| 1972-03-02 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 02/03/1972
Buenos Aires, 2 de marzo de 1972
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta del 14/II acompañada del orden del día que has propuesto para la Junta de Socios. Recibí, casi con la tuya, la certificación del acta con los acuerdos tomados. Te agradezco mucho todo esto y de acuerdo siempre con lo que tú hagas en cuanto a esas cuestiones. ¿Cómo es el abogado incorporado? ¿Es gallego? Aquí todo lo mismo. Hoy terminó una huelga de 48 horas, unánime se puede afirmar, tranquila y referida sobre todo al aumento del costo de la vida. Todos presentimos, sin embargo, que se trata de una huelga política. Es muy curioso la velocidad con que cambian las situaciones políticas desde que llegamos. Parece que se hubiese entablado un juego de Pin-Pon entre el peronismo y el gobierno, cada vez más dividido el personalismo, pero peronismo, avalado en cuanto se refiere a la “salida constitucional” por casi todos los otros partidos. El peronismo se va mostrando cada vez más, a mi juicio, como una fuerza de derechas, sin programa inmediato de reformas fundamentales, con una ideología muy vaga y con un sindicalismo muy unido en la base pero muy dividido en sus dirigentes, gentes con grandes fortunas, en general, extraídas de sus cargos sindicales. El movimiento guerrillero urbano también aparece muy dispar, pudiendo concretarse en dos grandes ramas, los nacionalistas-peronistas y los que podemos denominar de izquierda socialista, nutridas ambas ramas por la clase media y descontentos de la minoría alta del país. Estudiantes, profesionales jóvenes en los segundos, y algunos apellidos “distinguidos” entre los nacionalistas-peronistas. Lo importante es la participación de los profesionales jóvenes, médicos, ingenieros, arquitectos, etc., y de las mujeres, también cada vez es mayor su número por lo que parece. Creo que de todo esto no aparece muy informada la prensa española. Lanusse se muestra como un liberal de la “Belle epoque”, capaz. A todo esto entre asaltos, bombas, tiroteos, Buenos Aires crece, se levantan grandes edificios y se modifican las calles. Por otra parte según noticias de la O.N.U. es uno de los países que mayor número de técnicos y especialistas aporta en proporción a los organismos internacionales, desde un geoquímico en el Alto Volta hasta un constructor de silos subterráneos en Mauritania, todo lo cual constituye para mí un misterio. Por otra parte se está cambiando el sentido de las emisoras radiales, que se ocupan, cada vez más, de comentar la noticia que de transmitirla escuetamente como se hacía antes y sigue haciéndose en otros países. En la televisión, cuya renovación comenzó aquí en Buenos Aires, se está obligando al espectador a vivir sus contradicciones y conflictos, y se comenta colectivamente con grupos de gentes de extracciones sociales distintas, invitadas las estudios de las estaciones televisores, los sucesores de distinto género del día, o concentrando gentes en las calles para opinar. El espectador se incorpora, pues, a la televisión, e igualmente a la radio, como elemento participante y activo. Bueno, esta es una información muy general de lo que vine observando desde que llegué.
En cuanto, respondiendo a tu carta, prometo enviarte el dibujo para la pileta en el transcurso de este mes y me parece muy bien lo de Pía do Xunco como nombre de ella. A todo lo otro te contesto sin ganas. Primero, en todo el tiempo que estuve ahí no me irrité con nadie. Pude haber discutido de una manera normal pero no me irrité con nadie, como tú dices, porque no me acuerdo qué del Museo en que tú me habías desautorizado, sin más, y sin antes hablar conmigo como si yo no fuese un colaborador tuyo. Esa fama, que tú dices, no la tengo aquí donde habito permanentemente. Con menos motivo puedo tenerla ahí donde apenas si discutí con otra persona que no fueses tú, y tú sabes, o creo debes saber, que esto no contradice la honda amistad que siento por ti y la admiración que te tengo. Siempre discutí con mis amigos íntimos y con mis familiares. Creo que la discusión es útil para la claridad de nuestras relaciones.
En lo que se refiere a las exposiciones colectivas estás intentando demostrarme que las ideas que digo tener no es verdad que las tenga. Este intento júzgalo por ti mismo. Te vuelvo a repetir que nunca fui partidario de las exposiciones colectivas donde se reúnen artistas con propósitos estéticos, dispares. Que en todo caso admití exposiciones de grupo muy reducido. Que en el Palanza nunca exponen más de diez y hasta hace dos o tres años de ideales similares, por eso concurrí. En la Academia tan pronto se seleccionaron esos diez para el Palanza, se contraponían entre sí los criterios y no se podía juzgar con arreglo a ninguna norma, me opuse a la existencia de dicho premio. El sacerdote y el juez existen desde la antigüedad porque existen cánones establecidos por el consenso general o escritos. En cuanto a la fotocopia de la carta que me envías, excusaste hacerlo. Confirma lo dicho en una de las mías de últimos de enero o del mes pasado. Habiendo aceptando concurrir a la solicitud directa del presidente del Círculo de las Artes y de Paz Andrade, te pido que les des los cuadros que te cito y que estaban en el estudio que yo había usado, y, naturalmente, a nadie más que a ti podía pedirle esto, pues estaban en un estudio tuyo. Y creo que esto debe bastar para terminar con esta inútil polémica.
Me alegro que al final hubiesen designado académico a Blanco Amor. Debió haber sido tan pronto como llegó a Galicia. También me alegra que hubiese ganado la oposición a la cátedra de gallego Carballo Calero.
Un gran abrazo de Maruja y mío para ti. Estos días me siento nostálgico del mar de Muxía. Siento necesidad de tormentas. Otro abrazo de:
Seoane
Nota: Es muy importante que la Academia nos ceda los ejemplares repetidos de Alfar y las reproducciones que indicas. Serían muy importantes las fotocopias de las colaboraciones gallegas y de los dibujos de Cebreiro. Yo tengo muchas reproducciones de dibujos de Barradas. Ilustraciones, estampas, historietas, etc., porque siempre pensé escribir algo sobre él, como sobre Bagaría.
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| 1974-07-07 |
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 07/07/1974
Buenos Aires, 7 de Julio de 1974
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Tengo en mi poder dos tuyas sin contestar, 18/VI y 25/VI y un párrafo del 9/V que no te contestaré, pues ando sin tiempo y me obliga a hacer un ensayo sobre lo que es poesía y sobre las obligaciones de un poeta de nuestro tiempo, aparte de algo tan obvio como poesía y moral, no confundiendo, naturalmente, poeta con versificador. Algún día lo haré. De momento me remito a las notas que vengo publicando muy escuetamente en La Voz. Poetas meritorios con arreglo a la preceptiva los hay muy variados en Galicia, pero que aporten nuevas modalidades y temas muy pocos, apenas cinco o seis desde los precursores, incluyendo Rosalía y Pondal. No se puede pintar como en el siglo XX y escribir poesía como en el XIX. De modo que dejaré esto para más adelante.
Terminé los grabados para El Matadero, tengo la exposición hecha para Agosto y ahora estoy realizando 32 cuadritos pequeños para una galería que me los encargó, aparte otros trabajos que surgen a diario. A José Luis Montero le ayudé a proyectar el stand de la Plata, que parece resultó un triunfo del color. Supongo te habrá escrito él, ahora le proyecto un mural para el edificio. Esto es todo. Me encargaron para España una monografía sobre Bagaría, de quien tengo muchas notas tomadas, pero tengo, en cambio, paralizado el Maside que no sé cuándo podré retomar. Esto es todo lo que se refiere al trabajo. En cuanto a lo que me rodea tienes noticia de todo por los diarios. El fallecimiento de Perón produjo un enorme sentimiento popular que se manifestó en la aglomeración, creo que se puede decir de millones, en la calle durante tres días, los cuales, a partir de la noche de su muerte, fueron de lluvia intensa sin parar. En 24 horas los médicos atendieron en los puestos de auxilio 18.000 casos de desmayos y descomposturas por el frío y la falta de alimentación, durante la espera. Esta última cifra puede darte idea de la magnitud del duelo. Todos los partidarios políticos de la oposición manifestaron su adhesión y constituyó un grandioso acto de unidad popular. Durante los tres días no hubo incidentes ni ninguna nota discordante. Incluso en esos días ni una sola acción violenta de las que se ofrecen diariamente en todo el territorio. No te puedo decir más. Quizás la unidad la produjo el temor a que se implantase algo parecido a lo de Chile, o a la vuelta de los golpes de Estado. Nadie quiere esto. Por otra parte desde nuestro viaje anterior se manifiesta una gran madurez política. El país crece. Se están haciendo desde Lanusse grandes obras en todo el territorio, aquí están faltando productos nacionales porque se extendió extraordinariamente el mercado exterior. Las noticias para la prensa europea parecen ser otras pero aún en este terreno, el de los secuestros y atentados ganan otros países, Italia, Inglaterra. U. S. A., etc. Tú no conocerías esto en algunos aspectos. Deberías hacer un viaje aprovechando la necesidad que tienen de ti en Magdalena. Ya sé, se trata del pleito.
Ayer envié la carta a José Luis para que me represente en la Asamblea de Sargadelos el día 13. Rey me parece, visto como lo tengo que ver yo desde afuera, una persona siniestra. No sé si debes dar El Castro por perdido, pero aquella idea que habíais tenido de montar otra fábrica allí mismo con la participación de toda la gente que ahora trabaja ¿no puede prosperar? Hacer lo que aquí llaman un “vaciamiento” de empresa, que es lo que se merecen Nogueira y Rey y montar una nueva, no crees que podría hacerse? Siento no poder aportar nada a todo esto.
Me alegro que esté resuelto lo del Museo. También me escribió Dónega. El domingo 14 vamos a Montevideo con motivo de una exposición de apuntes gallegos de Torrallardona y los suyos que auspicia el Patronato de Cultura Gallega de esa ciudad y el 17 nos iremos a Mar del Plata hasta el 26 o 27 donde, encerrado en un departamento que allí nos prestan, trabajaré lejos del teléfono y de toda clase de compromisos. Estos días debe llegar Carballo Calero, a quien no sé si podré ver por estos desplazamientos.
Creo que te envío una carta con bastantes noticias. Un abrazo grande para Mimina y para ti de Maruja y mío.
Seoane
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| 1974-09-19 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974 en 19/09/1974
Buenos Aires, 19 de setembro de 1974
Sr. D. Francisco Fernández Del Riego
Vigo
Meu querido amigo:
Déboche carta dende fai mais de un mes. Perdóame. Estou expoñendo en Bonino e traballo moito e non me sinto de todo ben físicamente. Sae próisimamente un pequeno libro meu na Editorial Sudamericana, Arte Mural. Ilustraciones, con reproducciós de obras miñas e uns textos encol destes xéneros do arte. Tamén un álbum de serigrafías de moi poucos exemprares con sete estampas de circo, e un libro clásico arxentino, El Matadero, con 16 grabados en madeira en edición de luxo; e tres exposiciós máis, nos derradeiros días de outubro en outra galería de Buenos Aires, de estampas; en Decembro en Punta del Este, no Uruguay, e o 5 de Xaneiro en Mar del Plata, hoxe moi importante mercado de arte. Recollo material pra unha monografía encol de Bagaría e continúo preparando a de Maside pra o ano que ven. Esto discúlpame, de certo xeito, como te disculpa a tí o moito que traballas nos teus retrasos.
Non sei nada das andanzas de Valentín, (Valcapone chámalle Vilanova) nesa. Sei que foi ó Congreso de Emigración. Eu vivo ó marxe da coleitividade. Somentes vexo a Prada e a Pedreira. Recibín desa o número de Grial que trae o meu traballo. Agradézoche a sua inclusión, matino que pode ser útil por algúns datos que recollo. Todo está por facer no que se refire a arte contemporáneo. Xa falaremos desto cando regrese. Fáltame o número 44, 6 xunio, de Grial que non me chegóu, e quixera telo para ter completa a coleición. ¿Cando publicamos o traballo de Luz Pozo Garza?. Emilio Pita está como un neno pola próisima saída do seu libro. Dádeslle unha grande alegría, e merécea.
Recibín o teu libro Letras do noso tempo moi importante e bon. Importante por se tratar de unha panorámica das letras universáes que de algún xeito teñen eco en Galicia, moi bons os teus xuicios. Esta é a miña impresión despóis de leélo moi rapidamente, pois chegou fai uns días.
Regresaremos en xaneiro. Escríbeme, por favor, faino nun intre de ocio na praia América. Unha aperta forte dos dous pra os dous:
Seoane
[Escrito a man na marxe superior dereita:] Montevideo 1985-13º Depto. 6
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| 1975-04-28 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Pérez Prado. 1975 en 28/04/1975
Madrid, 28 de abril de 1975
Sr. D. Antonio Pérez Prado
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Debo respuesta a dos cartas suyas. Debo respuesta a otras cartas de otros amigos míos en ésa y unas líneas primeras de llegada a todos. Pero desde que llegué, no hice más que sentirme confuso, desorientado y trabajar para una exposición que se inaugura mañana. Tengo todo el material para concretar una monografía sobre el gran dibujante satírico de este siglo, el catalán Bagaría, y aún no pude empezarla. Por vez primera, dudo de todo y noto algo que cambia en mí y creo se lo debo a las circunstancias de que escribía Ortega. Todo es largo de explicar. Yo que odio la soledad me la estoy explicando en aquellos que la aman y la gozan. Me explico al ermitaño y al pescador de caña. En cuanto a ustedes comprendo por todo lo que pasan con motivo de la película sobre Castelao. Sobre todo lo que debe pasar Prelorán, tan ajeno a nuestro modo de ser, tan sin defensas para las sutilezas de las gentes gallegas. Cuando me escribió la primera carta, imaginé que ocurriría algo así, que todos tendrían ideas para que las desarrollasen Prelorán y usted y que lo que tenían que dar, dinero, lo harían discutiendo y muy mezquinamente. De Castelao en Buenos Aires no se puede hacer, pienso, película alguna. Sólo de su obra, la de Buenos Aires y la de aquí. Ni siquiera los emigrantes de que se podría sacar partido son los que Castelao estimó más. Aquellos que salían de Galicia hacia lo desconocido de cualquier muelle de los puertos gallegos. Perplejos ante el porvenir, temerosos y esperanzados a un tiempo, deseando romper con el pasado, con su país y no deseando dejarlos. Aquel, repetido hasta el infinito, convertido repitiéndose en multitud, que embarcado, apoyando su cabeza en los brazos le hace decir a Castelao: “Deixa raíces na terra. Voltará”. No, esos con quienes Prelorán y usted se comprometieron y discutieron no son los emigrantes que Castelao quiso y queremos nosotros. Éstos están en sus casas amorriñados, sin esperanzas, solos, con los recuerdos de sus casas de Galicia. No son los transformados en aventureros, los corrompidos por la lucha de muchos años para sobrevivir, los que están dominados por el deseo de mandar en otros, los que sustituyeron las normas morales heredadas por otras más elásticas que les sirvan para acomodarse al medio en que viven. Hablan de Castelao y no lo leyeron. Les gusta el Castelao de los chistes. Qué chistoso es Castelao, me dijo un día un directivo del Centro Gallego y no supe qué decirle, o sí supe y no me atreví. Al anunciarse la ida de Castelao a Buenos Aires, Cuadrado y yo decidimos publicar Cincuenta homes por dez reás como homenaje a su llegada y publicamos Cincuenta hombres por dos pesos. Se pusieron a la venta en un banquete de más de mil personas que organizó el Centro Gallego para su recibimiento. La venta la efectuaban muchachas de los coros gallegos vestidas con los trajes regionales ofreciendo el libro de mesa en mesa. Vendimos siete ejemplares. Se trataba de un número cabalístico. Resultó entonces que los chistosos fuimos Cuadrado y yo. El libro terminó como otros libros de Hórreo, Dorna y Camino de Santiago, en las librerías de la Calle Corrientes incluido en los paquetes de a tantos pesos el lote. Allí se agotó.
En cuanto a conocimiento de la colectividad, creo ser un sabio. La defiendo porque creo que en sus deformaciones tienen que ver esas circunstancias a que antes me referí y que acompañan al hombre y, porque en ella, o en sus gentes aisladas, continúa existiendo cierta ingenuidad saludable. A mí, después de todo lo ocurrido conmigo, de sabotear mis libros, de silenciar cualquier noticia sobre mí, me escriben para que envíe una colaboración sobre Castelao. Así mismo invitaron a alguna otra gente de Galicia. Por mi parte, no contesté para no agriar más las pocas relaciones que existen entre los actuales dirigentes del Centro Gallego y yo, consistentes en las que puede mantener cualquier asociado. Por todo esto, comprendo lo que les ocurre a ustedes, a Prelorán y usted con ese hueco, megalómano señorito de aldea que es Pampillón.
Trabajo bastante. Mañana, ya la dije, inauguro una exposición aquí en Madrid. En septiembre, tengo otra en La Coruña y debo hacer un álbum de grabados para una editorial de jóvenes de Madrid e ilustrar con grabados también Los sueños de Quevedo. Aparte, publicaré otro álbum de dibujos el mes que viene. Haré lo posible para que lo que me rodea influya lo menos posible en mí. También ahora empezaré a escribir cartas a mis amigos y familiares. Las primeras que escribí no llegaron en general, no sé por qué. Tuvimos que llamar a mi hermano por teléfono, pues no sabíamos qué ocurría, no sabemos qué ocurrió con ellas. Con Díaz Pardo, organizamos la inauguración de la Galería Sargadelos de Madrid, equivalente a la de Barcelona. Constituyó un éxito. Exposición del libro gallego, de grandes fotografías sobre Galicia, de ejemplos prehistóricos prestados por la Universidad, azabaches, mapas, etc. Una idea bastante completa de Galicia colgada de las paredes y en vitrinas. Hasta ahora se pronunciaron dos conferencias, una de Ramón Piñeiro y otra de García Sabell, extraordinarias las dos. Faltan, serán a fines de mayo, otras dos, de Rof Carballo y Rafael Dieste.
Traté de contestar a sus cartas, en realidad, no las contesto. No sabría qué decir a la primera, por la segunda le felicito, huelga cualquier comentario. Se trata de una carta de justiciera.
Con saludos a su madre de Maruja y mío, reciba un fuerte abrazo mío:
[Seoane]
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