudo a Ote en sus traducciones, enseño español en casa y me dedico a “las faenas propias de mi sexo”. Disfruto el campo y el paisaje y leo mucho. Acabo de terminar los Diálogos de Platón. Ahora estoy a vueltas con Ortega.
Abrazos.
Alicia
|
| 1972-02-21 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Ortiz Alonso e Otero Espasandín. 1972 en 21/02/1972
Buenos Aires, 21 de febrero de 1972
Sr. D. José Otero Espasandín
Washington
Queridos Espasandín y Alicia:
Creo que no podéis daros cuenta de la emoción que nos produjo vuestra carta. Igual que vosotros estuvimos durante mucho tiempo pendiente de los Dieste por vuestra dirección, pero siempre se olvidan de dárnosla, seguramente por las razones que tú mismo expresas. Creo que fue en 1966 cuando recibimos una carta de Espasandín dirigida al Centro Gallego en la que daba noticia de haberse jubilado en la Organización Mundial de la Salud. En 1967, nos parece, fuimos a San João de Estoril para encontrarnos y estar con vosotros, pero acababais de marchar, no supieron decirnos hacia dónde, hacia San Andrés de España nos dijo el dueño de un ultramarinos y nosotros no conocíamos más que San Andrés de Teixido. Pensamos que sería Santander y nos pareció muy extraño que nadie tuviese noticia de esto. La dirección de Portugal nos la había dado Mincho. En otro viaje anterior habíamos estado con Cuqui y su esposo en La Coruña. En Lisboa, a nuestro regreso de San João de Estoril, nos sentimos decepcionados, pues estábamos seguros de encontrarnos. De España hay mucho que escribir, que hablar. Todo cambió mucho, pero continúa existiendo la división profunda que hizo posible la guerra. Todos los problemas que España heredó de la monarquía continúan sin solucionar, subyacen ocultos en el crecimiento de las ciudades, sobre todo de las que eran ya ciudades grandes, Madrid, Barcelona, Valencia, etc., y en el relativo bienestar de una parte de la clase media que luego de los años de hambre producidos después de la guerra, hasta alrededor del 55, pudo proveerse de todo lo que era popular en la sociedad de consumo en que vivimos. Pero el pueblo tiene que emigrar y esta vez emigran gentes de toda España. Los países que encabezan la emigración son Galicia, siempre primera en las desgracias, y Andalucía, con Extremadura, son las regiones que peor están. En Galicia, quedan aldeas desiertas. No hay quien trabaje la tierra y la gente de mar emigra a otras partes. Toda la flota mercante noruega está compuesta de tripulantes gallegos y los pescadores trabajan para empresas holandesas, alemanas, etc. En Terranova, hay unos tres mil pescadores gallegos según leí no hace mucho en un diario gallego. Es verdad que los ánimos se aflojan poco a poco en los que no es fundamental. Tú puedes escribir cartas libremente. Puedes opinar sobre muchas cuestiones que no amenazan en absoluto los fundamentos económicos, sociales y políticos del Estado español. Incluso los dirigentes de ese Estado hacen declaraciones sorprendentes en su supuesto liberalismo. Puede entrar quienquiera hubiese salido por razones políticas de España, porque, ¿qué importa la opinión de una persona en general ya anciana, que salió de España hace más de treinta años y es desconocida de todo el mundo o sólo conocida de una minoría intelectual? Pueden hacer elogios de Machado, de Hernández, de Unamuno y se editan libros de éstos y de otros heterodoxos políticos que por sus precios pueden comprar únicamente una minoría, profesionales y universitarios, que la Dirección General de Seguridad conoce sobradamente y sabe que no cambiarán jamás sus ideas. Los funcionarios de Bellas Artes pueden reclamar el Guernica de Picasso para un Museo de Madrid. Se legisla para Castilla. Se convierte a la capital oficial y a Valladolid en dos grandes ciudades industriales. Hundieron en lo posible a Cataluña. Se enseñan los otros idiomas españoles. En la Facultad de Filosofía y Letras que tiene ahora su sección de lenguas románicas, se enseña y estudia el gallego, pero, en cambio, se le niega a Galicia industrias vitales y se aplica una ley de concentración agraria que hace huir a los campesinos de su tierra. Todo es muy complejo y conviene analizarlo en España mismo. Desde fuera es imposible. Se han publicado algunos libros sobre el idioma gallego, el último que sepa es precisamente de la Facultad de Letras y se titula Gallego, Gallego 1, le dicen en las librerías porque es el número 1 de una serie sobre el idioma que prometen aparecerá. Se publican muchos libros gallegos, pero la editorial más importante continúa siendo Galaxia. Hay muchos escritores jóvenes, algunos de mucha calidad, Méndez Ferrín, Xohana Torres, etc. En cuanto a la Academia, actúa con la parsimonia de todas las Academias, pero en el caso de la Gallega no cuenta siquiera con el dinero para regularizar la publicación de algo tan indispensable como su boletín. Además de García Sabell y Dieste están Piñeiro, Fernández Del Riego, Carballo Calero y otras gentes igualmente valiosas y dinámicas, pero que no pueden hacer demasiado. Tiene, esto sí, una buena biblioteca y algunos ejemplares raros.
De nuestra vida, apenas puedo decirte otra cosas que Maruja y yo continuamos con las implacables variantes que produce en todos la edad, lo mismo. Tenemos muchos amigos, trabajo todo lo que puedo, he hecho muchas cosas, pintado, grabado, editado revistas, libros, etc., y hasta una audición radial, Galicia emigrante, que duró 17 años, para la que hacía todo el texto y en la que alguna vez te dediqué algunas notas. Luego de Londres, en 1949, vivimos en una oportunidad seis meses en Basilea y en otro viaje otros seis meses en Ginebra. Hice varias exposiciones en Alemania y otros países europeos, e hice una de más de cien obras en Madrid. Pero siempre volvemos a Buenos Aires. Esto acabó por gustarnos y hoy es en exposiciones, conciertos, teatro, cine, la ciudad que en Occidente sigue a París, Londres, Nueva York, por su enorme movimiento cultural. Resulta ya una ciudad monstruosa que no conoceríais con sus ocho millones y medio de habitantes. Varela está aquí, trabaja mucho en traducciones, estos días precisamente le acaban de encargar la traducción de las obras completas de Gil Vicente. De mi familia, falleció hace años mi padre. Mi madre tiene 85 años y mi hermano continúa trabajando en su profesión y tiene dos hijos, uno que estudia ingeniería y una chica que estudia bachillerato. De los amigos comunes venidos de España, quedan pocos. Fallecieron, además de Farias y entre muchos, Cimorra, Julián Bautista, Viladrich, Mariano Perla muchas grandes figuras de la República, políticas y militares, entre ellos Jiménez de Asúa y el general Martínez Monje. Maruja Mallo regresó a España y vive en Madrid. Cuadrado se conserva como siempre. Buenos Aires es verdad que fue muy duro con vosotros, pero en algunos años, la década del 50 al 60 todo cambió , en parte, creo que contribuyeron mucho los emigrados españoles, alemanes e italianos que tuvieron parecidos comienzos duros, y una juventud que ahora tiene alrededor de 40 años que se exigió mucho a sí misma. A Attilio Rossi lo vimos en Milán en el año 60, vive bien y está contento. Alberti está en Roma, muy bien, estuvimos con los dos, con él y María Teresa, dos o tres veces en distintas oportunidades.
Con Varela os hemos recordado muchas veces y Maruja y yo recordamos vuestra casa de Belgrano, las reuniones que hacíamos, los proyectos que forjábamos, algo que quedó atrás, pero de que continuaremos escribiéndonos. El año pasado realicé una exposición retrospectiva de grabados en el Museo de Arte Moderno y en el catálogo publiqué el retrato que hice en litografía de Espasandín. Era una especie de homenaje a unos amigos muy queridos de los que hacía muchos años no teníamos noticias. Ahora, al fin, tuvimos noticias de ellos y nos alegró como no podéis imaginaros.
Escribid. Un gran abrazo para Alicia y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1972-05-20 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Ortiz Alonso a Seoane. 1972 en 20/05/1972
Mayo 20, 1972
Washington, D. C.
Querida Maruja:
Tanto Ote como yo, os prometimos una carta algo más explicativa que la anterior y, francamente, después del larguísimo silencio de no sé cuantísimos años, tenemos que contarnos algo, pero... ¿por dónde empezar? Ya, por agradeceros los folletos que, naturalmente, nos han gustado mucho y nos ha dado mucha alegría el ver que Luis se ha abierto camino y que ha llegado a lo que un artista como él debe llegar. No me cabe en la cabeza el que haya expuesto en Washington y no lo hayamos sabido; tan ocupados estamos, tan preocupados también y tan embrutecidos, que no nos enteramos de lo que más importa. La vida da tantos giros imprevistos y tiene tantas sorpresitas... Hemos perdido muchos contactos, no digo amigos, porque los buenos amigos no se pierden nunca; pero estamos en la higuera. Estoy segura de que si nos viésemos mañana continuaríamos: “decíamos ayer”, como si efectivamente hubiese sido ayer y... ayer fue, pues la vida tan corta que tenemos, casi ya se nos marchó sin apenas darnos cuenta.
Tuvimos dos cartas de los Dieste: de Carmen y de Rafael. Muy simpáticas y muy interesantes y muy como son ellos. No coinciden en muchas cosas con vuestra versión ni con otras. “Cada quien es cada quien”, como dicen los mejicanos, peor están contentos y optimistas y como se ven con familiares y amigos tienen gente con quien hablar de intereses mutuos. Nosotros estamos alejados del mundanal calor y encanto de las personas que entiendes y te entienden y metidos en un barullo de todos los demonios y ganándonos la vida con el sudor de todo el cuerpo. Amén.
Tuvimos aquí a Cuqui y a la nieta de 10 años que es una criatura angelical y preciosa. Si Luis la viera, tendría que pintarla. Es algo inaudito esa niña. Tiene una personalidad extraña, pero maravillosa y se ha portado como la persona más madura y más delicada y discreta de la tierra. ¿Serán cosas de abuela? Al niño también le adoro, pero no se parece a su hermana ni en físico, ni en personalidad. Va a hacer 16 años en agosto y está alto y guapísimo. Los dos son muy inteligentes y hablan 4 lenguas, pero no les gusta la escuela, por lo que creo que van a resultar genios. ¿A qué genio le gustó la escuela?
Estoy dando clases de español otra vez después de un montón de años en los que he estado metida en otros problemas e incluso cuidando del nieto. Cuando a los americanos nos iba bien, nos íbamos pescar y nos echábamos en la hierba a soñar muy tranquilamente; ahora que nos va bastante mal, estamos un tanto histéricos. ¿Qué hacer con los seres humanos? Se me va la cabeza en todas direcciones y tengo que confesar que estoy muy pesimista. Esas bombas atómicas... ¿nos llevarán a un cosmocidio? Y allá va el planetita con todo el tinglado y... tinglado es.
Leo mucho y releo también; todo lo bueno que se me presenta. Desde Américo Castro, Ortega, Unamuno, Juan Ramón, etc., hasta Moliére, Platón, etc., ¡Qué lástima! El hombre ha sido más o menos lo mismo desde los albores de la historia.
Vamos al campo todos los días y eso nos serena algo y nos envigoriza el alma y el cuerpo; los americanos han descubierto la naturaleza y se están dando cuenta de que tienen un país hermosísimo; salen a las afueras ávidos de aire, de sol, de ejercicio, de paz, de desmaquinización... y con un montón de sandwiches y de coca-colas.
De salud vamos pasablemente, por el momento.
Termino porque Ote va a echar la carta al correo.
Abrazos,
Alicia
|
| 1974-03-19 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1974 en 19/03/1974
Buenos Aires, 19 de Marzo de 1974
Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña
Queridos Rafael y Carmen:
Recibimos en su tiempo vuestra carta que os agradecemos mucho, con motivo del fallecimiento de mi madre, escrita con todo el afecto que sabemos nos profesáis. Nuestra llegada aquí, a Buenos Aires, fué esta vez dolorosa. Habían fallecido algunos amigos, además de Falcini, de los que no habíamos tenido noticia en La Coruña, como Aldo Pellegrini, poeta y crítico de arte, historiador del surrealismo aquí en Buenos Aires que no sé si fué vuestro amigo, y a nuestra llegada Scheimberg1 a cuya amistad nosotros debemos mucho. A poco de fallecer Scheimberg ocurrió el fallecimiento de mi madre, dulcemente, abandonando sus manos entre las de mi hermana, casi repentinamente, en pocos minutos, sin que se pudiese sospechar que iba a ocurrir. Así nos cuenta mi hermana en la carta que nos envió.
En cuanto a nuestra salud, el accidente forma parte del pasado. Ni siquiera los días de humedad siento esos dolores que me pronosticaban algunos amigos. Ni en la rótula ni en la muñeca. Estoy trabajando normalmente. Tengo una serie de cuadros de mar, siguiendo en su intención los que hice ahí, y paisajes, paisajes hechos de memoria que no pueden situarse en lugar concreto alguno, pero que recuerdan en su capricho el montañés de Galicia. Tambien figuras y un Cristo con ropas de nuestros días. Me gustaría hacer un Vía Crucis donde todos los que intervienen vistiesen ropas de nuestros días, lo mismo que se hizo en otras épocas. Es posible que no lo permitiesen. En cuanto a grabados haré un nuevo álbum, esta vez con un personaje extraño, Gilles de Rais, noble caballero que acompañó a Juana de Arco en la guerra contra Inglaterra y que, años más tarde, fué ajusticiado en la hoguera a pesar de su influencia con el Rey de Francia por su sadismo. Tambien tengo el proyecto de publicar un pequeño libro sobre el Maside dibujante de Nueva España, El Pueblo Gallego, etc., de acuerdo con el medio madrileño y gallego que le tocó vivir y que los jóvenes no conocen. Mucho será recuerdo de largas conversaciones con él por los paseos de la Alameda, en su estudio de la Rua del Villar y en los jueves de Santa Susana, a donde le acompañaba para hacer apuntes de los feriantes. Sobre tu libro leí el artículo que publicó el suplemento de Informaciones y el artículo de La Vanguardia, que me parecieron muy justos. Supongo que se habrán publicado muchos más. Podéis imaginaros como nos alegró el éxito, alentando la secreta esperanza de que vuelvas a publicar nuevos libros de narraciones. Si se hubiese publicado algún nuevo trabajo sobre Historias e invenciones..., me gustaría nos lo dijéseis o nos enviáseis una fotocopia que puede hacérosla José Luis Vázquez en El Castro.
En cuanto a todo lo otro de lo que no quiero escribir y que se refiere a La Argentina, ocurre todo lo que sospechábamos. Se trata de una experiencia regresiva que puede depararnos muchas sorpresas. De los países limítrofes emigran constantemente a Buenos Aires. Una noche estuvo con nosotros Eladio. Hablamos mucho de todo, también de vosotros y de Galicia. Lo que ocurre en el Uruguay es muy triste, además se está despoblando. Creémos que es muy triste todo lo que ocurre en el mundo. A veces recordamos los planes monásticos del Tortoni, en busca del trabajo libre, soledad y naturaleza. Fué un fracaso de todos nosotros. El que más la buscaba, Espasandín, fué a residir paradójicamente en uno de los centros del mundo.
Basta por hoy. Un fuerte abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheimberg ou Scheinberg, con ene, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.
|
| 1978-03-31 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Otero Espasandín. 1978 en 31/03/1978
Buenos Aires, 31 de marzo de 1978
Sr. D. José Otero Espasandín
Londres
Querido amigo:
Unas pocas líneas para decirte de nuestra solidaridad contigo y con Cuqui, con motivo del fallecimiento de Alicia, a quien, Maruja y yo, siempre recordamos con cariño. Lamento escribirte en estas circunstancias. Siempre tuve pensado hacerlo con calma y daros noticias nuestras. En Buenos Aires hablamos de vosotros a menudo con algún argentino, Girri entre ellos, que estuvieron contigo en Washington. Y, en Galicia, los Dieste, Mincho y García Sabell. Desde aquel viaje a Lisboa, mejor, a Estoril, hecho con el propósito de veros, siempre tuvimos la esperanza de encontrarnos en España, o en los Estados Unidos, pero, por circunstancias muy diversas y que siempre han tenido que ver con el trabajo, no pudo ser. Nos hubiese gustado que fuese en Galicia, una tierra bellísima, misteriosa, de alma de luna como dijo Huidobro, y de gentes corteses y bondadosas que todos queremos. Quizás ahora, estando tan próximo a Galicia, decidas irte a vivir allí y podamos vernos y charlar como lo hacíamos en nuestra casa, en la vuestra del barrio Belgrano, o en el Tortoni. Tengo escrito bastantes cuartillas sobre esas reuniones y sobre ti, a quien todos admiramos por tu talento e inquietud. Mas un día hablaremos sobre aquellos años muy duros que pasamos juntos con la dureza que exige una tierra que está haciéndose, nacida y desarrollada con viejos defectos y que trata de hacerse a sí misma, tal como otras la dejan ir modelándose. Aprendimos mucho en todos estos años y hemos hecho una obra que, si nos satisface y no sabemos si es buena o mala, la sabemos nuestra, inspirada en los mejores deseos y puesta al servicio de nuestros gustos. Aquel grupo de amigos que nos reuníamos en el Tortoni empezó a disolverse con tu marcha, fuiste el primero en irte, y nos quedamos sólo Varela y yo hasta el año 76, viéndonos a menudo, pero ya sin tertulia a que acudir. Os recordamos siempre a todos. Varela ahora vive en Madrid. Estuve con él en Galicia y luego los primeros días de enero, cuando Maruja y yo regresamos a Buenos Aires. Nuestro destino está marcado entre esta ciudad y La Coruña, en una de las dos ciudades quedaremos definitivamente algún día. Uno no se desprende fácilmente de sus hábitos, de sus trabajos y de los amigos.
No sé si estas líneas constituyen una carta. No quiero, desde luego, que fuese una carta de circunstancias, sí, en cambio, que de alguna manera hiciese nuestra nostalgia y nuestra amistad por ti, por vosotros, y el recuerdo para siempre de tantas conversaciones con Alicia y contigo, de Maruja y mías.
Un gran abrazo a Cuqui, saludos a su esposo y para ti uno fuerte y cariñoso de:
[Seoane]
|
| 1978-12-14 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 14/12/1978
Buenos Aires, 14 de Diciembre de 1978
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
No contesto a tus cartas. Están guardadas en otra habitación, metidas en un mueble y no tengo ninguna gana de ir por ellas. Estamos organizando todo para nuestra marcha definitiva, que será, pensamos, en el ochenta. Ahora, en enero o principios de febrero, iremos a pasar unos meses, los que podamos, en esa y, en el transcurso de ellos hablaremos de todo lo que pienso hacer y sobre todo de aquello a que renuncio. Pienso iniciar una nueva vida. Ahora solo quiero hablarte de Varela. Agradecer el telegrama que nos enviasteis anunciando su fallecimiento. Sabíamos que podía ocurrir en cualquier momento. Lo confirmamos después de un viaje al monasterio de Caaveiro, donde disimulaba su gran problema circulatorio, deteniéndose largamente para contemplar el paisaje, según él, pero no podía saber que no nos engañaba. Conocíamos por su médico de Buenos Aires la gravedad de su estado. Sospechábamos también que en su decisión de regresar a esa, escondía la intención de echarse a morir en la tierra que quiso. De este último trance hemos hablado él y yo muchas veces. En los últimos años de Buenos Aires había renunciado a bastantes ideas sostenidas casi desde su adolescencia y a proyectos, algunos de los cuales pensábamos realizar juntos, que teníamos desde que “matamos”, se puede decir así, Correo Literario hasta sus casi últimos días de Buenos Aires. Fuimos como hermanos. Él conocía muy bien mi carácter y yo el suyo y emprendimos muchas obras juntos. Lo que publicó de poesía aquí fue debido sobre todo a instancias mías, como lo saben quienes trabajaron con él y conmigo: Girri, Larralde, Cuadrado... Luego se negó rotundamente a publicar nada que no fuese al servicio de un amigo, un prólogo o un poema que lo sustituía. Fue una de las naturalezas más nobles y tiernas que conocí. Que mejor comprendía las debilidades de sus amigos y de los hombres en general. Fue uno de los mejores poetas de Galicia y de España y pudo ser uno de los mejores prosistas, de sus mejores ensayistas, o también uno de los grandes políticos y fue renunciando a todo ello y, no por falta de capacidad de trabajo, como creyeron algunos imbéciles que necesitan resultados visibles o hechos que pasmen, sino porque hacía y deshacía en lucha consigo mismo, con las ideas, las propias y las de otros. En sus mismos silencios escondía su trabajo. Recuerdo la lectura del original de un gran libro, Sonetos del ruiseñor que, luego de escrito destruyó. Él fue, por lo que sé, comisario en las batallas de la guerra civil designado por su capacidad intelectual y en ella un gran conductor por su respeto a cada hombre, a las diferencias naturales de los hombres, de cada temperamento, por respetar sus iniciativas. Conocí algunos de los diplomáticos que habían hecho la guerra y que eran amigos de Varela. Por todo esto lo quisieron casi todos aquellos que le trataron. Así como fueron sus enemigos quienes no sentían respeto alguno por las particularidades humanas. En los poetas que amó, Garcilaso, Baudelaire, o Iglesia Alvariño entre muchos, se encuentran algunos de los secretos de su temperamento. Era caballeresco como el primero, hondo y misterioso como Baudelaire y su amor se volcaba en la naturaleza, en sus representaciones humildes, en las rosas, el trébol y las hierbas, como Iglesia Alvariño. (En su poema “Ofrenda a los franceses”, recobrada París de los alemanes, él, que no posee nada material, dinero o lo que sea, les da la palabra Cairón, de la montaña de la Galicia donde se crió). A él le debo mucho. En los momentos de duda, cuando me sentía desesperanzado, él me estimuló, a muy pocas personas le debo lo que soy, a Varela, a Dieste y a Otero Espasandín en todos los años que convivimos mucho en Buenos Aires. Algún día haré un libro de agradecimiento, o de recibos en términos comerciales, donde establezca cuanto les debo en tantos años de esta ciudad.
Suspendí esta carta ayer cuando dos obreros gallegos, amigos de Cuadrado y míos, Romero y Lores, obrero el primero de una fábrica de electricidad y metalúrgico Lores, vinieron a hablarme de Varela, de cuanto debían a sus conversaciones y a sus lecturas y recordaban cuando en sus ratos de soledad fue haciendo algunos pequeños muebles y artefactos de madera para el gran departamento que, en los últimos años, tenía con su mujer, Marika, con una gran vista que dominaba el río y la Plaza San Martín y una parte de la ciudad. Lamentaba no haber sido carpintero, simplemente carpintero, un artesano sin más inquietudes que la del trabajo, las de un oficio y no las que había tenido toda su vida, que eran su tortura diaria, que a los ojos de los aparentemente eficaces y prácticos le convertían en un hombre malogrado. Hablamos los tres, Romero, Lores y yo, de Varela y de algunos aspectos de su vida de los últimos años que ellos, como yo, conocen. De su padre, de 88 años actualmente, un hombre de buena posición económica, dueño de una casa de ocho departamentos en un barrio hoy casi céntrico, Nueva Pompeya, en donde Varela había vivido de niño y cuando volvió a Buenos Aires desde Méjico, después de la guerra civil. Un anciano muy lúcido a pesar de su edad que recibió con angustia natural la noticia de su fallecimiento, hablando de su hijo con gran ternura, al que solo reprochaba no le hubiese dado un nieto. Estuvieron a verle Cuadrado y Lores. Yo no pude ir. Le conocí en mis primeros dias de Buenos Aires, en 1937, a través de un vecino de ellos, de Monterroso, Andrés Vázquez. El padre de Varela tenía entonces el cabello rubio y unos ojos azules que se fijaban interrogantes en uno. Su hijo se le parecía solamente en su contextura corpórea y en algunas líneas que se producían en sus cabellos y en la forma de la nuca y del cráneo. Durante años mantuvieron una relación tierna y aislada, como creo debe ser la relación entre padre e hijo, yo no fui padre pero fui hijo y conozco solo, pues, una parte de esa relación, pero sé que debe ser así. Romero y Lores hablaron de lo generoso que había sido con ellos, recogiendo alguna vez sus inquietudes en escritos dirigidos a las sociedades a que pertenecían, a la Federación de Sociedades Gallegas, o a la de El Grove, aconsejándoles en la política interna más justa a seguir.
No quiero continuar. Más adelante, cuando el dolor se convierta en sentimiento melancólico y todo se ennoblezca en el recuerdo, o antes de esto, haré algo sobre él. De momento quedan un retrato que le hice al óleo hace muchos años, otros dibujados y uno acuarelado, fue el último, a lápiz e iluminado con acuarela. Nadie puede saber cuanta amistad y solidaridad existió entre Dieste, Otero Espasandín, Colmeiro, Varela y yo, durante nuestra coincidencia de muchos años de Buenos Aires, trabajando juntos, levantando castillos en el aire; de cuanto hicimos juntos por Galicia y cuanto sacrificamos de nuestra vida en esas cuestiones. Fuimos verdaderos hermanos.
Lo siento, no puedo escribir nada más sobre esto, ni sobre cualquier otro asunto. Estábamos orgullosos unos de otros, cualquiera fuese la importancia del trabajo que realizábamos y durante todo ese tiempo recordábamos permanentemente a los amigos de Galicia, a los de la tertulia del Café Español, o del Derby, a Maside, a García Sabell, a Del Riego, a Paz Andrade... a los injuriados por unos pocos porque no los conocían...
Un gran abrazo a Mimina y a los tuyos, deseándoos unas felices Navidades y Año Nuevo, de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1979-01-03 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1979 en 03/01/1979
7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Md. 20034
USA
3 de enero de 1979
Querido Luis:
Hace ya tiempo recibí la carta tuya en que me anunciabas, entre otras cosas, la determinación de volver a Galicia y dedicarte, entre otras cosas, a fabricar tapices ilustrativos de temas gallegos. Y hace pocos días recibí tus Imágenes de Galicia, ejemplar número 229, si entiendo bien la última cifra. Fue esta una gran y grata sorpresa. Te suponía ya en Galicia dispuesto a dar comienzo a tu anticipado proyecto, aunque el recibo del libro no esté reñido con tu presente labor ni implique con carácter necesario tu presencia en Buenos Aires. En fin, espero que recibas esta carta en La Coruña, ciudad encantadora, asiento de la Torre de Hércules, cuna de rebeldías y rebeldes y proa de ensueños y nobles ambiciones de las juventudes galaicas. Siempre que echo mano a tu Homenaje a la Torre de Hércules se me hace presente La Coruña, y no porque la Torre me haya impresionado de una manera especial –más me ha impresionado el retumbe de las olas atlánticas en los arenales del Orzán– sino porque en las páginas del libro se me revela la callada ansiedad de las mujeres gallegas frente al enigma del más allá, de los mundos que les robaron a sus maridos, a sus hermanos, a sus hijos, cuyo paradero apenas pueden adivinar. ¡Qué bien entendió, sintió y expresó este infortunio Rosalía! Me imagino que Maruja, la valiente coruñesa que contigo soportó luchas y triunfos a ambos lados del mar, se alegrará de acogerse a sus lares nativos y poder al fin ver ese mar sin temor, sin ansiedades. ¡Ojalá que La Coruña y Galicia entera os reciban como vuestra lealtad merece!
Aquí en Washington he visto hace poco un tapiz diseñado por Miró y ejecutado por un especialista catalán cuyo nombre no puedo recordar. Ocupa un lugar excepcionalísimo el tal tapiz en la Galería Nacional, en un edificio fue concebido por un arquitecto chino-norteamericano. En casi nada se parece el edificio original y fue objeto de muchos elogios por arquitectos y otros expertos tanto norteamericanos como extranjeros. El tapiz cuelga del segundo piso sobre un patio o rotonda, de manera que los visitantes pueden contemplarlo en cuanto entran. No puedo decir mucho de él porque lo he visto sólo una vez el pasado verano, y aquel día el número de turistas no permitía contemplaciones. Para colmo de dificultades, en una serie de salones contiguos se exhibían lo que la prensa llamaba Los tesoros de Dresden, nunca hasta entonces vistos fuera de la capital de Sajonia. Acaso algún día se me ofrezca la ocasión de visitar la Galería y adquirir algunas postales o folletos relativos al tapiz para enviártelos.
Por mi parte, sigo bajo atención médica; algo queda en mis pulmones de una neumonía mal curada y empiezo los meses de otoño e invierno con fuerte medicación antibiótica.
Aquí estuvieron durante el mes de noviembre Cuqui y su marido a devolverme la visita que les hice la pasada primavera. Fueron dos semanas maravillosas que aprovechamos minuto a minuto. La nieta no pudo venir y quedó interna en un colegio de Truro, cerca de donde viven, en Cornwall. A Cuqui le acapararon sus amigas, una de las cuales vino desde Denver, Colorado, donde ahora vive, para recordar tiempos en Buenos Aires y de aquí. Los amigos de aquí nos llevaron a lugares excepcionales de los Appalaches, uno de ellos el famoso Camp David; otro, el primer monumento erigido a George Washington en una cumbre, por los campesinos de los contornos, al borde del hoy llamado el Trail de los Appalaches, que se extiende de Main hasta Georgia. Allí, al pie del monumento, nos sacaron la foto que te envío.
Mi vida de viudo solitario se reduce a menudos quehaceres, a la revisión de alguna monografía técnica o científica, a pasear y a leer. El invierno es crudo aquí; en este momento, la temperatura en el balcón –son las 9:30 de la noche– es de 10 grados bajo cero.
De tu libro te hablaré con calma otro día más propicio.
Mis deseos de un Año Nuevo muy feliz para vosotros dos y para los amigos, que imagino dispersos, a juzgar por una carta de los Dieste.
Un gran abrazo
Otero Espasandín
[Manuscrito na marxe esquerda:] Recibí de Lugo, creo, un documento sobre la reorganización del Seminario de Estudios Gallegos para no perder el curso. Me alegró mucho ver los nombres de amigos en él, entre ellos Pardo, Martínez López, etc.
|