| 1967-03-00 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1967 en 00/03/1967
Bs. As., Marzo 1967
Mi querida Maruja:
Con gran sorpresa de la última carta de ustedes, sacamos la conclusión que se han perdido dos cartas nuestras, una de Bernardo y mía y otra mí desde Ranelagh. Lo siento muchísimo porque yo sé lo lindo que es recibir noticias. Claro que ustedes no estaban tan nostálgicos como nosotros, pero de todos modos, da mucha rabia que se pierdan cartas. Fueron a la dirección de Madrid.
Ahora no podría ni siquiera sintetizar mis anteriores. El mes de enero en Ranelagh fue un poco agotador para mí por el trabajo y las visitas, pero me dejó un saldo hermoso, lo habíamos pasado maravillosamente y Pablito y Claudia estaban tan bien que nos fuimos con lástima de P. del Este el 31 de enero. Atravesamos nuestro marrón R. de La Plata con un calor de los mil demonios en un barco que a Pablo le resultó fascinante y a nosotros un alto horno inaguantable. Pero, en fin, llegamos a Punta como dice la gente “bien” y hay que recordar que es hermosísimo como paisaje y como lugar de veraneo. Tuvimos una confortable casita en medio del bosque de Cantegrill. Al llegar nomás, desde la ventana, Pablo preguntó si por fin podría ver a Caperucita y al Lobo. Y así empezó nuestro veraneo. Resumen total e inesperado: los chicos, fabulosamente bien, Bernardo, torturado todo el mes por un dolor de rodilla derecha y yo, con una siniestra neuralgia (media cabeza, oído izquierdo, órbita) con cuyas secuelas estoy todavía luchando de un especialista a otro. Verdaderamente, el día de nuestro regreso, 7 de marzo, yo había ingerido 150 aspirinas, 3 frascos de antibióticos y no se sabe cuántas cosas más. Todo lo cual me deprimió bastante y bajó la presión. Desde entonces hasta ahora, he andado muy regular y sin ganas de nada. Hoy es el primer día que me siento algo mejor y te escribo. No querría que nos crean ingratos o descariñados. Ni tampoco quiero que esta carta sea un lista detallada de todas las nanas, que son muchas.
Bs. As. está como siempre en materia de gente amiga. Prácticamente no hemos visto a nadie desde que llegamos, por mi enfermedad. Pero por los llamadas telefónicos, sé que Aída y Scheimberg están bien. Que Anita y Enrique están semi locos con su casa nueva. En dos o tres conversaciones telefónicas con Anita, me encontré consolándola como una madre por las molestias que le producen el ir y venir de obreros en la casa que parece está lejos de estar completa y terminada. Total que en medio de mis problemas reales y terrenos atiné a decirle a Anita que efectivamente todo eso era muy molesto, pero que recordara que son problemas de signo positivo y no negativo, originados por el estreno de una espléndida casa! Tal vez mañana la conoceremos, todavía no hemos ido.
A Marika y Lorenzo los vimos en el hermoso panorama de Solana del Mar. Estaban encantados, como de costumbre y el marco que los rodeaba era más o menos el paraíso terrenal. ¡Vivían en una casa cuyo verde jardín terminaba en la suave y blanca arena y de ahí al mar!
Que te puedo contar de nosotros, Maruja, haciendo abstracción de las aspirinas, pasamos unas vacaciones tranquilas, en un lugar divino y viendo disputar a los chicos, cada uno en su estilo y de acuerdo a su edad. Claudia, rompiendo corazones en bikini y Pablo retozando en la playa, sin miedo al mar, y ofreciéndonos, día a día, el hermoso espectáculo del despertar de su inteligencia. Será que estamos muy “gagá”, pero muchas veces nos llena de admiración este hijo nuestro.
En materia de trabajo, para las “cesantes” todavía tratando de organizarme en trabajo particular, cuando me sienta más fuerte. Bernardo se debate de Montevideo 467 a tribunales y de ahí al estudio y de ahí a casa. No necesito decirles que esto es un desastre, que todo está caro y que no se sabe cual es el demencial objetivo del Gobierno.
Todas las noticias de ustedes, en cambio, son muy buenas y traen el hermoso aire de Europa esta vez purificado por la exposición Picasso. Realmente les envidiamos la suerte, la inolvidable experiencia. Yo, además, les envidio España. A veces, soñamos despiertos y decimos que lindo sería ir aunque sea un mes a España, ahora, mañana o pasado. Pero la realidad se impone siempre y aquí estaremos esperándolos con los brazos abiertos y abundantes cafecitos.
Vuelvan a escribir pronto. No hagan caso si el tono gral. de esta carta es un poco “depre”. A pesar de todo, tomo conciencia cada vez más que aún las alternativas de la depresión y los problemas atañen a la vida y eso quiere decir que se está viviendo, hablando, queriendo, llorando o riendo. Y que, con todo, vale la pena.
Cuenten cosas y digan cuándo piensan volver.
Ranelagh está divino y a partir de la semana entrante tendremos un pozo de agua nuevo a 42 metros de profundidad! A la vuelta del Uruguay nos encontramos con la noticia de que se había terminado la napa. Será porque somos muy limpios, no? El hecho que al principio casi nos da un síncope. Pasamos Semana Santa haciendo ayuno y abstinencia de agua, pues no saliendo ninguna gota de nuestro pozo, teníamos que acarrear de los vecinos en numerosos baldes, mangueras, etc. Llegamos a darnos cuenta que bañarse es un prejuicio, que se pueden comer todas las comidas en un solo plato y que la noche con un fuentón grande de agua y empezando por Pablito, toda la familia podía higienizarse en el mismo fuentón. Volvimos el domingo con una ligera pátina, pero a la verdad muy mejorados de los múltiples dolores.
Y con este criterio que adoptamos ahora –pro salud– de tomar todo con tranquilidad provinciana –estamos encantados de que mediante la aplicación de 30.000$ tendremos agua pura y cristalina, mejor que nadie.
Bueno, queridos amigos, basta de macanear. Les conté de Ranelagh porque sé que les gusta. A Luis le envío un gran abrazo, para los dos, besos de los chicos. Para ti, Maruja, todo mi afecto.
Elsa
Saludos a Carmen y sobrino. Y a la familia de Díaz Pardo. A la familia Suárez y Maiztegui
|
| 1967-03-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Narciso Machinandiarena / Bernardo Sofovich / Abogados / MONTEVIDEO 467 / 35-1987 / 35-7213.
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 22/03/1967
Buenos Aires, marzo 22-[19]67
Queridos amigos Luis y Maruja:
A nuestro regreso de P. del Este, hace pocos días, nos encontramos con v/ carta de Madrid y cuando nos disponíamos a contestarla, hoy, llegó otra fechada el 17 de marzo.
Evidentemente, se ha perdido una carta muy extensa que enviamos a principios de año a la dirección de la hermana de Maruja; es lástima, porque en ella le contaba muchas cosas que supongo interesantes.
Sí, recibimos el hermoso catálogo completo de la exposición de Picasso y antes, enviado a su nombre, un pequeño catálogo de grabados, de Nueva York.
En aquella carta, le contaba mis impresiones de una buena exposición de grabados de Picasso que trajo Di Tella y tuvo extraordinario éxito de público y de pintores, no así de crítica. La cosa empezó en el propio catálogo de la muestra –tengo un ejemplar reservado para Ud.–, en cuyo prólogo, Romero Brest declara que en realidad P. no es un grabador, sino un pintor dibujante, y que la muestra que se le ofrecía al público no podía ser comparada con las obras de los grandes grabadores que registraba la historia del arte; todo esto dicho con un lenguaje muy abstruso, última modalidad de R. B. Arrancando de allí, otros críticos, Osiris Chierico declaró en Confirmado que los grabados de P. mostraban evidentes fallas artesanales, observación que repitió La Razón; desde luego, a nadie se le ocurrió decir que la exp. constituyó uno de los acontecimientos más importantes de la vida artística de Bs. As., en muchos años. Eran 150 piezas.
El “esnobismo” de algunos –R. B. declaró que sentía la necesidad de reubicar la obra toda de P. a la luz del arte reciente– se sumó la ignorancia de otros; Osiris Chierico ilustró su nota con la reproducción de una de las litografías expuestas sin reparar en que se trataba del 17 estado de dicha litografía, circunstancia que no autoriza precisamente a hablar de fallas artesanales.
Tengo también en Bs. As. para Ud., en encuadernación, el libro de Hemingway ilustrado por P., publicado en entregas semanales en Italia.
Nos han cambiado la ciudad; mientras estábamos en P. del E. se cambió la mano de la mayoría de las calles de la ciudad, por ejemplo, Corrientes es mano única hacia el puerto, v/ Montevideo, en lugar de ir hacia el río, lleva su tráfico a la Pampa, y el efecto total es curioso porque, de alguna manera, resulta una ciudad nueva, se descubren edificios que antes no se veían, rincones nuevos y, hasta una distinta sensación física cuando al llegar a un cruce de calles hay que mirar al lado opuesto al que durante toda una vida uno estaba acostumbrado.
Lo pasamos muy bien en P. del E., a pesar de ella misma, mejor dicho no de ella, sino del tipo de vida que allí se acostumbra.
Teníamos una casita en pleno bosque, alejados 20 o 25 cuadras de la Av. Gorlero multitudinaria y contrabandista; todas las noches antes de acostarse y a las mañanas al levantarse Pablito me invitaba a ir al bosque para ver si sorprendíamos a Caperucita Roja; tuve que inventar la tesis de que C. R. era invisible en la vida para el hombre, y que sólo se la podía ver en los libros de cuentos, pero Pablito no quedó muy convencido.
Visitamos dos o tres veces a Marica y Lorenzo en Solana del Mar; en realidad, todo comenzó con una anécdota; paseábamos solos un atardecer por la playa de Solana cuando a lo lejos vi la figura de una extraña y exótica bañista en traje de circunstancia, pero envuelta en numerosos velos batidos por el viento, pensé que era digna de ser Marica y era. Con ella, fuimos en busca de Lorenzo a quien encontramos sentado en un banco, en una estupenda terraza de jardines que morían en la arena, todo envuelto en nylon corrugado –es una suerte de tela transparente e irregular como el cartón corrugado–, mirando a lo lejos y con su permanente cigarrillo; nos saludamos y de inmediato nos contó la historia del hombre que hacía más de cincuenta años y con la ayuda de contrabandistas y filibusteros había plantado esos bosques y los había llenado de toda suerte de orquídeas, orquídeas que desde luego ya hacía tiempo que habían desaparecido.
En las visitas siguientes, tuvimos torneos de invención de verbos verdiperfectos, última creación de Varela.
Creo que fueron los momentos más agradables que pasamos en P. del E.
Para que hablarles del costo de la vida; en la carta perdida les daba algunos datos. De entonces a ahora la cosa empeoró, una buena película de cowboys –casi siempre italiana– cuesta 315 m/n, la entrada, los nuevos impuestos son agobiantes: a Uds. les toca un, el 1% sobre el valor de tasación fiscal del departamento de Montevideo, por “una sola vez” y aparte de los impuestos y tasas habituales; Uds. que son abstemios pagarán la coca-cola como si fuera vino, de manera que casi vale la pena alcoholizarse por tan poca diferencia. Los libros de arte se venden calculando el dólar a 600$ m. n., así por ejemplo la reedición de la primera parte del tomo segundo de las obras completas de Picasso tendrá que venderse a $40.000 m. n., es tan trágico esto que estoy pensando seriamente en comenzar a coleccionar la bibliografía del pintor Vigilante aun a riesgo de ser su único coleccionista, y probablemente coleccionista único de colección vacía.
Muy buenas sus noticias sobre el quehacer artístico, no considera Ud. legítimo que alguien se preocupe de hacerlas conocer en alguna revista o columna de periódico? Si Ud. me autoriza y me envía dos o tres datos, circunstanciados, yo me encargo de ello.
Bueno, amigos, un fuerte abrazo de quien les quiere y extraña.
Sofovich
|
| 1968-12-15 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1968 en 15/12/1968
Buenos Aires, domingo 15 de diciembre de 1968
Mis queridos Luis y Maruja:
Ayer, por fin, tuvimos noticias de ustedes. Nos alegró infinitamente. Les escribo esta tarjeta en un Güemes a medio desmontar. Entre paquetes de libros y artefactos de luz descolgados, yo, con un nudo en la garganta. No me gustan las mudanzas, los cambios me dan miedo y aquí nació Pablo! Además, nos vamos a Conesa en obra... En fin, el miércoles muy temprano los camiones descargarán y cargarán. Nosotros, esa misma noche, dormiremos en Ranelagh y allí quedaremos hasta marzo. Confío que el verde del golf y el suave airecito de las mañanas me curará estas pequeñas fisuras del cambio y las secuelas de salud de un año de mucho trabajo continuo, sin reposo, no quise dejar de escribir estas palabras desde acá y desearles un 69 tan bueno y lleno de justas gratificaciones como fué que para ustedes el 68. Que vuelvan en abril con ganas de ver a los amigos, como siempre, y con todos los sentidos llenos de cosas interesantes para comunicar. Ya les escribiré en los primeros días de enero. Hasta entonces seré una especie de saltimbanqui entre Conesa, Ranelagh y la casa de mamá a quien también mudo.
Un gran, gran abrazo para los dos de nosotros cuatro (Pablito, licenciado en jardín de infantes y Claudia terminó brillantemente su 4º año y su 5º de francés) y besos y cariños de
Elsa
Escribir al estudio. Saludos a la flia. Díaz Pardo
|
| 1969-01-24 |
|
Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA.
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1969 en 24/01/1969
El Castro, 24 de enero de 1969
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí hace días la carta suya con noticias de Buenos Aires y de los amigos. Por nuestra parte, apenas tenemos noticias que transmitir. Estoy trabajando y acaba de salir un nuevo álbum de grabados míos, doce grabados en madera a dos colores con el tema de los pájaros, el texto va en idioma gallego. Se lo envío por correo aparte. Creo que quedó bien y fue hecho en homenaje a un hornero muerto quemado en Ranelagh. En la carta suya, no me dice cómo quedó el asunto del estúpido error en el prontuario mío. Me intranquiliza el pensar que pueda tener dificultades a mi regreso, que será, pienso, en abril. Antes tengo que hacer varios trabajos aquí. De Buenos Aires apenas tenemos otras noticias que las de ustedes. Scheinberg no me contestó, a Falcini le contesto yo hoy o mañana lo mismo que a Sarita y volveré a escribirle a Scheinberg. ¿Le pasa algo? ¿Está quizás más enfermo? Recibí, sin embargo, su saludo de Fin de Año. ¿Recibieron el catálogo de Miró? Fue una exposición impresionante. Creo que la recordaré siempre. No es fácil dominar con el color, casi sólo con color y líneas, paredes inmensas como las del edificio gótico de Barcelona donde expuso. De Picasso vi, por una publicación española, que en Louise Leirís se exponen actualmente más de 300 grabados últimos de él. No sé de qué grabados se trata y en España por otra parte es muy difícil sabe nada de lo que ocurre en este aspecto en el exterior. Los diarios están tratando de llenar sus páginas con desastres políticos en otras partes para evitar dar noticias de los propios que estar siendo muchos. Hay paros en todas clases de obreros, de estudiantes, de pescadores y existen como dos mundos, uno el de arriba indiferente a la opinión y que parece tener todo resuelto con un monarca y continuidad política y otro indiferente a lo que piensan y hacen los de arriba que pretenden cambiar como sea la actualidad. De Argentina no sabemos nada. Parece ser, sin noticias, un pueblo feliz, a lo mejor es que ya no le queda camisa. Una noticia que circuló por aquí fue la de haber llevado a cabo la conversión del peso. Sin embargo, no la hemos visto confirmada después en parte alguna. A ustedes les suponemos en Ranelagh o alternando Ranelagh con Punta del Este. Cuéntenos de la nueva casa y del verano yo de Buenos Aires. Escríbannos. Nosotros recordamos constantemente a los amigos y con los Díaz Pardo hablamos de todos.
Un gran abrazo para Elsa, Claudia, Pablito y usted de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1970-04-27 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1970 en 27/04/1970
Bs. As., 27-4-70
Queridos Luis y Maruja:
Acabo de abrir por primera vez en mi vida una carta no dirigida a mí. Tantas ganas tenía de saber algo de ustedes. Es que la anterior Bernardo la escribió en el estudio, la despachó apurado, etc. Me quedé sin poner unas líneas y eso me ha dejado con cola de paja.
Son las 15 hs. y estoy esperando a alguien para empezar a trabajar; mientras tanto devoré las noticias. Qué bueno lo de la exposición y la venta de cinco cuadros! Hace dos o tres noches en lo de Scheimberg, leímos los cuatro la carta de Luis y todavía no había ninguno vendido. Pero las críticas que transcribe Luis son muy buenas y eso, supongo, es lo más importante. Personalmente, suscribiría más de una, por ejemplo, “Reitera la juventud sin edad” o “El color dirigido está atado, vertebrado por los símbolos de la inteligencia”. Qué hacen? Hace ya un siglo que se fueron y nada dicen de volver. Es que, de verdad, los ha asustado lo que en Europa se debe pensar de esta América bárbara, con raptos, muertes y miedos en aumento para la gente normal? Me cuento entre los asustados; será porque la semana pasada nos robaron el flamante Chevrolet? No se aflijan, ya apareció, bien que desmantelado, y ahora luchamos con el seguro.
Pero esos son realmente males menores. Reaccionamos festejándolo con tortas y copas, porque no estábamos nosotros adentro del coche cuando la veleidad de algunos asaltantes no lo eligió revólver en mano. Al día siguiente, asaltaron la prefectura del Delta con tres coches grandes que cargaron con uniformes y armas. Habrá sido el nuestro uno de los tres?
Lo demás marcha, salud, trabajo y pocos amigos. Los chicos son realmente el premio a tantos sufrimientos pasados. Claudia, en la Universidad, Facultad de Psicología, recibida de profesora de francés, dando clases, ganando dinero para sus cosas y estudiando. Pablo, en primer grado; serio y juguetón. La pedagogía le da un poco de risa, aunque el primer día de clase vino y dijo que nadie toque su cuaderno porque es “sagrado”. Le toma el pelo a la maestra y trae todos “excelentes”.
Bernardo y yo, bastante gagás a esta altura del partido nos peleamos por firmar el boletín.
El verano fue lindo sin pena ni gloria en P. del Este, aunque con hermoso clima. Y divino en Ranelagh donde comenzó la operación asfalto!
Un buen día aparecieron dos camiones con Sánchez padre (el borracho) trotando a la cabeza por si podía convencer a los vecinos de que él había obtenido el asfalto y de paso sacar propinas. Empezaron por cavar dos grandes zanjas cortando todos los accesos por uno y otro lado, del camino principal –luego colocaron dos carteles que decían : “Hombres trabajando”–. Y se fueron.
Hasta el día de hoy, todo está igual. Los vecinos, comentando sobre los millones en que se valoriza la zona y atravesando los cardales con los coches para poder entrar y salir. Y con todo, fue un mes de enero estupendo.
Todos estos detalles configuran el show Ranelagh que sé que a ustedes les divierte. Ahora nos sacaron los postes de luz y no tenemos ni luz ni agua. Todo como consecuencia del asfalto que vendrá. Don José Ghersinich dice que no es nada, que él se va a ocupar.
Vemos a muy poca gente; encontramos mucho mejor que el año pasado a Aída y Scheimberg, a pesar de la enfermedad de Aída.
Hablando de cine, les diré que en P. del Este vimos Teorema, de Passolini. Gran película prohibida acá (se está pleiteando), de la cual se puede hablar mucho y se habló. No se la pierdan o, a lo mejor, ya la vieron.
Como recién estamos instalándonos y empezando el trabajo fuerte, nada más tengo que contarles. Estamos esperando el invierno con 28 grados en casi mayo.
Vuelvan pronto y o escriban, única alternativa. Hasta ese momento les envío a los dos un gran abrazo.
Elsa
Maruja: qué tal el departamento nuevo? Cuánto trabajaste ya en él? Espero tus noticias.
Elsa
Otro. Como notarán, le dejé la información política a Bernardo.
|
| 1971-06-13 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1971 en 13/06/1971
Bs. As., 13 de junio 1971
Mis queridos Maruja y Luis:
La carta de ustedes nos llegó ayer, sábado luminoso; tomábamos café y estábamos contentos porque hacíamos proyectos de corto y largo alcance. Los inmediatos, una gran fiesta el sábado 3 de julio festejando los 60 de Bernardo. Sólo faltarían ustedes y de verdad lo notaremos todos. Los mediatos, un viajecito, en vista que nos ha sonreído la suerte que desde el punto de vista económico nos tenía en el purgatorio. En eso, llegó la carta de ustedes. Realmente, participaron de nuestra alegría como si estuviéramos juntos. Estamos hermoseando el departamento para tales festejos: hay hermosas cortinas naranja, aire acondicionado, un gran macetón de Tove junto al ventanal, cuadros desplazados por las cortinas y ubicados sobre la estufa. En fin, hay ambiente de fiesta.
Bernardo me gano de mano con las noticias más importantes, pero no me achicaré. La fiesta en lo de Aída fué emocionante, alegre y triste a la vez. Yo diría bastante patética, ya que Aída agradeció con la voz estrangulada y lágrimas, a la vida, el haberle dado amigos, hijos, a Scheimberg. En fin, estaban viejitos, así los vi tal vez por primera vez y, por lo tanto, vulnerables.
Te diré, Maruja, que hasta que llegaron los jóvenes el desfile de ancianos era tal que con Bernardo estábamos bastante desesperados. Después se arregló la cosa. Casi no hemos visto otra gente. Muy de pasada a Enrique y Anita. Están bien. Enrique muy bien anímicamente. No sé si tanto con respecto a su enfermedad.
Hemos ido al Colón (porque ahora Clarín nos provee de palcos). Escuchamos una orquesta holandesa maravillosa, les diría, la perfección matemática y una ópera Sansón y Dalila, esta última, para acercarnos a ese género que yo casi no conozco. Algo nos interesó, pero no es como para reincidir enseguida.
Nuestro micromundo marcha bastante bien con las alternativas que provienen de la adolescente. Me refiero a la “agresividad generacional” interpretada y dirigida por Claudia. Claudia estudia estupendamente bien, logra grandes triunfos en francés (se recibe este año y le aseguran puesto de profesora en la Aliance), pero nos desprecia por burgueses. Esta es una interpretación nuestra, la más suave. Tal vez no sea así, pero la sufrimos, especialmente yo, como pueden imaginarse. Pablo, en cambio, pasa por una etapa maravillosa, se interesa por todo, conversa con nosotros, realmente, nada le es ajeno de lo nuestro y de todo lo que lo rodea.
Hoy estuvimos en Ranelagh, después de dos meses, porque mamá se operó por fin de la vista y esto trastornó todo. Fue una operación delicada, pero está estupendamente bien y recuperó un ojo. Les decía que encontramos Ranelagh vestida de invierno, pero bastante verde, sin embargo. Pomelos y limones en cantidad. El camino muy avanzado, y sobre la ex-casa de ustedes, un cartel de SE VENDE. Inmediatamente, algún de esos geniecillos (estoy segura que en el golf los hay) nos enloqueció y comenzamos Bernardo y yo un delirio e grandezas que duró hasta el café. Después de beber un delicioso café con agua de pozo, reaccionamos y nos libramos del influjo. Naturalmente que ya ustedes se dieron cuenta; “compramos nosotros”, dijimos. Había facilidades. Volteamos el ligustro, adaptamos como hijos esos bellos cipreses, etc. Sacamos esa pileta. Y, enseguida, esta noche, les escribimos a Luis y Maruja. “Ya tienen casa de huéspedes en Ranelagh”. Fue divino y duró media hora. Y la cruda realidad se impuso. El jardín sería divino, pero qué hacemos con esa otra casa? Para que queremos 2 cocinas, 4 baños, etc, etc. Se fue disolviendo el sueño y aquí volvimos, como seres normales y dejamos allá la fiebre, frente al golf, todo verde y marrón. Doña Alejandra, envejeciendo, Boris, prosperando, los perros, muertos de hambre...
Y ahora pienso e interpreto; Bernardo y yo quisimos detener el tiempo.
¿Ya sabían que nuestra casa se llama Ítaca?
Mis queridos amigos, ahora son las 121/2 de la noche. Cumplimos la palabra y la seguiremos cumpliendo. Largas cartas a vuelta de correo, hasta que nos demos el abrazo en Galicia. Todavía me parece imposible. A Bernardo le esperan todavía meses de trabajo febril, pero lo principal está hecho. Cumpliremos los 60 y no nos impresionaremos. Silbaremos en la oscuridad.
Maruja, cuéntame algo de tu departamento. Fue cómico lo de Roma. Yo volvería aún sabiendo que tengo que cargar baúles.
Un gran abrazo para los dos. Especiales cariños a los Díaz Pardo.
Cariños de Claudia y Pablo y saludos de mamá que los ama porque son españoles o porque están en España.
Hasta siempre
Elsa
|
| 1971-07-10 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1971 en 10/07/1971
La Coruña, 10 de julio de 1971
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos amigos Elsa y Bernardo:
Recibimos, por fin, una larga carta de ustedes que nos alegró, naturalmente, mucho. Aquí estamos un poco como en el fin del mundo. No deja de ser curioso que estando en el centro del planeta, así podemos suponerlo, nos parezca, por la ausencia de amigos queridos y de muchas cuestiones que nos interesan, tanto en el fin del mundo, como a veces nos parece estar en Buenos Aires que se halla, efectivamente, situada en una esquina del globo terráqueo. Aquí se suceden en los diarios las noticias políticas de Buenos Aires, la reseña de las acciones guerrilleras se subrayan párrafos de los discursos del Presidente y se comenta por los corresponsales la situación argentina. Los corresponsales tratan de hacer notar la tranquilidad política de España. Sirven a una política. Pero además, se transmiten noticias y se comentan de los Paladino y Rucci y otros que vienen a entrevistar a Perón y hacen declaraciones, o no las hacen alegando razones patrióticas, pero dejándonos siempre un poco en ridículo haciendo ver que el porvenir de la República depende de un hombre. Ayer los diarios publicaban la fotografía de los dos así tan sonrientes y tan juntos, como dispuesta a probar el apoyo del caudillo al político. La gente, en general, compadece a la Argentina, ”un país tan rico y su pueblo en la miseria”. Porque como consecuencia de todo estos paseos y noticias, la conclusión es ésa, de que la Argentina está absolutamente hundida, que somos una representación del subdesarrollo, etc. Y, sin embargo, uno viaja y compara y siempre, o casi siempre, inclinamos a nuestro favor por Buenos Aires.
Por fin, para los partidarios del verano hizo una semana seguida de sol y de calor. Hoy la niebla n nos deja ver más allá de doscientos metros. La niebla siempre es interesante, un soberbio material poético. Las gentes, medios de locomoción, objetos, se presentan repentinamente como apariciones. Surgen entre esa masa de gris que oculta cielo y tierra destacando los colores, difuminando las formas. Por esto Galicia, como casi todos los países del Atlántico europeo, es un país de fantasmas y donde se dejan ver las ánimas en pena. Todo el mundo, por otra parte, puede ser fantasma al surgir de la niebla. Nosotros, sumiéndonos en ella, podemos transformarnos en fantasmas para nuestros vecinos. Suponemos que habrá llegado a tiempo nuestro telégrafo de felicitación por los 60 años. Lo enviamos desde Vigo con la esperanza de que llegase aproximadamente a la hora en que los amigos y parientes se reunían con ustedes. Ahora Bernardo y yo, yo antes, somos sexagenarios, sexagenarios, como se lee en las noticias de policía, una edad creo que curiosa, pero que a mí aún no me parece cierta, pues me siento como cuando tenía cincuenta o cuarenta, en todo caso con ligeras abolladuras. Lo malo es que uno se siente así como cuanto uno tenía menos, pero los demás parecen no estar de acuerdo y empiezan a tributarnos tratamientos insospechados. Así le pasó al comentarista de Primera Plana que se asombró de que me invitasen al Museo de Arte Moderno teniendo 61 años, 61 entre paréntesis, como si a esta edad no fuese ya uno contemporáneo de él, seguramente con treinta o cuarenta años menos, y que siente únicamente como contemporáneo a la gente de veinte o treinta años y no de todos los que viven y suponiendo que los museos de arte contemporáneo al igual que las drogas y los minis , deben servir para alojamiento de principiantes.
Al termina esta carta a las once de la mañana, la niebla continúa, no podemos ver el mar y las gentes que tienen sólo quince días de vacaciones sienten como si esta costa les hubiese estafado ocultándoles el sol. No acaban de comprender que lo ideal en cuanto a climas es gozar del invierno en verano y al revés.
Apenas transmito noticias. De aquí y publicadas por los diarios muy pocas son importantes. Uno las conoce o supone todas. Otro domingo escríbannos una carta como la que hemos recibido cargada de noticias y larga y llena de humor.
Un abrazo muy fuerte para los cuatro, Elsa, usted, Claudia y Pablito de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1975-08-21 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1975 en 21/08/1975
Buenos Aires, 21 de agosto de 1975
Muy queridos Maruja y Luis:
Bernardo viaja hoy a Europa y pienso que de esta manera, es decir, poniendo la carta en el correo de París, les llegarán nuestras noticias. Tres cartas les mandé sin que, por lo visto, hayan llegado a destino. Supongo que eso forma parte del estado general en que vivimos y que ustedes conocerán bien desde allá. Pero habría que conversar largamente. Nos hemos habituado a pasar de una neurosis a otra y cada día, leer los diarios y ver un noticioso, es un golpe en la cabeza o en el medio del pecho, que le quita hasta las ganas de trabajar. En mi caso, el trabajo decreció muchísimo, lisa y llanamente porque la gente no tiene plata y la poca que tiene la usa para comer mal. En mi carta anterior, les contaba bastante de mis grandes preocupaciones con Claudia. Toda la primera parte del año ese asunto me tuvo mal, muy mal, y eso repercutió en mi salud. Después pudimos hacer un cambio de departamento y hace más o menos tres meses, Claudia se casó con un muchacho encantador, excelente persona, culto, fino, en fin, nos gusta mucho y hacemos votos porque esta vez la cosa ande. Como no hay felicidad completa, por supuesto que tanto ella como él militan en forma –supongo– cada vez más peligrosa. Los jóvenes tienen una situación tan arrogante, o valiente o demente, qué se yo! Que a nosotros nos aterroriza.
El nene está divino e inteligente y también acusa recibo del tipo de vida que le ha tocado vivir o más bien del tipo de padres que le tocó en suerte. Pablo está muy grande y tranquilo, es un chico muy maduro y por ahora de grandes satisfacciones. Estudia piano con mucho éxito, según la profesora está muy dotado para la música.
Como ves, Maruja, te hago una síntesis de mi vida familiar, ya que no puedo excederme mucho. Poco y nada hemos visto a los amigos. Alguna que otra vez al cine. Trabajo y preocupaciones. Nos gustó oír la voz de ustedes. Yo tengo nostalgias de La Coruña, de nuestros paseos y gran necesidad de salir un poco de Bs. As. Será verdad que vienen en noviembre? Maruja, si podés, tráeme del Pote un par de sandalitas nº 24 como aquellas tan graciosas que compramos para el nene. De cualquier color. Le resultaron muchísimo.
Sé por los amigos o conocidos que estuvieron por allá que ustedes estaban muy bien y con éxito Luis. Salvo que la ciática lo tuvo mal. Ya habrá pasado no? Y el manejo? Si pueden, escriban una vez más. Puede ser que llegue la carta. Yo les mando muchos cariños a los dos, el deseo de verlos muy pronto aunque sea para despotricar juntos.
Un gran abrazo
Elsa
Cariños de María, Pablo y Claudia y de Guillermina.
|
| 1977-02-09 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 09/02/1977
La Coruña, 9 de febrero de 1977
Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Queridos amigos Elsa y Bernardo:
Salimos hace un mes de Buenos Aires y hace poco más de una semana que llegamos a La Coruña. Estuvimos los otros veinte días en Madrid y Barcelona. Todo mejor, en cierto orden que en el 75, pero la vida más cara y con una gran desconfianza con respecto al porvenir. Madrid está lo mismo. Allí estuvimos con Marika y Varela, intentando establecerse, con perspectivas Varela de trabajo y pensando ir en breve a París. Muchas exposiciones de todas clases, buenas y malas, pero pasado ya el boom que duró hasta el 75. Triunfan en Madrid Nacha y Cipe Lincowsky en un momento en que se realizan buenos espectáculos. En este sentido, cambió mucho todas Españas. Hoy mucha esperanza en el desarrollo cultural en libertad y gran parte de la población trata de olvidar el pasado como una pesadilla que parece imposible hubiese ocurrido. Los más jóvenes lo suponen tan historia como las guerras de Flandes y se sienten absolutamente ajenos a los hechos de su infancia. Los de nuestra edad somos para ellos una especie de supervivientes prehistóricos. Hay quienes creen que esta indiferencia por el pasado inmediato es sana. Por mi parte, no lo creo así. Aunque no crean, tampoco será útil sentirse, en cuanto a ese pasado, los caballeros acompañantes del Rey Arthur. Jóvenes y viejos están esperanzados en lo que resulte de las posibles elecciones. Escribo posibles sin poder concretar bien por qué mi desconfianza en ellas. Se repiten demasiado iguales, quizás sucesos de la Segunda República. Dejemos esto. Todos ello empieza a resultarme ajeno, aquí y en todas partes. Admiro a gentes como Álvarez del Vayo, el gran periodista español, ex-delegado por España en la Sociedad de la Naciones y ex-ministro de Relaciones Exteriores, de quien la Editorial Grijalbo de México acaba de publicar sus memorias. Vivió siempre luchando por sus ideales y el relato que hizo de su vida es extraordinario, se lo recomiendo. Lo admiro porque parece no haber dudado jamás de lo que él consideró desde muy joven su verdad, nunca se desanimó. Conoció las mejores gentes de la Europa desde poco antes de la Primera Guerra Mundial y hasta hace dos o tres años que murió. Fue muy amigo tanto de políticos como de escritores y artistas europeos y de Estados Unidos. De mucha gente que no hubiese deseado conocer.
Estuve en Barcelona viendo algunas buenas exposiciones y la Fundación Miró, realmente extraordinaria, encerrada en una arquitectura muy bella de Sert en la que sigue su estilo que concreta formas mediterráneas. Se realizan en ella actos culturales muy diversos y en el momento en que la visitamos estaba expuesta la participación de España en la Bienal de Venecia. Habían descolgado parte del Museo Miró para la exposición. No tengo, hasta ahora, demasiado que contar. Hoy está un buen día, pero desde que llegamos no hizo más que frío y llovió siempre o con intermitencias en el día. El mar está magnífico con su impetuosidad y todo promete una primavera espléndida.
Nos gustaría mucho que volvieran a La Coruña. Tengo para usted, Bernardo, el Carnet de Madrid de Picasso, 1898, editado por Gili de Barcelona, creo que a finales del año pasado y que, según nos dijeron, está ya casi agotado o agotado. Es una pequeña joya gráfica.
Les ruego nos escriban contándonos lo que ocurre en ésa, aunque sospecho que todos continúan de vacaciones.
Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y para Pablo.
[Seoane]
|