Persoa: Antoni Clavé i Sanmartí

Persoa: Antoni Clavé i Sanmartí [6]

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Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
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Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja


1948-10-25
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
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Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.


1951-08-07
Carta de Seoane a Dieste. 1951
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Dieste. 1951 en 07/08/1951


Buenos Aires, 7 de agosto de 1951

Sr. D. Rafael Dieste
Cambridge

Querido Dieste:

Tienes que perdonarnos por la demora en enviar el paquete de tus notas y trabajos. No tenemos disculpa alguna porque cierto es que desde pocos días después de recibir la carta donde nos encomendábais el encargo, lo retiramos de vuestra casa de la calle Lavalle con la intención de enviarlo inmediatamente. Y es que estos meses han pasado vertiginosamente sin que haciendo un balance de lo hecho en ese tiempo resulte muy favorable. He pintado mucho, todo lo que pude, no sé si con progresos o no, afirmando en cierta manera la dirección de mi pintura última, la de los pocos cuadros hechos en París y en Londres. Creo que he conseguido afianzar lo que puede tener de personal a la par que me planteé, me planteo, problemas más de acuerdo con el arte general de nuestros días, suponiendo que la síntesis y la visualidad sean dos de sus características más importantes y que desde luego vienen personalizando mis obras últimas. El 1º de octubre inauguro una exposición en Viau y aguardo pacientemente a que los pocos de siempre se fijen en ella. Toda la otra parte importante de mi tiempo está destinada a la edición de algún que otro libro que ahora faltamente tiene que pagarse el autor dado los precios inverosímiles que alcanzan las ediciones, y a mi trabajo cada vez mayor del Centro Gallego. Estos días está abierta al público una exposición de obras de siete artistas gallegos, seis pintores y un escultor, organizada por el Centro Gallego de acuerdo con gente de Galicia. De los pintores los más interesantes son Maside, Laxeiro y Prego de Oliver. Maside, aunque no envió obras muy destacadas, es seguramente a mi juicio el más inquieto. Sin embargo la sensación general que produce es de que unos y otros se detuvieron en 1936 y renunciaron a cualquier inquietud, a cualquier deseo de conquista artística. Cuadros de gran formato, aparatosos, excluyendo a Maside, sabidos de dibujo y de color. La mitad de los que trajo Laxeiro son aproximadamente del año 32 y son los mejores de él. Estos días tambien se celebra una exposición de Clavé y dentro de un mes se realiza una general del grupo español de París simultáneamente otra de Palmeiro que llegó nuevamente a Buenos Aires, su Eldorado. Esto es todo o casi todo. Me gustaría encontrarnos de vez en cuando con vosotros, Espasandín y Varela, pero no creo que esto vuelva a ser posible. Varela está en Montevideo, creo que estará todo lo que falta de este año. No sé bien como se defiende, alguien me dijo que dá clases particulares de castellano a algunos extranjeros. No sé si es cierto. De Espasandín no sé nada y vosotros estáis lejos. Buenos Aires que ha crecido, que crece, que se extiende, no es el mismo de cuando todo estábamos juntos, nos reuníamos en el Café Tortoni. Todo está peor que en esos años. Para cuando regreséis si aún tenéis deseos de volver, puede estudiarse la posibilidad de hacer algo con el Centro Gallego, artículos, conferencias o lo que sea si para entonces existe una Junta Directiva con el ánimo dispuesto a ello, pues vosotros sabéis bien que no existe una conducta fija ni una línea que ellos sigan para que pueda conseguirse en cualquier momento alguna de estas cosas. La única conducta permanente de ellos está referida a los banquetes que aunque por el precio actual de todo se organizan menos, no dejan de hacerse con cualquier pretexto. Todo lo demás les importa poco, incluso Galicia que ellos aparentan que les importa mucho.
Las últimas noticias de España son decepcionantes y hoy acabo de leer una procedente de Lisboa referida a una carta de Don Juan en la que parece que éste luego de pedir la implantación de la monarquía se refiere a su adhesión durante la guerra al programa del caudillo.
¿Qué tal el festival de Inglaterra? ¿Vistéis pintura contemporánea inglesa? Me gustaría que me escribiéseis sobre esto. Aquí estamos cada día con menos noticias del mundo. Tambien quisiera saber si has escrito algún nuevo libro, si trabajas mucho, si te deja tiempo libre la labor universitaria. Algunos amigos preguntan permanentemente por vosotros. El otro día encontré a Lisa en una sala de exposiciones y me pidió que, si os escribía os enviase saludos, etc.
Termino aquí. Recibid los dos un gran abrazo de:

[Seoane]


1972-02-07
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 07/02/1972

Buenos Aires, 7 de febrero de 1972

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Recibo tu carta del 23 y también te contestaré por orden.
Corredor Matheos: En tu carta anterior me escribes sobre una exposición de arte gallego en Barcelona y te contestaba que nunca fui partidario de las exposiciones colectivas. Esta fue una posición mía de toda la vida y es algo que se conoce muy bien en el ambiente artístico de Buenos Aires, donde no participé jamás en esta clase de exposiciones sino únicamente cuando ellas tenían finalidad política. Se publicaron algunas veces mis razones. Una exposición colectiva podía hacerse en el siglo XVIII o XIX, o mejor si quieres desde el renacimiento, cuando el arte obedecía a determinados cánones, existían primero talleres y después academias donde se formaban artistas siguiéndolos y no había entre ellos más lucha que la competencia para la consecución de encargos. A partir de finales del XIX todo cambió en arte, se rompió con los cánones y nacieron diversas escuelas y movimientos artísticos, en profusión a mediados de éste siglo. Una exposición colectiva resulta, pues, por su heterogeneidad, una especie de bazar sin objeto que únicamente sirve para desorientar al público. (La única vez que pude realizar una exposición colectiva fue cuando vosotros, Maside, Laxeiro, tú, etc., expusisteis en Bs. Aires y logré, en lucha con los directivos de aquí, que les parecía poco seis artistas, y con los amigos de ahí, que la muestra se redujese a un grupo).
Intermedio. Siempre supuse que todo esto estaba claro entre nosotros. Si ahora participo en la exposición de serigrafías es porque cuando me las encargaron no me dijeron que harían exposiciones de este tipo y luego de programadas yo no podía ser una excepción planteando problemas a algo hecho. En cuanto a mi participación a la muestra de Lugo ahí te remito una fotocopia de la carta tuya en la que te refieres a eso. También poseo las dos cartas de D. Ramón Varela Méndez, presidente del Círculo de las Artes, a las que contesté el 2 de Junio del 64, aceptando luego de la insistencia de él y de Valentín, desde Vigo, en carta del 20/V del mismo año. Como puedes notar si mi mesa de trabajo aparenta desorden, funciona bastante bien mi archivo. Nunca te he pedido nada que se refiera a exposiciones, no tuve necesidad de hacerlo, únicamente en una oportunidad te solicité que le escribieses a Gaspar de Barcelona para una y él contestó que no podían hacerla por lo que fuese. Te ruego, pues, que no me pases cuentas que no debo. En cuanto al Ing. Díaz le conocí en la biblioteca del C[entro] Gallego presentado por Eduardo Blanco Amor y me encargó los trabajos que hice para el C[entro] Lucense, el óleo de gran tamaño, la decoración de las baldosas de un patio interior y los bocetos para Arranz, porque conocía los trabajos que yo había hecho para Goldstein y Aslán y sobre todo por el éxito del mural del T[eatro] San Martín, y no porque tú se lo aconsejases como ahora me dices. Luego te lo presenté yo a ti en Magdalena un día que fuimos a la fábrica. Todo esto lo recuerdo perfectamente y también lo recuerda él, a quien se lo pregunté sin decirle naturalmente el por qué. Te escribo esto de paso, como tú me escribes a mí, y porque no me gusta aparecer como deudor de favores que no recibí. Además en el caso tuyo y mío supongo que estamos colaborando desde hace años en algo superior a todo esto, con discusiones a veces violentas, pero colaborando, y no debiéndonos nada el uno al otro pues cada uno aporta lo suyo. En septiembre pasado, tengo en mi libreta, hablamos con Corredor Mateos de la posible exposición en el Carlos Maside, de Artigas, de Miró y Artigas, de algunas que se realizasen en el Colegio de Arquitectos de Barcelona que a él le pareciesen interesantes y de una posible política de intercambio cultural de la periferia peninsular. No apunté nada ni recuerdo que se hubiese hablado entre nosotros sobre una exposición colectiva de arte gallego. Hablamos, eso sí, de una muestra de proyectos de la ciudad de las rías de Albalat. Desde luego nada del traslado de las obras del C[arlos] Maside, cuya primera noticia, asombrosa, me la das en esta carta que contesto del 23/ Con el argumento de que si el Bauhaus pudo trasladarse, etc. 1º. – El Museo Carlos Maside está haciéndose, no es aún el Museo que proyectamos y soñamos. 2º– Los museos no se trasladan. Los únicos traslados que conozco se efectuaron en casos de fuerza mayor, en casos de guerra para esconder las obras, etc., y así pudieron exponerse las obras del Museo del Pardo en Ginebra y las de Viena y Munich en París y Londres al sacar las obras de sus escondrijos y mientras se reparaban sus edificios. 3º– El Museo Bauhaus se constituyó a partir de las muestras realizadas en 1969 y 1970 en algunas ciudades europeas y americanas que reunía colecciones hasta entonces de autores o sus descendientes, de particulares y del Estado alemán. Bastantes de esas obras habían estado diseminadas por el mundo como producto de la persecución. En cuanto a exponer la obra del Museo en el Círculo de las Artes de Lugo continúo de acuerdo, pues se trata de Galicia, no de que nos juzguen en el exterior por algo que está haciéndose.
Museo.– La exposición de Clavé estaba proyectada por nosotros a continuación de la de Solana. No pudo ser porque Gaspar te escribió dándote sus razones. Ahí se me dijo que enero y febrero eran muy malos meses por el invierno y supuse entonces que podrían iniciarse las actividades en marzo. Si el 23/I cuando tú me escribes, Gaspar no había enviado aún las obras no comprendo por qué tenías que escribirle de esto a Gaspar. Si éste las envía en febrero tiene que exponerse o a fines de este mes o en marzo, pues hay que hacer propaganda y catálogos. Lo único reprochable en mí es el no habértelo participado. Espero que tú no tengas nada que reprocharte en cuanto a olvidos.
Pileta. – Efectivamente, como a ti, la denominación pileta a mí tampoco me gusta. Pero las otras que se usan no son exactamente eso. Estanque, supone agua permanentemente estancada, y piscina la existencia de peces. Quizá podría ser pila, de donde viene, que significó también lugar donde las gentes se bañaban aparte de sus otros significados religiosos, para depósito de agua bendita, para la sumersión del bautismo en el primitivo cristianismo, etc. Podría llamarse Pila do Xunco. Mejor que con el nombre del lugar, Rato, que lo disminuye. Lagoa indica laguna que viene a ser lago pequeño, etc. En la carta anterior no me decías que se trataba de una pileta para competencias deportivas, pues tanto el Ing. Díaz como yo sabemos, que tiene que ser rectangular y yo lo sé no porque me hubiese ocupado de averiguarlo, pues nunca me interesaron las piletas, sino por esa cultura supletoria que se adquiere en los cines. Ya le hablé al Ing. Díaz hoy mismo, pues estuvo aquí cuando había comenzado a escribirte ésta y le leí el párrafo de tu carta.

Ejecutivo. Me doy perfecta cuanta para la dificultad de encontrar una persona capaz de ese cargo en una empresa y lo cansador que debe ser realizar esa especie de examen necesario del candidato.
Bueno, creo que contesto todo lo referido a tu carta última. En esta respuesta la acidez que puedes notar nace de tus afirmaciones inexactas, que, por mi parte, hubiese querido no hubiesen sido nunca formuladas, pero habiéndolo sido conviene aclararlas. Por otra parte me dio lugar a revisar nuestra correspondencia de alrededor de 15 años, pareciéndome, pasado tanto tiempo y leída fríamente, bastante interesante.
Tomás Mariño. – Parece que fue un precursor de la aviación. Procede del Ayuntamiento de Xove, entre Vivero y Cervo y falleció en 1880. Realizó algunos proyectos de navegación aérea, algunos de ellos cuales mantenían principios muy actuales. A principios de este siglo se expusieron esos proyectos. Alguien de Vivero debe saber algo de este personaje, o en Galicia. Creo que el asunto es muy importante y debe averiguarse. Yo hice esta ficha hace años y no recuerdo de donde procede. Estaba estudiando inventores, mecánicos, relojeros, etc., para notas radiales y de Tomás Mariño nunca logré más datos que éstos que te doy.
Quizás tú puedas encontrar alguno más. Puede ser interesante reivindicar su figura cuando se acerca al siglo de su fallecimiento y que lo haga alguien como tú que te interesas de cuestiones mecánicas.
José María Cao.– Estoy consiguiendo más datos sobre él. Pronto te enviaré la monografía. Esto es todo por hoy. Trata, como trataré yo, de no dejarte por el minifundio mental heredado de nuestra condición gallega y recibe un fuerte abrazo de Maruja y mío:

Seoane


1972-07-27
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972
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Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 27/07/1972

Buenos Aires, 27 de julio de 1972

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Contesto la tuya del 18/VIII que llegó aproximadamente cuando remitía una mía contestándote a dos o tres cartas atrasadas. Efectivamente, Maruja está a tratamiento médico con motivo de una afección a la columna, pero se encuentra ya mucho mejor. Creo que la única persona que le escribió sobre ello fue a Antonia no sé si a alguien más, precisamente porque nos habíamos propuesto no alarmar a los amigos con noticias de este tipo. La realidad es que, aparte mi correspondencia contigo no escribimos, cuando regresamos, a nadie durante los primeros meses, porque tanto Maruja como yo volvíamos enfermos de distinta manera, sin ánimos ninguno para nada, y, ahora se puede decir, en el caso de ella con fuertes dolores que callaba pero que venía sufriendo desde La Coruña. Para la exposición de Clavé creo que sería interesante que viniese a Galicia algún crítico catalán como Santos Torroella o Alberto del Castillo, aparte de que pronunciase una conferencia Castro Arines. Es importante la salida de Cataluña de Clavé y sus trabajos de escenografía e ilustración a su llegada a Francia en la que tiene mucho que ver su formación barcelonesa. Trataré de escribir a Castro Arines, como me pides, por la conferencia, pero creo que basta con que tú le hables. Me alegro mucho que con Álvaro Gil hubieses conseguido la calificación de conjunto histórico artístico para Sargadelos. En cuanto a los miembros para el Patronato del Museo Carlos Maside que propuse a Álvaro, naturalmente que se trata de amigos, una reunión o asociación de amigos, como tú dices, pues no otra cosa son sino en general amigos los que tienen iguales o parecidas preocupaciones, y, en este caso, amigos, muy amigos algunos, y las únicas gentes que en Galicia vienen luchando por sus cuestiones culturales con un tesón que no tuvo igual en cualquier otro grupo de amigos. Por otra parte se trata de un grupo de personas que propuse se juntasen para ayudar a trabajar por un museo realizado también por amigos. Tu no olvides que soy abogado y el poco tiempo que ejercí la profesión no lo hice tan mal. Sé lo que es un Patronato, reunión, en su acepción primera, de patrones, pero no conozco como es natural, no me preocupó nunca, su reglamentación española ni de ninguna parte, no la conocía nunca, creo, ni antes ni ahora, pero para eso solo basta con preocuparse por conocerla y si uno, por el motivo que sea, no quiere sujetarse a ella sobran figuras legales a que recurrir para no desnaturalizar el origen, en este caso del Museo. Si no sobran, siempre existen formas legales de garantizar un deseo honesto. De manera que cuando regrese, dentro de unos meses, estudiaremos juntos esta cuestión.
En mi carta última te contestaba sobre la publicación de un cuaderno, podría ser el segundo del Laboratorio de Formas, te enviaría de aquí la presentación gráfica, con el material de la Exposición del Libro. Te enviaría además una nota, como te decía en mi anterior, sobre la primera exposición del libro gallego efectuada en Buenos Aires, hace casi ya treinta años, y sobre el libro gallego en la Argentina y en el Uruguay con los antecedentes de fin de siglo en Cuba.
No sabes cuánto me interesa lo que me dices sobre la Escuela Libre de Cerámica. Pienso referirme a ella estos días en Montevideo, donde el Patronato de Cultura Galega me otorga la Vieira de Plata, algo que acepté, pues significa una respuesta, que agradezco, a la villanía cometida conmigo por el grupo de Buenos Aires el año pasado, que tú conoces en la que participó Flores, que ahora imita el título de uno de tus libros para una sección sin interés alguno que publica en la revista del C[entro] Gallego, “Cousas de calquer rueiro”. Es muy interesante que la Escuela se convierta en un centro internacional de aprendizaje cerámico.
Te envío los dibujos para el color de las ilustraciones a las farsas de Blanco Amor. Se trata de una especie de remiendos. Estos dibujos serán para siempre y para mí dibujos remendados donde va a sobrar un negro puesto originalmente con otro propósito. Ahí van.
Te ruego me envíes el suplemento literario de Informaciones sobre poesía gallega. No lo conozco. Tú sabes que las gentes suelen no enviar estas cosas, a mí también me ocurre eso, porque suponen que alguien lo hace y que tampoco ocurre generalmente nunca. De modo que por favor enviarme una fotocopia. Creo que te contesté a todas las cuestiones de que me hablas. Ahora me debes la respuesta a dos cartas. Contéstame a ellas. Un gran abrazo de Maruja y mío.

Seoane


1972-11-11
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1972 en 11/11/1972

Buenos Aires, 11 de Noviembre de 1972

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Te debo la respuesta a algunas cartas, notas, etc. No me llegaron, eso sí, el catálogo de Clavé, el libro de Blanco Amor si salió, etc. No me los mandes, los recogeré ahí. En muchos años no se perdió ningún tubo de los grabados que fueron y vinieron de Buenos Aires a Tokio, de Yugoslavia, a Polonia, a Madrid, este año mismo de Buenos Aires a Roma y a Tokio, ida y vuelta. Y en cuanto al precio alto de estos envíos nos podremos de acuerdo en lo sucesivo, pues no tiene por qué pagar la fábrica o tú algo que está destinado a mí. Nunca se me había ocurrido esto. Te envié últimamente el álbum Intentando golpear ideas por medio del ingeniero Temes, de Vigo, a quien le pedí que te viese y te lo entregase. Esta semana salió el libro Martín Fierro con grabados de madera míos que te llevaré personalmente y por correo te enviaré el librito de poemas A maior abondamento. También te llevaré otro pequeño álbum, Martina Céspedes, narración en grabados en madera de una heroína argentina de las invasiones inglesas. Nosotros marcharemos directamente a esa en los primeros días de Enero, pues tenemos que acompañar a mi madre que se va a Asturias. Tiene 86 años y quiere estar en casa de mi hermana una temporada. De modo que adiós ida a Puerto Rico y a Méjico. Irán a Puerto Rico solo los grabados.
Para ahí marchó alguien que creo conoces, secretario de “Irmandade Galega” aquí, que fue de las personas que con mayor tesón se dedicó a divulgar las injurias contra mí de hace dos años de que, tú sabes muy bien y sin que yo hubiese tenido trato alguno con él. Pues bien, la noticia es que va a trabajar contigo a Sargadelos. Noticia que me costó un disgusto y el casi pelearme con alguien que puso en duda tu conducta con respecto a mí, por suponerte protector de ese sujeto y capaz de hacerme tu una felonía parecida. A este Mera lo llegaron a echar un día de la F[ederación] de S[ociedades] Gallegas por insistir en calumniarme. No tienes necesidad de aclararme nada pues no creo en absoluto esa noticia. Tómalo como noticia divertida producto de la desocupación mental de algunos.
Aquí estamos todos pendientes de la semana que viene. Esto está políticamente sobre ascuas. La preocupación es general con motivo del regreso de Perón. Nadie puede predecir qué ocurrirá. Por mi parte pienso hoy que nada cambia como no sea el nacimiento de una nueva vida política argentina, distinta, quizá, a la que ahora remata con este viaje.
Bueno, basta hoy. Anoche vi las espléndidas diapositivas que hizo Lipa Burd de Sargadelos, del Museo del Castro y para otro día veré las que hizo de los murales de Vilar de Donas y de los monasterios del itinerario que le hice antes de salir de viaje. Sintió mucho no verte. Todos vienen maravillados de Sargadelos.

Un gran abrazo para Mimina y para ti de Maruja y mío.

Seoane


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaFernández del Riego, FranciscoDíaz Pardo, IsaacHervella, EvelinaDieste, RafaelMaside, CarlosVarela, LorenzoGarcía-Sabell, DomingoPaz-Andrade, ValentínLaxeiro, Otero Pedrayo, RamónPiñeiro, RamónArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoColmeiro, ManuelBlanco Amor, EduardoCastelao, Prada, RodolfoFole, ÁnxelDelgado Gurriarán, FlorencioNúñez Búa, XoséIglesia Alvariño, AquilinoDíaz, XoséLedo, XohánOtero Espasandín, XoséCabanillas, RamónÁlvarez Blázquez, Xosé MaríaDíaz Dorado, DiegoVilanova Rodríguez, AlbertoDíaz Arias de Castro, CamiloEiroa, José GabrielNeira Vilas, XoséBaltar Domínguez, AntonioFernández, ValentínCunqueiro, ÁlvaroCarballo Calero, RicardoPalmás, RicardoMaiztegui, Isidro B.González López, EmilioVillamarín Prieto, JoséÁlvarez Blázquez, EmilioVelo Mosquera, XoséAlberti, RafaelMediante, FedericoValle-Inclán, Ramón MaríaFerreiro, Celso EmilioDíaz Arias de Castro, RosendoManuel María, Muñoz Manzano, Carmen Temáticas: emigración Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artesliteraturaartes visuaisautores/asasuntos particularesÁlbum de Galiciamedios de comunicaciónexilioColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoanepolíticaespazos artísticosHistorias de ida e voltaA nova Sargadelosprensa escritaradioFábrica de Porcelanas La Magdalenaexilio galegoFardel d’eisiladoOutros destinos da emigración galegaGalicia onde todo retorna150º Aniversario da Sociedad de Beneficencia de Naturales de GaliciapremiosMulleresComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aireshistorianovelaacción políticaHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoLibro de TapasDía de GaliciaPrecursores e novosXosé EiroaI Congreso da Emigración Galega. 1956artes escénicasCatro poemas para catro gravadosDiccionario bio-bibliográfico de escritoresLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilcineXornadas da Cultura Galega. Patronato da Cultura Galega de MontevideoDanzas popularesAs cicatricesNa brétemaFigurando recuerdosBestiario, de A. GirriGalería BoninoHomenaje a la Torre de HérculesTres hojas de ruda y un ajo verdePremio Palanza

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